Page 1MOKSLO KALBOS KULTŪROS IR TERMINOLOGIJOS PROBLEMOS
LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, XXIV(1985)
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ЛЮБОВЬ АДАМОВНА АНТОНЮК
ORDENACIÓN LINGÜÍSTICA DE LA TERMINOLOGÍA CIENTÍFICA BIELORRUSA Y PROBLEMAS DE INTERNACIONALIZACIÓN DEL LÉXICO TERMINOLÓGICO
El aspecto lingüístico de la ordenación de la terminología, que garantiza la corrección de la configuración lingüística de los términos, está estrechamente relacionado con el concepto de norma terminológica y con el de cultura del texto científico en su conjunto.
El grado de normatividad de la terminología viene determinado, ante todo, por la correspondencia entre los métodos y modelos de formación de términos y los métodos y modelos de formación de palabras de la lengua nacional, así como con las principales tendencias de desarrollo del léxico terminológico.
Una condición fundamental para normalizar el léxico terminológico es transformar la formación práctica de términos, en gran medida espontánea, en un proceso controlado y regular conscientemente los pares derivativos variantes. En la terminología científica bielorrusa se trata de pares variantes con los sufijos -льнік/-цель: узмацняльнік — узмацніцель «amplificador», напаўняльнік — напаўніцель «rellenador»; -льнік/-чык (-щик): пагрузальнік — пагрузчык «cargador»; -льнік/-нік: аднаўляльнік — адноўнік «restaurador», etc.
Al distinguir entre el ámbito de registro (diccionarios, recopilaciones de términos recomendados, normas terminológicas) y el ámbito de uso de los términos científicos (monografías científicas, artículos, ponencias, resúmenes, informes, publicaciones de divulgación científica y textos didácticos), señalemos que el periodo comparativamente breve de desarrollo activo de la terminología bielorrusa y el rápido desarrollo de las ciencias durante la revolución científico-técnica se reflejan sobre todo en la configuración lingüística de los términos en el ámbito de uso, es decir, en el ámbito de su utilización práctica en distintas variedades genérico-estilísticas de los textos científicos.
En las condiciones de rápida formación de términos, los textos científicos bielorrusos se caracterizan por un alto grado de sinonimia terminológica: стойкасць — устойлівасць «estabilidad»; знешні — вонкавы — знадворны «externo»; назапашванне — назапашэнне — накопление «acumulación»; раскладанне — разлажэнне — распад «descomposición»; утрыманне — змяшчэнне «contenido»; араматычныя вуглевадароды — водарныя вуглевадароды «hidrocarburos aromáticos»; адбіццё — адлюстраванне «reflejo».
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Page 2No son menos frecuentes los casos de variación en la formación de palabras: цепланосбыт — цепланасіцель «portador de calor»; выпрамяненне — выпрамянанне «radiación»; адкладанні — адклады «depósitos»; рэзальныя — рэзучыя «de corte», etc. Son frecuentes los casos de divergencia en la adaptación fonética y morfológica de los términos tomados en préstamo: цітрацыя — цытрацыя — цітраванне — цытраванне — тытрацыя — тытраванне «titulación»; дыацылаты ртуці — дыяцылаты ртуці «diacilatos de mercurio»; дэфарміраванне — дэфармаванне «deformación».
La elección óptima de una variante terminológica solo puede lograrse teniendo en cuenta la productividad de los modelos de formación de palabras en el sistema de formación léxica de la lengua literaria general, las tendencias de desarrollo del léxico terminológico, la afinidad de los sufijos con determinados tipos de bases, las posibilidades de formación de palabras de los términos, etc. Así, dada la productividad en la formación de palabras bielorrusa del sufijo -льнік, debe reconocerse la preferencia de las variantes de formación terminológica con este sufijo frente a las variantes con el sufijo poco productivo -цель para denominar dispositivos, mecanismos y sustancias; por ejemplo: адбівальнік «reflector», засцерагальнік «fusible», паглынальнік «absorbente», паскаральнік «acelerador», размеркавальнік «distribuidor», узмацняльнік «amplificador». No obstante, aunque se reconozca la preferencia por este modelo de formación terminológica, debe tenerse en cuenta la especificidad de los términos tomados de la terminología rusa con el sufijo -цель, como глушыцель, etc.
Además de tener en cuenta la productividad de los modelos de formación terminológica y las regularidades léxicas y de formación de palabras propias de cada lengua, en las condiciones actuales de intensa cooperación científica internacional e intercambio de información científica, la configuración lingüística de los términos científicos en las lenguas nacionales (lo que se denomina ordenación lingüística intralingüística) debe realizarse considerando el contexto internacional de la lengua de la ciencia.
Este requisito está relacionado, ante todo, con la consideración del proceso en curso de internacionalización y convergencia de la terminología científica, así como con la necesidad de una unificación internacional del léxico terminológico. Como señalan muchos especialistas soviéticos, la unificación de la terminología y la coordinación internacional del trabajo terminológico deben convertirse en una de las tareas actuales de la política lingüística1.
La principal orientación del desarrollo de la terminología de cada lengua consiste en seleccionar los recursos léxicos de la lengua nacional y formalizarlos, convirtiéndolos en términos. Esta orientación, al parecer, es la menos vinculada al proceso de convergencia y unificación internacional y, probablemente,
1 Азимов И. А., Денериев Ю. Д., Никольский Л. Б., Степанов Г. В., Швейцер А. Д. Современное общественное развитие, научно-техническая революция и язык.— ВЯ, 1975, № 2, с. 5.
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Page 3por ello no fue considerada por los investigadores desde el aspecto aquí propuesto. Sin embargo, no debe quedar fuera de los estudios precisamente desde este punto de vista. En primer lugar, porque la terminologización del léxico literario general de una lengua nacional constituye el principal modo de formación de términos en las lenguas del mundo; en segundo lugar, porque en esta orientación fundamental del desarrollo terminológico pueden observarse ciertas regularidades propias de todas las lenguas y que, por tanto, pueden utilizarse como instrumento para la unificación internacional de los términos. Se trata, ante todo, de regularidades generales de formación terminológica, como la motivación estructural y semántica de los términos derivados, la especialización de los morfemas de formación terminológica, entre otras.
Por ejemplo, el estudio de los términos con el significado general de acción o modo de producción muestra que, en las lenguas de tipo flexivo, predominan entre estos términos las unidades de un mismo tipo de formación de palabras: sustantivos derivados de verbos; compárense el ruso сверление, el bielorruso свідраванне, el inglés boring y el alemán Bohrung; el ruso выжигание, el bielorruso выпальванне, el inglés burning y el alemán Ausbrennung, entre otros. Este fenómeno es completamente regular, pues los términos, sustantivos derivados de verbos, suelen expresar significados categorialmente propios del verbo, en este caso, los significados de acción y de modo de producción.
Así pues, dado que la mayoría de los términos derivados está motivada estructural y semánticamente por las unidades de las que procede, el estudio comparativo del mecanismo de su creación sobre la base de la correlación de las construcciones semántico-sintácticas correspondientes en distintas lenguas constituye una tarea actual de la terminología moderna y, en particular, una tarea de investigación en el ámbito de la coordinación internacional de la formación de términos.
En opinión de los investigadores, «todo término de una sola palabra, derivado o compuesto, debe contener un elemento terminológico que indique a qué categoría de conceptos pertenece el concepto designado por el término»2. Dicho elemento terminológico, que también puede denominarse formante derivativo diferenciador, forma un término nuevo junto con la base motivadora.
A este respecto, en la lengua de la ciencia y, en particular, en la terminología, resulta plenamente aplicable el ejemplo que los lingüistas citan con frecuencia: en él se reúnen «palabras» carentes de sentido desde el punto de vista del contenido, pero se conservan determinadas formas morfológicas y relaciones gramaticales entre las palabras de la oración, de modo que el hablante puede determinar con bastante precisión el sentido general de la frase. Del mismo modo, cualquier persona que tenga conocimientos del sistema gramatical del ruso,
2 Канделаки Т. Л. Об одном типе словаря международных терминоэлементов. — ФН, 1967, № 2, с. 38; см. также: Даниленко В. П. Русская терминология/Опыт лингвистического описания. — М.: Наука, 1977, с. 95 и др.
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Page 4de las lenguas bielorrusa, inglesa, alemana, etc., podrá comprender el sentido general de una frase científica (tanto más si es especialista en este campo del conocimiento y una parte determinada de la terminología es internacional). Precisamente por eso, no pocas veces oímos decir que un especialista que no domina suficientemente una lengua determinada comprende el contenido general de una conferencia científica escuchada en esa lengua.
Si evaluamos la idea plenamente acertada de que en cada palabra derivada o compuesta hay un elemento terminológico que indica la categoría de conceptos a la que pertenece el concepto denominado (el llamado formante diferenciador) desde la perspectiva del estudio comparativo de la formación de términos para designar determinadas categorías de conceptos en distintas lenguas, resulta indudablemente interesante, en este sentido, identificar las regularidades comunes de la relación entre dichos formantes diferenciadores y su ordenación en diversas lenguas. Por ejemplo, una parte de los términos con el significado de acción o método de producción presenta la siguiente correspondencia de formantes diferenciadores de derivación: ruso -ние (сверление, выжигание), bielorruso -нне (свідраванне, выпальванне), inglés -ing (boring, burning), alemán -ung (Bohrung, Ausbrennung), etc. En este caso, los términos correspondientes de cada una de las lenguas enumeradas contienen formantes equivalentes: -ние, -нне, -ing, -ung. Así, también en este nivel se observa la tendencia a la integración de la terminología en las lenguas del mundo señalada en el libro de Z. Stoberski3. Una tarea actual de la coordinación internacional en el ámbito de la formación de términos es estudiar esta tendencia y convertirla en un proceso dirigido deliberadamente, en un principio de formación terminológica.
El estudio de las regularidades de la relación entre los formantes diferenciadores en el grupo de sustantivos deverbales de distintas lenguas (волочение, точение, долбление, резание, сгибание, пробивание, опрыскивание, фрезерование, вальцевание, азотирование, науглероживание, etc.) podría aportar abundante material para la investigación tipológica y la unificación internacional de los términos. A este respecto, no se puede dejar de recordar la gran importancia práctica de la sección «Terminología científica internacional. Neologismos con vistas a la unificación», que se publica en la revista «Babel». La presentación paralela de equivalentes terminológicos en muchas lenguas permite no solo establecer el grado de internacionalidad de un neologismo, sino también unificar su forma teniendo en cuenta el contexto internacional. Así, cuando en ruso y bielorruso existen dos variantes de formación terminológica, con -ация y -ирование (ruso декальцификация — декальцифицирова-
3 Stoberski Z. Międzynarodowa terminologia naukowa. Problemy. Postulaty. Oczekiwania.— Warszawa, 1982.
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Page 5ción, ингибация — ингибирование; bielorruso дэ кальцыфікацыя — дэ кальцыфіцыраванне, інгібацыя — інгібіраванне, etc.) tener en cuenta el uso predominante en otras lenguas del elemento terminológico internacional -ация (inglés -ation, francés -ation, italiano -azione, español -ación, serbocroata -acija, eslovaco -acia, etc.) permite considerar preferible este elemento frente al elemento -ирование.
La formación consciente de un estrato internacional de léxico terminológico reviste una importancia primordial para la cooperación internacional entre científicos y el intercambio de información científica.
El interés de los científicos, los especialistas en tecnología y los representantes de la cultura por el problema de la terminología internacional aumenta cada año, debido, por una parte, a la creciente necesidad de intercambio internacional de información y, por otra, al multilingüismo del mundo actual. Los medios tradicionales para superar la barrera lingüística —el aprendizaje de idiomas y la traducción (señalemos que, en nuestros días, el volumen de traducciones aumenta un 15—20% anual)— no pueden satisfacer plenamente las necesidades de la cooperación científica internacional en un contexto de ampliación de la investigación conjunta sobre numerosos problemas científicos y de contactos científicos directos entre investigadores de distintos países. Esta situación debe tenerse en cuenta al ordenar los sistemas terminológicos de las lenguas nacionales y al evaluar un término u otro, no solo desde la perspectiva de los factores intrasistémicos, sino también desde la del contexto internacional de la lengua de la ciencia. Se ha observado que algunos términos que cumplen plenamente los requisitos propios de una lengua pueden no ser óptimos desde el punto de vista internacional, mientras que aquello que parece no estar del todo justificado en una lengua concreta puede estarlo en lo que respecta a su relación con otras lenguas.
El Comité Internacional para la Unificación de Neologismos Terminológicos (CIUNT) ha logrado importantes resultados en la organización del trabajo de formación de un estrato internacional de términos científicos en diversos campos del conocimiento. En particular, un instrumento eficaz para unificar la terminología es la sección permanente «Terminología científica internacional. Neologismos con vistas a la unificación», preparada principalmente por miembros del CIUNT y publicada en la revista «Babel», órgano de la Federación Internacional de Traductores, con el apoyo de la UNESCO.
Se puede considerar que el propio principio de funcionamiento de esta sección (el envío rápido a los miembros del CIUNT de los países miembros de la UNESCO de listas de nueva terminología de determinados campos del conocimiento en una de las lenguas de trabajo del CIUNT, y la recepción de equivalentes de esos términos en las lenguas correspondientes) no solo constituye una experiencia positiva de trabajo en este ámbito, sino también una forma óptima de recopilar y difundir información de este tipo.
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Page 6Cabe señalar también la necesidad, ya imperiosa, de unificar el gran número de términos internacionales que no son «internacionalismos puros» (es decir, palabras que se han hecho internacionales sin cambios sustanciales), sino que están formados por morfemas internacionales. Un ejemplo lo constituye el considerable número de términos con el significado de acción, proceso o producción en ruso y bielorruso que incluyen morfemas radicales prestados que son internacionales (al menos en el ámbito europeo).
Se trata principalmente de derivados de verbos sin prefijo: dorñovanie (del alemán Dorn, «punzón metálico, mandril») — «paso forzado de una barra de acero (mandril) o una bola a través de un orificio previamente mecanizado, con el fin de calibrarlo, endurecerlo y reducir la rugosidad de la superficie de los orificios de las piezas»; plakirovanie (del francés plaquer, «recubrir») — «aplicación de una fina capa de otro metal sobre la superficie de chapas metálicas»; joningovanie (inglés honing, de hone, «bruñir», literalmente «afilar») — «acabado de la superficie de piezas en bruto con una herramienta especial, la piedra de bruñir»; shabrenie (del alemán Schaber, de schaben, «raspar») — «acabado de superficies mediante la eliminación de virutas finas con un rascador»; shevingovanie (inglés shaving, de shave, «afeitar, raspar») — en construcción mecánica, «acabado de las superficies laterales de las ruedas dentadas», etc.4 En bielorruso, respectivamente: дарнаванне, плакіраванне, ханінгаванне, шабрэнне, шэвінгаванне.
4 Las definiciones de los términos se han tomado de la obra: Politécnico словарь/Ed. del académico I. I. Artobolevski.— M.: Sov. entsiklopediya, 1976.— 607 pp.