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HARALD BICHLMEIER Academia Sajona de las Ciencias de Leipzig Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg Campos de investigación: onomástica (toponimia), fonología histórica de las lenguas germánicas, lingüística indoeuropea, textos aljamiados. DOI: https://doi.org/10.35321/all82-11

Inġė Lukšaitė

LA REFORMA EN EL GRAN DUCADO DE LITUANIA Y EN LA LITUANIA PRUSIANA (DESDE LA DÉCADA DE 1520 HASTA COMIENZOS DEL SIGLO XVII)

Leipzig: Leipziger Universitätsverlag GmbH 2017. Gebunden, 662 Seiten. ISBN 978–3–96023–064–9

El libro que aquí se presenta, obra de la distinguida historiadora Inġė Lukšaitė, es la traducción de la edición lituana publicada en 1999 (Lukšaitė 1999). En el mismo año que el libro en alemán, 2017, la misma autora publicó también en Lituania otra exposición más divulgativa (sin notas a pie de página y considerablemente más breve) de la Reforma en Lituania (en el sentido de Lituania Menor y Mayor, es decir, el Ducado de Prusia y el Gran Ducado de Lituania; Lukšaitė 2017).

El libro en alemán tiene una larga historia, por lo que aquí se pretende presentar especialmente el modo en que se adaptó al alemán, y menos el contenido mismo del libro. Ya había sido traducido en 2002–2003 (p. 10), o bien en 2003 (p. 3), por Gottfried Schneider, pero al parecer no llegó a imprimirse; más tarde, Lilija Künstling lo «revisó y

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reelaboró en parte en 2016» (etiqueta pegada sobre la portada, p. 3; texto original bajo la etiqueta: «Traducido por Lilija Künstling y Gottfried Schneider»). Irene Dingel impulsó después la publicación (p. 11) y, finalmente, Jürgen Hennings elaboró el índice de fuentes y la bibliografía (pp. 587–631) (p. 11), aunque «sobre la base de las notas a pie de página y la lista de abreviaturas de la edición original lituana» (p. 587).

Así pues, hasta su finalización (el prólogo está fechado en septiembre de 2016; p. 11), el libro pasó por varias manos, que al parecer no trataron los materiales de manera totalmente uniforme:

Esto afecta especialmente al tratamiento de la bibliografía de investigación incorporada al texto alemán desde que se redactó la versión lituana (p. 10): la bibliografía propiamente dicha (elaborada, como se ha mencionado, sobre la base de Lukšaitė 1999) lamentablemente no contiene ningún título publicado en 1998 o después. Estos títulos solo se citan en las notas a pie de página. Cuando se los menciona más de una vez, por regla general se hace referencia a ellos mediante un título abreviado, pero no hay remisión a la nota al pie que contiene la referencia bibliográfica completa, de modo que el lector queda desamparado. También hay casos en que una obra se cita íntegramente en una nota a pie de página, aunque figure en la bibliografía.

Otro problema de la edición alemana es el tipo de nombres de lugares y de personas que se emplean. En Lituania, o en lituano, se suelen usar formas lituanizadas de nombres no lituanos, aunque la lituanización consista únicamente en añadir una terminación que asigna el nombre a una determinada clase de temas y lo hace declinable. Tales lituanizaciones no son apropiadas en una edición alemana. En la literatura científica alemana se citan ante todo las formas de los nombres realmente documentadas. En concreto, esto significa que, si un polaco, o también un lituano del Gran Ducado (aunque su nombre solo haya sido polonizado por escribanos administrativos), aparece en las fuentes únicamente con una forma polaca (y/o latina) de su nombre, debería usarse esa forma y no una lituana (aunque pueda reconstruirse con buenos fundamentos). Las excepciones podrían ser formas lituanas de nombres conocidos, reconstruidas y de uso internacional, como Martynas Mažvydas, etc. Esto es tanto más cierto cuando la forma lituana del nombre no es habitual en el ámbito germanófono: Radziwiłł es conocido, pero ¿y Radvila? El caso resulta aún más extremo cuando se da para los prusianos (en el libro, sistemáticamente: «Pru zzen», «pruzzisch») una forma de nombre completamente artificial, aunque solo sea entre paréntesis: ¿qué se supone que debe hacerse con el intérprete prusiano Paul Megott

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Ingė Lukšaitė. La Reforma en el Gran Ducado de Lituania y en la Lituania prusiana (desde la década de 1520 hasta comienzos del siglo XVII)

(que a lo sumo pudo haber escrito a la manera prusiana *Pauli[a]s *Megot[t]i[a]s, si es que alguna vez lo hizo) la forma nominal lituana artificial Paulius Megotas?

Un problema similar se plantea también con algunos topónimos: aquí son perfectamente habituales algunos exónimos alemanes de topónimos polacos, sobre todo cuando se habla del siglo XVI y no de la actualidad: Danzig, Posen, Krakau y Gnesen merecen aquí claramente la preferencia frente a Gdańsk, Poznań, Kraków, Gniezno; el adjetivo «Gniezener» (p. 154; al parecer, resultado de una contaminación entre el polaco Gniezno y el alemán Gnesen) resulta sumamente extraño; en todo caso, lo coherente sería decir Gnieznoer.

Un caso similar es el nombre de la ciudad que en el ámbito germanófono se conoce sobre todo como Brest (Litovsk). El uso (casi sistemático) de la forma nominal bielorrusa actual «Biaresce» (mejor: Bjaresce < aruss. Berestьe), probablemente poco conocida en Alemania fuera de los círculos de eslavistas, resulta ligeramente extrañante y, en la expresión «Biblia de Biaresce (de Brest)» (p. 579), definitivamente chocante. Compárese también el procedimiento con las observaciones introductorias al «Índice de personas» (pp. 633–651).

Está claro que el tratamiento de los nombres en las traducciones siempre plantea problemas (sobre todo en Europa [Central y] Oriental), ya que muchas cuestiones relacionadas con los nombres están cargadas de connotaciones nacionales (y nacionalistas); sin embargo, para que un libro sea legible, habría que tener en cuenta las convenciones de la lengua de destino y/o las de la época tratada. Vilnius es hoy claramente más habitual que Wilna, pero Gnesen, Posen, Danzig, Krakau, Brest sí son las formas habituales en el caso de estas ciudades polacas y de la ciudad bielorrusa: dentro de 50 años quizá sea distinto.

En la traducción parece perpetuarse otra tradición de la historiografía lituana orientada a una mayor difusión: en la edición lituana de 1999 todas las citas del texto original se tradujeron al lituano (y ni siquiera se incluyó el texto original correspondiente en una nota a pie de página). En la edición alemana se procede casi siempre del mismo modo; solo en algunos casos se ofreció la versión original del texto del alemán moderno temprano (con una ortografía ligeramente modernizada). En ocasiones, el texto original aparece en una nota a pie de página, aunque a menudo solo se remite a la edición; además, no siempre queda clara la lengua del original. En principio, sería deseable que, en este tipo de traducciones, la cita original se incluyera en una nota a pie de página.

En definitiva, probablemente haya que concluir que al libro le habría venido bien una revisión final sistemática; eso también habría permitido evitar particiones absurdas como «Pr–zemyszler» (p. 205) y «Alo–ysius» (p. 276). También se encuentran errores comparables en el «Índice de nombres geográficos y lugares» (pp. 653–662), donde, por ejemplo, bajo Breslau aparece «Wrocław» y

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se remite Brest como «Biarescie» (p. 654), y donde, asimismo, bajo las entradas Demme, Dnepr, Elbe aparece el añadido «(Fluß)» en ortografía antigua, mientras que el resto del libro está escrito con la ortografía nueva.

Tras este tratamiento detallado de las cuestiones formales, que probablemente se deben ante todo a los traductores y editores, pasemos ahora al libro en sí.

Es ist eine recht getreue Übersetzung der Version von 1999, die Einteilung und Kapitelzahl wurde bis auf wenige Ausnahmen beibehalten, die Überschriften sind teils wörtliche Übersetzungen der ursprünglichen Kapitelüberschriften geblieben, teils modifiziert worden. Die Darstellung ist weitgehend chronologisch und springt zwischen den Entwicklungen im Herzogtum Preußen und denen im Großfürstentum hin und her. Die Darstellung ist (abgesehen von den o.a. Namenschwankungen u.ä.) gut lesbar und systematisch aufgebaut. Einzig die bisweilen auftretende Fülle an interagierenden Personen und Orten bereitet bisweilen Mühe – aber das liegt in der Sache begründet, nicht in der Darstellung. Der Leser erhält einen vollständigen Überblick über die Entwicklung und Wirkung der Reformation in diesen beiden Ländern (mit gelegentlichen Ausblicken auf die Entwicklung in Polen), auf die verschiedenen Richtungen innerhalb der Reformation (Lutheraner vs. Reformierte und schließlich „Arianer“) und deren jeweilige Schwerpunkte und Entwicklungslinien. Erstaunlich kurz wird die Entstehung von Büchern bzw. des Buchdrucks in Preußisch und Litauisch in Königsberg behandelt (S. 229–249), die ja doch einen Meilenstein in der kulturellen Entwicklung der Region darstellt. Sehr lesenswert und informativ ist das abschließende kulturund sozialgeschichtlich orientierte Kapitel „Die Bedeutung der Reformation“ (S. 493–586), das sich in erster Linie den Entwicklungslinien innerhalb des Großfürstentums widmet.

Lo que le falta al libro (y ya le faltaba en 1999) son mapas (modernos) que permitan al lector orientarse adecuadamente sobre qué región se trata. La mayoría de los lectores alemanes interesados en el tema seguramente no tienen problemas para ubicar Danzig, Königsberg, Klaipėda, Kaunas y Vilnius; pero ¿dónde se encuentran todas las fincas y aldeas con iglesias luteranas o reformadas que se enumeran, por ejemplo, para Žemaitija (págs. 275 y ss.)?

Aunque la evolución de la Reforma en el Ducado de Prusia ya se ha presentado varias veces y, en parte, de manera muy extensa en alemán, hasta ahora faltaba una exposición comparable sobre el Gran Ducado de Lituania. Aquí se ofrece una, así como una exposición que presenta íntegramente la interacción mutua de los procesos en el Ducado y el Gran Ducado, desde sus inicios y a lo largo de aproximadamente un siglo. Resultan especialmente esclarecedoras las comparaciones, capítulo por capítulo, de las evoluciones paralelas y divergentes

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Ingė Lukšaitė. La Reforma en el Gran Ducado de Lituania y en la Lituania prusiana (desde la década de 1520 hasta comienzos del siglo XVII)

dentro de cada una de las confesiones y entre ellas, en los dos Estados vecinos.

En otras palabras, el libro es bueno y, hasta cierto punto, también era una obra necesaria en el ámbito germanófono; sin embargo, cabría haber deseado que la realización «técnica» (en el sentido más amplio) de esta exposición en su versión alemana se hubiera llevado a cabo con algo más de reflexión y minuciosidad: lo habría merecido.

BIBLIOGRAFÍA

Lukšaitė Ingė 1999: Reformacija Lietuvos Didžiojoje Kunigaikštystėje ir Mažojoje Lietuvoje: XVI a. trečias dešimtmetis–XVII a. pirmas dešimtmetis, Vilnius: Baltos lankos. (Geb., 647 S.)

Lukšaitė Ingė 2017: Kai tikėjimas keitė pasaulį... Reformacija Lietuvoje, Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidybos centras. (Geb., 239 S.)

Presentado el 3 de abril de 2020.

HARALD BICHLMEIER Martin-Luther-Universität Halle-Wittenberg Orientalisches Institut Seminar für Indogermanistik und Allgemeine Sprachwissenschaft Ludwig-Wucherer-Str. 2, 06108 Halle (Saale) [email protected]

Sächsische Akademie der Wissenschaften Arbeitsstelle Jena Etymologisches Wörterbuch des Althochdeutschen Zwätzengasse 12a, 07743 Jena [email protected]

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