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Los retablos de Gaspar de Tordesillas

Candeira Pérez, Constantino

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• . '"'i;. LOS RETA5LOS DE GASPAR DE TOPDESILLAS El conocimíen o, cada ez más comple o, de las ob as del a e local y de los documen os con él elacionados, in i a al in en o de ellena lagunas, ec i ica concep os y, quizás, a la a en u a de emp ende , abie amen e, la his o ia de la escul u a allisole ana. Muchos son ya los ma e iales acopiados po pe sonas o en idades me ecedo as de un ecue do ag adecido. Ma í y Monsó, el p ime o; seguido luego po Agapi o y Re illa, y Alonso Co és, y con inuado po Ga cía Chico, cuya ul ima publicación es de ini i a en el ace o de la in o mación documen al. Weise con su iquísima colección g á ica; Gómez-Mo eno con sus conocimien os pasmosos, .su po en oso don de adi inación, y su genial isión de conjun o, e dade o maes o po lo que sabe y po lo que ensena, han madu ado ya el u o, y, ambién, ci ado en úl imo luga , como co esponde a la con ianza y al a ec o, es e Semina io de A e y A queología de la Uni e sidad de Valladolid, ligado a mí po an os lazos, que si hicie a de él un me ecido encomio pod ía pa ece , con pelig o de la jus icia, ag adecimien o apasionado. Los mode nos abajos de in es igación no excluyen, sin emba go, an es al con a io dan mayo ealce, al alo que his ó i camen e ienen las e e encias de los an iguos esc i o es de a e. De en e ellos, los iaje os siguen siendo siemp e es igos indispensa bles, aunque el peso de sus es imonios a íe según las condiciones pe sonales del obse ado y sea p eciso encuad a los den o de su época y ambien e. El más ilus e de los que pasa on po Valladolid hace más de un siglo —y no se necesi a ecalca lo que supone el pe íodo anscu ido—, Don Isido o Bosa e, e a homb e que sabía e a en amen e y con a con pun ualidad lo que había is o. P eca ido po emulación, p ocu aba no cae en los e o es, que an elegan e, pe o sañudamen e, señalaba en sus i ales, y, g acias a al p e ención y a su o denado empe amen o, sus da os son hoy p eciosos y su guía segu a, según he podido comp oba cuando la he necesi ado. Me ced a la desc ipción que hace del e ablo mayo de la iglesia de San Beni o el Real, an o o más que al engañoso c oquis de I u alde, me ué posible en 1935, ecompone a ios 112 CONSTANTINO CANDE RA ozos y i gu a el conjun o de la mal a ada ob a de Be ugue e; abajo que hoy ya —sea dicho de paso—, p ecisa ía e isa . Ayudado po la expe iencia adqui ida en onces, con iaba esu ci a ambién el e ablo documen ado de Gaspa de To desillas, que el doc o Sec e a lo de la Real Academia io en el ábside de la Epís ola de la misma iglesia y cuyos agmen os habían pasado y epasado po mis manos en la a ea de clasi icación emp endida con aquel mo i o, al ene que sepa a de los agmen os del de Be u gue e los de a ios del mismo siglo se ados, mu ilados, con undidos y e uel os, an o en la ealidad como en la c í ica. En la p ime a ins alación del Museo Nacional de Escul u a (1935) mon é, ap esu ada y algo a bi a iamen e, unos agmen os del e ablo de Gaspa de To desillas; dos ó denes supe pues os de balaus es con sus con apilas as, y encima, debajo y en e ellos, es ozos de co nisas sin sus isos y a qui abes, con una concha po ema e, sólo pa a enma ca , mal o bien, la es a ua de San An onio Abad que al e ablo había pe enecido. Es a composición imp o isada pe du a aún (Lám. 1), asladada de su p imi i o si io a la sala inmedia a, como uno de los mo i os ex emos en el eje de las es piezas co idas que en un día ue on «lib e ía» del Colegio en la plan a al a de la achada p incipal. Las pulse as del e ablo que has a en onces se habían expues o agmen adas (1) se a ma on comple as, y se colga on en el único luga capaz de con ene las, la An ccapilla. Repa idos po o as salas se colga on ambién un « ozo de iso icamen e deco ado»; las «columnas abalaus adas de g an ama io» y los es ema es, deco ados con cabezas a oniles, de los es cue pos del e ablo. El sob an e de los es os, con o os no menos in e esan es, pasó a los almacenes del Museo. Desde aquel iempo, amilia izado ya con la isonomía incon un dible de la ob a de Gaspa de To desillas, c eí encon a ambién su mano en di e sos e ablos de la ciudad o de la p o incia. Pe o has a 1941 no me ué dado con inua la a ea de clasi icación comenzada años an es en el Museo Nacional. La acilidad de dispone aho a de (1) Museo P o incial de Bellas A es de Valladolid, 1916.—Ca álogo de la Sección de Escul u a núms. 51 y 52, «Dos ajas deco adas» a ibuidas a Be ugue e. -Ca álogos del Museo de Bellas A es de Valladolid, po Juan Agapi o y Re illa, 1930.-Escul u a.—Gaspa de To desillas, míms, 106 y 107, «Faja e ical, e c.» Al . 4,65.-C . las o s. C. 68212 y C. 68215 del A chi o Más, omadas en el An iguo Museo P o incial.-Agapi o y Re illa ec i icó los hums. 51 al 59 en el «Bole ín del Museo P o incial», mayo de 1926, pág. 98. 1 LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 113 los an iguos in en a ios, desconocidos an es pa a mí, y la de pode u iliza la copia de ellos que mi compa íe o y amigo D. Juan Agapi o y Re illa egaló hace poco al Museo, me pe mi ió pun ualiza cie as conclusiones in e esan es, po que ec i ican a i maciones an e io es y en iquecen el conocimien o de la ob a de Gaspa de To desillas po una pa e, al iempo que la deslindan de la de Ad ián Ál a ez y Ped o de To es con la que enía con undida. Resul ado de es as andanzas son las a ibuciones que aho a expongo espec o de algunas ob as en Valladolid y sus al ededo es, pod ían amplia se a o as que necesi o es udia o conoce y o man el g upo de las dudosas. Quedan ue a del p esen e es udio. Pe o, aún así educido el núme o de las aho a es udiadas, puede se i de núcleo pa a que en o no suyo a e de ehace se la p oducción de uno de los escul o es más sonados y menos conocidos de la escuela allisole ana del siglo x i. Mejo que esc ibi ace ca de ella hubie a sido p esen a la ob a misma, es au ada en el buen sen ido de la palab a. Pa a ello se ía aún necesa io con inua la labo , después de es e p ime ensayo, y acopia da os y acla a caminos. No hace mucho ealicé el modes o in en o de ag upa los elemen os pa a mí indudables del e ablo en la sala del Museo Nacional donde se expone la es a ua de San An onio Abad. Los agmen os eunidos adqui ían esa ida que les p es a su ap oximación, y se ían pa a c ea , si no la ob a comple a, el ambien e p opicio a su mejo comp ensión. El siguien e paso se ía una en a i a de econs ucción, cuando hubie a llegado a conc e a algunos pun os, dudosos aún, en mi esquema pa a o ganiza los. Si alguna ez es e momen o llega, se á en onces la ocasión de comple a es e es udio, que hubie a que ido se ealización y se ha quedado en c í ica. * * * Debió se Ponz quien p ime o ci ó el e ablo de San An onio Abad en la iglesia con en ual de San Beni o el Real. Llaguno dió el nomb e de su au o (1), Gaspa de To desillas y, a de, Bosa íe (2), lo desc ibía así: «El e ablo cola e al del lado de la epís ola en la iglesia de San Beni o el Real cons a po los papeles del a chi o se de Gaspa de (1) E. Llaguno y A ní ola. «No icias de los a qui ec os...», omo U, pág. 22. (2) Isido o Bosa e. «Viaje a ís ico...», omo 1.', pág. 187 pa a el e ablo y pág. 124 pa a pin u a. 8 114 CONSTANTINO CANDE5RA To desillas, y en el e ablo mismo en una ca ela sob e un elie e, que con iene el bus o de San Pablo, es á no ado el año que lo hizo o concluyó, que ué el de 1547, po donde se e que en aquél (lempo e a ya és e un escul o o mado. Su pa ia se igno a; y si ué discí pulo de Be ugue e se ía muy jo en quando se le enca gó es e e ablo; po que Be ugue e, según se ha esc i o, eg esó á España de sus es udios de I alia en el a io 1520, de eniéndose p ime o algo en A agón an es de eni a pone casa en Valladolid. En es o no hay ningún imposible. Lo que debe admi a se en él es su habilidad. Su San An onio Abad en es e e ablo pa ece mejo que el San Beni o de Be ugue e en el e ablo p incipal. El e ablo de To desillas se hizo exp esamen e pa a acomoda unas pin u as iejas semigó icas que en él se con ienen, y es as son cinco ablas. Hay ambién o os dos quad os mas mode nos, y en el pedes al hay o os dos de la Vi gen, cosiendo en uno, y en el o o la huida á Egip o. Su a qui ec u a es balaus a! y a bi a ia en dos cue pos dé qua o columnas. Rema a el e ablo en una medalla edonda, que con iene una cabeza de odo elie e. En el ado no ué ex emadamen e olup uoso To desillas, aunque po buen camino. Ca elas, ichas, masca ones, sá i os, mons uos, calabe as, colgan es, conchas, ollages. bus os, niños, candelab os, asos, uñas, cabezas de del ines, caballos ma inos, y cabezas aladas es lo que allí se é con p o usión y gus o. El ondo del e ablo es blanco, los ado nos de las columnas ocados de o o, y es a ué una cos umb e que se man enía en Cas illa desde los iempos del go icismo en Bu gos. Algunos able os ienen el ondo azul». Páginas an es, al enume a las ob as del pin o Fe nando Gallegos, se e e ía al mismo e ablo con es as palab as: «...en sus ablas hay ya cie os p incipios de g andiosidad... En el al a de San An onio Abad, cola e al en el lado de la epís ola al mayo de la iglesia de San Beni o el Real, hay unas cinco ablas de Fe nando Gallegos, pa a cuya colocación hizo el e ablo Gaspa de To desillas, insigne escul o , de quien habla é en su a ículo en e los escul o es, cuyas ob as exis en en Valladolid. Es os quad os con ienen un Cal a lo en. que nues a Seño a es á ag upada con la Magdalena, y son igu as de! amaño na u al; el Seño en el sepulc o á un lado; y al o o el Seño con la c uz á cues as. Los que es án debaxo de es os ep esen an milag os de San An onio de Padua. En el pedes al hay dos quad os mas mode nos, y no son de Fe nando Gallegos». LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 115 . Bosa íe ap o echaba las no icias del a chi e o Pad e Mazón, y la exac i ud de las e e encias que ecibía han enido a con i ma se después, en odos los casos en que la in es igación mode na ha pe mi ido la compulsa de los an iguos documen os. En las dos ocasiones en que se e ie e al e ablo cola e al de la Epís ola sus desc ipciones dicen que cons aba de pedes al y dos ó denes más epa idos en es calles. En ellas nue e cuad os de pin u a; cinco en ablas semigó icas, dos cuad os más mode nos, y oí os dos en el pedes al. Las cinco labias enían po asun os el Cal a io; el Sepulc o; el Seño con la c uz a cues as; y dos milag os de San An onio que a ibuye a Fe nando Gallegos, «con cie os p incipios de g andio sidad»; y los o os dos, más mode nos, de dis in a mano, la Huida a Egip o y la Sag ada Familia. En 1845 la Comisión enca gada de ecoge los obje os de a e de los Con en os sup imidos asladaba al Museo P o incial de Bellas A es los dos al a es cola e ales del mayo en la iglesia de San Beni o el Real, denominándoles «de la izquie da» o «de la de echa» po halla se así colocados espec o al al a mayo . En el in en a io se eseñaban las piezas asladadas del e ablo de Gaspa de To desillas: «Al a cola e al de la izquie da». «Toda la a mazón de és e compues a de T es Cue pos con sus Columnas, Pilas as, Con a pilas as, Zócalo y Co nisas alladas y de bas an e mé i o». «Una Tabla de T es a as y media de la go po dos y medio de ancho, y en ella pin ada al Óleo un Cal a io con po ción de igu as, la Vi gen y o os san os ocupaba la pa e p incipal del Al a ». «Cua o Es a uas como de a a a; ep esen an los cua o E an gelis as, es aban colocadas en la pa e supe io del mismo». «T es Ta ge as Talladas De inición del Re ablo». «Dos ale as del mismo en cua o piezas Talladas con a ios San os y igu as». «Una mesa de al a pequeña». «.Una ba a de hie o de cua o a as; se ían pa a colga los lu os de Semana San a». En es a enume ación se alude a la disposición gene al, pe o en el de alle al an ocho de las pin u as que ió Bosa e. Bien es e dad que, como dice bien Agapi o y Re illa, no ué excesi amen e de a llis a la Comisión al in en a ia las piezas ecogidas. No obs an e, nos con i ma que cons aba de es cue pos, con ado el del pedes al, 116 CONSTANTINO CANDEIRA y nos comple a la desc ipción de 1804 a. . ^ • ,, . con no c as de e emen es que aquel no ci a. Po o a pa e sabemos desde la publicación de los «Es udios si'u ad "? H m'h'' °' o e ablo cola e al. Si uado en la capilla del ado del E íino- >ií , ^ ^ - aA^k ii,„ u í . 1 j . e angelio que la Comisión de 1845 llamaba «colaíe a de a de echa» i ^ -ka , , ^ uici«Lna», y dedicado a San Ma cos, cuya es a ua según Ponz es aba colocada en el luga p incipal, se lab aba en 1596 po Adnan Ál a ez y se con inuaba hLia 1601 po Ped o de To es. Besa e no nos dejó no icia de él. pe o si la Comisión das l cado a de 1545. la cual, al in en a ia lo asladado del al a cola e al del E angelio, desc ibe así las piezas ecocidas- «Al a cola e al de la de echa». ecogidas. «Una medalla de dos a as dp j- o 'éí go po una media de ancho que ep esen a un San o Pon í ice o >. u . . ■ ■ i a^ n« »Ki^. .>0 ..II .4 k • """"ce y ocupaba el hueco p incipal del Re ablo, es allada bajo eliebe». ,Am ÍT° "T k' P"-- "na y media de ancho. sTn Bcnim H 7 H I, ba ios milag L de la o den de «Un id m V n"" •^^'^"°«das po las go e as». U ídem. Va a y media en cuad o ambién bajo eliebe. ep esen a al Pad e E e no». ' amoien j «Cua o Idem de a a y media de ancho ño una de la go apaisadas del Zócalo del Re ablo; ep esen an l Resu ección del de?Hue oí^"^'"'° Após oles, el Mon e Tabo y la O ación P udiTay'^ÍaTe:;!'::"^"" «T es able os pequeños allados del Zócalo del segundo cue po del e ablo; ep esen an a ios san os» «Una mesa de Al a peque ía» A^o/a.-«Queda exls^n e en la Iglesia oda la a mazón del al a o ... así como la del Cola e al de echa, compues a de las as». La localización, siemp e con usa de los lados de una igleai^. P°P med.o de las palab as izquie da y de echa empleadas po la Coni.- s.ón. indujo a un doc ísimo c í ico a e o (2) y le hizo as oca las mayo piezas» (1) J.Ma í y Monsó. «Es udios hls ó ico-a ís icos» náa (2) J. Agapi o y Re illa. «Los e ablos de San Beni ñ pÍ ¿ i pn el «Bole ín 224'^ 225'^'^^^^ Cas ellana de Excu siones», año VI (1913 y^^gú), pógs- I L'lüL'ii íiW LQS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 117 e e encias de ios dos e ablos cola e ales. Bajo el peso de es a au o idad jus amen e econocida, queda on desde en onces a ibuidas a Gaspa de To desillas (1) las ob as de Ad ián Ái a ez y Ped o de To es, y a és os la de aquél. No ué es o sino la mani es ación paladina de las dudas en que luc uaban los c í icos que, después del aslado al Museo P o incial, se habían ocupado de la ob a. No ale la pena se íala las en de alle. Espa cidas andan po a ículos de e is as y ca álogos an iguos. Ma í y Monsó llegó a a i ma (2) que el e ablo de Gaspa de To desillas «no ué ecogido en el Museo cuando a él se asladó la imagen p incipal de San An onio Abad». Con undía ambién él los dos e ablos y epe ía, aplicado al de San An ón, lo que la Comisión había esc i o en* la «No a» de su in en a io pa a el e ablo de San Ma cos o «cola e al de la de echa». pa a a moniza las disco dancias en e las desc ipciones idedig nas y los alsos esul ados ob enidos al con undi ambos e ablos se hicie on hipó esis más o menos ingeniosas, y, a eces, ec i icaciones ace adas. Un acie o pa cial se u o en el Ca álogo del Museo en su nue a edición de 1930. Allí se die on a su e dade o au o , apoyán dose p obablemen e en los ca ac e es que especi ica Bosa e, los ozos o namen ales siguien es: dos pulse as en cua o ozos (núme os 106, 107, 108 y 109); es ema es deco ados con cabezas (núme os 110 al. 112); dos columnas abalaus adas con g u escos y o os ado nos (núme os 115 al 114); y las pilas as y able os con g u escos ag upados en el núme o 124. Pe o quedó en cambio e óneamen e en es e Ca álogo bajo el í ulo de Gaspa de To desillas la pa e de escul u a con los núme os 115 al 125, que pe enecen a Ad ián Ái a ez y Ped o de To es. Si no se hubie a enido el also p ejuicio de que la de echa de una iglesia es el lado de la Epís ola y de la izquie da el del E angelio; y si se hubie a pensado que lo que en ella señala «la mano» es el al a mayo , y que a su pe soni icación es na u al e e i se, an es que al obse ado si uado en e a él, se hubie a is o que las indicaciones de Bosa e concue dan es echamen e con las elaciones de los in en a ios hechos 40 años después. De no habe exis ido la con usión in oducida al in e p e a e óneamen e el in en a io de la Comisión clasi icado a no se hubie an necesi ado p uebas pa a asegu a qué (1) Ca álogo del Museo de Bellas A es de Valladolid, 1930, págs. 47, 48, 60 y 61. (2) Ma í y Monsó. «Es udios...», pág. 205. 118 CONSTANTINO CANDEIRA piezas pe enecie on al e ablo de San An onio Abad y cuáles al de San Ma cos. Po que, sin el pie o zado de ajus a se a lo que se enía po p ueba documen al, no hubie a sido posible engaña se en el es ilo y en las ca ac e ís icas de dos ob as en e las que median 50 años de a iaciones an p o undas como las su idas po el a e escul ó ico du an e ia segunda mi ad del siglo x i; una del apogeo del pe íodo pla e esco, y o a ya del seiscien os cuando habían pasado po Valla- dolid, con sus ece as de escuela, Bece a y Jo dán. Más ácil esul a que Ma í y Monsó p ime o, y los es an es c í icos después con un die an el e ablo de To desillas con el de Be ugue e de la misma iglesia, po que en e ellos exis e cie amen e simili ud, que sólo desapa ece después de un ela i o es udio; aunque, apu adas, las desemejanzas de ambos a is as se acen úen. Hoy, después de epasa los ondos gua dados en los almacenes, puedo ca aloga las piezas indudables aún exis en es en el Museo Nacional de Escul u a y que an es pe enecie on al e ablo de San An onio Abad. Son las siguien es Cua o columnas abalaus adas comple as, de 1,62 mis. de al o. Cua o con apilas as de la misma al u a; dos de 0,42 mis. y o as dos de 0. 36 m s. de ancho. (Lám. II, b y Lám. V, a). Dos columnas abalaus adas de 1,89 m s. de al o. (Lám. I). Dos con apilas as de la misma al u a y 0,55 m s. de ancho. Dos id. d. id. y de 0,42 m s. de ancho. (Lám. II, a). Dos co nisas de en ablamen o in e medio, uno comple o y o o compues o po dos mi ades di e en es, con los e ozos pa a los salien es de los balaus es. (Lám. III, a). O as dos mi ades de la co nisa de las mismas medidas. Una co nisa, que debió se de ema e, con su moldu a supe io deco ada con una se ie de animales an ás icos a on ados. Cinco ozos de basamen o de 1,06 m s. de al u a. (Lámi nas. IV y V, b). Las dos pulse as de 6,72 m s. de al o po 0,78 m s. de anchu a. (Lám. VI). Una concha o ene a plana de 1,00 m s. de al o y unos 2,70 mis. de anchu a. (Lám. I). Un ema e cen al de 1,72 m s. de al o po 1,66 m s. de ancho. (Lám. VII). Dos ema es la e ales de 1,30 mis. de al o po 1,50 m s. de ancho. (Lám. VIII). LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 119 Dos isos de se es an ás icos de 0,60 mis. de ancho po 0,50 mis. de al o. (Lám. III, b). O o de 1,08 mis. po 0,25 mis. (Lám. II, c). O o de 1,18 po 0,51 m s. con cabezas de se a ines. (Lám. II, d). O o semici cula con cabezas de ángeles (muy de e io adas). (Lám. III, c). Va ios agmen os (has a diez he con ado), de isos con cabezas de se a ines, ángeles, gue e os ó animales an ás icos. (Lám. III, d). La es a ua de San An onio Abad. (Lám. IX). Los cua o E angelis as de 1,05 m s. de al u a. (Láms. X y XI). T es pedes ales pa a balaus es, lab ados en es de sus ca as. La pa e supe io de dos columnas abalaus adas, que ue on se adas, sin duda pa a o ma con ellas an e io es ins alaciones del Museo. La iden i icación de los cuad os desc i os po Bosa e no ha podido segui se paso a paso documen almen e con la misma exac i ud, aunque ampoco se haya pe dido po comple o el as o en los in en a ios del Museo. En el de 1915, hecho po Don José Ma í y Monsó, igu an, a ibuidos a Fe nando Gallegos y baio los núme os 261 y 262, an iguos 415 y 404, dos ablas de la «Sepul u a de Jesuc is o» y de «C is o y la Ve ónica caminando al Cal a lo»; y, sin a ibución, con los núme os 255 y 254, an iguo 575, dos «Milag os de San An onio». Pa a los cua o se señala la p ocedencia de San Beni o. La abla del Cal a io, de 2,69 po 1,40 m s., se eseña en el núme o 575 del mismo in en a io sin indicación de au o ni de p ocedencia. Es de supone que aquel benemé i o his o iado del a e allisole ano eco daba a Bosa e al hace las a ibuciones, o esc ibía con da os que yo desconozco, cuando e e ia el o igen de los cua o p ime os a la iglesia benedic ina. La desc ipción de allada del «Viaje» de Bosa e y la con on ación de medidas no me deja, sin emba go, luga a la duda, y c eo puede asegu a se que las cinco ablas colocadas hoy en la sala de San An onio Abad, en la de Be ugue e, y en el paso a la gale ía si uada al lado de la p ime a, son las mismas que igu a on en el e ablo de Gaspa de To desillas. Pod ía duda se de es a iden i icación con algún undamen o en is a de la a ibución hecha po Bosa e a Fe nando Gallegos de las es pin u as ep esen ando la C uci ixión, el En ie o, y el Camino del Cal a io. A pesa de que en la c í ica de aquella época el nomb e de Fe nando Gallegos no signi ica sino algo equi alen e a lo que después se designó con el nomb e gené ico de «p imi i os», las 126 CONSTANTINO CANDEÍRA oposición, quizás buscada, a las denominaciones p esun uosas pues as en onces en moda po los a is as con aminados del o gullo humanis a impo ado de I alia, y que más a de, y no sólo po mo i os espi i uales, había de de i a hacia la enconada cues ión de la p eeminencia o nobleza de los o icios a ís icos. La palab a «en alla do » de ancio sabo a esano encaja bien en la pe sonalidad sensa a, ponde ada y humilde del a is a anal abe o. To desillas la usa sin duda conscien emen e, con cie o o gullo, dispues o a de ende su ango cuando la ocasión se p esen e. Pe o es e concep o a esano que iene de su a e no impide, an es al con a io a o ece, una disposición a admi i en su ob a colabo aciones de o os a is as. Como an os, Gaspa de To desillas abajó con la ayuda de muchos compane os, a eces pin o es de dis in o o icio, o escul o es como él, aunque se ese a a la di ección o maes ía, y la esponsabilidad di ec a de las ob as que con a aba. Sus decla aciones en los an os plei os en que apa ece como es igo, sus múl iples in e enciones como asado de ob as ajenas, e elan sus nume osas y buenas elaciones p o esionales. Sus decla aciones en e Ju ií y Gi alíe, son signi ica i as. Palpable es su a án de no malquis a se con ninguna de las pa es en pugna, y, pa a consegui lo llega a nega in e enciones suyas cie as que pudie an pone le en comp omiso con los li igan es; pe o de las que no cabe duda , a pesa de sus nega i as, po que con a su decla ación inhibido a exis e el es imonio de la pe sona de mayo cul u a y mejo posición social que in e iene (1) en el li igio; aquel Licenciado Balboa que sabe e an i namen e la supe io idad de Ju ií. En es os abajos de alle donde el nomb e del maes o cub e el anónimo de los colabo ado es es poco menos de imposible desglosa la pa e que co esponde a cada uno de los a í ices. A al a de guía documen al, la c i ica de a ibuciones ha de con e i se en un co ejo de semejanzas sob e las imp esiones ecibidas di ec a- (1) «No sabe» Que el cu a y bene iciado llama an maes os y escul o es que ie an la mues a.—«No sabe nada» del p opósi o de Diego de Salcedo en da la ob a de pin u a a «un bazquez pin o », «ni de que in en ase pone los o iciales que que quisie e» y que, po no consen i lo Ju lí. «Diego de Salcedo omó enojo con él». No lo sabe a pesa de decla a an es que odo ello es público y no o io. Pe o el licenciado Balboa a i ma que «hizo llamamien o a ios maes os... bazquez, pin o , e o desillas e o os... e dixe on e a la mejo cosa pa a la capilla» el dibujo de Juñí. La ase aludida en el ex o: « ale más el espí i u de una de las ( igu as) hechas po el debo Juan de Juny que odo lo hecho po el dcho Gi al e». LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 127 men e de las ob as, y, po muy sensible que sea la pe cepción, siemp e queda á el acie o pues o en duda. No obs an e, in en émoslo. La es a ua de bul o en e o del i ula , señalada con el núme o 105 en el Ca álogo de 1930 ha sido a ibuida, y c eo que con azón, a Juan de Ju ií (1). Ninguno de los demás escul o es con empo áneos conocidos, y menos cualquie a de los allisole anos, pod ía llega a p oduci semejan e ob a maes a. Las ca ac e ís icas de o undidad, mo imien o y pa e ismo son bien de Juñí, y nadie sino él posee esa acul ad de exp esa se con o mas conc e as en las que la acción d amá ica ebosa de! bloque sin hace le pe de su sensación maciza. No se ía única, además, es a colabo ación de Juñí y To desillas. En el e ablo de la capilla de los Alde eíes es conocida po la decla ación de Isaac el hijo na u al de Juñí (2); y, si allí la imagine ía es de Juñí, la pa e o namen al es, sin duda pa a mí, de Gaspa de To desillas (5). Pa a las es a uas de los cua o E angelis as (e óneamen e a ibuidas a Ad ián Ál a ezy a Ped o deTo es, con los núme os 162, 165, 164 y 165 del ci ado Ca álogo), que co onaban los cua o ó denes de balaus es supe pues os y sepa aban las es calles del e ablo, no es posible da el nomb e de Juan de Juñí. Su ac u a anda más ce ca de la mane a de F ancisco Gi al e, sin se de él, y c eo e la, den o de lo que cabe ap ecia po ep oducciones de i cien es pa a el caso, en las es a uas que lanquean la calle cen al en el e ablo o desillesco de la capilla de la Uni e sidad de Oña e, y en las igu as que componen el g upo cen al de bul o exen o del e ablo del Descendimien o, en una capilla la e a! de la iglesia de San Miguel en Medina del Campo, ob a que c eo ambién indudable de Gaspa de To desillas, echada en 1559 y 1560, cuando debió se (1) C eo que deben ee se Juñy (o mode nizando, Juñí) las i mas que conozco de Juan y de Isaac. La a ibución del San An onio Abad a Juñí es del ce e o D. Manuel Gómez-Mo eno. «La Escul u a del Renacimien o en España».—Agapi o y Re illa da el nomb e de To desillas.—V. Ca álogo del Museo de Bellas A es de Valladolid (1930), pág. 45 y «La ob a de los Maes os de la Escul u a allisole ana» (1920), págs. 183 y 184. (2) En el plei o en e Benedi o Rabuya e y Gaspa de Alde e e en 1581, sob e la pin u a del e ablo que había hecho Gaspa de To desillas. Ma í y Monsó. «Es udios...», págs. 452 y 55. (3) Véase Ma í y Monsó. «Es udios...», pág 439 —«Es muy e osímil que aun siendo Juan de Juni el enca gado de ejecu a el mencionado e ablo omase una pa e ac i a en él Gaspa de To desillas», 128 CONSTANTINO CANDEIRA polic omada. De la misma mano me pa ecen las í cs cabezas en los íondos de los emaíes, a ibuidas a To desilias con los núme os 110, 111 y 112 del Ca álogo del Museo P o incial de 1930, y los bajo elie es de las pulse as (núme os 106, 107, 108 y 109), con las igu as de San G ego io y San Agus ín y el bus o de San Ped o en la de la de echa, y las de San Amb osio, San Je ónimo y el bus o de San Pablo en la de la izquie da. La écnica de es as i gu as ienen indudablemen e mucho de común, y, den o de la di icul ad de ex ema el análisis has a la compa ación del o na o con la i gu a humana, se pe cibe el pa en esco en e uno y o as. En odo ello ac úa una ue za di e en e de la con enida en los i mes con o nos del San An ón. La mano o las manos que lab a on el es o del e ablo ac úan de dis in o modo plás ico; la ue za que las guía no en a iza el bul o en p o undidad, sino en supe icie, espa ciéndose o diluyéndose en ex ensión. La imp esión emocional conseguida iene algo de imp eciso, de ba o húmedo, an o en la i gu ación humana, como en la an ás ica de ipo animal y ege al, y en las elas que cuelgan de la boca de mons uos a on ados. Es a indecisión o inquie ud del modelado hace pa ece la o ma aboce ada como si exis ie a el p opósi o de deja la adi ina . Más e minadas que el es o son, sin emba go, las cabezas he oicas si uadas en los mo i os cen ales de los ema es, aunque no llegan, ampoco, a la de inición o unda y clásica del olumen. Es e queda se co o es lo que Ies p es a su delicada emoción, y pa ece empa en a se con la mane a de la escuela de Je ónimo del Co al en la Capilla de los Bena en es en San a Ma ía de Píoseco, donde, sob e odo, los medallones al ededo del a co de en ada ienen una g an semejanza con las cabezas de los ema es la e ales del e ablo de San An ón. En la ob a de Gaspa la composición o namen al se pen ea ondulan e, suje a a i mos de g an libe ad, lejos ya de la igidez ca ac e ís ica en los g u escos de la p ime a época pla e esca. Los mo i os se equilib an no po epe ición, sino po analogía. De las a ias ob as que en la p o incia se asemejan a es e modo de compo ne ninguna an ce ca de él como la deco ación de la capilla de Don Juan Manuel en la iglesia de San o Domingo de Peña iel, ob a que c eo de Juan Rica do, colabo ado ambién de Juan de Juñí en Bu go de Osma. Toda es a pa e o namen al del e ablo de San An onio Abad c eo que debe, po lo menos p o isionalmen e, a ibui se a él o a Gaspa de To desilias di ec amen e y a su alle . De la mano del maes o pod ían se ambién, las i gu as de las pulse as. Él o sus LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 129 inmedia os colabo ado es alla ían las i g u as de los cua o E ange lis as y los dos bus os de los ema es. La pa e a qui ec ónica del e ablo iene, como en odas las demás ob as de To desillas, un g an in e és, po que la se ie de sus p oducciones ep esen a en la his o ia del e ablo el mismo es ado de madu ez que en la a qui ec u a cons uc i a el pla e esco con em po áneo, cuando las in luencias i alianas, los ímidos ensayos de supe posición de ó denes, los ecue dos impo ados po Be ugue e y las exube ancias no eñas o lomba das se unden a mónicamen e en un es ilo nacional. Después, y a pesa de los ensayos b aman- escos de las p ime as ob as de Be ugue e, p edomina en la compo sición la mono onía que inicia a Biga ni en Palencia al aplica el « omano» a los e ablos de la egión. Más a de a ios in en os de da unidad y a iedad a aquella a qui ec u a cuad iculada. No es es e momen o de es udia los p elimina es ensayos. Pe o sí lo es de deci que, quizás desde la adap ación de la plan a del de Be ugue e en San Beni o el Real a la línea queb ada del ábside poligonal, se puso de mani ies o a los ojos del a is a la posibilidad de consegui e ec os de p o undidad median e el quieb o de la línea del ondo. Imp egnada la escuela allisole ana de aquel sen imien o que Weise denomina ba oco emp ano o p ema u o ( uhba ock), es muy posible que el esul ado imp e is o de una nue a solución sugi iese el camino de exp esa un con enido que ansiaba encon a mane as de mani es a se. Es e sen imien o se aduce en el deseo de exp esa la o ma con nue as ape encias de mo imien o y p o undidad, que, en esencia, es una sóla mani es ación del mismo anhelo. Pa a consegui lo se al e na la anchu a de las calles, pa iendo de la cen al de impo ancia supe io , en donde se colocan los mo i os p incipales, adosando dos inmedia as más es echas, y siguiendo la al e na i a has a los ex e mos, en una especie de pie queb ado. To desillas exal a es e i mo y lo des aca has a el máximo, apoyando sob e el alo de los elemen os e icales, pilas as y con apilas as, cuya línea se des aca mien as se eca ga y abul a su ado no. Rompe la con inuidad de las ajas ho izon ales, si uando más al os los en ablamen os de la calle cen al. Pe o aún no se con en a con es e nue o expedien e, ambién usado po Gi alíe en el e ablo de la Capilla del Doc o Co al en la iglesia de la Magdalena. Pa a consegui mayo iqueza, si úa obli cuamen e las moldu as e ozadas en isos y co nisas sob e los elemen os lib es de apoyo, no sólo en plan a, sino ambién en alzado, y así, al mismo iempo que se ab en a ambos lados de la calle medial, 130 CONSTANTINO CANDEIRA le an a el ni el de su mayo salien e. El doble gi o, es, a lo que c eo, exclusi o de To desillas. No así o os ca ac e es del mo imien o en el azado de la composición deco a i a, cuyo o igen me pa ece encon a se en el e ablo de Fo men pa a San o Domingo de la Calzada, y es a simili ud en la composición y en los mo i os o na men ales me lle a a sospecha si en aquella ob a, que hace escuela en el eino de A agón, no hab á sido nues o Gaspa aquel Gaspa de Pe eda, colabo ado documen ado del alenciano. Pe o al suposición, po a e ida, ha de queda como me a an asía di agado a, disculpable an sólo al a a de encon a el lazo de unión que explique las ex añas coincidencias de lo cas ellano con lo coe áneo a agonés más eposado y clásico que aquél. Es os a e imien os de To desillas son el úl imo es ue zo de lo pla e esco po encon a un cauce a su ba oquismo, den o de las no mas y cánones del es ilo, po o a ía que la seguida po los discípulos de Be ugue e en los alle es de Á ila. Ju ií inicia dis in a senda e oluciona ia, que p on o en manos de sus seguido es empezó a con amina se de omanismo inolesco. Los ecos de una y o a escuela se pe ciben has a i nales del siglo, cada ez más a enuados has a con e i se en he e ianos El exp esi ismo señalado pa a la pa e a qui ec ónica y monu men al alcanza a la moldu ación. En ella las mismas iqueza y an asía i i ican y al e an las ece as impo adas de I alia. La endencia a espa ci se y a consegui la imp esión de p o undidad hace que se iendan las cu as de escocias y boceles has a el lími e de su elas i cidad a moniosa y es de no a que en el e eno de la a qui ec u a p opiamen e dicha exis e po en onces análoga mane a de moldu a en uno de los maes os cuya p esencia en Valladolid debió se muy asidua, y cuyo es ilo pudo muy bien habe in luido en el de Gaspa . Nos e e imos a Rod igo Gil de On añón, de pe sonalidad aún no su icien emen e exal ada, y de au o idad écnica comp obada ecien emen e. El es ilo ^ecuila de Gaspa de To desillas se econoce sin acilación en el e ablo de la capdla de los Alde e es en la ielesia de San An olín de Toi-desdias (Lám. XX), a ibuido has a muy ecien e men e a Juan de Jum po habe se in e p e ado e óneamen e unas e e encias documen ales de Juan de To es y del hijo de luán de Juñí, Isaac (1). Las decla aciones de ambos se e ie en de modo (I) Isaac de Juñí dice que es aba .asen ando la escul u a de e ablo. Juan 1 de To es, .que el debo Juan de Jun,... a ía hecho la ob a Imagine ía y esLiiuT l en el dcho e ablo.. F ancisco González que . id asen a el debo c uci l ó en ei LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 131 conc e o a la imagine ía y a la escul u a, an ca ac e ís icas de ju íí, como lo es de To dcsillas la a qui ec u a del e ablo, hecho pa a la iglesia de San a Cia a, y adqui ido después po el pa ono de la capilla donde aho a se encuen a. El escul o , que en es a ob a abajaba independien emen e del en allado , hizo, años después de e minada la pa e a qui ec ónica, la escul u a exen a, los elie es de la calle cen al, y los dos mo i os en bajo elie e, que ema an las calles ex emas y las a an con la sob eele ación del cue po cen al, «con o me a buen o den». La duda, con la a ibución sen ida po Ma í y Monsó, ha quedado acla ada de modo de ini i o, con la publi cación de un documen o en el úl imo lib o de Ga cía Chico (1). Más ce cana la echa de es a ob a a la del e ablo del Museo que las o as documen adas o a ibuidas a Gaspa de To desillas, si e pa a imagina cómo debió se , cuando comple o, el e ablo de San An onio Abad. La di e encia de es a ios escasos en e és e y aquél In i a a in en a la econs ucción del des uido, po analogía, y con la ayuda de los da os que conocemos po la desc ipción de Bosa e y po el In en a io de la Comisión Clasi icado a. Un es udio de allado nos lle a ía demasiado lejos pa a los p opósi os de es a no a; pe o, en líneas gene ales, cabe imagina se la ob a des uida, asimilándola al azado de és a, con solo sup imi las en ecalles, sus i ui el bajo elie e del Cal a io po la pin u a del mismo asun o, el del Descendimien o po la es a ua de San An onio Abad, y ema a la con los medallones gua dados en el Museo Nacional. Ob a sin documen a , pe o salida sin duda del alle de Gaspa de To dcsillas, es el e ablo de la capilla mayo en la iglesia pa o quial de San a Ma ía del Cas illo en Olmedo (Valladolid), (Lám. XXI). Sob e un banco allado en bajo elie e con g u escos se ele an es cue pos di ididos en cinco calles, de las que la cen al, desplazada hacia a iba como de cos umb e, ompe, con sus en ablamen os sob eele ados a pa i del segundo o den. las líneas ho izon ales de las ex emas, y se igualan en al u a al á ico si uado sob e las media les. Rema a con un Cal a io, den o del encasamicn o de co onación, cubie o con un on ón muy agudo en cuyo ímpano apa ece la i gu a bendicien e del Pad e E e no. La igidez de la silue a esca- dcho e ablo al dcho Juan de Jun¡,. La acla ación la ha hecho de ini i amen e Ga cía Chico, publicando el documen o que se alude en la no a siguien e. (1) E. Ga cía Chico. «Documen os pa a el es udio del A e en Cas illa», omo segundo. Valladolid, 1941^ p¿g 35^ 132 CONSTANTINO CANDEIRA lonada se dulci ica con los mo i os o namen ales colocados en los escalonamieníos. Sob e las calles ex e io es unas a je as en las que se ep esen an cinco cala e as en e co che es oman el luga del blasón he áldico, que aquí no debe se lo pues su disposición se al e a pa a consegui una sime ía espec o al eje del e ablo. A los lados del Cal a io los emas de jine es desnudos, gui naldas y conchas, nos ecue dan los ya conocidos de Gaspa . A ambos lados columnas abalaus adas de ama ío colosal sob e o as echonchas y cilind icas, con sus en ablamen os en es iaje, como ya imos en la capilla de los Alde e es con lige as a ian es. El pa ecido se ex ema en el dibujo de los balaus es y sus con apilas as, del ipo de aquéllas y de las conse adas en el Musco Nacional de Escul u a, y en los isos muy al os en elación con el en ablamen o, sob e los a qui abes educidos a una simple moldu a, y llenos de cabeci as de ángeles en pos u as simé icas espec o al eje de la calle o del e ablo. Todo ello a cuajado de aquella o namen ación cali icada po Bosa e de olup uosa. También es análoga la disposición gene al, de planos e anqueados a pa i del cen o, y análogo el i mo al e na i o del ancho de las calles. Pe o en es a ob a To desillas ha conseguido un equilib io y una a monía que llega a se casi clásico y, aún den o del pla e esco, anuncia ya la ans o mación en ma cha del es ilo. En el e ablo de San a Ma ía sólo los es encasamien os de la calle cen al lle an escul u a exen a, po cie o de no g an alo a ís ico. Menos que mediana es la i gu a de la Vi gen con el Niño esculpida sob e ecue dos de lo peo salido del alle de Felipe Biga ni, que ocupa el nicho cen al a la al u a del segundo cue po. La Asunción ae a la memo ia al au o de las es a uas de los E an gelis as en el Museo Nacional, y el Cal a io pe pe úa las u inas de cualquie alle , con ecos amo iguados del Be ugue e de San Beni o el Real. Más impo an e es la pin u a, sin llega ampoco a sob epasa el ni el medio de lo usual en onces. Las ablas ep esen an escenas de la ida de la Vi gen y son indudablemen e de dis in os a is as. En el p ime cue po se his o ia de izquie da a de echa la Ado ación de los Magos, con la echa de 1550, la Huida a Egip o y la Dispu a de jesús Niño con los Doc o es de la Ley; en el segundo la Visi ación, el Nacimien o de Jesús, la Anunciación del Angel a los Pas o es, y la Ci cuncisión; y en el e ce o, el Ab azo an e la Pue a Do ada, el Nacimien o de la Vi gen, los Desposo ios y la P esen ación. LOS RETABLOS DE QASPAR DE TORDESILLAS 133 La escena de la Anunciación en elie e se desdobla en el á ico, a ambos lados de la concha que emon a el nicho de la Anunciación. También puede adsc ibi se con oda segu idad al alle de Gaspa de To desillas el elablilo si uado en el mu o No e de la iglesia de San Miguel en Medina del Campo (Lám. XXII), del que se ocupa on Moyano (1), Ma í y Monsó (2) y Agapilo y Re illa (3). Es e úl imo con minuciosidad y de allis a e udición eba e a ibuciones dispa a adas, sin llega a acla a quienes ue on los au o es y los donado es. Mide 2,67 me os de ancho po unos 3 me os de al o. Un zocalillo ec o de 1,34 me os di idido en es pa es e alla a ambos lados, con el ca ac e ís ico es iaje, pa a cons i ui la base de dos columnas abalaus adas del ipo incon undible de Gaspa , delan e de sus espec i as con apilas as. La co nisa epi e el dibujo del zócalo. En la pa e cen al un encasamienío ecio, e asado de la línea del banco, ab iga el g upo de escul u a de! Descendimien o (Lám. XXIII). que da nomb e al e ablo, A los lados del nicho ec angula , como si ue an las pue as casi abie as de un íp ico, dos planos inclinados, uniendo las basas de las con apilas as con el bo de del encasamienío cen al, alcanzan oda la al u a en e zócalo y co nisa. En cada uno de es os paños dos pin u as sob e abla; en el de la izquie da del que mi a, a iba, la Resu ección de Jesús, abajo la Vi gen con el Ni io en b azos; en el de la de echa, la C uci ixión a iba y la Ado ación de los Reyes abajo. En las dos inmedia as al basamen o los desconocidos donado es, ma ido y muje segu a men e. Encima del en ablamen o ho izon al, que co ona lisa y llana men e el conjun o, un semicí culo de la anchu a del encasamienío cen al con el bus o de Dios Pad e bendiciendo. La base de la pilas a de la de echa, lle a en la polic omía, un le e o que dice, «1560 ANOS»; la misma echa se epi e debajo de la misma abla de la de echa. En la con apilas a de la columna abalaus ada de la izquie da la echa de «1559». La di e encia de un año en e ambas insc ipciones es cu iosa, pe o no impó ame e indica el lími e cuando ué polic omada. Como solía sucede con ecuencia, los bus os de los donado es es án pin ados después que la abla, y po mano dis in a y peo que la del au o de las composiciones. És e (O .Guía del iaje o en Medina del Campo., pág. 145. (2) «Es udios...», pág. 304. (3) «Los e ablos de Medina del Campo», Valladolid, 1916, pág. 67 y sig s. 134 CONSTANTINO CANDEIRA es un a is a co ec o, desconocido pa a mí, pe o con o as ob as en e ablos del mismo alle . El g upo del Descendimien o es lo más impo an e del e abli o, y ace ca de su pa e nidad andan disco des los c í icos de a e. Agapi o y Re illa sugie e (1), los nomb es de Diego Rod íguez y Leona do de Ca ión, po que es os a is as, ecinos de Medina del Campo en 1553, son los au o es en al echa del e ablo pa a el Hospi al de San An ón en Valladolid, undado po D. Alonso de Quin anilla, ambién medinense. La a ibución de la pa e a qui ec ónica a Gaspa de To desillas da ía mayo ue za a la o a de índole induc i á, po que To desillas asó el e ablo de Rod íguez y Ca ión, y su a o con ellos obus ece ía, en es a pendien e de deducciones, la hipó esis de una posible colabo ación. Pe o el hecho de se los a is as ci ados au o es de odo el e ablo de San An ón, an o de la pa e o namen al como de la escul ó ica, des i úa el supues o. Na u al pa ece que se hubie an enca gado de oda la ob a la cual, además, po su amaño, podía ácilmen e hace se en Valladolid sin obliga a desplaza se a sus au o es. Pa a a i ma que no lo son del e ablo del Descendimien o, no se necesi a opone p esunciones a hipó esis. Del es ilo de Diego Rod íguez, nos quedan mues as en las escul u as, hoy en el Museo Nacional de Escul u a, y no es posible admi i en e ellas y las de Medina mayo ap oximación que la de sus echas. Las endencias de escuela son dis in as, y el escul o a caico del e ablo de Medina no ha subido aún el escalón hacia el na u alismo donde es á ya colocado Diego Rod íguez, den o del impulso que, a a ans o ma la escuela de Valladolid. en los úl imos cua en a anos del siglo x i. El au o del g upo del Descendimien o pe e nece a las an iguas endencias. y aún gua da un in e de go i cismo bajo sus apa iencias, enacen is as. Weise (2) sugie e, po compa aciones, llenas del p o undo conocimien o que e elan sus úl imos es udios, el nomb e de Juan Rica do cuyas andanzas aún hoy es án en uel as en una oscu idad que sólo el ansiado documen o pod ía acla a de ini i amen e. El desconocido a is a del Descendi mien o se ace ca a la ob a conocida de Rica do en ei Bu go de Osma po la mane a de sen i el modelado; no en la composición. Pe o aún la exp esión de la o ma ca ece aquí, sin emba go, de la sol u a y de la luidez que domina en los bajo elie es de Bu go de Osma y en (1) «Los e ablos de Medina del Campo», páes 74 (2) Geo g. Weise. .Spanische Plas ik». onio lil. 2, plg^. 258 y 284. ' LOS RETABLOS DE GASPAR DE TORDESILLAS 135 aquellos que el p o eso alemán ap oxima a Pica do, del banco de! e ablo de Mahamud, únicos de la se ie que pueden a ibuí sele sin exage aciones. Es os ecue dan la ac u a de los E angelis as y los bus os he oicos que co onaban el e ablo del Musco Nacional. Según es as ap oximaciones, Juan Pica do anda ía mezclado con Gaspa de To desilias en sus enca gos de Valladolid. Pe o en es e de Medina c eo demasiado pelig oso la a ibución. Las semejanzas no me pa ecen su icien emen e ue es pa a en onca el g upo del Descendi mien o con las escul u as conocidas de Juan Pica do. En cambio las encuen o g andes con los E angelis as del e ablo de San Beni o y, cosa ex aña—, con las dos igu as de San Ped o y San Juan si uadas a ambos lados de la calle cen al, en e! cue po bajo del e ablo de la Capilla de los Alde e c. Me a hipó esis que se á impo sible p oba , pe o que iene su escaso undamen o en el conocido in e cambio de los a is as que colabo aban du an e un cie o iempo en de e minada ob a o en algún alle , pa a abaja luego po su cuen a, o o ma o a ag upación empo al. Á pesa de los me i í- simos es udios del p o eso alemán y de lo que cada día sacan a luz las pacien es ebuscas de Ga cía Chico, aún al a mucho po acla a , y quizás nunca se consiga del odo sepa a los nomb es de los escul o es de segunda ila sumidos en la somb a que p oyec a en el iempo la celeb idad de los elegidos. A uno de aquéllos, segundones del a e, anónimo po aho a, hab á que a ibui le el g upo del Descendi mien o en San Miguel de Medina del Campo. » » « Vol e emos ai as, al e ablo de San An ón en el Museo Nacional pa a eco da lo que Don Manuel Gómez-Mo eno dice del cuad o de la C uci ixión, en su ecien e lib o «Las Águilas del Renacimien o español». El ilus e maes o lo a ibuye a Alonso Be ugue é, y su au o idad es pa a mí a ículo de e. Es a impensada colabo ación de Be ugue e en un e ablo de Gaspa de To desilias es in e esan e po que nos descub e la posibilidad de que las pin u as se con a a an apa e, dejando a To desilias la pa e de a qui ec u a y alla, como más a de en la Capilla de los Alde e e; pues no es p esumible que Be ugue e, en el colmo de su ama, abaja a bajo la maes ía del «en allado ». Po o a pa e, las semejanzas en e la abla de la C uci ixión y las dos del Camino del Cal a io y el Sepulc o en el mismo e ablo de San An ón son g andes. No me a e e é a a i ma i: 3g -'-5M3giiiap^ nnii'.n ; -S í : w i % 1-^ &H A mí VI-.' ■-T i ▼ • Lámina VIL —Gaspa San A as. Rema e cei S. E. A i&ci Lámina VIII. —Gaspa de To desillas. Re ablo de San An onio Abad. Rema es la e ales. (Fo o S. E. A. A.) Lámina IX.—Juan de Juñí. San An onio Abad. Imagen cen al del e ablo de Gaspa de To desillas. Museo Nacional de Escul u a. (Fo o A chi o Más). S : Lámina XII. —La C uci ixión, a ibuida a Alonso Be ugue e po Gómez-Mo eno, del e ablo de San An onio Abad de Gaspa de To desillas. Museo Nacional de Escul u a. (Fo o S. E. A. A.) i ílhi , 4 m n- Lámina XIII.—El En ie o. Tabla pe enecien e al e ablo de San An onio Abad. Museo Nacional de Escul u a. (Fo o S. E. A. A.) I * M 7 Lámina XIV.—El Camino del Cal a io. Tabla pe enecien e al e ablo de San An onio Abad. Museo Nacional de Escul u a. (Fo o S. E. A. A.) i Lámina XXI.—A qui ec u a de Gaspa de To desillas. Re ablo de la iglesia de San a Ma ía del Cas illo. Olmedo (Valladolid). (Fo o Mo eno). ■ Í^'V Lámina XXII.—Gaspa de To desillas. Re ablo en una capilla de la iglesia de San Miguel. Medina del Campo. (Fo o Candei a). I I ^ 4, Lámina XXlll.—Gaspa de To desillas. G upo cen al del e ablo en una capilla déla iglesia de San Miguel. Medina del Campo. (Fo o Ga ay).