Page 1ZINAIDA PAKHOLOK
Instituto de Desarrollo Humano de Lutsk de la Universidad Internacional Abierta «Ucrania»
ORCID id: orcid.org/0000-0002-8911-5909
ÁREAS DE INVESTIGACIÓN: lingüística general, psicolingüística, estudios regionales, estudios culturales y estudios lituanos.
DOI: doi.org/10.35321/bkalba.2023.96.10
TOPÓNIMOS CON REPETICIÓN DE UN ELEMENTO DE FORMACIÓN DE PALABRAS COMO VESTIGIOS DEL PENSAMIENTO ANTIGUO (PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA)
PALABRAS CLAVE: onónimo, topónimo, reduplicación, sílaba, morfema raíz, afijo, palabra, modelo de formación de palabras, análisis etimológico, repetición, pensamiento antiguo.
RESUMEN
El artículo aborda los topónimos con repetición de un elemento de formación de palabras. El análisis etimológico permite establecer la repetición de una sílaba, un morfema raíz o una palabra en topónimos aborígenes y normalizados. Se determinan los principales modelos de formación de palabras de la clasificación, basados en las propiedades del material toponímico. La atención se centra en la estructura básica de los apelativos, que reflejaban el pensamiento antiguo y constituían la base para la aparición de onímicos en el proceso de nominación de objetos naturales. La geografía de los ejemplos presentados abarca distintos continentes.
RESUMEN
El artículo analiza topónimos con un elemento de formación de palabras repetido. El análisis etimológico permite identificar la repetición de una sílaba, un morfema radical o una palabra en topónimos antiguos y normalizados. A partir de las características de los datos toponímicos, se determinan los principales modelos de formación de palabras. Se presta especial atención a la estructura de los sustantivos comunes que reflejan una mentalidad antigua y que sirvieron de base para la aparición de nombres propios al designar objetos naturales. La geografía de los ejemplos presentados abarca distintos continentes.
ZINAIDA PAKHOLOK. Toponyms with Repetition of a Word-Formation Element as Rudiments of Ancient Thinking (to Statement of the Problem)
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Page 2INTRODUCCIÓN
Los nombres geográficos son el elemento más importante de la vida espiritual de la civilización; poseen valor científico, histórico y cultural. Su estudio se desarrolla desde tres perspectivas: la geográfica, con referencia espacial; la histórica, vinculada a las circunstancias de su formación; y la lingüística, centrada en la comprensión de la nominación.
El nombre propio de un objeto geográfico, utilizado para reconocerlo y distinguirlo de otros objetos, suele denominarse «topónimo»; este término se introdujo por primera vez en la lingüística inglesa en 1899 y se empleó después junto con «nombre de lugar», ya existente.
En lingüística se estudian la forma de los topónimos, el proceso de formación de palabras y la semántica. Entre las cuestiones teóricas de la toponimia moderna, sigue siendo pertinente el estudio del método de nominación, entendido como «las vías, los tipos y los medios de nombrar un objeto, agrupados de acuerdo con determinadas características estructurales» (Luchyk 2011: 22).
Las fuentes para su estudio son los mapas y atlas geográficos; los diccionarios toponímicos, etimológicos y explicativos; las investigaciones geográficas, históricas y lingüísticas; y los libros de viajeros, que impedirán al autor seguir el camino equivocado de las etimologías ingenuas.
Las repeticiones han quedado fuera de la atención de los lingüistas, a pesar de que impregnan toda nuestra vida. La falta de trabajos integrales sobre las repeticiones en toponimia hace necesario proponer, como estudio propedéutico, una descripción de estas como tipo estructural independiente en lenguas de estructuras diferentes.
A partir de esta comprensión del problema planteado en el título del artículo, el objeto de estudio es la estructura de las denominaciones de los objetos geográficos, y el tema son los topónimos con repetición del elemento de formación de palabras.
El objetivo de este artículo es identificar huellas del pensamiento antiguo en topónimos con repeticiones de lenguas de estructuras diferentes y describirlos como un tipo estructural independiente, ofreciendo una visión de fragmentos del complejo proceso de formación y desarrollo del espacio toponímico.
Para ello, es necesario resolver los siguientes problemas: distinguir los topónimos autóctonos de los normalizados; determinar los elementos estructurales de los topónimos con repeticiones mediante la reconstrucción de las formas ancestrales correspondientes; explicar el significado derivativo que refleja el rasgo motivador característico en el momento de la nominación del nombre propio; determinar los modelos y tipos de formación de palabras; llevar a cabo
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Page 3una síntesis de argumentos científicos, comprender las versiones existentes y ofrecer sus propios comentarios sobre aquellos nombres geográficos que siguen sin explicación.
La metodología de la investigación consiste en elegir un principio estructural como base para el estudio de los topónimos y alcanzar una comprensión integral mediante el uso de distintos métodos de análisis y síntesis de los topónimos de una determinada zona: su pertenencia a una lengua particular; el objeto de la nominación; la historia de su aparición; la etimología y el ámbito de uso (habla coloquial o literaria).
1. TOPÓNIMOS ABORÍGENES CON REPETICIONES
Los nombres de los objetos geográficos surgieron espontáneamente, ya que toda innovación aparece primero en el habla individual y después se convierte en un fenómeno social objetivo. Durante el proceso de nominación, el ser humano identificaba y registraba lo más importante. Durante miles de años, las personas no distinguieron entre nombres propios y comunes. Los primeros nombres propios eran palabras comunes corrientes: agua, montaña, bosque, desierto, campo, río. Más tarde, cuando las personas comenzaron a desarrollar grandes territorios, se hizo necesario distinguir entre montañas, bosques, desiertos, etc., del mismo tipo. Para ello, utilizaron distintas descripciones que caracterizaban esos objetos por su color, tamaño, forma, finalidad, etc.
Según su origen, ámbitos de uso y distribución, distinguimos dos tipos de topónimos: aborígenes y normalizados. Los topónimos aborígenes (Podolskaya 1988: 119) son topónimos creados por los pueblos indígenas para nombrar un objeto geográfico local; se usan únicamente en un territorio determinado y son habituales en el habla coloquial. El interés por este tipo se debe a que los topónimos conservan huellas del arte popular, expresividad y potencial informativo que refleja las particularidades de las condiciones naturales.
2. MODELO DE FORMACIÓN DE PALABRAS: DEL APELATIVO AL ONÍMICO
Los nombres geográficos se formaron de acuerdo con determinadas fórmulas, denominadas modelos de formación de palabras en toponimia. El más sencillo es el paso directo de un sustantivo común, o apelativo, a un nombre propio, u onímico. El lingüista presta atención a la forma del nombre geográfico y a su semántica, puesto que un topónimo es una unidad de dos caras, con un plano de expresión y un plano de contenido. En este caso, es necesario tener en cuenta que
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Page 4«además del significado principal, el nombre propio, existe también otro significado pretoponímico» (Zhuchkevich 1974: 48).
He aquí un ejemplo que confirma la idea expuesta. En el estado australiano de Queensland, sobre el río Barron, se encuentran las cataratas Barron, que llevan el mismo nombre; en la lengua aborigen se llamaban Din Din, palabra que simboliza las gotas de agua al caer. El hidrónimo surgió en honor de Thomas Henry Bowman Barron, jefe de policía de Brisbane en la década de 1860, y dio su nombre al Parque Nacional Barron Gorge, aunque también se usa en paralelo el popular nombre geográfico Parque Nacional Din Din (Carmody, Prideaux 2011: 1).
En la nominación de un objeto geográfico puede haber una connotación, como ocurre con el desierto Never-Never, situado en el interior del continente australiano. El viajero L. Wolanowski, al explicar el nombre, remite a Aeneas Gunn (2008), quien escribió en su relato autobiográfico de 1908: «Estas tierras se llaman Never-Never porque quienes vivieron allí y las amaron nunca las abandonarán voluntariamente. Y otros —los que no pudieron soportarlo— te dirán que el nombre se debe a que quien logró escapar de allí jura no volver nunca, nunca» (Wolanowski 1976: 56).
In the family saga of Colleen McCullough, published in 1977, we read: “<...> spread over two thousand miles of desolation, the waterless desert “Never-Never”, where it never rains” (McCullough 1988: 96). The meanings recorded in fiction testify to the stability of the onym b for seven generations of Australians of the 20th century.
Los ejemplos analizados de topónimos aborígenes con connotaciones figurativas y expresivas son consecuencia de la repetición de un mismo elemento de formación de palabras. En lingüística, este método de formación de palabras nuevas se denomina reduplicación. Las diferencias estructurales entre los topónimos permiten determinar la mayor antigüedad de la aparición del onímico, basado en un apelativo con repetición monosilábica.
El primer objeto geográfico se caracteriza por la presencia de dos topónimos paralelos: uno aborigen y otro normalizado; para el segundo, en cambio, solo hay uno.
3. TOPÓNIMOS ESTANDARIZADOS CON REPETICIONES
Standardized toponyms (Podolskaya 1988: 131) are the normative form of toponyms, adopted in official documents within the country and in international practice.
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Page 5Los creadores de los topónimos estandarizados fueron personas comunes, viajeros y descubridores que dieron nombre a continentes, islas, cumbres montañosas, etc. Posteriormente, geógrafos y lingüistas recopilaron nombres geográficos, los sistematizaron, cartografiaron y codificaron lexicográficamente. Los topónimos estandarizados son fenómenos de la vida social, sujetos a regularidades históricas; son de uso común e internacionales.
3.1. Modelo de formación de palabras de la transición de un apelativo con repetición a un oním
3.1.1. Repetición de sílaba
Como atestiguan nuestros materiales, el modelo de formación de palabras más antiguo es el de la transición a un oním de un apelativo con repetición de una sílaba. Es imposible describir el proceso como «cada sonido individual se forma en relación con otros sonidos, tan necesarios como este sonido mismo para la construcción fluida del habla» (Humboldt 2000: 86), pero llaman la atención la claridad de la motivación y el carácter cotidiano de la nominación de los objetos. El entorno natural fue la fuente de sustento del ser humano, pues proporcionaba a las personas vivienda, alimento y ropa; por ello, la cuestión de «qué es importante reflejar en el nombre se decidía sobre la base de la actividad práctica humana» (Khvesko 2009: 112).
En la nominación de los objetos geográficos tuvo lugar la transición a un oním del apelativo con repetición de la sílaba. En el topónimo eslavo baba se plasmó el valor cultual de una deidad pagana femenina, asociada con la vida, la fertilidad y la salud. Numerosos ejemplos confirman esta situación, entre ellos varios ecónimos: Baba (ucraniano Баба), una aldea de la provincia de Sumy, en Ucrania; Baba (ucraniano Баба) fue también el nombre de la aldea de Pokrovske, en la provincia de Chernígov, Ucrania, hasta 1941; el hidrónimo Baba (ucraniano Баба) es el nombre de un río de la provincia de Járkov, Ucrania; el orónimo Baba (ucraniano Баба) es una montaña de la provincia de Ivano-Frankivsk, Ucrania; Baba (búlgaro Baba) es una montaña de la provincia de Sofía, Bulgaria; Baba (macedonio Baba) es una cordillera en la frontera entre Macedonia del Norte y Grecia; Baba (serbio Baba) es una montaña de Bosnia y Herzegovina, en el territorio de la República Srpska.
Un ejemplo de astiónimo formado mediante la repetición de una sílaba se encuentra en el oeste de Suiza, en el cantón francófono de Vaud. Allí, a orillas del lago Lemán, se encuentra la ciudad de Vevey. Vevey < francés
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Page 6Vevė. Lev Uspensky consideraba que su nombre era el resultado final de cambios ocurridos durante siglos en la palabra latina Viviscus (Uspensky 1973: 91).
La existencia de topónimos formados mediante la repetición de una sílaba puede atribuirse a la ley de Zipf (Zipf 1949), según la cual, en las distintas lenguas del mundo, las palabras más frecuentes son más cortas, ya que el principio del mínimo esfuerzo es universal tanto para el hablante como para el oyente en todas las culturas. No cabe duda de que, en la etapa de la nominación primaria, para el ser humano antiguo de pensamiento mitológico, que resultó ser «algo así como un bricolaje intelectual» (Lévi-Strauss 1994: 126), y con una laringe poco desarrollada, la silabificación era el principal modo de producción del habla y de formación de palabras nuevas. Surgió sobre la base de la asimilación fonética de complejos sonoros no verbales; no es casual que la capa más antigua del vocabulario sea la onomatopeya.
The toponyms of this model belong to the primary, oldest of names (Podolskaya 1988: 105), since they arose from the onym, based on an appellative with a monosyllabic repetition, and have a form identical to it.
3.1.2. Repetición de una sílaba y adición de un afijo
El topoformante, elemento de formación de palabras que no se usa de forma independiente en la lengua y que se añade a la base al formar un nombre geográfico, tiene un valor importante en la toponimia.
En el antropónimo Dedelishki (Lith. Dėdeliškės), registrado en 1860 en el mapa del distrito de Trakai, condado de Vilna, Lituania (Shubert 1860), el topoformante es el sufijo -ishki (-iškės). En la región indicada se encuentran Kadrishki (Lith. Kadriškės), Kariotishki (Lith. Kariotiškės), Karpishki (Lith. Karpiškės), Kiemelishki (Lith. Kiemeliškės), Kulokishki (Lith. Kulokiškės). También están Eishishki (Lith. Eišiškės), Grigishki (Lith. Grigiškės), derivado del nombre Grigas, y Rudishki (Lith. Rūdiškės).
Según los reconocidos investigadores Nikolay Biryla y Aleksandras Vanagas, dicho formante designa «nombres de lugares derivados del apellido o nombre del propietario o de la persona que vivía en ese lugar» (Biryla, Vanagas 1968: 12).
Suponemos que la base topográfica tiene un carácter arcaico, ya que se formó mediante la repetición de combinaciones de sonidos en el habla infantil dė-de. En lituano moderno, dėdė significa «tío».
La capa más antigua del vocabulario está constituida por las palabras onomatopéyicas, que forman el núcleo del diccionario. La aparición de un gran número de palabras imitativas de sonidos en una etapa temprana de la vida social de las personas estaba determinada por la estrecha relación con la naturaleza y la importancia de transmitir
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Page 7el sonido y las manifestaciones externas del movimiento al nombrar fenómenos, así como por la tendencia a «establecer cierta conexión entre los objetos de la naturaleza y dar a la lengua un carácter directo» (Rosetti 1962: 91).
Desde el punto de vista de Vadim A. Zhuchkevich, creador de la escuela toponímica de Bielorrusia, el hidrónimo Tsetyarooka (Bel. Цецяровка), afluente del Svisloch, y los nombres comunes Tsetseravets (Bel. Цецеравец), Tsetyarovintsy (Bel. Цецяровинцы), Tsyateryn (Bel. Цяцерын), son patronímicos, derivados de los apellidos Tsetyaruk (Bel. Цецярук), Tsyateryn (Bel. Цяцерын) (Zhuchkevich 1974:: 373–374). Se formaron a partir del nombre onomatopéyico del ave tsetyaruk (Bel. Цецярук), en el que se observa la repetición completa o variante de la sílaba tse- (це-).
De manera similar, la repetición de la sílaba te- y el sufijo -row formaron el oicónimo Teterow en el estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Alemania, para designar el asentamiento de urogallos. Apareció a más tardar en el siglo 8th, pues este territorio fue el centro de la tribu eslava occidental medieval (Basik 2008: 102).
Cabe suponer que el hidrónimo Cucuteni (Rum. Cucuteni), en la región de Moldavia occidental, Rumanía, que designa un afluente de la margen derecha del río Bahluet (Rum. Bahl uieț), en la cuenca del Danubio, consta de la raíz onomatopéyica Cucu- (en rumano, «cuco» es cuckoo cuc) y del formante toponímico -teni, que significa «asentamiento», por analogía con Zaboloteni (Ștefănescu 2018: 74–75), Drăgoteni (Petrovich 1968: 15), Broșteni, Moșteni. Más tarde apareció el oicónimo Cucuteni, con el significado de «asentamiento de los cucos».
The described toponyms belong to non-primary names (Podolskaya 1988: 86), since they were formed from other onyms.
3.1.3. Repetición de sílaba y adición de palabra
Entre las formaciones más recientes se incluye la denominación de objetos geográficos mediante la adición de una palabra a la repetición de una sílaba, es decir, se formó un topónimo nuevo por el método morfológico de adición. Por ejemplo, el orónimo Vovokuvabiti es el nombre de un volcán de África central. La etimología de la palabra, que comienza con la repetición de la sílaba vo-, significa «agua del pigmeo Biti», quien, según se dice, fue encontrado muerto en la orilla del lago, cerca de la montaña (Uspensky 1973: 194).
El hombre primitivo tenía un vocabulario reducido y la toponimia era rudimentaria, por lo que un término combinaba muchos conceptos diferentes relacionados con un origen común. A este respecto, resulta interesante el ejemplo del limnónimo Titicaca (esp. Titicaca, quechua Titiqaqa), que es el lago de agua dulce más grande de América del Sur, situado en
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Page 8la frontera entre Perú y Bolivia. El nombre procede de la repetición de sílabas de dos palabras de la lengua de los indígenas: en quechua, qaqa significa «piedra, montaña» y titi, «plomo»; originalmente, el insulónimo Titicaca se refería únicamente a la isla del lago Isla-del-Sol (esp. Isla del Sol) (Cano 1952: 14–15); más tarde, se extendió al propio lago (Pospelov 2002: 417).
A partir del apelativo baba, los topónimos pueden formarse no solo como resultado de la onimización, sino también mediante la adición de una palabra. Por ejemplo, el oicónimo Baba Bakala (hindi Bāba Bakāla) es el nombre de un lugar sagrado del sijismo, una aldea del estado indio de Punjab.
El historiador de la ciencia geográfica E. M. Murzaev, citando al toponimista kazajo Gali K. Konkashpaev (1948), ofreció ejemplos de la productividad de los topónimos terminados en -ata, entre ellos el asentamiento medieval Baba-ata (Murzaev 1974: 228). Según la enciclopedia kazaja, Baba, Ata-baba significa «1) antepasado, fundador del clan; 2) parte de una palabra compuesta que denota origen o anciano (por ejemplo, Anet-baba)» (KNE 2004: 324). ata también es una palabra polisémica; para esta investigación, consideramos solo los dos primeros significados: «1) abuelo; antepasado; 2) protector en la composición de nombres mitológicos propios» (KNE 2004: 278). Así, en el topónimo kazajo Baba-ata se observa una repetición estructural de la sílaba ba- y una repetición semántica del significado de la palabra «antepasado».
Con la palabra túrquica dağ, «montaña», se forman los orónimos Babadāğ, en el distrito de Guba, Azerbaiyán, y Babadāğ, en la provincia de Muğla, al suroeste de Turquía; el astiónimo Babadag, en el județ de Tulcea, Rumanía, surgió como resultado de la influencia turca.
Los ejemplos eslavos y no eslavos con el apelativo baba (баба) tienen en común que derivan de la forma original *bǎbā o *bhābhā, una palabra antigua del habla infantil formada mediante la repetición de la misma sílaba (Luchyk 2014: 27). Se observan diferencias semánticas, pues el baba eslavo procede de un nombre femenino, mientras que las formas túrquicas e iranias proceden del masculino. En las lenguas eslavas, el acento recae en la primera sílaba (ба́ба), mientras que en las lenguas orientales recae en la segunda (babá). A propósito de ejemplos como estos, Wilhelm von Humboldt señaló acertadamente: «Al parecer, todas las lenguas contienen palabras con significados completamente distintos y sonidos completamente idénticos; por tanto, estas palabras pueden entenderse de manera ambigua» (Humboldt 2000: 275).
Numerosos ejemplos con el topónimo babá/баба́ son una manifestación de la homonimia toponímica y representan términos geográficos consonantes que coinciden total o parcialmente en el plano de la expresión. Así, había un
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Page 9transferencia del oónimo de un objeto a otro adyacente, en el nombre de la ciudad, el pueblo, el aul, el río, la montaña o la cordillera, en relación con su adición mediante diversos términos geográficos que caracterizan la zona.
3.2. Modelo de formación de palabras de transición del apelativo al oónimo sin repetición
La transición de un apelativo a un oónimo puede producirse como resultado de la repetición de una palabra con estructura bilateral, que demuestra visualmente la ley filosófica de la transición de los cambios cuantitativos a los cualitativos. En lingüística, se manifiesta en el nivel semántico, ya que un elemento repetido dos o varias veces adquiere un nuevo significado (Pakholok 2013: 73). La repetición léxica es el procedimiento léxico-gramatical más simple en su estructura para intensificar el significado.
El cataractónimo Dzhur-Dzhur (ucraniano Джур-Джур, tártaro de Crimea Cür-Cür) es el nombre de una potente cascada situada en el río Ulu-Uzen, en la costa meridional de Crimea. Nunca se seca, ni siquiera durante la época más seca del año. Esta característica se refleja en la semántica de su antiguo nombre, derivado de la palabra armenia repetida «dzhur» (armenio Ջուր-Ջուր, literalmente «agua-agua», que significa abundancia de agua). La etimología de esta palabra, según Vasyl V. Luchyk, siguiendo a Eduard M. Murzaev, explica los significados de «arroyo», «río» y «canal» en persa y tayiko (Luchyk 2014: 180).
En nuestra opinión, al intentar desentrañar el significado de un topónimo, es preferible dar prioridad a las versiones más cercanas a la naturaleza y la esencia del objeto. Al mismo tiempo, cuanto más antiguo es el nombre geográfico, más probable es que esté relacionado con el objeto nombrado. Por ejemplo, el limnónimo Loch Lochy, nombre de un lago de agua dulce en Escocia, se originó por la duplicación de una palabra cuyos cognados pueden rastrearse en: manés logh, irlandés antiguo loch, galés llwch, que significan «masa de agua», así como latín lacus, que significa «lago» (Harper 2003). A la palabra repetida se le añadió el sufijo -y. El limnónimo means «lago lago».
Una parte considerable y amplia de la toponimia de Australia está constituida por oónimos que designan condiciones geográficas naturales y características climáticas. Así, el ciclón del noroeste del país se denomina «Willy Willy» (Orlov 1978: 103). El anemónimo Willy Willy surgió de la repetición de la palabra inglesa willy, «insidioso».
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Page 10Muchos topónimos del mapa de este continente presentan una estructura que indica la repetición completa de una palabra, pero su etimología no está clara y da lugar a numerosas interpretaciones contradictorias, ya que incluye nombres de australianos indígenas (aborígenes), alemanes e ingleses (Wolanowski 1990: 49–50): Buln Buln, Gol Gol en el estado de Victoria; Gingin en el estado de Australia Occidental; Cowan Cowan, Gin Gin, Kin Kin, Millaa Millaa en el estado de Queensland; Barra-Barra, Boonoo Boonoo, Booti-Booti, Budgee Budgee, Curl Curl, Dum Dum, Tilba Tilba, Wagga Wagga, Wangi Wangi en el estado de Nueva Gales del Sur.
La escritura de los topónimos con repetición de palabras requiere la unificación por parte de la comisión estatal de ortografía, ya que se encuentran grafías unidas, con guion y separadas.
3.3. Modelo de formación de palabras de la conversión del apelativo sin repetición en nombre propio dentro de la frase toponímica
3.3.1. Repetición del morfema raíz
El nombre completo de un objeto geográfico es una frase toponímica compuesta por dos partes: el componente principal (nombre propio, onimo), necesario para distinguir el objeto nombrado de otros objetos, y el nombre común (apelativo).
Muchos limnónimos eslavos se forman a partir del apelativo lago mediante la repetición del morfema raíz: lago Ezerak (pol. jezioro Jeziorak, Polonia, voivodato de Varmia y Masuria) (SGP 1983: 243); lago Ozerianskoe (ucr. Озерянське озеро, Ucrania, región de Volinia) y lago Ozerianskoe (biel. Азярянскае возера, Bielorrusia, región de Grodno); lago Ozerskoe (rus. Озерское озеро, Rusia, región de Leningrado). Una variante de este modelo es el caso en que el onimo es un diminutivo: lago Ozertse (ucr. озеро Озерце, Ucrania, óblast de Volinia).
El apelativo común eslavo pueblo (ruso antiguo selo – «morada, asentamiento, campo»; búlgaro y serbocroata – село; checo – selo; polaco – siolo), del protoeslavo *selo – «tierra de labor», que coincidía fonéticamente en las lenguas eslavas orientales y meridionales con *sedlo – «asentamiento») (Basik 2008: 70–71), pasó a ser un onimo y, como parte de la frase toponímica, está ampliamente extendido en Bielorrusia. Por lo general, las aldeas antiguas de los distritos de Haradok, Vileyka, Slutsk y otros se llaman Selishche (biel. Селішча); en los distritos de Braslaw, Zhítkovichi y otros hay nombres derivados de la palabra en plural «pueblos»: Selki (biel. Сёлкі); y en los distritos de Kalinkavichy, Talachyn y otros, los nombres se forman a partir de la misma palabra en diminutivo: Seltzy
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Page 11(biel. Сельцы) (Zhuchkevich: 340). Al considerar estas frases toponímicas, Vladimir A. Nikonov las calificó acertadamente de tautología, surgida al designar un apelativo sin onimo (Nikonov 1965: 18).
La repetición del morfema raíz село se observa en la forma diminutiva del onimo Seltso/Siltse (ucr. село Сільце) y se registra en Ucrania en los distritos de Kovel y Ratno, óblast de Volinia; el distrito de Korosten, óblast de Zhytomyr; los distritos de Berehovo e Irshava, óblast de Transcarpatia; y el distrito de Podhaietsky, óblast de Ternopil. Debemos coincidir con la observación de V. A. Nikonov, quien consideraba que los indicadores de diminutivo «en lugar del significado de diminución perdido comenzaron a expresar únicamente la toponimicidad» (Nikonov 1965: 96).
Debemos prestar atención a la categoría gramatical del apelativo, que puede expresarse no solo mediante un sustantivo, sino también mediante un adjetivo sustantivado: Бережковская набережная (Terraplén Berezhkovskaya). El hodónimo recibe su nombre del asentamiento pesquero patriarcal «en Berezhki», que existió en los siglos 16th–17th en la margen derecha del río Moscova (Sytin 1958: 577).
Los ejemplos anteriores de repetición de la base en la toponimia suelen denominarse nombres reduplicados (Podolskaya 1988: 114).
3.3.2. Repetición de palabras
Los topónimos, en su mayoría nombres propios no prestados creados por una comunidad de personas históricamente establecida, revelan similitudes en la percepción, el filtrado y la interpretación de la información procedente de objetos geográficos, independientemente de la región. Por ejemplo, los viajeros Jiří Hanzelka y Miroslav Zikmund desvelaron la semántica de la expresión toponímica lake Kiou: «En la lengua bantú del Congo oriental, la palabra “kivu” significa “lago”. Por consiguiente, significa “lago Lago”» (Hanzelka, Zikmund 1956: 215). El limnónimo que contiene el apelativo lake representa la repetición de un elemento de formación de palabras en cuanto al contenido.
Los topónimos descritos con repetición de un elemento de formación de palabras pueden interpretarse como nombres propios creados por el inconsciente colectivo sobre la base de una regularidad objetiva inherente, total o parcialmente, a todos los objetos y fenómenos del mundo material. La regularidad objetiva es la repetibilidad, que el ser humano antiguo asimiló inconscientemente a medida que adquiría experiencia observando fenómenos temporales y espaciales (el cambio del día y la noche, las estaciones, las mareas, etc.). La capacidad de repetición puede explicarse en términos del arquetipo de la conciencia humana.
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Page 12En el habla del ser humano antiguo, la repetibilidad se reflejaba en las onomatopeyas y los diminutivos, que posteriormente dieron lugar a la formación de nombres propios. Las formaciones reduplicativas en la composición de los topónimos se establecen mediante el análisis etimológico. Las más antiguas se forman mediante la repetición silábica; las más recientes presentan afijos y repetición del morfema radical y de palabras.
CONCLUSIONES
El estudio de los topónimos con repeticiones permite extraer algunas conclusiones. La repetición de una sílaba, un morfema radical o una palabra crea modelos de formación de palabras que pertenecen a dos tipos toponímicos: aborígenes y estandarizados. Los topónimos aborígenes se forman a partir de apelativos y se utilizan en el habla coloquial en un área limitada por los residentes locales. Los topónimos estandarizados se utilizan en la lengua literaria y tienen carácter internacional.
Mediante el análisis etimológico se estableció que la repetición de una sílaba en los topónimos indica su origen antiguo, ya que la repetibilidad es una realidad objetiva que el ser humano asimila inconscientemente a medida que adquiere experiencia práctica.
Abordar los topónimos con repetición de un elemento de formación de palabras supone investigar los antiguos modos de nominación en lenguas de distintas estructuras. La creación de un registro de esos topónimos en dichas lenguas permitirá comparar y contrastar sus espacios onímicos, que tienen profundas raíces históricas.
REFERENCES
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Gauta 2023 09 04
Priimta 2023 11 15
ZINAIDA PAKHOLOK
TOPONYMS WITH REPETITION OF A WORD-FORMATION ELEMENT AS RUDIMENTS OF ANCIENT THINKING (TO STATEMENT OF THE PROBLEM)
Summary
The description of the onomastic picture of the world is impossible without repetitions that permeate the toponymic space. When determining the inner form of a toponym, the repetition of a structural element is clearly traced: a syllable, a root morpheme, a word. These elements, depending on the source of creation, areas of use, and distribution, create word-formation models included in two toponymic types: aboriginal and standardized.
Aboriginal toponyms were created by indigenous people to name a local geographical object; they are used only in a given territory and are widespread in colloquial speech. The interest in this type is conditioned by the fact that toponyms have preserved traces of folk art, expressiveness, and have information potential that reflects the specifics of natural conditions. The examples of aboriginal toponyms with figurative and expressive connotations analyzed in the article, formed by the direct transition of the appellative into the onym, are a consequence of the widespread use of reduplication.
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Page 15Standardized toponyms were created by people of different spheres of activity; they are used within the country and in international practice, recorded in literary language. This type of toponyms is represented in the following word-formation models: transition of appellative into onym with repetition of syllable, with repetition of syllable and addition of affix, with repetition of syllable and addition of word, with repetition of word; transition of appellative into onym in a toponymic phrase with repetition of root morpheme and with repetition of word. The filling of word-formation models depended on the different degrees of study of a number of general issues in regional toponymic systems.
Toponyms of the same model recorded in the same type of geographical objects located on different continents are evidence of the commonality of the nomination.
Using etymological analysis, it was established that the repetition of word-forming elements in toponyms indicates an ancient origin, because repetition is an objective reality that a person unconsciously assimilates as one gains practical experience.
Appealing to toponyms with repetition of the word-formation element is a request for studying the ancient method of nomination in languages of different structures. The creation of a register of similar toponyms in such languages will make it possible to compare and contrast their onym space, which has deep historical roots.
KEYWORDS: onym, toponym, reduplication, syllable, root morpheme, affix, word, word formation model, etymological analysis, repeatability, ancient thinking.
ZINAIDA PAKHOLOK
Lutsk Human Development Institute of the Open International University “Ukraine” Georgy Gongadze st. 5
[email protected]
ZINAIDA PAKHOLOK
VIETOVARDŽIAI SU PASIKARTOJANČIŲ ŽODŽIŲ DARYBOS ELEMENTŲ KAIP SENOSIOS MĄSTYSENOS UŽUOMAZGOS
Santrauka
Apibūdinti onomastinį pasaulio vaizdą neįmanoma be pakartojimų, kurių apstu toponimijoje. Vidinėje vietovardžio formoje galima aiškiai atsekti pasikartojantį struktūrinį elementą – skiemenį, šaknies morfemą, žodį. Priklausomai nuo sukūrimo šaltinio, vartojimo ir paplitimo srities, šie elementai sudaro žodžių darybos modelius, būdingus abiejų tipų – seniesiems ir norminiams – vietovardžiams.
ZINAIDA PAKHOLOK. Toponyms with Repetition of a Word-Formation Element as Rudiments of Ancient Thinking (to Statement of the Problem)
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Page 16Senuosius vietovardžius vietiniai gyventojai kūrė, siekdami įvardyti vietos geografinį objektą, jie vartojami tik tam tikroje teritorijoje ir yra plačiai paplitę šnekamojoje kalboje. Domėjimąsi šio tipo vietovardžiais lemia tai, kad juose yra išlikę liaudies meno bruožų, išraiškingumo. Jie gali teikti informaciją apie gamtinių sąlygų ypatybes. Šiame straipsnyje analizuojami perkeltinių ir ekspresyvių konotacijų turinčių senųjų vietovardžių, susiformavusių bendriniam daiktavardžiui tiesiogiai virstant onimu, pavyzdžiai – plačiai paplitusio pasikartojimų vartojimo rezultatas.
Norminius vietovardžius kūrė skirtingų veiklų atstovai. Jie vartojami tiek šalyje, tiek tarptautinėje erdvėje, fiksuojami literatūrinėje kalboje. Šios rūšies vietovardžiams būdingi tokie žodžių darybos modeliai: bendrinio daiktavardžio vertimas onimu, pakartojant skiemenį arba pridedant afiksą, pakartojant skiemenį ir pridedant žodį, pakartojant žodį; bendrinio daiktavardžio vertimas onimu vietovardiniame žodžių junginyje, pakartojant šakninės morfemą ir pakartojant žodį. Žodžių darybos modelių panaudojimas priklauso nuo kai kurių bendrųjų regioninės vietovardžių sistemos klausimų ištirtumo laipsnio.
To paties modelio vietovardžiai, naudoti skirtinguose žemynuose esantiems tos pačios rūšies geografiniams objektams įvardyti, rodo, kad toks įvardijimo būdas buvo gana įprastas.
Pasitelkus etimologinę analizę nustatyta, kad vietovardžiuose pasikartojantys žodžių darybos elementai rodo senovinę žodžio kilmę, nes pasikartojimas atspindi objektyvią tikrovę, kurią asmuo nesąmoningai įsisavina, įgydamas praktinės patirties.
Vietovardžiai, kuriuose pasikartoja žodžių darybos elementas, kelia poreikį tyrinėti senąjį objektų įvardijimo skirtingos struktūros kalbomis metodą. Sukūrus tose kabose vartojamų panašių vietovardžių registrą, atsirastų galimybė palyginti ir sugretinti gilias istorines šaknis turinčią jų onimiją.
ESMINIAI ŽODŽIAI: onimas, vietovardis, pasikartojimas, skiemuo, šaknies morfema, afiksas, žodis, žodžių darybos modelis, etimologinė analizė, pakartojamumas, senovinė mąstysena.
ZINAIDA PAKHOLOK
Lutsk Human Development Institute of the Open International University “Ukraine” Georgy Gongadze st. 5
[email protected]
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