I
.J
,<!
TOMO
�vI:
D.
RAFAEL'
ROIG
y
TORRES.
-,
CRflN
ICA·
CIINTIFICA
REVISTA
INTERNACIONAL
DE
CIENCIAS
FUNDADOR,
PROPIETARIO
Y
DIRECTOR
..
------�-
TOMO
VI.
BARCELONA.
REDACCIÓN
Y
ADMINIS'rRACIÓN
DE-
LA
«
CRÓNICA
cIEN'rÍlrICA)).
CALLE
DE
CLARIS,
NÚME�O.
36.
"
�
.,"'-
1883.
¡
•
•
TODOS
LOS
DERECHOS
RESERVADOS
•
•
'{¡f;;
BARCELONA.
IMPRENTA
BARCELONESA,
ralle
de
las
Tapias,
núm 4.
.¡,
.
.
,
.
�.
,
REVISTA
INTERNACIONAL'
DE
'CIENCIA,S.
'
,
"
,
Á
NUESTROS
LECTORES.
Al
comenzar
el
sexto
año
de
publicación
de
la
CaóNlOA,CIENTÍF1CA,
ingratos
seríamos
si
no
expresáramds
'nuestro
más
profundo
agrade-
/
cimiento,
á
nuestros
queridos
amigos
y
susoritores
por
el-
apoyo
IDO",:
ral
y
materiál
que
nos
han
prestado
desde
el
dia
10 de
enero
de
1'878:
'"
Hoy;
19
mismo
que
el
primer
dia,
nos
encontramos
animados
de
>,'
iguales
deseos
para
contribuir
al
progreso
científico
de
nuestro
país.
'
«Los
desengaños
que
durante
ese
tiempo
hemos
experimentado
NO
son
,
.
.
hastaates
lpara,
declararnos'
vencidos,
nuestras'
fuerzas
no
se
han
8go-,
.
tado
y
esperamos
en
un
plazo
no
lejano
ver
realizadas
nuestras
es"':
peranzas.
Si.
no
'f�lera
esta
confianza,
si
no
fuera
ose
íntimo
conven-,
-c
cimiento
qtl.�
tenemos
de
que
después
de
tanta
contrariedad
y
tanta
;Rél1didq_
para
sostener
la)
Revista,
habemos"
de
encontrar
el
'¡OgTO
de
nuestras
aspiraciones,
más
de
una
vez,
rendidos
por
la
lucha,
hubié
ramos
abandonado
nuestra
empresa.
La,
experiencia
de
seis
años,
período
de
tiempo
notable
para
la
efímera
vida
que
han
tenido las
/
publicaciones
científicas
en
España,
contribuye
á-
q
ne
nuestra
Revista
sea
verdadera
mente
internacional,
y
,
'
que
podamos
reunir
alrededor
nuestro
las
más
distinguidas
plumas
de
los
hombres
científicos
de
Europa.
"
,
,,,,
.'
Para
,désan',0),llur
nuestro
pensamiento
una
parte
de
la
Redaccion
.
de
l�
CRÓNI.<lJl\.
"se
trasladara
á
Madrid
I
como
ce
n
trQ
eien
tífico,
i��P(j)i'I
'
,�',
';,
tan
te;
,m:uchQs
ilussrados
-profesores
aHmentai'án'
con
'S�lS'"
t�'abaj0s
el
'1
.:'
',�,
:
contÍl;:rg€mte
.qlle
habíamos
lograd,o
reunir
e,m
'la-
HE(dac.cfoJ:l
die
'8al;'<ie�'
'\
l,
,.,
16m�;.
En,
una
y
otra
parte
se
están
preparando
trabajos
que.
de
segUl'@
",',
I
han
de
llamar
la
atencion
de
nuestros
lectores.,
.
'
,'"
�
La
importancia
científica
y
consideracion
que
ha
sabido
conquis-:
tarse
la
CRóNICA'en
los
cinco
años
unteriores,
van
cada día
en
aumento,
como
lo
demuestraIa
resolucion
del Excmo.
Sr.
Ministro
de
Fomento,
.
D.
José
Luis
Albareda
"
que,
celoso
poi'
el
buen
nombre
científico
de
España,
se
ha
suscrito
á,
esta
publicacion
por
un
buen.
mime-
.
�
1
Cuando
escrlbimos
estas
líneas
no
habla
ocurrido
todavía
elcamb¡o
de
Min'is,Lerio,
enÓN.
CUiNT.
TOil!.
VI.
NÚM.
122.-10
ENjlRO
IS8�,
•
2
Á
NUEST,ROS
!,ECTORES.
ro
de
ejemplares
con
destino
á
las,
Bibliotecas
públicas
del
Estado.
Otros
centros
oficiales han
acordado
ya
igual
apoyo,
y
el
joven
é
ilustrado
Monarca
que
feÜzmenté
rige
los
destinos
del
país
y
que
tan
entusiasta
se
muestra
para
el progreso
eientífico
de
España,
nos
ha
alentado
más
de
una
vez
á
continuar
nuestra
empresa,
mereciendo-
de
tan
augustos
labios
las
frases
del
más
reconocido
interés
personal
por
la
publicacion
que hace
seis
años
venimos
sosteniendo.
Con
tales
elementos
la
CRÓNICA
CIENTÍFICA
continuará'
como
hasta
aquí
siendo
el
eco
fiel
de
los
más
importantes
descabrimientos
reáli
zados
en
todos
los
países.
Divididos
los
trabajos
de
redaocion
en
gru-
'"
pos
especiales,
cada
uno
de
ellos
estará
á
cargo
de
distinguidos
profe-
.
seres,'
reuniendo
y
condensando,
además
de
la
puhlicacion
de
trabajos
>'
originales,
todo
cuanto
de
notable
aparezca
en
las
principales
Re-
..
vistas
extranjeras.
.
,��;.
La
Matemática,
[a
Astronomía,
la
Física,
la
Química"
la
Historia
.
natural
constituirán
como
hasta
aquí
secciones
importantes
dé
las'
que
están
encargados
distinguidos.
profesores,
honra
de
nuestras
Uni-
.
,versidades,
Institutos
y
Escuelas
especiales.
Además
contamos
GÜn
la
inteligente
colaboración
de
muchos
amigos
nuestros
que
tanto
en
Es
paña
como
en
el
extranjero
consideran
á
la
CRÓNICA
CIENTÍFICA.
come
una
de
las
primeras
Revistas
científicas
que
en
Europa'
�e
publican.'
.
Las innumerables
aplicaciones
de
la
electricidad,
todos
esos
in-ven
tos
destinados
á
trasformar
la
manera
de
ser
de
.nuestra
soOledaa
m.�-'
derna,
llamarán
nuestra
preferente
atención,
reservando
ese
imp'or-
tan
te
grupo
de
la
Revista
á
distinguidos
electricistas
que
por
sus
..
conocimientos
teóricos
y
prácticos
oCllpan
en
la
ciencia
eléctrica
los
"'.
más
preeminentes
lugares.
'
Finalmente,
confiamos
'poder
aumentar
dentro
de
poco
tiempo
el
.
,
número
de
páginas
de
la
Revista,
destinándolas
al
estudio
de
ciertos
".c
problemas
industriales
y
otros
con
ellos
relacionados
y
á
dar
mayor
-
desarrollo
á
las
diferentes
secciones
en
qtle
está dividida
la
CRÓNICA
CIl>NTfFICA.
De
esta.modo
creemos
corresponder,
al
comenzar
el-sexto
año.
de
nuestra
publicacion,
á
las
muestras
de
simpática
deferencia
que
reci
bimos
de
nuestros
compañeros
y
amigos,
quienes
pueden
tener
la,
ma-
"'
yor
seguridad
de
que
nos
encontrarán
siempre
dispuestos
á
secundar,
con
cuantos
elementos
nos
sean
dables,
todo
pensamiento
que
tienda
al
progreso
científico
de
nuestro
país;,
LA
DHtECCI9�.
·�
s:
RAVE.-EXPERIMENTOS
DE
CÁTEDRA.
FíSICA.-EXPERIMENTOS
"PE
CÁTEDRA
*;
,
"
POR
EL
]i)I'l..
D.
AN\rON.¡Q
BAVE,
Catedrático
de
la
Universidad
de
Háuceloua.
Leyes
de
la
rifracc�on.-La
demostracion
de
estas
leyes
suele
ha
cerse
en
las
cátedras
con
el
mismo
aparato
que
sirve
para'
demos
trar
las
leyes
de
la
reflexión,
sustituyendo
la
cubeta
plana
ó
elespe
jo'
por
una
cubeta
setnióilíndrica
que
se
coloca
en
el
centro.
del
cír
culo
graduado,
6
bien
empleando
el
aparato
especial
de
Silberman.
Uno
y
otro
son
una
modificacion
del
primitivo
de
Descartes.
Tanto'"
en
eÚeJíl'órueno
de
la
reflexión
corno
en
el
de'
la reñ'accion
l!¡;
demostracion
de
las
leyes
que
los
rigen
respectivamente
resulta
de
su
com
probacion
en
un
cierto
número
de
casos
par
ticulares,
haciendo
variar
en
límites
bastante
,
extensos
el
ángulo
de
incidencia
para
que
se
vea
mejor
su
generalidad.
El
óptico
M.
Du
hose
construyó
un
aparato
sumamente
senci
llo
con
el
cual
la
demostracion
de
las
'leyes
de
la
reflexion
se
obtiene
por
medio
de
una
disposioion
cí
nemática
especial,
que-esta
ble-
'
ce
una
conexion
entre
el
ángulo
de
inciden
cia
y
el
d@
reflexion,
de
suerte
que
variando'
el
primero
de
una
manera:
contínua,
el
se
gundo
experimenta
las
mismas
variaciones..
Este
medio
de
demostracion
es
tan
sencillo
cómo
elegante,
y
no
se
limita
á
un
número
reducido
de
casos
particulares,
sino
que
los
comprende
todos
en
un
s010
experimento
des-
¡.)j,
,
de
l�
incidencia:
normal
á
la
rasante.
¿Por
qué
no
se
ha
hecho?
lo
mismo
para
demostrar
la
ley
característica
de
la
refracción?
Aunque
sea
ménos
sencilla
que
la
de.la
reflexion,
no
es
difícil
encontrar
UllI1
disposícion
cinemática
que
la
realice.
'
La
figura
1
representa
la
que
yo
imaginé
con
el
expresado
objeto.
N
N
señala
la
normal,
y
á
ella
debe
estar
fija
invariablemente
la,
cu
beta
semicilíndriea
p
q.
A
B
es
un,
recta
movible
al
rededoi/,
del'
punto
C,
centro
de
la
cubeta,
y
punto
de
incidencia
del
ha:cecifle>"¡u:"
minoso.
Los
paralelégramos
articulados
Zi
A
C
N
Y C
M
E
B'sig'uen
•
Véase
CRÓ]'(!CA
'ClENTil'ICA,
t.
V,
págs.
289, 337,
ij,3U,
385, 387,
388,
390,
391,
512
Y
515.
t
A.
RA'vE.
-,
-,
á
la
recta
A
lJ.
en
sus
movimientos al rededor
de
N
JJf,
y
son
cona
tantemente
iguales
entre
sí.
La-
Fecta
H
G,
igua1
y
paralela
á
-las
e
1/1,
B
E,
puede
'moverse
paralelamente
á
sí
misma
siguiendo
las
directrices
e
lJ,
M
E.
De
e
parten
dos
rectas
iguales,
e
1;
e
R.
cu
yos
extremos
.terminan
constantemente
en
los
lados
Zz
A,
H
G
de
los
paralelogramos
])
A
e
N,
e
M
G
H.
Supongamos
que
la
recta
I
e
se
halla
en
la
direccion del
rayo
incidente.
Estando
la
cubeta
llena
de
un
líquido
cualquiera,
el
rayo
refractado
se
acercará
á
la.
normal,
y
será
necesario
hacer
correr
la
paralela
H
G
para
que
la
recta
C.R
se
encuentre
en
la
dirección
del
rayo
refractado.
Cuando
esto
se
haya
conseguido,
fíjense
los
extremos
H
y
G
de diciba
paralela
en
las
rec
tas
C
B
y
]jI
E,
y
ahora.
permaneciendo
fija
la
normal
y
la
cubeta"
se
podrá
hacer
girar
la
recta
I
C
que
representa
el
rayo
incidente,
y
.girando
al
propio
tiempo
la
recta
e
R,
en
virtud
de
la
conexioa
de
los
dos
paralelógramos,
marcará
constantemente
la
dirección del
rayo
refractado,
con
lo
que
quedará
demostrada
la
ley
de
los
senos.
En
electo,
I
K
Y
R
L
son
los
senos
de
los
ángulos
de
incidencia:'
y
de
refraccion;
pero
estas rectas
son
proporcionales
á
los
lados C
A,
C.
H
.
de
los
paralelógramos
D
A
C
N,
C
1/1
G
H,
Y
COIinO
estos
lados
sen
constantes,
y
la
proporcionalidad,
subsiste
sea
cual
fuere
la
obÜcui-
1
,
da
1
de
los
paralelógramos,
porque
es
la
misma
para
los
dos,
'tambien
deberá
ser
constante
la
relacion
de
los
senos.
Basta
para
convencerse
de
ello
considerar
otra
direeciou
tal
como
la
l'
C
para
el
rayo
inciden-'
te,
á
la
que
corresponde
la
direccion
e
R'
para el
rayo
refractado,
y
se
verá
que
tarabien
se
verifica
I'K'
CA' CA
Para
que
la
recta
I
e,
Gj_1J.e
representa
la-
dirección
del
rayo
inci->
dente,
pueda
tomar
todas las
posiciones
desde
la
incidencia
normal'
hasta
la
rasante,
es
necesario
que
I
C
>
A
e,
y
N
e>
I
e
+
A
e,
condiciones que
la
simple
inspeccioa
de
la
figura
da
á
conocer.
Para
realizar
este
esquema del
aparato,
no
hay
mis
que
conside
rar
qu.e
las
rectas
M
N,
A
B,
Y
los
demás
lados
de
los
par51:lelógra
mos
son
reglas
ó
varillas
metálicas
articuladas
poI'
sus
extremos.
Las
varillas
e
I,
e
R
están
unidas
á
las
DA,
H
j)
por
medio
de
un
ani
llo
Ó
cursor
al
que
están
articuladas,
y
que
desliza
fácilmente
�
lo
largo
de
estas.
La
paralela
H
G
está
unida
del
misme
modo
poa'
sus
extremos
á
los
lados
o
B
Y
}Jj
E,
p81;O
los
cursores
en
H
y
en
a
se
.
.,.
..
EXl?ERIM'EN1'O'S
DE
CÁ
TE'DRA.
fijan
por
medio
de
tornillos
después
de
haber
dado
á
la
recta
e
R
la
direceion
del
raye
refractado.
Si
131s
dos
mitades
de
la
regla
A
.B
es�
tán
divididas
en
milímetros
á
partir
del
punto
G,
-
se
podrá
determinar
la
relacion
entre
e
A
y
e
H,
que
será
elíndice
de
refracción.
Las
alidadas
destinadas
á
señalar
la
dirección
de
los
haceeillos,
incidente
y
refractado,
están
unidas
á
las
varillas
e
I
y
e
R
paralé
lamente
á
las
mismas.
1;,
Puede
darse
una
posicion
vertical
fija
al
eje
N
M,
en
cuyo
caso
es
reeaester
<modificar
la
direccion
.
del
rayo
incidente
p®l'
medio
de.
una
reflexion
prévia
en
un
espejo
movible,
como
en
los
aparatos-
usa
dos
hasta
ahora,
Pero
tarnbien
Fuede
conservarse
aili
hacecillo
ineiden-«
te
una
dirección
constante,
y
entonces
la
r.egla
e
I
debe
fijarse
ái
so
porte
del
aparato,
al
paso
que
la
regla
N
kI
ha
de
ser
moviblejunto
con
la
cubeta
al
rededor
de
C.
La
cubeta
por
\
consiguiente
ha
de
es';
tal'
cerrada
con
un
obturador
de
vidrio
para
que
el
líquido
no
se
der
rame.
Dispcrsior.
y
recomposicion
de
la
luz.-Poco
ó
Hada
se
ha
añadi-s
do
á.los
experimentos
imaginados
por
Newton
para
demostrar
la
ímá-
1isis por
refraccion
y
la
síntesis
de
la luz
solar,
los
que
han
venido
á
ser'
cMsicos
y
son
un
testimonio
perenne
del
talento
y
habilidad
ex
perimental
de
su
sabio
autor.
De
ellos
se
desprende
un
hecuo
que
es
menester
señalar
á
la
atención
de
los
alumnos,
á
saber:
que
la luz
blanea
no
es.una
osmbiaacion
,
á
la
Iilila,nera
de
las
que
se
estudian
eq
química,
de
las
radiaciones
coloradas,
sino
simplemente
la
superposi
cion
de
todas
ellas,
y
la
demostracion
más
convincente
de
esta
ver
dad
es
la
que
determina
la
reoomposieion
en
la
misma
retina
fundán
dese
en
el
fenórneU:o
de
la
persistencia
de
las
imágenes.
El
disco
de
Newton
es
el
aparato
más
cómodo
para
este
objeto,
pero
tiene
el
in
conveniente
de
que
operando
con
colores
artifieiales,
que
no
son
pu
ros,
ni
por
lo
tanto
de
la
misma
naturaleza
que
los
del
espectro;
-de
su
superposicion
no
puede
resultar
la
luz
blanca,
sino
un
tinte
agrisado.
Newton
bizo
algun
ensayo
palla'
superpO'lólieL'
en
ia
reeina.Iaá
imprésis-.
nes
de
los
mismos
colores del
espectro,
pellO
éstos
experimentos
00
suelen
hacerse
en
los
cursos,
sin
duda
pOl'
falta
de
disposiciones
espe
ciales
que
faciliten
su
ejeeucion.
Preocupado
con
la
idea
de
llevar
á
cabo
esta
demostracion
cle
una
manera
fácil
y
convincente,
son
vat-ios
los
procedimientos
que
he
imaginado
y
me
han
dado
buenos
resultados.
El
primero
y
más
sen
ciHo
es
recibir
el
espectro
en
un
espejo
giratorio,
el
cual
puede
esta-r
..
IL
-A.
RAVE.
."
dispuesto
de
dos
maoeras
distintas.
Si
el
eje
de
rotacion
es
paralelo
á
la
arista
del
prisma,
el
plano
de
reflexion
será
e1
mismo
que
el
.de
dis
persion,
la
rotacion
del
espectro
se
verificará
en
el
sentido
de
la
"lon
gitud,
todas
las
zonas
coloradas
seguirán
una
misma
trayectoria
y
se
superpondrán
sucesivamente,
de
suerte
que
el
rastro
luminoso
que
se
proyectará
sobre
las
paredes
y
el
techo
será
blanco.
El
espectro'
apa
recerá
en
el
momento
en
que
pare
el
movimiento.
Si
el
eje
de
rota
cion
del
espejo
es
paralelo
á
la
longitud
del
espectro,
la
imágen
de
este
por
reflexión
girará
en
dirección
transversal,
cada
zona
colorada
tendrá
su
trayectoria
distinta,
y
trazará
un
rastro
de
su
color
carac-
.terístico
,
paralelo
pero
no
superpuesto
á
les
de
las
demás.
El
aspecto
resultante
será'
el
de
una
faja
irisada
producida
por
la
prolongacion
del
espectro
en
sentido
transversal.
.
En
estos
experimentos"
girando
los
rayos
en
un
plano
perpendicu
lar
al
eje
del
espejo,
el
rastro
luminoso
da
la
vuelta
al
operador
por
las
paredes,
techo
y
piso
de
la cámara
oscura.
La
observa
cion
seria
más
cómoda
y
la
luz
más
inten
sa
si
la
trayectoria
pudiese
estar
conteni
da
en
una
pantalla
de
dimensiones
regu
tares.
Para
esto,
seria
precisó
que
los
rayos
trazasen
en
su
rotacion
superficies
cónicas
cuya
intersección
con
la
pantalla
daria
lugar
á
zonas
circulares.
No
há
mu-
Fig.2,
cho
tiempo
que
resolví
este
problema
aprovechando
al
efecto
un
aparato
de
los
'Sres.
Dubose,
destin�do
á
repetir
'el
experimento
de
Dove
de
la
despolarizacion
de
un
rayolu
minoso
mediante
la
rotación
rápida
de
su
plano
de
polarizacion.
Acom
paña
á
este
aparato
un
prisma
que
girando
produce
una
imágen
cir-,
cular
irisada.
Faltábale,
para
mi
propósito,
que
pudiese
dar
una
im�gen
circular
ó
anular
blanca.
Asi
como
para
la
irisada
lalongitud
del
espectro
se
proyecta
en
la
pantalla
en
la
direccion
rr';
que
es
la
de
un
radio
con
respecto
al
centro
e
de
rotacion,
fig�
2,
era
menester
para
mi
objeto
que
tuviese
una
posicion
perpendicular
al
extremo
de
un
radio
rr';
á
fin
de
que
hallándose
la
longítud
del
espectro
en
la
direccion
de
la
trayectoria
de
los
�ayos,
estos
se
superpusieran
y
resultase
una
zona
circular
blanea.
Para
dar
al
espectro
esta
posicion
no
hallé
otro
medio
que
obtener
un
espectro
.sin
desvío
por
medio.de
un-prisma
de
Amici,
y
luégo
desviar
este
espectro
en
sentido
lateral-
-
..
_'."'
,
-
7
EXPERIMENTOS
DE
CÁTEDRA.
'.
..
...
•
por
medio
de
un
prisma
acromático,
cuya
arista
sea
perpendicular
á
la
del
primero
Como
el
desvío
no
ha
de
ser
mucho,
hastaria
un
prisma
de
peq
ueño
ángulo
y
.rle
un
vidrio
poco
dispersivo.
La
re-'
composiciou
no
es
bien
completa
en
los
bordes
de
la
zona,
porque
hallándose
en
rigor
las
diferentes
fajas
coloradas
del
espectro
á
dis
'tancias
desiguales
del
centro,
la
superposición
no
puede
ser
c?mple�
tao
Esta
diferencia
se
hace
ménos
sensible
dando
al
espectro
-mayor
desvío;
con
lo
que
se
aumenta
el
radio
de
la
circunferencia
que
des
cribe.
En
estos
experimentos
los
colores
del
espectro
recorren
una
tra
yectoria
más
0
ménos
extensa,
en
la
cua]
se
diluyen
en
cierto
modo"
presentando
por
consiguiente
la
imagen
blanca
una
intensidad
poco
considerable,
si
bien suficiente para
la
a
preciacion
del
efecto.
Voy
á
des
cribir
otro,
procedimiento,
por
medio
del
cual
los
diferentes
colores
se
pro
yectan
sucesivamente
en
un
mismo
espacio
conservando
la
luz
de
este
modo
toda
su
intensidad.
La
super
posioion
de
los
colores
se
'
obtiene
por
medio
de
una
lente,
pero
en
lugar
de
concurrir
todos
á
la
vez
en
el
foco
de
la
misma,
lo
verifican
sucesivamente
,�>
mediante
la
interposicion
de
una
pan-
talla,
á
la
que
se
imprime
un
.movi-c
l'ig,3,
miento
de
rotacion.
Dicha
pantalla,
representada
en
la
fig.
3,
tiene
una
forma
circular,
y
está
dividida
en
siete
sectores,
tantos
como
colo
res
principales
se
distinguen
en
el'
espectro.
Este
se
proyecta
sobre
la,
'misma'
en
la
direccíon
de
un
radio,
como
demuestra
la
figura.
En
cicla,
sector
se
ha
cortado
una
zona
comprendida-entre
dos
areos
trazados
con
,
dos
radios que
representan
las
distancias'
de
los
límites
de
cada
faja
del
espectro
al
centro
de
la
pantalla,
empezando
por
el
rojo,
que
está
más
cerca
de
la
circunferencia,
y
concluyendo
con
el
violado,
que
es
el
que
está
más
cerca
del
centro.
Resulta
de
esta
sencilla
dis
posicion
que
cada
sector
de
la
pantalla
da
paso
á
uno
de
los
colores
del
espectro,
y;
mediante
la
rotación,
todos
pasan
por
su
orden
sucesi
vamente.
La
lente
destinada
á
reunir
todos
los
rayos
colorados
en
un
,
mismo
foco,
debe
estar
situada
en
L
detrás
de
la
pantalla,
y'teue1"
una
abertura
ó
superficie
suficiente
para
recibir
sucesivamente-todos
..
(
•
8
A.
RAVE.-EXPERIMENTOS
DE
CÁTEDRA.
..
los
rayos
del
espectro.
Estos
forman
sobre
una
pantalla
colocada
á
una
distancia
conveniente
una
imágeo
cuya
posicicn
es
constante,
pero
G[ue
presenta
sucesivamente
á
cada
revolucien
del disco
todos
los
colores
del
espectro.
Si
el
movimiento
es
lento,
la
sucesión
€l:e
los
colores
'se
distingue
perfectamente;
pero
si
es
rápido,
se
shlperponen
las
impre-
.
siones
en
la
retina,
y
se
percibe
una
imágen
brillante,
perfectamente
blanca.
Es
de
notar,
sin
embargo,
una
circunstancia
particular,
que
su
intensidad
no
es
censtaate,
sino
que
presenta
alternativas,
le
que
parecería
demostrar
que
el
fenómeno
de
la
persistencia
afecta
más
la
calidad
que
la
intensidad
de
la
impresión
luminosa
en
la
retina,
pues
hay
fusion
completa
de
los
colores
y
no
de
las
intensidades.
Colores
compuestos
y
colores
complementarios.s-Ee
obtienen
fácil
mente
los
primeros
haciendo
pasar
simultáneamente
diferentes
fajas
del
espectro
por
medio
de
cortaduras
circulares
convenientemente
dis
puestas
en
el
disco
ó
pantalla
giratoria.
Si
se
distribuyen
los
colores
del
espectro
en
dos
grupos
que
se
hacen
pasa·r
alternativamente
por
dos
cortaduras
ó
grupos
de
cortaduras
semiciroulares
opuestas,
apa-·
recerán
una
tras
otra
dos
imágenes
coloradas
complementarias
que
se
fundirán
en
una
sola
completamente
blanca
acelerando
la
rotación
del
disco.
Cúando
se
opera
con
la
luz
solar por
medio
de
lentes
y
de
pris
mas,
es
menester
tener
presente
que
los
¡>ayos
que
se
introducen
en
la
cámara
oscura
tienen
dos
puntos
de
divergencia:
el,
primero
está
en
la
superficie
misma
del
solque
los
emite;
el
segundo
en
el
orificio
del
diafragma
del
portaluz
donde
se
cruzan.
Así
es
que
si
se
reciben
en
una
lente,
se
obtendsá
una
imágen
de¡
sol
€n
el
.foee
principal
de
la
misma,
y
una
imágen
de
la
abertura
del
diafragma
á
una
distan
cia
que
será
la
del
foco
conjugado
de
dicha
abertura.
Si
se
reciben
en
un
prisma,
cada
hacecillo
de
rayos
de
un
deterrninade
grado
de
re�
frangibilidad
tendrá,
á
consecuenoia
de
la
dispersion
,
un
foco
virtual
distinto
de
los
demás,
y
cuya
distancia
al
prisma
será
la
del
mis:"
mo
punto
de
divergencia
para
lar
posieion
del:
desvío
mtnimo.
Per
ot�a
parte,
desviándose
unos
de
otros
los
hacecillos
desigualmente
refran
gibles
al
atravesar
el
prisma,
tendremos
un
nuevo
punto
de
divergen-
.
-'
cia
común
á
10s
rayos
de
todos.
los
grados
de
refrangibilidad.
De
aquí
se
'sigue
que
recibiendo'
en
una
lente
todos
los
.rayos
que
han
atrave
sado
el
prisma,
se
obtendrá:
en
el
foco
principal
una
serie
de
imáge
nes
coloradas
del
SOIl,
que
fermarán
un.
espectre
.
real;
más
léj
Q¡;!
una
serie
de
imágenes
coloradas
ele
la
abertura
del
diafragma
que
forma-
..
t,
r.
GALAt\'TE.-LA
'I;;SCALA
DEL
POTENCIAL
ELl�CTRICb.
-9
rán
otro
espectre
real;
y
finalmente
una
imágen
blanca
en
el
foco
del
punto
de
divergencia
de
los
hacecillos
diversamente
refrangibles.
Es
ta
imagen
será
la
de
la
abertura
con
un
poco
de
difusion
en
los
bor
des,
porque
el
segundo
y
el
tercer
punto
de
di
vergencia
no
están
á
igual
distancia
de
la
lente,
y
'por
lo
tanto
sus
focos
no
pueden
coinci
dir.
Para
que
resulten
lo
más
próximos
que
sea-posible,
se
coloca
el
prisma
cerca,
de
la
abertura.
Hay
otra
causaql1e
altera
un
poco
la
pu
reza
de
la
imágen
,
y
es
la
aberracion
de
refrangibilidad
de
la
lente,
a
no
ser
que
se
emplee
una
lente
acromática
,
la
que
seria
muy
costosa
por
razon
de
la
gran
abertura
que
debiera
tener
para
recibir
un
,espec
tro
bastaúte
dilatado'.
Es
fácil,
sin
embargo,
hacer
desaparecer-la
di;_�
•
fusion
y
coloraeion
de
los bordes
de
la
imágen
eliminando
los
,rayos
exteriores
qtle
�a:
producen
por
medio
de
una
pantalla
de'
forma
igual
á
la
de
la
imágen,
pel'C>
algo
más
pequeña,
que
los
deja
pasar
libre
mente
reteniendo
tan
sólo
los
interiores.
LA
ESCALA
DEL
POTENCIAL
ELÉCTRICO
EN
EL
CIRCUITfl
GALVÁNICO;
POR
B.
JOSÉ
GALANTE.
Para
la
explicaciou
de
los fenómenos
eléctricos
se
baila:
g'éneral-
/
�
mente
adoptada
la
hipótesis
de
un
'solo
fiúido
,
por
más
que
se
conti-
míe
usando
en
la
enseñanza
el
lenguaje
correspondiente
á
la
Ljpotc
sis
de
Simmer
,
como
para
el
estudio
de
las
movimientos
de
la
tierra
se
hace
uso
del
sistema
de
Tholomeo.
Este
procedimiento,
que,
tal
vez
en.
astronomía,
no
tenga
otro
in
convenieate
que
el
de exigir
un
doble
trabajo
de
la
imaginacion,
pre
senta
otros
mayores
en
el
estudio
de
la
electricidad
,
donde
no
faltan
los
hechos
misteriosos,
ni
las
pala
bras
de
sentido
mar
definido,
resul.
_
tanda
por
este
motivo
y
á
causa
de
la
diversidad
de
unidades
de
me
-
di
da
empleadas
pOl'
los
distintos
físicos,
una
confusion
que
dificulta·
dicho
estudio.
'.
Una
reforma
radical
del
lenguaje
y
procedimientos
de
tan
impor
tante
ciencia,
seria
sumamente
útil,
y
con
ello
los
hombres
notables
que
por
su
talento
y
por
sus
trabajos
han
adquirido
autoridad
bas
tante,
prestarian
un
señalado
servicio
á
los
meros
aficionados
que
sólo
pueden
contribuir
á
la.
vulgarizacion
de
esta
clase
de
conocirnien
tos,
,explicando
á'
su
mado
,
lo
que
juzgan
confuso
,
'comp
al
Plese�1te
se
propone
hacerlo
el
autor
de
este
artíc-ulo
respecto
de
las
palabras
CllÓN.
Clli.IT.
rouo
YI.
!'iÚiII,
H2,-iO
E�E"O
J8H3,
�
,;!!
,.
10
JOSÉ
GALANTE
.:
,
positioa
,
neutra
y
negativa,
aplicadas
á
la
electricidad',
y
las
de
po
sitivo,
cero
y
neqatioo
,
con
que
se
distingue
el
potencial.
Con
relacion
á
las
altas
cuestiones
á
que
da
lugar
la
animada
hl
cha
de
la
electricidad
con
el
vapor
y
con
el
gas,
y
del
teléfono
con
el
telégrafo,
parecerá
este
asunto
excesivamente
elemental
y
sin
in-,
terés
alguno;
pero
muchas
veces
una
sola
palabra
eSCOllO
la
clavé
del
enigma,
y
aclara
en
un
instante
lo
que
ántes
parecía
incompren
sible.
Empezando,
pues,
la
tarea,
conviene recordar
que
en
la
hipótesis
unitaria,
se
supone
que
la
electricidad
es
un
flúido
sutilísjmo
que,
¡llena
todos
los
espacios,
incluso
los
intervalos
compreadidos
entre
las
moléculas
de
los
cuerpos,
y
cuyo
movimiento
en
cirouestauoias
de
terminadas
da
lugar
á
los
fenómenos
eléctrices
,
suponiendo
D;lg'unos
que
este fluido
es
el
éter
que
con
sus
vibraciones
produce
el
cales
y
la
luz,
flúido
que
por
otra
parte
se
considera
geJileralijilE)'llt,e
cemo
cosa
real
y
existente
,
por
más
que
su
naturaleza
sea
descoaocida.
Para
comprender
mejor
de
qué
manera
se
verifican
en
esta
hipótesis
los
movimientos
eléctricos,
conviene
recordar
lo
que
sucede
en
una
gran
masa
de
flúido
material
elástico,'
como
el
aire
que
forma
la
at
raosfera
del
g10bo
terrestre,
segun
las
circunstancias
en
que
se
halla.
Cuando
la
presion
,
la
tension.
ó
la
ftterza
elástica,
es
la
misma
en
todos
sus
puntos,
la
atmósfera
permanece
tranquila
y
en
'completo
reposo;
pero
si
por
una
causa
cualquiera
una
masa
más
ó
ménos
con
siderable
del
aire,
adquiere
una
presión
más
alta
ó
más
baja
que
las
masas
contiguas,
en
el
mismo
instante
se
establecerá
UBa
corriente
de
aire
en
la
direccion
del
lugar
de
más
alta
presion
al
de
presión
más
baja,
hasta
que
igualándose
las
presiones
se
restablezca
de
nue
vo
el
equilibrio,
y
es
claro
que
la
violencia
de
esta
corriente
depen
derá
de
la.diferenca
entre
las
presiones
de
los
puntos
que
se
conside
ran
y
de
la
masa
de
aire
movida.
En
pequeña
escala
puede
producirse
este
fenómeno:
en
el
aire
con
tenido
en
una
vasija
abierta,
no
se
notará
movimiento
alguno;
pero
si
se,
cierra
herméticamente
y
se
calienta,
el
aire
en
ella
encerrado
adq
uiere
una
presion
superior
á
la
de
la
atmósfera,
y
al
a
brirla
,
sé
establecerá
una
corriente
de
aire
de
la
vasija
á
la
atmósfera
que
du
rará
hasta
que
las
presiones
interior
y
exterior
se
hayan
equilibrado.
Lo
mismo
sucederá
si
se
inyecta
aire
en
la
vasija,
y
fácilmente
se
comprende
que
lo
contrario
tendrá
lugar
sí
se
enfria
la
vasija
ó
si
de
ella
se
extrae
aire,
estableciéndose
en
todos
los
casos
una.
corriente
de
,.
LA
ESCALA
DEL
POTENCIAL
ELÉCTRICO.
aire,
siempre
en
el
sen
tido
de
la
mayor
á
la
menor
presión,
corriente
que
será
capaz
de
ejecutar
un
trabajo
mecánico
más
ó
ménos
consi
derable
.
.
Esto
supuesto
,
considérese
un
recinto
cualquiera,
la
habitación
misma
en
qtle
el
observador
se
encuentra, por
ejemplo.
Es
indu
dable
que
el
s�elo,
las
paredes,
cuantos
muebles
y
efectos
conten
ga,
el
observador
y
la
tierra
con
quien
todo
esto
se
halla
en
comuni
cacion
,
contendrán
una
cantidad
más
ó
ménos
considerable
de
flúido
eléctrico;
pere
ninguno
de
ellos
dará
el
menor
signa
de
electricidad,
y
en
vano
será
qllle
uno
á
uno
se
v.ayan tocando
con
un
pénd�¿lo
pléc
trico
6
con
�m
plano
de
prueb«,
po¡'que
el
primero
RO
acu,sm'á
la'
me
Ner
atraecion
ni
rep.l�ls·üm,
ni
el
segun¡;J!o
tomará
carga
alguna,
31'1.1'1>
que
-uno
die
esos.objetes
sea
el
aparato
llamado
m.óquirat
elect,
ica
;
y
es
que
en
este
caso
la
atmosfes
a
olectrica
se
halla
en
equil
ibrio
pOI'
ser
igual
la
prcsion
en
todos'
sus
puntos,
y
la
distribución
del
R
uido
>
en
cada
cuerpo,
la
que
corresponde
á
dicho
equilibrio.
.
Pero,
si estando
aislada
la
máquina,
eléctrica
que
se
supone
en
la
habitacion
de
que
se
habla,
damos
vueltas
al
disco,
sucede
que
el
flúido
eléctrico
de
los
frotadores
va
pasando
á
los
conductores
de
1,a
máquina,
�'@slJ.ttando
en
estos
aumentada
la
cantidad
y
la
pres,i6n
de.
dicho
flúido
,
miéntras
que
en
10s
frotadores
sucede
todo
lo
contrario.
Queda
por
cOtlsiguiente
roto
el
equilibrio"
y
á
no
impedirlo
las
resis
tencias,
UIJa
corriente
eléctrica
se'
esta
bleceria
desde
los
conductores
de
la
maquiua
410sj'1'otado1'cs
de
la
misma,
á
los
demás
objetos,
al
suelo
y
á
las
paredes,
y
de
todas
partes
á
los
frotadores,
hasta
que
el
equilibrio
se
restableciera
de
nuevo,
con
la
circunstancia
de
que
tam-
bien
esta
corriente
pcdria
ejecutar
un
t1'abnjo
en
armonía,
iPor
su
puesto,
con
[a
naturaleza
de
la
electricidad.
Un
euerpG
,buen
conductor
como
10
es,
por
ejemplo,
una
esfera.
metálica,
que
estuvieraen
contacto
con
los
conductores
de
la
máquina
citada
miéútras
funcionaba,
adquiriria
tambien
una
carga
eléctrica
con
su
prcsio«
correspondiente"
y
separada
de
aquellos,
conservará
en
un
todo
su
estado
eléctrico,
pudiendo
dar
lugar
á
varios fenóme
nos,
de
los
cuales
sólo
procede
ocuparse
en
esta
ocasion
de
la
des-
.
carga.
Puesta,
pues,
esta
esfera
en
comunicaeion
con
la
tierra,
entran
en
aecioa las
fuerzas
eléctricas
-atraccion
y
repulsión
-,
y
la
electrici
dad
acumulada
en
la
esfera
pasa
á
tierra,
quedando
esta
y
aqtlel1a
en
el
mismo
estado
eléctrico?'
cesando
tod?-
acción
entre
ellas.
Si
euando
.li)¡
11
..
"(
�.
12
,
esfera
conservaba
su
carga
eléctrica
se
hubiese
intentado
trasportar
desde
la
tierra.
á
la
esfera
una
cantidad
de
electricidad
igual
á
la
que
ha
pasado
de
esta
á
aquella,
habria
que
ejercer
un
esfuerzo,
ó
ejecutar'
un
trabajo
determinado
para
vencer
la
repulsion
eléctrica,
de
donde
se
deduce
que
la
electricidad
de
la
esfera
ha
ejecutado
un
trabajo,
igual
al
pasar
á
la
tierra.
Al
elevar
Ull
cuerpo
del
peso
de
p
kilógramos
á
una
altura
de
lb
-
metros,
venciendo
la
fuerza
ole
la
gravedad,
es
necesario
ejercer'
un
esfuerzo
ó
ejecutar
un
trabajo
de
7)
lb
kilográmetros,
y,
como
es
sabido"
al
caer
este
cuerpo
de
la
misma
altura,
podria
ejecutar
igual
trabajo,
como,
por
ejemplo,
el
subir
al
mismo
tiempo
otro'
cuerpo
del
mismo
_,
peso
á
igual
altura,
si
no
fuera
por
la
pérdida
de
fuerza
empleada
en
vencer
la
resistencia del
aire
y
del
mecanismo
'necesario
al
efecto.
-
\
Así,
pUB';;,
un
cuerpo
p
colocado
á
una
altura,
ó
distancia
de
la
euper
ficie
de
la
tierra,
lo,
tiene
el
poder
Ó
�a
facultad
de
producir,
al
caer,
un
trabajo
ele
P
l¿
kilográmetros,
lo
que
se
expresa
diciendo
que
posee
una
r;nergia
potencial
de
ese
numero
de
kilográmetros,
y
al
trabajo
que
en
efecto
desarrolla
ó
puede
desarrolla¡',
.ó
la
fuerza
viva
que
puede
adquirir
en
su
descenso,
se
le
da
el
nombse
de
energía
actual,
cinética
d
de
movimiento.
Esta
última
energía
es
siempre
menor
,que
la
primera,
á
cansa
de'
la
pérdida
ántes
indicada;
pero
si el
cuerpo
cayese
en
e]
vacío,
las
dos
resultarian
iguales.
También
se
debe
adver
tir
que
si
bien
el
descenso
es
debido
á
la
fuerza
de
la
gravedad,
el
trabajo
que
un
mismo
cuerpo
puede
producir,
es
tanto
mayor,
cuanto
mayor
es
la
altura
de
que
cae,
y
que
si
el
cuerpo
desciende
de
un
punto
á
otro
que
no
esté
en
la
superficie
de
la
tierra,
el
trabajo
es'
'proporcional
á
la
diferencia
de
altura
de
estos
puntos,
respecto
á
la
superficie
de
la
tierra,
que
se
toma
como
cero.
"
Pues del
mismo
modo
una
masa
eléctrica
que
cae,
por
decirlo
así,
recorriendo
un
conductor,
de
un
punto
ó
de
un
cuerpo
á
la
tierra,
solicitada
por
las
fuerzas
eléctricas,
que,'
como
las
de
la:
gravedad,
están
en
razón
directa
de
las
masas
y
eu
razón
inversa
del
cuadrado
de
las
distancias,
puede
'ejecutar
U(�
trabajo
cuya
magnitud
depende'
de
la
presion
Ó
estado
eléctrico
de
dicha
masa,
que
es
lo
.que
equivale
á
la
altura
en
el
descenso
de
los
graves,
y
á
lo
cual
se
le
da
ahora
el
nombre
de
potencial
eléctrico,
y
si
la
masa
se
representa
por
Q
y
el
potencial
por
V,
el
trabajo
Ó
la
energía
potencial
(le
esta
masa
eléc
trica
seria
Q
V
Y
la
energía
cinética
�
Q
V,
de
donde.
resulta
que
representando
el
producto
Q
V
un
trabajo,
Ves
igual
al
trabajo
corres-
.
,'.
:
..
t_�
l'
"
,
LA
ESCALA
DEL
POTE�CIAL
ELÉCTRICO.
13
pendiente
á
la
unidad
de
masa
eléctrica,
por
cuanto
es
evidente
que
el
trabajo
de
dicha
unidad
multiplicado
por
la
masa
ha
de
dar
el
tra
bajo
de'
esta;
'I']e
11Wnt1'(],
que
e¿
pvte:r¡�ciaZ'e¿éctrico
es
igrual
al
,glY'abaj':J
que
lntecZe
ejecutar
la
uaidad
de
masa
eléctrica
al
pasar
desde
el
punto
Ó
c�berJ1o
(6on(le
se
halla,
á
la
tierra,
c\J.yo
estado
eléctricc
ó
potencial
se
torna
como
cero.
:Si
la
masa
de
electricidad
pasase
de
un
punto
ó
-de
un
cuerpo
á'
otro
que
no
fuese
la
tierra,
el
trabajo
seria
igual
al
producto
de
dicha
masa
p(i)r
la
diferencia
de
potencial
entre
los
puntes
ó
cuerpos
qne"
se
consideran,
y
esta
diferencia
seria
igual
al
trabajo
ejecutado
por
la
unidad
de
electricldad,
en
este
movimiento.
A
Sel'l:'le}aFlza
c1�
10
que
ocurre
en
el
'descenso
de
rJ.0S
ouerpos,
él
tra
bajo
de
una
misma
masa
eléctrica
'será
tante
mayor
cuanto
más
ruto'
se,a
su
p0tenciall'espectd
al
de
fa
tieJ.',L'a
ó
al.del
punto
ó
cuerpo
á
que
se
dirija,
por más
que
el
movimiento
sea
debido
á
la
atracción
ó
1'6-
pulsion
eléctrica;
de
donde
se
deduce
que
dicho
trabajo
depende
del
potencial,
..
por
lo
cual,
en
cierto
mod?,
pudiera
decirse que
el,
poten
.....
cial
era
una
fuerza,
así
como
á
la
diferencia
del
mismo
se
lé
da
el
nombre
de
j/terza
electromotriz,
por
más
q
ue
no
sea
una
fuerza
mecá
niea,
ni
s¡&-rnlflt'e
indispensable
para
el
movimieuto
de
la
electricidad.
"
Sentados
estos
p¡'incipio
\
y
explicada,
si
no
de
una,
manera
elaen.
muyelementcl
por
�0
méuos,
la
idea
del
potencial
eléctrieo
,
no
baVl'á,
inconveniente
alguno
en
comprender
cuanto
se
diga
sobre
lo
que
en
.
el
epígrafe
de
este
articulo,
se
llama:
«
Escala
del
potencial
en
el
cir
cuita
galvánico
»,
Considérese,
al
efecto,
una
pila,
fig.
4,
compuesta
de
zinc,
cobre
yagua
aci-Iulada
con
tt':ido
sulfúrico,
estando
representadas
las
lámi
nas
del
primer
metal
por
líneas
gl',uesas,
y
las
del
segundo
por líneas
delgada's
..
Como
es
sabido,
este
aparato
es
un
generador
de
eléotrici
eidad,
corno
la
máquina
eléctrica,
y
cuando
se
unen
sus
extremos
por
medio
de
un
ccnductor
,
de]
cual
puede
formar
parte
la
:ti�ITa,
'
resulta
la
corriente
eléctrica.
Son
varias
las
opiniones
sobre
el.orígen
de
esta
corriente,
atribuyéndola
unos
exclusivamente
al
simple
corr
tacto
de
los
dos
metales,
otros
creen
que
proviene
solamente
de
la
accion
química,
y
no
falta
quien
la
atribuye
á
las
dos
cosas.
Mr. Fle
ming
Jenkin
,
cuya
autoridad
y
competencia
son
incuesbionables
,
fundándose
en
nuevos
experimentos,
dice
que
(JI
contacto
de
dos
me
tales
distintos
y la
aecioa
química,
son
necesarias,
debiéndose
al
pri-
mero
la
difereucia
de
potencial
entre
los
polos
de
la
pila,
y
el
'sosteni
miento
de
la
corriente
á
�a'
se�limda.
El
contacto
��
dos
cuerpos
malo¡:¡
14
JOSÉ
GALANTE.
conductores
tampoco
es
suficiente
para
el
desarrollo
de
la
electrici-
.;:,
dad,
y
para
obtenerla
es
preciso
acudir
al
frotamiento,
como
.es
indis
pensable
la
accion
química
para
que
el
de
los
cue'l'pos
conductores
pueda
producirla.
El
movimiento de
la
electricidad,
lleva
consigo
la
produccion
de
un
trabajo
ó
de
su
equivalente,
de
manera
qU(¡)
dicho
flúide
es
un
orí
gen
de
poder
ó
de
energía
que
no
puede
recibir
de
un
simple
con
tacto,
sino del
trabajo
empleado
en
el
rozamiento,
6
de
la
accion
quí
mica,
que
es
mi
orígen
de
energía;
y
así
es
que
las
leyes
del
potencial
y
las.de
Ia-corriente
eléctrica,
tienen
una
íntima
relacion
con
la
natH
raleza
de
los
cuerpos
puestos
en
contacto,
y
con
la
importancia
de
la
acción
química,
segun
la
opinion
de
los
físicos,
y
si
en
el
simple
,
"
Fig.
4.
contacto
de
dos
metales
heterogéneos
hay
algun
desarrollo
de
elec
tricidad,
debe
atribuirse
á
la
acción
química,
tal
vez
debida
al
0::d
geno
del
aire.
El
cómo
el
contacto
de
dos
sustancias
diferentes
pro
duce
una
diferencia
de
potencial
,
es
cosa
que
seignora.
Hay
más:
cuando
varios
metales
diferentes
se
ponen
sucesivamente
en
contacto,
la
diferencia
de
potencial
es
sólo
la
que
corresponde
á
los
metales
ex
tremos
de
Ia
serie,
como
.si
estos
solos
estuvieran
en
contacto;
es
de
cir,
que
entónces
DO
se
suman
las
fuerzas
electromotrices
,_como
sucede
cuando
se
interpone
un
líquido
entre
cada
par'.
Así,
pues,
ellíquido
electrolítico
en
las
pilas
sirve
tam
hiel)
para
obtener dicha
suma
..
.
Por lo
demás,
cualquiera
que
sea
el
orígen
de
la
corriente
galvá
mca
,
es
UJ).
hecho
que,
estando
aislada
la
'pila
que
representa
lf).�c¡-
..
t;
LA
ESCALA
DEL
POTENCIAL
ELÉCTRICO
.
15
.
-
tada
figura,
el
reóforo
de
cobre
que
aparece
soldado
al
primer
zinc
de
la
izqllliel'rla,
'ad€tuiere
un
estado
eléctrico
diferente
al
que,
teaia
ántes
de
cargar
la
pila,
y
que
no
era
otro
que
el
general
de
la
atmosfera
electrioa
del
recinto
en
que
la
pila
se
encuentra
,
que
por
lo
regular
es
igual
al
de
la
tierra.
Este
reóforo
tendrá
p0r
¡
consiguiente
�n
po
tencial
determinado
y
una
cantidad
de
electricidad
en
relación
con
este
potencial,
siendo
su
estado
diferente
ó
igual
al
del
zinc
á
que
está
unido,
segun
que
el
contacto
entre
ambos
produzca
ó
no
mía
di
ferencia
de
potencial.
El
poteneial
en
e�
cobre
del
primer
elemento
.de
la
izquierda
será
doble
que
él
del
reóforo;
el
del
cobre
del
segundo-
elemento
triple,
y
así
sucesivamente;
do
manera,
que
si
el
potencial
"
del
reóforo
se
considera
6
toma
corae
C81'O',
áJ
semejanza
'de
lo
quersu-
'"
cede
en'
la
escala
del
terrnómetro
,
en
la
cual
el
cero
es
la
temperatu-
ra
del
hielo
fuudente
,
los
potenciales
en
los
demás
puntos
indicados
,>
podrán
expresarse
por
los
números
1
,
:;¿,
3
Y
4,
concretándose
á
la
pila
de
4
elementos.
Estos
potenciales
están
representados
geomé
tricamente
por
las
líneas
1
a,
2
b
,
3
e
y
4
d
,
que
guardan
-
entre
sí
la
relación
indicada.
Así
como
el
cero
en
la
escala
del
termómetro
es
arbitrario,
puesto
que
pudiera
tomarS€l
como
cero
la
temperatura
dei
aS'ua
hirviendo,
Ó
la
de
fusión
ó
vol�tilizacion
de
otro
cuerpo
"cual
quiera,
tam
bien
puede
tomarse
por
cero
de
la
escala
del
potencial,
el
potencial
de
un
punto
determinado,
como
por
ejemplo,
en
el
'caso
actual,
'el
del
segundo
elemento
que
es
2
b
,
Y
entonces
tirando
por 'él
punto
b
la
línea
horizontal
que
se
indica,
resultará
representado
geo·
métricamente
el
potencial
del
tercer
cobre,
contando
con
el
reóforo
de
la
izquierda,
por
la
línea
1
e;
el
d'el
cuarto
por
2
d;
el
del-segundo
por
-1
a
y
el
del
primero
por-2
e,
y
aritméticamente
por
O,
1,
2fá
la
derecha,
y
por
O,
-1
,-
2
á
la
izquierda;
con
lo
cual
no
ha
cam
biado
la
naturaleza
ni
el
valón
absoluto
del
potencial
,
pues
en
l'ealii..
dad
lo
que
se
ha
hecho,
es
adoptar
pal'a
medirlo.una
unidad
mayo!".
Esta.
escala
quiere
decir
,
pues,
que
el
potencia]
del
enarto
cobre
és
una
vez
mayal',
y
el
del
quinto
dos
'veces
mayor
qlie
el
del
tercero
I
y
que
el
del
segundo
es
una
vez
menor
y
el
del
primero
dos
veces
menor
que
el
del
mismo
cuarto,
tomado
como
cero;
y
por
eso
en
sen
tido
algebraico
se
designan
los
potenciales
de
la
derecha
con
el
si,g
no +
y
los
de
la
izquierda
con
el
signo
-,
COfia
las
cantidades
po
sitivas
y
negativas,
sin
embargo'
de
que
esta
escala
es
equivajente
á
la
anterior,
aunque
en
ella
110
se
represent�
ningun
potencial
con
el,;
signo
-;
y
una
y
otra
dan
el
mismo
resul
tado
'para
la
diferencia
de
.'
..
potencial
entre
los
polos
de
la
pila,
Ó
sea
para
la
fuerza
electromotriz
,
que
es
cuatro
veces
la
de
un
elemento.
Se
ve
por
consiguiente
GJ.ue
lo
que
se
llama
potencial
positivo
es
el
exceso
de
un
potencial
sobre
otro
que
se
considera
como
cero,
y
que
potencial
negativo
es
el
de"'
fecto
de
potencial
respecto
del
mismo
potencial
tomado
como
'cero.
En
realidad
es
indiferente
tomar
por
cero
el
potencial
de
uno
.ó
de
otro
punto;
pero
por
lo
regular
se
elige
para
esto
un
potencial
CQ
nocido
,
ó
como
dicen
los
físicos,
el
de
un
punto
tal
que .la
can
tidad
de
electricidad
positiva
que
quede
á
-un
lado
sea
igual
á
la
'que
resulte
en
el
opuesto.
A
esta
condicion
satisface
ef
punto
b
,
supo
niendo
que
la
distribucion
de
la
electricidad
en
una
:piJ,a
aislada,
sea
semejante
á
la
del
potencial,
y
teniendo
presente
que
en
la
hipótesis
unitaria
se
llama
electricidad
positiva
al
exceso
de
una
cantidad'
de
electricidad
sobre
otra
cantidad
determinada,
yelcctiliridad',negativa
al
defecto
respecto
de
la
misma
cantidad.
As],
en
este
lenguaje',
y.:,.
en.la
escala que
aparece
en
13
horizontal
q1!le
pasa
por'
el
patito
b
,'si·
'
á
la
derecha
del
cobre
del
segundo
elemento
hay
una
canticlad+Qdc,
electricidad
positiva,
á
[a
izquierda
hay
una
cantidad
-
Q
.de
elecfpj--:
cidad
negativa.
Uniendo
los
polos
de
1
a
pila
'por
medio
de
un
alambre,
resulta
lGl
que
se
llama
un'
circuito
voltaico,
y
sucede
que
la
electricidad
aC1,l
mulada
en
el
último
cobre,
que
forma
el
palo
positico,
se
trasporta
al
polo
opuesto
que
es
el
neqatico,
en
cuyo
movimiento
puede
producir
U11-
trabajo,
y
la
prueba
de
que
en
este
caso
la
electricidad
trabo/a,
es
<fue
si
el
hilo
es
de
una
resistencia
apropiada
al
efecto,
el
alambre
se
calienta
de,
una
manera
sensible,
y
este
calor
no
puede
ménos
de
•
prpvenir
del
trabaj
o
empleado
en
vencer-
dicha
resistencia,
0
sea
de
la
energía
.gastada
en
dicha
operación.
En
el
polo
positivo
existe,
pues,
una
energía
potencial,
representada
por
el
producto
QV
de
la
cantidad
ó
masa,
por
el
potencial,
energía
que
ba'
de
gastarse
durante
el
movimiento
cuando
se
establece
el
circuito;
y
no
perdién-
dose
la
cantidad
de
flúido,
si
el
circuito
está
bien
aislado
como
se
supone,
es
preciso
,que
el
potencial
disminuya,
y
es
evidente
que
si
la
corriente
no
ejecuta
otro
trabajo
que
el
de
vencer
la
resistencia
del
circuito
y
esta
resistencia
es
uniforme,
el
potencial
ha
de
dismi-
nuir
uniformemente;
por
cuya
razon
,
suponiendo
que
el
circuito
marcado
con
una
línea
llena
en
la
figura,
reune
esta
condicion,
di
vi
diéndole
en
cuatro
partes
iguales,
sucederá
que
si el
potencial
en
el
polo
positivo
es
4,
en
el
extremo
de
cada
una
de
las
otras
partes
ha-:
16
JOSE
GALAN'l'E.
..
r
LA
ESCALA
DEL
POTENCIAL
ELÉCTRICO,
17
,
,
brá
un
potencial
representado
respectivamente
,por+3,
+2,
+
i,
O.
Si
se
torna
én
este
caso
como
cero,
el
potencial
del
punto
medio
del
circuito
y
�n
general
el
que
corresponde
al
punto
medio
de
la resis-.
tencía
del
misrao,
satisfaciendo
así
á
la
condicion
ántes
expresada,
resulta
la:
escala
que
se
indica
por
la
parte
exterior,
la
cual
explica
.
lo
que
se.llama,
el
cambio
de
signo
del
potencial,
en
un
circuito,
y
lo
de
corriente
positiva/
y
negcttiva,
por
más
que
en
realidad,
ni
el
une)
ni
la
oka/cam'bien
de
naturaleza
ni
de
direcciono
Cuando
un
punto
del
circuito
comunica
C0n
la
tierra,
toma
el
potencial
de
la
misma
y
este
e�
el
que'
se
adopta
como
cero,
cualquiera
que
sea
la
posieion
de
dicho
pUP:!;Q.
.
,
Cuando
10s
dos
'p01os
de
la
.pira
comunican
sepacadamen
té
con
la:
tierra,
puesto
que
entre
los
puntos
de
comunioacion
no
hay
resisten
cia
apreciable,
'@S
como
si'lúls
dos
puntos
estuviesen
reunidos
en
uno
.mismo
de.la
misma
tierra,
'en
p
por
ejemplo,
y
el
caso
seria
igual
al
ultimo
irí,dicaao,
en
que
se
supone-que
un
punto
del
circuito
comuni-
,
ca
con
ella.
Como
se
ve
en
la
figura,
[pudiera
decirse
que'
una
cor
riente
pasaba
del
polo
positivo
á
la
tierra
,y
otra
de
la
tierra
al
polo
negativo
de
la;
pila,
y
aquí
tienen
Un
sentido
más
claro
las
denomi
aaciones
de
eorrr�nte
positiva
y
corriente
negativa,
puesto
q1'te
es
euestion
d@
direcciono
La
pl'imera
es
�a
que
va
de
la
pi�a:
á
la
tierra
y
la
segunda
la
que
se
dirige
de
la
tierra
á
la
pila
y
no
hay
otra
di-o,
ferencia.
Cuando el
polo
negativo
se
pone
en
comunicacion
perfecta
con
'la
tierra
ó
sea
por
medio
de
un
hilo
muy
grueso
y
muy
corto
que
no
ofrezca
una
resistencia.
apreciable,
y
el
polo
positivo
comunica
asi
mismo
con
la¡
tierra
por
un
alambre
largo:
y
delgado,
como
sucede
en
un
conduetor"
telegráfico
bien
establecido,
el
polo
negativo
toma
el
potencial
die
la
tierra,
y
sólo
queda
la:
parte
de
escala:
correspondien
te
al.po]o
positivo.
El
potencial
disminuye
uniformemente
desde
el
polo
positivo
á
la
tierra,
y
en
realidad
pudiera
decirse
que
no
había
más. que
corriente
positiva.
�i
es
el
polo
positivo
el
que
se
pone
en
comunicacion
,Perfecta
con
la
tierra,
sucede
exactamente
al
revés,
es
decir,
que
no
existe
más
que
la
escala
y
la
corriente
negativas.
.En
uno
y
en
otro
de
estos
dos
últimos
casos
pudiera
tomarse
como
cero
un
punto
cualquiera
del
circuito,
en
el
cual estaría
lo
que
se
llama
cambiods
signp
del
potencial;
pero
es
más
conveniente
considerar
como
cero
el
potencial
de
la tierra
siempre
que
sea
posi-ble,
porque
es
constante
y
siempre
se
tiene
á
mano,
y
permite
determinar
el
valor
CnÓN,
€IENT.
'Fo�[?
VI.
Nú�[.
lU,-lO
BNEIIO
1883,
' ,
18
,R.
MASCAREÑAS.
-
LIQUIDACWN
DEL
GAS
SULFUROSO.
relati
vo
de
todos
los
cuerpos
electrizados,
por
medio
de
un
electrn-
...
metro
de
comparación,
aunque.esta
determinnoicn
puede
tam
bien
ob
tenerse
sin
hacer
uso
del
potencial
de
la
tierra,
por
medio
de
un
electrómetro
absoluto.
Por
19
poco
que
se
indica
en
este
artículo
y
por
lo
mucho
que
se
consigna
en
algunas
obras,
se
viene
en
conocimiento
del
nuevo
giro
que
ha
tomado
el
estudio
de
la
electricidad,
mucho
más
científico
que
el anterior,
y
seria
muy
ceuveniente
que
la
nueva
ciencia
se
propa-'
gase
en
España,
á
lo
cual
ha
de
contribuir
indudablemente
el
libro
'que
recientemente
ha
publicado
en
Barcelona
el
Director
de
sección
del
Cuerpo
de
Telégrafos
D.
Antonio
Suarez
Saayedra,
bajo
el titl'laO
de:
Estudio
de
la
electricidad
,
del,
magnetismo
ry
del
cieotre-maq'-;
netismo,
LlQUIDACION
DEL
GAS
SULFUROSO;
POR
EL
DR. D.
EUGENIO
MASCAREÑAS
y
HERNANDEZ',
CaLedl'ÍlLico
de
la
facultad
de
Ciencias
ele
la
Universidad
de
Uarcelona.
I
Hace
alg'un
tiempo,
y
con
motivo
de
la
lectura
del
trabajo
de
H.
Schulze
sobre
la
obtencion
del
cloruro
de
sulfurilo
1,
ocurrióseme
..
,
utiEiar
la
propiedad
notable que
tiene
el
alcanfor
de,
absocber
�iqui-
dándose cantidades
considerables
de
anhídrido
sulfuroso,.
para
con..,..
densar
este
gas
bajo
el
estado
líquido
empleando
un
tubo
de
Faraday;
y
la
experiencia
me
ha
demostrado
que
esta
disposición
es
tan
senci
lla
como
ventajosa
para
probar
el
cambio
do
estado
-que
sufre
el
gas
por
sólo
el
aumento
de
presiono
Para
cargar
el
tubo
se
llena
la
ex-
tremidad
cerrada,
en
una
longitud
de'
ocho
centímetros,
con
alcanfor,
�
y
por
medio
de
un
tubo
de
goma
se
hace
llegar
á
esta
sustancia
una
corriente
de
anhídrido
sulfuroso
seco,
hasta
que
todo
el
aleaafor
se
haya
liquidado
y
no
absorb�
más
gas.
Ea
seguida
se
cierra
el
extre-
mo
abierto
del
tubo á
la
lámpara.
La
Iiquidaoion
del
gas
se
consigue
con
este
aparato
muy
fácilmente,
bastando
sólo
para
producirla
ca
lentar
la-
parte
que
contiene
el
líquido
al
baño
maria
,
con
lo
cual
se
desprende
el
anhídrido
sulfuroso
que
va
liquidándose
por
su
propia
presión
en
el
extremo
frie
del
tubo.
El
alcanfor
queda
entonces
bajo
la
forma
sólida,
que
pierde
de
nuevo
al
enfriar
el
aparato,
absorbien
do
otra
vez
el
gas
sulfuroso.
Esta
misma
propiedad
que
presenta
el
alcanfor,
que fué
estudiada
por
vez
primera
por
Bineau
"
permite
I
J07!J'twl
(ÜI'
llJ'(I/¡lisphe
Ctiemie.
N.
F.
2H881-1G8.
"
All11.
cMm
.rJIJys.
[a].
31.
��G.
..
E.
VAYREDA.-VEGETACION
DEL
VALLE
DE
NURIA.)
.
•
19
�
.y
preparar
facil
mente
una
corriente
abundante
de
anhídrido
sulfuro.so,.
tal
COfiO
se
necesite
para
ciertos
experimentos
y
sin
los
inconvenien
tes
de
10$
demás,
métodos
de
obtencion.
Para
ello
basta
SÓlO
oonser-.
val'
el
alcanfor
liquidado
por
la
absorcion
del
gas
sulfuroso
en
un
matraz
ó
en
otra
vasija
perfectamente
.
cerrada,
y
calentar
el
aparato
provisto
del
cQrrespGmdiente
tubo
abductor
al
baño
maria
cuando
sea
e.:
necesaria
una
corriente
de
gas.
'I'arnbien
es
probable
que
esta
dlso-,'
lución
de
gas
sulfuroso
en
el
alcanfor
se
preste
bien á
la
demostra-
cion
de
ciertas
propiedades
del
citado
anhídrido;
en
este
sentido
pen-
samos
realizar
algunos
trabajos
que
comunicaremos
oportunamente
'á
nuestros
lectores.
FISONOMíA'
PROPIA
DE
LA
VEGHACION
DEL
VALLE
DE
NURIA;
(Pirineos
ole
Cntuluña
)
POR
D.
ESTANISLAO
VAYREDA.
La
flora, dei
valle
de
Nuria
es
eh:
'extremo
rica
y
variada.
Bastará
decir
pal.'a:
haoerse
cargo
de
ello,
qoe
en
poeas Doras
puede
recorrer
se
la'
cIife'i'-eneia
qtle
.
va
de
60'0
metros
de
altuca
sobre
el
nivel
del
n�a,r,
�h�st�
2,9'09
metros
que
mi�e
Wá
cima
del
PhliglíDaT.
It:l;J:
esta'
dis-'
tancia
el
terreno
se
presenta
extremadamente
accidentado
,
'ofrecien
do
toda
clase
de
exposiciones
topográficas,
clases
de
terreno
en
gran
manera
diferentes,
lo'
cual
supone
una
extraordinaria:
variación
de
climas
y
temperaturas.
Efectivamente,
en
las
cuestas
inferiores
más
abrigadas
y
expuestas
al
Mediodía
crecen
aún
algunas
de
las
plantas
d�
la
zona'
media,
de
Catuluña
,
como
la
Fumana
Spachii
,
Coriaria
myrtifoh'-a,
Genista
scorpius,
Reseda
tutea,
SC01'ZO?W'{{;
hirsuta,
et
cétera,
etc.,
y
en
los
picos
y
sierras
más
elevadas
viven
varias
es'pe
eies
de
la
l'egion
g1aeial,
eomo
el
RaJtunculus
glacialis,
Hie1'aéium,
glaeiaZe,
Doronicum
glaciale,
etc.,
y
entre
estos
dos
extremos
crecen
en
abundancia
las
plantas
de
los
Alpes
confundidas
entre
las
pire
naicas
,
como
la
A
nemone
alpina,
Adonis
pyrencdca,
Thalictricm.
alpinum,
ArngeZica
pyrenaJa,
Potentilla
nioalis,
Gentiana
py?'ena2Ca,
Veronica
alpina,
Ornit7wgaht?n
py?'encúcu?n,
Rhododendro«
f(irntgi�
neusn,
etc.,
etc.;
posee
tambien
dicha
comarca
alguna
especie
propia
que
no
se
ha
encontrado
en
otra
parte
del
mundo,
como
la
Xatardia
scabra
y
otras
que
se
extienden
poco,
como
el
Senecio
.leucopkyZluS",
Aster
W'illko1n1ni,
Endresia
PY?'e?Mica,
etc.
No
es
de
extrañar,
pues,"
'.
..
r'
20
E.
'VAYREDA.
.'\:.
(Iue
esta
comarca
haya
llamado
en
todo
tiempo
la
atención
de
los
.
botánicos
y
aficionados
á
la
ciencia
de
las
flores,
que
la
han
visitado
siempre
como
á
localidad
pirenaica
muy
notable;
así
es
que
han
pa.;:.
sado
por
Nuria
casi
todos
los
botánicos
antiguos
y
modernos;
nacio=
nales
y
extranjeros,
que
han
estudiado
más
ó
rnénos
la
cordillera
de
.TI
uestros
.
Pi
rin
eos.
Para
formarse'
mejor
idea
del
aspecto
que
presenta
la
vegetacion
del
valle
de
Nuria
y
comarcas
vecinas,
dividiremos
esta:
zona
en
eua
tro
regiones
botánicas
distintas
y
muy
naturales
que
pasan
de
una
á
otra
por
J.ránsitos
insensibles.
.
,
Region
1.
u
Ó
inferio«,
-
Comprende
esta
region
los
valles
de
Ri-:
bas,
Camprodon,
Vilallonga,
etc.,
y
todo
el
terreno
que
se
€ncuentra
entre
600
y
i
,000
metros.
Se cosecha:
aún
el
trigo
y
�l
maíz,
per0
en
mayor
abundancia el
alforfon,
centeno,
cebada,
avena
'y
las
patatas.
Los
bosques
de
robles,
pinos,
hayas
y
otros
árboles
cubren
gran
des
extensiones
de
terreno
en
las
cuestas;
PQcas
encinas
en
algun
pa
raje
m1tlJ
abrigado
de
tramontana
;
chopos,
abedules.y
otros
árboles
de
ribera,
en
los
fondos
y.
torrentes.
.
Frondosos
prados
y
extensiones
de
vegetacion
exuberante
ale
gran
y
amenizan
esta
región,
en
la
que
crecen
abundancia
.de
pIan
tasalpinas
y
pirenaicas
á
poca
distancia
de
las
muchas
de
la
zona
inmediata
inferior,
como
por
ejernplo
:
Anemone
nemorosa,
T'eUCifiu?h
2Jyrenaicu?n,
Ramondia
pyrenaica,
D0p7tne
laureola
L.,
Passerina
Thymelea
DC.,
Aristolookia Pistolochia
I�.,
Linum
»iscoswm,
GMS
ma
echioides,
etc.,
etc
.
.
Région
2:
ó
sub-a�Jina.-
Empieza
esta
region
donde
acaba
la
anterior,
ó
sea
á
1,000
metros
de
altura
hasta
á
1,700.
Muy
pobre
'es
para
la
agricultura
esta
regio
u
,
en
la
que
sólo
se
recoge
el
cente
no
'Y
las
patatas,
aunque
uno
y
otras
son
de
excelente
calidad
..
L0S
bosques
de
esta
région
se
componen
principalmente
de
abetos,
pinosr
hayas,
abedules
y
sauces
que
invaden
los
torrentes
y
sitios
escarpa
dos;
las
sierras
y
cuestas
lisas
están
cubiertas
de
una
yerba
espesa
y
vigorosa;
las
partes
bajas
y
llanas
son
frondosos
-prados
naturales,
y
en
todas
ellas,
como
en
el
resto
de
la
region
,
hay
muy
interesantes
especies,
en
buen
número
alpinas.
.
El
R7witodend?'on
fe?·rugine�¿?n
ó
Narets,
pequeño
arbusto
de
pur
purinas
y
hermosísimas
flores,
forma
pequeños
bosques
en
algunas
partes,
otras
veces
se
encarama.
y
adorna
escarpadas
rocas;
no
esca
sea
la
Rosa
alpitui
de
encarnadas
flores
y
la
Anemona
alpina
de
flo-
-
.
•
•
VEGETACION
,DEL
VALLE
DE
NURIA.
21
res
doradas;
la
abundancia
de Sedu?n
y
de
Saxifr(�gas
por
las
rocas;'
parajes
húmedos
y
umbríos,
caracteriza
la
region.
.
"
e
�Reg�on
3:
6
alpina.-CoIDprende,esta
regíon
la'
faja
de
menta>
ñas
desde
1,
'700
á
2,700
metros
;
está
incluido
en
la
misma
el
pe
qu-eño
valle
de
'Nuria
hasta
la
altura
del
col!
de
Nuria
ó
de
las
Set
.
Creus
pr6ximamente.
Tan
sólo
el
abeto
y
el
pino
negro
son
los
ár
boles
que
pueden
vivir
en
ella
y
aún
en
parajes,
al
abrigo
del
viento.
Ningun
cultivo
existe
en
esta
region
;
domina
por
do
quiera
la
quie
tu�
y
severidad
de'
una
naturaleza
salvaje,
la
que
animan
tan
sólo
los
pastores
con
los
ganados
que
suben
alrí
á
veranear.
Grandes
e:xo::....
tensiones-
'de
apretada
yerba
cubren
largas
sierras
y
pendientes
�
as¡Dedado�
riscos
y
erizadas
malezas,
gigantescas
cascadas-y
s@,..;
.
litariosJagos
imprimen
al
ánimo
un
sentimiento
aterrador."
4>.
,
De>
gran
importancia
es
para
el
botánico
esta
región
que
abundá'
'en
plantas
alpinas
y
exquisitas
especies
que
á
cada
paso
sorprenden,
y
brotan
'con
'Iozanía
apénas
el
aliento
del.
sol
de
verano
va
derri
tiendo
la:
capa
de
nieve
que
cubre
el
césped.
Alfombras
parecen
los
llanos
y
ooliados
,
cuyo
verde
fondo
matizan
con
vivos
colores
las
.
Cruciferas,
Gencianas,
S
axift'agas,
Eosaceas
,
C
empuestas,
Pri-
1?noldc.eas,
etc'.
Entre
las.múehas
é
interesantes
especies
que
se
encuentran
ea
..
esta
region,
'¡;itaremos
las
siguientes:
IJelplhínút?n
elatwm;
'jlclQ?�is'
PY'j'enaica',
especies
Taras;
Draba
aizoides
L.,
E?'isim/tvrn
pumilu1n
�
Gaud.,
V�io,la
bifiora
L.,
Po
ten
tí
lla
frutícosa
Huds.,
IJíantl�us
Re
'qwbenií
Gr.
G.,
Alsine
mucronata
L.,
que
vive
en
las
mismas
paredes
del
Santuario,
Gerastú¿?n
pyrenaicum
Gay,
Saxijhtga
oppositito-
lia
L.,
Sioertiaperennis,
Drycbs
octopetala
L.,
Asuirosace
»iilosa
L.',.,
Ge'ntia?\a
py?"enaica
L.,
Síbalclia
procumbens
L"
Loiseluria
p�OC�V!1t-
ben«
Desv.j
-Li�iu1n
pyre?wicú?n,
Xatardia
scabra,
E?ulres,ia'
pire:"
naica,
etc"
etc.
Regíon
4:
ó g
lacial.
-
Está
COID
prendida
esta
región
entre
2,700
metros
,6
sea
á
poca
diferencia
la
del
coll
de
Finestrellas,
collado
de
Set
Creu«,
etc.,
y
2909
metros
donde
llega
sólo
el
Puigmal.
Están,
-pues,
en
esta
region
los
picos
y
colinas
más
altos
de
2,700
metros.
Como
indica
ya
el
nombre
de
tal
regio
n
,
,
toda
ella
está
ocupada
en'
ciertas
exposiciones
por
nieves
y
neveras
perpétuas, á
veces
por
iu
measos.amontonamientos
de
.rocas
ó
pizarras
descarnadas
,
y
aunque
estén-eubiectas
de
tierra
en
buenas
condiciones
para la
vegetacicn
,
,
son
pocas
las
especies
que
pueden
resistir
la
baja
temperatura
de
es�
,
r:
'.
..
ot·
:�;
I
a:.,'�
•
"
.�
).
''lP
(
.
22
MÁQUINA
ELÉCTRICA
PARA
LABORATORIOS.
ta
altitud,
y
aú;
muchas
de
ellas
son
criptógamas
;
y
las
plantas
.
fanerógamas
van
muchas
veces
protegidas
por
una
cubierta
ó
vesti7"
do de
algodón,
á
lo
ménos
en
las
partes
delicadas,
como
la
Ancmone
vernalis
-L.,
Viola
cenisia
L.
v.
cestita
Gr.
G.,
Ranwnculus
glacia
lis
L.,
Senecio
leucophyll�ts
.DO.,
Artemisia mutellina
,
Cerastiam.
alpinuan
v.
lanatum,
Sempe1°ViV'lt1n
aracnoideum,
etc.
Desde
las
gi
gantescas
colinas
de
esta
region,
corno
Puig;mal,
cirsas
de
Cal'et1�á,
etcétera,
se
dominan
en
dias
claros
grandes
extensiones
de
terre
no.
La
misma
cordillera,
hácia
levante
y
poniente,
se
presenta
en
largas
filas
de
picos
y
sierras
cubiertas
de
verde
yerba
ó
descar,-
o
nadas
pOl'
la
secular
denudacion
y
sembradas
de'
rocas
colosales,
ofre
ciendo
á
veces
los
más
raros
efectos
de
un
brusco
y
estrepitoso
le
vantamiento.
Hacia
el
Norte
la
vista
alcanza
á
gran
distancia,
bué·
:na
parte
de
territorio
francés,
y
á
Mediodía
hasta
el
mar.
Pero
sucede muchos
di
as
,
por
desgracia
y
pena
de
los
excursionistas
quesuben.á
estas
alturas
á
costa
de
grandes
fatigas,
encontrarlas
ya
ocupadas
por
grandes
nubarrones
que
se
sirven
de
las
mismas
como
de
colunas
y
se
las
disputan
originando
las
tempestades.
MÁQUINA
ELÉCTRICA
PARA
LABORATORIOS.
Nuestros
lectores
conocen
sin
duda
la
pequeña
máquina
Gramme
con
anillo
Jamio
que
funciona
en
algunos
laboratorios.
Recientemen
te
M.
Meritens
partiendo
de
la
primitiva
forma
del
anillo
Paccinotti
que
sirvió
á
Gramme
para
idear
su
famosa
máquina,
ha
dado
á
cono
cer
una
maquinita
movida
á
la,
mano
y.
con
destino
tambien
á
1GS
.
trabajos
de
laboratorio.
,
Un
distinguido
físico
constructor
alernan
,
M.
Fein,
acaba
de
cons
truir
una
sencilla
máquina'
dinamo-eléctrica,
movida:
tambien
á
mano,
que
por
diferentes
conceptos
es
preferible
á
las
otras
dos
citadas.
La
maquinitacuyo
dibujo
aparece
en
la
fig.
5
puede
reemplazar
con
ventaja
las
pilas
para
hacer
funcionar
los
aparatos
electro-me
di
cales,
sirve
para
pequeñas
industrias
y
en
general
tiene
aplicacion
para
todos los
casos
en
que
se
trata
de
obtener
un
manantial
de
elec
tricidad
sencillo,
cómodo
y
dispuesto
á
funcionar
en
cualquier
mo
mento.
'
,
ti
Esta
máquina
sólo
exige
la
fuerza
de
un
hombre
para
obtener
su
efecto
máximo
ó
sea
la
luz
eléctrica;
da
una
corriente
qne
basta
pa.l'a
•
verificar
todos
los
e1¡:perimentos
que
se
hacen
ó
convendria
hacer
en
.,
1'"
MÁQUINA
ELÉCTRICA
PARA
LABORATORIOS.
23
.;
./
las
cátedras
de
física.
Eldiámetro
medio
'del
anillo
es
de
10
centíme-
�.
tras
y
su
armadura
está
cubierta
po!.'
0,950
kilogramos
de
alambre
de
cobre,
los
electro-imanes
están
formados
por
U110S
5
kilogramos
de
alambre
de
CO'b1'8;
á�pesar:de
estas
cifras,
la
máquina
produce
una'
cor-
riente
equivalente
á
9
Y
12
elementos
Buusen,
imprimiéndola
una'
j,
velocidad
de 1200
revoluciones
por
minuto,
obtenida
sin
gran
esfuerzo
á,
la
mano.
'La
coluna
de
fundicion
que
sostiene
el
volante está
fiji
en
el
zócalo
de
madera
que
á
la
vez
puede,
sujetarse
al
suelo
por
médld
de
cuatro
grandes
tornillos
para.
evitar
tod�
movimiento
al
funcionar�
El
�,
, .
...
'.
'J
�
Vig,
;;,-MÁQUINA
ELÉCTRICA
PARA
LABORATORIO,
•
•
..
'
.-....
.
.
�.
\:.
..
24
MÁQUINA
ELÉCTRICA
PARA
LABORATORIÓS.
volante
que
se
hace
rodar
¿on
auxilio
de
la
manivela
K,
trasmite
su
movimiento
á
la
pequeña
polea
de
la
máquina
dinauio-eléctrica
im-,
primiendo
al
anillo
un
rápido
movimiento
de
rotacion.
:
t
El
reostato
H,
dispuesto
en
la
parte
superior
de
la
coluna
está
formado
por
una
serie
de
alambres
demaillechort,
plata
alemana,
de
diferente
diámetro
y
arrollados
en
espiral.
Cada
uno
de
estos
alam
bres
comunica
interiormente'
con
sus
respectivas
piezas
de contacto
que
formando
círculo
aparecen
en.
la
base
del
cuadro
de
resistencias.
Un
sencillo conmutador
,
fijo
en
el
centro
del
círculo
descrito
por
los
contactos,
permite
intercalar
en
el
circuito
de
una
manera
muy
sen
cilla
las
resistencias
de
0',2,
0'6,
1'0,
2'0,
"3'5
Y
5
ohms,
correspe.m�
4?cl.ientes
á
las
seis
espirales
de
alambre
que
constituyen
el.
cuadro
de
¡,¡,
resistencias.
;:
Una
pequeña
tabla
en
la
parte
superior
de
la
col
una
sirve
para
practicar
la
mayor
parte
de
los
experimentos
de
cátedra;
los
bornes
ó
pivó'tes
1,
2
y
3
están
reunidos
al
reostato
y
á
la:
máquinaj
de
�a
nera
que
cuando
se
establece
la
comunicacion
entre
2
y
3
por
medio
r
de
un
alambre
de
cobre,
el
reostato
queda
intercalado
e11
una
rama
;�
del
circuito,
lo
que
es
necesario
para
los
experimentos
con
aparates'
qne
interrumpen'
la
corriente
á
muy
pequeños
intervalos
0
que
tienen
una
gran
resistencia.
Los
bornes
1
y
2
son
los que
establecen
fa
C0-
municacion
para
hacer
funcionar
esta
clase
ele
aparatos,
y
entre
los
2
y
3
pueden
hacerse
los
experimentos
para
enrojecer
y
fundir
alam
bres
de
cualquier
longitud.
Los ensayos
y
experimentos
practicados
con
esla
máquina
han
dade
los
siguientes
resultados:
La
cantidad
de
gas
explosivo
despren
dido
por
la
corriente
y
medido
por
un
voltámetro
de
Mohr
es
igual
á
'·180-200
centímetros
cúbicos
por
minuto.
.
Con
la
mayor
facilidad
se
hace
enrojecer
un
hilo
de
platino
de
0,5
milímetros
de
grueso
y
de
50
'centímetros
de
largo,
y
fundir
uno
de
acero
de
igual
diámetro
y
de
20
centímetros
de
largo.
Se
obtiene
asimismo
la
luz
eléctrica
producida
por
la corriente
de
la
máquina
en
una
lámparade
incandescencia
al
aire
libre,
dando
toda
la'
luz
necesaria
para
ejecutar
los
experimentos
de
proyección
eh
la
clase.
La
lámpara
se
coloca
entre
los
pivotes
.2
y
3
Y
se
intercala
enel
circuito
una
resistencia
de 3,5
Ó
5
ohms.
Si
en
lugar
de
la,
láni�
para
de
contacto
de
carbón
se
emplea
una
de
incandescencia
del
gé-
,
nero
de
las
de
Swan,
el
carbón
llega
hasta
el
rojo
claro.
Es.inútil
enumerar
la
serie
de
experimentos
que
con
dicha
má-
.
P.
TACG:HINI.-MANCHAS
y
FÁCULAS
SOLARES.
25
,:¡Ilé
�
quina
es
posible
realizar;
se
pueden
hacer
funcionar
con
mucha
regu-
.,1
[andad-grandes
bobinas
H.uhmkorff
y
demás
aparatos
electro-mag
néticos.
C�andó
se
quiere
demostrar
el
trasporte
de
fuerza
á
distancia,
'
se
dirige
la
corrriente
á
una
segunda
máquina
del
mismo
género
cuyo
anillo
alcanza
una
velocidad
de
1400
revoluciones
por
minuto
sobre
1600
de
la
máquina
primaria,
presentando
ambas
una
resistencia.
de
1,2
ohms
aproximadamente.
En
nuestros
experimentos
hemos
hecho
funcionar
una
máquina
de
coser,
tipo
normal
de
Singer,
á
una
distancia
de
1350
metros
con
auxilio
de
UR
motor
Deprez
nuev.o
modelo;
los
resultados
han
sido
excele!ilt�s
'y la
velocidad
necesaria
era
obtenida
por
un
ho;¡¡;nb.m
vi-
11
'.,
g0'l.'GlSO
sin
gran
esfl1erzo.,
.v«
,,'
�f
Creemos
que
esta
nueva
máquina
está
destinada
á
fígurar
en,:,�ó_:;;J:
dos
los
laboratorios
y
cátedras
de
física,
no
sólo
por
los
ventajosos
resultados
q@
anteriormente
citamos,
sino por
su
precio
que,
segun',
tenemos-
entendido,
cuesta
lo
que
la
máquina
Gramme
inferior
bajo
muchos
conceptos
á
la
descrita
y
que
produce
sólo
una
corriente
,
igual
á
dos
elementos
Bunsen
trabajando
el
máximum
de
velocidad
,�;
ff
posible.
-
E1EcTRono.
MANCHAS
y
FÁCU�AS
SOLARES;
POR
P.
TACCHINI
':
Director
del
Observatorio
del
Colegio
Romano.
Con
un
tiempo
verdaderamente
espléndido,
el
número
de
dias
de
oh":"
servacion
en
el
tercer
trimestre
de
1882
ha
sido,
como
se
verá,
considera
ble:
en
julio
'29.dias,
en
agosto
28
y
22
en
setiembre.
El
resultado
de
lá\s
observaciones
es
el
siguiente:
\
"
:188
�
•
.
�
'l'e¡'cel'
tl·;1I1estre.
Juuo,
AGOSTO,
SETIEMBRE.
Frecuencia
relativa
de
las'
manchas.
'20
,3�
1'2,97
73,59
»
efe
los
clias
sin
manchas.
0,00
O,O�
0,00
Magnitud
relativa'
de
las
manchas
..
'26,57
32,86
60,6�
»
»
de
las
fáculas.
, ,
11'2,97
70,M
58,91
Número
de
grupos
cíe
manchas
por
dia,
3,U
2,93
�,09
Comparando
estos
datos
con
Jos
resultados
procedentes
de
observacio
nes
anteriores,
se
ve
que el
fenómeno de
las
manchas
solares
ha
experi
mentado
una
disminucion,
con
un
miniinum'
secundario
muy
marcado
en
el
mes
de
Ilgosto.
Las
fáculas
presentan
una
extensión
casi
igual
á
la
del
trimestre
ante-,
CRÓN.
ClllNT.
TOMO
VI.-NÚM.
1�3,-�¡;
BNÉRO
1883.
,¡
..
26
CRÓNICA
DE
FÍSICA.
rior,
mientras
que
la
de-las
manchas
se
encuentra
reducida'
á
menos
de
la
mitad.-
Débese
observar
todavía
que,
mientras
disminuyen
las
fáculas
de
""
mes
en
mes,
aumenta
la
magnitud
de
las
manchas,
lo
que'
concuerda
con
el
hecho
otra
vez
anunciado
de.
que
con
frecuencia
á
las
mínimas
de
las
manchas
corresponden
las
máximas
de
las
fáculas,
como
por
ejemplo,
el
8
y
9
de
j-ulio
de
188�.
Despues
del
mlnimum
del
U
de
junio,
el
número
de las
manchas
ha
au
mentado
inmediatamente,
con
un
máximum
secundario
el
dia
30
del
mismo
mes;
se
han
producido
luégo
cuatro
mínimas
y
cuatro
máximas,
hasta
el
@
de'
octubre,
separadas
pOI'
un
intervalo
de doce
dias
,
término
medio,
esto
es,
á
corta
diferencia
una
semi-rotacion
del
Sol.
Esta
serie
de
observaci,Q
nes
demuestra
pues,
que,
áun
cuando
las
regiones
solares
en
las
que
se
ha
"
descubierto
la
mayor
frecuencia
de
manchas'
no
permanecen
invariables,
;(!.,
�es
preciso
hacer
constar
que
las
manchas
continúan,
durante
un
tiempo
,
más
ó
menos
largo,
formándose
preferentemente
en
un
hemisferio
espe
.oial,
mientras
que
son
muy
poco
frecuentes
ó
faltan
del
t060
en
('JI
hemis-.
�
ferio
opuesto.
Estas
diferencias
desaparecen
en
las
épocas
ele
la
mayor
actividad
solar)
como
hemos
comprobado
otras
veces.
CRÓNICA
DE
FíSICA.
C.
KRj\lEVITSCH.
-N¡¡evo
método
de
investigacion
para
la
eleeticidod
de
lbs
gases
y
de
loe
vapores
y
para
determinar
directamente
la
fórmula
hipsometri
.
ca.-El
a�tor
se
ha
propuesto
observar directamente
la
accion
de
la
grave-'
�
dad
sobre
los
gases.
Para
esto
dispone
dos
barómetros,
uno
al
nivel
del
"
suelo
y
el
otro
en
la
parte
superior
de
un
edificio
elevado
ó
en
la
cima
de
una
colina.
Las
ramas
manométricas
de
lo,s
dos
instrumentos
comunican
entre
sí
por
.pn
tubo
largo
de
metal.
Si
se
enrarece
el
aire
ele
este
tubo
por
medio
de
un
-"':ramal
inserto
cerca
de
uno
de los
manómetros,
el
enrarecimiento
se
propa
gará
hasta
el
otro;
pero
á
causa
de
la
gravedad
el
más
bajo
marcará
siem-
pre
una
presion
mayol'
que
el
otro.'
,
Es
evidente
que
variando
convenientemente
las
condiciones
del
experi
mento,
podría
llegarse
directamente
á
la
determinacion
de la
fórmula
hipso
métrica.
Para
decidir
si
los
gases
tienen
ó
no
un
límite
de
elasticidad,
es
necesario
colocar
en
la
estacion
inferior
dos
baromanómetros
y
reunirlos
con
el
superior
por
medio
ele
dos
tubos
distintos.
Enrareciendo
progresiva
mente
el
aire
por
medio
de
una
tubulura
situada
cerca
de
uno
de
los
manó
metros
inferiores,
se.
vendrá
á
parar
á
un
límite
tal
que
la
pesadez
impedirá
al aire
del
otro
manómetro
el
subir,
y
quedará
este
estacionario
mientras
que
el
primero
continuará
descendiendo,
en
el
supuesto
de
que
exista
el
presunto
limite
de
elasticidad. Para
esta
comprobacion
el
autor
ha
empeza-
CRÓNICA
DE
FÍSICA.
27
do
ya
la
instalación
de
su
aparato en
un
antIguo
edificio,
muy
elevado,
de
San
Petersburgo.
G.
GO'lI.-Te(')/'Ía
del electróforo.-Et.
auL@r
recuerda
la
que
propuso
en
1,869
a
la
Academia
de
Ciencias
de
Turin.
Segun
él,
cuando
se
electriza
neg�Livamente,
pOI'
ejemplo,
una
de
las
superficies
de
una
torta
resinosa,
el
grueso
de
la
torta
se
electriza
positivamente
y
la
superficie
opuesta
D
se
en
�uentl'a
electrizada
negativamente.
El
molde
del
electróforo
conduce
al
sue-
1.0
esta
última,
de
modo
que
no
quedan
más
que
la
carga
negativa
de
Ay
la
positiva
del
interior
de
la
resina.
Podria
formarse
un
sistema
análogo
al
electróforo por
medio
de
cuatro
discos
metálicos
0,
D,
A,
D
separados
por
de,lgadas
capas
de
aire.
El
par
A
B
representaría
la
torta
resinosa,
e
el
rnol-.
lile.,
J)
el
disco
conductor
del
gue
se
sacan
las
chispas.
Si
después
de
haber
cargado
01
condensador A
D,
se
opera
con
el
disco
iJ.
como
con
el
p'latillo
de
un
electróforo,
se
obtiene
igualmenrte
que
COIiI
este
una
serie
j.ndetinid�
�
de
chispas.
.
E.
VJLLkRI.�Carga
ele
los
aisladores,
teoría
del
eleclró!ero
'JI
su
analogl'a
con
los
cOndiJ1lSadores.-EI
autor,
despues
de
hacer
observar
el
desacuerde
que
rei�a
entre
los fisieos
acerca
de
la
verdadera
teoría
del
electróforo"
y
recordar
cuán
limitados
son
los
medios
de
que
se
dispone
para
estudiar
el
estado
interior
de
un
cuerpo
aislador,
propone
armar
una
de
las
caras'
B
,.'",�
del
dieléctrico
con
1:111-a
placa
metálica
que
comuniqué
con
el
suelo,
tal
C0n10
.
,.,
el
molde del
electróforo.
La
carga
de
la
superficie
D
se
encuentra
eutónces
neutralizada
por
una
carga
igual
y
de
signo
contrario
atraida
pÓ'I'
influencia
sobre
el
metal,
y
puede
estudiarse
el
estada
de
la
superficie
A.
y.a
sea
con
la
mezcla
pulverulenta
que
sirve
para
el
experimento
de
Lichtemberg,
ya
�
sea
con
el
auxilio
de
un
electróscopo
de
pilas
secas,
o
con
un
disco
metálico
análogo
al
del
electróforo.
Por
medio
de
cualquiera
de
estos
procedimientos
M.
Villari-
ba
encoñtrado
que
cuando
se
golpea
con
una
piel
de
gato
una
pla-
ca
de
ebonita
o de
resina,
esta
se
carga
de
electricidad
negativa
en
la
super
ficie
percueida
y
de
electricidad
positiva
en
la
opuesta,
pero
que
en
general
la
electt:ieicl.ad
negativa
predomina.
La
influencia
producirla
por
fa
torta
re
sinesa
sobre
el
disco
es
la
resultante
de
la
de
sus
des
superficies:
la
utilidad
de la
comunicacion
del
molde
con
el
suelo
es
pues
evidente,
y
la
teoria
del
electróforo,
presentada
en
estos
términos,
es
sumamente
sencilla.
Cuando
se
carga
un
condensador
formado
por
muchas
láminas de
vidrio
sobrepuestas,
cada
una
de
ellas
lleva
en
sus
caras
opuestas
electricidades
de
signo
contrario.
En
el
caso
particular
de
ser
en
número
de
dos
y
estar
separadas
por
una
capa
de
aire
durante
la
carga
elel
condensador,
el
aire
intermedio
da
paso
á
una'
corriente
cuya
presencia
se
manifiesta
en
el
expe
rimento
de
la
lluvia
de
fuego.
De
este
fenómeno
se
deduce
que
durante
la
cárga
de
un
condensador,
la
corriente
que
circula
por
el
conductor
se
cierra
al
través
de
la
lámina
aislante.
ft'-
..
..
-
<0>:-
�
-=
lo
..
28
CRÓNICA
DE
FÍSICA.
Á.
BARTOLI
y
G.
PAPASOGLr.-Composicion
y
propiedades
del
melógerno,
sus-.
tancia
obtenida
por
un
procedimiento
eléctrico.
-Los
autor.es
habian
observa
do
que
un
electrodo.
de
carbon
de
retorta,
empleado
como
electrodo
positivo
en
la
descomposicion
del
agua
destilada,
es
desagregado
por
una
cQrrielil\te
muy
enérgica
dando
lugar'
á
varios
compuestos
orgánicos
entre
los
cuales
se
encuentra
una
sustancia
nueva
á
la
que dan
el nombre
de
melóg,eno
6
meli-.
tógeno.
Para
preparar
este
cuerpo
en
estado
de
pureza
se
filtra
sobre
amian
to
el
líquido
negro y
ácido
del.
voltámetro
y
las
primeras
aguas de
locion
del
depósito
lJegro
que
ocupa
el fondo
del
mismo;
el
liquido
filuado
se
ev'a
pora
hasta
casi
sequedad
en
baño
de
maria;
después
se
lava
con
agl1a
el
de
pósito
obtenido
para
eliminar
los
últimos
vestigios
de
ácido,
'Y
finalmente
se
pone
el
filtro
en
el
cual
se
ha
hecho
la
locion
en
una
estofa
á
40°.
El
meló
geno
se
reune
en
gr'umos
negros
y
brillantes
que
se
desecan
en
una
campa-,
na
sobre
ácido
sulfúrico
concentrado.
El
melógeno
es
una
sustancia
sólida,
negra,
brillante,
fragil,
de
fractura
conchoidea,
insoluble
en
los
alcoholes
metílico,
etílico,
amílico,
en
el
éter,
la
bencina,
el
cloroformo,
el
sulfuro
de
carbono,
la
esencia
de
trementina,
S@.,...
,
Juble
en
el
agua
que
tiñe
de
color
negro,
en
las
soluciones
de
amoniaco,
hi
drato
y
carbonato
potásico
y
sódico
que
tiñe
de
negro,
yen
el ácido
sulfúri-
"?
co
concentrado
que
tiñe
de
color
moreno.
La
adicion
de'
un
poco
de
agtla
á
este
último
lo
vuelve
incoloro
con
formacion
de
un
precipitado
negro.
El
me
lógeno
es
infusible
é
incristalizable;
arde
con
dificultad,
adhiere
fuerte
mente
a
las
fibras
vegetales.
Su
solucion
acuosa
es
neutra
y
precipita
por
la
mayor
parte
de los
ácidos
minerales,
por
los ácidos
oxálico
y
fórmico,
y
por
una
multitud
de
disoluciones
salinas,
pero
no
precipita
por
la
mayol:
parte
de los
ácidos
orgánicos.
I.a
propiedad
caracterlstica
del
melógeuo
es
la de
ser
trasformado
por
la
accion
de
los
oxidan
tes
en
ácido
mélico
acempañado
de
ªIgu-nos
de
fJUS
der
ivados.
�
Su
composicion
está
representada
por
la-fórmula
C".H2
Or,.
Se
parece
al,
ácido
grafltico
de
Brodie
Gil
H"
O". Pero
difiere
de
él
esencialmearo,
por
la
propiedad
d-e
dar
ácido
mélico
bajo
la
aocion
oxidante
de
los
hipoclerites.
N.
PILTSCHIKoFF.-Lente
para
'fIíerJir
el
índice
de
refraccio«
de
les
líqtúdos.
-Sirve
principalmente
para
el
caso
de
disponer
de
pequeñas
cantidades
de
líquido.
Es
hueca
y
se
llena
con
el
líquido
cuyo
índice
se
busca.
Una
regla
graduada
y
una
lente
ocular
permiten
medir
exactamente
la
distancia
focal
de
la
imágen
de
una
llama
monocromaLica
colocada
á
una
distancia
deter-
minada.
El
autor
da
una
fórmula muy
sencilla
para
calcular
el
índice
del
..
líquido
cuando
las
constantes
del
aparato
se'
han
determinado
una
vez
para
siempre.
Si
las
dimensiones
del
aparato
están
bien'
cornbinadns,
puede
oh
tenerse
una
precision
bastante
grande.
En
una
serie
.de
experimentos
el
at1-
"
tor
ha obtenido
para
la
glicerina
el
índice
1,47298
coa
IBl
error
que
evalúa
en
+
0,00001.
CRÓNICA
DE
QUÍMICA.
,29
,-'
,
�'
'.
CRÓN'IGA
DÉ
QUfMIGA.
,W.
ZORN,-Nuevo
método
de
obtenoion
del
ácido
hiponitroso.-EI
principio
fundamental
de
este
procedimiento
consiste
en
utilizar
la
accion
reductora
dél
hidrato
ferroso,
recien
precipitado,
sobre
el
nitrato
sódico.
Esta
reduc
cion
se-verifioa
con
desarrollo
de
calor
y
produce
ácido
hiponitroso,
amo
niaco,
nitrógene
y
abundante
cantidad
de
'pl1ot¡'¡xid0
de
ftitrógeno.
Por
en
friamiento
se
modera
la
reacción,
evitándose la
pérdida
de
gran
parte
del
ácido
hiponitroso
formado.
El
prooedimiento
que
aconseja
Zorn
como
más
ventajoso
consiste:
en
añadir-á
una
disolución
de
sulfato ferroso
puro
y
li-
bre
de
cloro,
lechada
fina de
cal
hasta
reaccion
neutra
ó
ligeramente
ácida
(nunca
alcalina);
á
la
parte
espesa
de'
hidrato
ferroso
y
yeso,
obtenida
de
este
modo,
se
añade
despues
una
disolucion
de
nitrito
sódico
(1
parte
de
ni-
<r
trito
para
10
de
sulfato)
y
la
vasija
�e
rodea.
de
una
mezcla
frigente.
La
re-;y
duccion
termina
en
pocas
horas
convirtiéndose
todo
el
óxido ferroso'
en
fér-"
rico.
�e
cuela
y
exprime
la
masa,
neutralizando
en
seguida
el
liquido
filtrado
C0n
ácido
acético,
y añadiéndole
después
nierato
argéntico
que
preeipija
el
.�
ácido
hiponitroso
bajo
la
forma
de
hiporiitrito
de
plata.
COFl.
1
kgl:.
de
sul-'
fato
ferroso
y 100 grs.
de
nitrito
obtiénense
10
gl's.
de
hiponitrito
argén
tico
puro.
La
sal
que
resulta
es
perfectamente
idéntica
á
la
preparada'
!.:;
con
amalgama
de
sodi0.-Bel·. deutsch,
chem,
Gesell.
XV-I
258-.
J.
W.
MALLET.-Propiedctdes
del
aht'lninio
Jmro.-El
aluminio
puro
_;!.QD
tenido
con
gran
cuidado
para
determinaciones
del
peso
aLórnico-
es
c0101'
del
blanco
de
estaño
sin
tinte
azulado,
más
blando
que
el
que,eorre
en
el
,
comercio
y
presenta'
una
estructura
algo
fibrosa.
Su
peso
especifico
á
,zi
c.
es
2.583;
su
volúmen
atómico
10.45.
El
calor
especifico
determinado
CO.FJ.
el
caloriruetro
de'
hielo
de
Bunsen
entre
los
límites
de
0°
á
100°·
e:
es
0.2253;
El
producto
de
este
número
por
el
peso
atómico
27.0<2'
es
igual
á
6.09,
calor
atómico
del
aluminio.-Chem
New,
46-l78.
'
V
..
MEYE'R.�Preparacion
del
clorhidrato-de
hidroa;.ilamina.
-El
autor
modi
fica
el
procediraiento
de
Dumreicher
,
-red¡;¡cci0n
del éter
nítrico
por
el
cloru
ro
estanaoso=-,
sometiendo la
disoluoion
ácida
obtenida
en
él,
que
contiene:
clorhidrato
de
hidroxilamina,
clorure
férrico
y
'de
otros
metales,
cloruro
cal
oico
-de
las
vasijas-,
ácido
elorhidrieo
y
un
poco de
sal
amoniaco,
á
la
evaporacion
hasta
que esté
muy
concentrada,
y
enfriando
bastante
el
líquido
le
satura
con
carbonato
sódico:
Los
metales
precipitados
de
estemodo,
se'
se",
paran
por
filtracion,
al
liquido
que
pasa
se
le
añade
ácido
clorhídrico
y
en
seguida'
se
evapora.
El
residuo sólido
que
se
obtiene
consta
de
clorhidrato
de
'
hidroxilamina,
cloruro
sódica
y
sal
amoniaco;
tratándolo
con
alcohol
ca,liei'l
te
se
disuelve
sólo
la
sal
de
hidroxilarnina
y
un
poco
de
sal
amoniaco.
,Po/'
enfriaenientc
de
la
disolucion alcohólica
se
obtienen
cristales
blancos
d�'
cI01'
b,idrato'
de
hidrcxilamina,
que
contienen
casi
90
''.
de
este
producto
'y
q�e
...
..
..
¡I.
,
30
CRÓNICA
DE
HISTORIA
NATURAL.
se
conservan
perfectamente
sia
sufrir
alteraoion.
Para
Ia
mayor
parte
de
las
aplicaciones
puede
usarse
la
sal
en
este
estado,
y
sólo
cuando
sea
nece
sario
obtenerla
completamente
libre
de
cloruro
arnónice,
'se
acude
á
la
pu.:..
rificaeion
con
el
cloruro
platlnico.
.
C.
HEólL
y
FR.
UREcH,-Reconocimiento
de
los
alcoholes
terciarios.-Es
tos
alcoholes
producen
por
contacto
prolongado
COB
una
mezcla
de
sulfuro
de
carbono
y
bromo,
bromuro
del
radical
alcohólico,
ácido
bromhldrico
y
oxigeno,
que
oxida
al
sulfido
carbónico
produciendo
ácido
sulfúrico
cuya
existencia
puede
demostrarse
vertiendo
la
mezcla
en
mucha
·agua.
Los
alco
holes
primarios
y
secundarios
no
dan
lugar
a.
dicha
reaccion.-Be".
deuto
Ges.
XV-I2-/'9.
CRÓNICA
DE
HISTORIA
NATURAL
P.
FISCHER.
-
Sobre
la
ciasificacion
de
los
Cefalópodos.-
Durante
largo
tiempo
la
clase
de
los
Cefalópodos
se
ha
considerado
dividida
en
dos
órde-
•
nes
:
4."
Dihranq
uios
ó
Acerabullferos
2.
o
Tetrahranquios
6
Tentaculíferos.
Cree
el
autor
que
es
necesario
actualmente
adoptar
un
tercer
órden
,
'el
de
los
Arnmóneos,
cuyos
caracteres
son
mixtos;
aproxtrnase
á
los
Díbranquios
por
el
compartimiento
inicial
de
la
concha
en
el.que
se
.encuentra
un
ciego
si
fanal,
cuya
extremidad
no
está
en
contacto
con
las
paredes;
difiere
de
di
cha
clase
por
su
animal
siempre
protegido
por
una
concha
externa
á
la
que
.
se
adhiere
por
medio
de
un
músculo
abductor,
y
por
la
ausencia
de la
bol
sa
de la
tinta,
POI'
otra
parte,
si
los
Ammóneos
se
parecen
á
los
I'etrahran
quios
por
su
concha
externa
y
la
ausencia
de
lá
bolsa
de la
tinta,
se
distin
guen
suficientemente
por
su
concha
inicial
sin
cicatriz
y
por
la
existencia
de
una
ó
dos
piezas
sólidas
(AptycIUlS)
que
se
encuentran
en
la
cámara
de
habitacion.
El
órden
de
los
Arnmóneos
deberá
pues
intercalarse
entre
los
Dibranquios
y
los
Tetrabranquius.
El
órden
ele
los
Dibranquios
comprende
dos
sub-órdenes
:'
Octópodos
y
Decápodos.
El
autor
cree
poder
dividir
los
Octópodos
en
Monocotíleos
y
Poliootlleos,
segun
tengan
en
los
IH'aZ(i)S
una
sola
ó
varias
filas
de
ventosas
I
(2
en
los
Ootopue,
3
en
los
Tritaeeopus),
Los
Decá
podas
forman-
tres
graft
des
grupos
segun
la
estructura
de
su
lamina
dorsal
interna,
que
es
cartila
ginosa
en
los
Chondroforos,
caliza,
)'lera
sin
rostro
oe;rado
en
los
Sepiofo
ros
(ej.:
Sepia),
terminada
ó
constituida
por
una
serie
de
cámaras
de
aire,
atravesadas
por
el
sifon
en
los
Fragrnoforps
(Belemnites,
SpifUiZa).
Los
Chondroforos,
que
son
los
más
numerosos;
pueden
repartirse,
segun
D'Or-
bigny,
en
Oigopsidre
(Ommastl'o]Jhes)
y
Miopsidte
(Lolig.a).
.
El órden
de
los
Ammóneos
se
divide
en
Betrosifóneos
y
Prosifóneos,
segun
que
el
gollele
de!
sifón
esté
dirigido
hácia
atrás
ó
hácia
adelante.
Los
Betrosifóneos
tienen
por
lipa
los
Goniatites
;
los
Prosifóneos
comprenden
1."
Ordo
DIBRANCHIATA.
A.
Sub-erdo
OCTOPODA.-a.
l\fonocotylea
(Cú'roteuthúlCl3,
Eledo·nidCl3y.-b.
PoIyc9tyl�a
(OctopoclidCl3,
Tremoctopoduu»,
ArgonaulidCl3).
B.
Sub-ordo
DECAPoDA.-a.
Chondrophora.-
Sectio
1:
Olgopsldre
(CranchiidCl3,
Chi·
¡'oteutkidCl3,
ThysanoteulhiclCl3,
OnychoteulhidCl3,
OmrnaloslrephidCl3)
.-SecUo
2.
a
Mlop
siclm
(Sepiolidw,
Sépiada1'iidrE,
Ldiosepiid«,
Loli,qinidm.)-b.
Sepíophora
(SelJiidrej'.
-c.
Phragrnoplrora
(BelosepiidCl3,
BelolJtel'idre,
Belemnuida,
Spú'utidre);'
2.°
Ordo
AMMONEA.
..
A.
RETROSIPRONATA.-(Goniatitidre)
•
.R.
PR0SIPRONÁTA.-a.
Anaptychidea.
-
Sectio
1.
Lalisellata
(ArcestidCl3,
TrópitidCl3,
Ceratitidre,
Clydonilidre).-
Sectio
2.
Angustisellata
[Pinacoceratidte,
ArnaltlzeidCl3,
AmrnonitidlB,
LytoceratidCl3
j.
-
b
.
Aptychidea
(
Harpocel'atidCl3,
Stepluinocertuulo:
f.
3.°
Ordo
TETRABRANCHIATA
.
A.
PROSIPRONATA.-(
Nothoceratida:
j.
B.
RETROSIPRONATA.
�(NautilidCl3,
Ascocera.lidre
j.
Aq
..
DEMrA
DE
CIENCIAS
'DE
PARIS.
31
-todas
las
conchas
[larnadas
ánte�
Ammonítes.
Cuando
estas
están
privadas
de
Aptico'-
ó
pl.see1'l
sólo
un
Aplico'
córneo
'.
forman
la
seccion
de
!as
Alil3ptiquideas,
cuandb
su
Aptico
esta
c0nstiluidq
por
dos
piezas
ealizas,
libres
ó
soldadas,
pertenecen
á
la
seccion
de
'las
Aptiquideas.
En
fin,
las
Anaptiquideas
han
sido
distribuidas,
segun
la
forma
de
'su
primer
tabique
-inicial,
en
Latisélleos
y
Angustisélleos
'.
El
órden
de los
Tetrabranquios
se
divide
en
Prosifóueos
y
Retrosiféneos
segun
la
direccion
del
gollet-e
sifonal.
Los
Hetrosifóneos
comprenden
dos
familias:
los
Nautilídeos
con
cerraduras
perpendiculares
al
eje
de
la
concha
y
los
Ascoceratideos,
cuyas
cerraduras
muy
oblicuas vienen
á
seto
subpara
lelas
al
eje.
-El
siguiente
cuadro
resume
la
clasiflcacion
y
muestra
la
disposicion
de
las
familias
de
los
Cefalópodos
:
Classis
CEPHALOPODA.
, .
...
ACADEM.lA
mE
C,IENCIAS
DE
PARIS.
Sesión
del
dia
18
ae
diciembre
de
188'2.
M.
'F,Ú'R
analiza
una
reciente
memoria
de
M.
R.
Wolf
de
Zuri�h,
so
bre
'la
periodicidad
de las
manchas del
Sol.
Sabido
es
que
esta
periodicidad
fué
descubierta
por
M.
Schwabe,
de
Dessau,
quien
liijó,
segun
sus
solas-
ob
servaciones,
el
periodo
de las
mancha
en
diez
años.
Este
número,'
ded
u
cido de
una
série
insuficiente,
era
sólo
una
primera
aproximacion.
l\CWolf,
director
dél
Observatorio
de
Zurich,
ha
estudiado
esta
cuestion;
ha
reunido
un
gran
número
de
observaciones
hechas
en
diversos
siticis
después
del
I
Esta
subdívísíon,
propuesta
recientemente
por
Brarico,
tiene
la
gran
ventaja
de
agrupar
na
turalmente
la
mayor
parte
de
los
Amm6neos
triásicos.
32
ACADEi'vIIA
DE
CIENCIAS
DE
P:ARIS.
descubrimiento
de
las
manchas,
en
164
O,
Y
las
ha
relacionado
por
uñ
siste
ma
de
números referentes
á
la
frecuencia
de
las
manchas,
.dia
por
dia,
adoptando
una
unidad
arbitraria,
pero
que
tiene
el
mérito
de
ser
tambieu
lo
más
independiente
posible
del
observador
y
de
la
forma
del
instrumsnjo,
Esta
larga
serie
de
observaciones,
así
reducidas
en
números
segun
un
mis-
010
plan,
comprende
más
de
dos
siglos
y
medio,
desde
1610
hasta
la
actua-.
Jidad.
f
Luégo�1.
Wolf
estudia
Jos
períodos
múltiples
por
un
procedirñiento
de'l
todo
exento
de ideas
preconcebidas.
Los
materiales
más
exactos
de
que
dis
ponia
consisten
en
la
media
que
expresa
de
mes en
mes,
desde
170(;)
á
�
870,
la
frecuencia
de las
manchas
solares.
Se
traja
pues
de
120
añ�s
de
observaciones
regulares
condensadas
en
1,44
O
números
mensualespeefecta
mente
comprobados.
En
resúmen,
el
sabio
director
del Observatorio
de
Zurich
ha
eneontrado
dos
períodos
alternantes;
uno
de
diez
años
y
otro
de
once
años
cuatro
m'e-
,
I
ses.
Los
números
que
representan
la
excursión
total
para
cada
periodo,
co-
locados
frente
TIe
la
col
una
de
los
desvíos
medios
de
M.
W(:)I'f¡,
eenducen
á
las
mismas
conclusiones.
M.
PAOL
BERT
da
cuenta
de
los
experimenios
que
ha
heche
elúulai}j¡orat(')�
río
con
el
objeto
de
contribuir
con
nuevos
documentos
al
estudio
de
la
hi
drofobia.
Hé
ahí
las
conclusiones:
1.0
M.
P.
Bert
ha
practicado
la
trasfusion
total
de
la sangre de
un
perro
hidrófobo
á
otro
perro
perfectamente
sano
sin
determinar
ningun
fenómeno
rahífieo
en
este
último;
2.°
el
virus
rabi-
t
tico
no
se
encuentra
en
la
secrecion
de
las
glándulas
salivales,
sino
en.
el
•
�
mucus
bucal
y
sobre
todo
en
el
mucns
de
las
vías
respiratonias;
3.°
la
saliva
de los
perros
hidrófobos
no
mata
á,
los
animales
á
quienes
ha
sidó
inoculada
por
el
virus
rahifico,
sino
por
aecion
del
microbio
salival,
deter=
mina�do
accidentes
locales
graves
y
vastos
esfacelos
outáneosiJ."
filtrada
la
,.
baba del
peno
hidrófobo,
no
es
la
parte
filtrada
la
que
comunica
la
ra":
bia,
sino
la
parte
que
ha
quedado
en
el
filtro;
0.°
la
baba
de
un
perro
ra
bioso obra
sobre
el
almidon
como
la
de
un
perro
sano.
M.
DE
QUATREFAGES
toma
la
palabra
en
los
siguientes
términos:
«En
In
glaterra
se
ha
formado
una
comision
compuesta
principalmente
de
miembros
de
la
Sociedad
Real
de
Lóndres
y
ha
abierto
una
suscricion
cuyo
importe
está
destinado
á
elevar
un
monumento
á
Darwin,
Esta comision
ha
pedido
á
los'
hombres
de
ciencia
del continente
que
la
auxilien
y
ha
escrito
á
este
objeto
á
algunos
miembros
de
nuestra
Academia,
que
á
la
vez
han
formado
una
comision
francesa,
presidida
por
nuestro
ilustre
decano,
M.
Milne-Ed..:.
wards
'.
t'
La
comíston
Darwin
se
compone
de
MM.
Milne-Edwards,
padre,
presidenle;
Paul
Bert,
Chatl
n
,
Daubrée,
Duchartra,
Frérnv,
Fouqué,
Albert
Gaudry,
Hébert,
de
Lacaze-Duthlers,
A.
Milne-Iltilwards,
de
Quatretages,
de
Saporta
y
van
Tieghem.
ACADEMIA
DE
,CIENCIAS
DE
PARIS:
33
•
»Este señor
debla
tomar
hoy
la
palabra,
pero
ya
sabe
la
Academia
que
no
ha
podido
asistir
á
causa
de
la'
grav'e
enfermedad
que
le
ha
aquejado.
As!
pues,
en
nombre'
suyo
y
en
el
de
la
'comision
tengo
el
honor
de
pedir
á
la
Academia
se
sirva
autorizar
en
su seno
una
suscricion
para
al
monumen
to
á
Darwin.
»Es
'casi
inútil añadir
que
la
comision
francesa
entiende
quedar
fuera
absolutame�te
de
toda
apreciaoion
de
bis
ideas
generales,
científicas
ó
filo
sóficas
del
ilustre
difunto.
Sus
homenajes
se
dirigen
únicamente
al
hombre
que
consagró
su
vida
en
lera
al
trabajo
clentHico,
que
abordó
felizmente
al
gunos
de
Jos
más
arduos
problemas
que
'ofrece
el
estudio
de los
sé
res
vi�
f
vientes
y
que,
por
la
dirección
especial
de
sus
investigaciones
y
,el
éxito
«que
frécuentemente
las
coronó,
ha
pvestad»
á
la ciencia
pos'ftiv,a
los,
más
re
le�afites
servieios..
EL
SiCRET1\>'R'H'l
PERllÉTUO
informa
á
la
Academia,
que,
en
virtud
de
la
peti
cion
qulC
se
le acaba de
hacer,
se
recibían
súscriciones
en
la
secretarla
del
Instituto.
-
M.
LNDI!JREALÍ,
director
de
la
estación
agronómica
del
Norte,
en
Lille,
di..,.
rige
una
memoria
en
que
establece
la
presencia
constante
en
la:
atmósfera
de
la
ciudad
de
Lille,
de
una
cierta
cantidad
de
ácido
sulfuroso
libre
y
com-
,>?:..
binado.
Ha
cenfprobado
una
media
de
Ilcc,8(:)
por
metro
cúbico
Id'e
aire
ana,
lizado.
El
3r.l>álisis
me
las
aguas
pluviales
recogidas
en
Lille
confirma
igual-
menée
este
he(f)lilo.
.
•
Ef
Secretario'perpebl!lo
comunica
á
la Academia
los
siguientes
despachos
qU,e
han
'lIegau@
despues
de la
última
sesion,
respecto
del
'paso
de Vénus:
«Buenos
Ain�s,
16
de
diciembre
de
1882.
Exito
completo;
cuatro
contactos,
4.62
fotografías.
Ratt.-Santiago
de
Chile,
7
de
diciembre
de
1882.
Tiernpe
magnifico,
observaciones
completas.
DE
BERNARDlÉREs.-Santiago
de'
Cuba,
�
O
de
diciembre'
de
1882.
Observados
tres
contactos,
numerosas
fotogra
fias.-D'ABBIDIE.
II
M,.
CH.
TRÉPlED
envia
una
comunicacion
en
que
manifiesta
que
el
tiempo
no
ha
favereeido
las
ebservaciones
en
A>rgej.
M.
E.
M1LLOSEV1€H
di'rige,
por
conducto
de
M.
Tacchini,
una
nota
sobre
el
paso
de
V:en�s
del
6
de
diciembre
de
1882,'
observado
en
Roma.
De
sus
eh
servaciones
personales
y
de las
consideraciones
á
que
estas
le
han
condu
cido,
el
autor
cree
poder
deducir
desde
ahora
las
siguientes
consecuencias:
�.o
El
método
espectroscópico
es
el
único
que
para
el
primer
contacto,
pue
de
dar resultados
excelentes
y
que
permiten
ser
comprobados.
2.0
El
segundo
contacto
acaba de
fijarse
por
el
métoco
ordinario
con
la misma
exactitud
que
el
primero
con
el
espectroscopio.
3.0
El
radio
del Sol
más
probable,
deducido
de los
pasos
de
Vén\!ls,
parece
ser
el
radio
dado
por.
Leverrier,
y
para
Venus
el
que
ha
sido
dado
por.
M.
Hartwig,
pero
disminuido
probable-.
mente
de
una
cantidad
indeterminada
muy
pequeña,
4.0
Es
de
sentir-
..
que
CRÓN.
CIENT.
TOMO
VL-NllaL
123.-23
ENERO
1883,
•
H4
ACADEMIA
DiE
CIENCIAS
DE
PARIS.
•
el
método
espectroscópico
para
la
observacion
de
los
pasos
y
de los
eclipses
no
so
haya
aun
generalizado
tanto
como
es
de
desear.
,
M.
Faye
presenta
una
nota
de
M.
IL.
CRULS
sobre
el
gran
cometa
austral
observado
en
el
Observatorio
imperial
de
Rio
Janeiro.
El
autor pu
do
convencerse,
el
'4
D
de
octubre
último,
de
la
presencia
en
el
interior'
del
cometa
considerablemente
prolongado,
de dos
núcleos
interiores
,Igmi
nosos,
que
ofrecían
el
aspecto
de dos
'estrellas,
una
de
7:
y
otra
de
8.
magnitud.
Con
auxilio
del
micrómetro
de
posicion
midió
la
distancia
angular
entre
estos
dos
núcleos;
lo
que
le
dió
un
resultado
de
6"47.
El
ál'lgl!llo
de
posiciun
era
de
2780
3
contado
del
núcleo
mayor.
La
linea
imaginaria
que
unia
estos
dos
núcleos
determinaba
muy
sensiblemente
la
dirección
de
la
cola.
M.
CROVA,
en
una
nota
sobre
la
fotometria
solar,
da
á
conocer el
IilUe
vo
método
por
el
cual
ha
llegado
a
medir
la
intensidad
de la
luz
del
Sol.
Este
método
consiste
en
mezclar
una
solucion
de
perolorure
de
hierre
y
una
solucion
de
cloruro
de
nikel
de
manera
que
pueda
obtenerse
con
una
dósis
conveniente
una
solucion
de
un
verde
amarillento
oscuro
que,
colocada
en
la
cubeta
de
vidrio
debajo
de
un
espesor
de 7
milímetros,
no
deje
pasar
sino
las
radiaciones contenidas
en
una
faja
muy
estrecha,
comprendida-
en
tre
03.2
y
620
con
un
máximum
bien
determinado
de
082
milimetres.
La
luz
del
dia
y
la
del
modelo
cárcel,
vistas
á
través
de
este
medio,
son
rigu
rosamente
del
mismo
tinte.
En
resúrnen,
hechas
todas
las
correcciones,
la
intensidad'
de la
luz
so
lar,
bajo
un
cielo
puro,
parece
ser
muy
próxima
á
6(i),000
cárcel,
10
que
significa
que
la
luz
de
60,000
cárcel,
eoncentrada
en
un
punte,
producirla
sobre
una
pantalla
esférica
de
un
metro
de
radio,
de la
que
este
punto
seria
�I
centro,
un
campo
luminoso,
de
la
misma
intensidad
que
el
camp@
de
luz
solar
que
llega
á
la
superficie
de la
tierra
en
las
coadioiones
atmos
féricas
indicadas.
La
intensidad
de
los
focos
eléctricos
mas
poderosos
se
mide
muy
fácil
mente
por
el
mismo
método.
La
radiacion
ql!1e
debe
compararse
y,
por
16
tanto,
la
concentracion
de
dos
soluciones,
son
necesariamente
un
poco
dis-
tin
taso
I
M.
DÉCHARME,
oontestandoá
M.
Ledieu
sobre
las
analogías
entre
los
fe
nómenos
hidrodinámicos
y
eléctricos,
hace
notar
que
la
irnitacion
de
éstos
por
vía
hidráulica
no
alcanza
sólo
á
los
efectos
mecánicos
de
atraccion
y
repulsión,
sino
que
se
extiende
tambien
á
los
efectos
luminosos,
caleriflcos
y
químicos
de
la
electricidad.
estática
y
dinámica.
Recuerda
en
apoyo
de
estas
ideas
que
los
anillos
electro-dinámicos
imitan
en
todos
sus
detalles
los
anillos
electro-químicos
de
Nohili,
lo
cual
prueba
la
realidad
de'la
ana
logía
entre
ambos
órdenes
de
fenómenos,
esto
es,
la'
asimilacien
de
un
flujo
eléctrico
á
un
flujo
liquido.
"
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
35
NI.
A.
D1TTE"
estudiando
la
ccistalizaeion
del
hidrato
de
cloro,
dice'
que
exige
un
t,ie'llliIpo
pr(í)l.Qngaclo,
puesto
que
los
eristales
aislados
suelen
tardar
un
afio
para
adquieir
2
J)
3
milirnetros
de
longitud;
pero
todos,
sea
cual
fuere
su
tamaño,
resultan
de
una
limpieza
y
trasparencia
perfectas.
Su.
coler
amarillo
verdoso
oscuro
difiere
apénas
del
de la
atmósfera
de
cloro
comprimido
en
-que
se
encuentran.
Estos
cristales
son
lo
suficientemente,
refringentes
para
presentar
algunas
coloraciones
irisadas
cuando
se
las
exa
mina
bajo
ciertas
incidencias
á
la
luz
del sol.
Su
forma
parece
derivar
del
'sistema'
regular;
se
observan
octaedros
perfectos
ó
que
sólo
presentan
lige-:
ras
rnodiñoaciones
que
álteran
apenas
la
forma
general;
otras
veces
las
caras
que
modifican
los
cristales,
mu
y
desarrolladas,
dan
á
los
mismos
el
aspecjo
de
UNa
tabla
terminada
por
UF!
oontorno
exagonal
regular.
Acontece"
freeuenteméote
qNe
los crissales
cargados
de
facetas
más
ó
llliIénos
qe�arr0-
liadas
I'eél'ler�an
por
su
aspecto
gerwral'
ciertas
cristalizaciones
de
alumbre.
M.
L.
DE,
SAtNr-MAIlTII'j
da
cuenta
de
los
experimentos
que
ha
efectuado
en
si
mismo
y
en
perros
para
obtener
la
anestesia
quirúrgica
á
la
presio«
ordinaria,
es
decir,
evitando
el
empleo
de
las
cámaras
metálicas,
qlile
ha
cen
tan
difícil
en
la
práctica
usual
la
generalizacion
del
procedimienjo
m,e
M�.
'Pau!
Bert.
A
este
efecto
ha
introducido
una
pequeña
cantidad
de
cloro
formo
-
6
á
7gr
por
hectólitro
-
en
la
mezcla
de
85\01
de
protóxido
de
ni
tr:6geno
y
-de
U,,·'o!
de
oxigeno
propuesta
por
M.
P.
Bert.
Aunque
las
p'l'ue
bas
efectulaiQaS
p,Gr
el
autor
hasta
ahora
seanpoco
numerosas,
sin
embargo,
lo,
han,
permitid@
observar
que
este
Nuevo
método
producía
1!11uy
rápida-
'
mente
la
anestesia,
que
parecía
suprimir
el
período
de
excitacion,
en
fin,
que
les
efectos
fisiológicos
parecían
intermedios
á
los
que
producían
el
prot
óxido
de
nitrógeno
ó
el
cloroformo,
empleados
separadamente.
,
MM,
J.
SrIlA1l_.ss
y
CH.
CHAMBRIlLAND
han efectuado
nuevos
experimentos
con
objeto
de
comprobar
la
ley
de
Brauell-Davaine
sobre
la
no
virulencia
de
la
sangre
de
un
feto
cuya
madre
presentaba,
por
el
contrario,
la
sangl'e,
y
la
placenta
llenas
de
bacteridias
y
que
eran
virulentas.
Los
resultados
que
acaban
de
obtener
hacen
defectuosa'
esta
'ley
en
la'
fórmula
absoluta.
que,
hasta
ahora
le
ha
sido
atribuida.
Sus
iuvestigaciones
establecen
GIue,
en
el·
carbúaculo
agudo
del
conejillo
de
Indias,
la
placenta
es
insufieiente
para
la
no
propagacion
del
carbúnculo
y
que
la
sangre fetal
puede
contener
bacte
ridias
y
ser
virulenta.
'Esta
nueva
nocion
de la
posibilidad
del
paso
de la bacLeridia
carhuncu
losa
de
la
madre
al
feto,
dará
probablemente
la clave
de
_ciertos
hechos
de
inmunidad,
sobre
todo
de la
inmunidad
contra
el
carbúnculo
que
parece
haberse
observado,
en
algunos
casos,
en
corderos
cuyas
madres
habían
sido
vacunadas
de
carbúnculo durante
la
gestacion.
POI'
otra
parte,
la
no
constancia
de
este
paso
.puede
explicar
tambien
por
qué,
en
otros
casos,
,no
existe
esta
inmunidad
del feto.
En
fin,
el
aborto
de las
madres
vacuna-
36
ACADEMIA
DE
C,IENCIAS
DE
PARIS.
das
durante
la
gestacion
seria
quizás
debido
al
contagio
intra-uterino
del
feto
por
la
hacteridia
de la
vacuna
que
le
hubiera
muerto
,miéntras
'que'
su
madre,
más
robusta,
hubiera
podido
soportar
la-
enfermedad.
-
.
M.
BOURGEAT
presenta
sus
observaciones
orográficas
sobre
la
region
del
Jura,
comprendida
entre
Ginebra
y
Poligny,
es
decic..en
esta
parte
del
Jura
en
que
se
encuentran
la
alta
cadena
de la
Faucille,
los
afloramientos
keuperia-'
nos
de
Salins,
de
Poligny
y
de
Lons-le-Saulnier:
Segun
el
autor,
existen
cinco
grandes
levantamientos
en
forma
de
bóveda,
que
empiezan
en
la
Faucille
y
distan
próximamente
[)
kilómetros
uno
de
otro.
Las
grandes
fallas
son
en
número
de
siete;
tres
al
orient�
de
Poligny
y
cuatro
en
las
formaciones
ter
ciarias
de
la
Bresse.
Los
levantamientos
en
forma
de
bóveda
les
son
sensi
blemente
paralelos.
Las
fallas
y
los
levantamientos
en
forma
de
bóveda
es
tán
cortados
en
un
ángulo
de
62°
próximamente,
por
roturas
trasversales
casi
equidistantes,
cuya
direccion
es
la,
de las
'pri-ncipales
bases
del
Jura.
En
resúmen,
el
hecho
más
relevante
que
se
desprende
de
ésta
nota,
por
lo
nuevo,
es
la
equidistancia
de
los
levantamientos
en
forma
de
bóveda
y
la
proximidad
tanto
mayor
de
las
fallas,
cuanto
menos
numerosos
son
los
sedimentos
supra-triásicos.
Sesión
del
26
de
noviembre
d.
188'2,
M.
lVIouchez
comunica
una
nota
de
M.
ROZET,
director
del
Observatorio
de
Marina
de
Tolon.
M.
Bozet
ha
observado
el
paso
de
Vénlls
sebre
el'
801
con
un
anteojo
astronómico
de
Om,08
de
abertura
y
(In
ocular
q-ue
aumen
ta
100
veces.
El
planeta
parecia
estar
rodeado
de
una
pálida
aureola.
El,
segundo
contacto
ha
presentado
el
fenómeno
de
la
geta
negra,
muy
acen
tuado.
M,
F
HE
contesta
á
algunas
objeciones
que
le ha
presentado
M.
Young,
de
New-Jersey,
á
su
teoría
ciclónica
de las
manchas
del
Sol.
Hé ahí
las
conclusiones
de
l\L
Faye:
1:
La
desigualdad
ele
velocidad
entre
las
cor
rientes
paralelas
de
lª
atmósfera
y
sin
duda
tambien
de la
cromosfera,
es
sobrado
suficiente
para
originar
en
el
Sol
torbellinos
de
todos
tamaños"
desde
las
mas
grandes
manchas
en
las
que
el
globo
terrestre
cabria
perfec
tamente,
hasta los
poros
apénas
visibles.
�: Si
no
se
ven,
en
general,
indicios
de
torbellino
en
el
borde
de las
manchas,
es
debido
á
la
lentitud
al
girar
por
estos
bordes.
No
se
encontrarian
tampoco
en
nuestros
ciclones,
vistos
desde arriba,
en
los
bordes
de
su
embocadura
infundibiliforme.
En
resúmen,
la
identidad
de las
manchas
del
Sol
con
los
ciclones
terrestres,
nos
da la
clave
de
estos
misteriosos
fenómenos;
y
como
pasando
de la
Tierra
al
Sol,
se
ven
sucesivamente
estos
fenómenos
en
proyeccion
sobre
un
plano
vertical
y
luégo
sobre
un
plano
horizontal,
nos
encontramos
€m
estado
de
Iormarnos
una
idea
más
completa
de
unos
y
otros.
1\'1.
BUNSEN
resulta
elegido
asociado
extranjero
por
30
votos,
contra
'7'
ACADEMIA
DE
CIENC,IAS
DE
PARIS.
37
qtle
ha
obtenido
M.o
Van
Beneden,
4
M
..
Nordenskiold,
1
M.
Adams
y
1
M.
Hooker.;
_
M.
G.
C0LIN-
presenta
UFl
trabajo
sobre
la
evolución
de los
Cilrganis!lil@s
mi
croscópicos
e�
el
animal
vivo,
en
el
cadáver
y
en
los
productos
mórbidos,
del
cual
se
deducen
los
siguientes
hechos:
1.
o
No
hay
un
solo
punto
de
los
aparatos
respiratorios
y
digestivos
en
que falten
los
microbios;
en
muchos
de
estos
puntos
dichos
seres
existen
en
una
cantidad
prodigiosa.
2.0
EH
las
condiciones
normales,
todos
los
líquidos
con
microbios
-saliva
bucal,
muco
sidades
faríngeas,
gástricas
é
intestinales-
son
inofensivos.
Los séres
mioros
cópicos
no
les
comunican
propiedad
alguna
nociva
ó
virulenta.
Estos
líqui
dos
s610
son
peligrosos
á
consecuencia
de
una
alteracion
pútrida
más
6
ménos
adelantada,
y
entónces
lodos
los
efectos
que
producen
50'1)
de
U11a
�.
naturaleza
comlllil:
la
septicidad.
_
Los
microbios
6
los
gérmenes
de
tos
microbios
de las
vias
respirato�'i'as
y
digestivas
sor(co�ducidos
muy
probablemente,
en
un
animal
vivo"
á·
una
in
finidad
de
puntos,
por
las-
corrientes
de
difusión:
y
con
toda
certitud,
en
los
cadávares,
á
todas
las
partes
del
cuerpo,
en
las
que
se
desarrollan
si
eR
cuentran
condiciones
favorables.
M.
FLEURIAIS,
jefe
de
la
mision
en
la
Patagonia,
que
era
el
último
de
quien
la
Academia
esperaba
noticias,
dirige
desde
Montevideo
el
siguiente
telégrarna:
((
Volage
Uega,
paso
de
Venus,
Santa
Cruz.
Ciccunstancias
exce
lentes.
Programa
enteramente
cumplidu.:
M.
DUMAS
después
de
la
lectura
de
este
telégrama,
hace
notar
que
de las
diez
misiones
francesas
enviadas
por
la
Academia
al
extranjero
para
obser
var
el
pas0
de
Vénus
por
el
Sol,
seis
han
.hecho
.ebservaciones
completas
y
en
extremo
satisfactorias,
otras
dos
han
podido
observar
perfectamente,
una
el
fin
del
fenómeno
astronómico
y
otra
el
principio
de
dicho
fenómeno.
Esta
última
mision
estaba
á
las
órdenes
de
}}/.
Tisserand,
miembro
de
la
Academia,
que
se
encuentra
actualmente
deregreso.
Los
resultadosparecen
excelentes,
sobre
todo
en
lo
que
concierne
al
segundo
contacto,
en
que
el
cielo
se
serenó-de
repente,
quedando
de
URa
pureza
en
extremo
nctahle,
C'Qm0
sucede
'cuando
acaba
lile
atravesar
el
espacie
una
abundante
lluvia'
que'
ar
rastra
con
ella
partíeulas
de
toda
clase
suspendidas
en
la
atmósfera.
,
M.
Dumas
abre
después
un
pliego
'que
contiene
las
notas
del
COI'0\1el
Pé-
1'fer
sobre
los
resultados
obtenidos
por
la
expedicion
astronómica
de
la
Flo
rida.
Esta
mision
se
ha
visto
en
extremo
favorecida,
experimentando
una
di
cha
análoga
á
la
del
almirante
Mouchez,
en
�
874,
en
la
isla
de
Saint-Paul,
cuando
se
desesperaba
de
obtener
resultado
alguno.
En
efecto,
después
de
haber
disfrutado durante
cierto
tiempo
de
un
cielo
espléndido,
M.
PérÍBI"
,
recibía
del
jefe
del
aviso
meteorológico
de
Washington,
telégramas
que
le
predecian
un
tiempo
nublado
para
el
dia
I)'Y
¡;¡ara
el ti
de
diciembre.
Essa
prediecioa
de
un
'tiempo
probable
el�a
tanto
más
de
temer
que
se
realizara
,.
38
ACADEMIA
DE
CIENGIA,S
DE'
PARIS.
por
cuanto
las
que
la
habian
precedido
se
habian
realizado
diariamente.
Así,
pues,
todo
el
personal
de
la
mision
estaba
en
la
mayol'
ansiedad
durante
la
mañana
del
6
de
diciembre,
ansiedad
que
aumenté
cuando
á
las
12
reeifui9
el
coronel
Périer
el
siguiente
[elégrama:
«El
�iel0
estará
hoy
,muy
nublado
en
la
Florida
».
Sin
embargo,
esto
sucedió
felizmente
tres
cuartos
de
hora'
despues
del
último
contacto;
las
nubes señaladas
en
el
horizonte,
en
la
di
reccion
del
O.,
taparon
el
Sol.
Segun
telegramas
comunicados
á
la
Acade
mia
en
la
sesion
del
H
de
este
mes,
«el
cielo
remuneró
á
la
misión
de la
Florida
con
un
tiempo
magnífico
durante
toda
la
duracion
del
fenómeno
as
tronórnico».
'
Finalmente, los
estudios
hechos
con
instru
mentes
de
6
y. de
,8
pulgadas
han
dado
resultados
del
todo
uniformes.
Con
este
motivo
M.
Dumas.
hace
notar
que
las
observaciones
astronómi
cas
han
probado
una
vez
más
la
razon
que
asistia
á
la
GOimi§.i0n
al
decidir
que
los
ecuatoriales
que
se
emplearan
tuviesen
á
lo
menos
6
pulgadas,
si
no
8,
y
esto,
á
pesar
de las
objeciones
deducidas
de
la
dificultad.en
el
tras
porte de
instrumentos
de
tal
magnitud,
Si
este
trasporte
presenté
algunas
dificultades
por
todas
partes
y
en
especial
en
la
Patagonia,
por
otra
parte,
los
resultados obtenidos
han
sido
de
una
notable
precislon.
La
Francia
que
ha
empleado
anteojos
de
grandes
dimensiones
ha
tenida
raZOR
sobrada
para
obrar
así,
como
van
pronto
á
reconocerlo
Jos
países
c,,!yos
astrénomos
se
han
servido
de
objetivos
de
pequeño
diámetro.
�.
Eh
resumen,
las
misiones francesas
enviadas
al
extranjero
para
obser
var-el
paso
de Vénus
han
obtenido
un
grande
y
legitimo
triunfo
del
que
con
verdadero
motivo
pueden
esta!'
orgullosas.
M.
Dumas
llama
también
la
atencion
de
la
Academia
sobre
las
buenas
noticias recibidas del
cabo de
Hornos.
La
misión
se
instaló
en
tierra
sin
di
ficultad
alguna;
el
tiempo,
cuya inclemencia
tanto
se
temia,
fué
por
el
con-
trario
muy
templado
y
relativamente
seco.
.
La
carta
de
un
oficial
de
marina
á
M.
Hervé-Mangon,
fechada
en
la
ba
hía
de
Orange,
el
20 de
octubre,
dice
tambien
que
la temperatura,
no
sólo
no
bajó
debajo
de
cero,
sino
que
cierto
dia
subió
hasta
+
16".
Las
c0IiIHilni,
caciones
con
los
indígenas
eran
muy
fáciles
,
gracias
sobre
todo
á
que
uno'
de
ellos,
que
sabia
leer
y
escribir
y
hablar
el
inglés,
pudo
servir
de
intérprete.
Las
observaciones
magnéticas
que
forman
parte
del
programa,
empeza-·
ron
el
26 de
setiembre.
En
cuanto
a
los
medios
de
procurarse
previsiones;
una
carta
del
comandante
Martial
al
ministro
de
Marina
da
á
conocer
que
se
aseguraron
completamente
sin
que
hubiera
necesidad
de
ir
y
venir
la
'
Arromanche
entre
Montevideo
y
la
estacion
astronómica.
Por
otra
parte,
M,
Fouqué
ha
recibido
tarnbien
una
carta
del
cirujano
de
marina
especialmente
encargado
de
la
parte
geológica;
en
ella le
dice
-
I
;:
.
..
ACADEMIA
DE
CIENCI'AS
DE
PARIS.
39
que
los:
terrenos
en
que
S€l
instaló
el
personal
de
la
mision
son
esquistos
ne-
o
gros
silíceos
sin
fósiles.
Sé
enoueritran
también
á
una
corta
distancia
de,
la
erilla
rocas
estriadas
y
cantos
rodados
que
prueban
la'
existencia
,de
Mn
pe-
.
ríodo
glacial
en
cierta
época.
M.
M¡CHAUD
dirige
á
la
Academia
las
ciiioo
fotografías
obtenidas
en
el
Observatorio
de
Niza,
durante
el
paso
de
Vénus,
Han
sido
tomadas:
la
primera
á
las
2n
38m
58s
y
la
última
á
las
2h
57m
gs
El
Sol
estaba
bastante
velado
por
las
nuhes
y
la
imperfeccion
del
aparato
dificultaba
tam
bien
la
·operacion.
El
fenómeno
astronómico
ha
sido
observado
además
en
una
pantalla
por
M.
Puiseax,
agregado
al
Observatorio
de
Niza.
M.
'TROLLON
da
á
conocer
á
la
Academia
que
á
pesar
de los
esfuerzos
de la
misión
instalada
en
Avil:a,
España,
gracias
a
M.
Bischoffsheim
que
tomó/á
su
cargo;
los
gas<los
de
la
expedici(j)Fl
para
observar
el
paso
de
Vénus,
ha
sido
imposible
efe.0,túar
observacion
alguna
á
causa
de las
vielentas
borrascas
de
lluvia
'y
de
niév�e
que
se
han sucedido
sin
interrupcion
desde
el
medio
dia
hasta
la
noche,
amenazando
á
cada
instante
llevarse
la
tienda
y
la
€lmpali-
,
zada
ql'le
la
rodeaba.
M. D.
GILL
ha
sacado
seis
fotogcafías
del
gran
cometa
de
4882
ebteni
das
en
el
real
Observatorio
del
cabo
de
Buena
Esperanza.
Estas
fotografías
han sido
tomadas
con
un
objetivo
ordinario
de
retratos,
de
Ross,
de
¡¡.
@m,
11
7
<dé'
abertura,
y
de
om,
297
de
foco.'
Este
objetivo,
con
su
cámara,
estaba
adherido
a,l
con.traweso
del
eje
de
declinacion
de
un
ecuatorial
cens
....
tl'ui·1llo
por
Grú.hb,
de
tal
suerte,
que
oualquier
movimiento
c(j)immicade·
al
eje
de
declinaeiou,
hacia
mOVBI'
igualmente
el
tubo
del
anteojo
y
la,
cámara
fotográfiea.
. ,
M.
G,.
LIPPMANN
se
ocupa del
método
electro-dinámico
para
la
determi-'
nacion
del
ohm.
La
fuerza
electro-motriz
empleada
en
este
método
es
pro
ducida
por
el
cambio
de
posicion
relativo
de
dos
circuitos,
como
en
el
ex
perimento
muy
conocido
de
M.
Kirchhof.f;
la
disposicion
en
el
conjunto
es
casi
la misma
que
en
el
método
de
M. Lerenz.
El método
de
M.
Lippmann
es
me
los
directos;
no
exige
n.ingun
cálculo
de
reduccion
ó
de
correccion.
Si
los
puntos
de
derivaeion
SOFl
puntas
de
aguja,
la
distancia
final
entre
estas
pun
tas
es
el
resultado
final
que
se
pretende
obtener,
sin
correccion.
Resulta
además
que
la
comprobacion
del
método'
es
igualmente
directa.
M.
H.
LAGARDB
comunica
los
primeros
resultados
de
sus
investigaciones
relativas
á
la
medida
de la
intensidad
fotométrica
de
las
rayas
espectrales
del
hidrógenn,
intensidad
que
se
modifica
segun
una
ley
aun
desconocida,
cuando
se
hace
variar
la
presion
y
la
energía
calorifica
de
la
descarga.
-
MM.
MALURD
y
LE
CHATELIER,
tratando
de las
presiones
instantáneas
pro
ducidas
durante
la
combustion
de
las
mez-clas
gaseosas;
deducen
de
sus
observaciones.
y
de
las
consideraciones
que
estas
les
sugieren,
que
se
pro
ducen durante
la
propagacion
de la
combustion,
presiones
considerables,
•
40
ACADEMIA
-DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
:Jj
pero instantáneas.
Esta
instantaneidad
se
opone
á
la
medicion
del
su
magni-
tud;
en
efecto,
una
presion
de
400
atmósferas,
cifra
que
ri0
es
q¡uizás
'exa
gerada,
obrando
durante
una
millonésiena
de
segundo
tan
sólo,
en
un
pis
ton
de
4
gr
de
peso
y
de
4
ce
de
superficie,
comunicaría
solamente
á
este
un
cambio
de
posicion
insensible
de
una
medio-milésima
de
milímetro.
1\1.
ISAMBERT
establece
la
constitucion
de
los
vapores
de
hisulfhidrato
de
amoniaco
por
el
exámen
de
sus
propiedades
físicas.
Los
experimentos
que
ha
practicado
á
este
objeto
le
han
demostrado,
de conformidad
con
la
opi
nion
de
varios
autores,
que
el
bisulfhidraéo
de
amoniaco
se
vaporizaba
separándose
en
sus
dos
elementos,
ácido
sulfhídrico
y
amoniaco,
en
volú-
!nenes
iguales.
'
M.
P.
CAZENEUVE
llama
la
atencion
de
la
Ácademia
sobre
un
caso
de
iso
meria
fisica
del
alcanfor
monoelorado
,
descubierto
por
él
en
el
año
actual,
y
obtenido
haciendo
'
pasar
una
corriente
de
cloro
seco
e1\
una
sei'l'wi@JJl
de
alcanfor
en
alcohol absoluto.
Este
isomero
no
puede
confundirse
con
el
alcanfor
monoclorado
de
Wohler
,'que
da
oxialcanfor por
la
potasa
alcobé
lica
y
es
descompuesto
por
el
nitrato
de
plata
en
ebullicion
,
aunque
tengan
de
comun
el
punto
de
fusión
y
el
carácter
cristalino.
M.
PLAUCJIUD
trata
de
la
reduccion
de los
sulfatos
por
las
sulfurarias,
y
de
la
formacion
de
los
sulfuros
metálicos
naturales,
llamando
la atención
sobrelos
siguientes
experimentos:
4. o
Poniendo
2
gramos
de
oleroformo:
en
,
un
matraz
con
sulfurarías
que
durante
tres
meses
producia,
de
seis
en
seis
días,
agua
sulfurosa-s-
experimento
de
Müntz
-
el
autor
vió
que
cesaba
la
sulfuracion,
por
cuanto
estas
algas
estaban
anestesiadas;
al cabo de
un
mes,
cuando
hubo
hecho
evapol'ar
el
cloroformo
volvió
á
producirse.
el
fenóme
no.
,2.
o
En
un
matraz
idéntico
y
en
las
mismas
cieounstancias
,
4
gl'amo
de
ácido
fénico
ha
hecho
cesar
igualmente
toda
reduccion
de los
sulfatos
por
las
sulfurarias
,
miéntras
que
un
mes
más
tarde,
cuando
se
hubo
evaporado
el
ácido
fénico,
volvió
á
empezar
la
sulfuracion.
3:
Finalmente,
habiendo
elevado
la
dósis
de
á�ido
fénico
á
,6
gramos,
no
volvió
á
apar.ec@r
la
sulfu
racion
,
áun
despues
de
la
completa
evaporacion
del
ácido;
las
stll,fura'r,ias
habían
muerto.-·lYI.
Plauchud
deduce
de
estos
experimentos
que
dichas
algas,
obrando
como
fermento,
son
por
ellas
solas
susceptibles
'de
reducir
los
sulfatos,
y
que
esta red
uccion
no
se
efectúa
jamás
en
presencia
de
las
materias
orgánicas
privadas
de vida; de
ahí
puede
deducirse
qu@
el
azufre
nativo
seria
el
resultado
de
un
trabajo
análogo,
con
tanta
mayor
razon,
ya
que
los
yacimientos
de
azufre
se
encuentran
siempre
en
terrenos
ricos
en
sulfato
de cal
y
de
estronciana.
Además,
sabiendo
que
1\1.
Daubrée
habia
encontrado
azufre
en
el subsuelo de
Paris
,
tomó
seis
láminas
de
yeso,
lo
más
planas
posible,
y
practicó
en,
ellas
varios
surcos
que
llenó
de
sulfura..,.
rias;
despues,
juntándolas
á
pares,
puso
mastico
en
sus
bordes.
Cuando,
al
cabo
de
cierto
tietnpo
,
quiso
separarlas,
notó
en
el
borde
de
una
ranura
. ,
l
..
ACA'D,EMI�
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
cuatro
puntos
amarillos
que
se
percibían
perfectamente
á
simple
vista
i
es-
tos
puntes
eran
azufre.
"
Finalmente,
M..
Plauchud
piensa
que
la
mayoL'
parte
de
los
sulfuros
metálicos
que
se
encuentran
en
la
naturaleza,
son
originados
por
las
sul
furarias.
Esta
opinion
está basada
en
la
observacion
siguiente:
«No
léjos
de
Foucalquier
;'
en
el
fondo
de
UN
marraneo,
existen
una
fuente
sulfurosa
y
otra
ferruginosa
,
pero
distantes
entre
si.
Sus
aguas
se
encuentran
en
el
le
cho
mismo
del
torrente,
seco
en
verano,
más
arriba
de
estas
fuentes.
En
el
punto
de union,
en
una
depresion
q:ue
forma
un.
depósito,
aparece'
�l:aa
importante
cantidad
de
hierro;
pero
cada
año
las
tempestades
ó
las
lluvias
de
invierno
se
llevan
este
depósito
de
hierro
,
que
se
renueva
al
verano
si
guiente.
Si
no
existiera
el
torrente
,
podria
verse'
la
fermaeion-de
un
yaci-
.�'¡
miento
estra
tificado
de
sulfuro
de
hierro.»
Análogas.
crrcunstancias
deben
haberse
reunido
frecuentemente
en
los
tiempos
geológicos;
y,
como
lasfuentes
pueden
contener
casi
toda
la
serie
de
los
metales,
segun
los
tecrenos
que
atraviesan,
debe
haberse
originado
un
depósito
de
sulfuro
cada
vez
que
se
han
encontrado
con
un
agua
sulfu
rosa;
depósito
estratificado
cuando
el
terreno
era
casi
horizontal,
y
que
llegó
Ú
ser
lo
'qllfl
se
llama
U'1íl
fil0n
cuando
existia
una
hendidura
é
una
fa
lla
que
reeibia
las
aguas
despues
de
su
mezcla.
Se
comprende
la
importan.
cia
que
han
podido
adquirir
estos
depósitos
de
sulfuros
despues
de
varios
siglos.
,
.',
As!,
pues,
los
yacimientos
de
sulfuros
metálicos,
hierro
,
zinc,
pl(,)0;10',
cobre,
mercurio,
plata,
etc.,
tendrían
además
por
causa
primera
la
acciorr
reductora
de
las
sulfurarias
ú
otros
seres
análogos,
sobre
los sulfatos.
,]\L
G.
Dí:J:PETIT
trata
de los
principios
tóxicos
de
los
hongos
comestibles.
Según
el
autor,
en
los
hongos
comestibles
reputados
no
venenosos;
existe
un
principio
tóxico.
En
efecto,
la
inyecoion
subcutánea
practicada
en
'cone
jos,
cenejillos
de
Iom'ias
y
ratas,
con
jl'lgo
reciente
dellJoletus edulis
,
de la
Amanita
vaginata,
del
Agaricus
camp
es
tris
,
ha
determinado
accidentes
más
ó
mépQs
rápidamente
mortales;
pero
estos
mismos
jugos
pueden
introducirse
impunemente
en
las
vías
digestivas
de
los
conejillos
de
Indias,
áuná
dosis
elevadas.
De
todos
modos,
la:
muerte
no
se,
produce
á
causa
de
los
micro
bios que
invaden
muy
fácilmente
estos
jugos,
sino
á
causa
de
una
especie
de
veneno
soluble.
Su
principio
activo
es
insoluble
en
el
éter,
el"
clorefor-
11)0,
el
sulfuro
de
carbono',
los
alcoholes
etílico
y
metllico;
'y
sus
propieda
des
.químicas
recuerdan
las
de los
fermentos
solubles
y
no
las
de los
alca
loides
ponocü:!os.
Ade.nlás,
la
accion
de
una
temperatura
de
100
grados'
I
hace
desaparecer
del
todo
el
poder
tóxico
de
este
jugo.
No
debemos pues
pveocuparnos
del
peligro
en
la
alimentacion
por
los
hongos
comestibles,
siempre
que
sean
cocidos.
,
,
,
M�
UROWN-SÉQUARD
presenta
una
nota
titulada:
Investigaciones
sobl'�
la
CRÓN.
CIENT.
TOMO
VI.-Nú)!.
123.-20
ENERO
1883,
41
t.
..
ro
. .
6
..
42
ACADEMIA
DE'
CIKNCIAS
DE
PARIS.
prod
uccion
de
una
anestesia
ge
neral
Q.
de
una
anestesia,
sobre
todo
uniJa
teral,
bajo
la
influencia
de
una
simple
irritacion
periférica.
Segun
Claudio
.
Bernard,
los
cenlros
nerviosos
no
podian
modificarse
notablemente
en
sus
propiedades
ni
en
sus
funciones
por
la sira
pie
irritacion
de
una mucosa
ó
de
la
piel.
El
autor
demuestra
lo
contrario
á
oonsecuencia
de
cierto
núme
ro
de
experimentos
en
extremo
importantes
bajo
el punto
de
vista
íisiológi-,
00 y
toxicológico.
La
irritacion
de
la
mucosa
laringea
por
una
corrien
te
de
ácido
carbónico
es
capaz
de
producir
anestesia
en
todas
las
partes
del
cuer
po
sin
intervención
del
paso
de
este
gas
á
la
sangre.
M.
GIYIMARAES'
trata
de
la
aocion
fisiológica
del
café.
Esta
sus.La.noia,'
útil
directamente
por
sus
principios
asimilables,
lo
es
sobre
lodo
indirectamen
te por
la
mayor
cantidad
de
alimento
nitrogenado
que
hace
consumir.
Es
también
probablemente
superior
á
los
excitantes,
oomo
el
alcohol,
porque
tomada
á
dósis
elevadas,
deja
en
perfecto
equilibrio
la
asimilacion
y
la
des
asimilaoion,
permitiendo
al
propio
tiempo
que los
tejidos
se
�q'uemen
y
e¡;)ll-·
SUR�aFl
más
oumplidam.ente.
El
�afé
obra
á
la
vez
como
exoitante
y
corno
reparador
y,
permitiendo¡
un
mayor
consumo
de
sustancias
nitrogenadas,
aumenta
el
efecto
útil
del
trabajo.
1\'1.
L.
RANVIER,
examinando
oon
un
buen
objetivo
de
inmersion
y
una"
iluminacion
conveniente,
varios
cortes
del
euerp9
'mucoso
de
Malpigai
deí.
hombre,
ha
reconocido
que
las
células
que
lo
componen
poseen
una
estruc
tura
fibrilar.
Estas
fibrillas,
que
van
de
célula
en
célula
pasando
po.r
los
filamentos
de
union
y
cuya
longitud
no
.puede
actualmente
determinarse,
segun
el
autor,
son
equivalentes
morfológicos
de
las
íibrillas
nerviosas
yde
las
fibras
de la
neuroglia.
Deben
ser
consideradas,
no
como
fibras
protoplás
micas,
sino
mas
bien
como
libras
formadas
,
qU6
tienen
una
signi.ficaci(i)n
funcional
especial,
destinada, pOI'
ejemplo,
á
la
mayor solidez
del
revesti
miento
epitelial
de
la
piel.
M.
A.
ROBIN
trata
del
desarrollo
embrionario
de los
Murciélagos
del
grupo
de
los
Filostomas.
En
estos
animales
la vesícula
umbilical
está
menos
des
arrollada
q.ue
en
los
demás
Queirópteros,
y
áun
desaparece
completamente.
El
corion
recibe
sus
vasos
de los
troncos
ónfalo-
mesentéricos
y
no
de
las
ramas
alantoideas.
Los
envoltorios
fetales
son
muy
parecidos
á
los
de
los
Roedores,
mientras
que
los de
los
Murciélagos
ordinarios
se
parecen
á
los
de los
Primates.
M. E.
PERIER
trata
de
una
Astería
descubierta
por
los
naturalistas
del
Tmvailleuf
á
2.,500
metros
de
profundidad
en
el
Océano,
costa
del
N.
de
España.
Las
exploraciones
de las
grandes
profundidades
del
mar
no
sólo
han
hecho
conocer
gran
número
d'e
especies
nuevas,
si
que
también
han
llenado
muchos
claros
de la
serie
zoológica
y
han
dado
á
conocer
formas
que
pueden
servir
de
lazo
de
union
entre
tipos
orgáni?os
que hasta
el 'pre
sente
parecían
profundamente
separados.
Especialmente
el
animal
descu-
..
..'
CRÓNICA
BIBL'lOI;RÁFICA.
43
bierto
por M.
Perier
llena
el
vacío
que
existia
entre
Jos
Crinoides
y
las
,Es
§,
telerideas
ó
Estrenas
de
mar.
Los
Crinoides
han
tenido
su
máximo
de
desarrollo
en
las
épocas
g�916-
gicas
antiguas,
formando
en
10s
mares
secundarios
verdaderos
bosques
de'
tallos
delgados;y
pluriarticulados,
en
cuya
parte
superior
se
espancian
for.,..
-mando
como
una
corola
los
brazos del
animal.
En
los
mares
actuales
los
Crinoides
fijos
están sólo
representados
por
especies
poco
numerosas.
y
de
generadas.
Por
el
contrario,
las
Estrellas
de
mal'
libres,
menos
abundantes
en
estado
fósil,
cuentan
en
la
naturaleza
actual
representantes
numerosos
de
gran
talla;
pero
nu
existe
entre
estos
dos
tipos
lazo
alguno
de
union.
'El
Caulastú:pedune'ulattos
es
el
eslaben
que
faltaba
á
la
cadena:
es
Una
verda
dera
Estrella
de
mar,
que
tiene
en
el
dorso
un
pedúnculo
del
todo
c(i)P1pa..
."
rable
al
de
los
Crinoides,
rodeado
de
un
sistema
de
placas
senlejantes�.á'Jas
que
constituyen
el
cáliz
de
estos
animales,
Probableme;1te
este
ped�tichllo
servia
de
supOTt.é
a
ja
Estrella
joven,
fijada
momentáneamente
como
les
jó-
-.
venes
Leptychastet',
y
quizás
desaparecía
con
la
edad.
Sólo
ulteriores
inves-
"
tigaciones
permitirán
aclarar
este
punto.
'.
CRÓNICA
BIBLIOGRÁFICA.
Obras
recibidas
en
esta
Redaccion.
-
Acta
Mathematica
,
Zeit's'c'hrift
•
heransgegehen,
von
G.
l\littag-Lefller.
Stockbolm
1882.-Acompañado
de
una
'atenta:
carla
de
nuestro
amigo
el
profesor
G.
Mittag-Lemer,
hemosrecíbldo
el
primer
nlimer@"
dé
este
lluevo
periódico
dedicado
exclusivamente
á
la
ciencia
matemática.
'COQ1POllftll
la
redacción
los
más
dístlngu
ielos
profesores
de'
Suecia,
Noruega,
Dinámarca
y
Fin
landia.
El
primer
cuaderno
que
contiene
interesantes
trabajos
ere
MM.
Poíncaré,
�Ialmsten,
Gylelén
y
Reye,
está
dedicado
al
rey
Osear
11,
gracias
á
cuya
muníñcencía
se
ha
fundado
el
periódico.
-
Ueber
die
Wechselwirkungen [wiscñen
Protoplasm
a
und
Blutplasma
,
von
¡.
F. Bauschenbach.
Dorpat
1882.
-
Untersuchungen
úber
die
Entwiclcelung
der
Spinalnerven
,
von
Max
Sage
mehl.
Dorpa]
J882.
:-
Morpho,togische
Untersuchungen
úber
das
Skelet
der
hinteren
Gliedmassen
von
Gansiden
und
Teleostiern,
von
Eberherd
von
Rautenfeld.
Dorpat
Hl82.
"
-L'Espágne
el
la
question
de
Borneo
et
Joló,
ínterpelaeión
de
D,
F.
Cañama·
que
en
el
Congreso,
Vraducida
al
francés
por
M.
Eugene
GiberL,
con
un
preíacie
del
Sr.
Marqués
ele
Crolzler,
presidente
de
la
Sociedad
Académica
indo-china.
París
1¡¡8�.
Los
autores,
con
la
publlcacíon
ele
este
folleto
,
han
dado
inequívocas
pruebas
del
in
terés,
que
les
merecen
los
asuntos
referentes
á
la
integridad
del
terrlterln
español
y
á
nuestro
indiscutible
derecho
sobre
la
posesion
elel
norte
de
Borneo
, en
donde,
como
en
todas
parLes,
se
ven
las
huellas
de
la
egoísta
y
vergonzosa
poliLica
inglesa,
for
mando
contraste
con
nuestra
ya
clásica
debilidad
nacional
y
con
el
dudoso
patrletísmo
de
algunos
españoles.
.
Al
redactar
estas
líneas
recibimos
la
noticia
de
que
el
Gobierno
alemán
'ha
com-
,
prado
en
tres'
millones
la
propiedad
de
la
isla
Cabrera,
A
esta
ínvasíou
cada
dia
en
,
aumento
ele
'las
razas
del
Norte,
sólo
podemos
oponer
la
union
de
los
paises'
de
,:aza'
latina
púa
contenerla.
Todo
retardo
en
realizar'
esa
unlon
se)'á
funesto
para
nosotros
.
...
',;
..
44
CRÓNICA BIBLIOGRÁFIOA
..
"
-
El
Estado
y,los
caminos
de
hierro,
la
cuestion
de
tarifas,
por
D.
Fékx
de
Bona,
director
de
la
«
Gaceta
de
los
caminos
de
hierro».
Madrid
'1883.
El
autor
ele
este
libro,
con
su
reconocida
competencia
ha-dedlcatlo
una
serie
ele
arttcales
�
la·f;;o
mision
oficial
encargada
de
estudiar
las
tarifas
legales
que
aplican
las
Empresas
de
ferro
-
carriles.
-
Die
Amphibien
und
Reptilien
Griechenlands
,
por
J.
B,
Bedriaga.
Esta
m
on
0
.
grafía
puede
titularse
una
verdadera
historia
natural
de
los
Anfibj0s-y
Reptiles
de
Grecia,
Interesante
por
ser
la
última
palabra
que
se
ha
dicho
sobre
tan
importante
rama
de
la
zoología
griega.
Despues
de
la
expedicion
clenjíñca
á
Morea,
de
la,
pa-.
blicacion
de
una
obra
análoga
del
Dr.
Betta el
año
1868,
de
los
trahajos
de.Bibron,
Bory
de
S,
Vincent,
Erhard,
Th.
v.
Heldreich
y
Los
estudios
de
F.
Lataste
sobre
los
Anfibios
europeos,
ha
reunido
el
auter
las
nuevas
adquisiciones
científicas
'i
puesto
órden
en
la
claslflcacion,
fijando
muchas
sinouímlas.
Cuarenta
'Y
seis
son
las
especies
que
el
DI'.
v.
Bedriaga
estudia
en
esta
monografía.
En
cada
Una
de
ellas
expone
am
pliamente
la
sinonimia
con
la
indispensable
blbllograña
;
indica
con
rigurosa
sxaoeí-
(
tud
las
localidades
y
los
autores
que han
encontrado
las
.dlferentes
especies
y
varie
dades
y
todo
lo
relativo
al
sexo
y
condiciones
de
los
individuos
que.
han
descritolós
descubridores,
extendiéndose
algunas
veces
en
consideraciones
anatómicas
é
indica
ciones
acerca
de
las costumbres
de
las
especies
catalogadas.
El.autor
considera
la
fau-:
na
erpetológica
griega
como
una
fauna
de
transicion
entre
las
especies
del
Noroeste
de
Europa
y
las
especies
asiáticas,
confírmando
lo
expuesto
sobre
este
particular
por
Geoffroy
Saint-Hllalre
en
la
«
Expédition
sclentlñque
de
Morée»,
-
Beitrége
fur
Chemie
des
Hols
gewebes,
von
Nicolai
Schuppe..
Dorpat
1882,
-
Ex
perimentelie
Studien
iibel"
die
quantitativen
Veranderungen
.der
rothen
Blutkorperchen
im
Fieber,
ven
Samson
Maissul'ianz.
Dorpat
1881!.
-Ein
Beitrag
Ftr
Anthropologie
des
Juden
,
von
Bernhard
Blechmann.
llQr"
pat
1882.
''';
-s
L'Etectricite
[¿
TExposition
de
Bordeausc,
por
A.
Bonel,
Borcleaux
1882,
El
autor
se
ha
propuesto
reseñar
en
su
folleto
los
principales
aparatos
que
se
pre
sentaron
en
la
referida
Exposícion.
Después
de
decir
cuatro
palabras
sobre
la
electrl-.
,
cidao
se
'DCl!
pa
del
telégrafo
y
teléfono,
diciendo
que
éste
se
halla
establecido
en
todos
los
Estados de
Europa,
ménos
en
dos,
por
cuya
razon
preguntamos
á
nuestro buen.
amigo
1\'1.
Bonel
se
sirva
decirnos
el
nombre
de
esos
dos
Estados
que
no
cita.
Al
hablar
del
teléfono
Bell
dice
que
es
lástima
sea
del
dominio
público,
por
una
equlvocaclon
en
la
fecha
de
la
patente,
tan
notable
aparato,
Nosotros
por
el
coutrarjo'l'
creemos
que
en
los
actuales
tiempos
ya
no
deberían
existir
los
privilegios
de
las
ideas
convertidas
bajo
formas materiales
por.
medio
de
aparatos.
En
cuestlon
de
patentes
de
invencion
deberian
imitar
todos
los
países
lo
que
se
hace
en
Sníza,
Reseña
luego
Jos
aparatos
productores
de
corriente
y
copia
algunas
cifras
sobre
íntensídad
Iumínosa
de
varias
lámparas
y
fuerza
absorbida,
con.las
cuales
uo
estamos
conformes,
pues
distan
mucho
de
ser
exactas,
Trata
luégo
de
las
compañías
eléctricas,
cltando
las
de
Inglaterra.come
sociedades
de
gran
porvenir,
sin
contar
que
allí,
como
en
otros
puntos,
se
forman
Sociedades,
no
para
explotar
las
invenciones
eléctricas,
sino
para
explotar
al
público
demasiado
inocente
que
reconoce
tarde
el
engaño.
El folleto
del Sr.
Bonel
contiene
importantes
noticias
que
seguramente
habrán
reportado
buenos
servicios
á
los visitadores
dI}
la
Exposlclon
celebrada
últimamente
en
Burdeos.
'
-Anales
del
Instituto
y
Observatorio
de
Marina
de
San
Fernando.
-
Obser
vaciones
meteorológicas,
por
el
dlrector
D.
Cecilio
Pujazon,
capitán
de
NavÍ0,
San
Fernando,
1881,
1882.-
Hemos
recibido
los
dos
grandes
cuadernos
que
contienen
las
,
j':
..
..
,.
CRÓN-ICA
·BIBLIOGRÁFICA.
observaclones
cdmpletas
correspondientes
á
los
años,
de
J879
y
1881. Los cuadros
es
tán
hechos por
el
personal
del
Observatorlo
,
-hajo
la
acertada
inspeccion
del
ilustrada
astrónsmo
jafe
de
l."
clase
D,
Enrique
Garrido;
encargado
de
la
Seccíen
de
Observa"':
clones.
En
el
cuaderno
pertenecíenre
al
año
de
1881
se
han
agregadc
varíes
cuadees
:
uno
que
presenta
para
cada
dia
del
año
el
número
de
horas
durante
las
cuales
ha
es
tada
el
Sol
sobre
el
horizonte
de
San
Fernando,
y
el
número
de
horas durante
las
cua
les
ha
bríllado
dicho
astro
segun
resulta
de
las
indicaciones
del
respectivo
aparato,
deduciéndose
de
este
cuadroque,
durante
el
año
1881
sólo
ha
habido
cinco
dias
sin
sol
en
San
'Fernando,
correspondientes
uno
al
25
de
febrero,
otro
al3
de abril,
otro
al
23.
de
octuhre
y
dos
al
mes
de
dlcíembre
en
los
dias
9
y
19.
Hay
otros
dos
nuevos
cuadros,
que
tampoco
existían
en
los
cuadernos
de
lós
año�
anteriores,
en
10s
que,
para
cada
dia
del
año,
al
lado
de
la
temperatura
medía del
aire
libre
á
la
sombra,
tomada
de
los
elementos
que
proporcionan
los
cuadros
mensuales,
.
se
da
la
temperatura
media
de
las
indicadas
por
los
termómetros
enterrados
respecti
vamente
á
0111,63
de
la
superficie
ejel
suelo
á
cubierto
y
á
1"',30
de
la
superficie'
Gel
suelo
al
aire
l¡i,)¡¡re.
Finalmente,
otro
cuadro
comprende
las
medias
peutédícas
-de
la
.presian
y
temperatura
del
aire,
deducidas tamhien
de
los
elementos
dados
en
los
cua
dros'
mensuales
-.
Como
se
ve,
cada
año
van
siendo
más
completos
é
interesantes
10s
cuadernos
de
observaciones
meteorológlcas
que
publica
nuestro
distinguido amigo
Sr.
Pujazon,
quien
en
los
momentos
actuales
estará
recogiendo
en
la
Habana,
en
vísperas
de
Sll
regreso
á
la
Península,
las
observacinnes
que
habrá
tornado
relativas
al
tránsito
de
Vénus
por
el
disco
solar,
y
cuya
expedicion,
costeada
por
el
Gobierno
español,
dare
mos
á
conocer
oportunamente á
nuestros
lectores.
Obras
recientemen.te
publicadas,
-
Everett,
J.
]J,
-
Unités
et
constantes
physíques
,
traduít
de
l'
anglais
par
J.
Baynaud.
un
vol.
ín-S."
de
XVI
-
'200
pa�.
París,
Gauthier-Villars,
1883.
Moneel,
Th:
du-
Détermtnatíon
des
éléments
de
construction
des
électro-aimants,
2·
édition,
vol.
in)2,
100
pag.
Gauthler-Ylllars,
1882.
.
_
Gustav
Glaser-de
Cew.�Die
rnagnetelektrischen
uud
dynamoelektrlsclien
Maschlne11
une!
die
sogenannten
Secundar-Battenen;
1
vol.
in
12
de
XVI-263
pago
con
54,
ñgu-
ras
intercaladas
'en
el
texto.
Wien,
Pest,
Lelpzig,
Hartleben,
4,
franca.
.,
Geoffl'0Y
Nevill.
-Hand
líst
of
Mollusca
in
the
índían
Musoum
Calcutta.
Part
I;
-Gas-
..
teropoda
8.
Calcutta.
Anderson,
John.
-
Catalogue
of
Mammalla
in
the'
indian
Mllseum.
8.
Calóutta,
P.uléo.ntologie
frullfuise
-
Terrwin
j
urassique
;
Ií
v.
56,
57;
Gastérepedes,
t.
nr;
pat"
M.
PJeHe.
-
Texte,
Ieuilles
22
a
25, atlas,
pl,
85
a
90.
Ecbinodermes
réguiiers
;
par
M.
G.
CQt�eall.:.__
Texte,
feuilles
27
a
29
du
t.
X;
seconde
parüe
du
Terraln
ju>
rassique;
atlas,
pI.
371
a
382,
8.
París
1883.
.
JI/ung'in,
L.-
Origine
et lnsertion
des
racines
adventives
et
modíficatio.¡;s
corré
latives
de
la
tige
chez
les
Monoeotylédones.
8.
París
1882.
,
Closu,
G.-Traité
de
Zoologie;
2.·
édit.
rranealse.
tradulte
ele
l'allemand,
sur
la
�.e
édltlon,
par
G. l\ioquin-Tandon;
fasc.
3.
8.
París
1883.
Rochebrttne,
A.-T.
de-Faune
de
la
Sénégambie:
Poissons.
8:París
1883.
Soporta.
-
A
propos
des
Algues
fossiles,
Ii!.
París
1882,
'
Roche,
B.-Le
clímat
actuel
de
MOlltpellier
comparé
aux
observations
du
síecle
.
dernier.
Ii!.
Mon�pellier·188'i!.
Glénard,
Jl.r.
-
'I'raltemen]
spéclñque
de
la
fiewre
typhorde
par
la
méthode'
d'u
']')]',
Brand
(de
Stettin);
8.
Lyon.
.
_ld.
-
Traitement
ele
la
üevre
typhoíde
par
les
bains
frolds;
8,
Lyon,
.
.
.
.,'
.
,�
,
..
CRÓNICA.
Id.
-
Valeur
antlpyrétique
de
l'acide
phénique
dans
le
traítement
de
la
fíevre
typhóíde.
8.
París.
Lauiorrois,
P.-J,
-
De
la
biochromatisation.
Expériences.
S.
Langres
1883.
lnostranzeff.
-
L'homme
préhistorique
de
l'áge
de
la
pi
erre,
sur
les
cótes
du
lac
.
Ladoga.
4.
S.'
Petersburgo
1882.
Tieghem,
Th.
Van.-
I'raíté
de
Botanique,
fasc.
VI.
p.
801
a
992,
in
·8.°,
París
1882.
Piétrement,
C.-A.
-
Les
chevaux
dans
les
temps
préhist.origues
el
hístorlques,
in
,8.°,
1883.
Gueltiot,
O.
-
Des.
véslcules
sémtuales,
Anatomie
et
Patologte,
i.n
8.°,
París
1883"
Husnot,
T.
-
Flore
analytlque
et
descríptive
des
mouses
du
uord-ouest
(enyiroIÍs'
de
Paris,
Normandle,
Bretague,
Anjou,
Maine)
in-S.",
París
1882.
CRÓNICA.
Nuestro
retraso.-
A
causa
de
la
huelga
de
Jos
cajistas
nos
hemos,
V¡'S�0
obli-:
gados
á
publicar
con
retraso
el
número
correspoudleute
al
10 de
enero;
pOT
dicha
circunstancia
y
con
objeto
de
ponernos
á
la
fecha,
damos
reunldos
íos
números
c1ellO
y
del
'21>.
Gracias
al
buen
método
y
orden
que
rije
en
la
Imprenia
Barcelonesa
conña
mOS
que
el
prl
mer
número
de
febrero
saldrá
casi
sip
retraso,
y
con
la'
puneualírlad
característica
de
nuestra
REVISTA
los
números
sucesivos.
RedacciÍon
de
la
«Crónica
Científica)l.
-
Algunos
de
nuestros
antiguos
colaboradores
han
pasado
á
formar
parte
activa
de
nuestra
Bedaccíon
,
contándose
principalmente
nuestros
queridos
amigos
ros
doctores
D.
Antonio
Rave
y
D.
Eugenio
Máscareñas
y
D.
Arturo
Bofill
,
quienes
se
han
encargado
de
las
secciones
de
física,
química
é
bístoría
natural
respectivamente,
'
"
"
Además,
nuestro
'buen
amigo
el
Sr.
Bofill
que
ha
compartldo
con
nosotros
por
e�
pacio
de
algunos
años
casi
todo
el peso
de
la
Redaccion
de
la
CRÓNICA
CIENTíF1CA,
tiene
el
cargo
oficial
de
Secretario
de
la
Redaccion
á
partir
del
1.°
de
enero
de
este
año.
Dentro
de
pocos
di
as
conocerán
nuestros
lectores
el
cambio
de
redacclon
estable
cido
en
la
Córte,
formado
por
personas
muy
acreditadas
en
el
mundo
cíentíñco.
Responsa:bilidad.
-
Como
hemos
dicho
otras
veces
y
por
lo
que
á
la
paTt�
olentífica
se
refiere,
la
Bedaccíon
deja
á
cargo
de
sus autores
la
responsabilidad
de
los
artículos
que
se
publiquen.
Las
bodas
de
oro
de
.J.
B.
Dumas.-
La
Academia
de
Ciencias
de
París
en
su
sesion
del
dia
11
de
diciembre
celebró
el
quincuagésimo
aniversario
de
la
recepclon
de
su
secretario
perpetuo
I\L
J.-B.
Dumas.
M.
Jamin,
en
nombre
de
los
compañeros
de
M.
Pumas,
'sus
alumnos,
sus
amigos
y
sus
admiradores,
le
ofreció
un
riquislmo
es-
'
luche
que
con
tenia
tres
medallas de
gran
módulo,
en
01'0,
en
plata
y
en
bronce,
cou
el
busto
del
ilustre
químico
francés.
«Ilabeis
llegado,
mi
querido
maestro,
decía
M.
Ja=
min,
al
grado
más
alto
de
gloria
á
que
puede
ambiolonar
un
sabio.
Cuando
se
reunen
tantos
trabajos
realizados,
causa
admíracíon
que
sólo
hayan
exigido
medio
siglo
de
vida,
y
admira
más
todavía
al
ver
á
su
autor
que
le
queda
aún
mucha
juventud
para
gas
lar.
-Esto
prueba
que
de
todas
las
pasiones
el
estudie
es
la
más
sana.
Vos
habels
sido,
mi
querido
maestro,
un
hombre
dichoso;
os
han
dado
bodas
las
glorias,
todas
las
recompensas
humanas
os
las
han
ofrecido
sucesivamente
y
vuestra
autoridad
se
ha
impuesto
á
todos
los
Gobíeruos.»
M
..
Dumas,
visiblemente
conmovido,
contestó:
«
Sr.
Presidente,
mis
queridos
compa
ñeros:
Desde
mis
primeros
pasos
en
la
vida
cientlfica,
la
Academla ha
sido
para
m�
el
,
objeto
.de
un
culto
tan
profundo,
que
no
puedo
recibir
sin
la
más
viva
emocion
el
ines
tlmable
presente
que
me
hace
y
con
el
cual
honra
el
fin
de
mi
carrera
......
•
x'
r'
CRÓNICA.
47
,
Yo
ne
esperaba
que
muchos
de
mis
coif;pañeros
quisieran
llamarse
hoy
mis
discí
pulas;
de
todas
lasdemostraclones
que
podría
.pretender
un
antiguo
maestro-;'
�e
ha,
encontrado
el
secreto
de
ofreoerle
la
más
preferida
para
su
corazon.
Quedo
confuso,
agradecido,
con
movido
..
,
...
Teneis
razan;
es'
preciso
honrar
el
profesoradc
;
la
pa)a'
bra
es
una
potencia,
porque
desde
lo
alto
de
su
cátedra
pública
el
pjofesor
cumple
una
mision
sagrada
Su
couvlcclon
leal
y
penetrante
presta
calor
á
los
corazones
y
conduce
las
almas
hácia
las
desinteresadas
regiones
del
ideal..
'..
'
Sr,
Presiden
be
y
vosotros
todos,
mis.
queridos
compañeros,
aceptad
de
nuevo
la
expreslon
de
mi
agradecimiento;
la
medalla
que
de
vuestras
manos
recibo,
será
reli
giosamente
conservada
por
mi
familia
como
el
más
querido
de
los
recuerdos
de
mi
existencia,
y por mis
descendientes,
como
el
título
de
nobleza
más
honroso.»
El
prem:i,o
Volta.-
El ministro
ele
Fomento
de
la
República
vecina,
censíde
rando
que
á
prínclpíes
del
siglo
se
callñcó
á
la
pila
de
Va
Ita
como
el
más
admirable
de
los
instrumentos
cíentifteos
,
y
que
merced
á
ella
se
han
hecho
graneles
progresos
en
todas
'las
eienclas,
ha
dispuesto
que
el
premio
de
cinc1.!Bnla
mil
francos'
creado
por
decreto
de
11
de
junio
del
corriente
año
en
favor
del
autor
del
descubrlmienjo
que
haga
que
la
electricidad
pueda
intervenir
CO'n
economía
en
una
de
las
siguientes
apli-'
caciones:
corno
orígen
de
calor,
de
luz,
de
accion
química,
de
potencia
mecániéa,"Cle
medios
de
Lrasmision
para
los
telégramas
ó
de
tratamiento
para
los
enfermos,
se
,otor
gne
Ó
conceda
en
diciembre
de
1887.
y
lleve
el
nombre
de
aquel
gran
físico.
Un
nuevo
midriático,-
La
hloscina
preparada
por
el
Sr.
Lanclesberg.
y
cris-
�
talizable
por
el
ácldo
yodhídrico
,
produce
cuando
se
instila
en
el
ojo
una
midriasis
muy
rápida,
siendo
su
accion,
bwjo
este
punto
ele
vista,
mucho
más
activa
que
la
de
la:
atrepíua.
La
saludan
))0
debe
pasar,
del
'l.
por
100,
pues las
soluciones
más'
fuer-:
tes.producen
síntomas
generales
,
como
la
insensibilidad,
el
vértigo
y
la
sequedad
He
garganta,
Por
otra
parte,
la
conjuntiva
tolera
bien
este
preparado,
áun
cuando
se
pro-,
1011gue
mucho
su
empleo.
.
Cj._
Expedicion
al
Pilcomá.yo.-
El
gobierno
argentino
ha
enviado
81;
el
va'por,
GlIarani
una
comlsíon
para
que
examine
la
poslblllrlaf
de
navegacion
en
el
Pllooma
yo,
encargando
al
mismo
tiempo
que
busque
Jos
restos
del
desgraciado
M, Crevaux
y
de
sus
compañeros,
Desde
Formosa
se
embarcará
en
dos
pequeños
vapores
remolca
dos
hasta:
la
confluencia
de
aquel
rio.
La
expedicion
va
á
las
órdenes
del
teniente
coronel
Fontana;
y
forman
parte
de
ella,
entre
otros,
Maguin, ingeniero
geógrafo;
,
,
Bittersbacher,
ingeniero
militar,
y
el
naturalista
Sr.
Gonzalez
Acba.
Canal
entre
el
Ontario
y
el
Erié.-
En
'1881
ha
quedado
abierto
á
la
ex
plotacion
un
canal
destinado
á
comunícar
los
lagos
ele
Ontario
y
Erié
por
.e"
lado
deL"
Canadá.
Su
construccion
ha
costado
60
millones
de
francos,
consiguiendo
establecer
la
navegacíon
regular
entre
ambos
lagos,
á
pesar
de
la
gran
diferencia
de
nivel
CJ,tH)
hay
del
uno
al
otro
y
que
hace
patente
la
gran
catarata
del
Niágara
;
el
desnive!
de
más
de
100
metros,
se
salva
por
25
esclusas
de
81
metros
de
largo,
13,5
de
anchura
y
t,2
de
calado;
la
longitud
total
de
la
obra
es
de
t2
kilómetros
desde
Port-Dalhoulsíe
hasta
Port-Colborne.
Este
canal,
que
se
llama
Welland,
está
alimentado
por
las
aguas
del
Gran-Rlver.
El
salicilato
de
alcanf�r,-
Se
obtiene
.este
nuevo
preparado
mezclando
6S'
partes
en
peso de
ácido salicílico
COIl
St
de
alcanfor.
Para
ello
se
ponen
el
alcanfor
y
el
ácido
en
una
cápsula
de
porcelana,
cuya
temperatura
se
eleva
hasta
cerca
de
90°.
El
alcanfor
y
el
ácido
se
convierten
en
un
líquido
que
tiene
la
apariencia
de
la
glice
rina
y
que
al
enfriarse
cristaliza.
Un
nuevo
alimento._
Segun
el
Cherniker
ZeUung
"
M.
Mül\er,
evaporando
el.
suero
en
el
vacío
ha
obtenido
un
producto permanente,
que
puede
conSeryal�Se
vanos
f
.•
�.'
"
'.
48
,CRÓNICA.
meses
en
el
aire
seco;
este
producto
pres�iita
propíedades
alimenticias
muy interesan
tes.
'M.
!\'lüllel'
cree
que
dicha
sustaucía
puede
ser
de
una
gran
utilidad'en-la:
pastele-
ría
y
.en
la
panadería,
y
hasta
médícamente
considerada
se
utlllzanla
como
un
exce."'
lente
azúcar
de
leche.
Generalmente
el
SUe1'O
que
se
recoge
en
las
fábrleas
de-que
d
se
:.;
da
á
los
ganados
ó
se
pierde
completaménte
;
sin
embargo,
come
contiene
'grandes
cantidades
de
sales
y
de
partículas
de
manteca
y
de
caseína;
setá
posible
utilizarlo
gracias
á
las
observaciones
de
l\'l.l\'liiller.
'
.
La
electricidad
en
el
Japon.-
Actualmente,
todos
los
establecimientos
pú-'
blicos
de
Yokohama
están
iluminados por
la
electricidad.
El
ferro-carril
eléctrico
de
Modling-Bruhl.-
Hé
ahí,
segun
el
Deuuche
Bahnzeitung,
algnnos
detalles
sobre
la
construccion
de
este
ferro-carril.
La
vía
tiene
un
metro
de
ancho,
con
pendientes
máximas
de
15
por
100
y
curvas
mínimas
de
trein
ta
metros.
La
velocidael
podrá
alcanzar
un
máximum
de 20
kilómetros
por
hora;
las
estaciones
estarán
provistas
de
aparatos
telegráficos
y
telefónicos.
Los
trenes
�starán_
compuestos:
cJe
tres
wagones
ele
18
asien
tos
cada
une
por
máq:udna.
Vino
de
naranja.-
Segun
el
Semi-tropic
California,
se
fabrica
en
este
país
vi
no
con
naranja
silvestre
de
la
Florida.
Mondado
este
fruto,
quitada
la
corteza
y
divi-
.,;
dído
en
dss
partes,
se
le prensa
en
aparatos'
que
impiden
el
paso
de
las
semillas
y
añádense
Iuégo
dos
libras
de
azúcar
blanco
por
cada
galon
de
jugo
de
naranja.
Des
pues-de
fermentado
este
líquido,
adquiere
un
color
de
ámbar
y
un
sabor
que
recuerda
algo
el
del
vino
del
Rhin,
percibiéndose
al
propio
tiempo
el
de
la
naranja.
Con-loa
residuos
puede
hacerse
vinagre.
Procedimiento
para
cortar
el-vidrio
por
la
electricidaa..-l\L
Fahdt,
de
Drescle,
corta
el
vidrio
de
la
manera
siguiente:
rodea
el
vaso
de
dicha
sustancia
.
coniun
hilo
de
cobre
unido
por
medio
de
dos
tornillos
á
los
polos
t;le
nna
balería
eléc
tri
ca.
El
hilo
se
pone
incandescénte
á
causa
del
paso
de
'la
corriente y
se
rompe
el
vídrio
de
'una
manera
regular,
bajo
la
accíon
del
caler
desarrollarle,
Indicador
automático
de
la
mas-ene,
de
lil,na
locomotor¡:t.
-
Un
sici
liano,
M.
Giacomo
teto
Vilo,
acaba
de
inventar
un
aparato
muy
sencillo
que
resuelve
completamente
las
dos
cuestiones
siguientes:
Indicar
en
cualquier
momento
al
maqui
nista,
con
un
error
posible
de
solo
diez
metros,
el
punto
en
que
se
encuentra;
llamar
la
atenclon
con
un
silbido
en
todos
los
pasos
donde
es
necesaria
una
vigilancia
especial.
Estos
resultadas
se
obtienen
por
un
sistema
de
ruedas
dentadas
y
por
un
cordon
que
se
desarrolla
como
la
cinta
de
papel
del
aparato
Morse.
Cuando
este
cor
don,
dividido
en
secciones
iguales
proporcionales
al
camino
recorrido,
está
en
el
pa-
,
.
raje
peligroso,
por
una
disposicion
especial
se
pone
en
movímíentota
cadena
relaclo
.nada
con
el
silbido
de
alarma.
La
langosta
en
la
isla
de
:Chipre."':'"
El
gobierno
inglés
da"
en
la
isla
de
Chlp
rej
uu
penique
y
medio
por
cada
libra
de
huevos
de
langosta.
Desde
el
mes
de
julio
de
1881
á
principios
de
}ebrero
de
1882,
se
han
llevado
á
las
autoridades
íngle-,
sas
y-
se
han
destruido
1,329
toneladas de
huevos
de
langosta,
cada
uno
de
los
cuales
es
de
menor
tamaño
que
la
cabeza
de
un
alfiler.
Es
difícil
en
nuestros
climas
formarse
una
idea
exacta
de
lo
que
es
la
plaga
de
las
langostas
en
el
01'iente.
En
un
viaje
que
uno
de
los
redactores
de
la
Reoue
Scientifique
hizo
al
Danubio,
hará
unos
treinta
años,
vió
un
vuelo
de
langostas
que
duró
varias
lloras y
que
producía
exactamente
en
el
cielo
el
efecto
del
humo negro
que
sale
de
una
chimenea
de
un
buque
de
vapor.
':{":.;'
.:
�
I
EL
DIRECTOR--'PROPIETARIO,
R.
Roig
y
Tor:res.
1"
Imp.
Bascelcneea;
Tapias,
4
.
••
�.
c.-w.
SIEMENS.-CONSERVACIOÑ
BE
La
ENERGÍA
SOLAR.
49
'SOBRE
LA
CONSERVACHJ�
riE
LA
ENERGíA
SOLAR
*;
NOTA
ElE,
C.-V¡7.
SiEMENS.
.
,
'
.�
-:"""i
No
sin
vacitacion
�presf'nto
a
la
Academia
una
nueva
defensa
de-
mi
hi�
pótesis
sobre
la-censervacion
,de'
la
energía
sara!'.
Terno
que
pare;&cá
¡
no
portuno
p01'
p<!Fte
de
un
Ilsieo
extraño
'
á
esta
eminente
Asamblea,
sostener
con
tanta
porfía
sus
ideas
contra
dos
de
sus
más
distinguidos
mir-mbros.>.
Espero,
con
todo,
que
los
Sres.
Faye
é
Hirn
dispensaráo
mi
insjsteucia
al'
tratar
de
demostrar
el
sentido
en
ql:le
se
equivocan,
segun
mi
errtender
,
sobre
alguna
de
l'as
leyes
y
condiciones'
ñsicas
en'
qué
me
he
apoyado
para.
sostener
mis
ideas
á
propósüo
de
-un
asunto'
que
(,anta
ha
Jlama(¡(Jo'ila>
ateneion
.d�)(j)s
fisicos
de
f1iversos
países.,
.
'>,,;',
�
M.
'Faye,
'en
su
.oontestacion
al
Dr.
Sprerer-Compt:
Bend.
clel··4�di(}je,r.J¡¡:
...
,
bre
de
Hl82
-
formula
contra
mi
hipótesis
dos
objeciones,
que..sd�l'e�ei:}I
admitidas=bastarian
á
destruirla
p0r
completo.
Segul1
el,
la
fller�'á
'é�ntd':"
f�lga'
que
se
eje�·ce.
en
el
ecuador
del
Sol,
no
pasaría
de
la
48�ÓO
parte"
dé
'<SlJ"
gravedad
ósea'
del
peso
en
la
su
pel
fioie
de
este
astro
;
de
manera
'«;)'u'ie
esta
"
fuerza
centrlfuga
no
bastaría
á
asrejar
al
espacio
Ía
materia
'Solar,
á
inénos
'
de
intervenir
una
fuerza
expansivabjpotética
análoga
á
la
que
p�rece
obrar
snbre la
cola
de
los
cometas.
.
-
\
'
Me
apresuro
á
afirruaf
que
reconozco
perfectamente
la
gran
superiOl'i-'
dad
de
lal
atra9cicJn
del
S0\
solúe
'su,
fuerza
con
triCuga,
cu
ya
intensidad,
segun
mis
.cáloulos,
seria
46,800
veces
mas
débil,
y
que
no
hago
i¡Dter�eni,j'
más
fuerza
expansiva
que
la
qlle
podemos
comprobar
experimentalmente
en
nuestros
laboratorios.
A fin
de
poner
en
evidencia,
quizás
con
mayor
Claridad
de
lo
que
he
he
cho
hasta
aquí,
el
origen
de
la
poderosa
corriente
cenuifuga,
que
considero
.
consecutiva
á
la
existencia
de
UQ
medio
-material
flúido,
por
más
rm'f'I'aelü
que
sea,
examinaré
Jo
que
sucedería
en
un
tubo
encorvado'
en
ángulo
recto
que
pasase
ROl'
el
ecuador
,
por
el
centro
y'por
uno
de
los'
polos
del
·$01,
Y".,
cuyas
dos
ramas.se
extendieran
'indefinidam:ente
en
el
espacio.
La
'aocion
'
de
la
gravedad
s0lm'
sobre
la
materia
contenida
en'
las
dos
ramas
deeste
tubo
tendria
ptlr
efecto
darle,
segun
la
le�
de
Marioue
,
la
misma
den
sidad
en
puntos
situados
á
la
misma
distancia
del
centro
del
Sol
y
c�\lenta
dos
á
igual
temperatura.
Supuesto'
inmóvil
el
tubo,'
todo'
crecimie¿-to
�le-'
mental
de
la
longitud
de
la
cóluna
de
m'ateria
en
una:
de
las
ramas,
á
la
distancia
R
del
cenuo
del
Sol,
quedará
equilibrada
por
una
variaoion
seme
jante
en
la
otra
rama.
Por
el
contrario,
si
,5e
supone
que
la
rama
ecuatoriale
del
tubo
es
arrastrada
pOI'
la
rotación
del
Sol,
el
equilibrio
de
las
presiones
1
"'"
•
Dada
la
importancia
de
este
asunto
y
la
e
le
vacio
n
que
ha
a
o.mzado la
polémica
eu
e�seno'
de
la
Acadl:nri'a
ele
�jencias
ele
Pa
rrs,
publlcareruos
con
Iadebnta
extcn
siuu
lo
más
IHltáhle"\lue
se
diga
sobre
el
particular.
Nuestros
lectores
pueden
seguir
.el
curso
de
la
discusión
consuuando
la
CnÓJ.1JCA
CIEJjTíFICA,
tomo
V,
pági'nas
022,
M3,
046,
574,
091
Y
091.
.'
'
CnóN.
ClEliT.
To!1O
VI.-NÚM.
121.-10
FEDRIlRO
'188'•
-,
'
.
'
."
-
..
,,'
..
50
C.-'V.
SIEMENS.
------------------------------------------�-------------�
hácia
el
centro
de
este
quedará
destruido
inmediatamente
y
las
dos
varia
ciones
á
la
distancia
R
no
se
equilibrarán
;
pues
la
materia
de
la,r·a'l'na
€cua-.
torial
arrastrará
por
su
movimiento
oentrifugo
la
de
la
rama
polar
hacia
el
�.\
contro
del
Sol.
La
materia
así
desalojada
en
las
dos
.ramas
del
tubo,.
que-
dará
al
punto
reern
plazada
por
materia
intersideral
sorqetida
á
las
mismas
acciones
motrices
y
á
las
mismas
perturbaciones
de
equilibrio
que
harían
avanzar
algo
más
en
igual
direccion
á
la
coluna
de
materia
del
tubo.
Ejer
ciéndose
la
propia
causa
de
destrucción
del
equilibrio
de
una
manera
con
tinua
y
para
todos
los
valores
que
tuviese
R,
se
estableceria
forzosamente
una
corriente
de
materia
sideral
dirigida
al
centro
del
Sol
poi,
la
rama
polar'
del
tubo
y
proyectada
desde
este
centro
al
espacio
por
la
rama
ecuatonal.
La
gravitacion
solar
determina
la
densidad
de las
colunas
gaseQsas
en
ambos
brazos
del
tubo
por
igual,
sin
impedir
su
salida;
potel
'Contrario,
cuanto
luayor
BS
la
densidad
debida
á
la
gravitacion
solar,
tanto
más
con
siderable
es
la
accion
de
la
fuerza
centrífuga
sobre
la
coluna
de
gas
y
con
tanta
mayor
energía
determina
la
salida
de
materia
por
este
tubo
hipotético.
No
es
necesario añadir
que
lo
que
se
ha
demostrado
para'
el
espacio
li
mitado
de
este
tubo
es
aplicable
también
á
toda
materia
libre
que
se
extien
de
del
Sol
hácia
el
espacio,
siguiendo
direcciones
polares
y
ecuatoriales,
y
que
debe
estimarse.
la
cantidad
de
materia
así
puesta,
en
circulacion,
par
dos
factores:
su
velocidad
tangencial
al
ecuador
solar
y
la
inmensidad
de
la
extension
de
esta
region
ecuatorial.
Dicha
corriente
,
dirigiéndose
al
espa
cio,
se
repartiría
por
superficies
cada
vez
más
extensas;
su
seccion
de escape
adquiriria
sin
cesar
mayor
magnitud,
de
manera
que
extenderia
gradual
mente
su
velocidad
de
radiacion,
á
medida
que
la
densidad
de
su
materia
se
aproximase
á
la
del
medio
interestelar
donde
se
mueve
todo
nuestro
siste-:
ma
solar
y
en
el
cual
acabaria
por
difundirse
y
perderse,
como
en un
océano
sin
límites,
tan
luégo
como
su
energía
de
movimiento,
actual
ó
ciné
tica,
se
hubiese
convertido
en
energía
potencial
ó
en
presiono
Esta
energía
.'
potencial
ó
presión,
afectando la
materia
en
el
espacio,
sirve
para
engen
drar,
por
unaaceleracion
gradual
de
materia
atenuada
y
renovada
sin
cesar
la
corriente
ga$eosa
hácia
los
polos
del
Sol,
corno
en
el
caso
de
nuestro
tu
bo
hipotético,
Hay
que
considerar
la
rotacion
del
Sol
corno
la
energía
de
que
deriva
la
continuidad
de
dicha
corriente;
pero,
si
se
considera que
esta
llega
á
;.
la
superficie
uel
Sol
con
cierta
velocidad,
se
ve
que
el
astro
no
debe
darle
más
que la
impulsión
necesaria
para efectual'
su
desviacion
ó
cambiar
el
sentido de
su
movimiento
y
vencer
las
resistencias
de
sus
roces
intermole
culares.
La
segunda
ley
de
la
Termodinámica,
tal
como
la
han
explicado
Clausius
y
Hankine
,
se
aplica
al
'desarrollo
de
esta
accion
mecánica
,
en
el
sentido
de
que
al
efectuarse
aquella,
debe
originarse
un
descenso
de
cierta
cantidad
de
calor solar
de
un
potencial
elevado
á
otro
más
bajo;
pero
como
"
I/!.'
•
••
'*
•
"
..
l.,
..
Ji',"
"
_,,.o..
,
CONSÉRVACION
DE
LA
ENERGÍA
SOLAR.
.
,
51
,"
"
"'�.,
.'
.
.,
el
trabajo
mecánico
que
debe
gastarse
para
origiuar
y
conservar
esta
cor-
-
riente
es
muy
débi,l
comparado
con
la
energla
química
de
la
disociaoien,
>I!
fenómeno
al
cuai
ne
puede
aplicarse
la
segunda
ley
de
la
Terrncdinámiea,
el
enfriamiento
del
Sol
correspondiente
á
esta
produccion
de
trabajo
debe
ser
relativamente-
.retlucido
;
puede
suceder
que
esté
compensado
por
la
oontraccion
del
Sol,
cuya
inmensa
energía
ha
sido
demostrada
por
Helm-'
holtz,
ó,
por la
caida
de cuerpos
planetarios,
como
han
dicho
Mayer
,
Wa
terston
y
sir
William
Thomson;
este
calor
puede
finalmente
restituirse,
del
interior
del
Sol,
por
corrientes
de
oonvexion.
Es
interesante
notar
que
esta
accion
mecániea
del
Sol
se
efectúa
sin
el
menor
gasto
posible
de
calor
solar,
puesto
que
el
descenso
de ternperatu
ra
t-tí
qlle
oaraoteriza
la
ecouomla
de.
toda
rnáqu,irw
cal6rica,
se-eleva
á
unos2930°,
mientras
que
el
mayor
descenso
de
temperatura
de
que
dis!ilf)-r
nemes
por
nuestras
máquinas
'd�
vapor
no
excede
en
mucho
de
130'°.
M.
Fave,
refiriéndose
á
las
investigaciones
del
Dr.
Spcerer
y
á
sus
pro
pios
estudios,
tan
importantes,
sobre las
desviaciones
irregulares
de
la
lati
tud
heliocéntrica
de las
manchas
del
Sol,
hace
notar
que
sir
John
Herschel
se
equivocó
atribuyendo
la
existencia
de
estas
manchas
á
una
corr
iente
so
lar
ecuatorial,
debida
al
aplanamiento
polar
de la
atmósfera
del
Sol.
Acepto
la
opinion
de
M.
Faye,
segun
la
cual
solo
puede
atribuirse
á
una
corriente
ecuatorial
inapreciable,
dada
la
dopresion
,
tan
débil, de
los
polos
del
Sol;
pero
Il?e
incline
á
creer
que,
si
sil' John
Herschel
hubiese
tenido
la
idea
ele
lá
existe;cia
de
una
corriente
polar
de
materia
en
extremo
I'arificada
que
se
originara al
exterior
de la
atmósfera'
del'
Sol,
las
deducciones relaeivas
al
ol'Ígen
de
las
manchas
hubieran
estado
conformes
con
los
hechos
de
!lb
servacion.
E!:J
nuestro
globo
terráqueo
hallarnos,
por
otra
parte,
condiciones
aná
logas
á
las
que
mi
hipótesis
snpone
existir
en
el
Sol,
pero
aquí
están
en
órden
inverso,
formando
'una
corriente
ecuatorial
de
aire
atmosférico
ca
Ientado
y
dilatado.
Esta
corriente ecuatorial
de
vientos
alisios
origina
en'.
nuestras
latitudes
los
ciclones,
Guya
aproximaeion
á
las
costas
del
Oeste
nos,
_
viene
€lon
frecuencia
anunciada por
íos
partes
telegr:ilficos
de
Ál'Iléri'ca
...
Ta-
I
les
corrientes
en
forma
de
torbellino
experimentan
algunas
desviaciones
al
atravesar
el
Atlán�i(w;
pero
segun las
leyes
de
los
torbellinos,
sigue!J'fprzo
samente
en
direccion
hácia
el
Este,
de
modo
que
si
se
les
pudiese
observar
desde
un
punto
del
espacio,
parecería
que
giran
en
torno
de la
Tierra
en
unas
23
horas
aproximadamente.
La
corriente
que
supongo
en
la
atmósfera
solar,
dirigida
de los
polos
al
ecuador,
produciria
allí
ciclones
que
marcha;",
sen
en
una
direccion
opuesta,
en
clilyo
caso
parecerian
girar
en
tOl'110
del
astro
en
su
mismo
sentido
y
en
27
dias
en
vez
de
25.
Sus
desviacieaes
en
'la
latitud
besiocénu-ica
quedarían
influidas
f!C'l('
la
cerriente
0(>'iginal
dil1ig_id�
.
hácia
el
ecuador
y
por
su
propia
accion
giratoria,
más
intensa
aún
en
la
:;'
•
pesada
atmósfera
de
vapores
metálicos del
Sol,
cuya
aeoien
les.
inolinaria
hácia
los
polos.
Si
se
me
exige
fJoe
explique
esta
última
accion,
diré
éjUe
la
atribuYo.a
i::"
la
circunstancia
de
que
ocupando
por
ejemplo
un
ciclnn
1°
de
espacio
en
el
30°
de
latitud,
al
avanzar
latitudinalrnente,
tendria
"ff\le·no·s
materia
que
:.¡.
desalojar
por
la
parte
de
los
polos
donde
el
diámetro
solar
es
menor,
qU€l
por
la
parle
del
ecuador
en
que
esle
diámetro
es
de
mayor
dimensiono
En-
contrando
menor
masa
que
desalojar
en
el
pequeño
espacio
de
su
,Iorbc-
s:
lIino
dirigido
hacia
el
polo,
y
por
consiguiente
menor
resistencia
por
esta
parto,
el
ciclon
tenderá
naturalmente
á
dirigirse
hácia
el
polo.
La
impor-
tanr-ia
relativa
de
las
dos
fuerzas
que
obran
sobre
el
ciclon
dependerá
pw
bablemente
de
la
profundidad
hasta
la
cual
se
sumerge
le_!:'
10ls,
vapores
metálicos
inferiores
-ó
sea
de
la
dimension
de
la
mancha-
y
de
su
distan-
cia
angular
del
polo.
Semejante
tendencia
aumentana
necesariamente
con
el
grado
de
la
latitud
solar,
lo
que
daria
racional
explicacinn
á
la
impor-
tante
observacion
del
Dr.
Spcerer
,
segun
la
cual
las
manchas
situadas
en
latitudes
elevadas del
astro,
tenderían
háoia
Jos
polos
,
mientras
que
las
si,
ruadas
en
las
regiones
ecuatoriales
sé
dirigirian
con
preferenciaal
ecuador.
Seria
importante
averiguar
si
entre
las
manchas
colocadas
en
una
misma
latitud, las
más
profundas
Ó
mas
extensas
se
dirigen
con
preferencia
á
los
polos,
y
las
menores
Ó
menos
peneaantes
,
hacia
el
ecuador
.
.
�i
el
retardo observado
en
1&
fotosfera
solar
proviniese
de
un
trasporte
brusco
Jo materi» desde
un
radio
solar
da
Jo
a
otro
rrwyor,
ciertamente
que
este
retardo
no
podria
ser
menor
en
el
ecuador
que
en
los
polos,
y
no
habria
razon
alguna
aparento
para
que
la
distribucion
de
las
manchas
en
los
polos
y
hasta
en
el
ecuado�'
no
fuese
la
misma
que
en
las
regiones
intermedias.
Admitiendo
que
la
atmósfera
inferior
del
Sol
estuviese
constituida
pOI'
vapoFes metálicos
comparativamente
pesados
y
de
una
elevada
temperalu
'ra,
10<;
ciclones
tendrían
por
efecto
atraer
la
materia
fotosférica
hácia
la
chimenea
ele
su
torbellino:
allí
tendria
lugar
ele
tlll
modo
indudable
la
di.._.
sociacion
solar
a
que
alude
M.
Hirn,
originando
al
principio
una
<de:f'lresi0n
local
de
temperatura
que
produciría
una
apariencia
de
somhra,
y
despues
una
aocion
ex
plosi
va
engenel
rada
pOI'
una
el
isminucion
temporal
de
presión
en
el
interior
<le
la
masa
solar
y
á
gran
profundidad.
De
esta
manera
se
�
explicarían
las
apariciones
de
corrientes
de
luz
viva
en
el
fondo
negro
de
la
mancha,
poes
por
do
quier
la
materia
disociada
alcanzase
de
nuevo
una
temperatura
suficiente,
se
renovaria
su
comhustion.
Estoy
dispuesto
á
admitir
con
M.
Him
que
pueden
producirse
'rediso
elaciones
en
la
supéa'Iicie
misma
del
Sol;
pero
la
produccion
final
de
calor
debida
á
las
corrientes
cenuípetas
y
centrífugas
que
yo
s,llpongo,
debe
re;_'
,
soltar
determinada
pOI'
el
estado.qutmico
de
lá
materia
de-
estas corrientes
52
C.-\V.
SIEi\IENS.
CONSERVACION
DE
LA
ENERGÍA
SOLAR.
53
a
su
entrada
en
la
fotosfera
y
á
su
s,alida,'
sin
que
'los
cambios de
estado
iiiterrnedios
tengan
otro
resultado
que
ocasionar
perturbaciones
locales
sin
afectar
el
'balance
final
de
causa
y
efecto.
Contra
la
validez
de
mi
hipótesis
formula
M.
Hirn
dos
objeciones
dis
tintas,
que
il3telHa.ré
refutar.
A€lmiro,
como
€ll,
la
ingeniosidad
y
grande
interés
de las
investigacio
nes
de
M.
Lángley
«
sobre
la
temperatura
del
Sol»
publicadas
en
las
actas
de
la
Americaú
Academy
of
A-rts
and
Scienee»
del
mes
de
mayo
de
�
879,
pero
difiero
en
algunas
consecuencias
que
deduce
de
las'
mismas.
Acepto
p0r
completo
la
conclusion
de
M.
Langley
de
que
«
las
determinaciones
de
M.
Violle
ql!le
dan
para
la
temperatura
de
la
fotcsfera
la
cifra
de'HíOO°
son
un
resultado
demasiado
exiguo
y
q�16
se
puede
demostrar que
esta
tempe
ratura
es
indudablemente
superior
a
1800°
quizás
con
mucho
exceso.
»
Ad
mito
también
con
M.
Langley
que
la
intensidad
de
calor
de
rad'iacion del
.:
S�l
debe
ser.
unas
cien
'veces
al
menos
superior
a
la
del'
platino
en
fusion;
pero
haciendo
la
salvedad
que tambien
hace
él,
de
que
na
creo
que
tan
considerahle
radiaciou
su
ponga
una
tem
peratura
demasiado
SH
perior
a
.
su
mínimo
de
180(i)°.
M.
Langley
,
en
sus
experimentos
de
calorimetria
cuantitativa
,.
compara
la
fotosfera
gaseosa
á
una
superficie
bl:illante
y
nítida
de
este
metal
Iundi
do,
sin
tener
absolutamente
en
cuenta
la
importancia
del
factor
m
de la
fóvllll!lla
de
'DI!¡,J.O�fl'g
y
Pelito
M.
Langley
no
intenta
tampoco
establecer
la
ley
que
determina
la
relación
entre
la
radiacion
caloriíica
y
los
aumentos
d,e
'las
temperaturas.
Haré
notar
aquí
que
la
temperatura
de
'2800°
a
que
he
podi
'do
llegar
segun
mis
cálculos,
es
superior
precisamente
en
10000
al
míni
mum
de
M.
Langley,
cuya
diferencia
estrmo
del
todo
suficiente
para
artno-'
nizar
SlJS
observaciones
con
las
mias,
Sir
William
Thomson
,
clJya
opinion
en
este
asunto
no
puede
menes
de
interesal'
a
todos
los
físicos,
se
expresa
en
una
memoria
reciente
«
sobrelas
medidas
fotornétricas»
presentada
a
la
Phiiosophical
So
cie
ty
,
en
los
si
-:
,.¡;
guientes
términos:
«
En
1878
Rosetti
encontró
que
la
temperatura
del
Sol
debiaser
de
unos
9(i)OO°,
pero
el
valor
mas
probable
que
se
ha
asignado
a
esta
teosperaiura.es
s€gllr'ámcnte
el
de'
unos
300(1)"
propuesto
por
el
docto!'
C.-W.
Siemens.»
'�¡
.
Estoy
del
todo
dispuesto
á
.adrnitir
con
M.
Hirn
y
de
conformidad
con
las
investigaciones
de
Clausius
,
que
la
temperatura
de
un
foco
de
calor
ja�
mas
puede
exceder
á
"la
de
la
superficie
de
la
cual
esta
energía
radiante
emana:
sin
duda
qué
la
temperatura
producida
en
el
foco
de
un
espejo
P:¡l
rabéiioo
dirigido
hácia
el
disco
del
xol
ri·o
puede
exceder
de la
tempe-
.
raturá
de
este
astro
,
pero
puede
aproximársele
mucho
mas de
loque
M;
Hirn
parece
dispuesto
á
admitir
con
tal
que
el
espejo
esté
construido
.con
mucho
esmero,
sea
suficientemente
grande
y
esté
colocado
á
una
c@�-
54
C.-W.
SlE,MENS.-GONS·ERVACION
DE
LA
ENERGÍA
SOLAR.
siderable
altu-ra.
Esta
cuestión
ha
llamado
mi
atencion
en
gran
manera,
por
cuyo
motivo
oonstrui
hace
algunos
años
un
helióstato
provisto
de'un
exce
lente
espejo
parabólico
plateado,
de
o=,
18 de
diámetro,
situado
en
mi
casa
de
campo
de
Tunbridge
Wells,
a
una
altura
de
unos
160m
sobre
e,l
nivel
del
mar.
Mi
principal
objetivo
era,
probar
si
podia
producir
la
disociacion
en
el
foco.
de
este
espejo,
en
que
la
temperatura
era
tal,
que
una
punta
de
carbon
dirigida
al
mismo
desde
un
agujero
se
volvia
de
pronto
vivamente
luminoso
así
que
alcanzaba
al
foco,
pero
no
mas
de
lo
que hubiera
sucedido
en
un
arco
eléctrico
de
débil
potencia.
Uno
de
mis
experimentos
consistió
en
dirigir
una
llama
de
gas
del
alum
brado
al
foco de
dicho
espejo,
con
el
fin
de
retardar,
sin
suspenderla,
por
efecto
de
los
poderosos
rayos
del
Sol,
la
combustion
del
gas.
El
efecto
pro
ducido
rué
en
realidad
semejante
al
que
se
observa
en
mis
hornos
regene
'radores
de
calor
empleados
para
la
fabricacion
del
acero
dulce
ó
del l�ierrtl
fundido.
En
tales
hornos
el
metal
alcanza
a
corta
diferencia
la
misma
tem-'
.
peratura
que
en
el
convertidor
de
Besserner
,
mientras
que
la
parte
supe
rior
del
reverbero
por
encima
del
metal
líquido
alcanza
una
temperatura
mucho
mas
elevada,
porque
el
calor
de
la
llama
se
comunica
al
metal
a
través
de
una
espesa
capa
de
escorias.
Es
111Uy
interesante
observar
que
cuando
tales
hornos alcanzan
su
mayor
temperatura,
la
llama
presenta
en
ellos
una
coloracion
francamente
azulada,
quedando
considerablementedis
minuida
la
combustion
por
un
estado
de
disociación
parcial.
Las
paredes
del
horno,
que
son
de
sílice
pura,
alcanzan
necesariamente
casi la
misma
temperatura
que
la
llama;
empero,
si
se
abre
la
puerta
del
horno
cerrando
al mismo
tiempo
el
paso
del
gas,
se
manifiesta
al
instante
una
dlsminucion'
extraordinaria
de la
€nergia
radiante
que
indica
hasta
qué
punto
la
atmós
fera
gaseosa
incandescente
es
superior
en
energía
radiante
a
la
sustancia
re
fractaria.
Sólo
por
medio
de
mi
horno
eléctrico
he
podido
obtener
efectos
calori
fiC05
superiores
a
los de
mis
hornos
regeneradores
de
gas,
y
creo
intere
sante
llamar
sobre
ellos
la
atención
de
la,
Aeademia.
Con
dichos
hornos
y
por
medio
de
una
corriente
de
250
a
300
ampéres,
he
podido
fundir
,4kg
de
platino
en un
cuarto
de
hora,
principiando
la
operacion
con un
crisol
frio.
Deseando
continuar
los
experimentos
sobre
fusion
eléctrica,
he
obtenido
el
concurso
de
mi
amigo
el
profesor
Huntington
en
una
serie
de
investigacio
nes
cuyos
resultados
he
comunicado
a
la
seccion
de
Química
de
la
Asocia
cion británica
y
al
meering
Southampton
en
agosto
último
y
que han
sido
publicados
en
el
Engineel'
del
8
de
setiémbre
l.
La
dificultad
de'
aplicar
este'
horno
á
las
operaciones
prácticas
de
la
me
talurgia,
se
debe
principalmeote
á
¡¡¡ue
durante
la
fusinn
gran-parte
del
»
"
1
Se
encontrará
una
descr
ipcion
completa
de
los
crisoles
eléctricos
en
mt
f01let0
"El
gas
y
la
electricidad
como
agentes
de
calor»,
publicado
en
las
/lctlICtlités
Scienti(iques
de
1II.
Gauthier-
Villars
.
•
,.".,
"
..
ECONOl\ll'ZADOR
Llt,L
ALUMÉRADO
ELÉCTRICO
..
55
metal
ó
de
la
materia
sometida
á
este
método,
se
volatiliza
y
escapa
con
gran
violencia
á
través:
de
las
menores
rendijas
de
la
cámara
cerrada
del
horno.
Asl
es
que
en
uno
de
los
experimentos,
.un
peso
de
300
gr
de
cobre
sólo
dejó
en
el
fondo
del
crisol
�1gr
des
pues
de
un
tratamiento
de
media
hora:
el
resto
llenaba la
sala
bajo
forma
oe
un
vapor
espes<!l
difícil
de.con
densar.
La
temperatura
del
foeo
estaba
prácticamente
limitada
por
el
punto.
en
qll'e
hasta
las
materias
más
refractarias,
tales
como
el
tungsteno,
pasan
al
estado
gaseoso.
Del hecho
de
qt:le
la volatilizacion
de
los
metales
se
pro'-
.
duce
ánte�
de
su
fusion
completa,
he
deducido
que
su
témperatura
de
va�
porizacion
es
Jil1Uy
poco
superior
á
su
punto
de fusiono
'
POI'
lo
q¡le
concierne
á
la resistencia al
roce
de los
medios
muy
rare
factos,
M.
Hirn
considera
necesario
atenerse
á
la
densidad
infinitamente,
.
débil
de
Ol¡g
000
OOQ
000
0(')00001,
mencionada
en
su
comunicacion
prece
dente.
Tal
grado
de
atenuacion
bastaría
no
obstante
á
la
realizacion
de
mi
hipótesis,
con
tal
que
se
haga
extensiva
á
una
distancia
del
Sol
igual
á
la
de',
•
Neptuno
ó
Urano;
sin
embargo,
pronto
espero
demostrar
de
la
manera
más
concluyente
que
la
resistencia
opuesta
al
movimiento
de los
planetas
por
este
medio
seria
infinitamente
superior
á
la
resistencia
real
de
un
m()dio
�iJ'¡¡Fe
é
indefinido,
si
se
calcula
aplicando
las
fórmulas
ordinarias
de
la
'Ba-
.
listica.
M.
Fronde
no
ha
negado,
y
yo
estoy
léjos
de
desconoeerlo
,
la
gran
resistencia
al
roce
que
debe
encontrar
en
el
aire
un
proyectil
de
pequeñas
dimensiones
Ó
1'0s
meteoritos
qtle
penetran
en
nuestra
atmósfera
con una
velocidad
considerablemente
acelerada
por
la
auaccicn
terrestre;
pero
re
sulta
á
la
vez
de
la
teoría
de las
líneas
de
corriente
de
Froudey
de
mis
propias
observaciones
sobre
las
placas
de
anemómetros
de
grandes
y.pe
queñas
superficies,
que
la
resistencia
opuesta
por
un
medio
indefinido
y
libre
al
paso
de
un
cuerpo
de
gran
volúmen
ó
de
gran
superficie
aumenta
más
en
proporcion
al
desarrollo
de
su
contorno
que
á
su
superficie.
Puedo
añadir
que
las
observaciones
más
recientes
de
MM.
Fowler
y
Bower
en
el
Friih-o]
Forth.
confirman
las
expuestas
en
mi
última
comunicacion.
Espero
poder-pronto
presentar
algunas
pruebas
experimentales
de
la
validez
de
mis
hipótesis
por
medio
me
un
aparato
que
estoy
aetualrnente
construyendo
..
ECONOMIZADOR
DEL
ALUl'vlBRADO
ELÉCTRICO.
.;
I
Cuando
en
un
circuito
están
colocadas
varias
lámparas
ó
bujías
eléctri
cas,
sucede
que
al
apagarse
une
ó
más
focos
disminuye
la
resistencia
del
circuito
de
una
manera
proporcional,
y
las
otras
lamparas
que conti=
.
núan
funcionando
se
calientan
demasiado,
inutilizándose
con
frecuencia
...
algunos
de
sus
órganos.
Para
evitar
este
inoonveniente
es
preciso
inerodu
cir
en
el
circuito,
en
vez
de
cada
uno
de
los
focos
extinguidos,
una
resis
tencia
i�ual
á
la
suya
;
en
este
caso'
no
hay
modificacion
en
la
corriente.
...
56
ECONOMIZADOR
DEL
ALUMBRADO
ELÉC'J''RICO.-
respecto
de
las
otras
lámparas,
concentrándose
en
dicha
resistencia
todo
el
calor
que
ántes
se
convertia
en
luz.
Esta
resistencia
en
el
circuito
no
im
plica
economía
alguna
en
e.l
motor;
el
gasto
de
fuerza
es
el.
mismo
para
una
lámpara
encendida
que
para
otra
que
no
lo
esté,
pues
el
calor
qlle
.
condensa
la
resistencia
es
originado
por
el
mismo
trabajo
de
la
máquina.
r·
En
el
alumbrado
por
gas
no
sucede
lo
mismo:
el
gasto-del
consumo
es
tá
en
razon
directa
del
número
de
mecheros
que
arden
y
para
obtener
igual
economía
con
el
alumbrado
eléctrico deberla
contarse
con
un
aparato
<lue
permitiera
regular
automáticamente
la
velocidad
de
la
máquina,
con.
auxilio de
la
misma
corriente.
El
aparato ideado
por
Latehinoff
y
repre-
II
A
+
.jJ
-'
/
��-.
----�
/
.
,�-
..
Fig.
6.-
ECONOMIZADOR
DEL
ALUMBRADO
ELÉCTRICO.
..
sentado
por
la
figura
6
consta
de dos
ruedas
locas,
de
forma
oónica
,
By
Cique
reciben
se
movimiento
de
una
lencera
rueda
igualmente
eomca,
comunieando
con
el
motor
por
medio
de
la
de la
cerrea
de
rrasmisioa
adap
tada
á
la
polea
K.
Cada
una
de las
ruedas
B
y
C
puede
fijarse
al
eje
con
auxilio
de la
pieza
0, que
se
desliza
á
lo
largo
del
eje,
en
cuyo
caso'
el
eje
empieza
á
girar
en
el
mismo
sentido
que
la
rueda
correspondiente,
bajando
ósubiendo
el
la
tuerca
L,
que
recorre
11
lo
largo
del
eje
sin
poder
girar,
y
obra
sobre
la
palanca
H
de
la
llave
de
admisión
de
Yapor
A.
El
movimiento
de la
tuerca
L
puede
utilizarse
de
otro
modo,
por
ejemplo
para
hacer
variar
la
cantidad
del
vapor,
para
alejar
más
ó
menos
la
bobina
del
campo
magnetico,
para
introducir
cierta resistencia
011
el
circuito
de
la
excitatriz
cuando
se
emplean
máquiaas
de
corrientes
alternativas
.
•
La-
pieza
O
está
dirigida
,pOI'
un
electro-irnan
F
y
por
un
resorte
anta�
•
'.
ECONOl\1IZADOR
DEL
ALUMBRADO
ELÉCTRICO.
genista
G;
cuando
es
atraída
la
armadura
E,
la:
palanca
M
rueda
ú
osci
la
sobre
el
suporte
1),
cuya
curvatura
está
calculada
de
tal
modo
li[ue
sea
estable
el
equilibrio
entre
el
irnan
'y
el
resorte.
Si
la
palanca
M
girara
al
rededor
de
un
eje
fijo,
ia
armadura
ocuparia
constantemente
una
de
sus
posiciones
limites,
porque
una
vez
la
atracción
empieza
á
manifestarse,
se
gll�ria
aumentando
gradualmente
á
causa
de la
aproximacion
de
la
arma
dura
hácia
el
iman,
de
manera
que
aquella
deberia
en
todo
caso
alcanzar
su
posicion
más
baja.
La
curvatura
del
suporte
tiene
por
objeto
disminuir
.el
brazo
de la
palanca
á
medida
que
la
armadura
se
aproxima
aliman.
El
electro-iman
,
como
habrán
comprendido
nuestros
lectores,
está
animado
por
la
misma
corriente
que
produce
la
luz.
Los
polos
de la
máquina
dina
mo-eléesrica están
representades
en
la,
fjgUl'a.
mencienada
por
10('
sig-
nos
-+
Y'-'
Admitamos
que
se
encuentren
en
el
circuito
varias
lamparas
Siernens,
¡.JQr
ejemplo,
y
que
el
resorte
G
esté
convenientemente
regulado;
si
apagamos
una
de
las
lámparas,
se
debilita
la
corriente,
el
electro-imán
atrae'
su
ar
madura
y
fija
la rueda
B
al
eje.
Entónoes
la
tuerca
L
empieza
á
levantarse
y
se
cierra
la
espita
de
atlmision
hasta
que
disminuye'
la
velocidad
de
la
máquina
recobrando
la
corriente
su
fuerza
normal,
en
cuyo
caso
la
arma
dura
se
levanta
y
la
pieza
O
se
coloca
entre
las
dos
ruedas
sin
tocar
a
la
una
ni
á
la
otra;
entonces
la
espita
queda
en
su
nueva
posieion
y
disminu
ye
e,1
gasto
del
�apol'.
Por
estas
circunstancias
el
señor
D.
Latcñinoff
ha
ciado
á
este
aparato
el
nombre
de
economizado]'
del
alumbrado
eléctrico.
El
mismo
aparato
puede
también
aplicarse
fácilmente
á
las
corrientes
alternativas
,
para
lo
cual
-hay
que
emplear
un
solenoide
en
vez
de
un
iman,
y
la
armadura
en
este
caso
deberá
ir
provista
de
un
cilindro
para
poderse
int¡;odu,cir
en
el
hueco
del
solenoide.
Para
fijar
más las
ideas
su
pongamos
que
se
trata
de
una
máquina
Siemens
de
corrientes
alternativas
que
alimenta
varias
lámparas
dispuestas
en
un
mismo
circuito,
en
cuyo
ca
so
podria
funcionar
el
economizador
de
la
manera
que
hemos indicado
án
tes,
si
bien
seria
quizás
mucho
más
cómodo
hacer
obrar"
la
tuerca
L
no
so
bre
la
espita
de
admision
sino
sobre
el
cirouito
de
la
excitatriz,
en
el
cual
pedria
introd
ucir
se
una
resistencia
proporcional
á
la
variación
que
debiera
experimentar
el
circuito
de las
lámparas.
B,n
este
caso
la
corriende
principal
se
debilitará
tamhien
proporcionalmente
y
las
lámparas
absorberán
menos
trabajo,
resultando
una
economía
de
vapor'
notable
si
el
motor
está
provisto
de
un
regulador
de
velocidad.
El
inventor
cree
que
para
el
alumbrado
p.or
medio
de
corrientes
alter
nativas
no
es
conveniente
disminuir
la
velocidad
para
evitar
las
oscilacio
nes
de
la
luz,
y
por
otra.parte
que
cuando
el
alumbrado
eléctrico
se
habrá
gener,alizado
más,
las
corrientes
alternativas,
creadas
para
la
bujía
Jab.l�c�
h!0f,f,
no
encontrarán
aplicacion,
existiendo
ya
corno
existen
poderosas
má-
,
.
CRÓN.
Clli)!T.
TOMO
VI.
NÚM,
1�'¡,,-10
FEBRERO
1883.
8
57
'.
58
.'.
CRómCA
DE
FíSICA.
•
quinas
de
corrientes
continuas
que
pueden
alimentar
20,
30,
40
(ocos.
Hasta
hoy
á
pesar
de
las
ventajas
que
parece
reportar
el,
economizado!'
e
no
10
hemos
visto
prácticamente
aplicado;
en
las
corrientes
alternativas
pa
ra
evitar
las
oscilaciones
de la
luz
se
emplea
una
caja
de
resistencias
gra
duada
segun
la
que
ofrece
cada
una
de
las
lámparas
intercaladas
en
el
cir
cuito;
con
cuyo
aparato
si
bien
sé
obtiene
la
uniferrnidad
de
los
focos,
dista
mucho
de
ser
real
la
economíaen
el
motor.
Es
todavía
un
problema
la que
se
propone
obtener
por
medio
de
su
economizador
Me.
Latchinoff.
ELECTRO[(i)o.
CRÓNICA
DE
FíSICA.
MILDÉ
X
GAULNE.
-
Ávisador
de
incendio.
-
Los
Sres.
M¡'¡dé
y
Gaulne
han
ideado
un
avisador
de
incendio
que
puede
funcional'
al,
mismo
tiempo
como
llamado)'
eléctrico;
para
el
primer
caso
el
circuito
se
cierra
automática
mente,
y
para
el
segundo
hay
que
emplearlo
como
los
pulsadores.ordina
rios.
El
aparato
está
montado
en
una
'plan
cha de
madera
ó
metal
que
se
fija
en
la
pared
mediante
tres
tornillos
como
aparece
en
la
fig.
7.
De
la
parte
inferior
del
aparate
parten
dos
láminas
metálicas,
en
cuyos
ex
tremos
superiores
están
adaptadas
dos
placas
sensibles
al
calor
que
se
elevan
vertical
mente'
formando
un
ángulo
muy
agudo,
'prolongándose
además
hácia
arriba
por
dos
hojas
de
acero
que
las
cubren
en
el
interior
del
ángulo,
resultando
el
metal
más
dilata
ble
en
la
parte
externa.
Los
alambres
de
la
pila
terminan
en
'los
pivotes
'que
sostienen
las
láminas
metálicas,
y
al
aumentar
la
tem
peratura
del
local
las
planchas
se
encorvan
interiormente y
se
establece
el
contacto.
En
este
momento
pasa
la
corriente
y
actúa
la
campanilla
mientras
no
disminuya
en
la
.
habitacíon
el
exceso
de
calor.
'
.
Para
el
uso
diario
gel
avisador
como
campanilla,
en
el
eje
vertical
de la
plancha
y
por
detrás
ele
las
láminas
metálicas,
se
hace
pasar
una
varilla
que
termina
en
la
parle
baja
en
un
anillo;
en
la
superior
roza
las
dos
superficies
de
contacto
que
forman
el
ángulo:
el
juego
de la
varilla
es
de
arriba
hácia
abajo,
tirando
pOI'
medio
de
un
cardan
-como.
en
las
antiguas
campanillas.
Un
muelle
�n
espiral
restablece
la
posicion
Fig.
7.-AVISADOR
DE
INCENDIO.
CRÓNICA
DE
<iHÍMICA.
•
normal
de
las
hojas
y
las
varillas
cuando
se
suelta.
El
aparato
entónces
se
hallará
en
su
posicion
normal
p0rque
la"s
planchas
y
el
índice
están
se
parados
de
m09'0
que
la
corriente
q�1!Ie
se
extiende
p0r
la
plancha
de
la-
de
recha
'y
por
el
armazón
resulta
aislada',
y
no
puede
pasar
por
la
col
una
de
la
izquierda
á
causa
de
la
interpesicion
de
una
sustancia
aisladora
que
rodea
la
varilla.
CRÓNICA
DE
QUíMICA
.
.
.
M.
BALLO.�
Sobre
el
ácido
carbónico
hidratado>:
A
consecuencia
del
análisis
de
un
agua
mineral
procedente'
de
Hungría,
que
se
conoce
en
el
comercio
con
el
nombre
del
«Salvador
»,
múy
rica
en
anhídrido
carbónico,
y
cuyo
gas
presenta
la
propiedad
notable
de
desprenderse
débilmente
aún
a
temperaturas
algo
mas
'elevadas
que
la
ordinaria,
sospechó
el
autor
que
dicho
gas
pudiera
existir
en
ella
al
estado
de
hidrato
carbónico,
y
para
re-
,
solver
la
duda
estudió
detenidamente
la
reaccion
del-agua
citada
en
contac
to
del
magnesio,
Este metal
que,
segun
Liebig,
no
descompone
el
agua
á
la
temperatura
de
ebullicion,
obra
sin
embargo
de
un
modo
enérgico
sobre el
agna
carbónica
del
«Salvador»
y
produce
abundante
desprendimiento
de
CO.,
que
cesa
pronto,
recubriéndose
después
la
superficie
del'
metal
de
burbujas
gaseosas
de
hidrógeno
puro.
En
este
experimento
el
metal
"pierde
parte
de
su
peso
y
la
pérdida
oorrespende
aproximadamente
á
la'
canlidad
de
hídr6gen(')
libre.
Con
el
agua
carbónica
artificial, que
no
contiene
sales
,
en
disolucion,
se
producen
108
mismos,
fenómenos.
Estos
hechos
no
pueden
explicarse
de
otro'
modo,
que
admitiendo
la
existencia
de
un
verdadero
ácido
en
la
disolución
del
gas
carbónico
en
el
agua,
lo
mismo
que
se
admite
para
la del
gas
sulfuroso.
_
G.
BnUGELMANN.�
Experimentos
de'
cristalizaciones
que
pueden
servü'
de
ejemplos
para
la
doctrina
de
la
afonidaCl
de
BertllOtlet.-
Cuando
se
mezclan
dos
disoluciones
salinas
que
no
dan
lugar
á
ningun
producto
insoluble,
exis
te,
sin
embargo,
la
doble
descomposicion,
y
des
púes
de la
mezcla
son
cua
tro-tas
sales
que
contiene
el
líquido;
para
demostrar
este
principio
se
acude
generalmente
á.
los
cambios
de
color
que
pueden
experimentar
los
líquidos,
pero
la
demostracion
es
mas
concluyente
empleando
alguna
de las
_
disolu
ciones
que
á.
continuacion
se
expr�san
:
1.
a
Se
mezclan
volúmenes
'igúales
dé
disoluéiones,
saturadas
en
frio,
de
cloruro
cobaltoso
(CI.Co+6
aq.)
y
sulfato
de
níquel
(So
"Ni
+
7
aq.),
que
compongap
un
volúmen total
de
30cc,
y
se
abandona
á
la
evaporacion
espontánea
el
liquido;
los
cristales
que
se
forman
sólo
contienen
sulfate
de
níquel
y
de
cobalto
pr001!1Clo
de
la
doble
descomposicion.
_
,
2:
'
De
la
misma
manera
puedeprepararse
una
mezcla
de
disoluciones
de
sulfato
c-úprico
y
cloruro
cobaltoso
(vol.
tetal
30CO),
y
se
obtienen
crista-
."
60
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
les
rojo-vinosos
constituidos
principalmente
por
los
sulfatos,
pero
'que
con-:;
tienen
á
la
vez
cloruros;
y
.
,.1
3:
Puede
utilizarse,
pOI'
último,
una
mezcla
de
disoluciones
de
sulfa
to
cúprico
y
dicromato
potásico
(CViÜ7K.),
volúmen total
400co•
De
ella
se
forman
primero
cristales
verde
claros
en
que
dominan
ambos
sulfatos,
y
despues
una
masa
delicuescente,
de
color
pardo-oscuro,
que
hajo
el
de,se
cador
da
cristales formados
especialmente
por
los
cromatos
de
entrambos
metales.
A.
FElIR�IANN.-Obtencion
del
peróxido
de
plomo.-
El
autor
recomienda
para
este
objeto
añadir
una
disolución
de
cloruro
de cal
del
"comercio
-hi
poclorito-
a
otra
de
cloruro
plúmbico
concentrada
á
500
ó
600
c.
Terminada
la
reaccion
se
Ultra
el
liqnido
y
se
lava
el
precipitado.
El
peróxido
obtenido
de
este
modo
resulta
muy
puro y
es
de
color
casi
negro.
A.
W.
HOFMANN.-
Descomposicion
y
l'ormacion
alternativa
del
agua.
Experimento
de
clÍtedra.-
Para
demostrar
de
un
modo
sencillo
y
elegante
el
hecho
de la
descomposicion
del
agua
pOI'
la
corriente
eléctrica
y
de
la
...
combinacion
de los
gases
producidos,
mediante
la
chispa,
sé
puede
emplear
un
tubo
en
U
semejante
a
los
que
usa
el
autor
para
el
análisis
del
árido
clorhldrico
y
del
amoniaco
'.
La
rama
cerrada
del
aparato
lleva
en
la
parte
superior
dos
pequeños
alambres
de
platino
para
el
paso
de la
chispa,
y
en
la
inferior
dos
laminas.
del
mismo
metal
que
sirven
de
electrodos
para
la
desoomposicion
por
la
corriente.
Se
Jlena
de
mercurio
el
tubo hasta
la
pro
ximidad
de
estas
láminas,
y
j.a
parte
superior
de
la
rama
que
á
ellas
cor
responde
de agua
acidulada.
Para
hacer
el
experimento
se
cierra
con
un
buen
tapón
.de
goma
ó
corcho
el
extremo
abierto
del
tubo
y
se
vierte
un
poco
de
mercurio
por
la
llave
próxima
á
la
corvadura,
de
modo
que
el
ni
vel
de
este
líquido
se
halle
5
Ó
6cm
más
bajo
en
la
rama
abierta
que
en
la
cerrada.
En
seguida
se
ponen
en
comunicacion
'los
alambres
de
platino
con
el
carrete
de
Huhrnkorff
y
las
laminas
con
fina
pila
eléctrica.
En
el
momen
to
en
que
el
nivel
del
liquido
desciende
bajo
los
alambres
salta
la
chispa,
y
!.I.
la
mezcla
detonante
encerrada
en
la
parte
superior
del
tubo
desaparece,
produciéndose
de
nuevo
por
la
electrolisis
,
y
desapareciendo
otra
vez
al
paso
de
nuevas
chispas.
Estas saltan sin
producir
explosión
a
causa
del
en
rarecimiento
en
que
se
hallan
los
gases.-.Ber.
de�tsch.
Ges.-XV-
2664.
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
Besion
del
di.
2
de
enero
de
1883.
M.
ROLLAND,
miembro
de
una
de las
secciones
de
ciencias
matemáticas,
resulta
elegido
por
mayoría
de
votos
Vice-presidente
para
1883.
MM.
H.-MILNE
EDWAROS
y
Ens.
H!,CQUEREL
reunen
tarnhien
la
mayoría
de
,
uv(mann.
Einleitung
in
die
moderne
cAellí'ie.-5.a
ed
.
...!.pag.
40.
,ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE-
PARIS.
sufragios
pina
formar
parte
de
la Comisión
central
administrativa
durante
el
año
188�.
M.
JAMIN,
que
acaba
de
desempeñar
el,
eargo
de
Presidente,
da
cuenta
del
estado
de
la
impresión
de las
publicacioaes
de
la
Á¡eadenlia
y
de
les
cambios
ocu�l'idos
en
los
miembros
corresponsales.
'
,El!.
MINISTRO
DE
INSTRUCCION
PÚBr.¡CA
informa,
á
la
Academia
que
acaba.
de
re
cibir
una
circular
por
la
que
el
gob.ierno
de los
Estados
Unidos
ha
invitado
al
Presidente
á
convocar
todas
las
naciones
á
una
Conferencia
con
el
objeto
de
adoptar
un
meridiano
inicial
cornun
y
una
hora
universal.
El
presidente
de
los
Estados
Unidos,
convencido
de las
ventajas
que
resultarían
de la
proyec:
tada
reforma,
ha
decidido
consultarlo
á
los
principales
gobiernos.
M.
C.,-
W.
SlEMENS
contesta
á
las
objeciones
presentadas'
por
:MM.
Ffrye
é
Hirn
á
su
teoría de
la
energia
solar.
En
otro
lBgar
de
este
número
damos
á
conocer
dicha
nota
á
nuestros
lectores,'
M.
DUMAS
dice
que
la
opinion
sostenida
por
M.
Siemens
excita
una
gran
curiosidad
en
Alemania
y
en
Inglaterra,
añadiendo que
obtiene
.muchos
partidarios.
Sir
William
Thomson
está
perfectamente
de
acuerde
c�n
M.
Sie
mens
sobre
ciertos
puntos,
especialmente
acerca
de
la
temperatura
del
Sol.
M.
W.
HUGGINS
llama
la
atención
sobré
cierto
método
de los más
velilta;",
josos
para
fotografiar
la
corona
en
los
eclipses
solares,
interponiendo
un
liquido
colorado.
El
autor
presenta
esta
nota
teniendo
en
euentavel
ftmó-
,
meno
astronómico
que
debe
ocurrir
en
el
mes
de
mayo
próximo,
.
M.
DmuLAFAl'li
habia
demostrado
ya
en
,1880
que
existe
el
zinc
'en'
estado
de
difusion
completa
yen
cantidad
sensible,
en
todo
el
espesor·
€le
la
for;:
macion
primordial
y
en
los
terrenos
'sedimentarios
que
de
ella
derivan
di
rectamente.
En
la
nota
que
hoy
presenta
el
autor
se
ocupa
de la
difusion
del
zinc
en
los
terrenos
dolomiticos
y
emite
la
siguiente
opinion
á
que
le
han
conducido
sus
observaciones:
la
presencia
de las
materias
bituminosas
ya
señaladas
en
algunas
dolomías
es
un
hecho
general;
además
-
y
esto
es
lo
que·
resulta
de
SlJS
estudios
-
las
rocas
dolomíticas
contienen
cOlilstapte
mente
amoniaco
en
preporeíones
que
han
excedido
á
veces
de
un
gram0
por
decímetro
.cúbico,
es
decir,
más
de
�q
kilógrame
po�'
metro
cúbico
de
roca.
Asi,
pues,
considera
las
dolomías
como
rocas
sedimentarias
que
se
habrían
formado
en
aguas
ricas
en
materias
orgánicas,
es
decir,
en
19s
1501-,
fos
casi
cerrados,
Por
otra
parte,
M.
Dieulafait
ha
demostrado
yá
anterior
mente
que
la
concentracion
del
zinc
se
efectúa
aún
actualmente
en
las
for
maciones
modernas,
Las
conclusiones
de
este
trabajo
son.:
1.0
Que
los
minerales
de
zinc,
y
particularmente
el
zinc
carbonatado,
único
de los
que
se
explotan
desde
mu
cho
tiempo,
están
siempre
en
relaciones
directas
con
rocas
dolomhicas
r-«
por
lo
demás,
esto
es
lo
que
sucede
en
Europa,
en
los
cuatro
grandes
cen
tros
de
produecien->.
�.
o
Que
los
minerales
de
zinc
son
contempOl'1lneoS
61
_'"
62
ACÁDEMIA
DE
'CIENCIAS
út
PARÍS.
de
las
calizas
dolomíticas
que
los
contienen.
3.o'Finalmente,
que si,
PO!
otra
parte,
las
calizas
dolomíticas
del
silúrico
de
Sicilia,
del
caebcnlfero
dJl
Bélgica,
del
muschelkalk
de
Silesia
y
otras
aún
mucho
más
recientes
con
tienen,
á
pesar
de
su
prodigiosa
diferencia
de
edad,
minerales
de
zinc
que
presentan
la
misma
composicion
química,
la misma
asociacion
y
hasta
en
los
mismos
detalles,
por
cierto
mllly
complicados,
iguales
relaciones
con
la
roca
que
los
contiene,
no
hay
duda
que
esto
depende
de
que
en
épocas
muy
diferentes
se
han
reproducido
para
ciertas
sedimentaciones
iguales
circunstancias
exoepcionales,
circunstancias
que
aún
no
se-han
descubierto
ni
estudiado.
MM.
BLElcHER
y
MIEG
presentan
una
nota
sobre
el
carbonífero
mar'ino
de
la
alta
Alsacia
y
el
descubrimiento
del
Culm
en
el
valle
de
la
Bruche.
Los
estudios
geológicos
de los
autores
y
sus
investigaciones
preliminares
en
los
yacimientos
normalee
de
Oherhurbach,
alta
Alsacia,
les
han
permitido
esta"':
blecer
las
condiciones
en
que
es
posible
descubrir
el
carbonífero
marino
á
16
largo
de
la
cordillera
de los
Vosgos.
En
efecto,
las
capa�
mixtas
del
caí'_;
bonifero
marino
de
Alsacia
están
en
relación
intima
de
superposioion
con
las
melafiras,
de
modo
que
para
encontrar
indicies
de
él
basta
fijar
la
aten
cion
en
las
inmediaciones
de
esta
roca
y
en
la
parte
superior
de
la
misma;
Este
terreno
carbonífero,
así
mineralógica
como
paleontológica
mente
consi-.
derado,
puede
subdividirse
en
dos
series:
1.0
una
serie
inferior
á
los
pÓI'''':'
firos,
que
no
contiene
pQl'
_lo
comun
ni
grés
ni
pudingas,
y
que
se
caracte
riza
pOI'
una
fauna
marina
que
pertenece
á
los
horizontes
más
elevados
del
carbonífero
marino;
2:0
una
serie
superior
á
los
pórfiros,
rica
en
pudingas,
en
grés
metamórficos,
en
grau'Wakas,
ménos
rica
en
esquistos,
que
no
con
tiene
vestigio
alguno
de
fósiles,
marinos,
pero
si
numerosas
plantas
que
per
tenecen
á
la
ilota
del
culm,
El
lazo
de
union
de
estas
dos
series
es
la
flora
qHe
les
es
en
parte
comun.
Sesion
del
dia
8
(le
enero
de
1883.
M.
HERVÉ,MANGON
estudia
las
condiciones
en
que
vive
el
lIfessernbtiantlte
mum
()rystallinum,
planta
originaria,
segun
se
dice,
de
las
islas
del
Mediter
ráneo
y
que
vive
perfectamente
en
tierras
ligeras
del
departamento
de
la
Mancha,
y
haceluégo
un
análisis
de
los
elementos
minerales
que
contiene.
El
autor
resume
su
nota
diciendo
que
una
hectárea de
terreno
en
que
se
cultive
el
lIfessembrianthemum
crystallinwn
da
131,000
kilógramos
de
plan:'"
tas
frescas,
ósea
1820
kg
de
cenizas,
que
contienen
325
kg
de
cloro,
¡gua
I
cantidad
de
sosa
y
588
kg
de
potasa,
con
los
que
se
pueden
obtener
8631<g
dé
carbonato
de
esta
base.
Dadas
tales
cifras,
M.
H.-Mangon
se
pregunta
si,
en
ciertas
condiciones,
podría
ser
lucrativo
el
cultivo
de
dicha
planta.
En
todo
caso,
parece
bastante
probable-que
podria
emplearse
útilmente
para
des
....
·
alojar
de
las
tierras
salobres
del
litoral
mediterráneo,
su
país
originario,
f1l's
sales
alcalinas
que
las
hacen
improductivas.
-
'
'
,
,>;
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
63
M.
CH.
ZENqER
dice
haber
descubierto
una
periodicidad
en
las
épocas
de
Ios
reril�e'lios
de les
cometas.
Ha
consultado
·en
un
principio
el
g.ran
ca
tálogo
de
las
órbitas
cometarias
de
M.
�iadler,
que
comprende
23
.si'ghi)s,;,
después
ha
cor:ípulsado
las
observaciones
modernas
que
presentan
un
gra
do
de
preoision
suficiente
para
fijar
la
fecha
en
los
cometas
observados
en
tre
1877
y
1882.
Del
conj
unto
de
estas
investigaciones,
deduce:
1.0,
El
ori
gen
de
los
cometas
debe
estar
Íntimamente
relacionado
con
la
rotacion
del·
Sol,
pues
desde
la
época
de
sus
formaciones
sucesivas,
debe
haber
trascur
rido
un
número
par
ó
impar
de
semi-rotaciones
del
Sol.
Si
se
supone
que
haya
dos
puntos
en
la
superficie
solar,
distantes
en
longitud
heliocéntrica,
de
1800
sensiblemente,
como
se
observa
en
la
superficie
·terFestre,
en
la
region
donde
se
originaR
Jos,
eioloses,
cerca
de
la
isla
de San
Thomas,
y
'la
del
mar
de.
las
Indias,
de
donde
vienen
los
tifones,
se
puede
explicarla
formacion
de
los
cemetas
por
enormes,
explosiones
que
arrojan
las
materias
de
las
protuberancias
á
centenares
de
miles
de
kilómetros.
Los
choques
de
ben
propagarse
al
borde
de la
corona
y
repeler
la
materia,
quizás
meteó
rica,
que
haya
en
la misma.
Ei
se
supone
también
que
al
rededor
del
Sol
se
mueven
meteoritos
algo
considerables,
junto
á
los
bordes
de
la
corona,
su
atraccion
puede
prevalecer
sobre
la
atraccion
solar
bajo
la
accion
adicio
nal
de
estos
choques
enormes.
Puede
así
producirse
una
aglomeracion
de
la
materia
coronal
al
rededor
del
núcleo
meteórico
y
'originarse
la
cabeza
del
cometa.
Pero
la
atraccion
y
el
movimiento
de
la
masa
así
aglomerada
pme
den
arrastrar
con
ella
polvo
meteórico
y
partículas
mínimas
de
la
materia
coronal,
lo
cual
produce
la
cabellera
y
la
cola.
Las
resistencias,
los
choques
continuos
del
núcleo
contra
la
materia
meteórica,
hacen
crecer
rápidamente
la
extension
de la
cola
y
de
ello
depende
el
aspecto
contorneado
de las
co
las
cornetarias.
2.0
La
periodicidad
de
los
perihelios
demuestra
que la
ley
general
del
movimiento
de los
planetas
se
aplica
igualmente
á
los
cometas;
pero entonces
la
durncion
de la
revolueion
de
los
mismos
debe
ser
múlti
ple
de la
duración
de
la
semi-rotacion del
Sol.
3.0
En
una
palabra,
los
co
metas
son
planetas
que
se
originan
bajo
la
accion
debilitada
del
Sol;
tras
portan
al
espacio
cantidades
de
materias
poco
considerables,
porque
la
ae
tividad
del
Sol
cada
vez
menor
durante
el
trascurso
de
los
siglos
,
no'
'puede
,o
ya
arrojar
de
una
vez
en
el
espacio
masas
tan
consideeables
como
las
que
forman
los
planetas.
M.
VJillLLE
determina
la
influencia
del
enfriamiento
,
estudiando
l·a.
ley
segun
la
cual,
para
cada
mezcla
gas,eosa,
la
presion
máxima
varía
con
la
superficie
de
enfriamiento.
del
recipiente.
Esta
presion
,
para
una
mezcla
gaseosa dada,
depende
sólo de
la
relacion
�
de
la
superficie
S
del
reci
piente
con
la
masa
gaseosa
medida
por
su
volúmen
V
bajo-
la
presiou
at-
.
mosférica..
.
M.
H.
BECQtJEREL
estudia
la
region
infra-roja
del
espectro
solar,
per
me-
.�.
,
64
ACADEMIA
fm
CIENCIAS
DE
PARIS.
dio
de los
fenómenos
de
fosforescencia
descubiertos
por
su.
padre
..
Las'
ra
diaciones
rojas'
é
infra-rojas,
al
revés.
de
las
·del
otro
extremo
del
espectro,.
obran
á
la
manera
del
calor,
sobre
las
sustancias
fosforescentes,
activando
al
principio
la
emision
de
luz
y
haciendo
dar
á
la
sustancia
en
un
tiempo
menor,
la
misma
suma
de
luz
.que
daria
en
un
tiempo
más
largo
y
€;on
una
intensidad
menor
si
estuviese
al
abrigo
de
la
radiación
ó
de
la
influencia
calorífica.
l\'I.
DJEULAFAIT,
en su
memoria
sobre
el
m�nganeso
en
los
terrenos
dolo
míticos
y
el
origen
del'
ácido
nítrico
que
existe
frecuentemente
en
105
bióxi
dos
de
manganeso
actuales,
resume
así
las
condiciones
generales
que
han
presidido
á-la
formacion
de los
minerales
de
manganeso.
Existen
dos
cIa
ses
de
minerales
de
manganeso:
los
de la
primera
derivan
directamente
de.la
accion
de
las
aguas
marinas
sobre
las
rocas
primordiales;
han
sido
arrastrados
en
gran
parte
en
estado
de
suspension
y
se
han
depositado
á
una
corta
distancia
de
sus
puntos
de
extraccion.
Por
esta
razon
se
encuen
tran
siempre
estos
minerales
en
relacion
directa,
.
á
lo
menos
pOI'
la
base,
con
la
formacion
primordial
ó
con
depósitos
que
de
ella
derivan
directa
mente.
Tambien
por
este
motivo
están
invariablemente
asociados
al
sulfato
de
barita,
frecuentemente
en
gran
proporciono
Los
minerales'
mánganesife
ros
de
la
segu-nda
clase han
estado
desde
el
origen
de los
mares,
en,
'COl11-
pleta
disolucion
en
sus
aguas,
de
donde
se
han
depositada
en
todas
las
épocas,
cuando
han
sido
favorables
las
condiciones
químicas.
Por
esta
cau
sa
no
tienen
relación
alguna
de
proximidad
con
la
formación
primordial;
p0r
esta
causa
también
no
abundan
en
barita
y
áun
algunas
veces
carecen
de
ella.
Los
productos
nitrados
que
acompañan
siempre
á
esta
clase de
mi:
nerales,
provienen
de
la
oxidacion
del
amoniaco que existe
siempre
en
can
tidades
excepcionales
en
las
aguas
y
en
el
fango
de
todas
¡'as
épocas.
M. B.
fhNAULT
llama
la
atencion
sobre
la existencia
del
género
Todea,
de la
familia
de
las
Osmundáceas,
en
los
terrenos
jurásicos.
Las
Todea no
babian
sidoindicadas
aún
en
el
estado
fósil,
pero
este
hecho
negativo
es
debido
quizás
á
la
falsa
determinación
de
ciertas
impresiones
que
pertene
corian
al
género
rodea
propiamente
dicho
y
que
se
habrán
sin
duda
atribui
do
á
otros
géneros
de
helechos.
En
efecto,
M.
B.
Henault
ba
encontrado
entre
los
ejemplares
provenientes
de
Queensland,
Nueva
Gales
del
Sud,
que
figuraban
en
la
exposición
universal
de
4878,
con
el
nombre
de
Recopteris
australis
Morris,
impresiones
de
helechos
pertenecientes
al
género
Todea.
El
autor
da
la
diagnosis
completa
..
En
cuanto'
á
la
edad
de las capas
geoló
gicas
que
las
contenían,
considerada
desde
luégo
como
perteneciente
al
pe
riodo
carbonífero,
corresponderia
en
realidad
á
la
de los
depósitos
oollticos.
M.
LE
GOARANT
DE
TROl\mL1N
dirige
á
la
Academia
la
descripcion
de
una
tromba
que
observó
en
el
mal'
el
28
de
setiembre
de 1877,
á
los
MSo
lati
tud
norte
'1
23°
longitud
oeste,
Esta
tromba
se
formó
de
pronto
á
unos
600
..
'
ACADEMIA
DE
ClENCtAS
DE
PARIS.
65
metros
del
buque;
afectaba
la
disposicion
de
un
cono
con
el
vértice
hácia
abaj,o;
estaba
anili11ada
de
movimientos
de
contraceion
y
pendía
de
una
nu
-
be
más
oscura.
M.
de
Tromelin
llama
tamhien
la
atencion
aeerca
del
me
teoro
que
se,
designa
con
el
nombre
de granos
blancos
y
q,ue
considera
debe
asignársele
un
lugar
entre
las
trombas
invisibles.
Estos
gl'anos
blancos
se
presentan
bajo
un
cielo
claro,
sin que
nada
en
la
atmósfera
pueda
indicar
los,
á
no
ser
la
aparicion
de
una
nube
blanca
que
crece
algunas
veces
casi
bruscamente.
Son
violentos
y
de
corta
duracion
,
y
puede
reconocerse
su
proximidad
por
la
agitación
que
el
viento
produce
en
la
superficie
del
mal':
M.
me
Tromelin
dice
que
los
marinos
deben
desconfiar
de las
nubesblancas
qu@
tienen
la
forma
de
un
cuerpo
de
coluna
casi
vertical,
en
vista-de
los
peligros
que
estos
granos
blancos
pueden
ofrecer
á
una
embarcacion.
M.
INOSTRIINZEFF,
profesor
de
Geología
en
la
Universidad
«de'
San
Peters
hurgo,
trata
del
hombre
prehistórico
de
la
edad
de
la
piedra
enel
Iago
Ladoga.
Sesión
del
di.
15 de.
enero
de
·1883
El
Ministro
de
Instruccion
pública
y
de
Bellas
Artes
dirige
á
la
Acade
mia
la
ampliacion
de
un
Decreto
en
el
cual
el
Presidente
de la
República
aprueba
la
eleccion
de
M.
Bunsen
"
para
llenar
la
vacante
de
asociado
ex'
tranjero
ocurrida
pe:>r
fallecimiento
de
lIl.
Wmhle1'.
M.
FAYE,
individuo
de
la
Comision
compuesta
de los
miembros
de las
sec
cienes
de
Astronomía
y de
Geografía
y
navegacion,
da
lectura
á
la
siguien
te
carta
de 26 de
diciembre
último,
por
la
cual
el
Ministro
de.Jnserucoren
pública
consultaba
á
la
Academia.
Ilefiérese
al
proyecto
del
gobierno
de,
los
Estados-Unidos
de
América,
de
reunir
un
Congreso
internacional
con
el
ob
jeto
de
elegir
un
primer
meridiano
comun
á
todas
laa
naciones
y
de
fijar
una
hora
universal,
en
beneficio
de
las
con:Íunicaciones,
de
la
navegacion
y
del
comercio.
( Sin
entrar
en
el
fondo
de la
cuestion
y
limitándose
á
la
propuesta,
la
Cornision
ha
pensado
q-ue
la
iniciativa
tomada
por
el
gobierno
de
Jos
'Esta
dos-Unidos
debe,
ser
acogida
favorablemente
en
Francia.
En,
su
consecuen
cia,
ruega
á
la
Academia que
aconseje
al
gobierno
acepte
la
proyectada
convocatoria
de
un
Congreso
que
fije
de
comun
acuerdo,
entre
todas las
naciones,
un
primer
meridiano
y
una
hora
comun
para
las
relaciones
in-
,
ternacionales.
Como
este
problema
se
relaciona
á
la
vez
COFl
la
Astronomía
y
la
navegacion,
con
la.
Geografla
y
la
Física
del
globo,
con
las
vías
de
co
municacion
y
la
telegrafía,
la
comision
ha
creido
que
podrían
enviarse
á
este
Congreso
representantes
científicos
de
estos
diversos
ramos.»
Puestas
á
votacion
estas
proposiciones,
la
Academia
las
ha
aceptado.
M.
BERTHELoT
estudia
los
hipesolñíos
alcalinos
y
su
temperatura
de
cli
sociacion.
Ha
efectuado
_los
experimentos
e-n
sales
desecadas
de
una
ma-
CRÓN.
CIEliT.
TOMO
VI.
Nú�i.
1�4.-10
FEBRERO
1883.
•
66
ACADEMIA
BE
CIENCIAS
DE
PARIS.
nera
progresiva,
en
un
principio
en
el
vacío,
despues
vá
150·,
condiciones
en
que
no
experimentan
alteracion
alguna;
pe'ro
elevadas
bruscamente"
á
200·,
se
nota,
pOT
el
contrario,
un
principio
de
descomposicion
bajo
la
i.rl'
fluencia
del
vapor
de agua
'producida
pOI'
los
hidratos.
Cu'ando
se
eleva
aún
más
la
temperatura,
debe
operarse
en
una
atmósfera
de
nitrógeno
puro
y
seco,
pues
el
menor
vestigio
de
oxígeno
provoca
una
oxidacion
con
subli
macion
de
azufre.
M.
LEcOQ
DÉ
BOISBAUDRAN
separa
el
galio
del
rodio
por
cuatro
distintos
procedimientos.
�
."
Se
precipita
el
galio
en
la
solucion
clorhídrica,
muy
ácida,
por
el
prusiato
amarillo
de
potasa:
2:
la
accion del
hidrógeno
sulfu
rado
en
el-cloruro
de
rodio,
lenta
en
frio,
rápida
hacia
100·;
operando
en
licor
clorhldrico
sensiblemente
ácido;
3:
la
reduccion
del
rodio
pOI'
el
co
bre
,
lenta
en
frio,
rápida
cuando
se
eleva
la
temperatura
hácia
90·,
debe
operarse
en
licores
clorhídricos
UA
poco
ácidos
y
del
menor-
volúmen
posi
ble;
4.0
en
fin,
la
reduccion
del
rodio
por
el
zinc
despues
de
un
prolonga
do
contacto
en
caliente
(90·),
en
solucion
clorhídrica
sensiblemente
ácida.
De las
investigaciones
de
M.
Lecoq
de
Boisbaudran
resulta
tambien
que
exis
tirian
dos
sulfuros
de
rodio,
analíticamente
distintos:
uno
de
color
de
chocolate
un
poco
rosado,
muy
soluble
en
el
sulfhidrato
de
amoniaco,
par
cialmente
soluble
en
el H
Cl;
otro,
moreno
oscuro,
insoluble
en
los
mismos
reactivos.
M.
DE
CUANCOURTOIS
somete
á
la
Academia varias
observaciones
sobre
la
euestion
de
la
hora
universal
y
primer
meridiano. La
primera
se
refiere
á
la
palabra
hora
que
le
parece
indicar
un
fin
muylimitado
;
la
variacion
de
la
hora,
segun
la
longitud,
que
es
preciso
tener
en
cuenta
para
determi
nar
las
relaciones
de
tiempo
entre
dos
puntos
del
globo,
necesita,
para
re
gularizal'
la
fecha
despues
de
una
revolucion
entera,
la
correccion
de
un
dia,
El
auto)'
desearía
se
construyese
una
escala
para
la
medida
absoluta
del
tiempo,
escala
que
le
parece
preferible
establecer
con
el
tiempo
sideral,
más
bien
que
con
el
tiempo
solar.
La
adopcion
de
una
division
decimal
del
tiem
po
implica
necesariamente
la
de
la
division
decimal.
correspondiente,
de
la
circunferencia;
por
tanto,
le
parece
al
autor
que
no
debe
despreciarse
la
oca
sion
que
se
presenta
de
proponer
de
nuevo
la
cuestion
de
la
reforma
de
la
division
del
circulo
y
del
dia.
Finalmente,
M.
de
Chanoourtois
opina
que
en
la
eleccion
de
un
meridiano
inicial,
la
Francia,
en
recompensa
de
sus
antí'guas
iniciativas
en
geodesia,
obtuviese
el
favor
de
que
se
situase
este
meridiano
á
un
número
exacto
de
decígrados
del
meridiano
de
París,
con
objeto
de
referir
al
mismo
el
cuadriculado
geográfico
que
ha
establecido.
E1
meridia
no,
si
SI?
eligiera
en
el
Atlántico,
podria
ser
entónces,
como
el
de
Tolomeo,
á.
35°7 del
meridiano
de
París;
si
se
pre¡'¡�iese,
por
el
contrario,
el
del
Pa
cifico
,
como
han
propuesto
ya
diferentes
geógrafos,
á
pesar
de
sus
defec
tos,
podria
tornarse
á
190·�
por
ser
el
más
apartado
dé
las
islas.
CRÓNICA
BIBLIOGRÁFICA.
6'7
-_.�.
'3
M.
E:
MERC�D1ER
trata
de
una
propiedad
general
de
un
agente
cuya
ac
�iolil
es
proporcional
al
producto
de
las
cantidades
enpresencia
y
á
una
po
tenoia
cualquiera
de
la distancia.Este
t1'abajC:J
puede
resumirse
en
la
sigtIi:entl'l
proposicion
general:
Si
un
agente
ejerce
acciones
proporcionales
al
prcduc
to
de
las
cantidades
en'
presencia
y"á
una
potencia
n
de-la
distancia,
la
de
rivada
parcial
(4
+
n)ava,
con
relación
á
una
direccion
cualquiera
de
la
función
de
fuerza
relacionada
á
la
unidad
de
agente
en
un
punto,
tiene
las
mismas
dimensiones
que
la
densidad
del
agente
rnulti
plicada
por
el
coefi
ciente
de
la
ley
de
acciono
En
particular,
esta
proposicion
se
aplica
á
la
-gra
vitacion
universal,
á.la
electricidad
y
al
magnetismo.
M.
DE
SAPORrA
dice
que
se
enouentran
.en
redes
IGS
terrenos
,
eS'pecial
mente
en
los
antiguos,
varios
cuerpo�
que
los
botánicos
ban
clasifieado
entre
las
Algas.
Como
estos
vegetales
no
S6l11
de
naturaleza
t,al
que
se
eon
serven
por
la
fosilizacion,
han
dejado
sólo-impresiones
fugaces;
se
ha
nece
sitado
una
gran
sagacidad
para
descubrir
sus
caractéres
,
y
más
de
una
vez
han
quedado
grandes
dudas
á
las
personas
que han
debido
determinarlos.
Ultimamente
un
naturalista
sueco,
M.
Nathórst
,
ha
hecho
varios
experi
mentos
que
le
han
inducido
á
creer
que
la
mayor
parte
de
los
cuerpos
fósi-
.
les
descritos
corno
Algas
son
simplemente
huellas
de
pasos
de
animales
invertebrados.
Estos
experimentos
son
muy
ingeniosos
y
deben
dar
"sin
duda
alguna
luz
acerca
de las
impresiones
difieiles
de
explicar.
Pero
el
autor
ha
deducido
tales
consecuencias
de los
resultados
de
sus
descubrimientos,
que
seria
preciso,
segun
é.l,
atribwir
al
reino
animal
una
multil�HI
de
01:18,1'
pos
clasificados
actualmente
entre
Jos
vegetales.
M.
de
Saporta
ha
tomade
la
defensa
del
mundo
€le
las
plantas.
En
un
notable
trabajo,
ha
representa
do el
conjunto
de
varias
de las
impresiones
acerca
de
las
que
se
habían
emitido
algunas
dudas;
las
ha
estudiado
cuidadosa
y
minuciosamente
y-
ha
mostrado
los
detalles
de
su
organizaoion.
De
este
modo
ha
llegado
á
.probar
que,
admitiendo
con
M.
Nathorst
que
los
animales
en
marcha
han
produci
do
impresiones,
deben
sin
embargo
continuarse
entre
los
Algas
una
multi
tud
de
impresiones
que
han
sido
bien
determinadas
por
los
botánioes.
Por
.
otra
parte,
seria
muy
extraño
el
considerar
que
en
los
mares'
antiguos
no
.
hubiese
plantas
y
que,
.
pOI'
lo
taoto,
entre
el
gran
número
de
animales
':
marinos
cuyos
restos
se
han
encontrado,
no
existieran
muchos
que
se
ali-
mentasen
de
vegetales.
-
�--�--�
CRÓNWA
BIBLIOGRÁFICA.
Obras
recientemente
publicadas.-
Nelson
Sizer.-Forty
Years
in
Phreno
logy.
New
York:
Fowlsr
&
Wells,
12mo,
cloth,
pp,
413. SUjO.
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Revlsed
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W.
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Men.
�e.w
York:
Fowler
&
Wells.
Charles
Darwin.-
London:
Macmillan
&
Ca.
'15c.
"
6.8
CRÓNICA .BIBLIDGRÁFICA.
""
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P.-Heroes
of
Sclence.
London:
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New
York:
E.
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B.
Young
&
Co.
12
mo.
$1.20.
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Guide
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Silk
Culture.
New
1:"01'1(:
W.
B.
SmHh
&
C'o.
25
cents.
.
Geol'ge
E.
Davis.-
Practlcal
l\'IicroscoflY,
I<llu'strat�ed,
Philadélphia:
J,
B:
Lippin
cott
&
Co.
Thos.
D
West.-A:merican
Foundry
Practlee.
New YQrk:
J@!JI1"Wiley
&
Sonso
Oso;ar
Guttmemn.-Gymnastics
of
the
Voice.
Alhany,
rj,
Y.:
Edgar
S,
Werner,
121P0,
cloth,
$
1.25.
,
Lapparent,
A.
de.-Traité
de
Géologie;
fase.
VI[
et
VllI
(fin).
8'
París,
1883.
SChܡpal'eUi,
G.-
V.
-Mislll'e
dii
alcune
prlncípale
stelle
doppíe
di
rapído
movimenti
orbitate. 8.°
Milan,
1882.
.
Den
norske
Nordhars-expeditlon
1876-1878;
Vy
Vll;
Zoologl,
HQlothurioidea-
Anelicla:
gr.
�.o,
Christianía,
1882.
.'
Faye,
H.-
CoUI'S
d'Astronomie
,de
l'Ecole
Polytechnlque.
Deuxleme
partíe.
8.°
París,
1883.
VoiUemer,
L.
et
Le
Dentu.-l\'Ialadies
de
la
prostate
et
de
la
vessle
..
8.°
París.
Co!!nhet,
L.-Les
Ombelliferes
en
général
et
les
es
peces
usitées
en
pharmacíe
en
parücutier.
�.o
París,
1882.
.
.
Poüeoin,
A.-
Traíté
des
impressions
photographiques;
sulví
d'Appendlees
par
M.
L.
Vida!.
2."
édlt.
12.°
París,
1883.
Ballet,
Ch.
-
De
l'actlon
du
froid
sur
les
végétaux
pendant
l'hlver
1879-1880.
8.
°
París,
1882.
-
.
Vaulabelle,
A.
de.-Physique
du
globe
et
Meteorolcgle
populalre.
8.°
París,
1883.
Mayeul
La'llley.
-
L'attraction
unlverselle
de.
Newton
et
Saint
Thomas
d'
Aquin.
8.°
París,
1882.
'
Altard,
E.-l\'lémoire
sur
la
portée
des
son
s
et
sur
les
caracteres
a
attrlbuer
aux
sígnaux
sonores.
4.°
París,.188'2.
.
Ashurst,
DI'.
John.-Encyclopédie
internationale
de
Cbirurgie;
1:
Pathologle
chí
rurgicale
générale.
Maladies
chlrurgleales
infedieuses
et
vlrulentes,
Ouvrage
précedé
d'une
introcluction
par
�1.
L.
Gosselin.
8.°
París,
1883.
Rabenhorst,
,4.-Kryptogamenflora
ven
Deutschland',
Oesterrelch
und
del'
Schweí«,
Bd.
l.
Pilze
von
Dr.
G.
Winter.
Lfg.
10.8.°
p.
625-688.
1
tab.
Leipzig
1883.
Cmneron,
Ch.
-
Microbes
in
Permentatíon
,
Putrefaction
and
Dlsease.
8.,0
Glas
gow
1882.
Hooker,
J.
D.-Flora
of
Brltlsh
India.
Part
IX.
(Vacciniacere-Apocynacere.)
Lon-
don
1882.
4
Wawra,
H.
R.-Itinera
prlnclpum
Goburgi
Die
botanische
Ausbeute
auf
den
Rei
sen
del'
Prinzen
von
Sachsen-Cohurg-Gotha
(um
die
WeH
1872
1873,
und
nach
Brasi
llen
1879).
Thell
1:
l\'limoseen,
Lobeliaceen
unel
Bromeliaceen.
4.°
mit
38
Tfln. in
Farhendnuck.
Wien
1883.
Beimch,
P.
F.-Mikrophotogmphien
über
die
Structnr
und
Zusammensetzung
der
Steinkohle
desCarbon
entnommen
von
mikroskopischen
Dllrchschni,tten,deT
Steinkehle.
73
photogr.
Antnahmen
auf
13
Tfln.
nebst
1
pbotogr.
Titelbilde:
ldeallandschaft
aus
dem
carhonlschen
Zeltalter
del'
Erde,
Leipzig
1882.
1I1égnin,
P.
-
Des
effets
de
l'ingestlon
du
pain
moisi
chez
les
anímaux
et
chez
l'homme.
8.°
17
pp.
avec
fig.
París
1881.
.
Camel'ano,
L.,
e
Lessona,
M,-Primo
studio
delle
piante,
per
iI
III
anno
del
ginna
slo,
secondo
i
nuovi.
prcgrammí
elel
16
giugno
1881.
3a.
edlz,
rlvedula
ed
aument,
con
175
ínclslonl-B."
XII
e
190
pp.
Milano
1882
.
..
CRÓNIéA.
69
-Prime
nozioni
lutorno
alla
struttura
e-
funzionl
delle
piante
e
degli
auimáli,
per
i1'
V
anno
del
glnnasio,
8.°
vm
e
24,9
pp.
Milano
188'2.
Johnson,
A.
-
B¡;¡ta,ny
Bead
ing
Books,
adapted
ro
ehe
Bequírements
0€
the
New
Code.
Pt.
11.
12.°
'23'2
pp.
London
1882,
.
,
R(}¡benh01'st,
L.-Kriptogam!imflora
von
Deutschland,
Oesterreich
una
der
Schwelz.
Bd.1.
Pilze
von
G.
Winter:Lfg.
11.
Hymenomycetes.
8.°
Leipzig
1883.
Rehm,
H.--'Asc(;)lnycetes
Lojkanl
lecti
in
Hungaria,
Tntnsilvania
et
Galicia.
8.°
Bu·'
dapest;
Berlin
(Frledlander
&
Sohn)
1883.
Darwin,
Ch.-The
Origin
of
Species
by
Means
of Natural
SelecLion.
6th
edito
with
Alteratious ami
Additions
to
187'2.
8.
°
4,66
pp.
London
188'2.
Hard'Way,
W.
A.-Essentials
of
Vacclnation
:
a
Compilatlon
of
Facts
relating
to
Vaccíne
Inoculation
ancl
its
Influence
in
the
Prevention
of
SmallPox,
12.°
Chícago;
London
188'2.
,MeA
lpine,
D.-TAe
Botanical
Atlas:
a
Gnide
Uo
tbe
Practlcal
Stndy
of
Plants.
COIl
taining
Bepreseueatlous
of
the
Leading
Porms
of Plant
Life.
Vol.
1.
Phanerogams,
Fol.
London
188'2.
.
lJfeigen,
W.-Die
deutschen
Pflanzennamen.
8.°
Wes,e11883.
Sandford,
E.-A
Manual
of
Exolic
Ferns
ami
Selagine'lla;
comprising
Descrlptíous
of
over
1000
Specíes
and
Varieties,
and
upwards
of
600
Synonyms;
also
Notes
of
theír
History,
Culture,
and
Management.
8.°
'282
pp,
London
1882.
CRÓN
I
CA:
Agradecidos.-
Desde
la
publlcaclon
del
número
anterior
estamos
recibiendo
numerosas
cartas
de
amigos
nuestros
y
apreciables
suscrito
res
felicitando
á.
la
Redac
clen
de
la
CnóNICA
CIENTÍFICA
por el
nuevo
impulso
que
ha
recibido
nuestra
Revista
al
comenzar
su
sexto
aBO
de
publlcaclou.
Les
damos
lasmás
expresivas
gracias.
Discusion
sobre
la
energía
solar.-
Como
habrán
visto
nuestros
lectores,
la
teoría
sobre
la
energía
solar
expuesta
por
M. Siemens
en
la
Academia
de
€iencias
de
,
París ha
llamado
vivamente
laatencion
de
los
sabios
europeos,
promoviéndose
en
e'l
seno
de
aquella
corporacion
una
discusion
interesante
entre
varios
físicos
'Y
astróno
mos.
Por
la
importancia
del
tema
objeto
del
debate,
la
CRÓNICA
CIENTÍFICA
publicará
en
extenso
todas.
las
ideas
más
importantes
que
se
expongan
en
la
Academia
ó publiquen
nuestros
colegas
del
extranjero.
El
cañon
Amstrong
y
el
micrófono.-Para
los
ensayos
que
la
artillería
está
.haelendo
en
Cádiz
con
un
cañon
Amstrong
de,
100
toneladas
se
hall
ínstalaéo
d.QS
esta
ciones
miorotelefónleas
á
pocos
.metros del
cañon
,
que
establecen
la
comunlcaelon
entre
dos
haterías.
A
pesar
de
su
proximidad
'1)0
han
experimentado
desperfecto
algu
no,
no
obstante
las
grandes
trepidaciones
que
han
ocasionado
la
rotura
de
tOd0S
los
crlstales
del
barrio
y
la
calda
de
algunos
tabiques.
Estadística
del
papel.-Segun datos
publicados
por
la
Revue
indt!st?'ielle�
exís-.
ten
actualmente
en
el
mundo
3,985
manufacturas,
que
producen
anualmente
952
mi
llenes
de
kilógramos
de,
papel,
fabricado
con
varias
sustancias
-trapos,
paja,
etc.
La
mitad
ó
sean
4"16
millones
de
kilogramos.
sirve
para
las
necesidades
de
la
imprenta
propiamente
dicha.
De
estos
476
millones
los
periódicos
consumen
300;
los
gobtemes
de
los
distintos
países
100;
las
escuelas
90,
el
comercio
120,
la
industria
90,
y
las'
car
tas
y
correspondencia
privada
90.
En
esta
industria
se
ocupan
19'2,000
obreros
entre
hombres,
mujeres
y
niños
.•
-Ós
Costumbres-del
Yu:p.nan,-SOil
muy
interesantes
las
costumbres
de
los
pue
bles
que
habltan
la
parte
de
la
China
ltamada
Yunnan,
cemprendlda
entre'
Cantan y
70
-CRÓNICA.
Bhamo,
Estos
aborígenes
tienen
una
fisonomía
mucho
más característica
que
los
chí
nos
propiamente
dichos
y
son
notables
por
sus
sentimientos
hospítalarlos.
Las
muje
res
no
se
mutilan
los
piés
y
usan
llll
traje
pintoresco
que
recuerda
algo
los
trajes
anti
guos.
de
las
jóvenes
suizas
y
tirolesas:
No
es
ménos
particular
la
manera
de
casarse:
el
dia
primero
de
año
todos
los
solteros
se
colocan
á
lo
largo'
de
un
barranco,
los
hombres á
una
parte
y
las
mujeres
á
la otra;
cada
muchacha
tira
una
bolíta
á
la
fila
de
los
hombres
y
aquél
á
quien
tocan
es
el
feliz
elegido:
Asegúrase
que las
mucha
chas
son
muy
diestras
en
esta
puntería,
tanto,
que
el
jóven
preferido
tiene
casi
la
se
guridad
de
que
ha
de
tocarle
la
bolita.
M.
Colqhoun
'ha
encontrado
en
este
país,
pre
cisamente
el
singular
traje
que
descríbió
Marco
Polo,
y conocido
en
el
país
vasco,
desde
mucho
tiempo,
con
el
nombre
de
cotuxula,
Cuando
trace
un
niño,
el
marido
se
.mete
en
cama
con
él
durante
30
dias,
míéntras
"la
esposa
se
dedica
á
sus
queha
ceres.
Presupuesto
aleman
para
exploraciones.-
El
gobierno
de
aquel
país
ha elevado
á
100,000
marcos
para
1883.
los
75,000
que
anteriormente
destinaba
á
las
exploraciones
científicas
del
Africa
central
y
de
otros
países.
Freno
para
los
buques.-M.
John
Adams,
de
Bastan,
ha inventado
un
freno
destinado
á
detener
los
buques
de
vapor
en
marcha,
á
la
manera
que
los
frenos
de
los
ferro
carríles
detienen
los
wagon
es.
El
sistema
consiste
en
'un
par
de
aletas
de
hiena
cuya
superficie
es
proporcional
á
la
seccíon
transversaldel
buque.
Estas
aletas
van
plegadas
á
los
costados
de
la
embarcacíon
hacía
adelante.
A
una
señal
dada
se
quitan
los
ganchos
que
las
retienen,
con
lo
cual
obra
sobre
ellas
llhremen
te
la
presion
del
mar,
abriéndolas
hasta
que
queden
perpendiculares
al
eje
del
buque.
Como
quiera
que
la
resistencia
del
agua
varía
casi
proporcionalmente
á
la
superficie
y al
cuadrado
de
la
velocidad,
se
concibe
que
este
freno
sea
muy
útil
para
evitar
los
eh
oques.
Por
lo
de
más,
tal
es
exactamente
el
procedimiento
que
emplean
para
este
caso
los
peces
que
nadan
á
la
manera
del
vuelo
de
las
golondrlnas.
Color
del
agua
destilada.
-
M.
Meyer,
de
Zurich,
pone
agua
destilada
en
cinco
tubos
ele
lm,!SO
de
longitud
cada
uno,
unidos
por
medio
de
otros
de
caucho
y
-
anchos
de
40
milímetros.
Si
se
cierran
los
dos
extremos
del
aparate
con
una
placa
de
vidrio
y
se
mira
horizontalmente
sobre
un
fondo
negro,
se
verá
un
color verde
azu
lado
intensa.
Este
color,
mlrado
á
la
luz
del
gas,
es
verde.
El
puente
más
alto
del
mundo.
-
En
el
estado de
Pensilvania
se
constru
ye
én
la
actualidad
un
puente
que
tendrá
91m,74
de
altura
sobre
el
nivel
del
río
Kín
gua,
cuyo
lecho
se encuentra
á
640
sobre
el
mar.
Este
puente
será
de
hierro
y
tendrá
una
longitud
de
625
metros.
Se
emplearán
en
él
180,000
kilógramos
de
hierro
y
540,000
metros
cúbicos
de
mampostería.
Para
la
construccíon
se
invertirá
próximamente
el
espacio
de
un
año.
Lo sentimos.-
Nuestro
estimado
amigo
y
colaborador
D.
Estanislao
Vayreda
se encuentra
enfermo
desde
algunos
días
,
lo
cual
le
Impide
ocuparse
de
las
obser
vaciones
meteorológicas
que
constantemente
nos
remite
de
Sagaró.
Deseamos
al
amigo
su
pronto
y
completo
restableolmíeuto.
"
El
gran
cometa
de
1882
y
el
paso
de
Vénus
en
Olot.-
Segun
nos
dice,
nuestro
buen
amigo
eí
activo
naturalista
'D.
Ramon
lVI.a
Baló
s,
en
la
coráarca
de
Olot
se
observó
tambien
el
gran
cometa
al
lado
del
Sol,
durante
tres
dlas
y
sin
auxilio
de
anteojo;
así
como
su
aparicion
en
horas
suceslvas
,
llegando
á
adquirir
dimensiones
en
los
últimos
dias
,
de
4 á 5 de
la
mañana.
El
cielo,
que
estaba
cubierto
el
día
que
tuvo
lugar
el
paso
de
Vénus,
impidió
en
gran
parte
observar
el
fenómeno
en
dicha
comarca.
No
obstante
,
á
las
3h
15m
pudo
apre-
ciarse
COIl
auxilio
de
una
lente.
'
..
i'
-'
CRÓNICA.
·71
El
canal
del
Báltico.
-
El
nuevo
canal
que
debe
unir
el
Báltico
con
el
mar
del
Norte
acortará
de
unas
600
millas
la
duraclon
actual
del
viaje
por
'l'os
estrechos
de
Dinamarca.
Irá
de
Gluckstadt·
á
Riel
'y
su
longitud
será
de
50 "millas
ósea
casi.la
mila¡;¡
de
la
longitud,
del canal
de
Súez.
Tratase
tambie'l1
de
abrir
un
canal
marítimo
de
Amberes
á Colonia.
•
.
La
seda
en
los
Estados-Unidos.
-Desd'e
1870
á
1880,
Ó
sea
en
el
trascur
so
ele
diez
años,
el
valor
de
la
prcduccíon
de
la
seda
en
los
Estados-Unides
se
ha
elévado
de
1'2:'2[0,66'2
d'ollars
á
3�
410,[63,
de
manera
que
casi
ha triplicado
.
.
Proyecto
de
centenario
del
algodon.:_
En
188[
hará
cien
años
que
se
expidió
de
América
á
Europa
el
primer
cargamento
de
algodon.
Bemlüérnns«
seis
balas
á
Inglaterra
y
se
apoderaron
de
ellas
los
dependientes
de
la
aduana,
baje
pre-
'
texto
de
que
este
algoclon
no
podia
haber
reprod
ncido
en
los
Estados-Unidos,
y
que
su
trasporte
debla
considerarse
como
un
fraude
por
cuanto
no
pertenecían
al
país
de
procedencia,
En
los
Estados-
Unidos
se
trata
de
celebrar
este
aniversario
con
una
ex
poslcísn
de
algodon
en
todas
sus
formas.
El
sexto
sentido.
-
En
una
de
las
últimas
sesiones
del
Anthropological
Ji!S
tifl¿te
de
Léndres.
M.
F.
Galton
ha
presentado
y
expllcado
varios
aparatos
imaginados
por
él
para
estudiar
el
sentido
muscular
y
los
otros
sentidos.
El
aparato
principal
con
siste
en
una
caja
que
conttenevarles
pesas
dispuestos
de
manera
que
sirvan
para
medír
la
sensibilidad
del
sentido
muscular.
lié
ahí
el
principio
en
que
se
apoya
M.-Galton.
Empleando.
pesos
pequeños
con
la
numeraclon
1;
2,
3,
etc.,
que
difieran
por
variacio
nes
igualmente
perceptíbles
,.
calculadas
segun
las
leyes
de
Weber,
si
una
personaA
puede,
por
ejemplc
,
distinguir
el
peso
1
del
peso
3,
podrá
distinguir
tambien
'2
de
[.1'
3
de
5.
Ahora
bien,
se
dirá
que
una
persona
B
tendrá
un
sentido
muscular
dos
veces
más
obtuso
que
A,
si
no
distingue
más
que
una
diferencia
cuando
A
distingue
dos,
En
general,
las
gradaclones
entre
los
pesos
que
cada
cual
puede
distingui-r-
han
y'
sido,
determlnadas
por
la
experlencla.y
han
dado
la
medida
de
la
sensibilidad
del
S(;)U
tldo
muscular.
Son
notables,
aunque
provisionales,
los
sigulentes
resultados
'que
cita
M.
Galton:
El
sentido
muscular
parece
ser
en
general
más
delicado
en'
los
hombres
que
en
las
mujeres,
y
en
Jos
hombres
dedicados
á
trabajos
intelectuales
más
que
en
los
otros,
sin
que
la
excesiva
nervosidad
de
ciertas
mujeres
sea
motivo
de
excepclon.
t51
sensaclon
producida
en
ellas
por
una
excltaclon
muy
fuerte
es
dolorosa,
sin
que
por
ello
esté
más
desarrollada
la
facultad
de
distinguir
las
diferencias
de
peso.
'
Ealis-tj¡ca.
-
En
el
pali'gano
d�
Spandan
(Prusia)
se
han
hecho
recientemente.
interesantes
experimentos
can
el
fin
de
medir
la
velocidad
de
los
proyectiles
de
los
cañones
por
medio
del
diapason.
Para
ello
se
adapta
á
la
pieza
de
artillería
un
dlapa
son
que
lleva
adaptado
á
una
de
sus
ramas
un
aparato
registrador.
La
explosion
de
la
pólvora'
hace
vibrar
el
diapason
dando
de
2,000
á
3,000
oscilaciones
por
segundo,
Estas
quedan
marcadas
en
una
hoja
de
papel
por
puntos
tan
dímínntos
y
aproximados
que
no
esposible
percibir
ni
contarlos
sino
con
el
microscopio.
_
Telefonía
submarina.
-
MM.
Wake
é
Irlsh
han
hecho
en
Inglaterra
curiosos
experimentos
acerca
de
este
ramo
de
la
electricidad,
La
longitud
del
cable
submarino.
que
unia
el
trasmisor
al
receptor
era
de
600
metros.
Nueve
procedimiento'
para
hinchar
los
globos
aerostáticos.
MM.
Fischer
y
Ch.
Green
Spencer,
aeronautas
ingleses,
han
construido
un
globo
cuya
parte
inferior
es
de.una
tela
finísima
de
arnlanto
y
la
superior
de
otra
tela
con
una
preparaclou
incombust.ible.
Este
globo
se
ha
ensayado
ya
en
Hendon
con
buen.éxito.
�n
el
orificio
del
globo
va
unida
una
lámpara
de
alcohol;
después
de
haberla
encen
di€lo
se
hincha
el,
globo
con
gran
rapidez.
La
altura
del
aparato
es
de
30
piés
ingleses
=
9m,U,
y
la
capacidad
de
3,000
plés
cúbicos;
para
llenarlo
bastan
sólo
5
minutos.
,
�.
'
..
�.
72.
CRÓNICA.
Este
procedimiento
lleva
inmensas
ventajas,
al
del
gas
hidrógeno;
por
una
parte
resulta
una
considerable
diferencia
entre
el
precio
del
gas
y
el
del
alcohol,
ipor
otra
puede
utilizarse
el
globo
en
ciertas
ocasiones
en
que
es
difícil
procurarse
gas,
especialmente'
en
los
países
enemigos,
siendo
muy
fácil
el
acarreo
del
alcohol
para
un
gran
número
�
de
ascensiones,.
-
Peces
suizos,
-
Los
peces
son
muy
poco
numerosos
en
Suiza,
probablemente
á
causa
del
frio
y
de
la
rapidez
del
curso
de
las
aguas.
El
Rhin
cuenta
unas
veinte
especies,
que
babitan
ordinariamente
en
la
region
media
ó
inferior
del
rio
"
pero
que
remontan
sobre
las
cascadas
de
SchaíThouse.
En
el
Ródano
se
cuentan
unas
'2�
espe
cies
de
peces,
de
las
cuales
sólo
hay
U
aptas
para
habitar
en
la
vparte
superior
del
punto
donde
se
pierde
el
rio.
De
las
'23
especies
del
PÓ,
solamente
15
pertenecen
á
las
aguas suizas.
La
contrlbuclon
del
Danubio
es
insignificante.
Influencia
política
de
los
cometas
en
China.
-
La
frecuencia
de
los
cometas
en
estos dos
últimos
años
ha
sido
considerada
como
un
presagio
mqy
funes-
.
to
para
los
chinos.
En
la
cola
,
que
asimilan
á
un
sable
inñamade
,
ven
el
emblema
de
una
venganza
que
va
á
castigar
á
una
nacíon
indigna.
A
consecuencia
del
últlmo
co
meta,
se
ha
promulgado
un
decreto
en
nombre
del
jóven
emperador,
en
el
cualse
-'
maníflesta
que
el
cometa
acusa
la
negligencia
de
los
funclonarlos
en
dar
cuenta
al
soberano
de
las
desdichas
del
pueblo.
Se
dan
en
él
las
órdenes
más
severas
y
es
posible
que
de
ello
dependa
una
reforma
radical
en
la
administracion
del
celeste
imperio,
.
Viajes
al
África.
-
Se
ban
recibido notlcias
del
viajero
alemán que
estaba
encargado
de
explorar
la
region
del
Niger
Binué.
Parece.
que
ellO
de
abril
último,
Roberto
Fleyel
babia
pasado
el
rio
Binué
por
el
Sud
y
llegó
á
la
gran
ciudad
de
Wuka
ri
.
El
'26
de
mayo
estaba
en
Koutcha
despues
de
pasar
por
el
camino
de
Bautadchl
y
de
Bakundí.
M.
Fleyel,
cuya
salud
ha
mejorado
ele
un
modo
notable
insta
vivamente
al
go
híerno
aleman_
para
que
establezca
una
estacíon
en
esta
regíon-tan
fértil
y
salla.
Las
J?iedras.
de
Sarepta.
-
En
Sarepta
,"
Rusla
asiática,
existen
piedras
de
formas
muy
curiosas,
cuyo
origen
era
atribuido',á
raíces
por
una
tradlclon
popular.
M.
Becker
confirma
esta
opinion
de
la
manera
siguiente:
El
Traqopoqo»
'l'lLtheiticus,
la
Scorsonera
ensifolia
y
la
Euphorbia
Gel'ard'iana
alcanzan
su
máximo
desarrollo
en
la
arena
.hlanca
;
varios
insectos
habitan
y
perforan
sus
largas
raíces
de
las
cuales
se
desprende
un
jugo
lechoso,
cuyo
elemento
calizo
se
acumula
al
rededor
de
la
raíz,
de
manera
que
cuando esta
desaparece,
queda
reemplazada
así
por
una'
especie
de
piedra
artificial.
.
La
luz
eléctrica
en
las
salas
de
disecciono
-
La
Ledwich Schacl:
o]
medi
cine,
que
es
la
mayor
de
Dublin,
vá
á
ser
iluminada
próximamente
por
medio
de
la
luz
eléctrica.
La
legislacion
de
los
privilegios
de
invencion.
-
M,iéntras
los
chinos
ponen
obstáculos
á
las
nuevas
Invenciones
como
perturbadoras
del
órden
establecido,
sus
vecinos
los
japoneses
se
esfuerzan
por
el
contrario
en
protegerlas
per
todos
los
medios'
posibles,
de
manera
que
tratan
actualmente
de
hacer
una
ley
de
privilegios
de
invencion.
.
.
El
ferro-carril
Fell
en
la
Nueva
Zelanda.-EI
sistema
Fell,
que ha
fun
clonado
durante
tanto
tiempo
en
el
monte
Cenis ánles
de
abrirse
el
túnel,
se
emplea
con
grande
éxito
en
la
Nueva
Zelanda.
Sabido
es
que
este
sistema
consiste
en
el
em
pleo
de
un
rail
cen
tral,
en
el
cual
van
adaptadas
dos
ruedas
horizontales.
De
esta
manera
puede
subir
pendientes
de
85
milímetros
por
metro
y
es
imposible
todo
des
carrllamlento.
,
-------------------�.
-----�---_.
�,.�,-
EL
DIRECTOR-PROPIETARIO,
R.
Roig
..
y
'l'�l;'res
..
.
Imp.
Barcelonesa,
Tapias,.4
•
-,
,
.
ANTON�O
RAVE.
-FÍSICA.
EXPERIMENTAL.·
F
í
S
I
e
A
ex
P
E
R
I
M
E
NI
AL.
-
o
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IVI
o
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A
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S
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e
'Á
T
E
o
R
A
*;
.
�
,
POR
EL
DJ{.
D.
ANTONIO
HAVE,
Cutedréticc
de
la
Ilnivcrsiderl
de
Batcolona
..
Propiedades
de
lo'8
espejos
curvos
y
de
las
len-tes.
-
Este
estudio
no
presenta
dificultad
euando los
alumnos
se
hallan
en
disposiciou
de
comprender
la
demostraciou
y
.Ia
cliscusion
de
las.
formulas
sencillas
de
las
que
aquellas
propiedades
se
deducen.
Pero
hay
muchos
alum-
nos,
entre
los
que
cursan
la
física
como
asignatura
preparatoria
para'
la·
carrera
de
medicina,
que
tienen
repugnancia
á
las
fórmulas,
á
quie
nes
sin
embargo
es
indispensable
el
conocimiento
de
las
lentes
paJra
comprender
la
teoría
física
de
la
vision
y
la
descripcion
J
manejé)
del
número
considerable'
de
instrumentos
especiales
de
observación que
emplea
modernamente
la
medicina.
Para
esta
clase
de
alumnos
no
hay
otro
modo
de
demostracion
,.,
que
el
método
g�'áfi(w,
y
aún
mejor
el
experimental
analítico-sin
té":'
tieo
que
aquel
representa,
operando
con
verdaderas
lentes
y
con
su-.
tiles
hacecillos
de
rayos.
Cubriendo
la
superficie
del
espej0
Ó
de,
la
lente
con
un
diafragma
de
carton
,
agujereado
en
el
centro
y
en
los
demás
-puntos
por
donde
se
quieren
hacer
pasar
hacecillos
luminosos,
método
sencillo
y
expedito,
p'Ue�el!JJ
reproducirse
experime1ftalme'nte
todos
los
casos
que
se
representan
gr�ficamente
en
el
encerado.
Cuan
do
se
quiere
_{lperar
con
rayo!>
paralelos,
se
emplean
10s
del
sol.
refle
';"
jades
por
el
espejo
del
portaluz
y
penetrando
en
la
cámara
oscura
por
una
grande
abertura.
Si
el
espejo
ó
la
lente
es
muy
grande,
es
pre
ciso
exponerla
á
los
rayos
solares
directos.
Si
se
quiere
que
los
rayos
partan
de
un
punto
situado
á
una
distancia finita,
se
adapta
una
lente
convergente
al
tubo
del
portalúz,
y
el
foco
de
esta
lente
será
el
punto
deseado.
A
distancias
variables
de
este
foco
se
coloca
el
espejo
ó
la
lente
cubierta
con
el
diafragma,
y
con
una
pantalla
en,
la
mano
se
busca
el
punto,
en'
q
ue
se
cruzan
los
haeecilles
reflejados
Ó
refracta
dos,
cuyo
punto
será
el
foco
real
del
espejo
Ó
de
la
lente,
Fácilses
de
este
modo
demostrar que
la
distancia
del
foco
depende
de
la
dei-punto
"
�
,
luminoso,
y
que
estos
dos
puntos
son
recíprocos
6'
focos
conjugados.
De
la
divergencia
de
los
hacecillos
reflejados
Ó
refractados
sededuoe
la
no'
existencia
de
foeo
real,
y
la
necesidad
de
prolongar
los
haóeci-
nos
por
la
parte
opuesta
del
espejo
ó
de
la
lente
para
que
se
crucen
�
en
el
foco
virtual,
que,es
el
punto
de
divergencia
de
dichos
hacecillos
.
..
Véose
CRÓNICA
Cml'lTÍFICA,
t.
V.
págs.
289,
331,
385
Y
512;
Y
L
VI,
página
3.
CRÓN.
CIENT.
TOMO
VI.
NÚ'I.
1�¡j.-2g
FEBRERO
1883.
10
•
74
ANTONIO
RAVE.
El
inconveniente
que
presentan
estos
experimentos
es
q-ue,
siendo
él
foco
de
la
primera
lente
no
un
punto
luminoso,
sino
una
imagen,
aunque'
pequeña,
del
sol,
á
medida
que
va:
aumentando
la
distancia
focal,
va
aumentando
la
seecion
de
cada
hacecillo
refractado
que
se
proyecta
en
la
pantalla,
y
no
es
otra
cosa;
que
una
imágen
amplificada
de
la
primera.
No
hay
otro
medio
de
disminuir
este
inconveniente
qtle
adaptar
al
portaluz
un
sistema
de
corta
distancia
focal
para
obtener
una
imagen
muy
pequeña.
Para
dar
á
conocer
la
propiedad
característica
del
centro
óptico
en
las
lentes,
se
presenta
una
de
estas
á
mi
hacecillo
de
rayos
paralelos,
primeso
en
dirección
normal,
y
luégo
más
y
más
oblicua,
Ji
se
ma
nifiesta
que
en
todas
estas
posiciones
puede
conseguirse
ql1e
el
hace-
,
cillo
emergente
sea
paralelo
ó
tenga
la
misma
direccion
del
incidente.
Estas
direcciones
representan
los
ejes
secundarios,
y
el
punto
en
qtue
todas
ellas
se
cruzan
es
el
centro
óptico
cuya
posicion
se
indica
á
los
álumnos.
-
Luego
se
demuestra
que
en
los
ejes
secundarios
ú
oblicuos
,los
focos
se
forman
del
mismo
modo
que
en
el
eje
principal,
y
á
las
mismas
distancias
relativas.
Empleando
el
mismo
método
analítico-sintético
se
demuestra
el
cruzamiento
de
los
ejes
'de
los diferentes
puntos
luminosos
de
un
ob
jeto
en
el
centro
óptico
de
una:
lente.
Para
esto
se
disponen
dos
pun
tos
luminosos
por
medio
de
dos.pequeñas
lentes
engastadas
en
el
dia
fragma
del
portaluz.
Los
dos
conos
luminosos
que
parten
de
los
focos
de
estas
lentes
envían
rayos
á
la
superficie
de
la
lente
que
está
cu
bierta
con
una
pantalla
con
tres
aberturas,
una
central
que
da paso
á
los
hacecillos
que
atravesando
la
lente
por
el
centro
óptico
no
su
fren
desviacion
,
señalando
por
lo
tanto
la
direccion
de
los
ejes,
y'
las
otras
dos
cerca
de
la
circunferencia.
Los
hacecillos
que
pasan
por
es
tas
aberturas
sufren
desviación
y
cortan
á
sus
ejes
respectivos
en
los
focos.
Podrían
emplearse
mayor
número
de
focos
ó
puntos
luminosos,'
y
también
suprimirse
las
lentes
pequeñas,
valiéndose
de
la
misma
disposicion
que
sirvió
para
el
estudio
de
la
penumbra,
esto
es,
apls
cando
un
vidrio
difusivo
al
tubo ancho
del
portaluz
y
cubriéndolo
con
una
pantalla
de
cartón
agujereada
en
los
puntos
que
se
quisiese
fue
sen
luminosos.
Estos
experimentos
llaman
más
la
atencion
de
los
alumnos
que
las
figuras
con
que
se
representan
en
la
pizarra.
Es
conveniente
ha
cerles
ver
la
diferencia
esencial
que
existe
entre
el:
f0CO
y
el
centro
óptico;
pues
por
más
que
sean
muy
distintos,
algunas
veces
los
con-
FÍSICA
EXPERIMENTAL.
75
funden.
En
los
experimentos
citados
se
ve
bien
que
hay
tantos
focos
como
puntos
luminosos
,
al
paso
que
no
hay
más
que
un
centro
,óp
tico;
que
en
cada
foco
se
cruzan
los
rayos
procedentes
del
punto
lu
ruinoso
respectivo,
al
paso
que
en
el
centro
óptico
se
cruzan
los
ejes
de
los
rayos
de
todos
los
puntos
luminosos
del
objeto.
Entendido
esto,
la
formaeion
de
las
imágenes,
y
las
relaciones
de
posicion
,
distanei�
,
-
'y
magnitud
con
el
objeto
se
explican
fácilmente.
Corno
la
fórmula
que
da
la
distancia
del
foco
conjugado
de
un
punto
luminoso
es
la
misma
para
las
lentes
que
para
los
espejos,
es
conveniente
hacerles
observar
la
representacion
geom�trica
diferente
que
tienen
en
)0S
G0S
casos
los
elementos
de
la
fórmula,
particular=
_
i;X
mente
f, que
en
los
espejos
es
la
mitad'del
radio,
yen
las
lentes
tiene
.;
y
una
expresión
más
complicada
'.
manifestándoles
por
qué
en
los
espe
jos
esféricos
el
centro
geométrico
es
al
mismo
tiempo
el
centro
óptico,'
y
en
las
lentes
son
estos
puntos
muy
distintos.
También
es
conve-
ni ente
hacerles
presente
que
un
rayo
luminoso
que
atraviesa
una
lente
pasando
por
el
centro
óptico
se
quiebra
al
entrar
y
al
salir
de
la
misma,
de
suerte
que
la
direccion
de
emergencia
es
paralela,
pero
no
continuacion
de
la
de
incidencia,
y
cada
una
de
ellas
corta
al
eje
principal
en
un
punto
cercano
pero
distinto
del
centro
óptico.
Así
'S�
manifiesta
la
division
<6
descomposicien
del
centro
óptico
en
los
do�
o
puntos
llamados
nodos,
que
lo
reemplazan
para el
trazado.
exacto
de
los
ejes
secundarios
y
cuyas
propiedades
son
dignas
de
atención.
Aberraciones
de
esfericidad
y
de
refrangililidad
de
las
lentes.
Para
demostrar
experimentalmente
la
primera
es
un
procedimiento
muy
sencillo
el
indicado p0r
Desains
que
consiste
en
aplicar
á
ia
lente,
una
pantalla
con
dos
pares
de
pequeñas
aberturas
situadas
en
dos;'
diámetros
entre
sí
rectangulares
y
desigualmente
distantes del
cep.:_
tro.
Así
se
ve
que
los
hacecillos
que
atraviesan
la
lente
cerca
de'
la
circunferencia
se
cruzan
antes
que
rus
que
la
atraviesan
raás
cerca
del
centro.
La
diferencia
es
poco
sensible
cuando
se
reciben
los
rayos
solares
directos,
porque
la
distancia focal
es
entónces la
mínima:
Así.
es
que
es
mejor
reunir ántes
en
foco
los rayos
solares
por
medio
de-la
lente
del
portaluz,
y
presentar
la
lente
preparada
con
!3l
diafragma
á
una
distancia
poco
mayor
que
la
focal
principal
para
que
el
foco
se�.,
forme
á
gi'al'l
distancia,
.en
cuyo
caso
es
muy
notable
la
diferencia
que
se
ebserva
entre
10s
t'ayos
incidentes
en
el borde
y
los
más
cer_:
canos
al
centro.
Pero
aquí
se
reproduce
el
inconveniente
ya
citado
de
que
los
hacecillos
presentan
á
gran
distancia
una
seccion
considera-
,'"
....
','
..
76
ANTONIO
RA
VE.
l
.
ble.
Con
este
mismo
experimento
se
demuestra
la
abeeraoion
de
re
frangibilidad,
pOl'que
cada
haoecillo
da
un
verdadero
espectro
con
el
violado
más
cerca
d61
eje
antes
de
cruzarse,
y
al
revés
después
de
haberse
cruzado
los
hacecillos
en
el
foco.
Si
se
quiere
demostrar
directamente
que
la
distancia.focal
es
m:'\.;::
yor
para
los
rayos
ménos
refrangibles,
se
proyecta
sobre
la
pantalla'
que
cubre
la
lente
Un
espectro
de
manera
que
los
dos
agujeros
equi
distantes
del
centro
puedan
recibir
los
rayos
de
una
misma
zona
co�
lorada.
Haciendo
entonces
girar
el
prisma!
se
haeen
pasar
sucesiva-,
mente
todas
las
zonas
por
los
orificios,
y
se
ve
que
la
distancia
á
que
se
cruzan
los
hacecillos
emergentes
aumenta
del
violado
al
rojo.
Una
consecuencia
importante
de
la
desigual
distancia:
focal
de
los
rayos
diversamente
refrangibles
es
quela
magnitud
de
la
imágerr
no
es
la
misma
para
diferentes
especies
de
luz.
Esto
puede
demostrarse
directamente
recortando
en
una
lámina
de
estaño
pegada
á
un
vidrio
pulido
ó
deslustrado
una
figura
cualquiera,
una
flecha
por
ejemplo.
Iluminando
el
calado
por
medio
de
las
diferentes
zonas
del
espectro,
que
sucesivamente
se
proyectan
sobre
el
mismo,
se
obtienen
imágenes
cuya
distancia
y
magnitud
varía
en
razon
inversa
del
grado
de
re
frangibilidad
de
lns
rayos
que
las
componen.
'I'ambien
se
pone
en
evidencia
la
aherracion
cromática
de
las
len
tes
haciendo
ver
que
los
diversos
conos
ó
sectores
de
rayos
refracta
dos
á
que
da
lugar
un
haz
de
luz
blanca
incidente
no
se
superponen
completamente,
porque
tienen
sus
vértices
á
diferentes
distancias
d�
la
base
comun
,
resultando
una
seccion
irisada
en
su
circunferencia.
El
efecto
es
más
marcado
suprimiendo
la
parte
interior
de
dichos
co-
110S
por
medio
de
una
pantalla
de
diámetro
un
poco
menor
que
el
de
la
lente,
para
que
aplicada
á
la
misma
sólo
deje
pasar
una
zona
del-
gada
de
rayos
incidentes
en
la
circunferencia.
Acromatismo
de
los
prismas
y
de
las
lentes.
-
El
problema
del
acromatismo
es
fácil
de
plantear
y
resolver
analíticamentsdespues
de
haber
demostrado
con
el
poliprisma
que
en
los diversos
medios
refringentes
la
dispersión
no
es
proporcional
¡1
la
refraccion.
A
los
alumnos
que
no
comprenden
aqueLprocedimiento
hay
que
demostrar
les
experimentalmente
que
es
posible
obtener
por
medio
de
un
prisma
de
ángulo
variable
la
misma
dispersión
que
con
otro
prisma
dado
de
diferente
sustancia
siendo
desiguales
los
desvíos.
De
este
hecho
se
deduce
que
la
diferencia
entre
los
desvíos
producidos
por
los
dos
pri��
mas
será
la
misma
para
todos
los
rayos
sea
cual
fuere
su
refrangibi-
FÍSiCA
EXPERIMENTAL.
lidad,
Luego-
si
s@
hacen
obrar
en
sentido
opuesto,
invirtiendo
la
po
sicion
de
uno
de
ellos,
todos los
rayos
luminosos
experimentarán
el
mismo
desvío,
y
se
habrá
anulado
la
dispersion.
Siendo
elprisma
de
Amici
un
instrumento
de
aplicacion
,
parti
cularmente
para
los
espectréscopios
de
visión
directa
,
no
estaria
por
demás
€1
manifestar,
como
complemento
de
la
demostración
anterior,
que
dos
prismas
de
sustancias
desigualmente
dispersivas
que
produz
can
un
mismo
desvío
en
determinados
rayos
del
espectro
presentan
dispersiones
desiguales,
de
suerte
que
si
se
superpoll€ln
en
posiciones
inversas,
se
anula
el
desvío
para
aquellos
l'ayOS
y
se
conserva
cierto
grado
de
dispersiou.
Así
se
resuelve
el
problema
inverso
del
acroma-.
tismo,
descomponiendo
la
luz
sin
desviarla.
El
acromatismo
de
las
lentes
se
demuestra
experimentalmente
de
.
�
una
manera
análoga.
Sobre
'cada
una
de
las
lentes
que
componen
un
sistema
acromático
se
dirige
un
haz
de
rayos
luminosos
interceptando
los
centrales
por
medio
de
una
pantalla.
Con
la
lente
convergente
de'
crown
se
obtiene,
á
una
distancia
menor
que
la
focal,
una
corona
iri-.
sada de
pequeño
diámetro.
Con
la
lente
divergente
de
flint
se
obtiene
á
1�
misma
distancia
una
corona,
de
diámetro
mayor
que
la
lente,
tambien
irisada,
pero
en
sentido inverso.
La
primera
tiene
en
la
parte
exterior
el
rojo,
y
la
segunda'
611
'Violado.
El
ancho
de
la
zona
irisada
·es,
el
mismo
para
las dos.
Es
evidente
que,
superponiéndolas,
las
dis
persiones
iguales
y
opuestas
se
destruirán,
quedando
sin
embargo
un
sistema
convergente,
porque
la
diferencia
entre
los
desvíos
opues
.....
tos
producidos
por
las
dos
lentes,
que
es
igual
á
la
diferencia
entre
los
radios
de
las
coronas
ó
anillos
irisados,
es
menor
que
el
radio
de
la
lente.
Así
lo
confirma
el
experimento.
y
en
efecto
debe
ser
así,
pues,
á
igual
dispersion
,
el
desvío
debe
ser
menor
para
la
sustancia
más
dispersiva,
que
es
el
flint
;
luego
no
podrá
anular la
convergen-e
ciaproducida
por
el
paso
de
los
rayos
al
través
de
la
lente
de
crown.
Para
GQPvencerse
de
que
los
desvíos
sen
desiguales
en
las
dos
lentes"
no
hay
más
que
comparar
las
distancias
focales,
y
se
verá
que
[a
de
la
lente
de
flint
es
mayor
que
la
de
la
lente
de
crown.
77
. ,
,
I
78
M.
DUPONCHEL.
LA
CIRCULACION
DE
LA
ENERGíA
SOLAR
*
;
,-,.
POR
M.
DUPONCI-:J;EL.
Hace
ya
un
año
próximamente
que
en
un
opúsculo
sobre
la Teoría
de
las
manchas
solares
,
impreso
el
4
de
enero
de
1882,
publicaba
las
siguien
tes
líneas:
(
Los
conocimientos
actuales
de la
ciencia
sobre
la
naturaleza
de
la
luz,
del
calor, de
la
electrioidad
,
-del magnetismo,
manifestaciones
bajo
formas
distintas
de
Una
misma
naturaleza
de
movimiento,
nos
demuestran hasta
la
evidencia
la
conservacion
absoluta
é
inmutable
de
este
movimiento,
en
tan.
oto
que
fuerza
viva
....
JJ
El
universo
nos
presenta
en
cada
grupo
estelar
un
centro
de
emision
incesante
de
fuerza
viva
que
no
se
concibe
que
se
pierda
y
se
propagué
indefinidamente
en
el
éter,
sino
.que
debe
forzosamente
ser"
percibida'
y
fijada
por
los
cuerpos
ponderables.
Hay,
pues,
quo
considerar,
aparte
de
lós
centros
de
emision
.
que
conocemos,
otros
de
concentraoion
que
no
se.
nos
presentan
con
tanta
claridad,
pero
que
no
son
ménos
indispensables
para
explicar
la
e
ternidad
de las
diversidades
de
movimiento
que
se
ofre
cen
continuamente
a
nuestra
vista.
JJ
Cabe
aquÍ
preguntar
si
estos
centros
de
concentraeion,
equilibrando
el
efecto.
de
los
centros
de
emision
estelares,
se
encuentran
aislados
en
algun
punto
del
espacio
donde
por
la
vaporizacinn
de los
astros
de
ciertos
grupos
paniculares,
reducirian
su
conjunto
á
este
estado de
nebulosa
primitiva
del
cual
parece
haber
salido
originariamente
nuestro
mundo
solar;
ó
si
por
el
contrario, la
reconstiLucion
de
la
fuerza
viva
se
verifica
en
cada
astro
y
cada
estrella
,
cada
sol,
es
á
la
vez
centro
de
concentracÍon
y-ceo'U'\):ele
emision
calorlfica.
Ambas
hipótesis
son
igualmente
plausibles;
empéro
,
la
segunda
me
parece
mas
verosímil
y
más
en
armonía
con
los
dates
cierios
que
los
estudios
geológicos
110S suministran
sobre
nuestro
mundo
solar
es,...
pecialmente,
donde
la
intensidad
de
la
radiacion
del
astro
central,
sometida
sin
duda
ti
variaciones
mas
ó
menos
periódicas,
se
ha
perpetuado,
con
todo,
por
espacio
de
millones
de
años,
conservando
aproximadamente
la
tempe
ratura
actual,
lo
que
no
podría
comprenderse
si
las
pérdidas
incesantes
de
la
emision
no
viniesen
compensadas
por
una
restituoion
equivalente.
»Hace
algunos
años
que
he
intentado
explicar
de
qué
manera
podia
realizarse
semejante
compensacion,
cómo
el
calor
emitido
podia
volvel'
al
foco de
partida,
constituyendo
un
circuito
cerrado,
una
circulacion
conti
nua,
análoga
ti
la
que
en
nuestro
cuerpo
resulta
de
la
acción
del
corazou
sobre
la
masa
de la
s''lI1gre.
Esta
idea,
sólo
me
ha
valido
hasta
ahora
las
desdeñosas
sonrisas
de
aquellos
á
quienes
la
habia
sometido
quizás
algo
•
Véase
pág.
4.9.
�
GIRCULACION DE
LA
EN�RGíA
SOLAR.
79
prematuramente.
Fácil
es
que
no
sea
hoy
mejor
acogida,
é
igporo
si
me
de
cidiré
á
reproducirla
más
tarde,
apoyándola
CON
todas las
pruebas
y
argu
mentos
que
habré.
podido
rec0gel',
y
de
las.cuoles
nc;>"
será
la
menor
,
llegan
espero,
la
verificacion
próxima
de
mi
explicacion
<de
las
manchas
solares.
»
El
momento
que
habia
previsto,
llegó
mucho
ántes
de
lo
que
pensaba,
porque
pocos
meses
despues,
M.
Siernens
presentaba
como
nueva
y
con
mas
fortuna
que
yo,
lograba
hacerla
discutir
seriamente,
una
teoria
que
en
su
principio
esencial
no
es
más
que
la
aludida
en
el
pasaje
citado.
Siento
,
pues,
que
un
simple
escrúpulo
me
haya
impedido
escribir
en
esta
época
que
la
corriente
q�be
alimenta
la
enM'f/ía
sola?'
es
emitida
por
el
ecuador
y
restituida
por
los
polos.
En
efecto,
hace
diez
años
que
formulé
dicho
principio
casi
en
los
mismos
términos
en
una
nota
dirigida
á
la
Aca
demia
de
ciencias
'bajo
pliego
cerrado,
con
fecha
de
8
diciembre
de
18'73,
e
insertada
á
peticien
mia
en
el
acta
de
la
sesion
del
'13
de
agosto
de
4874.-
T.
LXXVIII,
p.
1016.
Bastaria
quizás
reproducir
íntegramente
esta
nota,
á
la
cual
las
discu
siones
actuales
darian
sin
duda
un
carácter
de
actualidad que
no
se
le
en
contró
.diez
años
atrás.
Sin
embargo,
creo
que
�erá
preferible
exponer
más
detalladamente
todo
cuanto
se
refiere
sobre
todo
á
la
energía
solar.
Si
mis
ideas
coinciden
por
un
principio
comun
con
I?
teoría
de
lVI.
Siemens,
no
de
jan
de
'diferir
en
sus
detalles
más
importantes.
M.
Siemens,
en
efecto,
fUB
da
todo
su
sistema
en
la
intervencion
de
ciertos
productos
gaseosos,
qlle
ardiendo
alternativamente
en
la
fotosfera
y
disociados
en
el
espacio,
ali
mentarían
una
combustión
perpetua
en
la
superficie
del
foco
solar.
No
me
toca
discutir
las
objeciones
más
<}
ménos
fundadas
que
ha
susci
tado
esta
hipótesis;
nada
me
parece
probar
que la
energla
solar
sea
debida
á
una
verdadera
combustion;
más
vcrosimil
me
parece
que
resulte
de
una
simple
incandescencia;
á
tal
conclusion
,me
ha
conducido
una
larga
serie
de
estudios
cosmogónicos"
que
no
puedo
reproducir
aquí
con
todo
su
desar
róllo
,
pero
cuyos
principios
generales
voy
á
resumir,
en
lo
que
más
parti
cularmente
conciernen
á
la
energía
solar>
J.-An.tes
de
formarme
una
@pim,ion
sobre
la
naturaleza
de
la
radiacion
solar,
me
ha
parecido
necesario
darme
cuenta
exacta
de
los
órganos
que
la
trasmiten
y
que
la
perciben
en
la
superficie
de
los
cuerpos
planetarios,
del
modo
particular
de
constitución
física,
de
equilibrio
y
de
Iunciouamiento
de
las
cubiertas'
atrnosféricas
de
que
todos
los
astros,
soles
6
planetas,
pa
recen
estar
rodeados.
Paréceme
pues
indispensable,
como
prefacio
á
mi
teoría
de
la
energía
solar;
la
exposicion
sumaria
de
mis
ideas
sobre
esta
primera
cuestiono
En
vano
se
podría
buscar,
como
'han
intentado
varios
físicos,
y
P0uill�t
entre
otros, la
explicacion
del
equilibrio
de las
capas
atmosféricas, aplicán
deles
leyes
empíricas,
tales
como
la
de
Dulong
y
Petit,
sobre
el
enf'rlamien-
.'
80
M.
DUPONCHEL.
to
de
los
cuerpos
sólidos,
ó
de
los
líquidos
en
vasos
cerrados.
Na
deben.
encontrarse
las
leyes
de
equilibrio
de
las
capas
atmosféricas
_
en
semejante
asimilacion
con
'los
cuerpos
sólidos,
sino
en,
la
naturaleza
misma
de.estas
sustancias
gaseosas,
que,
en
el
estado
de
gas
perfecto
al
cual
se
aproxi
man
generalmente
mas
ó
ménos,
no
tienen
ni
conductibilidad,
ni
poder
emisivo
ú
absorbente.
Estas
sustancias
poseen,
por
el
contrario,
en
mas
alto
grado,
la
propiedad
esencial
de que
están
privados
los
cuerpos
sólidos,
de
poder
trasformar
instantáneamanta
,
segun las
acciones mecánicas que
su-
portan,
su
movimiento
interno
ó
calorífico
en
fuerza
viva
de
0xpansjon
ó
�
trabajo
mecánico
externo,
y
recíprocamente.
La
expansion
gaseosa
así
entendida,
'no
puede
ser
definida,
segtln
ge
neralmente
se
supone.
Debe
limitarse
forzosamente
al
punto
en
que,
'a
con
secuencia
de
la
trasformacion
completa
del
movimiento
calorífico
'en
movi
miento
de
traslacion
,
toda
fuerza
viva
interna
ha
sido
absorbida
por
el
trabajo
producido
en
oposicion
cou
la
accion
de.
la
gravedad,
a
la
que
quedan
sometidas todas
las
moléculas
pondera
bIes,
lo
mismo
las de
los
ga-
ses
que
las de los
líquidos
ó
de
los
sólidos.
,
Si
aislamos
imaginariarpents
en
la
superficie
de
nuestro
planeta,
un
tubo
vacío
de
aire
que
atraviese
verticalmente
toda
la
cubierta
atmosférioa"
entre
el
suelo
yel
vacío del
espacio
y
<dejamos
penetrar
por
su
base
una
moíécula
de
aire
qhle
tenga
una
temperatura
a
contada
a'
partir
del
cero
absoluto
(-:-275(»),
esta
molécula
se
elevara
exactamente
hasta
H=Kc
(a-b)
llamando
K
al
equivalente
mecánico
del
calor;
e
al
coeficiente
de
calor
es
pecifico
bajo
volúmen
constante;
b
á
la
temperatura
del
espacio,
que
pro
bablemente
es
nula,
pero
á
la
cual
,
en
lodo
caso,
los
flúidos
gaseosos,
habiendo
perdido
(oda
oxpansion
,
se
encuentran
en
el
estado
líquido.
Al
llegar
á
la
altura
H
la
molécula,
en
virtud
del
poder
expansivo
que
habrá
perdido
en
absoluto,
volverá
á
caer
á
la
superficie
del
'suelo;
en
vilr
tud
del
peso,
y
llegara
allí
con
una
fuerza
viva
que,
trasformada
en
calor,
.
le
restituirá
su
temperatura
inicial
a;
admitiendo,
por
supuesto,
�tle
en
es,
te,
movimiento
oscilatorio
indefinidamente
prolongado,
la
fuerza
viva
pro
pia
á
la
molécula
no
pueda
ser
absorbida
por
el
éter
ni
por
las
paredes
del
tubo.
Pero,
si
en
vez
de
una
sola'
molécula
dejo
entrar
por
el
tubo
un
nú
mero
suficiente
para
restablecer
el
equilibrio
de
presion
con
la
atmósfera
exterior,
se
comprende
que
estas
moléculas
gaseosas
no
podrán
así
oscilar
libre
é
indefinidamente
en
sentido
de la vertical;
sino
que,
reaccionando
unas
sobre
otras,
se
superpondrán
en
cierto
estado
de
equilibrio.
más
ó
mé
nos
estable.
Me
he
propuesto
buscar la
ley
de
este
equilibl'io
de
las
temperaturas
slilcesi'Vas
que
varia
n
de
a
á
b
,
admi,tiendo
en
prime¡'
lugar,
que
se
tra-
CIRCULACION
DE
LA
ENER.GÍA
SO·LAR.
,�
81
tará
de
una
atmósfera
compuesta
de
un
solo
gas
homogéneo;
·en
estado
per
fecto,
absolutamente
diatérmano.
Desde
luégo
es
evidente
que
estando
este
equilrb�ío
establecido
fuera
de
lada
perturbación
accidental
extraña
al
peso
y
al
calor,
las
temperatu
ras
iguales
se
distribuirán
como
las
presiones
iguales
en
capas
concéntricas
ú
horizontales,
en una
pequeña
exterrsion.
'
En
tal
estado,
cada
molécula deberá
tendel'
á
elevarse
en
el
sentido
de
la
vertical,
en
razon
de
su
exceso
de
temperatura
sobre la
capa
superior,
trasformando
una
parte
de
su
movimiento
calorífico
interno
en
movimiento
de
trasporte
ascensional;
y
no
podrá
mantenerse
en
equilibrio
más
que
por
las
acciones
combinadas
que
resultan:
1.0
de
este
exceso
drrtempcratura;
�.o
del
peso;
3.°
de
la
resultante
de las
presiones
que
la
atmósfera
ejerce
sobre
ellas.
Lás
condiciones
de
este
equilibrio
no
podtian
calcularse
segun
las
leyes
usuales,
tal
corno
se
encuentran
expuestas
en
los
tratados
de
mecánica
y
de
fisica
para
flúidos
liquides
y
gaseosos,
en
los
cuales
se
deja
de
tener
en
cuenta
'la
accion
mecánica
de
las
temperaturas
desiguales.
Para
hacer
com
prender
mejor
esta
diferencia,
nos
bastará
comparar
dos
col
unas
verticales
formadas
cada
una
de
ellas
por
la
superposiciori
de
un
mismo
número
de
pesos
incompresibles
idénticos,
pero
que
en
la
primera
descansarían
direc
tamente
uno
sobre
otro,
mientras
que
en
la
segunda
estarían
separados
por
resortes
sin
peso
que
produjesen
una
separacion
proporcional
á
laear
ga
que
suportan.
En
ambos
casos,
la
presion
,
considerada
en
un
.
punto
cualquiera
de
la
coluna
,
estará
bien
representada
por
la
suma
de
los
pesos
superiores;
pero las
alturas
respectivas
de las
dos
colunas
no
serán las
luis-'
mas,
y
para
determinar
las de
la
segunda,
será
necesario
tener
en
cuenta
la
compresión
y
la reaccion
de los
resortes.
La
col
una
atmosférica
puede
ser
asimilada
á
esta
última,
considerando
cada
molécula
como
un
peso
que
lleva
consigo
un
resorte
cuyafuerza
ex
pansiva
se
mide
por
su
exceso
de
temperatura
sobre
la
molécula
superior.
Partiendo
de
estas
consideraciones
he
Í1egado
á
encontrar
1
que
la
altu-
1
En
las
condicionés
ordinarias
del
equilibrio
de
los
flúidos,
tal
como
se
com
prende
ordinariamente
en
los
tratados
de
mecánica
y
de
física,
la
resultante
d�
las
presiones
verticales
que
se
ejercen
de
abajo
'arriba
y
de
arriba
abajo,
sobre
una
molé
cula
aislada,
es
precisamente
igual
al
pese
71!
de
esta
moléeula
que
obra
de
abajo
.
arriba
y
que
se
equilibra
por lo
tanto
completamente
con
el
peso,
en
virtud
de
lo
cual
no
tiene
razón
de
ser
la
accíon
ascendente
que
resulta
del
aumento
de
temperatura
de
las capas
inferiores.
En
realidad,
la
sub-presíen
que
resulta
mel
enlace
general
de
las
moléculas
atmos-:
férlcas
suporta
bien
una
parte
del
peso
de
las
moléculas
superiores',
pero
no
equilibra
enteramente
el
trabajo
de
la
gravedad,
El
aumento
de
temperatura
de
las
capas
infe
riores
reune
su
accíon
reten
tíva
á
esta
sub-preslon,
para
resistir
al
empuj-e
total.
'
De
lo
dicho
resulta que
podemos
censíderar
un
mismo
peso
'lt
aislado,
en
el
ele
mento
de
una
coluna
atmosférica
de
altura
dy,
como
si
se-encontrase
equilibrada
por
CnÓN,
ClHNT,
TOMO
VI,-NúM,
128.-2;;
FEBRERO
1883.
.
11
.
82
M.
DUPONCHEL.
ra
y
la
temperatura
de
una
coluna
atmosférica
deben
representarse
por
la
eouaoion
e2
y=Ke'_e(a-.0)
[1]
denominando
K
al
equivalente
mecánico
del
calor; e
al
ealor
especifico
bajo
volúmen
constante;
e'
al
calor
específico
bajo
presión
constante;
(J
á
la
temperatura
variable;
a
á
la
temperatura
del
suelo.
la
suma
de
los
tres
elementos
de
trabajo
diferenciales
correspondientes
al
paso
de
una,
capa
á
la
inmediata,
á
saber:
El
trabajo
de
la
gravedad
Tp
que
se
ejerce
negativamente
de
arriba
abajo;
-El
trabajo
del
calor
Te
que
se
ejerce
positivamente
de
abajo
arriba;
El
trabajo
de
sub-presion
de
las
capas
inferiores
Ts
que
se
ejerce
en
el
mismo
sentido;
Debiendo
resultar
nula
la
suma
total,
Tp
+
Te
+
Ts
=
O.
Así,
pues,
para
la
altura
diferencial
dy
de
dos
capas
próximas,
se
tiene
eviden
temente
Tp
=-Te
dy
Te
=
-
Te
K
ed
O.
RésLanos
determinar
el
tercer
elemento
Ts
=
-
Tp
-
Te
=
Te
dy
K ctl
(J.
-
[a]
Ahora
bien,
podemos
encontrar
en
funcion
de
dy
otra
expresíon
del
trabajo
ele-
mental
Te
que
habemos
expresado
ya
en
funcion
de
d
(J.
>
Sabemos
que
para
imprimir
el
aumento
de
10
á
la
unidad
de
peso
de
la
coluna
atmosférica,
tendremos
que
gastar
una
cantidad
de
calor
igual á
e',
si
el
gas
se
dilata
libremente
bajo
la
doble
accion
del
peso
y
de
la
expansion
gaseosa.
Este
gasto
de
calor
quedaría
reducido
á
e
para
producir
el
mismo
efecto
termomé
trico,
si,
aniquilando
idealmente
la
accion
expansiva
propia
al
estado gaseoso,
el
vo
lúmen
considerado
no
quedase
sometido
más
que
á
la
accíon
de
la
gravedad.
La
diferencia
e'-
e
representa
pues
la
accion
propia
al
estado gaseoso,
que
hemos
denominado
Te
Y
podemos
escribir
.
Te
e'-
e
-=--
Tp
de
donde
resulta
Tp
-Te
=
l2e
-e'
=
(1-
r/-
e)
,
Tp
-
e
e
(
e'-
e
\
Tp-
Te
=
1-
-e-)
Te
dy
sustituyendo
en
la
ecuacion
[a]
.
e'-e
Te
K
ed
6
=
-
Te
--
d
Y
e
de
donde,
integrando
y
determinando
la
constante
para
y
=
o,
O
=
a
e2
-
y
=
1(-,-
(a-O).
e-e
L,
•
CIRCULACION
DE
LA
ENERGÍA
SOLAR.
83
El coeficiente
e�'::":
te,presenta
lo
que
se
podría
llamar
el
poder
expansivo
de
la
atmósfera
en
cuestiono
Pero
este
coeficiente
puede
descomponerse
en
dos
partes',
cuya
distineien
es
esencial,
poniendo
la
eeuacion
bajo
la
forma
.
'2
e-e'·
y
=
K
e
(a
-
O)
+
K
e
e'-e
(
a
-
6
)
.
Representando
el
coeficiente
del
primer
término
la
expansion
del
gas
supuesto
libre,
fuera
de
toda
presion,
el
coeficiente
.del
segundo
término
expresará
lo
que
se
puede
llamar
su
expansión
compresiva.
Siendo
la
relacion
-*
igual
para
todos
los
gases,
el
coeficiente
del
se
gundo
término
puede
traducirse
pOI"
la
expresion
numérica
más
senci
lla
1,44
e;
y finalmente
la
ecuacion
general
de
equilibrio
puede
represen
tarse
por
la
fórmula
y
=
K
e
(1
+
1,4t)
(a
_:_
e).
Dejo
expresamente
el
coeficiente
numérico
dividido
en
dos
cifras
dis
tintas,
para hacer
resaltar
la
accion
especial
debida
á
cada
uno.
de
los
dos
esfuerzos
verticales
ascendentes:
el
calor
y
la
sub-presiono
Esta
ecuacion
general
corresponde
con
toda
evidencia
á
un
estado
de
eqeilibrio
indiferente.
Un
peso
cualquiera
de
aire
atmosférico,
al
pasar
de
una
capa
á
otra,
efectuara
un
trabajo
positivo
ó
negativo,
igual
a
la
pérdida
ó
al
aumento
de
potencia
de
expansion
total
que
habrá
experimentado
en
su
temperatura, de
la,
misma
manera
que
en
su
presion.
La
ecuacion
establecida
para
el
caso
particular
del
aire
seco,'
se
aplica
ria
igualmente
al equilibrio
de
una
atmósfera
compuesta
de
otro
gas
homo
géneo,
dando
á
e
el
valor
correspondiente
á
este
gas.
.
Si
el
gas
atmosférico
no
fuese
homogéneo,
pero
varjase
segun
leyes
co-'
nocidas,
con
la
altura,
se
podria
aplicar
aún
igualmente
la
ecuacion
-dife
rencial
integrándola
me
un
modo
diferente,
segun los
valores
anaHtico�
de
e
y
e'
que
serian
variables.
Con
todo,
en
el
caso
de
una
atmósfera
no
homogénea,
el
equilibrio
deja
de
ser
indiferente.
Las
moléculas
de
una
capa,
no
sera
n
indiferentemente
cenducidasá
otra
capa,
sin
experimentar
pérdidas
.ó
aumentes
de
f.l!Dder
expansivo
que,
segun
.las
circunstancias,
pueden
llevarlas
á
su
posicion
pri
mitiva
ó
separarlas
de
'ella
definitivamente.
Interpretada
la
eeuacion
general
bajo
este
punto
de
vista,
permite
re
solver
las
difioultades
relativas
al
movimiento
de los
gases
y
ofrece,
por
tanto,
una
gran
utilidad;
pero
la
falta
de
espacio
no
me
permite,
ahora
por
lo
ménos
,
tratar
de
esta
importante
cuestión.
Paréceme,
sin
ernbargq
,
indispensable
entrar
en
algunas
explioacio-'
nes
sobre el
papel
que
desempeña
el
vapor
de
agua
en
la
atmósfera,
Dicho
vapor
difiere
esencialmente
del
aire,
y
tiene
un
poder
emisivo
y
absot-
bente
que
le
permite
ceder
á
los
gases
más
fries
su
exceso
de
calor,
tan
'.,�
.
:�;:
l.
I
i
I
11
84
M.
DUPDNCI-IEL.-CIRCtlLACIQN
DE!
LA
ENERGfA
SOLAR.
�"'.
bien
como
absorber
el de
los
gases
más
calientes.
'Los
expel'hil;fentos
de
Tyndall
han
demostrado
que,
mezclado,
áun
en
una
proporcion
insignifi
cante,
con
el
aire
atmosférico,
le
comunica
su
facultad
propia
de
absorcion,
circunstancia
que
me
parece
dar
la
explicacion
de las
anomalías
aparentes
que
podría
presentar
la
apllcacion
de
mi férmula
general
establecida
en'
la
hipótesis
de
un
aire
perfectamente
seco,
que
no
recibiria
flujo
alguno
de
calor,
ó
que
este
flujo
de
calor
atravesaria
libremente
sin
ser
absorbido.
Para
el
caso
particular
del
aire
seco,
la
separacion
de
las
capas
atmós
féricas,
deducida
de
la
fórmula
para
un
descenso
de
10
seria
de
173m,79,
de los
cuales
rosultarian
711
m,23
para
la
expansion
oalorífica
y
102m,56
para
la
expansion
compresiva.
Si
la
atmósfera
estuviese
Jormada
exclusivamente
de
va
pOI:
de
agu�
completamente
aeriforme,
abstracción
.heoba
de
'las
condensaciones
que
se
producen
á
baja
tem
peratura
,
la
altura
vertical
correspondiente
á
la
uni
dad
termométrica
seria
de
348111,65.
Pero
acontece
de
esta
manera.
Las' moléculas
de
vapor
acuo�o
no
deben
ser
consideradas
como
formando
parte
de
su
propia
atmósfera,
sino
como
moviéndose
en
virtud
de
su
calor
específico
en
el
aire
atmosférico
ordina
rio,
sometidas
á
laaccion
compresiva
de
este
último.
Su
poder
expansivo
total,
teniendo
en
cuenta
esta
diferencia,
alcanzaria
á
la
cifra
de
.�t5111,44.
Tal
es,
en
realidad,
la
altura
vertical
á
la
'que
una
molécula
de
vapor
acuoso
debería
tendel'
á
elevarse
por
.cada
grado
de
temperatura
que
se
perdiese;
pero,
encontrando
en
su
camino
moléculas de
aire
más frias,
les
cederá,
en
virtud
de
su
poder
emisivo,
una
parte
de
su exceso
de
tempera-
'
tura,
Por
otra
parte,
en
virtud
de
su
poder
absorbente,
reparará
esta.pér
dída
reteniendo
á
su.
paso
una
parte
del
flujo
calorífico
ascendente
ó
des
cendente
'.
que
la
emision
solar
ó
la
radiacion
terrestre
hacen
circular
de
continua
en
la
atmósfera.
Volviendo
á
ganar
así
por
una
parte
lo
que·
pierde
por
otra,
el
vapor
de
agua
atmosférica
puede
ser
considerado
como
un
intermediario
que,
aunque
esté
en
mínima
proporcion,
es
susceptible
de
aumentar
más
ó
menos
la
expansión
calorHica
del
aire
seco,
igualarla
á
veces
con
la
su
ya
propia,'
sin
permitirle
exceder
de
245
metros
por
di-
ferencia
de
10•
'
La
influencia del
vapor
de
agua,
no
tiene
solamente
por
resul-tado
'am_
plificar
el
poder
expansivo
del
aire
atmosférico,
sino
que
además
modifica
las
condiciones
de
equilibrio.
En
las
condiciones
generales
de
la
fórmu
la
[4J,
este
equilibrio
es
esencialmente
indiferente.
No
sucede
lo
'mismo
cuando
el
aire
esta
mas
ó
ménos
saturado
de
vapor
de
agua.
El
equilibrio
'será
sin
duela
esencialmente
variable
con
motivo
de los cambios
que
pue
den
sobrevenir
en
la
proporcion
de
este
vapor
yen
la
intensidad del
flujo
de
calor
solar
;
pero
mientras
subsisten
estas
condiciones
accesorias,
el
equilibrio
del
aire
cargado
de
vapor,
en
vez
de
ser
indiferente,
es
estable.
CRÓNICA
.DE
QUÍMICA.
85-
Una
molécula
de
aire
descendente
adquiriría
en
efecto,
á
causa
de
su
€ai
da,
una
temperatura
superior
á
la
que
correspondería
al
camino
recorrido,
en
el
aire
ambiente;
y
volvéria
á
Sil
posicie)O
primitiva
si
fuese
más
calien-
�1
te
que
este
último.
Lo,
mismo
sucederia
con
una
moléeula
ascendente
que,
pudiéndose
elevar
tan
solo
con
la
condicion
de
perder
una
cantidad
mas
grande
de
oalor
de lo
que
permite'
su
poder
real
de
expansion
,
Ilegaria
relativamente
mas
fria
á
las capas
superiores
y
volveria
,
por
accion
de
la
gravedad,
á
su
posición
primitiva.
El
vapor
de
agua
acumulado
en
las
capas
inferiores
de la
atmósfera
produce
pues
_el
efecto
de
una
especie
de
moderador
que,
almacenando
du
rante
un
tiempo
mas
ó
ménos
largo
una
parte del
flujo
calorifico
,
aumenta
mas
ó
menos
la
expansion
atmosférica
y
mantiene
sobre
todo'
una
tempe
ratura
más
uniforme,
media
entre
las
temperaturas
extremas
que
corres
ponderian,
al
máximum
de
la
emision
solar
durante
el
dia,
al
máximum
de
la
radiacion
terrestre
durante
la
noche.
Estas
consecuencias
teóricas
están
del
todo
conformes
con los
hechos
de
observación
y
no
es
necesario
insistir
sobre
este
punto.
La
ecuacion
[1
J,
tomada
en
su
acepcion
mas
general,
regula
el
estado
de
equilibrio
de
la col
una
atmosférica
en
la
superficie
de los
planetas.
Se
puede
considerar
esta
col
una
corno,
un
resorte
tendido
que,
por
su
peso,
determina
el
grado
de
la
temperatura
normal
al
nivel
de
la
superficie
sóli
da,
habitable.
Esta
temperatura
depende
sin
duda
de
la
intensidad y
de
la.
continuidad
del
flujo
solar,
pero
mucho
más
aún
del
espesor
de
la coluna
atmosférica;
puede
variar
entre
limites
tanto
mayores,
cuanto
más
seeo,
mas
próximo
al
estado
de
gas
perfecto,
es
el
aire
atmosférico.
La
temperatura
a
permanece
constante,
mientras
el
flujo
calorífico
res
tituido,
por
la
superficie
terrestre
es
rigurosamente
igual
al
que
percibe:
sí
aumenta
el
flujo
calorífico,
se
caÍienta
el
suelo,
adquiere
una
temperatura
más
elevada,
que
se
va
comunicando
sucesivamente
á
las
capas
atmosféri
cas,
cuya
dilatacion
progresiva
da
al
resorte
el
aumento
de
espesor
néce
sario
para
vibrar
al
unísono
de
su
temperatura
inferior,
debiendo
quedar
siempre
constante
lá
temperatura
exterior
mas
ó
ménos
próxima
al
cero
absoluto.
Si
el
flujo
calorífico
disminuye,
el
suelo
se
enfria,
y
por lo
tanto;
se
cl
istiende
el
resorte
atmosférico.
(Se
continu{wá.
)
CR'ÓNICA
DE
QUíMICA.
A.
SCHEIITEL.
=-Densidad
del
ácido
sulfúrico
monohidratado,
-
El
ácido
sulfúrico
puro
y
concentrado
reducido
á
la
mitad
de
su
volúmen
por
ebu-
Ilicion
contiene
80,
40
%
503
=
98,
50
%
SO;'H2
y
tiene
el
peso
específico-
4,85711
0°,
referido
al agua
tomada
á
O°.
La
densidad
del
ácido
disminuye
añadiendo
ácido
anhidro
ó
humeante
hasta
que alcanza
la
composioion
del
¡:
I
86
-.
�
i-,
.
,
CRÓNICA
DE
QUÍMICA.
monohidrato.
Llamando
s
la
densidad,
'r-
el
tanto
por
ciento
de
S08'
y
P9
el
tanto
por
ciento
de
so
"H.
se
tiene.
en
los dates
siguientes
la
relacion
de
Jos
resultados
obtenidos:
"
lh
=
8UO;
80.M;
81.00;
81.10;-
81.63;
81.86;
82.10;
82.50;
82.97;
P2
--:
98.00;
98.66; 99.23; 93.30;
100.00;
100.28; 100.07;
101.1�;
r01.H;
s
=
1.8á70;
1.8570;
1.8008;
1.8500;
1.8MO;
1.8M8;
18077;
1.8640;
1.8722;
././';
-
¡:;
•
Segun
ellos,
el
ácido
más
concentrado,
que
se
obtiene
en
los
últimos'
momentos
de la
destilacion,
es
el
más
denso,
y
el
monohidrato
está
diso
ciado
en
parte
á
00
Y
tambien
en
la
proximidad
de
su
punto
de
solidifíca-.
cion.--Ka/be
J.
26-246
Y
Bei,
-ro
d.
Annalen
d.
Physik
u.
Chem.s-r-:».
MAX
ROSENFELD.
-
Descomposicion
del
vapor
de
agua
por
el
hierro
candente.
-Experimento
de
cátedra.-En
vez
de
emplear
tubos
de
hierro
ó
de
porce
lana,
como
de
ordinario
se
aconseja
pal'a
este
experimento,
propone
el
autor
el
uso
de
tubos
de
vidrio
calentados
por
una
sola
llama.
Para
prepararlos
se
toma
un
trozo
de
tubo
de
combustion
de 12
á
13
cm.
de
largo
y
14 de
diámetro,
y
dentro
de él
se
coloca
n
3
ó
4
gr.
de
hierro
finamente
pulveri
zado
(ferrum
alkoholisatum).
Un
extremo
del
aparato
se
cierra
con
el
tapen
.
que
lleva
el
tubo
de
desprendimiento,
y
el
otro
comunica
con
un.
matracito
de
1
OOCC
que
contiene
de 10
á
10cC
de
agua
caliente.
El
codillo
que
une
este
matraz
al
tubo
de
combussion
está
doblado
en
ángu
lo
obtuso.
Para
hacer
el
experimento
se
calienta
el
tubo
con una
lámpara
de
Berzelius
ó
un
mechero
de
gas,
yal
mismo
tiempo
se
produce
la
corriente
de
vapor
ácueo,
que
al
contacto
del
hierro
enrojecido
desprende
con
abundancia y
regularidad
el
hidrógeno.
El
tubo
de
desprendimiento,
que
conduce
el
gas
á
la
cuba
hidro
neumática,
se
sumerge
en
el
agua
de
ésta
cuando
hierve
la
del
matraz.
El
hierro,
que
se
emplea,
se
convierte
por
la
oxidacion
en
una
masa
compacta,
que
tiene
el
aspecto
de la
piedra
imán
de
grano
fino.-Ber.
chem,
·Ges.-XF
-I6o.
K.
HEUMANN
y
P.
KOCIIL1N.-Reacciones
del
ácido
clorosul{ónico
sobre
algu
nos
metaloides
y
el
eslaño.-Esle
ácido,
que
se
deriva
del
sulfúrica
por'
la
sustitucion
de
un
hidroxilo
por
un
átomo
de
cloro
y
cuya
Iérmula
es
s02<gk,
debe
gozar
del
doble
carácter
do
ácido
y
de
cloruro
ácido,
y
para
reconocer
esta
dualidad
de funcion
química
han
realizado
los
autores
varios
trabajos,
quo
ponen
de
manifiesto
las
propiedades
de
cloruro
poco
demos
tradas'
hasta
el
presente;
y
así
como
el
cloruro
de
sulfurilo
obra
sobre
las
sustancias
orgánicas
clorurándolas
directamente-lo
mismo
que
el
cloro
libre,
tamhien
debe
ceder
el
ácidó
clorosulfónico
su
cloro
sin
sustitucion,
que
es
lo
que
sucede,
en
efecto,
cuando
obra
sobre
sustancias
fáciles
de-
combinar
.
con
el
citado
elemento
halógeno.
Del
trabajo
verificado
por
estos
químicos
res-ulta"
que
sobre
el'
azufre,
fósforo,
arsénico,
antimonio
y
estaño
ehcá
el
ácido
clotosulfónico
produciendo
ros
respectivos
cloruros,
anhídrido
sulfu-
·.
CRÓNICA
DE
HISTORIA
NATURAL.
"
87
roso
y
ácido
sulfúrico.
Estos
últimos
cuerpos
actúan
también
sobre
los
ele
mentos
citados,
y
originan
reacciones
secundarias.
Con
el
carbon
reacciona
de
otro
modo
y
se
produce
CO,
COz,
CI
H
y
SO
•.
-Be?:.
chem,
Ges.
XV.-
416-420,
.
LEO
LlEBERMANN.
-
Demostracion
del
ácido
sulr�wos@
en
el
vino
y
en
otros
liquidos.-Los
dos
métodos,
que
propone
el
autor,
están
f�ndados
en
prin
cipios
quimicos
conocidos,
y
se
recomiendan
por
su
sencillez
y
sensibi
lidad.
Primer
método.
Se
destilan
15
ó 2000
de
vino,
se
diluye
el
producto
de
la
destilación
en
su
propio
volúmen
de
agua,
añádense
después
unas
gotas
de
disolucion
de.ácido
yódico
y
en
seguida
UH
poco de
cloroformo
y
se
-agit��
bien.
La
coloraoion
violada
ó
pardo-amarillenta
de
este
último
acusa
la
exis
tencia
del
ácido
sulfuroso.
Segundo
'método.
Se
destila
cuidadosamente
el
vino
en
un
matracito
-has
ta
separar
el
alcohol,
si
se
trata
de
una
investigacÍon
cuantitativa-.
E1llqui
do
destilado
se
diluye
con
agua
añadiéndole
en
seguida
ácido
c1orhldrico
y
cloruro
básico
para
ver
si
el
líquido
tiene
ácido
sulfúrico.
En
el
caso
de
que
permanezca
claro,
se
añade
un
poco
de
ácido
nítrico
y
se
calienta
suave
mente
en
un
matracito
cerrado.
El
enturbiamiento
más
ó
menos
rápido
del
liquido
demuestra
la
existencia
del
gas,
sulfuroso.-Be?·.
chem,
Ges.
XV-439
-441.
.
!
CRÓNICA
DE
HISTORIA
NATURAL.
J.
VESQUE.-La
especie
vegetal
considerada'
bajo
el
punto
de
vista
de
la
anatomía
comparada.-En
un
trabajo
anterior
M.
Vesque
dem-ostró
que
105
caracteres
anatómicos
pueden
ser
muy
útilmente
examinados
cuando
se
trata
de
reconocer
las
afinidades
naturales
de
las
plantas;
en
dicho
trabajo
considera
que
la
descr.ipcÍ<!)ll
anatómica
debe
ir
acompañada
de
la
descrip-:
cion
de los
órganos
florales
de
las
familias.
En
otro
reciente
trabajo
M
Vesque
trata
esta
cuestion
ere
una
manera
más
general,
puesto
que
prOCura
demostrar
que
el
simple
exámen
de
un
pequeño
fragmento
de
hoja
permite
definir
las
condiciones
de
medio
en
que
ha
vivido
el
vegetal
y
llegar
á
la
vez
al
conocimiento
de
las
familias
y
de
las
especies.
El
autor
considera
como
suficientemente
establecido
por
sus
anteriores
investigaciones,
que
la
facilidad
con
que
un
órgano
se
adapta
á
los
medios,
está
en
razon
inversa
de
su
irnpor�ancia.·
El
vegetal
y
sus
diferentes
miembros
se
adaptan
al
medio
inerte
-agua,
aire,
suelo-
en
una
medida
variable. La
adaptación
á
este
medio
inerte
re�
cibe
del
autor
el
nombre
de
efannonia,
y
segun
él
la
distincion
de las
especies
vegetales
descansa
hoy
dia
casi
exotusivamente
err
da?'actkes
e!m'
ménicos;
es
menester
pues
estudiarlos.
_
.
...
..
88
CRÓNICA
DE
HISTORIA
NATURAL.
.
'.
«Las
principales
condiciones
físicas,
dice
el
autor,
á
las
cuales
la
planta'
fijada
por
sus
raices
en
un
paraje
cualquiera
debe
adaptarse,
son
la
luz
y
la
humedad
relativa;
la
adaptacioniá
esta
11ltirna
puede
producirse
de
dos
maneras
distintas: por
la
disminucion
de
la
traspiración
y
pOI'
el
depósito
de
agua
en
ciertos
órganos.
Las
trasformaciones
que
se
introducen
as!
en
los
tejidos
Ilevan
consigo
á
menudo
la
aparicion
de
nuevos
elementos
mecáni
cos
destinados
á
sostenerlos,
J)
Debemos
pues
estudiar:
�.o
Cómo
se
adapta
la
planta
ála
luz,
bajó
el
punto
de
vista
de
la
asimilacion;
�.o
Cómo
se
protége
centra
una
traspira
cion demasiado
activa;
3.°
Cómo
almacena
el
agua;
4.°
Por
qué
medios
mecánicos
los
tejidos
parenquimatosos
de la
hoja
evitan
el
que
se
marchite.
M.
Vesque
estudia
particularmente
los
'caracteres
efarmónicos
de
la
hoja,
ya
que
es
el
punto
donde
se
encuentran
más
desarrollados.'
e
La
planta
se
adapta
á
la
iluminaeion,
ante
todo"
por
las
modificaciones
del
tejido
asimiladas,
del
parénquima
en
forma
reticular-losángica
y
del
conjunto
del
mesofilo.
r.
Se
protege
contra
una
traspiracion
demasiado
activa
por
la
reduccion
de
la
superficie
total
de las
hojas,
por
el
mayor
grueso
y
los
adornos
del
cuticulo;
haciendo
difícil
el
acceso
del
aire
á
los
estomas
y
desarrollando
su
sistema
piloso.
La
planta
almacena
agua
en su
cuerpo
de
diversas
maneras:
por
el
des
arrollo
de
un
epidermis
múltiple
ó
de
un
hipodermis,
por
los
vasos
y
los
depósitos
vasiformes.
La
conservaoion
de
los
tejidos
expuestos
á
marchitarse
se
logra
por
el
desarrollo
de
los
sistemas
mecánicos
del
hacecillo
libro-vascular,
por
las
fibras
mecánicas
que
recorren
los
parénquimas
y por
las
células
esclerosas
que
resultan
de la
trasformacion
de
ciertas
células secundarias
del
mesofilo.
Un
atento
estudio
de todos
estos
caracteres
permite
al
autor
distiñguir
lo
que
debe
atribuirse
á
la
efannonía.
La
filiacion
pura
ha
producido
grupos
considerados
actualmente
como,
géneros,
sub-géneros,
y
áun
como
especies
linneanas;
estos
caracteres
de
filiacion
han
llegado
á
ser,
de
una
manera
general,
los
oaractéres
especificas
en
zoología;
los
botánicos,
insistiendo
apenas
sobre
estas
formas
filésicas;
los
han
subdividido
más
ó
ménos segun
sus
caracteres
efarmónicos.
Así
pues,
todos
los
vegetales
que
difieren
entre
si
tan
sólo
por
caracteres
efarmónicos,
constituyen
una
forma
que
equivale
á
la
especie
zoológica.
«Si
la
ciencia
tuviese
aún
que
formarse,
habria
un
procedimiento
muy
sencillo
y
muy
claro
que
consistiria
en
dar
un
nombre
á
la
última
subdivÍ-
,
sion
de
cualidad
filética,
la
que
representaria
la
especie
ántes
de
la
inter
vencion
del
efarmonismo,
y
añadir
un
adjetivó
que
indicase
el
modo
de
efarmonÍa
que
le'
ha
impreso
su
sello;
este
adjetivo
seria
siempre
el
mismo
para
designar
una
efarmonía
dada.»
•.
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
BE
P:RRIS.
.us:
89
El
autor,
despues
de
haber
apoyado
su
tésis
con
algunos
ejemplos,
trata
de
la
delinicisu
de
la
especie'.
le
parece
raciQnal-)r'sin
duda
gran
número
de les
que
se
han
filncontrado
oon
la
necesidad
de
determinar
muchas
formas
consideradas
hoy
dia
'como
buenas
especies,
serán
de
la
misma
opinión-e-
que
se
consideren
criqw
�pe,.
cíes
las
formas
filéticas
tal
como
existen
antes
de la
accion
de
'la efarmonia.
Be
este
modo
corresponderian
a
las
especies
zoológicas.
La
especie
se
definiria
entonces
de
este
modo:
conjunto
de
todos
los
vegetales
correspondientes
a
la
misma
division
filética
indivisible,
tomada
en
el
momento
en
que
empiezan
á
establecerse
las
diferencias
efarmónicas.
Pero
estas
adaptaciones
se
han
realizado
ya
y
(mas
enconrramos
,�p
pre
sencia
de
una
multitud
de
formas
mal
definidas
que
podrian
multiplicarse
hasta el
infinito,
formas
que
son
consideradas
como-especies
por
los
Jorda
nianos;
pero
hay
un
término
medio,
que
consiste
en
considerar
como
especie
el
conjunto
de
los
vegetales
descendientes
de
una
misma
forma
anterior,
qué
han
estado
sujetos
á
la misma'
accion
efarrnónica,
y
que
están igual
mente
adaptados
al
medio
en
que viven.»
Admitiendo
este
segundo
modo
de,
ver,
la
especie
seria
el
conjunto
de
vegetales
pertenecientes
á
la
misma
división
Iiletiea,
q�e
presentasen
igua
les
órganos
efarmóniccs
y
que
no
difiriesen
entre
si
mas
que
por
el
mayor
ó
menor
grado
de
desarrollo
de
estos.
Esta
última
definicion,
ménos
lógica
que
la
primera,
corresponde
a
la
nocion
actual
de
la
especie"
botánica,
y
es
conveniente
SiB
cluda�
ado-,ptarl\X
pam
ne
hacer
tabuZa.
rasa
de
las
ideas
fijadas
por
el
trabaje
y
los
esfuerzos
de
numerosas
generaciones.
-
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
Sesion
del
di.
22
de
enero
de
1883.
"
M.
F.
PERRIER
da
lectura
de
una
relacion
en
que
informa
á
la
Academia
de
la mision
que
ha
dirigido
para
la
observación
del
paso
de
Vénus
en
San
Agl!Ist:in
(Florida),
¡
M.
E.
PERRIN
dirige
una
nota
sobre
la
observacion
del
paso
de
Vénus,
hecha
en
Bragado
-
República
Argentina-.
En
ella
dice
que
no
pudo
obser
varse
el
primer
contacto,
y
que cuando
apareció
el
Sol
era
ya
muy
apre
ciable
la
escotadura.
M.
Perrio
no
pudo
observar,
a
causa
del
mal
tiempo,
mas
que
dos
contactos
directos:
el
segundo
y
el
cuarto,
y
cierto
número
de
contactos
artificiales
que
suplirán
á
los
demás.
Bajo
el
punto
de
vista
óptico
el
fen6meno
ha
ofrecido,
segun
él,
aspectos
geométricos
muy
limpios
y
ca
racterizados.
El
planeta
se
ha
presentado
como
proyectándose
bajo
la
ft>rml,l
de
un
disco
negro
azulad€)
sobre
fondo
blanco
,
con
bordes bien
limitados:
M.
BER!HELOT
y
VIEILLE
dicen
que
habiéndoles remitido
!'i.
Verneuil
un
,CnÓN.
Cní:s'r.
TOMO
VI.
NÚM,
�2¡¡.-25
FEDRERO
188)1.
12
��'�
:!,'::
90
ACADEMIA
1m
CIENCIAS
DE
PARIS.
ejemplar
de
seleniuro
de
nitrógeno,
han
determinado
el
calor
desprendido
por
la
explosion
de
esta
peligrosa
sustancia.
Segun
los
autores,'
el
seleniuro
de
nitrógeno
se
forma
con
ahsorclon
de
calor
(-42,3);
15
mismo
que
sus
congéneres
el
sulfato
de
nitrógeno
(-
31,9)
Y
el
bióxido
de
nitrógeno
(-
21,6):
el
calor
absorbido
aumenta
con
el
equivalente,
segun
relaciones
muy
generales..
.
M.
H.
ROUZAUD
'trata
del
desarrollo
del
aparato
reproductor
de los
Mo
luscos
pulmonados.
De
las
observaciones
del
autor
resulta,
que
losproduc
tos
sexuales,
cuya
aparicion
y
maturacion
ha
seguido
atentamente,
derivan.
del
exodermo.
'
EL
AB.
RABOUlSSON
se
ocupa
de
la
historia
geológica
y
de los
pórfiros
del
Sinai,
Sabido
es
que
esta
montaña
es
formada
por
un
gran
leyaotamiento
de
rocas
cristalinas,
gneiss,
granitos
y
micasquistos,
rodeado
de
una
zona
de
grés,
llamado
por
Russegger
grés
de
Nubia
,
y
que
esta
zona
está
ro
deada
á
su
vez
de
calizas
cretáceas.
Lo
que
da al
macizo
cristalino
un
as�
pecto
único
en
el
mundo,
dice
el
autor,
consiste
en
el
hecho
de
estar
cor
tado
por
una
multitud
de
filones
porflricos
de
un
gran
número
de
especies
y
de
colores:
pórfiros
,
porfiritas,
dioritas,
gl'anulitas,
pegmatitas,
etc.
El
sistema
del
Sinal
se
prolonga
al
N.
por
el
monte
Hor
y
de
Petra
hasta
las
inmediaciones
del
mar
Muerto.
Pero
¿
cuál
es
la
edad
de
este
grés
y
de
estos
pórfiros?
En
cuanto
á
los
grés,
M.
Luis
Lartet
,
que
formaba
parte
de
la
expedicion
del
daqus
de
Luynes
,
habia
creido
en
un
principio
poderlos
referir
al
piso
cretáceo.
la
sucesion
inmediata
de las
calizas
cretáceas
al
grés
de
Nuhia
;
en
el
Sinal
como
en
el
monte
Hor,
sin
traza
alguna
de
terreno
jurásico,
hacia
en
un
principio
bastante
satisfactoria
esta
clasificacion;
pero
lit
presencia,
en
estos
gl'és,
de los
fósiles
caracteristicos del
carbonífero
inferior,
como
el
Orthis
lIlic/¡elini
y
algunas
Spit'ifera
encontradas
por
MM.
Ralph
Tate
y
Davidson,
desvanece
evidentemente
todas
las
incertidumbres
respecto
de
este
parti
cular.
M.
L.
Lartet
,
en
su,
gran
obra:
Eeploration
géologique
de
la
mer
lI/or
te,
de
la
Palestine
et
de
l'
ldumée,
participa
de
la
opi
nion
de
los
sabios
in
gleses
y
ha
reconocido
que la
edad
de
los
grés
de
Nubia,
del
Sinai
,
deb'e
atribuirse
al
carbonífero
inferior.
.
En
cuanto
á
los
pórfiros
,
M.
Rabouisson
no
está
conforme
con
M,
Lartet,
que
los
considera
como
anteriores
á
los
grés
,
fundándose
en
las
analogías
de
estructura
y
de
color
de
las
dos
rocas,
en
su
con
lacto,
de
donde
deduce
que
los
grés
habian debido
depositarse
sobre
los.
pórfiros
tomando
de
es
los
algunos
de
sus
elementos
desagregados
y
por
consiguiente
algo
de
su
es
tructura
y
de
su
color.
M.
Rabouissou
,
pOI'
el
contrario,
no ve
en
ellos
más
que
un
fenómeno
de
metamorfismo;
ha
visto
tambien
en
diversos
puntos
el
grés
atravesado
por
pórfiros
,
de
lo
cual
deduce
que
los
pórfiros
son
de
fOf-:'
maoion
más
reciente
ql!le
los
tlrés
de
Nubla.
Igualmente
sucedería,
segun
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PARIS.
91
él,
con
el
levantamiento
del
Sinai
cuyos
pórfiros
son
el
testimonio
y
los
re·
sultados
del
mismo.
El
autor
dice
además
que
los
levantamientos
de
las
ca-
lizas
eretáceas
y del
terreno
numnlltieo
son
dependientes
del
levantamiento
t.�
cristalino
y
del
de los
grés,
y
que
el
conjunto
de
"los
movimientos
á
los
cuales
debe
su
relieve
el
macizo
actual
son
post-eocenos.
M.
Bahouisson
re
cuerda,
en
fin,
la
existencia
de
las
ollas
de
los
gig(.l,ntes
en
la
península
si-
naitica
,
no
sólo
en
los
valles,
sino
también
en
las
crestas
de
los
sitios
aspe-
dados
y
en
las
cimas
más
aisladas
y
más
escarpadas.
Segun
ha
;poclid9
ver,
no
están
en
su
posicion
vertical,
sino
invertidas,
lo
cual
indica
las-profundas
modificaciones
ocurridas
desde
la
época
en
que
estas
ollas
de
los
gigantes
fueron
perforadas
por
las
aguas
en
una
regíon
actualmente
tan
seca
como
el
Sahara.
A
la
memoria
de
M.
Rabouisson
acompaña
una
serie
de
hermosas
fotografias.
Sesion
del
diaJ19
de
ene
'o
de 1883.
EL
PftESIDENTE
notifica
la
sensible
pérdida
que· ha
experimentado
la
Academia
con
el
fallecimiento
de
M.
Ch.-E.
Sddillot,
miembro
de
la
seccion
de
Medicina
y
Cirugía.
M.
Sédillot
murió
en
Santa
Meuehulda
la
mañana
misma
del
día
en
que
se
celebró
esta
sesion.
M.
T1SSERAND
da
cuenta
de
la
mision
que
ha
dirigido
en
la
Martinica,
para
la
observacion
del
paso
de
Vénus.
Esta
mision
estaba
compuesta
del
autor
de
La
cemunioaoion
,
miembro
del
Institu
Lo,
de
MM.
G.
Bigourdan
y
,
P.
Paniseux,
astrónomos
del
Observatorio
de
Paris,
y
F.
Terao
pj.óven
as
trónomo
japonés.
El
ministro
de
Marina
destinó
á
la
mision
4,
timoneros
de
la
armada.
Esta
misio
n
,
que
representaba
particularmente
el
Observatorio
de
Pa"",
ris
,
salió
de
Francia
el
6
de
setiembre
y
llegó
á
Fort-de-France
:_Martiní-
ca-
el
20 de
setiembre.
Empleó
una
semana
en
explorar
la
isla
para
reco.,..
,
nocer
los
puntos
que
presentaban
más
probabilidades
para
el
buen
tiempo;
Decidió
Instalarse
en'
el
fuerte
Tartenson,
próximo
á
Fort-de-France.
Lá
i,nstalacion
fué
relativamente
fácil,
gracias
,á
la
cooperacion
del
gobema
'(lor
�e
la
eolonia
,
M,
AlJ.egre,
y
de
todos
los
funcionarios
civiles
y
mili-.
tares.
Deterrninóse
la
longitud
pOF
las
culminaciones
lunares,
empleando
la
correccion
de las
tablas
de
Hansen
propuestas
pOI'
Newcomb.
Por
otra
par
te,
se
pudo
relacionar,
por
medio
de
una
triangulacion,
la
posición
del ob
secvatorie
con
la
de
la
poblacioe
de
Saint-Pierre
,
Iilue
habia
sido
determi-:
nada
telegráficamen
te
por
los
americanos
en
,1876;
se
obtuvo
pues
u-na
nueva
determinacion
muy
exacta
de
la
longitud,
que
se
encontró
difería
muy
poco
de
la
primera"
lo
que
prueba
la
precisión
de
las
correcciones
calculadas
varios
años
áutes
por
M.
Newcomb.
El
dia
6
de
diciembre
de
1882 fué
el
mas
malo
Ele
todos,
los
Ii!lue
la
mi-
..
o
f.,
-'
'.fJ.!Y'r',
92
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE'
PARIS.
sion
pasó
en
la
Martinica;
sin
embargo,
se
pudo
observar
el
primer
contacto
en
excelentes
condiciones
atmosféncas.
No
pudieron
observarse
los
dos
primeros
contaotos
á
causa
del
mal
tiempo,
pues
la
lluvia
caia
á
torrentes,
pero
se
tomaron
medidas
heliomé
tricas.
Si
los
resultados
obtenidos
no
permiten
emplear
el
método
de
Ha
lley,
se
podrá
recurrir
á
lo
ménos
al de
Delisle.
Se
ha
efectuado,
pues,
la
mitad
de
10
que
se
hubiera
hecho
con
un
tiempo
perfectamente
claro.
M.
Tissérand hace
entrega
de
dos
fotografías
que
representan
el
fuerte
Tartenson
-donde
se
instaló
la
mision,
y
el
personal
que
estaba
bajo
sus
ór
denes.
M.
J.
JANSSEN
presenta
la
relacion
de
sus
trabajos
sobre
la
observacion
del
paso
de Vénus
en
Argelia.
Su
objeto
era
el
estudio
de
una
cuestion
que
se-suscita
actualmente,
y
de
la
mayor
importancia,
tanto
bajo
el
.punto
de
vista
de la
constitucion del
sistema
solar,
como
bajo
el de
la
fildsofía
natu
ral.
Rcfiérese
á
la
composicion
de
la
atmósfera
de
Vénus
y
de
la
presencia
@
dela
ausencia
en
esta
atmósfera
del
elemento
acuoso
que;
eh
la
Tierra,
desempeña
un
papel
tan
importante
en
los fenómenos
que
se
relacionan
con
el
desarrollo
de
la
vida.
Adornas,
M.
Janssen
se
proponia
obtener
fotogra:"
fías
del
disco
solar,
de
diferentes
magnitudes;
unas
de 30
centímetros
y
otras
de
un
diámetro
más
reducido.
Como
.el
principal
objeto
de
estas
observaciones
era
relativo
á
estudios
de
astronomía
física,
M.
Janssen
no
tenia
necesidad
de
seguir
el
paso
entero
del
planeta;
por
esta
razon
pudo
elegir
cerca
de,
Francia
una
estacion
que
se
prestase
al
estudio
de
las
primeras
fases
del
fenómeno.
La
provincia
de
Oran
era
la
mejor
situada,
la
mas
rica
de
las
tres
argelinas
y
la qlle
en
in
vierno
ofrece
más
probabilidades
de
tener
un
cielo
despejado.
M�
Janssen
se
dirigió,
pues,
á
la
Argelia
comisionado
por
el
gobierno
)
con una
recomendacion
especial
del
ministro
de la
Guerra
qLle
le
ha
serví
do
en
gran
manera,
pues
sin
el
auxilio
de
varias
fuerzas
del
ejército
le
hu
biera
sido
dificil,
segun
dice,
realizar
las
observaciones
efectuadas
en
las
altas
mesetas
sud-oranesas.
La
misión
se
instaló
en
el
fuerte
del
Cháteau-Neuf
de
Oran,
donde
pudb
observar
el
paso
de
Vénus.
Esta
mision
se
componía,
además
de
M
.
.Janssen,
de M.
Royer,
para
las
observaciones
espectroscópicas,
y
de
M.
Pasteur,
en
cargadoespecialmente
de los
anteojos
fotográficos,
El
dia
6
de
diciembre,
presentóse
el
tiempo
ligeramente
cubierto
por
la
mañaua
,
perQ
se
despejó
del
todo
media
hora
ánres
de
empezar
el
fenó
meno,
de
manera
que
pudieron
hacerse
los
trabajos
con
las
condiciones
más
favorables
y
se
observó
el
fenómeno
astronómico
hasta
la
puesta-
del
Sol.
M
.
Janssen
dice
€Iue
las
observaciones
espectroscópicas
durante
el
paso,
no
han
dado
resultados
enteramente
iguales
con
los
obtenidos
por
otros
que
se
han
ocupado
del
mismo
asunto.
..
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
PÁRIS.
98
Pero
pOI'
lo
que
se
refiere
á
la
presencia
del
vapor
de
agua
en
la
atmós
fera
de
iVénus,
el
director
del
Observáiorio
de
Meudon
declara
qúe
los
re
sl1,ltad0s
obtenidos
están
e;l
oposicion
con
lo
que
se
dijo
al
observarse
el
'
paso
de
1874
y
áun
el
de
diciembre
de
188'2.
El
paraje
en
que
M,
Janssen
hizo
colocar
los
ecuatoriales
y
lós
anteojos,
en
las altas
mesetas
del
sud
de
Oran
,
es
un
verdadero
desierto,
donde
no
se
habían
visto
hasta
entónces
más
que
rebaños
nómadas, La
traspareneia
de la
atmósfera
era
tal
en
estas
regiones
que
pudo
observar
á
simple
vista
la
velocidad
de
los
satélites
de
Júpiter
y
vióque
era
posible
servirse
de
un
anteojo
de
8
pulgadas
y
un
aumento
de
150
veces
á
la
luz
cenicienta
de la
luna
de
4
dias.
Además,
el
brillo
extraordinario
de
V
énus
y
la
extrema
sequedad
de
la
atmósfera
han
sido
tambien
condiciones
en
gran
manera
favorables
que
han
oenduoido
á
M.
Janssen
á
admitir,
que
cuando
se
elimina
así
la influencia
de'
la
atmósfera
terrestre,
los
caracteres
ópticos
del
va
por
de
agua
en
el
es
pectre
de
Vénus
son
insignificantes.
Esto
no
quiere
decir'
que
este
elemento
sea
extraño
al
planeta,
pero
debe
afirmarse
su
presencia
con
la
mayor
re
....
serva,
y
recomendarse
el
uso
de
mayores
instrumentos
que
los
empleados
por
él,
haciendo
las
observaciones
en
circunstancias
atmosféricas
tan
favora
bles
corno
las
GJ.
ue
se
le han
presentado.
M.
Janssen
,ha
podido
tambien
determinar'
la
pesicion
del
gran
cometa
de
1882
y
recoger'
datos
que
podrán
relacionarse
con
los
obtenidos
en
Eu
r'opa
y
en
América.
Fin'alrl1e'nte
,
M,
Jansse�
ha
hecho
algunos
estudios
sobre
el
espeiis9nQ,
,
casi
permanente
en
aquella
region,
logrando
fotografiar
varias
veces'
las
manifestaeiones
de
aquel
fenómeno
y
deducir
que
las
causas
que Ie
produ
cen,
en
la mayor'
parte
de
los
casos,
son
del
todo
distintas
de
las
que
ge-
neralmente
sé
admite.
.
M,
DERrITE'LOr,
estudiando
los
productos
de
la
explosión
de
la
pólvora
ha
hecho
importantes
investigaciones
sobre
la
aecion
reciproca
del
azufrg,
del
carbono,
de
sus
ácidos
y de
sus
sales.
El
autor
ha
operado,
ya
valién
dose
de la
chispa
eléctrica,
ya
del
calor
rojo.
En
ambos
casos
'ha
notado
la
inrervencion
de
energías
extrañas
á
las
acciones
quimioas
propiamente
di
ohas
,
desarrolladas
por
I'a
electricidad
ó
por
el
calentamiento,
en
especial
descomposiciones
sucesivas,
disociaciones
y
cambios
de
estado
molecular,
,
•
Lo.8
gases
cea
que
ha
operado
M.
Berthelot
SOn:
gas sulfuroso,
óxido
de
carbono,
gas
sulfuroso
y
cathono
combinados,
ácido
carbqnico
y
azufre,
gas
carbónico
y
sulfuroso
mezclados
en
volúmenes
iguales
,
gas
sulfuroso
y
,
óxido
de
carbenc
también
mezclados
en
volúmenes
iguales.
Tratando
luégo
M,
Berthelot
de
los
compuestos
salinos,
dice
que
ha
estu
diado
sobre
todo
las
oxisales
alcalinas
de
azufre,
calentadas
al
rojo,
en
estado
de
sulfato
y
de
sulfuro,
as!
corno
el
carbonato
de
potasa,
y
las
ha
hecho
obrar,
árlicba
temperatura,
sobre
el
aeufre,
el
'carbono
y
sus
óxidos
gaseosos.
94
ACADEMIA
DE
CIENCIAS
DE
1"ARIS.
Las
consecuencias
de
estas
diferentes
investigaoiories
,
relativas
al
estu
dio
de las
reacciones
producidas
dur'�nle
la
explosion
de la
pólvora,
son
las
siguientes:
Si
el
carbonato
de
potasa
subsiste
en
cantidad
notable
en
pre
sencia
del
azufre que
resulta
de
la
disociacion
del
polisulfuro
producido
si-.
multáneamente
,
estas
dos
sales,
s610
aparentemenje,
no
se
originan
en
el
mismo
punto
de
la
materia
en
ignicion.
Este
mismo
azufre
debería
atacar
tambien
el
sulfato
de
potasa.
El
oxido
de
carbono
destruirla
igualmente
el
sulfato
que
se
formase
en
el
mismo
lugar
o
que
quedase
en
contacto
con
la
sal
fundida.
Así
es
que,
el
carácter más
o
ménos
homogéneo
de la
mezcla
inicial,
la
mayor
o
menor
duracion
de
la
combustion
y
la
velocidad
varia
ble
del
enfriamiento,
pueden
hacer
cambiar
la
naturaleza
de
los
productos
Mtimos,
entre
límites
considerables
.
.
�
Los
Sf¡CRETAR.lOS
PERPETUOS
de
la
Academia
quedan
autorizados
para
acep
tar,
en
nombre
de
la
misma,
con
las
cláusulas
y
condiciones
impuestas,
las
donaciones
que
la
señora
viuda
de
M.
Francceur
hace
á
este,
establecí
miento:
4�
o
de
una
renta
de
4,000
francos
con
objeto
de
funda"
uo
premio
anual
del
mismo
importe,
á
favor
de la
persona
que
baga
descubrimientos
o
trabajos
útiles
á
los
progresos
de
las
ciencias
matemáticas
puras
o
apli
cadas;
2.
o
de
una
cantidad
de
4,000
francos
,
que
representa
los
atrasos
de
un
año,
con
objeto
de
que
pueda
adjudicarse
este
premio
en
el
año
actual.
El
Secretario
perpetuo
lee la
siguiente
carla
de M.
MASf:ART:
(
Las
últi
mas
noticias
recibidas
de la
mision
del
cabo
de
Hornos
nos
informan
de
que
se
ha
observado
tambien
alli
la
gran
perturbacion
magnética
de 47 de
no
viembre
último.
Segun
dice
M.
Le
Cannellier,
uno
de los oficiales
agrega
dos
á
la
misión,
la
tempestad
magnética
empezó
hácia
las
5
h
de la
mañana
del
17
y
alcanzó
toda
su
intensidad
en
la
noche del
47
al
48;
la
declina
cion
cambió
40'
en
tres
floras
y
Jos
dos
componentes
experimentaron
va
riaciones
del
mismo
orden.
Si
se
comparan
estos
datos
con
las
observacio
nes
de
M.
Reaou,
se
ve,
teniendo
en
cuenta
la
diferencia
de las
longitudes."
que
la
pel'turbaoion
principal
se
manifestó
casi al
mismo
momento
en
el
cabo
de
Hornos
y
en
el
Observatorio
del
parque
Saint-Maur;
la
relacion
-dé
ambos
fenómenos
sólo
podrá
apreciarse
exactamente
por
los
detalles
de las
observaciones.
M.
H.
GAL
se
ocupa
-del
paso de
los
licores
alcohólicos
á
través
de les
vasos
porosos.
Dícese
generalmente
que
el
alcohol
conservado
en
vejigas
se
concentra
poco
á
poco
con
el
tiempo.
As!
presentado
el
hecho,
es
erró
neo,
corno
lo
demuestran
los
numerosos
experimentos
del autor;
y
si
bie�
en
ciertas
condiciones
se
concentra
el
alcohol,
en
otras,
por
el
contrario,
pierde
más
o
menos
de
su
fuerza.
No
existen,
por
lo
tanto,
reglas
sobre
este
particular,
pues todo
depende
del
medio
en
que
esta
situada
la
vejiga:
si
el
medio
es
seco,
el
alcohol
se
concentrará';
si
es
húmedo,
perderá
parte
"
.
,
.
�
-
CRÓNICA
.
95
.
de
su
graduacion.
M.
Gal
ha
practicado
sus
experimentos
á
temperaturas
muy
diferentes,
de
manera
que
algunas
de
ellas
llegaban
á-Wo.
.,
M.
J.
GAZAGNAIRE
dice
que
Jos
caraotéres
geológicos
que
presenta
ellabio-;',�'
superior
de los
Sirfidos,
estudiados
p-or
él
en
la
mayor,
parte
de
los
géne
ros
europeos,
tienen
gran
importancia
para
la
clasificacion
de
estos
Dipte
ros;
de
modo
que
basta la
ohservacion
de
dicho
labio
para
diagnosticarlos
con
certidumbre.
Su
forma
tiene
un
valor
absoluto
para
la
familia,
y
las
modificaciones
de
esta
forma
presentan
un
valor
genérico
en
las
Oeria,
.
los
Eurnm'us
y
las
Volucella.
M.
POlNCARÉ
ha
estudiado
la
influencia
del
aire
impregnado
de
vapores
de
petróleo
sobre la
respiracion.
El
auto!'
ha
sometido
durante
mucho
t�@lJ�
po
varios
conejos
y
conejillos
de
Indias
á
la
respiración
de
una
atm@�f�l',a
cargada'
de
vapores
de
aquella
sustancia;
los
conejillos
de
Indias
han
muerto
al cabo de
uno
ó
dos
años y
los
conejos
han
resistido
perfectamente
á
la
accion
de
aquellos
vapores.
De
estos
experimentas
se
deduce
que
si
bien
los
vapores
de
petróleo
pueden
ocasionar
ciertas
incomodidades,
no
son
peligrosos.
CRÓN
I
CA.
Lo
maamo
que
aqui.
--
El
Ministro
de
Instruccion
pública
de
Franela.
ha
en
cargado
á
M.
Chapar,
ingeniero
de
minas
y
vicepresidente
de
la
Sociedad
Zoólógica
de
Franela,
una
mlslon
á
la
isla
de
Cuba
para
recoger
colecciones
científicas
destinadas
al
Estado.
El
Banco
de
Barcelona
y
el
teléfono.
-
Cuando
en
todas
las
capitales
del
mundo
civilizado,
los
grandes
establecimientos
de
crédito
han
sido
los
primerosen
emplear
el
teléfono
y
ponerse
en
relacion
telefónica
COIl
los
Bancos,
Cajas,
Sucursa
les,.
etc.,
al
Banco
de
Barcelona
le
hace
terror
el
teléfono,
alarma
á
su
respetable
ad
mínlstrador
D.
Antonio
Escolano.
y
niega
el
permiso
para toda
clase
de
comunícaclou
eléctrica
bajo
el
pretexto
de
que
los
caudales
que
guarda
el
Banco
requieren
especia-
les
condiciones
de
seguridad
é
independencia.
,,;;
,."'¡-
Esperamos
que
el
Banco
de
Barcelona,
en
cuya
Junta
de
Gobierno
se
encuentrin
personas
ilustradas,
modlücará
su
opíníon
sobre
el
teléfouo
y
se
convencerá
de
que
si
alguna
influencia
ejerce
aquel
aparato
para
la
seguridad
de
los
caudales
es
bajo
todos
conceptos
beneficiosa.
De
no
hacerlo
así
caerla
en
el
ridículo
y
el
progreso
cíeneífíco
�Ie
Barcelona tendría
muy
poco
que
agradecerle.
,
.
Fuente
intermitente.-
En
Jachere
,
Hameau
de
l'árgentlere
-
Altos
Alpes
-
se descubrió
una
fuente
íntermlten
te
que
da
10
litros
(le
agua
á
luterválos
cle-5
y
7
minutos.
Es
notable
la
particularidad
que
á
la
primera
vez
sale U11
agua
incolora
y
algo
caliente
y
á
la
segunda
el
agua
es
fria
y
de
un
color
rojo
vivo.
Ciento
diez
y
seis
dientes
en
un
cráneo
humano.
-
Dice
Il
P1'ofJ1'esso
que
actualmente
llama
la
atencíou
un
cráneo
humano
que
se encuentra
en
la
exposí
clon
brasileña.
Este
cráneo
en
cuyas
robustas
mandíbulas
no
se
cuentan
ménos
de
116
dientes,
además
de
las
cavidades
de
las
que
faltan,
pertenecía
á
un
indio
de
la
tribu
de
los
Guarán
y,
en
la.
America
del
Sud,
y
rué
expedido
al
Brasil
por
Cárlos
de
Kos
crltz.
Desgraciadamente
dicha
cráneo
ha
llegado
roto
á
causa
de
la
negligencia
en
el
trasporte.
Sin
embargo,
en
la
primera
mitad
de
la
mandíbula
superior
pue-gen
con-
.,.
..
...
96
CRÓNICA.
'tal'se
39
dien
tes,
no
comprendidas
Ias
cavidades
que
.están
desprovistas
.de
ellos;
son
de
un
color
muy
blanco
y
de
una
forma
tán
regular
que
darían
envidia
á
una
señorita
f
"
europea
.
.
c
•
La
grasa
hum�na
en
las
diferentes
edades..__:
Segun
M.
1;.
Lauquer,
ni
los
oaractéres
Ilslcos
ni
la
composición
química
de
la
grasa
humana
son
Idénticos
en
las
diversas
edades.
Hé
ahí
un
cuadro
de
los
principales
ácidos
grasos
que
en
el1a
se
encuentran:
NIÑO.
ADULTO
.•
Acido
oleínico..
.
Acidn
r
almtríníco.
Acido
estaerínico.
60,05
'21,81
3,13
86,21
7,83
1,93
Expedicion
Belga
al
alto
Congo.-
Ha
salido
recientemente
del
puerto
de
Amberes
una
nueva
expedicion
belga
que
se
dirige
al
Congo.
Dicha
expedicion
fué
orgauizada
llar
la
Comision
de
estudios
del
alto
Congo,
en
Bruselas;
y
la
componen
el
1).1;.
van
den
Ileuvel
,
el
Jlr.
cab,
Schaumanu
y
el
negro
Daula,
compañero
de
Stanley.
L�'expedicion
salió
en
el
vapor
Harkaway,
ele
600
'toneladas,
y
lleva
consigo
algodones,
millares
de
espejuelos,
una enorme
cantidad
de
cuentas
de
vidrio,
500
vestidos
reca
mados
de
oro,
otros
vestidos
ele
color
rojo,
semillas
ele
todas
las
hierbas
que
se
culti
van
en
Bélgica,
armas
y
varios
centenares
de
kilógramos
ele
pólvora,
Esta
expedicion
debe
ir
directamente
á
la
quinta
estacion
de
Stanley
,
á
la
otra
parte
de
Stanley
Pool
y
desde
allí
debe
dirigirse
más
al
interior
para
fundar
nuevas
estaciones.
Mapa
geológico
de
Europa.-Referentes
al
mapa
geológico
ele
Europa'
que
el
Congreso
geológico
internacional
reunido
en
Bolonia·
ha
decidido
publicar
con
el
auxilio
de
los
gobiernos
europeos,
M..
Daubrée
dió
las
siguientes
noticias
á
la
Socie
dad
Geo.gráfica
de
París.
El
mapa
topográfico
está
dibujado
por
el
profesor
Kiepert;
mide
3,72
X
3,36
metros,
estará
dividido
en
49
hojas
(7
X
7)
Y
tendrá
la
escala
de
1:
1500000.
El
precio
de
suscricion
es
de 100
francos.
Se
han
grabado
ya'
cuatro
..
hojas
y
dibujado
diez.
El
mapa
entero
comprenderá
la
Europa
hasta
su
vertiente
oriental
y
la
cuenca
del
Medíterránéo.
El
árbol
del
marfil.-
El
Macrocarpa
es
un
árbol
de
la
familia
de
las
palmas
que
crece
en
la
América
central.
Los
frutos
de
este
árbol
dan
un
jugo
blanco
parecido
á
la
leche,
el
cual
tiene
en
la
industria
aplicaciones
bastante
útiles.
Becógese
el
li
quido
en
recipientes
al
efecto,
se
purifica
y
se
deja
en
reposo
por
cierto
tiempo;
poco
á poco
adquiere
cierta
consistencia
y
acaba
por
solidificarse
completamente.
Cuando
l,
está
del todo
seco,
tiene
un
color
idéntico
al
del
marfil
y
adquiere
la
misma
dureza
que
esta
sustancia,
aunque
no
igual
elasticidad.
Emplease
en
muchísimos
usos
del
co
mercio
'y
es
el más
apreciado
marfil
artificial.
Sentido
de
la
ol;'ientacion
en
los animales.
-
M.
Vigniel·
ha
estudiado
el
sentido
de
la
orlentacíon
tan
notable
en
los
animales
y
sobre
todo
en
las
palomas
viajéras
,
el
cual
les
permite
volver
en
línea
recta
al punto
de
partida
después
de
haber
recorrido
distancias
considerables.
Para
explicar
esta
maravillosa
y
misteriosa
facultad,
M.
Vignier
supone
que
están
doLadas
de
un
sentido
magnético
particular
que
les
per
mite
apreciar
las
dos
componentes
del
lman
terrestre,
la
decllnaclon
y
la
lncllnaclon.
Cada
punto
tendría
de
este
modo,
por
decirlo
así,
su
longitud
y
su
latitud
magnéticas
.
.
El sitio
donde
residlrla
este
sentido
serian
los
canales
se
míclrcu'lares
del oído
interno.
Para
explicar
esta
hipótesis
bastaría
,
segun'
M.
Vignier,
soltar
palomas
viajeras
pro
vistas
á
ambos lados
de
la
cabeza,
unas
de
barras
de
hierro
dulce
y
otras
de
barras
imantadas.
Si
la
teoría
fuese'
cierta,
las
palomas
que
llevarían
las
barras
imantadas
1)0
podrían
regresar
al
punto
de
partida.
EL
DIRECTOR-PROPIETARIO,
R.
Roig
y
Torres.
Imp.
Barcelonesa,
Tapias,
4
.
..
..,
,.'
..
F.
CORREA.�DETERMINACION
DE
LA
CICLOIDE.
97
DETE�MINACION
DEL
RAD.lO
DE
CURVATURA
DE
LA
CICLOIQE
EN
FUNCION
DE�
TIEMPO
)(
CONSlriERACIQNE�
_SOBRE-LA
VELOCIDAD
Y
AC-ELER�C:IO�;;-
:
.
POR
D.
FRANGISCO'
CORREA
RAMIREZ,
.
..
,
...
oficial
del
Cuerpo
de
Telégrafos.
•
La
fórmula
de
que
se
hace
uso
en
cálculo
diferencial
para
el
radio
de
curvatura,
satisface
en
las
cuestiones
geométricas,
.
pero
en
mecá
nica,
hace
falta
la
consideracion
del
tiempo
y
nos
ha-
parecido
lógico
hacer
depender
aquél
de
éste,
si
bien
en
el
caso
particular
de
la
ci
cloide,
con
sus
variedades
de
r.ebajada
_
y;
prolongada,
,epicicl�iq_�:
planas
y
evolvente
del
círc_ulo..
'''\$i€:-'�
En
el
presente
artículo
nos
ocuparemos
de
la
cicloide.
"J'
"f
Sentado
esto
entremos
en
la
demostracion,
Llámase
cicloide
la
curva
descrita por
urt
punto
de
un
círculo
móvil
que
rueda
con
movimiento
uniforme
sobre
una
recta
dada
..
.�
I
"
""'-
No
es
necesario
que
el
movimiento
sea
uniforme,
pero
así
lo
he
mos
supuesto
para
ulteriores
consideraciones. Sea
el
círculo
O
y
la
recta
OX;
OAP
es
la
cicloide,
ó
hablando
con
más
propiedad
un
arco
de
cicloide.
Tomemos
la
recta
dada
por
eje
de
las
x,
·el
punto
de'
retroceso,
O
por
orígen
de
coordenadas
y
la
perpendicular
á
OX
levantada
en
este
punto
por
eje
de
las
y.
.
Busquemos
las
coordenadas
del
punto
M
en
un
instante
cual
quiera
del
movimiento.
Designemos
el
ángulo
l\tl
O'
H por
If'
y
el
radio
del
círculo
por
R;
además
sabemos
que
are
l\tlH'
=OH'
luego
x
=
OR
=
OH'
-
nA'
é
y
=
Mil
-:
O'H'
-
O'H
pero
OH'=
are
e
;
RH'=
MH
=
R
sen
1';
O'H'=
R
Y
Olí
=
Reos
l'
•
Teniendo
presente
que
are
'f
.
R
'-?
t.endremos
por
expresión
de
coordenadas
.
,.
x
=
R
(�
-
sen
'f)
'C
y
=
R
(1
-=-
cOS'
'f
)
CRÓN.
CliLW.
TOMO
VI.
l'iÚM.
11!i.-10
�IAnzó
1883.
13
'
.
.
�.
1<'.
COBREA
.
,.'
.
Conociendo
a;
é
Y
hallaremos
fácilmente
el
valor
del
radio
de
CUl'
;vatura
por
la
fórmula
[lJ
,.
.
pero
si
hiciésemos
de modo
que
a;
é
Y
fuesen
funciones'
del
tiempo,
entónces
podríamos
llegar
á
una
expresion
tal
como
p
'w
(t).
Para
conseguir
esto,
imaginemos
un
móvil
que
con
movimiento
uniforme
recorra
la
distancia
OH'
en
el
mismo
tiempo
que
el
punto
M
recorre
el
arco
O
M
de
cicloide.
Sea
t
el
tiempo;
'V
la
velocidad,
y
co
mo
consecuencia
are
cp
='Vt,
de
donde
cp
=
�
y
pOlo
lo
tanto
las
coor-
denadas
son
o'.
R
(vI.
VI),
R
(
1,t
)
IX
=
.
Tt
-
sen
R
e
11
=.
1
-
cos
Tt
Diferenciando
dos
veces
con
relacion
á
t
tendremos
11m
(
1'/
--
=
v
1
-
tOS
-
)
(u
II
"',,
+t
!ti
=
v
sen
R
,.j¡;¡
Ahora
bien,
siendo
a;
é
Y
funcion�s
de
una
variable
t,
haremos
uso
de
las
fórmulas
que
se
encuentran
en
la
teoría
del
cambio
de
varia-·
bles
;
�
'o'
y
sustituyendo
valores
J
l
�
I
vI
dll
sen
Tt
,
T
=
vt
'Y
wX
'l-cos-
R
d'y
'
__
�
_
dx"
=
-
R
(1
.:
�)_I_
cos
Jl
2.
.
'
Si
en
la,
fórmula
[1]
sustituimos
estos
valores
y
haeemes
las
de
.
bidas
simplificaciones
y
reducciones,'
tendremos
finalmente
vI
P
=
-�Rsen
2R
•
ql:!-e
es
lo
que
deseábamos
encontrar.
",.
I
.
t
.
DISCUSI0N.-P,a!a
Tt-=O;
p
=0
para
valores
de
�
comprendidos
en-
tre
o
y
-T,
p
crece,
para
valores
mayores'
que
�
y
menores
que
'lt
P
.,
�
1-
;.
..
.
.
I
99
decrece
hasta
anularse
en
este
último
valor,
la
funcion
ha
pasado
p.or
,
.
d
á
vt
11:
1
ti
11:
R
'
un
maximum
que
qorrespon
e
2i
=
"2
en
e.�
lemp.o
t
=
v
y
?OP""
la
velocidad
1)
=
':t
R,
dicho
valor
es'
�.
-
4R,
es
decir,
doble'
de""
t
la
normal,
lo
que
comprueba
lo
que
ya
sabíamos.
Hemospresoindido
de
los
demás
valores
de
p
por
tratarse
de.
una
función
periódica.
Hay
que
advertir
que
siempre
será
más
fácil
determinar
el
tiem
po
que
la
velocidad
siendo
para
el
punto
M;
v
=
are
'f
velocidad
que
,
"
'
.'
,t
,
..
"
;.,;:,
cambia
para
cada
arco
de
círculo,
pero
constante
con
relacion
á
�u
arco
por
haber
supuesto
en
este
último
el
movimiento
uniforme
y
.
eomo
talla
hemos
tratado
en
la
diferenciacion.
'
De
lo
expuesto
se
deducen
algunas
consideraciones
sobre
la
velo-
cidad
y
aceleracion
del
punto
M.
'
Sabernos
que
[a
velocidad
de
un
punto
cualquiera
puededescom
ponerse
en
ia
velocidad
sobre
el
eje
de las
i;
y
el
de
'las
y,
siendo
�a
primera'�
y
la
segunda
�
cuya
velocidad
total
es
v
=
V(�)2+(�)'
1
di
dt
Sabido
que los
ejes
son
rectangulares.
Sustituyendo
�a¡ores
'
e
,
j,
V·
'"
vI,
.
f
-:-
v
...
sen
2ft
<J)
V
=
'!
v
sen
,L
1·
2
,
r_
@
bien
Esta
última
fórmula
tiene
otra
expresion
que
la
vamos
'á
'4a:r
á
conocer
en
seguida.
Llamase
velocidad
angular
en
el
movimiento
uniforme,
la
relacion
del
ángulo
al
tiempo
ósea
.f
=
w,
ve16cidad
\
t",
'
que
será
constante
cuando
el
círculo
ruede
con
movimiento
uniforme
como
lo
hemos
supuesto
en
el
presente
caso.
'
.'
.�.,1"�
'fr'
Ahora
bien,
sabiendo
que
v
=
are
'P
=
�
,
,
R
w
tendremos
t
i
,
V,
=
21l.tll
sen.:'f.
2
Respecto
á
la
aceleracion
podremos
repetir
un
razonamiento
aná
logo,
y
llamando
f
á
la
aceleración
total,
tendremes
j
=
V'
(d'X)'
-+-
(d2y),
dI'
dl'
y
sustituyendo
valores
y
poniendo
en
lugar
de
v
su
igual
Rw
ha-
-
Haremos
j=w'R
.,'J'
de
donde
deducimos
que
la
aceleracion
en
la
cicloide
es.
constante
.
f',
.
".
•
��t
l;;�'
'¡
f"
'I!>
�
r�
�
r.
,\'
...
�
,
,
,
'.
100
M.
DUPONCHl':L.
Reasumiendo,
tres
son
los
valores
que
hemos
hallado
-¡
(!l
p
=
-
4
R
sent
'
VI
=
2.
R
w
sen
1.
y
j
=
w
'
R
2
como
consecuencia
de
los
dos
primeros
es
decir
que
la
velocidad
varía
en
-razon
directa
del
radio
de
CUT
vatura.
Si
combinamos
este
valor
con
la
aceleracion
hallaremos
v
1
i=-2RwP
lo
que
nos
dice
que
la
'relacion
de
la
velocidad
á
la
accleracion
varía
en
razon
directa
del
radío
de
curvatura.
Lo
espuesto
nos
sirve
de
preliminar
para
estudiar
el
movi
miento
de
un
punto
invariablemente
unido
á
"Un
círculo,
que
rueda
con
movimiento
uniforme
sobre
una
recta
dada.
Dicho
punto
descri
be
una
cicloide
rebajada
si
el
punto
es
interior
al
circulo
y
prolon
gada
si
es
exterior.
En
ambos
casos
mediante
una
trasformacion
de,
coordenadas
queda
reducida
la
cuestion
á
lo
que
ya
hemos
expuesto.
Puede
verse
esta
cuestion
con
más
detalles
en
Delaunay
,
Méca
nique
ratumnelle,
página
100.
Seria
dar
demasiada
extension
á
este
artículo
entrar
en
conside
raciones
sobre
los
casos
en
que
puede
aplicarse
el
mismo
,procedi
miento.
Esperamos
de
los
lectores
acojan
este
trabojo
con
benevolencia,
por
no
tener
autoridad
suficiente
para
tratar'
tan
delicadas
cuestiones.
LA
CIRCULACION
DE
LA
ENERGíA
SOLAR
*
;
POR
M.
DUPONCHEL.
H.-Con
las
reservas.
ya
dichas,
por lo
que
se
refiere
á
la
accion
mo
deradora
del
vapor
de
agua,
nuestra
fórmula
general
[1]
representa
el
es
tado
calorífico
de la
atmósfera
y
del
núcleo
sólido
de
un
globo
celeste,
cons
tante
ó
periódlcamente
bañado
por
un
exceso
de
flujo
calorífico,
que
le
res
tiurye
lo
que la
radiacion
puede
hacerle
perder.
Pero
¿
qué
sucedería
si
tal
flujo
calorifico
no
existiese
ó
llegase
á
faltar;
si
para
el
globo
terrestre en
particular,
la
raJiacion
solar
cesara
de
resti
l
•
Co
ntinuacion.
Yéase
pág.
18
.
•
"
•
,,'
CIRCULACION
DE
LA
ENER:tÍA
SOLAR.
101
tuirle
él
calor
radiante
CiJue
no
e�sa
de
emi�j¡·
en
el
espacio?
Debe
oonce-.
birse
que
el
reserte
atmosférico
se'
enfriaría
y
se
aflojarla
por
sus.dos
extre-
mos.
En
ambos
cases
el
efecto
seria
el-mismo.
.
En
efecto;
las
capas
exteriores
se
condeesarian
formando
una
lIuv·í·a
aé
rea,
cuyas
moléculas,
aunque
volverían
pronto
á
adquirir
durante
su
caida
el estado
gaseoso,
no
dejarían
por eso,
á
causa
de
su
mayor
calor
específico,
de
bajar
hasta
la
superficie
del
suelo',
donde
llegarian
con
una
temperatura
inferior
á
la de
este
último,
también
direcLa�ente
enfriado.
.
El
órden
de
superposición
se
invertirla
asi poco
á
poco. Las
capas
dota
das
de
mayor
calórico
especifico
que,
en
el
estado
de
equilibrio
normal
se
mantienen
en
las
más
altas
regiones
de la
atmósfera,
se
concentrarian,
por
el
contrario,
en
las
inmediaciones
de
la'
superficie
sólida
que
se
enfriaría
más
ó
ménos,
hasta
el
momento
en
que
su
radiación
reducida
quedara
cem
pensada
por
la
radiacion
general
del
espacio,
emanada
de los
astros'
leja
nos,
suponiendo
siempre
al
Sol
ajeno
á
toda
intervencion.
Sea
a
la
nueva
temperatura
de
la
superficie
correspondiente
á
este
estado
final,
yencontra
remos
que
se
establecería
un
nuevo
equilibrio
en
dicha
atmósfera;
pero
este
equilibrio
no
seria
el
de
las
temperaturas
uniformemente
decrecientes,
que
no
convendria
á
la
diferencia
de
temperatura
a'
-
b.
La
masa
total
de
la
atmósfera
se
hundiría;
pero
las
capas
inferiores
,
cada
vez
más
enfriadas,
.
no
podrian
ya
elevarse,
y
sus
temperaturas;
en
vez-de
disminuir
de
abajo
arriba,
aumentaeian
á
partir
de
a'
hasta
cierto
grado
�
correspondiente
a
una
capa,
desde
la
cual'
la
temperatura
seria
decreciente
hasta
b,
en
'las
con-
'
diciones
normales
de
la tensión
actual.
Las
fórmulas
de
que
me
he
servido
indican
la
posibilidad
teóri�'a
de
este
segundo
modo
de
equilibrio;
resulta
de
un
simple
cambio,
de
signo
enel
sen
tido
de la
expansion
calórica
del
gas,
que
se
une
á
la
gravedad,
en
vez
de
sede
contraria,
para
equilibrar
la
sub-presión.
No
deja
de
quedar
ménos
indicado
por
el
ejemplo
práctico
que
he
citado
ya,
de
U11a
pila
vertical
con
pesos
de
resorte,
en
la
cual
se
comprende
qlie
los
resortes
.pueden
ofrecer
tendencia
á.
reaceionar,
sea
háoia arriba,
sea
hácia
abajo,
Por
oíra
parte,
sin
hacer
mención del
caso
particular
del
aire
que
se
calienta
en
vaso
cer-
rado,
vemos
á
veces
producirse
este
equilibrio
inverso
en
las
condiciones
naturales
de
una
atmósferalibre
,
durante
los
inviernos
muy
rigurosos,
el
de
�
8i9
por
ejemplo,
en
que
las
temperaturas,
durante
un
período
bas-
tante
considerable,
se
mantuvieron
más
elevadas
en
el
Puy-de-Dórne
que
en
Clermont-Ferrand.
Ahora
bien,
esta
circunstancia
que
sólo
se
produce
muy
accidentalmente
09=
en
la
superficie
de
un
globo
planetario,
bañado
sin
cesar
por
un
flujo
calo-
rífico
exterior,
generalmente
en
exceso"
debe
ser
por
el
contrario
el
estado
normal
de
un
globo'
estelar
en
estado
de
enfriamiento,
ó
á
lo
ménos
de
equilibl�i�
calorífico.
•
..
102
_-
/
'-
M.
DUPONCHEL,
,
Todo
nos
induce
'á
sQponer,
en
efecto,
que
en
el
movimiento
ge,neral
de
que
están
animados
en
_su
órbita
cósmica!
todos
los
astros
estelares
de
nuestra
vla
láctea,
deben,
en
determinados
periodos,
atravesar
regiones
del
espacio
en
que
se
encuentran
expuestos
alternativamente
á
recibir
más
ó
ménos
calórico
del
que
emiten.
'
,
En
el
primer
caso,
su
atmósfera
debe
dilatarse
cada
vez
más,
abarcando
sucesivamente
en
su
esfera
ensanchada
las
órbitas
de los
planetas
que
Ile-
,
gan
al
estado
de
volatilización,
á
medida
que
la capa
�
va
siendo
rechazada
hacia
el
centro,
hasta
el
momento
en
que
habiéndolo
alcanzado,
la
totalidad
de
la
materia
ponderable
contenida
en
el
torbellino
estelar
se
encuentra
cn
estado
de
vapol'
aeriforme,
distribuido
en
capas
concéntricas,
contem
peratura
que
aumenta
uniformemente,
desde
el
centro
ee
que
el
calor
al
canza
su
máximum,
hasta
los
limites
exteriores
del
torbellino
die
materia.
En
este
estado,
el
astro
estelar
se
presenta
á
nuestra
vista
bajo
el
as
pecto
de
una
nebulosa
irreductible,
masa
de
vapores
de
una
prodigiosa
ex-
tension,
que
abraza
toda
la
esfera
del
sistema
planetario.'
.
Cuando
el
torbellino,
estelar,
en
este
estado
de
volatilizacion
general,
.penetra
en
otra
región
del
espacio
en
que
el
calor
que
recibe
del
exleriol'
es
menor
que
el
que
emite,
debe
producirse
un
enfriamiento
mas
ó
ménos
rápido
que
determina
la
condensacion
de
un
núcleo
central,
ó
á
lo
ménos,
la
forrnaoion
de
una
capa
con
temperatura
máxima,
que
no
es
más
que la
fotosfera
del
astro
estelar,
cubierta
intermedia
donde
se
concentra
el
calor,
punto
de
origen
de las
radiaciones
calorífioas
que
dicho
astro,
enfriado
en
parte,
envia
á
los
planetas
resultantes
de las
condensaciones
parciales
de
la
atmósfera
extrema,
en
las
regiones
del
espacio
que
ha abandonado
suce-
I
sivamente.
La
revolucion
de
un
astro
estelar
en'
su
periodo
cósmico
tiene
una
in
mensa
duración,
incomparablemente
superior
á
la de
nuestras
observacio
nes
astronómicas;
por
lo
tanto
no
sabremos
jamás
probablemente
en
qué
fase
se
encuentra
ahora
nuestro
Sol;
si
está
en
vías
de
calentamiento
ó
de
enfriamiento,
sí
su
fotosfera
se
contrae
ó
se
dilata,
La
teoría
que
acabo
de
exponer
no
deja
de
estar
conforme
con
la
realidad
del
corto
número
de
he
chos
que,
conocemos
sobre
la
naturaleza
de
los
astros
estelares
en
general,
y
sobre
la
sucesion
de las
épocas
geológicas
que·
permiten
remontarnos
hasta
el
momento
en
que
nuestro
globo
planetario,
en
la
fase
de
enfriamiento'
de
la
atmósfera
primitiva,
se
ha
separado
en
estado
de
esferoide
en
fusiono
La
cantidad
de
calor,
ó
más
exactamente,
de
fuerza
viva
calorífica
in�
terna
contenida
en
el
conj
unto
de
nuestro
sistema
planetario,
es
ciertamente
muy
inferior
á
la
que
debía
tener
la
nebulosa
primitiva
de
donde
se
ha
ori
ginado.
Dependiendo
la
temperatura
de la
fotosfera
del
Sol
del
espesor
de
su
atmósfera
externa,
podríamos
apreciarla
por
la
aplicaéion
de la
fórmula
del
,
,
CIRCULACION
DE
LA
ENERGÍA
.sOLAR.
103
equilibl'itl
atmosférico;
pero
los dos elementos
esenciales,
espesor
de
la
at
mósfera
y
censtitucion
química
solares,
nos
son
conocidos
tan
s610
de
una
.manera
muy
imperfecta,
y
les
coeficientes
K
y
c
que
entran
en
la
fórmula,
u
.!
.
aplicables
á
las
condiciones
ñsicas
del
globo
terrestre,
deberían
modificarse
notablemente
para
el
globo
solar.
El
equivalente
mecánioo
del
calor
que
representa
la
altura
vertical
que
la
pérdida
de
una
caloria
puede
obligar
a
recorrer
a
�
kilogramo
de
agua,
,
seria
naturalmente
veintinueve
veces
menor
en
la
superficie
del
Sol,
donde
el
peso
es
veintinueve
veces
mayor.
En
cambio,
el
coeficiente
e,
que
de
pende
de las
fuerzas
vivas
de
cohesion,
debe
variar
en
sentido
inverso,
y
es
muy
posible
que
permanezca
constante
el
producto
Kc.
En
esta
hipótesis,
admitiendo
que el
espesor
total
de la
atmósfera
solar
•
superior
a
la
fotosfera,
sea
igual
a
los
f
de
su
radio,
ó
sean
unos
200
mi-
llones
de
metros,
y
que
el
calor
específico
de
esta
atmósfera
sea
igual
al
del
hidrógeno,
que
las observaciones
espectroscópicas
demuestran
existe
am
elil
gran
cantidad,
la
temperatura
de
la.
fotosfera
podria
ser
de
�O,OOOo;
pero
debe
tenerse
en
cuenta
que
doy
esta
cifra
tan
sólo
como
muy
hipotética,'
pue:.,
aparte
de las
incertidumbres
ya
señaladas
en
los
valores
de los
coefi
cientes
de
mi
fórmula,
no
es
imposible
que
se
encuentren
en
la
superficie
del
Sol
gases
que
tengan
un
calor
especifico
superior
al
del
hidrógeno:
Por
'qtra
parte,
la
proporcionalidad
admitida
entre
las
alturas
y
los
descensos
de
temperatura
en
una
atmósfera
en
su
máximum
de
tension,
que
parece
teóricamente
verdade�a
en
los
límites
que
podemos
observar
en
la
superfi
cie de
nuestro
globo,
puede
muy
bien
dejar
de
serlo
para
las
temperaturas
elevadas,
que
determinan
en
las
sustancias
gaseosa�
nn
estado
de
disocia
ción
susceptible
de
modificar
su
capacidad
calorifica.
Dejemos
aparte
estas
cuestiones
de
detalle
para
atenernos
a
los
princl
pios.
Acabamos
de
ver
que
en
los
astros
estelares
que
han
experimentado
un
enfriamiento
parcial,
debe
existir
fuera
de
este
núcleo
central.una
capa
atmosférica
de
calor
máximo,
desde
la
cuál
las
temperaturas
de las capas
sucesivas
van
decreciendo
hácia
arriba
lo
mismo
que
hácia
abajo.
'
Conocemos
ya
la
ecuación
de
equilibrio
de
la
envoltura
superior;
pode
mos
obtener
la
de la
envoltura
inferior
por
un
simplecambio
de
signo
en
las
ecuaciones
fundamentales.
La
ecuación
resultante
conserva
el
mismo
eoeficiente de
propercionali
nad que
la
precedente.
Esta
representada
por
la
fórmula
c'
y=Kc'_c(6-a);
[2]
si
se
continúa
contando
las
temperaturas
á
partir
del suelo.
Seria
idéntica
a
la
fórmula
[1J
si
se
tornase,
por
el
contrario,
el
origen
de las
y
desde
la
fotosfera
en
ambos
sentidos,
,
Lo
que
mas
particularmente
caracteriza
el
es-
104
t\H
DUPONCHEL.
.
tado
de
equilibrio
de
la
atmósfera
inferior,
consiste
en
el
hecho
de
,<¡¡ue,
no
es
indiferente,
sino
estable.
Una
-moléoula
que
se
elevase
en
la
masa
y
per
diese
su
calor
a
medida
que
penetrara
en
capas
mas
calientes,
'su
propio
peso
la
volvería
á
colocar
en
su
sitio
inicial. Por
el
contrario,
una
molé
cula
que
bajase,
se
calentarla
á
medida
que
penetrara
en
capas más
firias
y
volvería
á
subir
indispensablemente
á
su
sitio.
Es
asimismo
fácil
reconocer
que
en
el
caso
de
una
atmósfera
heterogé
nea,
las
sustancias
que
tienen
mayor
calórico
especifico
deben
ser
recha
zadas
lo
más
léjos
posible
de
la
capa
central,
en
cuyas
inmediaciones
deben
acumularse
las
sustancias
de
menor
capacidad
calorífica,
que
son
en
general
las
más
densas.
1II.
-Lo
anteriormente
expuesto
'me
ha
conducido
á
admitir
que
esta
capa
central
no
es
otra
que
la
fotosfera,
foco de
donde
em��an
y
hácia
el
cual
deben
ir
á
parar,
poI'
un
efecto
mecánico
inverso,'
las
radiaciones
ca-
loríficas
y
luminosas.
I
.
Sin
embargo,
no
basta
que
una
capa
atmosférica
cualquiera
se
encuen
tre
á
un
grado
de temperatura
muy
elevado
para
que
irradie
calor
en
el
espacio.
Aunque
la
temperatura
de la
fotosfera
fuese
de
80,000·,'
segun
he
dicho
más
arriba,
esta
cantidad
de
calor
necesaria
para
equilibrar
las
pre
siones
de
las
capas
atmosféricas
superiores,
no
trasmitiría
al
exterior
ni
ca,-
,
101'
ni
¡uz,
si
la
capa central, lo
mismo
que
la atmósfera
superior"
estuvie:-
<,,-,
sen
compuestas
de
sustancias
que
no
tuvieran
,por
si
¡;it:üpias
poder
emisivo
'
ni
poder
radiante.
Lo
que mas
particularmente
caracteriza
la
fotosfera
es,
en
primer
lu
gar,
el
estar
compuesta
de
sustancias
volátiles
que
tienen-el
menor
grado
de
éalor
específico,
es
decir,
vapores
metálicos,
dotados
precisamente
de
un
gran
poder
emisivo;
en
segundo
lugar,
el
estar
comprendida
entre
dos
atmósferas
gaseosas
esencialmente
traslúcidas,'
una
de
las
cuales,
la
supe
rior,
se
encuentra
en
un
estado
de
equilibrio
indiferente,
mientras
que
la
otra,
inferior,
tiene
un
equilibrio
estable.
Un
flujo
calorífico
que
provenga
del
exterior,
debe
atravesar,
con
la
mayor
facilidad,
la
atmósfera
superior,
mientras
que
en
la
atmésfera
inferior
podrá
penetrar
con
mucha
dificultad,'
siendo
repercutida
por
la
superficie
de
la
zona
central.
Estas
consideraciones
particulares,
que
asignan
á
la
fotosfera
un
estado
especial
de
fijeza
en
su
equilibrio,
y
de
permanencia
en
su
constitucion
qui
mica,
nos
dan
ya
cierta
luz
sobre
esta
funcion
de
órgano
central
de
tras
misión
que he
creido
deber
asignarle
en
la
circulacion
calorífica
de
nuestro
sistema
planetario
Mas
no
basta
saber
cómo
está
compuesto
este
órgano,
sino
que
además
es
preciso
saber
cómo
funciona,
Por
elevada
que
sea
la
temperatura
de
la
fotosfera,
su
radiacion
exterior
no
tardaria
en
susperi
derse,
si
no
estuviese
sin
cesar
alimentada
por
un
reflujo
de
movimiento
ca
lorifico
igual
en
accion
mecánica
al
trasmitidc
por
"la
radiaeion.
,.
CIRCULAClON
DE
LA
ENERGÍA
SOLAB.
105
Esta
acciou
mecánica
creo
que
debe
estar
intimamente
relacionada
COI}
la
rotaeion
dd
Sol
sobre
sí mismo;
me
parece
debida
á
la
componente
ver
tical
que
la
fHueTza
.oentrifuga
imprime
á
las'
ondulaoioaes
del
éter,
que,
á
no
ser,por
este
movimiento
de
proyeccion,
permanecerian
tangentes
a
la
superficie
del
Sol.
'
'
En
principio,
todo
movimiento
que
produce
un
impulso
en
un
flúido
cualquiera,
debe
tender
á
determinar
en
sentido
contrario
una
aspiración
equivalente.
,-
Si
insistimos
en
la
comparacion
que
me
ha
servido
de
punto
de
partida,
de
la circulacion
calorifica
en
el
universo
con
la
circulacion
de
la
sangre-en'
el
cuerpo
humano,
tendremos,
que
al
empuje
directo
del
flujo
arterial'cor
responde
en
ca�a.p¡,¡n�o
de la
superficie
solar
una
impulsion
análoga
á
la
dé
la
sangre
venosa,
que
mantiene
la
continuidad
de
la
corriente
en
el
cir-
-
cuito total.
'
La
intensidad
de
esta
impulsión
ejércida
por
la
fotosfera
solar,
deo
pende
en
cada
punto,
por
una
parle,'
de
la
velocidad,
ó
por
mejor
decir,
del
cuadrado
de
la
velocidad
de
rotacion
proporcional
á
la
latitud
solas
del
lugar,
y
por
otra
de
la
masa
y
más
aún
de
la
naturaleza
del
flúido
gaseoso
que
determina
la
impulsiou.
'
''"
La
intensidad
de
la
velocidad
de
r�tacion,
variable
para
cada
paralelo
;;\
s<)Jar,
determina
probablemente
la
desigual
longitud
de
las
ondas
de
impul=
'810n
qlJe,
seguri
su
mayor
ó
menoramplitud
,
parecen
constituir
sobre
lodo
la
diferencia'
de
los
efectos
físicos
producidos
en
los
cuerpos
ponderables;
efectos
caloríficos
para
las
mayores
longitudes
de
ondulacion
;
efectos
lumiNOSOS
para las
longitudes
medias;
efectos
químicos
para
las
más
cortas.
'
Pero
la
-naturaleza
propia
de
la
sustancia
gaseosa
cuya
rotaciou
produce
la
impulsion
,
debe,
más aún que
la
velocidad de
aquella,
contribuir
á
de..:"
terminar
su
accion
calorlfíca
y
luminosa.
'
,
La
experiencia
nos
demuestra,
en
efecto,
que
la
ferma
de
las
moléculas,
y,
más
probablemente
aún
el
modo
de
orientacion
de
sus
átomos
constituti-s
vos,
tienen
.nna
enorme
influencia
sobre
la
naturaleza
y
la
intensidad
.de
las
acciones
mecánicas
de
la
impulsion
que
pueden
imprimir
al
éter
y
'S(i)
bre
la
resistencia
que oponen
á
su
paso:
En
primer
lugar,
de'
una
manera
general,
vemos
que
los
cuerpos
diáfa
nos
permiten
al
éter
que
-vibre
libremente
en
los
intersticios
de
sus
poros
en
espesores
muy
considerables,
mientras
que
los
cuerpos
opacos
detienen
casi
instantáneamente
la
ondulacion
luminosa.
Por
una
parte
,
sabemos
que
bastan
a!g,unos
átomos
de
ciertas
materias
metálicas,
tales
como
el
calcio,
el
magnesio,
para
dar
una
enorme
intensi-«
dad
luminosa
á
las
llamas
gaseosas
que,
reducidas
á
sus
propios
elementos
de
combustion
,
son
apérias
visibles.
Por
otra,
vemos
que
ciertos
cuerpos
'.'
\
',-
CnÓN.
CIBNT,
<rOMO
Vl.-NÚM.
126,-10
MARZ.O
1883.
'"
10G
MÁQUINA
DINAMO-ELÉCTR1CA
DE
E.
'N.
PEIN.
pueden
ser
fácilmente
atravesados
por
acciones
eléctricas,
mientras
que
al
gunos
les
oponen
un
obstáculo
insuperable,
En
fin,
las
acciones
magnéticas
que
las
moléculas
del
hierro
en
ciertos
estados
pueden
producir
pOI'
sí
solas,
nos
parecen
indicar
que
estas
pre
sentan
al
libre
movimiento
del
éter
sobre
su
superficie,
una
resistencia
par
ticular,
que
en
el
caso
de
un
roce
por
rotacion
puede
muy
bien
determinar
una
accion
mecánica
que
las
otras
sustancias
no
podrían
producir
en
igual
grado,
caso
que
la
produzcan
en
un
grado
cualquiera,
.
Si
relacionamos
estas
diversas
circunstancias,
-es
natural
deducir
queel
movimiento
rápido
de
la
atmósfera
metálica
que
constituye
la
fotosfera
pue
de
determinar
perfectamente
movimientos
particulares
del
éter,
suscepti=
bies
de
manifestar
las
diversas
acciones
de
la
radiacion
solar.
Además
es
fácil
ver,
y
podria
demostrarse
pOI'
cálculos
bastante
sen
cillos,
que
esta
cantidad
de
fuerza
viva
que
constituye
la
radiación
solar
AO
podria
reproducirse
largo
tiempo
por
aquella
causa,
si
no
fuese
restituida
,
conlÍnuamente.
Al
flujo
arterial
de
difusión
que
tiene
su
máximo
de
poder
emisivo
en
el
plano
del
ecuador,
debe
corresponder
necesariamente
un
fluJo'
de
concentracion
que
lo
compensa
segun
la
línea
de
los
polos.
Esta
doble'
trasmisión
del
movimiento calorífico
no
se
produce
como
en
los
cuerpos
orgnnizados,
por
el
intermedio
de
canales
distintos
cuya
existencia
pued:a,\t:_
comprobarse
por
ia
simple
vista.
No
podemos,
sin
embargo,
negar
la
nece-
.<_
,�.
;,i��
sidad
de
su
existencia
y, por
lo
tanto,
nos
encontramos
conducidos
á
co'ú�
_cluil'
que
puede,
que
debe
producirse,
de la
misma
manera
que
todas
las
demás
trasmisiones de
movimiento
entre
los
cuerpos
celestes,
por
la
inter
mediacion
de
las
vibraciones
del
éter
que,
en
dos
direcciones
diferentes
difunden
el
lo
léjos
el
calor
desprendido
pOI'
la
fotosfera
y
se
lo
devuelven
de
todos
los
puntos
del
espacio.
Estos
dos
flujos
de
calor
inversos,
por
más
que
tengan
centros
de
partida
y
de
llegada
diferentes,
pues
el
Ul10
diver-'
ge
desde
el
ecuador
yel
otro
se
concentra
principalmente
hácia
los
polos,
no
por
eso
clejan
de
existir
superpuestos
en
todas
las
regiones
del
espacio
y
sensiblemente
paralelos,
sin
que
difieran
uno
de
otro
mas
que
pOI'
el
sentido
de
la
componente
de
propagacion
,
divergente
para
el
flujo
ecuato
rial,
y
convergente
para
el
flujo
polar.
(Se
conclui?·á.)
MÁQUINA
DINAMO-ELÉCTRICA
DE
E.
W.
FEIN.
Entre
las
varias
modificaciones
de
que
han
sido
objeto
las
máquinas
di
namo-eléctricas
construidas
segun
el
principio
de
Pacinotti-Gram,
una
de
las
más
importantes
es
la
debida
á
M.
Fein
,
que
ya
conocen
nuestros
lec-.
tores
por
su
aparato
destinado
para
los
laboratorios
y
cátedras de
Física
t.
1
Vé.rse
pág.
n
!I'IÁQUINA
DINAMO-ELÉCTRICA
DE
E.
W.
FEJN.
107
En
las
máquinas
antes
citadas
los
pelos
de
los
electro
imanes
sólo
ejer
cen
su
accion
inductriz
sobre
la
parte
exterior
de'
los
hilos del
anillo,
mién
tras
que
sobre
las
otras
parjes
de
dichos
hilos
apenas
se
ejerce
influencia
alguna,.lo
que
aumenta
de
un
modo
considerable
la resistencia
del
cirouito
y
da
lugar
además
á
un
calentamiento
inútil
y
perjudicial.
Para
evitar
est�
inconveniente
se
han
construido
las
máquinas
llamadas
de
anillo
plano,
reemplazando
la
forma
cillndrica
del
anillo
por
otra
aplanada,
de
suerte
que
las
espiras
puedan
por
ambos lados
estar
sometidas
á
la
induccion.
De
este
modo,
los
hilos,
en
vez
de
ser
paralelos
entre
sí,
están
arrollados
ra
dial
mente
de
dónde
resulta
que,
para
obtener
con
un
anillo
plano
grupos
de
espiras
de
la misma
longitud
total
y
del
mismo
número
de
vueltas
que
'"
,
1<
K'
Figs.
9
Y
10.:-:MAQUINA�8INAMO-ELECTRICA�DE
M.
FEIN.
"
con
un
anillo
eilíndrico
dado,
es
preciso
dar
un
diámetro
Ll'layor
al
nuevo
anillo,
El
aumento
del
diámetro,
produce
sobre
todo
por
la
accion
de
19s
in
ductores
cierta
resistencia
ó
retardo
en
la
rotacion
del
anillo
aplanado,
exi
giendo
más
trabajo
que
para
la
rotación
del
anillo
cilíndrico.
Estas consi
deraciones
decidieron
á
M.
Fein
para
'construir
una
maquina
en
la
cual
se
conserva
la
forma
cilíndrica
del
anillo,
que
fija
sobre
el
eje
de
una
manera
particular
y
permite
someter
los
hilos
á
la
accion
de los
inductores
casi
en
toda
su
extensión.
La
figura
�
representa
la
nueva
máquina
en
perspeotiva
y
la
10
una
sec
cion
de la
misma
que
nos
permitirá
seguir
los
principales
detalles
de
su
eonstrucoion,
E1
anillo
RR
está
fijado
por'
medio
de
tomillos
y
túercas.vá
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