Page 1ACTA LINGUISTICA LITHUANICA
LI (2004), 59 – 67
Sobre la prehistoria del inesivo en el protobalto 1
ILJA SERŽANT
Universität zu Köln
El artículo trata de la prehistoria del inesivo en el báltico oriental. Se muestra que el inesivo sing. de los temas en ā en *-āi̯ēn es morfológicamente una formación muy antigua, que debió de surgir antes de la pérdida de las laringales en báltico, y que debe de ser la más antigua de las formas de inesivo. El hecho de que la posposición de inesivo *-ēn tampoco sea transparente dentro del báltico nos autoriza a buscar una explicación que se remonte al indoeuropeo. Puede encontrarse un paralelo inmediato en el antiguo índico, donde la desinencia de locativo sing. de los temas en ā, -āyām, coincide exactamente en lo fonético con el báltico *-āi̯ēn. En índico, la posposición -ām también está restringida al locativo de los temas en ā e ī (estos últimos no han sobrevivido en báltico). La distribución de la posposición y su forma fonética apuntan a una posposición indoeuropea *-ēm, marcador adicional opcional del locativo.
0. OBSERVACIONES PRELIMINARES
La antigua desinencia de locativo del lituano y el letón, incorporada en la forma de inesivo sing. de los temas en ā y que debe reconstruirse como *-āi («´» representa el agudo), cf. lit. galvoj-è y let. galvā, no aparece con esta forma en ninguna otra lengua indoeuropea. En las lenguas indoeuropeas en las que se ha conservado intacta la distinción entre diptongos largos y cortos, encontramos un diptongo corto *-ai; cf., por ejemplo, gr. dial. βοταμι̯ων, donde -ε < *-ai < *-eh₂-i (Rix 1976: 133). Por tanto, la reconstrucción de un protobalto *-āi (así, por ejemplo, Stang 1966: 199) requiere una explicación.
1. EL SINGULAR DE LOS TEMAS *ā-, *-i̯ā- (è)
1.1. La desinencia del inesivo no es antigua aquí simplemente porque contenga *-āi- sin abreviar (así Zinkevičius 1982: 21). La desinencia de locativo *-āi̯- que contiene solo puede explicarse como una variante sandhi prevocálica del morfema de locativo indoeuropeo: *-ah₂-i̯-V > *-ā́j-V. Es llamativo que la encontremos precisamente en posición prevocálica, es decir, antes de la partícula o posposición de inesivo *-ēn (sobre esta propuesta, véase más abajo). De otro modo, *-āi- ni siquiera se habría formado, debido a una silabificación diferente.
1 Se trata aquí de una versión más completa de dos conferencias: «Некоторые заметки о восточнобалтийском локативе», XXXIII Conferencia Internacional de Filología, San Petersburgo, 5-6 de marzo de 2004, sección «Lenguas bálticas: gramática histórica, historia de la lengua literaria», y «Dažas piezīmes par latviešu lokatīvu», 40.ª conferencia «Artura Ozola dienas», Riga, 19-20 de marzo de 2004. Agradezco sinceramente las valiosas observaciones críticas y otras formas de ayuda al Prof. J. L. García-Ramón (Colonia), al Prof. D. Petit (París) y al Prof. A. Holvoet (Vilna), quienes, no obstante, no estaban de acuerdo conmigo en todos los puntos de este trabajo.
Page 260 |
ILJA SERŽANT
Aunque teóricamente es posible que la variante de sandhi prevocálica también se hubiera originado ante otras palabras que comenzaban por vocal, el hecho de que se haya conservado precisamente ante el indoeuropeo *-ēn habla a favor de una antigüedad muy grande de la unión fija de la posposición indoeuropea *-ēn a la antigua forma locativa. Probablemente esta se produjo aún antes de la desaparición de las laríngeas, razón por la cual pudo conservarse la variante de sandhi prevocálica.
1.2. La variante de sandhi preconsonántica indoeuropea *-eḥ₂-i > *-ai > protobáltica *-ai (¿?) que cabría esperar podría conservarse aún en las formas del adessivo, cf. mergaīp / mergāip < *-ai-p.
1.3. Además, lo siguiente habla a favor de una gran antigüedad de la forma del inesivo singular de los temas en ā: con una variante de sandhi prevocálica *-āj, en la segunda clase acentual cabría esperar, según de Saussure, un desplazamiento del ictus a la desinencia antes de la incorporación de la posposición, es decir, *raṅk-oj > **raṅkój. Esta forma habría pasado entonces, tras la ampliación de la forma mediante *-ę, a **raṅkojē, o bien, por analogía con los móviles, donde operaba el principio de marginalidad², a **raṅkojē. Sin embargo, no se encuentra tal acentuación, por lo que hay que suponer que la ampliación con *-ę precedió a la acción de la ley de Saussure, ya que, en las palabras trisílabas, la ley de Saussure no operaba entre la primera y la sílaba medial.
1.4. Partiendo del hecho de que la desinencia de inesivo -oje parece ser antigua, cabe añadir aquí una observación sobre el letón. Hay que suponer que también en prot letón existía una alomorfía similar del locativo (*-ai ante # o K, *-āj-V). La segunda variante *-ai debía dar *-i tras el acortamiento general en posición final de palabra en prot letón, lo cual, aunque no está documentado, puede reconstruirse con certeza. Pero esta *-i también coincidía fonéticamente con la desinencia locativa de los temas en o, *-o-i > *-ie > *-i, y, como esta desinencia era ambigua³, la desinencia de los temas en ā se transfirió a los temas en o según el siguiente patrón:
temas en ā temas en o
Desinencia primaria *-i *-i Desinencia ampliada *-ājī (< *-ājén) x x = *-ājī.
Solo la confluencia de las desinencias locativas primarias de los temas en o y en ā hizo posible la transferencia al letón de la desinencia ampliada de los temas en ā a los temas en o⁴. Así pues, indirectamente, el letón también indica, por una parte, que en el proto-báltico-
2 Según este principio, el acento móvil solo podía recaer en la primera o en la última sílaba de las formas trisílabas, nunca en la sílaba medial; cf. Stang (1966: 290 y 490, n. 1); Zubatý (1896: 276).
3 Coincidía con el dativo singular y el nominativo dual de los temas en ā, el locativo singular de los temas en o y en ā, y el nominativo plural de los temas en o.
4 Vanags (1994: 125) erklärt die Gleichheit der Lokativendungen der o- und ā-Stämme durch den phonetischen Zusammenfall der alten Illativendungen -an > -ā und *-ana > *-ān > -a. Dies kann aber nicht für diejenigen Mundarten gelten, die die alte Lokativendung bewahrt haben, z. B. die Endung des Lok. Sg. der o- und ā-Stämme -ę < -ai < -āji im Niederlettischen.
Page 3ZUR VORGESCHICHTE DES INESSIVS | 61
... había una doble representación de la desinencia indoeuropea del locativo singular de los temas en ā, por un lado, y que, por otro, el locativo singular lituano ampliado de los temas en o miškė debe de ser muy reciente (cf. 2.1.3).
2. LAS DEMÁS DESINENCIAS DE INESIVO
A continuación (2.1–2.3) se mostrará que la posposición antiquísima *-ę́ se encontraba originalmente SOLO en el locativo singular de los temas en -ā (y de los temas *-i̯ā- (-ē)) y que se extendió relativamente tarde por analogía al plural, así como al singular y al plural de los demás temas.
2.1. Singular de los temas en *o
2.1.1. La antigua desinencia indoeuropea del locativo singular se conserva en formas fosilizadas como namiẽ, ankstĩe (atestiguadas en Zinkevičius 1966: 209 § 278), así como en el adessivo singular namiẽp(i). A partir de las formas primarias mencionadas, debe suponerse que la entonación es circunfleja. Esto continúa exactamente la desinencia indoeuropea del locativo *-o-i > *ōi > iẽ. Según Stang (1966: 182–3), podría imaginarse el desarrollo del siguiente modo: *-oi (cf. ai. aśve < *eḱu̯oi) > *-ai > *-ę̄ > -iẽ. La desinencia habitual del inesivo es -e, por ejemplo miškè (‘en el bosque’). Esta desinencia contiene la desinencia indoeuropea original, ampliada además, como todos los demás locativos, por la posposición de inesivo *-ę́⁵ (cf. Stang loc. cit.). Esta forma de inesivo (miškè) se explica del siguiente modo: *miškē (< *-ai < *-o-i) + ę́ > *miškē⁶ > (ley de Leskien) miškè (Stang loc. cit.) o bien > miškì en los dialectos donde todo *en > i. De ello se desprende que la ampliación de los temas en o con *-ę́ tuvo lugar relativamente tarde. La formación de una forma mišk-è en una etapa anterior, cuando *-ai (< indoeuropeo *-oi) todavía era un diptongo, sería inexplicable, ya que *-ai + ę́ se habría convertido en **-aję. También aboga a favor de esto el hecho de que se haya conservado en lituano un gran número de locativos singulares fosilizados de los temas en *o, a diferencia de lo que ocurre con los temas en -ā.
2.1.2. La adición de la posposición *-ę́ debió de producirse antes o durante la acción de la ley de Saussure, ya que solo mediante la fusión de la desinencia *-ę̄ y la posposición *ę́ en rate (clase acentual 2) pudo aparecer el agudo en la segunda y última sílaba, condición necesaria para el desplazamiento. Antes de la contracción, el acento no se habría desplazado, ya que, según de Saussure, al desplazarse no puede saltar sílabas intermedias.
2.1.3. La situación en letón (cf. 1.4) también ofrece indicios indirectos de que la forma de inesivo de los temas en o es relativamente reciente y constituye un desarrollo exclusivamente lituano.
5 Aquí y en lo que sigue, <´> indica la entonación (agudo), no el acento.
6 Der Einwand von Mažiulis (1970: 133.1), nach dem eine Kontraktion unbedingt zirkumflektierte Intonation hätte ergeben müssen, ist nicht ganz berechtigt. Es geht hier erstens um eine wesentlich spätere Kontraktion, als z. B. diejenige der indogermanischen Vokale (wie z. B. im Dat. Sg. der o-Stämme *-o-ei), und zweitens erfolgte hier die Anfügung des *-ę̄n in Analogie zu dem Lok. Sg. der ā-Stämme, folglich kann man hier auch die analoge Übertragung der akutierten Intonation auf das Kontraktionsergebnis (*-ę́-én > *-ēn analog zum Lok. Sg. der ā-St. *-āj-én > -én) nicht ausschließen.
Page 462 |
ILJA SERŽANT
Aquí probablemente no existía ninguna forma analógica; más bien, el letón simplemente empleó aquí la forma inessiva de los temas en -ā.
2.2. Terminaciones inessivas de los temas en i- y u-
2.2.1. La terminación indoeuropea de los temas en u era *-ōu, cf. ai. sūnāu, esl. сынѫ; por tanto, lit. sūnujè/sūnųjì, letón alto tirguô (< *tirgôji), entre otras formas, son jóvenes, pues la -j- de la posposición solo puede explicarse a partir del locativo singular de los temas en -ā- o en -i-. El locativo *sūnù, que está contenido, por ejemplo, en sūnujè/sūnųj, también solo puede explicarse a partir de *-ōu-# mediante la ley de Leskien7. La ampliación -je debió de producirse después.
2.2.2. La situación es distinta en los temas en i. Aquí, aunque la terminación moderna -yje (avyjè) se ha remodelado siguiendo otros temas y, por tanto, es reciente, en el dialecto žemaitiano se encuentra en su lugar -ie < -ē (Zinkevičius 1966: 231), en algunos dialectos letones -ie, -ē (Endzelin 1951: 412), así como en el catecismo de Mažvydas nakteie, schirdie, naktie, ma-nieie (Stang 1966: 209, 211), formas que se remontan a *-ējē o, en parte, a *-iejē y que, por tanto, contienen la antigua terminación del locativo singular de tema en i *-ēi, cf. véd. agná, gr. antiguo ático πόλη8. Es difícil decidir con certeza si estas formas pertenecen a los temas en -i-Stämmen o si fueron tomadas de los temas en -ē a través de los temas en *-(i)jas9. Podría explicarse la ampliación con *-ē a partir de la forma previa variable *-ējē frente a *-iejē (Stang 1966: 210 y ss.) suponiendo que la antigua forma locativa *-ēi se amplió con -je, ampliación abstraída del locativo singular de los temas en ā, y que primero evolucionó a *-ējē10. Sin embargo, después los distintos dialectos trataron esta forma de manera diferente: unos la simplificaron — *-ējē > *-ēje > lituano -ēje, > letón -ē—, mientras que otros conservaron el diptongo y más tarde lo transformaron por evolución fonética regular en -ie-: *-ējē > *-iejē > -ie. La terminación žemaitiana -ie (< ē < *ēje) también puede haber sido adoptada por los temas en *(i)jo en los temas en i; a su vez, en los temas en *ijo podría proceder de los temas en ē, que en parte coinciden en žemaitiano y letón (Endzelin 1922: 31). Hay que postular una evolución de este tipo o similar, pues de otro modo habría que afrontar la dificultad de situar, en distintas regiones y en términos de cronología relativa, la ampliación con *-ē —abstraída como *-jē— en dos momentos muy distantes: bien en la época en que existía *ēi (dialectos žemaitianos y letones), bien en la época en que existía ié (dialectos letones). Pero hay que tener presente que entre ambos momentos se produjo una evolución compleja: *ēi > *ei > *ē > ié. Sea cual sea la propuesta que se adopte,
7 Zinkevičius (1982: 27) erklärt diese Endung als in Analogie zu den i-Stämmen (-i) entstanden, wo sie aber auch (Zinkevičius 1982: 20–21) aus den konsonantischen Stämmen stammen soll. Die beiden Formen lassen sich doch aber unter Heranziehung des Leskienschen Gesetzes lautgesetzlich erklären: -u (< *-ūo < *-ōu), -i (< *-ie < *-ēi). Zumal die Zwischenstufen -uo und -ie verbaut in den lettischen und žemaitischen Mundarten überliefert sind.
8 Es seguro que la antigua desinencia está contenida en los infinitivos en *ti; cf. lit. noroccidental žem. -tę, refl. -se.
9 Cf. debesesu en el catecismo de Mažvydas, 291₃ (apud Kazlauskas 1958: 82), loc. pl. con una desinencia de tema en ē- (< *ijā-) en un tema en i- (sincrónicamente hablando; originalmente, tema en s-).
10 Nur so rekonstruiert sie Kazlauskas (1968: 154). Anders Stang (1966: 210).
Page 5ZUR VORGESCHICHTE DES INESSIVS
63
hay que suponer que la extensión con *-ę́/-ję se produjo mucho más tarde que en el loc. sg. de los temas en -ā, concretamente por analogía con estos últimos.
2.3. Der Inessiv Plural
Die alte Pluralendung ist in nur wenigen Mundarten erhalten, vgl. šird-išū, rañkosu (Zinkevičius 1966: 237). Hier wurde zunächst die Form der o-, i- und u-Stämme lautlich an den Illativ Pl. angeglichen, und zwar nach der folgenden Analogie zu den ā-Stämmen: Ill. Pl. -osna / Lok. Pl. -osu: Ill. Pl. -uosna (-ysna, -üsna) / Lok. Pl. x, x = -uosu (-ysu, -ūsu → -uose / -uosū nach den o-Stämmen), vgl. Stang (1966: 186, 213, 218)¹¹. Dies ist auch im Lettischen eingetreten, vgl. dārbūos. Bei den -ā-Stämmen ist die alte indogermanische Lok. Pl.-Endung nur in wenigen Mundarten unverändert geblieben, vgl. Tverečius (Otręb ski 1934: 228) šakāšū, -ui, run̄kāšui. -i steht hier in Analogie zu den verkürzten Lok. Sg.-Formen run̄kāi < rañkoje. In den meisten Mundarten und der Hochsprache ist das auslautende -u in den Ausgängen aller Stämme durch das -e des Inessivs Singular, vgl. rañkose, in den anderen wiederum durch das -a des Ill. Pl. ersetzt worden (Stang 1966: 186). Zuerst wurde wahrscheinlich die Pluralform der -ā-Stämme erneuert: rañkosu > rañkose (Ersatz, nicht Addition: **rañkosve), danach dann auch die anderen Stämme. Die Bildungen mit der Erweiterung *-ę́ sind also in den Pluralformen des Inessivs jung.
3. LA POSPOSICIÓN URBÁLTICA *-ēn
3.1. Las siguientes consideraciones conducen a reconstruir la posposición inessiva del protobalto como *-ēn (< *ḗ):
a) la forma Iness. Sg. vaik-i en aquellos dialectos donde *-en > i y *-an > u, así como las formas ampliadas del adjetivo, cf. dangųje jis, hablan a favor de una nasal en posición final (cf. Stang 1966: 182);
b) la entonación debe postularse como aguda en el Iness. Sg. de los temas en *o, debido al efecto de la ley de Saussure. Esto queda confirmado también por el hecho de que en todas las formas inessivas debió de actuar asimismo la ley de Leskien (el *-ę́ final con acento agudo > -e). Compárense aquí las formas del acusativo e instrumental singular de los temas en -ā: Acus. Sg. rañką (< *-ań < *-am < *-eh₂m) frente a Instr. Sg. rankà (< *-án < *-ān). Si se supusiera, por tanto, que la entonación aguda solo surgió en el singular de los temas en -o como resultado de la contracción, se presentaría la dificultad de que las otras formas locativas —no contraídas— no terminan en **-ę (< **ēn), sino en -e (< *ę < *ēn). Puesto que la entonación puede postularse como aguda, cabe partir de *-ēn para el protobalto (Stang 1966: 128).
11 Zinkevičius (1966: 238) dagegen meinte, daß der Lok. Pl. auf -uose auf dem Akkusativ Plural und der Postposition *-ēn beruhe. Diese Meinung hat Stang (loc. cit.) mit schlagenden Argumenten kritisiert. Zu Stangs Erklärung könnte man noch einen formalen Grund hinzufügen: man findet keine Formen vom Typ **ratūose/ **ratuoše (2), wie sie nach Zinkevičius’ Erklärung ähnlich wie im Illativ Plural (s.d.) hätten entstehen müssen. Später schließt sich Zinkevičius (1982: 28) der Meinung Stangs an.
Page 664 |
I L J A S E R Ž A N T
3.2. Además, hay que tener en cuenta que las posposiciones en lituano, pero también en protolátvio, experimentaron un debilitamiento particular en comparación con las (preposiciones o) prefijos correspondientes; cf. lit. dievóp(i) (no de -piē), let. mājup ‘a casa’ (< *pi, no *-pie, que habría dado > **-pi) frente a priē / (pie), let. pie, esl. прu, lit. raṅkon(a) frente a lit. nuõ, let. nùo, esl. на. La ley de Leskien no explica este debilitamiento, puesto que todas las palabras recién mencionadas son circunflejas. Este debilitamiento debe de ser muy antiguo, ya que refleja el ablaut indoeuropeo. Lit.-let. nuo se habría abreviado en ambas lenguas a nu, no a -na. La forma *na puede explicarse como un grado pleno báltico correspondiente a *nō, interpretado como grado alargado (< (?) *noH, *nō). A este grupo pertenece también el indoeuropeo *som ‘juntos’, que, en forma prefijada, presenta el grado pleno en los sustantivos lituanos, letones y eslavos; cf. lit. sañdas, let. sùods (< *sā́nds), y, en otros casos, el prefijo letón sa- (< *sam-), esl. сѫдъ, frente a la forma preposicional lituana su (let. ar —sin relación—) y esl. съ. Por analogía, cabría esperar una posposición debilitada correspondiente al prefijo letón je-, bien documentado (< *en-), a saber, *-in (< *-n), que también está representado en lituano por la preposición į¹². Sin embargo, tenemos *é < *-én. Este hecho habla, en primer lugar, en contra de la conexión etimológica entre *-é y el indoeuropeo *en, letón ie-, y, en segundo lugar, a favor de que la formación del Iness. Sg. de los temas en ā se mantenga fuera de este sistema de ablaut, precisamente porque, como se expuso en 1.1 y 1.3, ya se había heredado de la lengua ancestral en esta forma.
4. LA COMPARACIÓN EXTRABÁLTICA
4.1. El examen intralingüístico de las formas del locativo y el inessivo en báltico muestra que la forma inessiva singular de los temas en -ā (así como de los temas en -ē < *-ijā) es, con mucho, la más antigua de las formas inessivas. Su antigüedad se remonta a la época anterior a la desaparición de las laríngeas. A partir de esta forma, el elemento *-é (o, en forma abstracta: -je) se extendió a todas las demás terminaciones del locativo, y así surgió en protobalto un «locativo marcado», es decir, el inessivo. La cuestión del origen y la etimología de esta posposición sigue sin resolverse. Stang (1966: 182) la relaciona con la preposición *h₁(e)i(ī) (let. ie-kšā, gr. ἐν, εἰς, lat. in, entre otras). Sin embargo, la dificultad reside en que, como también observa el propio Stang (loc. cit.), por el acento agudo hay que reconstruir para nuestra posposición una vocal larga (*ēn) (3.2). Pero la preposición *en no aparece en esta forma en indoeuropeo.
4.2. Quisiera aquí, basándome en la distribución original (solo Loc. Sg. de los temas en -ā¹³) y en la forma fonética¹⁴, poner la posposición báltica *ēn en relación directa
12 Girdenis (1980) stellt fest, daß in der Mundart bei Kretinga (im Ziwatas, XVIII Jh.) für die aukšt. Präposition į die Präposition y gebraucht wird, die auf *en zurückgeht. Daneben, jedoch seltener, kommt auch i = aukšt. į vor. Diese Allomorphie bezeugt m. E. nur, daß in dieser Mundart die ursprüngliche Verteilung der Voll- (*en) und Nullstufe (*n̥) nicht mehr aufrechterhalten ist.
13 En antiguo indio, la posposición -ām aparece todavía originalmente con los temas en ī (devyām) y con el pronombre (tāsyām). Los temas en -ī no se han conservado en báltico, y en el locativo singular la flexión pronominal fue sustituida en báltico por la nominal (Stang 1966: 244-245).
14 Urbaltisches auslautendes *-m wird lautgesetzlich zu *-n (Stang 1966: 114).
Page 7ZUR VORGESCHICHTE DES INESSIVS
65
Relacionar con la posposición del antiguo indio -ām (cf. ai. śénā (f) «ejército», loc. sg. śénāy-ām), y habría que postular como forma común previa el indoeuropeo *ēm. Que esta posposición aparezca solo en estas dos familias lingüísticas se explicaría porque, en la fase preindividual de las lenguas, se usaba únicamente de forma facultativa junto a la forma del locativo sin posposición, como también hay que suponer para el báltico común e incluso todavía para el protolituano y el proletonio; probablemente servía para especificar las relaciones locales.
4.3. Los siguientes hechos hablan a favor de la antigüedad de la extensión -ām en indio:
a) la forma ampliada es obligatoria no solo en sánscrito clásico, sino también en védico, en el locativo singular de los temas en -ā. Por regla general, las formas ampliadas posteriores de otros casos aparecen solo en una de las dos lenguas;
b) die bisherige Erklärung (Wackernagel–Debrunner 1930: 121; Thumb-Hauschild 1959: 46–7) des indischen Elements -ām (in senāyām), die von einer etymologischen Zugehörigkeit zur avestischen Postposition (im Indischen Prä- und Postposition) -ā / ā ausging, stößt auf erhebliche Schwierigkeiten, und zwar muß diese Hypothese von einer doppelten Erweiterung – zunächst um -ā (das auch im Avestischen als Post- und Präposition bzw. Präfix fungiert), dann noch um ein unklares -am –, ausgehen. Bei einer solchen, erst indischen Kontraktion sollte prinzipiell auch die zweisilbige Lesung in den vedischen metrischen Texten auftauchen, da ja hier chronologisch viel frühere, indogermanische Kontraktionsfälle (z.B. Genetiv Plural *-o-om > *-ōm) zum Teil noch zweisilbig sind. Dies ist jedoch nicht der Fall. Oldenberg (1888: 185) erwähnt in seiner Liste aller Fälle, bei denen die zweisilbige Lesung im Vedischen vorkommt, den Lok. Sg. nicht.
Mientras que en el índico solo la forma del locativo singular de los temas -ā- y -ī contiene la posposición *-ēm15, mientras que las otras formas del locativo solo se aclaran ocasionalmente con -ā, por ejemplo, véd. loc. pl. ápsv-ā, en iranio y, sobre todo, en persa antiguo se desarrolló de manera similar a la del báltico, con ayuda de esta última posposición, un «inessivo»-ā, como se desprende del hecho de que la posposición -ā se había vuelto obligatoria en persa antiguo con la mayoría de las desinencias de locativo. Parece, pues, que en avéstico y persa antiguo, en el locativo singular de los temas -ā, la posposición -ā desplazó a la posposición más antigua *-ēm, heredada ya en esta forma del indoeuropeo > **-ām.
5. CONCLUSIÓN
El estudio del locativo singular urostbáltico de los temas en -ā conduce a los siguientes resultados:
1) La conservación de la variante sandhi prevocálica del morfema de locativo *-eh₂i-V precisamente en posición prevocálica indica que la forma del inessivo singular de los temas en -ā es antiquísima en báltico.
2) La desinencia no ampliada debe reconstruirse para el urostbáltico sobre la base de las formas adesivas
15 Möglicherweise enthält nach Wackernagel–Debrunner (1930: 121) die Form des D. Abl. Instr. Du. auf -bhyām ebenfalls diese Postposition.
Page 866 |
ILJA SERŽANT
como *-ai (1.2). Lamentablemente, no se puede determinar el tipo de entonación. Sin embargo, podría suponerse que en este caso se trataba de un *-ai circunflejo. En ese caso, esta terminación continuaría la terminación locativa indoeuropea *-eh2-i ante pausa o consonante.
3) La comparación histórico-lingüística de todas las formas actuales del inesivo ha demostrado que la forma del inesivo singular de los temas en -ā es la más antigua y que constituyó el punto de partida para la difusión de la posposición abstraída *-ḗ o -ie.
4) Los puntos 1 y 3 abren la posibilidad de vincular la forma del inesivo singular en báltico primitivo *-ājēn con la forma antigua india del locativo en -āyām, en virtud de la concordancia fonética y distributiva. Para ello es necesario suponer que la distribución antigua india de las posposiciones -ā y -ām representa lo originario, a diferencia de las lenguas iranias (lectio difficilior), que la generalización de la posposición -ā en iranio para el locativo marcado se debe a una analogía posterior y que la forma locativa no ampliada seguía viva también en indoiranio.
BIBLIOGRAPHIE
ARUMAA, P. 1930: Litauische mundartliche Texte aus der Wilnaer Gegend. In: Eesti Vabariigi Tartu Ülikooli Toimetused. Acta et Commentationes Universitatis Tartuensis, B Humaniora XXIII. Dorpat (Tartu).
ENDZELIN, J. 1922: Zur baltischen Deklination der „ablautenden“ (i)jo-Stämme. Kuhns Zeitschrift 50, 13–35.
ENDZELIN, J. 1951: Latviešu valodas gramatika, Rīga: Latvijas valsts izdevniecība.
GIRDENIS, A. 1980: Dėl vieno prielinksnio formos XVIII a. šiaurės žemaičių kretingiškių tarmėje. Baltistica 16 (2), 111–115.
KAZLAUSKAS, J. 1968: Lietuvių kalbos istorinė gramatika, Vilnius: Mintis.
MAŽIULIS, V. 1970: Baltų ir kitų indoeuropiečių kalbų santykiai (Deklincija), Vilnius: Mintis.
ME = Mülenbachs-Endzelīns: K. MÜLENBACHS, Latviešu valodas vārdnīca. Rediģējis, papildinājis, turpinājis J. ENDZELĪNS. 2. negröts izdevums. 6 Bde. Čikāga: Baltu filologu kopa, 1954.
OLDENBERG, H. 1888: Die Hymnen des Rig-Veda. Metrische und textgeschichtliche Prolegomena, Berlin: Wilhelm Hertz.
OTRĘBSKI, J. 1934: Wschodniolitewskie narzecze Twereckie. Część I: Gramatyka, Kraków: PAU.
RIX, H. 1976: Historische Grammatik des Griechischen. Laut- und Formenlehre, Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft.
ROSINAS, A. 1999: Ines yvo ir adesyvo formų kilmės ir raidos klausimu. Baltistica 34 (2), 173–183.
SERŽANT, I. 2003: Intonationen in den suffixalen und Endsilben im Lettischen. Synchronie und Diachronie. Baltu filoloģija 12 (1), 83–123.
SERŽANT, I. 2004 К вопросу об образовании адессива. Acta Linguistica Lithuanica 51, 49–57.
STANG, Chr. S. 1966: Vergleichende Grammatik der baltischen Sprachen, Oslo etc.: Universitetsvorlaget.
THUMB–HAUSCHILD 1959: Handbuch des Sanskrit. Eine Einführung in das sprachwissenschaftliche Studium des Altindischen von Albert Thumb. II. Teil: Formenlehre. Dritte stark umgearbeitete Auflage von Richard Hauschild, Heidelberg: Winter.
TOPOROV, V. V. 1968: Локатив в славянских языках, Москва: Наука.
VIDUGIRIS, A. 1959: Kai kurios Zietelos tarmės ypatybės. Lietuvių kalbotyros klausimai 2, 195–230.
WACKERNAGEL–DEBRUNNER 1930: Altindische Grammatik von Jacob Wackernagel. III. Band: Nominalflexion–Zahlwort–Pronomen von Albert Debrunner und Jacob Wackernagel, Göttingen: Vandenhoeck u. Ruprecht.
Page 9ZUR VORGESCHICHTE DES INESSIVS
67
Vanags, P. 1994: Die Entwicklungstendenzen der Kasusendungen in den ältesten lettischen Sprachdenkmälern. Linguistica Baltica 3, 121–130.
Zinkevičius, Z. 1966: Lietuvių dialektologija, Vilnius: Mintis.
Zinkevičius, Z. 1982: Lietuvių kalbos postpoziciniai vietininkai. Baltistica 18 (1), 21–38.
Zubátý, J. 1896: Baltische Miszellen. Indogermanische Forschungen 6, 269–307.
Ilja A. Seržant
Gauta 2004 11 04
Universität zu Köln
Institut für Linguistik
Historisch-Vergleichende Sprachwissenschaft
D-50923 Köln
[email protected]