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Leonés, románico y del Sur de Francia

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Leonés, románico y del Sur de Francia

Author: Porter, Arthur Kingsley
Publisher: Universidad de Valladolid
Year: 1933
Source: https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/50162/3/articulo_2720377.pdf
LEONÉS,
ROMÁNICO
Y
DEL
SUR
DE
FRANCIA
La
epuíación
de
D.
M.
Gómez-Mo eno
ha
p ecedido
a
sus
ob as.
De
ein e
anos
acá
su
nomb e
ha
es ado
en
boca
de
odos,
y
hubo
un
iempo
en
que
muchos
que
hablaban
de
él
jamás
habían
leído
una
sola
palab a
de
su
pluma,
ni
pues o
los
ojos
en
su
inaccesible
pe sona.
El
o igen
de
es a
ama
e a
la
honda
imp esión
que
hacía
sob e
los
pocos
que
le
conocían.
Los
umo es
ace ca
del
abuloso
ma e ial
po
él
ecogido,
de
la
p ecisión
y
b illan ez
de
su
abajo,
de
sus
inc eíbles
descub imien os,
llega on
a
los
más
emo os
incones
del
mundo
de
la
e udición.
Pe o
po
la go
iempo
publicó
poco.
Sus
a ículos
iban
a
publica
ciones
no
áciles
de
p ocu a
ue a
de
España.
Es os
a ículos
e an
de
ina
calidad,
y
mos aban
la
al u a
del
homb e;
pe o
di ícilmen e
con aban
pa a
su
mis e iosa
y
c ecien e
epu ación.
Su
nomb e
en
el
mundo
del
es udio,
llegó
a
se
una
sue e
de
mi o;
los
más
ex años
cuen os
se
cuchicheaban
sob e
es e
desmesu ado
conocimien o,
sob e
lo
que
enía
en
su
colección
de
o og a ías,
que
nadie
había
is o,
de
lo
que
nadie
había
podido
habla
si
u iese
gus o
pai'a
ello.
Los
es udiosos
que
le
consul a on
sob e
cualquie
ma e ia
o
asun o
ol ie on
siemp e
con
sus
bolsillos
llenos
de
p eciosos
da os
de
in o mación.
Llegó
a
se
una
igu a
de
mago,
i a
cual
la
de
ningún
o o
e udi o,
en
es a
edad
p osaica,
que
enía
sob e
sí
algo
ue emen e
o ien al
e
impene able,
sob ehumano,
pa ecido
a
Klingso .
Y
lo
de
menos
e a
lo
que
había
esc i o
y
lo
que
había
is o,
lo
de
más
su
in isible
In luencia
sob e
la
lengua
a queológica
de
dos
con inen es.
En onces
llega
la
publicación
de
las
«Iglesias
Mozá abes»,
que
desde
un
p incipio
u o
su
luga
en e
los
clásicos
de
la
a queología.
El
lib o
e a
algo
más
que
una
indicación
con
éxi o
de
la
esis
isi
goda
con a
los
a aques
que
se
le
habían
hecho;
e a
la
de ini i a
y
casi
pe ec a
p esen ación
de
uno
de
los
aspec os
más
in e esan es
de
la
his o ia
del
a e:
pone
en
cla o
desde
el
p ime
momen o
la
impoi-
ancia
de
los
elemen os
mo iscos
en
la
a qui ec u a
y
pin u a
españolas
y
en
o as
eu opeas;
y
e ela
la
belleza
es é ica
del
a e
mozá abe,
436
VARIA
no
hace
mucho
puesía
en
ení edicho.
Sob e
iodo,
puso
en
la
mesa
a queológica
documeníos
que
no
puede
uno
igno a .
La
imp esión
del
lib o
en
el
mundo
de
los
esludiosos
ué
inmedlaíaineníe
p o unda
y
pe du a á.
Aho a
apa ece
un
nue o
lib o
que,
po
ios
que
le
conocen,
quizá
se á
hasía
más
ap eciado
qiie
«Iglesias
Mozá abes».
Se
ha
publicado
en
la
insospechable
o ma
de
un
ca álago
de
las
ob as
de
a e
en
la
p o incia
de
León.
Po
es e
concep o
es
la
coníinuación
de
una
se ie
de
in eníanos
de
las
p o incias
españolas
publicados
bajo
los
auspi
cios
del
Gobie no,
y
comenzados
con
desgi
aciado
éxi o.
AI
ab i
el
lib o
asai a
la
duda
de
si
se á
una
guía
pa a
el
iaje o,
o
una
lisia
o mulada
pa a
egula
la
expo ación
de
aniigüedades.
Solamenie
al
ce a
el
lib o
puede
uno
da se
cuen a
exac a
del
ma e ial
a queológico
eunido
bajo
un
ex e io
p osaico.
Con o me
pasamos
las
hojas
ecibimos
choque
sob e
choque:
uno
as
o o
se
publican
monumen os
de
impo ancia
excepcional,
concisa,
pe o
ec a
y
adecuadamen e;
el
au o
apenas
deja
e
que
posee
el
signi icado
de
lo
que
da
a
conoce ;
expone
los
hechos
y
deja
a
los
lec o es
las
deducciones.
La
signi icación
p ecisa
de
es os
hechos
se á
indudablemen e
una
de
las
p incipales
ocupaciones
po
dilucida
pa a
la
a queología
medie al
de
la
siguien e
década.
T aen
u i
cambio
undamen al
en
la
Filoso ía
de
la
his o ia
del
a e
en
el
siglo
xi.
Es
aún
demasiado
p on o
pa a
calcula
la
o ien ación
exac a
que
oma á
el
u u o,
aunque
pienso
que
la
co ien e
gene al
es á
ya
bas an e
cla a;
pai
a
las
compa
aciones
p ecisas
hemos
de
agua da
el
olumen
compañe o
que
el
mismo
au o
iene
ya
en
p epa ación
sob e
la
p o incia
de
O iedo;
y
aun
no
se á
bas an e:
debemos
conoce
Cas illa
y
Galicia
y
Na a a
V
odas
las
o as
p o incias
de
España
como
conocemos
León.
El
país
es á
lleno
de
monumen os
oda ía
sin
publica .
Cuando
emos
lo
que
ha
escapado
a
la
obse ación
en
León
nos
imaginamos
qué
so p esas
pueden
espe a se.
Sin
emba go,
cie as
consecuencias
de
la
mayo
impo ancia
pa a
la
his o ia
del
a e
pueden
segu amen e
jíi e l se,
aun
po
una
p ime a
y
ái>ida
lec u a
del
íiiie o
ca álogo.
Sob e
alguna
de
és as,
en
el
cami>o
ománico
—el
lib o
aljanza
desde
los
iempos
p ehis ó icos
a
los
mode nos—
quie o
llama
la
a ención
en
es e
a ículo.
An e
odo,
pa ece
cie o
que
exis ió
en
León,
en
el
siglo
xi,
un
cen o
a ís ico
de
muciia
mayo
iinpo cincia
de
la
que
se
ha
supues o.
Se
sospecha,
po
an o,
que
León
ue
el
oco
a ís ico
de
España
1
i
i
VARIA
437
—pa a
la
a qui eclu a,
escul u a
y
pin u a,
lo
que
Cas illa
pa a
la
li e a u a—.
Y
aun
se
sospecha
que
ué
el
oco
a ís ico
de
mucho
más
que
España.
Pa ece
aho a
se
cie o
que
los
mejo es
ma
iles
ománicos
españoles
se
hicie on
en
León.
El
eso o
de
San
Isido o
enía
sólo
una
colección
sin
i al
—la
C uz
de
Don
Fe
nando,
la
Caja
de
las
Biena en u anzas,
el
Relica io
de
San
Juan
y
o as
ob as
que
han
pe ecido—.
Como
se
habían
hecho
bajo
el
pa ona o
de
la
co le,
hay
azón
pa a
pensa
que
el
alle
es aba
en
la
capi al.
Las
miihalu as
del
einado
de
Fe nando
I
p esen an
la
misma
ex ao dina ia
belleza.
El
Diu no,
ac ualmen e
en
la
Biblioleca
de
San iago,
hecho
en
1055,
es
una
ob a
maes a
de
impo ancia
p imo
dial
y
quizá
el
monuinenlo
ománico
español
más
p imi i o.
La
impo ancia
de
León
en
la
cons ucción,
no
pa ece
habe
sido
meno .
Gómez-Mo eno
ha
desemb ollado
la
e uel a
c onología
íic
dos
iglesias
emb ollan es
de
p ime a
ila.
Una
es
la
Abadía
de
San
Beni o,
en
Sahagún,
la
o a
San
Isido o,
de
León.
Las
pa es
del
siglo
XI
de
la
úl ima
son
el
Pan eón
(sal o
los
escos)
y
lo
más
anliguo
de
la
na e,
incluso
el
pó ico
de
la
na e
la e al
y
sus
escul u as.
Si
se
concede
es o,
y
yo
pienso
que
los
a gumen os
de
Gómez-Mo eno
ienden
a
ello,
debemos
da
a
León
la
hegemonía
en
a qui ec u a
y
escul u a
como
en
las
o as
a es.
Pa ece
igualmen e
que
la
pla e ía
ué
de
g an
alo .
La
g an
ob a
maes a
es
desde
luego,
el
a ca
In e io
de
San
Isido o,
que
no
se
enseña
y
jamás
ha
sido
o og a iada.
La
única
ep oducc.on
asequible
es
un
dibujo
publicado
po
Ca de e a.
Gómez-Mo eno
nos
da
una
desc ipción,
que
es
algo,
y
lo
que
es
más,
la
segu idad
de
que
es
de
la
misma
mano
que
hizo
el
A ca
San a
de
O jedo^
Es a
in o macon
es
muy
sa is ac o ia;
siendo
segu a
la
echa
del
A ca
de
León
en
el
siglo
x ,
la
echa
p ime a
del
monumen o
de
O iedo
ya
indicada
se
con i ma
po
la
ab umado a
e idencia
documen aL
.
En
o a
ocasión
a é
de
pun ualiza
la
sjgn. icacion
de
los
ma
i
les
españoles
del
siglo
x .
No
sólo
es
un
hecho
chocan e
el
que
es e
a e
se
p ac ica a
con
la
mayo
pe ección
en
España
en
época
en
que
e a
desconocido
en
F ancia,
sino
que
es
e iden e
que
en
los
ma iles
españoles
del
siglo
x
se
encuen an
ya
muchas
de
as
ca ac-
eils icas
que
se
han
conside ado
como
in enciones
o iginales
de
los
escnl
o es
de
Toulouse
en
el
siglo
xn.
Yo
base
m,
a gumen ación
sob e
la
impo ancia
de
los
ma iles
españoles
del
siglo
en
la
C uz
de
Don
Fe nando
de
1063,
ac ualmen e
en
el
Museo
de
438
VARIA
Mci ii'id
y
an es
en
San
Isido o
de
León
y
en
el
A ca
de
San
Millán,
en
San
Millán
de
la
Cog-olla,
de
hacia
1070.
Aho a
bien,
el
eso o
de
San
Isido o
de
León,
uno
de
los
de
mas
di ícil
acceso
de
España,
iene
o o
ma il
echado
de
sup emo
in e és.
Es
un
elica io,
hecho
pa a
gua da
la
amosa
mandíbula
de
San
Juan
Bau is a,
aunque
aho a
se
use
pa a
o as
eliquias.
El
o o
y
as
pied as
p eciosas
se
las
lle a on
los
anceses
du an e
la
in asión
napoleónica;
pe o
han
quedado
los
ma iles.
A o lunadanien e
Moi
a
es
ió
la
caja
aún
in ac a
y
copió
la
insc ipción:
«A enla
Saiicloium
niicaí
haec
siib
hono ae
duo um
Baplis ac
Sanc I
Joannis,
si e
pelagii.
Ceu
Rex
Fe nandus
Reginaque
saniia
i
e i
iussi .
Eia
mi
ena
sep ena
seu
nonagena»
(es o
es,
1059
de
C.).
Es e
nue o
y
au én ico
monumen o
de
me liados
del
sig
o
León
con i ma
odo
lo
que
deducíamos
del
A ca
de
San
Mü
^
C uz
de
Fe nando
y
la
Tapa
del
Lib o
de
Jaca.
E o
cla o
que
e
la
bajo
de
ma il
en
España
se
hacía
ex ao dina iamen e
bien
dinan
e
e
siglo
XI,
y
Qne
p esen a
odas
las
ca ac e ís icas
que
se
pensa
a
habían
in en ado
los
escul o es
de
Toulouse
cincuen a
o
nías
¿espués-
Es
innecesa io
insis i
sob e
la
inu a
del
abajo
del
le
de
San
Isido o.
Es
quizá
igualmen e
supe luo
indica
que
e
de
los
após oles
bajo
a cos,
ema
an
iejo
como
los
sa có agos
c is ianos,
es
el
mismo
que
eapa ece
en
11
celeb ado
claus o
de
Moissac.
ob a
que
p esen a
nuichos
inaici
an o
de
In luencia
española
como
de
habe se
copiado
de
ma il;
pa ece
po
an o,
e iden e
que
es as
escul u as
.
ciclo
qne
se
ab e
con
el
elica io
de
San
Isido o,
inc
uy
Lós oies
de
Toulouse
y
e mina
con
los
del
claus o
de
O iedo.
La
publicación
de
la
umba
de
Al onso
(mue o
en
1
*
,
del
amoso
Ped o
Ansú ez,
es
o a
de
las
so p esas
qne
lib o
de
Gómez-Mo eno
iene
pa a
el
mundo
de
la
a queo
ogia.
Fsie
monumen o
apa eció
hace
es
anos
en
el
cemen e io
A.
Sabagún
donde
se
había
usado
pa a
ma ca
una
den e.
Aunque
publicado
en
un
pe iódico
de
Mad id,
iiínaimen
e
desconocido.
La
insc ipción,
que
en
pa e
exis e,
y
que
en
pane
^
nemos
en
la
copia,
no
siemp e
jus a,
de
Sando al,
no
deja
duda
de
,e
es
el
sa có ago
de
Al onso
Ansú ez,
que
en
el
siglo
x ii
'n
en
el
c uce o
de
la
abadía.
Como
monumen o
echado
en
de
g'-an
impo ancia.
Nos
dice
que
en
la
úl ima
década
del
siglo
xi,
que
el
a e
de
la
escul u a,
has a
donde
podemos
juzga
apa e-
.oeü
el
Laiiguedoc.
se
p ac icaba
en
Sahagún.
Con
el
sa có ago
ci2®
VARIA
de
Doña
Sancha,
de
Jaca,
los
capi eles
de
F óm^ía,
los
de
San
Isido o,
de
León
y
las
escul u as
de
Co uilon
(109a-l099)
—las
dos
úl imas
o as
an as
nue as
de
es e
imp esionan
e
i
o
de
Gómez-Mo eno—
encon amos
el
a e
de
a
escu
u a
en
pie
d a,
l
o ecien e
po
oda
España,
desde
A agón
a
^
an es
T
1
«
«i'omín
econoce
Gómez
-
Mo eno,
que
apa eciese
en
Toulouse.
oegun
-
i
.
i
uuc
ai/ai
cu
luuicuos..
_
es a
escul u a
de
Sahagún
es
absolu amen e
espano
a,
os
cue pos
cuad ados
y
plegados
de
los
ángeles
p o ienen
i ec
amen
e e
monumen os
del
siglo
X.
Las
le as
de
las
insc ipciones
son
am
len
más
unciales
que
odas
las
que
conozco
del
sui
e
ancia
acia
i
nes
del
siglo
xi.
Los
le e os
de
las
insc ipciones
e
a
a
compa a
dos
con
los
de
España
pa ecen
más
e a da
anos.
un
caso
conc e o,
la
uncial
M
apa ece
en
insc ipciones
españolas
du an e
e!
úl imo
e cio
del
siglo
xi.
mien as
que
la
M
omana
se
usa
aun
,
.
.
i_
•
ancesas,
has a
de
un
exclusi amen e
en
muchas
insc ipciones
pe íodo
a anzado
del
siglo
xii.
La
M
uncial
se
^
L lles
de
San
Millán
de
la
Cogolla
de
hac.a
1070
Es a
o ma
de
M
uncial,
cuyo
' J°7d Godo.
de
A la'nza,
c imen e'^^ó Zs os
de
la
Ca ed al
de
Bu gos,
echado
aciuaiuicinc
cii
^
ñ<i
odas
las
le as
unciales,
en
1075.
Es a
o ma
de
M
de
echa
an e io .
La
^
encuen a
abundan emen e
en
manu
M
uncial
que
cie a
su
p ime
pliegue
se
e
capi eles
de
Cluny.
1087-1095.
que
e iden emenle
es án
copiados
de
un
manusc i o.
M.
Deschampa
es á
le,os
de
la
e.dad
al
dec
que
es a
o ma
no
apa ece
en
la
epig a ía
ancesa
has a
med
ados
del
siglo
xn.
Las
le as
unciales,
que
son
ca ác e
s
ea
o
xii,
•
^
*!« -í »nps
de
hacia
1070,
p oceden
de
y
empiezan
a
apa ece
en
msciipciones
o
^ ^
y
empiezan
a
apaicc...
c„
p obablemen e,
po
escul o es
manusc i os
y
se
in oduje on
p ime o,
p
„n íalp.^
F
h
/
se
in oüuj..ou
h--—-
unciales,
E.
H
que
copia on
manusc i os;
sin
emba go,
^
n .
que
copia on
manusc nos
su.
epig a ía
española.
O o
y
D.
pa ecen
siemp e
h'^be se
usado
e
^el
siglo
xu
cambio
que
se
da
en
as
msc ipcione
es
que
las
le as,
po
lo
En
Silos
las
le as
son
mucho
más
anchas
con
espec o
a
su
a'*"
•
,
„ .K^
s
ancnas
con
,
j
Ae>
1070
Pe o
en
la
umba
de
aún
muy
al as,
lo
que
es
ípico
del
•
aun
muy
ai as,
lo
qu^
,.3
p opo ciones
del
siglo
xu.
Sahagún
muchas
de
ellas
ienen
ya
'
,^3
manusc i os
P obablemen e
enemos
aquí
aun
la
in
Es a
in luencia
de
los
manusc i os
es
lo
que
exp
.
encon amos
pI
a eza
de
insc ipciones
ancesas
echadas,
po
q
esnañ
i
ipo
de
le as
conocido
como
ancés
an es
en
la
epig a ía
española
11

440
VARIA
que
en
la
ancesa
y
po
qué
los
encon amos
an es
en
las
insc ip-
cienes
de
escul u as
como
Moissac
que
en
o as
insc ipciones
como
las
de
S .
Gilíes.
Los
ángeles
de
cue po
cuad ado
de
la
umba
de
Al onso
Ansú ez,
an
ca ac e ís icamen e
españoles,
eapa ecen
en
el
Rosellón
en
los
escos
de
Sí.
Ma lín
de
Fenoullla d,
donde
indudablemen e
se
de i an
ambién
de
los
Bea os.
Pa ece
que
además
hay
muchos
indi
cios
de
que
el
a e
del
Rosellón
en
el
siglo
x
oma
su
o ien ación
de
bajo
los
Pi ineos.
En
es a
ocasión
a a
de
demos a
que
el
ímpano
de
Co dellá"
de
Con len
es
a agonés.
Los
capi eles
del
caus o
de
San
Miquel
de
Cuixá
son
de
un
ipo
ul api enaico
que
ambién
se
encuen a
en
el
claus o
de
Seo
de
U gell
y
las
ca ed ales
de
Jaca
y
Pisa.
Aun
el
«pa ió ico»
M.
Dcschamps
concede
que
los
al a es
del
Rosellón
ienen
una
ue e
In luencia
hispana.
El
pa en esco
es ilís ico
del
din el
de
Sí.
Denis
des
Foníaines
con
los
anlependium
de
es uco
del
su
de
Ca aluña
ha
sido
econo
cido
po
Ma ga e
Bu g.
No
pa ece
que
quede
an ependium
alguno
an
an iguo
como
las
escul u as
de
1020,
pe o
di ícilmen e
puede
duda se
de
que
no
exis iesen
en
es uco
o
me al
en
el
su
de
Ca aluña
que
pudiesen
inspi a
el
amoso
pó ico
del
Rosellón.
El
uso
de
a cos
de
he adu a
en
es e
monumen o
es
una
cla a
indicación
de
in luencia
hispánica.
Que
exis ía
una
co ien e
a ís ica
del
su
al
no e,
de
España
al
Rosellón,
según
pienso,
cla amen e
indicado
ambién
po
los
E angelios
ca alanes
que
se
conse an
en
la
biblio eca
de
Pe -
pi ián.
Pues
que
aho a
es á
en
Pe piñán,
no
es
dispa a ado
que
el
manusc i o
iniese
de
San
Miquel
de
Cuixá.
Es a
c eo
que
sea
la
azón
de
M.
Boine
a!
apun a
que
el
lib o
se
esc ibie a
en
el
su
de
F ancia.
Pueden,
sin
emba go,
habe
sido
impo ados,
y
la
Vi gen
del
olio
140
es
an
simila
a
la
Vi gen
de
un
manusc i o
de
Ripoll,
que
pienso
si
el
p opio
manusc i o
de
Pe piñán
no
se
esc ibi ía
am
bién
en
Ripoll.
Aunque
se
hicie a
en
época
con empo ánea
en
Cuixá,
el
es ilo
es
indudablemen e
ca alán.
Es e
lib o
es
no
solamen e
de
la
misma
escuela
que
los
lib os
de
Ba celona
po
mí
ci ados
y
que
Bee
c ee
de
mediados
del
xi,
sino
ambién
de
las
dos
Biblias
ca alanas,
igualmen e
del
xi,
una
de
las
cuales,
la
Biblia
de
Fa a,
se
esc ibió
segu amen e
en
Ripoll,
y
la
o a
p obablemen e
en
el
mismo
esc i o io
y
segu amen e
en
Ca aluña
española.
Al
mismo
g upo
pe enecen
unas
Mo alia
de
San
G ego io,
en
Vich,
y
el
Beda
de
San
Feliú,
de
Ge ona,
muy
elacionado
con
la
Biblia
de
Roda.
El
misal
de
To osa
VARIA
441
puede
se
un
poco
pos e io
y
de
la
misma
escuela.
Es e
g upo
de
manusc i os
iene
pu i os
de
con ac o
con
ob as
con empo áneas
de
Ingla e a
e
I alia,
como
ha
econocido
el
D .
Cook
y
con
manusc i os
de
Limoges
y
del
no e
de
F ancia,
como
el
Pa isinus
1654,
obse
ación
que
debo
a
M .
C.
S.
Ni e .
El
D .
Cook
acie a
ambién
al
a ibui
a
una
in luencia
ca olingia
la
au eola
en
o ma
de
8
y
o as
ca ac e ís icas.
Mas
a
pesa
de
odo
lo
dicho,
el
es ilo
a ís ico,
como
la
esc i u a,
conse a
iun o
con
elemen os
no eños
algo
incon undi
blemen e
español.
Así,
insis imos
en
ello,
el
manusc i o
de
Pe pi ián
nos
mues a
la
in luencia
hispánica
en
el
Rosellón.
Po
o a
pa e,
como
quie a
que
el
lib o
ha
he edado
el
Bea us,
sospecho
que
en
ello
hay
algo
ambién
de
cosas
de
A agón.
Al
menos
pa ece
ene
pun os
de
con ac o
con
la
minia u a
de
una
donación
de
Ped o
1
iluminada
en
San
Juan
de
la
Peña
en
1098,
jun o
con
una
inde inible
elación
de
sensibilidad
con
los
ma iles
del
A ca
de
San
Felice
en
San
Millán
de
la
Cogolla.
Puede
su gi
azonablemen e
la
duda
con
espec o
a
la
di ección
de
la
in luencia.
El
A ca
de
San
Felice
se
hizo
después
de
la
asla
ción
del
San o
en
1090,
¿son
las
minia u as
an e io es
o
pos e io es?
El
manusc i o
ha
sido
clasi icado
an o
po
M.
Boineí
como
po
el
D .
Cook,
po
ob a
del
siglo
xii,
y
más
bien
de
la
segunda
mi ad
que
de
la
p ime a.
M .
Boine
no a
que
la
iconog a ía
de
una
de
las
minia u as,
que
ep esen a
la
T inidad,
es
de
un
ipo
común
en
los
siglos
XIII
y
pos e io es.
No
cabe
duda
de
que
la
iconog a ía
es
guia
segu a
en
la
de e minación
de p oblemas
c onológicos,
como
pa ece
econoce
M .
Boine .
Si
lo
siguiésemos
a
ciegas,
hab íamos
de
si ua
en
el
pe íodo
gó ico
el
ono
deMaximiano
y
la
C uz
Ru hweII
po que
en
ambos
el
Bau is a
es á
ep esen ado
lle ando
un
escudo
con
un
co de o;
y
hubié amos
podido
p esumi
que
la
iconog a ía
del
ímpano
cen al
occiden al
de
Cha es
naciese
a lí.
a
no
se
po
la
coincidencia
de
que
el
mismo
mo i o
se
descub e
en
los
escos
Bawi .
medio
milenio
an es.
Pod ían
mul iplica se
los
e.emplos
simila es.
Po
an o,
a
lo
que
pienso,
no
pod a
posa se
demasiado
g an
peso
sob e
es e
a gumen o.
Debe
no a se
am
icn
que
a
apa
iencia
mode na
y
un
poco
inquie an e
de
las
minia u as
de
Pe piñán
se
debe
segu amen e
al
e oque,
cosa
que
no
c eo
que haya
sido
no ada
an es
de
aho a.
*
_
.
Po
o a
pa e,
las
analogías
más
es echas
con
es e
manusc i o
se
hallan
en
las
Biblias
ca alanas,
el
Beda
de
Ge ona,
el
Manusc i o
Rlpolleiíse
de
Ba celona,
odos
los
cuales
pa ecen
bien
clasi icados
442
VARIA
como
del
síg io
xi.
La
le a
se
ha
llamado
isigoda;
puede
más
co ec-
ameníe
desc ibi se
como
caíalana,
pe o
en
iodo
caso
es
del
es ilo
p imiíí o,
que
ué
suplan ado
en
los
siglos
xi
y
xii
po
la
que
los
españoles
llaman
ancesa.
Las
similííudes
de
esíilo
ení e
nues o
manusc i o
y
la
minia u a
de
Jaca,
de
una
donación
de
Ped o
I
en
1098,
dan
azones
pa a
c ee
que
los
dos
son
casi
con empo áneos.
El
balance
de
p obabilidades
pa ece,
pues,
deci
que
el
manusc i o
de
Pe piñán
es
de
los
p ime os
años
de!
siglo
xn.-
La
in luencia,
en
conclusión,
pa ece
habe
pa ido
de
Cas illa
y
A agón
hacia
ei
Es e,
y
quizá
no
de
los
ma iles
a
las
minia u as,
que
se ía
desacos um
b ado,
sino
de
alguna
uen e
común
pa a
ambos
en
Cas illa
o
León.
E!
ipo
de
dibujo
de
es a
escuela
de
iluminación
de
manusc i os
iene
segu amen e
an eceden es
en
España
(po
ejemplo
el
elica io
de
las
Biena en u anzas
de
San
Isido o
en
el
Museo
de
Mad id),
mejo
que
.en
el
Rosellón.
Aún
hay
o a
analogía
en e
la
escul u a
del
Rosellón
y
la
de
España
que
pa ece
p esen a
una
in luencia
de
la
segunda
sob e
el
p ime o.
En
Cuixá
hay
dos
jambas
esculpidas
que
ep esen an
San
Ped o
y
San
Pablo.
P oceden
de
la
pue a
del
Monas e io
y,
en
su
iempo,
es aban
ecub iendo
las
jambas
a
un
lado
y
o o
de
la
en ada.
En
o as
palab as,
son
jambas
esculpidas
del
ipo
más
a caico,
como
las
de
San iago
y
C emona.
¿Se ían,
quizás,
los
o iginales
que
San iago
copió?
Lo
c eo
bas an e
di ícil.
El
claus o
y
las
cons ucciones
monás icas
de
Cuixá
se
econs uye on
induda
blemen e
as
de
la
e o ma
de
1090;
pe o
la
o una
del
monas e io
es aba
en onces
en
cua o
menguan e;
no
es
p obable
que
las
pue as
ex e io es
se
cons uye an
an es
del
siglo
xii.
Po
o a
pa e,
la
pue a
de
las
Pla e ías
es
conocida.
Se
ha
leído
como
si
consignase
la
E a
ICXVI
o
el
ano
1078
e
in e p e ada
po
la
echa
en
que
se
comenzó
la
ca ed al.
Pe o
es a
lec u a
dló
luga
a
se las
objeciones
—la
ca ed al
no
se
comenzó
en
1078,
po que
un
documen o
de
1077
habla
de
la
nue a
cons ucción
como
ya
haciéndose.
Es a
e a
la
azón
de
que
Ca o
leyese
ÍCXÍI
o
1074.
La
lec u a
1074
iene
es o
a
su
a o :
coincide
con
una
de
las
cinco
echas
indicadas
a
es e
p opósi o
en
el
lib o
de
San iago
y
en
la
«His o ia
Compos elana».
Sin
emba go,
la
lec u a
co ec a
pa ece
se ,
como
dice
Gómez-Mo eno,
ICXLI
o
1105,
e
indica,
no
el
ano
en
que
se
comenzó
la
ca ed al,
sino
en
el
que
se
e minó
la
pue a
de
las
Pla e ías.
Que
se
comenzó
an es
lo
indica,
no
sólo
las
escul u as
análogas
del
pó ico
su
de
San
Isido o,
de
León,
que
Gómez-Mo eno
echa
en
el
siglo
xi,
sino
el
hecho
de
M
VARIA
443
copia se
en
escul u as
de
Co ullón,
echadas
en
1093-1099
po
insc ipciones.
A
más
de
es o
pa ece
muy
p obable
que
las
jambas
esculpidas
de
Cuixá
se
de i en
de
San iag o,
y
ello
es
azonable.
A
comienzos
del
siglo
XII
Cuixá
declinaba,
mien as
San iago
es aba
en
el
ápice
de
la
glo ia
como
una
de
las
más
icas
e
impo an es
iglesias
del
mundo.
En
su
o alidad
el
a e
pa ece
habe
l
uido
de
España
al
Rosellón
an
i me
y
ab umado amen e
como
l
uyó
de
España
a
Toulouse.
Cie o
que
el
Rosellón
puede
mos a
monuineníos
más
p imi i os
que
los
de
Toulouse,
o,
en
es e
aspec o,
que
la
p opia
España.
El
din el
esculpido
de
Sí.
Genis
des
Fon aines,
de
1020
y
los
de
S .
And é
de
SoiTcde
y
A les
su
Teche,
nos
dicen
que
allí
l
o eció
en
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xi.
¿Es a ía,
po
an o,
aquí
mejo
que
en
Toulouse
o
en
España
el
núcleo
gene ado
de
la
escul u a
ománica?
No
lo
c eo.
Como
ya
he
dicho,
no
solamen e
en
los
Pi ineos
se
esculpía
en
pied a
du an e
la
p ime a
mi ad
del
siglo
xi.
Puig
y
Cada alch
demos ó
que
la
a qui ec u a
ca alana
del
xi
pene a
en
F ancia
po
el
su
y
llega
an
lejos
como
al
alle
del
Sena.
A
io
la go
de
odo
el
xi
y
pa e
del
siglo
xii
la
g an
co ien e
del
a e
en
Eu opa
iba
de
su
a
no e.
No
pod emos
jamás
comp ende
el
ománico
del
no e
de
Eu opa
mien as
no
conozcamos
el
de
I alia
y
España.
Una
nue a
luz
sob e
es e
úl imo
a oja
el
b illan e
lib o
de
Gómez-Mo eno.
.
..
^
A.
Kinqsle
Po e
«Leonesquc,
Romanesque
and
Sou he n
F ance».
publicado
en
The
A Bulle in.
New
Yo k
Uni e sily.
Vol.
Vil!,
núm.
4.
junio
1926.
EL
ARTE
ROMÁNICO
ESPAÑOL
Un
a ículo,
unas
palab as,
un
ensayo
de
don
Manuel
Gómez-
Mo eno
bas an
pa a
si ua
de
nue o
los
emas
más
di e sos
de
a queología
y
a e
y
pa a
p ocu a
a
los
p oblemas
pun os
de
is a
ecundos
en
nue as
soluciones.
Qué
no
signi ica a
pa a
el
u u o
de
nues a
his o ia
del
A le
un
lib o
an
impo an e
y
eple o
en
su
concisión
ex ao dina ia
como
es e
que
aho a
apa ece
ha,o
el
i ulo
de
El
A e
ománico
español!
.
En
sus
páginas
densísimas
se
acumula
odo
el
inmenso
ma e ial
que
el
maes o
Gómez-Mo eno
ha
o ganizado
en
una
cons ucción
pe sonal
y
nue a
du an e
oda
su
ida
de
abaio
y
de
iajes.
Desde