Page 1МОКСЛО КАЛБОС КУЛТУРОС ИР ТЕРМИНОЛОГИЈОС ПРОБЛЕМОС
LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXIV (1985)
ТАМИЛА ИВАНОВНА ПАНЬКО
ESTATUS Y USO DEL TÉRMINO SOCIOPOLÍTICO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA CULTURA DEL HABLA
El carácter ideológico de las ciencias sociales y su papel social en el desarrollo de la sociedad se reflejan закономерно en su terminología. La esencia ideológica es el principio determinante de la organización sistémica de la terminología sociopolítica. La ideologema es un componente inseparable de la semántica del término sociopolítico. En virtud de su función social, la mayoría de los términos sociopolíticos se convierten gradualmente en parte orgánica de la lengua y, aun con cierto grado de desespecialización, no pierden su esencia conceptual. Numerosos términos sociopolíticos expresan simultáneamente conceptos de las formaciones socialista y capitalista (estructura fonético-morfológica idéntica, una misma concepción ideológica que los une, pero definiciones diferentes). Consideramos fenómenos de este tipo como polisemia terminológica. Los términos de idéntica estructura fonético-morfológica que aparecen en sistemas terminológicos ideológicamente distintos (marxista-leninista y burgués) los consideramos homónimos conceptuales e ideológicos. De ahí que solo una definición precisa de los términos como componentes de un sistema integral, unido por un credo político, garantice su uso correcto desde el punto de vista de la precisión científica, la orientación política y la cultura del habla.
Es bien sabido que el discurso científico debe cumplir los requisitos de claridad, precisión, concisión y univocidad, sin admitir interpretaciones diversas. La solidez científica, la profundidad y el carácter probatorio dependen en gran medida del uso hábil y preciso de la terminología científica, que contribuye a la fidelidad de la representación y a la precisión de la percepción.
La sistematización de los conocimientos científicos exige sistematizar los sistemas terminológicos y unificarlos para que se ajusten cada vez más a la esencia de los conceptos, al principio de sistematicidad, a la estructura de la lengua nacional y al principio de internacionalización. Como parte extensa del vocabulario de la lengua literaria, al que enriquece y amplía continuamente, la terminología sociopolítica posee características peculiares propias; sin embargo, en su formación y desarrollo está sujeta a las leyes y normas generales de la lengua.
Los hechos del desarrollo de la terminología sociopolítica constituyen un ejemplo convincente de la interacción entre lo nacional y lo internacional
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Page 2en la lengua y del paso dialéctico de lo internacional a lo nacional. Aunque los internacionalismos representan un porcentaje considerable en los sistemas terminológicos nacionales, no les restan su carácter propio, pues en cada lengua adquieren un carácter nacional y, en las terminologías nacionales de las ciencias sociales, sirven de bases motivadoras activas para crear derivados, términos complejos y sintagmas terminológicos nacionales. Compárese: partido — partidario, partidismo, comité del partido, grupo del partido, disciplina partidaria, encargo del partido, etc. Así pues, el estudio de los términos sociopolíticos desde la perspectiva de la cultura del habla solo es posible teniendo en cuenta la relación entre lo internacional y lo nacional. Nos referimos ante todo a pares de términos dobles, uno de los cuales es un internacionalismo: depósitos — imposiciones, tesaurización — atesoramiento — acumulación, realización — venta, inflación — depreciación, profit — beneficio, exportación — salida, etc. Algunos pares de este tipo no pueden llamarse dobletes. Por ejemplo, el significado del término penalización contractual es más amplio que el de los términos prestados recargo por mora y multa. Estos dos últimos están en relación de hiponimia simétrica con el hiperónimo penalización contractual. El significado del término internacional impuesto es más amplio que el del término internacional impuesto especial, que está en relación de hiponimia simétrica con el término derecho. El término internacional inversión es hipónimo con respecto al término imposición.
El término internacional de origen prestado suele aventajar al nacional por su expresividad, concisión y univocidad, y, por consiguiente, por su mayor correspondencia con el concepto científico. Compárese: emigración — desplazamiento, embargo — prohibición, emisión — puesta en circulación, realización — venta, competencia — rivalidad, convención — acuerdo, coordinación — armonización, reparación — indemnización. En tales casos conviene dar preferencia al término internacional. Los equivalentes de muchos términos-palabra internacionales son términos nacionales pluriverbales, por ejemplo: hipoteca — préstamo con garantía inmobiliaria; librecambismo — política de comercio libre (sin aranceles); devaluación — descenso del tipo de cambio, depreciación de la moneda; crisis — recesión económica, etc. Así pues, el estudio de la terminología sociopolítica de las lenguas nacionales solo es posible teniendo en cuenta sus componentes internacionales, ante todo aquellos que constituyen la base para ramificar microsistemas de términos, el factor más activo de enriquecimiento de la terminología sociopolítica en la etapa actual; más aún si el término internacional se caracteriza por una mayor flexibilidad derivativa que el nacional: importación — importador, importar, importado, importación; tesaurización — atesoramiento, atesorado, atesorar, atesorarse, etc.
La unificación de la terminología sociopolítica exige seleccionar el término que mejor se corresponda con lo designado por-
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Page 3…nteligible. Pero en el caso del bilingüismo, bajo condiciones de tendencias contrapuestas —la máxima correspondencia con la estructura de la lengua nacional y la tendencia a la internacionalización—, no resulta tan sencillo hacerlo. Algunos términos sinónimos, incluidas las parejas de dobletes, han arraigado tanto en el sistema que hablar de ordenarlo eliminando uno de los términos sinónimos significa no tener en cuenta las regularidades del desarrollo de la lengua.
El estatus del término sociopolítico: claridad, fundamentación teórica, adecuación al concepto, sistematicidad predeterminada por la concepción ideológica.
La ontología y la gnoseología materialistas marxista-leninistas permiten interpretar, por así decirlo, la filosofía del término: su unidad dialéctica con el concepto; la determinación del desarrollo de los sistemas terminológicos por factores extralingüísticos y lingüísticos; la interacción entre el contenido conceptual del término y su forma; el problema de lo general y lo particular en la terminología; la relación entre los elementos materiales, semánticos y conceptuales de la terminología; la jerarquía en la organización del sistema terminológico; el lugar del término en el sistema y de la terminología en la lengua literaria general; la diferencia entre el término técnico y el término de las ciencias sociales; la dependencia de este último respecto de la concepción ideológica; y la unidad dialéctica de lo internacional y lo nacional en la creación de sistemas terminológicos.
Todos los aspectos de la realidad, según la definición de V. I. Lenin, «solo parecen independientes, separados (besonders für sich bestehende). Solo en su conjunto (Zusammen) y en su r e l a c i ó n (Beziehung) se realiza la verdad»1. La ecología de los términos de las ciencias sociales (la interdependencia de los términos de las disciplinas sociales y su dependencia del entorno lingüístico general y del desarrollo de las ciencias sociales concretas) también supone esclarecer las relaciones entre los sistemas terminológicos de lenguas en contacto mutuo: en el sistema terminológico de cada lengua nacional hay términos que lo individualizan y otros que son comunes a los términos de los sistemas correspondientes de lenguas emparentadas estrechamente y de lenguas no estrechamente emparentadas, lo que permite hablar de cierto conjunto de parámetros comunes a los sistemas terminológicos de lenguas estrecha y no estrechamente emparentadas.
Cuando las lenguas están en contacto constante, su interacción hace inevitables las tendencias comunes en el desarrollo de los sistemas terminológicos de las lenguas en contacto. Ponerlas de manifiesto significa, ante todo, identificar las relaciones léxico-semánticas entre sus parejas de dobletes, que encierran cierto impulso para el desarrollo ulterior de los sistemas terminológicos.
1 Ленин В. И. Полн. собр. соч., т. 27, с. 178.
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Page 4«En los niveles ontológico y gnoseológico se observa la dicotomía de elementalidad e integralidad propia del hecho histórico. Por una parte, este constituye una formación jerárquica con determinados tipos de interrelaciones entre sus elementos constitutivos; por otra, es una totalidad definida, dotada de singularidad y, al mismo tiempo, de cierto grado de tipicidad»2. A nuestro parecer, la terminología sociopolítica de cada lengua nacional presenta una dicotomía semejante entre elementalidad e integralidad: por una parte, posee un sistema específico de relaciones entre componentes específicos; por otra, admite interrelaciones típicas también de otros sistemas análogos y está compuesta de componentes típicos.
Si existiera una relación motivada directa entre el concepto y el término, no habría lugar para hablar de análisis comparativo de términos. Pero la realidad sociopolítica (el sistema de realidades dentro del sistema de conceptos) se segmenta de manera diferente en distintas lenguas mediante recursos formales. Para la tipología léxico-semántica no es indiferente cómo y mediante qué recursos lingüísticos se expresa un sistema determinado de conceptos. Además, esta cuestión es una de las más importantes en el estudio de los sistemas terminológicos sobre bases lingüísticas.
La unidad de la organización semántica de la terminología sociopolítica se basa en correlaciones específicas entre tipos de complementariedad como la sinonimia, la hiponimia, la antonimia y la conversividad, así como otros tipos de complementariedad, agentividad e incompatibilidad. Consideramos que todas estas categorías son convencionales y relativas, y dependen de la concepción del investigador, pero no afectan a su ontología. Solo se puede hablar de correlación en la terminología sociopolítica dentro de los límites de una misma concepción ideológica, teniendo en cuenta que la dicotomía de primer nivel «sí»—«no» no siempre es suficiente.
La importancia social de los términos sociopolíticos exige controlar su creación y uso, pero dicho control conduce a resultados verdaderamente científicos solo cuando lo ejerce aquella parte de la sociedad cuyos intereses coinciden con el curso del desarrollo histórico y que, por consiguiente, requiere conocimientos objetivos.
El sistema de términos es resultado de la actividad de la conciencia humana, pero un mismo individuo puede interpretar de distintas maneras los mismos fenómenos sociales y elaborar, en consecuencia, diferentes clasificaciones. Esta actividad subjetiva del ser humano como factor de la evolución semántica de las palabras debe tenerse especialmente en cuenta al investigar la terminología que expresa conceptos sociopolíticos. Así, el cambio de las relaciones entre los términos de las ciencias sociales
2 Уколова В. И. Исторический факт как система.—В кн.: Системный метод и современная наука. Новосибирск, 1972, вып. 2, с. 148.
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Page 5está condicionada por la interacción de factores de orden objetivo (relaciones sociopolíticas y socioeconómicas) y subjetivo (la actividad clasificadora de la conciencia humana). En definitiva, la sociedad consolida o rechaza los términos sociopolíticos recién acuñados, y en ello desempeña un papel decisivo el factor extralingüístico: la lucha de ideas.
En nuestro tiempo, cuando los anticomunistas entre los teóricos burgueses y socialreformistas no solo no han depuesto las armas, sino que lanzan ataques cada vez más encarnizados contra los fundamentos del socialismo, defendiendo los pilares del capitalismo, la tarea de la ciencia marxista-leninista consiste en desenmascarar el sentido hostil de sus construcciones teóricas, en las que la terminología desempeña un papel considerable. Nos referimos, ante todo, a términos como «capitalismo popular», «Estado del bienestar», con los que los ideólogos burgueses contemporáneos encubren la vieja esencia del imperialismo, con todos sus vicios y contradicciones.
Es indudable que términos como proletariado, comunismo, clase obrera, competencia, imperialismo se emplean con distintos significados conceptuales en la literatura marxista y burguesa, revelando la orientación de clase de la publicación. Este hecho suele plantear dificultades en la práctica de la traducción: la falta de una comprensión clara del significado conceptual de los términos sociopolíticos básicos conduce a la simple sustitución por sus equivalentes formales, lo que distorsiona por completo el sentido de la literatura traducida o induce a error al lector acerca de la verdadera posición del autor, ocultando su adscripción político-partidaria. Así pues, el componente de valoración de clase se manifiesta tanto en la creación de términos de las ciencias sociales como en su uso. De ahí la necesidad de tener en cuenta la homonimia ideológica de los términos sociales y, ante todo, considerarla en el proceso de traducción.
Se acepta generalmente que el uso de un término es estilísticamente neutro. En el caso del término sociopolítico, este aspecto requiere algunas precisiones. El punto de partida es que la lucha de ideas se manifiesta en la formación y el funcionamiento de los términos sociopolíticos. Estos cumplen una función cognitiva y acumulativa teniendo en cuenta el concepto ideológico que reúne los conceptos correspondientes, lo cual los distingue de la terminología técnica. Pero si un término sociopolítico tiene una carga ideológica y una expresividad ideológica, ¿puede hablarse de su neutralidad semántica? La cuestión parece discutible.
Consideramos que debe distinguirse entre el estatus lingüístico y el estatus discursivo del término sociopolítico. Dentro de su sistema es estilísticamente neutro; en un contexto concreto, su significado puede cambiar, adquiriendo
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Page 6matices emocionales. En tales casos, el significado del término consta de semántica significativa (componente cognitivo) y de una sema expresiva. Aun cuando adquiere funciones diferentes, el término sociopolítico conserva su esencia científica. La prosa de V. I. Lenin ofrece ejemplos interesantes del uso de términos con un componente expresivo. Lenin emplea a menudo el término burguesía con verbos de matiz emocional y despectivo, como avanza a trompicones, se arrastra («La revolución avanza, y detrás de ella la burguesía avanza a trompicones», t. 36, p. 151), y con adjetivos como pérfida, astuta, inestable, que añaden nuevas semas al semema principal del término, coincidente con el concepto, sin alterar su esencia científica.
La determinologización es una cuestión de otro orden. Sin duda, es propia de todos los sistemas terminológicos, incluido el sociopolítico, y constituye una de las vías activas de ramificación del léxico de uso general.
La especificidad de la representación de los fenómenos sociales mediante signos lingüísticos radica en que uno de los componentes de la situación gnoseológica —el sujeto cognoscente—, al fijar el objeto conocido (la realidad objetiva) en un signo lingüístico (término), no siempre está interesado en reflejar su verdadera esencia. De ahí la aparición de términos que velan la esencia de los conceptos designados. Por consiguiente, es necesario aplicar un enfoque de clase a su interpretación.
A nuestro juicio, debe distinguirse entre el uso de los términos sociopolíticos y su percepción. Nos referimos al hecho de que los términos empleados en el periodismo, la prensa y la literatura de creación, aun cuando se utilicen con su significado propiamente científico, pueden ser percibidos de distintas maneras por los lectores. El grado de asimilación de la precisión terminológica de las denominaciones sociopolíticas aumenta como consecuencia de la difusión de los conocimientos sobre la sociedad.
Así pues, en la lengua: una definición precisa es condición necesaria para que un término pase a formar parte de un sistema terminológico determinado; en el habla: conservación de la esencia del significado y peyoración como resultado del condicionamiento connotativo.
Consideramos que los principios fundamentales del funcionamiento de la terminología sociopolítica son los siguientes: máxima correspondencia entre el término y el concepto, precisión de este cuando sea necesario mediante definiciones o glosas, y uso máximo de términos del mismo tipo para expresar conceptos del mismo tipo.
La dualidad de la función comunicativa de la terminología sociopolítica —su proyección no solo hacia la satisfacción de las necesidades de comunicación interna, nacional, sino también hacia la comunicación externa e internacional—, como uno de los aspectos del acercamiento funcional de las lenguas en dirección a la equiparación de su estatus en las condiciones de la revolución científico-técnica, aumenta constantemente. Aspecto filológico-ideológico es-
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Page 7El estudio de los términos sociopolíticos presupone una mayor identificación y análisis de los procesos actuales de desarrollo y funcionamiento de la terminología sociopolítica de las lenguas nacionales en un amplio contexto internacional, tanto desde el punto de vista de su funcionamiento como desde el punto de vista de la cultura del habla.
Es mucho más difícil hablar de la codificación de la terminología sociopolítica que de la terminología de las ciencias técnicas. Esto se debe a su carácter de ciencia social y a su amplio uso en la esfera de la vida pública. En el proceso de construcción lingüística y de formación de un fondo terminológico común a las lenguas, la evaluación de los términos sociopolíticos debe centrarse principalmente en su comodidad informativa, su claridad ideológica, su conformidad con el principio de internacionalización y su relación con las nociones generales de norma en la lengua literaria.