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LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI XXXVI (1996)

LIETUVIŲ KALBA: TYRĖJAI IR TYRIMAI

Audronė KAUKIENĖ

RELACIONES DEL TEMA ī(i̯ā) DE LA LENGUA PRUSIANA CON OTROS TEMAS

1. La lengua prusiana ha conservado mejor que las otras lenguas bálticas el tema nominal ī/ī̯ā, que prolonga un antiguo tipo de flexión indoeuropeo; por ejemplo, sánscrito devī, devyas «diosa», gótico bandi, bandjos «vínculo, atadura», lituano patī, pačios, letón patī, pašas. Es cierto que los nombres prusianos de tema ī/ī̯ā no siempre se distinguen fácilmente de las palabras con otras consonantes finales de tema palatalizadas (inconsistencias ortográficas, variación dialectal, mezcla de temas, etc.). En el vocabulario de Elbing, las palabras prusianas de tema ī/ī̯ā-, ē- e i- se reconocen con mayor claridad por las terminaciones del nominativo singular o plural: asy, culczi, crausy, crausios (ī/ī̯ā); saule, wosee, raples (ē); antis, plienis «ceniza» (i). En los catecismos aparecen formas de diversos casos, pero es más difícil determinar el tema debido a una mayor mezcla de temas y a la convergencia de las consonantes finales palatalizadas. Hasta ahora, la literatura lingüística ha dedicado relativamente poca atención a estas cuestiones; no se han determinado las características semánticas y estructurales morfológicas de las palabras con esta consonante final de tema, ni se han examinado los criterios para distinguir los temas ī/ī̯ā de otros (en especial, ē). En diversos trabajos de carácter etimológico hay observaciones puntuales al analizar uno u otro ejemplo, de las que se desprende que sus autores sostienen opiniones diferentes.

La naturaleza de los materiales del vocabulario de Elbing y de los catecismos, así como el conjunto de cuestiones que se examinan, difieren tanto que es necesario analizarlos por separado. Las conclusiones obtenidas del análisis de los sustantivos del vocabulario de Elbing podrán aplicarse posteriormente al examinar los ejemplos de los catecismos, mucho más variados, pero también mucho más problemáticos.

2. Los sustantivos del vocabulario de Elbing se analizan en el siguiente orden: primero se registran todos los ejemplos posibles; después se examinan su origen, estructura y formación, así como sus características semánticas.

2.1 En el vocabulario de Elbing se han encontrado 30 sustantivos del tipo analizado. La mayoría está escrita en nominativo singular; los ejemplos de nominativo plural son menos frecuentes.

2.1.1. No todos los autores interpretan de la misma manera la terminación del nominativo singular -y o -i. V. Mažiulis recomienda leer -ī tanto en PKP II como en PKEŽ (estas variantes de lectura se indican más adelante en la lista entre corchetes), reconociendo claramente en todos los casos un tema ī/ī̯ā. En cambio, J. Endzelynas, en la parte léxica de «Senprūsių valoda» (DI IV −2), veía aquí una -i breve (las variantes de lectura se indican entre paréntesis), a la que daba diversas interpretaciones morfológicas (tema ē, dual de tema i, etc.). Sin embargo, el material de Elbing

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del vocabulario permite distinguir con mucha claridad las terminaciones de los temas; al menos, el nominativo singular del tema ī/ī̄a no debería suscitar ninguna duda. Se han encontrado 25 ejemplos de este tipo:

1) asy [azī], (azi) «cabra»,

2) bleusky [bl’auskī] «junco»,

3) dusi [dusī], (dūsi) «alma»,

4) garkity [garkītī] «mostaza»,

5) kekti [kekstī] «trenza»,

6) kiosi [k’asī] «copa»,

7) cosy [kāsī] «coserė (garganta, conducto respiratorio)»,

8) craysi [kraisī] «paja»,

9) crausy [krausī] ”peral (árbol)”,

10) culczi [kulsī] ”se golpeará”, (<*kulše),

11) louki [lunki (lākī?)] ”sendero”,

12) ludini [l’ūdini] ”ama de casa”,

13) mary [marī] ”lagunas”,

14) nozy [nāsī] (nōsi; ¿nominativo dual?) ”nariz”,

15) noseproly [nasiprahī] ”pañuelo”,

16) pelki [pelkī] ”pantano”,

17) plauti [plautī] ”pulmones”,

18) posty [pāstī] ”pastoreo”,

19) soanti [spankstī] ”cubo”,

20) stabni [stabnī] (<*stabine, tā Trautmanis Apr. Spr. 435) ”horno”,

21) staydy [skaidī] ”heno”,

22) wolti [valtī] ”espiga”,

23) wubri [bruvī] ”pestaña, ceja”,

24) sansi [zansī], (zansi) ”oca”,

25) sari [zarī], (zari) «brasas».

2.1.2. Como ya hemos visto en los ejemplos (véase 1.), en el glosario de Elbing se encuentran formas de nominativo tanto singular como plural de todos los temas, pero no hay ni un solo ejemplo auténtico de tema en īa. ¿Había en prusiano palabras de este tipo, como el lituano giria, el letón dzira? Los datos muestran que la *-a final tras vocal solo aparece en posición intervocálica: slayo «ramas», sloyo «follaje», crauyo «sangre» (de *kraujā; compárese también nom. sg. krawia III, krēwiew II, acc. kraugen I, krawian III); con el sufijo -ij-ā, claywio [klaivija] «carne (tocino)», tarbio [karbija] «carbón». La única excepción con -ij-ā final tras consonante sería la adaptación del eslavo occidental syrištė — satristio «suero», si realmente ha de leerse [sutrist’ā] (así PKP II 273), y no [sutristija].

2.1.3. En el glosario se hallan 5 sustantivos plurales con la terminación -ios o -yos (de *-jās): brunyos [brunās] «armadura», dragios [dragās] «levadura», knupios [k(a)napjās] «cáñamo», crausios [kraus’ās] «peras» y

1 La forma bruwi es, desde luego, indiscutible desde el punto de vista etimológico, pero esta lectura (véase PKP II 261) no es necesaria: aquí podría tratarse no de un error de escritura, sino de un fenómeno de la propia lengua —metátesis (compárese Endzelīns DI IV—2 341).

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lisytyos [līsītās (līz-?)] «recinto para herrar caballos». Como el nominativo singular con la terminación *-jā no es propio del dialecto del glosario de Elbing, todas estas palabras han de considerarse temas en ē/ijā. Esto también queda confirmado por la comparación de crausy (árbol) y crausios (frutos). Al parecer, forman un único paradigma, al igual que el lituano kriaušė: kriaušės. Precisamente por ello, crausios debería leerse no [krausijās] (así PKP II 281), sino [krausās]; compárese Būga I 478, Mažiulis PKEŽ II 266–268.

2.2. El origen de los sustantivos en ē/ijā examinados es bastante diverso: hay tanto vocablos heredados antiguos como formaciones nuevas y préstamos.

Los más antiguos tienen cognados de distintos temas en muchas lenguas emparentadas: son nozy «nariz», mary «mar», sansy «ganso», wubri «pestaña». plauti «pulmones» y woltī «espiga» tienen cognados en las lenguas bálticas y eslavas; asy «linde» solo en las bálticas (los parientes en otras lenguas no pueden considerarse cognados por las diferencias estructurales o semánticas); culczi «cadera», pelky «pantano» y sari «brasas» solo en las bálticas; dragios «levadura» y kiosi «copa» solo en las eslavas. Muchas de las palabras analizadas son formaciones nuevas del prusiano (lo que indica una productividad bastante alta de este tipo): bleusky «junco», kexti «trenza», caysi «paja», louki «camino», posty «pastoreo», soanxti «chispa», stabni «horno», staidy «jamón». También se consideran formaciones nuevas el compuesto noseproly «orificio nasal» y los derivados ludini «ama de casa», lisytyos «recinto» y cosy «cuchara de madera» (el origen común de esta última palabra y del lituano kosere no ofrece dudas, véase Mažiulis PKEŽ II 247, pero las diferencias estructurales impiden considerarlas cognados). Los préstamos indudables son los eslavismos dusi «alma» y garkity «mostaza», y el germanismo (posiblemente llegado a través de las lenguas eslavas) brunyos «armadura». Los préstamos muy antiguos y de origen no del todo claro son knapios «cáñamo» y crausy «pera»: crausios «peras». Algunas de estas palabras pasaron del prusiano (u otras lenguas bálticas occidentales) a las lenguas bálticas orientales o a sus dialectos; por ejemplo, dragios → lituano de Prusia drāges, crausy → lituano kr(i)aušė.

2.3. Los sustantivos en ē/ijā del glosario de Elbing presentan ciertas particularidades estructurales y derivativas. Identificarlas puede facilitar la distinción de los ejemplos de este tipo frente a palabras de otros temas, sobre todo al analizar el material de los catecismos.

Muchas de las palabras analizadas son radicales o tienen sufijos primarios, pero también hay palabras polisilábicas con sufijos secundarios claros, incluso compuestos (además de noseproly «orificio nasal», cabe recordar aquí también un compuesto muy antiguo, con cognados en lenguas emparentadas, pero conocido solo por el catecismo III: waispat̄tn «señoría»). No se ha registrado ningún vocablo con prefijo; al parecer, la formación prefijal era más propia de los temas en ē, por ejemplo, ponasse «zona bajo la nariz», podūcre «hijastra», o derivados de verbos con prefijo: abstocle «tapa», auklextes «residuos», sawayte «semana», etc.

2.3.1. Muchos sustantivos radicales son derivados de verbos. Los deverbativos indudables son dragios «levadura» (del báltico-eslavo *dreg- «temblar / desmoronarse, sacudir / caer», véase Mažiulis PKEŽ I 217), kiosi «copa» (del báltico-eslavo *kēs- «cortar, segar», véase Mažiulis PKEŽ II 189–191), cosy «cuchara de madera» (: lituano kósėti, letón kāsēt, sánscrito kāsate, etc.; Endzelīns DI IV–2 243),

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sari «brasas» (: žėrėti Endzelīns DI IV—2 298). Hay menos diminutivos. El sustantivo crais «heno» está relacionado morfológicamente con craysi «tallo, paja» (véase Mažiulis PKEŽ II 253); el adjetivo *pelk- «gris» está relacionado con pelky «pantano» (Mažiulis PKEŽ II 290, nota 140). V. Mažiulis tiende a considerar que muchos sustantivos del tipo analizado son adjetivos sustantivados: no solo pelky, sino también el desustantival crayši o el deverbal bleusky «junco» (de *bleusk- «agitar, adelgazar, ablandar», véase PKEŽ I 147—148). Ya no se trata de cuestiones relativas a la formación o la etimología de palabras aisladas, sino de cuestiones relacionadas con la historia de todo el tipo de tema ī/iā (véase una exposición más amplia en 5.).

2.3.2. Los sustantivos con sufijo presentan algunas particularidades estructurales y morfológicas que los reúnen en ciertos grupos estructurales-semánticos.

En primer lugar, cabe mencionar los derivados verbales con el sufijo -tā: kešti «trenza» (de *kes- «desgarrar, peinar»), plauti «pulmones» (de *pleu- «fluir»), posty «pastoreo» (del báltico occidental-eslavo *pās- «pastorear, proteger»), soanxti [spankstį] «chispa» (: lie. spingėti, ap-spangęs, la. spuogāt «brillar»). Wolti «espiga» es estructuralmente similar a estos, aunque está formado de otra manera. El sufijo -tā recuerda al sufijo secundario -īt-ā, con el que se formó el deverbal lisytyos «recinto para herrar caballos» (de *lis- «(hacer) estrecho», véase Mažiulis PKP II 257); el préstamo garkity «mostaza», formado de manera muy similar, está próximo a este (del polaco gorczyca).

Otro grupo de palabras lleva el sufijo -(i)n-ī: se trata de los denominativos stabni «horno» (: stabis «piedra») y ludini «ama de casa» (formado a partir del préstamo ludis «amo de casa»).

Con el sufijo -s-ē se formó el deverbal culczi «muslo» (de *kulk- «doblar(se)»; según V. Mažiulis, es un adjetivo sustantivado, báltico fem. *kulksī «doblada», véase PKEŽ II 297—299).

Algunas palabras de tema ē o ī también pueden llevar sufijos similares, aunque no del todo idénticos en cuanto a formación y significado. Por ello, además del criterio estructural, también es muy importante el criterio semántico.

2.4. Los significados de las palabras analizadas son bastante diversos, pero puede observarse la formación de ciertos grupos semánticos:

a) nombres de partes del cuerpo: kešti «trenza», kosy «trenza», culczi «muslo», nozy «nariz», noseproly «orificio nasal», plauti «pulmones», wubri «pestaña»; III āustin «hocico, fauces» (por desgracia, se desconoce el nominativo) encajaría muy bien entre estos ejemplos, y quizá también algunos otros sustantivos de los catecismos;

b) objetos de la naturaleza inanimada: asy «linde», louki «camino», mary «laguna», pelky «pantano» (aquí también encajaría muy bien III žūrin «mar», sobre lo cual véanse además 4.1. y 4.3.), soanxti «chispa», sari «brasas»;

c) plantas y sus partes: bleusky «junco», garkity «mostaza», craysi «paja», knapios «cáñamo», wolti «espiga»;

d) actividades humanas y sus productos: kiosi «copa», posty «pastoreo», stabni «horno», staydy «heno», dragios «levadura», lisytyos «recinto para herrar caballos», préstamo brunyes «armadura»;

e) nombres de personas del género femenino y de agentes: junto a E ludini «ama de casa»—

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Entre los sustantivos antiguos de tema ī/īā conservados en los catecismos, cabe mencionar el acusativo mārtin «novia», waispatin «señora», probablemente también schlušnikin «sirvienta», y el nominativo trintawinni «vengadora» (con el sufijo -in-, cf. 2.3.2.).

Por otra parte, los nombres de árboles (excepto crausy «peral») y de aves (excepto sansy «ganso») no son característicos de este tipo: estas palabras suelen tener tema en ē, por ejemplo, addle «abeto», berse «abedul», lipe «tilo», laxde «avellano», wobalne «manzano» y otros; gerwe «grulla», sarke «urraca», warne «cuervo» y otros.

2.4.1. Al igual que los sustantivos de otros temas femeninos, los sustantivos colectivos de tema ī/īā pueden aparecer no solo en plural (brunyos «armadura», dragios «levadura», lisityos «recinto para herrar caballos»), sino también en singular: bleusky «junco (juncos)», craysi «paja (pajas)», mary «mar», plauti «pulmones», sari «brasas», etc.

3. En el dialecto de los catecismos resulta mucho más difícil reconocer las formas con final de tema suave. Lo más adecuado para ello sería el nominativo singular o plural, porque en estas formas, a pesar de las modificaciones del vocalismo, la presencia o ausencia de -s final permite distinguir algunos temas. Lamentablemente, no hay formas fiables del nominativo plural, y en el nominativo singular la terminación -i puede continuar tanto el histórico *-ī como *-ē. Así pues, surge de inmediato no solo el problema de distinguir las palabras de tema ī(īā) y las de tema en ē, sino también el de la relación histórica entre estos temas. Más adelante se tratará la relación histórica entre los temas (véase 4.). El material documentado en los catecismos muestra la convergencia de todos los finales de tema suave y la coincidencia de las terminaciones de muchos casos: gen. sg. -is, dat. -i, acc. -in / -ien, gen. pl. -in, dat. -imans, acc. -ins / -iens. Es necesario buscar todos los medios posibles que ayuden a determinar el tipo de declinación de una u otra palabra. Pueden proponerse los siguientes criterios:

a) Comparación e t i m o l ó g i c a, que permite considerar de tema ī/īā las palabras de este tipo heredadas del indoeuropeo común o del báltico común, por ejemplo, *patī, *veīs-patī o *martī.

b) El material del glosario de Elbing: palabras comunes, semejanza estructural, derivativa o semántica. Es cierto que no se pueden equiparar los dialectos prusianos que han llegado hasta nosotros: los separan tanto el tiempo como la distancia; sin embargo, en cualquier caso, son dialectos de una misma lengua. Además, en el dialecto del glosario de Elbing no se han observado indicios destacados de mezcla de temas, por lo que su material resulta muy adecuado como base para estudiar la historia de los tipos de declinación prusianos.

c) Análisis estructural interno de la lengua de los catecismos. En los catecismos encontramos formas de diversos casos y de distintas clases de palabras, que es necesario examinar por separado.

3.1. Sustantivos

Evidentemente, es muy difícil determinar la cantidad exacta de ejemplos del tipo estudiado. Aquí se intentará examinar todos los casos posibles, más o menos fiables, revisando sucesivamente las formas de caso disponibles.

3.1.1. La terminación -i o -y del n o m i n a t i v o singular, como ya se ha mencionado (3.), puede interpretarse tanto como *-ī como *-ē. En la bibliografía lingüística puede observarse la siguiente regularidad: en la mayoría de los casos dudosos, primero

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se tiende a reconstruir formas de tema en ē. Al parecer, aquí ejercen una fuerte influencia las lenguas bálticas orientales, mejor conocidas y con un tema en ē muy productivo. Esta sugestión psicológica lleva a considerar temas en ē no solo los ejemplos de los catecismos que tienen correspondencias de este tipo en el vocabulario de Elbing (p. ej., kurpi III y kurpe E, korpe GrG «zapato, calzado»), sino también todas aquellas palabras que no tienen ninguna correspondencia e incluso, a veces, las que tienen en el vocabulario de Elbing correspondencias de tema en ī/īā (p. ej., V. Mažiulis, al reconstruir dusì E como *dūsī, duda de si *dūsì del catecismo III no procede de *dūsē; véase PKEŽ I 241).

Es completamente evidente que los temas en ē y ī/īā se aproximaron primero en posición átona, pues la terminación acentuada del nominativo permanece sin estrecharse en todos los casos disponibles, p. ej., semmē III (same E) «tierra», giwei III [give-i] «vida» (sobre el participio aulausē, véase 3.5.). Si los dos temas no llegaron a coincidir por completo, en el dialecto de los catecismos habría que demostrar antes la existencia del tema en ē que la del tema en ī/īā, pues solo contamos con el par de ejemplos mencionados para atestiguarlo (¡en el vocabulario de Elbing este tema es bastante productivo!).

Además de kurpi, ya mencionado, y de palabras como brati «hermano», duckti «hija» y mūti «madre», de tema consonántico histórico, cuya -i sin duda debe proceder de *-ē (cf. E brote y mothe), los catecismos contienen además varios sustantivos con terminación de nominativo -i (todos los ejemplos proceden del catecismo III): kaāubrī² «cardo», kirkī² «iglesia», perōni «comunidad», rīki ar rycky «señorío», strigli² «cardo (¿cardos?)», supūni «señora», teisi «honor» y trintawinni «vengadora». V. Mažiulis deriva las terminaciones -i de todos estos ejemplos de *-i<-* -ē átono; véanse, respectivamente, PKP II 204, 260, 325, 321, 304, 269, 279, considerándolos históricamente temas en ē (cf. también PKEŽ II 60, 193). Sin embargo, estas palabras son bastante diferentes entre sí, por lo que también cabe interpretarlas de distintas maneras.

Es muy plausible que el sustantivo kirkī, préstamo del alemán Kirche «iglesia», debiera ser de tema en ē; probablemente también perōni deba considerarse de tema en ē; cf. medione «caza», de estructura y formación similares, en E (véase también 3.1.4.).

Los nombres de personas de género femenino trintawinni y supūni (préstamo del polaco *žu-pani) deberían considerarse de otro modo. Tanto la estructura como la semántica indican que habría que clasificarlos como temas en ī/īā (cf. 2.3.2. y 2.4.). También encajaría bien aquí *schlūsniki (la forma schlūsnikaī del catecismo III probablemente surgió por influencia del pronombre precedente štai:... štai ast Deiwās schlūsnikaī / aina Trintawinni prei sūndin; así parece haberlo conjeturado también J. Endzelynas; véase DI IV–2 301), acusativo schlūsnikaṇ (véase más adelante 3.1.4.) «sirvienta»: masc. *schlūsnik(a)s, acus. schlūsnikaṇ, nom. pl. schlūsnikaī «sirviente».

kaāubrī [kāubri] «cardo» y strigli «cardo» admiten dos interpretaciones. Por su semántica se asemejan a los nombres de plantas de tema en ī/īā del vocabulario de Elbing (véase 2.4.-c). Como la mayoría de las palabras de este tipo estructural, tanto kaāubrī (de *kaub- «doblar», véase Mažiulis PKEŽ II 60) como strigli (: lituano strigti, letón…

2 Las formas kaāubrī y strigli aparecen en contexto de acusativo (...kaāubrī bhe strigli turei tans tebbei pijst), y la forma kirkī en contexto de genitivo (...steisei kirkī swaise marten), pero estructuralmente deben considerarse nominativos; véase Mažiulis PKP II 204, PKEŽ II 60, 193 (aunque Trautmann Apr. Spr. 358 corrige kirkis).

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strigt, véase Endzelīns DI IV–2 317) son derivados deverbales. Sin embargo, ninguno de los ejemplos del vocabulario (salvo noseproly «moco», cuyo segundo componente es de origen incierto) no solo carece de los sufijos r-ī y l-ī, sino que ni siquiera termina en estas secuencias. En cambio, no faltan sustantivos de tema en ē con los sufijos -r-ē y -l-ē: paustre «desierto», adle «abeto», raples «tenazas», dumsle «pino», stacle «puntal», etc.

3.1.2. No hay ningún ejemplo de genitivo completamente seguro. La forma teisīs III (laikutei dwzgubbus t e i s ī s werts) «del honor» podría pertenecer no solo a un tema en ē (: lituano tėisė), sino también a uno en ī/īā (su estructura y semántica recuerdan a *dūsī; véanse también 3.1.4. y 3.1.).

En las lenguas indoeuropeas que han conservado el tipo de flexión en cuestión, la terminación del genitivo suele ser *-i̯ās (es decir, de tema en i̯ā); cf. sánscrito devyās, gótico bandjos, lituano marčios. El dialecto del vocabulario de Elbing pudo haber tenido también esta terminación; junto al nom. garkity «mostaza», Mažiulis reconstruye el gen. sg. *garkīt’ās, PKĖŽ I 328. Sin embargo, difícilmente podría haber conservado tal terminación el dialecto de los catecismos, donde se generalizó la terminación -is para todas las consonantes finales palatalizadas, p. ej.: gj̄wis «de la vida», kirkis «de la iglesia», Wosis-pile «castillo de la Cabra», Sawlis-kresil «sillón del sol» (tema en ē); powaisennis «de la conciencia», naseilis I, noseilis III [nōselis] «del espíritu» (tema en i̯ā); etnistislaims III «rico en gracia» (tema en i o en ī/īā)³. Analizar la terminación del genitivo resulta difícil debido a la escasez de formas de este caso: muy a menudo, en lugar del genitivo esperado, encontramos en los catecismos una forma de acusativo, p. ej., …esse wissawidiskan wargan / Kermenes bhe D ā ū s i n / Labbas bhe T e i s i n išraikilai III 577–8.

3.1.3. No se han registrado formas de dativo en los catecismos.

3.1.4. Hay más formas de acusativo que de los demás casos. Las palabras más antiguas de este tipo tienen la terminación -in: mārtin III, Waispattin III. Esta terminación recuerda al sánscrito -īm y difiere de la terminación de tema en i̯ā de otras lenguas (p. ej., lituano marčią). Es cierto que, junto a la forma mārtin III, el catecismo presenta también mārtan (en contexto de genitivo): steisei kirki swaise m ā r t a n. Si no se trata de un error tipográfico, podría ser algún fenómeno morfológico nuevo; cf. las formas con variación semejante madlan III y madlin III (2x) «oración», y, en cuanto al pronombre tirtan «tercera» (fem.), véase más adelante (3.4.4.).

El préstamo *dūsī (dusi E) tiene tres formas de acusativo, todas con la terminación -in: dūsin, dausin y dousin III.

Quizá los temas en ī/īā se distinguían de los demás sustantivos con consonante final palatalizada porque en acusativo tenían la terminación -in, y no -ien (-ian o -en). Los sustantivos de otros temas suelen presentar terminaciones variables, p. ej., semmin I / semmien, semien (9x) II, III «tierra», nacktin I / nacktien III «noche», etwerpsennin III / etwerpsennien III, etwerpsennian II «perdón». Por tanto, al parecer no deben considerarse temas en ī/īā los sustantivos cuyo acusativo tiene la terminación -(i)en: perōnien III / perōnin III «comunidad» y kirken II / kirkīn.

3 Algunos sustantivos de tema en ia presentan otras terminaciones. Son casos muy raros: tawuschies II, tawischas III [tavišas] (junto a tawischis I) «prójimo», nierties III «riñón» y rikijas III «señor».

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I, kirkin III «iglesia» (el nominativo de esta palabra termina en -i, véase 3.1.1.), o arien «cereales» (V. Mažiulis ve aquí un adjetivo sustantivado *ari, véase PKEŽ I 93). Desde luego, si no se ha documentado tal forma, los ejemplos aislados con la terminación -in todavía no permiten extraer conclusiones sobre el tema (p. ej., austin «fauces», pramadin «intercesión» III), a menos que aparezcan otros criterios estructurales o semánticos (p. ej., schlūšnikin «sirvienta», véase 3.1.1.). Cuantos más ejemplos con la terminación -in se hayan registrado, más probable es que la palabra sea de tema ē/ā. Podrían considerarse palabras de este tipo riki «señorío» (préstamo del gótico reiki) y teisi «honor» (los nominativos de ambas terminan en -i, véase 3.1.1.): rīkin III (4x) y teisin III (4x), teischin III.

3.1.5. No se han encontrado formas de nominativo plural en los catecismos.

3.1.6. En posición de genitivo plural se ha empleado la forma dusin III:...beggi tennei budē kirschia jouson D u = s ī n. La terminación del genitivo plural -in es característica de todos los sustantivos con final de tema palatal. Es cierto que la preposición kirsa «sobre» suele usarse con acusativo, pero en ese caso cabría esperar la terminación -ins (véase 3.1.8.).

3.1.7. No se han documentado formas de dativo plural. Es cierto que en posición de dativo se ha registrado la forma waispattin III: Steimans Butta Rikijans bhe Bntas W a i s p a t t i n. A juzgar por Rikijans, debería tratarse de una forma de acusativo.

3.1.8. Tenemos dos formas de acusativo, ambas empleadas en posición de objeto indirecto: dusin (véase 3.1.6.) y waispattin (véase 3.1.7.). La terminación -in en lugar de la esperada -ins, si no se trata de un error de escritura, podría ser un indicio de tema ē/ā.

3.2. Adjetivos

Dauguma katekizmuose rastų būdvardžių yra kieto kamiengalio — paradigma -(a)s, -a, -an. Minkštojo kamiengalio būdvardžių yra kiek mažiau, tačiau gana įvairių. Kai kurias moteriškosios giminės formas galima laikyti ē/ā-kamienėmis. Pirmiausia čia minėtinas pavyzdys gillin III: Stwi dai Deiws aīnan g i l l i n maīgun krūt nostan smunentinan (maīgun, sprendžiant pagal formą, yra acc. sg. fem., nom. sg. turėtų būti *maigā > *maigū). V.Mažiulis PKEŽ I 363, rekonstruodamas nom. sg. fem. *gilī, čia pat nurodo masc. *gilus = lie. gilus, la. dzils. Atstatant u-kamienę vyriškosios giminės formą, matyt, pirmiausia remiamasi etimologinėmis paralelėmis ir paradigmos -us, -i, -u senumu. Pačioje prūsų kalboje tokia paradigma niekur nėra paliudyta. Lietuvių kalbos u-kamienius būdvardžius dažnai atitinka a-kamieniai, pvz., kārtai ”kartūs”, rāms ”doras”: ramūs, sparts ”stiprus”: spartus. Visi katekizmuose rasti būdvardžiai, kuriuos galima laikyti u-kamieniais, galūnę -us turi po priebalsio g: augus ”gobšus”, preitlangus ”lengvas”, acc. sen...pollīgun ”su lygiu”, polīgon ”panašų”, neutr. (adv.) polīgu ”panašiai”. Tiesa, būdvardžiai *leng-u-/lang-u ”lengvas” ir *lig-u ”lygus” turi u-kamienių etimologinių paralelių giminiškose kalbose, tačiau jie abu prūsų kalboje yra priešdėlių vediniai. Nė vienas iš šių pavyzdžių neturi moteriško-

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ninguna forma femenina que pudiera confirmar que realmente son de tema en u, y que la u de la terminación no sea una vocal de apoyo aparecida al acortarse la terminación después de una consonante velar (cf. asmus «eje» después de la labial m). Además, en prusiano los adjetivos femeninos de tema ē/ī ā pueden coexistir con formas masculinas de otros temas (a-, o especialmente i/ī ā-).

En primer lugar, cabe mencionar el ejemplo postippin «extensa» (fem.):...kādi tans stan postippin Chrītjāniskan / nosemmien preiwackē, senrīnka («la cristiandad extensa»). Como muestra el adverbio postippan «por completo», la forma masculina debería ser de tema en a.

Visiškai drąsiai galima kalbėti apie paradigmą -is, -ī, -i(n). Nėra jokių duomenų, bent jau katekizmuose, apie ē-kamienius prūsų kalbos moteriškosios giminės būdvardžius (plg. lie. didelis, didelė, medinis, medinė ir kt.). Šio tipo minkštojo kamiengalio būdvardžiais laikytini aruvīs ”tikras”, sudurtiniai wyssen mukis II, acc. wissemokin II, wissemukūn III ”visagalis”, ackewīstin III ”akivaizdu (akivaizdžia)”, gal ir Elbingo žodynėlio gailis ”baltas” (Mažiulio PKEŽ I atstatoma *gailas), callestis [kaltiskā PKP II 286] ”avilinis” junginyje callestis klokis ir mynsis ”uždaras” — jie pateikti ne įprastine niekatrosios giminės forma su galūne -an. Iš tokių būdvardžių padaromi prieveiksmiai (= prieveiksmiškai vartojamos niekatrosios giminės formos) paprastai baigiasi -i, pvz., arwī ”tikrai”, perarwī ”iš tikro”, isarwī ”ištikimai, akiwījstin ”akivaizdžiai”, gal ir emperri ”bendrai”.

3.2.1. Hay muchísimos ejemplos de este tipo con el productivo sufijo adjetival -ing-. Junto a las formas masculinas nom. sg. con terminación -ing-(i)s, se emplea la forma femenina -ingi (*-ing-ī) y la neutra -ingi, -ingin⁴. La terminación abreviada (átona) del nominativo femenino ya no se distingue gráficamente de la forma neutra. Además, en los catecismos a menudo se usan adverbios de forma similar en lugar de los adjetivos esperados, p. ej., issprettengi «comprensiblemente», musīngin «posible» o glandewingei «consoladoramente». No siempre podemos decir con exactitud qué forma tenemos en cada caso. Por eso reuniremos aquí todos los ejemplos femeninos más o menos seguros: nom. sg. ainaseilngi III «solitaria» o «solitariamente» (Kawīda aina ticra widdewū bhe a i n a s e i l i n g i ast), acc. sg. a u s c h a u d i w i n g i n Aucktairikijskan «autoridad superior confiable» III y warewingin III (postan w a r e w i g i n rankan Deiwas «bajo la poderosa mano de Dios»). Cabe señalar que todos los ejemplos de acusativo singular, tanto femeninos como masculinos, tienen la terminación -ing-in (¡no hay ni un solo ejemplo con -en o -ien!).

3.3. Numerales

Del mismo tipo estructural que los adjetivos ya descritos es el numeral ordinal tirt(i)s (tirts I, tirtis II, tīrts III), fem. tirti (Stai T i r t i Maddla ”die D r i t t e Bitte”) III. Mažiulis propone leer la forma tirti como [tirtū] PKP 320

4 En prusiano, a diferencia de las demás lenguas bálticas, los adjetivos con el sufijo -ing- no son de tema en a/ā; pero este es ya un tema aparte que merece un estudio específico.

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leer [tirtū]; en la nota 252 del mismo lugar se añade: ”Si la terminación llevaba acento, entonces aquí tenemos [tirtū] (de la primitiva *-ā). Si la terminación no llevaba acento, entonces [tirtī] con -i < *ī (o de *-ā < *-ē)”. Difícilmente pueda considerarse históricamente que la forma tirtī sea de tema en ē. Los cognados de otras lenguas apuntan a un tema en ē/ī/ā, cf. lituano y letón *treti̯as, -i̯ā, antiguo eslavo eclesiástico tretъjь, gótico Þridja, sánscrito tṛtīya-. En prusiano no hay ningún numeral de tema en e que pudiera haber influido en los cambios de tema del género femenino.

Las terminaciones del acusativo singular varían [en esto los numerales y los pronombres (véase 3.4.) se diferencian de los sustantivos y los adjetivos]: -īn (T i r t ī n deinam atskēiwans... I,...en tērten bhe ketwirtin streipstan III), -ian (...en tēr-tian deinan etskēuns III), -ien (An tirtien deinan etskēuns II) e incluso -an (En tirtan deinan etskēuns...). La variedad de terminaciones podría explicarse de dos maneras. Las terminaciones -(i)an o -ien del segundo y tercer catecismo podrían haber surgido por influencia de las palabras contiguas: la preposición en o an y el sustantivo deinan. Por otra parte, aquí podría haberse conservado una antigua terminación de tema en jā, cf. lituano trėčių (pačių, marčių, etc.). La forma tirtan recuerda la forma del sustantivo martan, ya descrita (véase 3.1.4.).

3.4. Pronombres

En todas las lenguas bálticas debió de haber pronombres femeninos de tema en ī/īā (junto a formas masculinas de tema en i o ī/ia). Algunos lexemas son comunes a todas las lenguas bálticas o incluso más antiguos; otros se han conservado o se han creado de nuevo en lenguas bálticas particulares. Todas las lenguas bálticas tienen *šis: *šī (lituano šis, ši, dialectalmente šī, letón šis, ši, prusiano schis). En lugar del equivalente de lituano pats, pati y letón pats, pati, los prusianos tenían subs, *subā (la raíz pat- se conservó en el sustantivo waispattin). En lugar de lituano kuris, kuri y letón kurš, kura, así como de lituano jis, ji, también hay otras palabras, entre las que merece atención el pronombre enclítico *dis, neutro di ”él; esto”, junto a la forma femenina *dī, que cabe suponer. En los catecismos se encuentran sobre todo formas equivalentes al pronombre šīs, šī, que muestran variación en la vocal temática. Examinaremos todas las formas flexivas disponibles.

3.4.1. De las formas del nominativo singular solo están documentadas la masculina schis I, III, sis II y la neutra (adv.) di, dei (turėdi ”tūri tai” III, turridi ”t.p.” III, kaidi ”kad tai” III (4x), kai dei ”t.p.” III). No hay formas del género femenino.

3.4.2. Del genitivo singular solo se conocen formas masculinas: schisses y schieise III.

3.4.3. Entre las formas del dativo, además de la masculina schisman y la neutra schismu III, también tenemos la femenina Schissai III (s c h i s s a i nianbillintai ”a esta que no habla”). La terminación -ai no puede compararse directamente con la terminación lituana -iai, porque las dos formas difieren morfológicamente (schissai contiene el formante pronominal s intercalado).

3.4.4. Ambos pronombres considerados presentan diversas formas de acusativo. Las formas masculinas (¿y neutras?) terminan en -an (esse schan lindan, noschan bausennien III, schan emnen I), -ian (schian busennien III) y -ien (schien malniskan III (2x) y sien spagtun III). Las formas femeninas, además de la variante habitual schan (12x) (por ejemplo, s c h a n lankenan deinan I,

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ėnščan madlin III, s c h a n twaian schlūsn kin ir kt.), también puede terminar en -ien (ėnšien madlin III), -en (s c h e n naktin, s c h e n Naktin·III) y -in (s c h i n madlikan III 2x).

La relación entre las formas de género del segundo pronombre es algo distinta. Todas las formas masculinas tienen i en la terminación: la forma din aparece 6 veces en los catecismos (proweladin I, bebillēdin III, prēdin, pērdin, kirsa din III y otras). Las dos formas femeninas conocidas son diferentes: weddēdin «la condujo» III y stwi wīrsti d i e n wijrinan billūns III.

Por la variación de sus terminaciones, los pronombres se distinguen de las formas correspondientes del acusativo singular de los sustantivos y adjetivos.

3.4.5. Del nominativo plural solo tenemos ejemplos masculinos: schai wirdai, y quizá también dei (Tīt paskulē as teinu / kai d e i pirsdau wisan powijstin... segge / Madlan... V. Mažiulis traduce PKP II 182 como «Así exhorto ahora, para que ellos hagan una petición ante todo el asunto», aunque PKEŽ I 202 interpreta de otro modo esta forma y la traduce como «eso», siguiendo el alemán man).

3.4.6. La única forma masculina del genitivo plural es schiēson, usada en lugar de la forma singular esperada: mes mans s c h i ē s o n malnijīkai («des Kindleins») enimimaisin.

3.4.7. No hay formas de dativo plural.

3.4.8. Hay bastantes formas de acusativo plural. Las formas masculinas del pronombre schis son de dos tipos: schins III (s c h i n s pallai psans 2x) y schans (en s c h a n s Wirdans); en femenino, solo hay un ejemplo: schiens (s c h i e n s twaian Dāians III).

Todas las formas del segundo pronombre son masculinas: dins 5 veces (p. ej., crixtity d ī n s I, prēdins III, poglabūdins III) y diens II (crixtidi=diens).

El análisis de las formas pronominales muestra que la alternancia de las vocales i y a al final del tema es característica de muchos casos. Las terminaciones masculinas y femeninas coinciden a menudo; al menos, no se observan diferencias propias de todo el paradigma, y no solo de casos aislados. La relación entre las terminaciones del acusativo singular y plural es incluso inversa.

3.5. Participios

En las lenguas bálticas, como en algunas otras lenguas indoeuropeas, los participios activos femeninos también pertenecen a los temas en ī/į̄-a; compárese el lituano krīntanti, el letón krītuoša y el sánscrito satī. Las terminaciones de las formas de presente y de pasado en prusiano difieren algo, por lo que las examinaremos por separado.

3.5.1. No hay muchas formas femeninas de presente. En la terminación del acusativo, las formas de ambos géneros tienen la vocal i: acc. sg. fem. rīpintin «la que sigue», III (forma definida rīpintinton III), masc. nidruwintin «al que no cree», III; acc. pl. masc. waitiaintins «a los que hablan», III, warguseggēntins «a los que obran mal», III. Formas como dat. sg. fem. nianbillintai «a la que no habla», nom. pl. masc. skellantai «culpables, los que cortan», III (junto a skellantēi III) muestran la tendencia de la terminación dura del tema a entrar en el paradigma. Lamentablemente, no contamos con ninguna forma de nominativo femenino.

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3.5.2. Casi todas las formas documentadas de participios de pasado son masculinas. Muchas de ellas tienen i al final del tema: acc. sg. -in (ainanginmusin «unigénito», III), nom. pl. -is (aupalusis «halló», immusis «tomó», III). En el acusativo plural es más frecuente la terminación -ins, I, II, III (4x; por ejemplo, aulaušins, III, «a los muertos»), aunque también puede aparecer -ens (aulauwussens «ídem», I). No se han encontrado formas con terminación dura del tema.

La única forma nom. sg. fem. aulaušė, si no se trata de algún error de pronunciación o de escritura (véase Mažiulis PKEŽ I 117 y lit.), podría indicar que en el dialecto de los catecismos (al menos en III) existía una distribución complementaria entre las terminaciones acentuada y átona del nominativo, -ė e -i, lo que sugiere que en parte de los dialectos prusianos los temas en ǭ/ iā y en e podrían haber coincidido por completo.

4. Tras examinar las formas de todos los monumentos de la lengua prusiana, se observa que sus datos difieren considerablemente. En el dialecto del vocabulario de Elbing se distinguen los temas blandos en ǭ/ iā, ē e i, mientras que en el dialecto de los catecismos se han aproximado mucho. Esto se debe no solo al paso del tiempo, a los cambios fonéticos dialectales, etc., sino también a las antiguas relaciones históricas entre estos temas, que se ponen de manifiesto al comparar los ejemplos prusianos con sus correspondencias en otras lenguas bálticas.

4.1. Las relaciones entre los temas en ē e iā son las más antiguas. Al principio eran únicamente flexivas; compárense las terminaciones de caso lituanas -i, -ios, -iai, -ią y las sánscritas -ī, -yās, -yai, -īm. En prusiano, el tema en ē se ha impuesto no solo en el acusativo, sino también en las formas de otros casos. En los catecismos no se han encontrado huellas del tema en iā, salvo en el pronombre *si y el numeral *tirtī (véanse 3.4.1. y 3.3.), con las terminaciones características nom. sg. -i, gen. -is, acc. -in, gen. pl. -in, acc. -in(s?). En las lenguas bálticas orientales, por el contrario, se impuso el tema en iā, algo particularmente característico del letón y de los dialectos lituanos orientales. A menudo, el tema en iā se generaliza a todo el paradigma; compárense el lituano antiguo platūji — el moderno plačioji, el dialectal tokī — tokià, el lituano platī, krintanti — el letón plaša, krītuoša. Así surgieron palabras lituanas y letonas con tema en iā: los sustantivos del tipo giria: dzira son bastante numerosos en las lenguas bálticas orientales, mientras que en prusiano —ni en los catecismos ni en el vocabulario de Elbing (véase 2.1.2.)— no hay ningún ejemplo suficientemente fiable que atestigüe la existencia de este tipo (las formas de nominativo plural del vocabulario de Elbing con la terminación -ios < *-iās pertenecían a lexemas de tema ē/iā, no iā; por ejemplo, crausy: crausios). Al tema prusiano ē/iā le corresponde a menudo un tema en iā en las lenguas bálticas orientales y, a veces, también en las eslavas: E asy — lituano ežà, letón eža; mary — lituano marios; plauti — letón plaušas; K *marti — letón mārša; E sari — lituano žarija (compárese también el eslavo antiguo eclesiástico zorja «resplandor»); kiosi «copa» — eslavo antiguo eclesiástico čaša; quizá también *jūrī — lituano jūrios, letón jūra. Relaciones estructurales semejantes se dan entre un préstamo y la palabra de la que deriva; por ejemplo, E, K *dūsī — polaco dusza (compárense los préstamos lituano dūšià, letón dūša); E garkity — polaco gorczyca (compárense el lituano garstyčia o garsovytčia); quizá también E brunyos «armadura» — gótico brunjo o eslavo antiguo eclesiástico brunja (compárese el letón bruņas). Por ello, es muy verosímil que los préstamos con tema ē/iā procedieran de palabras terminadas en -i; por ejemplo, K supūni «señora» — polaco *žu-pani; rīki «señorío» — gótico reiki.

Más raramente, al tema prusiano ē/iā le corresponde el tema ē de otras lenguas bálticas: E pelky — lituano pēlkė, letón pelce; quizá también K teisi — lituano teisė. Relaciones estructurales de este tipo

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aparece también entre préstamos de diversos orígenes, por ejemplo: E dragios — lituano dialectal drãgės, E crausy — lituano kriáušė (cf. también búlgaro kruša), E knapios — lituano k(ą)nãpės (polaco konopie).

En los dialectos lituanos se ha observado desde hace tiempo la alternancia entre los temas en io- y en ē- (cf. Būga I 104), por ejemplo, dvasà / dvãsė, musià / mùsė, girà / gìrė, mãrios / mãrės, etc. Las formas de tema en io son más características de los dialectos orientales, y las de tema en ē, de los occidentales. Las formas dialectales de tema en ē suelen ser más recientes y haber surgido por la mezcla de temas, bajo la influencia de diversos procesos fonéticos dialectales.

4.3. La gran productividad del tema prusiano ī/ī̯ā queda demostrada por el hecho de que algunos vocablos antiguos de tema en i (o consonántico) pasaron a él: E culczi — lituano kūlšis; E nozy — lituano nósis, letón nãs, latín nāris; E sansy — lituano žąsis, letón žùoss, alto alemán antiguo gans, griego χήν (sánscrito haṃsī probablemente es una formación nueva junto a masc. haṃsah, y su coincidencia con sansy es fortuita); E wubri «pestaña» — lituano brùvis, antiguo eslavo bruvь, sánscrito bhrūḥ. También correspondería incluir en este grupo el deverbal posty «pastoreo», quizá asimismo algunos otros deverbales con el sufijo -ti (véase 2.3.2.), que funcionalmente corresponde al sufijo -t-is.

Como caso especial, cabe señalar los vocablos que continúan las antiguas formas de género neutro con la desinencia *-i. Un ejemplo indudable de este tipo es E mary (de *marī) — antiguo eslavo more, latín mare. K *iūr quizá tenga un origen parecido (la reconstrucción está permitida por dos formas de acusativo con la desinencia -in, cf. 3.1.4.; E lurīay podría considerarse una forma de género neutro y enmendarse a *iurian, cf. Endzelīns DI IV—2 230) — sánscrito vārī «agua».

En los dialectos lituanos, sobre todo en los occidentales, las palabras de tema en i tienden a pasar al tema en ē (kùlsė, nósė, žãsė, etc.). También se dan fenómenos parecidos en prusiano; por ejemplo, E pusne — lituano pušnìs, slaune «muslo de la articulación» / slaunis «muslo» — lituano šlaunis, sánscrito śroṇiḥ, latín clūnis.

5. La comparación de los temas permite formular hipótesis sobre su evolución. Las causas de su alternancia y mezcla en todas las lenguas bálticas no son únicamente cambios fonéticos históricos. Algunos de los temas aquí tratados también están relacionados genéticamente.

5.1. La evolución del sustantivo en las lenguas bálticas puede representarse mediante el siguiente esquema:

En el período indoeuropeo común meridional se reconstruyen dos tipos de temas con final palatal, genéticamente no relacionados entre sí: -ī/ī̯ā y el tema en i (o consonántico), por ejemplo, *patī y *klaunis «muslo», neutro *marī «mar».

A partir del antiguo tema ī/ī̯ā, en la protolengua báltica y bajo determinadas condiciones se desprendió el tema en ē, con lo que se formaron tres tipos de finales de tema, por ejemplo: *martī, *ēžī-«seto» (esta forma protobáltica de la palabra también la reconstruyen Būga I 594 y Mažiulis PKĖŽ I 10) — *saulē, *žemē (: protoslavo *zemja) — *akis, *šird(is)⁵.

5 La aparición del tema báltico en ē es una cuestión muy compleja que requiere

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En las lenguas bálticas occidentales, el tema ī/ā se mantiene fuerte e incluso se enriquece con algunas palabras que antes pertenecían a temas en i (consonánticos) (el origen de este proceso pudo estar en las formas neutras terminadas en -i); incluso surgen formaciones nuevas. Con el tiempo, en algunos dialectos prusianos estos temas se aproximan mucho, y los cambios fonéticos al final de palabra refuerzan los vínculos genéticos entre ellos.

En las lenguas bálticas orientales ocurre lo contrario: el tema ī/ā se debilita y el tema iā desaparece de él; este último se consolida en letón y en parte de los dialectos lituanos. En los dialectos lituanos occidentales, el tema ē se fortalece considerablemente, y a él pasan no solo palabras con tema iā, sino también palabras con tema i.

El destino de las formas femeninas de tema ī/ā de los adjetivos, numerales, pronombres y participios fue algo distinto. Lo condicionó la correlación con ciertas formas masculinas. De la época indoeuropea se heredaron paradigmas bastante diversos: las formas femeninas de tema ī/ā pueden usarse no solo junto a formas masculinas de tema u, sino también junto a las de tema i, consonántico, i/īo e incluso ō (basta recordar los participios activos y los pronombres pats, pati, šis, ši, etc.). En las distintas lenguas bálticas sobrevivieron y se consolidaron formas algo diferentes de varias clases de palabras.

En prusiano, el paradigma mejor documentado es -ies, *-ī, -i(n). La reconstrucción del paradigma -us, *-ū, -u debería considerarse con mucha cautela (véase 3.2.), y especialmente las explicaciones sobre el origen de las formaciones nuevas de tema ī/ā relacionadas con él (véase 2.3.1.).

En lituano, las formas de tema ī/ā son bastante estables; el paradigma adjetival habitual es — -us, -i, -u. Los pronombres y los participios tienen formas femeninas de tema ī/ā junto a formas masculinas de diversos tipos. El numeral trečia probablemente ha pasado recientemente al tema iā.

En letón, casi todas las formas de tema ī/ā han pasado al tema iā; solo quedan algunas formas pronominales relictas (pati, ši).

LAS CONEXIONES HISTÓRICAS DE LOS SUSTANTIVOS PRUSIANOS DE TEMA ī/ā

Resumen

El antiguo tema ī/ā del tipo *patī sobrevivió en prusiano antiguo mejor que en las lenguas bálticas orientales. En el diccionario de Elbing hay 30 sustantivos (25 en forma de nom. sg., con las terminaciones -i, -y, y 5 formas de nom. pl., terminadas en -ios, es decir, crausī «peral», craustios «peras»). Los sustantivos de este tipo se distinguen fácilmente de otros temas palatales (ē-, i-). Por el contrario, estos temas llegaron a estar muy próximos, casi mezclados entre sí, en los dialectos de los catecismos I, II y III. En este artículo se proponen algunos criterios de selección para reconocer las distintas formas de tema.

El análisis de los datos de la lengua prusiana y su comparación con los correspondientes del báltico oriental nos permiten extraer ciertas conclusiones sobre la evolución de los sustantivos de tema ī/ā en todas las lenguas bálticas y sus conexiones históricas con los temas iā-, ē-, -i (o consonánticos); los principales resultados se ilustran en una figura de la sección 5.1.

de una investigación específica. En este artículo se aborda solo en la medida necesaria para explicar la historia del tema ī/ā.

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