Skip to document
Back
Go to original Localized version was produced by AI. It may contain inaccuracies.
Preparing document pages…

LENGUA Y SOCIEDAD

RITA MILIŪNAITĖ

Instituto de la Lengua Lituana

EL PRESTIGIO DE LA LENGUA Y SU PLANIFICACIÓN

1. OBSERVACIONES INTRODUCTORIAS

En el entorno globalizado, multiétnico y multilingüe, se comprende cada vez con mayor claridad que los procesos de interacción entre lenguas no deben dejarse a una evolución espontánea, sino regularse mediante diversas medidas meditadas de política lingüística. Los conflictos nacionales y, al mismo tiempo, lingüísticos que estallan en distintos países en los últimos años —en Hungría por los serbios, en Bélgica por los flamencos y los valones, y también en Lituania por los intereses de la minoría nacional polaca de escribir apellidos con caracteres no lituanos en los documentos de identidad, introducir el bilingüismo lituano-polaco en los rótulos públicos del sureste de Lituania, etc.— no hacen sino confirmar la necesidad de tal regulación. Por ello, en todo el mundo se presta mucha atención a una de las ramas de la sociolingüística —la planificación lingüística (que constituye la base para aplicar la política lingüística)— y, en particular, a su subcampo relacionado con el estatus de las lenguas; en general, se habla del resurgimiento de la planificación lingüística (Ferguson 2006: 4–5)1.

1 Esto lo demuestran los temas de los artículos publicados en revistas científicas dedicadas a la planificación lingüística y la política lingüística que han aparecido durante la última década: Problemas actuales de planificación lingüística (Current Issues in Language Planning, desde 2000), Política lingüística (Language policy, desde 2002), la revista fundada en 1977 y reactivada tras una pausa Problemas de las lenguas y planificación lingüística (Language problems and language planning), entre otras; también lo demuestran las numerosas monografías y recopilaciones temáticas de artículos que se publican, en las que las cuestiones de política y planificación lingüísticas de distintos países se examinan en el amplio contexto social, étnico, religioso, político, cultural y económico del funcionamiento de las lenguas.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

231

La historia del desarrollo de la lengua lituana durante el siglo pasado muestra que también se intentó determinar de una u otra manera el funcionamiento en la sociedad de sus principales variedades, es decir, la lengua estándar y los dialectos, así como, en la Lituania de entreguerras y durante el período de independencia restaurada, la relación de la lengua estatal con otras lenguas. Sin embargo, el propio concepto de planificación lingüística apareció en los trabajos de los sociolingüistas del mundo a partir de la segunda mitad del siglo XX, y en Lituania comenzó a mencionarse con mayor frecuencia en las últimas décadas, dando preferencia a conceptos más concretos, como los contactos lingüísticos, la política lingüística (de las lenguas), etc.

Desde hace algún tiempo, en algunos trabajos de sociolingüistas extranjeros se incluye otra rama entre las tradicionales de la planificación lingüística: la planificación del prestigio lingüístico. Es cierto que sigue prevaleciendo también la opinión de que el prestigio de una lengua o variedad se desarrolla, en principio, de manera espontánea y, por tanto, no puede controlarse de ningún modo. No obstante, cada vez se reconoce más que la planificación lingüística no es solo una herramienta del poder para cambiar la situación lingüística y aplicar la política lingüística. También deben cambiar las actitudes de los hablantes, para que ellos mismos quieran mantener una lengua u otra, o una de sus variedades, reforzando así su prestigio en la sociedad. El Estado o determinados grupos sociales, si tienen interés en mantener una lengua o alguna de sus variedades, pueden planificar también su prestigio.

La situación sociolingüística actual de la lengua lituana, a juzgar por los estudios fragmentarios disponibles, exige no solo definir con mayor claridad el concepto de prestigio lingüístico, sino también prever métodos y medidas para planificarlo que permitan a la lengua lituana, a su variedad estándar y a sus dialectos no perder su papel en la vida de la sociedad y del Estado, en un contexto en que la influencia del inglés aumenta debido a la globalización. En efecto, de la conciencia lingüística de la sociedad y de qué lengua y qué recursos expresivos se prefieran en el uso público y también en el privado dependerá cada vez más cuánto y de qué manera seguirá existiendo la lengua lituana.

Dado que la extensión del artículo no permite abarcar las numerosas cuestiones que corresponden al ámbito de la planificación lingüística, el análisis se centra más bien en un aspecto relacionado con el fortalecimiento de la lengua estándar y sus normas. Se plantean dos objetivos: 1) mostrar cómo se aborda la planificación del prestigio lingüístico en los trabajos de sociolingüistas extranjeros; 2) revelar la importancia de dicha planificación, describir sus tareas principales en la comunidad lingüística lituana actual (que se concentra no solo en Lituania, sino también en la emigración) y justificar la necesidad de esta actividad.

232

KALBOS KULTŪRA | 83

2. EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE PLANIFICACIÓN LINGÜÍSTICA

Se suele denominar planificación lingüística tanto a la actividad práctica que busca conscientemente cambiar el uso de una lengua y sus características internas como a la disciplina teórica cuyo objeto es esa actividad práctica (Ferguson 2006: 1). Sin abordar la historia completa del surgimiento de la planificación lingüística como rama de la sociolingüística2, aquí solo importa mostrar por qué y cómo se distinguió una rama específica: la planificación del prestigio lingüístico.

Aunque la historia mundial está repleta de problemas relativos a la regulación de las relaciones entre los pueblos y sus lenguas, solo en la segunda mitad del siglo XX se empezó a hablar de la planificación lingüística como forma de resolverlos. La planificación lingüística, como rama de la sociolingüística, surgió de la necesidad práctica de resolver los problemas lingüísticos que aparecieron tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se fundaron Estados nacionales (Zhao, Liu 2007: 113). La problemática de la planificación lingüística empezó a desarrollarse rápidamente y se convirtió en objeto de la sociolingüística en la década de 1960, sobre todo cuando muchos pueblos de África y Asia que habían conquistado la independencia tuvieron que decidir cuál sería la lengua nacional (Mesthrie, Swann ir kt. 2000: 384; Ricento 2000: 196–213; Ferguson 2006: 1–2). Algo más tarde se puso de relieve la problemática del contacto entre lenguas y, desde la última década del siglo XX, cobraron importancia los aspectos de los derechos humanos relacionados con el uso de las lenguas.

Los objetivos de planificación lingüística que los gobiernos de distintos países o las organizaciones sociales plantean en diferentes períodos históricos varían y están determinados por la ideología lingüística elegida por esos países3, la situación sociolingüística y también la experiencia política y cultural y las tradiciones que se han configurado; sin embargo, se reconoce que el objetivo es similar. Las medidas planificadas buscan que la lengua o sus variedades satisfagan lo mejor posible las necesidades lingüísticas de una sociedad concreta, que, por cierto, últimamente suelen entenderse en el mundo solo como necesidades comunicativas, olvidando otras funciones de la lengua4.

2 Sobre las tres etapas de la planificación lingüística que se han configurado históricamente y están vinculadas a factores macrosociopolíticos y de otro tipo, véase Ricento 2000: 196–213.

3 Por lo general, se distinguen cuatro tipos de ideología lingüística: asimilación lingüística (la postura de que todo miembro de una sociedad debe conocer la lengua predominante en ella, aunque no sea su lengua materna; la política lingüística aplicada a los inmigrantes suele basarse en esta postura), multilingüismo (el apoyo a varias lenguas en una misma sociedad), vernacularización (la recuperación de una lengua local y su conversión en lengua oficial del Estado) e internacionalización (la elección de una lengua no local como lengua oficial para los asuntos comunes de la sociedad o para un ámbito de comunicación específico de esta) (Cobarrubias 1983).

4 En otras palabras, a menudo se da preferencia a una política lingüística pragmática, y no ideológica, o a una combinación de ambas: la primera considera la lengua únicamente como un instrumento de comunicación, mientras que la segunda la considera un símbolo de valores externos a la lengua (véase Bakmand 2000).

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

233

El concepto de planificación lingüística apareció en los trabajos de los sociolingüistas del mundo a finales de la década de 1950. El primero en emplearlo fue el lingüista estadounidense de origen noruego Einar Haugenas. Basándose en su investigación sobre los esfuerzos de Noruega por modernizar, promover y desarrollar la lengua nacional, ofreció una definición del término, que posteriormente siguió perfeccionando. En aquel entonces, la planificación lingüística se relacionaba únicamente con los aspectos internos de la lengua (estandarización): se elaboraban una gramática normativa y un diccionario, y se regulaba la ortografía para que escritores y hablantes de una comunidad lingüística heterogénea pudieran basarse en ellos (Daoust 1997: 438; Bakmand 2000). A finales de la década de 1960, E. Haugen describió la planificación lingüística como una evaluación de los cambios lingüísticos: «La esencia de la PL (es decir, de la planificación lingüística. — R. M.) consiste en decidirse por una forma lingüística», pero también planteó otro aspecto: se trata, según él, de un «intento de influir en la elección» (Haugenas 1994 [1966]: 15). Así pues, la planificación lingüística se entendió como la normalización y el desarrollo de una lengua, es decir, como esfuerzos conscientes «desde arriba» para cambiar, de acuerdo con objetivos previstos, tanto la evolución de la lengua como el comportamiento lingüístico de la comunidad. El modelo de planificación lingüística de E. Haugen consta de cuatro componentes (en las distintas versiones del modelo publicadas en diferentes momentos, los nombres y el orden de esos componentes variaban). Según la versión de 1983, estos son: 1) selección de normas, 2) codificación de normas, 3) implementación de funciones, 4) perfeccionamiento o desarrollo de funciones (Haugen 1983: 270–275). Como señala E. Haugen, el primer y el tercer componente (o etapas de la planificación lingüística) son sociales y externos a la lengua, mientras que el segundo y el cuarto son lingüísticos e internos a ella. Basándose en la distinción trazada por el lingüista alemán Heinz Kloss (Kloss 1969) entre la planificación de la estructura lingüística5 y la planificación del estatus lingüístico, E. Haugen indicó en la versión perfeccionada de su modelo de 1983 que los aspectos sociales del modelo —la selección de normas y la implementación de funciones— corresponden a la planificación del estatus, mientras que la codificación lingüística y el desarrollo de funciones corresponden a la planificación de la estructura lingüística.

Además, E. Haugen destacó una idea importante: aunque esos cuatro pasos del modelo muestran cierto orden lógico, no necesariamente se suceden en el tiempo; pueden ser simultáneos o cíclicos (Haugen 1983: 270).

La planificación del estatus lingüístico consiste en regular los fundamentos jurídicos del uso de una lengua y sus relaciones con otras lenguas y con otras variedades de esa misma lengua-

5En la literatura lingüística lituana, algunos autores denominan con el préstamo korpusas (ingl. corpus) el objeto de la regulación normativa (prescriptiva) cuando se busca cambiar la estructura lingüística (la evolución de las formas lingüísticas); otros evitan este término con ese sentido inusual y recurren a diversas alternativas. Por ejemplo, en los documentos de la Comisión Estatal de la Lengua Lituana (cf. Gairės 2003, Gairės 2008), se emplea con este sentido kalbos sistemos ir vartosenos planavimas. En este artículo se propone el término kalbos sandaros planavimas.

234 KALBOS KULTŪRA | 83

…vación. El uso de una lengua o variedad puede fomentarse o reducirse mediante medidas de planificación del estatus lingüístico.

La planificación de la estructura lingüística tiene como objetivo modificar las características internas de una lengua para hacerla más viable. Comprende la grafización (la elección y el perfeccionamiento de un sistema de signos de escritura), la estandarización (la codificación y el perfeccionamiento de las normas de una variedad elegida) y la modernización (el desarrollo de los recursos de una lengua, especialmente de su léxico, incluida la terminología, de acuerdo con las nuevas necesidades que surgen en la sociedad). Los resultados de estas actividades son diccionarios normativos, gramáticas, compilaciones de reglas, publicaciones con recomendaciones sobre el uso de la lengua y diversas listas normativas.

Aunque el modelo de planificación lingüística de E. Haugen, especialmente sus primeras versiones, se critica a menudo6, al mismo tiempo se reconoce que constituye un buen punto de partida para describir cualquier proceso de planificación lingüística, pues muestra su evolución ideal, que puede diferir en distintos grados de la situación real (Groof 2002: 117–121). De hecho, el modelo de planificación lingüística de E. Haugen suele considerarse una descripción de las etapas de desarrollo de una lengua estándar: desde la elección de un dialecto como base de la lengua estándar hasta el arraigo de esta en la sociedad (cf. Subačius 2002: 132–133; 2004: 105–113). Así pues, este modelo se ha perfeccionado y aplicado para describir la historia de la creación de diversas lenguas estándar, alterando de distintas maneras el orden de los cuatro componentes señalados por E. Haugen; sin embargo, según Giedrius Subačius, esto demuestra no tanto las deficiencias de la teoría como su flexibilidad.

Así pues, un segundo paso importante en la evolución del concepto de planificación lingüística fue el modelo binario de planificación lingüística creado por H. Kloss y adoptado por E. Haugen: se consideraba que los principales problemas relativos al mantenimiento de una lengua en la sociedad podían resolverse aplicando métodos científicos y planificando con precisión los procesos de desarrollo de las lenguas y de interacción entre ellas (Groof 2002: 118–119; Baldauf 2004: 376–388; Zhao, Liu 2007: 113). Este modelo predominó en las actividades de planificación lingüística hasta casi finales del siglo XX.

El concepto de planificación lingüística siguió cambiando con el tiempo. Puede distinguirse una tercera etapa de su evolución cuando el lingüista estadounidense Robert L. Cooper empezó a hablar de la planificación de la enseñanza de lenguas (Cooper 1989). Se trata de un tipo de planificación lingüística que, por lo general a escala estatal, busca influir en la alfabetización de la sociedad, en la difusión de la lengua y de sus normas y, a la vez, en el estatus de la lengua, mediante la educación de la población y el sistema educativo.

6 Por ejemplo, Moshe Nahir criticó el modelo de E. Haugen, alegando que solo ofrecía cuatro puntos de partida teóricos, pues no decía nada sobre los motivos ni los objetivos finales de quienes planifican las lenguas (Nahir 2006 [1984]: 423–448). Por cierto, E. Haugen reconoció esa crítica.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas 235

Es evidente que los tres componentes de la planificación lingüística están relacionados y dependen unos de otros. Por ejemplo, si cambia el estatus de una lengua —por ejemplo, si se le asignan nuevas funciones—, normalmente también debe cambiar su estructura (surgen nuevos estilos y es necesario incorporar nuevas unidades léxicas) (Mesthrie, Swann et al. 2000: 387; Milligan 2007: 195).

En la segunda mitad del siglo XX, los teóricos de la planificación lingüística hablaban principalmente de la planificación llevada a cabo por el poder estatal y sus instituciones, pero prestaban poca atención a los propios resultados de esa planificación, así como al comportamiento de las personas y a los aspectos psicológicos relacionados con la adopción de dichos resultados. A partir de la década de 1990, cuando, en medio de los cambios macrosociopolíticos mundiales, las condiciones políticas y sociales empezaron a cambiar notablemente en algunos países de Europa occidental, también se reconsideró la planificación lingüística a la luz de los modelos de investigación posmodernos que se estaban desarrollando (Ricento 2000: 196–213; Groof 2002: 118). Se abandonó la idea de que la planificación lingüística era únicamente una cuestión de los países del tercer mundo, un medio para establecer y estandarizar las lenguas nacionales y una parte de la modernización y la construcción nacional. La implementación de la planificación lingüística (en inglés, implementation) comenzó a estudiarse desde la perspectiva de sus destinatarios; surgió la idea de que el antiguo modelo binario o ternario era demasiado estrecho y de que debía hacerse mayor hincapié en el reconocimiento de los productos de la planificación lingüística y en la actitud de quienes los reciben (Zhao, Liu 2007: 113).

Quizá el rasgo más importante de esta cuarta etapa de la evolución del concepto de planificación lingüística sea que se pone de relieve el papel del prestigio lingüístico y la necesidad de planificarlo. Así pues, la planificación lingüística adquiere un cuarto componente: el prestigio de la lengua (en este contexto también empieza a utilizarse el concepto de imagen lingüística).

Harald Haarmann, lingüista alemán residente en Finlandia, fue el primero en realizar investigaciones sobre el papel del individuo tanto en la aceptación como en el rechazo de los productos de la planificación lingüística. En su trabajo teórico, H. Haarmann sostiene que la planificación del prestigio debe constituir una rama autónoma de la planificación lingüística (Haarmann 1990: 103). Según este autor, la planificación de la estructura y del estatus lingüísticos es una actividad productiva, mientras que la planificación del prestigio cumple una función receptiva o valorativa que influye en la eficacia con que los planificadores llevan a cabo sus acciones y en la manera en que las personas las aceptan. Para que los productos de la planificación adquieran prestigio, las actividades de planificación lingüística deben desarrollarse en cuatro niveles (la actividad de los individuos, las organizaciones sociales, las instituciones oficiales y el gobierno). En el modelo de H. Haarmann, por primera vez se reconoció oficialmente, junto con la planificación lingüística «desde arriba», realizada por el gobierno y las instituciones estatales, también la planificación «desde abajo». Se comprendió que la eficacia de la planificación lingüística depende de la interacción de todos los factores (Zhao, Liu 2007: 113).

236

KALBOS KULTŪRA | 83

Robertas B. Kaplanas ir Riĉardas B. Baldaufas (Kaplan, Baldauf 1997), teoriškai pripažindami kalbos planavimą ne tik kaip praktinės veiklos, bet ir kaip savarankišką mokslinių tyrimų sritį, toliau plėtojo H. Haarmanno konstruktą, kur, be prestižo, įterpė ir minėtą R. L. Cooperio kalbos mokymo planavimą kaip savarankišką kalbos planavimo veiklos modelio dėmenį (angl. language-in-education planning, arba, Cooperio terminu, acquisition planning). Tai padėjo atsirasti kalbos prestižo ir įvaizdžio planavimo teorijai; ją kalbos planavimo mokslinėje literatūroje išplėtojo britas Dennisas Ageris (plačiau apie tai – ketvirtame šio straipsnio skyrelyje).

Teniendo presentes las cuatro etapas de desarrollo del concepto de planificación lingüística, puede decirse que, en el plano teórico, la planificación lingüística comprende la determinación de objetivos, tareas y estrategias para cambiar la manera en que se utiliza una lengua. En el plano práctico, consiste en elegir y promover una lengua o variedad, es decir, en modificar deliberadamente las condiciones en las que funciona la lengua y regular los recursos de la propia lengua, cambiando su desarrollo.

Keturių kalbos planavimo dalių esmę, remiantis R. Baldaufu (2006), galima nusakyti taip:

• planificación del estatus lingüístico: cambio de las funciones de la lengua,

• planificación de la estructura lingüística: cambio de la forma (las características) de la lengua,

• planificación de la enseñanza de la lengua: cambio de las competencias lingüísticas de la sociedad,

• planificación del prestigio lingüístico: cambio de la imagen de la lengua.

Los primeros profesionales de la planificación lingüística sostenían que la lengua podía planificarse mediante políticas estatales, centrándose sobre todo en la forma de la lengua y en el desarrollo de sus funciones. A medida que se fijaban nuevos objetivos y se ampliaba el objeto de la planificación lingüística, el concepto se extendió de manera natural desde la influencia sobre la lengua hasta la influencia sobre sus usuarios y la promoción de estos para que actuaran sobre el desarrollo lingüístico; o, en palabras de Denise Daoust, el objeto de los planificadores lingüísticos se amplió desde las normas en conflicto hasta los problemas de las lenguas en conflicto (Daoust 1997: 438).

El artículo que Einar Haugen escribió en la década de 1960, así como el artículo publicado por Donna Christian en 1990, fueron traducidos al lituano y publicados ya en 1994 (véase Haugenas 1994 [1966]: 14–28; Christian 1994 [1990]: 29–40). Sin embargo, como se señaló en la parte introductoria del artículo, el concepto de planificación lingüística empezó a difundirse más ampliamente en la bibliografía lingüística lituana hace relativamente poco (cf. Vaicekauskienė 2004, 2007; Pupkis 2005: 191–196)7,

7 Sobre el intento de Petras Jonikas de basarse en el modelo de E. Haugen en su libro Lietuvių kalba ir tauta amžių būvyje. Visuomeniniai lietuvių kalbos istorijos bruožai (Chicago, 1987), véase Subačius 2004: 111–112.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

237

aunque las cuestiones de la normalización del lituano estándar, la política lingüística y el fomento de la cultura lingüística, así como la educación lingüística de la sociedad, están directamente relacionadas con la planificación lingüística, se plantean y debaten continuamente a lo largo de toda la historia del desarrollo del lituano estándar.

En la última década, los trabajos científicos sobre la lengua lituana han planteado varios objetivos generales de planificación lingüística: «determinar al menos los cambios más importantes en las circunstancias del funcionamiento de la lengua y las direcciones de dichos cambios»; «prever de manera clara y rigurosa los aspectos generales de la normalización lingüística y llevar a cabo sistemáticamente la labor de codificación», y presentar a la sociedad los resultados de esa labor mediante diversas formas de fomento lingüístico (Pupkis 2005: 193). Al mismo tiempo, se subraya la importancia de la planificación lingüística, entendiendo que, si quienes la planifican «presentan decisiones irreflexivas, aumentará la variación en el uso, lo que hará tambalear la estabilidad de las normas lingüísticas y reducirá la propia funcionalidad de la lengua estándar» (Pupkis 2005: 194). Sin embargo, hay que reconocer que nuestra normalización lingüística sigue concentrándose más en una codificación estricta heredada de la tradición y en el intento de implantarla en el uso; solo cabe esperar una verdadera planificación de la estructura de la lengua en el futuro, cuando se disponga de un estudio exhaustivo de la situación actual.

Tras examinar la evolución del pensamiento teórico sobre la planificación lingüística como rama de la sociolingüística, es importante comprender la idea del pionero de la planificación lingüística, Einar Haugen, de que hay que considerar la planificación lingüística como un proceso interminable, porque tanto cada lengua viva como su situación sociolingüística cambian continuamente, y la normalización lingüística nunca llega realmente a su fin8.

3. PRESTIGIO LINGÜÍSTICO Y LENGUA DE PRESTIGIO

Los sociolingüistas llevan hablando del prestigio lingüístico —también en Lituania— desde mucho antes de que este empezara a relacionarse con la planificación lingüística, y en los últimos tiempos se ha convertido en un importante objeto de estudio de la sociolingüística. El prestigio, como característica de una lengua o de una de sus variedades, distingue una lengua o variedad de entre varias utilizadas en una misma comunidad lingüística.

8 El comienzo del siglo XXI podría considerarse otra nueva etapa en la evolución de la planificación lingüística, cuando el intensificarse de los contactos entre lenguas en condiciones de globalización plantea nuevos problemas de interacción lingüística y aviva los debates teóricos, especialmente los relacionados con el estatus de las lenguas. Se habla de la gestión lingüística como un nuevo objeto de la teoría y la práctica de la sociolingüística, que trasciende los límites de la planificación lingüística de una sola comunidad lingüística y de un solo Estado; el propio concepto de gestión lingüística empezó a utilizarse en los trabajos de los sociolingüistas ya en 1987 (véase Nekvapil 2006).

238

KALBOS KULTŪRA | 83

3.1. Prestigio lingüístico, lengua de prestigio, medios de expresión prestigiosos

Uno de los axiomas de la sociolingüística es que todas las lenguas o variedades, incluidas las lenguas estándar, son lingüísticamente equivalentes (igualmente adecuadas para las funciones comunicativa y expresiva), aunque pueden tener distintos estatus sociales otorgados por la sociedad (Edwards 1996).

El prestigio de las lenguas o de sus variedades se ha configurado por diversas razones. Heinz Kloss menciona cuatro de las más importantes: un abundante legado escrito, un alto grado de modernización lingüística, una posición internacional importante o el elevado prestigio de quienes hablan esa lengua (Kloss 1966: 143–144). Es comprensible que, con el tiempo y al cambiar las circunstancias, también cambie el nivel de prestigio.

Por lo general, una variedad lingüística prestigiosa se define sobre la base de parámetros sociales y geográficos. Normalmente se asocia con el grupo social que posee mayor poder político, económico o cultural y, por tanto, prestigio9 en la sociedad, y que elige una lengua o una variedad lingüística entre varias que funcionan en esa comunidad lingüística. Basándose en investigaciones sociolingüísticas anteriores de William Mackey, Peter Trudgill, Howard Giles —este último, con su teoría de la acomodación lingüística— y otros, John Edwards sostiene que el prestigio de una lengua o variedad no lo crean sus rasgos lingüísticos ni estéticos, sino que lo determina la percepción de las personas, vinculada a factores sociales. Tendrá mayor prestigio la lengua o variedad hablada por el grupo socialmente dominante y con poder10. El prestigio de una lengua también está relacionado con su poder: cuantas más funciones desempeña una lengua, más prestigiosa es. Pero el prestigio no es necesariamente igual para todos. Una misma lengua puede ser poderosa y prestigiosa para unos, y no serlo para otros.

9 Cf. prestigio [fr. prestige] – autoridad, influencia, respeto, buen nombre (Diccionario de palabras internacionales, Vilnius: Alma littera, 2001).

10 El prestigio y la imagen de una lengua vienen definidos por el estatus socioeconómico de quienes la hablan, lo cual también influye en la elección lingüística de las personas, ya que la lengua se considera un medio que confiere a sus hablantes una marca socioeconómica (Zhao, Liu 2007: 114). Resulta interesante un estudio sociolingüístico realizado por investigadores de una universidad de Singapur para determinar el estatus de la lengua china en Singapur (Zhao, Liu 2007: 113–126). Al analizar la relación entre la lengua que hablan los niños en casa y el estatus socioeconómico de sus padres, se constató que en la sociedad multilingüe y multicultural de Singapur, donde se había aplicado una política activa de bilingüismo y el inglés desempeñaba el papel más importante, el chino —al igual que las otras dos lenguas de las comunidades étnicas residentes en Singapur: el malayo y el tamil— fue perdiendo prestigio con el tiempo. El inglés rebasó los límites previstos por la política lingüística: se convirtió no solo en la base de las relaciones económicas, sino que también empezó a desplazar las lenguas maternas de los ámbitos cultural y doméstico. Los críticos de la política de bilingüismo concluyen que, para mantener y fomentar el uso del chino, es necesario elevar su prestigio y crear una imagen positiva de esta lengua mediante medidas de planificación lingüística.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

239

Si se aspira a acceder a un estrato social más alto y adquirir mayor poder, también se aprende (se adopta) la lengua de ese estrato. Cuando una variedad prestigiosa se oficializa como estándar y comienza a utilizarse en los ámbitos más importantes para el control social de la sociedad, se convierte en una variedad normativa, es decir, en la lengua estándar:

[...] se considera lengua prestigiosa aquella variedad de la lengua estándar hacia la que se orienta la mayoría de sus usuarios, de la que aprenden y a la que se acercan gradualmente diversos sociolectos y el habla parcialmente dialectal. Es la lengua modelo de la escuela, la que se enseña a los extranjeros y la de los medios de comunicación (Pukpis 1995: 1).

Dado que, debido a circunstancias históricas, hasta hoy no existe en Lietuvoje un estrato social claramente definido y homogéneo cuya lengua sea prestigiosa (cf. Subačius 2002: 135), la situación sociolingüística es bastante compleja; la sociedad se orienta más hacia la lengua de determinados ámbitos de uso de la lengua estándar (por ejemplo, los medios de comunicación y la literatura) que hacia la de un estrato social concreto.

Geográficamente, la lengua prestigiosa suele convertirse en la variedad lingüística utilizada por los habitantes de la capital del país. También fomentan su uso los especialistas en lengua y la respaldan hablantes y escritores profesionales, que forman parte de la clase dirigente o trabajan junto a ella (cf. Ammon 2004: 275). En Lietuvoje, sin embargo, las cosas sucedieron de otro modo: la variedad de la capital no se convirtió en la base de la lengua estándar.

J. Edwards puso de manifiesto la esencia del concepto de prestigio lingüístico al compararlo con otros conceptos relacionados: el estatus lingüístico, las funciones de la lengua y el estigma, opuesto al prestigio11 (Edwards 1996: 703–705). El prestigio está relacionado con la influencia o la reputación, derivadas de logros alcanzados anteriormente. Se considera que siempre es positivo. El estatus está relacionado con la posición en la sociedad y es un término neutral: puede referirse a algo positivo o neutral, aunque, usado por sí solo, suele tener una connotación positiva. El estatus de una lengua es su posición en la comunidad lingüística en comparación con otras lenguas.

El prestigio y el estigma surgen en sociedades fragmentadas, donde entran en contacto distintas comunidades lingüísticas. Allí donde hay dialectos, hay también opiniones diferentes; cuando las lenguas entran en contacto, se las compara. Así pues, el prestigio y el estigma, como valoraciones positivas y negativas, se desarrollaron

11 Cf. estigma [gr. marca, signo] – concepto utilizado en sociología y psicología para describir el fenómeno por el cual una persona o un grupo presenta un rasgo físico, social o psicológico que se aparta de las normas culturalmente establecidas y, por ello, esa persona o todo el grupo es discriminado por los demás o rechazado (según http://lt.wikipedia.org, consultado el 29/11/2010).

240

KALBOS KULTŪRA | 83

históricamente. Se reconoce que algunas lenguas están más desarrolladas y adaptadas a los objetivos y funciones que requiere la sociedad moderna. Todas las lenguas pueden estandarizarse y modernizarse, pero no siempre existen necesidades sociales prácticas para ello.

La extensión y el tema de este artículo no permiten examinar todos los aspectos del prestigio lingüístico. No obstante, cabe mencionar que, si se tiene en cuenta la distinción sociolingüística entre lo macro y lo micro, se puede hablar de macroprestigio, creado por las relaciones entre lenguas o variedades lingüísticas cuando, dentro de una misma comunidad lingüística, una entidad lingüística goza de mayor prestigio que otra. También se puede hablar de microprestigio cuando, dentro de una misma lengua o variedad, compiten los recursos expresivos prestigiosos a ojos de sus usuarios con los que carecen de prestigio.

Cuando las lenguas entran en contacto y en su zona de confluencia surgen nuevas variedades (durante la criollización), la lengua de mayor prestigio ejerce una influencia mayor, aunque esta varía según los distintos estratos sociales (cf. Spolsky 1998: 63–65). La lengua de menor prestigio aporta al nuevo sistema la estructura fonológica, mientras que la de mayor prestigio aporta la estructura léxica y gramatical. En situaciones de diglosia, una misma sociedad utiliza lenguas o variedades de distinto prestigio en situaciones diferentes (por ejemplo, la lengua estándar en los medios de comunicación y en las relaciones laborales, y la variedad dialectal o parcialmente dialectal en la vida cotidiana). Si la influencia de una lengua o variedad más prestigiosa sobre otra menos prestigiosa es débil, se puede hablar del préstamo de elementos lingüísticos aislados, sobre todo léxicos, y de un uso a menudo imitativo, pero carente de otra motivación.

William Labov, pionero de la sociolingüística estadounidense, fue el primero en hablar del prestigio encubierto y el prestigio manifiesto (véase Trudgill 2003: 30). Diversas pruebas y experimentos han demostrado que muchas personas utilizan formas no normativas o de estatus bajo (incorrectas). Las formas normativas tienen prestigio manifiesto, ya que se reconocen públicamente como correctas y como indicadoras del alto estatus social de quien las utiliza. Sin embargo, las formas no normativas y de estatus bajo también reciben cierto reconocimiento público como formas de prestigio encubierto, y la gente sigue utilizándolas. Un fenómeno interesante, pero poco estudiado en Lietuvoje (quizá más por los dialectólogos), son los llamados errores por hipercorrección: los hablantes de variedades de menor prestigio, al intentar adoptar rasgos de variedades más prestigiosas, interpretan erróneamente las diferencias entre ellas y las generalizan basándose en las similitudes observadas (cf. Trudgill 2003: 59–60).

Requeriría un análisis aparte la cuestión, especialmente pertinente en el entorno lingüístico de Lietuvoje, de hasta qué punto la codificación crea el prestigio de las normas de la lengua estándar, y

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

241

en qué medida se codifica aquello que goza de prestigio en la sociedad. Sin duda, la respuesta a esa pregunta variaría en las distintas etapas del desarrollo de la lengua estándar. En esta ocasión, solo es necesario subrayar que en la práctica del lituano estándar se confunden dos cosas: la norma prestigiosa y la norma principal (codificada); dicho de otro modo, se tiende a identificarlas. Sin embargo, la primera —la norma prestigiosa— es una categoría sociolingüística, vinculada al prestigio que la propia sociedad atribuye (construye) a una norma12, por lo general, al uso lingüístico de la élite social. La norma principal, es decir, la más sistemática, prometedora, etc. (frente a la secundaria), es un concepto propio de la codificación de la lengua estándar. La norma prestigiosa y la principal pueden no coincidir; además, puede haber más de una norma prestigiosa, según los distintos grupos sociales de usuarios de la lengua. Si se sostiene que la norma principal codificada debe reflejar la norma prestigiosa de la sociedad (lo que constituiría el caso ideal), primero hay que aclarar y acordar de quién es la norma que se considera prestigiosa. Además, si alguien emplea las normas principales codificadas (por ejemplo, esto es obligatorio para los presentadores de noticias de al menos algunos medios de comunicación), puede decirse que su pronunciación y acentuación son ejemplares, pero no necesariamente prestigiosas (al menos para una parte de la sociedad, parecen un lenguaje artificial y poco natural13). En un sentido más amplio, la lengua prestigiosa abarca no solo cuestiones de norma (corrección), sino también de estilo y de ética lingüística.

3.2. Estudios sobre el prestigio lingüístico en Lituania

El prestigio lingüístico, al igual que otros componentes de la planificación lingüística, todavía no ha sido objeto en Lituania de una discusión teórica clara ni de una definición, aunque el propio prestigio del lituano y las medidas para aumentarlo se mencionan en documentos oficiales de la política lingüística estatal lituana: la Ley de la Lengua Estatal («Artículo 19. El Estado vela por el prestigio del lituano correcto—

12 Por ejemplo, por poco sistemática que sea la acentuación de algún docente universitario (p. ej., informacinis, su vienu projektu), al hablar en público, pronunciar la palabra universitete con el acento retraído en la penúltima sílaba, y no en la terminación, probablemente ya se consideraría poco prestigioso. En este caso, la norma verdaderamente prestigiosa y la codificada coinciden.

13 Por ejemplo, al menos hasta finales de 2010, en los informativos de la televisión nacional lituana, los presentadores y reporteros estaban obligados a pronunciar las palabras biblioteka, kioskas con j. Al parecer, se basaban en el Lietuvių kalbos tarties žodynas de Vytautas Vitkauskas (Vilna: Instituto de Publicaciones Científicas y Enciclopédicas, 2.ª ed., 2001), donde las variantes con jota se señalan como principales y las que carecen de ella, como propias del estilo coloquial. Sin embargo, difícilmente puede considerarse realista y prometedora tal norma principal; más bien se trata de un exceso de celo innecesario (véase P u p k i s A. Ką parodė Kalbos švaros dienos? – Gimtoji kalba 6, 2006, 11).

242

KALBOS KULTŪRA | 83

14») y en las Directrices de la política lingüística estatal para 2003–2008 (Gairės 2003), así como en su nuevo proyecto (Gairės 2008) (para más detalles al respecto, véase la sección 5 del artículo).

En Lituania se publican cada vez más estudios sociolingüísticos sobre las actitudes lingüísticas relacionadas con la concepción del prestigio de una lengua o de alguna de sus variedades. Son bien conocidos los trabajos de Daiva Aliūkaitė y Meilutė Ramonienė, en los que se examinan, desde la perspectiva del prestigio, las relaciones entre la lengua estándar y distintos dialectos (cf. dos de ellos: Ramonienė 2006: 137–147; Aliūkaitė 2009: 160–187).

Irena Kruopienė investigó la opinión de los estudiantes sobre el uso correcto de la lengua y cómo perciben el valor y el prestigio del lituano (Kruopienė 2006: 74–79). Las conclusiones fueron que los estudiantes no son indiferentes a las cuestiones lingüísticas; sin embargo, los datos de estudios anteriores se confirman claramente: el prestigio del lituano en nuestra sociedad no es suficiente (así lo consideraba aproximadamente el 61% de los encuestados). A juicio de los estudiantes, la situación no es buena en los ámbitos principales donde debería emplearse una lengua correcta: algo menos de la mitad afirma oír un lituano correcto en la televisión y la radio, y algo menos de un tercio, en las instituciones estatales. Además, ni mucho menos todos asocian la corrección lingüística con el prestigio (en este caso, alrededor del 65% de los estudiantes encuestados).

Giedrė Bertašienė y Genovaitė Kači台škienė realizaron un estudio similar: analizaron la opinión de los docentes de dos institutos del distrito de Tauragė sobre el prestigio y el uso del lituano (Bertašienė, Kači台škienė 2009: 7–11). El 71% de los docentes señaló que el prestigio del lituano era insuficiente. Aunque el artículo concluye que los encuestados consideran la lengua de la televisión y la radio —y, en parte, también la de la propia escuela— como modelo de lengua prestigiosa, solo el 29% vincula la corrección lingüística con la televisión y la radio, y el 16%, con la escuela; además, el 27% de los docentes opina que tanto la lengua de la TVR como la de la escuela son correctas.

Las actitudes de periodistas varones de mediana edad hacia la política lingüística, incluida la lengua prestigiosa, se estudiaron en el marco del proyecto conjunto lituano-letón «Balsoc» (véase Nevinskaitė 2009: 173–189). El proyecto «Lenguas de las ciudades» destaca entre los demás estudios de este ámbito realizados en Lituania por la amplitud de su cobertura (véase Kalėdienė 2009: 287–293)15. Una de las conclusiones de las investigaciones de este último proyecto es—

14 Lietuvos Respublikos valstybinės kalbos įstatymas. – Žin., 1995, Nr. 15-344; 2002, Nr. 68-2760); žr. <http://vlkk.lt/l/i/u/file/Istatymai/Valstybines_Kalbos_ist.doc>

15 Los datos de ambos proyectos aún se están sintetizando y cabe esperar que se publiquen más trabajos en un futuro próximo. Puede encontrarse información detallada sobre los proyectos en internet: <http://www.lki.lt/LKI_LT/index.php?option=com_content&view=article&id=485&Itemid=10> y <http://projektai.vu.lt/miestairkalbos> (consultado el 15-08-2010).

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

243

«Las actitudes lingüísticas de los habitantes de las ciudades hacia los dialectos muestran tendencias negativas en cuanto al prestigio de estos, que pueden conducir a la desaparición de los dialectos, las culturas locales y la identidad local».

Aunque se avanza por el camino correcto, estos estudios, como suele ocurrir al principio, abarcan con mayor frecuencia las actitudes lingüísticas de grupos sociales seleccionados de forma restringida según diversos criterios (procedencia geográfica, edad u ocupación), y no las de todos los usuarios de la lengua considerados representativamente, que son los destinatarios previstos de los objetivos de esta planificación; por ello, no ofrecen una visión de conjunto y, por ahora, no se puede decir con mayor precisión qué estratos de la sociedad consideran prestigiosa una lengua. Sin investigar estas actitudes lingüísticas desde distintos puntos de vista relativos a los rasgos sociales, a los responsables de la política lingüística todavía les resulta difícil determinar qué medidas de planificación lingüística tendrían el mayor impacto para alcanzar los objetivos deseados; es prematuro hablar de la planificación práctica del prestigio mismo, aunque, como se ha mencionado, en los documentos oficiales se trazan directrices para dicha planificación.

A partir de lo que se ha podido recopilar en la prensa lingüística lituana sobre el prestigio de la lengua lituana, se puede concluir que los siguientes componentes son importantes para su planificación:

• la relación entre el prestigio de la lengua lituana y el de otras lenguas (especialmente el inglés, así como las lenguas de las minorías que viven en Lituania),

• la relación entre el prestigio de la lengua estándar y el de los dialectos,

• los ámbitos de uso de la lengua estándar en los que debe (o debería) funcionar la lengua ejemplar (prestigiosa),

• el estrato social que habla una variedad lingüística prestigiosa,

• la forma prestigiosa de la lengua (su relación con la norma de la lengua estándar),

• la autoridad de los lingüistas y el prestigio de su profesión como parte del prestigio de la lengua.

4. PLANIFICACIÓN DEL PRESTIGIO LINGÜÍSTICO, SUS OBJETIVOS, EJECUTORES Y MEDIOS

Volviendo a las cuestiones relativas a la planificación del prestigio lingüístico debatidas en la bibliografía lingüística extranjera, hay que señalar que sus defensores consideran que la planificación del estatus de la lengua y de su enseñanza es solo la mitad del trabajo; no sería posible alcanzar los objetivos de la planificación lingüística —la revitalización, el mantenimiento o la sustitución de una lengua por otra— sin planificar el prestigio lingüístico, tanto si esta planificación es abierta como encubierta (Zhao, Liu 2007: 124). Se ha empezado a prestar más atención a la propia motivación de la planificación lingüística (cf. Ager 2001) y a perfeccionar la teoría de la adopción de los resultados de dicha planificación

244

KALBOS KULTŪRA | 83

(Ager 2005). Al hablar de la revitalización de una lengua o variedad, se distinguen cuatro conceptos teóricos: estatus, prestigio, identidad e imagen. Sus relaciones se establecen por pares: la imagen puede considerarse cierto reflejo de la identidad de una sociedad, mientras que el prestigio es el resultado de las actitudes respecto al estatus de una lengua. La planificación para cambiar el estatus o la identidad suele considerarse planificación real, semejante a la planificación de cambios sociales o económicos, mientras que cambiar el prestigio o la imagen exige manipular las emociones, de forma parecida a la gestión comercial. Por ello, no sorprende que puedan utilizarse como instrumentos de planificación del prestigio lingüístico elementos de gestión y publicidad, así como diversos modos de incentivar a los usuarios de la lengua (por ejemplo, premios a las mejores propuestas de palabras nuevas, al mejor trabajo creativo escrito o a los ganadores de concursos lingüísticos).

Se subraya que la planificación del prestigio lingüístico no debe confundirse con la planificación del estatus de la lengua, pues esta última suele llevarse a cabo de manera impositiva, característica de los métodos aplicados «desde arriba». La planificación del prestigio y de la imagen requiere acciones «desde abajo», basadas en la democracia y la persuasión. La planificación del prestigio se dirige a cambiar las actitudes y crear identidad mediante instrumentos más sutiles y menos provocadores. Se basa en una colaboración prolongada y en el apoyo de los grupos destinatarios para los que se planifican los productos lingüísticos. Si el producto planificado es utilizado por personas de prestigio (la élite social), cuyo comportamiento lingüístico influye en toda la sociedad, se crean así modelos prestigiosos dignos de imitación, que se imitan espontáneamente y se difunden con rapidez (Zhao, Liu 2007: 114).

El objetivo más importante de la planificación del prestigio lingüístico es crear una base psicológica favorable para una lengua o variedad (Mesthrie, Swann ir kt. 2000: 387). Los objetivos de la planificación del prestigio de las lenguas están relacionados con las necesidades de esas lenguas o variedades: que se desarrollen, se promuevan y se intelectualicen, prestando especial atención a la lengua de la ciencia, la lengua profesional y la lengua de la alta cultura (que, cabe entender, se contrapone a la cultura de masas. – R. M.) (Baldauf 2005: 962). En la planificación del prestigio lingüístico deben participar las personas, sus grupos e instituciones responsables de crear la imagen de la lengua y promover el uso de la lengua prestigiosa en los principales ámbitos de uso lingüístico.

Dado que la planificación lingüística suele abordar problemas esencialmente sociopolíticos, E. Haugenas ya señaló que los especialistas en lengua distan mucho de ser los únicos encargados de llevarla a cabo (Haugenas 1994 [1966]: 25–27). Es imprescindible la labor conjunta de sociólogos, juristas, políticos y politólogos y, cuando se trata de planificar la enseñanza de la lengua, también la colaboración con especialistas en educación. Se necesita sobre todo a los especialistas en lengua para decidir

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

245

sobre la base de la lengua estándar y el trabajo de codificación lingüística, así como para organizar la terminología junto con especialistas de otros ámbitos y adaptarla a las nuevas necesidades de la sociedad. También se destaca el papel de los escritores entre quienes llevan a cabo la planificación lingüística: mantienen la tradición escrita, fortalecen la variedad lingüística normativizada y contribuyen por sí mismos al desarrollo del estilo artístico. En Lietuvoje tampoco deben perderse de vista los etnólogos, capaces de ayudar a crear un contexto más amplio para la lengua, su valor y su singularidad.

En general, lo más importante para planificar el prestigio lingüístico es la actuación conjunta de instituciones y personas de distintos ámbitos y niveles. Esta idea está arraigada de forma natural también en Lietuvoje: se entiende que mantener el prestigio del lituano en la sociedad requiere la interacción del Estado y la sociedad (Labutis 2006):

Los trabajadores de los centros de educación y cultura, los miembros de organizaciones patrióticas y, por supuesto, todos aquellos que se identifican con la Asociación de la Lengua Lituana no deberían eludir la carga del trabajo organizativo. Los directivos de muchas instituciones y los empresarios que se consideran lituanos podrían considerar que apoyar económicamente las actividades relacionadas con la lengua materna redunda en su prestigio. El Estado tampoco puede permanecer al margen: todo ello está relacionado con los objetivos de la educación de adultos. [...] La idea más hermosa puede fracasar si no se sabe encontrar e incorporar al trabajo a ejecutores profesionales, honrados y conscientes de su responsabilidad. Y conviene buscarlos no solo entre los profesores de lituano sobrecargados de trabajo y los responsables municipales de la lengua, sino también entre las decenas, quizá centenares, de buenos especialistas jubilados de este ámbito. Resulta extraño que la experiencia profesional y vital de tantos profesores y profesores titulares jubilados de centros de enseñanza superior no le interese a nadie.

5. PLANIFICACIÓN DEL PRESTIGIO DE LAS LENGUAS DE ESTONIA, LETONIA Y LITUANIA EN LAS DIRECTRICES DE POLÍTICA LINGÜÍSTICA

Los documentos de carácter similar de los tres países permiten comparar la perspectiva actual de las políticas lingüísticas sobre el prestigio de la lengua y su planificación, así como determinar a partir de qué componentes se construye la concepción del prestigio lingüístico y qué medidas se prevén para reforzarlo. Se prestará especial atención a Lituania y se examinará con mayor detalle.

5.1. Estonia

En el documento de planificación de la política lingüística estonia, «Estrategia para el desarrollo de la lengua estonia 2004–2010», aprobado por el Gobierno de la República de Estonia, entre otros objetivos y tareas también se aborda la creación de la imagen pública de la lengua estonia (DSEL 2004: 29–30). Se indica que es necesario elevar la conciencia lingüística de la sociedad

246

KALBOS KULTŪRA | 83

y formar actitudes lingüísticas, fomentar el buen uso en la sociedad y crear una imagen positiva de la lengua. Se afirma que, hasta ahora, en Estonia los filólogos, escritores y profesores de lengua materna se han ocupado de la imagen de la lengua de manera intuitiva, conscientes de su misión. Nadie aborda la cuestión de forma profesional y sistemática. Se plantea el objetivo de crear un sistema para construir la imagen de la lengua estonia y desarrollar actividades de creación de imagen basadas en la investigación científica. Para alcanzar este objetivo se fijaron también tareas concretas:

poner en marcha el programa nacional «Identidad estonia 2005–2009»;

elaborar una concepción de la identidad, adaptada a las escuelas de enseñanza general, y organizar cursos para profesores de lengua materna sobre la creación de imagen lingüística;

dar a conocer los problemas y acontecimientos lingüísticos en los medios de comunicación;

crear y difundir corpus y bases de datos, películas televisivas y de vídeo, materiales informativos, etc., para toda la sociedad, a fin de fomentar el uso de la lengua estonia;

organizar actos y, en la medida de lo posible, promover la imagen de la lengua estonia en todos los ámbitos de la vida;

crear grupos estudiantiles de apoyo a la lengua;

apoyar el funcionamiento de la lengua estonia en Internet y promover allí su imagen.

5.2. Letonia

En el documento Directrices de política lingüística estatal para 2005–2014, aprobado en 2005 por el Gobierno de la República de Letonia (GSLP 2007: 28–30), no se habla específicamente de crear una imagen o prestigio de la lengua letona, pero los objetivos y las medidas de política lingüística que se señalan muestran que en Letonia también se planifican actividades en esta línea: se procura mantener y desarrollar el uso de la lengua letona no solo mediante acciones oficiales del Estado, sino también de manera creativa —a través de la literatura original y de traducciones de calidad, y de las artes (cine, teatro)—; inculcar en la sociedad la idea de que es necesario conocer y usar la lengua oficial; crear un entorno favorable para el desarrollo de la lengua letona, poniendo de manifiesto su diverso potencial creativo; e involucrar a los medios de comunicación en la promoción de la lengua y su cultura.

5.3. Lituania

En el documento de la Comisión Estatal de la Lengua Lituana «Plan estratégico de actividades para 2007–2009» se reconoce que una de las amenazas al funcionamiento de la lengua lituana es «el deterioro del prestigio de la lengua lituana en algunos grupos de la sociedad

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

247

». Esta disposición también se incorporó al plan estratégico de actividades para 2010–2012, aprobado en 200916. Se alude al prestigio lingüístico en las Directrices de política lingüística estatal para 2003–2008 (Directrices 2003), y el nuevo proyecto para 2009–2013 (Directrices 2008) lo trata con algo más de amplitud. En la tercera parte, «Panorama de la situación», al hablar del estatus de la lengua, se afirma:

21. Ante los cambios actuales, tanto la situación jurídica como el prestigio de la lengua lituana son de enorme importancia para su supervivencia. Una sociedad en proceso de democratización solo puede conservar su lengua si comprende conscientemente su valor y sus posibilidades, participa más activamente en la normalización lingüística y contribuye a enriquecerla y desarrollarla. En los últimos años se han encontrado nuevas maneras de despertar el interés de la sociedad por la lengua lituana: se organiza el concurso del Dictado Nacional, se celebran concursos de lengua en línea para escolares, se crean juegos lingüísticos electrónicos y se ha puesto en marcha un programa estatal de fomento de la lectura. Sin embargo, formar el prestigio de la lengua lituana exige un enfoque más profesional y sistemático, basado en estudios sobre los cambios en el comportamiento lingüístico y las actitudes valorativas de la sociedad. El prestigio de la lengua lituana está vinculado al contexto de toda la cultura lituana; por ello, es necesario fomentar y apoyar más activamente la publicación de libros en lituano, el abastecimiento de las bibliotecas con libros —incluidos los de temática lituana— y el aumento de los contenidos en lituano en Internet.

En la quinta parte del proyecto de las «Directrices», «Objetivos de la política lingüística estatal y formas de alcanzarlos», se indica, en relación con el estatus de la lengua, cómo podría mejorarse la situación actual:

43. Reforzar el prestigio de la lengua lituana:

43.1. Desarrollar el concepto de la relación entre la lituanística en sentido amplio (no solo la lengua lituana, sino también la literatura lituana y la historia de Lituania) y la identidad lituana, y fomentar el debate público sobre este tema.

43.2. Desarrollar el diálogo político y cultural entre los medios de comunicación, la comunidad académica y la sociedad en general sobre las perspectivas de las lenguas nacionales en un mundo cada vez más globalizado.

43.3. Apoyar las obras literarias, teatrales, cinematográficas y musicales que revelen la singularidad y riqueza de la lengua lituana, y fomentar su difusión.

43.4. Fomentar la conciencia lingüística de la sociedad.

43.5. Cuidar la imagen de la lengua lituana en las comunidades lituanas en el extranjero.

Así pues, en la política lingüística de Lituania, el prestigio lingüístico se vincula al estatus de la lengua lituana y aún no se desarrolla hasta constituir una dimensión independiente de la planificación (política) lingüística; sin embargo, en los documentos oficiales se le presta

16 Disponible en Internet: <http://www.vlkk.lt/i/u/file/Metu_planas/2010_planas_pat iksl.pdf> (consultado el 12/07/2010).

248

KALBOS KULTŪRA | 83

se presta considerable atención: se definen los principales objetivos, orientaciones y medios para alcanzarlos.

Entre los métodos para reforzar el prestigio de la lengua lituana mencionados en el proyecto de las «Directrices», reviste especial importancia la disposición de fomentar la conciencia lingüística de la sociedad, pues precisamente la motivación interna de la sociedad para usar el lituano, darle preferencia frente a otras lenguas y sus manifestaciones, constituye la base para mantener el prestigio de una lengua. Así pues, en palabras de Bronys Savukynas, es necesario «hacer que la lengua estándar resulte atractivamente necesaria para la sociedad» (Diskusija 2005).

La conciencia lingüística significa, ante todo, comprender el valor simbólico y práctico de la lengua lituana y, una vez comprendido, apoyar de todas las maneras posibles la vitalidad de su uso, tanto en Lituania como en la diáspora. Sin embargo, esta tarea se vuelve difícil de llevar a cabo debido al reciente cambio de valores de la propia sociedad. La orientación lingüística en materia de valores es inseparable del cambiante conjunto de valores sociales: el debilitamiento del patriotismo, la decepción ante la idea común de la nación y su futuro, la elevada emigración asociada a ello (teniendo en cuenta también que los lituanos son la nación que más rápidamente está desapareciendo en Europa), los cambios en las actitudes hacia la familia y otros valores tradicionales fundamentales, así como la nivelación de los pueblos y las lenguas bajo el efecto de la globalización. Evaluar estos cambios y prever los objetivos y tareas futuros más importantes para la nación y el Estado es responsabilidad común de numerosas instituciones gubernamentales. El psicoterapeuta Eugenijus Laurinaitis señaló en una entrevista que, para cumplir este propósito general, el Estado no debe limitarse a redactar leyes y asignar fondos para alcanzar los objetivos previstos. También es necesaria la propaganda (Laurinaitis 2010):

La propaganda abarcaría programas a largo plazo destinados a cambiar los valores y las opiniones de nuestra sociedad. Si queremos que algo cambie en la sociedad, debemos planificar de antemano medidas adecuadas. Y, por lo general, las medidas adecuadas deben orientarse a objetivos muy a largo plazo, pues los valores cambian muy lentamente.

La propaganda (en su sentido auténtico, no tergiversado)17 también debe formar parte de la planificación del prestigio lingüístico: no debe ser directa, banal ni insistente, sino reflexiva, sutil y psicológicamente eficaz. De lo contrario, con el tiempo se impondrán en la sociedad las ideas nihilistas difundidas, sobre todo entre los jóvenes, de que no vale la pena aprender lituano y de que, de todos modos, acabará desapareciendo (cf. Kalėdienė 2009: 290). Por eso no es casual que en el nuevo proyecto de educación de la lengua lituana en las escuelas de enseñanza general se haya incluido

17 Cf.: propagánda [del lat. propago — propago, difundo], difusión de teorías, ideas filosóficas, científicas, religiosas, etc., con el fin de educar mediante ellas e influir en las opiniones y el estado de ánimo de las personas, así como de incitarlas a determinadas acciones (Tarptautinių žodžių žodynas, Vilnius: Alma littera, 2001).

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

249

también se ha incluido en el documento de estrategia la siguiente disposición: «Promover en el espacio público la idea de que una lengua lituana correcta y rica es la base de la formación de todos los estratos sociales y un signo de prestigio social» (Strategija 2010).

Otro aspecto importante es que la sociedad debe tener un referente. El propio concepto de planificación del prestigio lingüístico y la práctica de planificación lingüística de otros países muestran que el prestigio de una lengua o variedad que se desarrolla espontáneamente ya no se deja librado a su propia evolución: se incorpora al proceso consciente de regulación de los cambios y el desarrollo de la lengua. Por tanto, también hay que dedicar considerable atención de los planificadores lingüísticos a crear y mantener un modelo de lengua prestigiosa; hacen falta objetivos formulados con claridad y actividad práctica.

De hecho, últimamente se han puesto en marcha numerosas iniciativas para educar lingüísticamente a la sociedad y reforzar el prestigio de la lengua lituana: el dictado nacional, que cada año goza de gran popularidad; artículos y debates sobre cuestiones lingüísticas en los medios de comunicación en línea; algún programa o concurso de TVR; presentaciones de publicaciones lingüísticas en ferias del libro; concursos escolares (por ejemplo, el certamen «Cabeza limpia: lengua limpia», celebrado desde 2008, www.lituani-ka.lt); campañas («Yo creo la lengua», www.kalbakuriaš.lt); una iniciativa para escribir nombres de dominio y direcciones de Internet con caracteres lituanos (www.lietuviškai.lt); el registro de extranjerismos y la búsqueda de equivalentes (la Comisión de la Lengua junto con el portal de Internet www.delfi.lt)18, entre otras. Es importante que, además de las instituciones estatales, también participen en estas actividades empresas privadas.

Desde fuera, la actividad de las instituciones estatales que operan en Lituania, así como la de las organizaciones sociales (la Asociación de la Lengua Lituana y las comisiones que funcionan en el Ayuntamiento de Vilna), no parece demasiado planificada ni coherente; más bien parece surgir espontáneamente a partir de necesidades, tras haber formulado de antemano solo objetivos muy generales, pero no tareas concretas. Habría que pasar de campañas aisladas a una actividad organizada de manera sistemática y, como corresponde a los planificadores lingüísticos, no solo prever sus resultados, sino también evaluar qué se ha logrado en un periodo determinado. En la actualidad, podría decirse que se está en una fase exploratoria: se emprenden iniciativas positivas aisladas, pero falta coordinación. La reciente fundación, en julio de 2010, de la Unión de Defensores de la Lengua Lituana demuestra que existe en la sociedad la necesidad de un colectivo activo que aborde los problemas actuales de la política lingüística.

Así pues, si se reconoce que la política lingüística de Lituania se basa en la planificación lingüística, también hay que considerar el prestigio de la lengua lituana como parte de la planificación

18 Se puede encontrar más información sobre estas actividades en los informes anuales publicados en los sitios web de la Comisión Estatal de la Lengua Lituana, la Inspección Estatal de la Lengua, el Instituto de la Lengua Lituana y la Asociación de la Lengua Lituana.

250

KALBOS KULTŪRA | 83

el objeto y no solo definir claramente los objetivos a corto y largo plazo, reflexionar sobre los medios para alcanzarlos, sino también prever cómo se evaluarán los resultados obtenidos. Debe existir un objetivo claro de preservar la nación y la lengua, una orientación hacia el fortalecimiento de la unidad de los lituanos que viven en todo el mundo y objetivos concretos: aumentar los recursos de la lengua lituana y crear un entorno favorable para su existencia, de modo que la sociedad no menoscabe, sino que, mediante esfuerzos conjuntos, fortalezca el prestigio de la lengua lituana tanto en nuestro país como en el mundo. Aprendiendo de la experiencia mundial, es posible encontrar diversas maneras de llevar a cabo esta labor. Sin embargo, esta ya no es una tarea exclusiva de los especialistas en lengua.

CONCLUSIONES

1. Los trabajos de los teóricos y profesionales de la planificación lingüística de otros países muestran que esta rama de la sociolingüística ha cobrado notable actualidad y fuerza durante la última década, debido a los procesos de globalización y a la interacción entre pueblos y culturas. El contenido del concepto de planificación lingüística se ha ampliado considerablemente, ya que se plantean constantemente nuevos objetivos para esta labor, cambian sus orientaciones y abarca un objeto cada vez más amplio. Se ha pasado de influir en la lengua a influir en sus usuarios, a quienes también se anima a intervenir en su evolución: a los componentes tradicionales —la estandarización de la estructura de la lengua y la ampliación de sus funciones— se añadió la regulación de las relaciones entre lenguas (su estatus); más tarde, la enseñanza de la lengua y, finalmente, la planificación de su prestigio. Se ha comprendido que la planificación lingüística solo puede tener éxito cuando las personas están motivadas internamente para utilizar una lengua o variedad determinada, y no mediante métodos administrativos coercitivos. Así pues, el prestigio de una lengua o variedad ya no se deja evolucionar por sí solo, sino que se convierte en objeto de planificación.

2. Los documentos oficiales de política lingüística de Lituania señalan la importancia que tiene para la sociedad el prestigio de la lengua lituana —ante todo, en tanto que lengua estatal—, teniendo en cuenta el contexto de las demás lenguas utilizadas, y prevén maneras de fortalecerlo. Sin embargo, la actividad práctica de las instituciones estatales, las organizaciones sociales y las personas a título individual carece de objetivos formulados con claridad y de una acción conjunta más estrecha.

3. Como muestran los estudios sociolingüísticos realizados en Lituania, el prestigio de la lengua lituana no es sólido por diversas razones, en particular por el debilitamiento de la identidad nacional y de los valores tradicionales, la elevada emigración y otros factores. Para fortalecerlo se necesita una estrategia de planificación lingüística que establezca con claridad la orientación y los objetivos de la evolución de la lengua, así como tareas definidas para planificar su prestigio, basadas en los resultados de estudios sociolingüísticos sobre las actitudes lingüísticas de la sociedad y el uso actual de la lengua, y en los resultados de investigaciones sobre la lengua actual-

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

251

mente. La sociedad —sin olvidar a la diáspora y a los emigrantes interesados en preservar la lengua lituana— debe participar más activamente en el proceso de mantenimiento del patrimonio lingüístico y de creación lingüística.

4. También es importante ocuparse de manera planificada del prestigio del lituano estándar e incorporar a esta labor a grupos destinatarios de usuarios del lituano estándar: periodistas, escritores, traductores, correctores lingüísticos, docentes, estudiantes, etc. Para ello es imprescindible contar con una referencia del lituano estándar prestigioso, es decir, una codificación real que corresponda al uso actual. Las principales orientaciones de la planificación del prestigio del lituano estándar podrían ser las siguientes:

1) difusión de información lingüística normativa, su rapidez, claridad y fundamentación;

2) mantenimiento del modelo lingüístico y formación de usuarios ejemplares de la lengua (por ejemplo, presentadores de noticias de TVR), así como supervisión de los principales ámbitos de uso lingüístico que influyen en la sociedad;

3) introducción meditada de innovaciones lingüísticas (en especial, neologismos), atenuando la reacción a menudo negativa de los usuarios en la actualidad;

4) elevación del prestigio de la labor de los profesionales de la lengua;

5) estudio de las mejores experiencias de planificación del prestigio lingüístico en otros países y adaptación de estas a las necesidades de la lengua lituana.

LITERATŪRA

Ager D. 2001: Motivation in language planning and language policy, Clevedon: Multilingual Matters Ltd.

Ager D. 2005: Prestige and image planning. – Handbook of Research in Second Language Teaching and Learning. Ed. E. Hinkel, London: Lawrence Erlbaum Associates Publishers, 1035–1054.

Aliūkaitė D. 2009: Bendrinės kalbos vaizdinių tikslumas: kvazistandarto problema. – Respectus Philologicus 16 (21) A, 160–187.

Ammon U. 2004: Standard Variety. – Sociolinguistics. An international handbook of the science of language and society. Eds. U. Ammon, N. Dittmar, K. J. Mattheier, P. Trudgill, 2nd ed., V. 1, Walter de Gruyter, 273–283.

Bakmand B. 2000: National language planning, why (not)? – Intercultural Communication 3. Ed. J. Allwood. Prieiga per internetą: <http://www.immi.se/intercultural/nr3/bakmand.htm> (žiūrėta 2010 08 15).

Baldauf R. B. 2004: Issues of prestige and image in language-in-education planning in Australia. – Current Issues in Language Planning 5(4), 376–388.

Baldauf R. B. 2005: Language planning and policy research: An overview. – Handbook of Research in Second Language Teaching and Learning (Chapt 52). Ed. E. Hinkel, Mahwah, NJ: Erlbaum, 957–970.

252

KALBOS KULTŪRA | 83

Baldauf R. B. 2006: Rearticulating the Case for Micro Language Planning in a Language Ecology Context. – Current Issues in Language Planning 7 (2–3), 147–170. Prieiga per internetą: <http://espace.library.uq.edu.au/eserv/UQ:121324/HCA10UQ121324.pdf> (žiūrėta 2010 11 11).

Bertašienė G., Kačiūškienė G. 2009: Tauragiškių mokytojų požiūris į lietuvių bendrinės kalbos prestižą ir jos vartoseną. – Jaunųjų mokslininkų darbai 2 (23), 7–11.

Christian D. 1994 [1990]: Kalbų planavimas kalbotyros požiūriu. – Sociolingvistika ir kalbos kultūra. Sud. Laima Grumadienė ir Rūta Marcinkevičienė, Vilnius: Gimtoji kalba, 29–40.

Cobarrubias J. 1983: Ethical Issues in Status Planning. – Progress in Language Planning: International Perspectives. Eds. J. Cobarrubias, J. Fishman, New York: Mouton Publishers.

Cooper R. L. 1989: Language Planning and Social Change, Cambridge: Cambridge University Press.

Daoust D. 1997: Language planning and language reform. – The handbook of sociolinguistics. Ed. F. Coulmas, Oxford: Blackwell, 436–452.

Diskusija 2005: Iš diskusijos „Lietuvių kalba ir Lietuvos kultūra ateities Europoje: raidos perspektyvos“ Lietuvos Respublikos Seimo Konstitucijos salėje 2005 m. vasario 14 d. – Literatūra ir menas, gegužės 6.

DSEL 2004: Development strategy of the Estonian language 2004–2010, Tartu.

Edwards J. 1996: Language, prestige and stigma. – Contact linguistics: An International Handbook of Contemporary Research. Ed. H. Goebl et al., Berlin, New York: Walter de Gruyter, 703–708.

Ferguson G. 2006: Language planning and education, Edinburgh University Press Ltd.

Gairės 2003: Valstybinės kalbos politikos 2003–2008 m. gairės. – Prieiga per internetą: <http://vlkk.lt/lit/apie/kalbos-politikos-gaires> (žiūrėta 2010 01 10).

Gairės 2008: Valstybinės kalbos politikos 2009–2013 m. gairės (projektas). – Prieiga per internetą: <http://vlkk.lt/lit/10110> (žiūrėta 2010 01 10).

Groof J. de 2002: Two hundred years of language planning in Belgium. – Standardization. Studies from the Germanic languages. Eds. A. R. Linn, N. McLelland, John Benjamins, 117–134.

GSLP 2007: Guidelines of the state language policy for 2005–2014, Rīga.

Haarmann H. 1990: Language planning in the light of a general theory of language: A methodological framework. – International Journal of the Sociology of Language 86 (1), 103–126.

Haugen E. 1983: The implementation of corpus planning: theory and practice. – Progress in language planning. International perspectives. Eds. J. Cobarrubias, J. A. Fishman, Berlin: Walter de Gruyter, 269–289.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

253

Haugenas E. 1994 [1966]: Kalbotyra ir kalbos planavimas. – Sociolingvistika ir kalbos kultūra. Sud. Laima Grumadienė ir Rūta Marcinkevičienė, Vilnius: Gimtoji kalba, 14–28.

Kalėdienė L. 2009: Viešoji nuomonė ir kalbų politika. – Kalbos kultūra 82, 287–293.

Kaplan R. B., Baldauf R. B. Jr. 1997: Language planning: from practice to theory, Clevedon: Multilingual Matters.

Kloss H. 1966: Types of Multilingual Communities: A Discussion of Ten Variables. – Sociological Inquiry 36 (2), 135–145.

Kloss H. 1969: Research possibilities on group bilingualism: a report. – Québec: International Center for Research on Bilingualism.

Kruopienė I. 2006: Taisyklingos kalbos vartosena studentų akimis. – Žmogus ir žodis 1, 74–79.

Labutis V. 2006: Kaip visuomenę sudominti lietuvių kalba. – Literatūra ir menas, gegužės 4.

Laurinaitis E. 2010: E. Laurinaitis: esant dabartinei politikai, nyksime kaip tauta [interviu: kalbėjosi Vladimiras Laučius]. – www.delfi.lt, sausio 15. Prieiga per internetą: <http://www.delfi.lt/news/daily/lithuania/elaurinaitis-esant-dabartinei-politikai-nyksime-kaip-tauta.d?id=27697855> (žiūrėta 2010 04 25).

Mesthrie R., Swann J., Deumert A., Leap W. L. 2000: Introducing sociolinguistics, Edinburgh University Press.

Milligan L. 2007: A Systems Model of Language Planning. – Cambridge Postgraduate Conference in Language Research, 192–198. Prieiga per internetą: <http://www.ling.cam.ac.uk/camling/Manuscripts/CamLing2007_Milligan.pdf> (žiūrėta 2010 01 05).

Nahir M. 2006 [1984]: Language Planning Goals: A Classification. – Sociolinguistics: the essential readings. Eds. Ch. B. Paulston, G. R. Tucker, 2nd ed., Blackwell Publishing Ltd, 423–448.

Nekvapil J. 2006: From Language Planning to Language Management. – Sociolinguistica 20, Tübingen: Niemeyer, 92–104. Prieiga per internetą: <http://uk-online.uni-koeln.de/remarks/d5134/rm2169329.pdf> (žiūrėta 2010 03 20).

Nevinskaitė L. 2009: Grėsmės kalbai ir kalbos priežiūra: žurnalistų požiūris. – Kalbos kultūra 82, 173–189.

Pupkis A. 1995: Prestižinė kalba ir Jablonskio autoritetas. – Gimtoji kalba 12, 1–4.

Pupkis A. 2005: Kalbos kultūros studijos, Vilnius: Gimtas žodis.

Ramonienė M. 2006: Nuostatos dėl bendrinės kalbos ir tarmės: Joniškėlio atvejis. – Kalbos kultūra 79, 137–147.

Ricento T. 2000: Historical and Theoretical Perspectives in Language Policy and Planning. – Journal of Sociolinguistics 4(2), 196–213.

Spolsky B. 1998: Sociolinguistics, Oxford University Press.

254

KALBOS KULTŪRA | 83

Strategija 2010: Lietuvių kalbos ugdymo bendrojo lavinimo programas vykdančiose mokyklose 2010–2014 metų strategija. – Prieiga per internetą: <http://www.smm.lt/ugdymas/docs/Lietuviu%20kalbos%20strategija%20(1).pdf> (žiūrėta 2011 01 20).

S u b a č i u s G. 2002: Two Types of Standard Language History in Europe. – Res Balticae 8, 131–150.

S u b a č i u s G. 2004: Standartinių (bendrinių) kalbų istorijos chronologija. – Metmenys 84, 97–115. Prieiga per internetą: <http://www.uic.edu/classes/lith/lith520/SUB_strp/SUB_2004_Chron%20METM.PDF> (žiūrėta 2010 03 15).

T r u d g i l l G. 2003: A glossary of sociolinguistics, Edinburgh University Press.

V a i c e k a u s k i e n ė L. 2004: Teorinės svetimžodžių norminimo prielaidos. – Skoliniai ir bendrinė lietuvių kalba. Sud. Jurgita Girčienė, Vilnius: Lietuvių kalbos instituto leidykla, 9–29.

V a i c e k a u s k i e n ė L. 2007: Naujieji lietuvių kalbos svetimžodžiai, Vilnius: Lietuvių kalbos institutas.

Z h a o S., L i u Y. 2007: Home Language Shift and Its Implications for Language Planning in Singapore: From the Perspective of Prestige Planning. – The Asia- Pacific education researcher 16 (2), 111–126. Prieiga per internetą: <www.philol.info/index.php/TAPER/article/viewFile/230/231> (žiūrėta 2010 01 06).

Gauta 2010 12 06

LANGUAGE PRESTIGE AND ITS PLANNING

S u m m a r y

Although the discussion of language planning has only recently appeared in the Lithuanian linguistic works, the issues of language standardization, language policy and increase of language awareness in society have always been dealt with during the development history of Standard Lithuanian. The article deals with a relatively new aspect of language planning, i. e. language prestige planning.

The aim of the article is to define the concept of language prestige planning and present its treatment in the works of foreign sociolinguists as well as to describe the status of language prestige planning in the current Lithuanian language community, existing both in Lithuania and its exile communities. Due to the current sociolinguistic situation, which is characterized by an increased influence of the English language and other globalization factors arising from international and intercultural contacts, as well as the low prestige of language policy makers in society, these problems become particularly serious.

R. MILIŪNAITĖ. Kalbos prestižas ir jo planavimas

255

The article contains an overview of the concept of language planning based on theoretical work by foreign sociolinguists, including E. Haugen, H. Haarmann, R. Cooper, H. Kloss, R. Kaplan, R. Baldauf, and D. Ager. The context of language planning and its issues encompasses both the traditional elements, i. e. language status, language corpus and the planning of teaching, and a new component, which is language prestige planning. The article analyzes the major principles inscribed in the official political instruments of Lithuania, Latvia and Estonia which regulate the issues of language prestige. It also discusses research insights from the studies of language prestige in Lithuania and covers the most important tools for prestige raising implemented during the recent years by the state and private institutions in Lithuania.

The following conclusions have been drawn:

1. Foreign experience in language planning shows that the focus of measures and influence is moving from the influence on language to the influence on language users who are encouraged to develop a conscious approach to language matters. It has been realized that success in language planning can only be achieved when individual language users are personally motivated to choose one or another language variety rather than being forced to do so by administrative tools. Hence, the prestige of a language or its variety becomes an object of planning.

2. The official documents on language policy in Lithuania stress the importance of prestige of the Lithuanian language in society and provide measures for its implementation. Yet the subjects of this activity, i. e. state authorities and individuals, do not have clearly formulated objectives and a well-coordinated plan of action.

3. Scarce sociological research in Lithuania has revealed that the prestige of Lithuanian for different reasons, which in particular are related to the national identity, the low status of traditional values, intense emigration etc., is not very high. Thus its planning and strengthening call for the following measures: 1) a language planning strategy that would outline the direction and objectives of language development and define the tasks for language prestige planning, based on the sociolinguistic principles and studies of the current language use; 2) an institution charged with the task of language prestige planning which would involve relevant target groups into prestige planning activities, namely, journalists, writers, translators, editors, teachers, students, interested members of the emigrants’ communities and others; 3) a standard of prestige language variety, i. e. a codification reflecting the current language use.

RITA MILIŪNAITĖ

Lietuvių kalbos institutas

P. Vileišio g. 5, LT-10308 Vilnius

[email protected]

256

KALBOS KULTŪRA | 83

Document details