scieee Science in your language
[es] (orig)

Circular del Excmo. y Revmo. Señor Dr. D. José Martín de Herrera y de la Iglesia, Arzobispo de Santiago de Compostela, sobre los deberes de los párrocos

Author: Santiago de Compostela (Arquidiocese). Arcebispo (1899-1922: José Martín de Herrera y de la Iglesia)
Publisher: [Santiago] : [editor non identificado], (Imp. y Enc. del Seminario C. Central)
Year: 1893
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/6c324e08-6e8d-4bd5-805e-98b4ef68fd62/download
se
LNiVEKSIÜADE
DT
SANTÍAGO
DE
CDMPOSTELA
u
CIRCULAR
EXC.VIO.
Y
REVMO.
SEÑOR
Y
DE
LA
IGLESIA,
A zobispo
de
San iago
de
Compos eSa,
SOBRE
los
debe os
do
los
Pánooos.
SANTIAGO:
Imp.
y
Ene
del
Semina io
C.
Cen al
1893
se
UNlV KSlVAU
D
SAN
iJAGO
D
CU-M oS
l
KL
u

u
MHILM
sob e
los
debe es
de
los
Pá ocos.
o is a s
ya,
en
i ud
del
Concu so
gene al,
las
pa oquias
acan es
en
es e
A zobispado,
y
p ó

xima
la
p o isión
de
las
esul as
y
nue as
acan es,
he

mos
c eído
se
es a
la
ocasión
más
opo una
de
di igi

nos,
como
iempo
há
lo
deseábamos,
á
odo
nues o
amado
Cle o
pa oquial,
pa a
ecomenda le
el
más
exac o
cumplimien o
de
sus
impo an es
debe es.
Son
los
Pá ocos,
po
azón
de
su
ca go,
los
auxilia

es
de
los
Obispos
en
la
cu a
de
almas,
sus
ieles
coope

ado es
en
el
minis e io
pas o al,
los
ope a ios
en iados
á
la
‘
Diña
del
g an
Pad e
de
amilias,
no
pa a
es a
odo
el
día
ociosos,
sino
pa a
lle a
el
peso
del
día
y
del
calo
con
la
i me
espe anza
de
ob ene
el
p eciosímo
dena io
de
una
dichosa
e e nidad.
Ellos
son,
en
sus
espec i as
pa oquias,
los
Minis os
de
la
di ina
palab a,
los
dispen

se
UNJV KSlüAU
Dh
SAN
!
JAGO
ü
CUMJ
’
OSIELA
u
-
4
—
sado es
de
los
San os
Sac amen os,
y
los
enca gados
de
las
unciones
del
cul o,
bajo
la
au o idad,
igilancia
y
co

ección
de
los
Obispos,
pues o
5
po
el
Espí i u
San o
pa a
egi
la
Iglesia
de
Dios.
Cuya
doc ina
con i mó
el
san o
Concilio
de
T en o
cuando
dijo:
“
Manda
el
san o
Concilio
á
odos
los
Obispos
que
pa a
asegu a
mejo
la
sal ación
délas
almas
que
les
es án
encomendadas
,
di i

dan
el
pueblo
en
pa oquias
de e minadas
y
p opias,
y
asignen
á
cada
una
su
Pá oco
pe pe uo
y
pa icula ,
que
pueda
conoce las,
y
de
cuya
sola
mano
les
sea
pe

mi ido
ecibi
los
Sac amen os;
ó
den
sob e
es o
o a
p o idencia
más
ú il,
según
lo
pidie e
la
calidad
del
lu

ga
11
(1).
Son,
pues,
los
Cu as
pá ocos
los
que,
cumplien

do
exac amen e
sus
debe es,
ali ian
á
sus
espec i os
P elados
del
peso
del
égimen
de
las
Iglesias,
que
según
dice
el
mismo
Concilio,
es
o midable
á
los
mismos
An

geles:
onus
quippe
Angelicis
hume is
o midandum
(2).
No
dudamos,
ene ables
Sace do es,
que
es áis
bien
pe suadidos
de
la
impo ancia
de
ues os
debe es;
mas
pa a
que
los
engáis
á
la
is a
en
pocas
páginas,
amos
á
consigna los
eunidos
en
es a
Ci cula
po
el
o den
siguien e:
R
e s id e n c ia
.
“
Es ando
mandado
po
p ecep o
di ino
á
odos
los
que
ienen
encomendada
la
cu a
de
almas,
que
conozcan
sus
o ejas,
o ezcan
sac i icio
po
ellas,
las
apacien en
con
la
p edicación
de
la
di ina
palab a,
con
la
adminis ación
de
los
Sac amen os,
y
con
el
ejem

plo
de
odas
las
buenas
ob as;
que
cuiden
pa e nalmen e
de
los
pob es
y
o as
pe sonas
in elices,
y
se
dediquen
á
los
demás
minis e ios
pas o ales;
cosas
odas
que
de
ningún
modo
pueden
ejecu a
ni
cumpli
los
que
no
e

lan
sob e
su
ebaño,
ni
le
asis en,
sino
lo
abandonan
como
me cena ios
ó
asala iados;
el
Sac osan o
Concilio
los
amones a
y
exho a
á
que
eniendo
p esen es
los
mandamien os
di inos,
y
haciéndose
el
ejempla
de
su
g ey
(3),
la
apacien en
y
gobie nen
en
jus icia
y
en
e

dad
11
(4).
( j
Sesión
XXIV,
c.
i3
de
Re .
(2'
Ses.
VI,
c.
i.°
de
Re .
3
(3)
I
Pe i,
c.
2,
.
5.
(4.
Concilio
T id.
Scs.
XXill.
c.
1.
”
de
Re .
Aunque
las
palab as
ansc i as
se
e ie en
en
p ime
luga
á
los
Obispos,
comp enden
ambién
de
lleno
á
o

dos
los
que
eje cen
la
cu a
de
almas,
cali icando
el
mis

mo
Concilio
de
culpa
mo al
la
al a
g a e
de
esidencia,
y
decla ando
que
el
que
no
eside,
no
hace
suyos
los
u os
co espondien es
al
iempo
de
su
ausencia,
ni
los
puede
e ene
con
segu idad
de
conciencia,
aunque
no
haya
o a
in imación
que
la
del
dec e o
Concilia ,
sino
que
es án
obligados-á
dis ibui
dichos
u os
en
la
á

b ica
de
la
espec i a
Iglesia,
ó
en
limosnas
á
los
po-
3i
es
del
luga .
Así
es,
que
en
el
mismo
capí ulo
ci ado
se
leen
es as
g a es
palab as:
“
Es o
mismo
absolu a

men e
decla a
y
dec e a
el
Sac osan o
Concilio,
aun
en
01
den
á
la
culpa,
pé dida
de
los
u os
y
penas,
i
especio
de
los
Cu as
in e io es,
y
cualesquie a
o os
que
ob ienen
algún
bene icio
eclesiás ico
con
cu a
de
almas;
pe o
con
la
ci cuns ancia
de
que
siemp e
que
es én
ausen es,
eniendo
an es
el
Obispo
conocimien

o
de
la
causa
y
ap obándola,
dejen
Vica io
idóneo,
que
ha
de
ap oba
el
mismo
O dina io,
con
Indebida
asig

nación
de
en a.
Ni
ob engan
la
licencia
de
ausen a se,
que
se
ha
de
concede
po
esc i o
y
de
g acia,
sino
po
g a e
causa,
y
no
más
que
po
el
iempo
de
dos
meses.
Y
si
ci ados
po
edic o,
aunque
no
se
les
ci e
pe sonalmen e,
ue en
con umaces;
quie e
que
sea
lib e
a
los
O dina ios
obliga los
con
censu as
eclesiás icas,
secues o
y
p i ación
de
u os,
y
o os
emedios
de
de echo,
aun
has a
llega
á
p i a les
de
sus
bene i-
cios
w
(1).
El
úl imo
Concilio
p o incial
Compos elano,
celeb a

do
el
año
de
1887
en
es a
San a
Apos ólica
Me opoli ana
Iglesia,
enue a
las
disposiciones
del
San o
Concilio
de
1
en o
(2).
A
las
Sinodales
dadas
po
Nós
en
el
que
celeb amos
el
año
1891,
enca gan
el
cumplimien o
de
es a
sag ada
obligación
con
las
siguien es
palab as:
“
El
San o
Concilio
de
T en o
dec e ó
que
los
Cu as
no
puedan
ausen a se
de
sus
pa oquias
más
que
po
dos
meses
en
cada
un
año,
con
licencia
del
Obispo
y
con
( )
Sesión
XXIII,
c.
i.
0
de
Re
(2)
Tí ulo
V,
c.
XIII.
se
UKaTRSinADT
DE
SANTIAGO
u
.
-
12
-
Iglesia
conmemo ación,
discu iendo
sob e
lo
que
si a
de
es ímulo
á
las
i udes
y
de
ho o
á
los
icios,
p in

cipalmen e
los
más
g a es
y
que
más
cunden-en
el
pue

blo;
si
en
esos
mismos
días
(po que
es o
pe enece
am

bién
á
su
o icio)
nu en
á
los
niño's
á
mane a
de
in an es
ecien
nacidos,
con
la
leche
de
la
doc ina,
p egun an

do
ya
á
unos,
ya
á
o os,
y
explicando
lo
que
sea
dudoso
y
oscu o;
si,
inalmen e,
en
con o midad
con
loque
ense

ña
el
Após ol,
a ienden
á
la
lec u a,
á
la
exho ación
y
á
la
enseñanza,
pa a
se
cada
uno
pe ec o
homb e
de
Dios,
y
p e enido
pa a
oda
ob a
buena,
jus o
es
c ee
que
el
esul ado
co esponde á
á
los
deseos,
y
el
pueblo
se á
acep o
á
los
ojos
de
Dios,
ocupándose
en
ob as
buenas.
u
.
En
las
Sinodales
de
es e
A zobispado,
dad
is
en
1746,
se
halla
la
Cons i ución
IX
del
í ulo
XX,
que
dice
lo
que
sigue:
“
La
g a ísima
obligación,
que
ienen
los
Rec o es
de
explica
á
sus
elig eses
la
Doc ina
C is iana,
es á
epe idas
eces
in imada
en
di e sos
Sag ados
Conci

lios,
especialmen e
en
el
T iden ino,
cuya
omisión
nos
se ía
muy
sensible.
Po
an o,
mandamos,
que
odos
los
Rec o es,
no
con en ándose
con
el
examen,
que
hacen
á
sus
elig eses
en
iempo
de
Cua esma,
se
dispongan
pa a
explica la
odos
los
domingos,
y
ies as
del
año,
ins u

yéndoles
ó
sob e
algún
a ículo
de
nues a
san a
e,
ó
mandamien o,
ó
sac amen o,
ó
o a
pa e
déla
Doc ina
Ciis iana,
ó
hace
deci
el
ex o
de
ella
en
omance;
p ocu ando
que
odos
sepan
los
mandamien os
de
la
ley
de
Dios,
y
de
la
Iglesia,
y
los
a ículos
de
la
e,
y
los
San os
Sac amen os,
y
las
demás
o aciones
en
omance;
y
les
decla en
la
obligación
que
pa a
ello
ienen.
11
Nós
en
las
Sinodales
de
1891
hemos
dispues o
lo
si

guien e:
“
Cons i ución
1.
a
Siendo
an
necesa ia
la
ins uc

ción
en
los
a culos
de
la
San a
Fe
,
que
odo
c is iano
debe
c ee
pa a
sal a se;
en
los
Sac amen os
,
que
ha
de
ecibi ;
en
los
P ecep os,
que
ha
de
obse a ,
y
en
las
O aciones
,
que
ha
de
ele a
á
Dios
pa a
ob ene
su
g
i
acia;
no
hay
duda,
que
odos
los
que
ienen
á
su
ca go
la
cu a
de
almas,
y
los
que
po
de echo
son
auxilia es
en
el
minis e io
pa oquial,
es án
obligados,
ya
sea
po
UNIVLK.U1
n
SAKTi.*

-
13
—
jus icia,
ya
po
ca idad,
á
ocupa se
en
la
Ca cquesis
de
los
niños,
y
de
odos
los
que
igno an
la
Doc ina
c is

iana/
1
(Tí .
I,
cap.
XI).
En
cuan o
al
mé odo
p ác ico
de
hace
la
Ca cquesis
enca gamos
á
los
Cu as
que
se
a engan
al
que
publica

mos
en
el
B
o l e ín
,
á
con inuación
de
nues a
Ca a
Pas

o al
de
21
de
Ene o
de
1890.
S
a c a me n o s
.
Recomendamos
á
los
Cu as
pá ocos
lo
que
hemos
dispues o
en
las
siguien es
Cons i ucio

nes
Sinodales:
“
Cons i ución
1.
a
Al
o icio
de
Pas o
y
Rec o
de
las
almas
pe enece
adminis a
bien
los
San os
Sac a

men os;
y
así
enca gamos
mucho
á
odos
los
que
al
o i

cio
u ie en,
que
lo
hagan
con
la
decencia
y
pu eza
á
que
es án
obligados,
adminis ándolos
siemp e
en
g a

cia
de
Dios.
11
(Tí .
II,
cap.
I).
“
Cons i ución
3.
a
An es
de
la
adminis ación
délos
Sac amen os,
ha
de
p ocu a
el
Minis o
de
los
mismos
da se
po
b e es
momen os
á
la-
o ación,
y
conside a
el
ac o
sag ado
que
a
á
ejecu a ,
en e ándose
bien
del
o den
y
ce emonias
que
ha
de
gua da ,
y
leyendo
és as
en
el
Ri ual,
si
ue e
p eciso.
11
(Tí .
II,
cap.
I).
“
Cons i ución
5.
a
Los
Cu as
y
demás
Minis os
de
los
Sac amen os,
an es
de
adminis a los,
han
de
decla

a
la
i ud
y
ue za
de
cada
uno,
la
disposición
con
que
se
deben
ecibi
y
los
e ec os
que
causan
en
los
que
los
eciben
bien
dispues os.
11
(Tí .
II,
cap.
I).
“
Cons i ución
3.
a
Mandamos
á
odos
los
Pá ocos
y
demás
enca gados
de
la
cu a
de
almas,
que
en
la
ad

minis ación
del
Bau ismo
solemne
empleen
siemp e
el
agua
consag ada
con
las
ce emonias,
que
p esc ibe
el
Misal
pa a
el
Sábado
San o
y
Vigilia
de
Pen ecos és;
ó
con
las
que
señala
el
Ri ual
Romano
en
el
cap.
VII
del
í .
II,
si
no
hubie e
agua
consag ada.
“
(Tí .
II,
capí

ulo
II).
“
Cons i ución
10.
a
Obse en
los
Pá ocos
lo
que
manda
el
Ri ual
Romano
espec o
álos
nomb es
de
los
bau izandos,
y
no
consien an
que
se
les
pongan
nom

b es
obscenos,
abulosos,
idículos,
de
alsos
dioses
ó
de
impíos
gen iles,
pues
deben
lle a
nomb es
de
San

os,
con
cuyos
buenos
ejemplos
se
es imulen
después
á
se
UNlVLllSIDADi:
DT
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA
u
-
14
-
i i
piadosamen e,
y
con
cuyo
pa ocinio
sean
p o e

gidos/
(Tí .
II,
cap.
II).
“
Cons i ución
11.
a
En
la
edacción
de
las
pa idas
de
Bau ismo
gua da án
los
Cu as
lo
que
p e iene
el
Ri

ual
Romano
en
el
cap.
III,
í .
X,
y
el
Pá olis
Codex
en
la
página
210
de
la
edición
de
Compos ela,
año
1882.
Si
el
bau izado
no
uese
de
legí imo
ma imonio,
sino
hijo
na u al,
el
Cu a
no
exp esa á
en
la
pa ida
más
que
el
nomb e
de
la
mad e
y
de
los
abuelos
ma e nos,
asen

ando
ambién
el
del
pad e
y
abuelos
pa e nos,
si
aquel
lo
econoce
pe sonalmen e
ó
po
esc i o
au én ico,
en
el
ac o
del
Bau ismo
Si
no
cons a
de
ninguno
de
los
pad es,
se
di á
en
la
pa ida
que
es
hijo
de
pad es
des

conocidos.
Y
si
ue e
espú eo,
econocido
po
su
ma

d e,
se
pond á
solamen e
la
iliación
ma e na
sin
cali i

ca la,
ó
se
di á
hijo
de
pad es
desconocidos
pa a
e i a
odo
pelig o
de
in amia.
“
(Tí .
II,
cap.
II).
“
Cons i ución
2.
a
P ocu en
los
Cu as
pá ocos
y
P edicado es
e angélicos
a ae
á
los
pecado es
al
Sa

c amen o
de
la
Peni encia,
explicando
los
e ec os
salu

dables
que
p bduce
en
los
que
dignamen e
lo
eciben;
po que
no
sólo
con ie e
la
g acia
san i ican e
y
la
emi

sión
de
los
pecados,
sino
que
hace
ambién
e i i
los
mé i os
an e io men e
adqui idos;
de ama
la
paz
en
el
alma,
el
consuelo
en
el
espí i u,
y
la
se enidad
en
el
co

azón;
comunica
á
la
olun ad
g an
ue za
pa a
des

a aiga
los
icios,
y
la
conduce
sua emen e
á
la
pe

ección
de
las
i udes.
14
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
3.
a
Los
Cu as
pá ocos,
Coadju o es
y
demás
enca gados
de
la
cu a
de
almas,
se
sen a án
á
menudo
en
el
con esona io
pa a
oi
las
con esiones
de
sus
elig eses,
especialmen e
en
las
íspe as
y
días
de
ies a,
y
en
iempo
de
Cua esma,
á
in
de
que
odos
los
pecado es
engan
acilidad
de
econcilia se
con
Dios,
y
de
cumpli
en
muchos
casos
la
obligación,
que
se
les
impone,
de
ol e se
á
con esa /
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
4.
a
Mandamos
á
odos
los
Cu as
y
en

ca gados
de
las
pa oquias,
que
inculquen
á
los
ieles
la
g a e
obligación
que
ienen
de
da
cuen a
al
Pá oco
de
los
en e mos
g a es,
que
haya
en
su
amilia,
ó
es én
á
su
ca go,
pa a
que
eciban
opo unamen e
el
Sac a-
-
15
-
men ó
de
la
Peni encia;
sean
los
Cu as
muy
diligen es
en
acudi
á
con esa
á
los
en e mos,
sin
agua da
á
que
los
llamen
cuando
les
cons a
el
pelig o
en
que
se
ha

llan,
á
in
de
que
no
mue an
sin
con esión.
11
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
9.
a
Siendo
incapaces
de
absolución
los
que
igno an
la
Doc ina
C is iana,
mandamos
á
los
Con eso es
que
an es
de
comenza
la
con esión,
p egun

en
á
los
peni en es
lo
necesa io,
á
no
se
que
sean
de
al
condición
y
calidad
que
no
haya
duda
sob e
es o.
“
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
13.
a
P ohibimos
con esa
á
las
muje

es
sin
ejilla,
aun
en
la
Iglesia
ú
o o
luga
sag ado;
y
exho amos
á
los
Con eso es
á
que
con iesen
á
los
hom

b es
en
el
con esona io,
excep o
en
iempo
de
Misión
ó
cuando
al e
aquél.
11
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
15.
a
Mandamos
á
odos
los
Con eso

es
que
engan
muy
p esen es
las
censu as
ese adas
al
Sumo
Pon í ice
y
á
los
Obispos
pa a
que
no
excedan
de
sus
acul ades,
y
que
no
absuel an
de
los
casos
sinoda

les
ese ados,
sino
po
el
iempo
y
en
la
o ma
en
que
les
au o ice
el
O dina io
de
la
Diócesis.
Los
casos
e

se ados
en
es e
Sínodo
son
los
siguien es:
P ime o:
Blas emia
pública.
Segundo:
Pe ju io
enjuicio,
con
daño
de
e ce o.
.
Te ce o:
Los
que
coope an
al
sos enimien o
de
es

cuelas
p o es an es,
ó
laicas.
Cua o:
Pe cusión
de
Clé igo,
cuando
no
es
ese a

da
al
Papa.
Quin o:
Homicidio.
Sex o:
Pone
manos
iolen as
en
pad e
ó
mad e.
Sép imo:
Abo o
p ocu ado
e iam
c eclu
non
se

cu o.
Oc a o:
Cópula
inces uosa
en e
los
que
ienen
impe

dimen o
di imen e
pa a
casa se.
No eno:
Sodomía
y
bes ialidad.
11
(Tí .
II,
cap.
IV).
“
Cons i ución
2.
a
Cumpliendo
lo
dispues o
po
la
San a
Mad e
Iglesia
en
el
Concilio
IV
de
Le án,
y
en
el
de
T en o,
los
Pá ocos
exho a án
á
sus
elig eses,
según
les
p e iene
ambién
el
úl imo
Concilio
p o in

cial
en
el
cap.
V
del
í .
II,
á
ecibi
anualmen e
la
Sag a-
se
UNIVUIS1DAÜK
DT
SAKTIAGn
DE
COMPOSTELA
u
-
16
-
da
Comunión
po
iempo
de
Pascua,
ad i iéndoles
del
pecado
mo al
en
que
incu en,
si
no
lo
hicie en,
y
de
la
p i ación
de
sepul u a
eclesiás ica,
si
mu ie en
impeni

en es,
sin
habe
cumplido
con
aquel
p ecep o/
(Tí .
II,
cap.
V).
“
Cons i ución
3.
a
Mandamos
que
odos
los
Pá ocos
pongan
en
p ác ica
lo
que
p e iene
el
Concilio
p o in

cial
en
el
cap.
VI
del
í .
II,
espec o
á
la
p ime a
Comu

nión
de
los
niños,
y
á
la
solemnidad
con
que
debe
cele

b a se
en
odas
las
pa oquias,
eligiendo
al
e ec o
el
día
más
á
p opósi o
den o
del
iempo
Pascual.
“
(Tí .
II,
cap.
V).
“
Cons i ución
4.
a
Tan o
á
los
niños,
como
á
los
adul

os,
explica án
los
Cu as
las
disposiciones
necesa ias
pa a
ecibi
dignamen e
la
Sag ada
Comunión,
ense

ñándoles
el
mé odo
p ác ico
de
con esa se
bien,
y
cómo
han
de
p ac ica
ac os
de
Fe,
Espe anza
y
Ca idad,
gua da
el
ayuno,
la
limpieza
y
la
modes ia,
y
da
g a

cias
á
Dios
después
de
habe
ecibido
el
San ísimo
Cue

po
de
C is o.
11
(Tí .
II,
cap.
V).
“
Cons i ución
6.
a
Los
Cu as
pá ocos
deben
lle a
la
Comunión
Pascual
á
los
en e mos
de
su
pa oquia
con
la
solemnidad
debida,
y
el
San o
Viá ico
en
odo
iempo,
adminis ándolo
según
p esc ibe
el
Ri ual
Ro

mano.
“
(Tí .
II,
cap.
V).
“
Cons i ución
2.
a
Sean
muy
diligen es
los
Pá ocos
y
Coadju o es
en
isi a
á
los
en e mos,
que
hubie en
ecibido
el
San o
Viá ico,
pa a
conoce
po
sí
mismos
el
momen o
opo uno
de
adminis a les
la
Ex emaun

ción/
1
(Tí .
II,
cap.
VI).
“
Cons i ución
7.
a
No
debiendo
ninguno
usu pa
pa a
sí
la
hon a
sace do al,
sino
el
que
es
llamado
de
Dios
como
Aa ón,
mandamos
álos
Di ec o es
de
nues o
Se

mina io
y
álos
Cu as
pá ocos,
que
nos
in o men
con
oda
e dad
y
idelidad,
en
las
épocas
pa a
es o
señala

das,
sob e
la
ida
y
cos umb es
délos
aspi an es
á
las
Ó denes;
y
les
ca gamos
la
conciencia
g a emen e
pa a
que
sean
explíci os
en
sus
in o mes,
no
con en ándose
con
deci
que
nádales
cons a
en
con a
de
la
ocación
al
es ado
eclesiás ico
de
los
semina is as
y
o denandos,
sino
que
deben
exp esa
el
concep o
que
delan e
de
UNIVLUSli:
-
17
-
Dios
han
o mado
de
cada
uno,
po
los
ac os
de
su
ida
pública
y
p i ada.
u
(Tí .
II,
cap.
VII).
“
Cons i ución
10.
a
En
con o midad
con
lo
dispues o
po
los
Sumos
Pon í ices,
mandamos
que
se
hagan
en
las
pa oquias
las
publica as
de
los
o denandos,
y
la
in

o mación
es i ical
sob e
sus
ci cuns ancias
pe sonales
y
sob e
su
ida
y
cos umb es;
y
enca gamos
á
los
Cu as
oda
la
ese a
y
sec e o
posibles
sob e
el
con enido
de
dicha
in o mación,
que
en ia án
di ec amen e
á
nues a
Sec e a ía
de
Cáma a
con
oda
segu idad,
bien
ce ada
y
sellada,
sin
en ia la
jamás
al
in e esado.
u
(Tí .
II,
cap.
VII).
“
Cons i ución
2.
a
Mandamos
asimismo
que
los
que
han
con aído
esponsales
álidos
en
conciencia,
no
en

gan
en e
sí
a o
deshones o,
y
mucho
menos,
cohabi

en
si b
eodcm
ec o
has a
después
de
habe
e ec uado
el
Ma imonio.
“
(Tí .
II,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
3.
a
Mandamos
que
los
Cu as
y
enca

gados
de
las
pa oquias
se
abs engan
de
asis i
al
Ma

imonio,
sin
que
p ecedan
las
amones aciones
en
la
o

ma
p osc ip a
po
el
San o
Concilio
de
Tien o;
ni
deben
hace se
és as,
sin
que
el
Cu a
eúna
los
documen os
necesa ios,
y
haga
po
esc i o
las
in o maciones
p eci

sas
ace ca
de
las
ci cuns ancias
pe sonales
de
los
con

ayen es,
y
de
que
no
media
en e
ellos
ningún
impedi

men o.
In e in
se
co en
las
p oclamas,
se
han
de
p epa a
los
con ayen es
á
ecibi
el
Sac amen o
del
Ma imonio
po
medio
de
una
buena
con esión,
y
á
es o
debe
exho a los
el
Pá oco,
pa a
e i a
los
incon e

nien es
que
de
no
hace lo
así
pueden
segui se.
“
(Tí .
II,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
4.
a
Mandamos
que
ningún
Cu a
haga
p oclamas,
ni
asis a
á
Ma imonio
alguno,
ni
dé
licencia
á
o o
Sace do e
pa a
casa
á
sus
elig eses,
sin
que
p i

me o
examine
á
los
con ayen es,
y
los
halle
hábiles
en
la
Doc ina
c is iana,
á
no
se
que
ya
le
cons e
que
la
saben.
Y
si
no
la
supie en,
eco damos
al
Cu a
la
obliga-
cien
que
iene
de
enseñá sela,
pa a
lo
cual
les
designa á
los
días
y
ho as
á
que
han
de
acudi
pa a
ap ende -
la.
“
(Tí .
II,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
9.
a
Mandamos
á
odos
los
Pá ocos
2
■
se
UNJV USJUAÜ
DT
SAKTIACO
D
COMPOSTELA
u

-
18
-
que
elen
á
los
con ayen es
en
el
mismo
ac o
de
casa

los,
á
no
se
en
iempo
en
que
es án
p ohibidas
las
ela

ciones;
y
que
exho en
á
los
elig eses
casados,
y
no
elados,
á
que
eciban
las
elaciones
á
la
b e edad
po

sible.
11
(Tí .
II,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
11.
a
Los
Cu as
pá ocos,
una
ez
ce

leb ado
el
Ma imonio,
ex ende án
ála
mayo
b e edad
la
pa ida
del
mismo
en
el
lib o
co ien e
de
casados
y
elados,
si iéndose
pa a
es o
de
las
pa idas,
ce i ica

ciones,
ac as
de
consen imien o
y
de
consejo
pa e no,
y
demás
documen os
que
ob en
en
el
expedien e
ma imo

nial,
que
se
debe
o ma
en
cada
caso,
al
p opio
iempo
que
de
las
in o maciones
que
cons en
en
el
mismo.
11
(Tí .
II,
cap.
VIII).
C
u l o
.
Enca ecemos
á
odos
los
Cu as
pá ocos
el
cumplimien o
de
las
siguien es
Cons i uciones
Sinodales:
“
Cons i ución
3.
a
Mandamos
que
los
Pá ocos
y
Rec

o es
de
las
Iglesias
de
es e
A zobispado
gua den
exac

amen e
lo
que
p esc ibe
el
úl imo
Concilio
p o incial
en
el
cap.
II
del
í .
III
sob e
la
exposición
del
San ísimo
Sac amen o
á
la
ado ación
de
los
ieles;
la
cual
no
debe
hace se
sin
habe
ob enido
an es
la
licencia
del
P elado
diocesano,
á
cuyo
juicio
pe enece
exclusi amen e
ap e

cia
si
exis e
causa
pública
y
su icien e
pa a
concede
dicha
licencia,
y
si
de
la
ecuen e
exposición
esul a
el
aumen o
de
la
piedad
del
pueblo
pa a
con
Jesús
Sac a

men ado.
11
(Tí .
III,
cap.
I).
“
Cons i ución
6.
a
Mandamos
que
delan e
del
Sag a

io,
en
que
es é
ese ado
el
San ísimo
Sac amen o,
ha

ya
una
lámpa a
encendida
de
día
y
de
noche
sin
in e

upción,
de
lo
cual
ha
de
cuida
el
Cu a
ó
Rec o
de
la
Iglesia,
bajo
de
pecado
mo al.
Lo
mismo
ha
de
hace se
en
las
Iglesias
de
los
anejos,
siemp e
que
se
cumpla
el
Dec e o
de
la
Sag ada
Cong egación
de
Ri os
dado
á
15
de
No iemb e
de
1890,
publicado
en
el
núme o
1235
del
B
o l e ín
O
ic ia l
del
A zobispado,
co espondien e
al
31
de
Diciemb e
del
mismo
año.
(Véase
en
los
Apéndices).
“
(Tí .
III,
cap.
I).
“
Cons i ución
7.
a
Po
el
sumo
espe o
que
odos
de

bemos
al
San ísimo
Sac amen o,
mandamos
á
odos
los
Cu as
pá ocos
y
enca gados
de
las
Iglesias
de
es a
A -
u
-
19
-
chidiócesis
que
cuiden
con
oda
diligencia
de
que
los
co po ales,
hijuelas,
pu i icado es,
man eles
y
paños
que
se
usan
pa a
la
celeb ación
del
San o
Sac i icio
de
la
Misa
y
adminis ación
de
la
Sag ada
Comunión,
es

én
siemp e
muy
limpios,
la ándolos
con
ecuencia
y
desechándolos
cuando
es án
o os
ó
manchados.
Cui

da án
asimismo
de
que
los
cálices
y
copones
es én
bien
limpios,
eniendo
la
copa
bien
do ada
en
su
in e io ,
como
debe
es a lo
ambién
la
pa ena;
que
el
ino
y
el
agua
que
se
usa
pa a
el
San o
Sac i icio,
se
enga
en
asijas
muy
limpias,
y
que
el
p ime o
sea
pu o
y
blanco.
Finalmen e,
p ocu a án
los
Pá ocos
y
Rec o es
de
las
Iglesias,
que
las
hos ias
y
o mas
pa a
la
Misa
y
Co

munión
se
hagan
de
ha ina
de
igo
con
oda
limpieza,
y
que
se
enue en
á
menudo?
4
(Tí .
III,
cap.
I).
“
Cons i ución
2.
a
Mandamos
que
sean
ene adas
con
el
cul o
que
espec i amen e
les
co esponde,
las
eli

quias
de
la
San ísima
C uz,
los
ins umen os
de
la
pasión
del
Seño ,
y
las
eliquias
de
los
San os,
en
la
o ma
p es-
c ip a
po
la
Iglesia,
p ohibiendo
que
se
expongan
á
la
pública
ene ación
aquellas,
cuya
au en icidad
no
cons

a
po
esc i o,
ó
po
adición,
ap obada
po
el
O dina

io
de
la
Diócesis.
44
(Tí .
III,
cap.
II).
“
Cons i ución
3.
a
También
se
han
de
ene a
las
imágenes
de
nues o
Seño
Jesuc is o,
de
la
San ísima
Vi gen
y
de
los
San os,
una
ez
bendecidas
y
ob enida
la
au o ización
compe en e
pa a
expone las
al
cul o
pú

blico.
Y
p ohibimos
á
los
Pá ocos
y
Rec o es
de
las
Iglesias
el
expone
en
ellas
imagen
alguna,
aunque
sea
donada
po
los
ieles,
sin
ob ene
p e iamen e
pe miso
del
O dina io,
al
cual
in o ma án,
si
dichas
imágenes
inspi an
de oción
y
son
dignas
de
se
colocadas
en
los
al a es,
ó
si
po
el
con a io
son
de ec uosas
y
mue

en
á
isa
ó
desp ecio.
44
(Tí .
III,
cap.
II).
“
Cons i ución
1.
a
Mandamos
que
en
odas
las
Iglesias
de
es e
A zobispado
se
gua den
las
disposiciones
del
úl

imo
Concilio
p o incial,
con enidas
en
los
capí ulos
VI
y
XI
del
í .
III,
sob e
el
can o
y
la
música
eclesiás ica,
y
p ohibimos,
po
consiguien e,
odo
lo
que
se
opone
á
dichos
manda os
espec o
al
can o
y
á
los
ins umen

os
imp opios
del
luga
sag ado.
44
(Tí .
III,
cap.
IV).
UNIVKI SlDAD
n
SAKTiAcn
DE
COMPOSTELA
-
20
-
“
Cons i ución
3.
a
Con o me
á
lo
dispues o
po
el
Concilio
p o incial,
p ohibimos
que
se
can e
cosa
alguna
en
lengua
ulga
du an e
la
Misa,
y
mandamos
que
se
e i e
el
can o
ad
libi um
en
las
lecciones
del
O icio
de
di

un os
y
de
la
Semana
San a.
u
(Tí .
III,
cap.
IV).
“
Cons i ución
4.
a
Tengan
muy
p esen e
los
Pá o

cos
y
Rec o es
de
las
Iglesias
lo
que
dispone
el
Concilio
p o incial
sob e
el
can o
de
las
muje es
en
las
un

ciones
sag adas,
e i ando
oda
ocasión
de
escándalo
al
pueblo,
y
odo
cuan o
desdiga
delá
g a edad,
modes

ia
y
de oción
que
deben
gua da se
en
la
Casa
de
Dios.
“
(Tí .
III,
cap.
IV).
“
Cons i ución
6.
a
En
cumplimien o
de
lo
que
manda
el
San o
Concilio
de
T en o
y
el
úl imo
P o incial
Com-
pos elano,
p ohibimos
se e amen e
ejecu a ,
du an e
los
O icios
Di inos,
piezas
de
música
que
dis aigan
á
los
ieles
de
la
conside ación
de
los
mis e ios
sag a

dos,
debiendo
los
o ganis as
y
músicos
ajus a se
á
lo
que
manda
la
Iglesia,
y
cela
los
Pá ocos
y
Rec o es
el
cumplimien o
de
an
san os
manda os."
(Tí .
III,
capí

ulo
IV).
“
Cons i ución
1.
a
Mandamos
que
se
gua de
odo
lo
que
dispone
el
Concilio
p o incial
en
el
cap.
V
del
í u

lo
III
ace ca
de
las
P ocesiones,
an o
o dina ias,
como
ex ao dina ias,
cumpliendo
po
su
pa e
los
Clé igos
que
á
ellas
concu en,
lo
que
se
e ie e
al
aje
y
o na

men o
con
que
han
de
asis i ,
o den,
g a edad
y
silen

cio
que
deben
gua da ,
é
i ine a io
que
han
de
eco e ,
según
cos umb e,
ó
disposición
legí ima
del
Supe io .
11
(Tí .
III,
cap.
V).
“
Cons i ución
2.
a
Con
a eglo
á
lo
dispues o
en
la
cons i ución
XIX,
í ulo
XXV
de
las
de
1746,
p ohibi

mos
que
las
P ocesiones
salgan
de
noche,
excep o
pa a
da
el
San o
Viá ico;
y
las
que
se
hicie en
de
día,
han
de
lle a
siemp e
delan e
la
C uz
de
la
Pa oquia,
acompañándola
el
Cu a,
Clé igos
y
elig eses
de
la
mis

ma
desde
que
salga
de
la
Iglesia
has a
que
uel a."
(Tí

ulo
III,
capí ulo
V).
“
Cons i ución
3.
a
Mandamos
que
odos
los
Sace do

es
y
demás
Clé igos,
que
acompañen
bajo
C uz
y
en
p ocesión
el
cadá e
de
un
di un o
has a
el
Cemen e io,
UNIVEKS1D
n
SAKTia
-
21
-
uel an
con
el
mismo
o den
á
la
Iglesia
de
donde
salió
la
C uz,
ezando
á
co o
algún
salmo
ú
o ación.
u
(Tí u

lo
III,
capí ulo
V).
“
Cons i ución
1/
Mandamos
á
odos
los
Cu as
que
cumplan
con
exac i ud
las
nue e
disposiciones
que
con

iene
el
cap.
VII,
í .
III
del
Concilio
p o incial
sob e
sepul u as
y
une ales,
haciendo
dichos
o icios
según
lo
p esc iben
las
Sag adas
Rúb icas.
11
(Tí .
III,
cap.
VI).
“
Cons i ución
2.
a
P ohibimos
á
los
Sace do es
que
asis en
á
los
ac os
úneb es,
can a
desde
la
sac is ía;
y
mandamos
que
cuando
se
can e
la
Vigilia
acudan
á
iempo
al
luga
señalado
en
la
Iglesia,
y
con inúen
en
su
si io,
no
sólo
du an e
los
Salmos,
sino
ambién
du

an e
las
Lecciones,
gua dando
siemp e
la
modes ia,
y
can ando
con
uni o midad
y
g a edad.
Los
que
al en
á
pa e
no able
de
las
"Vigilias
y
Misas
po
di un os,
no
hacen
suya
oda
la
limosna
que
pe ciben
po
dichos
ac

os,
y
es án
obligados
á
supli
de
algún
modo
su
al a.
“
(Tí ulo
III,
capí ulo
VI).
“
Cons i ución
4.
a
No
se
p onuncia á,
sin
p e ia
li

cencia
del
O dina io
diocesano,
ninguna
o ación
úne

b e,
ni
se
ha án
desde
el
púlpi o
elogios
de
pe sonas
pa icula es.
También
p ohibimos
los
discu sos
en
los
Cemen e ios,
y
ecomendamos
á
nues os
diocesanos,
an o
Clé igos,
como
legos,
que
du an e
los
une ales
medi en
sob e
la
mue e,
y
o ezcan
á
Dios
e ien es
o aciones
po
los
di un os
“
(Tí .
III,
cap.
VI).
“
Cons i ución
2.
a
Los
Cu as
pá ocos
ela án
po
la
obse ancia
de
las
Cons i uciones
y
Reglamen os
de
las
Co adías
y
Asociaciones
es ablecidas
en
sus
pa o

quias,
p ocu ando
que
los
Co ades
y
Asociados
cum

plan
como
buenos
c is ianos
sus
debe es
eligiosos,
y
excluyendo
de
la
Co adía
ó
Asociación
á
los
que
no
cumplan
con
el
p ecep o
Pascual,
ó
al en
á
Misa
los
días
de
ies a,
ó
causen
escándalo
á
los
ieles
con
algún
pecado
público.
11
(Tí .
III,
cap.
VII).
“
Cons i ución
6.
a
Siendo
el
in
p incipal
de
las
Co

adías
y
Asociaciones
piadosas
la
san i icación
de
los
co ades
y
asociados,
y
con ibuyendo
pode osamen e
á
es e
in
la
ecepción
de
los
San os
Sac amen os,
enca

gamos
á
los
Pá ocos,
Coadju o es
y
Sace do es
ads-
se
UNIVEILSID.VDE
DT
SAKTIACn
u
-
28
-
El
Concilio
uega
y
exho a
en
el
Seño
á
dichos
usu

pado es,
á
que
a endiendo
al
clamo
de
la
conciencia,
uel an
al
seno
de
la
San a
Mad e
Iglesia,
de
la
cual
es án
sepa ados
po
la
excomunión
en
que
incu ie on,
y
p i ados
de
Sac amen os
y
de
la
sepul u a
eclesiás i

ca,
si
mu ie en
en
al
es ado.
“
(Tí .
VI,
cap.
VII).
“
Cons i ución
2.
11
Ad ié anlos
Pá ocos
á
sus
eli

g eses
la
esponsabilidad
de
los
que
han
comp ado
á
los
comp ado es,
ó
han
he edado
esos
mismos
bienes
an
mal
adqui idos,
y
que
es án
obligados
á
la
es i ución,
ó
á
ob ene
el
saneamien o
de
la
comp a
ó
edención
de
los
e e idos
bienes
y
censos.
u
(Tí .
VI,
cap.
VII).
“
Cons i ución
3.
a
Los
comp ado es
de
iglesia ios,
y
sus
he ede os
ó
nue os
poseedo es,
deben
es i ui
lo
que
co esponde
á
la
pa e
ese ada
á
cada
Pá oco,
se

gún
el
Real
dec e o
conco dado
de
4
de
Ene o
de
1867.
“
(Tí .
VI,
cap.
VII).
“
Cons i ución
l.*
1
Los
Pá ocos
y
Rec o es
de
las
Iglesias
cumpli án
lo
que
p e iene
el
Concilio
p o in

cial
en
el
cap.
III
de
es e
í ulo,
sob e
las
undaciones
piadosas,
que
se
hayan
hecho
en
sus
pa oquias,
y
ab i-
i
án
un
lib o,
si
ya
no
le
u ie en,
donde
consignen
las
ca gas
de
cada
undación,
las
pe sonas
obligadas
á
su
le an amien o,
las
sumas
que
se
adeudan
po
omisiones
de
los
años
p eceden es,
y
las
ca gas
que
se
han
cum

plido.
Ad e i án
á
los
deudo es
la
g a e
esponsabi

lidad
que
pesa
sob e
ellos,
si
no
p ocu an
sa is ace
an
jus as
y
piadosas
deudas.
“
(Tí .
VI,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
3.
a
Ad ie an
los
Pá ocos
á
sus
eli

g eses,
que
no
son
dignos
de
los
Sac amen os
los
he e

de os
y
poseedo es
de
bienes
g a ados
con
ca gas
pia

dosas,
cuando
se
esis en
á
le an a
es as
ca gas.
11
(Tí

ulo
VI,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
1.
a
Las
do aciones
señaladas
pa a
el
sos enimien o
del
Cul o
di ino
en
las
Iglesias
Ca ed a

les,
Colegiales
y
Pa oquiales,
ienen
el
ca ác e
de
bienes
eclesiás icos,
y
los
enca gados
de
adminis a las
es án
suje os
á
las
disposiciones
de
los
Sag ados
Cá

nones,
y
á
las
penas
señaladas
á
los
de audado es.
“
(Tí

ulo
VI,
cap.
X).
“
Cons i ución
2.
a
Enca gamos
á
odos
los
Cu as
del
u

1,
A zobispado,
que
e i en
gas os
su^^ue^^n
su^^^
oquias,
y
po
lo
mismo
que
son
eyguXs
las
do ^ioAes^
del
Cul o,
las
adminis a án
con
/íq.
nayob
economíS?'l
posible.
u
(Tí .
VI,
cap.
X).
Cons i ución
3.
a
Todos
las
Cu as
y
enca gados
dV
las
pa oquias
endi án
anualmen ^ó
cuando
el
P e

lado
dispusie e,
cuen a
jus i icada
de
ing esos
y
gas

os,
no
sólo
de
la
do ación
del
Cul o,
sino
ambién
de
los
de echos
de
Fáb ica,
y
de
las
limosnas
y
dona i

os
hechos
á
a o
del
mismo.
u
(Tí .
VI,
cap.
X).
“
Cons i ución
5.
a
Enca gamos
á
los
Cu as
del
A

zobispado,
que
p ocu en
impedi
odos
los
años
los
des

pe ec os
que
hubie e
en
el
ejado
de
la
Iglesia,
pa a
que
no
llue a
den o
de
ella,
cuyos
gas os
con amos
•
en e
los
o dina ios.
Pe o
les
p ohibimos
que
gas en
can idad
alguna
de
la
do ación
de
Cul o
y
Fáb ica
en
es anda es,
guiones,
a añas,
anales,
escapa a es
ó
u

nas,
y
o os
obje os,
que
no
son
necesa ios,
ni
con ie

nen
á
la
g a edad
y
solemnidad
del
Cul o
en
las
pa o

quias.
11
(Tí .
VI,
cap.
X).
P
u e b l o
c is ia n o
.
No
podemos
menos
de
llama
la
a ención
de
los
Cu as
pá ocos
sob e
lo
que
p ecep úan
las
Cons i uciones
siguien es:
“
Cons i ución
1.
a
Cumpliendo
lo
p ecep uado
po
el
Concilio
p o incial
en
el
capí ulo
II
de
es e
í ulo,
mandamos
á
los
Pá ocos
y
P edicado es,
que
expon

gan
á
los
ieles
la
g a edad
del
ho endo
c imen
de
la
blas emia,
á
in
de
ex i pa
de
la
sociedad
es e
pecado
e dade amen e
p opio
de
demonios,
po
el
cual
no
solamen e
se
al a
á
la
e e encia
debida
á
la
in ini a
Majes ad
de
Dios,
sino
que
se
le
insul a
con
g ose o
a e imien o,
y
se
le
p o oca
á
jus a
i a
con a
los
que
así
eniegan
de
su
C iado ,
y
se
e uel en
con a
su
más
insigne
bienhecho .
11
(Tí .
VIII,
cap.
I).
•
“
Cons i ución
2.
a
Siendo
an
ho ible
y
de es able
el
pecado
de
la
blas emia,
no
solamen e
po
la
o ensa
que
hace
á
Dios,
sino
ambién
po
el
escándalo
que
p o

duce
en
los
que
oyen
al
blas emo,
no
podemos
menos
de
segui
con ándolo
en e
los
casos
ese -uados
Sinodales,
y
de
enca ga
á
los
Con eso es,
que
p esc iban
peni

encias
medicinales
á
los
que
se
acusen
de
es e
c imen,
u
-
30
-
has a
log a
que
no
uel an
á
sali
de
su
boca
an
im

pías
y
escandalosas
exp esiones.
11
(Tí .
VIII,
cap.
I).
‘
‘
Cons i ución
3.
a
Los
Pá ocos
y
P edicado es
ha

án
sabe
á
los
pad es
de
amilia,
y
demás
supe io es,
lag an
esponsabilidad,
que
con ae án
delan e
de
Dios,
si
deja en
blas ema
á
sus
hijos
é
in e io es,
sin
amo

nes a les
y
co egi les
se e amen e,
según
la
mayo
ó
meno
culpabilidad
de
los
mismos.
“
(Tí .
VIII,
cap.
I).
“
Cons i ución
4.
a
Mandamos
á
los
Pá ocos,
que
abajen
con
celo
ce ca
de
las
Au o idades
ci iles,
pa a
que
po
los
medios
legales,
p ocu en
que
desapa ezca
de
los
pueblos
esa
pes e
mo al
de
la
blas emia.
11
(Tí

ulo
VIII,
cap.
I).
“
Cons i ución
5.
a
También
p edica án
los
Pá ocos
con a
el
c imen
del
pe ju io,
exho ando
á
los
ieles
á
que
se
apa en
de
an
g a e
pecado,
o ensi o
á
la
suma
e acidad,
sabidu ía
y
jus icia
de
Dios.
11
(Tí .
VIII,
ca

pí ulo
I).
“
Cons i ución
1.
a
Siendo
an
gene al
el
menosp ecio
del
e ce
p ecep o
del
Decálogo,
que
p esc ibe
la
san

i icación
de
las
ies as,
enca gamos
á
los
Pá ocos,
que
lo
expliquen
á
sus
elig eses,
y
ponde en
la
g a edad
del
pecado
y
escándalo,
que
come en,
los
que
p o anan
las
ies as.
11
(Tí .
VIII,
cap.
III).
“
Cons i ución
2.
a
Exho en
los
Cu as
á
sus
elig e

ses
á
no
abaja
en
los
días
de
ies a,
o denando
es e
descanso
á
hon a
á
Dios
nues o
Seño
con
la
memo ia
de
sus
bene icios,
y
á
epa a
las
ue zas
co po ales,
pa a
ol e
al
abajo
en
los
días,
que
no
son
de
ies a.
11
(Tí .
VIII,
cap.
III).
“
Cons i ución
3.
a
Clamen
los
Cu as
pá ocos
con a
los
malos
c is ianos,
que
en
luga
de
ap o echa se
del
descanso
de
los
días
de
ies a
pa a
oi
la
san a
Misa,
asis i
á
la
p edicación
de
la
palab a
di ina,
y
di igi
al
Seño
humildes
o aciones,
p o anan
dichas
ies as
con
el
abajo
p ohibido
en
ellas,
ó
en egándose
á
los
exce

sos
en
la
comida
y
bebida,
en
el
juego,
bailes
y
o as
di e siones
mundanas,
que
hacen
se
mul ipliquen
las
o ensas
con a
su
di ina
Majes ad.
11
(Tí .
VIII,
cap.
III).
“
Cons i ución
1.
a
Tengan
muy
p esen e
los
Cu as
pá ocos
lo
que
enseña
y
manda
el
Concilio
p o incial
UN1VLILS1L
'.DÉ
-al

en
el
cap.
IV
de
es e
í ulo,
sob e
la
educación
de
los
hi

jos
y
el
cuidado
de
los
domés icos,
mi ando
como
la
pa e
más
p incipal
del
minis e io
pa oquial,
el
explica
á
menudo
los
debe es
mu uos
de
los
pad es
y
de
los
hijos,
de
los
amos
y
de
los
c iados,
pues o
que
del
cumplimien

o
de
es os
debe es
depende
p incipalmen e
la
paz
y
la
mo alidad
de
los
pueblos.
11
(Tí .
VIII,
cap.
IV).
“
Cons i ución
1.
a
Po
lo
mismo
que
se
halla
en
des

uso
pa a
muchos
c is ianos
la
ley
del
ayuno
y
de
la
abs inencia,
mandamos
á
los
Cu as
pá ocos,
que
cum

plan
lo
que
se
les
o dena
po
el
Concilio
p o incial
en
el
cap.
I
de
es e
í ulo,
explicando
á
qué
obliga
la
ley
del
ayuno
eclesiás ico
y
de
la
abs inencia,
de
cuán a
u ilidad
espi i ual
es
pa a
los
ieles,
que
la
p ac ican
con
espí i u
de
peni encia,
y
cuán
in undadas
son
las
di icul ades
que
se
p esen an,
y
las
excusas
que
se
alegan
pa a
eludi
su
obse ancia.
11
(Tí .
VIII,
cap.
V).
“
Cons i ución
3.
a
Enseñen
los
Pá ocos
y
P edica

do es
á
los
ieles,
que
en
odos
los
días
de
ayuno
es á
p ohibida
la
p omiscuación
de
ca ne
y
pescado,
aun
cuando
haya
p i ilegio
de
come
de
ca ne,
el
cual
sólo
si e
pa a
p omiscua
en
los
días
de
pu a
abs inencia
ue a
de
Cua esma,
y
decla en
que
en
es e
A zobispado,
como
dice
la
Cons i ución
VII,
í ulo
XXXI
de
las
de
1746,
cos umb e
mu^
an igua
de
come
y
guisa
con
man eca
de
pue co
en
los
días
de
igilia
,
ayuno
y
abs

inencia
ue a
de
Cua esmad
(Tí .
VIII,
cap.
V).
“
Cons i ución
1.
a
Tan
sis emá ica
oposición
iene
haciendo
la
mode na
impiedad
á
la
Bula
de
la
San a
C uzada,
y
an
eno mes
desa inos
se
p o ie en
con a
es e
diploma
Pon i icio,
de
his o ia
glo iosísima
pa a
nues a
ca ólica
España,
que
no
podemos
menos
de
en

ca ga
á
los
Cu as,
P edicado es
y
Con eso es
de
es e
A zobispado,
que
pongan
un
pa icula
empeño
en
ex

plica
á
los
ieles
la
e dade a
his o ia
de
es a
Bula,
las
g acias,
indulgencias
y
p i ilegios,
que
po
ella
nos
o o ga
el
Romano
Pon í ice,
y
el
espe o
y
ap ecio,
con
que
debemos
mi a la
los
españoles.
“
(Tí .
VIII,
cap.
VI).
“
Cons i ución
2.
a
Expliquen
los
Cu as
pá ocos,
en
pa icula ,
los
p i ilegios
que
o o ga
la
Bula
de
la
San a
C uzada
en
o den
á
la
absolución
de
pecados
ese a-
se
I NlVU SlDADi:
n
SANTIAGO
DE
COMPOSTELA
u
-
32
-
dos,
y
á
la
conmu ación
de
o os,
haciendo
e
ambién
la
di e encia
que
hay
en e
Suma io
de
Vi os,
Bula
de
Di un os
y
Bula
de
Composición/
(Tí .
VIII,
cap.
VI).
“
Cons i ución
5.
a
Los
Suma ios
de
Vi os
deben
o

ma se
cada
año,
luego
que
se
e i ique
la
nue a
publi

cación
de
la
Bula
de
la
San a
C uzada;
y
han
de
ad e i
los
Pá ocos
á
sus
elig eses,
que
pa a
goza
de
los
p i

ilegios,
no
bas a
ene
ánimo
de
oma
la
Bula,
si
de
p esen e
puede
oma se,
y
que
siendo
el
Suma io
pe

sonal,
no
si e
el
que
oma
el
pad e
ó
mad e
pa a
oda
la
amilia.
11
(Tí .
VIII,
cap.
VI).
“
Cons i ución
7.
a
Enca gamos
á
los
Cu as
pá o

cos,
que
expliquen
á
los
ieles
el
des ino
de
las
limos

nas
de
la
Bula
de
la
San a
C uzada,
según
las
disposi

ciones
igen es,
las
cuales
hemos
indicado
en
nues a
Ci cula
de
7
de
Ene o
del
p esen e
año,
inse a
en
el
B
o l e ín
del
A zobispado,
co espondien e
al
día
10
de
dicho
mes.
“
(Tí .
VIII,
cap.
VI).
“
Cons i ución
1.
a
Po
se
di e en e
el
o igen
y
mo i o
del
Indul o
Apos ólico
pa a
el
uso
de
ca nes
en
días
de
abs inencia,
del
o igen
y
mo i o
de
la
Bula
de
la
San a
C uzada,
mandamos
á
los
Cu as,
P edicado es
y
Con

eso es,
que
expliquen
á
los
ieles
la
obligación
g a e
de
gua da
abs inencia
en
los
días,
que
la
Iglesia
iene
se

ñalados,
y
que
pa a
dispensa se
de
es a
obligación,
no
bas a
la
Bula
de
la
San a
C uzada,
sino
que
es
nece

sa io
p o ee se
ambién
del
Suma io
co espondien e
del
Indul o
Apos ólico
pa a
el
uso
de
ca nes.
Es ando
clasi icadas
las
pe sonas,
que
han
de
goza
de
es e
In

dul o,
y
señaladas
las
can idades
que
á
cada
clase
co

esponden,
no
bas a
oma
el
Suma io
o o gado
á
la
gene alidad
de
los
ieles,
sino
que
debe
oma se
el
que
co esponde
á
la
clase,
á
que
cada
uno
pe enece.
11
(Tí

ulo
VIII,
cap.
VII).
“
Cons i ución
2.
a
Siendo
pe sonal
el
p i ilegio
de
es e
Indul o
Apos ólico,
no
ap o echa
el
de
los
pad es
á
los
hijos,
sino
que
en
cada
amilia
deben
oma se
an

os
Suma ios,
cuan as
son
las
pe sonas
obligadas
á
gua

da
la
abs inencia,
esc ibiéndose
un
sólo
nomb e
en
cada
uno,
lo
mismo
que
en
el
de
C uzada.
11
(Tí .
VIII,
cap.
VII).
se
UNjVKKSID'

:
n
SANTIA'
—
33
-
u
Cons i ución
4.
a
Todos
los
ieles
que
es án
dispen

sados
de
la
ley
de
la
abs inencia,
en
i ud
de
es e
Indul

o,
ienen,
sin
emba go,
la
obligación
de
no
p omiscua
ca ne
y
pescado
en
una
misma
comida
en
los
días
de
ayuno
y
en
los
Domingos
de
Cua esma;
pe o
pod án
co

me
hue os
y
lac icinios,
an o
en
la
comida
de
ca ne,
como
en
la
de
pescado,
con
al
que
odos
engan
am

bién
la
Bula
de
C uzada,
y
los
Eclesiás icos
además
la
de
lac icinios.
11
(Tí .
VIII,
cap.
VII).
“
Cons i ución
1.
a
Todos
los
Pá ocos,
P edicado

es
y
Con eso es
inculca án
con
g an
celo
á
los
ieles
la
pu eza
de
cos umb es,
que
consis e
en
la
con o midad
de
és as
con
los
p ecep os
de
la
ley
de
Dios
y
de
la
San

a
Mad e
Iglesia.
Exho en
á
odos
á
eme
á
Dios,
y
gua da
sus
san os
mandamien os,
en
lo
cual
consis e
la
e dade a
elicidad
del
homb e
en
es a
ida,
apa

ándose
de
odo
mal,
y
eje ci ándose
en
ob as
buenas,
sin
las
cuales
la
e
es
mue a,
y
nada
ap o echa
pa a
la
ida
e e na.
11
(Tí .
VIII,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
4.
a
Pa a
log a
la
pu eza
de
cos um

b es
en
los
ieles,
los
Cu as
les
exho a án
á
la
o ación,
á
la
mo i icación
y
á
la
ecuencia
de
los
San os
Sac a

men os.
11
(Tí .VIII,
cap.
VIII).
“
Cons i ución
1.
a
Aunque
no
odas
las
di e siones
y
espec áculos
se
oponen
de
suyo
á
la
mo al
c is iana,
y
po
consiguien e,
es
líci o
oma
pa e
en
las
p ime as
y
asis i
á
los
segundos
con
la
mode ación
debida;
sin
emba go,
es
an
gene al
el
abuso
que
de
unas
y
o os
se
hace,
que
con
mucha
azón
se
ocupa on
de
es e
pun

o
los
Pad es
del
Concilio
p o incial
en
el
cap.
VII
de
es e
í ulo.
Po
lo
cual,
en
cumplimien o
de
lo
que
el
mismo
Concilio
o dena,
mandamos
á
los
Pá ocos
y
Con

eso es,
que
p incipalmen e
en
el
con esona io,
amones

en
á
los
peni en es,
que
se
apa en
de
aquellos
bailes
y
espec áculos,
que
de
o dina io
son
pa a
ellos
un
pelig o
p óximo
de
peca ,
po
las
ci cuns ancias
que
en
los
mismos
concu en.
Y
si
los
peni en es
uesen
ebeldes
á
sus
amones aciones,
decla en
que
no
les
concede án
la
absolución;
de
la
cual
son
mucho
más
indignos
los
que
p omue en
y
sos ienen
esos
bailes
y
espec áculos
sin
causa
que
los
excuse,
máxime
cuando
en
ellos
se
3
se
UNIVEI SIDAÜL
n
SAKTiAcn
DE
COMPOSTOA
u

—
34
-
haga
público
menosp ecio
de
las
pe sonas
y
cosas
sa

g adas,
ó
se
ie an
especies
con a ias
á
la
e
y
á
la
mo al
ca ólica,
ó
se
alabe
el
icio
y
se
ponga
en
idícu

lo
la
i ud/
(Tí .
VIII,
cap.
X).
'■
‘
Cons i ución
2.
a
Mandamos
á
los
Cu as,
que
ni
en
las
ñes as
eligiosas,
ni
en
las
ome ías,
consien an
di

e siones
y
espec áculos
con a ios
á
la
mo al,
como
son
cie os
bailes,
los
juegos
p ohibidos,
las
o gías,
em

b iagueces
y
deshones idades/
(Tí .
VIII,
cap.
X).
‘
‘
Cons i ución
1.
a
Una
de
las
plagas
más
ex endidas
y
a aigadas
en
es a
sociedad
posi i is a
en
que
i i

mos,
es
el
icio
de
la
usu a,
que
no
sólo
a uina
las
a

milias,
sino
ambién
á
los
Es ados.
Po
an o,
y
cum

pliendo
lo
que
o dena
el
Concilio
p o incial
en
el
cap.
VI
de
es e
í ulo,
los
Pá ocos,
P edicado es
y
Con

eso es
emplea án
odos
los
ecu sos
de'su
celo
sace

do al
pa a
inspi a
á
los
ieles
un
g ande
ho o
á
la
usu a
p opiamen e
dicha,
que
consis e
en
el
p és amo
de
dine o,
ó
u os,
con
in e és,
sin
í ulo
alguno
pa a
ello,
ó
con
un
in e és
an
subido,
que
apa ece
e iden

emen e
injus o,
sob e
odo,
cuando
el
p és amo
se
ha
hecho
á
pe sonas
necesi adas,
que
no
pueden
saca
del
mismo
el
an o
po
cien o,
que
se
les
exige.
“
(Tí .
VIII
cap.
XI).
A
c i u d
d el
P
á o c o
c o n
l a s
A
u o id a d es
y
pe s o

n a s
in l u y e n es
d e
l a
pa o q u ia
.
Nada
hay
más
ne

cesa io
á
un
Cu a
pá oco,
pa a
que
su
minis e io
sea
uc uoso,
que
el
sos ene
buenas
elaciones
con
las
Au o idades
y
pe sonas
in luyen es
de
su
pa oquia.
P opio
es
de
su
minis e io
sos ene
el
p incipio
de
au o

idad,
aun
en
el
caso
de
que
no
sea
ecomendable
po
sus
ideas
y
cos umb es
la
pe sona
que
la
eje za.
Así
es,
que
siemp e
debe
pone se
al
lado
de
aquella
en
odo
lo
que
no
sea
abie amen e
con a io
á
las
leyes
de
Dios
y
de
su
Iglesia;
debe
cumpli
pa a
con
la
misma
los
de

be es
de
la
co esía
c is iana,
y
a moniza
cuan o
sea
posible
la
acción
eclesiás ica
y
ci il.
Vale
más
p e eni
odo
con lic o,
que
sos ene lo
con
esón,
y
si
iene
iem

po
en
cada
caso
pa icula ,
que
le
o ezca
duda,
con

sul e
á
su
P elado.
No
po
es o
ha
de
hace
jamás
ai

ción
á
su
debe ,
ni
ansigi
con
el
e o
y
la
iniquidad.
u
-
35
-
Y
pa a
que
enga
comple a
libe ad
de
acción
en
odos
los
casos,
no
con aiga
elaciones
ín imas
con
la
pe so

na
que
eje za
la
au o idad,
po
buena
que
sea,
sino
que
es
p eciso
que
se
conse e
siemp e
á
con enien e
dis

ancia,
pa a
pode
sos ene
con
deco o
el
ue o
eclesiás

ico,
y
la
a monía
con
el
ci il.
Respec o
á
las
pe sonas
in luyen es
de
la
pa oquia,
gua de
con
odas,
las
elaciones
de
una
p uden e
y
dis

c e a
ca idad;
pe o
jamás
ome
pa e
en
li igios,
cues

iones,
di isiones
y
pa idos,
po que
es o
le
pe judica

ía
g andemen e
pa a
eje ce
su
minis e io
de
paz.
Mucho
más
debe
abs ene se
de
oma
pa e
en
las
lu

chas
polí icas,
y
de
comp ome e se
con
homb es
de
pa ido,
aunque
sean
buenos
ca ólicos.
Los
in e eses
de
la
Religión
y
de
la
Iglesia
es án
po
encima
de
odos
los
pa idos,
y
en
los
iempos
que
co emos.es
muy
di ícil,
po
no
deci
imposible,
oma
pa e
ac i a
en
esas
lu

chas
sin
de imen o
de
la
ca idad.
Es a
es
la
que
debe
p edica
el
Cu a
á
odos
sus
elig eses
con
la
palab a
y
con
el
ejemplo,
y
és a
es
la
que
debe
in lama
su
co a

zón
pa a
p ocu a les
á
odos
los
inmensos
bene icios
de
nues a
Redención.
E
l e c c io n e s
.
Desde
que
el
p o es an ismo
in adió
el
campo
de
la
polí ica,
y
és a
el
de
la
Religión,
adqui ió
g an
desa ollo
el
i us
del
libe alismo
,
que
ha
ido
me

mando
cada
ez
más
la
libe ad
de
la
Iglesia,
y
a eba

ándole
sus
incues ionables
de echos,
á
p e ex o
de
de

ende
los
del
Es ado.
P oclamada
la
absolu a
sobe anía
de
és e,
no
sólo
en
asun os
de
ca ác e
mix o,
sino
am

bién
en
los
pu amen e
eligiosos
y
eclesiás icos,
y
sos

enido
es e
also
concep o
en
los
cen os
o iciales
de
enseñanza,
en
las
publicaciones
de
la
p ensa,
y
en
las
asambleas
legisla i as,
e a
na u al
que
de
és as
salie an
leyes
al amen e
pe judiciales
á
la
Iglesia,
la
cual
se
e
cada
día
más
op imida
con
nue as
cadenas
de
escla

i ud,
si
bien
do adas
con
el
also
b illo
de
la
lega

lidad.
Los
sucesos
que
na a
la
his o ia
con empo ánea,
comp ueban
la
necesidad,
que
hoy
iene
la
Iglesia,
de
de ende se
con a
an
inicuas
ag esiones.
Y
po
es o,
los
Romanos
Pon í ices,
no
sólo
han
condenado
los
se
DNIVCRSIDAD
GE
SANTIAGO
ü
CÜMl
’
OSJ
LA
u
-
36
-
e o es
mode nos,
ela i os
al
concep o
genuino
de
la
Iglesia
de
C is o
y
á
los
de echos
que
le
co esponden
po
olun ad
de
su
di ino
Fundado ,
sino
que
han
in

culcado
é
inculcan
á
los
ca ólicos
el
debe ,
en
que
es án,
de
sali
á
la
de ensa
de
la
mejo
de
odas
las
causas.
Con
g an
sabidu ía
nos
ha
enseñado
el
Pon í ice
ei

nan e,
nues o
San ísimo
Pad e
el
Papa
León
XIII,
que
la
Iglesia
no
iene,
ni
admi e
solida idad
con
ninguna
o ma
polí ica
de e minada;
que
sabe
i i
amis osa

men e
con
oda
clase
de
Gobie nos,
sal a
la
e dad
y
la
jus icia,
y
quedando
incólumes
sus
de echos.
A en a
siemp e
á
los
al ísimos
in e eses
de
la
Religión,
deja
que
la
di ina
P o idencia
di ija
el
cu so
de
los
acon e

cimien os,
y
en
medio
de
las
icisi udes,
po que
an
pasando
las
naciones,
ella
se
man iene
i me
en
la
pose

sión
de
la
e
y
de
la
mo al
c is iana,
con
cuyos
di inos
des ellos
alumb a
las
inieblas
de
la
igno ancia,
disipa
la
niebla
del
e o ,
y
pone
de
mani ies o
el
único
camino
ec o
y
segu o
pa a
que
la
sociedad
consiga
su
in.
Ni
se
des íala
Iglesia
Ca ólica
del
obje o
sob ena u

al
de
su
ins i ución,
cuando
enseña
á
sus
hijos
los
de

be es
que
ienen
como
ciudadanos;
pues o
que
uno
mis

mo
es
el
suje o
de
la
ida
pa icula
y
de
la
ida
pública,
uno
mismo
el
in
úl imo
del
homb e,"
ya
se
le
conside e
indi idualmen e,
ya
o mando
pa e
de
la
so

ciedad
domés ica,
ó
de
la
polí ica.
Pe enece,
po
an o,
á
la
Iglesia,
sin
sali se
de
la
es e a
de
su
acción,
señala
los
medios,
que
deben
em

plea
los
ca ólicos,
pa a
se
dignos
miemb os
de
un
Es

ado
c is iano,
y
de e mina
en
qué
ci cuns ancias
han
de
oma
pa e
en
los
negocios
públicos,
y
con
qué
con

diciones
se á
líci a
su
in e ención.
Pe enece
es o
á
lo
que
nues o
San ísimo
Pad e
llama
p udencia
polí ica,
de
la
Iglesia,
i ud
indispensable
en
oda
sociedad
c is

iana,
y
sumamen e
necesa ia
en
es os
iempos
de
con

ulsiones
polí icas,
agi aciones
aná quicas
y
p opa

ganda
socialis a.
Hondas
son
las
pe u baciones
causadas
po
los
p in

cipios
e oluciona ios
p oclamados
hace
un
siglo,
y
p e

cisamen e
en
es os
días
se
es án
palpando
las
ho ibles
consecuencias,
que
de
ellos
se
de i an.
An e
la
impo-
DE
SAKTIA
U
CÜMl'Ü
-
37
-
nen e
agi ación,
que
hoy
pe u ba
á
las
naciones;
al
sen i
el
incesan e
oleaje
de
la
o men a,
que
es á
enci

ma;
al
oi
el
b amido
de
los
ien os
del
deso den,
de
la
ana quía,
de
la
impiedad
y
de
la
inmo alidad,
no
hay
co azón
que
no
se
en is ezca,
ni
in eligencia
que
no
se
anuble,
ni
ue za
capaz
de
esis i
el
empuje
del
en

da al
an ic is iano.
Es o
enía
que
eni .
Se
ha
blas e

mado
de
Dios,
y
Dios
iene
que
sali
po
su
hon a;
se
ha
epe ido
el
g i o
sa ánico
non
se iam,
y
Dios
impo

ne
el
yugo
de
su
jus icia
álos
que
no
han
que ido
lle a
el
de
su
obediencia.
Se
ha
expulsado
á
C is o
de
la
so

ciedad;
se
ha
o ganizado
és a
con
absolu a
independen

cia
de
la
Religión,
sob e
los
deleznables
cimien os
de
las
opiniones
y
sis emas
acionalis as.
Y
o o
el
dique
de
la
ley
de
Dios,
se
ha
desbo dado
el
o en e
de
las
pasiones
humanas,
que
odo
lo
ha
inundado,
encenaga

do
y
co ompido.
P o undo
conocedo
del
es ado
del
mundo,
nues o
San ísimo
Pad e
el
Papa
iene
dándonos,
en
sus
admi

ables
Encíclicas,
documen os
y
enseñanzas,
pa a
que
nos
conduzcamos
según
eclaman
las
ac uales
ci cuns

ancias.
El
nos
enseña
el
o igen
de
los
g a ísimos
ma

les
que
deplo amos;
nos
mues a
las
causas
e dade as
de
an o
deso den;
nos
señala
los
e ec os
de
ales
cau

sas;
y
nos
ija
y
de e mina
el
emedio
e icaz
pa a
sal

a
la
sociedad.
Abo da
la
cues ión
palpi an e
de
la
si uación,
en
que
se
encuen an
los
ca ólicos
espec o
á
Los
pode es
públicos,
á
las
leyes/á
las
ins i uciones,
y
al
égimen
y
gobie no
de
los
Es ados.
Y
con
una
p e

isión
g ande,
y
un
c i e io
lleno
de
p udencia,
dis ingue
muy
bien
lo
que
puede
acep a se,
y
lo
que
debe
echa

za se;
lo
que
con iene
hace
pa a
no
deja se
a as a
po
la
co ien e
inmunda
del
a eísmo,
y
lo
que
no
se
ha
de
omi i
pa a
llena
las
nobles
aspi aciones
y
sag a

dos
debe es
de
los
ca ólicos
since os.
No,
no
quie e
el
Romano
Pon í ice
que
callemos,
y
nos
es emos
quie os
en
la
inacción.
El
e o ,
á
que
no
se
esis e,
se
ap ueba,
y
la
- e dad,
que
no
se
de iende,
queda
op imida.
Po que
descuida
el
aba i
d
los
pe e sos
,
cuando
se
puede,
no
es
o a
cosa
que
a o ece los.
Ni
ca

ece
de
sospecha
de
sociedad
ocul a
el
que
deja
de
opone -
se
UNIVTRSIDADF
DE
SANTIAGO
U
COMl'OSJ LA