UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
FACULTAD DE DERECHO
DEPARTAMENTO DE DERECHO COMÚN
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA EN EL DERECHO
COMÚN.
ESPECIAL ATENCIÓN A SU APLICACIÓN EN LA
SUCESIÓN TESTAMENTARIA
T abajo de in es igación inédi o ealizado po la
Licenciada Ma a Mad iñán Vázquez, bajo la
di ección de la Ca ed á ica de De echo ci il P o . D a.
Mª. Paz Ga cía Rubio y el P o eso Ti ula P o . D .
Ja ie Le e Achi ica, pa a la ob ención del g ado de
Doc o a en De echo
Fdo.: Ma a Mad iñán Vázquez Vº Bº de los Di ec o es de la Tesis Doc o al
ÍNDICE
ÍNDICE………………………………………………………2
ABREVIATURAS……………………………………….......8
INTRODUCCIÓN…………………………………………...11
PARTE PRIMERA.
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN EN LA HISTORIA
CAPÍTULO PRIMERO
ORÍGENES DEL DERECHO DE REPRESENTACIÓN
I. PUEBLOS ANTIGUOS……………………………….......16
II. DERECHOROMANO…………………………………....17
1. El ius ci ile………………………………………………....17
2. De echo p e o io……………………………………………20
3. De echo impe ial…………………………………………....24
4. De echo jus inianeo………………………………………...26
III. DERECHO GERMÁNICO……………………………..31
1. Época an igua……………………………………………….32
2. Pe íodo F anco……………………………………………...35
3. Edad Media…………………………………………………35
4. Época Mode na……………………………………………..38
CAPÍTULO SEGUNDO
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA EN EL DERECHO HISTÓRICO
ESPAÑOL. DEL FUERO JUZGO AL CÓDIGO CIVIL
I. EL FUERO JUZGO……………………………………….41
II. EL FUERO VIEJO DE CASTILLA……………………..45
III. EL FUERO REAL (1252-12559)………………………..45
IV. LAS SIETE PARTIDAS (1256-1263)…………………...48
V. ÉPOCA MODERNA, DE LAS LEYES DE TORO A LA
NOVÍSIMA RECOPILACIÓN………………………52
VI. PERIODO CODIFICADOR. PRECEDENTES DEL
CÓDIGO CIVIL………………………………………...56
PARTE SEGUNDA
FENÓMENO SUCESORIO Y DERECHO DE REPRESENTACIÓN
CAPÍTULO PRIMERO
FASES DEL FENÓMENO SUCESORIO
I. DESIGNACIÓN Y FASE DE APERTURA……………64
II. LA VOCACIÓN Y LA DELACIÓN…………………...68
1. Dis inción en e ca ego ías concep uales…………………...68
2. P esupues os de la ocación………………………………..73
A) La pe sonalidad……………………………………..74
a) Coexis encia en e causan e y causahabien e…...75
b) Ins i ución de he ede o bajo condición
suspensi a……………………………………….77
c) Vocación a a o del nasci u us………………...95
d) Vocación del no concebido……………………..98
B) Incapacidad ela i a e indignidad……………….....107
III. LA ADQUISICIÓN DE LA HERENCIA: SISTEMAS
DE ADQUISICIÓN……………………………………115
IV. TRANSMISIÓN DEL IUS DELATIONIS…………...122
CAPÍTULO SEGUNDO
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN. INSTITUCIÓN TÍPICA DE LA
SUCESIÓN INTESTADA
I. CONECPTO DEL DERECHO DE
REPRESENTACIÓN………………………………….131
II. FUNDAMENTO……………………………………….137
III. NATURALEZA JURÍDICA: TERORÍAS
DOCTRINALES Y CRÍTICA………………………...141
1. La ep esen ación en sen ido écnico-ju ídico…………..141
2. Teo ías doc inales y c í ica……………………………..143
A) Teo ía de la icción legal…………………………...144
B) El de echo de ep esen ación como sub ogación
legal………………………………………………...147
C) Teo ía de la “sus i ución ex lege”………………….150
D) Teo ía de la con e sión………………………….....157
E) Teo ía de la ocación colec i a…………………….160
F) Teo ías de la ocación indi ec a: Teo ía de la ocación
en pa e pe ela ionen y de la delación
indi ec a…………………………………………….161
IV. PRESUPUESTOS DEL DERECHO DE
REPRESENTACIÓN………………………………….164
1. P esupues os obje i os…………………………………..164
A) P emue e del ep esen ado, como iencia y ausencia
decla ada………………………………………..….170
a) La p emue e…………………………………...170
b) La como iencia del de cuius y del
ep esen ado…………………………………....171
c) La ep esen ación suceso ia en el supues o de
ausencia decla ada …………………………….175
B) El a ículo 929 del Código ci il: deshe edación e
incapacidad………………………………………...178
2. P esupues os subje i os. El pa en esco…………………191
V. EFECTOS DE LA REPRESENTACIÓN
SUCESORIA…………………………………………...199
1. Conside aciones gene ales………………………………199
2. Sus i ución ju ídica del ep esen ado po el
ep esen an e…………………………………………….204
3. Di isión de la he encia po es i pes……………………..209
A) Llamamien o a a ios he ede os del mismo
g ado..........................................................................210
B) Es i pe única………………………………………213
PARTE TERCERA
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN EN LA SUCESIÓN TESTADA
I. INTRODUCCIÓN……………………………………..217
CAPÍTULO PRIMERO
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN ANTES DE LA REFORMA DE LA
LEY DE 13 DE MAYO DE 1981
I. POSICIÓN DOCTRINAL…………………………….226
II. PANORAMA LEGISLATIVO……………………......242
III. CONCLUSIÓN………………………………………...263
CAPÍTULO SEGUNDO
LA REPRESENTACIÓN EN LA SUCESIÓN TESTADA TRAS LA REFORMA
DE LA LEY DE 13 DE MAYO DE 1981
I. EL ARTÍCULO 814.3 DEL CÓDIGO CIVIL…….....265
1. In oducción……………………………………………265
2. El p ecep o an es de la e o ma de la Ley 11/1981 de 13 de
mayo…………………………………………………….266
3. El a ículo 814 as la e o ma de la Ley 11/1981 de 13 de
mayo…………………………………………………….272
A) Supues os de hecho del a ículo 814.3º………........283
B) Alcance subje i o del a ículo 814.3º…………........289
C) Alcance obje i o del a ículo 814.3………………...293
II. INCIDENCIA DE LA VOLUNTAD DEL TESTADOR
EN EL JUEGO DEL ARTÍCULO 814: SUSTITUCIÓN
TESTAMENTARIA Y DERECHO DE ACRECE…..313
1. De echo de ep esen ación y
sus i ución……………………………………………….314
A) De echo de ep esen ación y sus i ución
ulga ……………………………………………….316
B) De echo de ep esen ación y sus i ución
ideicomisa ia……………………………………....320
C) Sus i uciones pupila y
ejempla …………………………………………….321
2. De echo de ep esen ación y de echo de
ac ece ……….…………………………………………..323
CAPÍTULO TERCERO
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN EN LA RESERVA DEL ARTÍCULO
811 DEL CÓDIGO CIVIL
I. LA RESERVA LINEAL DEL ARTÍCULO 811
C.C………………………………………………………323
A) Na u aleza ju ídica……………………………………..325
B) Eng anaje de la ese a lineal en el Código
ci il…………………………………………………329
II. APLICACIÓN DEL DERECHO DE
REPRESENTACIÓN A LA RESERVA DEL
ARTÍCULO 811 DEL CÓDIGO CIVIL…………..…330
CONCLUSIONES………………………………………….341
BIBLIOGRAFÍA…………………………………………...357
ABREVIATURAS
A.A.M.N …………………………….Anales de la Academia Ma i ense del No a iado
A.C.………………………………….......................................................Ac ualidad Ci il
A.D.C.……………………………….........................................Anua io de De echo ci il
A.D.G.R.N……….Anua io de la Di ección Gene al de Regis os y del
No a iado
a . A s.………………………………………………………………a ículo y a ículos
B.O.E.………………………………………………………….Bole ín O icial del Es ado
Cc…………………………………………………………………………...Código ci il
CCJ.C.……………………………………....Cuade nos Ci i as de Ju isp udencia Ci il
ci .…………………………………………………………………………………. ci ado
C.J.C………………………….Ju isp udencia ci il. Colección publicada po la R.G.L.J.
C .……………………………………………………………………………con ón ese
Comen a ios EDERSA………………………………….Comen a ios al Código ci il y
Compilaciones o ales di igidos po M. Albaladejo Ga cía
Comen a ios Minis e io…………………..Comen a ios del Código ci il Minis e io de
Jus icia
Coo d. ………………………………………………………………………...coo dinado
ed.………………………………………………………………………………….edición
E.J.E……………………………………………………...Enciclopedia Ju ídica Española
lib.……………………………………………………………………………………lib o
No . Rec.………………………………………………………...No ísima Recopilación
núm. núms…………………………………………………………….núme o y núme os
op. ci . …………………………………………………………………………ob a ci ada
pág. págs.………………………………………………………………..página y páginas
RDCA……………………………………………….Re is a de De echo Ci il A agonés
RCDI…………………………………………...Re is a C í ica de De echo Inmobilia io
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
16
CAPÍTULO PRIMERO
ORÍGENES DEL DERECHO DE REPRESENTACIÓN
I. PUEBLOS ANTIGUOS
A pesa de que el de echo de ep esen ación en ma e ia suceso ia adquie e su
e dade a con igu ación ju ídica en Roma, ya se puede habla de su exis encia en
cie os pueblos an iguos1.
En Egip o, u o de la idea absolu a de cop opiedad amilia , que igió
p obablemen e has a los iempos de Da ío I, impe aba la igualdad pe ec a en e odas
las pe sonas llamadas a la sucesión. De es e modo, dado que exis ía el de echo de
ep esen ación, los hijos y descendien es he edaban po es i pes pa es o almen e
iguales2.
D´AGUANNO3, hace e e encia al sis ema suceso io de o os pueblos de
O ien e en los que se islumb a la posible exis encia del de echo de ep esen ación. Así
po ejemplo, des aca la India, pueblo muy semejan e al egipcio en lo que a la ma e ia de
sucesiones se e ie e. En és e, en donde la he encia se di idía po pa es iguales en e
los miemb os de la amilia, el epa o enía luga en e los hijos legí imos y sus
descendien es. Además, apa ece aquí un modo cu ioso de ep esen ación p oducida
cuando un hijo meno , au o izado, engend aba un hijo con la muje del he mano mayo
di un o, en cuyo caso, la di isión debía hace se en e es e hijo, que ep esen a a su
pad e, y su pad e na u al que e a al mismo iempo hijo suyo. El ep esen an e, hijo de la
iuda y del he mano meno , no podía sus i ui al he ede o p incipal, que e a el he mano
1 Consecuen emen e, al habla de la e olución his ó ica de dicha ins i ución, p opia del De echo de
Sucesiones, exis e una endencia a oma como pun o de pa ida, en lo ela i o a sus o ígenes, al pueblo
omano, en donde se c ea la, has a nues os días discu ida, exp esión “ius ep aesen a ionis”.
2 Así lo expone J. D´AGUANNO, La génesis y la e olución del De echo Ci il según los esul ados de las
ciencias an opológicas e his ó ico-sociales, ad. po Ped o Do ado Mon e o, Mad id, La española
Mode na, s. ., págs. 480 y ss.
3 J. D´AGUANNO, op. ci ., págs. 482 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
17
mayo p emue o, en el de echo que es e enía a deduci una po ción de la he encia
además de la pa e sencilla que le ocaba, en la cual sí le sus i uía al ep esen a lo.
II. DERECHO ROMANO
1. El ius ci ile
En Roma, el enómeno suceso io se encuen a en es echa elación con la
o ganización amilia , consecuen emen e i án p oduciéndose cie as modi icaciones en
las sucesiones pa alelas a los cambios su idos en la concepción del núcleo amilia .
Es a p ime a e apa del De echo Suceso io se ca ac e iza po su du eza y o malismo.
En es e pe iodo ige en Roma la idea de la amilia agna icia, o lo que es lo
mismo la amilia ci il, undada en la po es ad del pa e amilias, la cual comp ende,
empezando po los he manos, a odos aquellos que, de no habe mue o su an eceso
común, es a ían bajo una misma pa ia po es ad; en con a de la cogna icia o na u al,
basada en los ínculos de sang e que end án a egi en épocas pos e io es. Ello se debe
al sen ido que en es a época se da a la amilia, concebida como un g upo de pe sonas
some idas, odas ellas, a la po es ad del mismo pa e amilias independien emen e del
ínculo sanguíneo que los una lo cual a a in lui no o iamen e en ma e ia suceso ia4.
Po lo que espec a al De echo de Sucesiones, lo que se p e endía, en es a
p ime a e apa, e a la con inuidad de la amilia agna icia. Así pues, el he es más que
sucede en el aspaso de los bienes dejados po el di un o, lo que hacía e a con inua la
po es ad amilia . De es e modo, a la mue e del pa e amilias su posición e a ocupada
4 En es e sen ido, señala F. SCHULZ, (De echo omano clásico, ad. po J. San a C uz Teijei o,
Ba celona, 1960, pág. 210), que los he edes sui e an aquellos que se “halla ían in po es a e o in manu del
de cuius si és e i iese oda ía”. No se exige, po lo an o el pa en esco de sang e, así, la uxo in manu y
el ilius adop i us pe enecen a los sui y no son consanguíneos; con a iamen e a ello, un hijo emancipado
del de cuius es consanguíneo de és e, y no co esponde a la clase de los suus. En la misma línea des acan
J. ARIAS RAMOS y J. ARIAS BONET (De echo omano, ol. II, 17ª ed., Mad id, 1984, pág. 829) “Lo
que de e mina la condición de he es suus no es el ínculo biológico o de sang e sino la po es as. Un
ex año adop ado es he es suus, un hijo p oc eado po el decuius, pe o emancipado, o una hija que ha
con aído ma imonio cum manu no lo son”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
18
po sus hijos y su uxo in manu de al sue e que así se asegu aba “la con inuidad de la
amilia, la p osecución del cul o a los dioses domés icos, y ambién la subsis encia
uni a ia de la emp esa ag ícola de la casa (...)”. 5
En lo que espec a al o den de sucede ,6 cuando el pa e mo ía in es ado, en
p ime luga e an llamados a la he encia los he edes sui. Den o de es e g upo se
en endían comp endidos aquellos descendien es del causan e que es u iesen bajo su
po es ad di ec a, ya sea po adopción, po nacimien o o po con en io in manum. En su
de ec o, se ían llamados a la he encia los agnados más p óximos, es deci , odos
aquellos que se encon aban some idos a la po es ad del mismo pa e amilias o bien
que lo es a ían si és e no hubie a al ado, ya sea po mue e, ya po cau i idad; y en su
ausencia los gen iles, es deci , aquellos que o maban pa e de la gens a la que
pe enecía el di un o.
En e los he edes sui, quienes sucedían al causan e di ec amen e, sin necesidad
de acep a la he encia y sin posibilidad de p ocede a su enuncia debido al p incipio
semel he es, sempe he es, la sucesión enía luga po cabezas, es deci , és a e a
epa ida po igual y sin dis inción de sexos, pe o en el supues o de que alguno de ellos,
hubie a p emue o, o hubie a salido de la amilia po emancipación7, sus descendien es
5 C . M. KASER (De echo omano P i ado, 5ª ed., ad. po J. San a C uz Teijei o, Mad id, 1968, pág.
299). En la misma línea, P. JÖRS / W. KUNKEL (De echo P i ado Romano, ad. a la segunda edición
alemana po L. P ie o Cas o, Ba celona, 1937, págs. 436, 437). dejan pa en e la idea de sucesión de la
po es ad amilia en ases como las que siguen, “La sucesión de los sui he edes esul a así no o a cosa
que la ans o mación del de echo que en la comunidad amilia pe enecía a cada uno de los
descendien es más p óximos, la en e du an e la ida del pad e de amilia, en pode domés ico pleno
sob e sus p opias muje es y descendien es y sob e su cuo a del pa imonio amilia (...). Ras os de es a
sucesión an igua de la po es ad domés ica se conse an has a los iempos his ó icos en el de echo
he edi a io de los sui he edes. Pe o no anscu e mucho iempo sin que el concep o de la sucesión se
eduzca a más es echos lími es. En luga de la idea de la di isión de la amilia y de la sucesión de la
po es ad domés ica, la he encia se concibe en iempos más mode nos como un aspaso a los he ede os
de los bienes dejados po el di un o. (...) La ans o mación de la an igua sucesión de la po es ad amilia
en sucesión me amen e pa imonial se e ec úa (...)”.
6 XII TABLAS, V, 4- “Si in es a o mo i u , qui suus he es nec esci , adgna us p oximus amiliam
habe o”, 5- “Si adgna us nec esci , gen iles amiliam haben o”. Dicho o den de sucede queda la en e a
su ez en GAYO, 3. 1-17.
7 Los emancipados no o maban pa e de la ca ego ía de he ede os de p opio de echo con lo cual ca ecían
de de echo alguno en la he encia de su ascendien e. (C ., GAYO, 3. 19. S a im enim emancipa i libe i
nullum ius in he edi a em pa en is ex ea lege haben , cum desie in sui he edes esse.).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
19
más di ec os pasa ían a ocupa su luga alcanzando és os la ca ego ía de “sui iu is”8.
Así pues, en es os supues os, la sucesión end ía luga po es i pes y no in capi a9.
El de echo de ep esen ación exis ía pues en es a época10, si bien, no e a
conocido como al, ya que el hecho de ocupa en la sucesión el luga de un descendien e
se denominaba la successio in locum11; a a és de és a, la sucesión enía luga , al y
como se mencionó en el pá a o an e io , in es i pes y no in capi a12.
Los he edes sui no podían se silenciados, o lo que es lo mismo p e e idos, en el
es amen o. El es ado enía la obligación de menciona los, ya sea pa a deshe eda los,
eniendo en cuen a que la deshe edación de los hijos some idos a la po es ad del pa e al
iempo de edac a el es amen o debía de hace se nomina i amen e mien as que los
8 Es o sólo ocu ía con espec o a los descendien es po línea masculina, pues a los de la línea emenina
no les e a de aplicación po cuan o, a pesa de que las muje es ambién se hacían “sui iu is”, és as no
alcanzaban jamás la ca ego ía de “Pa e ”.
9 En es e sen ido, se puede lee en GAYO, 3. 7-8. 7. Igi u cum ilius iliaue e ex al e o ilio nepo es
nep esue ex an , pa i e ad he edi a em uocan u ; nec qui g adu p opio es , ul e io em excludi ; aequum
enim uideba u nepo es nep esue in pa is sui locum po ionemque succede e. Pa i a ione e si nepos
nep isue si ex ilio e ex nepo e p onepos p onep isue, simul omnes uocan u ad he edi a em. 8. E quia
placeba nepo es nep euse, i em p onepo es p onep esue in pa en is sui lucum succede e, conueniens esse
uisum es non in capi a, sed in s i pes he edi a em diuidi, i a u ilius pa em dimidiam he edi a is e a e
ex al e o ilio duo plu esue nepo es al e am dimidiam; i em si ex duobus iliis nepo es ex en e ex al e o
ilio unus o e uel duo, ex al e o es au qua uo , ad unum au ad duos dimidia pa s pe inea e ad e s
au qua uo al e a dimidia. (7. Así pues, cuando quedan un hijo o una hija y los nie os y nie as de o o
hijo, son llamados jun amen e a la he encia, y el que es á más p óximo en g ado no excluye al más
emo o, pues pa ece equi a i o que los nie os y las nie as sucedan en el luga y en la po ción de su pad e.
Po idén ica azón, si hay un nie o o una nie a hijos de un jijo a ón, o un bisnie o o una bisnie a hijos de
un nie o a ón, odos son llamados a la he encia simul áneamen e. 8. Y pues o que se es imó jus o que los
nie os y las nie as, así como los bisnie os y las bisnie as sucedie an en el luga de su pad e, pa eción
con enien e que la he encia ue a di idida no po cabezas, sino po es i pes, de al mane a que el hijo
ob enga la mi ad de la he encia y los dos o más nie os hijos de o o hijo la o a mi ad; asimismo, si hay
nie os hijos de los dos hijos, pe o de un hijo sólo uno o quizá dos, y del o o es o cua o, media pa e
pe enece al uno o a los dos y la o a mi ad a los es o a los cua o.).
10 Es e de echo de ep esen ación enía luga en e el g upo de los sui, pe o no en e los agnados. Po lo
que espec a a és os, el agnado de g ado más p óximo excluye al más emo o, y si hubie a a ios del
mismo g ado, sucede án pe capi a y no pe es i pes. (F. SCHULZ, op. ci ., pág. 211.).
11 La denominación de “de echo de ep esen ación end á luga , po la in luencia de las “Cou umes”
ancesas a pa i de la Baja Edad Media ( A. D´ORS, De echo P i ado Romano, 9ª ed., Pamplona, 1997,
pág. 322 n. 3).
12 La sucesión in es i pes supone un e ec o lógico de la aplicación del de echo de ep esen ación con la
cual se p e ende e i a que aquellos suje os que he edan po ep esen ación, no eciban más de lo que
ecibi ía su ascendien e, denominado ep esen ado, si i ie a.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
20
demás sui podían se deshe edados sin necesidad de se designados nomina i amen e
(in e ce e os), ya pa a ins i ui los en cuo a mayo o meno . Consecuen emen e, la
p e e ición p oducía la nulidad del es amen o, dando luga a su inexis encia desde el
p ime momen o pa a el supues o de que el p e e ido hubie a sido un hijo a ón, lo cual
lle a ía a la ape u a de la sucesión abin es a o. En el supues o de que el he ede o
p e e ido hubie a sido una hija, un nie o o una nie a, el es amen o debe ía se
ec i icado a in de da en ada en el mismo al omi ido en la cuo a abin es a o, pa a el
supues o que concu ie a con o os sui, o bien en la mi ad de la he encia en e a
he ede os ex años.
2. De echo p e o io
El cambio que el De echo suceso io su i á en es a nue a e apa no es más que el
u o de la pé dida de la po es as, en la que se basaba la amilia omana du an e el ius
ci ile, así como de la impo ancia que, en e a la agnación, comienza a posee el
ínculo de sang e. Consecuen emen e, po azones de equidad y jus icia, el P e o ,
sepa ándose del de echo ci il, en a as de enmenda las injus icias de la ley, a a lle a a
cabo cie as modi icaciones in oduciendo un nue o sis ema suceso io más adecuado a
las ci cuns ancias. En es e sen ido, apa ece un nue o llamamien o denominado bono um
possessio13.
Además, eniendo en cuen a que la emancipación no disminuye el ca iño del
pad e hacia su hijo emancipado, esul a insóli o que po es e hecho deba su i un
de imen o en la he encia. Así, se econoce al hijo emancipado el de echo a ecibi la
he encia de su pad e, a a és de la bono um possessio unde libe i.
13 En el De echo P e o io, el P e o cuen a con ecu sos ju isdiccionales a a és de los cuales concede la
posesión de los bienes de una he encia a de e minadas pe sonas, la bono um possessio, la cual “ ino a
supe a las limi aciones o males del an iguo de echo, y a a o ece a los pa ien es de me a cognación”.
Gene almen e, el o ecimien o de los bienes que o man pa e de la he encia, se hace a los mismos
he ede os ci iles, pe o puede hace se a o as pe sonas a las que el ius ci ile no llamaba, en cuyo caso la
bono um possessio suele se p o isional, en an o en cuan o, da p e e encia al he ede o ci il que eclame
la he encia (“bono um possessio sine e”). Sin emba go, en cie as ocasiones el P e o llega a de ende al
bono um possesso con a el mismo he es ci il (“bono um possessio cum e”). (Vid. A. D´ORS, op. ci .,
pág. 316).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
21
El De echo P e o io, sin emba go, no supone un cambio adical, pues el de echo
ci il lejos de se abolido en su o alidad, con i i á con el ius hono a ium el cual en
cie as ocasiones modi ica á el ius ci ile, en o as supli á sus de iciencias, y en muchas
o as, la bono um possessio i á di igida a hace e ec i o el de echo ci il14.
El nue o llamamien o en la sucesión in es ada segui á, en el De echo P e o io, el
siguien e o den de p e e encia:
1º. “Unde libe i”, es e p ime g upo se co esponde con aquellos que el De echo
an e io conside aba como “he edes sui”. Se incluyen ambién, al y como se señalaba
sup a, a los hijos legí imos emancipados del di un o o bien que hubie an quedado lib es
del pode pa e no a a és de cualquie o a capi is deminu io. Se consigue pues, la
equipa ación en e ambos como u o de la búsqueda de igualdad sob e la base de la
equidad y jus icia que se p e ende en es a época. 15
Sin emba go, Po lo que espec a a los emancipados, si bien és os an a se
llamados a la he encia del pa e amilias en a as al p incipio de igualdad, el P e o
14 Todo ello da á luga , según mani es aciones de P. JÖRS / W. KUNKEL (op. ci ., pág. 440), a “un
sis ema suceso io comple amen e abiga ado, que de una pa e se inspi a en los p incipios an iguos de la
comunidad amilia y de la agnación, y de o o en el nue o del pa en esco cogna icio y en el ínculo
ma imonial. En esencia, se a a de una o denación que sa is izo en conside able medida las
necesidades que el de echo suceso io es ic amen e ci il dejaba desa endidas, pe o al cual al aba mucho
en cla idad o gánica.”.
15 C ., GAYO. 3, 26. Nam libe os omnes qui legi imo iu e es a e pa en is mo is empo e uissen , siue
soli sin siue e iam sui he edes, id es qui in po es a e pa is ue un , concu an . (En e ec o, el p e o
llama a la he encia a odos los que ca ecen de de echo con o me a la ley igual que si hubie an es ado bajo
la pa ia po es ad de su pad e en el momen o de la mue e, ya es u ie an solos, ya concu an con los
he ede os bajo la pa ia po es ad.).
Den o de los emancipados, llamados en es a e apa po el P e o , se encuen an no sólo los hijos
emancipados del di un o, sino que ambién se incluyen, su descendencia legí ima, en el supues o de que el
emancipado hubie a p emue o, la descendencia legí ima que hubie a nacido después de que la
emancipacion se p oduje a, los hijos dados en adopción y después emancipados po el adop an e, los hijos
enidos po el causan e an es de se emancipado él y que queda on bajo la po es ad del abuelo. Quedan
excluidos los hijos adop ados y luego emancipados po el causan e, y los hijos dados en adopción y luego
no emancipados (C . GAYO. 2, 136, 137).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
22
en endía que es a igualdad se ía injus a po cuan o los hijos que se habían quedado bajo
la po es ad domés ica, al con a io que los emancipados, no habían podido o ma su
p opio pa imonio y es po ello que se impond á a és os úl imos el debe de apo a el
alo ac i o de su pa imonio pa a el cómpu o del caudal he edi a io, en la medida que
és e enga a pe judica al es o de los libe i. Es lo que se denomina colla io emancipa i
y supone los o ígenes de lo que hoy en día en endemos po colación.
.
En de ensa de es e p ime g upo, el P e o les o ece du an e un año, pa a el
supues o de que un libe i hubie a sido p e e ido, la bono um possessio con a abulas.
La deshe edación debía se hecha nomina um espec o de los descendien es a ones,
cualquie a que uese su g ado, an sólo se admi ía la exhe eda io in e ce e os pa a las
muje es. Si la p e e ición es de un hijo que se haya bajo su po es ad, el es amen o se á
conside ado nulo po el p e o quien concede á a odos los he ede os llamados po él en
la clase unde libe i la bono um possessio in es a i, si es de una hija o unos nie os sui, o
bien de un emancipado, cae án las ins i uciones de he ede o po cuan o se án
conside adas nulas, pe o se espe a án las sus i uciones pupila es y las deshe edaciones
así como ambién, cie os legados que g a a ían p opo cionalmen e las cuo as de odos
los libe i que hayan ob enido la bono um possessio.
2º. “Unde legi imi”, e an llamados en de ec o de los an e io es y se
co esponden con los he ede os abin es a o de la e apa p eceden e, con lo cual, y
siguiendo el mismo o den que en el ius ci ile, el llamamien o se ía el siguien e, en
p ime luga los “he edes sui”, en segundo luga , los agnados y po úl imo los gen iles,
siendo p e e idos los unos a los o os po es e mismo o den.
3º. “Unde cogna i”, igu an den o de es a clase los pa ien es consanguíneosdel
causan e po línea masculina y emenina has a el sex o g ado de línea cola e al, y has a
el sép imo g ado, an sólo los hijos de bisnie os de los bisabuelos del causan e. Los más
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
23
p óximos en g ado excluían a los más emo os y si exis ían a ios pa ien es del mismo
g ado, la he encia se di idía po cabezas. 16
4º. “Unde i e uxo ”, en úl imo luga y en de ec o de odos los an e io es, el
P e o concedía la bono um possessio al cónyuge supé s i e siemp e y cuando el
ma imonio hubie a subsis ido a la mue e del causan e.
Los libe i, que o maban la p ime a clase, e an p e e idos a los demás, pe o
cuando és os no que ían adqui i la bono um possessio, los legi imi, que cons i uían la
segunda clase, podían pedi la he encia y después de és os, los cognados y el cónyuge
supe i ien e sucesi amen e; es o se denominaba successio o dinum, la cual no e a
econocida en el De echo ci il. Asimismo, den o de los cognados, e an p e e idos los
más p óximos al causan e en g ado a los más lejanos, pe o si los p ime os no adqui ían
la he encia, és a pasa ía a aquellos que se encon aban inmedia amen e después, lo cual
se denominaba successio g adum17.
Po lo que espec a al de echo de ep esen ación, eniendo en cuen a que las
eglas aplicables a la sucesión abin es a o de los “unde libe i” son las mismas que
egían pa a los sui, es e de echo se á de aplicación únicamen e pa a aquéllos. No
obs an e, en el supues o de los emancipados iene luga un con lic o, ya que el P e o
en endía jus o y adecuado, en caso de concu encia de emancipados e hijos de és os,
o o ga la bono um possessio a los ascendien es pues o que es aban i os.
Con a iamen e, el ius ci ile daba p e e encia a los segundos, que debe ían ep esen a a
sus ascendien es. Dicho con lic o se á sol en ado po la denominada “no a clausula
16 En consecuencia, se puede a i ma , al y como señalan J. ARIAS RAMOS y J. A. ARIAS BONET (op.
ci ., pág. 832), “El pa en esco de sang e pene a po el po illo de es e edic o en la sucesión mo is causa
abin es a o”.
17 C. MAYNZ (Cou s de D oi Romain, . III, 4ª edic., B uxelles, 1877, págs.217-219) en iende que es a
e minología, usada en e los in é p e es mode nos, “no es con o me al espí i u de la legislación omana,
po cuan o dichos é minos pa ecen indica que hay dos especies de sucesiones, cuando la idea de la
sucesión es una (…)”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
24
Iulia i de conjugendis cum emancipa o libe is eius”18. És a supone, en opinión de
Schulz, una excepción es ablecida po el Edic o al p incipio de ep esen ación, a a és
de la cual, se o o ga al emancipado, la mi ad de los bienes y a sus descendien es la o a
mi ad19.
3. De echo impe ial
En es e pe iodo, al igual que en el De echo P e o io, las e o mas lle adas a cabo
en la sucesión in es ada, no a ec a án en su o alidad al De echo an iguo. Se a a de un
pe iodo de con i encia en e lo an e io y cie as modi icaciones que, lle adas a cabo a
a és de Senadoconsul os y Cons i uciones, a ec a án a cues iones muy conc e as del
De echo suceso io.20
En el De echo impe ial, época en la que el ma imonio in manus comienza a
desapa ece , se conside a injus a la sucesión exis en e has a el momen o con espec o a
la mad e cuyo ma imonio había sido lle ado a cabo sin manus, ya que en es e supues o
la muje e a in oducida en el e ce g upo p e o io, es deci , en el unde cogna i. Pa a
palia es a si uación, conside ada como injus a, se c ean dos senadoconsul os, el sena us
18 Es a cláusula supone una de las e o ma lle adas a cabo po el P e o , quien conside ando jus o y
equi a i o que al hijo emancipado del di un o le sea o o gada la “bono um possessio”, c ea un con lic o
de p e e encias habida cuen a que el “ius ci ile” imponía en es os casos que los descendien es más
di ec os del mismo ocupasen su luga en la he encia del pa e . El P e o sol en a es e p oblema a a és
de es a cláusula, y en i ud de la misma, se o o ga la “bono um possessio” an o al emancipado como a
sus descendien es co espondiendo una mi ad al p ime o y la o a a los segundos.
19 F. SCHULZ (op. ci ., pág 217 y 218) en iende que, sin luga a dudas dicha cláusula de Juliano supone
una excepción al de echo de ep esen ación pa a lo cual expone el siguien e ejemplo, “Supongamos que X
ha emancipado a su hijo A y e enido bajo su po es as a sus nie os B y C. B y C son sui de X. A, B y C
son sus libe i. De acue do con el p incipio de ep esen ación (...). Pe o con o me a la nue a cláusula, los
es consiguen la bono um possessio, A po una mi ad y B y C po una cua a pa e cada uno (...)”.
20 Pa a J. ARIAS RAMOS y J. A. ARIAS BONET, “el De echo impe ial no ope ó una e o ma
sis emá ica de conjun o”, sino que se limi ó a hace cie as modi icaciones co igiendo si uaciones
conc e as lo cual lle ó a cabo con cie o con usionismo, po cuan o se ealiza on “dando ca ego ía de
he edes ci iles a pe sonas ligadas al di un o con pa en esco basado en la p oc eación, no en la po es as,
pe o, al mismo iempo, decla ando que ales pe sonas sólo se ían he ede os a al a de o as que no
enían de echo a la he edi as ci il, sino solamen e a la bono um possessio, con a eglo al edic o de
p e o . En emezcló así- con una incohe encia en la cons ucción sis emá ica e elado a del ango que
en la ealidad social había adqui ido el De echo suceso io p e o io- el ius ci ile, que egía la he edi as,
con el ius hono a ium, que egulaba la bono um possessio”. (C ., op. ci ., pág. 834).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
25
consul um Te ullianum, de la época de Ad iano, y el sena us consul um O i ianum que
da a del año 178, a a és de los cuales, la mad e he eda ía a los hijos y és os a su mad e
y po ello se les conside a ía den o de la ca ego ía de legi imi siéndoles o o gada la
bono um possessio unde legi imi21.
Po lo que espec a al p ime o, el sena us consul um Te ullianum, és e concedía
a la mad e no agnada, es o es, aquella que no se hallaba in manu del pad e del de cuius,
el de echo de sucede a sus hijos mue os sin descendencia en la clase de los agnados,
siemp e y cuando goza a és a del ius libe o um22, en ando en la he encia a pa es
iguales con las he manas y excluyendo a los demás agnados (de e ce o ul e io g ado)
si bien se daba p e e encia, sob e ella a los sui, a los libe i y ambién al pad e y a los
he manos del causan e.
Con a iamen e al an e io , el sena us consul um O i ianum, ob a de Ma co
Au elio y de Cómodo en el año 178 d. C., es ableció la sucesión de los hijos a la mad e
con p e e encia a odos los agnados, suponiendo, al igual que el an e io , el de echo a la
he encia ci il abin es a o a indi iduos que no o man pa e de la amilia ci il del
causan e, aden ándose de es e modo el p incipio de consanguinidad en la sucesión
en e a la p e e encia po la agna icia.
Es e de echo o o gado a los hijos con espec o a su mad e se ex endió, median e
una Cons i ución de Teodosio y A cadio, a a o de o os ascendien es po línea
emenina y o a Cons i ución del empe ado Anas asio ele ó a los he manos y he manas
emancipados del de cuius a la ca ego ía de he ede os ci iles, cuando has a el momen o
an sólo e an llamados a la he encia median e el edic o unde cogna i, concu iendo así
21 A a és de es os Senadoconsl os, se admi ió po p ime a ez acoge a la he encia ci il ab in es a o a
pe sonas que no pe enecían a la amilia ci il del de cuius, pues el nexo en e una mad e y sus hijos es
independien e del ma imonio (Vid. P. F. GIRARD, Manuel élémen ai e de D oi Romain, 6ª edic., Pa ís
1918, pág. 863).
22 P emio concedido a las muje es que habían enido es hijos o cua o pa a el supues o de que ue an
libe as median e el cual se les libe aba de la u ela de sus agnados y se les pe mi ía dispone po
es amen os. Es o o maba pa e de las e o mas polí icas y sociales del empe ado Augus o sob e la
legislación del ma imonio, a a és de la cual buscaba la egene ación de la población omana así como
la de ención del descenso de la población de Roma.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
32
amilia colec i o, que impe aba en los pueblos indoeu opeos, i á escindiéndose en
g upos más pequeños cuando los hijos, al casa se o maban o o hoga .27
1. Época an igua
En la época p imi i a del De echo ge mánico, la al a de la idea de p opiedad
indi idual conlle a a la imposibilidad de habla de la exis encia de un de echo suceso io
en sí, en endiendo po al una p e ensión indi idual sob e la he encia o sob e un
pa imonio ajeno.28
Así, el pa imonio pe enecía a la denominada comunidad amilia o comunidad
domés ica (Hausgemeinscha ). La idea de la casa se basaba en la po es ad del seño
denominada mun , quien la eje cía sob e odos los que se encon aban inculados a la
misma, es deci , muje , hijos, he manas sol e as o iudas y c iados. Sin emba go, es a
po es ad o mun eje cida po el seño de la casa, nada enía que e con los de echos
sob e las cosas, pues és e, an sólo enía la p opiedad sob e los c iados no lib es29. Po
lo an o, la muje y los hijos, incluso encon ándose bajo la manus del seño , e an
pe sonas lib es, miemb os de la Sippe30 en la que la casa se encon aba encuad ada,
27 C . L. GARCÍA VALDEAVELLANO, La Comunidad Pa imonial de la Familia en el De echo
Español Medie al, . III, núm. 1 Salamanca 1956, pág. 16.) mani ies a que es e e a po lo gene al el ipo
de amilia ge mánica.
28 Tan sólo o maban pa e del pa imonio sepa ado de un indi iduo sus obje os de uso pe sonal,
en endiendo po al, el a uendo de gue a (Hee gewä e) en el caso del ma ido, el cual incluía es idos,
a mas, caballo y pa a la muje los es idos y ado nos (Ge ade). Dichos obje os e an en e ados en la
umba con sus p opie a ios has a la época anca en la que, debido a la in luencia de la Iglesia,
desapa ece á es a cos umb e, de modo que el a uendo de gue a se á de e ido a los hijos o a los más
p óximos pa ien es de espada del ma ido y la Ge ade a los más p óximos pa ien es emeninos de la
muje , siemp e y cuando, el causan e no hubie a dispues o de ello con o me a De echo.(C . H.
PLANITZ, P incipios de De echo P i ado Ge mánico, ad. de la 3ª edic. alemana po C. Melón In an e,
Ba celona, 1957, pág.343).
29 La po es ad o mun del seño de la casa en el De echo ge mánico, supone un pode análogo a la
“manus” que eje cía el pa e amilias en el De echo omano.
30 La Sippe es aba o mada po odos aquellos homb es y muje es que habían sido engend ados po un
pad e oncal común en i ud del p incipio de agnación. Po lo que espec a al pad e, és a es aba o mada
po aquellos hijos nacidos de un ma imonio legí imo y acogidos po él, como pad e, en la casa; po lo
que espec a a la muje , en es e caso, ambién o maban pa e de la Sippe su descendencia ilegí ima.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
33
has a al pun o que podían encon a en ella la p o ección necesa ia an e los posibles
ac os a bi a ios del seño .
Po lo que espec a a la adminis ación del pa imonio, el pad e lo adminis aba
y ap o echaba, ya que le e a a ibuido su de echo de dis u e; si bien, eniendo en
cuen a que los bienes pe enecían, en égimen de p opiedad colec i a a la casa
(Gesamm ehand), el pad e sólo gozaba de una enencia i alicia (Gewe e), pues, al y
como se dispuso en líneas an e io es, e a desconocido el de echo de p opiedad
indi idual31.
Así pues, el pad e o seño sólo podía dispone del pa imonio con el
consen imien o y coope ación de los hijos, incluso pa a dispone del suyo p opio, se
encon aba en o pecido po los de echos de expec a i a de los más p óximos
he ede os.32
En consecuencia, a la mue e de un miemb o de la casa el pa imonio ac ecía al
es o de los comune os; lo mismo ocu ía si el allecido e a el seño de la casa,
asumiendo su hijo, en es e caso, la po es ad domés ica. El pa imonio enía que queda
en la comunidad domés ica, a no se que és a se hubie e ex inguido, en cuyo caso, el
Además, median e lo que se denominaba o o gamien o o a ibución de linaje (Geschlech slei e), ambién
podían llega a o ma pa e de la misma, pe sonas lib es que no e an pa ien es de sang e.
31 En es e sen ido, apun a L. GARCÍA VALDEAVELLANO, (op. ci ., págs. 20, 21). que la p opiedad
amilia de las comunidades domés icas de los ge manos ue lo que los ge manis as denominan una
p opiedad mancomunada o en “mancomún”, de modo que odos aquellos que pa icipaban de la
comunidad domés ica enían un de echo eal conjun o sob e el pa imonio amilia , el cual pe sis ía
cuando el pad e mo ía y cuyo undamen o se basa en dos p incipios esenciales, a sabe , el p incipio de
que ninguno de los i ula es de dicho de echo podía dispone o al o pa cialmen e del pa imonio común,
ya sea po un ac o in e i os, ya mo is causa, pues o que e a necesa io que odos ac uasen eunidos y
con “mano común”. El segundo p incipio e a el de que el caudal elic o co espondien e a uno de los
comune os ac ecía a la mue e de és e, al es o de los comune os.
32 En i ud de los de echos de expec a i a de los he ede os, el pa imonio domés ico quedaba inculado
has a al ex emo que an sólo e a posible dispone del mismo con el asen imien o de dichos he ede os.
Sin emba go, es os de echos de expec a i a, que o o gaban segu idad a la p e ensión suceso ia
desapa ece án du an e la P óxima Edad Media po lo que, en a as a o o ga una ga an ía a los he ede os,
se acep ó el De echo He edi a io Fo zoso de Roma, si bien sólo ue acep ado desde el pun o de is a
ma e ial. po lo an o no exis ió en el De echo ge mánico una obligación de nomb a exp esamen e en el
es amen o a los he ede os, sino que, se o o gó a los he ede os una cuo a de la po ción he edi a ia legí ima
de las que no se les podía p i a , en an o en cuan o, dicha po ción les e a o o gada po la Ley como
suceso es ab in es a o.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
34
pa imonio e es i ía a la Sippe, que ealmen e e a la e dade a i ula de los bienes de
la Casa, a la cual epa ía pe iódicamen e las ie as pa a que los miemb os de la misma
las dis u a an.
En es a e apa, el cómpu o de pa en esco enía luga a a és del denominado
cí culo pa en al, esencial en los p ime os iempos, y que supone el inicio de lo que más
a de llega á a se el amoso sis ema de pa en elas impe an e en el De echo
ge mánico33.
El ci ado cí culo pa en al es aba compues o po los pa ien es de sang e
incluyéndose en el mismo, aquellos pa ien es de sang e que p ocedían de la línea
ma e na. Además, se podía dis ingui el cí culo es ic o y el amplio. Po lo que espec a
al p ime o, és e es aba o mado po los hijos del seño de la casa, incluyendo ambos
sexos; el pad e y la mad e y po úl imo el he mano y la he mana. Es o e a lo que se
denominaba “las seis manos más inculadas en la Sippe”. En es e cí culo es ic o no se
incluía a la muje ni los demás descendien es.
En un p incipio, consecuencia del p incipio de que los bienes cons i uían un
pa imonio domés ico inculado al cí culo de la casa, la o denación de la sucesión
legí ima an sólo enía luga sob e los pa ien es ci ados sup a34.
Con la supe ación, den o del cí culo es ic o, de la p opiedad en mano común,
se llega á a un o den de sucesión que, an sólo end á luga espec o al caudal elic o
33 El sis ema de cómpu o de pa en esco denominado de cí culos pa en ales cons i uyó el modo p imi i o
de compu ación, el cual, pos e io men e de i ó en el sis ema de pa en elas. Su igencia pe du ó has a la
Edad Media, momen o en el que ue ans o mado debido a la modi icación de la o ganización amilia en
la que la amilia pa icula o amilia en sen ido es ic o, la cual se apoyaba en la comunidad pa imonial,
pasó a cob a especial ele ancia. Sin emba go, el an iguo sis ema de compu ación po cí culos pa en ales
exis ió oda ía en la Edad Media en los De echos isio y sajón. En es e sen ido , H. PLANITZ (op. ci .,
pág. 282) señala que ambién en los De echos ge mánicos del No e u o luga el sis ema de cí culos
pa en ales el cual ope ó en odos aquellos De echos que se man u ie on ieles a la si uación an igua del
modo más conse ado .
34 H. PLANITZ, op. ci ., pág. 347.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
35
mueble, en an o en cuan o, los bienes inmuebles an sólo se ansmi ían po he encia a
los hijos a ones, y que se á el siguien e: hijo, hija, pad e, mad e, he mano, he mana.
2. Pe íodo F anco
El Pe iodo F anco cons i uye una época de modi icaciones debido, en p ime
luga , a que el pa imonio, que has a el momen o había sido conside ado como un
pa imonio domés ico, en mano común, comienza a descompone se en masas
pa imoniales singula es.35
Además se puede obse a que en es a e apa apa ece un a isbo del de echo de
ep esen ación, po cuan o, los nie os, hijos de los hijos p emue os del causan e, se án
llamados a la he encia de su abuelo concu iendo a la misma conjun amen e con sus
íos, y po lo an o, en es e supues o, pasan a ocupa un luga en el cí culo es ic o del
que has a aho a no o maban pa e.
Es po an o en es a época cuando la p opiedad domés ica comienza a pe de su
impo ancia, pasándose po lo an o al cí culo amplio, aunque an sólo pa a el supues o
de que se hubie a ago ado el cí culo es ic o y an sólo, en un p incipio, pa a el caudal
elic o mueble, pues en lo ela i o a los bienes inmuebles, oda ía en el De echo F anco
ecaía sob e ellos el de echo de e e sión de la Sippe.
3. Edad Media
Con la Edad Media, las modi icaciones su idas po el De echo Suceso io se án
oda ía mayo es que en el pe iodo anco. 36
35 La ag upación del caudal elic o en masas pa imoniales singula es hace imposible la subsis encia de la
pe sonalidad ju ídica del causan e al igual que sucedía en el De echo Suceso io omano. En el De echo
ge mánico, a pesa de la ag upación en masas singula es la sucesión enía luga en conjun os
pa imoniales po lo que se puede a i ma que se a a de una sucesión uni e sal. (Vid., H. PLANITZ, op.
ci ., pág. 344).
36 La ecepción del De echo omano no a a in oduci nada que sea undamen almen e nue o, de al
modo que, a pesa de que, du an e es a e apa, ue a admi ida, en el De echo Suceso io alemán, la sucesión
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
36
A pesa de que los De echos Sajón y F isio siguie on ieles a los p incipios
an iguos, ya que el cí culo es ic o sigue colocándose con p e e encia al amplio y la
sucesión he edi a ia es egulada con o me a la compu ación po cí culos pa en ales,37
sin emba go, se á común a odos los sis emas, la disolución del cí culo es ic o.
Consecuen emen e, lo decisi o en es a e apa se á la amilia pa icula o en
sen ido es ic o (pad e, mad e e hijos), con lo que los descendien es cob a án
p e e encia sob e los ascendien es y cola e ales. De es e modo los nie os y bisnie os
se án p e e idos an es que los pad es y he manos, dando luga al abandono de la
sucesión con o me al sis ema de cí culos pa en ales, que se á sus i uido po el
denominado o den de pa en elas. En i ud del mismo, la he encia pasa á en p ime
luga a los descendien es más p óximos del causan e, con lo que los hijos y demás
descendien es se án los que cons i uyan la p ime a pa en ela, en segundo luga , la
he encia pasa á a los descendien es de los pad es, con lo que, és os y sus descendien es
(pad es, he manos, sob inos y sob inas, e c., del causan e) son los que o ma án la
segunda pa en ela, a con inuación pasa a la descendencia de los abuelos (los abuelos y
sus descendien es o man la e ce a pa en ela) y así sucesi amen e. Los pa ien es de una
pa en ela más p óxima, excluyen a los pa ien es de pa en elas más lejanas, y a su ez,
den o de una misma pa en ela, los pa ien es más p óximos a la pa eja de pad es,
excluyen a los más lejanos.
En es e pe iodo apa ece el denominado “de echo de en ada” (Ein i s ech ). A
a és del mismo, se consegui án e ec os análogos a los de la ep esen ación si bien es e
de echo se admi i á, en un p incipio, an sólo en la p ime a pa en ela en la que los
nie os, hijos de un hijo p e allecido del causan e, concu i án, con sus íos, a la he encia
he edi a ia olun a ia bien po es amen o, bien median e un con a o suceso io, és a cons i ui á siemp e
una excepción, de al mane a que la egla gene al se á la de la sucesión he edi a ia legí ima, la cual se
apoya en el pa en esco, po lo que no pod á undamen a se en la olun ad p esun a del causan e. Además,
el hecho de que el pa imonio ue a aho a ansmi ido po he encia como un odo, ello no supone una
con inuación uni a ia de la pe sonalidad del causan e y en consecuencia, el pos ulado de De echo omano
nemo p o pa e es a us p o pa e in es a us se á epudiado pudiendo coexis i , en el De echo ge mánico,
la sucesión he edi a ia legí ima y la olun a ia. (H. PLANITZ, op. ci ., pág. 346).
37 C . H. PLANITZ, op. ci ., pág. 349.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
37
de su abuelo. Es e de echo de en ada se ex endió g adualmen e a la segunda pa en ela,
en donde los sob inos del causan e se ían llamados a la he encia con sus íos, si bien
es o ue muy discu ido. A pesa de que es a igu a se asemeja un an o al de echo de
ep esen ación, la pa ición con inuó lle ándose a cabo “pe capi a” y no po es i pes,
que es la que p ocede ía si el e ec o ue a ep esen a i o38.
Jun o a es e sis ema de o denación suceso ia, pueden ci a se ambién o os
exis en es en i ud de las peculia idades de los espec i os de echos medie ales:
1. Algunos de echos egulan la sucesión con o me al sis ema de las es líneas,
en i ud del cual la he encia segui ía el o den de los descendien es, en p ime luga ,
ascendien es en segundo y po úl imo los cola e ales. Es e sis ema es el que impe ó en
aquellos egímenes que gua daban una mayo conexión con el De echo omano.
2. O os, basándose en la idea de que “el pa imonio discu e como la sang e”,
“la he encia baja, no sube”, excluían a los ascendien es de la sucesión he edi a ia, ya
ue a del odo o po lo menos con espec o a los bienes inmuebles.
3. En e ce luga , había cie os De echos que o o gaban a los he manos un
ango p e e en e con espec o a sus pad es, especialmen e, en el supues o de que el
causan e y sus he manos se encon a an económicamen e independizados de sus
ascendien es.
4. Algunos, an e la al a de descendien es, di idían el caudal elic o po mi ad,
co espondiendo, una de las mi ades a los pa ien es pa e nos, y la o a a los ma e nos
(De echo F anco).
5. En los De echos F isio, F anco y Suizo, exis ía el denominado “de echo de
ecaída” pa a las incas adqui idas po he encia.
38De es a pa ición lle ada a cabo po cabezas es de donde se de i a el a o ismo “So iel Mund, so iel
P und” (“Tan as bocas an as pa es”). (H. PLANITZ Vid., op. ci ., pág. 350)
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
38
6. En cie os De echos, an e la al a de descendien es y ascendien es, los bienes
he edi a ios e e ían a la pa e del pa en esco de la que p ocedían, “pa e na pa e nis,
ma e na ma e nis”, “El bien he edi a io eco e de nue o el camino po el que ha
llegado” (E bgu geh wiede den Weg, dahe es gekommen).
Den o de la delación suceso ia no mal, con inuaba exis iendo la pos e gación de
la muje con espec o al homb e, ya que cie os De echos daban p e e encia a los
pa ien es pa e nos. No obs an e, dicha pos e gación comienza a desapa ece , y el Espejo
de Sajonia man end á es a p e e encia an sólo pa a el cí culo es ic o; además, en las
ciudades, a pa i del siglo XIV, las hijas se i án equipa ando a los hijos.
Po o o lado, el ínculo sencillo ue pospues o al doble y además se ma có, en
odos los de echos medie ales, el lími e de la sucesión en el 7º g ado de pa en esco.
4. Época Mode na
Es en es a e apa, la in luencia que el De echo omano enía eje ciendo da luga
a que el De echo suceso io in es ado omano se con ie a en De echo común
ge mánico. En consecuencia, se án he ede os de p ime a clase los descendien es, de
segunda los ascendien es, los he manos de doble ínculo y sus hijos, de e ce a los
he manos de ínculo sencillo y sus hijos, y de cua a los pa ien es es an es, eniendo en
cuen a, en odo momen o, la p oximidad de g ado39.
39 Es e o den de sucesión, ins au ado po el nue o De echo común ge mánico, sólo ha egido en algunos
de echos pa icula es del su y del oes e de Alemania, pues en la mayo ía ha sido modi icado, sob e odo
en lo ela i o a la segunda clase de he ede os, po medio de la inclusión del es o de los descendien es y la
desconexión de los ascendien es más lejanos con elación a la segunda pa en ela. P og esi amen e y
siguiendo el De echo común sajón, se con igu ó el sis ema de las es líneas, de modo que, a endiendo a
la p oximidad de g ado, e an llamados, en p ime luga los descendien es, después los ascendien es, en
de ec o de los mismos odos los he manos ge manos así como los de ínculo sencillo y los hijos de
he manos, po úl imo se án llamados los demás pa ien es cola e ales (H. PLANITZ, op. ci ., pág. 351).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
39
Así pues, se á en la época mode na donde se in oduzca el de echo de
ep esen ación con o me el modelo omano, que end á luga incluso en la segunda
clase de he ede os.
Po lo que espec a a la ep esen ación suceso ia en sí, el De echo ge mánico, al
con a io de lo que ocu ía en Roma, no con ó nunca con un concep o uni a io de la
misma, si bien, y pese a su ebeldía po admi i dicho concep o, la e olución seguida del
in lujo que el De echo omano eje ció en los de echos medie ales, dio luga a la
admisión de o mas especiales de ocación he edi a ia en las cuales se conseguían los
e ec os ep esen a i os. 40
En base a ello, esul a cu ioso, como apun a MARTÍNEZ CALCERRADA, que
es e De echo pueda llega a ob ene esul ados que lleguen a coincidi aunque no en su
o alidad, con la igu a ep esen a i a en Roma, ya que aquél, an o en lo que concie ne
a la de olución de la sucesión abin es a o como al cómpu o de pa en esco, se basa en el
sis ema de pa en elas an dis in o a la a ección p esun a del causan e como al p incipio
de p oximidad en g ado que einaban en el De echo omano.
DE LA OLIVA DE CASTRO41, siguiendo el esquema de FICKER, expone las
siguien es o mas especiales de ocación ep esen a i a su gidas en los de echos
medie ales. És as, u o de la ausencia de un concep o uni a io al espec o en el De echo
ge mánico, se limi an an sólo a uno o a ios de los elemen os in eg an es del concep o
de ep esen ación impe an e en Roma:
40 Es a ausencia de un concep o uni a io de la ep esen ación suceso ia a a in lui no o iamen e en
aquellos de echos medie ales de inspi ación ge mánica, en los que se admi i án o mas especiales de
ocación ep esen a i a que se limi an sólo a uno o a ios de los elemen os in eg an es de la
ep esen ación exis en e en Roma, con lo que cada uno de ellos pod ía co esponde a un ipo pa icula
de ep esen ación con au onomía p opia, (A. DE LA OLIVA DE CASTRO, Dicciona io de De echo
P i ado, AA. VV.(di ., I. DE CASSO Y ROMERO / CERVERA / JIMÉNEZ-ALFARO), . I Ba celona,
eimp esión 1954, pág. 1493.).
41 C . A. DE LA OLIVA DE CASTRO, op. ci ., pág. 1493.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
40
La p ime a o ma, a ada con an e io idad, es la que FICKER denomina
“De echo de en ada”. A a és del mismo, se pe mi e la concu encia a la sucesión de
un pa ien e más lejano con o os más p óximos al de cuius, con lo que se p oduce la
en ada de un he ede o más lejano en el g upo suceso io más p óximo, la cual en un
p incipio an sólo podía ene luga en la p ime a pa en ela si bien con pos e io idad
pasó a ene aplicación en la segunda. Es e de echo de en ada o Ein i s ech de e mina
el hecho de que los sob inos, hijos de he manos p e allecidos sean llamados a sucede
con los he manos que oda ía i en, es deci , se les econoce p e e encia a és os con
espec o a los íos en la posición y po ción que co esponde ía a sus pad es si siguie an
i os. En el supues o de inexis encia de he manos, no hab ía luga al de echo de
en ada, consecuen emen e, no hab á luga a la p e e encia de los sob inos de modo que,
po ejemplo, si no exis en he manos del de cuius, los sob inos goza án de los mismos
de echos que sus íos si exis ie an y he eda an solos, con a iamen e a los que sucede ía
sob e la base de un concep o uni a io de ep esen ación, en cuyo caso, end ían aquéllos
p e e encia en la sucesión.
La segunda “ o ma ep esen a i a”, si bien puede ene luga con el de echo de
en ada, nada impide que ac úe con independencia del mismo. És a supone el que
cie os he ede os gocen de la misma p e e encia que gozaba su ascendien e p emue o.
FICKER la llama Vo olge ech (“De echo de p e e encia suceso ia”), a a és del cual,
los sob inos son llamados inmedia amen e después de los he manos del causan e, en su
ep esen ación, con p e e encia con espec o a sus íos.
Po úl imo, la e ce a de las o mas ep esen a i as es aquella que da luga a la
pa ición po es i pes, lo cual denominaba FICKER S amm ech o S amm eilung. Es a
podía liga se a las dos an e io es, pe o ambién cab ía la posibilidad de un Ein i s ech
o un Vo olge ech , donde la di isión de la he encia u ie a luga po cabezas, o bien,
que un S amm ech ue a independien e de cualquie de echo de en ada o de
p e e encia suceso ia.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
41
CAPÍTULO SEGUNDO.
LA REPRESENTACIÓN SUCESORIA EN DERECHO HISTÓRICO ESPAÑOL.
DEL FUERO JUZGO AL CÓDIGO CIVIL
I. EL FUERO JUZGO
El Fue o Juzgo, nues o p ime g an ex o legal, o o gado po el pueblo isigodo,
man iene cons an es los con ac os que, po p ime a ez, se p oducen en e el De echo
omano y el ge mánico42.
Pa a la elabo ación de es e código, los seguido es de Eu ico y Ala ico,
modi icando y uniendo lo pasado con lo nue o, se basa on en la Lex wisigo ho um y en
la Lex omana, con lo que el Fue o Juzgo cuen a como uen es con el De echo omano
an ijus inianeo, las Cos umb es godas, las leyes de Eu ico y Ala ico, y los cánones
concilia es. Su impo ancia ue de al índole, que la obse ancia del mismo, se ex endió,
incluso as la in asión, po o os einos a pa e del de Cas illa, si bien a pa i del siglo
XIII, comenzó a se conside ado como de echo an iguo y suple o io.
El De echo de Sucesiones ue egulado po el Fue o Juzgo en su lib o IV, que al
igual que el De echo omano, es ableció que la sucesión legí ima sólo podía ene luga
en de ec o de la es amen a ia, en an o en cuan o aquella e a suple o ia de es a úl ima. 43
Asimismo, dicha sucesión ue some ida a un igu oso o den de llamamien os igiéndose
po los p incipios de legi imidad y mayo p oximidad de pa en esco. En es e sen ido,
42 En es e sen ido, señala F. DE CASTRO Y BRAVO (De echo Ci il de España, pa e gene al, omo I,
Valladolid, s. ., págs. 105 y 106) que “Las co ien es ju ídicas ge mánica y omana apa ecen así po
p ime a ez, undidas en un nue o De echo en la en a i a de ealiza la unidad nacional. (…)”.
43 En cuan o a las elaciones del Fue o Juzgo con el De echo omano D. ALCALDE PRIETO
(In oducción al De echo Ci il Español, Valladolid, 1889, pág. 119) a i ma que, en lo ela i o a la
sucesión in es ada, los llamamien os que se lle an a cabo coinciden con los es ablecidos po Jus iniano en
su día, si bien, se di e encian en que en el Fue o, no se admi e el de echo de ep esen ación, ni se
menciona la descendencia ilegí ima, así como en que as el sép imo g ado de cola e ales llama al
cónyuge supé s i e, y en caso de que se a e de un monje o clé igo se á llamado su monas e io o iglesia.
Además, apun a ambién es e au o que en cuan o a la ese a de bienes, és a se es ablece con una mayo
la i ud que la legislación omana.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
48
IV. LAS SIETE PARTIDAS (1256-1263)
Ob a polémica po lo que a í ulo, au o y echa de p omulgación espec a, Las
Pa idas, comenzadas bajo la inspi ación de San Fe nando, ue on concluidas po
Al onso X El Sabio62. Sin emba go, no adqui i án ealmen e ue za de ley, si bien
suple o ia, du an e el einado de Al onso XI, quien lle ó a cabo la e o ma de las
mismas63.
Las Pa idas die on luga a un pe iodo de ansacción en e las dos legislaciones,
pa ia y omana. Respondían al ideal ca ólico de la Edad Media. Si bien, sus leyes se
apoya on, en g an medida en ex os omanos, el con enido de sus disposiciones se halló
imp egnado del espí i u ca ólico. 64
En ma e ia suceso ia, las Pa idas han supues o una uel a al De echo omano y
más conc e amen e a la e apa jus inianea. Consecuen emen e, en la sucesión abin es a o
Fue o pe mi ie a el de echo de ep esen ación en e cola e ales. A su ez, D. ALCALDE PRIETO (op.
ci ., pág. 157), si bien no en a en ma e ia, deja en e e la inexis encia de la ep esen ación suceso ia
en e es os pa ien es, cuando, al habla del o den suceso io, a i ma que el de echo de ep esen ación e a
admi ido po el Fue o Real con elación al p ime o den de llamamien os, es deci , los descendien es,
igiendo pa a el segundo, o mado po los ascendien es, el de oncalidad, y en úl imo luga , en lo que
espec a a los pa ien es de línea cola e al, egi á la p e e encia del doble ínculo.
62 F. DE CASTRO, op. ci ., pág. 107.
63 A pesa de las dis in as pos u as doc inales al espec o así lo es ima ALCALDE PRIETO,( c . op. ci .,
pág. 161) a i mando con espec o a es a ob a, que “la época en que pudo ecibi y ealmen e ecibió
ue za de ley, si bien suple o ia, ue en el einado de D. Al onso XI, en cuyo céleb e O denamien o
(1348) se lee lo siguien e: “é los plei os é con iendas que se non pudie en lib a po las leyes de es e
nues o lib o é po los dichos ue os, mandamos que se lib en po las leyes con enidas en los lib os de las
Sie e Pa idas, que el ey D. Al onso nues o isabuelo, mandó o dena como quie que as a aquí non se
alla que sean publicadas po mandado del ey, nín ue on habidas po leys”.
64 Si bien Las Pa idas se apoyan, en nume osas ocasiones en el De echo omano, su espí i u es di e en e.
En es e sen ido, sus disposiciones se encuen an imp egnadas del espí i u ca ólico, enca nan los
sen imien os básicos que inspi a on al pueblo español, se señalan como uen es de las mismas al Fue o y
cos umb es de España; además, incluso en las ma e ias écnicas, en las cuales pa ece que se ha
conse ado de un modo más iel la doc ina omana, se pueden obse a cie as des iaciones debidas a
ins i uciones o cos umb es no omanas. (Vid., F. DE CASTRO, op. ci ., págs. 107-109).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
49
se siguió el mismo o den de llamamien os a la he encia que en dicha e apa,
es ableciendo es ó denes de llamamien os65:
En p ime luga , e an llamados a la sucesión los descendien es. Respec o a ellos,
se siguió el c i e io de descende mien as hubie a pa ien es pe enecien es a es a línea.
Además, se o o gó la conside ación de nacido, a e ec os suceso ios, al que lo hubie a
hecho, as la mue e de su ascendien e, con las conside aciones legales, y aplicando a
los hijos el modo de sucesión in capi a y a los nie os, concu ie an o no con hijos, el de
sucesión in s i pes.
En segundo luga , y en de ec o de los an e io es, e an llamados los
ascendien es66, en e quienes podían p oduci se las siguien es hipó esis: pad es solos, en
el supues o de que no hubie a ni descendien es ni he manos del hijo di un o. En es e
supues o, el pad e y la mad e he edaban po pa es iguales o, an e la al a de uno de
ellos le co espondía al o o la o alidad de los bienes; pad es con he manos sucediendo
in capi a con independencia de la línea; abuelos solos, al no exis i los an e io es
sucediendo po líneas y los de cada línea, si ue an dos, se dis ibuyen su pa e po
cabezas; y po úl imo, sucesión de abuelos con he manos, en cuyo caso la he encia se
dis ibuía en e odos po cabezas.
An e la al a de odos los an e io es, e an llamados a sucede , como úl imo
o den, los cola e ales. En de ec o de odos ellos, no habiendo pa ien es den o del
65 Ley II, Ti ulo XIII, P. VI. “Quan os g ados son de pa en esco.
T es g ados, e liñas son de pa en esco. E la una es de los descendien es, assi como de los ijos, e de los
nie os, e de los que descienden po la liña de echa. La o a es de los ascendien es, assi como el pad e, o
el auuelo, e los o os que suben po ella. La e ce a es de los de auiesso, assi como los he manos, e los
ios, e los que nascen dellos: e de cada uno dellos di emos adelan e, en las leyes que se siguen, de cómo
pueden he eda los unos a los o os, mu iendo sin es amen o”.(Vid., Las Sie e Pa idas del muy noble
ey Don Al onso X El Sabio, glosadas po GREGORIO LÓPEZ, . III, Mad id 1844, pág. 216).
66 Con espec o a los mismos, Las Pa idas suponen una ep oducción del De echo omano no ísimo,
especialmen e de la No ela 118. (Vid F. SÁNCHEZ ROMÁN, op. ci ., ol. 3º, pág. 1624).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
50
décimo g ado, e a llamado el cónyuge iudo y en úl imo luga se llamaba a la Cáma a
Real67.
Se man u o ambién el c i e io omano de di isión de la he encia po los
mé odos in capi a, in s i pes e in lineas.
Así pues, el de echo de ep esen ación, que se encon aba egulado, al igual que
el es o de ma e ias ela i as al De echo de Sucesiones, en la Pa ida VI, y más
conc e amen e en las leyes comp endidas en el Tí ulo XIII, que a aba de la sucesión
in es ada, supuso p ác icamen e una ep oducción jus inianea, pues dicho de echo ue
admi ido de un modo inde inido en la línea descenden e68.
67 Ley VI, Tí ulo XIII, P. VI. “Como se pueden he eda los he manos, que no son de pad e, e de mad e:
e o osi, quien puede he eda a aquel que mue e sin es amen o.
He manos de pad e an solamen e, e o o de mad e, auiendo aquel que mu iesse sin es amen o, si non
dexasse o o pa ien e ninguno, que he edasse lo suyo, de los que descienden, o suben po la liña
de echa; es once dezimos, que en al caso como es e, el he mano que le pe enesciesse a es e a al de
pad e an solamen e, esse he eda a odos los bienes del de un o, que le inie en de pa e de su pad e; e el
he mano que le pe enesciesse de pa e de la mad e, esse he eda a o osi odos los bienes que le inie en
de pa e de su mad e: e los bienes que a al de un o como es e ouiesse ganado po o a mane a qualquie ,
amos los he manos sob edichos los pa i an egualmen e. E sob e odo es o dezimos, que si alguno
mu iesse sin es amen o, que non ouiesse pa ien es de los que suben, o descienden po la liña de echa,
nin ouiesse he mano, nin sob ino ijo de su he mano; que des os adelan e, el pa ien e que ue e allado
que es mas ce cano del de un o as a en el dezeno g ado, esse he eda a odos sus bienes. E si al pa ien e
non uesse allado, e el mue o auia muge legi ima quando ino, he eda a ella odos los bienes de su
ma ido: esso mimo dezimos del ma ido, que he eda a los bienes de su muge en al caso como es e. E si
po auen u a, el que assi mu iesse sin pa ien es non uesse casado, es once he da a odos sus bienes la
Cama a del Rey.”
68 Ley III, Tí ulo XIII, P.VI. “Como el pad e, o el auuelo mu iendo sin es amen o, deue el ijo, o el nie o
he eda los bienes del.
Mu iendo el pad e, o el auuelo sin es amen o, o alguno de los o os que suben po la liña
de echa, el ijo o el nie o que nasciesse de o o su ijo, ganan e he edan odos los bienes del inado, quie
sean a ones, quie muge es mague aquel que mu io sin es amen o, ouiesse he mano o o os pa ien es
p opincos de la liña de auiesso. Pe o dezimos, que quando algun ome mu iesse sin es amen o, dexando
un ijo con nie o, ijo de algun su o o ijo, o de ija, que uessen ya mue os amos a dos; el ijo, e el nie o
he eda an la he edad del de un o egualmen e. E non empesce al nie o, po que el ío es mas p opinco del
de unc o, po que aquella egla de de echo que dice: Que el que el mas p opinco de aquel que ino sin
es amen o, deue aue los bienes del, ha loga , quando el inado non dexa ningún pa ien e de los
descendien es. O osí dezimos, que si es os nie os uessen muchos, nascidos de un pad e, odos he edan
en loga del pad e con el io, e au an aquella pa e delos bienes del auelo, que au ia el pad e dellos si
biuiesse. E si alguno mu iesse sin es amen o, en incasse un nie o, de un su ijo que uesse ya mue o, e
de o o ijo que uesse ya inado, le incassen es nie os o más; es e uno solo, an a pa e au a en la
he edad del auelo, como odos los o os sus p imos; po que pocos o muchos que sean, incan en loga de
su pad e, e he edan lo que he eda ía si biuiesse”. (Las Sie e Pa idas (…), ci , págs. 216 a 224)
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
51
En cuan o a la posibilidad de que el de echo de ep esen ación ue a de
aplicación en e ascendien es, és e de echo no enía cabida en e ellos. Los abuelos
he edaban an sólo en de ec o de pad e y mad e pues o que en la sucesión de los
ascendien es, el más p óximo en g ado siemp e excluía al más emo o. La pa ición de
la he encia en es e supues o, se lle aba a cabo po mi ades en e las líneas pa e na y
ma e na.
Po lo que espec a a los pa ien es en línea cola e al69, és os he edaban en
de ec o de descendien es y ascendien es, siendo llamados los he manos de cualquie
sexo del di un o en concu so con sus sob inos, hijos de o o he mano p e allecido, en
ep esen ación del mismo. Po an o la ep esen ación suceso ia se encon aba limi ada
en és os casos a los cola e ales de p ime g ado. La di isión de la he encia se lle aba a
cabo, en es os supues os, po es i pes, sal o en el supues o de que concu ie an a la
misma solamen e sob inos, hijos de he manos allecidos del causan e, en cuyo caso,
és os sucede ían a su ío po cabezas.
69 Ley V, Tí ulo XIII, P. VI. “Como los he manos, e los o os pa ien es de la liña de auiesso, se pueden
he eda los unos a los o os, quando mue en sin es amen o.
Fas a aqui mos amos en que mane a los ascendien es, e los descendien es, deuen he eda en e
si, quando alguno de ellos mu ie e sin es amen o. E ago a que emos dezi , como pueden he eda en e
si, los que son de la liña dicha, de auiesso; assi como los he manos, e los ios, a los o os pa ien es que
son en aquella mesma liña, mu iendo alguno dellos sin es amen o. E dezimos, que si alguno que assi
mu iesse sin es amen o, non ouiesse de los pa ien es que suben, o descienden po la liña de echa, e
ouiesse he mano, o he mana de pad e, o de mad e, o sob ino ijo de al he mano, o de al he mana que
uesse ya mue a; que el he mano, e el sob ino he edan los bienes de al de un o egualme nes: e mague
sean los sob inos dos, o mas, nascidos de un he mano, o de he mana, non au an mas de la mey ad de la
he edad, e pa i la han ellos en e si po cabeças egualmen e. Mas si es e que mu iesse sin es amen o
non auiendo ascendien es, nin descendien es, ouiesse sob inos de dos he manos de pa e de su pad e, o
de su mad e, e uessen los he manos amos mue os, he eda an los sob inos los bienes de su io, e
pa i los an en e si po cabeças egualmen e. E sob e odo dezimos, que si es e que assi mu iesse, ouiesse
o os he manos, que non le pe enesciessen si non de pa e de su mad e, o de su pad e, que es os, nin los
ijos dellos, non deuen aue he encia del inado con los he manos que le pe enescen de pa e de pad e e
mad e, nin con los ijos dellos, si los pad es uessen mue os.” (Las Sie e Pa idas (…), ci , págs.225,
226).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
52
V. ÉPOCA MODERNA, DE LAS LEYES DE TORO A LA
NOVÍSIMA RECOPILACIÓN.
Las 83 leyes de To o, han supues o el asen amien o del De echo pa io sob e una
base an sólida que el De echo Español, a a és de ellas, ha conseguido su cen o de
equilib io en e las dis in as e i econciliables co ien es, omana y ge mánica.
A aíz de la caída de las Pa idas, que elabo adas con ca ác e gene al y con
deseo de que si ie an po igual pa a odos los Reinos, choca on con las p oli e aciones
egionalis as de las Fue os y con el De echo Feudal; los Reyes Ca ólicos, mo idos po
una ue e ambición nacional, enca ga on, a inales del siglo XV, el denominado
O denamien o Real, conocido ambién como O denamien o de Mon al o, al Doc o
Alonso Díaz de Mon al o. És e consis ió en una compilación del Fue o Real, Leyes de
Es ilo y O denamien o de Alcalá, pe o no lo llega on a p omulga 70. Pos e io men e, las
Co es de Toledo elabo a on 83 Leyes, que ue on ap obadas en las Co es de To o,
celeb adas a p opósi o de la ju a y p oclamación de la eina Doña Juana.
Es as leyes, casi odas ace ca de ins i uciones de De echo p i ado, con i ma on
el sis ema de ansacción, iniciado legalmen e po el O denamien o de Alcalá, y se
enca ga on de acla a , enmenda y supli el de echo an e io jun o al O denamien o
Real. Sin emba go, dis a on mucho del pensamien o concebido po la Reina Ca ólica.
Además, dada su imposibilidad de sa is ace las necesidades que iban su giendo en el
á ea del de echo, las Co es pidie on el mejo amien o de la legislación.
Los abajos pa a una nue a ecopilación, ue on eanudados en 1532 po
enca go de Ca los I al ju is a, no muy conocido en aquella época, Ped o López de
Alcoce . Sin emba go, no se consiguió e mina és e abajo has a 1567 po el licenciado
Ba olomé de A ienza, echa en la que, bajo el einado de Felipe II, y as habe sido
70 Realmen e exis en dudas, an o ace ca de que Díaz de Mon al o ecibie a o den de los Reyes Ca ólicos
pa a lle a a cabo es a ecopilación como ace ca de que dicha ob a hubie a sido p omulgada. (Vid., F.
TOMÁS Y VALIENTE, op. ci ., pág. 267).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
53
e isada po el Consejo Real, ue p omulgada la Nue a Recopilación. Si bien, dicha
ob a, no llegó a buen in, pues lejos de co egi an iguas leyes o enmenda cie os allos,
se limi ó a ep oduci y amplia el sis ema del lib o de Mon al o; se lle a on a cabo
nume osas ediciones de la misma. La p ime a u o luga en 1745, echa en la que se
ol ió a edi a comple ada con un nue o omo bajo el nomb e de Au os Aco dados del
Consejo. Las pos e io es ediciones en 1772, 1775 y 1777 añadie on muy pocas
no edades legisla i as.
Así pues, la necesidad de un Código bien o denado lle ó consigo el que Ca los
III, a p opues a del Consejo, enca gase a D. Manuel La dizábal la elabo ación de una
compilación, consis en e en colecciona en un nue o omo de la Recopilación, odos los
Au os Aco dados publicados desde 1745. Dicho “Suplemen o” de la Nue a
Recopilación, p esen ado po La dizábal al Consejo en 1785, no ue ap obado po és e
al es ima la al a de cie as cédulas así como, la ecopilación de cie os au os que
es aban en desuso. Po an o, plan eándose la necesidad de una nue a edición, Ca los IV
encomendó a D. Juan de la Regue a y Valdeloma la co ección y ac ualización del
Suplemen o quien anunció, una ez elabo ado és e, que enía el plan pa a lle a a cabo
una No ísima Recopilación de las Leyes Españolas, abajo que le ue enca gado, an e
su o ecimien o, en 1802, con la ayuda de una Jun a nomb ada pa a al e ec o.
Finalizado su abajo, la No ísima Recopilación, que consis ió en compila , clasi ica ,
e isa , euni y p esen a un único Código, ue p omulgada po Real cédula el 15 de
julio de 1805.
La No ísima Recopilación, que ep odujo las Leyes de To o, es ableció como
o den de p elación de uen es la Recopilación, en p ime luga , seguido del Fue o Real,
el Fue o Juzgo y los Fue os Municipales y po úl imo Las Pa idas, siendo subsidia ias
de los an e io es.
En ma e ia de de echo de sucesiones, és e se eguló en el Tí ulo XX, del Lib o
X, “De las He encias, Mandas y Legados”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
54
La ley I, que decla ó en igo la ley 6 de To o71 y que, a su ez, ue ambién
ep oducida po la ley I, Tí ulo VIII, Lib o V de la Nue a Recopilación, eguló el o den
de sucede en línea ec a, an o en la sucesión es ada como en la in es ada, decla ando
al espec o quiénes e an he ede os legí imos an o en una como en o a.72 Así, el o den
se á el siguien e: en p ime luga he eda ían los hijos y descendien es, econociendo a
a o de los segundos el de echo de ep esen ación sin limi ación de g ado. En su
de ec o, he edaban los ascendien es del causan e en pa es iguales, an o los de una ama
como los de la o a. Es os pa ien es, no gozaban del de echo de ep esen ación.
La ley II, egulado a de la “Sucesión ab in es a o de los he manos del di un o, y
de los sob inos con los íos in s i pem y no in capi a”, decla ó en igo las leyes 7 y 8
de To o. És as ue on ambién ep oducidas po las leyes 4 y 5 del Tí ulo VIII, del Lib o
V de la Nue a Recopilación.
En i ud de la ley 7 de To o73, los pad es y ascendien es del di un o excluían, en
la sucesión abin es a o, a sus he manos, pues o que gozaban de p e e encia en el o den
de p elación es ablecido pa a la sucesión in es ada. Po lo an o, pa a he eda abin es a o
a un he mano no se podía concu i a su con los pad es o ascendien es.74
71 Ley VI de To o, “De echo y modo de sucede los ascendien es legí imos á sus descendien es, como
es os á aquellos ex es amen o y abin es a o. (Ley 1ª, í . XX, lib. X de la No . Rec.)
Los ascendien es legí imos po su ó den é línea de echa sucedan ex es amen o é abin es a o á sus
descendien es, y les sean legí imos he ede os, como lo son los descendien es á ellos en odos sus bienes
de cualquie calidad que sean, en caso que los dichos descendien es no engan ijos ó descendien es
legí imos, ó que hayan de echo de les he eda ; pe o bien pe mi imos que no emba gan e que engan los
dichos ascendien es, que en la e cia pa e de sus bienes puedan dispone los dichos descendien es en su
ida, ó ace cualquie úl ima olun ad po su alma, ó en o a cosa cual quisie en, lo cual mandamos que
se gua de sal o en las ciudades é illas é luga es, do según el ue o de la ie a se acos umb an o na
los bienes al onco ó la aiz á la aiz”. (S. LLAMAS Y MOLINA, Comen a io c í ico-ju ídico-li e al a
las ochen a y es Leyes de To o, Ba celona, Banchs, 1974, Rep od. acs. De la ed. de Mad id, Imp en a
de la Compañía de Imp eso es y Lib e os del Reino, 1852, pág. 57).
72Al espec o mani ies a L. MARTÍNEZ CALCERRDA, (op. ci ., pág. 88) que la conjun a o denación de
ambas sucesiones cons i uye una no edad insóli a, sin p eceden es has a la echa.
73 Ley VII de To o. “Sucesión ab in es a o de los he manos. (Ley 2, í ulo XX, lib. X de la No . Rec.)
El he mano pa a he eda abin es a o á su he mano no pueda concu i con los pad es ó ascendien es del
de un o”. (S. LLAMAS Y MOLINA, op. ci ., pág.62).
74 S. LLAMAS Y MOLINA (op. ci ., pág. 62) apun a que los Reyes Ca ólicos, median e la p esen e ley,
quisie on acla a las posibles dudas que pudie an su gi debido a la con o e sia exis en e en la época
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
55
La ley 8ª75 consag ó el de echo de ep esen ación a a o de los sob inos en
concu encia con sus íos, en cuyo caso, la masa he edi a ia se pa ía po es i pes y no
po cabezas.. En e ec o, es a Ley es ablecía que los sob inos podían concu i a la
he encia de sus íos abin es a os con o os íos i os. 76
Es a ley silenció, sin emba go, las posibles consecuencias ep esen a i as que
pudie an llega a ene luga pa a el supues o que los dis in os sob inos del causan e
concu iesen solos y no con o os íos a la he encia. Ello dio luga , nue amen e, a una
con o e sia po pa e de la doc ina siendo pa ida ios unos de que la he encia se
epa ie a igualmen e po es i pes, mien as que o o sec o doc inal, en endiendo que,
en es e caso, los sob inos he edaban po de echo p opio y no po ep esen ación, la
di isión de la he encia, en e ellos, había de lle a se a cabo po cabezas77.
en e Las Pa idas, que admi ían a los he manos en concu so con los pad es a la sucesión in es ada del
he mano, y el Fue o Real, el cual, apa ándose del de echo ci il, an sólo llamaba a los pad es y
ascendien es a la he encia, y sólo en de ec o de los mismos, e an llamados los he manos del di un o.
75 Ley VIII de To o. “Sucesión ab in es a o en que los sob inos concu en con los íos. (Ley 2, í . XX, lib.
X de la No . Rec.)
Mandmos que sucedan los sob inos con los ios abin es a o á sus ios, in s i pem, y no in capi a”. (S.
LLAMAS MOLINA, op. ci ., pág. 62
76 Se es ableció, po an o, la adición ge mana de llama a los he manos con los sob inos, hijos de o o
he mano p emue o, iniendo a la he encia los p ime os in capi a y los segundos in s i pes. (F.
SÁNCHEZ ROMÁN, op. ci ., ol. 3º, pág. 1627).
77 En e es e g upo de au o es, cabe des aca , en e o os, a J. Mª MANRESA Y NAVARRO (op. ci .,
págs. 94 y 95), quien es ima que, en con a de lo que cie os comen a is as en endie on, engañados, bajo
su pun o de is a, po el “alcance y e ec os lógicos del de echo de ep esen ación”, en la p ác ica
p e aleció la opinión de que concu iendo sólo sob inos, no se podía habla de de echo de ep esen ación,
po lo que és os, que he edaban po de echo p opio con lo que la di isión de la he encia end ía luga po
cabezas; odo lo cual, en iende es e au o , es más con o me con el ex o legal. En es a misma línea se
encuen a S. LLAMAS Y MOLINA (op. ci ., págs. 65 y 66). quien en iende que el de echo que Jus iniano
o o gó, en el capí ulo III de la no ela 118, a los sob inos, hijos de he manos ue an sólo un p i ilegio,
en iende, es e au o , con enien e esal a las siguien es palab as: “si au em de unc i a es ue in , e
al e ius a is au so o is p emo uo um ilii, ocabun u ad he edi a em is i, cum de pa e e ma e hiis
masculis, e oeminis, e quan icumque ue in , an am ex he edi a e pe cipien po ionem, quan am
eo um pa ens u u us esse accipe e si supe s es esse .”, en las que se mani ies a de un modo cla o y
decisi o que en el caso de que el di un o no deje he manos y sí sob inos, el de echo de ep esen ación
deja á de ene luga y la he encia debe á pa i se po cabezas, habida cuen a que el p i ilegio sólo se
o o ga en el supues o de que los sob inos concu an a la he encia con sus íos.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
56
VI. EL PERIODO CODIFICADOR. PRECEDENTES DEL
CÓDIGO CIVIL
La his o ia de la codi icación española, has a la a día p omulgación del Código
ci il con echa de 24 de julio de 1889, ue de inida po Tomás y Valien e como “la
la ga his o ia de una us ación”. És a supuso una len a sucesión de p oyec os,
incomple os en ocasiones y de o ados en o as, que ocasionó que, ue a de Cas illa,
du an e casi la o alidad del siglo XIX, siguie an en igo las uen es esc i as o
consue udina ias de sus o denamien os ju ídicos o ales. Mien as, en Cas illa se
con inuó con la aplicación de las no mas con enidas en las Pa idas, O denamien o de
Alcalá, Leyes de To o o en la No ísima Recopilación de 1805, u ilizadas con ecuencia
po las dis in as sen encias del T ibunal Sup emo an e io es a 1890.78.
En ma e ia de ep esen ación suceso ia, los an eceden es p elegisla i os del
ac ual Código ci il ponen de mani ies o algunas de las di e encias exis en es con el
mismo al egula la.
Es a igu a suceso ia, silenciada po el P oyec o de 182179, encuen a sus
p ime os p eceden es en el P oyec o de 1836.80, que ubica el de echo de ep esen ación
en el Capí ulo III, Tí ulo I, del Lib o IV ela i o a las sucesiones legí imas o in es adas
78 C . F. TOMÁS Y VALIENTE., op. ci ., págs. 536 y 537.
79 P oduc o del deseo de codi ica , su gido en el ienio libe al, con el P oyec o de 1821, eno memen e
in luenciado po el Code ancés de 1804, se in en ó un Código ci il de amplio con enido y del cual, sólo
llega on a edac a se los 476 p ime os a ículos. És os comp endían el Tí ulo P elimina y los dos
p ime os lib os, “De los de echos y de las obligaciones de los españoles en gene al” y “De los de echos
y de las obligaciones según la di e en e condición domés ica de las pe sonas” espec i amen e. El
P oyec o se ca ac e izó po o o ga un alo sup emo a la Ley como uen e del De echo y po la
inadmisión de los dis in os de echos o ales posibili ándose, an sólo, la conse ación de a ios usos y
cos umb es median e las cuales se gobe naban en algunas p o incias cie as clases de in e eses debiendo
el legislado menciona las así como ija sus lími es con p ecisión. (Vid., F. TOMÁS Y VALIENTE., op.
ci ., págs. 538 y 539)
80 Se a a de un ex o amplísimo, que cons a de 2.458 a ículos di ididos en cua o lib os p ecedidos de
un í ulo p elimina , cuya edacción, enca gada den o del pe íodo absolu is a po el mona ca Fe nando
VII, median e Dec e o de 9 de mayo de 1833, ue elabo ada po el abogado mad ileño M. Mª. Ca bone o.
Se inalizó, debido a la mue e del abogado, el 5 de ene o de 1834, po una comisión nomb ada el 29 de
ene o de 1834 pa a inaliza la ob a. És a es aba in eg ada po E. Tapia, T. Vizmanos y J. Ayuso. El
p oyec o ue p esen ado po es a comisión a las Co es el 16 de no iemb e de 1836. (Vid., F. TOMÁS Y
VALIENTE, op. ci ., pág. 540).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
57
(a ículos 2.218 a 2.223). T as apo a una de inición del de echo de ep esen ación,81
és e se admi e sin lími es en la línea ec a descenden e, y en la línea cola e al82 no sólo a
a o de los hijos de he manos, como lo hace el Código, sino que se á de aplicación
ambién a los nie os de aquéllos en concu encia con sus íos.
La c eación en 1843 de la Comisión Gene al de Codi icación p o ocó un
impulso no o io en los abajos ealizados pa a la edacción del Código ci il. 83 T as la
ap obación del plan gene al del Código, se lle a on a cabo o a se ie de abajos
pos e io es, que ue on ya ob a de o a comisión nomb ada en 1846 cuya sección ci il
e a p esidida po B a o Mu illo y cuyos miemb os ue on cambiando a lo la go de los
cinco años que du ó la elabo ación del P oyec o de 1851.84 És e ecogió en buena
medida la doc ina adicional e in luyó decisi amen e en la elabo ación del Código
ci il.
El P oyec o de 1851, undamen al en la his o ia ju ídica de nues o país,
cons i uye el an eceden e inmedia o del Código ci il, en an o en cuan o, las pos e io es
discusiones lle adas a cabo sob e la ob a de Codi icación gi a on en o no a las
81 El P oyec o de 1836, a di e encia del Código ci il que egula di ec amen e los e ec os de la
ep esen ación suceso ia, apo a una de inición de dicha ins i ución en el a ículo 2.219, en i ud del
cual, “En iéndese po ep esen ación la sub ogación que la ley decla a en cie os casos, de una o a ias
pe sonas, en el luga y de echos de o a, que ha mue o na u al o ci ilmen e, y de quien aquéllas
p oceden”. (A ículo copiado de la C ónica de la Codi icación Española, 4. Codi icación Ci il, ol II,
Minis e io de Jus icia, Mad id, 1970, po J. F. LASSO GAITE., pág. 299).
82 A ículo 2.223, “La ep esen ación sólo se ex iende en la línea cola e al a los hijos y nie os de los
he manos del di un o, cuando concu en con sus íos; y po consiguien e, la he encia que co espondie e
a és os se di idi á en an as pa es como es i pes hubie e. La he encia se di idi á po mi ad en e los
ascendien es de ambas líneas y de un mismo g ado: la pa e co espondien e a cada línea se subdi idi á
con igualdad en e los que pe enezcan a una misma”. (J. F. LASSO GAITE, C ónica de la Codi icación
(…) ci ., pág. 299).
83 Es a Comisión c eada po Real Dec e o de 19 de agos o de 1843 y compues a po diecisie e ju is as
bajo la p esidencia de Manuel Co ina, ue disuel a po Real Dec e o de 31 de julio de 1846 as habe se
ijado las bases gene ales de la codi icación. En i ud de las mismas e an de aplicación los nue os
Códigos a las dis in as p o incias sin menoscabo de los de echos adqui idos, y habe se edac ado los
lib os I, II y pa e del III, de un P oyec o de Código ci il. (C . F. DE CASTRO, op. ci ., pág. 153).
84 El 5 de mayo de 1851 se p esen ó al Gobie no el P oyec o del Código ci il, que iba i mado po J.
B a o Mu illo, F. Ga cía Goyena, conside ado el p incipal au o del p oyec o, C. An ón de Luzu iaga y J.
Mª. Sánchez Puig. (Vid., F. TOMÁS Y VALIENTE, op. ci ., págs. 540, 541).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
64
CAPÍTULO PRIMERO
FASES DEL FENÓMENO SUCESORIO
I. DESIGNACIÓN Y FASE DE APERTURA
El es udio del enómeno suceso io es esencial a nues os e ec os, po cuan o en
él con e gen una se ie de concep os de incidencia di ec a en la es uc u a y na u aleza
ju ídica del de echo de ep esen ación. 108
La designación p ecede la ase in e media del enómeno suceso io, denominada
he encia de e ida ( ocación y delación), que iene luga en e la ape u a y la
adquisición de la he encia. Así pues, a i ma VATTIER FUENZALIDA, la designación,
la ape u a, ocación y delación, cons i uyen “o os an os p esupues os del de echo de
ep esen ación, en el que o ecen una isonomía peculia ”.109
La designación, hecha po ley o es amen o, supone la de e minación de la
pe sona des ina a ia de la he encia, así como de la a ibución ealizada a su a o . Po
an o, la designación en endida en su doble e ien e subje i a y obje i a –
indi idualización del suceso y de e minación del quan um asignado al mismo-
cons i uye un ac o esencial en el p oceso suceso io (sin ella no hab ía ocación ni
delación) que p ecede siemp e a la ape u a de la sucesión.
108 La alusión al enómeno suceso io, de inido po C. VATTIER FUENZALIDA (El de echo de
ep esen ación en la “sucesión mo is causa”, Mad id, Mon eco o, 1986, pág. 21) como “las ases o
e apas po las que discu e el p oceso po i ud del cual el suceso pasa a ocupa el pues o que ha
quedado acan e po la desapa ición del de cuius”, es elemen al en nues o abajo po cuan o, al y como
a i ma el au o (op. ci ., pág. 35 y ss.), “El de echo de ep esen ación se da en el campo del enómeno
suceso io y despliega sus e ec os en medio del mismo”.
109 C . op. ci ., pág. 41.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
65
Sin emba go el designado, an es de la ape u a de la sucesión ca ece de de echo
o expec a i a alguna de sucede al causan e. En e ec o, la posibilidad de e ocación del
es amen o implica la pe misibilidad de que se lle en a cabo cambios en la designación
has a el momen o de la mue e del causan e. Consecuencia lógica de es a a iabilidad
que ca ac e iza a la designación es que és a no adquie e alo ju ídico sino as la
ape u a de la sucesión, momen o que se iene en conside ación pa a de e mina quien
puede sucede , al sue e que, p emue o el designado, és e no puede sucede y po ende
no puede se llamado a la he encia.110 Cons i uye és a la eo ía dominan e en nues a
doc ina al plan ea se la au onomía de la designación den o del enómeno suceso io. En
es e sen ido, NICOLÒ a ibuye decisi a impo ancia a la ocación o o gando a la
designación un segundo plano.111
Ve dade amen e, si la designación es an e io a la ape u a de la sucesión, los
designados ca ecen de de echo alguno oda ez que el a ículo 657 Cc dispone: “Los
de echos a la sucesión de una pe sona se ansmi en desde el momen o de su mue e”.
Po an o, se á una ez mue o el causan e (o en su caso as la decla ación de
allecimien o), cuando la designación adquie e ele ancia ju ídica al nace el de echo a
he eda del designado.112 Sin emba go, es en es e momen o cuando, deja de se
110 R. Mª ROCA SASTRE, “La designación…”, ci . 1962, pág. 737, idem “La designación, la ocación y
la delación suceso ias”, en Es udios sob e Sucesiones, . I, Mad id, Ins i u o de España, 1981, pág. 134; P.
BELTRÁN DE HEREDIA DE ONÍS, “Na u aleza ju ídica del ac ecimien o he edi a io”, RDP, 1955,
pág. 1126; L. ROCA-SASTRE MUNCUNILL, De echo de Sucesiones, . I, 2ª edic. e isada, ampliada y
pues a al día, Ba celona, Bosch, 1995, pág. 145; J. M. GARCÍA GARCÍA, La sucesión po de echo de
ansmisión, Mad id, Ci i as, 1996, pág. 154.
111 R. NICOLÓ “La ocazione e edi a ia di ec a e indi ec a”, Annali Messina, 1934, pág. 16 en iende que
la designación es un elemen o de hecho que po si solo ca ece de ele ancia ju ídica, un p esupues o de
hecho de la ocación i ele an e de ca a al enómeno suceso io. En la misma línea se encuen a R. DE
RUGGIERO (Ins i uciones de De echo Ci il, ol. II De echo de obligaciones, De echo de amilia,
De echo he edi a io, ad. 4ª ed. i aliana po R. Se ano Suñe y J. San ac uz Teijei o, Mad id, Reus,
1931, pág. 984) quien, omi iendo la designación, habla di ec amen e de ocación he edi a ia como el
llamamien o hecho po la ley o po el es ado olun a iamen e a una pe sona de e minada pa a que ecoja
la he encia, el cual es i ual has a el momen o de ape u a de la ocación en el que la ocación pasa á a
se e ec i a.
112 Es a pa ece se la pos u a adop ada, en e o os po J. L. LACRUZ BERDEJO (Elemen os de De echo
Ci il V, De echo de Sucesiones con o me a las leyes de 13 de mayo de 7 de julio de 1981, Ba celona,
Bosch, 1981, pág. 41) quien, si bien no de un modo explíci o, sí se pude en ende implíci amen e de sus
palab as. En e ec o, al habla del enómeno suceso io mani ies a, sin ni siquie a aludi a la designación,
que és e cons a de cua o ases, siendo la p ime a la ape u a de la sucesión, que iene luga con la
mue e, y sub aya “La sucesión de una pe sona se ab e siemp e y o zosamen e en el momen o de su
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
66
designación pa a con e i se en ocación o lo que es lo mismo, llamamien o del suje o a
la he encia. Es po ello que, al como mani ies a la gene alidad de nues a doc ina, ha
de nega se la au onomía de la designación den o del enómeno suceso io.
Un sec o mino i a io, pa ida io de la de la esis expansi a, apoya po el
con a io que la designación cons i uye un momen o au ónomo y esencial del enómeno
suceso io, po cuan o abso be la ocación y da luga a su e ec o esencial que es la
delación. Según es a pos u a, la designación cons i uye el momen o cla e de la sucesión.
Des aca en es e g upo GARCÍA-BERNARDO LANDETA, quien man iene que la
designación “cons i uye el í ulo ju ídico pa a oda adquisición po causa de mue e”.
Añade además, que no es cie o que la designación cob e ele ancia ju ídica as la
mue e del causan e, ya que en de e minados supues os, como el de ep esen ación
suceso ia o la sus i ución ulga , la designación cob a á ele ancia ju ídica an es de la
mue e del causan e, po cuan o una designación an e io us ada si e de pau a pa a
ija el con enido de los de echos he edi a ios de los llamados en su luga .113
Sin emba go, es a úl ima eo ía denomina designación a lo que la g an pa e de
la doc ina conside a ocación. En e ec o, la designación, como se señaló más a iba,
ca ece de ele ancia an es de la ape u a del enómeno suceso io, ya que puede se
cambiada en cualquie momen o has a la mue e o decla ación de allecimien o del de
cuius, que se cuando adquie e ele ancia. Pe o en ese momen o deja de se designación
pa a con e i se en ocación, siendo és a la que ealmen e despliega sus e ec os. 114
En el supues o del de echo de ep esen ación, en e o os que se ubican den o de
lo que se denomina designación indi ec a, mani ies a GARCÍA-BERNARDO
mue e; no an es ni después (…)”. Es el a ículo 657 Cc el que deja cla o que el allecimien o de una
pe sona de e mina la ape u a de la sucesión.
113 C . A GARCÍA-BERNARDO LANDETA, “Designación “mo is causa”, ocación he edi a ia y
adquisición au omá ica”, RDN. ab il-junio, 1959, págs. 87 a 89. Idem en La legí ima en el Código ci il, 2ª
ed., Mad id, Colegios No a iales de España, 2006, págs. 142 y ss.
114 C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., págs. 46 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
67
LANDETA, que la designación p oduce cie os e ec os incluso an es de la mue e del
causan e.115
En con a VATTIER FUENZALIDA mani ies a que los supues os de
designación indi ec a son i ele an es an es de la ape u a de la sucesión. Así, en el caso
de nues o ins i u o, lo esencial y ca ac e ís ico es la ocación y delación, no la
designación. Sin emba go, a i ma el ci ado au o , la designación p esen a una
“ isonomía peculia ”, po cuan o coexis en dos designaciones, una a a o del
ep esen ado, que no llega a desplega sus e ec os, y o a a a o del ep esen an e,
siendo es a úl ima la única que de iene e icaz al momen o de la ape u a de la sucesión,
po es a inse a en la ocación. Po an o, aunque hay dos designaciones i uales, sólo
in e esa la que se di ige al ep esen an e al se és a la única e icaz.
O a pa icula idad consis e en que la designación del ep esen an e es siemp e
legal, en e a la del ep esen ado que puede se hecha an o po es amen o como po la
ley. Es o es así, independien emen e del ipo de sucesión en el que ac úe la
ep esen ación. En caso con a io, és a se con undi ía con la sus i ución ulga .116
Po lo que se e ie e a la ape u a de la sucesión, conside ada como la p ime a
ase del enómeno suceso io,117 se p oduce con la mue e de una pe sona o su
decla ación de allecimien o,118 y signi ica que las elaciones ju ídicas de la misma han
115 A GARCÍA-BERNARDO LANDETA, “Designación “mo is causa”, ocación...” ci ., pág. 49.
116 C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., pág. 50.
117 X. O’ CALLAGHAN MUÑOZ, Compendio de De echo ci il, . V, De echo de sucesiones, 6ª ed.,
Mad id, Dijusa, 2007, pág. 44.
118 La decla ación de allecimien o pone in a la si uación de ausencia legal equipa ándose con la mue e.
Es o se desp ende del a ículo 195 Cc que dispone: “Po la decla ación de allecimien o cesa la si uación
de ausencia legal, pe o mien as dicha decla ación no se p oduzca, se p esume que el ausen e ha i ido
has a el momen o en que deba epu á sele allecido, sal o in es igaciones en con a io. Toda
decla ación de allecimien o exp esa á la echa a pa i de la cual se en ienda sucedida la mue e, con
a eglo a lo p ecep uado en los a ículos p eceden es, sal o p ueba en con a io”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
68
quedado acan es, sin i ula , de al sue e que se con ie en en he encia a la espe a de
un suceso .119
Si bien ha sido obje o de discusión doc inal el que la ape u a o me o no pa e
del enómeno suceso io, cues ión sob e la que nos posicionamos a i ma i amen e po
en ende que la ape u a cons i uye la p ime a ase del ci ado enómeno,120 la cues ión
no incide de mane a ele an e en el obje o de nues o es udio po lo que no en a emos a
analiza con de enimien o el ondo del asun o. 121
II. LA VOCACIÓN Y LA DELACIÓN
1. Dis inción en e ca ego ías concep uales
En e la ase de ape u a, que iene luga con la mue e o decla ación de
allecimien o del de cuius, y la de adquisición de la he encia, ienen luga dos momen os
119 El a ículo 657 del Código ci il, (“Los de echos a la sucesión de una pe sona se ansmi en desde el
momen o de su mue e”) aunque li e almen e no lo dice, quie e exp esa la idea de que lo que de e mina
la ape u a de la sucesión es la mue e de una pe sona. Sin emba go, el hecho de que la ape u a de la
sucesión coincida con la mue e no nos debe lle a a la equipa ación de ambas, pues es a úl ima an sólo
es el hecho que la p oduce. De hecho, ambién la decla ación de allecimien o p oduce la ape u a de la
sucesión, pues pone in a la si uación de ausencia legal equipa ándose a la mue e, odo lo cual se
desp ende del a ículo 195 del Código ci il. En i ud del mismo, “Po la decla ación de allecimien o
cesa la si uación de ausencia legal, pe o mien as dicha decla ación no se p oduzca, se p esume que el
ausen e ha i ido has a el momen o en que deba epu á sele allecido, sal o in es igaciones en con a io.
Toda decla ación de allecimien o exp esa á la echa a pa i de la cual se en ienda sucedida la mue e,
con a eglo a lo p ecep uado en los a ículos p eceden es, sal o p ueba en con a io.”
120 Así lo mani ies a ambién el TS en nume osas sen encias. En e ec o, según la STS de 4 de mayo de
2005 (RJA núm. 340) el enómeno suceso io comienza con la ape u a de la sucesión. Dicha sen encia
dice así: “En las ases del enómeno suceso io, ánsi o del pa imonio del causan e al he ede o, se pa e
de la ape u a de la sucesión, momen o inicial p oducido po la mue e del causan e (…)”
121 En con a de nues a opinión se encuen an au o es como M. ALBALADEJO GARCÍA “La sucesión
“iu e ansmissionis”, ADC, julio-sep iemb e 1952, . V, ascículo III, pág. 915) que en iende que la
ape u a es un an eceden e lógico del enómeno suceso io y no un momen o esencial del mismo. Es ima a
su ez es e au o que la base de la discusión adica en el signi icado que se le o o gue al enómeno
suceso io, en an o en cuan o, si po el mismo se en iende la ansmisión mo is causa, la ape u a o ma
pa e de és e, lo cual no ocu i á si po enómeno suceso io se en iende la adquisición mo is causa. En la
misma línea se encuen a ambién R. NICOLÓ (op. ci ., pág.10) quien conside a la ape u a de la
sucesión, no como un momen o au ónomo del enómeno suceso io, sino como un hecho que condiciona la
e icacia, un p esupues o esencial un an eceden e lógico de su exis encia ac ual.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
69
esenciales del enómeno suceso io: la ocación y la delación, ya que és os ponen in a la
denominada he encia de e ida. 122
Ambos concep os han sido es udiados p o undamen e po la doc ina i aliana.
Sin emba go, no siemp e se ha llegado a esul ados sa is ac o ios al mezcla en
ocasiones ambas igu as sin deslinda las su icien emen e. En es e sen ido se ha hablado
de la delación como “aspec o obje i o de la ocación” pe o cons uyendo ambas dos
aspec os del mismo enómeno.123 Sin emba go, hay quienes las di e encia on
cla amen e al conside a la ocación como “ uen e o í ulo de la sucesión”, y la delación
como “de echo a la he encia”, que puede no coincidi en el iempo con aquélla.124
Pa a nues a doc ina adicional, ambos momen os no se dis inguían, de al
sue e que an o el llamamien o al suceso a la he encia como la posibilidad de acep a la
o epudia la, se concen aban en una misma ase del enómeno suceso io denominada
delación de la he encia.125 Se á la doc ina mode na la que supe e es a idea
dis inguiendo ambos concep os.126
122 La dis inción en e ocación y delación ha sido obje o de la doc ina mode na, pues, en la an igüedad
no se dis inguían, los dos e an una misma cosa. Así po ejemplo, A GARCÍA-BERNARDO LANDETA,
(“Designación “mo is causa”, ocación...” ci ., págs. 81 y ss.) a i ma en lo ela i o a la ocación y la
delación, que ambas cons i uyen dos modos de denomina al mismo enómeno ju ídico, “dos é minos
que ienen idén ico con enido”.
123 R. NICOLÓ, “La ocazione e edi a ia di e a e indi e a”, Raccol a di Sc i i, I, Milano, 1980, págs. 3
y ss.; A. CICU, De echo de sucesiones, Pa e Gene al, Bolonia, 1964, pág. 92.
124 L. CARIOTTA-FERRARA, Le Successioni pe causa di mo e, Pa e Gene ale, I, Napoli, 1958, págs.
76 y 77.
125 C ., en e o os: M. ROYO MARTÍNEZ, De echo Suceso io, “mo is causa”, Se illa, Edelce, 1951,
págs. 59 y 60; A. GARCÍA-BERNARDO LANDETA, (“Designación “mo is causa”, ocación...” ci .,
pág. 81) mani ies a al espec o que “se a a de dos denominaciones del mismo enómeno ju ídico, es
deci , dos é minos que ienen idén ico con enido”; F. CLEMENTE DE DIEGO (Ins i uciones de
De echo Ci il Español . III De echo de sucesiones, ed. e isada y pues a al día po A. de Cossío y A.
Gullón, Mad id, 1959, pág. 27) en iende que la delación es el llamamien o que o o ga el í ulo de
p e e encia pa a adqui i la he encia que se puede hace de dos modos, po olun ad del homb e
mani es ada en el es amen o o, a al a del p ime o, po disposición de la ley”.
126 C . J. L. LACRUZ BERDEJO, c . De echo de sucesiones, Pa e Gene al, “T a ado eó ico-p ác ico
de De echo ci il”, de J. L. LACRUZ y M. ALBALADEJO, V-1, Ba celona, 1961., págs. 131 y 156 y ss.
También en Elemen os... ci ., 1981, págs.42 y 43., donde a i ma que la ocación “es el llamamien o de
odos los posibles he ede os en el momen o de la mue e del de cuius po olun ad de és e o, en odo caso,
de la ley”, sin emba go, la delación consis e en palab as de es e au o en el o ecimien o de la he encia;
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
70
Así, la ocación consis e en el llamamien o de odos los posibles he ede os en el
momen o de la mue e del causan e, ya sea po su olun ad o po la ley. Es e
llamamien o puede se ac ual o i ual, a un he ede o de p ime g ado o a o os, pa a el
caso de que el p ime o no llegase a sucede .127 Consecuen emen e, odos aquellos cuya
elación con el de cuius suponga una expec a i a de llega a se he ede os, son llamados
en el momen o de la mue e, es deci , son des ina a ios de la ocación. No sólo las
pe sonas ins i uidas po el es ado , sino ambién, odos aquellos que en i ud de la ley
puedan sucede al causan e siemp e y cuando sean ap as legalmen e pa a sucede le al
momen o de la mue e. 128
Po su pa e, la delación, no cons i uye un llamamien o, sino que es “la
a ibución de la acul ad de acep a o epudia la he encia o legado, que econoce la ley
a aquellos que han ecibido una ocación e ec i a”.129 Se inicia cuando nace la
posibilidad de acep a la he encia. Supone un paso más, pues consis e en el o ecimien o
de la he encia a quien o quienes habiendo sido con ocados po disposición del es ado ,
o bien po ley se encuen an en p ime é mino den o del o den de posibles suceso es.
No sólo hay una pe sona de e minada y exis en e que es llamada a la he encia, sino que
además puede acep a . Po an o la ca ac e ís ica de la delación es la posibilidad
inmedia a de sucede .130 Po consiguien e, la delación cons i uye una consecuencia de la
C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., págs. 55 y 56; M GITRAMA GONZÁLEZ Comen a ios al
Código ci il y Compilaciones o ales, . XIV, di igidos po M. ALBALADEJO, EDERSA, Mad id, 1989,
págs. 3 y 4), quien a i ma que la doc ina mode na dis ingue ambos momen os y que la delación es “la
a ibución a una pe sona del de echo de sucede mo is causa”, y la ocación equi ale al “llamamien o de
los posibles suceso es en el momen o de la mue e del de cuius, po la olun ad sea de és e, sea de la Ley;
J. L. DÍEZ PICAZO/A. GULLÓN, Sis ema de De echo ci il IV, 10ª ed., Mad id, Tecnos, 2006, pág. 301;
X. O’CALLAGHAN MUÑOZ, op. ci ., págs. 45 y 46.
127 C . J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones… ci ., pág. 131; J. L. DÍEZ PICAZO/A.
GULLÓN, op. ci ., págs. 301 y 302.
128 Po lo an o, además de los es ados, ambién son ocados odos los posibles he ede os in es ados has a
el úl imo posible, es deci , el Es ado.
129 J. M. GARCÍA GARCÍA, La sucesión… ci ., pág. 155. A i ma es e au o que “la delación no es un
llamamien o, sino que es la a ibución de la acul ad de acepa o epudia la he encia o el legado, que
econoce la ley a aquellos que han ecibido una ocación e ec i a”.
130 C . J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones… ci ., pág. 131.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
71
ocación en cuan o que pa a que la he encia pueda se o ecida a un suje o, és e ha
enido que se llamado con an e io idad. La delación concede al ocado el de echo de
acep a o epudia la he encia (ius dela ionis).
Abie a la sucesión, el enómeno suceso io se desen uel e a a és de la
ocación y la delación. Sin emba go, ambos di ie en en e sí. Lo que sí ocu e es, como
a i ma LACRUZ BERDEJO, que la delación p esupone la ocación, pe o no al
con a io.131 En i ud de la p ime a, esul an llamados odos los posibles suceso es del
causan e, con a eglo al es amen o o a la ley. La ocación es, po an o, el llamamien o
in abs ac o a una e en ual sucesión. Sin emba go, pa a que una pe sona sea he ede o,
no es su icien e que sea llamada sino que la he encia le debe se o ecida pa a su
acep ación. Así, po la delación se o ece al llamado el ius dela ionis, es deci , el
de echo a adqui i la he encia median e su acep ación.132
Vocación y delación suelen coincidi en el iempo dándose lo que ROCA
SASTRE denomina ocación con delación inmedia a. En es os casos no males, ambos
ienen luga al momen o de la ape u a de la sucesión a a o , como e emos luego, de
un llamado que eúna los equisi os exigidos pa a pode se al. Al mismo iempo se
da á paso a la delación di igida al mismo.133 Consecuen emen e, como a i ma LACRUZ
BERDEJO, “hay ocación, de una ez pa a siemp e, en el momen o que se es llamado a
la he encia, aunque no se acep e o no haya opo unidad de acep a la. La delación se
inicia –en cambio- cuando nace la opo unidad de acep a la he encia, y e mina con la
acep ación”. Po an o, una ez abie a la sucesión, las ocaciones se di igen
131 C . De echo de sucesiones… ci ., pág. 157.
132 C . C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., pág. 63; J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de
sucesiones… ci ., pág. 157. La STS de 9 de diciemb e de 1992 (RJA núm. 10130) dice li e almen e “el
de echo de acep a o epudia (ius dela ionis) (…)”.
133 R. Mª ROCA SASTRE, “La designación…”, ci . 1962, págs. 746 y 147, y “La designación…”, ci .,
1981, págs. 142 y 143; J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones... ci ., pág. 156.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
72
simul áneamen e a odos aquéllos que son ap os pa a sucede al causan e, mien as que
la delación su ge sólo en el momen o en que el llamado puede acep a .134
Sin emba go, hay excepciones a es os supues os no males en los que ocación y
delación no coinciden en el iempo, a sabe , llamamien o bajo condición suspensi a y
sus i ución ulga . En el p ime caso, pendien e la condición, el llamado condicional
adquie e la ocación, sin emba go no a a se delado, ya que la delación se e asa has a
el momen o en que la condición se cumpla. Es lo que se denomina delación di e ida. En
cuan o al segundo supues o, ambién aquí hay ocación a a o del sus i u o ulga , sin
emba go és a encuen a subo dinada su e icacia a que el llamado en p ime luga
epudie, la delación es sucesi a y su ge una ez que la epudiación se cumpla.135
Dejando a un lado la sus i ución ulga pa a el supues o de enuncia, la cues ión no es
an cla a cuando la sus i ución ope a en los casos en que el p ime amen e ins i uido no
puede acep a la he encia, ya sea po p emue e, ya po incapacidad. En ambos casos,
en endemos que nos encon amos an e el supues o no mal de ocación con delación
inmedia a, pues de o ma semejan e a lo que ocu e, como se exp esa a con inuación,
espec o a la ep esen ación suceso ia, el p emue o o incapaz no es ocado. En es e
caso de sus i ución ulga , sin emba go, no se á la ley, sino la olun ad del causan e, la
que de e mina el llamado a la he encia. Consecuen emen e, el p emue o o incapaz de
sucede no es ocado, pues no cumple los p esupues os necesa ios de ap i ud al
espec o, de al sue e que la ocación se di ige di ec amen e al sus i u o
desencadenándose de modo simul áneo a la ocación, la delación a su a o en el
134 J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones... ci ., págs. 157 y 161. También, R. Mª ROCA
SASTRE, “La designación...”, ci . 1962, págs. 744 y ss., id. “La designación...”, ci . 1981, págs. 146 y ss.
135 F. JORDANO FRAGA, La sucesión en el “ius dela ionis” una con ibución al es udio de la
adquisición suceso ia “mo is causa”, Mad id, Ci i as, 1990, págs. 190 y ss.; C. VATTIER
FUENZALIDA, op. ci ., pág. 64; J. M. GARCÍA GARCÍA, La sucesión… ci ., pág. 156.; R. Mª ROCA
SASTRE, “La designación…”, ci . 1962, págs. 760 y ss., y “La designación…”, ci ., 1981, págs. 143 y ss.
Como se es udia á más de enidamen e, la no coincidencia empo al en e ocación y delación, en el
supues o conc e o de un suje o llamado bajo condición suspensi a, admi iendo que iene luga la ocación
quedando la delación aplazada o suspendida has a que la condición se cumpla cons i uye el sen i gene al
de nues a adición ju ídica en e a quienes en ienden que, po el con a io, ambién exis e delación a la
que denominan “delación condicional”. Vid. ambién, “La designación...”, ci . 1981, págs.. 144 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
73
momen o de ape u a de la sucesión. Así pues en endemos que en es os casos de
sus i ución ulga , iene luga la ocación con delación inmedia a.
Si bien el de echo de ep esen ación p esen a una isonomía peculia , no
pe enece a es os supues os especiales. Su es uc u a se encuad a en la hipó esis no mal
de ocación con delación inmedia a pues, el ep esen ado ca ece de ap i ud legal pa a
se llamado, po habe p emue o o se incapaz de sucede , y po an o no puede habe
ocación a su a o . Así, la ocación se di ige, po ob a de la ley, di ec amen e al
ep esen an e al momen o de ape u a de la sucesión y simul áneamen e se desencadena,
a a o del mismo suje o la delación.136
2. P esupues os de la ocación
El es udio de los p esupues os exigibles pa a que la ocación enga luga es
esencial. En e ec o, el hecho de que nues o ins i u o ope e cuando el llamado en p ime
luga p emue e, es incapaz o ha sido deshe edado, conlle a la necesidad de a e igua si
la al a de ocación con espec o a es e suje o ha de se conside ado como un
p esupues o necesa io y exigible pa a que enga luga la ep esen ación suceso ia.137
136 C. VATTIER FUENZALIDA, quien a i ma que la peculia idad de la ep esen ación adica en el modo
en que ope a la sucesión iu e ep aesen a ionis, sob e odo en lo ela i o a la de e minación del
ep esen an e y del quan um que se le o ece ( id. op.ci ., págs. 66 y 67). En es e sen ido, en iende que,
dada la imposibilidad del ep esen ado pa a sucede , la he encia se o ece di ec amen e al ep esen an e,
po lo que hay una ocación di ec a y una delación indi ec a en el sen ido de que supone la exis encia de
un llamamien o legal al ep esen an e po un quan um p ede e minado po el que hab ía co espondido al
ep esen ado, cuyo llamamien o no ha enido luga (pág. 63).
137 Al espec o, C. VATTIER FUENZALIDA (op. ci ., pág. 36) en iende que an o la ocación como la
delación no ienen luga en los supues os en los que su des ina a io p emu ió al de cuius o bien es incapaz
de sucede le con lo que pasan ex lege al ep esen an e median e la écnica de la ocación y delación
indi ec as.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
80
que el Código ci il no pe mi a, según lo dispues o en el a ículo 990 Cc,154 que la
acep ación y la epudiación de la he encia se ealicen bajo condición pa ece p esupone
que no hab á delación mien as es a es é p esen e. Si bien es cie o que la no ma es á
pensando en o a si uación, en endemos que no po ello deja de se aplicable a es e
supues o, ya que desde el ins an e en que el o ecimien o de la he encia es condicional,
ambién la acep ación o epudiación de la misma se encuen a suje a a un hecho incie o
y po lo an o a una condición.
Lo mismo se desp ende del ci ado a ículo 991 Cc, que cons i uye uno de los
undamen os esenciales pa a nega la iabilidad de la delación condicional, al exigi
que el llamado, pa a pode acep a o epudia la he encia, ha de es a “cie o (...) de su
de echo a la he encia”. Po lo an o, de la no ma se deduce que el llamado a la sucesión
bajo condición suspensi a, no es a á cie o de su de echo has a el momen o en el que
dicha condición se cumpla.155 Es esencial dis ingui , que el a ículo 991 Cc es de
aplicación an sólo a la condición suspensi a, no a la ins i ución suje a a é mino,
aunque es e ue a incie o, pues o que es la ince idumb e del hecho que ha de acon ece
lo que da luga a su aplicación.
Asimismo aludimos, pa a undamen a nues a eo ía, al a ículo 758 Cc, que en
elación al momen o a que hay que a ende pa a cali ica la capacidad del llamado a la
sucesión ya sea como he ede o ya como lega a io, es ablece como egla gene al, en su
pá a o p ime o, que “se a ende á al iempo de la mue e de la pe sona de cuya
sucesión se a e”. No obs an e, el pá a o e ce o de es e p ecep o añade una exigencia
cuando el llamado lo ha sido bajo condición suspensi a, dado que en es e caso “se
154 A . 990 Cc: “La acep ación o la epudiación de la he encia no pod á hace se en pa e, a plazo, ni
condicionalmen e”.
155P ecisamen e el a ículo 991 Cc, es uno de los p ecep os esenciales en los que se basa la doc ina pa a
a gumen a que la delación queda di e ida has a que la condición se cumpla. En es e sen ido se
mani ies a, en e o os, F. JORDANO FRAGA (op. ci ., pág. 199) al a i ma que “es sólo lo dispues o en
el a ículo 991 Cc y no mas conco dan es, el único (pe o decisi o) obs áculo que impide el acogimien o
en nues o De echo del plan eamien o de la delación condicional desde el momen o de la ape u a de la
sucesión”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
81
a ende á además al iempo en que se cumpla la condición”,156 odo lo cual pa ece
indica que és e es el momen o en el que hab á una delación e icaz.157 Es e p ecep o,
que hace e e encia al momen o en que hab á de cali ica se la capacidad del he ede o o
lega a io, en su úl imo pá a o, e e ido la sucesión bajo condición suspensi a, exige
pa a cali ica la capacidad no sólo que és a se enga al momen o de la mue e del
causan e, sino que “además”, el llamado debe se capaz en el momen o en que la
condición se cumple. Po lo an o, si no es capaz en es e ins an e, no cabe llamamien o,
o lo que es lo mismo, no hab á delación.
También el a ículo 912 del Código ci il158 si e de a gumen o pa a nega la
delación an es de que la condición se cumpla, pues si es e p ecep o en iende en su
pá a o e ce o que se ab e la sucesión legí ima po habe al ado la condición, es o
supone que no u o luga la ansmisión, consecuen emen e, al como señalábamos en
pá a os an e io es, si és a no u o luga es po que no se adqui ió, pendien e la
condición, ningún de echo.
Consecuen emen e, se puede conclui , en coincidencia con nues a doc ina
mayo i a ia ya ci ada y ju isp udencia is a del T ibunal Sup emo, que pendien e la
condición, la delación queda di e ida o suspendida en an o dicha condición no se
cumpla.
156 La condición a la que se e ie e es e p ecep o es, sin duda, la suspensi a, pues si bien no lo especi ica
exp esamen e, cuando la condición es esolu o ia, “el llamado lo es sin más al mo i el causan e, y le
bas a se capaz en onces” (M. ALBALADEJO GARCÍA, Comen a ios… ci ., pág. 252).
157 En es e caso, la capacidad es exigida en dos momen os, a la mue e del es ado y “además” en el
momen o en que la condición se cumpla (M. ALBALADEJO GARCÍA, Comen a ios… ci ., págs. 252,
253; S. DÍAZ ALABART, Comen a ios... ci ., pág. 1876). Al espec o, F. JORDANO FRAGA (op. ci .,
pág. 193, no a. 237) es ima que si bien el hecho de que se exija la capacidad no sólo al momen o de la
mue e del causan e sino ambién al iempo de cumpli se la condición pod ía da luga a pensa que no es
o almen e consecuen e con el hecho de que la delación se p oduzca sólo en el momen o del
cumplimien o de la condición, es o no es una objeción g a e pues el Código ci il exige capacidad pa a
sucede al momen o de la ape u a de la sucesión, pa a adqui i la expec a i a de delación; y capacidad de
sucede al momen o del cumplimien o de la sucesión pa a adqui i la delación e ec i a.
158 Sob e el a ículo 912 Cc id., Mª PAZ GARCÍA RUBIO, La dis ibución de oda la he encia en
legados. Un supues o de he encia sin he ede o, Mad id, Ci i as, 1989, págs. 312 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
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No han al ado, sin emba go, au o es que de ienden la acul ad de acep a o
epudia la he encia desde el momen o de la ape u a de la sucesión y an es de que la
condición se cumpla. Des aca en es a línea pa e de la doc ina i aliana sos enedo a de la
delación condicional. En i ud de es a eo ía, sus de enso es a i man que el llamado a
la sucesión de una pe sona es i ula del ius dela ionis desde la ape u a de la sucesión,
sin necesidad de espe a pa a ello que la condición se cumpla, aún cuando la e icacia y
alidez del eje cicio de la delación queda á supedi ada a que aquélla e mine po
p oduci se.159
Se si en, pa a undamen a su eo ía, de la aplicación analógica de lo dispues o
pa a el negocio condicional, así como en azones de segu idad ju ídica. En es e sen ido,
a i ma CICU que la o e a de ansmisión de la p opiedad en el negocio in e i os
hecha bajo condición suspensi a no impide que és a sea acep ada y el negocio enga a
pe ecciona se, si bien sus e ec os se suspenden al momen o en que la condición se
e i ique. Así pues, el des ina a io de la o e a del con a o condicional se á i ula de
una “delación con ac ual condicional” que le pe mi e acep a la o echaza la con
an e io idad al cumplimien o de la condición. Además, añade que no hay un in e és ni
indi idual ni social en que la insegu idad inhe en e al e en o pues o como condición, se
ag a e po la ince idumb e sob e la decisión que ome el llamado. Po el con a io, sí
hay un in e és en que cuando és e no quie a acep a , sea sin más eliminada incluso la
159 Vid., L. FERRI, Rinunzia e i iu o nel Di i o p i a o, Milano, 1960, págs. 81 a 84, “La o e a o
delazione puó esse e subi o acce a a o i u a a anche se al a so o condizione sospensi a (...). La
do ina dominan e accoglie pe la delazione e edi a ia la soluzione oppos a (...). O a io penso che,
nonos an e l´indubbio alo e di ale a gomen o, si debba i ene e possibile e alida un´acce azione
inmedia a (e, quindi, anche un i iu o) di un´e edi á de olu a so o condizione sospensi a.”, ambién en
“Disposizioni gene ali sulle successioni : dell'ape u a della successione, della delazione e dell'acquis o
dell'e edi à della capaci à di succede e, dell'indegni à... : a . 456-511”, en Commen a io del Codice
Ci ile SCIALOJA/BRANCA. lib o secondo, 3ª ed., Bologna-Roma, 1997, págs. 162 y sig. y 240 y ss.; A.
CICU, Le successioni, pa e gene ale, 3 ed., Milano, 1947, págs. 27 a 29. No obs an e, la mayo ía de la
doc ina i aliana se mues a con a ia a es a esis, ya que es iman que el llamado bajo condición
suspensi a no iene de echo de acep a la he encia sino sólo una expec a i a de és e, que se ha á e ec i a
cuando aquélla haya sido e i icada (c ., U. NATOLI, La amminis azione dei beni e edi a i, . I,
Milano, 1947, pág. 324). En es e sen ido, a i ma L. BARASSI (Le successioni pe causa di mo e, 3ª ed.,
Milano, 1947, pág. 414) que, “La delazione all´e ede é sopesa e pe conseguenza il chiama o all´e edi á
non puó né acce a e né enuncia e”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
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insegu idad inhe en e al e en o. Consecuen emen e, no e azón pa a exclui que de un
modo análogo, ins i uido un he ede o, bajo condición suspensi a, el llamado pueda
acep a o enuncia mien as la condición es á pendien e.160
El a ículo 990 Cc, sin emba go impide la aplicación po analogía en ma e ia
suceso ia de lo p e is o pa a las obligaciones condicionales, al es ablece la
imposibilidad de acep a o epudia la he encia condicionalmen e. Además, si bien es
cie o que en los negocios in e i os lle ados a cabo bajo condición, el negocio exis e
an es de que la condición se cumpla, no lo es menos, que és e no p oduci á sus e ec os
sino cuando és a enga luga . Po lo an o, si en los negocios mo is causa, la delación es
un e ec o de la ins i ución, en onces, és a no se p oduci á has a el cumplimien o de la
condición. Todo lo cual iene dispues o po el a ículo 1114 Cc, que en elación a las
obligaciones condicionales y de aplicación a la ins i ución de he ede o y lega a io, en
i ud de lo es ablecido en el 791161 del mismo ex o legal, dispone lo siguien e: “En las
obligaciones condicionales la adquisición de los de echos, así como la esolución o
pé dida de los ya adqui idos, depende án del acon ecimien o que cons i uya la
condición”.162
En cuan o a las mani es adas azones de segu idad ju ídica, es a eo ía es
c i icada po JORDANO FRAGA al a i ma que esul a incong uen e el admi i que el
llamado a la he encia pueda epudia la an es de que se cumpla la condición pe o no
acep a la, ya que “acep ación y epudiación de la he encia son indisociables como
160 A. CICU (op. ci ., pág. 28), “non i é nien e nella legge che escluda in ques o caso l´applicazione dei
p incipî p opî del negozio condiciónale. L´o e a di as e imen o de p op ie á ni negozi in e i os, a a
so o condizione sospensi a, non impedisce che essa enga acce a a ed il negozio enga cosí a
pe eziona se, imanendone in sospeso gli e e i, ma p op oducendosi a an o alcuni e e i des ina i a
p ese a e quelli de ini i e. Non ´é agione pe esclude e che análogamen e, is i u o un e ede so o
condizione, il chiama o possa acce a e o inunzia e in pendenza della condizione: non i é un in e esse né
indi iduale né sociale a che l´ince eza ine en e all´e en o pos o in condizione si agg a i dell´ince eza
sulla decisione da p ende si dall´is i ui o; i é in ece un in e esse e iden e a che, o e l´is i ui o non
in enda acce a e, sia senz´al o elimina a anche l´ence ezza ine en e all´e en o”.
161 A . 791 Cc: “Las condiciones impues as a los he ede os y lega a ios, en lo que no es é p e enido en
es a sección, se egi án po las eglas es ablecidas pa a las obligaciones condicionales”.
162 C . M. ALBALADEJO GARCÍA, Comen a ios… ci ., pág. 257.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
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mani es aciones de un mismo pode : el ius dela ionis, y han de segui , po an o,
necesa iamen e la misma sue e”. Consecuen emen e añade es e au o , o se admi e que
hay delación condicional de modo que abie a la sucesión pod á se la he encia acep ada
o epudiada an es de que la condición se cumpla; o po el con a io, pendien e la
condición, no hab á delación has a que se cumpla y consecuen emen e no p ocede ni la
acep ación ni la epudiación.163
Asimismo, es a doc ina pa e, pa a undamen a su esis, del hecho de que el
De echo i aliano, admi e la posibilidad de que los u u os pad es acep en donaciones
hechas a a o de los nasci u i, como e en uales ep esen an es.164 Así, si en es e
supues o exis e, abie a la sucesión, una delación condicional que pe mi e acep a o
epudia la he encia con an e io idad a la e i icación de la condicio iu is, en onces es o
mismo ha de pode sos ene se cuando se a a de una condi io ac i. La cues ión no es
ex apolable a nues o De echo, el cual, p e iendo pa a el supues o de donaciones
hechas a nasci u us que és as sean acep adas po quienes le ep esen a ían legalmen e
(a . 627 Cc), la no ma no es de aplicación analógica en ma e ia suceso ia según se
undamen a á más adelan e.
Po o a pa e, el p opio De echo i aliano cuen a, as la en ada en igo del
Código ci il de 1942, con un a gumen o a a o de la delación condicional, ya que el
a ículo 139 de sus disposiciones ansi o ias, egula la ansmisibilidad pa a los
he ede os de los ins i uidos condicionalmen e en es amen o, si és os mue en a pa i de
una echa de e minada pe o sin que haya sido e i icada la condición suspensi a. 165 No
163 C . op. ci ., págs. 198 y 199.
164 A . 320 Cc i .: “I geni o i congiun amen e o quello di essi che ese ci a in ia esclusi a la po es á,
app esen ano i igli na i e nasci u i in u i gli a i ci ili e en amminis ano i beni (...)”.
A . 784.2 Cc i .: “L´acce azione della donazione a a o e di nasci u i, benché non concepi i, é egola a
dalle disposizioni degli a icoli 320 e 321”.
165 La en ada en igo del Código ci il i aliano de 1942 ha enido a de oga los a ículos del Código de
1865 que es ablecía, pa a los ins i uidos es amen a iamen e bajo condición suspensi a, ya sea en la
he encia, ya en legados, la in ansmisibilidad de odo de echo a sus he ede os si és os mo ían as ab i se
la sucesión del es ado , p ime causan e, y an es de cumpli se la condición.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
85
obs an e, el mismo ex o legal cuen a con un obs áculo no ma i o a al posibilidad,
habida cuen a que és e cuen a el plazo de caducidad pa a el ius dela ionis, en el
supues o de llamamien os ealizados bajo condición suspensi a, no desde el momen o
de ape u a de la sucesión, sino a pa i del momen o en el que la condición se
cumple.166
La exis encia o no de delación condicional es esuel a de modo con adic o io
po los a ículos 759 y 799 Cc Tomamos como pun o de pa ida el a ículo 759,167 que
se ocupa de la ins i ución de he ede o o lega a io bajo condición suspensi a. De la
lec u a de la no ma se desp ende que el ins i uido no adquie e de echo a la sucesión si
no sob e i e al cumplimien o de la condición, de al sue e que si mue e an es, “no
ansmi e de echo alguno a sus he ede os” aunque hubie a sob e i ido al causan e.168
Po lo an o, los he ede os del llamado, que mue e an es del cumplimien o de la
A ., 139 Disp. T . Cc i .: “I di i i de i an i da una disposizione es amen a ia so o condizione
sospensi a si asme ono agli e edi dell´ono a o, se ques i muo e dopo il 21 ap ile 1940 senza che la
condizione si sia e i ica a”.
L. FERRI (Rinunzia ci ., págs. 82 y 83) es ima que de es e p ecep o se ex ae el a gumen o undamen al a
a o de la esis de CICU. De lo dispues o en él, se deduce que en el caso de ins i ución de he ede o o
lega a io suje a a condición suspensi a, exis e ya una delación incluso an es de que se e i ique la
condición, pues p e é la ansmisión a los he ede os, como cuando mue e el llamado que no es á suje o a
condición suspensi a (a . 479 Cc i .). Añade además que la alidez de la esis de CICU es con i mada
po el hecho de que el Código ci il de 1942 no ha ep oducido los a ículos 853 a 862 del Código del 65
que p ecisamen e excluían la ansmisión de la delación condicional.
166 A . 480.2º Cc i .: “Il di i o di acce a e l´e edi á si p esc i e in dieci anni.
Il e mine deco e dal gio no dell´ape u a della succesione e, in caso d´is i uzione condizionale, dal
gio no in cui si e i ica la condizione”.
167A . 759 Cc: “El he ede o que mue a an es de que la condición se cumpla, aunque sob e i a al
es ado , no ansmi e de echo alguno a sus he ede os”.
168 Si bien el ex o del p ecep o no especi ica de qué ipo de condición se a a, esul a inadmisible
en ende que el a ículo 759 Cc hace e e encia a la condición esolu o ia. Es e es el sen i gene al de
nues a doc ina que alude al espec o que “Tal deducción es inadmisible; pugna con la na u aleza y
e ec os de lo que en De echo se ha en endido siemp e como condición esolu o ia.”, (M. ISABAL, “La
doc ina de las condiciones en De echo y los a s. 759 y 799 del Cc”, RDP, 1926, pág. 180). En el mismo
sen ido se mani ies a, en e o os, M. ALBALADEJO GARCÍA (Comen a ios… ci ., pág. 256) “el
a ículo se e ie e, aunque no lo diga exp esamen e a la ins i ución bajo condición suspensi a. (…) es
ob io, ya que po el p opio modo de se de las cosas no cabe que sea de o o modo, pues o que como el
papel de la condición esolu o ia, si se cumple, es pone in a la si uación exis en e, ocu e que el caso de
esolución no cabe en el a ículo p esen e, que se e ie e a la sucesión no p oducida aún, que es á
pendien e de la condición (suspensi a) pues a, no a la sucesión que ya p oducida y habiéndola omado el
he ede o (que hab ía sob e i ido al es ado que lo ins i uyó sin condición suspensi a)es á amenazada de
esolución.”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
86
condición no eciben de echo alguno, ya que mien as és a no se cumple, el ins i uido
no ecibe de echo a la he encia y, consecuen emen e, no puede ansmi i lo. 169
No obs an e, su ge la duda de si lo señalado, apa en emen e con an a cla idad,
en el a ículo 759 Cc pueda no se cie o, en cuyo caso la solución a adop a en es e
pun o se ía la opues a, ya que exis e o o p ecep o legal que li e almen e dispone
exac amen e lo con a io. En e ec o, el a ículo 799 Cc es ablece que “La condición
suspensi a no impide al he ede o o lega a io adqui i sus espec i os de echos y
ansmi i los a sus he ede os, aun an es de que se e i ique”.
El in en o de sal a la apa en e con adicción ha dado luga a la elabo ación de
dis in as eo ías al espec o po pa e de la doc ina. Sin ánimo de en a en un análisis
exhaus i o de las mismas, con iene señala que undamen almen e se pueden
concen a en dos g andes g upos cla amen e di e enciados, a sabe , aquélla que pos ula
la exis encia de una con adicción en e ambos p ecep os, dis inguiendo den o de la
misma aquéllos que abogan po la p eeminencia del a ículo 759 en base a azones
his ó icas undamen almen e y quienes po el con a io, son pa ida ios de da p imacía
al 799, ya que ello implica una mejo in e p e ación de la olun ad del causan e quien,
pa ece que, en el supues o de que la condición se cumpla, p e i ió al ins i uido bajo
condición y a sus suceso es que a los legi ima ios;170 y una segunda eo ía, mayo i a ia
169M. ALBALADEJO GARCÍA, Comen a ios... ci ., págs. 255 y 259.
170 J. SAPENA (“La ansmisibilidad de los de echos condicionales y la olun ad del es ado ”, RGLJ, T.
197, 1954, pág.36) se mues a con unden e en sus conclusiones a i mando, as una exposición de las
dis in as eo ías su gidas en elación con es a an inomia, que “sólo una conclusión segu a encon amos:
que se man iene la an inomia; que los a ículos deba idos no nos p opo cionan base su icien e pa a
sos ene la p eponde ancia de uno ni de o o (…) El o denamien o legal puso en plano de igualdad dos
eglas absolu amen e con adic o ias, sin concede en aja a una o a o a; po ello es inú il busca la
solución den o del mismo exclusi amen e”; F. SÁNCHEZ ROMÁN (op. ci ., ol. 1º, págs. 613 y 614),
que cali ica el a ículo 799 como un p ecep o “desdichado, que nunca debió igu a en el Código”,
en iende que con dicho p ecep o, el Código ci il incu e en “una con adicción an cla a como pocas se
pueden encon a ”, y habida cuen a que no puede admi i se que el a ículo 799 de ogue el 759 po su
ubicación, así como ampoco cabe concilia ambos ya que se excluyen, es necesa io decidi se po uno,
en endiendo p e e ido el 759 pues és e “man iene la e dade a doc ina en es e pun o”. M. GITRAMA
(La adminis ación… ci ., págs. 31 y 32) sin en a a p o undiza sob e las dis in as eo ías exis en es al
espec o de es os p ecep os, en p incipio con adic o ios, deja cons ancia de que p e alece el a ículo 759
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
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en e nues a doc ina y ju isp udencia, que a i ma que los a ículos 759 y 799 del
Código ci il lejos de con adeci se, son absolu amen e conciliables, pues cada uno de
ellos es aplicable a supues os di e en es.171
Asimismo, au o es como PÉREZ GONZÁLEZ Y ALGUER, pa iendo de la
exis encia de una an inomia absolu a e i emediable en e los a ículos 759 y 799 Cc,
en ienden que la única solución lógica es la de p escindi de ambos p ecep os, ya que
ambos se des uyen con lo que se á necesa io ecu i a aquellos que se ían aplicables en
el supues o de no exis i ninguno. Po lo an o, habida cuen a que el a ículo 791 Cc, en
an o en cuan o emi e a las eglas de las obligaciones condicionales, hab ía de aplica se
el a ículo 1114 del Código ci il. Consecuen emen e, la solución se ía la de p e alencia
del a ículo 759. Sin emba go, a i man es os au o es que “pa a una conside ación más
p o unda, la solución es p ecisamen e la con a ia, po que si bien es cie o que mien as
penda la condición no se iene un de echo pe ec o, no lo es menos que se adquie e
inmedia amen e un de echo de expec a i a, que nada puede us a sino el
incumplimien o de la condición, y que es e de echo de expec a i a con la limi ación de
su ca ác e e en ual se ansmi e po el ins i uido a sus he ede os, como o mando pa e
del pa imonio de aquél, siemp e, cla o es á, que la mue e del ins i uido no in luya, ya
po su na u ales o ya po la p esumible in ención del es ado , sob e el cumplimien o de
la condición haciéndolo imposible (…)”.172
Po nues a pa e, nos inclinamos, coincidiendo con la mayo ía de la doc ina y
la eo ía dominan e del T ibunal Sup emo, po la esis pa ida ia de la no con adicción
lo cual, en iende el au o , “es p ueba palpable de que el he ede o ins i uido bajo condición suspensi a
ca ece de la cualidad de he ede o en an o que la condición no se cumpla”. También R. Mª ROCA
SASTRE (Es udios de De echo P i ado II, Mad id, 1948, pág. 84) o o ga p e e encia al a ículo 759
a i mando al espec o que “en el égimen del Código ci il la egla gene al es la es ablecida en su a . 759,
y que una especie de excepción la cons i uye el a . 799 del mismo cue po legal”.
171 M. ISABAL, “La doc ina de las condiciones en De echo y los a s. 759 y 799 del Cc”, RDP, 1926,
pág. 186.
172 B. PÉREZ GONZÁLEZ - J. ALGUER, Ano aciones… ci ., 1981, págs. 698 y 699.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
88
en e ambos p ecep os, a pesa de que de su eno li e al la solución pa ece se o a.173
En líneas gene ales, se puede a i ma que el a ículo 759 Cc hace e e encia, si bien el
p ecep o no lo dice exp esamen e, a la condición suspensi a, y po o o lado, a pesa de
la edacción poco a o unada o o gada al a ículo 799 del mismo ex o legal, pa ece
hace e e encia, no a es a condición sino al ins i uido a é mino suspensi o ce us an,
ince us quando.174
173 SSTS de 4 de ma zo de 1952 (RJA, núm. 491) “se ía de aplicación lo es a uido en el a ículo 759 del
Código ci il y no (…) ni el 799, que, no obs an e su eno li e al, alude a si uaciones ju ídicas “ce us an
ince us quando”, más bien que a una condicionalidad p opiamen e dicha”, de 20 de oc ub e de 1954
(RJA, núm. 2636) “Que el a ículo 799 del Código ci il dispone, en e ec o que la condición suspensi a
no impide al he ede o o lega a io adqui i sus espec i os de echos y ansmi i los a sus he ede os aun
an es de que la condición se cumpla; y pa a sal a la con adicción que exis e con lo dispues o en el
a ículo 759 del mismo Código, (…), ha de en ende se que en el p ime o de dichos a ículos no se emplea
la palab a condición en su sen ido es ic o, sino que hace e e encia a un é mino o plazo, cuyo
encimien o se de e mina po el allecimien o de una pe sona, que necesa iamen e ha de acaece , aunque
se igno e cuándo, y cuyo e ec o, mien as el encimien o no llega, es suspende la e ec i idad de la
ins i ución, pe o sin impedi la c eación de de echos a a o del ins i uido ansmisibles a sus he ede os
desde el allecimien o del es ado ”, de 6 de diciemb e de 1957 (RJA, núm. 3574) “y pa a sal a la
con adicción que exis e con lo dispues o en el a ículo 759 del p opio Código, según el cual el he ede o
o lega a io que mue a an es que la condición se cumpla, aunque sob e i a al es ado , no ansmi e
de echo alguno a sus he ede os ha de en ende se que en el p ime o de dichos a ículos no se emplea la
palab a condición en su sen ido es ic o sino que hace e e encia a un é mino o plazo, cuyo encimien o
se de e mina po el allecimien o de una pe sona, que necesa iamen e ha de acaece , aunque se igno e
cuando y cuy e ec o, mien as el encimien o no llega, es suspende la e ec i idad de la ins i ución, pe o
sin impedi la c eación de de echos a a o del ins i uido, ansmisibles a sus he ede os desde el
allecimien o del es ado ”; de 26 de ene o de 1959 (RJA, núm. 443) “el a ículo 799 no obs an e su
eno li e al, alude a si uaciones ju ídicas ce us in ince us cuando, más bien que a una condicionalidad
p opiamen e dicha”, de 28 de eb e o de 1959 (RJA, núm. 1496), de 5 de julio de 1966 (RJA, núm. 3671)
y 22 de ene o de 1969 (RJA, núm. 199), de 3 de no iemb e de 1989 (RJA, núm. 7847), “No esul a de
aplicación el a . 799 del Código ci il, como se aduce en el mo i o e ce o, ya que al p ecep o, no
obs an e emplea el é mino «condición», se e ie e, como ha en endido la doc ina y la ju isp udencia,
no a la e dade a condición sino al é mino «ince us quando»”,de 17 de eb e o de 1994 (RJA, núm.
1623) “Pe o en pun o al a . 799 del Código ci il, es sabido que con mani ies o e o de exp esión se
e ie e a las disposiciones a plazo o é mino écnicamen e diciendo o condición imp opia que po ello no
es aplicable al caso de au os sino muy especialmen e el a . 759 del mismo ex o legal, ela i o a las
p opias o e dade as condiciones suspensi as consis en es en un e en o que puede o no acon ece cual es
el de la exis encia de descendencia p opia”. En es a misma línea se mani ies a la Di ección Gene al de
Regis os y del No a iado, en e o as, en las RRDGRN de 25 de ab il de 1931 (RJA, núm. 2029) y 4 de
eb e o de 1980 (RJA, núm. 507).
174 M. ALBALADEJO GARCÍA, Comen a ios… ci ., págs. 260 y ss., S. DÍAZ ALABART, Comen a io
del Código ci il, . I, Mad id, Minis e io de Jus icia, 1993, pág. 1877; L. DÍEZ PICAZO/A. GULLÓN,
(op. ci ., pág. 357) se mues an pa ida ios de la esis mayo i a ia, no sin pun ualiza que, en odo caso, la
olun ad del es ado debe p e alece , po lo que és e pod ía o dena la ansmisibilidad pese al a ículo
759 Cc
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
89
E ec i amen e, el a ículo 759 ecoge el espí i u y la no ma del De echo de
Roma y de nues o De echo his ó ico. En i ud de aquél cuando la ins i ución de
he ede o e a condicional, la delación quedaba di e ida has a que se hiciese e ec i a,
consecuen emen e, el llamado que allecía an es no adqui ía nada y po an o nada podía
ansmi i .175 Es a misma eo ía ue ecogida en nues o De echo his ó ico y así cons a
en el a ículo 620.3º del P oyec o de 1851, en el 758 del An ep oyec o y en el 759 del
ac ual Código ci il.
Sin emba go, si nos aden amos en la his o ia en busca de los an eceden es del
a ículo 799 Cc, el único p ecep o álido pa a su apoyo, que se encuen a en Las
Pa idas, hace e e encia al é mino incie o.176 T as la ausencia de un p ecep o simila
en el p oyec o de 1851, el a ículo 799 ue in oducido po el p oyec o de 1882.177 És e,
lejos de se u o de nues a ciencia, ha ecogido los a ículos 1041, 854 y 1810 de los
códigos ancés, el i aliano de 1865 y el po ugués espec i amen e.178
175 Vid., en e o os, P. BONFANTE, Ins i uciones de De echo omano, ad. De la 8ª ed. I aliana po L.
BACCI y A. LARROSA, e isada y pues a al día po F. CAMPUZANO HORMA, Mad id, Reus, 1929,
pág. 600.
176 Ley VIII, Tí . IV, P. VI. : “(…) Pe o casuales condiciones y a, que son de al na u a, que mague sean
pues as, non emba gan el es ablecimien o del he ede o. E es o se ia, como si dixesseel es ado :
Es ablezco a ulano ni he ede o, si c as nacie e el sol; o si dixese: Fago mi he ede o a al ome, si
mu ie e, non señalando as a que iempo. Es o es, po azon que ales condiciones como es as, an sin
dubda son, e an cie as, que en odas guisas son. E po ende, luego que son pues as, ales el
es ablecimien o del he ede o, e non se emba ga, nin de aluenga po ellas”.
177 E ec i amen e, el a ículo 886 del An ep oyec o en i ud del cual, “La condición que, según la
in ención del es ado , no hace más que suspende el cumplimien o de la disposición, no impedi á que el
he ede o o lega a io adquie a el de echo y le ansmi a a sus he ede os aun an es de habe se e i icado
la condición”, no se e ie e a la e dade a condición a la cual hacía e e encia el a ículo 758 del mismo
ex o legal. Además, aquél es una copia de p ecep os ex anje os que no hacen e e encia a la misma.
178 A . 1041 Cc ancés.: “La condi ion qui, dans l´in en ion du es a eu , ne ai que suspend e
l´exécu ion de la disposi ion, n´empêche a pas l´hé i ie ins i ué, ou le léga ai e, d´a oi un d oi caquis
e anmissible á ses hé i ie s”
A . 854 Cc i aliano de 1865: “Ldizione la quale, secondo la men e del es a o e non ache sospende e
l´esecuzione della disposizione, non impedisce che l´e ede o il lega a io abbiano un di i o acquis a o e
anssmissibile oi p opi e edi anche p ima delle e i ica e condizioni”.
A ículo 1810 Cc po ugués: “A condição que apenas suspende pe ce o empo a execução de disposição
não impedi á que o he dei o ou o lega a io adui a di ei o a he ença ou ao legado el o possa ansmi i a
seus he dei os”.
El ac ual a ículo 799 de nues o Código ci il supone una copia de es os p ecep os que en ealidad no se
e e ían a la e dade a condición.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
96
En es e sen ido, el hecho de que la e icacia del llamamien o al nasci u us
dependa de que se e i ique el nacimien o con los equisi os del a ículo 30 del Código
ci il, nos lle a a a i ma que exis e una cla a asimilación en e es e llamamien o y el
p oducido bajo condición suspensi a. Es po ello que, al y como expusimos al habla
del llamamien o a la sucesión bajo condición suspensi a, una ez abie a la sucesión y
an es de que enga luga el nacimien o, hay un llamamien o o ocación al concebido,
pe o no hab á una delación e icaz sino cuando la condicio iu is se cumpla.192
Asimismo, coincidiendo con la mayo ía de nues a doc ina,193 en endemos que
la delación a a o del concebido no iene luga , ya que, no es aplicable analógicamen e,
en ma e ia de sucesiones, la solución p e is a po el Código ci il en su a ículo 627 Cc
aplicación de la con ención, que a ibuye de echos al niño “inmedia amen e” después de su nacimien o.
En es e sen ido id., M. ALBALADEJO GARCÍA, Desde el ins an e en que nace, odo niño es pe sona e
insc ibible en el Regis o, ed. RDP, 1997. Es e au o en iende exp esamen e que el plazo de 24 ho as
es ablecido po la Ley pa a que el nacido adquie a pe sonalidad y pueda se insc i o se encuen a
de ogado. Resul a in e esan e al espec o la c í ica que lle a a cabo de la RDGRN de 3 de sep iemb e de
1996 (RJA, núm. 1846) con i mando el au o judicial que denegó la insc ipción en el Regis o ci il de un
nacido po habe allecido den o de las seis ho as siguien es al pa o. (pág. 30 y ss.).
192 Es pos u a dominan e en nues a doc ina la asimilación en e el llamamien o al nasci u us y el
ealizado bajo condición suspensi a, lo cual impone una misma solución consis en e en la si uación de
pendencia de la delación, en an o en cuan o, como a i ma M. ALBALADEJO GARCÍA (Cu so de
De echo Ci il V, De echo de Sucesiones, Ba celona, Bosch, 1982, pág. 77) “has a que no nazca y i a
ein icua o ho as en e amen e desp endido de la mad e, se p oduce una si uación de pendencia que si el
concebido llega a se pe sona, se esuel e a su a o como si lo hubiese sido desde que ue engend ado, y
que si no llega a se lo, se esuel e como si nunca hubiese sido concebido, po lo que su llamamien o a la
sucesión esul a ía ine icaz desde un p incipio po al a de suje o que lo hubiese ecibido.”. También J. L.
LACRUZ BERDEJO (c ., De echo de sucesiones... ci ., pág. 242) quien as a i ma que el de echo a
sucede al nasci u us es indiscu ible, és e no consolida á su de echo a la he encia has a que se cumpla las
condiciones legales del a ículo 30. Has a ese momen o, “hay llamamien o a su a o , pe o sólo bajo una
condicio iu is de e ec i o nacimien o y i alidad. Llamamien o, pues, equipa able a la ocación
condicional. No hay en cambio delación.”; y F. JORDANO FRAGA ( id., op. ci ., págs. 203 y ss.); R. Mª
ROCA SASTRE, “La designación...”, ci . 1981, pág. 148.
193 La p ác ica gene alidad de la doc ina aboga po la no aplicación analógica del p ecep o ela i o a las
donaciones en ma e ia suceso ia, en endiendo que supone un a gumen o más en el que apoya su pos u a
de no exis encia de la delación a a o del concebido no nacido. En es e sen ido cabe señala , en e o os,
a: J. L. LACRUZ BERDEJO (De echo de sucesiones ... ci ., pág. 242), F. JORDANO FRAGA (Vid., op.
ci ., págs. 203 y ss.), M. ROYO MARTÍNEZ (op. ci ., pág. 45) quien le da una impo ancia especial y
decisi a al en ende lo como el undamen o esencial de la no exis encia de delación en es e supues o
(“Resul a más dudoso, sin emba go, que pueda exis i delación, p opiamen e al, a a o de un nasci u us,
pues si bien es indudable que cabe llamamien o e icaz, no ep oduce el Código en los p ecep os que
consag a a la sucesión mo is causa la egla con enida en el a ículo 627 aplicable a las donaciones (…)”).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
97
pa a las donaciones. 194 E ec i amen e, a di e encia de lo que ocu e en ma e ia de
donaciones, en De echo suceso io la he encia a la que es llamada el nasci u us no puede
se acep ada ni epudiada, an es de nace , po quienes le ep esen a ían legalmen e en el
supues o de que u ie a luga el nacimien o. Pese a la inexis encia en nues o Código de
una no ma que p e ea en ma e ia suceso ia, lo con a io a lo es ablecido po el a ículo
627 Cc pa a las donaciones,195 el a ículo 991 Cc imposibili a una aplicación analógica,
ya que en i ud del mismo, no es posible acep a ni epudia la he encia sin es a cie o,
no sólo de la mue e del causan e, sino de ene de echo a la misma. 196
Po lo an o, si conside amos que es a si uación se asimila al llamamien o bajo
condición suspensi a, la delación no se á e icaz has a el momen o en que la condición
194 A . 627 Cc, “Las donaciones hechas a los concebidos y no nacidos pod án se acep adas po las
pe sonas que legí imamen e los ep esen a ían, si se hubie a e i icado ya su nacimien o”.
Sin emba go, el De echo o al na a o p e é exp esamen e la posibilidad de acep ación o epudiación de
la he encia a la que es llamado el nasci u us po quienes se ían, a su nacimien o, los ep esen an es
legales del mismo, en an o en cuan o és a se emi e a las leyes 63 y 65 ela i as a la pa ia po es ad. En
es e sen ido, la Ley 154 en sus pá a os p ime o y e ce o dice li e almen e que “Las disposiciones a
í ulo luc a i o, po ac os in e i os o mo is causa, pueden hace se a a o del concebido, e incluso a
a o de los hijos aún no concebidos de pe sona de e minada que i a al iempo de la donación o al de la
mue e del es ado . (…) La acep ación de es as disposiciones y la de ensa de los in e eses de los hijos,
en cuan o a los bienes obje o de la libe alidad, se egi án po lo dispues o en las leyes 63 y 65”.
195 Sin duda, el legislado pudo habe incluido un p ecep o simila pa a el supues o de sucesiones. Sin
emba go, es e a ículo p obablemen e sea más necesa io en donaciones dada la impo ancia que cob a la
acep ación en es a ma e ia. En e ec o, si bien es cie o que la exigencia de la acep ación pa a el
pe eccionamien o del con a o de donación ha sido un ema discu ido po la doc ina, en el que no amos
a en a po no se és e un ema necesa io pa a la elabo ación de nues a in es igación, del eno li e al de
algún p ecep o del Código ci il sí se desp ende la necesidad de la acep ación pa a el pe eccionamien o.
En es e sen ido, el a ículo 623 eza “La donación se pe ecciona desde que el donan e conoce la
acep ación del dona a io”. En la misma línea se mani ies a el a ículo 629 cuando es ablece que “La
donación no obliga al donan e, ni p oduce e ec o, sino desde la acep ación”; ambién el 630 que exige la
acep ación del dona a io, “so pena de nulidad”, ya sea po sí mismo, o bien a a és de pe sona
au o izada con pode pa a ello.
196 F. JORDANO FRAGA (op. ci ., págs. 204 y ss.) “Si no exis ie an el a ículo 991 Cc y las no mas con
él conco dan es, pienso, po odo lo ya dicho, que no hab ía incon enien e alguno en aplica
analógicamen e a la sucesión mo is causa la no ma del a ículo 627 Cc (…) Pe o la igencia del a ículo
991 Cc y sus no mas conco dan es, hace que la asimilación indudable en e el llamamien o al nasci u us
(cuya e icacia pende de la e i icación del nacimien o con los equisi os del a ículo 30 Cc: condicio
iu is) y el suspensi amen e condicionado, conduzca a que la solución en De echo español deba se , con la
doc ina mayo i a ia, en los dos casos la misma: abie a la sucesión y an es de su nacimien o, hay un
llamamien o o ocación al concebido: (…) pe o no hay una delación e icaz has a que la condicio iu is se
cumpla: has a que el concebido nazca con los equisi os del a ículo 30 Cc, momen o sólo en el cual –po
es a cie os del de echo del nacido a la he encia, ex a ículo 991 Cc- sus ep esen an es legales pueden
acep a (o epudia ) la he encia en su nomb e”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
98
se cumpla, pues sólo en es e momen o el llamado es a á cie o de su de echo, y sus
ep esen an es legales pod án acep a en su nomb e. En conclusión, abie a la sucesión y
an es del nacimien o, hay un llamamien o o ocación a a o del concebido, pe o la
delación queda á di e ida a la espe a de que se cumpla la condicio iu is, es deci , has a
que el concebido nazca con los equisi os del a ículo 30 Cc197 En es e lapso de iempo,
la he encia queda á en adminis ación “en la o ma es ablecida pa a el juicio necesa io
de es amen a ía”.198
d) Vocación del no concebido
Más complejo es el ema de la capacidad del concep u us, es deci , que el que ni
siquie a ha sido concebido a la mue e del de cuius, pueda se llamado a la sucesión del
mismo, en p e isión de que algún día llegue a exis i . A di e encia del concebido y no
nacido que, en cuan o u u o se humano, es digno de p o ección, el nondum concep us
no es nada y consecuen emen e no puede, en p incipio, adqui i de echos ni se i ula
de los mismos. En es os é minos se mani ies a ROCA SASTRE cuando a i ma que “los
no concebidos al iempo de la mue e del es ado o in es ado son incapaces absolu os
pa a sucede po es amen o o sin él, eniendo, pues, an sólo al capacidad los nacidos o
los concebidos al iempo de la mue e del es ado que nazcan después con las
197 Lógicamen e es a misma solución es aplicable, además, al nacido en an o en cuan o no hayan
anscu ido ein icua o ho as desde que se sepa ó del seno ma e no momen o, es deci , has a que no se
cumplan los equisi os del a ículo 30 Cc, momen o en el cual el suje o llamado adquie e pe sonalidad.
(Vid. ALBALADEJO, Cu so de De echo Ci il…, ci ., pág. 77).
198 El Código ci il lo es ablece de es e modo en el a ículo 965, en i ud del cual, “En el iempo que
medie has a que se e i ique el pa o, o se adquie a la ce idumb e de que és e no end á luga , ya po
habe ocu ido abo o, ya po habe pasado con exceso el é mino máximo pa a la ges ación, se
p o ee á a la segu idad y adminis ación de los bienes en la o ma es ablecida pa a el juicio necesa io
de es amen a ía”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
99
ci cuns ancias de la ley”.199 Sin emba go, la posibilidad de que le sean a ibuidos
de echos suceso ios es un ema discu ido po la doc ina.200
Nos hallamos lógicamen e en el e eno de la sucesión es amen a ia, ya que en
la sucesión in es ada ca ece de sen ido plan ea se la posibilidad de exis encia de
ocación y delación a a o del nondum concep us, pues la ley no llama a la sucesión de
una pe sona a quien ni siquie a ha sido concebido al momen o de su mue e.
T adicionalmen e la doc ina negaba la capacidad del concep u us pa a sucede .
En es e sen ido, y a pesa de que el De echo español ca ezca de una egulación exp esa
al espec o, se ha a gumen ado que dicha p ohibición se desp ende de la elación
a mónica de los a ículos 29, 745 y 758, odos ellos del Código ci il, de donde su ge el
p incipio de que si la capacidad pa a sucede ha de ap ecia se al iempo de la ape u a
de la sucesión, y és a coincide con la mue e del causan e, de odo ello se deduce que
quien ni siquie a ha sido concebido ca ece de capacidad po al a de exis encia.201
199 R. Mª ROCA SASTRE, “E icacia de los llamamien os suceso ios a a o de los “nasci u i”, RDP,
Mad id, mayo 1946, pág. 317; id. “E icacia de los llamamien os suceso ios a a o de los “nasci u i”,
Es udios sob e Sucesiones, . I, Mad id, Ins i u o de España, 1981, págs. 244 y ss.
200 Vid. J. M. LETE DEL RÍO, De echo de la pe sona, 4ª ed., e isada y pues a al día po J. Le e
Achi ica, Mad id, 2000, págs. 61 y 62.
201 En es e sen ido se mani ies an, en e o os, J. M. MANRESA Y NAVARRO (Comen a ios al Código
ci il Español, . VI, Mad id, Reus, 1903, págs. 12 y ss.), quien en iende que, si bien es cie o que nues o
Código ca ece de un p ecep o exp eso que p ohíba el de echo a sucede del nondum concep us, és e no es
necesa io, ya que el a . 29 Cc exige el nacimien o o la concepción pa a que su ja la pe sonalidad ci il,
con lo cual es indudable que el no concebido no puede ene capacidad pa a sucede , ambién F.
SÁNCHEZ ROMÁN ( id., op. ci ., ol. 1º, pág. 253 a 255) “La incapacidad pa a sucede del no
concebido al iempo de la mue e del es ado , esul a indudable de la combinación y sen ido de odos los
ex os legales del Código an es exp esados (…) po lo an o, los no concebidos al iempo de la mue e del
es ado ó in es ado son incapaces absolu os pa a sucede po es amen o o sin él”. También compa e es a
opinión R Mª ROCA SASTRE (“E icacia…”, ci . 1946, págs. 313 y ss., y “E icacia…”, ci ., 1981, pág.
250) quien concluye, al espec o, que de la combinación de a ios p ecep os del Código ci il, y en
especial de los a ículos 29, 745 y 758, esul a indudable que los no concebidos a la mue e del causan e
“son incapaces absolu os de sucede po es amen o o sin él”. La ju isp udencia ambién se ha
mani es ado en es a línea des acando, al espec o la STS de 29 de no iemb e de 1935 (C.J.C, 1935, . 221,
núm. 64) que es ima que es p incipio gene al en ma e ia de sucesiones que quien al iempo de la mue e
del causan e no ha sido concebido, ca ece de capacidad pa a sucede , lo cual se desp ende de la elación
a mónica de los a ículos 29, 745 y 758 del Código ci il. J. L. DÍEZ PASTOR (“Las disposiciones
es amen a ias a a o de los no concebidos”, AAMN, . VI, Mad id, 1952, págs. 2 y 553) mues a su
discon o midad en con a de la esis a o able a en ende como p incipio undamen al del De echo
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
100
Supone és e uno de los a gumen os undamen ales que han se ido de base a
GONZÁLEZ PALOMINO pa a quien los que no exis en al ab i se la sucesión, ni
siquie a como concebidos, ca ecen de capacidad pa a se bene icia ios de la he encia. 202
Al espec o, es ima es e au o que el a ículo 758 Cc, en su pá a o p ime o, de e mina
que pa a cali ica la capacidad suceso ia es necesa io a ene se al momen o de la mue e,
y si bien el pá a o e ce o del mismo p ecep o legal alude, en elación a la ins i ución o
legado condicional, “al momen o en que se cumpla la condición”, es e momen o no es
po sí solo decisi o, ya que el hecho de que es e a ículo incluya la palab a “además”,
implica el que ambos equisi os sean cumula i os. Po lo an o, aunque el concep u us
u ie a capacidad en el segundo momen o, al no exis i , no lo hab ía podido ene en el
p ime o.203
Sin emba go, es a eo ía no ha dejado de ene de ac o es. Des aca
especialmen e DÍEZ PASTOR, pa ida io de la ins i ución di ec a como he ede o o
lega a io del nondum concep us. Es ima que el a ículo 758 Cc no ha sido bien
suceso io la necesidad de exis encia del llamado al momen o de la ape u a de la sucesión. Alega al
espec o que nues o Código ci il no exp esa en su a iculado el supues o p incipio en i ud del cual, la
sucesión he edi a ia se limi a a las pe sonas que han nacido an es de la mue e del es ado , ni ampoco la
p ohibición de que el no concebido suceda como he ede o, sino que ambos “se ob ienen po inducción de
p ecep os pa icula es, que ienen cada uno su inalidad conc e a en un cí culo de ideas alejado de
aquellos, median e una cie a in e p e ación que ni es la única posible ni siquie a la más p obable”. Al
espec o, M. DE LA CÁMARA ÁLVAREZ, (Compendio … ci ., pág. 47) man iene que, dejando a pa e
la excepción de las sus i uciones ideicomisa ias, el a ículo 758 Cc conduce a una solución nega i a, ya
que si la capacidad del he ede o o lega a io debe se cali icada al iempo de la mue e del causan e,
espec o al no concebido, que an sólo es una en elequia, esul a imposible pos ula se capacidad alguna;
A. J. VELA SÁNCHEZ, (“El de echo de ep esen ación: cues iones p ác icas”, Homenaje al P o eso L.
Puig I Fe iol, ol. II, Valencia, Ti an lo Blanch, 2006, pág. 2495. Expone la posibilidad de que a eno
del a . 9 de la Ley de Técnicas de Rep oducción Asis ida, el ma ido o compañe o mo e uxo io hubie an
consen ido p e iamen e en esc i u a pública o es amen o que su ma e ial ep oduc o pudie a se usado
en ellos seis meses siguien es a su allecimien o. Al espec o y en con a de los que niegan la posibilidad
de que enga cabida el de echo de ep esen ación po que es necesa io al menos es a concebido al
momen o de la mue e del p ime causan e, mani ies a que, pa a la i ualidad de la iliación pos mo en,
el econocimien o de sus e ec os debe se in e p e ado de o ma ex ensi a así, no sólo queda ía decla ada
la iliación ma imonial o no ma imonial del nacido po es as écnicas, sino que ambién end ía odos los
de echos de i ados de la misma, en e ellos los suceso ios, como si hubie a sido concebido en ida de su
pad e o del p ime causan e.
202 J. GONZÁLEZ PALOMINO, op. ci ., págs. 158 y 159.
203 C ., op. ci ., págs. 158 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
101
en endido, pues és e es á incluido en una sección del Código e e en e a p oblemas de la
capacidad que no plan ea el no concebido, quien no es y po lo an o no puede se capaz
ni incapaz ya que es a clasi icación sólo puede se a ibuida a pe sonas exis en es. Es e
au o concluye al espec o que “el no concebido no plan ea ningún p oblema de
capacidad, po que de lo que no es nada se puede p edica (...) no se á posible admi i al
no concebido en los supues os del a ículo 758 (...)”.204
Po o a pa e, el Código ci il, a di e encia de o os países,205 no ecoge
exp esamen e es a p ohibición, lo que nos puede lle a a a i ma que la esis adicional
an sólo supone in e p e aciones dadas po los au o es a de e minados p ecep os cuya
inalidad consis e en egula o o ipo de ma e ias di e en es. En es e sen ido,
204 C . J. L. DÍEZ PASTOR, “Las disposiciones es amen a ias a a o de los no concebidos”, AAMN, .
VI, Mad id, 1952, págs. 553 a 558. Coinciden con es e au o , en e o os, M. ALBALADEJO GARCÍA
(Comen a ios... ci ., págs. 247 y 248) al en ende que el a ículo 758 Cc cuando a i ma que “Pa a cali ica
la capacidad de he ede o o lega a io se a ende á al iempo de la mue e de la pe sona de cuya sucesión se
a e”, no p e ende p ohibi la sucesión a aquellos que no exis en oda ía que puedan llega a exis i en el
u u o pues es e p ecep o “exige la capacidad, y nadie puede se capaz sino exis iendo”. Del mismo modo
des aca S. DÍAZ ALABART (Comen a io ... ci ., pág. 1875), que en su comen a io a es e p ecep o
apun a que és e puede esul a engañosa pues cuando dice que “pa a cali ica la capacidad (...) se a ende á
al iempo de la mue e de la pe sona de cuya sucesión se a e”, con ello no se es á e i iendo a las
pe sonas incapaces po inexis encia a la mue e del de cuius y que puedan exis i después, ya que a és os,
se les exige que engan capacidad en el momen o en el que engan que he eda y no a la mue e del
causan e. En e ec o, és e es el momen o en el que se exige la capacidad del concep u us, pues es el
momen o en el que po exis i , cumpliendo los equisi os del Código ci il pa a que se le pueda conside a
pe sona, hab á enido luga la condición que, en endemos, exis e en el llamamien o a la he encia del no
concebido. Consecuen emen e, si la capacidad no le es exigida has a en onces es po que p ecisamen e
has a ese momen o no se ha á e ec i o el llamamien o, es deci , no end á luga la delación.
205 En e ec o, a di e encia de lo que ocu e en nues o De echo, exis en legislaciones en cie os países que
egulan especí icamen e la p ohibición de que el no concebido pueda se llamado a la he encia del de
cuius. Así po ejemplo, en e o os, se encuen an, el Código ci il F ancés que en el a . 906, en i ud del
cual “Pou é e capable de ece oi en e i s, il su i d’ê e conçu au momen de la dona ion. Po u é e
capable de ece oi pa es amen , il su i d’ê e conçu à l’époque du décès du es a eu . Néamoins, la
dona ion ou le es amen n’au on leu e e qu’au an que l’en an se a né iable”, ecoge una
p ohibición exp esa e in lexible con espec o al concep u us. También el De echo i aliano impone la
necesidad de habe sido concebido en a as a de e mina si una pe sona iene capacidad pa a sucede . En
es e sen ido, el a . 462 C. ci . i .: “Capaci à delle pe sone isiche. – Sono capaci di sucede é u i colo o
che sono na i o concepi i al empo dell’ape u a della successione. Sal o p o a con a ia, si p esume
concepi o al empo dell’ape u a della successione chi è na o en o i ecen o gio ni dalla mo e della
pe sona della cui successione si a a. Possono inol e ice e e pe es amen o i ligi di una de e mina a
pe sona i en e al empo della mo e del es a o e, benché non anco a concepi i”. El úl imo pá a o de
es e p ecep o man iene una no ma especial que pe mi e sucede a los hijos inmedia os de una pe sona
i a al iempo del allecimien o del es ado , aunque no es u ie an concebidos que ue in oducida po el
Código de 1865.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
102
coincidimos con DÍEZ PASTOR en su c í ica, an es aludida, ela i a al a gumen o de la
exigencia de exis encia pa a pode se llamado a la sucesión en base al a ículo 758 Cc
No obs an e, el Código ci il p e é exp esamen e la posibilidad de que el
concep u us pueda se llamado a la sucesión del causan e de un modo media o,
acudiendo, pa a ello, a la u ilización de la denominada sus i ución ideicomisa ia
econocida po la p ác ica o alidad de la doc ina como lími e a la egla en i ud de la
cual, el que no ha sido concebido ca ece de capacidad pa a se llamado a la he encia po
al a de exis encia.206
Admi ido es e modo de llama a la he encia al concep u us, cabe aho a
plan ea se si és e puede se llamado de o ma inmedia a, de al sue e que, no sea
206 En e ec o, la posibilidad de ins i ui he ede o a un no concebido median e la sus i ución ideicomisa ia
se desp ende, sin luga a dudas, del eno li e al del a ículo 781 del Código ci il, en i ud del cual, “Las
sus i uciones ideicomisa ias en cuya i ud se enca ga al he ede o que conse e y ansmi a a un e ce o
el odo o pa e de la he encia, se án álidas y su i án e ec o siemp e que no pasen del segundo g ado, o
que se hagan a a o de pe sonas que i an al iempo del allecimien o del es ado ”. En es e sen ido se
mani ies a el TS en sen encia de 29 de no iemb e de 1935 (C.J.C, 1935, . 221, núm. 64), ci ada sup a, en
cuan o es ablece “Que si bien es cie o que del sis ema gene al del Código ci il, y sob e odo de la
a mónica elación de los a ículos 29, 745 y 788, desp éndese el p incipio de que el se que no se halla
oda ía concebido al iempo de la mue e del causan e, ca ece de capacidad pa a sucede , po al a de
exis encia, no lo es menos que esa egla iene un lími e impues o po el juego de de e minadas
ins i uciones ju ídicas, p incipalmen e las sus i uciones ideicomisa ias, me ced a las cuales puede el
es ado ins i ui a pe sonas u u as, llamándolas como segundos he ede os”. En la misma línea se
mani ies a, en e o as, la esolución de 22 de ma zo de 1939 po en ende que la única ins i ución que
econoce de echos suceso ios a los no concebidos es la sus i ución ideicomisa ia. También hay en
nues a doc ina au o es que se mani ies an en es a línea, des aca al espec o, J .GONZÁLEZ
PALOMINO (La enajenación de bienes pseudo-usu uc uados, Con e encia desa ollada en la Semana
No a ial de San ande , e ano de 1948, Ins i u o Edi o ial Reus, Mad id, 1950, pág. 65) a i ma con
o undidad que “sólo po el mecanismo de la sus i ución ideicomisa ia y al ampa o del a ículo 781 en
cuan o es excepción del 758, pueden llega a adqui i la he encia los no concebidos al iempo de la mue e
del causan e”. Es a misma eo ía es de endida po A. GARCÍA-BERNARDO LANDETA
(“P e e ición…” ci ., pág. 91), en lo que se e ie e al concep u us, en iende que “en nues o De echo
posi i o no puede plan ea se pu amen e, sino embebido en la sus i ución ideicomisa ia; en o as palab as,
la designación del los concep u i en el Código ci il puede log a se con e iciencia ju ídica po ía de
sus i ución ideicomisa ia, no de ins i ución o sus i ución ulga ”. J. L DÍEZ PASTOR (op. ci ., págs. 557
y ss.), po su pa e, se mues a con a io a es a eo ía al en ende que el ideicomisa io a quien sucede es al
causan e y no al iducia io, és e no cub e el acío en e la mue e del causan e y el nacimien o del
concep u us, odo lo cual le lle a a a i ma que “Eliminado po cualquie causa el iducia io, el de echo
del sus i u o queda incólume, és e en a en la he encia como he ede o di ec o, po que la sus i ución
ideicomisa ia exp esa implica áci amen e la ulga , lo que supone que, cualquie a que sea la
in e p e ación que acep emos del a ículo 758, el no concebido puede siemp e llega a sucede como
he ede o di ec o”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
103
necesa io acudi pa a ello a la in e posición de un p ime he ede o, denominado
iducia io, que eciba la sucesión y la ans ie a después a aquél. La mayo pa e de la
doc ina, así como las sen encias más ecien es del T ibunal Sup emo, no encuen an
incon enien e alguno en supe a la concepción clásica, man eniendo una esis a o able
a la posibilidad de que el causan e pueda llama a la he encia de un modo di ec o a
pe sonas que no es án concebidas al momen o de su mue e.207 Nega que se lle e a
cabo lo dispues o en las disposiciones es amen a ias a a o del concep u us, se ía i en
con a de la olun ad del es ado , que siemp e y cuando sea líci a, es deci , no
con adiga las no mas de ca ác e coac i o, e e en es a la legí ima y no aya en con a
de la mo al o las buenas cos umb es, se á la única ley en la sucesión olun a ia
p e aleciendo su in e p e ación sob e cualquie p ecep o de ca ác e disposi i o.
Además, ambién hay, en sen ido con a io, p ecep os en i ud de los cuales se puede
a i ma que nues o De echo pe mi e el llamamien o suceso io al concep u us. En
e ec o, el Código ci il excepciona la nulidad de las disposiciones a a o de pe sona
incie a siemp e y cuando, po algún e en o pudie a esul a cie a.208
207 Son pa ida ios de es a esis, J. L. DÍEZ PASTOR ( id., op. ci ., págs. 547 a 584 ambién en “Apéndice
pseudopolémico”, AAMN, . VI, Mad id, 1952, págs., 589 a 628), M. ALBALADEJO GARCÍA (Cu so ...
ci ., pág. 81) a i ma con o undidad que “queda cla a la admisibilidad de que puedan sucede
di ec amen e al causan e las pe sonas ísicas aún no concebidas a su mue e”, L. DÍEZ PICAZO - A.
GULLÓN ( id. op. ci ., pág. 432, no a. 1). La STS de 28 de no iemb e de 1986 (RJA, 1986, núm. 6622),
si bien se e ie e a un supues o de pe sona ju ídica, dice li e almen e que “La doc ina cien í ica no e
obs áculo alguno en que los “concep u us” sean decla ados he ede os, no ya sólo po ía indi ec a de la
sus i ución, sino ambién po la ía di ec a de la ins i ución”. En el mismo sen ido y ep oduciendo es as
palab as se mani ies a, en e o as, la STS de 9 de eb e o de 1998 (RJA, 1998, núm. 609) que en iende
no habe obs áculo alguno en que “el «concep u us» sea decla ado he ede o, no ya sólo po la ía
indi ec a de la sus i ución, sino ambién po la ía di ec a de la ins i ución”.
208 E ec i amen e, nues o Código ci il es ablece una excepción a la nulidad de las disposiciones
es amen a ias hechas a a o de pe sona incie a en su a ículo 750, que dice exp esamen e que “Toda
disposición a a o de pe sona incie a se á nula, a menos que po algún e en o pueda esul a cie a”.
En base a es e p ecep o, J. M. LETE DEL RÍO (op. ci ., pág. 62) aboga, en e a la esis clásica, po
admi i la ins i ución de he ede o o lega a io del “no concebido” de modo di ec o siemp e que és e sea
iden i icable concluyendo al espec o, “po ejemplo: el hijo que engan ales pe sonas; pues, en es a caso,
no pod á conside a se nula dicha ins i ución po a a se de pe sona incie a, ya que el a ículo 750 del Cc
excep úa el supues o de que “po algún e en o pueda esul a cie a”. En el mismo sen ido se p onuncia la
sen encia del T ibunal Sup emo de 25 de ab il de 1963 (RJA, núm. 1996) “en nues o De echo Posi i o
no exis e p ohibición alguna espec o a la posibilidad de sucede mo is causa de las pe sonas no
nacidas ni oda ía engend adas, siemp e que sean de algún modo iden i icables o iden i icadas en su
exis encia eal como ales pe sonas”. En el mismo sen ido se p onuncian, en e o as, las RRDGRN de
27 de diciemb e de 1982 (RJA, núm. 8065 ) “(...) en nues o De echo posi i o y en base al a ículo
745.1º, en elación con los 29, 30 y 758, así como 781, 783 y 785, no exis e p ohibición alguna espec o
a la posibilidad de sucede mo is-causa de las pe sonas no nacidas ni oda ía engend adas, siemp e que
sean de algún modo iden i icables e iden i icadas en su exis encia eal como ales pe sonas, pues en o o
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
104
Consecuen emen e, en e a la esis adicional, debe admi i se la e ec i idad de
la ins i ución de he ede o o lega a io del nondum concep us, ins i ución que end á
ca ác e condicional. En consecuencia, se á aplicable al caso a ículo 801, “se pond án
los bienes de la he encia en adminis ación has a que la condición se ealice o haya
ce eza de que no pod á cumpli se”.209
Exis e, sin emba go, o o modo di ec o de ins i ui he ede o o lega a io al no
concebido sin necesidad de pone la he encia en adminis ación. Es a ó mula, muy
común en la p ác ica, consis e en una disposición di ec a a a o del no concebido con
p e io usu uc o a a o de o a u o as pe sonas.210 En es e sen ido, el T ibunal
Sup emo había dado po buenas es as disposiciones en las que se llama al usu uc o a
una pe sona y a la nuda p opiedad a los hijos que el usu uc ua io dejase al mo i y que
caso la ins i ución –en es e supues o, el legado- po se a a o de un suje o incie o se ía ine icaz, sin
que obs e a ello el que el es ado los haya conc e ado no en o ma especí ica, sino gené icamen e con al
de que exis a ce eza del bene icia io” y la ya ci ada RDGRN de 29 de ene o de 1988 (RJA, núm. 316)
cuyo e ce undamen o de de echo mani ies a exp esamen e que “hay ambién llamamien os a a o de
“nondum concep i” los cuales (…), son posibles en nues o o denamien o (…), siemp e que los
a o ecidos sean iden i icables”.
209 C . M. DE LA CÁMARA, Compendio… ci ., pág. 48. Es a esis coincide con la o ien ación úl ima
del T ibunal Sup emo pa ida ia de p escindi de la sus i ución ideicomisa ia po en ende que lo dejado
po el es ado a la pe sona u u a debe pone se en adminis ación has a que és a sob e enga aplicando los
a ículos 801 a 804 a la si uación de pendencia p oducida. En es e sen ido se p onuncia la STS 4 de
eb e o de 1970 (RJA, núm. 524) “(...) pues sin necesidad de encuad a la olun ad es amen a ia, po
encima de sus palab as, en una de las ins i uciones del de echo suceso io como la “sus i ución”
ideicomisa ia que es lo que p opugna una pa e de la doc ina y la sen encia de es e T ibunal de 5 de
ma zo 1944 (RJA, núm. 303) lo que hay que hace es da paso a una si uación de “pendencia” en cuan o
al i ula de la nuda p opiedad, (...); y que en el caso de he encia “penden e condi ione” es án eguladas
po los a s. 801 al 804 del C. c., con emisión exp esa de es e úl imo al 186 del mismo cue po legal; que
es lo que se alega en el mo i o e ce o del ecu so con la inalidad, pe ec amen e jus i icada, de pone
de elie e que la mencionada cláusula no es con a ia a de echo, que ha de se es imado pues al no
exis i de momen o un i ula e ec i o de la nuda p opiedad, la Ley habili a medios pa a p o ee a la
adminis ación de la he encia o de la pa e de ella some ida a condición du an e la acancia”. Es e
mismo c i e io lo ecoge y desa olla, pa a un supues o simila , la STS 17 de ma zo de 1934 (RJA, núm.
466).
210 J. L. DÍEZ PASTOR (“Las disposiciones es amen a ias...”, ci ., pág. 567) señala es a opción como de
g an u ilidad y que ha sido empleada cons an emen e. Sin emba go, no po ello niega que sea posible la
simple ins i ución, sino que espec o a és a, en iende que “aunque sea posible, no es ú il ni es á en uso
(...)”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
105
pod ían no habe sido oda ía concebidas al allece el es ado .211 Tesis és a que, en
palab as de DE LA CÁMARA, si bien esul a “sumamen e discu ible, hay que da la po
buena”. La he encia, añade debe á es a en adminis ación has a que se sepa si el
llamado nace á o no. Po ello, ya que la adquisición de la he encia no puede demo a se
inde inidamen e, las disposiciones a a o de los no concebidos p esuponen que la
disposición es amen a ia de e mine las ci cuns ancias necesa ias pa a iden i ica al
u u o y posible he ede o y ma que un lími e empo al a la igencia del llamamien o.212
La iabilidad de la ci ada ó mula ha sido negada po GONZÁLEZ
PALOMINO. Pa a el au o no puede concebi se un usu uc o sin nuda p opiedad, y en
el supues o es udiado no exis e nuda p opiedad po cuan o el no concebido no puede se
i ula de dicho de echo así como de ningún o o, de al modo que la única posibilidad
de da e icacia, en es e sen ido, a la olun ad del es ado se encuen a en la u ilización
de la sus i ución ideicomisa ia.213
Nue amen e des aca DÍEZ PASTOR en su c í ica hacia la eo ía de
GONZÁLEZ PALOMINO po en ende que si bien es cie o que el usu uc o equie e
la exis encia de la nuda p opiedad, és e no deja de se un p oblema pu amen e eó ico.214
Además, no se puede admi i que en el p esen e supues o no exis a nuda p opiedad,
simplemen e el es ado lo que hace es cons i ui un usu uc o po ía de legado e
ins i ui he ede os bajo condición suspensi a lo cual al y como se ha es udiado es á
211 SSTS de 24 de ma zo de 1930 (RJA, núm. 791), 17 de ma zo de 1934 (RJA, núm. 466), 6 de ma zo de
1944 (RJA, núm. 303).
212 M. DE LA CÁMARA ÁLVAREZ, Compendio… ci ., pág. 48.
213 J. GONZÁLEZ PALOMINO, c ., “Diagnós ico…”, ci ., págs. 156 a 165.
214 J. L. DÍEZ PASTOR (“Las disposiciones...” ci ., págs. 568 a 570) en iende e ec i amen e se a a de
una a i mación pu amen e eó ica y que si bien es cie o que el usu uc o es un con enido po encial de la
nuda p opiedad, dicha a i mación no puede “induci la co ela i a, no hay usu uc o sin nuda
p opiedad”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
112
El Código ci il, sin emba go, pa ece apa a se de es a adición his ó ica al
cali ica , en p ime luga , la indignidad como una “incapacidad pa a sucede ”. En
e ec o, la egulación de la indignidad iene luga en la Sección i ulada “De la
capacidad pa a sucede po es amen o y sin él”, cuyo p ime a ículo, el 744 es ablece
li e almen e que: “Pod án sucede po es amen o o abin es a o los que no es én
incapaci ados po ley”, y acoge bajo dicho concep o, en e o os, los a ículos
egulado es de la indignidad. Asimismo, exis en nume osos a ículos cuya li e alidad
pone de elie e es a cali icación ju ídica.232 Además, nues o ex o legal u iliza el
é mino “incapacidad” pa a e e i se indis in amen e a la incapacidad y a la
indignidad233. También se e ie en a la indignidad los a ículos 758 Cc ela i o al
momen o en que se ha de cali ica la capacidad del llamado a la he encia, que se e ie e
a las causas del 756; el a ículo 164.2º Cc, que ela i o a la adminis ación de los bienes
de los hijos, excep úa de la adminis ación pa e na en e o os supues os “los (…) que
no hubie an podido he eda po causa de indignidad (…)”; y el a ículo 929 en cuan o
dispone que “No pod á ep esen a se a una pe sona i a sino en los casos de
deshe edación o incapacidad”
Pese a que a p ime a is a pa ece pues indiscu ible la na u aleza ju ídica de la
indignidad pa a sucede , la cues ión no es an cla a pudiendo conclui como hace
MENA-BERNAL ESCOBAR que la indignidad “no impide que el indigno llegue a se
he ede o median e la acep ación, sin emba go si e de base pa a exclui le de la
he encia. Así pues, is a la indignidad más que como una incapacidad como una causa
de exclusión de he encia (…) el Código con iene una inco ec a o inexac a cali icación
ju ídica de la indignidad”.234
232 A . 756 Cc: “Son incapaces de sucede po causa de indignidad (…)”. De igual mane a, el a ículo
852 Cc mani ies a que: “Son jus as causas pa a la deshe edación (…), las de incapacidad po indignidad
pa a sucede (…)”.
233 Los a ículos 760 (“El incapaz de sucede , que con a la p ohibición de los an e io es a ículos
(…)”), 761 (“Si el excluido de la he encia po incapacidad (…)”) y 762 Cc (“No pude deduci se acción
pa a decla a la incapacidad (…)”) hacen alusión a la indignidad.
234 Mª J., MENA-BERNAL ESCOBAR, op. ci ., págs. 42 y ss. En la misma línea, R. Mª. ROCA
SASTRE, en e o os, pone de mani ies o el hecho de que la indignidad no impide al indigno que pueda
acep a la he encia y po ende llega a se he ede o (Vid. No as al De echo de sucesiones… ci ., pág. 176.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
113
Va ios son los a gumen os que con acie o expone la ci ada au o a a lo la go de
su ob a.235 En e ec o, en el ex o legal a a a se pueden islumb a cie a con usión y
mezcolanza, pues se puede obse a como los p ecep os egulado es indis in amen e de
la incapacidad p opiamen e dicha y de la indignidad con unden igu as ju ídicas
dis in as como son “incapacidades ela i as”, “incapacidades absolu as” e “indignidad”.
Po o o lado, los a ículos 760 y
hablan de “incapacidad”, “p ohibición” y “exclusión” como é minos sinónimos
cuando al sinonimia no es al. Si no ue a poco, el Código ci il, en cie os p ecep os
o o ga a la indignidad cie os e ec os ju ídicos que p esuponen la exis encia de
capacidad pa a sucede en el indigno. Se a a de los a ículos 757 y 762 Cc El p ime o
es ablece que “Las causas de indignidad dejan de su i e ec o (…)” con lo que se
pe mi e al llamado, que ha incu ido en alguna de ellas, que pueda adqui i la he encia
de la que, de o a o ma, se e ía p i ado. Ve dade amen e, si es o es así esul a
e iden e que se p esupone la capacidad del indigno pa a sucede . También el segundo
p ecep o aludido p esupone la capacidad del indigno pa a he eda , pues si en i ud del
mismo, “no puede deduci se acción pa a decla a la incapacidad pasados cinco años
desde que el incapaz es á en posesión de la he encia o legado” se es á cons i uyendo
una si uación ju ídica como ina acable, y consecuen emen e se le es á econociendo
capacidad pa a ello.
Lo expues o no deja duda de que el indigno es delado y po an o puede llega a
se he ede o. Sin emba go, coincidiendo con LACRUZ BERDEJO, apoyamos ambién
la exis encia de delación cuando concu e alguna causa de incapacidad ela i a. En
e ec o, no se puede nega que, en lo e e en e a las incapacidades ela i as, el Código
ci il u iliza exp esiones como “se án nulas” o “no p oduci án e ec o” las
disposiciones es amen a ias hechas a a o del incapaz, pe o no se puede ol ida que
las de iciencias e minológicas se encuen an pa en es en nume osos p ecep os del
235 C . Mª J., MENA-BERNAL ESCOBAR, op. ci ., págs. 38 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
114
mismo.236 Además, al como apun a el ci ado au o , “en el Código ci il los é minos de
ine icacia o nulidad se emplean asimismo pa a designa la simple anulabilidad, géne o
en el cual puede inclui se la ine icacia o igina ia o sob e enida de la ocación del
indigno o del incapaz s ic o sensu”.237
Además, al y como undamen a el úl imo g upo de au o es al que hemos
hecho e e encia, an o la incapacidad como la indignidad, en cuan o se encuen an
eguladas en la misma sección del Código ci il, han de compa i los mismos e ec os
de al sue e que los a ículos 760 y 762 de es e ex o legal son de aplicación a ambos
supues os.238
El a ículo 760 p e é que el incapaz o el indigno en e en posesión de los bienes
he edi a ios. Po su pa e, el a ículo 762 que es de aplicación an o al indigno como al
ela i amen e incapaz, esponde cla amen e al p incipio po es cape e sed non e ine e,
ya que és e pe mi e in e pone la acción de incapacidad as la en ada en posesión de
los bienes po pa e del incapaz, lo cual implica, una ez de e ida la he encia.
La delación p oducida se á, eso sí, claudican e, en an o en cuan o el de echo
que se adquie e a la he encia es á suje o a esolución, en cuyo caso, los bienes
236 Así po ejemplo, en epe idas ocasiones habla el Código ci il de he ede o cuando el suje o al que se
e ie e es an sólo un llamado a la he encia, pues pa a se he ede o es p eciso que se haya acep ado la
he encia.
237 J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones... ci ., pág. 267.
238. Así se es ableció ya de un moco más cla o en el P oyec o de 1851 en el que el p ecep o equi alen e al
ac ual a ículo 762 Cc, incluía exp esamen e ambos supues os (a ículo 622 del P oyec o de 1851, “El
indigno ó incapaz que hayan en ado en posesión de los bienes con a lo dispues o en los a ículos
an e io es, es án obligados á es i ui los con odos los u os y en as que de ellos hayan pe cibido, y con
las accesiones que hayan enido los mismos bienes”. Al espec o L. DÍEZ PICAZO - A. GULLÓN, op.
ci ., pág. 423, “que exis e una delación al incapaz que puede hace se i me e ina acable lo demues an los
a ículos 760 y 762, en cuan o que con emplan el supues o de que en en en posesión de los bienes
he edi a ios (po que han acep ado la sucesión) y la i meza de su delación cuando anscu en cinco años
desde aquella en ada y no se ha eje ci ado acción pa a decla a la incapacidad”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
115
adqui idos hab án de se es i uidos y odo queda á como si hubie a nulidad ab ini io, es
deci como si nunca hubie a exis ido la delación.239
Así pues, huelga señala , como mani ies a ALBALADEJO, que la solución
o o gada a es a polémica ca ece de ascendencia p ác ica, “po que, en odo caso: po un
lado aunque uese e dad que el indigno ecibió delación, cuando se impugne po
indignidad su sucesión, aquélla se en ende á bo ada e oac i amen e, y, po o o lado,
aunque sea e dad que no ecibió delación, pasado el iempo du an e el que puede se
a acada la sucesión del indigno, és e no cabe que sea emo ido de ella, y conse a á los
bienes”.240
III. LA ADQUISICIÓN DE LA HERENCIA: SISTEMAS
DE ADQUISICIÓN
La adquisición de la he encia, cons i uye la úl ima ase del denominado
enómeno suceso io, pues con és a se pone in a la acan e p oducida po la mue e
de una pe sona, siendo cubie a po quien adquie e la he encia que se le de ie e, que
en nues o sis ema ju ídico, iene luga median e la acep ación de la misma.241En es e
sen ido mani ies a VATTIER FUENZALIDA, el de echo de ep esen ación se da,
conc e amen e en la e apa denominada he encia de e ida, y po an o en una e apa
an e io a la adquisición de la he encia. Consecuen emen e, nues o ins i u o se
mues a insensible al sis ema de adquisición de he encia que quie a segui se, a sabe ,
omano o ge mánico.242
239 G acias a es os e ec os e oac i os, la exis encia de delación a a o del incapaz y del indigno no
a ec an a la iabilidad de la ep esen ación suceso ia lo cual se es udia á con más de enimien o en su
epíg a e co espondien e.
240 M. ALBALADEJO GARCÍA, Cu so de De echo ci il …, ci ., pág. 83
241 Es impo an e la acla ación de nues o sis ema ju ídico po que no en odos se consuma la adquisición
de la he encia a a és de la acep ación sino an sólo en aquellos basados en el sis ema omano. Así, en
los o denamien os ju ídicos de in luencia ge mánica no es necesa ia la acep ación de la he encia pa a su
adquisición, sino que és a iene luga po el solo hecho de la mue e del de cuius siendo esencial pa a que
dicha adquisición no se p oduzca que enga luga la epudiación.
242 C . op. ci . págs. 35 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
116
Si bien no p e endemos lle a a cabo en es e epíg a e un es udio de allado de la
adquisición de la he encia, sí en endemos necesa io aludi a la misma en es e encuad e
sis emá ico ya que, la exis encia de un sis ema de adquisición que ope a ipso iu e a la
mue e del causan e puede da luga a plan ea se la exis encia de delación en el mismo,
lo cual in lui ía además, en el es udio del ius ansmissionis en elación con es e sis ema
he edi a io. En e ec o, el denominado sis ema ge mánico ha plan eado dudas doc inales
en o no a la ep esen ación suceso ia. El hecho de que la adquisición ge mánica ope e
“ipso iu e”, es deci , po la sola mue e del causan e y sin necesidad de acep ación ha
lle ado a plan ea se a la doc ina si ealmen e exis e delación en es e sis ema adquisi i o
y consecuen emen e si en és e es puede habla de de echo de ep esen ación.243
Pa iendo de que la adquisición de la he encia consis e en la ocupación, po un
nue o i ula , de la acan e p oducida a la mue e de un suje o de e minado, se
dis inguen, dos sis emas de adquisición mo is causa: la adquisición po acep ación y la
adquisición ipso iu e.
Respec o del p ime o, conocido como sis ema omano, como bien se expuso más
a iba, és e no plan ea duda alguna en elación con la exis encia de la delación.
E ec i amen e, en i ud del mismo, el llamamien o a la he encia a ibuye a quien ha
sido llamado la posibilidad de acep a la o epudia la, con lo que la delación no o o ga la
cualidad de he ede o sino que supone un o ecimien o de la posibilidad de adqui i de
al sue e que se á el delado, el que olun a iamen e acep a á o epudia á la he encia a la
que ha sido llamado.
243 Al espec o no se mues a con o me VATTIER FUENZALIDA (op. ci ., pág. 36) quien en iende que
el de echo de ep esen ación se mues a insensible an e el sis ema de adquisición de he encia ya que ige
lo mismo en el sis ema omano de adquisición po acep ación que en el sis ema ge mánico de adquisición
ipso iu e. A i ma es e au o que lo que ealmen e ha lle ado a duda de la exis encia de la ep esen ación
suceso ia en el De echo alemán no es el sis ema de adquisición de he encia sino el sis ema de pa en elas
adop ado po es e o denamien o en ma e ia de sucesión ab in es a o. Ve en es e sen ido a J. BINDER,
De echo de sucesiones, aducción y ano aciones de De echo español po J. L. Lac uz Be dejo,
Ba celona, Labo , 1953, pág. 161, no a 1.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
117
La cues ión es di e en e cuando ige el sis ema ge mánico, pues la e icacia del
llamamien o a ibuye al llamado la cualidad de he ede o. Sin emba go, es o no debe
lle a a la e ónea conclusión de que el sis ema ge mánico ca ece de delación,244 pues
es a cualidad a ibuida iene un ca ác e p o isional, habida cuen a, exis e ambién en
es e sis ema de adquisición la posibilidad de acep a o epudia la he encia,245 con la
sal edad de que la acep ación supone aquí, alga la edundancia, una epudiación a la
posibilidad de epudia la he encia. El llamado, en caso de epudia deja á de ocupa la
posición de he ede o que enía desde la ape u a de la sucesión y sus e ec os se
e o aen al momen o de la mue e del causan e.
No obs an e lo expues o, pa ece que el ipo de sis ema adquisi i o no a ec a al
de echo de ep esen ación que, como se mani es ó, iene luga en un momen o lógico y
c onológico an e io a la adquisición. Así pues, la sucesión po ep esen ación end á
luga independien emen e del sis ema que haya de segui se. Po lo an o, el sis ema
ge mánico no excluye la ep esen ación, pues la adquisición ipso iu e de la he encia no
p oduce la inexis encia de la delación. Aquí ambién el suje o es llamado, si bien el
llamamien o coincide en el iempo con la adquisición po lo que no equie e acep ación.
244 E ec i amen e, coincidimos con F. JORDANO FRAGA (Vid., op. ci ., págs. 47 y ss.) quien elabo a
es a idea y admi e la exis encia del ius dela ionis en el sis ema ge mánico concluyendo, al espec o, que
en el sis ema ge mánico, si bien la ape u a de la sucesión coloca al llamado en la posición de he ede o, es
un he ede o p o isional, en an o en cuan o, en es e sis ema ambién “la adquisición de la he encia
depende de la olun ad del llamado: de ahí el ca ác e p o isional de su in es idu a de la cualidad de
he ede o del causan e (y, consecuen emen e, de la i ula idad de las elaciones he edi a ias), que signi ica
que con al in es idu a el llamado ecibe simul áneamen e la posibilidad de echaza la si así lo quie e. Po
an o, la adquisición de ini i a de la he encia es, ambién aquí, esul ado que depende de la olun ad del
llamado a la sucesión: de no habe que ido usa , pudiendo hace lo, la acul ad de epudia la he encia
de e ida”. M. ALBALADEJO GARCÍA (La sucesión … ci ., pág. 917) se p onuncia en con a de admi i
la exis encia del ius dela ionis en un sis ema como el ge mánico, en el que la he encia es adqui ida ipso
iu e al a i ma que “Si noso os en endemos po ius dela ionis del de echo a se suceso –a adqui i la
he encia- no podemos admi i que exis a al ius en el sis ema de adquisición ipso iu e, en el que lo iene el
que ya es suceso p o isional, es p ecisamen e un de echo a deja de se lo epudiando”. En es a misma
línea se posiciona A. GARCÍA-BERNARDO LANDETA (“P e e ición…” ci ., pág. 90), quien a i ma
que “en los sis emas suceso ios de iliación ge mánica no se conoce el é mino delación, pues es a
ins i ución es incompa ible con la adquisición au omá ica que consag an”.
245 En e ec o, el he ede o designado no se encuen a obligado a asumi la he encia sino que és e
olun a iamen e decidi á si quie e o no se he ede o (THEODOR KIPP, De echo de Sucesiones, . V del
T a ado de De echo Ci il de Enne cus, Kipp y Wol . Ano ado po R. Mª Roca Sas e, 2ª ed., al cuidado
de L. Puig Fe iol y F. Badosa Coll, Ba celona, 1976, pág. 23).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
118
Dicho es o, y eniendo en cuen a que el de echo de ep esen ación es ablece una
sola delación a a o del ep esen an e, que sucede al de cuius y no al ep esen ado (és e
no es delado), el de echo de ep esen ación ambién es ope a i o en el sis ema de
adquisición ge mánico, en el que, al igual que en el omano, el p emue o o incapaz no
llega a se delado.
Po lo dicho, el de echo de ep esen ación no se e a ec ado po el deba e
doc inal c eado en o no al sis ema de adquisición de la he encia. Sin emba go, es
p eciso eco da muy b e emen e, la exis encia de dos sis emas de adquisición de la
he encia:
1º- El sis ema denominado omanis a, seguido po nues a doc ina adicional,
dispone que la he encia se adquie e po su acep ación. Has a ese momen o el llamado
no se con e i á en he ede o. Así, en e la delación y la adquisición media un lapso de
iempo en el que no hay suceso , sino an sólo un suje o llamado a se lo. Se dice que en
es e lapso la he encia es á yacen e.246
2º- Si bien la p ác ica o alidad de nues a doc ina ue pa ida ia del sis ema
omanis a, hay quien se decan ó po el sis ema ge mánico y po ende, man u o la
adquisición ipso iu e de la he encia. Según es e sis ema, el llamado a la he encia pasa a
se inmedia amen e he ede o, sin necesidad de acep ación exp esa o áci a de la misma.
246 J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones, Pa e Gene al, “T a ado eó ico-p ác ico de
De echo ci il”, . V, ol. 1º, de J. L. LACRUZ y M. ALBALADEJO GARCÍA, Ba celona, Bosch, 1961,
págs. 134 y ss.; R. Mª. ROCA SASTRE, “La adquisición y la epudiación de la he encia en el De echo
común y en el De echo o al”, Es udios de De echo p i ado II, Sucesiones, Mad id, EDERSA, 1948,
págs. 1 y ss.; M. ALBALADEJO GARCÍA, “La adquisición de la he encia en el De echo español”, ADC,
1955, págs. 5 y ss.; F. SÁNCHEZ ROMÁN, op. ci ., ol. 1º, págs. 21 y ss. y C. VALVERDE Y
VALVERDE T a ado de De echo Ci il español, V, De echo de Sucesiones, 4ª ed., Valladolid, Talle es
Cues a, 1939, págs. 497 y ss.; R. Mª ROCA SASTRE, “La adquisición he edi a ia de la posesión”,
Es udios sob e Sucesiones, . I, Mad id, Ins i u o de España, 1981, págs. 169 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
119
Po an o la acep ación no cons i uye un equisi o esencial pa a adqui i la he encia, ya
que és a se adquie e de pleno de echo desde el momen o de la delación.
Es a segunda opción ue de endida po p ime a ez en nues a doc ina po
GARCÍA VALDECASAS, cuyo a gumen o p incipal en p o de su esis lo cons i uye el
a ículo 661 Cc po cuan o es ablece que: “Los he ede os suceden al di un o po el
hecho sólo de su mue e en odos sus de echos y obligaciones”. De la lec u a del mismo
esul a que el p incipio básico de la adquisición he edi a ia se ajus a pe ec amen e al
sis ema ge mánico. Es e p ecep o, unido a o os de co e ge mánica, a sabe , el a ículo
989 Cc, que p esc ibe la e oac i idad de la epudiación, así como su ca ác e o mal, y,
sob e odo el a ículo 440 del mismo ex o legal, que egula la posesión ci ilísima,
si ie on de apoyo a es e au o pa a de ende su eo ía sob e la adquisición de la
he encia. En o o o den de cosas, la ausencia de egulación de la he encia yacen e, cuyo
único apoyo legal, muy pob e, po cie o, lo cons i uye el a ículo 1934 Cc, demues a
que és a no cons i uye una pieza undamen al en nues o sis ema de adquisición. Así, en
nues o De echo, sólo en supues os excepcionales se halla la he encia sin i ula desde la
ape u a de la sucesión has a que el he ede o la adquie e, y son los casos en que la
delación y simul ánea adquisición se p oducen en echa pos e io a la mue e del
causan e.247
Es a esis ue obje o de c í ica de allada po pa e de ROCA SASTRE, quien
pa ida io del sis ema omano de adquisición en nues o De echo, alega a gumen os
ales como, la e oac i idad de la acep ación y la inexis encia de un plazo co o pa a la
misma. Pa a eba i los a gumen os an es señalados, pa e del a ículo 661 Cc
mani es ando al espec o que és e nada esuel e sob e el ema po cuan o se a a de un
p ecep o abs ac o y gene al a odos los sis emas legisla i os, que se e ie en siemp e al
momen o de la mue e del causan e. En cuan o al a gumen o de la e oac i idad de la
247 C ., G. GARCÍA VALDECASAS, “La adquisición de la he encia en De echo español”, RDP, 1944,
págs. 89 y ss.; id. ambién, “De nue o sob e la adquisición de la he encia (en de ensa de una esis)”
RDP, 1951, págs. 991 y ss. En la misma línea, M. GITRAMA GONZÁLEZ, La adminis ación… ci .,
pág. 32.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
120
epudiación, en iende el au o que hay que en ende la en el sen ido del Código ci il
i aliano que es ablece que “quien epudia la he encia es conside ado como si nunca
hubie a sido llamado a ella”. En lo ela i o a la posesión ci ilísima del a ículo 440 Cc,
a juicio del au o , “el he ede o no adquie e la posesión desde el momen o de la delación,
sino ni siquie a con la acep ación”. Po an o, el he ede o no adquie e la posesión sino
cuando de hecho se posesiona de los bienes de la he encia. En es e sen ido, la exis encia
del in e dic o de adqui i demues a que el he ede o no adquie e la posesión ipso iu e,
pues de lo con a io no se necesi a ía dicho in e dic o. Po úl imo, de iende la exis encia
en nues o De echo de la he encia yacen e, si bien econoce su al a de egulación.248
Menos adical es la esis man enida po la p o eso a GARCÍA RUBIO, quien
apun a la con eniencia de ma iza o ela i iza el p incipio de necesidad de la
acep ación pa a la adquisición de la he encia. Mani ies a al espec o que la exigencia de
una “ olun ad e ec i a del llamado”, si bien condición no mal, no esul a esencial pa a
adi la he encia. En es e sen ido, la exis encia de di e sos p ecep os de nues o Código
ci il que pa ecen con adeci es e p incipio, han lle ado a cie os au o es de nues a
doc ina a econoce la adquisición ipso iu e de la he encia, así como a in oduci los
discu ibles é minos de acep ación ex lege, o zosa, coac i a o p esun a. Debido a la
he e ogeneidad de las no mas mencionadas al habla de es as ca ego ías es p eciso un
a amien o sepa ado. Así, es innegable que de e minados ac os implican,
obje i amen e, una olun ad áci a de acep a la he encia.249 Sin emba go en o as
ocasiones la no ma liga a una ac i idad –o pasi idad- del llamado el e ec o de la
acep ación pu a y simple de la he encia, sin que exis a un compo amien o uní oco que
implique la olun ad de acep a , con lo que no se a a de una acep ación p esun a o ex
lege, sino de adquisición ex lege como sanción.250 Así pues, se puede conclui po un
248 C . “La adquisición...” ci ., págs.
249 C . La dis ibución … ci .,, pág. 149. Incluye den o de es os supues os los a ículos 999.3 in ine y
1000 Cc Se e ie e ambién al silencio pos e io al eje cicio de la acción in e oga o ia (a . 1005 Cc) o a
la ese a del de echo a delibe a (a . 1019 Cc).
250 Vid. op. ci ., pág. 149. Se a a del supues o de los a ículos 1002 y 1018 Cc No exis e, en es os casos
un compo amien o uní oco que implique la olun ad de acep a , sino un hecho ju ídico, en el segundo
a ículo mencionado, o un ac o en el p ime o, an e los cuales la ley eacciona sancionando a un suje o con
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
121
lado que, en nues o Código ci il, el p incipio de adquisición de la he encia median e la
acep ación es ela i o y p esen a excepciones; po o o lado, ca ece de sen ido en
nues o De echo habla de acep ación necesa ia o p esun a. Asimismo, esul a
desa o unado habla de acep ación o zosa o coac i a po cuan o es os é minos
con adicen el eno del a ículo 998 Cc251
Pa iendo del a gumen o más ue e con el que juega el sis ema ge manis a, a
sabe , el a ículo 661 Cc, LACRUZ BERDEJO es ablece que exis en azones de más
peso que ea i ma la eo ía omanis a. En sín esis se a a de las siguien es: po un lado
los an eceden es his ó icos son a o ables al sis ema omano. En segundo luga , el
conjun o de la egulación de la acep ación (p ecep os muy de allados, plazo máximo
pa a acep a muy la go). Po úl imo el ca ác e e oac i o de la acep ación al momen o
de la mue e del causan e, sancionada en el a ículo 989 Cc252
Sin en a a ondo en la discusión, po no se és e el obje o de nues o es udio,
nos posicionamos al espec o con la mayo ía de la doc ina al man ene que la
adquisición en nues o De echo sigue el sis ema omano y po lo an o equie e la
acep ación. Si bien es cie o que la edacción de cie os a ículos de nues o Código
pueden lle a a con usión, no podemos ob ia , sin emba go que nues o Código ci il
adolece, en nume osas ocasiones de de ec os en su edacción que conlle an a mul i ud
de con usiones. Asimismo, con espec o al ca ác e e oac i o de la epudiación, és e
no cons i uye un a gumen o en p o de la esis ge manis a, sino odo lo con a io, ya que
su inalidad es la misma que los e ec os e oac i os de la acep ación, a sabe , cub i esa
e apa de yacencia. P ecisamen e po que si no se acep ó o epudió has a el momen o la
he encia no se en iende adqui ida o no, es p eciso acudi a la e oac i idad pa a e i a
ese lapso acan e.
la adquisición pu a y simple de la he encia. Po an o, no se a a de una acep ación p esun a o ex lege,
sino de adquisición ex lege como sanción.
251 Mª. P. GARCÍA RUBIO, La dis ibución… ci ., págs. 148 a 150.
252 C ., De echo de sucesiones... ci ., págs. 135 y 136.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
128
Consecuencia de lo expues o es que en la ep esen ación el llamado a sucede
debe á ene capacidad suceso ia espec o al p ime causan e que es a quien en ealidad
sucede con independencia de la capacidad espec o al ep esen ado. Po el con a io, en
el ins i u o de la ansmisión suceso ia, los a o ecidos po ella han de ene capacidad
en elación con el ansmi en e.273
Se cues iona ambién la duda de si los he ede os del llamado que ha mue o sin
eje ci a el ius dela ionis, suceden a és e únicamen e o si, po el con a io suceden a su
ez al de cuius en el supues o de que acep en la he encia de es e úl imo. Es a cues ión
que se susci a es de g an impo ancia, po cuan o en ella adica á una de las p incipales
di e encias en e el de echo de ep esen ación y el ius ansmissionis. 274
El hecho es cla o en el supues o en el que ope a el de echo de ep esen ación,
pues és e iene luga cuando el llamado mue e, de iene incapaz o es deshe edado con
an e io idad a la ape u a de la he encia, de al sue e que el que accede a la sucesión po
de echo de ep esen ación sucede di ec amen e al causan e. Sin emba go, en el caso de
que enga luga el ius ansmissionis, se duda si el que accede a la he encia, al eje ci a
el ius dela ionis acep ando la he encia del p ime llamado, sucede di ec amen e al
p ime causan e, en cuyo caso nos encon a íamos an e dos sucesiones, o po el
con a io, sucede al ansmi en e.
En es e sen ido, no cabe duda de la exis encia, en el ius ansmissionis, de dos
he encias, sin emba go, la doc ina disc epa si hay o no dos sucesiones: una espec o del
ansmi en e y o a espec o del causan e.
273 C . R. Mª ROCA SASTRE, “El de echo de ansmisión”… ci ., pág. 299.
274 No hay duda, en es e supues o, sob e la exis encia de dos he encias, es deci , po un lado la del p ime
causan e, y po o o la del ansmi en e, que mue e sin eje ci a el ius dela ionis, pasando la del p ime o a
o ma pa e de la de es e úl imo. La cues ión adica, como bien apun a C. VATTIER FUENZALIDA
(op. ci ., pág. 228), en de e mina , si hay dos sucesiones, una espec o del ansmi en e, y o a espec o del
causan e, cues ión és a que sí es con o e ida, pues o que si bien la p ime a sucesión no puede al a ,
habida cuen a es el ehículo a a és del cual los he ede os del ansmi en e adquie en el ius dela ionis
que co esponde a la he encia del de cuius, es discu ida la exis encia de la segunda sucesión.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
129
Al espec o, la pos u a adicional se inclina po una espues a nega i a, pues
en ienden que los he ede os del ansmi en e no lo son del causan e ni han sido llamados
po és e. En líneas gene ales en ienden que el ansmisa io, ecibe la he encia del p ime
causan e po que el de echo a acep a la, que no ha sido eje ci ado po el ansmi en e,
pasa a o ma pa e de su habe he edi a io, ansmi iéndose jun o con los demás bienes
que o man pa e de la ci ada he encia.275
En es a línea se p onuncia LACRUZ BERDEJO, quien mani ies a que el
ansmisa io ecibe el de echo a acep a la he encia, pe o la ley no puede hace que sea
llamado, pues o que el p ime causan e no ha pensado en él, ni lo ha nomb ado en el
es amen o. Así concluye que el ansmisa io “u iliza un de echo del ansmi en e que
sólo es suyo p opio en cuan o suceso uni e sal de és e”. Ve dade amen e, no puede
man ene se que el ansmisa io ac úa como e dade o he ede o del p ime causan e,
pues és e no lo designa en el es amen o ni exp esa su olun ad de que és e sea
he ede o.276
Po el con a io, o o sec o doc inal, con el que coincidimos, man iene que
exis e una segunda sucesión, ya que los ansmisa ios, al eje ci a el ius dela ionis que
les ha sido ansmi ido, adquie en la he encia del causan e y po ende le suceden.277 En
es a línea doc inal, denominada po VATTIER FUENZALIDA como esis de la doble
capacidad,278 des aca la igu a de ALBALADEJO pa a quien el ansmi en e es sólo “un
ó gano que ansmi ió el de echo a acep a ”. Así pues, esul a indudable que el
ansmi en e, lo que ansmi e no es la he encia del p ime causan e, sino el de echo a
275 Vid. En e o os: J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones... ci ., págs. 167 y ss.; R. Mª
ROCA SASTRE, “El de echo de ansmisión”… ci ., 294 y ss.; M. MIGUEL TRAVIESAS, “Sob e
De echo he edi a io”, RDP, 1921, pág. 12. En el mismo sen ido se mani ies an las RRDGRN de 20 de
sep iemb e de 1967 (RJA, núm. 4367).
276 C . J. L. LACRUZ BERDEJO, De echo de sucesiones... ci ., págs. 167, 168 y 170.
277 M. ALBALADEJO GARCÍA “La sucesión…” ci ., págs. 954 y ss.; C. VATTIER FUENZALIDA, op.
ci ., págs. 232 y ss.
278 C . op. ci ., pág.230.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
130
adqui i la. Po an o, el ansmisa io sucede al ansmi en e en su he encia en la que se
incluye el ius dela ionis. Eje ci ado és e median e su acep ación, aquél se con ie e
ambién en suceso del p ime causan e.279
Es a segunda esis se basa undamen almen e en los siguien es a gumen os. En
p ime luga , la e oac i idad de la acep ación del ansmisa io al momen o de la
mue e del p ime causan e, no pe mi e admi i que el ansmi en e ha adqui ido la
he encia ni que la ansmi e, sino que según lo dispues o en el a ículo 1006 C.c, sólo
puede ansmi i el ius dela ionis, pe o no la he encia. En segundo luga , des aca la
inexac i ud de la a i mación según la cual el ansmisa io no puede se he ede o po no
habe sido llamado po el causan e. Po úl imo se basan en que la capacidad pa a
sucede se ha de ap ecia espec o al causan e ya que el ansmisa io adquie e el ius
dela ionis co espondien e a la he encia de es e úl imo. Si acep a, es suceso del de
cuius y po an o debe euni los equisi os de capacidad exigibles pa a sucede le
además de se capaz de sucede al ansmi en e.280
Al espec o, VATTIER FUENZALIDA mani ies a se és a la eo ía que
esponde a la es uc u a esencial del enómeno de ansmisión de la delación. A i ma al
espec o que “el ius dela ionis obje o de la ansmisión es lo que pe mi e al ansmisa io
no sólo adqui i aquella he encia, acep ándola, sino suben a en odas las elaciones
ju ídicas ansmisibles del causan e, lo mismo ac i as que pasi as. Se debe a que hay
aquí una au én ica sucesión que el ansmisa io sea el único esponsable po las deudas
del de cuius, supues o que no acep a es a he encia a bene icio de in en a io”. Además
añade que la al a de un llamamien o del causan e al ansmisa io no impide que és e
pueda sucede le, dada la analogía que gua da es a si uación con la sucesión legal del
Es ado que cons i uye una sucesión a í ulo uni e sal o de he ede o en sen ido écnico
(a ículos 913 y 956 y siguien es Cc). Ve dade amen e, cuando el suceso es el Es ado
po no habe o a pe sona con de echo pa a he eda al causan e, es a sucesión se escapa
de su olun ad, pues no habiéndolo nomb ado, no es aba pensando en él. Sin emba go
279 C . “La sucesión…” ci ., págs. 953 y 954.
280 M. ALBALADEJO GARCÍA, “La sucesión…” ci ., págs. 954 y 955.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
131
aquél adquie e la condición de he ede o Po úl imo, señala que si el ansmi en e
adqui ie a la he encia del causan e, aunque ue a de modo ic icio, se ago a ía el ius
dela ionis po lo que el de echo de ansmisión ca ece ía de obje o. Po an o el
ansmisa io sólo puede sucede al causan e.281
Po úl imo, en lo ela i o al obje o, el quan um es de e minado, en el de echo de
ep esen ación, indi ec amen e po la ley, a base de la di isión po es i pes y de la
obligación de colaciona . Sin emba go, en el supues o del ius ansmissionis, la ley
de ie e al ansmisa io la misma po ción de e ida al ansmi en e, además, en el caso de
habe cohe ede os, és a no se di ide po es i pes ni puede a ia po la colación po no
exis i en es e caso es a obligación.282
CAPÍTULO SEGUNDO
EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN INSTITUCIÓN TÍPICA DE LA
SUCESIÓN INTESTADA
I. CONCEPTO DEL DERECHO DE
REPRESENTACIÓN
El de echo de ep esen ación es de inido po el a ículo 924 Cc, en los siguien es
é minos “Llámase de echo de ep esen ación el que ienen los pa ien es de una
pe sona pa a sucede le en odos los de echos que end ía si i ie a o hubie a podido
he eda ”.
El concep o ha sido obje o de c í ica gene alizada po la doc ina, que acha la
edacción de la no ma de oscu a y con usa, po cuan o lle a a conclui que el
ep esen an e sucede al ep esen ado, lo cual no es cie o. Además, se ha dicho de ella
que es “e ónea, excesi a e incomple a”, ya que no ma iza con p ecisión ni el obje o del
281 C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., págs. 232 y 233.
282 M. ALBALADEJO GARCÍA, “La sucesión…”ci ., pág. 956, no a 2.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
132
de echo ni los i ula es del mismo.283 Ello impone la necesidad de un análisis exhaus i o
del p ecep o a in de consegui un concep o cla o que de ina con exac i ud y p ecisión la
ep esen ación suceso ia284.
Es p incipio gene al en nues o De echo que los pa ien es más p óximos en
g ado al causan e sus i uyen a los más emo os (a ículo 921.1 Cc). Sin emba go, al
en a en juego la ep esen ación suceso ia, los suceso es de una pe sona pe enecien e
al cí culo de los pa ien es más p óximos ocupan su luga en e los p ime os llamados
cuando aquélla hubie a p emue o o no hubie a podido he eda –no si no quie e o
epudia-. De ahí que la denominación “ ep esen ación”, sea una e minología
conside ablemen e imp opia, ya que nada iene que e , al como se señala luego, con la
ep esen ación en sen ido écnico.285
Po lo que espec a a los i ula es de es e de echo, la ó mula del a ículo 924 Cc,
al e e i se a “los pa ien es de una pe sona”, u iliza un é mino muy gené ico
a ibuyendo de o ma indisc iminada y e ónea al de echo a odos los pa ien es de
283 V. GUILARTE ZAPATERO (Comen a ios al Código ci il y Compilaciones Fo ales, di . M.
Albaladejo, . XIII, ol. 1º, Mad id, EDERSA, 1989, págs. 133 y 134 (En adelan e Comen a ios Ede sa),
en e o os en iende que “la ó mula del ex o legal es poco a o unada, aun con emplándola con la mejo
disposición; la idea que da del de echo de ep esen ación di ícilmen e puede cali ica se de bas an e exac a
y cla a, y po lo mismo de acep able, si no ma iza con p ecisión ni el obje o del de echo, ni los i ula es
del mismo” pues a i ma es e au o con elación a dicha de inición que és a “no es cohe en e con la p opia
isonomía del ins i u o que apa ece delineada po la egulación legal”. Ídem, en e o os, C. GONZÁLEZ
CARRASCO, Comen a ios al Código ci il, coo dinados po R. Be co i z Rod íguez-Cano, 2ª ed.,
Pamplona, A anzadi, 2006, pág. 1116. Al espec o A. J. VELA SÁNCHEZ (op. ci ., pág. 2486) que el
a ículo 924 Cc expone una idea ap oximada de la igu a aunque alla al da a en ende que el
ep esen an e sucede al ep esen ado, cuando lo hace al p ime causan e, y cuando habla de odos los
pa ien es en gene al cuando no odos pueden sucede po de echo de ep esen ación, o cuando se e ie e
an sólo a los de echos del ep esen ado si en ealidad el ep esen an e ambién asume sus obligaciones,
en pa icula , la de colaciona .
284 Sin emba go, C. VATTIER FUENZALIDA (op. ci ., no a nº 69, págs. 102 y 103) mani ies a que el
p ecep o con iene un mínimo su icien e pa a da una idea acep able, aunque no sea cla a del odo, del
ins i u o.
285 Vid. en e o os, A. M. LÓPEZ - V. L. MONTÉS-E. ROCA, De echo Ci il V, Sucesiones, Valencia,
Ti an lo Blanch, 1999, pág. 81; V. GUILARTE ZAPATERO, Comen a ios Ede sa, ci ., pág. 134; A. J.
VELA, op. ci ., págs. 2485 y 2486.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
133
quien no llega a sucede .286 Sin emba go, según se desp ende de o os p ecep os del
Código ci il, sólo los pa ien es en línea ec a descenden e y den o de los cola e ales,
los hijos de he manos, siemp e y cuando, es os úl imos, concu an a la sucesión con sus
íos, son llamados a la he encia en i ud del de echo de ep esen ación (a ículos 925 y
927 Cc). Consecuen emen e, se ía más exac o y p eciso conc e a sob e qué suje os se á
de aplicación es e ins i u o. Así, debe ía supli se el é mino “pa ien es” po
descendien es e hijos de he manos, o bien, eniendo en cuen a que el a ículo 925 Cc lo
especi ica más adelan e, bas a ía con sus i ui la po “de e minados pa ien es” dejando,
de es e modo, po sen ado que el de echo de ep esen ación no es de aplicación pa a
odos los amilia es del de cuius. 287
El p ecep o se mues a a su ez de icien e en lo que al obje o del de echo de
ep esen ación se e ie e288. En es e sen ido a i ma el Código con espec o a los
pa ien es, que és os sucede án en “ odos los de echos que end ía si i ie a o hubie a
podido he eda ”. Hace alusión po lo an o, an sólo a los de echos y a odos ellos,
ol idándose de las obligaciones que pesan sob e el ep esen an e, quien debe á
esponde de las deudas del causan e.289
Añadi ambién que la exp esión “pa a sucede le”, u ilizada po el a ículo 924
Cc esul a de ec uosa. E ec i amen e, con ella, el p ecep o pa ece indica que los
pa ien es a los que se e ie e suceden al suje o que media en e ellos y el de cuius. Sin
emba go aquéllos, a a és del de echo de ep esen ación, son llamados di ec amen e
po la ley a la sucesión del causan e, ocupando el luga que hab ía ocupado el
286 MUCIUS SCAEVOLA (op. ci ., pág. 307) expone la necesidad de especi ica , al igual que lo hacen
o os Códigos, las pe sonas a quienes alcanza es e de echo, o po lo menos “localiza o ci cunsc ibi la
idea”. Vid. A. J. VELA, op. ci ., pág. 2486; C. GÓNZÁLEZ CARRASCO, op. ci ., pág. 1116.
287 Al espec o, id., J. J. BURGOS BOSCH “El de echo de ep esen ación en la he encia es ada”,
Con e encia desa ollada en el Colegio No a ial de Ba celona en 1942, Ba celona, 1943, pág. 6.
288 Es e supone, al y como p opugna MUCIUS SCAEVOLA (op. ci ., págs. 308 y 309), nue amen e “el
mismo de ec o de que adolece el a ículo en o o de sus elemen os: un espí i u ma cado de ponde ación
ju ídica, un lenguaje amplio con exceso que conduce de echamen e al e o ”.
289 A. J. VELA SÁNCHEZ, (op. ci ., pág. 2486), en e las obligaciones, alude el au o exp esamen e la de
colaciona (a . 1038.1º Cc).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
134
ep esen ado si i ie a o hubie a podido he eda . Así esul a del a ículo 928 Cc cuando
es ablece que “No se pie de el de echo de ep esen a a una pe sona po habe
enunciado a su he encia”. E iden emen e, es o es así po que suceden di ec amen e al
causan e.290
Al ma gen de la c í ica expues a, en la que la p ác ica o alidad de la doc ina
coincide,291 los au o es han elabo ado dis in as de iniciones del ins i u o en unción de
su idea sob e la na u aleza ju ídica. Sin emba go, ca ece de ele ancia ecoge las
dis in as de iniciones o muladas al espec o. Lo que sí cabe des aca espec o a ellas, es
que en gene al odas esponden a la idea de señala el aspec o subje i o o el obje i o del
de echo de ep esen ación.
Según lo expues o en el pá a o an e io , los pa ida ios de o mula el concep o
del de echo de ep esen ación desde un pun o de is a subje i o, que cons i uyen la
doc ina mayo i a ia, se cen an en des aca la impo ancia decisi a del llamamien o ex
lege al ep esen an e, lo cual conlle a que la esencia de la ep esen ación suceso ia
adique en ideas ales como la de sub ogación o bien la de sus i ución de un suje o po
o o. Ubicado en es a línea mani ies a CLEMENTE DE DIEGO que el de echo de
ep esen ación consis e en “una sub ogación simul ánea de una pe sona en el pues o de
o a, a cuya i ud, siendo ep esen an e y ep esen ado dos pe sonas ísicas dis in as
os en an, sin emba go, una misma pe sonalidad ju ídica”.292 En la misma idea, ROCA
SASTRE de ine el de echo de ep esen ación como “el de echo que po ía de
llamamien o di ec o y p opio de la ley, ienen los hijos de un hijo p emue o al pad e
290 C. CONZÁLEZ CARRASCO, op. ci ., pág. 1120. En es e sen ido se mani ies a, en e o as, la STS de
18 de diciemb e de 1908 (Ju isp udencia Ci il, núm. 133, págs. 1061 y ss.) que es ablece que “los
ep esen an es no he edan al ep esen ado, sino al pos -mue o”.
291 Algún au o , no obs an e, de modo aislado ha conside ado que la de inición que el Código da a de
nues o ins i u o o ece una idea exac a y bas an e cla a del mismo. En es e sen ido se mani ies a J.
ARRIBAS, Explicaciones de De echo ci il, IV, Valladolid, s. ., pág. 510; aco de con es e au o se
mani ies a C. VATTIER FUENZALIDA (op. ci ., págs. 102 y 103 y no a 69) quien en con a de las
nume osas c í icas su gidas en o no al concep o del de echo de ep esen ación, coincide con el ci ado
au o en que “hay en el p ecep o un mínimo que bas a pa a da una idea acep able, aunque no sea cla a
del odo, del ins i u o”.
292 F. CLEMENTE DE DIEGO, Ins i uciones… ci ., pág. 302.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
135
causan e de ocupa , en la sucesión in es ada de és e, en luga de dicho hijo p emue o, el
pues o que és e hubie a ocupado de habe i ido aún al iempo de la delación y en la
misma medida o cuo a que le hab ía co espondido”.293 O o sec o doc inal, en
cambio, op a po a ende al aspec o obje i o de la ep esen ación, o lo que es lo mismo,
al obje o de la sucesión en el supues o y en la o ma de di idi se. Así se mani ies a
LACRUZ BERDEJO al a i ma que “Lo ca ac e ís ico del de echo de ep esen ación es
que cuando se sucede con a eglo a él, los de echos de los ep esen an es ienen
de e minados po elación al he ede o de g ado an e io ”.294
No obs an e, coincidimos con GUILARTE ZAPATERO en la necesidad de
esal a , a la ho a de de ini es a ins i ución, ambos aspec os subje i o y obje i o, de
modo que se debe p ecisa , no sólo las pe sonas a las que co esponde, sino ambién el
obje o sob e el que ecae y los casos en los que iene luga . Así pues, es p eciso ene en
cuen a, po un lado los e en uales i ula es de es e de echo, que co esponde a los
pa ien es del causan e en línea ec a descenden e has a el in ini o, y sólo a los de
segundo g ado en la cola e al. Po o o lado, en cuan o al con enido, és e se á el que
hab ía co espondido al ascendien e del ep esen an e de no habe p emue o o si
hubie a podido he eda . Consecuen emen e, la he encia se di ide po es i pes.295 De es e
modo, esul a ap opiado el concep o que el ci ado au o hace del de echo de
ep esen ación mani es ando que és e se puede de ini como “el que la ley econoce a
cie os pa ien es y en cuya i ud les llama pa a sucede en ez de su ascendien e
cuando és e p emue e al causan e o no ha podido he eda le, di idiéndose la he encia po
es i pes”.296
293 R. Mª ROCA SASTRE, “El de echo de ep esen ación en la sucesión es ada”, Es udios de De echo
P i ado, II, Mad id, 1948, pág. 263.
294 J. L. LACRUZ BERDEJO, Ano aciones a J. BINDER, De echo de Sucesiones, aducido de la 2ª ed.
alemana y ano ado con o me al De echo Español po J. L. LACRUZ BERDEJO, Ba celona, Labo , 1953,
pág. 163. Es e sec o doc inal se apoya en e o as, en la STS de 18 de diciemb e de 1908
(Ju isp udencia Ci il, núm. 133, págs. 1061 y ss.), así como en la RDGRN de 14 de agos o de 1959
(A.D.G.R.N, 1959, págs. 55 a 68).
295 C . Comen a ios Ede sa, ci ., págs. 136 y 137.
296 V. GUILARTE ZAPATERO, Comen a ios Ede sa, ci ., pág. 137.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
136
El de echo de ep esen ación iene luga cuando, al ab i se la sucesión, en
p incipio an sólo la in es ada, el he ede o legí imo no puede he eda , bien po que ha
p emue o al de cuius, bien po que ha sido deshe edado, o se a a de un suje o incapaz
de he eda .
Teniendo en cuen a que se a a de un llamamien o a la he encia, se puede
a i ma que una ez abie a la sucesión, as la mue e de una pe sona, en a en juego la
delación que en es os supues os i á des inada a los descendien es o, en su de ec o, hijos
del he mano del que po p emue e, deshe edación o incapacidad, no puede he eda . En
e ec o, pa iendo de la idea de que uno de los equisi os esenciales de la delación es
“que el designado sea ap o pa a ecibi la he encia, quedando excluidos el p emue o, el
ausen e, el incapaz, el indigno y el deshe edado”,297 an o el llamamien o a la he encia o
ocación, como su o ecimien o, o delación i án di igidos, an e la imposibilidad de que
enga luga con espec o al dispues o en la ley, a los descendien es del incapaz de
acep a po p emue e, indignidad o deshe edación.
Dicho es o, la ep esen ación se á una ocación especial po dos azones. En
p ime luga , po los suje os a los que se des ina el llamamien o, en es e supues o,
pa ece que el de echo de ep esen ación suceso ia se ía una excepción del p incipio
consag ado en nues o De echo consis en e en que el pa ien e más p óximo en g ado
excluye al más emo o, lo que no sucede en es e caso.298 En segundo luga , el modo en
que es e se lle a a cabo la sucesión, pues no se á po cabezas, habida cuen a que es e
de echo da en ada a la sucesión po es i pes.299 La azón de que la ep esen ación enga
297 A. GARCÍA-BERNARDO LANDETA, “Designación…” ci ., pág. 80.
298 En e ec o, es p incipio de la sucesión in es ada en nues o De echo que el pa ien e más p óximo en
g ado excluye al más emo o al como lo es ablece el a ículo 921 Cc, en i ud del cual, “En las
he encias el pa ien e más p óximo en g ado excluye al más emo o, sal o el de echo de ep esen ación
en los casos en que deba ene luga . (...)”. Sin emba go, como se e á in a, hay quien ha mani es ado
que nues o ins i u o, lejos de cons i ui una excepción al p incipio de p oximidad de g ado, supone una
co obo ación del mismo.
299 A . 926 Cc: “Siemp e que se he ede po ep esen ación, la di isión de la he encia se ha á po
es i pes, de modo que el ep esen an e o ep esen an es no he eden más de lo que he eda ía su
ep esen ado, si i ie a”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
137
luga po es i pes, se encuen a en e i a que los ep esen an es eciban, g acias a es e
de echo, más que lo que le hubiese co espondido a su ascendien e, e i ando así que los
cohe ede os de aquel que no llegó a he eda sean pe judicados po ello, pues la mue e
de una pe sona no debe pe judica a sus cohe ede os.
Si bien la doc ina no se ha pues o de acue do a la ho a de a a el ema, pa ece
que en el de echo de ep esen ación an sólo se da una ocación y un único ius
dela ionis.300 De es e modo, en endemos inco ec o admi i que “el de echo de
ep esen ación es sencillamen e el llamamien o indi ec o e ec uado po la ley a la es i pe
de uno de los p ime os llamados”.301 C eemos que el llamamien o se ha á al
ep esen an e di ec amen e, y la delación, es deci el o ecimien o de la he encia
ambién, po cuan o el ep esen ado, p emue o, incapaz, o deshe edado, o no exis e o
no puede acep a , con lo cual no puede habe delación a su a o , y en caso de habe la,
como se exp esó en páginas an e io es, los e ec os e oac i os de la incapacidad
implican que se en ienda que nunca hubo delación.
II. FUNDAMENTO
En elación al undamen o del de echo de ep esen ación exis en dos endencias
opues as, la p ime a, de ca ác e subje i o, que admi e a su ez dos a ian es, y una
segunda, de índole obje i o.
F ecuen emen e, el de echo de ep esen ación ha sido undamen ado po pa e de
la doc ina en las mismas azones en las que se apoya la sucesión in es ada.302 Po lo
300 Dejando a sal o el comen ado supues o de la incapacidad que, como bien se expuso, no a ec a a es a
cues ión ya que, decla ado incapaz el llamado, es como si nunca hubie a enido luga la delación.
301 A. M. LÓPEZ-V. L. MONTES-E. ROCA, op. ci ., pág. 82. También A. J. VELA SÁNCHEZ (op. ci .,
pág. 2485) habla de un “llamamien o indi ec o llamado de echo de ep esen ación”.
302 Sob e el undamen o de la sucesión in es ada id. M. PÉREZ ESCOLAR, El cónyuge supé s i e en la
sucesión in es ada, Dykinson, Mad id, 2003, págs. 59 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
144
A) Teo ía de la icción legal
Teo ía de o igen omanis a, ue seguida po Po hie y plasmada en el Código
ancés en su a ículo 739 con o me al cual “La ep ésen a ion es une ic ion de la loi,
don l´e e es de ai e en e les ep ésen an s dans la place, dans le deg é e dans les
d oi s du ép esen é”. La p esen e esis, ampliamen e di undida po la doc ina an e io
a la e apa codi icado a ha quedado obsole a siendo abandonada en la ac ualidad po la
gene alidad de la doc ina ci ilis a. 321
Sus adep os conside an es a igu a como una icción en i ud de la cual la ley
a ibuye al ep esen an e, sólo a e ec os he edi a ios, un mejo g ado de pa en esco del
que ealmen e os en a con elación al de cuius.322 Así pues, se conside a que los hijos
ocupan el g ado de pa en esco que co esponde al pad e pa a sucede en ez de és e al
causan e. Alegan al espec o que la ep esen ación suceso ia inge lo que no exis e al
llama al ep esen an e a una sucesión bajo el supues o de ocupa un g ado de
pa en esco que a él no le co esponde.323 Consecuen emen e, se en iende espe ado el
321 La doc ina española an e io al Código ci il acogió la eo ía de la icción legal. Pos e io men e la
sus en a J. Mª MANRESA Y NAVARRO (op. ci ., págs. 73, 74 y 82) en cuya opinión, “el pa ien e más
p óximo no siemp e excluye al más emo o, sino que és e en a a compa i con aquél la he encia
colocándose pa a ello, po icción de la ley, en el g ado que al e ec o necesi a”. Consecuen emen e admi e
que hay he ede os legí imos que he eda po de echo p opio, en an o en cuan o po el hecho de
pe enece a un o den p e e en e hallándose en el g ado más p óximo les co esponde la he encia, y o os
que he edan po de echo de ep esen ación, es deci , adquie en los de echos que co esponde ían a su
ascendien e po el hecho de que a pesa de halla se en un g ado más emo o, ocupan el luga o g ado de
dicho ascendien e. Es e au o , si bien encuen a co ec o el hecho de que el Código ci il español no
emplee en su de inición, al igual que el ancés la palab a icción, no po ello niega que no se a e de
es o, pues a i ma que la palab a icción “exp esa una e dad de hecho” en an o en cuan o, la ley no
econoce que algunos descendien es, aún den o de su g ado, ienen de echo a sucede en la he encia en
concu encia con o os pa ien es cuyo g ado de pa en esco es más p óximo al causan e, sino que la ley les
econoce a los pa ien es más lejanos ese de echo no como p opio, sino po el hecho de que los mismos
ep esen an a pa ien es del g ado llamado po la ley a sucede . Es de des aca que en nues a doc ina
mode na exis e aún alguien que en iende el de echo de ep esen ación como una icción po la que los
ep esen an es os en an el mismo g ado que el ep esen ado pa a accede a la he encia del p ime causan e
(A. J VELA SÁNCHEZ, op. ci ., pág. 2486)
322 Consecuen emen e se conside a que los hijos, po ejemplo, ocupan el g ado de pa en esco
co espondien e a su pad e pa a sucede en ez del mismo al causan e.
323 Es a eo ía ue acogida posi i amen e po nues a doc ina an e io al Código. Pos e io men e la apoya,
en e o os, J. Mª. MANRESA Y NAVARRO, Comen a ios al Código ci il Español, omo VII, Mad id,
REUS, 1914, pág. 57.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
145
p incipio de p oximidad de g ado. La icción legal ha sido explicada ambién de o o
modo en endiendo que el ep esen ado i e has a después de la mue e del causan e con
lo que se p oduce una ansmisión de su de echo a sus descendien es.324
En con a de es a eo ía, de in luencia a ancesada, se mani ies a la p ác ica
o alidad de nues a doc ina.325 Ac ualmen e ha quedado obsole a al se co ec amen e
supe ada, y decimos co ec amen e, po que en endemos que no se a a de una eo ía
álida, pues la ley no p ecisa ecu i a icciones con el in de c ea es a igu a
suceso ia. 326
Lejos de en ende que la ley a a és del de echo de ep esen ación c ea
ic iciamen e un pa ien e de g ado mejo al que posee a e ec os del llamamien o
suceso io, esul a más co ec o a i ma que la ley c ea una igu a que supone una
excepción al p incipio de p oximidad de g ado, siendo p ecisamen e el mismo p ecep o
que es ablece ese p incipio, el que a su ez se enca ga de egula la sal edad del mismo,
es deci , ija la excepción de dicho p incipio. 327
324 G. BAUNDRY-LACANTINERIE / A. WHAL (T ai é héo ique e p a ique de D oi Ci il. Des
Successions, . I, Pa ís 1905, págs. 258, 259) lo en ienden de es e modo, a i mando que la icción consis e
en man ene la exis encia del ep esen ado has a la mue e del de cuius.
325 Si bien el a ículo 739 del Código de Napoleón y a ios au o es de De echo in e medio han en endido
el de echo de ep esen ación como una icción legal, es e ins i u o no puede se cali icado como al, “no
hay nada de icción en el de echo de ep esen ación (…) es o no cons i uye una icción legal, sino un
bene icio legal de ocación o llamamien o di ec o suceso io, en concu encia con o os de g ado más
p óximo al causan e e inspi ado en mo i os de equidad (…)” (R. Mª ROCA SASTRE, “El de echo de
ep esen ación …”, ci ., pág. 263.
326 En la ac ualidad, y a pesa de que la denominación que el Code o o ga al de echo de ep esen ación
con inúe u ilizando la exp esión “ icción”, es a eo ía ha sido abandonada po la doc ina ancesa
p ác icamen e en su o alidad. En es e sen ido, los au o es anceses en ienden que el legislado no p ecisa
acudi a una icción, sino que la ep esen ación suceso ia supone un bene icio de la ley en i ud del cual
un he ede o que se encuen a en un g ado de pa en esco más lejano es admi ido a ecoge la pa e que
hab ía ob enido su pad e o su mad e p emue os en concu so con o os he ede os más p óximos en g ado
que él. (En e o os, M. PLANIOL, T ai é élémen ai e de D oi Ci il, 3ª ed. Pa ís 1905, pág. 331.). en e
o os des aca en nues a doc ina, V. GUILARTE ZAPATERO, Comen a ios Ede sa, ci ., pág. 142; R.
Mª ROCA SASTRE, “El de echo de ep esen ación…”, ci ., pág. 263; C. VATTIER FUENZALIDA, op.
ci ., pág. 206.
327 En es e sen ido, el Código ci il en el pá a o p ime o de su a ículo 921 al a i ma que “En las
he encias el pa ien e más p óximo en g ado excluye al más emo o, sal o el de echo de ep esen ación
en los casos en que deba ene luga .”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
146
Además, no es co ec o admi i el hecho de que la ley c ee un he ede o de mejo
g ado, ya que el hijo segui á siendo hijo al igual que el nie o segui á siendo nie o. La ley
no con ie e al nie o en hijo, sino que es ablece que, en de e minadas ci cuns ancias,
cie as pe sonas, que conse an, con espec o al de cuius, su g ado de pa en esco
o igina io, sucede án al mismo en sus de echos y obligaciones en de ec o de su
ascendien e, el cual end ía que habe he edado p ime amen e, lo que no supone que
ocupen su luga , sino que an sólo son llamados an e la al a del mismo.328
En o o o den de cosas, y en elación con la exposición que BAUNDRY-
LACANTINERIE y A. WAHL329 han lle ado a cabo pa a explica la eo ía de la icción
legal, ampoco és a debe se conside ada como álida. Ello da ía luga a lo que se
denomina de echo de ansmisión el cual no sólo es di e en e al de echo de
ep esen ación sino que además, ambas igu as de de echo suceso io son incompa ibles
en e sí.330
El hecho de en ende i o al ep esen ado as el momen o de la mue e del
causan e da ía luga el de echo de ansmisión en i ud del cual, mue o el llamado a la
he encia sin acep a la ni epudia la, pasa á a sus he ede os el de echo de adqui i la
acep ándola.331 El obje o de es a igu a lo cons i uye la delación, ya que el ius dela ionis
pe enecien e al he ede o que mue e an es de acep a o epudia su e un aspaso a los
he ede os del mismo. Con a iamen e a lo expues o, en la ep esen ación suceso ia no se
ansmi e nada po que no hay segundo causan e. El causan e es uno y la he encia, an e
la al a de un suje o in e medio, es de e ida di ec amen e al ep esen an e con lo que la
328 C . L. MARTINEZ CALCERRADA, op. ci ., pág. 124.
329 G. BAUDRY-LACANTINERIE / A. WAHL, op. ci ., págs. 258 y 259.
330 Teniendo en cuen a que la ansmissio e i a la acancia en la he encia del p ime causan e, ello e i a
que se p oduzca la ep esen ación y la excluye de un modo de ini i o (F. JORDANO FRAGA, op. ci .,
págs. 285 y 286).
331 A ículo 1006 Cc “Po mue e del he ede o sin acep a ni epudia la he encia pasa á a los suyos el
mismo de echo que él enía”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
147
delación así como la ocación, ienen luga a a o del suje o que pasa á a ocupa el
luga en el que el ep esen ado debió de habe se encon ado sucediendo de es e modo al
de cuius di ec amen e.
B) El de echo de ep esen ación como sub ogación legal
Es a eo ía, que su ge y se desa olla en el De echo ancés332 a pa i del siglo
XVII, iene cie a p e alencia en nues a doc ina an e io y pos e io al Código.333
Se puede obse a una cie a a inidad en e es a pos u a doc inal y la eo ía de
la icción legal,334 po cuan o aquélla a i ma que, a a és del de echo de ep esen ación,
el ep esen an e se sub oga, po minis e io de la ley, en el luga y g ado del
ep esen ado, es deci , ocupa su luga . Consecuen emen e, aquél se coloca en un g ado
de pa en esco que en ealidad no le co esponde con el in de ob ene la pa e de la
he encia que co esponde ía a su ascendien e.
En su o mulación más mode na des aca la in e p e ación de BETTI, que
cons uye la na u aleza ju ídica de nues o ins i u o como una aplicación de la
sub ogación. Según es e au o , la sub ogación en sen ido amplio supone el ing eso de un
332 Si bien la eo ía del de echo de ep esen ación como sub ogación legal su gió en F ancia en el siglo
XVII, és a se encuen a la en e en la ac ualidad po cuan o el a ículo 739 del Código en iende que hace
en a a los ep esen an es en el luga y g ado del ep esen ado.
333 El P oyec o de 1851 en iende que el de echo de ep esen ación en ma e ia suceso ia consis e en una
igu a análoga a la sub ogación. En es e sen ido, el a ículo 753 dispone que “La ep esen ación da a un
pa ien e i o los de echos que end ía o o ya di un o, si i ie a, en cuyo luga , g ado y de echos se
sub oga” (F. GARCÍA GOYENA, op. ci ., pág. 395). F. SÁNCHEZ ROMÁN (op. ci ., ol. 3º, pág. 1700
y ss.), en iende la ep esen ación suceso ia, de na u aleza legal, como una sub ogación ajena a la olun ad
del he ede o p emue o y ep esen ado, y a i ma que “lo que se llama ep esen ación, no es en el ondo
más que una sub ogación o sus i ución, cuya ó mula p ác ica consis e en que, p emue o el ascendien e
in e medio le eemplacen u ocupen su luga sus descendien es, que se dice en lenguaje ju ídico, no muy
ap opiado, aunque de uso adicional en leyes y a adis as, que lo hacen po de echo de
ep esen ación”.
334 J. J. BURGOS BOSCH (op. ci ., pág. 8), as a i ma que con el de echo de ep esen ación se p oduce
una icción legal, lo de ine con la siguien e ase, “De echo de ep esen ación es el que ienen
de e minados descendien es pa a sub oga se en el luga de un ascendien e p emue o, incapaz o
deshe edado, concu iendo a la he encia del ascendien e o he mano de es e”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
148
suje o en la posición ju ídica ocupada con an e io idad po o a pe sona, o bien en la que
és a pod ía habe ocupado en la medida en que dicha posición es aba ese ada pa a la
misma.335 Dicho es o, el la ep esen ación suceso ia queda ía incluida en es a segunda
modalidad. A a és de es e ins i u o, el ep esen an e suben a en la posición del
suceso p emue o, ausen e o indigno, pe o no en los de echos adqui idos an e io men e
po és e, sino en los de echos que le hab ían co espondido e en ualmen e en el
supues o de habe enido a la sucesión.336 En conclusión, mani ies a GUILARTE
ZAPATERO, que mue o el ep esen ado, és e “ ansmi i ía a sus descendien es su
expec a i a de llega a sucede al causan e; expec a i a que, abie a la sucesión de és e,
se consolida y se ans o ma en el de echo co espondien e a a o de aquéllos”.337
Como se mani es ó a iba, es a segunda eo ía se encuen a muy unida a la idea
de icción, ya que ambas se basan en coloca al ep esen an e en un luga y g ado que no
le co esponden. Cons i uye es a la p ime a c í ica a la esis de sub ogación po lo ya
dicho sob e la imposibilidad de en ende el de echo de ep esen ación como un supues o
en el que el ep esen ado ocupa un g ado de pa en esco que no le co esponde a e ec os
suceso ios. Al espec o, VATTIER FUENZALIDA mani ies a que es a eo ía incu e en
el g a e e o de supone que hay una sucesión del ep esen an e al ep esen ado, lo cual
es g a e po que dicha sucesión ni exis e ni puede exis i .338
En ende el de echo de ep esen ación como una igu a análoga a la sub ogación
esul a un an o o zado, no sólo en lo ela i o al concep o mismo de la sub ogación,
sino ambién en lo que espec a al campo de aplicación de dicha igu a. En e ec o, en
elación a es e úl imo, la sub ogación cons i uye una igu a ípica del De echo de
obligaciones egulado de de e minados supues os que se basan en ac os in e i os, con
335 E. BETTI, “Sulla na u a giu idica della gi a a dei i oli all’o dine”, Ri is a di Di i o Comé ciale,
1927, I, págs. 565 y ss.
336 C . Teo ía gene al negocio ju ídico, ad. y conc. po A. Ma ínez Pé ez, Mad id, s. ., pág. 28;
ambién en op. ci ., pág. 567.
337 C . op. ci ., pág. 143.
338 C . op. ci ., pág. 211.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
149
lo que, desde es e pun o de is a, pa ece imposible la p e endida asimilación en e
ambas igu as.339
Po o a pa e, y pa iendo de la ci ada concepción que BETTI da a la
sub ogación en a as a o o ga al de echo de ep esen ación una na u aleza análoga,
ambién se puede a i ma que ello supond ía c ea o zosamen e la simili ud en e
ambas igu as. Simili ud imposible po cuan o, y omando como pun o de pa ida el
concep o que es e au o o o ga a la sub ogación, el de echo de ep esen ación supone
una sucesión, es deci , el suje o ep esen an e sucede di ec amen e al de cuius340 lo cual
es con a io a en ende que és e ocupa el luga o posición ju ídica ocupada po o o con
an e io idad. 341 En de ini i a, se pude obje a , en sín esis a la eo ía de la sub ogación
legal que los ep esen an es no pueden ocupa una posición ju ídica que o o suje o
ocupó i ualmen e, es deci que ealmen e no ha exis ido. Ve dade amen e, admi i lo
con a io implica o za demasiado la sub ogación a in de jus i ica la exis encia de
analogía en e ella y nues o ins i u o.
339 Con es a misma idea se mani ies a C. VATTIER FUENZALIDA (op. ci ., pág. 209) que en iende que
es a ca ego ía engloba supues os conce nien es p incipalmen e al De echo de obligaciones los cuales, po
el hecho de basa se en ac os in e i os, se dis inguen adicalmen e del de echo de ep esen ación.
Consecuen emen e, a i ma que la ca ego ía es inaplicable al de echo de ep esen ación.
340 Si el ep esen an e sucede di ec amen e al de cuius, no ha habido sucesión an e io men e, y si és a no
ha exis ido no se puede habla de sub ogación po cuan o, el ep esen an e no puede sub oga se en unos
de echos que nunca han pe enecido a o a pe sona.
341 También F. SÁNCHEZ ROMÁN (op. ci ., ol. 3º, pág. 1701) asemeja del de echo de ep esen ación a
la sub ogación a i mando que “(…) lo que se llama ep esen ación, no es en el ondo más que una
sub ogación o sus i ución, cuya ó mula p ác ica consis e en que, p emue o el ascendien e in e medio le
eemplacen ú ocupen su luga sus descendien es (…)”, cues ión és a que se debe deba i po cuan o en el
de echo de ep esen ación, el ep esen an e no ocupa el luga del ep esen ado, sino que se coloca en la
posición que és e debió habe ocupado y no llegó a hace lo, además, es e au o , al igual que o os (J. L.
LACRUZ BERDEJO, (De echo de sucesiones ..., ci ., pág. 191) asemeja el é mino sub ogación al de
sus i ución siendo ambos di e en es. En la sus i ución, el suje o p ime amen e llamado, al igual que en la
ep esen ación suceso ia, no llega a ocupa el pues o en el que es colocado el sus i u o sucediendo
di ec amen e al causan e. Con a iamen e a es e au o , en iende ace adamen e R. Mª. ROCA SASTRE
(El de echo de ep esen ación,… ci ., pág. 262), que el hecho de deci que el nie o pasa a ocupa en la
sucesión el mismo luga que su pad e p emue o “puede a as a a la alsa idea de que el de echo de
ep esen ación implica una sub ogación asla i a de de echos o una suben ada en un pues o suceso io
acan e, cuan o nada de es o se p oduce aquí”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
150
En esumen, con a es a esis se pueden opone es azones undamen ales: en
p ime luga , los ep esen an es no pueden en a en una posición ju ídica que ealmen e
no ha enido luga , ya que no iene luga la delación a a o del ep esen ado. En e ec o,
en el de echo de ep esen ación an sólo iene luga un llamamien o a a o del
ep esen ado que se p oduce el momen o de la ape u a de la sucesión, ya que el que
hab ía co espondido al ep esen an e no puede ene luga po p emue e, incapacidad o
deshe edación. Así pues, dado que es e úl imo llamamien o nunca exis ió, la posición
ju ídica del ep esen ando esul a inexis en e, lo que implica la imposibilidad de un
subing eso en la misma po pa e del ep esen an e. En segundo luga , pa iendo de la
idea de que el ep esen an e nada he eda, ha de conclui se que, si no hay sucesión, no
puede habe sub ogación. En e ce y úl imo luga , se puede mani es a en con a de esa
eo ía que al basa se en el subing eso, se ace ca a la esis de la icción con lo que se da
una idea e ónea de la es uc u a de la ep esen ación suceso ia. La eo ía de la
sub ogación da a en ende que hay una sucesión del ep esen an e al ep esen ado, lo
cual es e óneo ya que és a ni exis e ni ha exis ido nunca. Ve dade amen e, en el
supues o de la ep esen ación no se a a de sucede al ep esen ado, sino al causan e.342
C) Teo ía de la sus i ución ex lege
La con igu ación de la na u aleza ju ídica del de echo de ep esen ación como
una sus i ución ex lege cons i uye quizás la eo ía dominan e en nues o país. En e ec o,
en nues a doc ina impe a la idea de que nues o ins i u o –denominado en el De echo
a agonés “sus i ución legal”343 - pa icipa de la misma na u aleza que la sus i ución
342 V.GUILARTE ZAPATERO, Comen a ios Ede sa… ci ., pág. 143.; C. VATTIER FUENZALIDA, op.
ci ., págs. 210 y 211.
343 Ley 1/1999, de 24 de eb e o, de sucesiones po causa de mue e (BOA 4/03/1999). CAPÍTULO III
“La sus i ución legal”, A . 19: “Sal o p e isión en con a io del disponen e, los descendien es de un
llamado a í ulo uni e sal o pa icula o legi ima io de g ado p e e en e ocupan el luga de és e en la
sucesión o en la legí ima po sus i ución legal en los casos p e is os en es a Ley”. Es la Compilación de
1967 la que in oduce el é mino “sus i ución legal” en e al de “de echo de ep esen ación” que
os en aba nues o ins i u o has a la época. La Ley 1/1999 op a, según es ablece el P eámbulo “po
man ene pa a odos los supues os la denominación que ecibió es a igu a en 1967 (po conside a la
p e e ible a la de ep esen ación (…)” (C . J. A SERRANO GARCÍA, “De las sucesiones en gene al.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
151
ulga , aunque en es e supues o, en ez de la olun ad del es ado , la sus i ución es
o denada po minis e io de la ley. 344
En consecuencia, mani ies an sus adep os, la na u aleza ju ídica del de echo de
ep esen ación coincide, con la de la sus i ución ulga ,345 pues al igual que es a úl ima,
implica una ocación indi ec a en i ud de la cual los designados suceden en luga de
o a pe sona.346 La di e encia adica en que, en el de echo de ep esen ación, el cambio
de he ede o no es p e is o po el es ado de modo olun a io, sino que es o denado po
la ley. Consecuen emen e, an e la al a del p ime llamado, és e es sus i uido “ope
legis” median e un llamamien o a aquellos que o man su es i pe, man eniéndose
inal e able la a ibución pa imonial.347
Capí ulos I a IV (a ículos 1 a 39)”, en Ley de Sucesiones, Comen a ios B e es po los miemb os de la
Comisión A agonesa de De echo Ci il, Za agoza, Lib e ía Gene al, S.A., 1999, pág. 25.
344 En es a pos u a se encuen an, en e o os, au o es como M. ROYO MARTÍNEZ ( id., op. ci ., pág.
192) quien a i ma con o undidad que “La llamada “ ep esen ación” es una sus i ución ulga
es ablecida po la ley”. Compa en es a esis, F. CLEMENTE DE DIEGO, Ins i uciones… ci ., pág. 301;
M. DE LA CÁMARA ÁLVAREZ, “El de echo de ep esen ación en la he encia es ada y la p e e ición
de he ede os o zosos”, RDN, ene o-ma zo 1955, págs. 42 y 43.; L. MARTÍNEZ CALCERRADA, op.
ci ., págs. 134 y ss.
345 Vid. R. DE RUGGIERO, Ins i uciones de De echo Ci il, ol. II, “De echo de obligaciones, De echo
de amilia, De echo he edi a io”, ad. de la 4ª ed. i aliana po R. Se ano Suñe y J. San a-C uz Teijei o,
Mad id, Reus, 1931, pág. 1077.
346 Teniendo en cuen a que la ocación, en é minos gene ales, cons i uye un momen o esencial del
enómeno suceso io consis en e en el llamamien o ac ual o i ual de un de e minado suje o a la he encia,
és a se á indi ec a cuando un suje o de e minado, que hab ía enido a he eda no sucede e ec i amen e,
bien po que no puede o no quie e, he edando o o en su luga ya sea po olun ad de la ley ya po la del
es ado . Ello no implica que apa ezcan di e sas ocaciones sucesi as, pues el p ime llamado no ha
exis ido nunca, consecuen emen e no ha sido ocado.
347 Sin emba go, la doc ina no es unánime al espec o. En con a de la analogía en e el de echo de
ep esen ación y la sus i ución ulga se encuen an au o es como C. VATTIER FUENZALIDA (Vid.,
op. ci ., págs. 214 a 217), quien en iende que ambas igu as son p o undamen e di e sas an o en su
es uc u a como en su unción y sólo p esen an una semejanza apa en e en lo conce nien e a su esul ado
p ác ico pe mi iendo el desplazamien o de la cuo a he edi a ia del ep esen ado, que equi ald ía al
ins i uido, al ep esen an e quien desempeña ía el papel del sus i u o. En esumen es a eo ía incu e en
di e sos de ec os, a sabe , imposibilidad lógica, di e sidad de es uc u a, égimen ju ídico di e en e y
pa cialidad; J. L. LACRUZ BERDEJO (Vid., De echo de sucesiones…. ci ., pág. 190. En la misma línea
se encuen a M. ALBALADEJO, (Cu so de De echo Ci il V, De echo de Sucesiones, Ba celona, 1982,
pág. 74) concluyendo, al e e i se a la compa ación en e las dos igu as, que “Son dis in as, aún dando
po supues o que en el caso que sea se alcancen iguales esul ados po ambas”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
152
Es a esis cuen a ambién con nume osos adep os en la doc ina ex anje a, y en
especial en e los au o es i alianos. En e es os, des aca undamen almen e COVIELLO,
su p incipal man enedo , cuya eo ía se expone en sín esis del siguien e modo. Resul a
e ónea la a i mación de la sucesión legí ima enga luga po de echo p opio y po
de echo de ep esen ación, pues lo que exis e es una ocación di ec a, en el caso de
llamamien o inmedia o al pa ien e más p óximo, y o a indi ec a, encuad ándose aquí la
sucesión po ep esen ación. En la ocación indi ec a, es la ley la que llama a la es i pe
en sus i ución de aquellos suje os que si no hubie an p emue o, es u ie an ausen es o
uesen indignos, se ían llamados a sucede en p ime luga . Así, la ep esen ación puede
cons ui se como una sus i ución ex lege de la descendencia al ascendien e que,
habiendo sido llamado en p ime g ado, se encuen a en la imposibilidad de adqui i la
he encia. Sin emba go, es o no implica que el ep esen an e no eje ci e un de echo
de i ado sino que és e se á o igina io. Se habla de ocación indi ec a po cuan o sólo
iene luga en el caso que el p ime llamado a sucede al di un o se encuen e en la
imposibilidad de adqui i la he encia y el segundo lo sus i uye en i ud de la ley.348
Se ha dicho que la ep esen ación suceso ia, al igual que la sus i ución es una
ocación indi ec a.349 Es a iene luga cuando un suje o que hab ía enido a sucede no
lo hace bien po que no puede o no quie e, en cuyo caso se á o o el que he ede en su
luga , en el supues o de sus i ución, po que esa es la olun ad del es ado , y en la
348 C . L. COVIELLO, Successione legi ima e necessa ia, 2ª ed., Edi . Giu e, Milano 1938, págs. 95 y
ss. Pa ida io de es a eo ía se mues a ambién, en e o os R. DE RUGGIERO, id., op. ci ., pág. 1077.
Respec o a la ocación indi ec a, A. ALBANESE (op. ci ., pág. 597) obje a que la ocación del
ep esen an e no de i a de la del ep esen ado, al con a io, es au ónoma. Puede habe ocación hacia el
ep esen ado sin una llamada p eceden e cuando el ep esen ado mue e an es de la ape u a de la
sucesión.
349 A. J. VELA SÁNCHEZ, (op. ci ., pág. 2485) habla de llamamien o indi ec o pe o luego se inclina po
la icción. La ocación es au ónoma pe o con elación a o o llamamien o que no u o e ec i idad, es
deci , la designación es indi ec a en an o en cuan o esul a de una an e io que ha sido us ada,
esul ando igual an o en las ca gas como en las obligaciones. En es e sen ido en iende L. COVIELLO
(op. ci ., pág. 100) que el hecho de en ende que cuando la ley habla de sucesión po de echo p opio se
e ie e al caso en que un suje o es llamado inmedia amen e como el pa ien e más p óximo no excluye que
el ep esen an e eje za ambién un de echo o igina io. Añade es e au o al espec o que “La sola
dide e enza s a in ciò che la sua ocazione é indi e a, in quan o ha luogo solo nel caso che il p imo
chiama o a succede e al de un o, o asi nella impossibili á di acquis a e l´e edi á e il secondo si
sos i uisce al p imo in i ú di legge”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
153
ep esen ación po que así lo es ablece la ley, hablando po ello de sus i ución ex lege.350
Sin emba go, ello no supone que en e el causan e y el sus i u o o ep esen an e haya
habido o a ocación, sino que en e ambos es á la posición de o a pe sona. 351
En ocasiones, se ha concluido que el de echo de ep esen ación consis e en una
sus i ución o sub ogación352 cayendo e óneamen e en la equipa ación de dos igu as
que no gua dan en e sí simili ud alguna.353 E ec i amen e, median e la sub ogación, un
suje o pasa a ocupa la posición ju ídica en la que o o se encon aba con an e io idad, a
di e encia de lo que ocu e con la denominada sus i ución ulga en la que el sus i u o,
ocupa un luga que, si bien en un p incipio es aba des inado a o o, quedó acan e, de
modo que he eda di ec amen e al causan e. Consecuen emen e, y en elación con la
c í ica lle ada a cabo con an e io idad en con a de la posible analogía en e
ep esen ación suceso ia y sub ogación, nues o ins i u o consis e en una sus i ución
impues a po la ley, y po ello puede denomina se sus i ución ex lege. Resul a
in e esan e, en es e sen ido, la iden i icación que de ambas igu as lle a a cabo la
350 En es e sen ido, M. ROYO MARTÍNEZ (op. ci ., pág. 192) a i ma que “La llamada “ ep esen ación”
es una sus i ución ulga es ablecida po la ley”. Al igual que lo que ocu e en la sus i ución ulga , el
sus i u o no ecibe nada del ins i uido que nada llegó a he eda , sino que sucede di ec amen e al de cuius
exac amen e po que el suje o al que sus i uye no he edó. En la misma línea L. COVIELLO (op. ci ., pág.
100) a i ma que “La app esen azione quinde puó bene cos ui si come una sos i uzione ex lege della
discendenza al capos ipi e, che essendo chiamado in 1º g ado o asi nella impossibilid á di accoglie e
l`e edi á”
351 E ec i amen e, an o en el de echo de ep esen ación como en la sus i ución no exis e una ocación
an e io a la del suje o que ealmen e sucede al de cuius, sal o, como se ha dicho ya en el caso de
sus i ución po enuncia del ins i uido en p ime luga , que como ya se exp esó al habla de la delación,
no si e como a gumen o pa a nega la analogía en e ambas. Es po ello, que esul a un an o ex año que
J. L. LACRUZ BERDEJO (De echo de sucesiones…. ci ., pág. 190) sos enga, pa a nega la analogía, que
no puede habla se de sus i ución en la ocación cuando no ha habido ocación, o bien és a ha
desapa ecido ex unc, pa a el p ime llamado cuando p ecisamen e es uno de los pun os en los que
coinciden ep esen ación suceso ia y sus i ución ulga .
352 F. SÁNCHEZ ROMÁN (op. ci ., ol. 3º, pág. 1701) a i ma que “lo que se llama ep esen ación, no es
en el ondo más que una sub ogación o sus i ución, cuya ó mula p ác ica consis e en que, p emue o el
ascendien e in e medio le eemplacen u ocupen su luga sus descendien es, (…), que lo hacen po
de echo de ep esen ación”. En la misma línea se desen uel e J. CASTÁN TOBEÑAS (De echo Ci il
Español (…) ci ., pág. 99).
353 Pa iendo del sen ido g ama ical de la palab a sus i ución, como colocación de una cosa o pe sona en
luga de o a, es lógico que ambos é minos puedan se con undidos. Sin emba go, en el lenguaje ju ídico
la sus i ución he edi a ia no supone lo mismo. En es e sen ido, A. DE LA OLIVA DE CASTRO (op. ci .,
. II, pág. 3741) la de ine como “la designación de una pe sona pa a que eciba la he encia o legado a
al a, o después, del p ime llamado”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
256
puede se la misma dado que, los p esupues os de hecho que dan luga a dicha si uación
son adicalmen e di e en es.
Lo que sí esul a con adic o io en es e supues o es la di e encia de a o que
nues o Código p e é con espec o al caso de que los únicos pa ien es del causan e sean
sob inos hijos de he manos p emue os, en cuyo caso no hab á cabida pa a el de echo
de ep esen ación, ya que, en la línea cola e al se exige exp esamen e que, pa a que los
sob inos he eden po de echo de ep esen ación, es p eciso que concu an a la he encia
con algún he mano del causan e. Así pues, concu iendo sólo sob inos, és os he eda án
po pa es iguales. Di ícil jus i icación puede da se al di e so a o o o gado po la ley a
los nie os, que al concu i solos a la he encia de su abuelo, deben epa i la he encia
po es i pes, con espec o a los sob inos que en un supues o simila , es deci ,
concu iendo solos a la he encia del ío, p ocede ían a di idi la he encia po cabezas.
Sin emba go, la azón undamen al que, sin duda ha inspi ado a los a adis as en
con a de la ep esen ación en la sucesión es amen a ia la cons i uye lo dispues o en el
a ículo 766 Cc Al espec o ha mani es ado BURGOS BOSCH que el p ecep o
cons i uye “la negación más o unda del de echo de ep esen ación en la sucesión
es ada” y lo conside a “la con a igu a del de echo de ep esen ación” en la he encia
es amen a ia635.
Es a no ma, que e óneamen e ha sido u ilizado en nume osas ocasiones pa a
desecha la aplicación de la ep esen ación suceso ia en el supues o de la sucesión
es amen a ia, dispone que “El he ede o olun a io que mue e an es que el es ado , el
635 J. J. BURGOS BOSCH, op. ci ., pág. 11; R. Mª. ROCA SASTRE (“El de echo de ep esen ación…”
ci ., pág. 268) c i ica es as mani es aciones a i mando al espec o que “si es e p ecep o cons i uye a el
único obs áculo pa a la ep esen ación suceso ia en la he encia es amen a ia, és a debe ía admi i se en el
Código ci il”; L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., pág. 451
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
257
incapaz de he eda y el que enuncia a la he encia, no ansmi en ningún de echo a sus
he ede os, sal o lo dispues o en los a ículos 761 y 857”.636
Al espec o, se dice que como el ex o de los a ículos 761 y 857637 disponen
pa a los casos del incapaz y del deshe edado el de echo de sus hijos a sucede en la
legí ima, no hay duda de que el de echo de ep esen ación juega espec o a la legí ima, y
sin emba go, no ope a cuando se a a del e cio de lib e disposición.638
T es son los supues os con enidos en el a ículo: p emo iencia, incapacidad y
enuncia a la he encia, e i iéndose explíci amen e, en el supues o de p emo iencia al
he ede o olun a io, es deci , he ede o designado en es amen o. Po o a pa e, añadi
que de la le a del a ículo, se desp ende que al e e i se a los incapaces y a los que
enuncian a la he encia, en es e caso, se incluyen an o los he ede os o zosos como los
olun a ios. En e ec o, a ello nos lle a la ausencia de la disyun i a “o” pa a enlaza los
supues os e e enciados. Es a cues ión se encuen a e o zada po la sal edad inal del
p ecep o así como po la e e encia a los a ículos 761 y 857.
Así pues, en una in e p e ación del p ecep o se ha man enido que la
consecuencia lógica que se desp ende del ex o es que si el he ede o olun a io
p emue e al es ado , si hay incapacidad o enuncia del ins i uido, ya sea olun a io o
o zoso, en onces, no hab á ansmisión de de echos he edi a ios y se p oduci á una
636 E. ESCOBAR DE LA RIVA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 206 y ss., no admi e, sin
emba go, que ese p ecep o cons i uya un obs áculo a la aplicación de la ep esen ación a la sucesión
es ada; R. NOVA SEOANE, op. ci ., pág. 144, conside a ambién el p ecep o como a gumen o pa a la
ci ada aplicación, ya que conside a que, según és e, “el he ede o o zoso que mue e an es que el es ado ,
ansmi e sus de echos a los descendien es (...)”.
637 A . 761 Cc: “Si el excluido de la he encia po incapacidad ue a hijo o descendien e del es ado y
u ie e hijos o descendien es, adqui i án és os su de echo a la legí ima”.º
A . 857 Cc: “Los hijos del deshe edado ocupa án su luga y conse a án los de echos de he ede os
o zosos espec o a la legí ima”.
638 E. GIMENEZ ARNAU, op. ci ., pág.21.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
258
acan e en la he encia que ab i á paso, en ocasiones al de echo de ac ece y o as a la
ape u a del abin es a o.639
Las nume osas inco ecciones del ex o han ocasionado di e sas in e p e aciones
de di ícil solución. En es e sen ido esal a en p ime luga que és e se e ie a al
“he ede o olun a io”, oda ez que el “he ede o” que allece an es que el es ado no
puede ene al condición pues pa a ello se p ecisa habe acep ado la he encia.
Asimismo, esul a inco ec a la alusión que hace a la deshe edación (a . 857), pues o
que és a no ha sido incluida p e iamen e en e los supues os a excepciona . Po úl imo,
y es a es la inco ección que más in e esa, esul a ambién inexac o al p esen a la
ep esen ación como una excepción a la no ansmisión de de echos suceso ios po el
p emue o, incapaz o enuncian e: esul a ob io, según lo dispues o en el a ículo 928
Cc que el ep esen ado nada ansmi e cuando ope a el de echo de ep esen ación.640
Ve dade amen e, con independencia de las dis in as in e p e aciones que se
quie an hace del ex o, esul a inadecuado ae a colación es e p ecep o en a as a la
ma e ia deba ida, ya que nada iene que e con la misma ni ha sido dic ado con is as al
de echo de ep esen ación. E ec i amen e, el a ículo 766 Cc lo que egula es el ius
ansmissionis, de echo és e que p esen a, como bien se expuso en su momen o,
impo an es di e encias con nues a ins i ución.641 En el de echo de ep esen ación, nada
639 L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., pág. 452.
640 Vid. A. GORDILLO CAÑAS, Comen a io del Código Ci il, . I, Mad id, Minis e io de Jus icia, 1993,
pág. 1887. Respec o a las dos inco ecciones señaladas en p ime luga , el au o sal a la p ime a si se
sob een iende el é mino ins i uido an es de e e i se al he ede o; po lo que espec a a la segunda de las
inco ecciones señaladas sup a, man iene que la e e encia hecha a la deshe edación pod ía jus i ica se
po la simili ud exis en e en e sus causas y las de la indignidad. En cuan o a la e ce a inco ección,
mani ies a el au o que la inalidad de la no ma se cen a en p oclama el juego del de echo de
ep esen ación en la sucesión es ada limi ado a la legí ima y a los supues os de indignidad y
deshe edación.
641 L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., pág. 453; M. DE LA CÁMARA, “El de echo de ep esen ación…”
ci ., págs. 15 y 16; R. Mª ROCA SASTRE, “El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 269; En con a F.
CLEMENTE DE DIEGO, Ins i uciones… ci ., pág. 305 a i ma que: “El a ículo 766 no se e ie e, como a
p ime a is a pudie a pa ece al “ius ansmissionis”, sino al “ius ep esen a ionis”. (…) Ninguno de los
supues os con emplados po el a ículo 766 (p emo iencia, incapacidad, enuncia) signi ican que el
ins i uido ha llegado a posee el “ius dela ionis”, y en consecuencia lo ansmi en al he ede o. Po o a
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
259
se ansmi e. En e ec o, la es i pe en a en la he encia no po ía de ansmisión del
de echo de su ascendien e, quien nada adqui ió po habe p emue o, sino que es
llamada di ec amen e po la ley.642 Es p incipio uni e sal que nadie puede ansmi i
más de echos que los que hubie a adqui ido, po lo que el p ecep o esul a innecesa io,
ya que esul a ob io que quien p emue e, de iene incapaz o enuncia a la he encia, nada
adquie en, y po ende nada pueden ansmi i .643
En conclusión, el p ecep o señalado p oclama un p incipio de de echo suceso io
que pod ía habe se silenciado, ya que és e cons i uye la consecuencia lógica de las
no mas que egulan la delación y la adquisición de la he encia.644 Así pues, el a ículo
766 Cc “ esul a inocuo o i ele an e en es e espec o”.645 Sin emba go, la i ele ancia
del p ecep o no debe lle a a conclui que és e no se e ie e a la ansmisión, pues como
bien a i ma DE LA CÁMARA646, “La es e ilidad de un p ecep o no au o iza pa a
e e i lo a un supues o al que, en ealidad, es ajeno”.
En la ep esen ación suceso ia, con a lo que e óneamen e pa ece mani es a el
a ículo 924 Cc, la descendencia no sucede al ep esen ado sino a quien es e hab ía
pa e, se ía innecesa io que el ci ado p ecep o dije a que no ansmi e de echos quien no los ha
adqui ido.” En el mismo sen ido se mani ies a el T ibunal Sup emo en su sen encia de 6 de diciemb e de
1952 (RJA, núm. 2430: “Que el a ículo 766 del Código ci il (…) más bien es con a io a la ac uación
del de echo de ep esen ación en la sucesión es amen a ia, po que si bien li e almen e se e ie e al
de echo de ansmisión (…), puede muy bien en ende se, de acue do con un c i e io comúnmen e
admi ido, que el p ecep o ha que ido e e i se, (…) al ius ep esen a ionis, pues o que esul a
e iden emen e es é il e innecesa io, deci que no se ansmi e un de echo que no se ha podido adqui i ”.
642 R. Mª ROCA SASTRE (“El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 269) a i ma que “Es e p ecep o
niega el ius ansmissionis en es os casos; pe o nada iene que e con el de echo de ep esen ación
suceso ia (…) pues en el supues o de ac uación de es e úl imo de echo, la es i pe en a en la he encia
in es ada, no po ía de ansmisión del de echo de su ascendien e, que po habe p emue o al causan e
no adqui ió nada y, po an o, nada puede ansmi i , sino que la es i pe es llamada di ec amen e po la
ley.”
643 A. GORDILLO CAÑAS, op. ci ., pág. 1887. En lo que espec a a las excepciones es ablecidas po
emisión a los a ículos 761 y 857 en iende el au o que ya encuen an en és os su p e isión legal y
egulación su icien e; L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., pág. 453
644 M. DE LA CÁMARA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 15; ello no obs an e, añade es e
au o , “no au o iza pa a e e i lo a un supues o al que, en ealidad, es ajeno”.
645 R. Mª ROCA SASTRE, “El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 269.
646 M. DE LA CÁMARA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 16.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
260
sucedido si i ie a o hubie a podido he eda . Po lo an o, nada se ansmi e a los
ep esen an es. Así esul a de lo es ablecido en el a ículo 928 Cc, en i ud del cual, la
enuncia a la he encia de una pe sona no hace pe de el de echo a ep esen a la sólo
iene explicación lógica si se en iende que no se sucede a esa pe sona sino que se coloca
en su luga y se he eda al ascendien e de aquélla.
Además, pese a la alusión que el a ículo 766 Cc hace a los a ículos 761 y 857
Cc, hay que añadi que ello se debe al ma iz equi ocado que el a . 924 Cc o o ga a la
ep esen ación suceso ia. En e ec o, en és e pa ece in ui se que los descendien es en an
en la sucesión de un ascendien e, no po ocación p opia, sino eje ci ando un de echo
ansmi ido po el pad e p emue o. Sin emba go, nada hay en es os ex os que lle e a
pensa que cons i uyen excepciones a la no ansmisión del de echo he edi a io. Si algo
se ansmi e en los a ículos 761 y 857 Cc no es p ecisamen e el de echo he edi a io,
sino, a lo sumo el de echo a ocupa el luga del incapaz o deshe edado en la sucesión
del ascendien e no exis iendo elación alguna en e és os y aquél.647 Así pues, pese a que
el p ecep o esul a el p incipal apoyo pa a quienes niegan el de echo de ep esen ación
en la sucesión olun a ia, su exégesis no esul a concluyen e.648
Es, según mani ies a SIERRA BERMEJO, la denominación imp opia que se
o o gó al de echo de ep esen ación la que dio luga a la concepción e ónea de es a
igu a como un de echo en i ud del cual los descendien es en an en la sucesión del
ascendien e eje ci ando un de echo ansmi ido po el pad e p emue o y no po
ocación p opia y así es como la ins i ución se nos p esen a en el a ículo 924, cuyo
concep o equi ocado jus i ica la excepción que el a ículo 766 in ine es ablece al hace
e e encia a los a ículos 761 y 857 Cc En dichos p ecep os no puede islumb a se que
cons i uyan una sal edad a la no ansmisión del de echo he edi a io. Así, si algo se
647 L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., pág. 454: “(…) el p ime o egula el de echo de ansmisión
he edi a ia y los segundos con oda cla idad admi en el de echo de ep esen ación, en su e dade o
concep o y no en el inexac o que li e almen e en endido cons uye el a ículo 924, pues o que lo que
hacen es simplemen e y en de ini i a decla a sup imido un g ado”.
648 C . M. DE LA CÁMARA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., pág. 15.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
261
ansmi e, no es el de echo he edi a io, sino el de echo a ocupa el luga del incapaz o
p emue o en la sucesión del ascendien e.649
Asimismo y po alusiones a los a ículos 761 y 857 Cc, de los cuales se han
se ido pa a undamen a la limi ación del de echo de ep esen ación a la legí ima en el
supues o de sucesión es amen a ia, se ha a i mado que la esis amplia no opieza con la
solución dada po és os, pues “ni la exp esión su de echo a la legí ima, del 761, ni la
calidad de he ede os o zosos que el 857 a ibuye a los hijos del deshe edado, quie en
deci que la pa icipación cuan i a i a que a es os hijos co esponde ha de es a limi ada;
lo que hacen ales a ículos es ei e a una a i mación en cie o modo innecesa ia (ya
que se llega a ella igualmen e po el camino del 807): la de que los hijos del incapaz o
deshe edado que uese he ede o o zoso son, a su ez, he ede os o zosos”.650
Po su pa e, el a ículo 986 Cc es ablece que: “En la sucesión es amen a ia,
cuando no enga luga el de echo de ac ece , la po ción acan e del ins i uido, a quien
no se hubiese designado sus i u o, pasa á a los he ede os legí imos del es ado , los
cuales la ecibi án con las mismas ca gas y obligaciones”. Se ecoge una lis a
comple a de soluciones pa a el supues o de incapacidad del he ede o es amen a io:
sus i ución ulga , ac ecimien o, he encia in es ada. Sin emba go no se alude en ningún
momen o al de echo de ep esen ación como elemen o del sis ema651. No se puede
alega en es e caso ol ido po pa e del legislado , lo cual se puede comp oba , como
bien mani ies a BURGOS BOSCH652, si se iene en cuen a lo dispues o en el a ículo
922 Cc, ya que és e al a a el ac ecimien o en la sucesión in es ada no omi e que el
de echo de ep esen ación se an eponga al ac ecimien o653.
649 Vid. L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., págs.453 y 454.
650 E. GIMÉNEZ ARNAU, op. ci ., págs. 27 y ss.
651 Vid. J. J. BURGOS BOSCH, op. ci ., pág.12; A. DE ROVIRA MOLA, “Ámbi o…”, ci ., pág. 511
652 J. J. BURGOS BOSCH, op. ci ., pág.12.
653 A . 922 Cc: “Si hubie e a ios pa ien es de un mismo g ado, y alguno o algunos no quisie en o no
pudie en sucede , su pa e ac ece á a los o os del mismo g ado, sal o el de echo de ep esen ación
cuando deba ene luga ”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
262
O os p ecep os que, a alan es a esis nega i a en un sen ido semejan e al ya
exp esado, ya que en ellos se e leja la ausencia de alusión al de echo de ep esen ación
son: po una pa e el a ículo 912.3º Cc Es e a ículo, que hace e e encia a la ape u a
de la sucesión in es ada, es ablece en su pá a o e ce o que és a end á luga cuando
“ al a la condición pues a a la ins i ución de he ede o, o és e mue e an es que el
es ado , o epudia la he encia sin ene sus i u o y sin que haya luga al de echo de
ac ece ”. Así pues, se puede obse a que el p ecep o es ablece en pe ec o o den las
ins i uciones que pueden en a en juego cuando el ins i uido he ede o p emue e al
es ado : sus i ución ulga , de echo de ac ece , y en de ec o de ambos, ape u a de la
sucesión in es ada, omi e no obs an e alusión alguna al de echo de ep esen ación. En la
misma di ección se ha a gumen ado que el a ículo 913 Cc, a al a de he ede os
es amen a ios, de ie e la he encia a suceso es abin es a o, sin aludi pa a nada al
de echo de ep esen ación. 654 También ha se ido de mo i ación el a ículo 777 Cc,
que, a p opósi o de las sus i uciones sal a exp esamen e los de echos legi ima ios de los
he ede os o zosos del sus i uido pe o no hay una sola palab a que haga la misma
de ensa del de echo de ep esen ación que los descendien es de aquél end ían espec o
del es o lib e de la he encia.655
No obs an e, en con a de es e a gumen o se ha mani es ado que ealmen e el
a ículo 777 Cc, al impedi que se lle en a cabo sus i uciones ulga es, si el sus i uido
iene he ede os o zosos, que pe judiquen la legí ima, no supone que se desconozca el
de echo de ep esen ación sino que el p ecep o simplemen e p e ende delimi a el á ea
den o del que se pod á eje ci a las acul ades de lib e disposición. Asimismo, el hecho
de que el a ículo 986 Cc no mencione el de echo de ep esen ación no debe
in e p e a se como una negación del mismo, sino como uno de an os lapsus del
legislado . Po úl imo, que el a ículo 912 Cc cuando o dena la ape u a de la sucesión
in es ada en los supues os de incumplimien o de condición, p emo iencia o epudiación,
654 A. DE ROVIRA MOLA, “Ámbi o…”, ci ., pág. 511; J. J. BURGOS BOSCH, op. ci ., pág.12.
655 A. DE ROVIRA MOLA, “Ámbi o…”, ci ., pág. 511.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
263
sal e an sólo los supues os de sus i ución o de echo de ac ece , sin menciona al
de echo de ep esen ación; ampoco esul a decisi o, pues de la lec u a del p ecep o se
puede obse a que el legislado an sólo es á pensando en la sucesión olun a ia y no
en la o zosa. En e ec o, el p opio Código, en caso de incapacidad de un he ede o
o zoso con descendien es, no ab e la sucesión in es ada sino que dic a pa a es e caso el
a ículo 761 Cc656
III. CONCLUSIÓN
T as lo dicho, ha de conclui se que de un examen obje i o del Código ci il, así
como de la escasa ju isp udencia exis en e al espec o, la esis que p e alece du an e
es a época es la de que, en ma e ia de sucesión es amen a ia, el de echo de
ep esen ación sólo puede aplica se a la legí ima.
Ve dade amen e, es a eo ía es la que más se ajus a a la exégesis de la ley.
Consecuen emen e, dado que la admisión se limi a a la legí ima, los hijos del he mano
ins i uido en es amen o que p emue a al es ado , o esul e incapaz, no ecibi án nada,
oda ez que és os ca ecen de la condición de legi ima ios.
Sin emba go noso os conside amos injus a es a solución, apoyando que el
de echo de ep esen ación debe ía aba ca , en la sucesión es ada, la o alidad de lo
dejado po el es ado al ep esen ado, a sal o las legí imas y siemp e y cuando no haya
dispues o una sus i ución ulga . Po lo que en endemos que de lege e enda es p eciso
una e o ma que pe mi a el juego de nues o ins i u o cuando hay es amen o. Ello
debe ía se así pues, como bien mani ies a GIMÉNEZ ARNAU, “la al a que supone la
deshe edación o la incapacidad son pe sonalísimos. La culpa, como la pena, no se
656 L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., págs. 455 y 456.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
264
ansmi e a los he ede os; y nada digamos de la p emo iencia, que no en aña po pa e
del que p emue e idea alguna de culpabilidad”.657
CAPÍTULO SEGUNDO
LA REPRESENTACIÓN EN LA SUCESIÓN TESTADA TRAS LA REFORMA
DE LA LEY DE 13 DE MAYO DE 1981
Especial a ención me ece el a ículo 814 Cc po cuan o la Ley de 13 de mayo de
1981, que in oduce una modi icación sus ancial en el égimen de p e e ición, incluye
un nue o pá a o en el ci ado p ecep o, el cual ha sido obje o de especial a ención po la
doc ina po in oduci el juego de la ep esen ación en la sucesión es amen a ia. Así, el
a ículo 814. 3º dispone que: “Los descendien es de o o descendien e que no hubie e
sido p e e ido, ep esen an a és e en la he encia del ascendien e, y no se conside an
p e e idos”.
An es de comenza a ealiza un es udio de allado de la cues ión que nos ocupa,
es p eciso hace una b e e e e encia al i e pa lamen a io en el que es e pá a o e ce o
ca ece p ác icamen e de his o ia.658 Respec o al mismo, la única incidencia que a ec ó a
su ami ación ue la enmienda núme o 500 p esen ada po el seño ALZAGA
VILLAAMIL, cuyo eno li e al, en lo conce nien e al 814.3º, se ía el que sigue: “Los
descendien es de o o descendien e que no hubie e sido p e e ido, ocupa án su luga en
la he encia del ascendien e y no se conside an p e e idos”. Si bien la ponencia dijo
acep a la enmienda, el pá a o e ce o sin emba go pe maneció inal e ado sin o o ga le
la ci ada edacción. A pa i de en onces, es e pá a o no ol ió a se obje o de especial
conside ación.
657 E. GIMÉNEZ ARNAU, op. ci ., pág. 28.
658 Sob e el i e legisla i o id., J. BOLÁS ALFONSO “La p e e ición as la e o ma de 13 de mayo de
1981”, AAMN, 1982, págs. 192 y ss., J. Mª MIQUEL GONZÁLEZ, Comen a ios… ci ., págs. 1284 y ss. y
C. MARTÍNEZ DE AGUIRRE, op. ci ., págs. 70 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
265
I. EL ARTÍCULO 814.3º DEL CÓDIGO CIVIL
1. In oducción
Si bien es cie o que no se p e ende aquí lle a a cabo un es udio po meno izado
de la igu a de la p e e ición, no lo es menos que la ins i ución me ece especial a ención
en nues o ema po cuan o, as la e o ma ope ada po la Ley de 13 de mayo de 1981,
cob a especial ele ancia en ma e ia de ep esen ación suceso ia.
La ci ada Ley, cuya inalidad, consis ió en la “modi icación del Código ci il en
ma e ia de iliación, pa ia po es ad y égimen económico del ma imonio”, ni siquie a
alude en su í ulo al De echo de sucesiones. Sin emba go, u o de la e o ma ope ada en
los ci ados campos, in odujo al e aciones p o undas en nues o De echo suceso io.659
En es e sen ido, des aca especialmen e la e o ma in oducida en ma e ia de p e e ición
de he ede os o zosos, e lejo de la nue a disciplina de las elaciones amilia es oda
ez que, como consecuencia de la equipa ación de odos los hijos cualquie a que sea su
iliación, pasan a se legi ima ios algunos ascendien es y descendien es que an es no
enían es a cualidad, po lo que se án más ecuen es los supues os de p e e ición.
En el ma co de es a modi icación se encuen a la in oducción del ac ual pá a o
3º del a ículo 814 en i ud del cual: “Los descendien es de o o descendien e que no
hubie e sido p e e ido, ep esen an a és e en la he encia del ascendien e y no se
conside an p e e idos”.
El ci ado pá a o, de ca ác e ue emen e inno ado , ino a eab i la polémica,
de la que ya se ha dado cuen a, ace ca del de echo de ep esen ación en la sucesión
es amen a ia, pues, a pesa de que su ubicación eleológica y sis emá ica se encuen e
en ma e ia de p e e ición, p esun amen e, pa ece pone in, con ca ác e posi i o, a la
ci ada cues ión an discu ida en e nues a doc ina ju ídica a mediados de siglo.
659 C. MARTÍNEZ DE AGUIRRE, op. ci ., págs. 25 y ss. Vid. el es udio que hace J. Mª MIQUEL
GONZÁLEZ en su Comen a io al a ículo 814 en Comen a ios a las e o mas… ci ., págs. 1280 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
272
impues o po la: “inexis encia, pa a el caso de p emo iencia, de una no ma que
exp esamen e llame a los descendien es del hijo p emue o a la po ción legí ima”.678
Es a discusión esul ó de e minan e de la apa ición del igen e a ículo 814.3º Cc
Así, ya en los años p e ios a la e o ma, su gie on p opues as de solución, cuya
in luencia sob e el p ecep o ac ual esul a e iden e. En es e sen ido, des acan au o es
como LACRUZ BERDEJO pa a quien, “de lege e enda”, lo más p ác ico se ía
impone la ep esen ación del pad e que p emue e, po sus descendien es, en la sucesión
del abuelo, man eniendo en cambio, pa a los casos de deshe edación o incapacidad, las
no mas de los a ículos 761 y 857 Cc”679. En un sen ido simila , en lo ela i o a e i a
en es e supues o que se p oduzca la p e e ición, se mani ies a VALLET DE
GOYTISOLO, al en ende p e e ible, sal o que se p oba e se o a la in ención del
es ado , aplica la sus i ución ulga 680.
3. El a ículo 814 as la e o ma de la Ley 11/1981, de 13 de
mayo
La nue a edacción dada po la Ley 11/1981, de 13 de mayo, al a ículo 814 Cc
in oduce el pá a o e ce o, en i ud del cual: “Los descendien es de o o descendien e
que no hubie e sido p e e ido, ep esen an a és e en la he encia del ascendien e y no se
conside an p e e idos”.
678 M. DE LA CÁMARA ÁLVAREZ, “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 33 y ss.
679 J. L. LACRUZ BERDEJO, op. ci ., Ba celona, 1961, pág. 203, no a 3. También J. CASTÁN
TOBEÑAS, “El de echo de ep esen ación…”, ci ., pág. 172) a i ma, en elación con la ep esen ación
suceso ia, que “Cuando llegue la ho a de p ocede a una e isión gene al y sis emá ica del Código ci il,
ya an icuado en an os pun os (...), y a nues o juicio, se á igualmen e opo uno ex ende la decididamen e,
po las azones expues as, a la sucesión es amen a ia (...)”
680 J. B. VALLET DE GOYTISOLO, Limi aciones de De echo Suceso io a la acul ad de dispone , . I,
Las legí imas, II, Ins i u o Nacional de Es udios Ju ídicos, Mad id, 1974, págs. 944 y 945, (en adelan e,
Las Legí imas II) a i ma en cuan o a la “p e e ición de los descendien es de un hijo p emue o que no
hubiese sido p e e ido, supues o al cual pa ece p e e ible aplica la sus i ución ulga áci a si no se
p oba e que ue o a la in ención del es ado , en cuyo caso se a a ía e iden emen e de una p e e ición
in encional”.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
273
La inclusión de es e nue o pá a o ha eabie o la polémica sob e el papel que
juega el de echo de ep esen ación en la sucesión es ada, conc e amen e sob e la
si uación ju ídica de los descendien es del legi ima io llamado que ha p emue o al
es ado .
En e ec o, con an e io idad a la e o ma del 81, la doc ina había llegado a una
cie a a monía en cuan o a la inadmisión del de echo de ep esen ación en la sucesión
es ada habida cuen a que su unción enía cumplida po la sus i ución ulga
exp esamen e p e is a po el es ado o áci amen e inducida de su olun ad. En es e
sen ido a i maba DE LA CÁMARA que “el de echo de ep esen ación no ac úa en la
sucesión es amen a ia po que es imposible que ac úe (…) a lo máximo que se puede
llega es po ía in e p e a i a, a una sus i ución ulga áci a a a o de la es i pe”.681
Consecuen emen e, has a la ci ada e o ma, la omisión en el es amen o del
abuelo de los nie os, hijos de un hijo p emue o, cons i uía un caso cla o de p e e ición
que se egía po lo dispues o en el a ículo 814 Cc, ya que el Código no dic aba ninguna
no ma al espec o y, al habe la omisión de un he ede o o zoso en línea ec a, se debía
da en ada en la he encia al legi ima io p e e ido a a és de la sucesión in es ada682.
En el mismo sen ido, y man eniendo una pos u a di e gen e a la del T ibunal
Sup emo, se p onunció la Di ección Gene al de los Regis os y del No a iado, quien en
su esolución de 14 de agos o de 1959, en iende que a la ho a de de e mina si la
omisión de un nie o en el es amen o de la abuela, nacido con an e io idad a la echa de
su o o gamien o, pe o he ede o o zoso po habe p emue o su ins i uido pad e a la
causan e, o igina un caso de p e e ición o si po el con a io es p eciso aplica el
681 M. DE LA CÁMARA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 17 y sig.
682 La doc ina lo había en endido así mayo i a iamen e. En es e sen ido, id. J. B. VALLET DE
GOYTISOLO, Las Legí imas, ci . I, pág. 627; R. Mª ROCA SASTRE, “Obse aciones c í icas (...)”, ci .,
pág. 606 y “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 270 y 271; T. ALBI AGERO, op. ci ., pág. 118;
CRUZ AUÑÓN, op. ci ., págs. 545 y ss.; CÁNOVAS COUTIÑO, op. ci ., págs. 801 y ss.; M. DE LA
CÁMARA ÁLVAREZ, “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 29 y ss. En con a se mani ies an,
en e o os: L. SIERRA BERMEJO, op. ci ., págs. 465 y ss.; R. NOVOA SEOANE, op. ci ., págs. 144 y
ss.; E. ESCOBAR DE LA RIVA, “El de echo de ep esen ación…” ci ., págs. 207 y ss.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
274
de echo de ep esen ación a a o del nie o, la solución debe se la p ime a. Es deci ,
mani ies a que nos encon amos an e un caso de p e e ición, en e o as cues iones
po que los a ículos 761 y 857 Cc, u ilizados como a gumen os a o ables a la
ep esen ación suceso ia, “apa e de no e e i se al supues o de p emo iencia, no
signi ican o a cosa que el me o econocimien o, innecesa io sin duda, de la cualidad de
he ede os o zosos de los hijos del incapaz o del deshe edado”. Añade la Resolución
que de habe se op ado po la solución con a ia “se llega ía al absu do de econoce
solamen e, po ía de ep esen ación, a dichos he ede os o zosos, la legí ima es ic a,
ol idando que al a ibución es únicamen e un mínimo legal y que en el supues o de
p e e ición, el Código ci il dec e a en su a o la nulidad de la ins i ución de he ede o y
la ape u a de la sucesión in es ada con las posibilidades de ecibi una cuo a mayo ”.683
Po su pa e, el T ibunal Sup emo pa ece opina odo lo con a io, pues si bien no se
había p onunciado de o ma de ini i a al espec o, es ablece en la sen encia de 6 de
diciemb e de 1952, que no exis ía p e e ición de los nie os en el es amen o de la abuela
po que los hijos del p emue o he edan po ep esen ación la legí ima es ic a
co espondien e a su pad e.684
La a io esencial del nue o p ecep o esul a cla a en cuan o que, el legislado no
p e endió en momen o alguno esol e un p oblema ela i o a la ep esen ación
suceso ia, ni en el ámbi o de la sucesión es ada, ni in es ada; sino que lo que se buscó
es e i a la p e e ición de los descendien es de un descendien e p emue o, oda ez que
an e la ampliación del ma co de las pe sonas suscep ibles de p e e ición, u o de la
adecuación del de echo de sucesiones a los p incipios cons i ucionales de igualdad y no
disc iminación po azón de nacimien o, pod ían o igina se p e e iciones imp e is as.685
Pese a ello, es a e o ma eab ió la adicional polémica sob e la admisibilidad del
683 C . RDGRN 14 de agos o de 1959, A.D.G.R.N, 1959, págs. 55 a 68. La misma di ección sigue en e
o as, en la RDGRN DE 10 de mayo de 1950, A.D.G.R.N, 1950, págs. 155 a 160.
684 STS de 6 de diciemb e de 1952 (RJA núm. 2430).
685 M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., pág. 333. en es e mismo sen ido, cabe des aca a C. MARTINEZ
DE AGUIRRE, op. ci ., págs. 67 y ss.; C. VATTIER FUENZALIDA, El de echo de ep esen ación en la
sucesión “mo is causa”, Mad id, 1986, pág. 284; J. LANZAS GALVACHE Y F. RODRÍGUEZ
LÓPEZ, “El de echo de ep esen ación del a ículo 814 pá a o e ce o del Código ci il”, RCDI, mayo-
junio, 1988, pág. 943.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
275
de echo de ep esen ación en la sucesión es ada. En e ec o, el pá a o e ce o del
a ículo 814 iene a esol e el p oblema plan eado, con an e io idad a la e o ma,
espec o a la p e e ición de la es i pe de un pad e p emue o, si és a no había sido
llamada a la he encia en sus i ución ulga o mencionada de cualquie o a o ma.686
Pa a ello, el legislado se inclina po la opción de la ep esen ación in en ando e i a así
las consecuencias que gene a la acción de la p e e ición. Ello no supone que no exis a
dicha igu a, es deci , no implica que los descendien es a los que hace e e encia no
es én p e e idos, odo lo con a io, sí lo es án pe o median e la in oducción del de echo
de ep esen ación no se conside a án como al, odo lo cual esul a cla o oda ez que
“el p ecep o concluye con é minos an axa i os como “(…) y no se conside an
p e e idos.”, lo cual indica que, aún exis iendo p e e ición, los e ec os de és a no deben
ene luga ”.687
La nue a edacción dada po la e o ma alude exp esamen e a la ep esen ación,
sin emba go, la suje a a un égimen ju ídico especial en cuan o a los supues os en que
debe ac ua , los p esupues os obje i os, la ex ensión y los e ec os ípicos. Es po ello
que es p eciso de e mina si se a a de una ep esen ación en sen ido écnico y si, po su
colocación sis emá ica, adop a una con igu ación peculia así como las consecuencias
de i adas de odo ello.688
Así pues, u o del a ículo 814.3º Cc se han o mulado di e sos plan eamien os
doc inales que pueden sin e iza se del siguien e modo:
686 En e ec o La cues ión no plan eaba p oblemas en los supues os de indignidad o deshe edación, ya que
las es i pes del indigno o jus amen e deshe edado, enían eguladas en los a ículos 761 y 857 Cc
687 M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., pág. 334; C. MARTÍNEZ DE AGUIRRE, op. ci ., págs. 67 y ss.
688 Mª. MERCEDES BERMEJO PUMAR (Ins i uciones de De echo p i ado, . V, Sucesiones, ol. 3º
“Las a ibuciones legales”, coo dinado gene al J. F. DELGADO DE MIGUEL, Mad id, Ci i as, 2005,
págs. 312 y ss.) mani ies a que el a . 814.3º “ ea i ma el llamamien o legal a a o de la es i pe del no
p e e ido. Sin emba go, la p e e ición que e i a no es la de los e ec os del an iguo a ículo 814, con el
llamamien o a odos los he ede os in es ados, sino que es os e ec os pueden se mayo es o meno es no
sólo en a ención a las ci cuns ancias obje i as de la omisión de la es i pe, sino ambién a la olun ad
exp esa del p opio causan e (pá a o quin o) que no limi a la an igua sal edad a las mejo as exp esas
(…)”. El nue o p ecep o, en iende la au o a exige que el ep esen ado no hubiese sido p e e ido, pe o
exige pa a ello la nominación es amen a ia del no p e e ido (…).
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
276
F en e a las p incipales eo ías esg imidas al espec o, que gi an en o no a si nos
encon amos an e la aplicación del de echo de ep esen ación o se a a de una
sus i ución ulga áci a, exis e una e ce a cons ucción doc inal, que en endemos ha
de se desca ada, que man iene que el é mino “ ep esen an”, u ilizado po el p ecep o
comen ado, supone que en la nominación del ins i uido descendien e se encuen a
incluida la nominación de su es i pe. De es e modo, el nie o es legi ima io po de echo
p opio (aunque en concu encia con sus íos, se á legi ima io po es i pes), y no hay
p e e ición po que és e ocupa el luga que, como legi ima io, ocupa ía el pad e
p emue o en la he encia. Po an o, en endiendo que al menciona al pad e ya se ha
mencionado a sus descendien es, és os se conside an no p e e idos. La a io del
p ecep o consis e pues, en jus i ica la no exis encia de p e e ición. Des aca PINTO
RUIZ que el a ículo 814, que deja en blanco el con enido cuan i a i o obje i o de los
de echos del descendien e, siendo p eciso busca lo en o os p ecep os, “sólo da una a io
o explicación jus i ican e de conside a que no exis e p e e ición”. Así pues, la no ma
simplemen e epu a no p e e ido a los descendien es del ins i uido p emue o o a lo
sumo les a ibuye la legí ima. 689
Va ias son las azones que lle an a desca a es a eo ía. En p ime luga , esul a
con adic o io a i ma que los descendien es del ins i uido concu en po de echo p opio
pe o po es i pes, ya que la elección de uno u o o nos lle a án a consecuencias
di e sas. En e ec o, si concu ie en po de echo p opio, ello conlle a ía ineludiblemen e
un epa o po cabezas, accediendo a la he encia en igualdad de condiciones que o os
descendien es del es ado que no le han p emue o. Sin emba go, el epa o que su ge al
aplica el de echo de ep esen ación, se ca ac e iza p incipalmen e po concu i a la
he encia po es i pes.
689 J. PINTO RUIZ, “El ac ual a ículo 814 del Código ci il no in oduce el ins i u o de la ep esen ación
en la sucesión es ada”, RGD, núm. 483, diciemb e 1984, pág. 2683. Es a esis es compa ida po J. B.
VALLET DE GOYTISOLO en Comen a ios Minis e io, pág. 2012 quien, cambiando de opinión con
espec o pos u as man enidas en ob as an e io es, ci a a J. PINTO RUIZ admi iendo compa i la misma
esis al espec o.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
277
Po o a pa e, mani es a que el a ículo 814.3º debe signi ica algo más que una
simple ex ensión de la nominación hecha a a o del descendien e p emue o a sus
descendien es. Así, la in e p e ación dada po es e sec o doc inal al é mino
“ ep esen an” se ía más limi ada, habida cuen a que no aba ca ía odos los supues os
posibles en los que un no p e e ido p emue e dejando descendencia que no ha sido
enida en cuen a po el causan e. En es e sen ido, des aca RIVERA FERNÁNDEZ el
supues o en el que el descendien e p emue o haya quedado sa is echo en sus de echos
legi ima ios, o al o pa cialmen e, median e una donación in e i os, esul ando po
an o excluida la p e e ición. En e ec o, en es os casos nos pod emos encon a con un
no p e e ido p emue o que ha dejado descendencia no con emplada po el es ado y
pa a ag a a más la si uación, no exis e nominación es amen a ia en la que inclui la de
los descendien es. En p incipio, como bien apun a es e au o , no se pod án conside a
p e e idos ya que es p ecep i a la aplicación del a ículo 814.3º, que conside a
inexis en e la p e e ición. Sin emba go, la inexis encia de una nominación es amen a ia
del no p e e ido en la que inclui a sus descendien es, impedi ía el e ec o p ác ico de la
aplicación de la no ma, es deci , conside a no p e e ido a sus descendien es.690
Además, la no a ibución de con enido alguno, a lo sumo la legí ima, supone que
si se hubiese dejado al ins i uido p emue o, una po ción que excede de la legí ima, en el
exceso, se hab á de ab i la sucesión in es ada, lo cual p oduci ía un esul ado
con adic o io a lo p e endido con el p ecep o. E ec i amen e, si la a io del mismo
adica en jus i ica que no exis e p e e ición, esul a con adic o io admi i una esis
cuyos e ec os sean p ecisamen e idén icos a los ocasionados po la ac ualmen e
denominada p e e ición no in encional, a sabe , la ape u a de la sucesión abin es a o.
Asimismo, es a solución esul a ía poco aco de con la olun ad es amen a ia
mani es ada en el es amen o, ya que la ape u a de la sucesión in es ada p oduci ía una
690 M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., págs. 342 y 343.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
278
edis ibución de las cuo as he edi a ias asignadas modi icándose así la olun as
es a o is.691
Cen ándonos en las dos p incipales e ien es doc inales exis en es al espec o:
ep esen ación-sus i ución ulga , debemos signi ica lo siguien e:
Pa iendo de la expues a a io de la no ma, que no e a o a sino la de e i a la
p e e ición de los descendien es de un descendien e p emue o, que son, a su ez,
legi ima ios, se ha es ablecido que és a end ía a cons i ui una sus i ución ulga áci a
o con o a e minología, el de echo de ep esen ación suceso ia. Sin emba go, es a
disyun i a no es pu amen e e minológica dada la dis in a es uc u a de la sus i ución y
la ep esen ación.
En e ec o, a la is a del ex o legal, la u ilización del é mino “ ep esen an” ha
lle ado a muchos au o es de nues a doc ina a a i ma que és e ha enido a in oduci el
de echo de ep esen ación en la sucesión es ada.692 En es e sen ido se mani ies a
DELGADO ECHEVERRÍA, quien a i ma con acie o que “se in oduce el de echo de
ep esen ación en la sucesión es amen a ia (…) Se e i an con ello muchos casos de
p e e ición no in encional, aho a más p obables al se legi ima io del abuelo el hijo no
691 M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., pág. 343.
692 Den o de es a co ien e doc inal des acan, en e o os, au o es como: J. L. LACRUZ BERDEJO,
Elemen os…, ci ., 1981, Ba celona, Bosch, pág. 60; J. DELGADO ECHEVERRÍA, “La e o ma en el
De echo de Sucesiones”, en J. L. LACRUZ BERDEJO, El nue o égimen de la amilia, II, Edi . Ci i as,
1981, Mad id, págs. 194 y ss.; T. GIMÉNEZ DUART, “Los desajus es de la e o ma: sob e legí imas y
ese as”, RDN, ab il-junio, 1985, págs. 154 y ss., M. ALBALADEJO GARCÍA, “Duda sob e si el
es ado quiso un ep esen an e o un sus i u o ulga del ins i uido”, AC., 1988-1, págs. 1194 y 1195; id.
ambién, “La sucesión del descendien e ul e io del causan e en luga del descendien e in e medio no
p e e ido (análisis del a ículo 814, pá a o an epenúl imo, del Código ci il)”, AC, nº 28, 2003, págs. 754
y ss., donde, en elación al a ículo 814.3º Cc, a i ma o undamen e que el pues o del que no sucede es
ocupado po sus descendien es en i ud del de echo de ep esen ación; VATTIER FUENZALIDA, op.
ci ., págs. 286 y ss., J. LANZAS GALVACHE Y F. RODRÍGUEZ LÓPEZ, op. ci ., págs. 940 y ss.; J. A.
COBACHO GÓMEZ, “No as sob e la p e e ición”, RDP, 1986, págs. 416 a 418; J. M. REY PORTOLÉS,
“Comen a io a “ uela pluma” de los a ículos de De echo suceso io e o mados po la ley 11/1981 de 13
de mayo, de modi icación del Código ci il en ma e ia de iliación, pa ia po es ad y égimen económico
del ma imonio”, RCDI, núm. 549, 1982, págs. 355 a 357. Con a io a en ende que el a ículo 814
ins i uye un de echo de ep esen ación suceso ia se encuen a J. PINTO RUIZ, op. ci ., págs. 2677 y ss.,
quien, con a io ambién a en ende que lejos del de echo de ep esen ación se a a de una sus i ución
ulga áci a, desa olló la eo ía analizada sup a.
La ep esen ación suceso ia en el De echo común. Especial a ención a su aplicación en la
sucesión es amen a ia
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ma imonial del hijo del es ado , y és a pa ece habe sido la in ención del es ado ”.693
Es a opinión es compa ida po au o es como LACRUZ BERDEJO, si bien, como
e emos en pá a os pos e io es exis en cie as pa icula idades en cuan o a los e ec os y
ex ensión, el de echo de ep esen ación en la sucesión es ada p e is a po es e
p ecep o.694
No obs an e, y pese a la cla idad del p ecep o en su especí ica e e encia a la
“ ep esen ación”, se ha pensado que la ci ada ep esen ación, al es a inme sa en el
seno de una sucesión es amen a ia, iene a cons i ui p ác icamen e, una e dade a
sus i ución ulga es ablecida po la ley pa a el supues o de p emo iencia.695 En es e
sen ido se mani ies a BOLÁS ALFONSO, quien conside a que el legislado no ha
empleado con igo écnico el é mino “ ep esen an”, que no hace sino es ablece una
sus i ución ulga ex lege a a o del descendien e del no p e e ido espec o del
con enido a ibuido es amen a iamen e al mismo. Añade, al espec o que, el legislado ,
lejos de pe segui la p ecisión e minológica, lo que busca es la “cla idad, la acilidad
de comp ensión popula ”, de modo que el é mino ep esen an es u ilizado en sen ido
ulga como sinónimo de “sus i uyen”.696 Po el con a io mani ies a REY PORTOLÉS,
que si bien se ha acep ado aquí, la esis de la sus i ución ulga áci a, se ha hecho
“p esumiendo iu is e de iu e la olun ad de sus i ui y u ilizando en luga de ese e bo
el de ep esen a , con la en aja de que así el supues o legal nunca comp ende á el casus
693 J. DELGADO ECHEVERRÍA, “La e o ma…” ci ., pág. 194.
694 J. L LACRUZ BERDEJO: Elemen os... ci ., 1981, pág. 60. Man ienen es a misma esis, en e o os: J.
Mª. MIQUEL GONZÁLEZ, Comen a ios… ci ., págs. 1032 y 1033. En de ensa de es a eo ía, a i ma J.
M. GARCÍA MORENO (“La p e e ición de he ede os o zosos en el De echo Común as la e o ma de
1981”, AC, . IV, 1995, pág. 903) que la misma end ía a alada no sólo po la li e alidad del p ecep o,
sino, “en de ini i a po que el de echo de ep esen ación no es absolu amen e incompa ible con la
sucesión es ada si el legislado así lo es ima”, M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., pág. 358. También
M. DE LA CÁMARA ÁLVAREZ (Compendio… ci ., págs. 207 y ss.).
695 M. ALBALADEJO GARCÍA (La sucesión del descendien e…” ci ., págs. 758 y 761 y ss.) c i ica es a
eo ía que en iende que se debe a una idea e ónea de la di e encia en e ep esen ación suceso ia y
sus i ución, o al menos, a la idea e ónea de que la ep esen ación an sólo se da en la sucesión in es ada.
696 J. BOLÁS ALFONSO: op. ci ., págs. 205 a 207.
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sucesión es amen a ia
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nolun a is”697 po lo que iene a es ablece es e au o que, debido a la exclusión del
epudio, se a a ía de una au én ica ep esen ación en sen ido écnico.
Sin emba go, la e minología legal u ilizada en el a ículo 814.3 no debe
en ende se censu able, ya que como a i ma GIMÉNEZ DUART, “ écnicamen e una
sus i ución ex lege no es al sus i ución, sino que cons i uye un de echo de
ep esen ación”, y añade al espec o que: “no esul a ace ado el pa alelismo es ablecido
en e sus i ución es a sucesión es ada lo que ep esen ación es a sucesión in es ada, sino
que la equi alencia adecuada debe o mula se en los siguien es é minos: sus i ución es
a p e isión del es ado , lo que ep esen ación es a p e isión del legislado . Siemp e que
el causan e p e é un llamamien o “si he es non e i ” hab á una sus i ución, pe o si esa
misma p e isión p ocede del legislado (…), se es a á en p esencia de un de echo de
ep esen ación.698
E ec i amen e, la especí ica e e encia a la ep esen ación po la no ma es cla a.
La e minología u ilizada po el mismo no deja duda al espec o, y si bien es e
a gumen o es de escasa consis encia, es p eciso ene lo en cuen a, habida cuen a que, el
legislado u o ocasión de modi ica la exp esión cuando se p esen ó en el Cong eso de
los Dipu ados, la enmienda 500 p oponiendo la siguien e edacción: “Los descendien es
de o o descendien e que no hubie e sido p e e ido, ocupa án su luga en la he encia del
ascendien e y no se conside an p e e idos”. Sin emba go, el hecho de que es e ex o no
hubie a iun ado, ha lle ado a a i ma , con azón, que “ esul a signi ica i o que dicha
enmienda no p ospe ase, lo cual mues a que la exp esión se ha u ilizado en sen ido
écnico”.699
Po su pa e, VATTIER FUENZALIDA en iende que la esis que aboga po el
de echo de ep esen ación esul a más ajus ada, en e o as cosas, po que no debe
697 J. M. REY PORTOLÉS, op. ci ., pág. 357.
698 T. GIMÉNEZ DUART, op. ci ., pág. 156.
699 C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., no a 102, pág. 286. En con a se mani ies a J. BOLÁS
ALFONSO, op. ci ., pág.206, quien niega el igo écnico de la exp esión u ilizada po el legislado .
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ol ida se que “la sus i ución no puede ene cabida aquí, ya que la p emue e del
legi ima io no p e e ido impide la exis encia de la delación sucesi a que es p opia y
ca ac e ís ica de aquélla; hay más bien una ep esen ación, pues o que los descendien es
del p emue o suceden indi ec amen e y deben impu a y colaciona , segu amen e en los
é minos del a ículo 1038”.700 En la misma línea, ALBALADEJO conside a
a en u ado, cuando a una cosa se le llama po el nomb e que le co esponde, deci que
no es lo que se le llama sino o a igu a.701
Po o a pa e, p esumi iu is an um la exis encia de una sus i ución ulga
supone el es ue zo añadido de in e p e a la olun ad del es ado pa a a e igua si ha
que ido la ins i ución de la es i pe, lo cual no es ablece el a ículo 814.3. Es e p ecep o,
que no da pie a la posible in e p e ación del es amen o ya que, más que una no ma
in e p e a i a, se a a de una no ma in eg ado a, que no excluyen e, de la olun ad del
causan e, po la que se llama a la es i pe a llena la laguna es amen a ia gene ada po la
al a de p e isión especí ica de es e.702
Po su pa e, VALLET DE GOYTISOLO703, conside a que la solución de
es ima que ep esen a equi ale a sus i ui ulga men e en el con enido a ibuido
es amen a iamen e no sólo adolece de igo e minológico sino que “ esul a ía algo
ue e en el supues o de que el hijo p emue o del causan e hubie a sido mejo ado en el
e cio ín eg o e incluso en el de lib e disposición y no hubiese dejado hijos
ma imoniales, sino an sólo no ma imoniales, desconocidos o echazados po el
es ado . (…)”.
700 C. VATTIER FUENZALIDA, op. ci ., págs. 286 y 287.
701 M. ALBALADEJO GARCÍA, “La sucesión del descendien e…” ci ., págs. 763 y ss. Concluye su
exposición el au o con dos ideas in e esan es: po un lado que “la suplencia de un he ede o po o o
puede es a dispues a como sus i ución o bien como ep esen ación; o a, que és a la puede es ablece el
es ado o la ley (que es el caso del a ículo 814, pá a o penúl imo), pe o que aquélla no hay ningún caso
en que la es ablezca la ley.”
702 M. RIVERA FERNÁNDEZ, op. ci ., pág. 349, 360.
703 J. B. VALLET DE GOYTISOLO, Comen a ios Ede sa úl . ci ., pág. 181.
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ese ado, según opinión mayo i a ia de la doc ina y que aquí se compa e, pa a el caso
de p emo iencia.721
Pa a inaliza , con iene esal a , que jun o con el supues o de p emo iencia
como el único al que hab á de aplica se la no ma es udiada, deben añadi se los
supues os de decla ación de allecimien o y el de ausencia del ep esen ado722.
El a ículo 814.3 es de aplicación, cla amen e al supues o de decla ación de
allecimien o del ep esen ado. En e ec o, si en endemos po decla ación de
allecimien o la “ esolución judicial median e la cual se conside a mue a a la pe sona
desapa ecida, es deci se a a de una p esunción de mue e de una pe sona”723 los
e ec os deben se los mismos. Consecuen emen e, si se en iende que el a ículo 814.3º
Cc es de aplicación al supues o de p emo iencia del descendien e del causan e, la misma
solución hab á de aplica se en el supues o de decla ación de allecimien o po cuan o,
como mani es ó el p o eso LETE DEL RÍO, “la decla ación de allecimien o pe mi e
que se p oduzcan los mismos e ec os ju ídicos que con la mue e comp obada”, si bien
eso sí, “es os ienen una cie a p o isionalidad, en cuan o que no se excluye la
posibilidad de que la pe sona i a y se p esen e”.724
721 C. MARTÍNEZ DE AGUIRRE, op. ci ., págs. 126 y 127. Es e au o c i ica la pos u a plan eada po J.
PINTO RUIZ (op. ci ., págs. 2683, 2685 y ss.), quien man iene que en el supues o de p emo iencia, la
ep esen ación se limi a a la legí ima, ya que así lo exige una con emplación conjun a de los a ículos
814.3, 761 y 857, mani es ando que “ello sólo ocu e en los dos úl imos y como excepción en e al
p incipio gene al ecogido en el p ime o de ales a ículos”. Asimismo, con inua su c í ica a es e au o que
c ee que ye a cuando mani ies a que: “el a ículo 814.3 es á en blanco con espec o a la gene alidad de
los de echos suceso ios del ul e io descendien e, al que simplemen e epu a no p e e ido o a lo sumo le
a ibuye la legí ima, y nada más, pues de se de e minan e al se a la ez de egulación única el con enido
común pa a los es casos(…) sólo puede se el p opio de la legí ima, dado que así lo disponen
axa i amen e los a ículos 857 y 761 del Código ci il, edac ados po la misma Ley e o mado a del
a ículo 814 del Código ci il” a i mando, con espec o a la gene alidad de los de echos suceso ios del
ul e io descendien e “que el a ículo no es á an en blanco po que es su icien e a ales e ec os con la
alusión que con iene al de echo de ep esen ación pa a que, pues o en elación con los a ículos 924 y
sigs. CC, esos de echos queden pe ec amen e de e minados (…)”
722 J. A. COBACHO GÓMEZ, “No as…”, ci ., pág. 418; C. MARTÍNEZ DE AGUIRRE, op. ci ., pág.
122, no a 135.
723 J. M. LETE DEL RÍO, op. ci .,, pág. 209.
724 J. M. LETE DEL RÍO, op. ci .,, págs. 209 y 210.
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