Page 1ILONA KULAK
Universidad Jaguelónica de Cracovia
ID ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4229-6087
ÁREAS DE INVESTIGACIÓN: dialectología, etnolingüística, sociolingüística.
DOI: https://doi.org/10.35321/bkalba.2024.97.04
LA IMAGEN POPULAR DEL SER HUMANO PRESERVADA EN LOS NOMBRES DIALECTALES DE LAS PLANTAS. UNA VISIÓN GENERAL DE LAS CUESTIONES1
PALABRAS CLAVE: dialectología, etnolingüística, cosmovisión lingüística, imagen del ser humano, nombres de plantas, dialecto de la región de Podhale.
RESUMEN
El objetivo del artículo es presentar la imagen popular del ser humano a partir de los nombres de plantas utilizados por los Gorales de la parte noroccidental de la región de Podhale. El material se recopiló mediante entrevistas informales con habitantes de nueve pueblos, realizadas entre 2016 y 2017. La primera parte del texto incluye una descripción detallada del enfoque metodológico empleado. Además, se presentan los problemas de investigación derivados de las particularidades del material recopilado. La segunda parte del artículo analiza los rasgos de la sociedad rural que se conservan indirectamente en los nombres populares de las plantas, por ejemplo, el antropocentrismo, el aristocratismo, una visión binaria de la realidad, la percepción sensorial del mundo, la racionalidad instrumental, el apego al catolicismo y las creencias mágicas.
1. LA INTRODUCCIÓN
As Ryszard Tokarski (1993: 335) asserts, vocabulary is a reflection of an individual’s intellectual and emotional stance towards the non-linguistic reality, encompassing objects and human activities within the material world. By analysing the lexis, insights can therefore be gained into the cultural community in question and its modes of perceiving and categorising the world. This assumption serves as the foundation for the present
1 El artículo presenta a la comunidad académica no hispanohablante las cuestiones planteadas por la autora en su libro (Kulak 2022).
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Page 2artículo, que se sitúa en la frontera entre la etnolingüística2 (por el objetivo y la metodología de la investigación) y la dialectología (por el tipo de material y la forma en que se recopiló).
El objetivo de este artículo es reconstruir la imagen popular del ser humano, preservada indirectamente en los nombres de plantas recopilados en varias localidades del noroeste de Podhale. El término «imagen popular del ser humano» se utiliza para describir un conjunto de rasgos, comportamientos y valores3 (como la concreción, el pragmatismo y la religiosidad) propios del hombre sencillo, portador de la cultura popular (tradicional). Estas características han sido configuradas por generaciones sucesivas y se perpetúan en la lengua. Este enfoque no limita el análisis de los nombres recopilados a la reconstrucción de la imagen de los habitantes rurales (en sentido administrativo), aunque estos constituyen, evidentemente, los representantes más importantes del tipo cultural mencionado. Cabe destacar que la mayoría de los polacos asentados en ciudades tiene raíces campesinas y también participa en la cultura popular. Además, la creciente globalización de la sociedad está difuminando la distinción entre la lengua y la cultura de las comunidades urbanas y rurales.
La investigación se llevó a cabo en nueve localidades habitadas por Gorales de la región de Rabka4. Las localidades en cuestión pertenecen a tres municipios: Raba Wyżna (que comprende Bielanka, Raba Wyżna, Rokiciny, Sieniawa y Skawa), Rabka-Zdrój (que comprende Chabówka, Ponice y Rdzawka) y Spytkowice (que comprende una sola localidad, Spytkowice). Se encuentran en la parte suroeste de la Pequeña Polonia, al norte del distrito de Nowy Targ. Los habitantes de las localidades mencionadas hablan la variada modalidad dialectal de la región de Podhale. En el habla de las generaciones mayores y más jóvenes pueden observarse varias inconsistencias fonológicas. Estas pueden atribuirse a la influencia del polaco estándar sobre los dialectos. La diferenciación de la lengua hablada en la
2 El objetivo de la investigación etnolingüística es identificar y delimitar las características de la identidad de una comunidad determinada. Para ello se emplea el concepto de imagen lingüística del mundo (Bartmiński, Chlebda 2008: 11–12). Pueden encontrarse más reflexiones sobre la imagen lingüística del mundo, por ejemplo, en las obras de Adam Głaz (2022) o Anna Pajdzińska (2019).
3 Los componentes de la imagen del ser humano se determinan mediante el análisis del proceso de denominación. Este concepto se desarrollará en el texto que sigue.
4 A mediados del siglo XIX, el poeta y geógrafo polaco Wincenty Pol (1851: 122) hizo referencia a los llamados «Gorales de Rabka» (en polaco, «Górale od Rabki» o «Rabczanie»), denominados así por el río Rabka. Se trata de una población que vive en la parte baja de Podhale (al noreste de la región).
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Page 3La región está determinada principalmente por un factor generacional. La generación mayor emplea un dialecto, mientras que la más joven utiliza un código característico de un entorno cultural urbano.
Entre 2016 y 2017 se recopilaron 647 nombres de plantas mediante entrevistas informales a más de 100 habitantes de pueblos, que pudieron recordar los nombres y asociarlos con los objetos correspondientes. Estos nombres se refieren a más de 260 especies de plantas. Los datos incluyen nombres de plantas herbáceas (p. ej., malas hierbas, hierbas, gramíneas) y leñosas (p. ej., árboles, arbustos), tanto silvestres como cultivadas. Es especialmente importante señalar que solo se incorporaron al material de investigación aquellos nombres cuya motivación conocían los informantes. Una recopilación completa del léxico dialectal de las plantas de la región noroccidental de Podhale constituiría, sin duda, una valiosa e importante contribución a la lingüística; sin embargo, requeriría varios años más de investigación. Cabe suponer razonablemente que la recopilación probablemente alcanzaría al menos 2.000 unidades, como en el diccionario de Halina Pelcowa (2017), que incluye unidades motivadas y no motivadas (por supuesto, desde el punto de vista del usuario del dialecto). Un volumen de material semejante ralentizaría considerablemente la consecución del objetivo del trabajo: mostrar que la denominación de los referentes puede ser una fuente de conocimiento sobre las características de una comunidad. Cabe añadir que, debido al objetivo elegido para el trabajo, no se preguntó a los informantes qué entendían por los nombres en cuestión, ni se elaboraron definiciones cognitivas de acuerdo con la metodología empleada en el Diccionario de estereotipos y símbolos populares (SSSL 1996–2022). El artículo se centra en la imagen del ser humano reflejada en los nombres de las plantas, y no en las imágenes de las propias plantas. Una descripción exhaustiva de las imágenes de cada planta requeriría una investigación aparte.
El material lingüístico no se limitó únicamente al vocabulario diferencial. Se registraron tanto expresiones dialectales generales como léxico común a muchas variedades del polaco, que también se emplea en el habla de los habitantes de los pueblos y refleja sus experiencias (Pelcowa 2017: 14; Kąś 2011: 13). Sin embargo, la combinación de estos dos grupos de vocabulario relativo a las plantas mostró que en el material de investigación aparecían fitónimos procedentes de diversas fuentes lingüísticas: elementos creados dentro del dialecto, préstamos, calcos, nombres heredados de la época prot eslava y otros con raíces protoindoeuropeas (Waniakowa 2012: 139–187). Como es bien sabido, el proceso de denomina-
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Page 4ción de la mayoría de estos nombres tuvo lugar siglos o incluso milenios atrás, a veces en un ámbito lingüístico distinto, basándose en las características de las plantas percibidas en aquel momento. Los habitantes actuales de los pueblos vuelven a descubrir la motivación de los fitónimos de acuerdo con las creencias y supersticiones imperantes en su comunidad, así como con sus conocimientos generales y ciertas leyes de la naturaleza (Waniakowa 2012: 115–116).
2. CUESTIONES METODOLÓGICAS
La etimología de los nombres de plantas utilizados por los habitantes de una zona determinada plantea una serie de cuestiones metodológicas. Los etnolingüistas polacos coinciden en que el análisis de los nombres dialectales de plantas puede conducir a reconstruir la cosmovisión de una comunidad rural. Comparten esta opinión, entre otros, Halina Pelcowa (2002: 140) y Halina Kurek (2004a: 129). No obstante, es bien sabido que un número considerable de nombres dialectales de plantas no se originó en entornos rurales. Por tanto, los nombres populares de plantas no siempre reflejan la cosmovisión de una comunidad concreta. Jadwiga Waniakowa (2006: 493) sugiere que la tarea principal del lingüista debería consistir en distinguir entre los nombres autóctonos surgidos en una zona rural determinada y los adoptados o conservados desde la época del polaco antiguo. La investigadora mencionada sostiene que la bibliografía polaca de dialectología sobre fitónimos populares da a entender, erróneamente, que estos nombres se originaron en el dialecto polaco. Los autores suelen considerar que los lexemas dialectales relativos a las plantas ilustran la capacidad creativa lingüística de los habitantes de los pueblos. Sin embargo, esta interpretación no se ajusta plenamente a la realidad (Waniakowa 2006: 503).
La diferenciación de los nombres dialectales auténticos de plantas respecto de otras unidades (p. ej., préstamos o calcos), tal como propone Jadwiga Waniakowa, exigiría una investigación etimológica extensa y minuciosa, cuyos resultados excederían el alcance de un solo estudio científico. Aunque fuera posible separar el vocabulario desarrollado en el dialecto polaco del léxico botánico completo empleado en el habla de los habitantes de una zona —por ejemplo, de una docena de pueblos o de una región—, el corpus léxico resultante probablemente sería insuficiente para descubrir regularidades que permitieran reconstruir al sujeto denominador: la comunidad rural. Una recopilación más amplia de nombres dialectales auténticos de toda el área lingüística polaca, o bien de una de sus
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Page 5macroregiones, podría servir de base para reconstruir una imagen del mundo o de una comunidad. Sin embargo, como ya se ha señalado, esta tarea parece extremadamente difícil de llevar a cabo. Además, no está claro si el material lingüístico extraído sería lo bastante diverso como para permitir reconstruir una imagen completa y no adulterada de los habitantes de los pueblos.
Quien investigue y desee presentar una imagen de una comunidad rural a partir de fitónimos populares está, en cierta medida, obligado a tener en cuenta toda la gama de vocabulario relativo a las plantas que utilizan los habitantes de la zona elegida. En este caso resulta útil emplear una metodología etnolingüística, pues permite analizar el material recopilado desde una perspectiva sincrónica, sin indagar en la evolución de los nombres en cuestión. El vocabulario registrado se tratará como un conjunto unitario, sometido a análisis con el fin de extraer conclusiones sobre la conceptualización del mundo propia de una comunidad lingüística y cultural determinada. En este análisis se tiene en cuenta la etimología popular de cada nombre, y no su etimología científica. Es posible reconstruir la imagen del ser humano a partir de los fitónimos recopilados en la región elegida si se presupone la universalidad de la cultura popular y la misma mentalidad en toda la comunidad rural (SSSL 1996, vol. 1, n.º 1: 19). Asimismo, debe destacarse que los nombres de plantas que están cayendo en desuso proporcionan información valiosa sobre el estado anterior de los dialectos polacos (Wierzbicka 2002: 52).
El análisis del léxico botánico popular no excluye que en la imagen reconstruida aparezcan elementos característicos de una comunidad polaca, eslava o incluso europea. Es evidente que los miembros de las microcomunidades rurales forman parte de la sociedad en general. El vocabulario en cuestión implica «una variedad de maneras de ver que son propias de distintas culturas y de distintos periodos históricos»5 (Bartmiński 1989: 49). No obstante, sería erróneo equiparar la imagen de los habitantes de los pueblos con la de la comunidad general de nuestro ámbito cultural. Para reproducir esta última imagen sería necesario realizar un análisis comparativo. Solo «el estudio de las imágenes lingüísticas del mundo de distintas comunidades comunicativas nos permite llegar a establecer semejanzas y diferencias en la conceptualización del mundo» (Niebrzegowska-Bartmińska 2013: 270). Estas semejanzas representan la manera en que se percibe y valora la realidad de una macrocomunidad.
5 Traducción propia (aquí y en las siguientes apariciones).
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Page 6La respuesta a la pregunta de qué conceptualización de la realidad perpetúan los nombres de plantas depende del enfoque de investigación adoptado. Los etimólogos tratarán más bien de reconstruir la imagen del ser humano en general. En cambio, el empleo de herramientas etnolingüísticas para analizar los fitónimos recopilados en el área seleccionada debería facilitar la reconstrucción de la imagen de una comunidad cultural determinada. Por consiguiente, por ejemplo, los términos que funcionaban en la lengua de los montañeses de Rabka podrían emplearse para ilustrar la imagen de los habitantes de las aldeas. Sin embargo, a la luz de las consideraciones anteriores, cabe reconocer que los fitónimos perpetúan una imagen folclórica del ser humano. El término folk se asocia, en efecto, con la cultura rural tradicional, pero sus connotaciones van más allá de este contexto. Esta palabra engloba tanto lo antiguo como lo nuevo, es decir, aquello creado por las generaciones pasadas y presentes (a diferencia del adjetivo rural, de significado más restringido). La adopción de tal supuesto se debe al tipo específico de material que constituyen los fitónimos, la mayoría de los cuales no se originaron en el ámbito dialectal polaco y, sobre todo, tampoco lo hacen hoy. El importante caudal de vocabulario vegetal que emplean los habitantes de las aldeas contemporáneos está formado por elementos léxicos preslavos, creados hace siglos y sujetos a cambios.
3. LA DIVISIÓN DE LOS NOMBRES DE PLANTAS RECOPILADOS COMO BASE PARA EL ANÁLISIS
En la investigación sobre la reconstrucción de la imagen folclórica del ser humano a partir de los nombres de plantas, una cuestión importante concierne también a la manera de agrupar las unidades léxicas. Esta agrupación se realiza, por supuesto, para descubrir regularidades en el nivel de la motivación semántico-cultural. Pues, como escribe Ryszard Tokarski (2012: 249), detrás de los actos de nominación lingüística subyacen procesos de ordenación o de «domesticación» del mundo por parte de una comunidad determinada.
Como método para dividir la mayor parte del léxico (es decir, los nombres motivados por las características de los objetos y por su utilidad), se adoptaron las categorías experienciales (en polaco, kategorie doświadczieniowe). Małgorzata Brzozowska las define como «categorías que aparecen en el sistema conceptual de una cultura determinada y están determinadas por las experiencias de sus portadores» (Brzozowska 2000: 144–145). Pueden emplearse para analizar derivados onomasiológicos (asociativos), que se forman «sobre la base de rasgos experimentados y considerados pertinentes en el acto cognitivo» (Brzozowska 2000: 144). A diferencia de los derivados semánticos, los derivados onomasiológicos
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Page 7representan un mecanismo de denominación basado en el uso de rasgos que no necesariamente son prominentes, pero que dominan perceptivamente en el momento de nombrar. Como resultado, el significado de la base no está contenido en el significado léxico del derivado, sino que forma parte de la relación asociativa socialmente estabilizada que perciben los hablantes y, por tanto, indica el rasgo que estos asocian con el significado del derivado (Brzozowska 2000: 143).
Estas formaciones suelen considerarse semánticamente irregulares y no categorizadas, pero el análisis de Małgorzata Brzozowska sobre los nombres de setas, mariposas y meses ha puesto en entredicho esta postura. Incluso en estos casos, resulta relativamente fácil distinguir tipos derivados (cf. Brzozowska 2000: 143, 149). El material incluye también nombres cuya base onomasiológica se fundamenta en creencias mágicas populares, creencias religiosas y asociaciones culturales, justificadas por características reales de las plantas. Estos fitónimos se adscribieron a categorías culturales6.
Los nombres de plantas recopilados se asignaron a decenas de categorías experienciales y culturales7, como la forma, el color, el sabor, las propiedades medicinales o la magia. En algunas de ellas se distinguieron subcategorías para introducir distinciones internas adicionales (por ejemplo, el color de las flores, el color de los frutos y las semillas, y el color de las hojas). Esto vino determinado por la especificidad y la cantidad de unidades recopiladas.
Las categorías se dividieron en cuatro grupos generales, a saber: (1) rasgos que identifican un referente, (2) tiempo y lugar de aparición de las plantas, (3) utilidad e inutilidad de las plantas y (4) referencias y asociaciones culturales8. Como puede observarse, los tres primeros grupos comprendían categorías experienciales y el último, categorías culturales. El factor determinante para asignar una categoría a uno de estos cuatro grupos fue la motivación de los nombres. Por ejemplo, las categorías como el color, la forma o los rasgos percibidos mediante el tacto se incluyen en el primer grupo (rasgos que identifican un referente), porque comprenden nombres creados por el usuario de la lengua desde un punto de vista limitado y restringido, centrado únicamente en los rasgos del objeto nombrado (cf. los fitónimos motivados por el aspecto, el sabor y el olor). El segundo grupo (tiempo y lugar de aparición de las plantas) se creó para los nombres de plantas que hacen referencia al momento de la floración, la siembra y la emisión de olor, así como al lugar
6 El término cultural categories es análogo al término experiential categories.
7 En el artículo de Stanisława Niebrzegowska-Bartmińska (2010) aparece una distinción similar. La investigadora escribió sobre las motivaciones experienciales y culturales de los nombres de plantas.
8 La tipología propuesta concuerda con las divisiones empleadas por otros investigadores (p. ej., Pelcowa 2002).
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Page 8de aparición u origen. En el momento de su creación, quien acuñó el nombre adoptó una perspectiva amplia, que abarcaba tanto el referente como el mundo circundante. El tercer grupo incluía nombres que indicaban la utilidad de una especie (p. ej., sus propiedades medicinales) y su inutilidad (p. ej., sus propiedades venenosas, intoxicantes e irritantes). Por tanto, esta colección reúne fitónimos cuya estructura perpetúa un impacto positivo o negativo en la vida humana y su entorno. El último grupo consta de nombres que aluden a la magia, la religión y las creencias, así como de unidades formadas por asociación.
La división de los fitónimos proporcionó el marco para el análisis, que avanzó desde los nombres motivados por la apariencia y las propiedades hasta el lugar y el momento de aparición y el modo en que se utilizan las plantas, y luego hasta los fitónimos relacionados con la cultura de la comunidad tradicional9. Así, puede decirse que el análisis avanzó desde la «mirada microscópica» (en polaco, mikrospojrzenie), es decir, desde lo superficial, lo concreto, lo objetivo y lo más fácilmente perceptible, hasta los valores intangibles y la relación que se da entre un referente y un ser humano. Además, los conjuntos extraídos ilustran tres perspectivas distintas: la perceptiva (grupos: rasgos que identifican un referente, época y lugar de la planta), la funcional (grupo: utilidad e inutilidad de las plantas) y la cultural (grupo: referencias y asociaciones culturales).
Al igual que en el caso de los campos semánticos, no pudo evitarse el problema de la fluidez de los límites entre distintas categorías experienciales y culturales. Las mayores dificultades surgieron con los nombres de varias partículas, cuya estructura perpetúa más de una información. Por ejemplo, considérese el nombre borówka czarna10 [baya negra]11 ‘Vaccinium myrtillus’12. El nombre informa del color negro del fruto (czarny13) y de la presencia de la planta en el bosque (bór → borówka). El nombre koniczyna biała [trébol blanco] ‘Trifolium repens’, por su parte, alude a las flores blancas (biała) y al uso práctico por parte de los animales —principalmente los caballos— (koń → koniczyna). Fue necesario incluir este tipo de fitónimos
9 En otro trabajo de la autora se presenta un análisis detallado. Los datos bibliográficos se proporcionarán una vez recibida la evaluación del artículo.
10 Los nombres originales de las plantas se han escrito de acuerdo con la ortografía polaca estándar, sin tener en cuenta los rasgos dialectales, para facilitar la comprensión del artículo.
11 La traducción literal al inglés del nombre original se indica entre corchetes. Cuando el nombre resulta difícil de traducir, se ofrece una breve indicación etimológica popular. La autora presenta las motivaciones detalladas en otro estudio (Kulak 2022).
12 El nombre latino de la especie vegetal se indica entre comillas simples.
13 La etimología del nombre se indica entre paréntesis.
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Page 9ónimos en diversas categorías. También se atribuyó un nombre a categorías distintas cuando sus motivaciones eran diferentes, según afirmaron los informantes. Por ejemplo, el nombre krakowiak [algo parecido a residente de Cracovia] «Pelargonium zonale» se justificaba por el color de las flores, como en el traje folclórico de Cracovia, pero también por su procedencia de la zona de Cracovia.
4. LOS ELEMENTOS DE LA IMAGEN FOLCLÓRICA DEL SER HUMANO
El análisis de los fitónimos recopilados, cuyo objetivo era descubrir regularidades en la denominación de las plantas, permitió aislar una docena de rasgos, comportamientos o valores que, en conjunto, conforman la imagen folclórica del ser humano. Se consideran elementos destacados, es decir, los más firmemente arraigados en el léxico botánico: el antropocentrismo, el antropomorfismo, el aristocratismo, la valoración en blanco y negro de la realidad, la percepción sensorial del mundo, el tipo instrumental de racionalidad, la concreción, el sentido práctico, el apego a la religión católica y la creencia en la magia.
La perspectiva antropocéntrica se manifiesta en los fitónimos, sobre todo mediante alusiones al ser humano o al cuerpo humano, por ejemplo, panienka [doncella] «Phlox paniculata», sierotka [huerfanita] «Bellis perennis», modre oczka [ojitos de un azul intenso] «Myosotis palustris o Myosotis sylvatica», język teściowej [lengua de suegra] «Sansevieria trifasciata». La visión centrada en el ser humano también se ejemplifica con nombres que aluden a enfermedades o dolencias, así como con aquellos que reflejan necesidades existenciales humanas, tanto fundamentales (por ejemplo, la alimentación) como de orden superior, tales como el deseo de bienestar, salud, amor y sensación de seguridad. Cf. anginka [anginita] «Pelargonium graveolens», bieguniec [< biegunka, en inglés diarrhea] «Ailanthus altissima», olejnik [< olej, en inglés oil] «Ricinus communis», kiełbaśnik [< kiełbasa, en inglés sausage] «Origanum majorana», miłosne ziele [hierba del amor] «Levisticum officinale», drzewko szczęścia [arbolito de la felicidad] «Crassula ovata», grzmotnik [< grzmot, en inglés thunder] «Alchemilla pastoralis»). El antropocentrismo queda además patente en fitónimos que indican la nocividad o la inadecuación de una planta, por ejemplo, parzenica [algo que quema] «Urtica dioica», trujaki [algo que envenena] «Digitalis purpurea o Digitalis grandiflora».
Una forma específica de antropocentrismo es el antropomorfismo, que puede definirse como «la tendencia a describir la naturaleza y explicar los fenómenos físicos mediante un patrón de características y conductas humanas» (Piątek 1988: 12). El análisis ha demostrado que esta particular visión del mundo
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Page 10se manifiesta de dos maneras principales: en primer lugar, en la representación de los seres divinos como figuras humanas y, en segundo lugar, en la atribución de características humanas a las plantas. Este tipo de motivación se observa, por ejemplo, en las leyendas etiológicas que pretenden explicar el origen de los fitónimos, cf. Boże drzewko [arbolito de Dios] «Artemisia abrotanum» (Dios, como anfitrión, plantó su árbol), drzewo Pana Jezusa [árbol del Señor Jesús] «Betula pendula» (un árbol guía a los Reyes Magos hasta Jesús) o wierzba płacząca [sauce llorón] «Salix sepulcralis» (un sauce llora por el destino de la Sagrada Familia). Los estados emocionales y afectivos de los seres humanos también sirven de punto de referencia para nombrar objetos, como en płaczące dzbanki [jarritas lloronas] «Geum rivale» (la planta, caracterizada por sus tallos curvados, que son síntoma de su tristeza), o gniewosz [alguien que está enfadado] y uraźnik [alguien que guarda rencor a alguien] «Impatiens nolitangere» (las «sensaciones» aversivas de la planta cuando los seres humanos la tocan pueden evocar metafóricamente sentimientos de ira o resentimiento).
El aristocratismo, es decir, la actitud de superioridad del ser humano respecto de los animales, que concuerda con el antropocentrismo (Kempf 1985: 126), se manifiesta principalmente en fitónimos con un componente animal. Términos como wilcza borówka [arándano del lobo] «posiblemente Daphne mezereum» o wilcze ziele [hierba del lobo] «quizá Echium vulgare» suelen referirse a plantas venenosas. La función preventiva de estos términos se debe a las asociaciones con un animal peligroso. Fitónimos como kobylak [algo destinado a una yegua, en polaco kobyła] «Rumex hydrolapathum», świniocha [algo destinado a un cerdo, en polaco świnia] «Aegopodium podagraria» o gęsie ziele [hierba de ganso] «Potentilla anserina» se refieren a especies adecuadas exclusivamente para el consumo animal. En cambio, los fitónimos psia trawa [hierba de perro] «Nardus stricta», psie mleko [leche de perro] «Euphorbia cyparissias o Euphorbia esula», psiara, psiarka, psica [despectivo, < pies, en inglés dog] «Nardus stricta», etc., perpetúan la total falta de valor atribuida a la planta por su asociación con el estereotipo negativo del perro.
La valoración dicotómica (o en blanco y negro) de la realidad se refleja, entre otras cosas, en la evaluación de las plantas desde el punto de vista práctico y cotidiano de la comunidad rural. Así, pueden clasificarse como útiles o inútiles, comestibles o no comestibles, verdaderas o falsas, cultivadas o silvestres, inocuas o nocivas, y así sucesivamente. Por ejemplo, dzwonek [campanita] «por ejemplo, Hypericum perforatum, Hosta tradiflora» frente a prawdziwy dzwonek [campanita verdadera] «por ejemplo, Campanula rapunculoides, Campanula rotundifolia», es decir, la que más se parece a una campana: «un objeto metálico que produce un sonido tintineante».
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Page 11Los nombres botánicos populares también confirman que la comunidad tradicional percibe la realidad de acuerdo con impresiones sensoriales. La fuente primaria del conocimiento humano es la percepción visual. En consecuencia, los hablantes tienden a centrar su atención en el color y la forma (o el aspecto general) de las flores y los frutos, cf. modry kwiatek [azul intenso, florecilla] ‘Centaurea cyanus’, czernica [< czarny, en inglés black] ‘varias especies de Rubus’, dzwoneczek [campanilla] ‘p. ej., Campanula rapunculoides, Campanula rotundifolia’, pantofelnik [< pantofel, en inglés slipper] ‘Cypripedium calceolus’, świńskie uszy [orejas de cerdo] ‘probablemente especies de Anthurium’, koniki [caballitos] ‘Aconitum firmum’. Los demás sentidos, a saber, el tacto, el gusto, el olfato y el oído, se emplean con mucha menor frecuencia durante el proceso de denominación, cf. suchar [pan tostado seco] ‘Helichrysum bracteatum’, kwaśne ziele [hierba agria] ‘Rumex acetosa’, smrodki [< smród, en inglés stench] ‘varias especies de Tagetes’, skrzyp [< skrzypieć, en inglés to squeak] ‘Equisetum arvense’. En algunos casos, el sujeto utiliza simultáneamente varios sentidos al crear fitónimos, cf. sadełko [< sadło, en inglés fat] ‘Sedum maximum’ (vista, tacto), waciki [bastoncillos de algodón] ‘Eriophorum angustifolium’ (vista, tacto), sucze mleko [leche de perra] ‘Euphorbia esula; Euphorbia cyparissias’ (vista, tacto, gusto, olfato).
Los indicios indirectos de la racionalidad instrumental son las referencias a prácticas de restablecimiento de la salud presentes en el vocabulario relacionado con las plantas, cf. wrzodowiec [< wrzód, en inglés ulcer] ‘quizá Arnica montana’, płucnik [< płuco, en inglés lung] ‘probablemente Hepatica nobilis’, zrost [< zrastać, en inglés to bond] ‘Symphytum officinale’, urocznik [< urok, en inglés charm] ‘Lysimachia vulgaris’. Esta forma de racionalidad también se manifiesta en la configuración del espacio tomando como referencia el entorno local propio, como revelan las leyendas etiológicas, cf. wierzba płacząca [sauce llorón] ‘Salix sepulcralis’ (un sauce cubrió a la Sagrada Familia cuando huía del ejército de Herodes), drzewo Pana Jezusa [árbol del Señor Jesús] ‘Betula pendula’ (un árbol guía a los Reyes Magos hasta Jesús). La adaptación de la historia bíblica a un entorno familiar la hace más accesible para la gente sencilla, facilita su vinculación con la realidad circundante y mejora su comprensión del mundo (Kurek 2003: 46). Además, la racionalidad instrumental está asociada a una visión concreta de la realidad. Este modo de conceptualización obligaba al sujeto, en el acto de nombrar, a dirigir la atención a un detalle pertinente del referente, que quedaba fijado en el nombre. Por tanto, los fitónimos indican el olor, el sabor, el color o la forma particulares de una planta
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Page 12o la forma, cf. śmierdziele [apestosos] ‘varias especies de Tagetes’, groszek pachnący [guisantes aromáticos] ‘Lathyrus odoratus’, gorczyca [< gorycz, en inglés bitterness] ‘Sinapis alba’, kwaśnica [< gorycz, en inglés sour] ‘Vaccinium vitis-idaea’, bieluń [< biały, en inglés white] ‘Datura stramonium’, modrak [< modry, en inglés intensive blue] ‘Centaurea cyanus’, złotnik [< złoty, en inglés gold] ‘Solidago virgaurea’, grubosz [< gruby, en inglés thick] ‘Crassula ovata’, serduszka [corazoncitos] ‘Dicentra spectabilis’. Los objetos nombrados también se perciben en un espacio estrictamente delimitado y en un momento definido con precisión (Kurek 2004b: 153), cf. leszczak [< las, en inglés forest] ‘Corylus avellana’, przylaszczka [< junto al bosque, en inglés beside the forest] ‘Hepatica nobilis’, grudnik [< grudzień, en inglés December] ‘Schlumbergera truncata’, jesienniak [< jesień, en inglés autumn] ‘varias especies de Aster’, marcówka [< marzec, en inglés March] ‘Galanthus nivalis’. Una disposición cognitiva orientada a una visión concreta del mundo también se refleja en los nombres de plantas relacionados con la curación, las prácticas mágicas o el uso, cf. anginka [< angina, en inglés angina] ‘Pelargonium graveolens’, glistnik [< glista, plural inglés worm] ‘Chelidonium majus’, grzmotnik [grzmot, en inglés thunder] ‘Alchemilla pastoralis’, lubczyk [< lubić, en inglés to like] ‘Levisticum officinale’, urocznik [< urok, en inglés charm] ‘Lysimachia vulgaris’, kobylak [< kobyła, en inglés mare] ‘Rumex hydrolapathum’, świniocha [< świnia, en inglés pig] ‘Aegopodium podagraria’.
Además, el material de investigación recopilado demuestra que la población rural se caracteriza por una perspectiva práctica y utilitaria. Así lo evidencian numerosos fitónimos que informan sobre los diversos usos posibles de las plantas en la vida cotidiana, cf. herbatnik [< herbata, en inglés tea] ‘Hypericum perforatum’, kiełbaśnik [< kiełbasa, en inglés sausage] ‘Origanum majorana’, olejnik [< olej, en inglés oil] ‘Ricinus communis’. El enfoque práctico-utilitario de la comunidad rural se refleja en los nombres asociados a tratamientos medicinales o que advierten de envenenamiento, cf. krwiściąg [< krew, ściągać, en inglés blood, to draw] ‘Sanguisorba officinalis’, żywokost [< żywy, kość, en inglés alive, bond] ‘Symphytum officinale’, mordownik [< mordować, en inglés to murder] ‘Aconitum firmum’, trujak [< truć, en inglés to poison] ‘probablemente un arbusto con frutos rojos y solitarios’.
Sin duda, la creencia en la magia constituye un rasgo especialmente destacado de la imagen popular del ser humano, que impregna todos los aspectos de la vida de las comunidades tradicionales. No obstante, solo unos pocos elementos de este fenómeno se reflejan en los fitónimos dialectales, como la creencia en la
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Page 13los poderes mágicos de las plantas. Se sostenía que las plantas podían restablecer la salud, proteger de fenómenos naturales peligrosos y atraer el amor y la felicidad; cf. dziewięćsił [< dziewięć, siła, inglés nine, strength] ‘Carlina acaulis’, przywrotnik [< przywracać, inglés to restore] ‘Alchemilla pastoralis’, piorunica [< piorun, inglés lightning] ‘Alchemilla pastoralis’, miłosne ziele [hierba amorosa] ‘Levist icum officinale’, drzewko szczęścia [árbol de la felicidad] ‘Crassula ovata’. Además, el material recopilado confirma la creencia en los hechizos y la existencia de fuerzas misteriosas y destructivas; cf. urocznik [< urok, inglés charm] ‘Lysimachia vulgaris’, nietota [< to nie ta, inglés this (is) not the one] ‘Lycopodium clavatum’, diabelski kwiatek [flor del diablo] ‘Agrostemma githago’.
Por otra parte, los nombres de plantas recopilados perpetúan el apego al catolicismo. La fe cristiana se manifiesta, por ejemplo, en la sacralización de ciertas especies botánicas; cf. Boże drzewko [arbolito de Dios] ‘Artemisia abrotanum’, drzewo Pana Jezusa [árbol del Señor Jesús] ‘Betula pendula’. La religiosidad popular también se aprecia en los nombres de plantas derivados del nombre de una figura divina o de un santo, como resultado de las diversas asociaciones entre la apariencia del referente y los atributos de dicha figura; cf. kluczyki Świętego Piotra [llavecitas de San Pedro] ‘Primula officinalis, Primula elatior’, Boże liczko [rostro de Dios] ‘Tussilago farfara’, sukienka Matki Boskiej [vestido de la Virgen María] ‘Gentiana pneumonanthe’, pantofelki Matki Bożej [zapatitos de la Virgen María] ‘Aconitum firmum’. Los fitónimos en cuestión también reflejan indirectamente formas comunes de piedad, como la veneración de los santos y el culto a sus imágenes; cf. lilia Świętego Józefa [lirio de San José] ‘Lilium candidum’, lilia Świętego Antoniego [lirio de San Antonio] ‘Lilium candidum’.
Además, el vocabulario de las plantas sugiere la sencillez de los aldeanos, vinculada a la franqueza, un sentido del humor picante y perspicacia, así como su tendencia a recurrir a estereotipos. La sencillez se manifiesta, por ejemplo, en la manera espontánea y sin complicaciones de crear los nombres. El sujeto del acto de denominación no intenta emplear metáforas sofisticadas; en cambio, crea fitónimos mediante las asociaciones intuitivas más sencillas; cf. cegłarka [< cegła, inglés brick] ‘Pelargonium zonale’, mordownik [< mordować, inglés to murder] ‘Aconitum firmum’, pantofelek [< pantofel, inglés slipper] ‘Cypripedium calceolus’. La franqueza de los aldeanos se ejemplifica mediante unidades con una motivación distintiva
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Page 14y evidente; así, reflejan de forma directa e inequívoca el rasgo o el lugar de la planta; cf. suchar [bizcocho seco] ‘Helichrysum bracteatum’, żółciec [< żółty, inglés yellow] ‘Rudbeckia laciniata’, grudniaczek [< grudzień, inglés December] ‘Schlumbergera truncata’, borówka [< bór, inglés forest] ‘Vaccinium myrtillus’. También pueden considerarse ejemplos de franqueza los lexemas de gran expresividad, como los que aluden a partes íntimas del cuerpo o a dolencias embarazosas; cf. stulidupa [< stulić, dupa, inglés to shut down, ass] ‘Capsella bursa-pastoris’, korcipka [< cipka, inglés cunt] ‘Prunus padus’, księże jajka [huevos de cura] ‘Polygonatum multiflorum’, bieguniec [< biegunka, inglés diarrhea] ‘Ailanthus altissima’, bździoch [< bździć, inglés to fart] ‘Polygonum hydropiper’. Los nombres mencionados revelan un sentido del humor picante que sirve para desafiar el tabú impuesto a la esfera íntima de la vida.
La aguda observación de la realidad por parte de la comunidad rural se ilustra además con la aparición de fitónimos vinculados a la percepción de fenómenos biológicos complejos. Entre estos se cuentan la rotación de las flores hacia el sol, por ejemplo, słonecznik [< słońce, inglés sun] ‘Helianthus annuus’; el cierre de los pétalos al anochecer, por ejemplo, tulipan [tulipán] ‘Narcissus jonquilla’, zawilec [< zawijać, inglés to wrap] ‘Anemone nemorosa’; la dispersión de las semillas por el viento, por ejemplo, wiatrowe ziele [hierba del viento] ‘Spergula arvensis’; y la periodicidad del desarrollo, por ejemplo, siedmiolatka [planta de siete años] ‘Allium fistulosum’.
Los nombres dialectales de plantas evocan a menudo imágenes tanto positivas como negativas de las personas, que se han arraigado en la conciencia del hombre sencillo. Así, estos nombres ejemplifican la tendencia de los aldeanos a estereotipar y simplificar la realidad; cf. panienka [doncella] ‘Phlox paniculata’, sierotka [huerfanita] ‘Bellis perennis’, wdówka [viuda] ‘quizá Scabiosa lucida o Scabiosa canescens’, dziad [mendigo] ‘Arctium lappa’, pijanica [< pijany, inglés drunk] ‘Vaccinium uliginosum’, żydowska wiśnia [cereza judía] ‘Physalis alkekengi’. El uso de léxico popular con componentes animales también demuestra la influencia de las representaciones esquemáticas de los animales en la conciencia social; cf. wilcze ziele [hierba del lobo] ‘quizá Echium vulgare’, gadzi mlecz [< gadzi, mleko, inglés reptilian, milk] ‘Chelidonium majus’, psiarka [despectivo, < pies, inglés dog] ‘Nardus stricta’.
En menor medida, los fitónimos manifiestan las siguientes características: etiología popular, falta de conciencia de la distancia temporal, somorfismo y sensibilidad a lo milagroso. Una manifestación de la etiología popular, es decir, en
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Page 15En su forma más simple, la explicación del origen de un nombre o de la historia de algo a través del prisma de mitos y leyendas (Serafin 2002: 120) aparece en nombres como Boże drzewko [arbolito de Dios] ‘Artemisia abrotanum’ o rdest plamisty [persicaria manchada] ‘Polygonum persicaria’. Según se cuenta, la planta llamada Boże drzewko fue plantada por Dios mismo, mientras que el nombre rdest plamisty se debe a que, según las creencias de la población local, las manchas de las hojas son el resultado de haber sido tocadas por la Virgen María. Las leyendas citadas por los encuestados revelan una falta de conciencia de la distancia temporal entre los acontecimientos y personajes que se yuxtaponen (Zowczak 2013: 23). Este fenómeno puede observarse en las etimologías populares de ciertos nombres, como wierzba płacząca [sauce llorón] ‘Salix sepulcralis’ o drzewo Pana Jezusa [árbol del Señor Jesús] ‘Betula pendula’. Los acontecimientos bíblicos aludidos se sitúan en un contexto propio de la campiña polaca. Esto sugiere que las vidas de Jesús y María se han trasladado a un presente indeterminado.
El sociomorfismo, es decir, la tendencia a imaginar una jerarquía vigente en el Reino de los Cielos siguiendo el modelo del orden propio de una aldea de siervos (Zowczak 2013: 52), aparece en la leyenda que explica el origen del nombre Boże drzewko [arbolito de Dios] ‘Artemisia abrotanum’. En el relato sobre el origen del nombre, el creador aparece representado como un anfitrión benevolente. La sensibilidad hacia lo milagroso asociada a la religiosidad —es decir, el deseo de experimentar milagros (Hemka, Olędzki 1990: 9)— se manifiesta en las motivaciones de nombres como drzewo Pana Jezusa [árbol del Señor Jesús] ‘Betula pendula’ (un abedul guio a los Reyes Magos hasta el recién nacido Jesús) o rdest plamisty [persicaria manchada] ‘Polygonum persicaria’ (la mancha que apareció en una hoja se debía a que la había tocado la Virgen María).
Además, los términos relativos a las plantas expresan la estrecha relación de los seres humanos con la naturaleza. Esta relación se refleja en los nombres de plantas derivados del lugar donde se encuentran o de la época del año en que florecen; cf. bagno [< bagno, en inglés swamp] ‘Caltha palustris’, przylaszczka [< przy lesie, en inglés beside the forest] ‘Hepatica nobilis’, majowniczka [< maj, en inglés May] ‘Maianthemum bifolium’, zimowit [< zima, witać, en inglés winter, to greet] ‘Colchicum autumnal’.
El léxico botánico dialectal también sugiere, aunque de forma algo fragmentaria, varios principios fundamentales de la cosmovisión popular, entre ellos el etnocentrismo, la primacía de la familia y la importancia del
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Page 16trabajo, así como una percepción de la realidad moldeada por el pasado. El sentimiento de separación que experimenta el sujeto, basado en la oposición entre «propio» y «ajeno», se aprecia especialmente en los nombres de plantas motivados por su origen; cf. amerykanka [americana] ‘Solanum tuberosum’, węgierka [húngara] ‘Prunus domestica’, szwabka [suaba] ‘Solanum tuberosum’. Términos como język teściowej [lengua de suegra] ‘Sansevieria trifasciata’, wdówka [viuda] ‘quizá Scabiosa lucida o Scabiosa canescens’, sierotka [huerfanita] ‘Bellis perennis’ indican la existencia de vínculos sociales o su ausencia. El trabajo está representado por elementos léxicos que evocan animales u objetos asociados al entorno agrícola; cf. gęsiówka [< gęś, en inglés goose] ‘Echinochloa crusgalli’, wołe oczy [ojos de buey] ‘Aster alpinus’, kosy [guadañas] ‘Iris sibirica’, widłak [< widły, en inglés pitchforks] ‘Lycopodium annotinum; Lycopodium clavatum’, miotła [escoba] ‘Apera spica-venti’. La etimología de los nombres de plantas que aluden a alimentos de antaño, enfermedades, el sistema monetario y la medicina herbal permite conocer muchos aspectos de una época pasada; cf. trędownik [< trąd, en inglés leprosy] ‘Scrophularia nodosa’, talary [táleros] ‘Lunaria annua’.
5. CONCLUSIÓN
Resulta evidente que los elementos enumerados de la imagen del ser humano comprenden tanto características propias de las comunidades rurales polacas como rasgos universales atribuibles a todas las comunidades del ámbito cultural eslavo e incluso europeo. No es posible dividir claramente los rasgos derivados del análisis en dos categorías distintas, a saber, rurales y no rurales. Esto se debe a que el material lingüístico abarca, como ya se ha señalado, vocabulario dialectal y léxico común a distintas variedades del polaco. Por tanto, conocer las motivaciones de los fitónimos permite comprender no solo a la propia comunidad rural, sino también la naturaleza humana en general. No obstante, la imagen reconstruida del ser humano no puede identificarse con su imagen nacional o supranacional. Esto se debe a que las explicaciones dialectales constituyen la base para buscar regularidades que permitan descubrir la imagen registrada en los nombres de las plantas. Por consiguiente, el artículo emplea el término folk image, que, cabe señalar, remite a los estudios etnolingüísticos sobre estereotipos de Lublin.
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Gauta 2024-09-03 Priimta 2024-10-16
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THE FOLK IMAGE OF A HUMAN PRESERVED IN THE DIALECTAL PLANT NAMES. AN OVERVIEW OF THE ISSUES
Summary
The objective of this article is to present the folk image of a human perpetuated in dialectal plant names. The subject of the analysis comprises 647 informal names of plants used by the Gorals, an ethnic group residing in the Rabka region. Accordingly, the research was conducted in nine villages situated in the southwestern region of Lesser Poland, within the northern Nowy Targ district, which is located in the northwest of the Podhale region. The material was collected between 2016 and 2017 through unofficial interviews with villagers.
The first section of the paper is dedicated to methodological considerations. The author’s primary focus is on the research challenges that emerge from the distinctive nature of the collected material. Consideration leads to the conclusion that it is possible to reconstruct a folk image of a human, rather than an image of a rural community, on the basis of phytonyms collected in villages. This assumption is primarily attributable to the fact that the gathered lexis encompasses both the vocabulary typical of the studied group and words common to disparate varieties of Polish, i.e. phytonyms derived from various sources. The members of the contemporary community rediscover the meanings of these units by referring to local customs, beliefs, general knowledge and certain laws of nature.
The author emphasises that the plant names do not inherently perpetuate an image of a human per se. The source of knowledge about the categorisation of the world and the values is the naming mechanism itself. In order to uncover the principles governing naming processes, it is necessary to search for regularities. Therefore, the researcher groups the collected names into dozens of experiential and cultural categories.
The second section of the article presents the findings of the analysis conducted on folk plant names, offering insights into the characteristics of the simple man. The most significant of these are: anthropocentrism, aristocratism, binary perception of reality, sensory perception of the world, instrumental rationality, concreteness, pragmatism, attachment to Catholicism and magical beliefs. The plant-related vocabulary studied also suggests that representatives of folk culture are direct, simple, have a ribald sense of humour and tend to stereotype. To a lesser extent, folk aetiology, lack of awareness of temporal distance, sociomorphism or miraculous sensibility are indirectly perpetuated in the phytonyms. The
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Page 20collected plant lexis furthermore implies, albeit in a fragmentary way, such important components of the folk worldview as ethnocentrism, the primary importance of family or work and the strong bond with nature.
KEYWORDS: dialectology, ethnolinguistics, linguistic worldview, image of a human, names of plants, dialect of Podhale region.
ILONA KULAK
Chair of Cultural Linguistics and Sociolinguistics
Faculty of Polish Studies, Jagiellonian University
Gołębia Street 16, Cracow, 31-007, Poland
[email protected]
ILONA KULAK
TARMINIUOSE AUGALŲ PAVADINIMUOSE IŠSAUGOTAS LIAUDIES ŽMOGAUS VAIZDINYS. PROBLEMŲ APŽVALGA
Santrauka
Šio straipsnio tikslas – pristatyti liaudišką žmogaus įvaizdį, įamžintą tarminiais augalų pavadinimais. Analizės objektas yra 647 neoficialūs augalų pavadinimai, kuriuos vartojo Rabkos regione gyvenanti goralų etninė grupė. Atitinkamai tyrimas buvo atliktas devyniuose kaimuose pietvakarių Mažosios Lenkijos regione, šiauriniame Naujojo Targo rajone, kuris yra Podhalės regiono šiaurės vakaruose. Medžiaga buvo renkama 2016–2017 metais per neoficialius pokalbius su kaimo gyventojais.
Pirmoji straipsnio dalis skirta metodologiniams svarstymams. Autorės dėmesys sutelktas į tyrimo iššūkius, kylančius dėl išskirtinio surinktos medžiagos pobūdžio. Analizė leidžia daryti išvadą, kad remiantis kaimuose surinktais fitonimais galima atkurti liaudišką žmogaus, o ne kaimo bendruomenės įvaizdį. Ši prielaida visų pirma sietina su tuo, kad surinkta leksika apima ir tiriamai grupei būdingą žodyną, ir įvairioms lenkų kalbos tarmėms bendrus žodžius, t. y. fitonimus iš įvairių šaltinių. Šiuolaikinės bendruomenės nariai iš naujo atranda šių vienetų reikšmes remdamiesi vietos papročiais, tikėjimais, bendromis žiniomis ir tam tikrais gamtos dėsniais.
Pabrėžiama, kad augalų pavadinimai savaime neįamžina žmogaus įvaizdžio. Žinių apie pasaulio ir vertybių skirstymą į kategorijas šaltinis yra pats įvardijimo mechanizmas. Norint atskleisti įvardijimo procesus valdančius principus, būtina ieškoti dėsningumų. Todėl surinkti pavadinimai yra sugrupuoti į dešimtis patirties ir kultūrinių kategorijų.
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Page 21Antroje straipsnio dalyje pateikiami liaudiškų augalų pavadinimų analizės rezultatai, įžvalgos apie paprasto žmogaus savybes. Reikšmingiausios iš jų: antropocentrizmas, aristokratizmas, binarinis tikrovės suvokimas, juslinis pasaulio suvokimas, praktinis racionalumas, konkretumas, pragmatiškumas, prisirišimas prie katalikybės ir magiški įsitikinimai. Ištirtas augalų žodynas taip pat rodo, kad liaudies kultūros atstovai yra tiesūs, paprasti, turi niūrų humoro jausmą ir linkę į stereotipus. Fitonimais netiesiogiai įamžinta liaudiška etiologija, laiko distancijos suvokimo stoka, socialinis morfizmas ar tikėjimas stebuklais. Be to, surinkta augalų leksika, nors ir fragmentiškai, suponuoja tokius svarbius liaudies pasaulėžiūros komponentus kaip etnocentrizmas, pirminė šeimos ar darbo svarba ir stiprus ryšys su gamta.
ESMINIAI ŽODŽIAI: dialektologija, etnolingvistika, kalbinė pasaulėžiūra, žmogaus vaizdinys, augalų pavadinimai, Podhalės regiono dialektas.
ILONA KULAK
Chair of Cultural Linguistics and Sociolinguistics
Faculty of Polish Studies, Jagiellonian University
Gołębia Street 16, Cracow, 31-007, Poland
[email protected]
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