En Letonia. Tanto más cuanto que el propio autor dedicó una sección entera a describir las islas y las huellas de la lengua lituana en Bielorrusia y Polonia (pp. 386–388), y allí mencionó los dialectos que no había señalado.
Entre las observaciones cabe añadir que en la p. 420 no se ha conservado la grafía exacta del Būdas de Daukantas: en lugar de la ī de Daukantas (un diacrítico parecido al circunflejo), que representa un sonido extendido propio del samogitio, [ę], se ha anotado en todas partes ī (pirm gimimo). Al parecer, no se atrevieron a marcar el circunflejo y no disponían del diacrítico correspondiente. Sin embargo, para un lector italiano, esta notación no se distinguirá en absoluto de la de las palabras anksti, pirmą de la canción Mėnuo saulužę vedė de la página contigua (p. 421), acentuadas con el acento grave. Asimismo, al reproducir en aukštaitiano un texto samogitio, se ha omitido la palabra jau (p. 421, línea 1). Hay muy pocas erratas, aunque alguna se encuentra (en la p. 296 aparece Drotivinas en lugar de Drotvinas; en la p. 440, Ramonienė en lugar de Ramonienė; y en la p. 511, Vanagieni en lugar de Vanagienė).
Todas estas observaciones no deberían restar mérito a la obra; será importante tenerlas en cuenta al preparar futuras ediciones. Por cierto, entre los lingüistas especialistas en estudios bálticos ya se ha vuelto un lugar común decir que la obra de Dini pide a gritos ser traducida. Ernstas Fraenkelis escribió introducciones a la filología báltica (en alemán; Simas Karaliūnas también las tradujo al lituano), al igual que Jonas Kabelka. Sin embargo, el libro de Dini es una obra mucho más amplia y exhaustiva. Por lo dicho hasta aquí ya se ve que Dini no es ajeno al enfoque sociolingüístico, como lo muestran incluso los títulos de algunas secciones: «Purismo lingüístico limitado», p. 365; «Interferencia con el ruso», p. 369; «Contacto entre lenguas», p. 381. El libro también incluye una exposición de teorías culturales (Vytautas Kavolis y Tomas Venclova, pp. 298–300) y datos arqueológicos (Marija Gimbutienė, Rimutė Rimantienė, G. Česnys y V. Šimėnas, pp. 12–16, 188–190). Hoy, a falta de enciclopedias de las lenguas bálticas, podríamos utilizar Le Lingue Baltiche de Dini como una obra de consulta enciclopédica. De acuerdo con la propia naturaleza del autor, se trata de un trabajo de ambición enciclopédica. Por eso, así como resulta imposible abarcarlo todo al escribir la reseña de cualquier enciclopedia, también toda reseña del libro Le Lingue Baltiche de Dini está condenada a quedar incompleta. No se ha publicado en ninguna otra lengua un libro de este nivel sobre las lenguas bálticas. Por tanto, aunque se corra el riesgo de caer en un lugar común, apetece decir que sería importante traducirlo al menos a las lenguas en las que se publican con mayor frecuencia investigaciones sobre estudios bálticos: lituano, letón, ruso, polaco, alemán e inglés. Es un libro representativo de los estudios de filología báltica.
Giedrius Subačius
Ilinojaus universitetas Čikagoje
EN MEMORIA DE RŪDOLFS GRABIS
Los lingüistas letones rindieron un hermoso homenaje a su colega de más edad, Rūdolfas Grabis, con motivo de su nonagésimo cumpleaños, publicando una interesante colección de artículos «Savajai
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