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Leonés, románico y del Sur de Francia

Porter, Arthur Kingsley

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LEONÉS, ROMÁNICO Y DEL SUR DE FRANCIA La epuíación de D. M. Gómez-Mo eno ha p ecedido a sus ob as. De ein e anos acá su nomb e ha es ado en boca de odos, y hubo un iempo en que muchos que hablaban de él jamás habían leído una sola palab a de su pluma, ni pues o los ojos en su inaccesible pe sona. El o igen de es a ama e a la honda imp esión que hacía sob e los pocos que le conocían. Los umo es ace ca del abuloso ma e ial po él ecogido, de la p ecisión y b illan ez de su abajo, de sus inc eíbles descub imien os, llega on a los más emo os incones del mundo de la e udición. Pe o po la go iempo publicó poco. Sus a ículos iban a publica ciones no áciles de p ocu a ue a de España. Es os a ículos e an de ina calidad, y mos aban la al u a del homb e; pe o di ícilmen e con aban pa a su mis e iosa y c ecien e epu ación. Su nomb e en el mundo del es udio, llegó a se una sue e de mi o; los más ex años cuen os se cuchicheaban sob e es e desmesu ado conocimien o, sob e lo que enía en su colección de o og a ías, que nadie había is o, de lo que nadie había podido habla si u iese gus o pai'a ello. Los es udiosos que le consul a on sob e cualquie ma e ia o asun o ol ie on siemp e con sus bolsillos llenos de p eciosos da os de in o mación. Llegó a se una igu a de mago, i a cual la de ningún o o e udi o, en es a edad p osaica, que enía sob e sí algo ue emen e o ien al e impene able, sob ehumano, pa ecido a Klingso . Y lo de menos e a lo que había esc i o y lo que había is o, lo de más su in isible In luencia sob e la lengua a queológica de dos con inen es. En onces llega la publicación de las «Iglesias Mozá abes», que desde un p incipio u o su luga en e los clásicos de la a queología. El lib o e a algo más que una indicación con éxi o de la esis isi goda con a los a aques que se le habían hecho; e a la de ini i a y casi pe ec a p esen ación de uno de los aspec os más in e esan es de la his o ia del a e: pone en cla o desde el p ime momen o la impoi- ancia de los elemen os mo iscos en la a qui ec u a y pin u a españolas y en o as eu opeas; y e ela la belleza es é ica del a e mozá abe, 436 VARIA no hace mucho puesía en ení edicho. Sob e iodo, puso en la mesa a queológica documeníos que no puede uno igno a . La imp esión del lib o en el mundo de los esludiosos ué inmedlaíaineníe p o unda y pe du a á. Aho a apa ece un nue o lib o que, po ios que le conocen, quizá se á hasía más ap eciado qiie «Iglesias Mozá abes». Se ha publicado en la insospechable o ma de un ca álago de las ob as de a e en la p o incia de León. Po es e concep o es la coníinuación de una se ie de in eníanos de las p o incias españolas publicados bajo los auspi cios del Gobie no, y comenzados con desgi aciado éxi o. AI ab i el lib o asai a la duda de si se á una guía pa a el iaje o, o una lisia o mulada pa a egula la expo ación de aniigüedades. Solamenie al ce a el lib o puede uno da se cuen a exac a del ma e ial a queológico eunido bajo un ex e io p osaico. Con o me pasamos las hojas ecibimos choque sob e choque: uno as o o se publican monumen os de impo ancia excepcional, concisa, pe o ec a y adecuadamen e; el au o apenas deja e que posee el signi icado de lo que da a conoce ; expone los hechos y deja a los lec o es las deducciones. La signi icación p ecisa de es os hechos se á indudablemen e una de las p incipales ocupaciones po dilucida pa a la a queología medie al de la siguien e década. T aen u i cambio undamen al en la Filoso ía de la his o ia del a e en el siglo xi. Es aún demasiado p on o pa a calcula la o ien ación exac a que oma á el u u o, aunque pienso que la co ien e gene al es á ya bas an e cla a; pai a las compa aciones p ecisas hemos de agua da el olumen compañe o que el mismo au o iene ya en p epa ación sob e la p o incia de O iedo; y aun no se á bas an e: debemos conoce Cas illa y Galicia y Na a a V odas las o as p o incias de España como conocemos León. El país es á lleno de monumen os oda ía sin publica . Cuando emos lo que ha escapado a la obse ación en León nos imaginamos qué so p esas pueden espe a se. Sin emba go, cie as consecuencias de la mayo impo ancia pa a la his o ia del a e pueden segu amen e jíi e l se, aun po una p ime a y ái>ida lec u a del íiiie o ca álogo. Sob e alguna de és as, en el cami>o ománico —el lib o aljanza desde los iempos p ehis ó icos a los mode nos— quie o llama la a ención en es e a ículo. An e odo, pa ece cie o que exis ió en León, en el siglo xi, un cen o a ís ico de muciia mayo iinpo cincia de la que se ha supues o. Se sospecha, po an o, que León ue el oco a ís ico de España 1 i i VARIA 437 —pa a la a qui eclu a, escul u a y pin u a, lo que Cas illa pa a la li e a u a—. Y aun se sospecha que ué el oco a ís ico de mucho más que España. Pa ece aho a se cie o que los mejo es ma iles ománicos españoles se hicie on en León. El eso o de San Isido o enía sólo una colección sin i al —la C uz de Don Fe nando, la Caja de las Biena en u anzas, el Relica io de San Juan y o as ob as que han pe ecido—. Como se habían hecho bajo el pa ona o de la co le, hay azón pa a pensa que el alle es aba en la capi al. Las miihalu as del einado de Fe nando I p esen an la misma ex ao dina ia belleza. El Diu no, ac ualmen e en la Biblioleca de San iago, hecho en 1055, es una ob a maes a de impo ancia p imo dial y quizá el monuinenlo ománico español más p imi i o. La impo ancia de León en la cons ucción, no pa ece habe sido meno . Gómez-Mo eno ha desemb ollado la e uel a c onología íic dos iglesias emb ollan es de p ime a ila. Una es la Abadía de San Beni o, en Sahagún, la o a San Isido o, de León. Las pa es del siglo XI de la úl ima son el Pan eón (sal o los escos) y lo más anliguo de la na e, incluso el pó ico de la na e la e al y sus escul u as. Si se concede es o, y yo pienso que los a gumen os de Gómez-Mo eno ienden a ello, debemos da a León la hegemonía en a qui ec u a y escul u a como en las o as a es. Pa ece igualmen e que la pla e ía ué de g an alo . La g an ob a maes a es desde luego, el a ca In e io de San Isido o, que no se enseña y jamás ha sido o og a iada. La única ep oducc.on asequible es un dibujo publicado po Ca de e a. Gómez-Mo eno nos da una desc ipción, que es algo, y lo que es más, la segu idad de que es de la misma mano que hizo el A ca San a de O jedo^ Es a in o macon es muy sa is ac o ia; siendo segu a la echa del A ca de León en el siglo x , la echa p ime a del monumen o de O iedo ya indicada se con i ma po la ab umado a e idencia documen aL . En o a ocasión a é de pun ualiza la sjgn. icacion de los ma i les españoles del siglo x . No sólo es un hecho chocan e el que es e a e se p ac ica a con la mayo pe ección en España en época en que e a desconocido en F ancia, sino que es e iden e que en los ma iles españoles del siglo x se encuen an ya muchas de as ca ac- eils icas que se han conside ado como in enciones o iginales de los escnl o es de Toulouse en el siglo xn. Yo base m, a gumen ación sob e la impo ancia de los ma iles españoles del siglo en la C uz de Don Fe nando de 1063, ac ualmen e en el Museo de 438 VARIA Mci ii'id y an es en San Isido o de León y en el A ca de San Millán, en San Millán de la Cog-olla, de hacia 1070. Aho a bien, el eso o de San Isido o de León, uno de los de mas di ícil acceso de España, iene o o ma il echado de sup emo in e és. Es un elica io, hecho pa a gua da la amosa mandíbula de San Juan Bau is a, aunque aho a se use pa a o as eliquias. El o o y as pied as p eciosas se las lle a on los anceses du an e la in asión napoleónica; pe o han quedado los ma iles. A o lunadanien e Moi a es ió la caja aún in ac a y copió la insc ipción: «A enla Saiicloium niicaí haec siib hono ae duo um Baplis ac Sanc I Joannis, si e pelagii. Ceu Rex Fe nandus Reginaque saniia i e i iussi . Eia mi ena sep ena seu nonagena» (es o es, 1059 de C.). Es e nue o y au én ico monumen o de me liados del sig o León con i ma odo lo que deducíamos del A ca de San Mü ^ C uz de Fe nando y la Tapa del Lib o de Jaca. E o cla o que e la bajo de ma il en España se hacía ex ao dina iamen e bien dinan e e siglo XI, y Qne p esen a odas las ca ac e ís icas que se pensa a habían in en ado los escul o es de Toulouse cincuen a o nías ¿espués- Es innecesa io insis i sob e la inu a del abajo del le de San Isido o. Es quizá igualmen e supe luo indica que e de los após oles bajo a cos, ema an iejo como los sa có agos c is ianos, es el mismo que eapa ece en 11 celeb ado claus o de Moissac. ob a que p esen a nuichos inaici an o de In luencia española como de habe se copiado de ma il; pa ece po an o, e iden e que es as escul u as . ciclo qne se ab e con el elica io de San Isido o, inc uy Lós oies de Toulouse y e mina con los del claus o de O iedo. La publicación de la umba de Al onso (mue o en 1 * , del amoso Ped o Ansú ez, es o a de las so p esas qne lib o de Gómez-Mo eno iene pa a el mundo de la a queo ogia. Fsie monumen o apa eció hace es anos en el cemen e io A. Sabagún donde se había usado pa a ma ca una den e. Aunque publicado en un pe iódico de Mad id, iiínaimen e desconocido. La insc ipción, que en pa e exis e, y que en pane ^ nemos en la copia, no siemp e jus a, de Sando al, no deja duda de ,e es el sa có ago de Al onso Ansú ez, que en el siglo x ii 'n en el c uce o de la abadía. Como monumen o echado en de g'-an impo ancia. Nos dice que en la úl ima década del siglo xi, que el a e de la escul u a, has a donde podemos juzga apa e- .oeü el Laiiguedoc. se p ac icaba en Sahagún. Con el sa có ago ci2® VARIA de Doña Sancha, de Jaca, los capi eles de F óm^ía, los de San Isido o, de León y las escul u as de Co uilon (109a-l099) —las dos úl imas o as an as nue as de es e imp esionan e i o de Gómez-Mo eno— encon amos el a e de a escu u a en pie d a, l o ecien e po oda España, desde A agón a ^ an es T 1 « «i'omín econoce Gómez - Mo eno, que apa eciese en Toulouse. oegun - i . i uuc ai/ai cu luuicuos.. _ es a escul u a de Sahagún es absolu amen e espano a, os cue pos cuad ados y plegados de los ángeles p o ienen i ec amen e e monumen os del siglo X. Las le as de las insc ipciones son am len más unciales que odas las que conozco del sui e ancia acia i nes del siglo xi. Los le e os de las insc ipciones e a a compa a dos con los de España pa ecen más e a da anos. un caso conc e o, la uncial M apa ece en insc ipciones españolas du an e e! úl imo e cio del siglo xi. mien as que la M omana se usa aun , . . i_ • ancesas, has a de un exclusi amen e en muchas insc ipciones pe íodo a anzado del siglo xii. La M uncial se ^ L lles de San Millán de la Cogolla de hac.a 1070 Es a o ma de M uncial, cuyo ' J°7d Godo. de A la'nza, c imen e'^^ó Zs os de la Ca ed al de Bu gos, echado aciuaiuicinc cii ^ ñ<i odas las le as unciales, en 1075. Es a o ma de M de echa an e io . La ^ encuen a abundan emen e en manu M uncial que cie a su p ime pliegue se e capi eles de Cluny. 1087-1095. que e iden emenle es án copiados de un manusc i o. M. Deschampa es á le,os de la e.dad al dec que es a o ma no apa ece en la epig a ía ancesa has a med ados del siglo xn. Las le as unciales, que son ca ác e s ea o xii, • ^ *!« -í »nps de hacia 1070, p oceden de y empiezan a apa ece en msciipciones o ^ ^ y empiezan a apaicc... c„ p obablemen e, po escul o es manusc i os y se in oduje on p ime o, p „n íalp.^ F h / se in oüuj..ou h--—- unciales, E. H que copia on manusc i os; sin emba go, ^ n . que copia on manusc nos su. epig a ía española. O o y D. pa ecen siemp e h'^be se usado e ^el siglo xu cambio que se da en as msc ipcione es que las le as, po lo En Silos las le as son mucho más anchas con espec o a su a'*" • , „ .K^ s ancnas con , j Ae> 1070 Pe o en la umba de aún muy al as, lo que es ípico del • aun muy ai as, lo qu^ ,.3 p opo ciones del siglo xu. Sahagún muchas de ellas ienen ya ' ,^3 manusc i os P obablemen e enemos aquí aun la in Es a in luencia de los manusc i os es lo que exp . encon amos pI a eza de insc ipciones ancesas echadas, po q esnañ i ipo de le as conocido como ancés an es en la epig a ía española 11 440 VARIA que en la ancesa y po qué los encon amos an es en las insc ip- cienes de escul u as como Moissac que en o as insc ipciones como las de S . Gilíes. Los ángeles de cue po cuad ado de la umba de Al onso Ansú ez, an ca ac e ís icamen e españoles, eapa ecen en el Rosellón en los escos de Sí. Ma lín de Fenoullla d, donde indudablemen e se de i an ambién de los Bea os. Pa ece que además hay muchos indi cios de que el a e del Rosellón en el siglo x oma su o ien ación de bajo los Pi ineos. En es a ocasión a a de demos a que el ímpano de Co dellá" de Con len es a agonés. Los capi eles del caus o de San Miquel de Cuixá son de un ipo ul api enaico que ambién se encuen a en el claus o de Seo de U gell y las ca ed ales de Jaca y Pisa. Aun el «pa ió ico» M. Dcschamps concede que los al a es del Rosellón ienen una ue e In luencia hispana. El pa en esco es ilís ico del din el de Sí. Denis des Foníaines con los anlependium de es uco del su de Ca aluña ha sido econo cido po Ma ga e Bu g. No pa ece que quede an ependium alguno an an iguo como las escul u as de 1020, pe o di ícilmen e puede duda se de que no exis iesen en es uco o me al en el su de Ca aluña que pudiesen inspi a el amoso pó ico del Rosellón. El uso de a cos de he adu a en es e monumen o es una cla a indicación de in luencia hispánica. Que exis ía una co ien e a ís ica del su al no e, de España al Rosellón, según pienso, cla amen e indicado ambién po los E angelios ca alanes que se conse an en la biblio eca de Pe - pi ián. Pues que aho a es á en Pe piñán, no es dispa a ado que el manusc i o iniese de San Miquel de Cuixá. Es a c eo que sea la azón de M. Boine a! apun a que el lib o se esc ibie a en el su de F ancia. Pueden, sin emba go, habe sido impo ados, y la Vi gen del olio 140 es an simila a la Vi gen de un manusc i o de Ripoll, que pienso si el p opio manusc i o de Pe piñán no se esc ibi ía am bién en Ripoll. Aunque se hicie a en época con empo ánea en Cuixá, el es ilo es indudablemen e ca alán. Es e lib o es no solamen e de la misma escuela que los lib os de Ba celona po mí ci ados y que Bee c ee de mediados del xi, sino ambién de las dos Biblias ca alanas, igualmen e del xi, una de las cuales, la Biblia de Fa a, se esc ibió segu amen e en Ripoll, y la o a p obablemen e en el mismo esc i o io y segu amen e en Ca aluña española. Al mismo g upo pe enecen unas Mo alia de San G ego io, en Vich, y el Beda de San Feliú, de Ge ona, muy elacionado con la Biblia de Roda. El misal de To osa VARIA 441 puede se un poco pos e io y de la misma escuela. Es e g upo de manusc i os iene pu i os de con ac o con ob as con empo áneas de Ingla e a e I alia, como ha econocido el D . Cook y con manusc i os de Limoges y del no e de F ancia, como el Pa isinus 1654, obse ación que debo a M . C. S. Ni e . El D . Cook acie a ambién al a ibui a una in luencia ca olingia la au eola en o ma de 8 y o as ca ac e ís icas. Mas a pesa de odo lo dicho, el es ilo a ís ico, como la esc i u a, conse a iun o con elemen os no eños algo incon undi blemen e español. Así, insis imos en ello, el manusc i o de Pe pi ián nos mues a la in luencia hispánica en el Rosellón. Po o a pa e, como quie a que el lib o ha he edado el Bea us, sospecho que en ello hay algo ambién de cosas de A agón. Al menos pa ece ene pun os de con ac o con la minia u a de una donación de Ped o 1 iluminada en San Juan de la Peña en 1098, jun o con una inde inible elación de sensibilidad con los ma iles del A ca de San Felice en San Millán de la Cogolla. Puede su gi azonablemen e la duda con espec o a la di ección de la in luencia. El A ca de San Felice se hizo después de la asla ción del San o en 1090, ¿son las minia u as an e io es o pos e io es? El manusc i o ha sido clasi icado an o po M. Boineí como po el D . Cook, po ob a del siglo xii, y más bien de la segunda mi ad que de la p ime a. M . Boine no a que la iconog a ía de una de las minia u as, que ep esen a la T inidad, es de un ipo común en los siglos XIII y pos e io es. No cabe duda de que la iconog a ía es guia segu a en la de e minación de p oblemas c onológicos, como pa ece econoce M . Boine . Si lo siguiésemos a ciegas, hab íamos de si ua en el pe íodo gó ico el ono deMaximiano y la C uz Ru hweII po que en ambos el Bau is a es á ep esen ado lle ando un escudo con un co de o; y hubié amos podido p esumi que la iconog a ía del ímpano cen al occiden al de Cha es naciese a lí. a no se po la coincidencia de que el mismo mo i o se descub e en los escos Bawi . medio milenio an es. Pod ían mul iplica se los e.emplos simila es. Po an o, a lo que pienso, no pod a posa se demasiado g an peso sob e es e a gumen o. Debe no a se am icn que a apa iencia mode na y un poco inquie an e de las minia u as de Pe piñán se debe segu amen e al e oque, cosa que no c eo que haya sido no ada an es de aho a. * _ . Po o a pa e, las analogías más es echas con es e manusc i o se hallan en las Biblias ca alanas, el Beda de Ge ona, el Manusc i o Rlpolleiíse de Ba celona, odos los cuales pa ecen bien clasi icados 442 VARIA como del síg io xi. La le a se ha llamado isigoda; puede más co ec- ameníe desc ibi se como caíalana, pe o en iodo caso es del es ilo p imiíí o, que ué suplan ado en los siglos xi y xii po la que los españoles llaman ancesa. Las similííudes de esíilo ení e nues o manusc i o y la minia u a de Jaca, de una donación de Ped o I en 1098, dan azones pa a c ee que los dos son casi con empo áneos. El balance de p obabilidades pa ece, pues, deci que el manusc i o de Pe piñán es de los p ime os años de! siglo xn.- La in luencia, en conclusión, pa ece habe pa ido de Cas illa y A agón hacia ei Es e, y quizá no de los ma iles a las minia u as, que se ía desacos um b ado, sino de alguna uen e común pa a ambos en Cas illa o León. E! ipo de dibujo de es a escuela de iluminación de manusc i os iene segu amen e an eceden es en España (po ejemplo el elica io de las Biena en u anzas de San Isido o en el Museo de Mad id), mejo que .en el Rosellón. Aún hay o a analogía en e la escul u a del Rosellón y la de España que pa ece p esen a una in luencia de la segunda sob e el p ime o. En Cuixá hay dos jambas esculpidas que ep esen an San Ped o y San Pablo. P oceden de la pue a del Monas e io y, en su iempo, es aban ecub iendo las jambas a un lado y o o de la en ada. En o as palab as, son jambas esculpidas del ipo más a caico, como las de San iago y C emona. ¿Se ían, quizás, los o iginales que San iago copió? Lo c eo bas an e di ícil. El claus o y las cons ucciones monás icas de Cuixá se econs uye on induda blemen e as de la e o ma de 1090; pe o la o una del monas e io es aba en onces en cua o menguan e; no es p obable que las pue as ex e io es se cons uye an an es del siglo xii. Po o a pa e, la pue a de las Pla e ías es conocida. Se ha leído como si consignase la E a ICXVI o el ano 1078 e in e p e ada po la echa en que se comenzó la ca ed al. Pe o es a lec u a dló luga a se las objeciones —la ca ed al no se comenzó en 1078, po que un documen o de 1077 habla de la nue a cons ucción como ya haciéndose. Es a e a la azón de que Ca o leyese ÍCXÍI o 1074. La lec u a 1074 iene es o a su a o : coincide con una de las cinco echas indicadas a es e p opósi o en el lib o de San iago y en la «His o ia Compos elana». Sin emba go, la lec u a co ec a pa ece se , como dice Gómez-Mo eno, ICXLI o 1105, e indica, no el ano en que se comenzó la ca ed al, sino en el que se e minó la pue a de las Pla e ías. Que se comenzó an es lo indica, no sólo las escul u as análogas del pó ico su de San Isido o, de León, que Gómez-Mo eno echa en el siglo xi, sino el hecho de M VARIA 443 copia se en escul u as de Co ullón, echadas en 1093-1099 po insc ipciones. A más de es o pa ece muy p obable que las jambas esculpidas de Cuixá se de i en de San iag o, y ello es azonable. A comienzos del siglo XII Cuixá declinaba, mien as San iago es aba en el ápice de la glo ia como una de las más icas e impo an es iglesias del mundo. En su o alidad el a e pa ece habe l uido de España al Rosellón an i me y ab umado amen e como l uyó de España a Toulouse. Cie o que el Rosellón puede mos a monuineníos más p imi i os que los de Toulouse, o, en es e aspec o, que la p opia España. El din el esculpido de Sí. Genis des Fon aines, de 1020 y los de S . And é de SoiTcde y A les su Teche, nos dicen que allí l o eció en la p ime a mi ad del siglo xi. ¿Es a ía, po an o, aquí mejo que en Toulouse o en España el núcleo gene ado de la escul u a ománica? No lo c eo. Como ya he dicho, no solamen e en los Pi ineos se esculpía en pied a du an e la p ime a mi ad del siglo xi. Puig y Cada alch demos ó que la a qui ec u a ca alana del xi pene a en F ancia po el su y llega an lejos como al alle del Sena. A io la go de odo el xi y pa e del siglo xii la g an co ien e del a e en Eu opa iba de su a no e. No pod emos jamás comp ende el ománico del no e de Eu opa mien as no conozcamos el de I alia y España. Una nue a luz sob e es e úl imo a oja el b illan e lib o de Gómez-Mo eno. . .. ^ A. Kinqsle Po e «Leonesquc, Romanesque and Sou he n F ance». publicado en The A Bulle in. New Yo k Uni e sily. Vol. Vil!, núm. 4. junio 1926. EL ARTE ROMÁNICO ESPAÑOL Un a ículo, unas palab as, un ensayo de don Manuel Gómez- Mo eno bas an pa a si ua de nue o los emas más di e sos de a queología y a e y pa a p ocu a a los p oblemas pun os de is a ecundos en nue as soluciones. Qué no signi ica a pa a el u u o de nues a his o ia del A le un lib o an impo an e y eple o en su concisión ex ao dina ia como es e que aho a apa ece ha,o el i ulo de El A e ománico español! . En sus páginas densísimas se acumula odo el inmenso ma e ial que el maes o Gómez-Mo eno ha o ganizado en una cons ucción pe sonal y nue a du an e oda su ida de abaio y de iajes. Desde