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KATARZYNA PROROK

Universidad Maria Curie-Skłodowska de Lublin

ORCID id: orcid.org./0000-0002-7410-6970

ÁREAS DE INVESTIGACIÓN: etnolingüística, lexicografía, cultura popular polaca.

DOI: doi.org/10.35321/bkalba.2023.96.03

DICCIONARIO DE ESTEREOTIPOS Y SÍMBOLOS POPULARES COMO DICCIONARIO ETNOLINGÜÍSTICO (A PARTIR DEL EJEMPLO DE LA ENTRADA PERZ)

PALABRAS CLAVE: etnolingüística, diccionario, definición cognitiva, cultura popular, estereotipo, símbolo.

RESUMEN

El artículo presenta el Diccionario de estereotipos y símbolos populares, publicado en Lublin bajo la dirección de Jerzy Bartmiński y Stanisława Niebrzegowska-Bartmińska Słownik stereotypów i symboli ludowych. El método de definición adoptado en el Diccionario es la definición cognitiva desarrollada en el marco de la etnolingüística de Lublin, que permite reconstruir desde la perspectiva del sujeto la imagen del mundo plasmada en la lengua y la cultura popular. En la primera parte del artículo, la autora presenta los principales supuestos metodológicos del Diccionario; en la segunda, muestra su aplicación práctica mediante el ejemplo de una versión aún inédita de la entrada perz.

RESUMEN

El artículo presenta el Diccionario de estereotipos y símbolos populares, publicado en Lublin y editado por Jerzy Bartmiński y Stanisława Niebrzegowska-Bartmińska. El método de definición adoptado en el Diccionario es la definición cognitiva desarrollada en el marco de la etnolingüística de Lublin. Esta permite reconstruir desde la perspectiva del sujeto la imagen del mundo preservada en la lengua y la cultura populares. En la primera parte del artículo, la autora presenta los principales supuestos metodológicos del Diccionario y, en la segunda, muestra su aplicación práctica a partir del ejemplo de la versión aún inédita de la entrada elymus.

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El objetivo del artículo es presentar —en teoría y en la práctica— el Diccionario de Lublin de estereotipos y símbolos populares (SSiSL 1996–2022), cuya concepción creó Jerzy Bartmiński (1939–2022) y que durante años desarrolló junto con Stanisława Niebrzegowska-Bartmińska y un equipo de colaboradores. De J. Bartmiński procede la expresión «diccionario etnolingüístico» utilizada en el título. Junto con la expresión «diccionario de la lengua del folclore», apareció en 1980 en la introducción editorial del fascículo de prueba del Diccionario de estereotipos lingüísticos populares (SLSJ 1980), que anunciaba el primer tomo del Diccionario de estereotipos y símbolos populares, publicado más de una década después. Así pues, hace ya más de cuarenta años, cuando la etnolingüística apenas comenzaba a desarrollarse en Polonia, J. Bartmiński tenía la visión de un diccionario de nuevo tipo1, en el que se reconstruiría la imagen popular del mundo:

El Diccionario de la lengua del folclore será un diccionario etnolingüístico. Presentará el vocabulario del folclore («creación colectiva oral») como componente de una determinada cultura, haciendo hincapié en la semántica y no en las formas lingüísticas. <....> El objetivo principal de nuestro diccionario será analizar y describir los estereotipos lingüísticos arraigados en la cultura popular (Bartmiński 1980: 10–11).

La concepción del fascículo de prueba y de los tomos propiamente dichos del Diccionario fue objeto de un animado debate científico durante años. Se publicaron numerosas reseñas y artículos analíticos que, sin duda, influyeron significativamente en la forma actual del Diccionario2. También se realizaron numerosos trabajos de maestría y tesis doctorales en los que, por así decirlo, se puso a prueba el método y se prepararon versiones preliminares de las entradas. Hoy, cuando se habla cada vez más de la escuela etnolingüística de Lublin (cf. Zinken 2009, 2015), podemos considerar el fascículo de prueba del Diccionario su «manifiesto programático» y los tomos propiamente dichos del Diccionario una base metodológica para otros trabajos de etnolingüística en los que se reconstruye la imagen del mundo preservada en la lengua. Cabe destacar que las herramientas de investigación elaboradas durante la preparación del Diccionario se utilizan con éxito no solo en estudios relacionados con la cul-

1 En su reseña del fascículo de prueba, Andrzej Maria Lewicki escribió que «el Diccionario de estereotipos lingüísticos populares dirigido por J. Bartmiński es un experimento lexicográfico extraordinariamente audaz, incluso demasiado audaz para el nivel actual de elaboración de la semántica» (Lewicki 1984: 587).

2 Więcej na temat Słownika, jego historii i recepcji zob.: Bartmiński 1988a, b, 1996; Bartmiński, Niebrzegowska-Bartmińska 2016; Niebrzegowska-Bartmińska 2009, 2010, 2013; Prorok 2022.

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tura popular, sino también, en un sentido más amplio, con la cultura nacional y con estudios comparativos entre las culturas de distintos pueblos3. En la parte siguiente del artículo quisiera presentar brevemente el Diccionario y sus supuestos metodológicos y, a continuación, mostrar su aplicación mediante el ejemplo de la versión preliminar, todavía inédita, de la entrada perz.

J. Bartmiński expuso los principales postulados metodológicos en la introducción al primer tomo del Diccionario, titulado Cosmos (1996), y el equipo del diccionario los sigue aplicando hasta hoy, con pequeñas modificaciones, lo que demuestra que las soluciones propuestas entonces funcionan. El objetivo del Diccionario permanece invariable:

El Diccionario de estereotipos y símbolos populares es un intento de reconstruir la imagen tradicional del mundo y del ser humano mediante métodos de la etnolingüística y la folclorística. Esta imagen, preservada en la lengua, el folclore y los rituales, constituye una clave para conocer la cultura, la actitud ante el mundo que esta alberga y su mentalidad característica (Bartmiński 1996: 9).

El Diccionario está organizado temáticamente y se ha planificado en siete tomos, como ilustra la Fig. 1.

FIG. 1. Diccionario de estereotipos y símbolos populares – estructura de los tomos (SSiSL 1996: 2).

3 Za przykład może tu posłużyć Leksykon aksjologiczny Słowian i ich sąsiadów (2015–2019), wydawany w ramach międzynarodowego projektu (konwersatorium) badawczego EUROJOS – Językowo-kulturowy obraz świata Słowian i ich sąsiadów na tle porównawczym. Jego celem jest dokonywanie paralelnych analiz semantycznych istotnych pojęć aksjologicznych (konceptów) na materiale różnych języków słowiańskich i „sąsiadujących” z nimi innych języków europejskich.

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La división establecida está relacionada en gran medida con la creciente complejidad semántica de las entradas y pretende mostrar la visión popular del mundo y del ser humano en el orden «bíblico» de la creación (la única excepción es que la religión se sitúa no al principio, sino hacia el final de la serie). Cabe destacar que el Diccionario tiene un carácter intensivo (no extensivo), por lo que solo encontraremos en él entradas seleccionadas, importantes desde el punto de vista cultural. Hasta ahora se han publicado cuatro fascículos del volumen Cosmos: cielo, cuerpos celestes, fuego, piedras (1996), Tierra, agua, subsuelo (1999), Meteorología (2012) y Mundo, luz, metales (2012), así como siete fascículos del volumen Plantas: cereales (2017), Hortalizas, especias, plantas industriales (2018), Flores (2019), Hierbas (2019), Árboles frutales y coníferas (2020), Árboles de hoja caduca (2021), Arbustos y matas (2022). Se está preparando para la imprenta el último fascículo dedicado a las plantas, Formaciones vegetales, malas hierbas, hongos. En 2022, gracias al apoyo financiero del Programa Nacional para el Desarrollo de las Humanidades, se iniciaron los preparativos del volumen Animales, para el que se prevé publicar cinco fascículos que abarcarán los campos de los animales domésticos, los animales salvajes, los peces, los anfibios y reptiles, las aves y los insectos.

A diferencia de los diccionarios lingüísticos típicos, las unidades de descripción del Diccionario no son objetos reales ni palabras, sino «objetos mentales», «correlatos semánticos situados entre las palabras y los objetos; dicho de otro modo, representaciones sociales de los objetos». Se accede a ellos tanto mediante los datos contenidos en la lengua y en los textos como a través de registros de creencias y descripciones de comportamientos (Bartmiński 1996: 14). Este enfoque permite caracterizar el diccionario de Lublin como un diccionario etnolingüístico, como escribe J. Bartmiński:

El carácter etnolingüístico de nuestro Diccionario consiste <...> ante todo en considerar la lengua en el contexto de la cultura: en consecuencia, esto implica ir más allá de los datos puramente lingüísticos (léxico, semántica, que, naturalmente, constituyen la base del Diccionario), tener en cuenta el uso de la lengua, recurrir a creencias y prácticas socialmente arraigadas que conforman el contexto paralingüístico (no extralingüístico) de los enunciados verbales e incluso utilizar (aunque solo de forma fragmentaria) información procedente del arte popular (ornamentación, pintura). En pocas palabras, es etnolingüística la manera de entender el objeto de la entrada que constituye el objeto de descripción en nuestro Diccionario (Bartmiński 1996: 11–12).

El análisis de datos tan diversos es posible gracias al método de definición adoptado: la definición cognitiva, que remite al pensamiento cotidiano sobre el mundo y procura extraer todas las características positivas

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definiowanego przedmiotu, które są relewantne kulturowo (Bartmiński 1988a: 2009). W definicji kognitywnej analiza znaczeń jest wieloaspektowa, co objawia się m.in. tym, że zdania definicyjne ułożone są w niej zwykle w specjalne kategorie semantyczne (fasety), czyli zespoły z jakiegoś punktu widzenia jednorodne (np. nazwa, pochodzenie, kompleksy i kolekcje, opozycje, wygląd, właściwości, zastosowania). Podział na fasety pozwala wniknąć w „strukturę poznawczą haseł” i odnaleźć powiązania między różnymi tekstami. Umożliwia także łatwiejsze operowanie materiałem, jego analizę i porównanie. Co warto podkreślić, rodzaj, kolejność i wypełnienie faset nie są narzucone z góry, ale powinny każdorazowo wydobywać na jaw wewnętrzną, ukrytą w analizowanym materiale charakterystykę przedmiotu. Przed mechanicznym wydzielaniem faset przestrzegają redaktorzy Słownika:

Queremos subrayar <...> con toda firmeza que ni la parametrización de la definición (la delimitación de facetas) ni su contenido, introducido mediante motivos estereotípicos (enunciados que contienen juicios sobre el objeto), pueden imponerse mecánicamente desde fuera, desde la posición de un observador externo; por el contrario, deben revelar en cada caso la caracterización interna (inmanente), oculta en el material analizado, del objeto desde el punto de vista de quien transmite y participa en la cultura estudiada (Bartmiński, Niebrzegowska-Bartmińska 2013: 60).

Como la definición cognitiva tiene ante todo un carácter cognoscitivo, intenta tener en cuenta todas las características estabilizadas y culturalmente importantes de un objeto determinado (típico) y «hablar» de él de la manera más accesible4; adopta la forma de una «narración sobre el objeto» (Bartmiński 2014) y suele ser más extensa que las definiciones lexicográficas típicas.

Por principio, cada artículo lexicográfico consta de dos partes principales: una explicativa y otra documental5, conectadas mediante referencias numéricas, de modo que, tras las caracterizaciones citadas en la parte explicativa

4 En la definición cognitiva se propone abandonar el lenguaje científico y emplear la lengua (el estilo) coloquial, que es «la más sencilla, la más concreta, la más cercana» y conserva «las estructuras elementales del pensamiento y de la percepción del mundo vinculadas a las necesidades elementales del ser humano en situaciones existenciales elementales» (Bartmiński 2001: 115–117).

5 Las entradas más extensas incluyen además: un «índice» (con la lista de las facetas que aparecen sucesivamente en la parte explicativa y de los géneros textuales que componen la documentación); una «cápsula» (resumen de la entrada); una introducción de carácter general sobre la cultura (que muestra cómo funciona el objeto de la entrada en otras culturas); una bibliografía; y una lista de referencias a otras entradas del diccionario mencionadas en la entrada.

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La justificación se apoya en «pruebas» en forma de contextos concretos de la documentación. En las entradas más breves, la documentación suele incorporarse íntegramente a la explicación. En la explicación —que suele tener una estructura facetada— se ofrecen, en forma de enunciados definitorios, «caracterizaciones estabilizadas que recibe el objeto de la entrada en la tradición popular y que permiten reconstruir su imagen lingüístico-cultural» (Bartmiński 1996: 13).

La documentación está compuesta por citas (a veces resúmenes o comentarios) procedentes principalmente de textos folclóricos formularios, como refranes, adivinanzas, conjuros, canciones, leyendas, cuentos o relatos tradicionales. Todos los textos llevan las llamadas fichas de identificación (abreviaturas de las fuentes de las que proceden) y están organizados en variantes, sobre las que se construyen «motivos estereotipados». Estos motivos, consignados en forma de citas o en el metalenguaje del investigador, están formulados de tal manera que pueden incorporarse directamente a la explicación como enunciados definitorios. Los textos no formularios, es decir, los registros de creencias y las descripciones de prácticas populares (cotidianas, rituales, mágicas y curativas), denominados «datos paralingüísticos», por lo general no se incluyen en la documentación, sino que pasan directamente a la explicación. En cuanto al marco temporal del Słownika, se tienen en cuenta tanto los materiales impresos desde el siglo XIX y anteriores como los registros de campo contemporáneos, recopilados en el Taller de Etnolingüística Jerzy Bartmiński desde los años sesenta del siglo XX (aquí se encuentran el fichero y la biblioteca del Słownika).

Para mostrar cómo es en la práctica una entrada de diccionario, presento a continuación una versión de prueba de la entrada perz, que aparecerá en la sección Chwasty del último fascículo sobre plantas del Słownika, titulado Skupiska roślin, chwasty, grzyby, que se prepara para su publicación. La entrada consta únicamente de la parte explicativa, a la que se incorpora directamente el material documental. Esta estructura se debe a las dimensiones relativamente reducidas de la entrada y a las características del objeto de la misma: la grama, como planta indeseada y combatida, pero a la vez poco llamativa por su aspecto6, aparece rara vez en los textos folclóricos formularios. La reconstrucción de su imagen lingüístico-cultural se basa principalmente en los nombres (sinónimos y derivados de perzu), así como en relatos orales y registros etnográficos que documentan antiguas prácticas populares cuyo objetivo era eliminar la grama de los cultivos o —cosa curiosa— utilizarla como alimento contra el hambre o como remedio.

6 En comparación, por ejemplo, con el cardo, que también es una planta indeseada y combatida, pero muy característica por sus espinas, por lo que aparece con mucha frecuencia en canciones o cuentos populares, donde se asocia simbólicamente con el dolor, el sufrimiento y el diablo.

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alimento para combatir el hambre o como remedio. En esta situación no es necesario separar la documentación, y una leyenda o unos cuantos refranes en los que aparece la grama pueden incorporarse directamente a ella.

GRAMA

[NOMBRES]7 Grama; en los dialectos también: pyrzyk Pal Roś 91, perzówa, perej Pelc SGLub 5: 350–351, pyrej Pal Zer 101, pyrnik Pal Roś 91, pyrnica Kaś Podh 9: 386: es un nombre pan-eslavo, aplicado originalmente a una variedad de trigo (Triticum) y transferido a la grama (Elymus) cuando se creó una palabra nueva para el trigo (Wan Pol 148). Todavía en el siglo XVII se consideraba que la grama era solo una especie de trigo degenerado (Budz Słow 206). Según la etimología popular, la palabra perz está relacionada con el verbo za-perzyć8. «Pyrz, cuando una persona se obstina, seguro que esta mala hierba hace lo mismo: es como una especie de testaruda, se aferra y no se pueden arrancar estas raíces» Pelc Roś 1059.

Se registran varios nombres sinónimos de la grama: grama perruna Pal Zer 102, forraje perruno – los perros buscan instintivamente la grama y la comen con gusto, pues se cree que les ayuda con los trastornos digestivos Wan Pol 108; raíz MSGP 110 – porque la grama arraiga muy profundamente y compacta así el suelo Pelc SGLub 5: 223; gusano de alambre – porque enreda las raíces de tal modo que es difícil arrancarla Pelc SGLub 5: 126; hierba ZWAK 1895: 72 – porque se parece a la hierba TN Chołowice 1998; quien no lo sabe puede confundir la grama con la hierba TN Puszno 1998; maná de jardín Pal Roś 91; osocz Sych SGKasz 3: 341; łęczebnik Sych SGKasz 2: 343; zgadiwåcz Sych SGKasz 6: 225; piątrownik, piątrowka; pachåčena; pażłač, pażåčena Sych SGKasz 4: 8, 46, 244.

[CATEGORIZACIONES] La grama se considera comúnmente una zielsko (maleza) K 3 Kuj 83, mala hierba: «La peor mala hierba es esa perzówa, porque tiene raíces muy fuertes en la tierra; la arrancas y enseguida vuelve a crecer» Pelc SGLub 5: 351.

7 Entre corchetes se indican los nombres de las facetas (en el Słowniku se sustituyen por los iconos correspondientes).

8 La palabra zaperzyć, ‘encolerizarse, enfadarse’, no guarda relación etimológica con la palabra perz, ‘mala hierba’, sino que se relaciona con perzyna, ‘lo que arde o lo que ha quedado destruido por un incendio, rescoldo’, y con el antiguo perz, ‘carbón incandescente, ceniza caliente, brasa, cenizal, rescoldo’; perzyć się, ‘prenderse’, de ahí ‘ensoberbecerse, enfadarse’; cf. el protoeslavo *pyriti się, ‘arder’, del protoindoeuropeo *pūr-, ‘fuego’ Bor SE 421, 729.

9 La cursiva se usa para los nombres y para las citas tomadas directamente de textos folclóricos o de relatos orales en dialecto.

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Antiguamente, grama también era el nombre de otras plantas perjudiciales para la agricultura, entre ellas el cardo (Bor SE 421); compárese pyrzówina ‘malas hierbas’ Śmiel Opol 110, złość ‘maleza, grama’ MAAE 1912: 167.

[COMPLEJOS Y COLECCIONES]

La grama se asocia:

(a) con otros «objetos» indeseables: según el proverbio Lo que es el ladrón en la despensa, el lobo en el establo o el cerdo en el sembrado, eso es la grama en el jardín (NKPP 2: 843;

(b) con las patatas, entre las que crece abundantemente: en el proverbio Donde hay grama, también hay patatas (NKPP 2: 843); compárese el relato coloquial: La grama también era así de molesta: cuando crece entre las patatas, también está allí Pelc SGLub 5: 351;

(c) con la alondra, que hace sus nidos entre la grama; de ahí el proverbio: Por San Casimiro, la alondra sale (saldrá) de la grama Rog Wag 298.

[ASPECTO Y PROPIEDADES]

La grama es una maleza de hojas parecidas a la hierba; crece hacia arriba, solo tiene tallos Pelc SGLub 5: 351. Su parte más característica son las raíces/rizomas: la grama tiene raíces muy fuertes Mich Dem 41, tiene muchas raíces, de esas, se extienden largas, blancas TN Chołowice 1985. Las flores de la grama tienen forma de espiguillas lisas y finas, y sus hojas son bastante afiladas, por lo que uno puede cortarse con ellas; según la leyenda, esto fue la causa de que la grama careciera de utilidad medicinal: La Virgen, cuando iba por el mundo delante de todos, recogía todas las hierbas y decía a cada una para qué debía servir. Cuando encontró la grama, quiso arrancarla. Pero la grama es tan afilada que la Virgen se hirió toda la mano con ella. Así que no la tomó. Por eso la grama no es ninguna hierba medicinal, no sirve para nada Jak Zwycz 110.

[LOCALIZACIÓN]

La grama está en todas partes, lo mismo se siembra y crece Pelc SGLub 5: 351. Le gustan los suelos buenos y fértiles, como queda reflejado en el proverbio: Donde hay grama, allí hay que trabajar la tierra NKPP 2: 843. Crece especialmente en abundancia en los campos cultivados, en las patatas descuidadas (Górn Malb 2: 17), de ahí los numerosos derivados: pyrzowina ‘campo descuidado en el que crece grama’ Dob Niem 47, perzowisko ‘terreno cubierto de grama’ PWSP 28: 200, perzasty, perzowaty ‘lleno de grama, abundante en grama’ Karl SJP 4: 121 (Campo graminoso, crece la grama y está cubierto de grama Rog Wag 298), zapyrzony ‘cubierto de grama, invadido por la grama’ Kaś SGO 2: 688, perzyć się ‘llenarse de malas hierbas, tener grama en abundancia’ Karl SGP 4: 76, zapyrzić ‘dejar que el terreno se cubra de grama’, zapyrzić sie ‘cubrirse de grama’ Kaś Podh 12: 314, oszocować ‘cubrirse de grama’ (La tierra sin cultivar pronto se cubrirá de grama) Sych SGKasz 3: 341.

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[MÉTODOS PARA ELIMINAR LA GRAMA] La grama se suele destruir, porque cuando invade el campo, después tampoco quiere crecer el cereal. Sin embargo, es una mala hierba difícil de erradicar debido a sus largos estolones subterráneos Pelc SGLub 5: 351; compárese el proverbio: En vano se alegra el dueño del granero y en vano se alegra de su despensa, si el centeno le brota cubierto de grama NKPP 2: 843.

Antiguamente, para deshacerse de la grama en los campos, se araba la tierra lo más profundamente posible, pues cuanto más profundo araba el campesino, más grama sacaba a la superficie TN Chołowice 1985. La grama de los campos arados se retiraba con un gancho especial (Święt Nadr 9), una grada (Kutrz Kurp 2: 87) o un cultivador: Había que pasar el cultivador a lo largo por donde había grama y, al cabo de un tiempo, atravesar el terreno; entonces toda esa grama se secaba en la superficie Rog Wag 298; compárese perzyna ‘raíces y tallos de grama arados y rastrillados fuera del campo, y abandonados junto al camino’ Karl SGP 4: 76. Se creía que el trigo sarraceno sembrado en primavera acondicionaba el suelo, es decir, quemaba la grama (ZWAK 1890: 149).

La grama que ya había brotado entre los cultivos se escardaba a mano, a menudo con una azada (TN Chołowice 1985). Se recomendaba recoger bien los haces de grama Kąś SGO 1: 444 y quemarlos. Era un trabajo arduo que exigía repetirse con regularidad, incluso a diario: Por la mañana, al heno; cuando se seque el rocío, al mijo; y al anochecer, a la grama (NKPP 3: 22), y a menudo totalmente infructuoso, porque Cuanto más la arrancas, más se extiende la grama NKPP 2: 843; compárese la expresión: vete a escardar grama ‘lárgate, déjame en paz’ Sych SGKasz 3: 341.

[USOS PRÁCTICOS] Aunque la grama era muy indeseada en los campos cultivados, a menudo protegía a la gente del hambre, sobre todo en el período de escasez de comienzos de primavera. Sus largas raíces se lavaban, se secaban, se cortaban en forraje y se molían; la harina obtenida se mezclaba, por ejemplo, con harina de centeno, se preparaba con ella masa madre y luego se horneaba pan (Kul Wiel 2: 415–416). Un relato coloquial conserva la preparación de pan hecho exclusivamente de grama: La recogió, la lavó, la secó y la cortó en forraje; luego la puso bajo la piedra y la molió en el molino de mano. Quien tenía salud y buen estómago lo aguantaba, y quien no, se moría. Porque cuando hay hambre, también hay mortandad Hajd Nie 236. Ese pan de grama era algo amargo TN Chołowice 1985, seco y sabía «a madera» Burch Za 46. A veces se le añadían frutos secos molidos e incluso castañas machacadas en un mortero y molidas en el molino de mano (Kuk Kasz 158); compárese pachana ‘pan de harina de tilo o de grama, que los pobres del campo horneaban durante el período de escasez de comienzos de primavera’ Wiet SPog 117. La harina de los rizomas de grama también se añadía a sopas y papillas (Łucz Dzik 101).

La grama ha sido y sigue siendo alimento para los animales domésticos, especialmente las vacas: Con la grama se puede hacer heno para los animales y dárselo de comer TN Puszno

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1998, la grama es una planta buena, porque las vacas comen su heno [de ella] con tantas ganas como si fuera cualquier cosa TN Chołowice 1998. También se alimentaba a los cerdos con grama; compárese la recomendación campesina: Por San Casimiro (4 III), saca los cerdos a pastar grama NKPP 2: 50.

Antiguamente, la grama cumplía la función de «aislante». Por ejemplo, el remate del tejado —kal enicę— se cubría con grama Święt Nadr 35, lo que debía protegerlo de las filtraciones de lluvia y nieve ZWAK 1890: 9. Para impedir que el frío entrara en la casa, se aislaban sus paredes exteriores con grama: se colocaba grama hasta arriba detrás de las estacas clavadas junto a la pared (que llegaban hasta el tejado) Cisz Sławk 17; compárese zágata ‘revestimiento junto a la pared contra el frío y el viento, hecho con estacas y maleza, y recubierto de musgo, grama o brezo’ Lud 1908: 126.

Con haces de paja o de grama se lavaban los utensilios (ollas) y se fregaban los suelos Kul Wiel 2: 385, 389.

[USOS MEDICINALES] Aunque, según la leyenda sobre la Virgen María citada anteriormente, la grama no sirve para nada, se registran testimonios de su uso como remedio, entre otros, para las enfermedades del aparato urinario: La grama es muy buena para limpiar los riñones Pelc SGLub 5: 351. «Contra la retención de orina» se bebía una decocción de raíz de ruibarbo, hojas de uva de oso [= gayuba], enebro y grama de mayo Wisła 1894: 355. También se creía que el enfermo de la vejiga se curará, pero debe comerse el tubérculo [=patata] a través del cual ha crecido la grama Sych SGKasz 4: 49.

Las decocciones, infusiones o tisanas de grama se bebían contra la fiebre (Wit Baj 271), la tos (Łęga Świec 138), el asma (Udz Biec 371), la tisis (Wisła 1901: 617), la tuberculosis (Pal Zer 102), la «expectoración de sangre» (Wisła 1894: 141), la ictericia (Łęga Malb 136) y, en general, contra las «dolencias internas» (Lud 1896: 160). Además, se consideraba que la grama ayudaba contra los dolores de estómago y de hígado (Wisła 1894: 141); sus rizomas se empleaban para tratar la diabetes y las hemorroides, así como los trastornos del metabolismo (Bań Zioł 88).

[SIMBOLISMO] Para el campesino, la grama es la peor de las malas hierbas Pelc SGLub 5: 351, porque ahoga los cultivos y es muy difícil de escardar; por eso se asocia simbólicamente con lo molesto y lo inútil.

CONCLUSIONES

La imagen popular de la grama reconstruida aquí es relativamente pobre en contenidos simbólicos; predominan en ella las características utilitarias, lo cual se debe —como he mencionado anteriormente— a la naturaleza del objeto definido. Las entradas de diccionario construidas a partir de mate-

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rial documental que contiene diversos textos folclóricos, en los que se plasman de forma vívida los símbolos y estereotipos populares, parecen decididamente «más atractivas». Sin embargo, no se trata de resultar atractivos en el Słowniku, sino de mostrar del modo más completo posible cómo los habitantes de las zonas rurales percibían (y perciben) la realidad que los rodeaba, desde su punto de vista. Si esa realidad consistía en luchar contra una planta que destruía los cultivos y que, al mismo tiempo, servía de alimento en tiempos de hambre o de remedio medicinal, la definición debe reflejarlo. La proporción de datos lingüísticos, textuales y «paralingüísticos» varía de una entrada a otra, como muestran los volúmenes del Słownika publicados hasta la fecha. Sin embargo, todos los tipos de datos son «etnolingüísticamente relevantes» (Niebrzegowska-Bartmińska 2017) y se complementan de manera constante, lo que permite reconstruir el mundo de las representaciones populares.

FUENTES

Bań Zioł – Ziołolecznictwo ludowe, Cz. Bańkowski, E. Kuźniewski, Warszawa–Wrocław: Państwowe Wydawnictwo Naukowe, 1980.

Bor SE – Słownik etymologiczny języka polskiego, W. Boryś, Kraków: Wydawnictwo Literackie, 2005.

Budz Słow – Słowiańskie słownictwo dotyczące przyrody żywej, W. Budziszewska, Wrocław: Zakład Narodowy im. Ossolińskich, 1965.

Burch Za – Za ostatnim przystankiem, P. Burchard, Warszawa: Czytelnik, 1985.

Cisz Sławk – Lud okolic Sławkowa w powiecie olkuskim, S. Ciszewski, Kraków: Drukarnia Uniwersytetu Jagiellońskiego, 1887.

Dob Niem – Dialectos del distrito de Niemodlin, parte 2: Morfología y textos dialectales, W. Dobrzyński, Wrocław, 1967.

Górn Malb – Dialekt malborski, t. 2, z. 1–2, H. Górnowicz, Gdańsk: Gdańskie Towarzystwo Naukowe, 1973–1974.

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Jak Zwycz – La carta de Groni. Costumbres y creencias de la población de los alrededores de Żywiec 9–10, S. Jakubiec, 1980, 104–120.

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Kaś Podh – Léxico ilustrado del dialecto y la cultura de Podhale, J. Kaś, vols. 1–3, 2015–2016, Bukowina Tatrzańska–Nowy Sącz: Centro Cultural de Bukowina «Dom Ludowy»; vol. 4, Cracovia: Editorial Astraia, 2017; vols. 5–12, Nowy Sącz: Centro Cultural de Małopolska «Sokół», 2017–2019.

Kaś SGO – Diccionario del dialecto de Orawa, J. Kaś, vols. 1–2, Cracovia: Librería Académica, 2011.

Kuk Kasz – Kukier Ryszard, Los casubios de Bytów. Esbozo de una monografía etnográfica, Gdynia: Editorial Marítima, 1968.

Kul Wiel – Cultura popular de la Gran Polonia, vols. 1–3, ed. Józef Burszta, Poznań: Editorial de Poznań, 1960–1967.

Kutrz Kurp – Kurpie – Bosque Verde, vols. 1–3, ed. A. Kutrzeba-Pojnarowa, Wrocław: Instituto Nacional Ossoliński, 1962–1965.

Las Lub – Ángeles y demonios. La mágica región de Lublin, coordinador del proyecto M. Krzykała, equipo editorial K. Gajowiak, M. Krzykała, P. Lasota, Lublin: Editorial del Centro «Brama Grodzka – Teatr NN», 2012.

Lud – Lud. Órgano de la Sociedad Polaca de Etnología, 1895–.

Łęga Malb – Łęga Władysław, La tierra de Malbork. Cultura popular, Toruń: Caja Mianowski, 1933.

Łęga Świec – Łęga Władysław, Alrededores de Świecie. Materiales etnográficos, Gdańsk: Sociedad Científica de Gdańsk, 1960.

Łucz Dzik – Łuczaj Łukasz, Plantas silvestres comestibles utilizadas en Polonia desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. – Etnobiología Polaca 1, 2011, 57–125.

MAAE – Materiales antropológico-arqueológicos y etnográficos publicados por iniciativa de la Comisión Antropológica de la Academia de Ciencias y Letras de Cracovia 1–14, 1896–1919.

Mich Dem – Michalec Anna, Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława, Cómo un campesino pidió dinero prestado al diablo. Demonología popular polaca en relatos orales, Lublin: Editorial de la UMCS, 2019.

MSGP – Pequeño diccionario de los dialectos polacos, bajo la dirección de Jadwiga Wronicz, preparado por el equipo: R. Kucharzyk, A. Niezabitowska, J. Reichan, M. Tokarz, W. Wójcicka, J. Wronicz, Cracovia: Instituto Nacional Ossoliński, Editorial de la Academia Polaca de Ciencias, 2010.

NKPP – Nuevo libro de proverbios y expresiones proverbiales polacos, elaborado a partir de la obra de S. Adalberg por el equipo editorial bajo la dirección de J. Krzyżanowski, vols. 1–4, Varsovia: Instituto Estatal de Publicaciones, 1969–1978.

Pal Roś – Paluch Adam 1988: Świat roślin w tradycyjnych praktykach leczniczych wsi polskiej, Wrocław: Wydawnictwo Uniwersytetu Wrocławskiego.

Pal Zer – Paluch Adam 1989: Zerwij ziele z dziewięciu miedz…, Wrocław: Polskie Towarzystwo Ludoznawcze.

KATARZYNA PROKOP. Słownik stereotypów i symboli ludowych jako słownik etnolingwistyczny (na przykładzie hasła perz)

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Pelc Roś – Pelcowa Halina 2001: Nazwy roślin w świadomości językowej ludności wiejskiej. – Język a kultura 16, 99–116.

Pelc SGLub – Pelcowa Halina 2012–2023: Słownik gwar Lubelszczyzny, t. 1–12, Lublin: Wydawnictwo UMCS.

PWSP – Diccionario práctico del polaco contemporáneo, dir. H. Zgółkowa, vols. 1–50, Poznań: Wydawnictwo Kurpisz, 1994–2005.

Rog Wag – Rogowska-Cybulska Ewa, La imagen dialectal de las plantas a la luz de la actividad denominativa de sus nombres (a partir del ejemplo del habla de la aldea de Wagi, en el distrito de Łomża), Gdańsk: Wydawnictwo Uniwersytetu Gdańskiego, 2005.

Sych SGKasz – Sychta Bernard, Diccionario de los dialectos casubios en el contexto de la cultura popular, vols. 1–7, Wrocław: Zakład Narodowy im. Ossolińskich. Wydawnictwo Polskiej Akademii Nauk, 1967–1976.

Śmiel Opol – Śmielowski Stanisław, Kleklimanki. Relatos populares de la Alta Silesia, Katowice: Wydawnictwo „Śląsk”, 1967.

Święt Nadr – Świętek Jan, El pueblo de la cuenca del Raba (de Gdów a Bochnia). Imagen etnográfica, Kraków: Akademia Umiejętności, 1893.

TN – Archivo de grabaciones de textos dialectales del Laboratorio de Etnolingüística Jerzy Bartmiński de la UMCS (tras TN se indican la localidad y la fecha de la grabación).

Udz Biec – Udziela Seweryn, La región de Biecz. El pueblo polaco en los distritos de Gorlice y Grybów, Nowy Sącz: Sądecka Oficyna Wydawnicza, 1994.

Wan Pol – Waniakowa Jadwiga. Nombres dialectales polacos de plantas herbáceas silvestres en el contexto eslavo. Cuestiones generales, Kraków: Wydawnictwo Uniwersytetu Jagiellońskiego, 2012.

Wiet SPog – Wietrzyk Aleksander, Diccionario del habla de los pogórzanos (de los alrededores de Gorlice), bajo la dirección científica de Barbara Grabka y Renata Kucharczyk, Gorlice: Muzeum „Dwory Karwacjanów i Gładyszów” w Gorlicach, 2011.

Wisła – Wisła. Revista mensual geográfico-etnográfica 1–21, 1887–1916.

Wit Baj – Witkoś Stanisław, Bajdy y Moderówka, Poznań: Państwowe Wydawnictwo Rolnicze i Leśne, 1977.

ZWAK – Recopilación de noticias para la antropología nacional, publicada por iniciativa de la Comisión Antropológica de la Academia de Ciencias 1–18, 1877–1895.

B I B L I O G R A F Í A

B a r t m i ń s k i J e r z y 1980: Założenia teoretyczne słownika. – Słownik ludowych stereotypów językowych. Zeszyt próbny, red. J. Bartmiński, Wrocław: Wydawnictwa Uniwersytetu Wrocławskiego, 7–36.

B a r t m i ń s k i J e r z y 1988a: Definicja kognitywna jako narzędzie opisu konotacji. – Konotacja, red. J. Bartmiński, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 169–183.

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Bartmiński Jerzy 1988b: Słownik ludowych stereotypów językowych. Założenia ogólne. – Etnolingwistyka 1, 11–34.

Bartmiński Jerzy 1996: O „Słowniku stereotypów i symboli ludowych”. – Słownik stereotypów i symboli ludowych 1: Kosmos, z. 1: Niebo, światła niebieskie, ogień, kamienie, red. J. Bartmiński, zastępca red. S. Niebrzegowska, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 9–34.

Bartmiński Jerzy 2001: Styl potoczny. – Współczesny język polski, red. J. Bartmiński, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 115–134.

Bartmiński Jerzy 2009: The ‘Cognitive Definition’ in the Description of Stereotypes. – Aspects of Cognitive Ethnolinguistics, J. Bartmiński, London: Equinox, 67–75.

Bartmiński Jerzy 2014: Narracyjny aspekt definicji kognitywnej. – Narracyjność języka i kultury, red. D. Filar, D. Piekarczyk, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 99–115.

Bartmiński Jerzy 2016: Visatos kalbinis paveikslas lenkų liaudies kultūroje. – Liaudies kultūra 5, 56–59.

Bartmiński Jerzy, Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława 2013: Czy grzyb jest rośliną, czyli co znajdzie się w polu Rośliny w II tomie „Słownika stereotypów i symboli ludowych”. – Sapientia Ars Vivendi. Księga Jubileuszowa ofiarowana Profesor Annie Dąbrowskiej, red. A. Burzyńska-Kamieniecka, A. Libura, Wrocław: Oficyna Wydawnicza Atut – Wrocławskie Wydawnictwo Oświatowe, 41–64.

Bartmiński Jerzy, Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława 2016: O lubelskim „Słowniku stereotypów i symboli ludowych”. – Leksikologija i leksikografija u svetlu savremenih pristupa: zbornik naučnih radova, ured. S. Ristić, I. Lazić-Konjik, N. Ivanović, Beograd: Čugorja štampa, Institut za srpski jezik SANU, 355–376.

Lewicki Andrzej M. 1984: Zeszyt próbny „Słownika ludowych stereotypów językowych”. – Poradnik Językowy 9–10, 587–592.

Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława 2009: Dva opyta ètnolingvističeskogo sintieza: moskovskij slovar’ slavjanskich drevnostej i ljublinskij slovar’ stereotypov. – Ètnolingvistika. Onomastika. Ètimologija. Materialy naučnoj konferencii Ekaterinburg, 8–12 sentjabrja 2009 g., Ekaterinburg: Izdatel’stvo Ural’skogo Universiteta, 192–193.

Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława 2010: Dwa słowniki etnolingwistyczne – moskiewski i lubelski. – Etnolingwistyka a leksykografia. Tom poświęcony Profesorowi Jerzemu Bartmińskiemu, red. W. Chlebda, Opole: Wydawnictwo Uniwersytetu Opolskiego, 21–32.

Niebrzegowska-Bartmińska Stanisława 2013: Slovar’ narodnych stereotypov i simvolov – proekt i realizacija. – Putevi i dometi dijalekatske

KATARZYNA PROROK. Słownik stereotypów i symboli ludowych

jako słownik etnolingwistyczny (na przykładzie hasła perz)

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lexicografía. Actas del congreso científico internacional homónimo, ed. J. Marković, Niš: Universidad de Niš, Facultad de Filosofía, 247–257.

Nieb rzegowska-Bartmińska Stanisława 2017: Jakie dane są rele-wantne etnolingwistycznie? – Etnolingwistyka 29, 11–29 [English version: What data are relevant to ethnolinguistic analyses? – Ethnolinguistic 29, 11–29].

Prorok Katarzyna 2022: Dictionary of Folk Stereotypes and Symbols: Its History and Present Day. – I Międzynarodowy Kongres Etnolingwistyczny 2: Obraz świata i człowieka w kulturze ludowej i narodowej, red. E. Białek, S. Nieb-rzegowska-Bartmińska, J. Szadura, Lublin: Wydawnictwo UMCS, 129–158.

SLSJ 1980: Słownik ludowych stereotypów językowych. Zeszyt próbny, red. J. Bart-miński, Wrocław: Wydawnictwa Uniwersytetu Wrocławskiego.

SSiSL 1996–2022: Słownik stereotypów i symboli ludowych. 1: Kosmos, z. 1–4, t. 2: Rośliny, z. 1–7, red. J. Bartmiński, zastępca red. S. Nieb rzegowska-Bartmińska, Lublin: Wydawnictwo UMCS.

Zinken Jörg 2009: The Ethnolinguistic School of Lublin and Anglo-American Cognitive Linguistics. – Aspects of Cognitive Ethnolinguistics, J. Bartmiński, London: Equinox, 1–5.

Zinken Jörg 2015: Lubelska szkoła etnolingwistyczna a anglo-amerykańskie językoznawstwo kognitywne. – Etnolingwistyka. Problemy Języka i Kultury 27, 273–277.

Recibido el 17/09/2023 Aceptado el 04/10/2023

KATARZYNA PROROK

DICCIONARIO DE ESTEREOTIPOS Y SÍMBOLOS FOLCLÓRICOS COMO DICCIONARIO ETNOLINGÜÍSTICO (A PARTIR DE LA ENTRADA ELYMUS)

R e s u m e n

En este artículo, la autora presenta el Diccionario de estereotipos y símbolos folclóricos, cuyo concepto fue creado y desarrollado a lo largo de los años en Lublin por Jerzy Bartmiński junto con Stanisława Niebrzegowska-Bartmińska y un equipo de colaboradores. El objetivo del Diccionario es reconstruir la imagen tradicional del mundo y del ser humano mediante herramientas de investigación desarrolladas en la etnolingüística y los estudios del folclore. La primera parte del artículo presenta los principales supuestos metodológicos del Diccionario. A diferencia de los diccionarios lingüísticos típicos, las unidades de descripción no son objetos reales ni palabras, sino «objetos mentales», «imágenes sociales de

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los objetos». La reconstrucción de estas imágenes es posible gracias al método de definición adoptado: la definición cognitiva. Esta remite al pensamiento común sobre el mundo y procura sacar a la luz todos los rasgos positivos de un objeto que son culturalmente pertinentes. Estos rasgos se extraen mediante el análisis tanto de datos lingüísticos y textuales como de los llamados datos «paralingüísticos», es decir, registros de creencias y descripciones de prácticas populares. En la segunda parte del artículo se encuentra un ejemplo del amplio uso de datos «paralingüísticos», donde se presenta una versión de trabajo, aún inédita, de la entrada elymus. En ella se explica que, en la cultura popular polaca, por un lado, el elymus se consideraba una mala hierba muy problemática porque era difícil de erradicar, pero, por otro, tenía algunas aplicaciones prácticas: era un alimento de subsistencia (sus raíces se utilizaban para preparar harina con la que se cocía pan), una especie de «aislante» (se empleaba para cubrir las paredes de las casas y protegerlas de las heladas y el viento) o un remedio (se utilizaba, entre otras cosas, para tratar problemas respiratorios). La definición propuesta muestra que el análisis etnolingüístico llevado a cabo en el Diccionario permite examinar los objetos definidos desde múltiples perspectivas y, por tanto, mostrar de la manera más completa posible cómo los habitantes de las aldeas polacas percibían la realidad que los rodeaba.

PALABRAS CLAVE: etnolingüística, diccionario, definición cognitiva, cultura popular, estereotipo, símbolo.

K A T A R Z Y N A P R O R O K Uniwersytet Marii Curie-Skłodowskiej w Lublinie Pl. M. Curie-Skłodowskiej 4a/205 20-031 Lublin [email protected]

KATARZYNA PROROK

DICCIONARIO DE ESTEREOTIPOS Y SÍMBOLOS POPULARES

CÓMO DICCIONARIO ETNOLINGÜÍSTICO (A PARTIR DEL EJEMPLO DEL AGROPIRIO)

R e s u m e n

En el artículo, la autora presenta el Diccionario de estereotipos y símbolos populares, cuya concepción fue elaborada durante muchos años en Lublin por Jerzy Bartmiński junto con Stanisława Niebrzegowska–Bartmińska y un grupo de otros investigadores. El objetivo del Diccionario es reconstruir la imagen tradicional del mundo y del ser humano mediante herramientas de investigación etnolingüística y folclórica. En la primera parte del artículo se presentan los principales supuestos metodológicos del Diccionario. A diferencia de los diccionarios de lengua habituales, aquí las unidades descritas no son

KATARZYNA PROROK. Słownik stereotypów i symboli ludowych jako słownik etnolingwistyczny (na przykładzie hasła perz) 69

objetos reales o palabras, sino «objetos imaginados», «representaciones sociales de objetos». El método elegido de definición cognitiva ayuda a reconstruir estas representaciones. Este muestra la percepción compartida del mundo y pretende destacar todas las propiedades del objeto pertinentes desde el punto de vista cultural. Estas propiedades se determinan mediante el análisis tanto de datos lingüísticos como textuales, así como de los llamados datos extralingüísticos, es decir, descripciones de creencias y costumbres populares. En la segunda parte del artículo puede encontrarse un ejemplo del amplio uso de datos extralingüísticos: allí se presenta una versión de trabajo, inédita, de la entrada agropirio. Esta nos permite saber que, por un lado, el agropirio se consideraba en la cultura popular polaca una mala hierba muy extendida, pues era difícil de erradicar; por otro lado, también podía utilizarse en el hogar: con sus raíces se molía harina para hacer pan, y con él se cubrían y rellenaban las paredes de las casas para protegerlas del frío y del viento. Además, el agropirio se empleaba como planta medicinal para tratar enfermedades de las vías respiratorias. La definición cognitiva muestra que el análisis etnolingüístico llevado a cabo en el Diccionario permite ofrecer una mirada polifacética a los objetos definidos y, así, revelar del modo más completo posible cómo percibían la realidad circundante los habitantes de las zonas rurales de Polonia.

PALABRAS CLAVE: etnolingüística, diccionario, definición cognitiva, cultura popular, estereotipo, símbolo.

KATARZYNA PROROK

Uniwersytet Marii Curie-Skłodowskiej w Lublinie Pl. M. Curie-Skłodowskiej 4a/205 20-031 Lublin

[email protected]

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