•
.
'"'i;.
LOS
RETA5LOS
DE
GASPAR
DE
TOPDESILLAS
El
conocimíen o,
cada
ez
más
comple o,
de
las
ob as
del
a e
local
y
de
los
documen os
con
él
elacionados,
in i a
al
in en o
de
ellena
lagunas,
ec i ica
concep os
y,
quizás,
a
la
a en u a
de
emp ende ,
abie amen e,
la
his o ia
de
la
escul u a
allisole ana.
Muchos
son
ya
los
ma e iales
acopiados
po
pe sonas
o
en idades
me ecedo as
de
un
ecue do
ag adecido.
Ma í
y
Monsó,
el
p ime o;
seguido
luego
po
Agapi o
y
Re illa,
y
Alonso
Co és,
y
con inuado
po
Ga cía
Chico,
cuya
ul ima
publicación
es
de ini i a
en
el
ace o
de
la
in o mación
documen al.
Weise
con
su
iquísima
colección
g á ica;
Gómez-Mo eno
con
sus
conocimien os
pasmosos,
.su
po en
oso
don
de
adi inación,
y
su
genial
isión
de
conjun o,
e dade o
maes o
po
lo
que
sabe
y
po
lo
que
ensena,
han
madu ado
ya
el
u o,
y,
ambién,
ci ado
en
úl imo
luga ,
como
co esponde
a
la
con ianza
y
al
a ec o,
es e
Semina io
de
A e
y
A queología
de
la
Uni e sidad
de
Valladolid,
ligado
a
mí
po
an os
lazos,
que
si
hicie a
de
él
un
me ecido
encomio
pod ía
pa ece ,
con
pelig o
de
la
jus icia,
ag adecimien o
apasionado.
Los
mode nos
abajos
de
in es igación
no
excluyen,
sin
emba go,
an es
al
con a io
dan
mayo
ealce,
al
alo
que
his ó i
camen e
ienen
las
e e encias
de
los
an iguos
esc i o es
de
a e.
De
en e
ellos,
los
iaje os
siguen
siendo
siemp e
es igos
indispensa
bles,
aunque
el
peso
de
sus
es imonios
a íe
según
las
condiciones
pe sonales
del
obse ado
y
sea
p eciso
encuad a los
den o
de
su
época
y
ambien e.
El
más
ilus e
de
los
que
pasa on
po
Valladolid
hace
más
de
un
siglo
—y
no
se
necesi a
ecalca
lo
que
supone
el
pe íodo
anscu ido—,
Don
Isido o
Bosa e,
e a
homb e
que
sabía
e
a en amen e
y
con a
con
pun ualidad
lo
que
había
is o.
P eca
ido
po
emulación,
p ocu aba
no
cae
en
los
e o es,
que
an
elegan e,
pe o
sañudamen e,
señalaba
en
sus
i ales,
y,
g acias
a
al
p e ención
y
a
su
o denado
empe amen o,
sus
da os
son
hoy
p eciosos
y
su
guía
segu a,
según
he
podido
comp oba
cuando
la
he
necesi ado.
Me ced
a
la
desc ipción
que
hace
del
e ablo
mayo
de
la
iglesia
de
San
Beni o
el
Real,
an o
o
más
que
al
engañoso
c oquis
de
I u alde,
me
ué
posible
en
1935,
ecompone
a ios
112
CONSTANTINO
CANDE RA
ozos
y
i
gu a
el
conjun o
de
la
mal a ada
ob a
de
Be ugue e;
abajo
que
hoy
ya
—sea
dicho
de
paso—,
p ecisa ía
e isa .
Ayudado
po
la
expe iencia
adqui ida
en onces,
con iaba
esu
ci a
ambién
el
e ablo
documen ado
de
Gaspa
de
To desillas,
que
el
doc o
Sec e a lo
de
la
Real
Academia
io
en
el
ábside
de
la
Epís ola
de
la
misma
iglesia
y
cuyos
agmen os
habían
pasado
y
epasado
po
mis
manos
en
la
a ea
de
clasi icación
emp endida
con
aquel
mo i o,
al
ene
que
sepa a
de
los
agmen os
del
de
Be u
gue e
los
de
a ios
del
mismo
siglo
se ados,
mu ilados,
con undidos
y
e uel os,
an o
en
la
ealidad
como
en
la
c í ica.
En
la
p ime a
ins alación
del
Museo
Nacional
de
Escul u a
(1935)
mon é,
ap esu ada
y
algo
a bi a iamen e,
unos
agmen os
del
e ablo
de
Gaspa
de
To desillas;
dos
ó denes supe pues os
de
balaus es
con
sus
con apilas as,
y
encima,
debajo
y
en e
ellos,
es
ozos
de
co nisas
sin
sus
isos
y
a qui abes,
con
una
concha
po
ema e,
sólo
pa a
enma ca ,
mal
o
bien,
la
es a ua
de
San
An onio
Abad
que
al
e ablo
había
pe enecido.
Es a
composición
imp o isada
pe du a
aún
(Lám.
1),
asladada
de
su
p imi i o
si io
a
la
sala
inmedia a,
como
uno
de
los
mo i os
ex emos
en
el
eje
de
las
es
piezas
co idas
que
en
un
día
ue on
«lib e ía»
del
Colegio
en
la
plan a
al a
de
la
achada
p incipal.
Las
pulse as
del
e ablo
que
has a
en onces
se
habían
expues o
agmen adas
(1)
se
a ma on
comple as,
y
se
colga on
en
el
único
luga
capaz
de
con ene las,
la
An ccapilla.
Repa idos
po
o as
salas
se
colga on
ambién
un
« ozo
de
iso
icamen e
deco ado»;
las
«columnas
abalaus adas
de
g an
ama io»
y
los
es
ema es,
deco ados
con
cabezas
a oniles,
de
los
es
cue pos
del
e ablo.
El
sob an e
de
los
es os,
con
o os
no
menos
in e esan es,
pasó
a
los
almacenes
del
Museo.
Desde
aquel
iempo,
amilia izado
ya
con
la
isonomía
incon un
dible
de
la
ob a
de
Gaspa
de
To desillas,
c eí
encon a
ambién
su
mano
en
di e sos
e ablos
de
la
ciudad
o
de
la
p o incia.
Pe o
has a
1941
no
me
ué
dado
con inua
la
a ea
de
clasi icación
comenzada
años
an es
en
el
Museo
Nacional.
La
acilidad
de
dispone
aho a
de
(1)
Museo
P o incial
de
Bellas
A es
de
Valladolid,
1916.—Ca álogo
de
la
Sección
de
Escul u a
núms.
51
y
52,
«Dos
ajas
deco adas»
a ibuidas
a
Be ugue e.
-Ca álogos
del
Museo
de
Bellas
A es
de
Valladolid,
po
Juan
Agapi o
y
Re illa,
1930.-Escul u a.—Gaspa
de
To desillas,
míms,
106
y
107,
«Faja
e ical,
e c.»
Al .
4,65.-C .
las
o s.
C.
68212
y
C.
68215
del
A chi o
Más,
omadas
en
el
An iguo
Museo
P o incial.-Agapi o
y
Re illa
ec i icó
los
hums.
51
al
59
en
el
«Bole ín
del
Museo
P o incial»,
mayo
de
1926,
pág.
98.
1
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
113
los
an iguos
in en a ios,
desconocidos
an es
pa a
mí,
y
la
de
pode
u iliza
la
copia
de
ellos
que
mi
compa íe o
y
amigo
D.
Juan
Agapi o
y
Re illa
egaló
hace
poco
al
Museo,
me
pe mi ió
pun ualiza
cie as
conclusiones
in e esan es,
po que
ec i ican
a i maciones
an e io es
y
en iquecen
el
conocimien o
de
la
ob a
de
Gaspa
de
To desillas
po
una
pa e,
al
iempo
que
la
deslindan
de
la
de
Ad ián
Ál a ez
y
Ped o
de
To es
con
la
que
enía
con undida.
Resul ado
de
es as
andanzas
son
las
a ibuciones
que
aho a
expongo
espec o
de
algunas
ob as
en
Valladolid
y
sus
al ededo es,
pod ían
amplia se
a
o as
que
necesi o
es udia
o
conoce
y
o man
el
g upo
de
las
dudosas.
Quedan
ue a
del
p esen e
es udio.
Pe o,
aún
así
educido
el
núme o
de
las
aho a
es udiadas,
puede
se i
de
núcleo
pa a
que
en
o no
suyo
a e
de
ehace se
la
p oducción
de
uno
de
los
escul o es
más
sonados
y
menos
conocidos
de
la
escuela
allisole ana
del
siglo
x i.
Mejo
que
esc ibi
ace ca
de
ella
hubie a
sido
p esen a
la
ob a
misma,
es au ada
en
el
buen
sen ido
de
la
palab a.
Pa a
ello
se ía
aún
necesa io
con inua
la
labo ,
después
de
es e
p ime
ensayo,
y
acopia
da os
y
acla a
caminos.
No
hace
mucho
ealicé
el
modes o
in en o
de
ag upa
los
elemen os
pa a
mí
indudables
del
e ablo
en
la
sala
del
Museo
Nacional
donde
se
expone
la
es a ua
de
San
An onio
Abad.
Los
agmen os
eunidos
adqui ían
esa
ida
que
les
p es a
su
ap oximación,
y
se ían
pa a
c ea ,
si
no
la
ob a
comple a,
el
ambien e
p opicio
a
su
mejo
comp ensión.
El
siguien e
paso
se ía
una
en a i a
de
econs ucción,
cuando
hubie a
llegado
a
conc e a
algunos
pun os,
dudosos
aún, en
mi
esquema
pa a
o ganiza los.
Si
alguna
ez
es e
momen o
llega,
se á
en onces
la
ocasión
de
comple a
es e
es udio,
que
hubie a
que ido
se
ealización
y
se
ha
quedado
en
c í ica.
*
*
*
Debió
se
Ponz
quien
p ime o
ci ó
el
e ablo
de
San
An onio
Abad
en
la
iglesia
con en ual
de
San
Beni o
el
Real.
Llaguno
dió
el
nomb e
de
su
au o
(1),
Gaspa
de
To desillas
y,
a de,
Bosa íe
(2),
lo
desc ibía
así:
«El
e ablo
cola e al
del
lado
de
la
epís ola
en
la
iglesia
de
San
Beni o
el
Real
cons a
po
los
papeles
del
a chi o
se
de
Gaspa
de
(1)
E.
Llaguno
y
A ní ola.
«No icias
de
los
a qui ec os...»,
omo
U,
pág.
22.
(2)
Isido o
Bosa e.
«Viaje
a ís ico...»,
omo
1.',
pág.
187
pa a
el
e ablo
y
pág.
124
pa a
pin u a.
8
114
CONSTANTINO
CANDE5RA
To desillas,
y
en
el
e ablo
mismo
en
una
ca ela
sob e
un
elie e,
que
con iene
el
bus o
de
San
Pablo,
es á
no ado
el
año
que
lo
hizo
o
concluyó,
que
ué
el
de
1547,
po
donde
se
e
que
en
aquél
(lempo
e a
ya
és e
un
escul o
o mado.
Su
pa ia
se
igno a;
y
si
ué
discí
pulo
de
Be ugue e
se ía
muy
jo en
quando
se
le
enca gó
es e
e ablo;
po que
Be ugue e,
según
se
ha
esc i o,
eg esó
á
España
de
sus
es udios
de
I alia
en
el
a io
1520,
de eniéndose
p ime o
algo
en
A agón
an es
de
eni
a
pone
casa
en
Valladolid.
En
es o
no
hay
ningún
imposible.
Lo
que
debe
admi a se
en
él
es
su
habilidad.
Su
San
An onio
Abad
en
es e
e ablo
pa ece
mejo
que
el
San
Beni o
de
Be ugue e
en
el
e ablo
p incipal.
El
e ablo
de
To desillas
se
hizo
exp esamen e
pa a
acomoda
unas
pin u as
iejas
semigó icas
que
en
él
se
con ienen,
y
es as
son
cinco
ablas.
Hay
ambién
o os
dos
quad os
mas
mode nos,
y
en
el
pedes al
hay
o os
dos
de
la
Vi gen,
cosiendo
en
uno,
y
en
el
o o
la
huida
á
Egip o.
Su
a qui
ec u a
es
balaus a!
y
a bi a ia
en
dos
cue pos
dé
qua o
columnas.
Rema a
el
e ablo
en
una
medalla
edonda,
que
con iene
una
cabeza
de
odo
elie e.
En
el
ado no
ué
ex emadamen e
olup uoso
To desillas,
aunque
po
buen
camino.
Ca elas,
ichas,
masca ones,
sá i os,
mons uos,
calabe as, colgan es,
conchas,
ollages.
bus os,
niños,
candelab os,
asos,
uñas,
cabezas
de
del ines,
caballos
ma inos,
y
cabezas
aladas
es
lo
que
allí
se
é
con
p o usión
y
gus o.
El
ondo
del
e ablo
es
blanco,
los
ado nos
de
las
columnas
ocados
de
o o,
y
es a
ué
una
cos umb e
que
se
man enía
en
Cas illa
desde
los
iempos
del
go icismo
en
Bu gos.
Algunos
able os
ienen
el
ondo
azul».
Páginas
an es,
al
enume a
las
ob as
del
pin o
Fe nando
Gallegos,
se
e e ía
al
mismo
e ablo
con
es as
palab as:
«...en
sus
ablas
hay
ya
cie os
p incipios
de
g andiosidad...
En
el
al a
de
San
An onio
Abad,
cola e al
en
el
lado
de
la
epís ola
al
mayo
de
la
iglesia
de
San
Beni o
el
Real,
hay
unas
cinco
ablas
de
Fe nando
Gallegos,
pa a
cuya
colocación
hizo
el
e ablo
Gaspa
de
To desillas,
insigne
escul o ,
de
quien
habla é
en
su
a ículo
en e
los
escul o es,
cuyas
ob as
exis en
en
Valladolid.
Es os
quad os
con ienen
un
Cal a lo
en.
que
nues a
Seño a
es á
ag upada
con
la
Magdalena,
y
son
igu as
de!
amaño
na u al;
el
Seño
en
el
sepulc o
á
un
lado;
y
al
o o
el
Seño
con
la
c uz
á
cues as.
Los
que
es án
debaxo
de
es os
ep esen an
milag os
de
San
An onio
de
Padua.
En
el
pedes al
hay
dos
quad os
mas
mode nos,
y
no
son
de
Fe nando
Gallegos».
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
115
.
Bosa íe
ap o echaba
las
no icias
del
a chi e o
Pad e
Mazón,
y
la
exac i ud
de
las
e e encias
que
ecibía
han
enido
a
con i ma se
después,
en
odos
los
casos
en
que
la
in es igación
mode na
ha
pe mi ido
la
compulsa
de
los
an iguos
documen os.
En
las
dos
ocasiones
en
que
se
e ie e
al
e ablo
cola e al
de
la
Epís ola
sus
desc ipciones
dicen
que
cons aba
de
pedes al
y
dos
ó denes
más
epa idos
en
es
calles.
En
ellas
nue e
cuad os
de
pin u a;
cinco
en
ablas
semigó icas,
dos
cuad os
más
mode nos,
y
oí os
dos
en
el
pedes al.
Las
cinco
labias
enían
po
asun os
el
Cal a io;
el
Sepulc o;
el
Seño
con
la
c uz
a
cues as;
y
dos
milag os
de
San
An onio
que
a ibuye
a
Fe nando
Gallegos,
«con
cie os
p incipios
de
g andio
sidad»;
y
los
o os
dos,
más
mode nos,
de
dis in a
mano,
la
Huida
a
Egip o
y
la
Sag ada
Familia.
En
1845
la
Comisión
enca gada
de
ecoge
los
obje os
de
a e
de
los
Con en os
sup imidos
asladaba
al
Museo
P o incial
de
Bellas
A es
los
dos
al a es
cola e ales
del
mayo
en
la
iglesia
de
San
Beni o
el
Real,
denominándoles
«de
la
izquie da»
o
«de
la
de echa»
po
halla se
así
colocados
espec o
al
al a
mayo .
En
el
in en a io
se
eseñaban
las
piezas
asladadas
del
e ablo
de
Gaspa
de
To desillas:
«Al a
cola e al
de
la
izquie da».
«Toda
la
a mazón
de
és e
compues a
de
T es
Cue pos
con
sus
Columnas,
Pilas as,
Con a
pilas as,
Zócalo
y
Co nisas
alladas
y
de
bas an e
mé i o».
«Una
Tabla
de
T es
a as
y
media
de
la go
po
dos
y
medio
de
ancho,
y
en
ella
pin ada
al
Óleo
un
Cal a io
con
po ción
de
igu as,
la
Vi gen
y
o os
san os
ocupaba
la
pa e
p incipal
del
Al a ».
«Cua o
Es a uas
como
de
a
a a;
ep esen an
los
cua o
E an
gelis as,
es aban
colocadas
en
la
pa e
supe io
del
mismo».
«T es
Ta ge as
Talladas
De inición
del
Re ablo».
«Dos
ale as
del
mismo
en
cua o
piezas
Talladas
con
a ios
San os
y
igu as».
«Una
mesa
de
al a
pequeña».
«.Una
ba a
de
hie o
de
cua o
a as;
se ían
pa a
colga
los
lu os
de
Semana
San a».
En
es a
enume ación
se
alude
a
la
disposición
gene al,
pe o
en
el
de alle
al an
ocho
de
las
pin u as
que
ió
Bosa e.
Bien
es
e dad
que,
como
dice
bien
Agapi o
y
Re illa,
no
ué
excesi amen e
de a
llis a
la
Comisión
al
in en a ia
las
piezas
ecogidas.
No
obs an e,
nos
con i ma
que
cons aba
de
es
cue pos,
con ado
el
del
pedes al,
116
CONSTANTINO
CANDEIRA
y
nos
comple a
la
desc ipción
de
1804
a.
.
^
•
,,
.
con
no
c
as
de
e
emen es
que
aquel
no
ci a.
Po
o a
pa e
sabemos
desde
la
publicación
de
los
«Es udios
si'u
ad "?
H
m'h''
°' o
e ablo
cola e al.
Si uado
en
la
capilla
del
ado
del
E íino- >ií
,
^
^
- aA^k
ii,„
u
í
.
1
j
.
e angelio
que
la
Comisión
de
1845
llamaba
«colaíe a
de
a
de echa»
i
^
-ka
,
,
^
uici«Lna»,
y
dedicado
a
San
Ma cos,
cuya
es a ua
según
Ponz
es
aba
colocada
en
el
luga
p incipal,
se
lab aba
en
1596
po
Adnan
Ál a ez
y
se
con inuaba
hLia
1601
po
Ped o
de
To es.
Besa e
no
nos
dejó
no icia
de
él.
pe o
si
la
Comisión
das
l
cado a
de
1545.
la
cual,
al
in en a ia
lo
asladado
del
al a
cola e al
del
E angelio,
desc ibe
así
las
piezas
ecocidas-
«Al a
cola e al
de
la
de echa».
ecogidas.
«Una
medalla
de
dos
a as
dp
j-
o
'éí go
po
una
media
de
ancho
que
ep esen a
un
San o
Pon í ice
o >.
u
.
.
■ ■
i
a^
n« »Ki^.
.>0
..II
.4
k
•
""""ce
y
ocupaba
el
hueco
p incipal
del
Re ablo,
es
allada
bajo
eliebe».
,Am ÍT°
"T
k'
P"--
"na
y
media
de
ancho.
sTn
Bcnim
H
7
H
I,
ba ios
milag L
de
la
o den
de
«Un id m
V
n""
•^^'^"°«das
po
las
go e as».
U
ídem.
Va a
y
media
en
cuad o
ambién
bajo
eliebe.
ep esen a
al
Pad e
E e no».
'
amoien
j
«Cua o
Idem
de
a a
y
media
de
ancho
ño
una
de
la go
apaisadas
del
Zócalo
del
Re ablo;
ep esen an
l
Resu ección
del
de?Hue oí^"^'"'°
Após oles,
el
Mon e
Tabo
y
la
O ación
P udiTay'^ÍaTe:;!'::"^""
«T es
able os
pequeños
allados
del
Zócalo
del
segundo
cue po
del
e ablo;
ep esen an
a ios
san os»
«Una
mesa
de
Al a
peque ía»
A^o/a.-«Queda
exls^n e
en
la
Iglesia
oda
la
a mazón
del
al a
o ...
así
como
la
del
Cola e al
de echa,
compues a
de
las
as».
La
localización,
siemp e
con usa
de
los
lados
de
una
igleai^.
P°P
med.o
de
las
palab as
izquie da
y
de echa
empleadas
po
la
Coni.-
s.ón.
indujo
a
un
doc ísimo
c í ico
a
e o
(2)
y
le
hizo
as oca
las
mayo
piezas»
(1)
J.Ma í
y
Monsó.
«Es udios
hls ó ico-a ís icos»
náa
(2)
J.
Agapi o
y
Re illa.
«Los
e ablos
de
San
Beni ñ
pÍ
¿
i
pn
el
«Bole ín
224'^
225'^'^^^^
Cas ellana
de
Excu siones»,
año
VI
(1913
y^^gú),
pógs-
I L'lüL'ii íiW
LQS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
117
e e encias
de
ios
dos
e ablos
cola e ales.
Bajo
el
peso
de
es a
au o idad
jus amen e
econocida,
queda on
desde
en onces
a ibuidas
a
Gaspa
de
To desillas
(1)
las
ob as
de
Ad ián
Ái a ez
y
Ped o
de
To es,
y
a
és os
la
de
aquél.
No
ué
es o
sino
la
mani es ación
paladina
de
las
dudas
en
que
luc uaban
los
c í icos
que,
después
del
aslado
al
Museo
P o incial,
se
habían
ocupado
de
la
ob a.
No
ale
la
pena
se íala las
en
de alle.
Espa cidas
andan
po
a ículos
de
e is as
y
ca álogos
an iguos.
Ma í
y
Monsó
llegó
a
a i ma
(2)
que
el
e ablo
de
Gaspa
de
To desillas
«no
ué
ecogido
en
el
Museo
cuando
a
él
se
asladó
la
imagen
p incipal
de
San
An onio
Abad».
Con undía
ambién
él
los
dos
e ablos
y
epe ía,
aplicado
al
de
San
An ón,
lo
que
la
Comisión
había
esc i o
en*
la
«No a»
de
su
in en
a io
pa a
el
e ablo
de
San
Ma cos
o
«cola e al
de
la
de echa».
pa a
a moniza
las
disco dancias
en e
las
desc ipciones
idedig
nas
y
los
alsos
esul ados
ob enidos
al
con undi
ambos
e ablos
se
hicie on
hipó esis
más
o
menos
ingeniosas,
y,
a
eces,
ec i icaciones
ace adas.
Un
acie o
pa cial
se
u o
en
el
Ca álogo
del
Museo
en
su
nue a
edición
de
1930.
Allí
se
die on
a
su
e dade o
au o ,
apoyán
dose
p obablemen e
en
los
ca ac e es
que
especi ica
Bosa e,
los
ozos
o namen ales
siguien es:
dos
pulse as
en
cua o
ozos
(núme
os
106, 107,
108
y
109);
es
ema es
deco ados
con
cabezas
(núme
os
110
al.
112);
dos
columnas
abalaus adas
con
g u escos
y
o os
ado nos
(núme os
115
al
114);
y
las
pilas as
y
able os
con
g u escos
ag upados
en
el
núme o
124.
Pe o
quedó
en
cambio
e óneamen e
en
es e
Ca álogo
bajo
el
í ulo
de
Gaspa
de
To desillas
la
pa e
de
escul u a
con
los
núme os
115
al
125,
que
pe enecen
a
Ad ián
Ái a ez
y
Ped o
de
To es.
Si
no
se
hubie a
enido
el
also
p ejuicio
de
que
la
de echa
de
una
iglesia
es
el
lado
de
la
Epís ola
y
de
la
izquie da
el
del
E angelio;
y
si
se
hubie a
pensado
que
lo
que
en
ella
señala
«la
mano»
es
el
al a
mayo ,
y
que
a
su
pe soni icación
es
na u al
e e i se,
an es
que
al
obse ado
si uado
en e
a
él,
se
hubie a
is o
que
las
indicaciones
de
Bosa e
concue dan
es echamen e
con
las
elaciones
de
los
in en
a ios
hechos
40
años
después.
De
no
habe
exis ido
la
con usión
in oducida
al
in e p e a
e óneamen e
el
in en a io
de
la
Comisión
clasi icado a
no
se
hubie an
necesi ado
p uebas
pa a
asegu a
qué
(1)
Ca álogo
del
Museo
de
Bellas
A es
de
Valladolid,
1930,
págs.
47,
48,
60
y
61.
(2)
Ma í
y
Monsó.
«Es udios...»,
pág.
205.
118
CONSTANTINO
CANDEIRA
piezas
pe enecie on
al
e ablo
de
San
An onio
Abad
y
cuáles
al
de
San
Ma cos.
Po que,
sin
el
pie
o zado
de
ajus a se
a
lo
que
se
enía
po
p ueba
documen al,
no
hubie a
sido
posible
engaña se
en
el
es ilo
y
en
las
ca ac e ís icas
de
dos
ob as
en e
las
que
median
50
años
de
a iaciones
an
p o undas
como
las
su idas
po
el
a e
escul ó ico
du an e
ia
segunda
mi ad
del
siglo
x i;
una
del
apogeo
del
pe íodo
pla e esco,
y
o a
ya
del
seiscien os
cuando
habían
pasado
po
Valla-
dolid,
con
sus
ece as
de
escuela,
Bece a
y
Jo dán.
Más
ácil
esul a
que
Ma í
y
Monsó
p ime o,
y
los
es an es
c í icos
después
con un
die an
el
e ablo
de
To desillas
con
el
de
Be ugue e
de
la
misma
iglesia,
po que
en e
ellos
exis e
cie amen e
simili ud,
que
sólo
desapa ece
después
de
un
ela i o
es udio;
aunque,
apu adas,
las
desemejanzas
de
ambos
a is as
se
acen úen.
Hoy,
después
de
epasa
los
ondos
gua dados
en
los
almacenes,
puedo
ca aloga
las
piezas
indudables
aún
exis en es
en
el
Museo
Nacional
de
Escul u a
y
que
an es
pe enecie on
al
e ablo
de
San
An onio
Abad.
Son
las
siguien es
Cua o
columnas
abalaus adas
comple as,
de
1,62
mis.
de
al o.
Cua o
con apilas as
de
la
misma
al u a;
dos
de
0,42
mis.
y
o as
dos
de
0.
36
m s.
de
ancho.
(Lám.
II,
b
y
Lám.
V,
a).
Dos
columnas
abalaus adas
de
1,89
m s.
de
al o.
(Lám.
I).
Dos
con apilas as
de
la
misma
al u a
y
0,55
m s.
de
ancho.
Dos
id.
d.
id.
y
de
0,42
m s.
de
ancho.
(Lám.
II,
a).
Dos
co nisas
de
en ablamen o
in e medio,
uno
comple o
y
o o
compues o
po
dos
mi ades
di e en es,
con
los
e ozos
pa a
los
salien es
de
los
balaus es.
(Lám.
III,
a).
O as
dos
mi ades
de
la
co nisa
de
las
mismas
medidas.
Una
co nisa,
que
debió
se
de
ema e,
con
su
moldu a
supe io
deco ada
con
una
se ie
de
animales
an ás icos
a on ados.
Cinco
ozos
de
basamen o
de
1,06
m s.
de
al u a.
(Lámi
nas.
IV
y
V,
b).
Las
dos
pulse as
de
6,72
m s.
de
al o
po
0,78
m s.
de
anchu a.
(Lám.
VI).
Una
concha
o
ene a
plana
de
1,00
m s.
de
al o
y
unos
2,70
mis.
de
anchu a.
(Lám.
I).
Un
ema e
cen al
de
1,72
m s.
de
al o
po
1,66
m s.
de
ancho.
(Lám.
VII).
Dos
ema es
la e ales
de
1,30
mis.
de
al o
po
1,50
m s.
de
ancho.
(Lám.
VIII).
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
119
Dos
isos
de
se es
an ás icos
de
0,60
mis.
de
ancho
po
0,50
mis.
de
al o.
(Lám.
III,
b).
O o
de
1,08
mis.
po
0,25
mis.
(Lám.
II,
c).
O o
de
1,18
po
0,51
m s.
con
cabezas
de
se a ines.
(Lám.
II,
d).
O o
semici cula
con
cabezas
de
ángeles
(muy
de e io adas).
(Lám.
III,
c).
Va ios
agmen os
(has a
diez
he
con ado),
de
isos
con
cabezas
de
se a ines,
ángeles,
gue e os
ó
animales
an ás icos.
(Lám.
III,
d).
La
es a ua
de
San
An onio
Abad.
(Lám.
IX).
Los
cua o
E angelis as
de
1,05
m s.
de
al u a.
(Láms.
X
y
XI).
T es
pedes ales
pa a
balaus es,
lab ados
en
es
de
sus
ca as.
La
pa e
supe io
de
dos
columnas
abalaus adas,
que
ue on
se adas,
sin
duda
pa a
o ma
con
ellas
an e io es
ins alaciones
del
Museo.
La
iden i icación
de
los
cuad os
desc i os
po
Bosa e
no
ha
podido
segui se
paso
a
paso
documen almen e
con
la
misma
exac
i ud,
aunque
ampoco
se
haya
pe dido
po
comple o
el
as o
en
los
in en a ios
del
Museo.
En
el
de
1915,
hecho
po
Don
José
Ma í
y
Monsó,
igu an,
a ibuidos
a
Fe nando
Gallegos
y
baio
los
núme os
261
y
262,
an iguos
415
y
404,
dos
ablas
de
la
«Sepul u a
de
Jesuc is o»
y
de
«C is o
y
la
Ve ónica
caminando
al
Cal a lo»;
y,
sin
a ibución,
con
los
núme os
255
y
254,
an iguo
575,
dos
«Milag os
de
San
An onio».
Pa a
los
cua o
se
señala
la
p ocedencia
de
San
Beni o.
La
abla
del
Cal a io,
de
2,69
po
1,40
m s.,
se
eseña
en
el
núme o
575
del
mismo
in en a io
sin
indicación
de
au o
ni
de
p ocedencia.
Es
de
supone
que
aquel
benemé i o
his o iado
del
a e
allisole ano
eco daba
a
Bosa e
al
hace
las
a ibuciones,
o
esc ibía
con
da os
que
yo
desconozco,
cuando
e e ia
el
o igen
de
los
cua o
p ime os
a
la
iglesia
benedic ina.
La
desc ipción
de allada
del
«Viaje»
de
Bosa e
y
la
con on ación
de
medidas
no
me
deja,
sin
emba go,
luga
a
la
duda,
y
c eo
puede
asegu a se
que
las
cinco
ablas
colocadas
hoy
en
la
sala
de
San
An onio
Abad,
en
la
de
Be ugue e,
y
en
el
paso
a
la
gale ía
si uada
al
lado
de
la
p ime a,
son
las
mismas
que
igu a on
en
el
e ablo
de
Gaspa
de
To desillas.
Pod ía
duda se
de
es a
iden i icación
con
algún
undamen o
en
is a
de
la
a ibución
hecha
po
Bosa e
a
Fe nando
Gallegos
de
las
es
pin u as
ep esen ando
la
C uci ixión,
el
En ie o,
y
el
Camino
del
Cal a io.
A
pesa
de
que
en
la
c í ica
de
aquella
época
el
nomb e
de
Fe nando
Gallegos
no
signi ica
sino
algo
equi alen e
a
lo
que
después
se
designó
con
el
nomb e
gené ico
de
«p imi i os»,
las
126
CONSTANTINO
CANDEÍRA
oposición,
quizás
buscada,
a
las
denominaciones
p esun uosas
pues
as
en onces
en
moda
po
los
a is as
con aminados
del
o gullo
humanis a
impo ado
de
I alia,
y
que
más
a de,
y
no
sólo
po
mo i os
espi i uales,
había
de
de i a
hacia
la
enconada
cues ión
de
la
p eeminencia
o
nobleza
de
los
o icios
a ís icos.
La
palab a
«en alla
do »
de
ancio
sabo
a esano
encaja
bien
en
la
pe sonalidad
sensa a,
ponde ada
y
humilde
del
a is a
anal abe o.
To desillas
la
usa
sin
duda
conscien emen e,
con
cie o
o gullo,
dispues o
a
de ende
su
ango
cuando
la
ocasión
se
p esen e.
Pe o
es e
concep o
a esano
que
iene
de
su
a e
no
impide,
an es
al
con a io
a o ece,
una
disposición
a
admi i
en
su
ob a
colabo aciones
de
o os
a is as.
Como
an os,
Gaspa
de
To desillas
abajó
con
la
ayuda
de
muchos
compane os,
a
eces
pin o es
de
dis in o
o icio,
o
escul o es
como
él,
aunque
se
ese a a
la
di ección
o
maes ía,
y
la
esponsabilidad
di ec a
de
las
ob as
que
con a aba.
Sus
decla aciones
en
los
an os
plei os
en
que
apa ece
como
es igo,
sus
múl iples
in e enciones
como
asado
de
ob as
ajenas,
e elan
sus
nume osas
y
buenas
elaciones
p o esionales.
Sus
decla aciones
en e
Ju ií
y
Gi alíe,
son
signi ica i as.
Palpable
es
su
a án
de
no
malquis a se
con
ninguna
de
las
pa es
en
pugna,
y,
pa a
consegui lo
llega
a
nega
in e enciones
suyas
cie as
que
pudie an
pone le
en
comp omiso
con
los
li igan es;
pe o
de
las
que
no
cabe
duda ,
a
pesa
de
sus
nega i as,
po que
con a
su
decla ación
inhibido a
exis e
el
es imonio
de
la
pe sona
de
mayo
cul u a
y
mejo
posición
social
que
in e iene
(1)
en
el
li igio;
aquel
Licenciado
Balboa
que
sabe
e
an
i
namen e
la
supe io idad
de
Ju ií.
En
es os
abajos
de
alle
donde
el
nomb e
del
maes o
cub e
el
anónimo
de
los
colabo ado es
es
poco
menos
de
imposible
desglosa
la
pa e
que
co esponde
a
cada
uno
de
los
a í ices.
A
al a
de
guía
documen al,
la
c i ica
de
a ibuciones
ha
de
con e i se
en
un
co ejo
de
semejanzas
sob e
las
imp esiones
ecibidas
di ec a-
(1)
«No
sabe»
Que
el
cu a
y
bene iciado
llama an
maes os
y
escul o es
que
ie an
la
mues a.—«No
sabe
nada»
del
p opósi o
de
Diego
de
Salcedo
en
da
la
ob a
de
pin u a
a
«un
bazquez
pin o »,
«ni
de
que
in en ase
pone
los
o iciales
que
que
quisie e»
y
que,
po
no
consen i lo
Ju lí.
«Diego
de
Salcedo
omó
enojo
con
él».
No
lo
sabe
a
pesa
de
decla a
an es
que
odo
ello
es
público
y
no o io.
Pe o
el
licenciado
Balboa
a i ma
que
«hizo
llamamien o
a
ios
maes os...
bazquez,
pin o ,
e
o desillas
e
o os...
e
dixe on
e a
la
mejo
cosa
pa a
la
capilla»
el
dibujo
de
Juñí.
La
ase
aludida
en
el
ex o:
« ale
más
el
espí i u
de
una
de
las
( igu as)
hechas
po
el
debo
Juan
de
Juny
que
odo
lo
hecho
po
el
dcho
Gi al e».
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
127
men e
de
las
ob as,
y,
po
muy
sensible
que
sea
la
pe cepción,
siemp e
queda á
el
acie o
pues o
en
duda.
No
obs an e,
in en
émoslo.
La
es a ua
de
bul o
en e o
del
i ula ,
señalada
con
el
núme o
105
en
el
Ca álogo
de
1930
ha
sido
a ibuida,
y
c eo
que
con
azón,
a
Juan
de
Ju ií
(1).
Ninguno
de
los
demás
escul o es
con empo áneos
conocidos,
y
menos
cualquie a
de
los
allisole anos,
pod ía
llega
a
p oduci
semejan e
ob a
maes a.
Las
ca ac e ís icas
de
o undidad,
mo imien o
y
pa e ismo
son
bien
de
Juñí,
y
nadie
sino
él
posee
esa
acul ad
de
exp esa se
con
o mas
conc e as
en
las
que
la
acción
d amá ica
ebosa
de!
bloque
sin
hace le
pe de
su
sensación
maciza.
No
se ía
única,
además,
es a
colabo ación
de
Juñí
y
To desillas.
En
el
e ablo
de
la
capilla
de
los
Alde eíes
es
conocida
po
la
decla ación
de
Isaac
el
hijo
na u al
de
Juñí
(2);
y,
si
allí
la
imagine ía
es
de
Juñí,
la
pa e
o namen al
es,
sin
duda
pa a
mí,
de
Gaspa
de
To desillas
(5).
Pa a
las
es a uas
de
los
cua o
E angelis as
(e óneamen e
a ibuidas
a
Ad ián
Ál a ezy
a
Ped o
deTo es,
con
los
núme os
162,
165,
164
y
165
del
ci ado
Ca álogo),
que
co onaban
los
cua o
ó denes
de
balaus es
supe pues os
y
sepa aban
las
es
calles
del
e ablo,
no
es
posible
da
el
nomb e
de
Juan
de
Juñí.
Su
ac u a
anda
más
ce ca
de
la
mane a
de
F ancisco
Gi al e,
sin
se
de
él,
y
c eo
e la,
den o
de
lo
que
cabe
ap ecia
po
ep oducciones
de i
cien es
pa a
el
caso,
en
las
es a uas
que
lanquean
la
calle
cen al
en
el
e ablo
o desillesco
de
la
capilla
de
la
Uni e sidad
de
Oña e,
y
en
las
igu as
que
componen
el
g upo
cen al
de
bul o
exen o
del
e ablo
del
Descendimien o,
en
una
capilla
la e a!
de
la
iglesia
de
San
Miguel
en
Medina
del
Campo,
ob a
que
c eo
ambién
indudable
de
Gaspa
de
To desillas,
echada
en
1559
y
1560,
cuando
debió
se
(1)
C eo
que
deben
ee se
Juñy
(o
mode nizando,
Juñí)
las
i mas
que
conozco
de
Juan
y
de
Isaac.
La
a ibución
del
San
An onio
Abad
a
Juñí
es
del
ce e o
D.
Manuel
Gómez-Mo eno.
«La
Escul u a
del
Renacimien o
en
España».—Agapi o
y
Re illa
da
el
nomb e
de
To desillas.—V.
Ca álogo
del
Museo
de
Bellas
A es
de
Valladolid
(1930),
pág.
45
y
«La
ob a
de
los
Maes os
de
la
Escul u a
allisole
ana»
(1920),
págs.
183
y
184.
(2)
En
el
plei o
en e
Benedi o
Rabuya e
y
Gaspa
de
Alde e e
en
1581,
sob e
la
pin u a
del
e ablo
que
había
hecho
Gaspa
de
To desillas.
Ma í
y
Monsó.
«Es udios...»,
págs.
452
y
55.
(3)
Véase
Ma í
y
Monsó.
«Es udios...»,
pág
439
—«Es
muy
e osímil
que
aun
siendo
Juan
de
Juni
el
enca gado
de
ejecu a
el
mencionado
e ablo
omase
una
pa e
ac i a
en
él
Gaspa
de
To desillas»,
128
CONSTANTINO
CANDEIRA
polic omada.
De
la
misma
mano
me
pa ecen
las
í cs
cabezas
en
los
íondos
de
los
emaíes,
a ibuidas
a
To desilias
con
los
núme os
110,
111
y
112
del
Ca álogo
del
Museo
P o incial
de
1930,
y
los
bajo
elie es
de
las
pulse as
(núme os
106,
107,
108
y
109),
con
las
igu as
de
San
G ego io
y
San
Agus ín
y
el
bus o
de
San
Ped o
en
la
de
la
de echa,
y
las
de
San
Amb osio,
San
Je ónimo
y
el
bus o
de
San
Pablo
en
la
de
la
izquie da.
La
écnica
de
es as
i
gu as
ienen
indudablemen e
mucho
de
común,
y,
den o
de
la
di icul ad
de
ex ema
el
análisis
has a
la
compa ación
del
o na o
con
la
i
gu a
humana,
se
pe cibe
el
pa en esco
en e
uno
y
o as.
En
odo
ello
ac úa
una
ue za
di e en e
de
la
con enida
en
los
i mes
con o nos
del
San
An ón.
La
mano
o
las
manos
que
lab a on
el
es o
del
e ablo
ac úan
de
dis in o
modo
plás ico;
la
ue za
que
las
guía
no
en a iza
el
bul o
en
p o undidad,
sino
en
supe icie,
espa ciéndose
o
diluyéndose
en
ex ensión.
La
imp esión
emocional
conseguida
iene
algo
de
imp eciso,
de
ba o
húmedo,
an o
en
la
i
gu ación
humana,
como
en
la
an ás ica
de
ipo
animal
y
ege al,
y
en
las
elas
que
cuelgan
de
la
boca
de
mons uos
a on ados.
Es a
indecisión
o
inquie ud
del
modelado
hace
pa ece
la
o ma
aboce ada
como
si
exis ie a
el
p opósi o
de
deja la
adi ina .
Más
e minadas
que
el
es o
son,
sin
emba go,
las
cabezas
he oicas
si uadas
en
los
mo i os
cen ales
de
los
ema es,
aunque
no
llegan,
ampoco,
a
la
de inición
o unda
y
clásica
del
olumen.
Es e
queda se
co o
es
lo
que
Ies
p es a
su
delicada
emoción,
y
pa ece
empa en a se
con
la
mane a
de
la
escuela
de
Je ónimo
del
Co al
en
la
Capilla
de
los
Bena en es
en
San a
Ma ía
de
Píoseco,
donde,
sob e
odo,
los
medallones
al ededo
del
a co
de
en ada
ienen
una
g an
semejanza
con
las
cabezas
de
los
ema es
la e ales
del
e ablo
de
San
An ón.
En
la
ob a
de
Gaspa
la
composición
o namen al
se pen ea
ondulan e,
suje a
a
i mos
de
g an
libe ad,
lejos
ya
de
la
igidez
ca ac e ís ica
en
los
g u escos
de
la
p ime a
época
pla e esca.
Los
mo i os
se
equilib an
no
po
epe ición,
sino
po
analogía.
De
las
a ias
ob as
que
en
la
p o incia
se
asemejan
a
es e
modo
de
compo
ne
ninguna
an
ce ca
de
él
como
la
deco ación
de
la
capilla
de
Don
Juan
Manuel
en
la
iglesia
de
San o
Domingo
de
Peña iel,
ob a
que
c eo
de
Juan
Rica do,
colabo ado
ambién
de
Juan
de
Juñí
en
Bu go
de
Osma.
Toda
es a
pa e
o namen al
del
e ablo
de
San
An onio
Abad
c eo
que
debe,
po
lo
menos
p o isionalmen e,
a ibui se
a
él
o
a Gaspa
de
To desilias
di ec amen e
y
a
su
alle .
De
la
mano
del
maes o
pod ían
se
ambién,
las
i
gu as
de
las
pulse as.
Él
o
sus
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
129
inmedia os
colabo ado es
alla ían
las
i
g u as
de
los
cua o
E ange
lis as
y
los
dos
bus os
de
los
ema es.
La
pa e
a qui ec ónica
del
e ablo
iene,
como
en
odas
las
demás
ob as
de
To desillas,
un
g an
in e és,
po que
la
se ie
de
sus
p oducciones
ep esen a
en
la
his o ia
del
e ablo
el
mismo
es ado
de
madu ez
que
en
la
a qui ec u a
cons uc i a
el
pla e esco
con em
po áneo,
cuando
las
in luencias
i alianas,
los
ímidos
ensayos
de
supe posición
de
ó denes,
los
ecue dos
impo ados
po
Be ugue e
y
las
exube ancias
no eñas
o
lomba das
se
unden
a mónicamen e
en
un
es ilo
nacional.
Después,
y
a
pesa
de
los
ensayos
b aman-
escos
de
las
p ime as
ob as
de
Be ugue e,
p edomina
en
la
compo
sición
la
mono onía
que
inicia a
Biga ni
en
Palencia
al
aplica
el
« omano»
a
los
e ablos
de
la
egión.
Más
a de
a ios
in en os
de
da
unidad
y
a iedad
a
aquella
a qui ec u a
cuad iculada.
No
es
es e
momen o
de
es udia
los
p elimina es
ensayos.
Pe o
sí
lo
es
de
deci
que,
quizás
desde
la
adap ación
de
la
plan a
del
de
Be ugue e
en
San
Beni o
el
Real
a
la
línea
queb ada
del
ábside
poligonal,
se
puso
de
mani ies o
a
los
ojos
del
a is a
la
posibilidad
de
consegui
e ec os
de
p o undidad
median e
el
quieb o
de
la
línea
del
ondo.
Imp egnada
la
escuela
allisole ana
de
aquel
sen imien o
que
Weise
denomina
ba oco
emp ano
o
p ema u o
( uhba ock),
es
muy
posible
que
el
esul ado
imp e is o
de
una
nue a
solución
sugi iese
el
camino
de
exp esa
un
con enido
que
ansiaba
encon a
mane as
de
mani es
a se.
Es e
sen imien o
se
aduce
en
el
deseo
de
exp esa
la
o ma
con
nue as
ape encias
de
mo imien o
y
p o undidad,
que,
en
esencia,
es
una
sóla
mani es ación
del
mismo
anhelo.
Pa a
consegui lo
se
al e na
la
anchu a
de
las
calles,
pa iendo
de
la
cen al
de
impo ancia
supe io ,
en
donde
se
colocan
los
mo i os
p incipales,
adosando
dos
inmedia as
más
es echas,
y
siguiendo
la
al e na i a
has a
los
ex e
mos,
en
una
especie
de
pie
queb ado.
To desillas
exal a
es e
i mo
y
lo
des aca
has a
el
máximo,
apoyando
sob e
el
alo
de
los
elemen os
e icales,
pilas as
y
con apilas as,
cuya
línea
se
des aca
mien as
se
eca ga
y
abul a
su
ado no.
Rompe
la
con inuidad
de
las
ajas
ho izon ales,
si uando
más
al os
los
en ablamen os
de
la
calle
cen al.
Pe o
aún
no
se
con en a
con
es e
nue o
expedien e,
ambién
usado
po
Gi alíe
en
el
e ablo
de
la
Capilla
del
Doc o
Co al
en
la
iglesia
de
la
Magdalena.
Pa a
consegui
mayo
iqueza,
si úa
obli
cuamen e
las
moldu as
e ozadas
en
isos
y
co nisas
sob e
los
elemen os
lib es
de
apoyo,
no
sólo
en
plan a,
sino
ambién
en
alzado,
y
así,
al
mismo
iempo
que
se
ab en
a
ambos
lados
de
la
calle
medial,
130
CONSTANTINO
CANDEIRA
le an a
el
ni el
de
su
mayo
salien e.
El
doble
gi o,
es,
a
lo
que
c eo,
exclusi o
de
To desillas.
No
así
o os
ca ac e es
del
mo imien o
en
el
azado
de
la
composición
deco a i a,
cuyo
o igen
me
pa ece
encon a se
en
el
e ablo
de
Fo men
pa a
San o
Domingo
de
la
Calzada,
y
es a
simili ud
en
la
composición
y
en
los
mo i os
o na
men ales
me
lle a
a
sospecha
si
en
aquella
ob a,
que
hace
escuela
en
el
eino
de
A agón,
no
hab á
sido
nues o
Gaspa
aquel
Gaspa
de
Pe eda,
colabo ado
documen ado
del
alenciano.
Pe o
al
suposición,
po
a e ida,
ha
de
queda
como
me a
an asía
di agado a,
disculpable
an
sólo
al
a a
de
encon a
el
lazo
de
unión
que
explique
las
ex añas
coincidencias
de
lo
cas ellano
con
lo
coe áneo
a agonés
más
eposado
y
clásico
que
aquél.
Es os
a e imien os
de
To desillas
son
el
úl imo
es ue zo
de
lo
pla e esco
po
encon a
un
cauce
a
su
ba oquismo,
den o
de
las
no mas
y
cánones
del
es ilo,
po
o a
ía
que
la
seguida
po
los
discípulos
de
Be ugue e
en
los
alle es
de
Á ila.
Ju ií
inicia
dis in a
senda
e oluciona ia,
que
p on o
en
manos
de
sus
seguido es
empezó
a
con amina se
de
omanismo
inolesco.
Los
ecos
de
una
y
o a
escuela
se
pe ciben
has a
i
nales
del
siglo,
cada
ez
más
a enuados
has a
con e i se
en
he e ianos
El
exp esi ismo
señalado
pa a
la
pa e
a qui ec ónica
y
monu
men al
alcanza
a
la
moldu ación.
En
ella
las
mismas
iqueza
y
an asía
i i ican
y
al e an
las
ece as
impo adas
de
I alia.
La
endencia
a
espa ci se
y
a
consegui
la
imp esión
de
p o undidad
hace
que
se
iendan
las
cu as
de
escocias
y
boceles
has a
el
lími e
de
su
elas i
cidad
a moniosa
y
es
de
no a
que
en
el
e eno
de
la
a qui ec u a
p opiamen e
dicha
exis e
po
en onces
análoga
mane a
de
moldu a
en
uno
de
los
maes os
cuya
p esencia
en
Valladolid
debió
se
muy
asidua,
y
cuyo
es ilo
pudo
muy
bien
habe
in luido
en
el
de
Gaspa .
Nos
e e imos
a
Rod igo
Gil
de
On añón,
de
pe sonalidad
aún
no
su icien emen e
exal ada,
y
de
au o idad
écnica
comp obada
ecien emen e.
El
es ilo
^ecuila
de
Gaspa
de
To desillas
se
econoce
sin
acilación
en
el
e ablo
de
la
capdla
de
los
Alde e es
en
la
ielesia
de
San
An olín
de
Toi-desdias
(Lám.
XX),
a ibuido
has a
muy
ecien e
men e
a
Juan
de
Jum
po
habe se
in e p e ado
e óneamen e
unas
e e encias
documen ales
de
Juan
de
To es
y
del
hijo
de
luán
de
Juñí,
Isaac
(1).
Las
decla aciones
de
ambos
se
e ie en
de
modo
(I)
Isaac
de
Juñí
dice
que
es aba
.asen ando
la
escul u a
de
e ablo.
Juan
1
de
To es,
.que
el
debo
Juan
de
Jun,...
a ía
hecho
la
ob a
Imagine ía
y
esLiiuT
l
en
el
dcho
e ablo..
F ancisco
González
que
. id
asen a
el
debo
c uci l
ó
en
ei
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
131
conc e o
a
la
imagine ía
y
a
la
escul u a,
an
ca ac e ís icas
de
ju íí,
como
lo
es
de
To dcsillas
la
a qui ec u a
del
e ablo,
hecho
pa a
la
iglesia
de
San a
Cia a,
y
adqui ido
después
po
el
pa ono
de
la
capilla
donde
aho a
se
encuen a.
El
escul o ,
que
en
es a
ob a
abajaba
independien emen e
del
en allado ,
hizo,
años
después
de
e minada
la
pa e
a qui ec ónica,
la
escul u a
exen a,
los
elie es
de
la
calle
cen al,
y
los
dos
mo i os
en
bajo
elie e,
que
ema an
las
calles
ex emas
y
las
a an
con
la
sob eele ación
del
cue po
cen al,
«con o me
a
buen
o den».
La
duda,
con
la
a ibución
sen ida
po
Ma í
y
Monsó,
ha
quedado
acla ada
de
modo
de ini i o,
con
la
publi
cación
de
un
documen o
en
el
úl imo
lib o
de
Ga cía
Chico
(1).
Más
ce cana
la
echa
de
es a
ob a
a
la
del
e ablo
del
Museo
que
las
o as
documen adas
o
a ibuidas
a
Gaspa
de
To desillas,
si e
pa a
imagina
cómo
debió
se ,
cuando
comple o,
el
e ablo
de
San
An onio
Abad.
La
di e encia
de
es
a ios
escasos
en e
és e
y
aquél
In i a
a
in en a
la
econs ucción
del
des uido,
po
analogía,
y
con
la
ayuda
de
los
da os
que
conocemos
po
la
desc ipción
de
Bosa e
y
po
el
In en a io
de
la
Comisión
Clasi icado a.
Un
es udio
de allado
nos
lle a ía
demasiado
lejos
pa a
los
p opósi os
de
es a
no a;
pe o,
en
líneas
gene ales,
cabe
imagina se
la
ob a
des uida,
asimilándola
al
azado
de
és a,
con
solo
sup imi
las
en ecalles,
sus i ui
el
bajo
elie e
del
Cal a io
po
la
pin u a
del
mismo
asun o,
el
del
Descendimien o
po
la
es a ua
de
San
An onio
Abad,
y
ema
a la
con
los
medallones
gua dados
en
el
Museo
Nacional.
Ob a
sin
documen a ,
pe o
salida
sin
duda
del
alle
de
Gaspa
de
To dcsillas,
es
el
e ablo
de
la
capilla
mayo
en
la
iglesia
pa o
quial
de
San a
Ma ía
del
Cas illo
en
Olmedo
(Valladolid),
(Lám.
XXI).
Sob e
un
banco
allado
en
bajo
elie e
con
g u escos
se
ele an
es
cue pos
di ididos
en
cinco
calles,
de
las
que
la
cen al,
desplazada
hacia
a iba
como
de
cos umb e,
ompe,
con
sus
en ablamen os
sob eele ados
a
pa i
del
segundo
o den.
las
líneas
ho izon ales
de
las
ex emas,
y
se
igualan
en
al u a
al
á ico
si uado
sob e
las
media
les.
Rema a
con
un
Cal a io,
den o
del
encasamicn o
de
co onación,
cubie o
con
un
on ón
muy
agudo
en
cuyo
ímpano
apa ece
la
i
gu a
bendicien e
del
Pad e
E e no.
La
igidez
de
la
silue a
esca-
dcho
e ablo
al
dcho Juan
de
Jun¡,.
La
acla ación
la
ha
hecho
de ini i amen e
Ga cía
Chico,
publicando
el
documen o
que
se
alude
en
la
no a
siguien e.
(1)
E.
Ga cía
Chico.
«Documen os
pa a
el
es udio
del
A e
en
Cas illa»,
omo
segundo.
Valladolid,
1941^
p¿g
35^
132
CONSTANTINO
CANDEIRA
lonada
se
dulci ica
con
los
mo i os
o namen ales
colocados
en
los
escalonamieníos.
Sob e
las
calles
ex e io es
unas
a je as
en
las
que
se
ep esen an
cinco
cala e as
en e
co che es
oman
el
luga
del
blasón
he áldico,
que
aquí
no
debe
se lo
pues
su
disposición
se
al e a
pa a
consegui
una
sime ía
espec o
al
eje
del
e ablo.
A
los
lados
del
Cal a io
los
emas
de
jine es
desnudos,
gui naldas
y
conchas,
nos
ecue dan
los
ya
conocidos
de
Gaspa .
A
ambos
lados
columnas
abalaus adas
de
ama ío
colosal
sob e
o as
echonchas
y
cilind icas,
con
sus
en ablamen os
en
es iaje,
como
ya
imos
en
la
capilla
de
los
Alde e es
con
lige as
a ian es.
El
pa ecido
se
ex ema
en
el
dibujo
de
los
balaus es
y
sus
con apilas as,
del
ipo
de
aquéllas
y
de
las
conse adas
en
el
Musco
Nacional
de
Escul u a,
y
en
los
isos
muy
al os
en
elación
con
el
en ablamen o,
sob e
los
a qui abes
educidos
a
una
simple
moldu a,
y
llenos
de
cabeci as
de
ángeles
en
pos u as
simé icas
espec o
al
eje
de
la
calle
o
del
e ablo.
Todo
ello
a
cuajado
de
aquella
o namen ación
cali icada
po
Bosa e
de
olup uosa.
También
es
análoga
la
disposición
gene
al,
de
planos
e anqueados
a
pa i
del
cen o,
y
análogo
el
i mo
al e na i o
del
ancho
de
las
calles.
Pe o
en
es a
ob a
To desillas
ha
conseguido
un
equilib io
y
una
a monía
que
llega
a
se
casi
clásico
y,
aún
den o
del
pla e esco,
anuncia
ya
la
ans o mación
en
ma cha
del
es ilo.
En
el
e ablo
de
San a
Ma ía
sólo
los
es
encasamien os
de
la
calle
cen al
lle an
escul u a
exen a,
po
cie o
de
no
g an
alo
a ís ico.
Menos
que
mediana
es
la
i
gu a
de
la
Vi gen
con
el
Niño
esculpida
sob e
ecue dos
de
lo
peo
salido
del
alle
de
Felipe
Biga ni,
que
ocupa
el
nicho
cen al
a
la
al u a
del
segundo
cue po.
La
Asunción
ae
a
la
memo ia
al
au o
de
las
es a uas
de
los
E an
gelis as
en
el
Museo
Nacional,
y
el
Cal a io
pe pe úa
las
u inas
de
cualquie
alle ,
con
ecos
amo iguados
del
Be ugue e
de
San
Beni o
el
Real.
Más
impo an e
es
la
pin u a,
sin
llega
ampoco
a
sob epasa
el
ni el
medio
de
lo
usual
en onces.
Las
ablas
ep esen an
escenas
de
la
ida
de
la
Vi gen
y
son
indudablemen e
de
dis in os
a is as.
En
el
p ime
cue po
se
his o ia
de
izquie da
a
de echa
la
Ado ación
de
los
Magos,
con
la
echa
de
1550,
la
Huida
a
Egip o
y
la
Dispu a
de
jesús
Niño
con
los
Doc o es
de
la
Ley;
en
el
segundo
la
Visi ación,
el
Nacimien o
de
Jesús,
la
Anunciación
del
Angel
a
los
Pas o es,
y
la
Ci cuncisión;
y
en
el
e ce o,
el
Ab azo
an e
la
Pue a
Do ada,
el
Nacimien o
de
la
Vi gen,
los
Desposo ios
y
la
P esen ación.
LOS
RETABLOS
DE
QASPAR
DE
TORDESILLAS
133
La
escena
de
la
Anunciación
en
elie e
se
desdobla
en
el
á ico,
a
ambos
lados
de
la
concha
que
emon a
el
nicho
de
la
Anunciación.
También
puede
adsc ibi se
con
oda
segu idad
al
alle
de
Gaspa
de
To desillas
el
elablilo
si uado
en
el
mu o
No e
de
la
iglesia
de
San
Miguel
en
Medina
del
Campo
(Lám.
XXII),
del
que
se
ocupa
on
Moyano
(1),
Ma í
y
Monsó
(2)
y
Agapilo
y
Re illa
(3).
Es e
úl imo
con
minuciosidad
y
de allis a
e udición
eba e
a ibuciones
dispa a adas,
sin
llega
a
acla a
quienes
ue on
los
au o es
y
los
donado es.
Mide
2,67
me os
de
ancho
po
unos
3
me os
de
al o.
Un
zocalillo
ec o
de
1,34
me os
di idido
en
es
pa es
e alla
a
ambos
lados,
con
el
ca ac e ís ico
es iaje,
pa a
cons i ui
la
base
de
dos
columnas
abalaus adas
del
ipo
incon undible
de
Gaspa ,
delan e
de
sus
espec i as
con apilas as.
La
co nisa
epi e
el
dibujo
del
zócalo.
En
la
pa e
cen al
un
encasamienío
ecio,
e asado
de
la
línea
del
banco,
ab iga
el
g upo
de
escul u a
de!
Descendimien o
(Lám.
XXIII).
que
da
nomb e
al
e ablo,
A
los
lados
del
nicho
ec angula ,
como
si
ue an
las
pue as
casi
abie as
de
un
íp ico,
dos
planos
inclinados,
uniendo
las
basas
de
las
con apilas as
con
el
bo de
del
encasamienío
cen al,
alcanzan
oda
la
al u a
en e
zócalo
y
co nisa.
En
cada
uno
de
es os
paños
dos
pin u as
sob e
abla;
en
el
de
la
izquie da
del
que
mi a,
a iba,
la
Resu ección
de
Jesús,
abajo
la
Vi gen
con
el
Ni io
en
b azos;
en
el
de
la
de echa,
la
C uci
ixión
a iba
y
la
Ado ación
de
los
Reyes
abajo.
En
las
dos
inmedia as
al
basamen o
los
desconocidos
donado es,
ma ido
y
muje
segu a
men e.
Encima
del
en ablamen o
ho izon al,
que
co ona
lisa
y
llana
men e
el
conjun o,
un
semicí culo
de
la
anchu a
del
encasamienío
cen al
con
el
bus o
de
Dios
Pad e
bendiciendo.
La
base
de
la
pilas a
de
la
de echa,
lle a
en
la
polic omía,
un
le e o
que
dice,
«1560
ANOS»;
la
misma
echa
se
epi e
debajo
de
la
misma
abla
de
la
de echa.
En
la
con apilas a
de
la
columna
abalaus ada
de
la
izquie da
la
echa
de
«1559».
La
di e encia
de
un
año
en e
ambas
insc ipciones
es
cu iosa,
pe o
no
impó ame
e
indica
el
lími e
cuando
ué
polic omada.
Como
solía
sucede
con
ecuencia,
los
bus os
de
los
donado es
es án
pin ados
después
que
la
abla,
y
po
mano
dis in a
y
peo
que
la
del
au o
de
las
composiciones.
És e
(O
.Guía
del
iaje o
en
Medina
del
Campo.,
pág.
145.
(2)
«Es udios...»,
pág.
304.
(3)
«Los
e ablos
de
Medina
del
Campo»,
Valladolid,
1916,
pág.
67
y
sig s.
134
CONSTANTINO
CANDEIRA
es
un
a is a
co ec o,
desconocido
pa a
mí,
pe o
con
o as
ob as
en
e ablos
del
mismo
alle .
El
g upo
del
Descendimien o
es
lo
más
impo an e
del
e abli o,
y
ace ca
de
su
pa e nidad
andan
disco des
los
c í icos
de
a e.
Agapi o
y
Re illa
sugie e
(1),
los
nomb es
de
Diego
Rod íguez
y
Leona do
de
Ca ión,
po que
es os
a is as,
ecinos
de
Medina
del
Campo
en
1553,
son
los
au o es
en
al
echa
del
e ablo
pa a
el
Hospi al
de
San
An ón
en
Valladolid,
undado
po
D.
Alonso
de
Quin anilla,
ambién
medinense.
La
a ibución
de
la
pa e
a qui ec
ónica
a
Gaspa
de
To desillas
da ía
mayo
ue za
a
la
o a
de
índole
induc i á,
po que
To desillas
asó
el
e ablo
de
Rod íguez
y
Ca ión,
y
su
a o
con
ellos
obus ece ía,
en
es a
pendien e
de
deducciones,
la
hipó esis
de
una
posible
colabo ación.
Pe o
el
hecho
de
se
los
a is as
ci ados
au o es
de
odo
el
e ablo
de
San
An ón,
an o
de
la
pa e
o namen al
como
de
la
escul ó ica,
des i úa
el
supues o.
Na u al
pa ece
que
se
hubie an
enca gado
de
oda
la
ob a
la
cual,
además,
po
su
amaño,
podía
ácilmen e
hace se
en
Valladolid
sin
obliga
a
desplaza se
a
sus
au o es.
Pa a
a i ma
que
no
lo
son
del
e ablo
del
Descendimien o,
no
se
necesi a
opone
p esunciones
a
hipó esis.
Del
es ilo
de
Diego
Rod íguez,
nos
quedan
mues as
en
las
escul u as,
hoy
en
el
Museo
Nacional
de
Escul u a,
y
no
es
posible
admi i
en e
ellas
y
las
de
Medina
mayo
ap oximación
que
la
de
sus
echas.
Las
endencias
de
escuela
son
dis in as,
y
el
escul o
a caico
del
e ablo
de
Medina
no
ha
subido
aún
el
escalón
hacia
el
na u alismo
donde
es á
ya
colocado
Diego
Rod íguez,
den o
del
impulso
que,
a
a
ans o ma
la
escuela
de
Valladolid.
en
los
úl imos
cua en a
anos
del
siglo
x i.
El
au o
del
g upo
del
Descendimien o
pe e
nece
a
las
an iguas
endencias.
y
aún
gua da
un
in e
de
go i
cismo
bajo
sus
apa iencias,
enacen is as.
Weise
(2)
sugie e,
po
compa aciones,
llenas
del
p o undo
conocimien o
que
e elan
sus
úl imos
es udios,
el
nomb e
de
Juan
Rica do
cuyas
andanzas
aún
hoy
es án
en uel as
en
una
oscu idad
que
sólo
el
ansiado
documen o
pod ía
acla a
de ini i amen e.
El
desconocido
a is a
del
Descendi
mien o
se
ace ca
a
la
ob a
conocida
de
Rica do
en
ei
Bu go
de
Osma
po
la
mane a
de
sen i
el
modelado;
no
en
la
composición.
Pe o
aún
la
exp esión
de
la
o ma
ca ece
aquí,
sin
emba go,
de
la
sol u a
y
de
la
luidez
que
domina
en
los
bajo elie es
de
Bu go
de
Osma
y
en
(1)
«Los
e ablos
de
Medina
del
Campo»,
páes
74
(2)
Geo g.
Weise.
.Spanische
Plas ik».
onio
lil.
2,
plg^.
258
y
284.
'
LOS
RETABLOS
DE
GASPAR
DE
TORDESILLAS
135
aquellos
que
el
p o eso
alemán
ap oxima
a
Pica do,
del
banco
de!
e ablo
de
Mahamud,
únicos
de
la
se ie
que
pueden
a ibuí sele
sin
exage aciones.
Es os
ecue dan
la
ac u a
de
los
E angelis as
y
los
bus os
he oicos
que
co onaban
el
e ablo
del
Musco
Nacional.
Según
es as
ap oximaciones,
Juan
Pica do
anda ía
mezclado
con
Gaspa
de
To desilias
en
sus
enca gos
de
Valladolid.
Pe o
en
es e
de
Medina
c eo
demasiado
pelig oso
la
a ibución.
Las
semejanzas
no
me
pa ecen
su icien emen e
ue es
pa a
en onca
el
g upo
del
Descendi
mien o
con
las
escul u as
conocidas
de
Juan
Pica do.
En
cambio
las
encuen o
g andes
con
los
E angelis as
del
e ablo
de
San
Beni o
y,
cosa
ex aña—,
con
las
dos
igu as
de
San
Ped o
y
San
Juan
si uadas
a
ambos
lados
de
la
calle
cen al,
en
e!
cue po
bajo
del
e ablo
de
la
Capilla
de
los
Alde e c.
Me a
hipó esis
que
se á
impo
sible
p oba ,
pe o
que
iene
su
escaso
undamen o
en
el
conocido
in e cambio
de
los
a is as
que
colabo aban
du an e
un
cie o
iempo
en
de e minada
ob a
o
en
algún
alle ,
pa a
abaja
luego
po
su
cuen a,
o
o ma
o a
ag upación
empo al.
Á
pesa
de
los
me i í-
simos
es udios
del
p o eso
alemán
y
de
lo
que
cada
día
sacan
a
luz
las
pacien es
ebuscas
de
Ga cía
Chico,
aún
al a
mucho
po
acla a ,
y
quizás
nunca
se
consiga
del
odo
sepa a
los
nomb es
de
los
escul
o es
de
segunda
ila
sumidos
en
la
somb a
que
p oyec a
en
el
iempo
la
celeb idad
de
los
elegidos.
A
uno
de
aquéllos,
segundones
del
a e,
anónimo
po
aho a,
hab á
que
a ibui le
el
g upo
del
Descendi
mien o
en
San
Miguel
de
Medina
del
Campo.
»
»
«
Vol e emos
ai as,
al
e ablo
de
San
An ón
en
el
Museo
Nacional
pa a
eco da
lo
que
Don
Manuel
Gómez-Mo eno
dice
del
cuad o
de
la
C uci ixión,
en
su
ecien e
lib o
«Las
Águilas
del
Renacimien o
español».
El
ilus e
maes o
lo
a ibuye
a
Alonso
Be ugue é,
y
su
au o idad
es
pa a
mí
a ículo
de
e.
Es a
impensada
colabo ación
de
Be ugue e
en
un
e ablo
de
Gaspa
de
To desilias
es
in e esan e
po que
nos
descub e
la
posibilidad
de
que
las
pin u as
se
con a a an
apa e,
dejando
a
To desilias
la
pa e
de
a qui ec u a
y
alla,
como
más
a de
en
la
Capilla
de
los
Alde e e;
pues
no
es
p esumible
que
Be ugue e,
en
el
colmo
de
su
ama,
abaja a
bajo
la
maes ía
del
«en allado ».
Po
o a
pa e,
las
semejanzas
en e
la
abla
de
la
C uci ixión
y
las
dos
del
Camino
del
Cal a io
y
el
Sepulc o
en
el
mismo
e ablo
de
San
An ón
son
g andes.
No
me
a e e é
a
a i ma
i:
3g -'-5M3giiiap^
nnii'.n
;
-S í :
w
i
%
1-^
&H
A
mí
VI-.'
■-T
i
▼
•
Lámina
VIL
—Gaspa
San
A
as.
Rema e
cei
S.
E.
A
i&ci
Lámina
VIII.
—Gaspa
de
To desillas.
Re ablo
de
San
An onio
Abad.
Rema es
la e ales.
(Fo o
S.
E.
A.
A.)
Lámina
IX.—Juan
de
Juñí.
San
An onio
Abad.
Imagen
cen al
del
e ablo
de
Gaspa
de
To desillas.
Museo
Nacional
de
Escul u a.
(Fo o
A chi o
Más).
S
:
Lámina
XII.
—La
C uci ixión,
a ibuida
a
Alonso
Be ugue e
po
Gómez-Mo eno,
del
e ablo
de
San
An onio
Abad
de
Gaspa
de
To desillas.
Museo
Nacional
de
Escul u a.
(Fo o
S.
E.
A.
A.)
i ílhi
,
4
m
n-
Lámina
XIII.—El
En ie o.
Tabla
pe enecien e
al
e ablo
de
San
An onio
Abad.
Museo
Nacional
de
Escul u a.
(Fo o
S.
E.
A.
A.)
I
*
M
7
Lámina
XIV.—El
Camino
del
Cal a io.
Tabla
pe enecien e
al
e ablo
de
San
An onio
Abad.
Museo
Nacional
de
Escul u a.
(Fo o
S.
E.
A.
A.)
i
Lámina
XXI.—A qui ec u a
de
Gaspa
de
To desillas.
Re ablo
de
la
iglesia
de
San a
Ma ía
del
Cas illo.
Olmedo
(Valladolid).
(Fo o
Mo eno).
■
Í^'V
Lámina
XXII.—Gaspa
de
To desillas.
Re ablo
en
una
capilla
de
la
iglesia
de
San
Miguel.
Medina
del
Campo.
(Fo o
Candei a).
I
I
^
4,
Lámina
XXlll.—Gaspa
de
To desillas.
G upo
cen al
del
e ablo
en
una
capilla
déla
iglesia
de
San
Miguel.
Medina
del
Campo.
(Fo o
Ga ay).