Page 1LIETUVIŲ TERMINOLOGIJA LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA
S. KARALIONAS
DE LA HISTORIA DE LA TERMINOLOGÍA DE LA ALFARERÍA EN LAS LENGUAS BÁLTICAS
En las lingüísticas de distintas naciones y grupos de naciones se observan tendencias a estudiar el conjunto de la terminología de los oficios tanto desde una perspectiva sincrónica como diacrónica. La descripción de los términos de una lengua o de un grupo de lenguas proporciona los conocimientos necesarios sobre el sistema terminológico de un campo y sus características, el funcionamiento de los términos y las tendencias de su cambio y ampliación. La descripción del conjunto de la terminología y su estudio histórico revelan la especificidad de esa lengua, muestran la distribución areal de los términos y ayudan a caracterizar las relaciones lingüísticas más antiguas y a determinar su naturaleza. El estudio de la terminología de distintos oficios (tejido y hilado, trabajo de la madera, herrería, alfarería, etc.) ha adquirido una gran importancia práctica y teórica y se ha convertido en una cuestión de actualidad.
Entre los trabajos recientes sobre la terminología de los oficios eslavos cabe mencionar ante todo la excelente monografía de O. Trubačiov, «Terminología de los oficios en las lenguas eslavas», en la que, mediante la reconstrucción comparativa, se revelan de manera novedosa y rigurosa los orígenes de la terminología de varios oficios1. Las investigaciones etimológicas de J. Trier2, dedicadas a los términos de la alfarería en las lenguas germánicas y otras lenguas indoeuropeas, fueron tan importantes por sus presupuestos teórico-metodológicos que sentaron las bases para el estudio moderno de la terminología de los oficios en todas las lenguas indoeuropeas.
La terminología de los oficios en lituano apenas se ha estudiado, ni sincrónica ni diacrónicamente. Por las razones expuestas anteriormente, el estudio de la terminología de los oficios debe considerarse una de las tareas más urgentes de la lingüística lituana. La actualidad de este estudio también queda patente en que especialistas de otras disciplinas se ocupan de explicar aspectos lingüísticos relacionados con la etnografía o la arqueología de los oficios3.
No puede decirse que no se haya explicado el origen de los nombres de los conceptos centrales de la alfarería: la acción de tornear y su resultado. Al contrario, žiesti, púodas y sus cognados en otras lenguas bálticas llevan mucho tiempo atrayendo la atención de los etimólogos; las explicaciones existentes sobre su origen son más o menos satisfactorias tanto desde el punto de vista fonético como del semántico4. También resulta interesante y del todo plausible la nueva etimología de O. Trubačiov,
1 O. H. Трубачев, Ремесленная терминология в славянских языках, М., 1966.
2 J. Trier, Lehm. Etymologien zum Fachwerk, Marburg, 1951.
3 Pero no siempre aciertan. Por ejemplo, es esencialmente errónea la afirmación de que «las investigaciones de los lingüistas demostraron que la palabra lituana „žiesti“ es de origen eslavo» (I. Mulevičienė, Dėl termino „žiedžiamasis ratas“ MAD, serie A, 2(36), 1971, p. 129). Ningún lingüista ha dicho jamás tal cosa. El artículo contiene además otras afirmaciones irreflexivas: «Los movimientos giratorios son más característicos de la palabra „žiesti“» (!), «torno de tipo ligero», «torno de tipo pesado» (¿tipo ligero, pesado?!).
4 E. Fraenkel, LEW, p. 668, 1307 (con lit.). — La relación entre lit. púodas, let. puõds y el nórd. ant. fat «recipiente, utensilio», el alto alemán antiguo faz «íd.» etc. no es segura, pues germ. *fata- < *podo- «recipiente, utensilio»
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Page 2que puodas deriva de pãdas⁵, mediante el alargamiento de la vocal radical por apofonía (cf. eslavo dial. vognь < *ugnis «fuego»: vygnь < *ūgnis «fragua»). Pero hay que tener presente una circunstancia que ya había observado el propio autor de esta etimología: «Связь прабалтий. *pōda-s и *pada-s нам кажется вполне очевидной, однако понять ее можно только на дополнительском уровне отношений, поскольку апофония ō:a в балтийском не существует как таковой»⁶.
En este artículo, sin embargo, se propone analizar desde una perspectiva lingüística interna los principales términos de la alfarería —žiešti, pūodas— y sus equivalentes en otras lenguas bálticas, prestando especial atención a encontrar lexemas emparentados dentro de la misma lengua, cuyo examen a menudo permite explicar el origen de los lexemas en cuestión desde una perspectiva completamente distinta.
1. Parientes del lituano pūodas y el letón puōds
En lituano, el lexema pūodas significa actualmente «recipiente metálico para cocinar alimentos; recipiente de barro (por ejemplo, para guardar algo), olla; nasa, trampa; azulejo»⁷. Según los datos disponibles, se usa en todos los dialectos lituanos. Esta palabra aparece con frecuencia también en textos y diccionarios antiguos (de M. Daukša, J. Bretkūnas, S. Chilinskis, K. Sirvydas y Krauzė), donde significa «recipiente de barro, olla». Por ello, convendría considerar este último significado más antiguo que «recipiente metálico para cocinar alimentos», que sin duda surgió al cambiar los propios objetos.
Los derivados de pūodas tienen significados similares.
Además de puōdinas «(adj.) tiznado, ennegrecido por el hollín» (Daugai), formado siguiendo el modelo de sūodinas: sūodys, sūodžiai, los derivados del lexema pūodas son puodynė «recipiente de barro (por ejemplo, para verter leche); cierto tipo de azulejo antiguo con una cavidad profunda» y puōdynė «taller de alfarería; olla de barro para moler semillas de amapola y cáñamo». El sufijo -ynė se usa con bastante frecuencia para designar lugares (cf. rūkynė «cobertizo para ahumar pescado») y recipientes (cf. karbynė «cesta», skalvynė «cierto tipo de cesta para transportar forraje», skalbynė «tabla de lavar», etc.)⁸. Sus derivados suelen llevar el acento en el sufijo, aunque a veces lo llevan en la raíz; cf. laidynė: láidynė, lindynė: lindynė, rūgštynė: rūgštynė, puodynė: puodynė.
Cabe señalar por separado que puodynė también está extendido por todos los dialectos lituanos, pero, según los datos disponibles, solo se conoce en los dialectos samogitios noroccidentales (Dovilai, Leckava, Plikiai, Vieksniai) con los significados de «olla de barro para moler semillas de amapola y cáñamo» y «cierto tipo de azulejo antiguo con una cavidad profunda».
⁴Su origen sigue siendo objeto de debate: podría tratarse de una palabra itinerante, incluso de origen no indoeuropeo; véase J. Hubschmid, Schläuche und Fässer. Wort- und sachgeschichtliche Untersuchungen…, Bern, 1955, p. 156–160. — El finés pata «olla (para cocinar alimentos), olla» y el estonio pada «íd.» no pueden ser préstamos de las lenguas bálticas; cf. Aulis J. Joki, Uralier und Indogermanen, Helsinki, 1973, p. 301.
⁵ О. Трубачев, op. cit., p. 208.
⁶ Loc. cit. — No es seguro que en los dialectos de la comunidad lingüística báltica existiera una vocal breve o (véase И. Казлаускас, К развитию общебалтийской системы гласных, ВЯ, 4, 1962, p. 20–24; V. Mažiulis, Baltų ir kitų indoeuropiečių kalbų santykiai, Vilnius, 1970, p. 11 ss.; cf. LKK, X, 1968, p. 52 ss.); cf. Chr. S. Stang, Vergleichende Grammatik der Baltischen Sprachen, Oslo–Bergen–Tromsø, 1966, p. 22 ss.
⁷ «Lietuvių kalbos žodynas», t. X (manuscrito).
⁸ P. Skardžius, Lietuvių kalbos žodžių daryba, Vilnius, 1943, p. 271.
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Page 3Los dialectos žemaitianos del noroeste (Dovilai, Kretingalė, Laukžemis, Mosėdis, Notėnai, Plateliai, Plikiai, Salantai, Skuodas, Šatės) también tienen el lexema pūdȳnė, pūdynė «hueco construido con ladrillos dentro de un horno para guardar algo; cierto tipo de azulejo para construir hornos; recipiente de arcilla de esa clase, pequeña olla para moler cáñamo y tabaco». Los significados de los lexemas pūodynė y pūdynė son tan próximos que, inevitablemente, hay que considerarlos de la misma raíz. El hecho de que pūdynė y pūodynė, pūodas (Barstyčiai, Mosėdis, Plungė, etc.) se usen en la misma zona dialectal impide suponer que uno surgiera fonéticamente del otro, tanto más cuanto que en estos dialectos, como es sabido, también se conserva la distinción entre las vocales uo: ū (dial. ou: ū). La asimilación vocálica por la que en los dialectos dounininkai, ante las vocales cerradas de la sílaba siguiente, aparece uu (es decir, ū) en lugar de ou es propia de los dounininkai orientales. Tampoco parece probable pensar en una infiltración léxica en los dialectos dūnininkai, que están demasiado alejados.
Por estas razones, la explicación más sencilla del vínculo histórico entre los lexemas žemaitianos pūdynė ir pūodynė sería que pūdynė es una unidad léxico-semántica independiente, relacionada mediante apofonía con los lexemas de la misma raíz pūodynė ir pūodas. En tal caso, el lexema pūdynė se habría formado, al parecer, a partir del sustantivo primitivo *pūdas, según el modelo de derivación con el sufijo -ynė mencionado antes; este sustantivo habría tenido los significados de «recipiente de arcilla (para moler cáñamo o tabaco)», «cierto tipo de azulejo, ladrillo», etc. La relación morfológico-derivativa entre los sustantivos pūodas: *pūdas (< pūdynė) es la misma que encontramos, por ejemplo, entre bluõzgas «escama, caspa»: blūzgas «íd.», brūžas «franja, raya, línea»: brūžas «raspador, lima», čiūopas «persona descuidada e inepta, patosa»: čiūnas «quien anda a tientas, patoso», diūobas «hueco de árbol»: dī̀bas «cuenco», lūosas «que tiene rota una pierna, un brazo u otra parte del cuerpo»: lūšas «íd.», plūosas «haz, pañuelo»: plūšas «una fibra de corteza, líber, tira; astilla, jirón», šūodys «ruso»: sūdys «íd.», iūognas «terreno inundable, lugar anegado»: liūgnas «charca pequeña, charco, laguna; terreno fangoso, lodazal; ciénaga, tremedal; agua que se desbordó de un río y quedó en una pradera». Como se observa, junto a sustantivos con vocalismo radical acutado uo hay sustantivos con vocalismo ū y entonación circunfleja: precisamente lo que encontramos entre pūodas: pūd- (cf. pūdȳynė).
Los lexemas pūdynė, pūodynė, pūodas tienen significados más o menos próximos. Considerados en conjunto, en su plano semántico se distinguen claramente, por una parte, «recipiente de arcilla, olla (para guardar algo, para moler adormideras, cáñamo o tabaco)» y, por otra, «azulejo (de cierta clase antigua, con una cavidad profunda para construir hornos)» (por metonimia, de este último significado pudo derivarse «hueco construido con ladrillos dentro de un horno para guardar algo»). Es característico que también encontremos una relación de significados análoga en los lexemas correspondientes del letón.
Al lit. pūodas le corresponde en letón, como es sabido, puõds «la olla; el caldero» (cf. también los derivados y sus significados: puõdelis «la olla», puõdeņš «jarra» puodiņš (sin k) «recipiente en el que se cuece la comida» ME 454, EH II 345). El letón también tiene nombres de hongos; cf. puõdelis «cierto hongo», puõdiņš² «un boleto joven», puõdeņš «russula», pero probablemente estos son significados nuevos, motivados por cierta semejanza externa entre los objetos denominados. Por ello, para las reconstrucciones históricas, además de «la olla», solo puede ser importante el significado de krāšns puods, krāšpuods, puodiņš (sin k.) «el azulejo de estufa».
La coexistencia de los significados «olla de arcilla, la olla» y «azulejo, el azulejo de estufa (es decir, cierto tipo de ladrillo» también se conoce en otros lugares; cf. el ruso antiguo плита «piedra,
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Page 4ladrillo»: serbocroata птица «cuenco»; lat. testa «ladrillo, teja»: «recipiente de arcilla, olla». Los datos de las lenguas germánicas correspondientes (cf. alem. Kachel «azulejo» < alto alemán antiguo chachala «olla de arcilla» < latín vulgar *cacculus, cf. lat. caccabus «crisol, sartén para freír»⁹) y eslavas (cf. ruso dial. горшки «ladrillos vacíos y ligeros en forma de cuña, para construir bóvedas»: горшок «recipiente de arcilla de forma redondeada, de diversos tipos, cocido al fuego»¹⁰) permite suponer que «azulejo, el azulejo de estufa» deriva del significado «olla de arcilla, la olla». Precisamente este último significado es el que encontramos en el correspondiente de la lengua prusiana.
Pr. podalis «olla de mala calidad, olla mala» corresponde exacta y semánticamente, así como morfológicamente, al žem. puodālis: el sufijo -alis tiene en ambas lenguas un valor aumentativo y despectivo (cf. el significado prusiano «olla de mala calidad»). El matiz peyorativo también es evidente en el lexema letón puōdelis. Así pues, la identidad semántico-morfológica de los derivados de estas tres lenguas probablemente se remonta, en realidad, a tiempos remotos; por tanto, al buscar cognados de puōdas, puōds, pod-alis, habría que guiarse por el significado «olla de arcilla». A la vez, el lexema pūd-ynė también señala la dirección en que buscar lexemas emparentados, aunque, por lo que se sabe, hasta ahora no se lo había tenido en cuenta.
En los dialectos lituanos, puōdas tiene en un caso el significado de «nasas, trampa de pesca»: Kap nuvėjau puodo krėsti, tai pusę puodo radau žuvų Ūdrija. Quizá sería demasiado atrevido afirmar que este es el significado antiguo y primitivo de puōdas, puōds, pod-alis, pero su existencia es, en todo caso, instructiva: históricamente, la diferencia entre los significados «olla de arcilla» y «nasas, trampa de pesca, es decir, cierto tipo de cesta o incluso de tonel» (cf. bučius «artefacto tejido con varillas, con una entrada para atrapar peces; trampa de pesca; artefacto tejido con hilos, parecido a una trampa, para atrapar peces; cesta cerrada tejida con varillas para mantener en el agua los peces capturados; tonel tejido con paja y tiras de corteza») no es esencial y, por consiguiente, ambos significados pueden pertenecer a una misma palabra o a palabras distintas, pero de la misma raíz.
El abanico de significados se amplía al añadir también aquí el let. puōdiks² «una bóveda del pie» ME III 454, puodinieks (sin k.) «la parte trasera (?)» EH II 344 y el lit. pūdүmas, pūdymas, pūdȳmas «trasero, nalgas, asiento».
A este grupo de lexemas y sus significados podemos agregar asimismo lexemas que contienen el segmento del plano de la expresión pūd-/pud-, como, por ejemplo: let. pūdis (sin k.) «montón; cantidad», pūdele (y también pūdelis «montón de alquitrán»), pūdenis (sin k.) «una especie de granero para paja» ME III 445, pudas «trastos viejos, ropa vieja, harapos» (pudat «rebuscar, apilar») ME III 401, lit. pūdulas «fardo, bulto», let. pudra, pudrs «un montón», pudurs, puduris «un manojo, un arbusto con raíces; un montón; una pequeña colina», puduriņš, pudurītis «un bosquecillo, un grupo de árboles» ME III 401–3, EH II 320–1, lit. pūduras «grupo, montón, extensión de árboles, arbustos o cereales densamente crecidos; nube», let. pudiks «muchacho adolescente», pudikis «anillo de hierro con el que se fijan las cuerdas laterales a los bordes de una embarcación» EH II 320.
Sería demasiado difícil y quizá tampoco pertinente buscar ahora paralelos en otras lenguas indoeuropeas (o no indoeuropeas) para cada eslabón de esta cadena semántica, a fin de mostrar—
9 H. Paul, Deutsches Wörterbuch, Achte Aufl., bearbeitet von A. Schirmer, Halle (Saale), 1961, p. 317.
10 В. Даль, Толковый словарь, I, М., 1955, p. 382–3.
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Page 5… su regularidad y, por tanto, su pertenencia a lexemas de una misma raíz. En este caso, como en otros semejantes, es preferible plantear la cuestión de si la cadena semántica constatada, tomada en su conjunto, puede darse o no en lexemas de una misma raíz. Una vez establecido que algún significado, o grupo de significados, cuenta con lexemas correspondientes en otras lenguas o en la misma lengua, pero de otras raíces, se puede pensar con mayor confianza en su parentesco y en los casos examinados. Así pues, la relación de parentesco entre dos significados o entre el grupo entero queda demostrada ipso facto.
También hay que tener presente que, entre los rasgos asociativos de los objetos del mundo exterior reflejados en el sistema semántico-léxico, muy a menudo no figuran sus propiedades físicas concretas (por ejemplo, de arcilla, de madera, tejido de mimbre), sino características abstraídas y generalizadas, como «convexidad, prominencia», «hueco», etc. Sin embargo, es evidente que varios objetos pueden poseer rasgos de este tipo y otros semejantes: por ejemplo, un montón, un fardo, un ovillo, una colina, etc. Debido a la prolongada evolución histórica, estos rasgos asociativos suelen entrelazarse con otros diametralmente opuestos, por ejemplo, «convexidad, prominencia, convexidad» con «concavidad». Los objetos de la realidad o las representaciones mentales que comparten rasgos asociativos, al parecer, pueden expresarse mediante lexemas de una misma raíz.
Cabe señalar que también en la evolución histórica, durante la formación de las unidades léxico-semánticas y de las relaciones entre ellas, las propiedades físicas concretas de los objetos desempeñaron un papel secundario, pues «....значения „глиняный“, „глина“ фигурируют как сугубо промежуточные звенья, вторично конкретизованные значения, восходящие к иным значениям, к обозначениям иных технических действий, подчас достаточно общего характера: „вертеть“, „крутить“, „плести“. Особенно интересна при этом удивительная живучесть семантической модели „оплетенное, окруженное“ > „глиняный сосуд“... На примерах этимологического выявления ее реликтов, а также на констатации активного воспроизводства этой семантической модели мы вплотную касаемся докерамической древности материальной культуры предков носителей славянских диалектов“11. Como ya se ha señalado, la terminología alfarera de las lenguas bálticas apenas se ha estudiado desde una perspectiva diacrónica; no obstante, los datos disponibles en este ámbito permiten suponer que las lenguas bálticas atravesaron una etapa de formación de términos alfareros igual a la que aquí se ha reconstruido para las lenguas eslavas. Es muy posible que la raíz *pūd- «(ex-, ad-) soplar» (véase más abajo) significara antiguamente «trenzar, tejer», ya que los significados «soplar» y «torcer, trenzar, tejer» están estrechamente relacionados; compárense, por ejemplo, el lituano tinti (-sta) y el letón tīt (tinu) «torcer, enrollar, trenzar». Por ello, no debería sorprender que, al explicar el origen de los principales términos alfareros bálticos pūodas, pūods, pod-alis, se recurra de inmediato a diversos recipientes trenzados y, en general, curvos y convexos (cesta, tina, etc.), como objetos más antiguos, cuyos nombres, a su vez, pueden relacionarse posteriormente con lexemas que designan diversos objetos prominentes, convexos o, respectivamente, cóncavos.
Las series de lexemas y significados de distintas raíces que se presentan a continuación pretenden ilustrar tanto la posibilidad de una relación histórica entre los significados de los lexemas de las raíces puod-/pūd-/pud- como la posibilidad de que todos ellos, considerados en conjunto, estén históricamente relacionados:
11 О. Н. Трубачев, op. cit., p. 228–9.
9. Lietuvių terminologija
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Page 61) krājus «los lados de un cedazo o criba, el aro, el borde; elevación de la parte inferior de la pierna, empeine; parte del zapato situada a la altura del empeine», krājelis «instrumento en el que se devanan los hilos antes de enrollarlos en la urdidera», «mango de guadaña o pala; lados de un cedazo o criba, el aro, el borde», krājuks «mango de guadaña o pala», krējis «utensilio trenzado con varillas, utilizado junto a una trilladora de caballos para sacudir la paja y separar de ella la tamo mezclada con el grano», letón kreja «una pequeña red de arrastre», lituano krijà «los lados de un cedazo o criba, el aro; revestimiento de madera alrededor de las muelas para que no se derrame la harina al moler, tina; marco que sostiene la pantalla de una lámpara; tamiz de un cedazo; fondo de cama trenzado con cuerdas; instrumento en el que se devanan los hilos antes de enrollarlos en la urdidera; “gran bloque de hielo, témpano”», krijas «los lados de un cedazo o criba; bordes elevados y encajados de una tapa; ala de un sombrero o gorra, aro; lados de una tina; caña de una bota; tamiz de un cedazo; fondo de cama trenzado con cuerdas; tamiz trenzado con fibras para escurrir los dumplings; instrumento en el que se devanan los hilos antes de enrollarlos en la urdidera; parte del aparato para extraer miel de los panales; eje de la trilladora al que están sujetas las mayales; pieza de hierro curvada, acoplada al varal del carro para facilitar su giro», letón krīja, krijs, krijš «corteza de tilo; corteza arrancada de tilo o abeto (antiguamente se fabricaban diversos objetos con corteza de tilo, por ejemplo, trineos, sillas de montar, arcones de ajuar); borde de un tamiz o criba; aro de un cedazo, borde; parte superior de una criba, a la que se sujeta el tejido en la parte inferior; cesta de corteza de tilo; tabla de tilo», lituano krijėlis «instrumento en el que se devanan los hilos antes de enrollarlos en la urdidera; parte de una mantequera, pieza en forma de cruz, disco» (: krýti «curvar, doblar», krýti, krėja, krieči, krieja, krėja «extender, enrollar»);
2) kārpa «(en dialecto ganadero) tina; cajita ovalada de madera; bolsa para recoger bayas, hecha de corteza, recipiente pequeño, alargado y redondeado, formado con una tablilla fina (de fresno, abedul o álamo temblón), etc.», «verruga; callo», kārpa «una concha de molusco», lituano kārpa «pequeña protuberancia y endurecimiento de la piel; protuberancias endurecidas de la corteza o las hojas de un árbol; pezón, etc.», letón kārpis, kārpe «barca de pesca plana y casi redonda para la pesca del salmón», «tina, recipiente redondo de madera en el que se pone mantequilla, leche cuajada espesa o también carne», cērpa, cērps «montículo, montoncito de tierra, colina de arena levantada; hierba alta, especialmente en terrenos pantanosos, montículo de hierba; arbusto; tocón; raíces de árbol; cabello, sobre todo enmarañado y alborotado», cērpuļi «pequeños montículos de pantano cubiertos de arbustos de bayas», lituano kėrpė «planta pequeña y menuda que crece sobre piedras, árboles y tejados; esponja, yesca; excrecencia, nudo de un árbol; corteza de abedul gruesa, agrietada y leñosa; corteza del pan; rincón, borde inferior del pan; nalgas; hocico respingado del cerdo, jeta, etc.», kerplā, kėrpla «tocón muy ramificado; terrón de césped», kerplė, kėrplė «tocón con raíces, mata; raíces de un tocón viejo; árbol arrancado con raíces; cabeza; persona gorda y corpulenta; persona desaliñada, despeinada», kėrplėša, kerplėša «árbol arrancado con todas sus raíces; raíces del árbol arrancado; tocón viejo y podrido, cubierto de musgo o hierba; montículo; persona fea, descuidada y cubierta de barba y pelo, etc.» (: kėrpti, -ia «atar algo flojamente o con prisas», kerpti, -a «crecer en anchura, extenderse, propagarse»);
3) kārba, kārba «bolsa de corteza de aliso o abedul, donde se recogen especialmente fresas; recipiente de corteza de abedul; barca de pesca para la captura del salmón; cajita ovalada de madera», «verruga», kārbiņa «cestita»
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Page 7una caja; la teja; ciba, un recipiente redondo de madera en el que se pone mantequilla, leche cuajada y también carne, etc.»; lituano kárba «antiguo instrumento de cálculo: una tablilla con muescas», karbas «cesta, canasto, cedazo; cesta grande para transportar forraje, doklas», «muesca, incisión, marca; saliente del borde, irregularidad, dentado; palo con muescas para marcar números», kerba (sin k.) «racimo (de frutos)», kėrbinė «íd.», kirba «pantano, ciénaga; multitud, montón, kirbinė», kirbinė «fila; hilera; racimo; grupo, montón, turba», kirbinė (sin k.) «cesta, canasto», kirblys «tocón, tallo de una planta» (: kerbti, -ia «atar sin firmeza; trenzar de manera floja o deficiente», kirbti, -sta «volverse, empezar a fermentar», ap-kirbti «cubrirse de vegetación, quedar cubierto»).
4) lituano kiaūburas «montículo», letón kaūba «extremo de la montaña», lituano kaubarė, kauborė (sin k.) «recipiente de madera ahuecado, cuenco de madera», kaūbras «pequeña elevación», kaubrė, kaūbrė «colina, loma; joroba, giba», kaubrỹs «cresta o cumbre de una montaña o colina; montículo, elevación; cierta hinchazón, prominencia», kaūburas «cresta o cumbre de una montaña o colina; montículo, elevación», letón kauburs (sin k.) «la colina», kaūburė «cima de una montaña», kauburỹs «pequeña elevación; cresta o cumbre de una montaña o colina; montículo, elevación, cierta hinchazón, prominencia», letón kubis «la cabeza», kubele, kubela «el glande», kubis «el chupete para lactantes» (por el significado, cf. knupis «un paño atado que sirve para llevar algo; el chupete para lactantes»), kubls, kubla, kublis «cubo, tina», lituano kublulis (sin k.) «recipiente de madera ahuecado», dialectal (samogitio) kūbelas «cuba», letón kubelelis «(diminutivo despectivo) un cubo pequeño», kubals «cubo, tina», kubils «íd.», lituano kūbilas «tonel de fondo ancho para guardar harina y grano, fermentar verduras y almacenar líquidos; barril cerrado para guardar ropa; kraitkubilis; recipiente grande de madera ahuecado con fondo añadido, duobiny(s), etc.», kubūlkė, kubulkis (sin k.) «recipiente de madera pequeño», letón kubuls «cubo, tina», kubulis «cubo, tina», «desnivel, ceniza», kubris «joroba, giba», lituano kūbrỹs, kūbris «espalda junto a la nuca, gūbrỹs, cresta; espalda, joroba; cima o cresta de una montaña; colina, montículo; irregularidad, elevación», kuborė (sin k.) «cucharón grande de madera para sacar el potaje», kūburas «montículo de tierra excavada por un topo», kubūrė «persona pequeña y corpulenta», kū-būrė «colina, pequeña elevación, montículo; montón», kuburỹs «cumbre; colina, pequeña elevación; montículo; irregularidad, elevación», letón kuburis «un lugar de la prenda que no queda bien ajustado», lituano kubūrka, kubūrkė «recipiente de madera pequeño», letón kubucis «requesón en leche dulce», «una ciba grande; un recipiente de madera para beber; un recipiente con tapa hecho de corteza de abedul, en el que se recogen bayas o se guarda tabaco; un terrón; una pequeña ceniza; un extremo de pan; un trocito de pan; una pequeña elevación» (: mu-kiaūbti, -ia «vaciar, desaparecer», kūbti, -sta «inclinarse (hacia el suelo)», letón kubinât «cubrir», ap-kubinât «poner encima»);
5) pūnė, pūnė «compartimento del granero para amontonar la paja menuda, cobertizo para paja; establo, corral, aprisco; choza, tienda; cueva, gruta», pūnė «hueco del huevo», letón pūne, pūnis «un granero, henil, un cobertizo para heno o paja; una pequeña construcción semejante a un granero, junto al mar o a la orilla de un lago, para guardar aparejos de pesca; espacio cerca del establo para guardar utensilios agrícolas, etc.», pūnis «un pequeño granero para heno, paja y tamo; henil en el bosque, etc.», pūns «una cabaña campesina», pūna «polilla, un recipiente grande, redondo, de madera y con tapa», pūņa «un bosque húmedo,»
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Page 8pantano, con pequeños pinos, etc.», puns, punda, pune, punis «una elevación, un bulto, un nódulo, un nudo, un absceso duro, un nudo de madera, un brote en un árbol, una joroba», pauna «el cráneo; el hueso frontal; la cabeza; la boca», paũna, paúna, paunis «un gorro pequeño; una mochila, un morral; un paquetito; una talega, un Paudel; harapos, trastos; bultos, carga».
En cuanto a algunas palabras de estas cinco series de lexemas (por ejemplo, pūnė, kūbilas, pūde-le), puede surgir la duda de si pertenecen realmente, desde el punto de vista etimológico, a las raíces a las que aquí se asignan. Estas dudas no obedecen a razones fonológicas, derivativas o semánticas, sino a motivos de naturaleza enteramente distinta (el uso de la palabra correspondiente en algún lugar de la zona fronteriza de las áreas lituana o letona; la existencia de un equivalente léxico exacto en lenguas vecinas más extensas y, por tanto, consideradas más influyentes¹², etc.). El significado de esa palabra forma parte de una cadena semántica coherente; su relación con los demás eslabones de la cadena se repite también en lexemas de otras raíces y, por ello, puede ser asimismo parte de un proceso histórico orgánico¹³. Las características derivativas de esa palabra son las mismas que muestra el modelo de formación de palabras vigente en esa lengua¹⁴. Por tanto, tampoco puede considerarse absurda la opinión que da prioridad a la posibilidad de explicar el origen del lexema mediante recursos internos de la lengua.
Las palabras de la última serie adquieren especial importancia para identificar etimológicamente puodas, pūodas, pod-al(is) y otros lexemas pūd- / pud-, porque, como ya señaló K. Būga¹⁵, pertenecen a la misma raíz que los lexemas pūd- / pud-. Probablemente, esa raíz sea la raíz indoeuropea *peu- / *pou- / *pū- «soplar, inflar, hinchar»¹⁶,
12 Hay que decir que tal opinión no es infalible, pues, al confundir épocas históricas distintas y las relaciones geográficas y culturales actuales, las proyecta en un pasado remoto: «a) el área geográfica de los hablantes de las lenguas bálticas en su época [se refiere a A. Bach] era muy reducida en comparación con la de los hablantes de las lenguas germánicas; b) de hecho, en tiempos relativamente recientes las lenguas bálticas tomaron prestados muchos vocablos del alemán. También consideró posible una situación semejante en la prehistoria; c) durante décadas se supuso que había bastantes préstamos del protogermánico al báltico, pero que, por alguna razón inexplicada, el protogermánico no correspondía tomando préstamos del báltico», — A. Klimas, Baltic, Germanic and Slavic, Donum Balticum, Stockholm, 1970, p. 264—5. En el pasado remoto, esas relaciones pudieron ser esencialmente distintas, y los dialectos bálticos pudieron no solo recibir, sino también aportar (no únicamente a las lenguas finoúgricas, sino también a las lenguas indoeuropeas situadas al este y al oeste.
13 Cf. la excelente explicación que dio K. Būga de la motivación del vínculo semántico de pūnė «establo» con los demás lexemas: K. Būga, RR, II, p. 525—6.
14 Por ejemplo, en cuanto al sufijo de kūb-ilas, cf. nombres de herramientas y utensilios como brizgilas «rienda», krātilas, krētilas «cedazo grande para separar de la paja los granos trillados», rūtilas «círculo, rueda, arco», rētilas «cedazo para aventar la paja menuda», sprāgilas «mayal», trainilas «barra que une las ruedas». Más de un derivado con el sufijo -ilas se basa, en última instancia, en un verbo; cf. brizgilas (: brizgas): brizgti, brizgėti; sprā-gilas: spragėti, sprogti, y, por tanto, también kūbilas: kūbti. Además, sobre las relaciones semánticas de kūbilas, véase LKK, XII, 1970, p. 181—3. El eslavo kոբъlъ puede ser un préstamo antiguo de las lenguas bálticas (cf. raka, rataj, etc.), que también pasó a las lenguas germánicas (cf. alemán Kausche, Kaddig, Daggut, Elen, etc.). El lituano kūb-ilas, kūb-elas tiene un equivalente etimológico en griego; cf. χϐώλον «codo»; sobre la relación entre los sufijos *-el/-l- y *-ōl-, cf. obelīs: obuolys; por el significado y el sufijo, cf. también el griego κύπελλον «copa», formado a partir de la raíz paralela indoeuropea *kup-. — En sentido distinto, E. Fraenkel, LEW, p. 304 (con bibliografía); V. Urbutis, Baltistica, VIII, 1972, p. 205; B. Vanagienė, V. Vitkauskas, LKK, XIII, 1972, p. 222.
15 K. Būga, RR, I, p. 332—3.
16 Sobre ella, véase P. Persson, Beiträge zur indogermanischen Wortforschung, I, Uppsala—Leipzig, 1912, p. 241—250; J. Pokorny, IEW, p. 847.
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Page 9cf. arm. heval «respirar rápida y trabajosamente» (*peudā-), (h)ogi «aliento, respiración, espíritu» (*pou̯io-), irl. medio ūan, galés ewyn, bretón eon «espuma» (*pou̯-ino-). Sobre la base de esta raíz primaria, en las lenguas bálticas pudieron formarse nuevas raíces con los formantes -n- y -d-: pun- | pūn- | paun- y pud- | pūd- | paud-. Además de los lexemas pud- | pūd- mencionados, en tal caso podemos asignar a la raíz pud- | pūd- | paud-: lit. pudénti «cardar, mullir», let. pudīt (-ījū) «retirar; levantar de un sueño al amanecer o temprano», -tiės «darse prisa (en hacer algo)», sa-pudītiės «prepararse para un viaje o trayecto», pudātiės «vestirse mucho y con ropa abundante», sa-pudāt(iēs) «envolverse (a sí mismo) bien en ropa vieja», lit. pūdinti, pūdyti (-ija) «empujar, conducir, obligar; atacar», pudlùs «fácil de sacudir, suelto», let. pudlavāt, pudļavāt «hacer ondear, despeinar (p. ej., dicho del viento que agita las cintas del tocado)», pūdulas (véase arriba), pūdulis «persona desarreglada, despeinada y enmarañada», pūdulioti, pūduliuoti «enmarañar, desordenar, despeinar, sacudir, zarandear», su-pūduloti «enmarañar, desordenar», pūdáloti, pūdalióti, pūdalėti, pūdelioti, pūdáloti «desordenar, enmarañar, despeinar, cardar», apsi-pūdaloti «vestirse con ropa gruesa, envolverse», pūdeluoti, pūdeluoti «desmenuzar, triturar; (el pelo) ahuecar, rizar», pūdelėti «rastrillar», let. pūdelēt «revolver el cabello», pūderis «quien lleva el pelo levantado», pūderioti, pūderioti «ahuecar (el pelo); adornar, embellecer», iš-pūderioti «deshacer, desgarrar, mullir», pūderėtis «arreglarse, adornarse; escarbar, jugar», nu-pūderiuoti «arrancar, desgarrar», let. pūderēt «golpear, apalear», paūdēt «hacer notorio, divulgar entre la gente», paust (-žu) «hacer notorio, difundir públicamente».
No parece haber grandes dudas de que estos lexemas pertenecen a una misma familia de palabras emparentadas. La manera en que, desde el significado primario «soplar, inflar, llenar de aire», surgieron los significados «enmarañar, despeinar», «sacudir, zarandear», etc., la ilustra claramente el campo semántico del let. pudlavāt. Una vez reconstruido el significado más antiguo «(des-, in)flar», se comprende bastante bien cómo los lexemas pūd- | pud-, y por tanto también puod-, adquirieron rasgos asociativos del campo semántico fácilmente diferenciables, como «convexidad, prominencia, carácter convexo», «hueco», etc.; estos, por consiguiente, se remontan en su origen a la noción de estar inflado.
Tanto en los lexemas de la raíz pun- como en los de la raíz pud-, la evolución semántica histórica condujo naturalmente a significados como «haz, bulto, montón, ein Haufe» (pūdulas, pūduras, pūdis, paūna, paūna), «granero de paja, hórreo, Kaffscheune» (pūdenis, pūnė, pūne, pūnis), «nasas, cestos de pesca, cesta, ein Ranzen, Tornister, ein Ränzel, ein Paudel», «recipiente de barro, tinaja, olla, ein Topf, ein Kessel, ein Gefäss», que presentan puodas, pūods, pod-alis, pūd-ynė, pūdele, pūna, paūna, paūna. Puesto que, como muestra la hipótesis aquí desarrollada, el vocalismo radical de los lexemas puodas, pūods, pod-alis puede pertenecer al grado vocálico u de la apofonía, en un principio su raíz pudo haber sido *poud-; más tarde, debido a la evolución fonética, pudo transformarse en *pōd-, de donde surgieron el prusiano antiguo pod-alis y el lituano y letón puod(a)s.
2. Semántica y cognados del lit. žiėsti y del let. ziest
El verbo lit. žiėsti (-džia) se usa ampliamente en los dialectos aukštaitianos. Su abanico de significados también es amplio. En la mayoría de los dialectos (Alovė, Butrimonys, Leipalingis, Miroslavas, Rudamina, Seinai, Švenčionėliai, Šventežeris, Valkininkai, Žilinai, etc.) significa «hacer algo (con zuecos, cucharas, cazos, trineos, carros, casas) (con esmero, con belleza)». A este significado se suma «(en)gendrar un niño» en Leipalingis,
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Page 10Miroslavas, Valkininkai; «coser un gorro», en Alytus; «enrollar el hilo en una bola», en Leipalingis; «romper, golpear», en Nočia (cf.: Jau sužiedei tą gražų puodelį). Estos últimos significados aparecen en formas prefijadas (nu-, su-, etc.) del verbo žiėsti; por tanto, son variantes del significado «hacer algo (con esmero, con belleza)».
Otro significado de žiėsti conocido en los dialectos aukštaitianos (Alovė, Aukšdvaris, Joniškis, Kabeliai, Kapsukas, Linkmenys, Linkuva, Liškiava, Miroslavas, Vadokliai, etc.) es «hacer girar, hacer con arcilla». En los dialectos aukštaitianos del sudeste, el verbo con este significado lleva acento circunflejo: žiesti (-džia) en Dieveniškės, Jieznas, Mielagėnai, Žilinai.
Ya la descripción de la semántica sincrónica del verbo žiėsti (žiesti) permite ver que la evolución de sus significados siguió aquí, como en otros casos —cf., por ejemplo, el alto alemán antiguo mah(h)ōn «hacer, construir, crear» (alemán machen), el inglés antiguo macian «hacer» (actual make); gr. μάσσω «amasa (arcilla), modela en el torno» (de *magiō, cf. aor. ἐμάγην)—, la dirección de la generalización: al cambiar las situaciones pertinentes, la palabra fue ampliando gradualmente su esfera de uso y, con el tiempo, adquirió el significado abstracto de hacer, actuar; cf. también lit. daryti: dirti, prusiano antiguo seggit «hacer»: lit. sėgti.
La filiación de significados mencionada es, sin duda, producto de épocas antiguas, pues ambos significados de žiėsti ya aparecen en los antiguos textos y diccionarios lituanos. Cf., por un lado, la frase de M. Daukša: Tassái… numirėlio mizėrną sutvėrimą, išg dūlkų ir trūpucio mólų nãžiestą [t. y. nūžiestą] DP 320. Por otro lado, en el diccionario de K. Širvydas «Dictionarium trium linguarum» (p. 54), žiedžiu figura en una misma serie que el lit. lipiu, lienu [inf. lipýti, liēti], el lat. farmo, fingo, aliquid e cera, argilla, figuro, y el pol. formuję, kształtuję. Como se ve, aquí se da para el verbo žiėsti el significado «fundir», que todavía registra A. Kašarauskas en el siglo XIX; cf. žiedžia, žiesti «kształcić, formować, topić» Koss 58; también lo confirma la lengua actual, cf. nu-žiesti «fundir (un hacha en la fragua)» en Miroslavas. Los significados «modelar con arcilla» y «fundir, dar forma» están relacionados y suelen aparecer juntos, surgiendo uno del otro; cf., por ejemplo, lipýti «modelar, pegar, adherir; fundir»; liēti «hacer algo de metal, cera u otro material fundido, dar forma; pegar con algo, verter…».
En fuentes de los siglos XVI–XVII y posteriores encontramos también significados de žiėsti que la lengua actual ya no conserva, pero que pueden resultar importantes al buscar cognados del verbo en cuestión. En primer lugar, está de nuevo el significado de žiėsti en el mismo diccionario de K. Širvydas: «hablo tonterías, fantaseo, invento fantasías, fantaseo» SD 52¹⁷; asimismo, el significado de su forma prefijada iż-žiedžiu: «expreso, imprimo, exprimo, effingo, assimilo, wyrażam» SD 417. D. Sutkevičius también registra este último significado en el manuscrito de su diccionario del siglo XIX: isz-žiedžiu «marco». Sin duda, son variantes del significado básico «hacer, modelar (con arcilla); fundir, dar forma».
En el campo semántico del verbo lituano žiėsti, žiesti (-džia) se destaca la acción de modelar arcilla con las manos, enlucir e incluso levantar muros: en el fichero del LKŽ (s. v. žiesti), en numerosos lugares este verbo se explica precisamente de manera directa como «modelar con arcilla (ollas, tinajas, ladrillos, estufas)». Por esta peculiaridad de su significado se relaciona directamente con el let. ziest (-žu, -du) «untar; extender algo espeso; alisar con una sustancia grasa (p. ej., el pelo); revestir un horno con arcilla
17 waydas se explica así: «Signo, образ на фантазвей, species idolum, imago animo obversans» SD 52.
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Page 11«embadurnar» ME IV 744; compárese además con los iterativos que presentan vocalismo ai žaidi, žaidėt, žaistėt «untar» ME IV 680–1, EH II 800.
En los significados «modelar, fundir, schmieren» se distingue fácilmente el componente «frotar con la mano, acariciar, tocar pasando la mano, palpar acariciando»; compárese el letón māla sienas ziež «...alisa con la mano» MEIV 744 s. v. ziest. Los significados «modelar, fundir, schmieren; verter, dar forma» y «tocar (frotando), palpar» coexisten también en otros lugares; compárense el lituano liėti «hacer algo con metal fundido, cera u otra materia, dar forma; modelar con algo, fundir», el letón liēt «verter (metales)», laitīt «frotar, alisar frotando, especialmente en el baño, dar masaje», el lituano laitinti «alisar con arcilla, con una mezcla de arcilla y estiércol, revocar; pegar»: el lituano lietėtis «tocarse, entrar en contacto», liėsti (-čia) «tocar, entrar en contacto», lytėti «tocar un poco, rozar»¹⁸; el latín fingo «hago algo con materia blanda, modelo; toco acariciando, frotando»; gr. ἁγγάνω «toco (con la mano)».
El significado «tocar, palpar» predomina en el contenido del verbo žeisti (-džia) «tocar, lastimar una herida; causar una herida; sufrir una rotura, enfermar», compárese también el sustantivo žaizdà «lugar herido» (de *žaīd-da; compárese žaida, rona BB 1 Moz 4.23). También puede discernirse en el verbo žāisti (-džia) «realizar ciertas acciones con fines recreativos», en el sentido de «tocar las cuerdas» (compárese Dowidas žąydamas unt Arfos atatremdawo ii SP II 58, Dowidas žaide ant Strunu C II 532), Alsėdžiai, Jūžintai, Vidiškės y otros lugares; žāisti (-džia) «tocar; jugar; coire», Alsėdžiai, Barčiai, Bartninkai, Krekenava, Lazūnai, Zietela; compárense además los sustantivos žaīslas, žāislas «objeto con el que se juega; juego», žaīslūs «alegre, juguetón», etc., y el letón zaislis «una comedia; burla» EH II 800¹⁹. La afinidad semántica de los lexemas žiešti, žiesti (-džia), por un lado, y žeisti (-džia), žāisti, žāsti (-džia), por otro, queda demostrada además por el inglés touch: 1. «hacer o permitir que una parte del cuerpo entre en contacto con algo para poder sentirlo»; 13. «lesionar o dañar ligeramente»; 16. «dibujar con trazos suaves»; 17. «modificar o mejorar añadiendo líneas o trazos finos»; 18. «pulsar o tañer las teclas o cuerdas de (un instrumento musical)»; 19. «interpretar (una pieza musical)»²⁰, que, como puede verse, ofrece todos los significados necesarios. Esta es una posible relación semántica entre los lexemas verbales žiėsti, žiesti y žeisti, žāisti, žāsti.
En el contenido de los verbos žaisti, žāsti aparecen también otros segmentos: pra-žāisti (-džia) «perder, extraviar» Gižai, Keturvalakiai, Plateliai, Šateikiai; pra-žāsti (-džia) «íd.» Eigirdžiai, Žarenai; nu-žāisti (-džia) «robar, quitar, perder» Truskava. Las formas derivadas presentan también esos significados: pra-žāidyti (-do) «extraviar, perder» Alksnėnai, Barstyčiai, Griškabūdis, Kapsukas, Kartena, Kretinga, Kuliai, Mosėdis, Palanga, Pilviškiai, Plateliai, Plungė, Punskas, Salantai, Skuodas, Šakiai; pra-žāideiti (-ēja, -i) «íd.» Geistarai, Ylakiai; pra-žāidoti (-o, -oja) «íd.» Bagotoji, Kybartai, Pilviškiai, Varduva, Vilkaviškis. El significado «perder, extraviar, quitar», empleado en formas prefijadas, es probablemente secundario y se originó en «arrojar, lanzar», que es precisamente el significado que tiene el žaīdyti (-dau): Kam tu žaidai pinigus = documentado por A. Juška, «¿Por qué arrojas el dinero lejos de ti?». Que este significado también puede
¹⁸ B. Jēgers, KZ, 80, 1966, p. 88 tt.
¹⁹ La variante žaid- de la raíz examinada parece estar presente también en lexemas de dialectos samogitios como žāima «bromas, travesura», žāimintis, žāimotis «gastar bromas, comportarse de manera frívola, hacer muecas», žāimoti «imitar, enredar» (de *žaīd-m-).
²⁰ William Morris, Editor, The American Heritage Dictionary of the English Language, Boston, New York, Atlanta, Geneva, Illinois, Dallas, Palo Alto, 1969, p. 1357.
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Page 12que esté relacionada con los significados que tienen los verbos žiesti, zlest lo indicaría, por ejemplo, el lituano sviesti «lanzar con fuerza»: dialectal «untar»; el letón sviēst «lanzar, arrojar», svaidīt «lanzar repetidamente, arrojar, lanzar, agitar»: svādit «untar, embadurnar»; el danés smide «lanzar, echar, arrojar»: «untar, fundir»; el frisón antiguo smita, el bajo alemán medio smiten «lanzar, arrojar, golpear, echar»: el gótico ga-smeitan, el inglés antiguo smītan «untar, fundir». Es perfectamente posible que el significado «untar, fundir» derive del significado «lanzar, arrojar, echar, es decir, hacer que algo se mueva rápidamente»; compárese el lituano sviesti (-džia) «lanzar, arrojar; untar», el letón sviēst (-žu) «lanzar, arrojar», -tiês «arrojarse»: «ponerse de repente a correr (en otra dirección) o a andar deprisa»; el noruego dialectal smita (smeit) «untar, embadurnar», «(refl.) deslizarse, resbalarse»; el sueco smita «deslizarse, escaparse, huir, escabullirse», junto con los ya mencionados gótico ga-smeitan, bajo alemán medio smiten y frisón antiguo smita²¹.
Tras proponer que el significado «untar, fundir» puede estar relacionado con el significado de movimiento o incluso derivarse de él, debemos subrayar que, a juzgar por los materiales del fichero del LKŽ (s. v. žiesti), uno de los componentes del significado básico del verbo žiesti, žiesti (-džia), «hacer girar, hacer con arcilla», expresa la acción de girar²². Esto guarda, sin duda, relación con el propio proceso de fabricación de vasijas: por lo general, estas se moldeaban en un torno de alfarero accionado a mano o con el pie²³ (sus denominaciones kri̇jeliai, vytukai, skrituliai, precisamente, derivan de verbos que indican giro: krėšti «extender, enrollar», vyti «enrollar, girar», skriesti (-ia) «trazar, dibujar, redondear», skri̇ešti (-čia) «frotar, dibujar; girar en círculo»).
Teniendo esto presente, podemos fijarnos en žiedas «adorno que se lleva en los dedos de la mano; dedal de costura», etc., y examinar sus significados. Algunos significados de žiedas que se encuentran en esos dialectos, como «nudo, articulación de la espiga de centeno» Zarasai y «cuba del revestimiento de un pozo» Kuršėnai, permiten suponer que žiedas designa un objeto redondo y hueco; antiguamente, quizá también significaba ‘rueda’. Que el significado antiguo de žiedas pudo ser realmente ‘rueda’ lo indicaría el hecho de que los significados «anillo (de dedo)» y «rueda, aro» suelen expresarse con una misma palabra; compárense el letón gredzens «el anillo; algo con forma de anillo, un círculo; la llanta de la rueda...»; el eslavo eclesiástico kolbce «anillo» (ruso кольцо), el eslavo antiguo kolo, gen. kolese «rueda», el prusiano antiguo maluna-kelan «rueda de molino»; el alemán Reifen «rueda, aro; anillo (de dedo)»; el alemán Ring «rueda; anillo (de dedo)»; el nórdico antiguo hringr «rueda, aro; anillo»; el nórdico antiguo kringr «rueda; anillo», el noruego y el sueco kring «rueda»; el latín ānulus «anillo (especialmente con sello)», ānus «rueda, anillo»; el latín circus «rueda, círculo», el griego χίρκος «anillo». El significado «rueda, aro» parece haber surgido del significado «girar»; compárense el letón ritenis, ritĩņš «la rueda del carro; la rueca...»: rist «rodar, hacer girar»; el lituano rìsti «empujar, mover haciendo girar sobre una superficie; apisonar», riėsti «curvar, dar forma de arco»; el eslavo antiguo kolo, gen. kolese «rueda», el prusiano antiguo maluna-kelan «rueda de molino», el griego πόλος «eje»: el griego πολέω «giro en círculo», πελομαι «me muevo» (de *kʷol-, *kʷel-); el alemán Kreis «círculo, rueda»: kreisen «girar en círculo»; el nórdico antiguo hringr «rueda, aro; anillo»: el nórdico antiguo hringja «rodear, hacer girar», el alto alemán antiguo hringan «girar»; el nórdico antiguo kringr «rueda; anillo», el noruego y el sueco kring
21 A. Jóhannesson, Isländisches etymologisches Wörterbuch, Bern, 1956, p. 906.
22 Tai ir atspindi „Dabartinės lietuvių kalbos žodynas“ (Vilnius, 1972): žiėsti (-džia) „sukti, daryti iš molio“ (p. 964).
23 J. Kudirka, Lietuvos puodžiai ir puodai, Vilnius, 1973, p. 21 tt.
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Page 13«rueda»: nórd. ant. kringia «hacer un círculo, rodear», lit. gręžti; ingl. ant. trendel «rueda»; ingl. ant. trendan «girar(se)».
El significado «girar», como ya se ha señalado, es uno de los componentes más destacados del plano del contenido del verbo žiėsti. Por tanto, llegamos a la demostración del parentesco de žiėsti (žiesti) y žiėdas mediante dos transformaciones semánticas: «girar (el barro)» → «rueda, arco» → «anillo (del dedo)». En cuanto a la situación real, habría que suponer que, en tiempos remotos, el torno de alfarero también se llamaba žiėdas; dicho de otro modo, el significado antiguo del sustantivo žiėdas probablemente era «torno de alfarero», del que más tarde se desarrolló el significado «anillo ornamental, que se lleva en el dedo o se cose». Esta conclusión queda indirectamente corroborada por los lexemas correspondientes del letón, que no tienen los significados de giro ni, por tanto, de anillo (que se lleva en el dedo o se cose).
Dado que, como se ha mencionado, el verbo žiėsti, žiesti (-džia) se caracteriza por el significado «girar(se)», al que se asocian los significados «resbalar, escurrirse, escaparse, meterse», «arrojar, lanzar, tirar», hay que subrayar ahora que el significado «jugar; tocar» parece haberse desarrollado directamente a partir de «bailar, girar (en círculos), moverse rápidamente»; cf. let. ruõtāt «ser ágil, girar, saltar, volar de un lado a otro, moverse juguetonamente»; ruõtāties «retozar, jugar, saltar de un lado a otro»; ruotināt(iês) «jugar, retozar»; esl. ant. igrati «saltar, bailar; jugar»; ingl. play «jugar; apostar; tocar (un instrumento musical); moverse rápida, ligera e irregularmente» (cf. The breeze played on the water «la brisa ligera jugueteaba sobre el agua»); isl. leika «jugar; moverse, girar» (cf. hjólid leikur á ási «la rueda gira sobre el eje»), ingl. ant. lācan «moverse rápidamente, girar; jugar, tocar»; gót. laikan «bailar, saltar». Tal podría ser otra relación semántica entre los verbos žiėsti, žiesti (-džia) y žaisti, žaisti (-džia).
Por consiguiente, el análisis diacrónico de la semántica de las palabras permite rastrear que la raíz žied- (let. zied-) tuvo antiguamente significados relacionados con el movimiento: «girar(se) (en círculos), moverse rápidamente; arrojar, lanzar», «resbalar(se), escurrirse, escaparse», de los que, al parecer, pudieron desarrollarse con el tiempo significados léxicos como «untar, modelar, moldear; verter, dar forma», «pasar la mano, acariciar, tocar al pasar la mano», «jugar; apostar; tocar; coire», «herir, causar una lesión» y «rueda; anillo que se lleva en el dedo o se cose».
El contexto en que A. Juška empleó el verbo žaisti ayuda a penetrar más profundamente en los misterios de la semántica y la historia de las palabras de la raíz estudiada: Žaidre ugnis žaidžia gelžį. Aquí žaisti significa «calentar, poner al rojo vivo». Al identificar históricamente žaisti (-džia) «calentar, poner al rojo vivo» y žaisti, žaisti (-džia) «realizar acciones con fines recreativos; tocar; apostar; coire», habría que señalar, ante todo, que las estructuras internas de la frase citada de A. Juška y de la frase conocida de Lazūnai Žūsinas žūsi žaidžia son idénticas. La conclusión que se desprende de ello —la unidad etimológica de žaisti (-džia) «calentar, poner al rojo vivo» y žaisti, žaisti (-džia) «…tocar; apostar; coire»— puede apoyarse además en algunas correspondencias semánticas: let. skudināties «girar rápidamente en círculo»; «elevarse rápidamente en un chorro (de una llamarada)»; isl. leika «jugar»: «llamear, alzarse con viveza, ondular (de una llama)»²⁴; let. kāitēt «jugar, retozar; tocar un instrumento musical», -tiês «jugar, coquetear, burlarse, juguetear»; kāitināt «burlarse, pinchar, irritar con burlas, enfadar, provocar», -tiês «burlarse mutuamente…»
²⁴ Isl. leika (lék) «jugar, refrenar (una llama), esgrimir, jugarle una pasada a alguien»; A. Jóhannesson, op. cit., p. 734.
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Page 14«burlarse, pinchar, provocar enojo, bromear; jugar»: let. kàitêt «arder, chamuscar», lit. kàitėti -(ėja) «sufrir el calor, calentarse», kaitinti «calentar», let. kàist (-stu, -tu) «calentarse», lit. kaisti (-čia) «poner una olla al fuego para que se caliente», (-sta) «calentarse, ponerse caliente».
Los datos del lituano que se presentan a continuación muestran que los lexemas de la raíz žied-(-žied) se usaban antiguamente también en contextos relacionados con el calentamiento, la quema o la combustión. Por ello, cabe señalar asimismo que, desde una perspectiva diacrónica, el significado «herir» parece asociarse a los segmentos de contenido que denotan calentamiento, quema o combustión. Cf. ingl. burn «hacer que algo experimente combustión»: «(tr.) dañar o lesionar mediante fuego, calor o un agente que produzca calor; (intr.) quedar destruido, lesionado, dañado o alterado por el fuego o como si fuera por él»²⁵; indio ant. tápati «desprender calor, estar caliente, brillar (como el sol); calentar, dar calor, iluminar; consumir o destruir por el calor»: «causar dolor, lesionar, dañar, estropear»²⁶; let. kàite «el daño, el defecto, la dolencia; el sufrimiento, la plaga, la enfermedad»; kaitêt «dañar»; lit. kàitėti «importar, hacer falta, carecer; estorbar, obstaculizar, perjudicar, sentar mal»: let. kàitêt «arder, chamuscar», lit. kàitėti «sufrir el calor, calentarse», let. kàist «calentarse», lit. kaisti (-čia) «poner una olla al fuego para que se caliente», (-sta) «calentarse, ponerse caliente».
Tal podría ser una tercera relación semántica entre los verbos žiešti, žiesti (-džia) y žaisti, žaisti (-džia) y žeisti (-džia). Para fundamentar esta relación más profundamente, hay que señalar que el parentesco semántico entre žaisti (-džia) «calentar, fundir» y žiešti, žiesti (-džia) «hacer, girar (con barro); verter, dar forma», žièst (-žu) «untar…» es evidente tanto en el plano lingüístico —cf., por ejemplo, lièti «hacer algo con metal fundido, cera u otra sustancia, darle forma; modelar con algo, moldear»— como en el extralingüístico: la cocción era un elemento indispensable de la fabricación de las ollas²⁷. Por eso resulta totalmente comprensible que la raíz estudiada žied- tenga en lituano varias decenas de lexemas con distintos grados de alternancia vocálica en la raíz, cuyos planos de contenido se relacionan de una u otra manera con diversos aspectos de la cocción de las ollas: žàidas «horno, hogar» Linkuva, Šatės; žaidis «ídem» J. Bretkūnas; žaizdė, žaizdė «hogar, horno; fragua» Lazdijai, Užventis, Vidsodis; žaizdra «fogón; fuego; chispas» Biržai, Daugai, Lazdijai, Vadokliai; žaizdras «hogar; fogón» (dialectos aukštaitianos) [de * ža id-dr-]; žiėzdras «fragua» Dusetos, Pilviškiai; židinys, židinė, židynė «lugar donde se amontonan las brasas; rescoldo, fogón»²⁸; prie-žda, prie-žda (<prie-žida), prie-židà Leliūnai; prie-židas Alanta, Labanoras, Skudutiškis; prie-žiedà Betygala, Juodaičiai; prie-žiedas Rimšė «lugar frente a la boca del horno de cocción».
Es característico que precisamente en este grupo de lexemas aparezca ya la variante de grado cero de la raíz, žid-, que, a juzgar por la analogía de los lexemas con vocalismo u²⁹, probablemente sea primaria; por consiguiente, también deberían ser primarios sus significados. El hecho de que el alomorfo žid- sea muy antiguo quedaría indicado también por su presencia en prusiano antiguo: pr. siduko «olla coladora, Siebtopf», que K. Būga relaciona con el lit. židuika, židui-
25 William Morris, Ed., op. cit., p. 178.
26 Monier Monier-Williams, A Sanskrit-English Dictionary, Oxford, 1964, p. 436.
27 J. Kudirka, op. cit., p. 29 tt., 59 tt.
28 Cf. K. Būga, RR, I, p. 292, II, p. 208.
29 LKK, XIV, 1973, p. 128 tt.
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Page 15kas «recipiente para la leche», ha atribuido con toda razón a la raíz examinada³⁰. En cuanto a su aspecto semántico, puede decirse que, en ciertos casos, el nombre de la olla deriva del nombre del horno donde se cuecen las ollas, del hogar; cf. checo krb «hogar»: checo dialectal krbáň «olla vieja»; ruso eclesiástico gōrno «caldero; horno, hogar» (ruso горн «hogar»): checo hrnec, sorbio alto horne, sorbio bajo gjarňč, serbocroata grňe, búlgaro гърне «olla» (de *gъrnъkъ, *gъrnъcъ); gótico aúhns «horno, estufa»; sánscrito ukhā- «olla»³¹.
Puesto que el significado ‘olla’ de los lexemas con el alomorfo žid- parece ser secundario, a la raíz žéid- / žid- puede restituírsele el significado más antiguo, relacionado con el horno, el hogar, el fuego o, respectivamente, la combustión, el resplandor, el brillo, la relucencia, el centelleo (cf. degti «arder, encender; iluminar, brillar; hacer fuego, prender; resplandecer, relucir, brillar; irradiar, etc.»). Si es así, también podríamos asignar a esta raíz el lituano žydėti (žydi, žydi) «brillar, relucir; arder, arder con llama» (cf. Žydi žarijos — tai židinys Kruonis), letón zièdēt (praes. -du, -žu) «tener colores vivos, relucir con colores vivos, resplandecer; amanecer, hacerse de día» ME IV 738, y lituano žýdras «azul claro».
Los significados «arder; irradiar, resplandecer, relucir, centellear» y «florecer» pueden estar emparentados entre sí; cf. dègti «...florecer» (cf. Šiuosmet bus obuolių, labai sodai dęgė Tverečius, LKŽ II² 369); checo kvetu, kvísti «florecer»: «relucir, brillar, resplandecer, centellear (referido a un cielo estrellado)»; eslavo antiguo cvětъ «flor», pro-cvęta, -cvisti «florecer»: letón kviēt «brillar, centellear», kvitināt «hacer centellear, hacer brillar», kvietināt «hacer arder, avivar, inflamar»; griego ἄνθος «brote; flor; floración»: «brillo, resplandor, fulgor, destello». Al grupo de estos significados emparentados parece vincularse también el significado «enmohecerse, ponerse duro, endurecerse (referido al pan)»; cf. bielorruso цвісці, цвіту́ «florecer»: «enmohecerse»; ucraniano цвісти, цвіту «florecer»: «enmohecerse»; ruso цвести «echar yemas, echar flor, cubrirse de flores»: «cubrirse de moho, enmohecerse, verdear por la putrefacción» Даль² IV 572. También parece pertenecer a este grupo semántico el significado «tener la menstruación; menstruación»; cf. polaco kwiat «flor, corola»: kwiaty «menstruación»; checo květ «flor, corola»: dialectal květ «menstruación»; ruso antiguo cvěto «flor, floración»: cvětьno «menstruación»; alemán Blume «flor»: die Blumen «menstruación».
Por tanto, es muy posible que la raíz *žéid- / *žid- «arder; irradiar, resplandecer, relucir, centellear» esté representada también por lexemas lituanos y letones con el significado de florecer y otros próximos: žiėsti (-džia) «florecer», sa-ziėst «florecer, abrirse en flor», žiėdyti (žiėdžiu; be k.) «hacer crecer», žiėdėti, žiedėti (-id, žiedi, žiedi, žiesti, žiesta) «enmohecerse; ponerse viejo, endurecerse», ziėdēt (-žu, -du) «florecer, echar flores; enmohecerse», ziėda «tierra endurecida», ziėdas «flor; floración; menstruación», ziėds la flor, la floración; la flor, la época de floración; primicias, primeros frutos; un regalo, un obsequio (de frutos); moho; un tipo de erupción cutánea; la menstruación de las mujeres (zied)...», žeidas, žaidas «flor», žýsti (-sta) «empezar a florecer, a en-
³⁰ K. Būga, RR, I, p. 493, II, p. 208–9 [aquí véase también a propósito del sufijo -uika(s)]. — E. Fraenkel (LEW 1305) se inclina a incluir aquí también el letón žīdīņš, žīdīņš «olla pequeña, caldero pequeño». Pero, a juzgar por el significado, cf. židīņš «una olla pequeña; un caldero pequeño, como los que llevan consigo los buhoneros judíos ambulantes» ME IV 809, lo más probable es que sean derivados de un préstamo (cf. žìds, žìds «el judío», del eslavo židъ «judaeus»), tanto más cuanto que en letón no está atestiguado el alomorfo de grado cero con el significado de «arder y similares» (véase más abajo).
³¹ O. H. Трубачев, op. cit., p. 192, 197, 203.
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Page 16durecerse, enmohecerse», žydėti (žydi, žydi, žydžia, žýsti, žýsta) «tener flores; enmohecerse, verdear; tener manchas blancas; tener la menstruación».
Aquí habría que señalar también que el lituano žiedėti, žiedėti «enmohecerse; ponerse viejo, endurecerse», por un lado, puede estar relacionado, como ya se ha mencionado, con lexemas cuyos significados son «florecer» y «flor», pero, por otro, también aparece en contextos cuya dimensión semántica difícilmente podría explicarse satisfactoriamente teniendo en cuenta solo el tipo de significados mencionado. Estos contextos son las siguientes oraciones recogidas por A. Juška y J. Jablonskis: Žemė sužiedėjo = se compactó, se endureció J; Kaip lekiančieji smiltis žiedėti sužiedės (= se endurecerá) y sužels, bus gera pieva J; Senovės mūras, sužiedėjęs, sunku sugriauti (J. Jablonskis, de Pušalotas)32. Así, en estos contextos, que hablan de tierra, arena y mampostería, el verbo žiedėti se acerca mucho, tanto por su uso como por su significado, al verbo žįsti, žiesti, que, como ya se ha dicho, significa hacer y dar forma al barro. Por ello podemos suponer que žiesti, verbo de acción, tiene como verbo de estado a žiedėti; para una relación morfológica de este tipo, cf. giėžti (-žia) «comer, roer, hacer cosquillas (en la garganta); provocar acidez»: iš-giėžėti «fermentar demasiado, agriarse»; gniėžti (-ia) «desear mucho, tener muchas ganas»: gniežėti «picar, tener muchas ganas»; kliesti (-džia) «delirar, desvariar»: kliedėti, kliedėti (kliedi, klieda) «hablar sin sentido ni coherencia cuando se ha perdido el conocimiento; hablar dormido; delirar, desvariar»; viežtis (-iasi) «aguantar, soportar; atreverse, tener valor o ganas»: nusi-, užsi-viežėti (-ia, -ėja) «aguantar»; zniebti (-ia) «hilar fino, adelgazar (los hilos)»: zniebėti (-ėja) «hilar fino».
Además, žiedėti también puede estar relacionado históricamente con lexemas que significan arder, resplandecer y relucir, ya que la semema «duro; endurecerse» parece haber surgido de «arder, calentarse» (es decir, «secarse, desecarse»); cf. griego σκληρός «seco, duro»; σκέλλω «seco» (aoristo intr. ἔσκλην, perfecto ἔσκληγκα); eslavo antiguo žestъ «duro» (cf. ruso dialectal жеге en lugar de жестче «más duro»): eslavo antiguo žega, žesti «arder»33; lituano kietas, letón ciēts «duro; firme»: kaisti (-čia) «poner una olla al fuego para que se caliente», (-sta) «calentarse, ponerse caliente…»; letón kaist (-stu) «calentarse»34.
De este modo, para la raíz báltica *žeid- / *žid- (o *zeid- / *zid-) reconstruimos, por un lado, el significado más antiguo «arder; irradiar, resplandecer, relucir, centellear» (de ahí «endurecerse, ponerse duro; duro» y «florecer; flor») y, por otro, el significado «girar(se) (en círculo), moverse rápidamente; lanzar, arrojar». Como muestra el material lingüístico constatado35, la coexistencia de estos significados en una misma palabra o en palabras emparentadas no es infrecuente en las lenguas indoeuropeas. Por ello, las relaciones semánticas no parecen impedir que consideremos todos los lexemas aquí mencionados como representantes de una misma raíz. La consonante final -d- de la raíz *žeid- / *žid- (o *zeid / *zid-) probablemente fue antes un formante. La raíz primaria *žei- / *ži- (o *zei- / *zi-) «arder; irradiar, resplandecer, relucir, centellear // girar(se) (en círculo), moverse rápidamente; lanzar, arrojar», ampliada con los formantes -b-, -g-, -ž-, se encuentra también en lexemas como žiebti (-ia)
32 Fichero del LKŽ, s. v. žiedėti.
33 F. Miklosich, Etymologisches Wörterbuch der slavischen Sprachen, Wien, 1886, p. 410. Китаип М. Фасмер, Этимологический словарь русского языка, II, М., 1967, p. 50.
34 Pero véase otra opinión en E. Fraenkel, LEW, p. 252. — En tal caso quizá valdría la pena considerar también una relación histórica entre el germánico *harduz (indoeuropeo *kortu-) «duro» (alemán hart, inglés hard, etc.) y el germánico *herthō (indoeuropeo *kertā) «hogar» (alemán Herd, inglés hearth).
35 V. Urbutis, Baltistica, VIII, 1972, p. 129.
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Page 17«arder, encender; ir o viajar deprisa; cortar, golpear», žiebas, žéibas, žáibas «rayo», žėibti (-sta), žaibti (-sta) «centellear», žibėti (žiba) «resplandecer, brillar, relucir», letón zibēt (-u, -ēju) «relampaguear, resplandecer, brillar»; pér-žiegti (-ia) «volver a encender (el horno)», žigalioti «ir, marchar», žiglus «vivo, ágil; rápido», pa-žygėti (-žygi, -ėja) «avanzar un poco», letón zaiguot «iluminar, parecer, resplandecer, centellear»; lituano žiežti (-žia) «arder intensamente desde el interior con una llama avivada por el soplo; atizar (las brasas)», žaižara «rojez del cielo» (de ahí žaižaruoti «arder, resplandecer, brillar»), už-žizti (-žiža) «enfurecerse de repente» (por el significado, cf. užsi-degti «enfurecerse mucho»), žižė «fuego (en el habla infantil); luz, lumbre (en el habla infantil); brasa, chispa». La raíz primaria no resuelta *žei- / *ži- (resp. *zei- / *zi-) podría estar presente en el letón zīt «hacerse visible» (cf. maza dieniņa jau zistas «amanece el día» EH II 810), ziet (ies), praes. zeju(os) «florecer, aparecer» ME IV 744 (si es realmente una palabra letona). De otras lenguas indoeuropeas podrían pertenecer aquí el gótico us-kijans «brotado», con el formante -n- el gótico keinan, us-keinan, el alto alemán antiguo chinan «brotar», el inglés antiguo cīnan «reventar, echar brotes», el islandés antiguo kīn «brote», así como, con formante dental, las formas bálticas, el inglés antiguo cīd, el sajón antiguo kīd, el alto alemán antiguo (frumi) kīdi «brote, crecimiento», el alto alemán medio kīde, kīt «brote, crecimiento, retoño», etc. (raíz *gei- / *gi- «brotar, germinar, florecer»); desde el punto de vista semántico, cf. el letón kvietēt «hacer germinar (el cereal)», kvietināt «hacer germinar»: kvietēt «blanquear»; kvietināt «hacer arder, avivar, inflamar», kvitēt «relucir, centellear», kvitināt «hacer que centellee, que reluzca».
Una vez concluido que žiesti, ziest, al igual que žiebti, žėlbti, pér-žiegti, žiežti y los demás lexemas aquí mencionados, probablemente pertenecen a la raíz *žei- *ži- (resp. *zei / *zi-) «arder; irradiar, resplandecer, brillar, centellear || girar (en círculo), moverse rápidamente; lanzar, arrojar», queda descartada la explicación tradicional del origen de žiėsti, ziest, según la cual la raíz baltoeslava *gheidh- habría surgido por metátesis de la raíz indoeuropea *dheigh- y sus cognados en otras lenguas indoeuropeas serían el gótico digan «pisar (arcilla), modelar, amasar», el latín fingō «hacer algo de una materia blanda, modelar; tocar acariciando o rozando», el griego ῥιγγάω «tocar», τεῖχος «muro; fortaleza», τοῖχος «pared de una casa», el sánscrito déhmi «unto, embadurno», el armenio dizanem «añado, apilo» y el tocario A tsek, B tsaik- «hacer, fabricar, crear». En tal caso, acaso podrían considerarse candidatos a estar emparentados con estos últimos lexemas indoeuropeos (cf. letón dviezt, -žu, -zu «untar, embadurnar» ME I 538) el lituano diežti (-žia) «golpear, azotar» LKŽ II² 523, el letón diezēt «ofrecer, vender algo con insistencia», el lituano deizti (-ia) «pedir con insistencia» LKŽ II² 380 y dýžti (-ia) «desollar, pelar; rasgar, desgastar, llevar; golpear, azotar, apalear; ir, partir, viajar rápida e intensamente; (refl.) preocuparse, afligirse; (refl.) tener la intención de, disponerse a, prepararse para, etc.» ib. 598.
Como es sabido, el lituano žiėsti (-džia) y el letón ziest (-žu, -du) tienen equivalentes léxicos exactos en las lenguas eslavas. El polaco zdun «alfarero» (del eslavo *zbdunъ) indica,
36 Trübners Deutsches Wörterbuch, IV Band, 1943, p. 123.
37 Lit. véase E. Fraenkel, LEW, p. 1307. — Más recientemente: A. Vaillant, Grammaire comparée des langues slaves, t. III, Le verbe, París, 1966, p. 314: «Le thème balto-slave *žeid- résulte d’une métathèse de *deiž-, et la racine est i.-e. *dheigh-...». O. H. Трубачев, op. cit., p. 209: «И балтийский и славянский обнаруживают здесь метатезу согласных первоначального и.-е. *dheigh-...».
38 Cf. K. Būga, RR, I, p. 306; J. Endzelīns, ME, I, p. 478; E. Fraenkel, LEW, p. 98.
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Page 18que el verbo eslavo *zbdati, *zidati de la raíz analizada (cf. eslavo antiguo žizdę, zbdati «construir, edificar, hacer», búlgaro zždam «construir», serbocroata zždam, zždamu «construir (con piedras)», esloveno zidati «construir (un muro)») también perteneció antiguamente a la terminología alfarera, aunque, como se ve, su significado se ha generalizado tanto que ya no es posible decir qué etapa del proceso de fabricación de vasijas —el modelado, el torneado o la cocción— designaba ese verbo.
La semántica también ha cambiado de manera parecida en los lexemas prusianos. El prusiano seydis «muro, Wand» corresponde exactamente, tanto por el significado como por la forma (del báltico *zeidas), a los lexemas de las lenguas eslavas meridionales: búlgaro zид «muro», serbocroata zид «muro de piedra», esloveno zid «muro». Hoy no se puede saber con certeza de qué significado verbal derivaron estos sustantivos prusianos y eslavos meridionales; quizá de un verbo que significara «construir, edificar, hacer». Sea como fuere, basándonos en la hipótesis que aquí se desarrolla, podemos suponer que el equivalente lituano de los sustantivos prusianos y eslavos meridionales recién mencionados es žiedas «adorno que se lleva en los dedos de la mano», cuyo significado, según se sostiene aquí, evolucionó a partir de «círculo, aro» (un muro también puede tener forma circular, es decir, la de un círculo o aro; por ejemplo, la muralla de una ciudad).
Por otra parte, el prusiano, como ya se ha dicho, también posee un lexema con grado cero de la alternancia vocálica radical, siduko «olla coladora, Siebtopf», que quizá refleje la cocción de vasijas (el significado «olla» puede surgir a veces de «horno, fogón»), tanto más cuanto que en lituano los lexemas con el alomorfo žid- (cf. *žid-) ya expresan directamente diversos aspectos de la cocción de vasijas.
Al recorrer de norte a sur el territorio de las lenguas bálticas y eslavas, se observa una reducción y abstracción graduales de la cadena semántica «untar, amasar, modelar» — «girar (en círculo); arrojar; moverse rápidamente» — «arder; hogar, fogón» — «irradiar, resplandecer, brillar, centellear; florecer; anillo», que refleja los procesos tecnológicos de la antigua fabricación de vasijas (modelado — torneado — cocción): en el caso de la raíz analizada, las lenguas eslavas y, al parecer, también el prusiano hace tiempo que han atravesado las etapas de desarrollo semántico por las que pasa hoy el lituano. Cf. eslavo *zbdati, *zidati «construir, levantar (muros, casas de piedra o arcilla)» y lituano žiešti (-džia) «tornear, hacer de arcilla» → «hacer algo (zuecos, cucharas, cucharones, trineos, carros, casas) (con esmero, con belleza)». Es característico que el letón, en el que están atestiguados los significados «untar, amasar» — «resplandecer, brillar, relucir, centellear; clarear, amanecer; florecer»⁹, en nuestro caso se alinea con el área meridional, es decir, con las lenguas prusiana y eslavas, pero a la vez prolonga también el área septentrional, es decir, el lituano.
La cadena semántica mencionada se ha conservado mejor en los lexemas lituanos, aunque también aquí se han producido cambios semánticos. Los significados «girar (la arcilla)» y «rueda (de alfarero), aro» (más tarde, «anillo que se lleva o se cose») son en lituano
39A causa de esta correlación semántica del letón y de la reducción de la cadena semántica mencionada, es perfectamente posible que, por ejemplo, los cognados del lituano tepti (tėpa) y del letón tept (-pju) «untar, embadurnar» en otras lenguas indoeuropeas no sean solo el eslavo antiguo tepa, tepti «golpear, dar un golpe», sino también el sánscrito tápati «calienta, quema; atormenta», el latín tepeō «estoy caliente, tibio» y, de igual modo, los cognados del lituano lipti (limpa) «adherirse, pegarse a algo» (cf. lipýti (lipo, lipia) «modelar, hacer algo con una masa blanda»), el letón lipt (līptu, -u) «pegar, quedarse pegado» y el letón lipt (lipu) «relucir, centellear; encender» (cf. el letón lipit, -iju «encender, prender», lipēt -u, -ēju «parpadear, centellear» y el lituano liepsna «llama»).
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Page 19innovaciones formadas sobre la base de segmentos de contenido más antiguos (por ejemplo, «moverse rápidamente, girar (en círculo); lanzar»). Cabe suponer que estos significados y las palabras que los designan surgieron ya en el ámbito de la lengua lituana, es decir, cuando el lituano ya se había separado del letón (aproximadamente a mediados del siglo VII). Esto concuerda con la conclusión de los arqueólogos de que el torno de alfarero apareció en el territorio de Lituania alrededor del siglo X.40
С. КАРАЛЮНАС
DE LA HISTORIA DE LOS TÉRMINOS ALFAREROS EN LAS LENGUAS BÁLTICAS
Resumen
Se intenta descubrir los vínculos léxicos internos entre el lituano pūodas, el letón pūods «olla», el lituano žiēsti (-džia) «hacer de arcilla» y el letón ziest (-žu) «untar, cubrir», que son conceptos fundamentales de la terminología alfarera báltica. Se supone que son léxemas emparentados con pūodas, pūods el lituano dialectal pūdūnė «cierto tipo de olla, jarra», el letón pūdele «caja», pūdenis «lugar para la paja menuda», pūtis «montón, pila», pudas «trastos, pertenencias, trapo, retal», el lituano pūdūlas «atado, nudo, terrón», el letón pudra, pudrs «montón, pila», pudurs, puduris «manojo, mechón, arbusto con raíces; montón, pila; montículo, túmulo», el lituano puduras «grupo denso de árboles, arbustos o cereales», pudēnti «tirar, sacudir, ahuecar», pūdułioti pūdułiuoti «arrugar, sacudir, despeinar, alborotar, enredar», etc. Al parecer, estos lexemas se relacionan con la raíz indoeuropea *peu- / *pou- / *pū- «soplar, aventar; hinchar, inflar», y, por tanto, la forma antigua de la raíz de pūodas, pūods pudo haber sido *pūid-, que posteriormente cambió a *pōd-.
Se propone una nueva etimología de los lexemas žiēsti, zest, sobre la base de que a esta misma raíz pertenecen los siguientes lexemas: lituano žeisti (-džia) «herir», žaisti (-džia) «jugar; retozar, divertirse», pra-žaisti (-džia) «perder, empeñar, dejar en prenda en algún sitio», žiedas «anillo», žiedėti (-i, -ėja) «enmohecerse», žaidas, žaidras, žieždras «horno de fundición», židinys «hogar, chimenea», žydėti (žydi, žydi) «brillar, iluminar, centellear, chispear, arder», «florecer»; letón ziēdēt (-du, -žu) «centellear, brillar, iluminar, resplandecer; amanecer», «florecer, enmohecerse»; lituano žiedas, žėidas, žaidas «flor», entre otros. Los paralelos de otras lenguas indoeuropeas y las referencias a hechos pertinentes de la historia de la cultura material permiten suponer que existe una relación semántica entre estos lexemas.
40 I. Mulevičienė, Žiedžiamojo rato pasirodymo Lietuvos teritorijoje klausimu, MAD, A serija, 2(36), 1971, p. 111 tt.