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La iglesia románico-gótica de Santa María la Antigua de Valladolid

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La iglesia románico-gótica de Santa María la Antigua de Valladolid

Author: García Guinea, Miguel Ángel,Wattenberg Sampere, Federico
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1946
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/29858/3/BSAA-1946-1947-13-IglesiaRomanicogoticaSantaMariaAntigua.pdf
LA
IGLESIA
ROMANICO-GOTICA
DE
SANTA
MARIA
LA
ANTIGUA
DE
VALLADOLID
En
el
año
1074,
la
illa
humilde
que
llega ía
a
se
nues a
ciu
dad,
e a
ganada
po
Al onso
VI;
casi
de
un
modo
inmedia o,
hizo
concesión
de
ella,
al
ya
Conde,
don
Ped o
Ansú ez.
Son
es os
los
le
janos
y
oscu os
o ígenes
que
se
unen
po
las
uen es
adicionales
al
nacimien o
de
una
iglesia
que,
después
de
múl iples
icisi udes,
alcanza ía
el
es ado
que
hoy
p esen a;
único
alo
a queológico
y
a ís ico
que
nos
deja
ese
iempo,
ing a o
es a
ez,
po
lo
espacioso,
aunque
o as
sea
amable
po que
en
ez
de
anscu i
se
du mió
en
si
mismo.
A
ese
iempo
debe íamos
echa
la
culpa
de
habe
dejado
sob e
ella,
ya
que
no
el
a e,
la
manía
de
cada
gene ación,
en
su
a án
u ili a is a,
eno ado
o
ci cuns ancial,
que
cómodamen e
i e,
ig
no a
y
pe du a.
No
obs an e,
esas
mismas
ealdades
han
cuidado
de
conse a
lo
que
nos
queda,
que
es
g an
pa e
de
lo
es au ado.
Dejemos,
pues,
a
ese
iempo.
y
la
his o ia
y
a qui ec u a
del
emplo
en a
en
el
ma co
de
una
idea,
que
sólo
a
a és
de
unas
no as
y
unas
no icias
in en a emos
acla a .
En
el
o den
c onológico,
el
p ime o
que
hizo
mención
de
es a
iglesia
en
un
lib o
más
o
menos
e udi o,
pe o
cien í ico
al
in,
ué
D.
José
Ca eda
(1)
en
su
ob a
«Ensayo
his ó ico
sob e
los
di e sos
géne os
de
a qui ec u a
empleados
en
España
desde
la
dominación
omana
has a
nues os
días»,
publicada
en
Mad id
en
1848.
Toda
ía
el
é mino
« ománico»
no
es aba
ex endido
y
menos
empleado
pa a
de e mina
las
ca ac e ís icas
a qui ec ónicas
que
hoy
día
iene
a
cali ica ,
y
así
el
S .
Ca eda
coloca
a
San a
Ma ía
la
An igua
de
(1)
Ya
en
1722,
An olinez
de
7
habla
po
p ime a
ez
de
la
An igua
en
su
his o ia
manusc i a.
En
1783.
An onio
Ponz.
en
su
«Viaje
de
paña»
habla
de
la
An igua.
.del
e ablo
de
Juni
y
pa a
nada
de
la
a qui ec u a
del
emplo,
(i.
XI,
pag.
78,
num.
29.)
j-
»
148
M.
ANGEL
GARCÍA
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
Valladolid
den o
del
p ime
pe iodo
de
la
a qui ec u a
omano-
bizan ina.
Tan
Sólo
se
limi a
a
nomb a la,
sin
de ene se
pa a
nada
en
hace
al
menos
un
pequeño
es udio
o
desc ipción
de
sus
ca ac e
ís icas.
Y
cuando,
en
páginas
pos e io es,
habla
del
es ilo
oji al,
y
se
e ie e
de
una
mane a
especial
a
edi icios
cuya
aza
es
mezcla
de
lo
omano-bizan ino
y
oji al,
uel e
a
apa ece
ci ado
el
nom
b e
de
San a
Ma ía
la
An igua
de
Valladolid,
cuya
áb ica
se
apa
ece
den o
de
es as
ca ac e ís icas.
En
la
página
289
de
su
ob a,
el
S .
Ca eda
uel e
a
con a
a
nues a
iglesia
incluyéndola
den o
del
p ime
es ilo
oji al
gene a
lizado.
Y
a
es e
espec o
dice:
«el
cue po
de
la
iglesia
de
San a
Ma
ía
la
An igua
de
Valladolid,
de
las
más
aus e as
y
udas
cons uc
ciones
de
su
iempo».
Sang ado
Ví o es,
en
su
«His o ia
de
la
Muy
Noble
y
Leal
Ciu
dad
de
Valladolid»,
publicada,
en
es a
capi al
en
el
año
1854,
dedica
es
páginas
de
su
segundo
olumen
a
la
iglesia
que
nos-ocupa.
En e
o as
cosas,
muchas
de
ellas
—como
el
lec o
e á—
ex
ao dina iamen e
pe eg inas,
dice
lo
siguien e:
«La
iglesia
de
San a
Ma ía
la
An igua,
en
donde
p ime amen e
se
es ableció
la
Colegia a,
ué
undación
de
los
Condes
don
Ped o
Ansú ez
y
doña
Eylo,
su
muje ,
en
el
úl imo
e cio
del
siglo
XI;
e igida
la
Iglesia
Mayo ,
quedó
aquélla
con e ida
en
pa oquial.
Fué
eedi icada,
según
dice
An olínez,
po
el
ey
D.
Al onso
XI,
quien
a
la
an igua
echumb e
de
made a
que
cub ía
la
iglesia,
sus i uyó
las
bó edas
de
pied a
que
hoy
iene.
Es ablecie on
en
ella
los
undado es
un
bea e ío
que
se
llamó
de
las
«empa edadas»,
en
el
cual
se
deposi aban
las
muje es
que
i ían
apa adas
de
sus
ma idos.
Hay
en
es a
iglesia
a ias
me
mo ias
con
di e en es
obje os;
una
que
consis e
eh
oca
la
campana
la
íspe a
del
día
que
hay
g ado
de
licenciado
en
la
Uni e sidad,
lo
cual
debió
ene
su
o igen
cuando
se
celeb aban
es os
g ados
en
una
capilla
de
la
Iglesia
Mayo ;
hay
además
o as
cua o
pa a
la
do ación
de
hué anas.»
Después
se
ex iende
en
desc ipción
y
comen a ios
sob e
el
e
ablo
de
Juan
de
Juni
que
ado naba
an iguamen e
el
al a
mayo ,
y
con inúa
con
es as
eo ías:
«O as
de
las
no abilidades
a ís icas
de
es a
iglesia
son
su
es
bel a
o e
gó ica
y
la
gale ía
o
claus o
de
es e
mismo
o den
que
es á
sob e
el
ío
Esgue a,
cuyas
dos
piezas
son
de
imponde able
mé i o»
(2).
(2)
Ex aña
es a
con usión
de
es ilos
aue
su e
Sang ado
Ví o es,
cuando
—como
hemos
is o—
ya
en
1848
D.
José
Ca eda
conside a
la,
o e
y
claus o
(mucho
más
ace adamen e)
omano-bizan inos
y
le
sepa a
es ilís icamen e
de
la
o a
pa e
del
emplo,
de
cla a
adición
gó ica
LA
IGLESIA
ROMi NICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
149
Lo
Úl imo
que
dice
de
es a
iglesia
es
lo
siguien e:
«Es án
sepul
adas
en
es e
an iguo
emplo
muchas
pe sonas
ilus es,
y
en e
ellas
me ecen
especial
mención
D,
Juan
Lo enzo
Vázquez
de
Acuña,
seño
de
Mo gado
y
Pombei o,
y
D.
Tomás
y
D.
G ego io
de
To a ,
condes
de
Cancelada,
los
cuales
son
dueños
de
la
p ime a
capilla
del
lado
de
la
epís ola.
Delan e
de
la
pue a
p incipal
de
es a
iglesia
es u o
an igua
men e
el
cemen e io
donde
se
daba
sepul u a
a
odos
los
pob es
que
mo ían
en
la
pa oquia.
En
el
calepino
de
D.
Ped o
Salas,
en
la
palab a
«hazeldemia»
se
dice
que
su
ie a
enia
la
p opiedad
de
con
sumi
los
cue pos
en
ein icua o
ho as,
y
lo
mismo
dice
Que edo
en
sus
ob as
es i as
(«El
Buscón»)
hablando
de
es e
cemen e io;
mas
yo
no
he
is o
documen o
alguna
que
jus i ique
lo
que
dicen
es os
esc i o es»
(3).
Don
José
Ma ía
Cuad ado,
en
su
ob a,
publicada
en
1861,
sob e
«Recue dos
y
Bellezas
de
España»,
ci a
a
San a
Ma ía
la
An igua
y
habla
un
poco
de
ella,
p esen ando
además
un
bello
g abado,
omado
del
na u al,
de
Pa ce isa.
«Gemela
de
San a
Ma ía
la
Mayo
—co
men a—,
dícese
que
con
ella
nació
y
ué-
inaugu ada
en
un
mismo
dia
San a
Ma ía
la
An igua;
pe o
esc i u as
coe áneas
la
mencionan
exis en e
ya
sie e
años
an es,
en
1088,
y
al
ez
el
epí e o
de
La
An
igua
que
se
le
dio
desde
el
p incipio,
pod ía
supone
en
ella
un
o igen
más
emo o».
Se
de iene
luego
Quad ado
en
desc ibi
un
poco
po
encima
la
a qui ec u a
de
la
iglesia,
di e enciando
bien
el
es ilo
«bizan ino»
ománico—
de
la
o e
y
claus o,
del
gó ico
que
campea
en
odo
lo
es an e
del
edi icio.
y
ya,
den o
de
una
isión
pu amen e
es é ica,
es
pa a
Quad a
do
an
ex ao dina iamen e
admi able
el
conjun o
de
la
iglesia,
que
exclama
en
una,
al
ez,
excesi a
bene olencia:
«¿Qué
impo a
que
un
mulada
obs uya
el
suelo
y
que
se
le
a imen
mezquinas
y
pa á
si as
cons ucciones?»
También
se
de iene
en
la
o e,
desc ibiendo
sus
dis in os
cue
pos
y
su
cubie a,
«pa ecida
en
su
o ma
a
una
mi a
po
las
líneas
algo
con exas
de
sus
ángulos
con
lad illos
ojos
a
mane a
de
es
camas
que
b illan
a
lo
lejos».
Sob e
la
exis encia
del
cemen e io
hay
documen os
que
la
ce i ican.
Así,
i^pmos
en
una
esc i u a
de
«Concie os
de
la
iglesia
de
Nues a
Seño a
La
AnI
ilua
y
el
doc o
Toba
sob e
la
de
Seño a
San a
Ana»,
publicada
po
V
Monsó
en
sus
«Es udios
His oiico-A is icos».
pág.
352.
lo
siguien es-
ípo
ende
..
daban
e
die on
licencia
e
hb e
acul ad
al
dho.
seño
do o
pa a
SS
P?5iese
de oca
la
dha.
calila
^mo
ago a
es a
e
lab alla
e
edi icalla
de
nue o
e
saca
la
dha.
capilla
e
edi icio
della
as a
en
cabo
del
cimen e io
de
la
dha.
iglesia».
150
M.
ANGEL
GARCÍA
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
En
1861
ambién,
se
edi a
un
«Manual
his ó ico
y
desc ip i o
de
Valladolid»
en
que
uel e
a
habla se
de
la
An igua
en
dos
luga es
del
lib o;
en
la
pág.
6
dice:
«El
Conde
Ansú ez
hizo
ambién
cons
ui
la
iglesia
de
Nues a
Seño a
de
la
An igua,
an o
pa a
que
si ie a
como
de
capilla
a
su
Palacio,
cuan o
pa a
que
pudiese
des
ina se
a
pa oquia
del
ecinda io
que
no
dudaba
se
hab ía
de
i
o mando
po
aquella
pa e».
En
la
pág.
170,
en e
o as
cosas
co
piadas
de
los
his o iado es
an e io men e
ci ados,
dice;
«Conse a
es e
emplo
un
inap eciable
pó ico
de
15
a cos»
(4).
Hace
e e en
cia
al
e ablo
de
Juni
y
e mina
con
una
in e esan e
no icia;
«Las
co adías
de
es a
pa oquia
—dice—
son:
La
Sac amen al,
la
de
Animas
pob es,
la
He mandad
de
los
Angeles,
y
las
de ociones-de
San
Roque,
de
Nues a
Seño a
del
Ca men,
de
San
C ispín
y
San
C ispiniano».
Ci a emos
que
Edmond
S ee
supone
es a
iglesia
«la
más
a ac
i a
de
Valladolid.
Es
un
ejemplo
an
alioso
—dice—
e
ilus a
an
po
comple o
algunas
peculia idades
de
la
a qui ec u a
española,
que
c eo
necesa io
da
su
plan a».
E.
Ma ín
Con e as,
en
1884,
en
sus
«Bosquejos
A ís icos»
(5),
dedica
unas
páginas
en e o izadas
a
la
iglesia,
de
las
que
ansmi
imos
es as
líneas
po
c ee las
in e esan es:
«Su
he mosísima
o e
es
de
lo
más
ma a illoso
que
exis e
en
el
mundo
del
a e
bizan ino;
ningún
esc i o ,
que
noso os
sepamos,
ha
hecho
conoce
su
impo
ancia
a ís ica
(6).
Habiendo
noso os
obse ado
muchas
y
p ocu
ado
es udia
su
his o ia,
nos
a e emos
a
asegu a
que
es
una
de
las
que
p ime o
se
le an a on,
y
que
de
su
ele ación
en
su
géne o
es
la
más
an igua
que
se
conse a.
San
Paulino
de
Ñola,
en
la
Cam-
pania,
se
dice
que
in en ó
las
campanas
en
el
siglo
V.
Desde
en onces
se
coloca on
en
espadañas
sob e
la
pue a
de
las
iglesias;
en
el
si
glo
x
se
undie on
ya
mayo es,
y
en onces
se
coloca on
algunas
so
b e
un
cue po
del
edi icio
que
ino
a
se
lo
que
hoy
llamamos
cam
pana io.
Cuando
a
ines
del
siglo
XI
y
p incipios
del
XII
omó
el
a e
bizan ino
mayo
desen ol imien o,
asegu an
los
his o iado es
que
los
a is as
y
caballe os
que
eg esaban
a
su
pa ia
de
la
p ime a
c uzada,
en
los
monumen os
que
en onces
cons uían,
hacían
le
an a
o es,
eco dando
los
mina e es
que
habían
is o
en
las
ciu
dades
de
Pales ina.
Si
es e
es
el
o igen
de
las
o es
en
los
emplos
c is ianos,
habiendo
ocu ido
la
p ime a
c uzada
en
1093
y
empe-
SI,
UI
ez,
ué
con usión
del
que
hizo
la
guía
a
que
es amos
i ií»
^
e o mas
lo
hayan
cambiado,
pe o
es
el
caso
que
ac ualmen e
son
14
los
a cos
de
es e
pó ico.
( Í
í .
-
y
Lib e ía
de
Hijos
de
J.
Pas o .
Que
ná«
ase
cuando,
po
lo
que
has a
aho a
amos
iendo,
es
lo
que
mas
se
alo a
de
la
An igua.
LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
UV
ANTIGUA
151
zada
la
cons ucción
de
la
An igua
en
1088,
bien
puede
asegu a se
que
deseoso
el
Conde
Ansú ez
de
en iquece
cuan o
pudie a
a
su
iglesia,
que
an
espléndidamen e
do a a,
y
es ando
en
ín ima
ela
ción
con
los
magna es
de
F ancia,
que
ya
concu ían
a
la
co e
de
Al onso
VI,
hizo
le an a
la
o e
suge ido
po
és os,
o
mo ido
po
a is as
iniciados
ya
en
el
a e
o ien al.»
Hace
después
compa aciones
con
o as
o es
bizan inas
y
dice:
«Ni
en
la capi al
del
mundo
ca ólico
hemos
encon ado
una
o e
de
esa
an igüedad,
de
esa
elegancia
y
de
esa
esbel ez.
Pudie a
ella
ep esen a
el
a e
ománico-bizan ino
en
oda
su
pu eza.
Se
duele
después
de
que
es a
iglesia
no
haya
sido
decla ada
mo
numen o
nacional.
«Debe
solici a se
inmedia amen e»,
dice.
Y
de
1884
pasamos
a
mayo
de
1897.
El
Ayun amien o
y
Gobe
nado
ci il
de
Valladolid
lle an
una
ins ancia
a
la
Di ección
Gene
al
de
Ins ucción
Pública
enca eciendo
la
con eniencia
de
que
Nues
a
seño a
de
la
An igua
sea
decla ada
Monumen o
Nacional,
«con
side ando
que
dicho
emplo
iene
g an
impo ancia
a ís ica
como
modelo
del
a e
ománico
y
oji al».
Dicha
ins ancia
en
la
echa
ci ada
queda
esuel a
sa is ac o iamen e
pa a
sus
pe iciona ios,
con
o me
a
la
comunicación
del
Minis e io
de
Fomen o
dada
al
S .
Di
ec o
de
la
Real
Academia
de
Bellas
A es
de
San
Fe nando.
Po
es e
dec e o,
el
emplo
de
Nues a
Seño a
de
la
An igua
que
da
bajo
«la
inmedia a
inspección
de
la
Comisión
de
Monumen os
de
la
p o incia
y
la
u ela
del
Es ado».
Aunque
publicada
en
junio
de
1897,
es
deci ,
un
mes
después
de
se
conside ada
la
An igua
Monumen o
Nacional,
es
in e esan e
hace
no a
que
la
Academia
de
la
His o ia,
po
medio
de
Ped o
Mad azo,
lle ó
a
la
Di ección
Gene al
de
Ins ucción
Pública
un
in o me
sob e
es a
iglesia
con
mo i o
de
los
ámi es
que
es a
Di ec
ción
ealizaba
an es
de
decla a la
Monumen o
Nacional.
Y
que
es e
in o me
ué
esc i o
en
20
de
ab il
de
1897
y
en
él
el
au o
da
ya
el
nomb e
de
ománico
a'
la
pa e
an igua
de
la
iglesia.
Ma í
y
Monsó,
en
1898,
en
sus
«Es udios
His é ico-A ís icos»,
apa e
de
los
documen os
que
inse a
sob e
el
e ablo
de
Juan
de
Juni
hace
un
pequeño
comen a io
de
la
iglesia
üe
que
es amos
ocu-
ándonos,
in e calando
la
o og a ía
de
Le y
que
publicamos.
En e
o as
cosas
ace adas,
el
S .
Monsó
dice
que
la
o e,
«que
es
más
ina
en
sus
p opo ciones
y
de alles
que
la
de
Pa edes
de
Na a,
con
la
cual
gua da
semejanza,
co esponde
al
pe iodo
ománico
y
es,
po
consecuencia,
opinión
admi ida
que
pe enece
a
la
p imi i a
cons
ucción
del
Conde
Ansú ez».
Son
in e esan es
algunos
documen os
que
p esen a
sob e
el
plei
o
en e
Juan
de
Juni
y
F ancisco
Gi al e,
po que
algunos
es igos

152
M.
ANGEL
GARCÍA
GUIIíEA
Y
FEDERICO
WATTENEERG
—^Ped o
y
Gaspa
de
A güello—
aludían
en
1546
a
«cie os
a cos
de
pied a,
que
se
habían
hecho
pa a
asegu a
la
iglesia
que
se
que ía
cae »,
a
la
«ob a
de
can e ía
pa a
el
epa o
y
segu idad
de
la
iglesia
de
Nues a
Seño a
la
An igua
cuando
se
que ía
hundi »,
y
o o
en
1578
donde
ambién
se
da
cuen a,
de
la
uina
de
la
iglesia.
En
o os
momen os
hemos
de
ci a
a
Ma í
y
Monsó,
sob e
odo
cuando
a emos
del
o igen
de
la
iglesia
y
de
lo
que
en
su
in e io
ha
con enido.
1908.
La
ob a
de
conjun o
de
y¿ce7iíe
Lampé ez
y
Ro iea
sob e
la
«His o ia
de
la
A qui ec u a
C is iana
española
de
la
Edad
Media»
apenas
si
a a
de
es e
emplo
de
la
An igua.
Sólo
en
las
pági
nas
403
y
445
del
omo
I
se
e ie e
un
poco
a
de e minados
elemen os
de
la
iglesia,
como
la
osa
de
has ial
oes e
y
la
o e.
Y
en
la
lámina
p ime a
publica
algunos
de
los
signos
lapida ios,
que
noso os
com
ple a emos.
En
el
omo
II
dedica
unas
líneas
de
la
página
291
a
la
o gani
zación
gó ica
de
la
An igua,
pe o
muy
poca
cosa
pa a
amaña
iglesia.
En
se iemb e
de
1911
se
publica
la
p ime a
monog a ía
e da
de amen e
cien í ica
sob e
la
An igua
en
el
«Bole ín
de
la
Sociedad
Española
de
Excu siones».
Su
au o ,
Adol o
Fe nández
Casano a,
ealizó
un
es udio
o denado
di idido
en
cua o
apa ados:
I,
Des
c ipción;
II,
Causas
e icien es
de
la
uina;
iii.
Concep o
a ís ico-
a queológico;
IV,
Plan
de
es au ación
(7).
Como
nos
hemos
de
e e i
epe idas
eces
a
cie os
pá a os
de
es a
monog a ía,
así
como
discu i
di e sas
eo ías
que
expone,
y
como,
además,
damos
la
mayo
pa e
de
los
planos
y
alzados
que
p e
sen a,
c eemos
opo uno
no
hace ,
po
aho a,
más
mención
de
es e
abajo,
bas an e
comple o
aunque
muy
ápido
En
1917,
D.
Manuel
Mañueco
Villalol:)os
y
D.
José
Zu i a
Nie o
dan
a
la
imp en a
nume osos
documen os
sob e
la
iglesia
colegial
de
San a
Ma ía
la
Mayo ,
y
en
el
documen o
L
se
hace
mención
de
San a
Ma ía
la
An igua
como
dis in a
ya
a
San a.
Ma ía
la
Mayo .
Es
del
año
1177.
Dicho
documen o
comp ueba
la
dualidad
de
es as
dos
iglesias,
en
esa
época,
en
con a
de
la
opinión
de
Flo anes,
que
c eía
que
has a
1227
nó
se
le an ó
San a
Ma ía
la
Mayo .
Todo
es o
nos
dice
la
bibliog a ía
is a;
pe o
aún
nos
queda
más,
y
es
la
echa
de
la
undación
de
la
iglesia.
Flo anes
cíeía
que
los
cimien os
de
ambas
iglesias,
San a
Ma ía
la
An igua
y
San a
Ma ía
la
Mayo ,
se
ab ie on
a
un
iempo
el
21
de
mayo
de
1095.
y
La
e
s au ación
de
la
áb ica
gó ica
se
lle ó
a
e ec o
siguiendo
la
di ec-
S?e
Ca^an? l
La
es au ación
de
la
co e
y
claus o
se
había
hecho
con
an e io idad
al
1911.
LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
153
que
se
había
concluido
de
edi ica
p ime o
la
An igua.
Suposición
de
odas
mane as
e ada,
pues
en
la
echa
ci ada
cons a
sólo
la
dedicación
del
emplo
(8).
Algunos
piensan
que
eniendo
en
cuen a
el
í ulo
de
«An igua»,
uese
comenzada
an es
de
es a
echa
(9).
"No
sabemos
el
o igen
de
es a
ad ocación,
pe o
no
la
c eemos
debida
a
la
p io idad
sob e
la
Mayo
ni
a
ci cuns ancias
locales.
En
el
pequeño
ambien e
cul u al
de
los
o ígenes
de
nues o
mo
numen o,
la
his o ia
que
nos
in e esa
se á
conc e a,
pe o
no
muy
exp esi a.
Nada
sabemos
de
lo
que
en
1074
exis ia
cuando
el
Conde
Ped o
¡~
Ansú ez
llegó
a
nues a
illa.
La
necesidad
debió
hace
que
se
ap o
echasen
unos
es os
de
una
cons ucción
p imi i a,
quizá
isigoda.
'
En
1088
—ca o ce
años
de
igno ancia—
apa ece
la
p ime a
ci a,
pe o
'
no
hace
más
que
menciona
la
iglesia,
sin
habla nos
pa a
nada
de
ella.
En
1095
se
unda
San a
Ma ía
la
Mayo
y,
según
dicen,
la
An-
igua
en
el
mismo
día,
aunque
bien
podamos
no
c ee lo.
Ya
en
el
año
1100,
el
Conde
undaba
San
Isido o
de
Dueñas,
y
años
más
a de
ex endía
sus
úl imas
undaciones
po
nues a
coma ca:
San
Miguel
de
Falencia,
San
-Boal
y
san
Román
de
En epeñas
(10).
En
1101,
i maba
con
Vi ildo
de
Cluny,
P io
de
San
Zoilo,
una
esc i u a
de
pe mu a
sob e
cie as
he edades
pa a
la
iglesia
de
Valladolid.
En
n09
hacía
esc i u a
de
donación
de
San a
Ma ía
la
Mayo
al
Abad
Sal o
y
al
P io
Vi ildo,
ambos
benedic inos
de
San
Zoilo.
Hemos
de
supo-
ne
que
en
la
echa
de
1109
debe
lle a se
a
cabo
la
inno ación
de
San a
Ma ía
la
An igua,
y
se
es a ía
e minando
la
cons ucción
de
la
iglesia
Mayo ,
que
en
1118
e a
ele ada
a
¡Colegia a,
debiéndose
conclui
en
es a
echa.
•
Tenemos,
pues,
como
da os
conc e os
los
años
de
1095
a
1109,
en
los
que
se
hizo
un
nue o
emplo
a
San a.
Ma ía
la
An igua.
De
es a
p imi i a
iglesia
no
queda
absolu amen e
nada.
La
o e
y
el
claus o
pe enecen
a
un
es ilo
muy
pos e io .
La
posible
in
luencia
cis e ciense
es aba
aún
lejana:
San a
Ma ía
de
Valbuena
- -
en
1144,
Re ue a
en
II43,
y
quizá
en
la
misma
echa
la
Espina.
Las
no icias
sob e,
el
p imi i o
emplo
hemos
is o
ya
que
se
educían,
en
é minos
más
o
menos
agos,
a
posee
echumb e
de
made a,
quizá
con
ma cada
in luencia
musulmana,
un
claus o,
un
cemen e io
y
cabida
pa a
cua en a
y
una
pe sonas.
Quizá
la
a cada
(8)
Ca a
do al
de
San a
Ma ía
la
Mayo
o o gada
po
los
Condes
don
Pedm
V
doña
E lo
en
el
día
de
la
consag ación
de
la
iglesia.
21
de
mayo
de
1095
(9)
Algunos
suponen
que
San a
Mana
la
An igua
de
Roma
omó
su
nomb e
ño
ence a
el
nue o
emplo
es os
de
o l-o
pagano.
(Cab ol.
«Dlc ionnai e»)
(10)
F ancisco
Simón
Nie o,
«Los
campos
go icos».
Bol.
S.
E.
de
Excu
siones,
T.
I.
g'^V
i
i'
154
M.
ANGEL
GARCÍA
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
de
un
nicho
que
se
conse a
en
el
ábside
del
E angelio
epe i ía
un
ipo
conocido
de
lóbulos,
dien es
de
sie a
y
pun as
de
diaman e,
aunque
bien
pudiese
encaja
en
el
ománico
pos e io
jun o
a
la
o e
y
el
claus o
(Lám.
XI,
b).
Has a
1155
se
celeb an
una
se ie
de
concilios
y
desposo ios
que
nos
dan
cuen a
de
la
ida
no mal
de
la
iglesia
y
que
nos
hablan
de
un
aumen o
y
un
auge
en
la
población.
Es
p óximamen e
hacia
1180
cuando
se
cons uye
la
o e
y
el
sencillo
claus o
del
No e,
que
gua da
analogías
de
es ilo
con
las
o es
de
la
Colegia a
de
Ce a
os
(1199),
San a
Cecilia
de
Aguila
de
Oampóo
( ines
del
XII),
y
al
gunos
de alles
del
claus o
de
Rebolledo
de
la
To e
(1186),
e c.
Tenemos,
pues,
así
sen ados
los
p eceden es
de
una
cons ucción
que
en
el
p ime
e cio
de
la
cen u ia
siguien e
encon a ía
su
es ado
de ini i o.
Debemos
ene
en
cuen a
que
el
Esgue a,
que
c uzaba
po
aquel
^ a]e
y
sob e
el
cual
mi aba
el
claus o
de
la
iglesia,
debió
de
in-
ui
en
la
uina
de
la
cons ucción
del
Conde.
A
comienzos
del
si-
^
-í
sena
necesa ia
u gen emen e
una
econs ucción.
De
es e
modo,
adap ándose
a
un
medio
c eado
ya
po
la
misma
si uación
del
emplo
y
no
sabemos
an e
qué
necesidades,
la
nue a
iglesia
su
ió
una
eno ación
de
los
ábsides
y
quizá
inmedia amen e
la
o al
de
las
na es
del
emplo.
De
es e
modo
se
comp ende
po
dos
e
cons ucciones:
U
del
ábside
y
la
de
las
na es,
la
des iación
que
p esen an
es as
ul imas
espec o
al
conjun o
de
la
plan a,
en
la
que
cabe,
segu amen e,
un
ensanche
—de
la
na e
de
la
Epís ola
y,
en
pa e,
de
la
na e
mayo
,
que
o igina
un
desplazamien o
pe o
da
una
mayo
ampli ud
y
consis encia
al
emplo.
He
aquí
una
explicación
de
la
i egula idad
de
la
iglesia
en
cuan-
o
a
su
asen amien o,
que
de
o o
modo
no
end ía
azón
de
se
den-
o
de
la
co ección
y
egula idad
de
odos
sus
elemen os.
Y
no
e
mos
en
ella
una
al a
del
a qui ec o
que
descuidadamen e
la
ea-
izase
así,
sino
que
es
la
necesa ia
adap ación
de
las
na es
a
la.
es
uc u a
gene al
del
emplo
p imi i o,
al
da las
la
ampli ud
señalada.
Sob e
la
ieja
plan a
comienza
a
le an a se
el
cue po
gó ico.
La
disposición
es
idén ica.
En
1226,
don
Juan
Domínguez
(11),
abad
de
Valladolid
(12),
pos
e io men e
de
Bu go
de
Osma
y
luego
de
Bu gos,
es au aba
San a
Ma ía
la
Mayo ,
asladándd^
momen áneamen e
a
la
An igua
el
cabildo
du an e
año
y
medio.
Po
lo
que
se
e,
en
es e
momen o
monumen os
y
sus
Ai- es.
Su
na ua leza
e
his o ia».
á2)
«kpis ploglo
allisole ano».
M.
Cas o
Alonso.
LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
155
exis e
una
es echa
elación
en e
las
dos
iglesias,
lo
que
hace
no
se
ex aña
una
econs ucción
al
inaliza se
la
de
la
Colegial,
aun
que
no
es
posible
ija
cuándo
inaliza ia
la
de
aquélla.
Tenemos
de
es e
modo
la
posibilidad
de
que
ayando
con
el
einado
de
Al onso
IX
el
Abad
D.
Juan
Domínguez
comenzase
la
econs ucción
de
la
igle
sia,
y
de
aquí
pa e
p óximamen e
odo
el
es o
de
la
cons ucción
de
las
na es
cuyos
ca ac e es
gene ales-concue dan
con
un
momen o
inmedia o
al
p ime
apogeo
del
gó ico
nacional
(1200-1220).
EL
ROMANICO
Aunque
se
enga
admi ido,
y
como
asi
además
debió
se ,
que
el
Conde
Ped o
Ansú ez
comenzó
a
edi ica
la
iglesia
de
la
An igua,
de
la
áb ica
p imi i a
del
emplo,
es o
es,
de
hacia
1095,
no
nos
queda
absolu amen e
nada.
La
o e
y
el
claus o,
que
es
lo
único
ománico
que
pe sis e,
y
eso
muy
e o mado
y
mal echo,
no
c eemos
pueda
e asa se
a
años
an e io es
a
1150,
es
deci ,
desde
mediados
del
XII,
dados
los
elemen os
o males
y
es ilís icos
que
a
ellos
in o man
y
que
en
líneas
siguien es
analiza emos.
Que emos
pensa ,
sin
que
deje
de
se
una
nue a
hipó esis,
que
exis en e
oda ía
—a
mediados
ap oximadamen e
de
es e
siglo
XII—
la
an igua
edi icación
del
Conde
Ansú ez,
pudie a
habe
sido
un
p i
me
ománico
del
ipo
cas ellano
de
la
época,
con
in lujos
de
F ó-
mis a
(es e
monumen o
comienza
a
edi ica se
en
1066).
A
es a
áb ica,
como
decimos
hoy
o almen e
desape ecida,
se
añadió
en
echa
pos e io
a
1150
el
claus illo
ex e io
y
la
o e.
Del
aspec o
que
o ecía
es a
iglesia
en
el
siglo
XVIII
podemos
juzga
?
po
el
dibujo
de
An olínez
de
Bu gos
en
su
«His o ia
de
Vallado-
lid»
(Lám.
I),
con
el
cual
podemos
enlaza
pos e io men e
el
g abado
de
Pa ce isa
(Lám.
II),
que
aunque
p esen e
algunas
di e encias
con
el
aspec o
de
la
iglesia
econs uida
(Lám.
III),
no
a ec an
sin
em
ba go
a
las
pa es
esenciales
de
la
misma.
^Después,
ya
po que
se
ino
abajo
la
ob a
de
Ansú ez,
o
quizás
ño
in e és
de
ealiza
una
ob a
mejo ,
se
cons uyó
o a
iglesia
ó ica
sob e
la
plan a
an igua,
que
ha
su ido
—con
odo
el
conjun o
L
la
iglesia—
emendas
econs ucciones.
pa imos,
pues,
pa a
es udia.
el
ománico
hoy
exis en e
de
la
An igua
de
la
segunda
mi ad
del
siglo
XII.
LA
TORRE.—No
son
muy
epe idas
en
Cas illa
el
ipo
de
o es
-7-
como
el
de
la
An igua,
p ismá icas
y
con
a ios
cue pos
sepa ados
po
impos illas
(Láms.
IV
y
V),
y
sólo
excepcionalmen e
se
epi e
su
LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
161
ñe o»
(29).
Vol e emos
sob e
es o
cuando
es udiemos
la
gale ía
po -
icada
del
No e
del
emplo.
Nos
con i mamos
más
en
la
p obable
cons ucción
de
la
o e
de
la
An igua
en
los
inales
del
XII.
P esen amos
algunas
o og a ías
de
las
en anas
de
la
o e
que
nos
pe mi en
no
en a
en
una
de allada
desc ipción
de
deco acio
nes
sencillas
y
simila es
(30).
Cimacios
e
impos as.—Los
cimacios,
excep uados
los
de
la
en
ana
in e io
de
una
sola
moldu a
lisa,
y
los
de
las
úl imas
de
pun as
de
diaman e,
son
odos
de
bille es,
siguiendo
la
misma
es uc u a
de
las
impos as,
que
en
el
úl imo
cue po
son
de
diaman e
y
en
los
es an es
de
bille es,
A qui ol as.—Tan
sólo
es
ipos
sencillísimos,
simples
baque
ones,
diaman es
y
moldu as
lisas.
Es uc u a
in e na
de
la
o e.—En
la
pa e
in e io
de
la
o e
T
que
da
al
in e io
del
emplo,
hay
una
capilla,
segu amen e
bau is
mal,
cuya
en ada
se
hace
po
a co
apun ado
(Lám.
XI,
a).
Es e
local
es á
limi ado
po
los
cua o
mu os
de
la
o e
y
su
cons uc
ción
ap o echa
el
hueco
cen al
que
aquéllos
dejan.
Se
cub e
con
bó eda
cilind ica
de
a co
igualmen e
apun ado
de
ipo
cis e ciense.
Aunque
publicamos
planos
de
su
es uc u a
omados
de
la
mo
nog a ía
de
Fe nández
Casano a,
ya
ci ada,
no
que emos
pasa
sin
desc ibi ,
an
some amen e
como
su
sencillez
obliga,
es e
pequeño
bap is e io.
Es
una
cáma a
de
plan a
ec angula
con
un
pequeño
es íbulo
al
que
da
en ada
un
a co
apun ado.
La
bó eda
es
cilind ica
apun
ada,
siguiendo
la
línea
del
a co,
de
g andes
silla es
(Fig.
2.-^).
Del
es ado
de
es a
bó eda
del
bap is e io
a anca
la
escale a
de
ca acol
suya
pue a
se
ab e
al
piso
del
co o.
Dicha
pue a,
ol
eada
po
a co
de
medio
pun o,
dispone
de
dos
columnas
con
sus
espec i os
capi eles
de
deco ación
ege al,
pe o
algo
más
his o iados
que
los
ya
desc i os
de
la
o e,
es o
es,
con
hojas
ex endidas
y
pinas,
y
ya,
ocando
al
cimacio,
g andes
pi ones
ege ales.
El
de echo
es á
?o
Podemos
aplica
pa a
eU^
las
ases
de
F
An ón
e i iéndose
a
los
de
«ihnina-
<a.a
deco ación
de
capi eles,
que
es
sencillamen e
un
modo
del
ema
Si
iíi
o
a
ÍS
cis e cienses,
de
hojas
ceñidas
al
ambo
con
escasísimo
elie e,
lisa'
cl? ¿idS
como
una
unda
la
pa e
baja
del
con o no
y
con
bolas
o
pomas
en
l^
áSSSlos
halla
su
pa ecido
p
ejempla es
del
claus o
de
Fon enay,
en
o os
de
la
sia
capi ula
de
B ombach
(Alemmila
1151).
en
alguno,
acaso,
de
la
abac al
de
^ches
(Ingla e a)
y
en
los
del
Monas e io
de
la
Espina
(Valla-
dolid)».
Ob.
ci .,
Pág.
27.
11

162
M.
ÁiTGEL
GÁRC A
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
^
del
izquie do,
qué
1>
XZi/A -O
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V
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X
X
cxi
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4
X
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N
l/
FLj
o e;
b>^Subi£L*^a
ománica:
a)
i|
áb ica
gó ica;
d)
Ex e io
^
?
.Claus o.
Ma cas
de
del
..sMe
cInW:
~
los
ábsides.
Galé a
po icada
del
No e
del
emplo.—En año
es
que
su
o ien ación
sea
al
No e,
cuando
la
mayo
pa e
de
es os
pó icos
-i--í3
;"
3'
,•■:
••.•■
. >V
:•
••
->••
k;».-
-
i
i
/;
Ij
W9/W
*"
L:
Plan a.
Pig.
4."—San a
Mana
de
la
An igua.
Plan a
publicada
po
Peniández
Casano
LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
163
—^muy
ecuen es
en
el
ománico
cas ellano
(31)—
suelen
mi a
al
Su
o
al
Ponien e.
Es o
iene
a
hace nos
duda
un
poco
sob e
la
aplicación
de
es as
gale ías
a
euniones
municipales,
pues
no
es
muy
a
p opósi o
una
o ien ación
al
No e
«pa a
p o ege se
de
la
in em
pe ie
en
países
íos»,
como
dice
Layna
Se ano.
(32)
(Lám.
IX).
Aunque
es
posible
que,
nacidos
con
ese
in,
más
a de
pe die an
su
p imi i a
u ilidad
y
se
cons uyesen
an
sólo
como
una
eminis
cencia
a qui ec ónica.
Como
ya
señalábamos
en
líneas
an e io es,
hay
que
encon a
elaciones
con
los
claus os
cis e cienses
de
los
monas e ios
de
la
p o incia
de
Valladolid,
especialmen e
con
el
de
San a
Ma ía
de
Val-
buena,
cuyos
con a ue es
sepa ando
las
a cadas
ecue dan
mucho
la
gale ía
de
que
nos
enimos
ocupando.
Pe o
más
que
una
seme
janza
o mal
es,
cie amen e,
una
semejanza
es ilís ica,
que
nos
pe
mi e
supone
elaciones
ce canas
de
pa en esco
en e
uno
y
o o
claus o.
Nues a
gale ía
se
halla
di idida
en
es
amos
sepa ados
po
po en e
con a ue e
de
ipo
cis e ciense.
En
el
p ime
amo
ol
ean
cua o
a cos
apoyados
en
columnas
de
es
us es
unidos
que
ambién
emos
en
San a
Ma ía
de
Valbuena.
El
segundo
y
e ce
amo
ienen
cinco
a cos
cada
uno
sob e
columnas
del
mismo
ipo.
Todos
los
a cos
es án
o lados
po
una
impos a,
de
pun as
de
diaman e
que
pa ece
p o ege
dos
moldu illas
inas
del
es adós
del
a co,
moldu illas
que
apoyan
di ec amen e
sob e
los
cimacios,
senci
llísimos,
con
es
es echos
baque ones
sepa ados
po
dos
escocias,
moldu aje
bas an e
epe ido
en
lo
cis e ciense,
aunque
no
con
an a
sime ía
y
geome icismo.
Los
capi eles,
la
mayo ía
de
ellos
es au ados,
son
de
ipo
pa e
cido
a
los
de
la
o e,
aunque
algo
más
complicados
de
dibujo.
Muy
de e io ados,
apenas
pueden
dis ingui se
sus
azos.
Co ona
la
gale ía
po icada
un
ale o
de
pied a
sos enido
po
canecillos
lisos,
ecuen e
ambién
en
lo
cis e ciense.
Es
in e esan e
el
ose ón
del
has ial
oes e,
sob e
la
pue a
de
en ada
al
pó ico,
al
que
ya
Lampé ez
hizo
e e encia
en
su
ob a
(33),
conside ándole,
en
la
clasi icación
que
hizo
de
las
osas
ománicas,
como
ánsi o
del
sis ema
concén ico
al
adial
(Lám.
X,
b).
(31)
Blas
Ta acena.
«Bol.
Biblio eca
de
M.
Pelayo».
1933.
Juan
An onio
Gaya,
Layna
Se ano.
Gómez
iMo eno,
e c.
(32)
Pudie a
se
cons uida
paia
asomai'se
al
ío
Esgue a,
que
pasaba
(33)
Lampé ez.
«His o ia
de
la
A qui ec u a
c is iana
española».
Tomo
I,
página
489.
164
M.
ANGEL
GARCÍA
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
^
Ma cas
de
can e os.—^Aunque
ya
Lampé ez
ecogió
muchas
de
las
ma cas
de
can e os
que
abajaban
en
San a
Ma ía
de
la
An igua,
hemos
podido
po
nües a
pa e
encon a
alguna
más.
Con
unas
y
^
o as
hemos
hecho
el
esquema
que
publicamos
en
la
Figu a
3.''.
EL
GOTICO
En amos
en
un
nue o
momen o
his ó ico
de
nues a
iglesia.
Es
en
el
que
la
idea
del
es ilo
gó ico
se
acep a
con
mayo
en usiasmo.
En
los
albo es,
el
camino
es á
ya
abie o
po
oda
una
se ie
de
in
luencias
que
han
ac uado
i amen e
en
el
ománico
cas ellano-
leonés.
Ya
me ced
a
apo aciones
monás icas
di ec as,
o
debidas
a
in luencias
de
las
más
ca ac e ís icas
cons ucciones'
nacionales
y
unido
a
una
base
adicional
de
ma cado
ca ác e
hispánico,
se
an
salpicando
oda
una
se ie
de
monumen os
que
encuen an
su
esen
cial
o mación
a
lo
la go
del
siglo
XIII.
El
gó ico
asoma
en
es a
egión
en
el
momen o
en
que
el
omá
nico
es
incapaz
de
sos ene se
en
su
sis ema
cons uc i o
en
el
q^e,
ecundándose
a
sí
mismo,
a anca,
con
las
úl imas
apo Liones
cis-
e cienses,
las
di ec ices
que
le
conducían
a
la
o mación
de
uh
es ilo
o almen e
hispánico
y
que
pe du a
como
una
ace a
en
l''
mudé
ja
cas ellano
p imi i o.
Es
innegable
una
ma cada
esis encia
de
ese
ománico
cas ella
nizado,
no
pocas
eces
con
esabios
isigodos
y,
al
mismo
iempo,
una
adap ación
de
lo
cis e ciense
a
las
mismas
adiciones
a qui ec ó
nicas
que
impe aban
en
esos
p ime os
albo es.
Jun o
a
es as
dos
mani es aciones,
el
gó ico
se
in il a
a uinando
las
an e io es,
su
mándose
a
ellas
o
c eando
una
di e sidad
de
ace as
en
el
ans
cu so
de
su
p ime
lo ecimien o,
cuyas
ca ac e ís icas
locales
no
es án
aún
bien
de e minadas.
Como
si
no
hubiese
en
ealidad
un
ánsi o
de
ideas,
muchos
monumen os
de
es e
pe íodo
nos
o ecen,
como
e olución
inin e um
pida,
la
amalgama
de
dis in as
escuelas,
sumadas
a
elemen os
gó i
cos
que
en
sí
ya
no
poseen
dependencia
de
aquéllas,
sino
que
cons
i uyen
un
caso
conc e o
y
local;
al
es
el
de
San a
Ma ía
lu
An igua.
"T
La
plan a
de
San a
Ma ía
la
An igua
( igu as
4"^
y
5-")
ponde
a
un
ipo
basilical
de
ue e
adición
ománica,
que
encaja
en
las
ci cuns ancias
de
medio
ya
expues as
y
en
la
disposición
cons
uc i a
más
ecuen e.
Es á
o ien ada
como
de
cos umb e,
y
se
ad ie e
la
p imi i a
di ección
que
p esen aba
en
o e
y
claus
o,
con
la
des iación
que
se
ma ca
en
el
cue po
gó ico,
con
cie as
(
/
Fig-
5.
•—san a
Ma ía
de
la
An igua.
Plan a
del
Semina io
de
A e
y
A queología.

LA
IGLESIA
ROMÁNICO-GÓTICA
DE
SANTA
MARÍA
LA
ANTIGUA
i egula idades
que
se
acusan
en
una
mayo
anchu a
de
la
na e
de
la
Epís ola
y
una
des iación
del
ábside
co espondien e
espec o
a
su
eje,
como
ambién
la
del
ábside
mayo
espec o
a
su
p ime
amo.
P esen a
es
na es
desiguales,
sepa adas
po
pilas as
de
plan a
oc ogonal
(Fig.
6."),
como
hemos
ad e ido,
y
la
na e
cen al
mucho
más
ancha,
y
es
ábsides
de
plan a
poligonal
que
se
ab en
en
el
en e
al
c u
ce o,
ma cado
únicamen e,
en
al u a
(Láms.
XIV
y
XV).
Al
ex e io ,
g uesos
con a ue es
lisos
se
''i
i
im'
i
i
'ii
i l
}
'
co esponden
con
las
pilas as
adosadas
al
mu o;
|
y lll
TI
I
y
inalmen e,
dos
pue as,
una
al
claus o,
adin-
I
elada,
y
o a
apun ada,
al
Su ,
oji al.
Asen ados
en
suelo
de
abundan e
cascajo
se
man enían
los
cimien os,
sob e
los
que
descansa-
L-_—l—-
ban
mu os
de
pied a
caliza
y
a enisca,
de
apa-
|
í
ejo
de
sille ía
i egula
en
su
p imi i a
o ma,
!
y
abados
a
jun a
pe dida.
Las
pilas as
y
con-
j
^ue es
lle an
ellenos
de
mampqs e ia.
Los
pi-
la s
son
de
g an
masa,
de
núcleo
cilind ico
y
con
columnas
adosadas
casi
exen as^en
los
cua o
ejes,
y
o as
más
delgadas
en.
las
diagonales,
que"
des-
cansan
en
apoyos
en
o ma
de
pila
sencillo
de
^
o ma
oc ogonal,
sob e
el
que
an
o os
dos
>de.
Fig.
6.»
—Plan-
mayo
a
meno
de
la
misma
o ma.
Es os
ócalos
^
y
sección
Ion-
meno es
son
en
los
ábsides,
ec angula es.
A
cada
columna
co esponde
uno
de
los
a cos
de
la
bó
eda.
La
solución
es
comple a
y
p esen a
los
ca ac e es
más
pu os
semejan es
a
los
del
p ime
amo
de
la
Ca ed al
de
Bu gos,
y
los
apoyos
es án
muy
-p óximos
a
los
de
la
Ca ed al
de
León,
aunque
los
de
la
An igua,
supongan
un
nue o
a ance
(Fig.
7.^).
Los
capi eles,
con
mo i os
plenamen e
na u alis as,
son
senci
llos
y
con
ábaco
cuad ado
y
oc ogonal,
és os
pa a
el
sopo e
de
ne
ios
de
sección
iangula
(Láms.
XVI,
a),
y
x n,
b).
Las
ménsulas
de
los
ábsides
p esen an
es as
dos
o mas
ambién,
oc ogonal
con
mo i os
ege ales
o
cuad ados
con
cabeza
humana
muy
semejan
es
a
los
de
la
capilla
de
la
Na i idad
de
la
Ca ed al
de
Bu gos.
Las
ménsulas
del
c uce o
son
moldu adas
y
semies é icas
con
cha lanes
Al
ex e io ,
los
elemen os
sus en an es
se
educen
a
los
con a
ue es,
~
ya"
que
los
a bo an es
pa ecen
co esponde
al
siglo
XVI.
Aquéllos
son
lisos,
ema ados
po
pináculos,
de
los
cuales
algimos
de
la
cabece a
lle an
es a uillas.
Una
able a
a
modo
de
impos a,
en
plano
inclinado,
co e
po
odo
el
pe íme o
de
la
cabece a
y
na es.
166
M.
ANGEL
GARCÍA
GUINEA
Y
FEDERICO
WATTENBERG
Fig.
8.'''—^AiTanque
de
a cos
en
los
ábsides
la e ales.
di idiéndolas
en
es
cue pos
y
acusándose
ambién
en
el
in e io ,
pe o
solamen e
en
los
ábsides.
Los
a bo an es
ue on
ob a
del
XVI,
como
hemos
dicho,
aunque
Lampé ez
los
si úa
en
el
XIV
o
XV
po
sus
ca ac e es.
Son
g uesos
y
en
cua o
de
cí culo
con
apoyo
en
an
chos
p ismas,
y
que
ac ualmen e
han
sido
sus i uidos
po
o os
más
esbel os
^
y
mejo
aplicados
(Lám.
XII,
a).
En
el
in e io ,
los
a cos,
de
a qui-
ol a
co ida,
se
p esen an
odos
apun
ados
y
pe al ados,
excep o
los
o me os
y
diagonales,
que
son
de
medio
pun o
y
lige amen e
ma can
apun amien o.
En
el
c uce o,
los
a cos
diagonales,
que
pe
san
en
la
in e sección
de
los
ábsides
con
la
na e,
an
sob e
ménsulas
sin
deco
ación.
En
los
ábsides
la e ales
los
a
quillos,
cobijados
bajo
cada
ce amien o
ide
bó eda,
an
sob e
columnillas
que
descansan
adosadas
a
las
de
sos eni
mien o
'de
ne ios,
excep o
las
del
úl i
mo
émpano,
que
descansan
sob e
mén
sulas
de
cabeza
humana
o
deco ación
ege al
(Fig.
8."").
En
el
ábside
mayo ,
bó eda
de
seis
émpanos
en
el
p ime
amo,
cuyo
a co
ans e sal
descansa,
en
la
sepa ación
del
amo
p opia.-
men e
absida.1
sob e
columnas
a
cada
lado,
únicas,
cilind icas,
g ue
sas
y
adosadas,
sob e
doble
zócalo
oc ogonal
y
con
capi el
de
abaco
oc ogonal
ambién,
al
que
se
unen
ménsulas
del
mismo
azo.
En
el
amo
absidal
p opiamen e
dicho,
los
ne ios
es án
muy
acusados
y
pe o ados
con
lóbulos;
las
columnas
descansan
sob e
zócalos
oc ogonales
en
la
base,
y
o os
dos
meno es,
cuad ados,
supe
pues os
sob e
aquél.
Finalmen e,
sus
haces
iples
lle an
capi eles
de
ábaeo
cuad ado,
pa a
cada
columna.
En
los
ábsides
la e ales,
las
columnas
que
sopo an
las
a quillos
adosados,
lle an
capi eles
de
ábaco
oc ógono.
En
el
es o
de
la
iglesia,
ya
indicamos
que
los
a cos
diagonales
descansaban
sob e
capi eles
de
ábaco
oc ógono.
Las
bó edas
son
de
sencilla
c uce ía
ancesa
con
la
plemen-
e ia
en
el
sen ido
de
los
émpanos,
excep o
en
las
na es
bajas,
que
p esen an
los
plemen os
con
encuen os
en
espina
de
pez.
Los
a anques
de
los
a cos
es án,
po
lo
gene al,
bien
esuel os,
aunque
en
la
na e
cen al
sean
algo
de ec uosos
debido
al
a ance
del
mu o,
y
po
an o
con
al a
de
espacio
pa a
el
apoyo
del
o me o.
Igualmen e
pecan
de
i egula idad
los
a anques
de
los
a cos
de
los
■
^
"'i
.:S
•
--.
■•
I.
'»
-'i.
.-
.•
■■
■
'
,
Fig.
7."
Sección
ans e sal
de
la
Iglesia,
po
A.
F.
Casano a.
/
LA
IGLESIA
ROMANICO-GOTICA
DE
SANTA
MARIA
liA
ANTIGUA
167
Fig.
9.a—Pe iles
de
a cos
y
ne ios.
ábsides
la e ales
en
la
in e sección
del
a co
diagonal
con
el
ans
e sal
debido
al
g oso
de
las
moldu as
del
mismo.
Hemos
indicado,
asimismo,
cómo
se
suplemen a
en
los
ábsides
la e ales
el
pila
con
columnas
que
dan
apoyo
a
los
a cos
diago
nales
y
o me os.
Es e
o
me o
no
iene
encuen o
o
enlace
con
el
a co
ans
e sal
que
ab e
al
c uce o,
sino
que
encuen a
solu
ción
a
-su
al a
de
espacio
con
una
ménsula
colocada
an es
de
alcanza
aquél.
Y
que
has a
incluso
se
p e
sen a
en
una
al u a
mayo
que
la
del
capi el
que
so
po a
la
o a
media
po
ción
de
a co.
Los
pe iles
de
los
a
cos
son
de
sección
ec an
gula ,
ue emen e
baque onados,
como
los
de
los
ne ios
o
a cos
dia
gonales,
aunque
és os
sean
de
sección
iangula .
Los
ne ios
de
na es
bajas
(Fig.
9.")
Ue an
un
baque ón
y
dos
golas
a
cada
lado
con
sección
de
pen ágono
i egula
'(a.).
Los
de
la
na e
cen al,
de
es
baque ones
p onunciados
e minados
en
ile
es
(b).
Los
de
los
ábsides,
excep o
en
el
de
la
Epís ola,
son
idén icos
pe o
sin
el
ile e
del
p ime
baque ón
(c).
Los
del
ábside
de
la
Epís ola
lle an
dos
baque ones
y
una
uda
moldu a
de
sección
pen
agonal
(d).
En
a cos
ans e sales
y
o me os
de
na es
bajas,
la
sección
es
ec angula
con
moldu as,
golas
y
baque ones;
los
o me os,
con
ile e
(e).
El
es o
de
los
a cos
de
ábsides
y
na e
cen al
p esen an
los
mismos
ca ac e es,
aunque
los
baque ones
supe io es
lle en
aquí
ile es
( ).
Los
ne ios
y
a cos
de
la
bó eda
baja
del
co o,
son
ec
angula es
y
lle an
dos
inos
baque ones
(g).
•
Las
cla es
_de
las
bó edas
son
odas
ci cula es
y
sencillas.
Algu
nas
lle an
igu as
y
o as
ep esen aciones.
En
el
ábside,
mayo ,
la
cla e
del
amo
absidal
lle a
una
escena
sag ada
que
ep esen a
la
Vi gen
con
el
Niño
en
el
egazo
y
dos
igu as
meno es
a
los
lados-
En
el
mismo
ábside
cen al;
en
el
p ime
amo,
la
cla e
ep esen a
en
su
campo
la
igu a
de
C is o
en
majes ad;
es as
dos
es án
pin
adas
y
no
se
puede
ob ene
una
cla a
isión
de
ellas.
En
el
ábside
del
E angelio
hay
mo i os
de
osáceas
y
una
cabeza
adosada
que
mi a
en
di ección
a
la
na e
(Lám.
XVI,
a).
En
el
de
la
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Lám.
II.
Valladolió.—San a
Ma ía
la
An igua
según
Paixe isa.

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Lám.
III.
Valladolid.—San a
Ma ia
la
An igua
-después
de
la
es au ación.
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Lám.
IV.
San a
Ma ía
la
An igiui.—Aspec o
gene al
de
la
o e
y
es ado
de
la
áb ica
gó ica
cn
el
momen o
de
su
es au ación.
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Lám.
V.
San a
Ma ía
la
An igua.—La
oi- e
y
la
áb ica
gó ica
después
de
su
es au ación.
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Vn.
San a
Ma ía
la
An igua.—a)
Ven anales
del
cue po
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la
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Ven anales
del
úl imo
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Lám.
ni.—a)
Iglesia
de
Isola
en
los
Alpes
Ma í imos
—
b)
San a
Ma ía
de
Susa
(Tu ín).—c)
San
Samuele
de
Venecia.—d)
San a
Eulalia
de
Pa edes
de
Na a
(Palenciai
E c*^
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b)
Lám.
XI
San a
Ma ía
la
An igua—a)
En ada
a
la
capilla
o
bap is e io
de
la
pa e
in e io
de
la
o e—b)
Nicho
ománico
del
ábside
del
E angelio.