Page 1LIETUVIŲ KALBOTYROS KLAUSIMAI, II
LIETUVOS TSR MOKSLŲ AKADEMIJA
SOBRE EL ORIGEN DE ALGUNOS NOMBRES DE PLANTAS EN LAS LENGUAS BÁLTICAS
A. SABALIAUSKAS
Eneldo (Anethum graveolens)
1. El eneldo es una antigua planta cultivada. Su patria probablemente sea el sur de Europa (cf. O. Schrader, Reall., 1,344; J. Hoops, Reall., 1, 468). Los antiguos egipcios ya utilizaban el eneldo con fines medicinales. Es posible que también lo cultivaran los hebreos (cf. G. Buschan, 147).
2. En las lenguas indoeuropeas encontramos diversos nombres para esta planta. Los antiguos griegos la llamaban ἄνηθον. Se ha intentado relacionar esta palabra con el gr. ἄνεμος «viento, soplo». Sin embargo, también pudo llegar al griego desde Asia o Egipto (cf. É. Boisacq, D. ét., 62). Del griego este nombre pasó al latín — anethum, y de ahí al fr. anet(h). Otro grupo de lenguas romances tiene un nombre para el eneldo derivado del lat. feniculum (cf. A. Walde, Et. Wb., 282): it. finocchio, port. funcho, esp. hinojo, así como fr. fenouil e ingl. fennel. Los rumanos y los moldavos tienen otro nombre: rum. mărăr, mold. мяряр. Esta palabra también se encuentra en albanés: maráq «Feniculum officinale». La fuente de estas palabras es el lat. marathrum (cf. G. Meyer, Et. Wb., 259-60). Las lenguas germánicas tienen otro nombre para el eneldo, de origen incierto: alto alemán antiguo tilli, alto alemán medio tille, alemán Dill, ingl. dill, dan. dild, sueco dill, noruego dill. Desde las lenguas germánicas, esta palabra pasó también a algunas lenguas ugrofinesas: est. till, fin. tilli (cf. Л. Хакулинен, 2,55).
3. Las lenguas eslavas tienen también un nombre para el eneldo completamente distinto de los mencionados antes: eslav. eclesiástico копър, ruso укроп, укропина, кроп, копер (В. Даль, 2, 198; 4,485), bielorruso кроп, ucraniano кpin, búlgaro копър, serbocroata kónap, checo kopr, eslovaco koper, polaco копър, alto sorabo коприк (cf. F. Miklosich, Et. Wb., 129; E. Berneker, Et. Wb., 564).
Hay diversas opiniones sobre el origen de esta palabra. A. Meillet (Étud., 409) la considera un préstamo, pero no indica su fuente. Otros lingüistas creen que esta palabra es de origen eslavo. F. Miklošič (Et. Wb., 129) relaciona con el nombre del eneldo mencionado el nombre de la ortiga: ruso крапива, búlgaro коприва, checo kopřiva, polaco pokrzywa, etc. También tiende a vincular con este grupo el eslav. eclesiástico коприна, búlgaro коприна «seda». A continuación compara estas palabras, en primer lugar, naturalmente, el nombre del eneldo, con el lituano kvepėti, kvapas y el letón kūpēt, kvēpt, kvēpēt, kvēpes. Desde el punto de vista semántico, tal comparación es perfectamente posible, pero resulta difícil justificarla desde el punto de vista fonético. En lo fo-
5. Kalbotyros klausimai II.
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Page 2nético, la relación de este nombre del eneldo con el nombre de la ortiga mencionado está muy bien fundamentada. Aquí encontramos también la metátesis consonántica común a ambas palabras. E. Berneker (Et. Wb., 564-5) también se inclina a aceptar esta comparación de F. Miklošič. En su opinión, *koprъ, *kroprъ significaba originalmente «ortiga». Puesto que la ortiga también se usa como alimento y en la medicina popular, otra planta, concretamente el eneldo, pudo haber recibido su nombre de ella. Como caso análogo señala la palabra bbršč. Sin embargo, probablemente no se pueda afirmar que se trate de un fenómeno plenamente análogo. En ese caso, una planta sustituyó a otra en sus funciones y adoptó su nombre; pero es probable que el eneldo y la ortiga sean plantas demasiado distintas para que pudieran sustituirse mutuamente en sus funciones.
V. Machek (Rost., 165) explica de otro modo el origen de este nombre del eneldo. En su opinión, se trata de una raíz eslava. Relaciona además este nombre del eneldo con el ruso кропило «Oenanthe phellandrium», el polaco kropidło y el ruso (o) кроп, укроп «agua hirviendo». Por tanto, el significado original de esta raíz habría sido «hervir», y las palabras kropъ, kopr, kropidło habrían designado plantas destinadas a la cocción. Si esta etimología es correcta, el eneldo sería una de las plantas cultivadas más antiguas utilizadas por el ser humano. V. Machek (Rost., 165) escribe precisamente: «Anethum — jedna z nejstarších pěstovaných rostlin». Sin embargo, también esta explicación es muy dudosa. En primer lugar, aparte de esta comparación, no hay otros argumentos para sostener que el eneldo fuera una planta tan destacada por su importancia y antigüedad. Por otra parte, probablemente no pueda separarse la palabra укроп del verbo кропить (cf. A. Meillet, Étud., 219). Además, si el eneldo hubiera sido una planta tan importante y antigua, este nombre suyo debería encontrarse quizá también en otras lenguas indoeuropeas, mientras que actualmente solo lo tienen los eslavos.
Así pues, por ahora hay que considerar que el nombre eslavo del eneldo es una palabra de origen incierto.
De las lenguas eslavas, este nombre del eneldo pasó también a otras lenguas: albanés kopër, húngaro kapor. En épocas posteriores, otras lenguas de los pueblos de la Unión Soviética lo tomaron del ruso: baskir укроп, moksha укроп, kazajo укроп, buriato-mongol укроп, osetio укроп, evenki укроп, chuvasio укроп, tuvano укроп, etc.
4. El nombre lituano de esta planta, krapas, también es un préstamo de las lenguas eslavas. Probablemente esta palabra llegó al lituano desde el polaco (cf. A. Brückner, Fw., 96; Pr. Skardžius, Lw., 109; E. Fraenkel, Et. Wb., 288). Ya aparece en el diccionario de K. Sirvydas (Di., 104). También se encuentra en todos los dialectos lituanos.
También se tomó del polaco y se encuentra en los dialectos letones de Latgalia kropas (Summent, 153; cf. E. Fraenkel, Et. Wb., 288).
5. En letón se emplea sobre todo el nombre del eneldo dille. Ya aparece en textos letones del siglo XVII: G. Mancélis (Phras. lett., XVI) escribe «Dillen, Dilles»; J. Langijas (Wb., 27), «Dilles, Dill, herba». También encontramos en la traducción de la Biblia de Glück: «juhs dohd ah to desmitu Teesu no Mehtrehm, Dilles un Kimmines» (cf. J. Sehwers, 305). Los letones recibieron este nombre del eneldo del alemán.
Del alemán, esta palabra pasó también al lituano: dilė (L. k. žd., 2,375), dilutė (L. k. žd., 2,381; J. Dagys, 23). Sin embargo, en lituano se usa muy raramente.
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Page 36. En los monumentos de la antigua lengua prusiana no encontramos el nombre del eneldo. Es cierto que encontramos el topónimo prusiano Crapiten (G. Gerullis, Ort., 71), que probablemente está formado a partir de Krape (un nombre personal prusiano) y el sufijo -it-. En lituano también encontramos los apellidos Krapaitis, Krāpas. Sin embargo, es difícil determinar si estos nombres personales proceden del nombre del eneldo o de alguna otra palabra.
7. Así pues, en las lenguas indoeuropeas encontramos muchos nombres para el eneldo. Las lenguas eslavas tienen un nombre común para el eneldo, de origen incierto. Los lituanos y algunos dialectos letones recibieron este nombre del polaco. Por lo demás, en letón se usa un nombre de origen alemán para el eneldo. A veces también aparece en algunos monumentos de la lengua lituana. No se puede decir nada seguro sobre la antigua lengua prusiana.
Comino (Carum carvi)
1. El comino ya se utilizaba ampliamente como planta aromática en tiempos antiguos. Según Dioscórides (De mat. med., 3, 61), los mejores cominos los cultivaban los egipcios, en particular los habitantes del delta del Nilo (cf. G. Buschan, 148). Hipócrates llama simplemente reales a los cominos abisinios: κύμινον βασιλικόν (cf. V. Hehn, 206). Aquí probablemente se hace referencia a la especie de comino Cuminum Cyminum. La especie de comino más extendida en Europa es Carum carvi. Las semillas de esta planta ya se encuentran en las excavaciones de los palafitos de Robenhausen, en Suiza (cf. G. Buschan, 149).
Los antiguos eslavos solían utilizar el comino en rituales, al incorporar a un recién nacido a su comunidad (cf. Л. Нидерле, 183).
En las excavaciones del castro de Gabrieliškės se encontró, entre otros granos, algo parecido a una semilla de comino carbonizada (cf. W. Swederski, 245). Sin embargo, a falta de otros datos más sólidos, no es posible extraer conclusiones sobre el cultivo del comino en Lituania en aquella época.
2. La mayoría de las lenguas indoeuropeas tienen el mismo nombre para el comino, que, en la mayoría de los casos, tomaron unas de otras mediante préstamos.
El nombre griego del comino, κύμινον, probablemente es un préstamo de las lenguas semíticas; cf. hebreo kammōn, arameo kammōnā, asirio kamūnu, etc. (cf. O. Schrader, Real., 1, 655). Al comparar estos nombres semíticos del comino con el griego, llama la atención cierta discrepancia vocálica; por eso algunos, como P. Kretschmer (KZ, 29, 440-1), se inclinan a poner en duda esta hipótesis. Este relaciona con los mencionados nombres orientales del comino el griego σκάμμωνία, junto a χάμων (lat. scammonia), «una especie de planta trepadora». Sin embargo, hay que señalar que el vocalismo de los antiguos préstamos orientales suele diferir; por ello, parece plenamente justificado que la mayoría de los lingüistas consideren el griego κύμινον una palabra emparentada etimológicamente con los mencionados nombres semíticos del comino (cf. O. Schrader, Real., 1, 655; K. Lokotsch, Et. Wb., 84; Weigand, 1, 1169; E. Berneker, Et. Wb., 681; V. Machek, Rost., 157; A. Brückner, St. et., 239).
De los griegos, este nombre del comino pasó al latín —cuminum— y desde allí, por diversas vías, a las lenguas germánicas y romances: alto alemán antiguo kumil < kümīn, alto alemán medio kumin, alemán Kümmel, inglés cumin, sueco kummin, danés kommen, neerlandés komijn, italiano comino, español comino, portugués cominho, rumano chimen,
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Page 4mold. kùmen. Esta palabra también llegó a otras lenguas europeas: húng. kőmény, fin. kumina (cf. T. E. Karsten, IF, 26,249), est. köömen, etc.
3. Las lenguas eslavas también tienen este nombre del comino: esl. ant. kjuminъ, rus. тмин, тминъ, тминь, тминок, тминъ (В. Даль, 4,408), bielorr. кмен, ucr. кмин, checo kmín, serbocroata kömin, pol. kmin, esloveno kumin, kum, čimin (cf. F. Miklosich, Et. Wb., 117; E. Berneker, Et. Wb., 681). Como vemos, en las lenguas eslavas se encuentran diversas variantes fonéticas de esta palabra. Se explican por las diferencias entre las lenguas de las que se tomó prestada o surgieron ya en el seno de las lenguas eslavas.
4. En las lenguas bálticas también se encuentra un nombre del comino con esta raíz. Llegó a ellas asimismo por distintas vías.
En los dialectos y los monumentos escritos de la lengua lituana aparecen diversas variantes fonéticas de este nombre: kmynas, akmynas, ikmynas, kȯynas, knȳnas, kimȳnas, kȯmelis, kimulis, kėmelis, kemelys (cf. J. Dagys, 74).
La forma kmynas se usa en la lengua literaria y es la más extendida en los dialectos. Ya aparece en nuestros textos antiguos (C. Szyrwid, Di., 86; M. Daukša, P., 314). Esta palabra debió de llegar al lituano desde el bielorruso o el polaco (cf. A. Brückner, Fw., 95, 101; Pr. Skardžius, Lw., 104; J. Otrębski, Tw., 3,29).
En lituano, el grupo consonántico km— no es habitual. Por ello, para facilitar la pronunciación, en algunos dialectos km— se descompuso en dos sílabas, dando lugar a las formas: akmynas (Rk, Sdk, Zr, Trgn), ikmynas (Všk, Grž), kimynas.
En casi toda Samogitia se encuentra la forma koȳnas. Esta forma surgió por disimilación a partir de kmynas. Esta alternancia de v y m junto a otro sonido nasal se encuentra también en otras lenguas indoeuropeas: en dialectos polacos świntarz < cementarz (cf. M. Niedermann, Tiž, 2,440), it. nov<ero < lot. numerus, sánscrito tardío śravaṇa < śramaṇa, vimamsā < mimāmsā (cf. J. Wackernagel, KZ, 43,282). En lituano observamos una alternancia semejante en la palabra bezvėnas < bezmėnas < bielorr. бязмен (cf. E. Fraenkel, IF, 53,127). También en los dialectos letones encontramos una forma del mismo origen, bazvanc (cf. M. A. Alksnis, FBR, 12,26).
En las zonas de Linkuva y Šeduva aparece a veces la forma knȳnas, surgida por asimilación a partir de kmynas.
En los diccionarios de los lituanos de Prusia Oriental encontramos la forma knyvai (cf. P. Ruhig, Lex., 1, 65; Chr. Mielcke, Wb., 1, 125; G. Nesselmann, Wb., 223). Esta forma pudo surgir por metátesis a partir de kūynai; cf. let. senalas; lituano šėlenos, let. notal; lituano nuolat, let. gazore < garože (cf. I. Endzelins, La. Gr., 235). Como esta forma no aparece en el habla viva, se intenta explicar también de otro modo su presencia en los diccionarios mencionados. La forma se encuentra en el manuscrito del diccionario de D. Klein (=Lexicon Lithuanicum in usum eorum..., cf. G. Gerullis, KZ, 50, 233). Allí pudo haberse escrito incorrectamente en lugar de kūynai, y de ahí pasar a otros diccionarios (cf. Pr. Skardžius, Lw., 105).
Las formas con el formante -l- llegaron al lituano desde el alemán, como también muestra la distribución geográfica de esta palabra (Kbr, Vrb, Nm, Sdr, Gl, Plv, Snt, Grš). En el diccionario de G. Nesselmann (Wb., 353), junto a la forma lauk-kmynai encontramos
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Page 5y la forma laukkkimmėlei. Son calcos del alemán Feldkümmel (cf. K. Alminauskis, 78).
5. En letón también encontramos un nombre de comino de la misma raíz. En los dialectos y en otros monumentos lingüísticos hallamos diversas variantes de este nombre: ķimene, ķimins, ķimens (EM, 2, 381; EH, 1, 703), ķimenis (EH, 1, 703), ķimans (EH, 1, 702), ķimuni (EH, 1, 703), ķimele (EM, 2, 381), ķėmele (EM, 2, 373), ķėmeles (EM, 2, 376), ķiemeles (EM, 2, 390), ķinepes (EM, 2, 382).
La forma ķimene pudo entrar en letón desde el alemán; cf. el alemán cimen, o desde el ruso (cf. EM, 2, 381). J. Ževeris (306) tiende a considerarla un préstamo del ruso.
La fuente del nombre del comino con el formante -l- fue el alemán. Ya encontramos la forma ķimeles en el diccionario de G. Mancelis. Las formas ķėmele, ķieme le probablemente proceden del alemán bajo kömel (cf. J. Sehwers, 66, 306; EH, 1, 707).
La forma ķermeles probablemente deriva de ķėmeles, con inserción de la consonante r. Esta inserción de r entre una vocal y una consonante se da en diversas lenguas, especialmente en los préstamos; a veces también la encontramos en los dialectos letones: iegārtnis < iegātnis, mēr telis < mētėlis, kārsis < kāsis, pār taga < pataga, paērg lis < paeglis (cf. J. Endzelīns, KZ, 44, 60; La. Gr., 237-8).
La forma bastante extraña ķinepes probablemente surgió por influencia de las palabras kaņepes «cáñamo» y sinepes «mostaza». Es característico que la palabra ķinepes signifique en unos lugares comino, en otros cáñamo y en otros mostaza (cf. EM, 2, 382).
Como vemos, las lenguas bálticas y eslavas tienen nombres de comino de origen foráneo y de la misma raíz. Este nombre llegó a dichas lenguas por distintas vías. Una parte de los pueblos bálticos tomó el nombre del comino de las lenguas eslavas y otra, de las germánicas. No se tiene noticia alguna de un nombre del comino en la antigua lengua prusiana.
Rábano rusticano (Cochlearia armoracia)
1. A. de Candolle (43, 553) considera Europa oriental la patria de esta planta. En las costas del mar Negro crecen rábanos rusticanos silvestres. A veces también se encuentran ejemplares asilvestrados en los territorios de Lituania y Letonia (cf. P. Snarskis, 381; P. Galenieks, 2,344). Se carece de datos fidedignos sobre el uso de esta planta en la Antigüedad. En su «Historia lettica» (35), P. Einhorn señala que los letones no usan plantas aromáticas (cf. J. Sehwers, 305).1
2. En las lenguas indoeuropeas se encuentran diversos nombres para el rábano rusticano. Sin embargo, estos nombres por lo general no son antiguos: proceden de lenguas vecinas o son palabras compuestas formadas en las propias lenguas en época relativamente reciente, uno de cuyos componentes designa alguna otra planta, por lo general el «rábano»; cf. port. rabano de cavalo (rabano «rábano», cavalo «caballo»), ingl. horse-radish, sueco pepparrot (peppar «pimienta») (de donde el finés piparjuutti), alemán Meerrettich. El nombre sueco de esta planta indica que los suecos conocieron la pimienta antes que el rábano rusticano.
3. Las lenguas eslavas tienen un nombre antiguo para el rábano rusticano: esl. ant. chrěnъ, ruso хрен, bielorruso хрэн, ucraniano хрін, búlgaro хрян, serbocroata хрен, esloveno hren, checo křen,
1 Sin embargo, es posible que P. Einhorn se refiriera aquí a las plantas aromáticas importadas de tierras orientales (pimienta y otras).
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Page 6checo antiguo chřen, eslovaco chren, polaco chrzan, alto sorabo khrěn, bajo sorabo kšėn, polabo chrón (cf. F. Miklosich, Et. Wb., 90; E. Berneker, Et. Wb., 402; A. Будилович, 1,91; M. Vasmer, Et. Wb., 3,271; F. Sławski, Sl.et., 1,84).
Se han propuesto diversas explicaciones sobre el origen de este nombre. Sin embargo, por ahora esas explicaciones resultan muy poco convincentes. J. Lioventakis (AfslPh, 37,384) intentó reconstruir de manera muy artificiosa las protoformas indoeuropeas *kerāinō-s, *(s)kerāinō-s, *kserainō-s, relacionándolas con el sánscrito kśárā-h «que quema, que corroe» y el latín seresco «secar». También fue fallido su intento (ZfslPh, 7,407) de relacionar este nombre del rábano picante con el neerlandés schrijnen «escocer, quemar». Aunque estas comparaciones estén justificadas desde el punto de vista semántico, son difícilmente posibles desde el punto de vista fonético. Para otras explicaciones semejantes, cf. M. Vasmer, Et. Wb., 3,271; F. Sławski, Sl.et., 1, 84.
Probablemente también el griego χεράν pertenece a la misma raíz que la denominación eslava del rábano picante. Teofrasto ya menciona esta palabra. Él (IX, 15,5) escribe: «...las plantas que unos llaman rábanos silvestres (ῥάφανον ἀγρίαν), y otros, los médicos, kerāin» (cf. O. Schrader, Reallex., 2,55). Tanto los griegos como los eslavos pudieron recibir esta denominación del rábano picante de alguna lengua oriental (cf. V. Machek, LP, 2,158; Rost., 66).
Desde las lenguas eslavas, la denominación mencionada del rábano picante pasó por diversas vías a otras lenguas: alto alemán medio krēn, krēne, francés cran, rumano macedonio (aromān) hreanu, rumano daco (dacoromān) hrean (cf. A. Rosetti, 44), moldavo хрян, etc.
En épocas posteriores, esta palabra pasó del ruso a muchas otras lenguas de la Unión Soviética: erzya köpēn, bashkir керян, tayiko хрен, kazajo хрен, lezguio хрен, osetio хрен, buriato-mongol хрен, ávaro хрен, chuvasio хе̌рен, tuvano хрен, etc.
4. De las lenguas eslavas, esta denominación del rábano picante pasó también a las lenguas bálticas. Esta palabra ya aparece en el diccionario de K. Sirvydas (Di., 27). Pudo llegar al lituano desde el ruso o el bielorruso (cf. Pr. Skardžius, Lw., 110; A. Brückner, Fw., 97; J. Otrębski, Tw., 3,26; В. И. Костельницкий, 218).
Esta denominación del rábano picante (krienas) se usa en todos los dialectos lituanos. También la conocen los dialectos letones de Latgalia (cf. P. Galenieks, 2,344).
5. Sin embargo, en los dialectos letones y en la lengua literaria se usa normalmente otra denominación del rábano picante, de origen no eslavo. En los dialectos y en diversos testimonios escritos aparecen varias formas de esta denominación: mārrutks (EM, 2,584), mēr-rutks, mērāutks (EM, 2,620), mēr(r)uks (EH, 1,809), mārrakas (EM, 2,583), māraka (J. Endzelīns, La. Gr., 76). Estas palabras son préstamos del alemán, pero el segundo componente de la palabra se tradujo (cf. J. Sehwers, 78). La variación fonética se explica por la diversidad de la fuente de la que se tomó prestada la palabra (bajo alemán mahrreddick, bajo alemán medio merredich) o por cambios producidos ya en el ámbito de la lengua letona. Las dos últimas formas surgieron por asimilación. Tal asimilación vocálica es completamente inusual en las lenguas bálticas, por lo que cabe la posibilidad de que aquí haya una influencia de la lengua livonia (cf. J. Endzelīns, La. Gr., 76).
En letón encontramos una denominación del rábano picante de esta raíz cuyo segundo componente no está traducido: mērdīķis (EM, 2,618; J. Sehwers, 299).
Estas denominaciones del rábano picante ya aparecen en testimonios letones del siglo XVII. G. Mancelis (Phras. lett. XVI) escribe «Merrettich, Swāti Rutki, Mahra — Rutki», e I. Langijas (Wb., 114), «Mahrrutki, Meerettig. Sonst heissen sie swāhti Rutki» (cf. J. Sehwers, 299).
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Page 7También se encuentra una denominación del rábano picante con esta raíz y sin rastro del segundo componente: márėne (EH, 1,792).
6. Tras examinar las denominaciones del rábano picante, vemos que las lenguas eslavas tienen una denominación antigua, de origen incierto, para esta planta. Esta denominación también ha pasado a otras lenguas indoeuropeas, entre ellas las bálticas. Se encuentra en los dialectos lituanos y en una pequeña parte de los dialectos letones de Latgalia. Los demás dialectos letones tienen una denominación compuesta de origen alemán, generalmente con el segundo componente traducido. No se conoce ninguna información sobre la denominación del rábano picante en prusiano antiguo.
ABREVIATURAS
alb. — albanés
angl. — inglés
aram. — arameo
asyr. — asirio
aukšt. — aukštaitiano
avar. — avar
balt. — bielorruso
bašk. — baskirio
bulg. — búlgaro
bur.-mong. — buriato-mongol
ček. — checo
čuv. — chuvasio
dan. — danés
erz. — erzya
est. — estonio
evenk. — evenki
gr. — griego
hebr. — hebreo
ide. — indoeuropeo
isp. — español
it. — italiano
kazach. — kazajo
lat. — letón
lenk. — polaco
lezg. — lezguino
liet. — lituano
lot. — latín
luž. — sorbio (lusaciano)
mokš. — moksha
mold. — moldavo
norv. — noruego
oland. — neerlandés
oset. — osetio
polab. — polabo
port. — portugués
pranc. — francés
rum. — rumano
rus. — ruso
sen. — antiguo
serb.-chrv. — serbocroata
skr. — sánscrito
sloven. — esloveno
slovk. — eslovaco
ssl. — eslavo antiguo
suom. — finés
sueco — suecos
tayiko — tayikos
tuvano — tuvanos
ucraniano — ucranianos
húngaro — húngaros
medio — del centro
alemán — alemanes
samogitiano — samogitianos
Gl — Gelgaudiškis, distrito de Šakiai
Grš — Griškabūdis, distrito de Naumiestis
Grž — Gružiai, distrito de Joniškėlis
Kbr — Kybartai
Nm — Kudirkos Naumiestis
Plv — Pilviškiai, distrito de Vilkaviškis
Rk — Rokiškis
Sdk — Sudeikiai, distrito de Utena
Sdr — Sudargas, distrito de Šakiai
Snt — Sintautai, distrito de Kudirkos Naumiestis
Trgn — Tauragnai, distrito de Utena
Vrb — Virbalis, distrito de Kybartai
Všk — Vaškai, distrito de Linkuva
Žr — Zarasai
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Page 8LITERATŪRA
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О ПРОИСХОЖДЕНИИ НАЗВАНИЙ НЕКОТОРЫХ РАСТЕНИЙ В БАЛТИЙСКИХ ЯЗЫКАХ
А. И. САБАЛЯУСКАС
Резюме
Укроп (Anethum graveolens)
Укроп является давно известным культурным растением. В индоевропейских языках встречаются разные названия этого растения. Славянские языки имеют общее название укропа (русск. укроп, укр. кріп, чеш. kopr и др.). Происхождение данного названия неясное. Вернее всего, оно имеет тот же корень, что и славянское название крапивы (русск. крапива, чеш. kopřiva, болг. коприва и др.).
Литовцы название укропа (krãpas) позаимствовали у славян, скорее всего у поляков.
Из польского языка это название попало и в некоторые диалекты латышского языка (kropas). Но вообще в латышском языке употребляется название укропа немецкого происхождения (dille). Иногда такое название (dilė, dilutė) обнаруживается и в литовском языке.
О названии укропа в древнерусском языке что-нибудь определённого сказать трудно.
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Page 10Тмин (Carum carvi)
Исторические данные показывают, что тмин является давно известным культурным растением. В большинстве индоевропейских языков обнаруживается одинаковое название тмина. В греческий язык оно (κύμινον), по всей вероятности, проникло из семитских языков. Из греческого языка это название попало в латинский язык (cuminum), а оттуда разными путями — в другие европейские языки.
В литовских диалектах больше всего употребляется название тмина (kmynas), позаимствованное у славян. В литовском языке это слово испытывало разные фонетические изменения: akmynas, ikmynas, kūmnas, knūnas, kitūnas. В небольшой части диалектов употребляется название тмина (kimelis), позаимствованное из немецкого языка.
В латышский язык название этого растения попало тоже двумя путями: из немецкого и русского языков. Немецкого происхождения являются формы с формантом -l- (kimele, kēmele, ķimele), а русского — без этого форманта (ķimene, ķimins, ķimens и др.). Разные фонетические варианты названия тмина (kērneles, ķinepes) возникли уже на почве латышского языка.
О названии тмина в древнепрусском языке нет никаких данных.
Хрен (Cochlearia armoracia)
В индоевропейских языках встречаются разные названия хрена. Но эти названия чаще всего не являются древними. Древнее название хрена обнаруживается в славянских языках (русск. хрен, болг. хрян, польск. chrzan и др.). Славянское название хрена, вернее всего, является того же происхождения что и греческое χεράνιον. Из славянских языков это название проникло и в другие европейские языки.
У славян название хрена позаимствовали и литовцы (krienas). Это название обнаруживается и в некоторых латгальских диалектах латышского языка.
В большинстве латышских диалектов употребляется название mār(r)utks и разные фонетические варианты этого слова. Данное название латыши позаимствовали из немецкого языка, только второй компонент перевели на латышский язык (ruts „редька“).
О названии хрена в древнепрусском языке нет никаких данных.