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Maciejauskienė V. Lietuvių pavardžių susidarymas. „Mokslas“, 1991. 320 p.
Vitalija Maciejauskienė es una de las más fieles investigadoras de la antroponimia histórica lituana: desde hace casi dos décadas, junto con el estudio del repertorio onomástico vivo del lituano, investiga de manera sistemática y minuciosa los nombres personales lituanos registrados en diversos documentos. Es motivo de alegría que haya visto la luz esta magnífica monografía, que sintetiza muchos de sus trabajos anteriores y sus nuevas investigaciones.
La antroponimia histórica lituana, que despierta el interés no solo de los lingüistas (dialectólogos, etimólogos, lexicólogos, especialistas en historia de la lengua y en formación de palabras), sino también de especialistas de otros ámbitos (historiadores, etnógrafos, arqueólogos, entre otros), carece de grandes estudios de síntesis; por ello, la aparición del libro reseñado resulta muy oportuna y digna de reconocimiento.
La autora de la monografía, que lleva muchos años examinando el complejo y vastísimo problema de la evolución de las formas de nombrar a los lituanos y la formación de los apellidos, sintetiza sus investigaciones. Los principales ejes del trabajo son: la denominación binaria de las personas, la formación y consolidación definitiva de los apellidos lituanos, las particularidades de su estabilización, las fuentes de origen de los apellidos y la evolución de las formas de nombrar a las mujeres.
El libro aborda primero los trabajos más importantes de antroponimia histórica lituana, el significado de los términos y conceptos más frecuentes, y describe las fuentes y los materiales.
Todas las afirmaciones y conclusiones del trabajo se basan en una enorme cantidad de materiales: un fichero de unos 110.000 antroponímicos correspondientes a varios siglos. Los materiales se recopilaron a partir de documentos publicados y manuscritos de diversa índole, de los siglos XIII–XVIII. En todo el libro se presentan formas auténticas de nombres personales registradas en los documentos, acompañadas de referencias documentales precisas. La publicación también es valiosa porque los datos de fuentes archivísticas publicados podrán ser aprovechados por muchos investigadores. Sin duda, un índice de nombres personales facilitaría mucho el uso de estos materiales únicos. Por otra parte, un registro de tantos miles de entradas habría duplicado, como mínimo, la extensión del libro. Además, todavía se puede realizar este trabajo: podría constituir un complemento sumamente valioso para el libro ya publicado.
El sistema actual de nomenclatura personal (con todas sus particularidades morfológicas) refleja con firmeza la denominación binaria lituana mediante nombre y apellido (cabe añadir que las fórmulas antroponímicas de denominación letona y lituana coinciden: la forma letona de nombrar a las personas también es binaria; por ejemplo, Jānis Rugainis). Sin embargo, no siempre fue así. El paso de la denominación de una persona mediante un solo nombre (universalidad histórica que compartieron casi todos los pueblos) a la denominación mediante nombre y apellido constituye el complejo recorrido que han seguido nuestros apellidos actuales, cuyas etapas principales se analizan en los cinco capítulos de la monografía.
El primer capítulo examina la consolidación de la denominación binaria. Se analizan cuatro formas principales de denominar a las personas (mediante un solo nombre personal; mediante un nombre personal y un apelativo o sobrenombre descriptivo; mediante dos nombres personales; y mediante tres nombres personales), que tuvieron distintos grados de productividad en diferentes épocas. El análisis de documentos de varios siglos revela lo impor-
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Page 2...principales etapas del desarrollo del sistema antroponímico lituano. V. Maciejauskienė es la única investigadora de nuestra antroponimia que ha examinado de manera sistemática un período tan extenso de uso de los nombres personales, abordando por separado las formas de designar a las personas en los períodos anteriores al siglo XVI y en los siglos XVI, XVII y XVIII, y mostrando con claridad cómo se pasó de identificar a una persona mediante un único nombre de tradición nacional a un sistema de denominación de dos elementos.
El segundo capítulo de la monografía analiza el proceso de formación de los apellidos lituanos. Tras definir el apellido, la autora examina las particularidades del complejo proceso de formación de los apellidos en distintos períodos: los siglos XV, XVI, XVII y XVIII; expone los rasgos del desarrollo del sistema antroponímico propios de cada período y la aparición de apellidos en distintos estratos sociales (la nobleza y los campesinos), y en ocasiones compara nombres personales de fuentes concretas con los apellidos actuales de la misma región. Los resultados de esta minuciosa investigación muestran que los apellidos lituanos comenzaron a formarse ya en el siglo XV. El período de mayor intensidad en la formación de nuestros apellidos fue el siglo XVII, mientras que en el siglo XVIII este proceso ya había concluido en lo esencial. Al final del capítulo se comparan los resultados de la investigación con la aparición de apellidos entre algunos otros pueblos vecinos.
El tercer capítulo está dedicado a las particularidades de la estabilización de los apellidos. Puesto que los apellidos lituanos y su fijación definitiva estuvieron condicionados por diversos factores lingüísticos y extralingüísticos cuya influencia no puede pasarse por alto, la autora de la monografía, al poder comparar los nombres personales de un mismo territorio en distintos períodos, examina ampliamente las diversas variantes de los apellidos y sus diferencias estructurales, fonéticas y gráficas, y ofrece ejemplos concretos. Se tratan por separado dos importantes particularidades de la formación de los apellidos lituanos: la pérdida de los sufijos patronímicos y la eslavización de los apellidos lituanos. Las investigaciones de V. Maciejauskienė confirman en lo esencial las formas de eslavización de los apellidos lituanos observadas por investigadores anteriores y las particularidades de ese proceso en distintos períodos históricos, pero cabría haber esperado algo más de este capítulo. Aunque la eslavización de los nombres personales no fue el foco de atención de la autora, la naturaleza de los materiales estudiados y la posibilidad de comparar nombres personales de una región concreta en distintos períodos resultaban, en muchos casos, especialmente propicias para investigar con más detalle el desarrollo de la eslavización y quizá también sus causas. Como señala la propia autora, el largo y complejo proceso de eslavización de los nombres personales lituanos debería ser objeto de investigaciones posteriores.
El cuarto capítulo examina las fuentes de origen de los apellidos lituanos y la frecuencia de los nombres personales de distintos orígenes en varios períodos. Se presentan tres grupos principales de apellidos según su origen: apellidos procedentes de 1) nombres de bautismo, 2) diversos nombres personales lituanos de una sola raíz (más raramente, compuestos) y origen apodístico, y 3) antiguos nombres personales lituanos de dos raíces.
La autora de la monografía se mantiene fiel a la postura que ella y los demás autores del «Diccionario de apellidos lituanos» sostienen: no reconoce otra capa de nombres personales que dieron origen a nuestros apellidos, la formada por las formas abreviadas de antiguos nombres lituanos compuestos de dos raíces, anteriores al cristianismo, y sus derivados sufijados, que muchos investigadores de la antroponimia distinguen como un grupo aparte (K. Būga, A. Salys, Z. Zinkevičius, B. Savukynas, entre otros). Es comprensible: esta es la capa que más problemas plantea a los investigadores, no solo porque muchos nombres personales de este tipo tienen raíces...
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Page 3...cognados en diversos apelativos. Sin embargo, al parecer no hay motivo alguno para clasificar los apellidos Biwevną, Boreyszą, Butą, Bulko, Butkus, Daugis, Daugnis, Gaylenis, Gaylus y otros entre los apellidos de origen apodístico o derivados de denominaciones de profesiones, oficios o nacionalidades (p. 225, 237, 238), sobre todo porque en este punto la autora contradice también su propia opinión (véase «Diccionario de apellidos lituanos»).
También suscita dudas el análisis morfológico de los apellidos. Entre los derivados sufijales, por alguna razón ni siquiera se mencionan los derivados con los afijos -enis, -eika, -eikis, etc., que, según muestran ejemplos concretos, fueron tan populares como los derivados de algunos otros sufijos tratados (por ejemplo, -iškis).
El quinto capítulo del libro está dedicado a la evolución de las formas de designar a las mujeres. Se trata de un problema muy pertinente y apenas estudiado de nuestra antroponimia. Aunque los estudios mencionados se basan en un volumen de materiales considerablemente menor que el disponible para los nombres personales masculinos y la autora no formula categóricamente conclusiones definitivas, permiten hacerse una idea general de las formas de designar a las mujeres desde el siglo XVI hasta el XVIII, así como de la formación y estructura de sus apellidos. Es lamentable que el número relativamente reducido de registros de mujeres no permita mostrar toda la diversidad de sus denominaciones, en particular las características estructurales de los nombres personales femeninos propias de las distintas regiones de Lituania, pues solo se refleja una pequeña zona de Lituania oriental. Quizá por eso la autora consideró excepcionales la adición de los sufijos -aičia, -yčia y -ūčia a distintas raíces de apellidos masculinos (p. 285, 297 y otras), aunque otras fuentes y el uso actual de nombres personales femeninos en los dialectos muestran que se trata de un fenómeno completamente habitual. El estudio de las formas lituanas de designar a las mujeres todavía espera a sus investigadores, pero el trabajo de V. Maciejauskienė constituye un importante punto de partida.
La monografía «Formación de los apellidos lituanos» no se propone resolver los problemas teóricos más complejos de la antroponimia lituana, pero constituye un trabajo empírico de enorme envergadura. Por la abundancia y autenticidad de los datos, así como por la interpretación impecable de la mayoría de ellos, este libro atraerá la atención no solo de especialistas en onomástica y de otros lituanistas y baltistas, sino también de indoeuropeístas.
Mildo Norkaitienė, Meilutė Ramonienė
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