ESCUELA DE DOCT ORADO
INTERN A CION AL DE LA USC
Mireia
López Cambeiro
T esis doctoral
Efecto de la ganancia ponderal
y el ejercicio físico durante el
embarazo sobre el tipo de
parto: estudio prospectivo
Santiago de Compostela, 2022
Pr ograma de doctorado en In vestigación Clínica en Medicina
TESIS DE DOCT ORADO
EFECTO D E LA GANANCI A
PONDERAL Y EL EJER CICIO
FÍSICO DUR ANTE EL E MBARAZO
SOBRE EL T IPO DE PART O:
ESTUDIO P ROSPECTIVO.
Mireia López Cambeiro
ESCUE LA DE D OCTORADO INTERN ACIONAL D E LA USC
PROGRAMA D E DOCT ORADO EN IN VESTIGACIÓN C LÍNICA EN
MEDICINA
SANTIAGO DE COMPOSTELA
2021
DECLARAC IÓN DO AUTO R/A DA TESE
Dna.
Mireia López Cambeiro
Título da tes e:
Efecto do in cremento pon deral e o exe rcicio físico
durante o embarazo sobre o tipo de pa rto: estudo
prospectivo.
Presento a miña tese, segui ndo o proc edemento axeit ado ao Regula mento,
e declaro que :
1) A tese abarca os resultad o s da elabor ación do meu traball o.
2) De ser o caso, na tese faise referencia ás colab oracións que tivo este
traballo.
3) Confir mo que a tese non incorre en ningún tipo de plaxio doutros
autores nin de traballos presentados por min para a obtención
doutros títul os.
4) A tese é a versión definitiva presentada para a súa defe nsa e coincide
a versión impresa coa pres entada en format o electrón ico
E compr ométome a p resentar o Compr omiso D ocumental de Super visión no
caso de que o orixinal non estea na Escola.
En Santiago de C ompostela , 15 de Decembro d e 2021.
AUTORIZAC IÓN DO DIREC TOR/TITOR D A TESE
D./Dna.
Raquel Rod ríguez Gonzále z
En condición de :
Titor/a e direc tor/a
Título da tes e:
Efecto do in cremento pon deral e o ex ercicio físico
durante o embarazo sobre o tipo de parto : estudo
prospectivo
INF OR M A:
Que a presente tese, corres póndese co traballo realiza do por Dna
Mireia López Cambeir o , baixo a miña dirección / titorización, e
a
utorizo
a sú a
pr e sentació n
, consider ando
que r eúne os
r
equisit os
es ix i do s no R
egu l am e nt o
de E st ud o s de
D o u to ram e nt o da USC ,
e
qu e
co m o d i rect o r/titor d es ta
no n
inc o rr e na s ca us as de
ab s te nc i ó n
e st a b l e c i d a s
na Le i
40 / 2 0 1 5.
En Santiago de C ompostela , 14 de Dece mbro de 2021
AUTORIZAC IÓN DO DIREC TOR/TITOR D A TESE
D./Dna.
María Mercedes Gonzále z Peteiro
En condición de :
Director/a
Título da tes e:
Efecto do in cremento pon deral e o ex ercicio físico
durante o embarazo sobre o tipo de parto : estudo
prospectivo.
INF OR M A:
Que a presente tese, corres póndese co traballo realiza do por Dna
Mireia López Cambeir o , baixo a m iña dirección / titorización, e
a
utorizo
a sú a
pr e sentació n
, consider ando
que r eúne os
r
equ isitos
es ix i do s no R
egu l am e nt o
de E st ud o s de
D o u to ram e nt o da USC ,
e
qu e
co m o d i rect o r/titor d es ta
no n
inc o rr e na s ca us as de
ab s te nc i ó n
e st a b l e c i d a s
na Le i
40 / 2 0 15 .
En Santiago de C ompostela , 14 de Dece mbro de 2021
13
AGRADECIMIENTOS
Quisiera expresar mi más sincero agradecimiento a todas las
personas que han contribuido a que este trabajo se llevara a cabo.
A la humilde y a la vez brillante Prof. Raqu el Rodríguez, por ser
docente, doctora, biológa, enfermera, pseudo psicóloga, mentora, tutora,
directora , metodóloga, estadística…Y después de 6 años, amiga.
Gracias por respetar mis objetivos, sueños y locuras en todo este
trayecto; y por tu apoyo incondicional. Tú m e h as dado las mejores
herra mient as para conseguir llegar a la met a. Te admiro R aquel. El 90%
de este tra b ajo es gracias a tu apoyo y conoc imient os. Gracias.
A la Prof. Pérez Castuera, por abrirme las puertas al programa de
Doctorado, y por sus ma gistrales lecciones de Bioquími ca que nunca
olvidaré.
A la P rof. González Peteiro, por su disposición, y por guiar m e y
conectarme c on muchos expertos a lo largo de est a tesis. Gra cias.
A todas las emb arazada s que aceptaron colabo rar
desinteresa d amente en mi trabajo. Gracias. Mi conocimi ento se deriva
de las mujer es .
A todas las compañera s del servicio de Tocología que en a lgún
momento de la rec ogid a de datos colaboraron conmigo.
A mis padres, porque siempre me apoyaron en la consecución de
mis sueños y porque “soy” gracias a ellos. El valor de la responsabilidad
y el esfuerzo lo he vist o reflejado en casa desde pequeña. Os quiero
mucho.
A mis abuelos m aternos, porque nunca quiero que se vay an.
Gracias por cuidarme tantos años y valorarme. Nunca ser é capaz de
devolveros todo vuestro cariño.
14
A mi madrina, por ser apoyo y referente en todo momento.
A mi Sobrado, por ser la hermana que no tengo y por estar a hí
siempre que lo necesito. Por muchos años má s. Te adoro amiga.
A mi Tejedor, por se r la mejor c uidadora y confidente en todo este
proceso. Siempre dispues ta para mí. Te debo demasiado.
A mi Pauli ña, porque ere s c ompañera, amiga, madr e y de las
mejores pe rsonas qu e he cono cido. Gr acias por quererme tanto y
hacérmelo saber siempre.
A mi “Grela” , por aguant arme desde 2008 y demostrarme lo que es
la amistad verda d era .
Williño, tampoco me olvido de tí. Gracias.
A mi compañero d e vida, al que le han tocado vivir demasiados
momentos difíciles a lo largo de este gran viaje llamado “Doctorado”;
y muchos otros p revios. Gracias por tu paciencia. Te he robado muchos
momentos, te he robado mucha “vida”, y así y todo siempre me has
espera do. Tú me ayudas a ser mejor persona y a conseguir lo que me
propongo. Gracias de nuevo. Te quiero.
A mi pequeño Roi, que está por llegar. Tú fuiste la fuerza y la
motivación de la recta fi nal de mi tesis. P erdóname por las horas de
sueño que te he quitado y algunos moment os de estrés útero-
placentar ios qu e habrás tenido que vivir por mi culpa. Tengo much as
ganas de a b razarte .
Y por último, quisiera dar las gracias a la vida por la gente que h a
puesto e n mi c amino. Esta tesis no hubiera llegado a su fin sin el apoyo
de todo mi alrededor. Todos ellos valen más que el título que se deriva
de esta investigac ión y so n mi luz diaria. Gracias.
15
RESUMEN
El sobre peso, la obesidad y la inactividad física en la embarazada están
aumentando, y en consecuencia los efectos adversos perinatales. Se
examinó el cumplimiento de recomendaciones de ganancia ponderal,
de actividad físic a y la r ealización de ejercicio físico sobre e l tipo de
parto; así como la influencia de otra s va ri ables. Se re alizó un estudio
observac ion al de cohorte longitudi nal en una muestra de 534
embarazada s, con tres tiempos de seguimie nto. Cumplir las
recomendaciones de g anancia ponderal o ganar meno s de lo
recomendado se asocian con un menor riesgo de cesárea , y cumplir las
recomendaciones de act ividad física dism inuye el riesgo de parto
inducido. Una ganancia menor a la recomenda d a no supone beneficios
en el tipo de parto. Se elaboró una herramienta clínica que discrimina a
las mujeres con más r i esgo de parto inducido y cesárea.
17
RESUMO
O sobrepeso, a obesidade e a inactividade física na embarazada están a
aumentar, e en con secuencia os e fectos adversos perinatais .
Examinouse o cumprimento de recomendacións de ganancia ponderal,
de actividade física e a r ealización de ex ercicio f ísico sobre o tipo de
parto; así como a influencia doutras variables. Realiz ouse un estudo
observac ion al de cohorte lonxitudinal nunha mostra de 534
embarazada s, con tres tempos de seguimento. Cumprir as
recomendacións d e ganancia ponde ral ou gañ ar menos do recomendado
asócianse cun menor risco de cesárea, e cumprir as recomendacións de
actividade fís ica diminúe o risco d e parto inducido. Unha g anancia
menor á recomendada non supón beneficios no tipo de parto.
Elaborouse unha ferramenta clí nica qu e discrim ina ás mulleres con
máis risco de parto inducido e ce sárea
19
ABSTRACT
Overweight, obesity and physical inactivity in pre gnant women are
increasing, a nd consequently adverse perina tal effects. Compliance
with recommenda tions for weight gain, physical ac tivity and exercise
on the type of delivery w as examined; as well as t he influence of othe r
variables. An observational longitudinal cohort stu dy was carried ou t in
a sample of 534 pregnant women, with three follow -up times. Meeting
the we ight gain recommendations or gaining less than recommended is
associated with a lower risk of cesarean section; and meeting the
recommenda tions for physical activity reduces the risk of induced
labor. A weight gain less than re commended does not imply be nefits i n
the type of delivery. A clinical tool that discriminates women at higher
risk of induced labor and caesarean section wa s d eveloped.
21
ABREVIATURAS
ACOG
American College of Obstetricians and Gynecologists
ACSM
American College o f Sports Medicine
AFTL
actividad física de ti empo libre
CHUO
hormona liberadora de corticotropina placentaria
CRH
hormona libertadora de corticotropina p lacentaria
DXSP
Direcc ión X eral de Saúde Pública
EHE
estados hipertensivos del embarazo
ENS
Encuesta Nacional de Sal ud
GEG
grande para edad gestacional
HG
hiperémesis gra vídic a
ILA
índice de líquido amniótico
IMC
índice de masa corporal
INE
Instituto Nac ion al de Estadística
IOM
Institute of Me di cine
IPAQ
Internationa l Physi cal Activity Questionnaire
LA
lactancia artificial
LM
lactancia mixta
LME
lactancia ma t erna exclusiva
OMS
Organización Mundial de la Salud
OR
Odds Ratio
22
PEG
pequeño para e d ad gestacional
RCIU
retraso de l crecimiento intrauterino
RPM
rotura pre m atura de membranas
SAF
síndrome alcohólico fe t al
SICRI
Sistema de I n formación sobre Conduc tas de Riesgo
TAD
tensión arterial dia stólica
TAS
tensión arterial sistólica
TDAH
trastorno por déficit de atención e hiperactividad
TEA
trastorno del espectro a ut ista
TP - RO
tipo de parto-riesgo obstétrico
TRA
técnicas de reproducción asistida
TSH
hormona estimulante de la tiroides
TSOG
test de sobrecarga o ral de glucosa
T3
triyodotironina
T4
tiroxina
Índice
29
5. DISCUSIÓN ................................................................................. 347
6. CONCLUSIONES ........................................................................ 383
7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFI C AS ......................................... 385
A NEXOS ……………… …………………………………………497
A NEXO I. I NFORME DEL C OMITÉ DE É TICA DE I NVESTI GACI Ó N
P ONTEVEDRA -V IGO -O URENSE ................................... 501
A NEXO II. H OJA DE INFORM ACIÓN SOBR E EL ESTUDIO Y HOJA
DE CONSENTIMIENTO INF ORMADO .............................. 503
A NEXO III. C UADERNILLO INDIVIDUA L DE RECOGIDA DE DATOS . 507
A NEXO IV. L ISTADO DE VARIABL ES CLÍNICAS QUE SE
RECOPILAN Y MANUAL OP ERATIVO PARA LA TOMA
DE TENSIÓN ARTERIAL Y P ESO PARA LAS CONSUL TAS
DE TOCOLOGÍA C.H.U.O. ........................................... 519
A NEXO V. A LGORITMO CLÍNICO DE P REDICCIÓN DE RIESGO
OBSTÉTRICO ............................................................... 521
31
Índice de Tablas
Tabla 1: Traba jos que p resentan datos de LME en España ............... 79
Tabla 2: Comparación de tasa de actividad física en la mujer
gallega y en la mujer española ............................................. 87
Ta bla 3: Tasa de sobrepeso y obesidad en la mujer espa ñola
s egún grupo de e d ad (Encuesta Nacional de Salud 2017) ... 88
Tabla 4: Recomendaciones de la guía para el ejercicio físico
durante el embarazo del grupo de investigación AFIPE
de la UPM. ........................................................................... 96
Tabla 5: Contraindicac i ones absolutas y relativas al ejerc icio
f ísico durante la ge sta ción según la guía A COG 2015 ........ 97
Tabla 6: Cumplimiento de las recomendaciones de ac tividad
f ísica-ejercicio físico durante la gestación en trabajos
r ealizados a niv el mundial ................................................. 101
Tabla 7: Metaaná lisi s y revisiones sistemáticas que ana lizan la
r elación entre la práctica de ejercicio físico durante el
e mbarazo y el tipo de parto ................................................ 104
Tabla 8: Metaaná lisis y r evisiones sistemáticas que a naliz an la
r elación entre el ejerc icio físico-actividad física durante
e l embarazo y la dia b etes gestacional ................................ 110
Tabla 9: Metaaná lisis y r evisiones sistemáticas que a nalizan la
r elación entre el ejercicio físico-actividad física durante
e l embarazo y e l peso d el recién nacido ............................ 121
Tabla 10: Efec to d el ejercicio materno durante la gestación en la
descende n cia: estudios experimentales. ........................... 129
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
32
Tabla 11: Metaaná lisis q ue describen ganancia ponderal total
durante la ge st ación .......................................................... 134
Tabla 12: Recomendaciones de ganancia ponderal durant e la
gestación (I OM, 2009 ) ..................................................... 136
Tabla 13: Determina ntes de la gana ncia de peso ( IOM 2009) ......... 138
Tabla 14: Rangos de ganancia pondera l ópt ima según IMC
(LifeCycle Project, 2019) ................................................. 142
Tabla 15: Revisiones sistemáticas y metaanálisis que a nalizan los
efec tos d el ejercicio durante la gestac ión sobre la
ganancia pondera l ............................................................. 157
Tabla 16: Ensayos clínicos que analiza n el efecto del ejerc i cio
prenatal e n l a ganancia ponderal. ..................................... 160
Tabla 17: Efec tos de un a ganancia pondera l excesiva sobre el
riesgo de parto prematuro ................................................. 172
Tabla 18: Cálculo de consumo de alcohol ........................................ 200
Tabla 19: Clasificación de los desgarr os p erineales ......................... 208
Tabla 20: Patología previa a la gestación ......................................... 219
Tabla 21: Resultados test de I PAQ actividad física previa a la
gestación ................................................................ ........... 223
Tabla 22: Tipos de actividad dirigida de ejercicio físico previo a
la gestación ....................................................................... 224
Tabla 23: I ntensidad actividad 1 y 2 dirigida de ejercicio físico
previo a la ge st ación ......................................................... 225
Tabla 24: Contraindicac i ones absolutas para la realización de
ejercicio físico durante el emba razo ................................. 228
Tabla 25: Resultados test de I PAQ actividad física durante la
gestación ................................................................ ........... 230
Tabla 26: Tipos de actividad dirigida 1 y 2 de ejercicio físico
durante la ge st ación .......................................................... 231
Índice de Tab las
33
Tabla 27: I ntensidad de las actividades dirigidas 1 (n=107) y 2
(n=32) durante la ge st ación ............................................. 232
Tabla 28: Inicio y duración sintomatología durante la gestación ... 233
Tabla 29: Comparativa entre los aspe ctos de vida previos
respec to a los gestacionales ............................................. 235
Tabla 30: Número de consultas a lo largo de la gestación ............... 235
Tabla 31: Medidas de tendencia centra l y dispersión de los pesos
en las consultas pre n atales ................................ ............... 237
Tabla 32: TAS en las consultas prenatale s ..................................... 238
Tabla 33: TAD en las consultas prenatales ................................ ...... 239
Tabla 34: Ganancia ponderal total y por trimestres ......................... 241
Tabla 35: Ganancia ponderal total y por trimestre de ge stación
según IMC en primera consulta ....................................... 243
Tabla 36: Valores de hemoglobina y TSH en la gestación .............. 244
Tabla 37: Resultados test de O' Sullivan y TSOG ........................... 245
Tabla 38: Patología obstétrica e n l a muestra ................................... 247
Tabla 39: Cumplimiento de las recomendaciones de gana ncia
ponderal según trimestre en el grupo principal de
estudio .............................................................................. 250
Tabla 40: Cumplimiento de las principales recomendaciones de
ganancia pondera l s egún el IMC en primera consulta ..... 250
Tabla 41: Ganancia ponderal trimestra l y total en los g rupos:
Gana e l p eso recomendado, gana más peso del
recomendado y gana m enos peso del recomendado ........ 252
Tabla 42: Cumplimiento de gana ncia ponderal según IMC en
primera c onsulta p ara los grupos: Gana e l peso
recomendado, gana m ás peso del recomendado y gana
menos peso del recomendado .......................................... 252
Tabla 43 : Motivos de las inducciones de parto ................................ 255
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
34
Tabla 44 : Indicaciones médicas de las cesáreas ............................... 256
Tabla 45 : Relación entre las variables sociodemográficas
cualitativas y el cumplimiento o no de las
recomendaciones de ganancia de peso durant e la
gestación ................................................................ ........... 258
Tabla 46: Relación entre los grupos de cumplimiento de gananc i a
ponderal y las variables cualitativas de antecedentes de
salud ................................................................ ................. 259
Tabla 47 : Relación entre los grupos de cumplimiento de ganancia
ponderal y los hábitos de vida durante la gestación ......... 260
Tabla 48: Relación entre los grupos de cumplimiento de gananc i a
ponderal y las variables clínicas de seguimiento
cuantitativas ...................................................................... 263
Tabla 49 : Relación entre el cumplimiento o no de la ganancia
ponderal y la presencia de patología obstétrica ................ 266
Tabla 50 : Relación entre el cumplimiento o no de la ganancia
ponderal y las variables obstétricas cualitativas ............... 267
Tabla 51: Relación entre el cumplimiento o no de la gananc i a
ponderal y las variables cualitativas del rec ién nacido .... 269
Tabla 52: Relación entre el cumplimiento o no de la gananc i a
ponderal y las variables cuantitativas del re cién nacido .. 270
Tabla 53 : Relación entre los distint os grupos de cumplimiento de
ganancia pondera l creados y el tipo de parto-riesgo
obstétrico .......................................................................... 271
Tabla 54 : Relación entre los distintos grupos de cumplimiento de
ganancia pondera l y el tipo de parto-riesgo obstétrico
en la ca t egoría de normopeso según ganancia ponderal
trimestral y total ................................ ............................... 277
Tabla 55 : Relación entre los distint os grupos de cumplimiento de
ganancia pondera l y el tipo de parto-riesgo obstétrico
en la ca t egoría de sobrepeso según ganancia ponderal
trimestral y total ................................ ............................... 281
Índice de Tab las
35
Tabla 56 : Relación entre los distintos grupos de cumplimiento de
ganancia pondera l total y el tipo de parto-riesgo
obstétrico en la categor ía de obesidad según ganancia
ponderal trimestra l y tota l ................................................ 283
Tabla 57 : Relación entre una ganancia superior a la recomendada
según normopeso o bajo peso inicial o sobrepe so u
obesidad inicial y tipo de parto-riesgo obsté tri co . ........... 284
Tabla 58 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y
variables sociodemográficas c ualitativas ......................... 285
Tabla 59 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las
variables c u alitativas de antecedentes de salud ............... 286
Tabla 60 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y lo s
hábitos de vida durante la gestac ión ................................ 288
Tabla 61 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las
variables c u antitativas clínicas de seguimiento de la
gestación .......................................................................... 290
Tabla 62 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y el
IMC e n l a primera consulta de gestación ........................ 292
Tabla 63 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las
variables de p atología obstétrica ...................................... 292
Tabla 64 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante
la gestación y las variables obstétricas ............................ 293
Tabla 65 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante
la gestación y las variables cualitativas del recién
nacido ............................................................................... 294
Tabla 66 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante
la gestación y las variables cuantitativas del recién
nacido ............................................................................... 295
Tabla 67 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante
la gestación y el c umpli miento de ganancia ponderal ..... 295
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
36
Tabla 68 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante
la gestación y el tipo de parto-riesgo obstétrico ............... 296
Tabla 69 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física y las variables
sociodemográficas cualitativas ......................................... 297
Tabla 70 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y las variables cualitativas de a nteced entes
de salud ................................ ............................................. 298
Tabla 71 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y las variables cualitativas de há bitos d e
vida durante la gestación .................................................. 299
Tabla 72: Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y las variables clínicas cuantitativas de
seguimiento ................................................................ ...... 301
Tabla 73 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de actividad física dura nt e la
gestación y las variables de patología obstétrica .............. 303
Tabla 74 : Relación entre el cumplimient o de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y las variables obstétricas ................................. 304
Tabla 75 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y las variables cuantitativas del recién nacido . 305
Tabla 76 : Relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ac ti vidad física dura nt e la
gestación y el tipo de parto-riesgo obstétrico ................... 306
Tabla 77 : Relación entre el cumplimiento de la ganancia
ponderal y la actividad física dura nte l a gestac ión y el
tipo de parto-riesgo obstétrico ................................ .......... 308
Índice de Tab las
37
Tabla 78 : Relación entre las variables de estudio cualitativas y el
tipo de parto-riesgo obstétrico I (e spontáneo o
inducido) .......................................................................... 311
Tabla 79 : Relación entre las variables de estudio cuantitativas y
el tipo de parto-riesgo obstétrico I (espontá n eo o
inducido) .......................................................................... 315
Tabla 80: Relación entre las variables de estudio cualitativas y el
tipo de parto-riesgo obstétrico II (vaginal o cesárea) ...... 317
Tabla 81 : Relación entre las variables cuantitativas de estudio y
el tipo de parto-riesgo obstétrico II (vaginal o c esá rea)... 321
Tabla 82 : Relación entre las variables de estudio cualitativas y el
tipo de parto riesgo-obstétrico III (parto asistido p or
matrona o parto asistido por ginecólogo/a) ..................... 324
Tabla 83 : Relación entre las variables de estudio cuantitativas y
el tipo de parto riesgo obstétrico III (parto asistido por
matrona o parto asistido por ginecólogo/a) ..................... 328
Tabla 84 : Variables con asociación estadísticamente significativa
para e l tipo de p arto-riesgo obstétrico I entre las
mujeres sin criterios de exclusión para la rea liz ación de
ejercicio físico durante el emba razo ................................ 331
Tabla 85 : Análisis multivariante sobre el tipo de parto-riesgo
obstétrico I (n= 383 ) ................................ ......................... 333
Tabla 86 : Pautas para el cálculo de l Score de tipo de parto-riesgo
obstétrico I ....................................................................... 336
Tabla 87 : Análisis multivariante sobre el tipo de parto-riesgo
obstétrico II (n=498) ........................................................ 339
Tabla 88 : Pautas para el cálculo del Score del tipo de parto-
riesgo obstétrico II (n=498) ............................................. 342
Tabla 89 : Análisis multivariante sobre el tipo de parto-riesgo
obstétrico III (n=487) ....................................................... 344
1. Introducc ión
45
estudios a nivel mundial han mostrado que las mujeres mayo res de 35
años tienen un riesgo sig nificativamente mayor de muert e perinatal en
comparación con las muj eres m ás jóven es (Carolan, 2013; Flenady et
al., 2011; Laopaiboon et al., 2014; Leader et al., 2018; Lean et al.,
2017). No obstante, el riesgo absoluto de muert e fetal en los países
desarrolla dos es pequeño , incluso en edades m aternas muy avanzadas
(Euro-Peristat; 2018) .
Por otra parte, cab e destacar una mayor incidencia de preeclampsia
(Carolan, 2013; Dietl et al., 2015; Khalil et al ., 2013; C. Wang et al.,
2017), hipertensión gest acional (Carolan, 2013; Di etl et al., 2015;
Schimmel et al., 2015; Shan et al., 2018; Timo feev et al., 2013; Yogev
et al., 2010) y diabetes gestacional (Dietl et al., 2015; Lea n et al., 2017;
Y. Li et al., 2020; Waldenström et al., 2017; C. Wang et al., 2017) en
mujeres de e d ad avanzada.
Los trastornos hipertensivos durante la gestación afec t an hasta un
10% de los embarazos y la preeclampsia complica de un 2% a un 8%
de ellos a nivel mundi al (Sociedad Española de Ginecología y
Obstetricia [SEGO], 2 020). En nuestro med io se h an descrito
prevalencias de preeclampsia de entre un 1 - 2% (Fernández Alba et al.,
2018; Llurba et al., 2009).
Por lo que respecta a la diabetes g estacional, esta puede afectar
hasta un 12% de las embarazadas (Grupo Esp añol de Diabetes y
Embaraz o, 2020). Si n embargo, las pobla ciones estudiadas en España
han descrito prevalencias de diabetes gestacional del 2,5%, 5,89% y
8,9% (Bartha et al., 2000; Jiménez-Moleón et al. , 2002; R icart et al.,
2005) ; y en Galicia se informó un 10 ,7% d e diab etes gestacional en el
año 2016 gra cias al estudio de base poblacional rea lizado por la
Direcc ión General de Salud Pública a trav és del Sistema de Información
de Conductas de Riesgo (Direc ción Xeral de Saúde P ública (DXSP),
2018).
Asimismo, es preciso señalar que se h an descrit o otros riesgos
asociados a gestación e n edad avanzada: may or riesgo de placenta
previa (Ludford et al., 2012), parto por cesárea (Leader et al., 2018; C.
Wang et al., 2017 ), hem orragia post parto (F itzpa trick et al., 2017; X.
Liu et al., 2014; C. Wang et al., 2017) , presentación podálica (Cammu
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
46
et al., 2014; Robillard et al., 2018; Zsirai et al., 2016), macrosomía (X.
Liu et al., 2014; Schimmel et al., 2015) y prematuridad y bajo p eso al
nace r (C arolan, 2013; Laopaiboon et al., 2014; Leader et al., 2018;
Schimmel et al., 2015).
Tasa de prematuridad
La prevalencia d e prematuridad en España incr ementó de 7 ,1% en
1997 a 8,3% en 2007 ; pa ra luego descender a 7,4 % en 2017 ( INE, s.f.-
b). Los últimos da tos provisionales de pre matu ridad del año 2020
corre spond en a una prevalencia del 7,94% ( INE , 2021). En Galicia, la
tasa de prematuridad d el año 2020 se sit úa en un 12,15% y en la
provincia de Ourense en un 12,72% (I nstituto Galego d e Estatística
(IGE), s.f). P robablemente ello sea debido al g ran avance en la medicina
materno fe t al y al retraso en la edad de la maternidad.
Mortalidad perinatal, m ortalidad neonatal y mortalidad
materna
Por lo que concierne a datos de mortalidad en el á mbito de la salud
materno-infa ntil, la situación en Espa ña es favorable. La mortalidad
perinatal, uno de los indicadore s más sensibles de calidad y cobertura
de la salud perinatal, y que se obtiene medi ante la suma de las muertes
fetales tardías y los falle cidos en la primera semana de vida, se redujo
en un 45% desde el año 1990 hasta el 20 20; pas ando de 7,6 muertes
perinatales por 1000 nacidos vivos a 4,05 en España y 3 ,48 en Galicia
(INE, s.f- f). Del mismo modo, la mortalidad infantil posneonatal, que
analiza de funciones de niños con 28 o más días de vida y menore s de 1
año, pasó de 2,6 muertes por 1000 nacidos vivos en 1990 a 0 ,86 en
España y 0,66 en Ga licia en el a ño 2020 (I NE, s.f-d). En cuanto a datos
de la tasa de mortalidad materna, tan sólo se dispone de los datos del
año 2018; que fue d e 1,87 , y que expr esa el núme ro de muertes mate rnas
por cada 100 000 nacidos vivos. En Galicia la tas a fue mucho mayo r,
de 12,07 (INE , s. f-e ).
Por consiguiente, se puede deducir que la medicina perinatal ha
conseguido adaptarse a l a “nueva era” de la mate rnidad, que surge con
nue vos retos como los ri esgos y morbilidad descritos anteriormente; y
1. Introducc ión
47
obtiene del mismo modo buenos resultados obstétricos y neonatales,
asegura ndo un a buena atención a la salud materno-infantil en España.
1.2 A TENCIÓN AL PAR TO EN E SPAÑA
Historia y evolución de la atención al parto en España
Históricamente se consi deró a la matrona como el profesional
encargado d e la asistencia al parto en el ámbito domi ciliario hasta
aproximadamente el siglo XVI I . A partir de esa fecha aum entan el
número de universidades en Europa y se incrementan el número de
médicos-cirujanos que a sisten el parto, lo que conllevó la progresiva
medicalizac ión d el proceso. (Martínez, 2014).
A principios del siglo XIX la clase alt a empieza a int eresa rse por
la atención al parto por parte de un médi co, la clase modesta mantiene
el ámbito domiciliario d el parto realizado por la matrona y las clases
más pobres acuden al hospi tal, ya que en ese momento los centros
hospitalarios eran centros de aprendizaje y desarrollo de la ciencia
médica.
Durante la segunda mitad del sigl o XX se producen los c ambios
más notables: la introducción de las nuevas tecnologías en obst etricia
provoca una m edicalización generalizada de la asi stencia al parto en los
países desarrollados. El escenario de la asistencia al parto cambia y se
traslada de la h abitación de un hogar a l a sala d e u n hospi tal (Contreras,
2016). A partir de ese momento empiezan a to mar importancia los
partos medicalizados o complicados y s e empieza a fomentar la idea
social del parto como un pr oceso estresante y peligroso para la mujer y
su bebé, identificando al hospital como un lugar seguro y a los sanitarios
como personas activas e n la toma de dec isiones du rante e l proc eso.
En consecue ncia, alr ededor de los años 80, surgen movimientos
sociales que cue stionan la necesidad de medicalizar el nacimiento y
solicitan una at ención al parto qu e ponga a la mujer en el centro de
atención. En 1985, la Oficina Regional para Europa de la OMS, la
Organización Panamericana de la Salud y la Oficina Regional para las
Américas de la OMS celebraron una con ferencia sobre la tecnología
a propiada para el p arto en Fortaleza, Brasil. En ella, se revisó el mod elo
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
48
biomédico de atención a la gestación y se elaboraron un a serie de
recomendaciones a fin de evitar ciertas prá cticas no justifi cadas. A
partir de es a fecha, la OMS publica una Guía Práctica Sobre los
Cuidados en el Parto Nor mal (OMS, 1996), dando lugar hasta la
actualidad a dif erentes documentos en defensa d e los partos respetuosos
con la fisiología de la mujer, iniciándose así me didas que f acilitan su
empoderamie nto, entre los cuales aparece el r espeto a la elección
informada del lugar de parto, la dotación de cuidados de parto en el
lugar más cercano a su entorno, el plan de parto y el seguimiento de su
bienestar físico y emocional durante todo el proceso (OMS, 2014;
OMS, 2015a; OMS, 2019).
A raíz de todo ello, esas tendencias también llegan a España y en
el siglo XXI surg en ini ciativas y proyectos de humanización de la
asistencia perinatal . En el año 2007 se desarrolla la Estrategia de
atención al parto norm al en el Sistema Nacional de Salud (Minis terio
de Sanidad y Consumo, 2007); de donde surg e la últim a Guía de
Práctica Clínica sobre la Aten ción al P arto Normal del año 2010
(Ministerio de Sanidad y Política Social, 2010), el Plan de Parto y
Nacimiento (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ,
2011) y la Estrategia Nac ional de Salud Sexual y Reproductiva del año
2019 (Minis terio de S anidad, Co nsumo y Bienestar S ocial, 2019). En
Galicia se publica la Guía Técnica del Proceso Clínico de Atención al
Parto Normal y Puerperio e n e l año 2008 (Xunta de G alicia, 2008) y
posteriormente; en e l año 2017, se publicó la última versión de Plan de
Parto y Nacimiento para las usuaria s (X unt a de G alicia, 2017). Hasta l a
actualidad solam ente se dispone de estos documentos en relación a la
atención al parto.
Tasa de cesárea y ta sa de inducción al parto e n España
A pesar del esfuerzo por impulsar la humanización de la atención
al nacimiento y e vitar la medicalización no justificada de este, el
número de induccion es de parto y de cesáreas ha aumentado. En 1985,
la OMS publicó unas recomenda ciones en cu anto a la tasa de cesáreas,
informando que no debían supera r el 10 -15% del t otal de nacimientos;
1. Introducc ión
49
y en el año 2015 se re visaron notificando que un aumento del 9 al 16%
no parec í a estar relacionado con mejores resultados (OMS, 2015b).
En Es paña, la tasa de cesáreas ha crecido desde 1988 a 2011,
pasando d e un 12,99% a un 21 ,88% (Sarría Sa ntamera & Manuel
Sendra Gutiérrez, 1994). As imismo, en el año 2019 se informó una tasa
de cesáreas d el 24,4% en Espa ña y del 24,9% en Galici a (Ministerio de
Sanidad, 2019). Por otro lado, también se observa un crecimiento rápido
en la proporc ión de cesáreas por cada 1000 nacidos vivos, pasando de
214,3 a 256,3 del año 2000 al 2006. No obstante , la tendencia es
decreciente desde entonces, llegando a estar en el año 2016 12 puntos
porcentuale s por debajo en comparación al año 2006 (Ministerio d e
Sanidad, 2021a ).
Respecto a la situación d e la atención al parto e n Europa y según el
último informe “Euro-Peristat” del año 2015 (Eu ro-Peristat, 2018) , el
modo de parto difiere notablemente según la regi ón: se observan tasas
de cesárea del 16-17% en países nórdicos y Países B ajos en contr aste
con tasas próximas al 40% o más en países como Chipre, Rumania,
Bulgaria, Polonia y Hung ría. España se encuentra en una tas a de cesárea
media-alta (24,6 %). Asi mismo, cabe destacar la mayor tasa de parto
instrumental e n nuestro país re specto a la media general europea, de un
15% versus un 7,2%. Según los datos del informe: “Atención Perinatal
en España” (Ministerio de Sanidad, 2021 a), el porcentaje de partos
instrumentales en los hospitales públicos del Sist ema Nacional de S alud
fue del 17,52%; no muy dispar a los datos previos: de un 18,65% en el
año 2014 y un 18,07% en el año 2010.
En cuanto a la tasa de inducción de parto, la O MS desaconseja
realizarla antes de las 4 1 semanas en embarazos sin complicac iones
(OMS, 2015a), aunque esta práctica sigue au mentando y resulta
complejo encontrar d atos oficiales. A nivel mundial, estudios
observac ion ales han d escrito tasas de inducción de parto desde un 8 %
a un 32% (Guerra et al., 2009; Humphrey & Tuck er, 2009; Me aling et
al., 2009; Patterson et al., 2011; X. Zhang et al., 2010) . En España, s e
informó un por centaje d e partos indu cidos en el año 2018 del 34,2%
(Ministerio de S anidad, 2021a). En nuestro medio, algunos trabajos han
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
50
descrito prevalencias de inducción de parto en el 22,9% y en el 35 ,1%
de los nacimientos (González-Maestro e t al., 2018).
En definitiva, se pu ede describir un modelo intervencionista
institucionalizado de atenc ión al parto en España; pero con una
tendencia ha cia la humanización del proce so y el respeto a la fisiología
normal de l parto, gra cias a la práctica clínica basada en la evidencia,
que ofrece gara ntías d e calidad acerca de ello.
1.3 HÁBITOS DE VIDA DURANTE LA MATERNIDAD
En el estado de salud de la mujer, del feto y del neona to influye
tanto el sistema sanit ario como diferentes comportamientos y
actuac ion es que las mujeres r ealizan antes, du rante y después del
embarazo. A continuación se analizan los principales hábitos de vida y
sus efectos perinatale s.
1.3.1 Sueño en el embarazo: patrón, trastornos m ás com unes
y efectos perinatales
Durante el embarazo, los trastornos del sueño son habituales y
suelen estar infradiagnos ticados. El insomnio es e l más frecuente, y se
produce sobre todo en el terc er trimestr e (Sedov e t al., 2018). S e han
descrito pr evalencias de i nsomnio desde el 11% (Juulia Paavonen et al.,
2017) hasta el 50 -60% (Abbott et al., 2014). La excesiva somnolencia
diurna es el segundo trastorno en frecuencia (Sedov et al., 2018). La
prevalencia del síndrome de piernas inquietas dur ante el embarazo se
sitúa entre el 22% y el 27 % y se produce fundamentalmente durante el
tercer trimestre (Panvatvanich 2018, Chen 2018). La apnea del sueño,
en cambio, no es tan frec uente. A pesar de ello, ti ene una prevalencia
similar a la de la población general (15% ), y se ha observado que sucede
con mayor frec u encia entre las 21 y 37 se manas (L. Liu et al., 2019).
Si se a nalizan los patrones de su eño de las embarazadas, hay
escasez de publicaciones. Un trabajo rea lizado en 290 gestantes en
Cuenca, describió cambios del patrón de sueño en el 90% de ellas. Un
48% manifestó dormir menos de 8 horas y la media de horas de sueño
fue de 7,4 ± 1,4 horas dia rias (Álvarez-Aguilar e t al., 2010). El re sto de
1. Introducc ión
51
estudios a nivel mundial desc riben una disminución en las horas de
sueño según avanza la gestación: 8,3 horas de sueñ o de media en primer
trimestre, 8,1 horas en el segundo trimestre y 7,3 hora s e n tercer
trimestre (Kizilirmak et al., 2012). Un diseño transversal realizado en
305 gestantes mexicanas describió un promedio de horas de sueño d e
9,04 horas (Moreno et al., 2018) y otro trabajo descriptivo en 2427
embarazada s estadounidenses informó una media de 6,75 horas de
sueño, donde el 4,4% de ellas r efirió precisar medicación pa ra dorm ir
(Mindell et al., 2015).
Por otro lado, si se examinan los efec tos perinatales de los
trastornos del sueño las principales revisiones sistemáticas lo han
relacionado con: un mayor riesgo de estados hipertensivos del
embarazo (EHE), diab etes gestacional, cesárea, depresión, parto
prematuro, b ajo peso al nacer, meno r puntu ación de Apgar al
nacimiento y mayor ingreso en Unidad es de Cuida dos I ntensivos (UCI)
neonatal (Brown et al., 2 018; Pamidi et al., 2014; Z., Yang et al., 2020).
Por lo que respecta a la relación de los E HE con los trastornos del
sueño, se ha encontrado r elación con: insomnio (Palagini et al., 2014) ,
síndrome de pie rnas inqu ietas (Oyieng’O et al., 2016) , ronquido (L. Li
et al., 2018) y apnea (Bourjeily et al., 2017; Kidron et al., 2019).
En cuanto al riesgo de diabetes g estacional, se inf ormó una mejor
calidad y duración del sueño y menos necesidad de medicación para
dormir en gestantes no diabéticas en comparación con embarazadas con
diabetes gestacional (Ruiz González et al., 2015 ). Asim ismo, se h a
descrito que dormir m enos de 6 horas durant e la gestación está asociado
a un mayor riesgo de diabetes gestacional (Cai et al., 2017) y con
hiperglucemia después de la p rueba de toler ancia a la glucosa
(Reutrakul et al., 2018); y se ha relacionado el síndrome de piernas
inquietas, ronquido, apnea e insomnio con un mayor r iesgo de diabetes
gestacional (Bourjeily et al., 2017; Innes et al., 2015; Kidron et al.,
2019; Palagini et al., 2014; Qiu et al., 2017).
Respecto al riesgo d e p arto prematur o, los r esultados no son claros.
Se ha encontrado asociación con el insomnio (Palagini et al., 2014) y
con la apnea (Bourjeily et al., 2017). Algunos trabajos han relac ionado
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
52
el síndrome d e piernas i nquietas con mayor riesgo (Oyieng’O et al.,
2016; Panvatvanich & Lolekha, 2019e t al., 2016 ).
1.3.2 Hábito tabáquico du ra nte la gestación
Los grandes esfuerzos en educación sanitaria han contribuido a la
disminución general de las tasas de t abaquismo, aunque las
embarazada s continúan fumando. La verdad era prevalencia de
tabaquismo durante l a gestación es difí cil de discernir, ya que la
mayoría de los trabajos se basan en el comportamiento informado. Los
estudios que utilizan marcadores bioquímicos, como el monóxido de
carbono exhalado y la cot inina uri naria, han demos trado que las mujeres
embarazada s no informan adecuadamente ni el estado ni el grado de
tabaquismo; y las tasas d e no divulgación se encuentran entre el 24% y
el 50 %.
Un trabajo publi cado en “ The L ancet Global Health ”, que estimó
la prevalencia de tabaqui smo durante el embarazo a nivel global y por
región y país anunció que e n el mundo fuma n alrededor del 1,7% de las
embarazada s, con variaciones importantes entre países: en Europa la
prevalencia alcanzó el 8,1% y en Áfr ica el 0,8 %. Cabe señalar que
España se situó entre los cinco países con la estimación más alta de
tabaquismo dura nte la g estación; exa ctamente e n cua rto lugar (26%),
después de I rlanda, Uruguay y Bulgaria. Los cinco países con la
prevalencia más baja d e t abaquismo durante el embarazo fueron
Tanzania, Burundi, Sa nta Lucia, Sri Lanka y Mala wi, con preva l encias
que no alca n zan el 0,5% (Lange et al., 2018).
Hasta la fecha, dos tra bajos publicados en España ha n utilizado los
datos de l “Estudio Colaborativo Español de Malformaciones
Congénitas” para informar de las prevalencias de tabaquismo durante
la gestación. Este se realiza desde 1976 y e s un programa de
investigación sobre las ca usas por las que se producen los defectos y
malformaciones congénitas; y está estructurado como un estudio de
cas os y controles: por cada niño que nace con un defecto congénito se
le asigna un control. Estos trabajos han informado una prevalencia del
30,31% de consumo de taba co durante la ge stación en e l período 1995-
2002 (Martínez-Frías et al., 2005); y una prevalencia del 20,4% en el
1. Introducc ión
53
año 2016; donde se ident ificaron cuatro períodos de tendencias clar os:
un fue rt e aum ento dura nte los años 80, un estancamiento dura nte los
años 90, una disminución a partir de 2000 y una desaceleración de dicha
disminución a partir del año 2009 (Salinas-Vilca et al., 2021).
En Galicia también se ha publicado literatura que informa sobre el
hábito tabáquico de las gestantes g allegas. Un estudio transversal
realiza do en el año 2016 y que agrupó a 6436 gallega s que habían da do
a luz, describió una prevalenc i a de consumo de tabaco durante la
gestación del 11,9% (Santiago Pérez ., et al, 2019) , no muy dispar a los
datos de ot ro trabajo reali zado en 760 embarazadas de tod a G alicia; con
un 15,7% (Míguez & P ereira, 18). Otro trabajo prospectivo r ealiza do
en 137 gestantes valencianas, infor mó que el 35% de ellas eran
fumadoras e n el p eríodo pre gestacional, un 27% en el primer trimestre,
un 21,9% en el segundo trimestre y un 21,2% en el tercer trimestr e
(Vila-Cande l et al., 2015).
En cuanto al nú mero de cigarrillos consumidos a diario, Martínez
Frías et al. (2005) indicaron que el 40,46% de su muestra refirió fumar
entre 1 y 4 cigarrillos por día, el 30,7% entre 5 y 9 cigarrillos diarios, el
20,3% entre 10 y 19 ciga rrillos diarios y el 8,6% más de 19 cigar rillos
por día. En c ambio, Sa ntiago P érez et al. (20 19) informó que el
consumo medio entre las f umadoras diarias pasó de 10 a 4,4 c igarrillos
por día durante el embarazo.
Hasta el momento fuma r durante la g estación se ha asociado d e
forma significativa c on t ener me nos d e 20 años y ser joven, sedentaria,
nacida en España, con b aja escolaridad y multípara (Amezcua-Prieto et
al., 2008; Santiago-Pérez et al., 2019; Martínez -Frías et al., 2005;
Salinas-Vilca et al., 2021).
Por otro lado, si se exa mina la tasa de abandono del hábito
tabáquico entre pobla ciones de embarazadas se han descrito porcentajes
de abandono del 57,3%, 43,6%, 50,56% y 68,1%; siendo menor en
mujeres que fuma b an m ás de un paqu ete d e tab aco al dí a y entre las
mujeres con uno o más hijos vivos (Amezcua-Prieto et al., 2008).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
54
Efectos del tabaco a nivel perinatal
Es bien conocido que fumar durante el embarazo conlleva
numerosas consecuencias adversas tanto para la salud del f eto como
para la de la madre. Hasta la fecha se ha n observado y propuesto va rios
mecanismos para explicarlos. Por un lado, se puede alterar la
oxigenación fetal a c ausa del vasoespasmo que induce la nicotina y
producir un intercambio anormal de gases en la pl acenta; además de la
producción d e óxido nít ri co (Lehtovirta & Forss, 1978; S tone et al.,
2014). El desa rrollo fet al se altera a causa de l a reduc ción del flujo
sanguíneo y consecue nte aumento de resistencia vascular (Xiao et al.,
2007) y se expone al feto a más de 2500 sust ancias tóxicas que se
encuentran en los cigarrillos, como amoníaco, hidrocarburos
aromáticos policíclicos, cianuro de hidróg eno, clor uro de vinilo y óxido
de nitrógeno; además de otras 4.000 a 100.000 sust ancias que pueden
llegar a e st ar presentes en el humo del taba co ( Tuthill et al., 1999).
Cuando una mujer embarazada fuma aumentan el riesgo de
numerosos r esultados adversos. En una revisión sistemática y
metaanálisis de 50 tr abajos, cualquier tab aquismo activo se aso ció con
mayor riesgo de aborto espontáneo, y se observó un efecto dosis-
respuesta d e un 1% más por cigarrillo fumado por día (Winter e t al.,
2002). La exposición pasiva al humo por el hábito de fumar en pareja
también se ha asociado con un mayor riesgo de a borto espontáneo (L.
Wang et al., 2018). En un metaanálisis de 142 estud ios, cualquier
tabaquismo materno aumentó el riesgo de muerte fetal en casi un 50%
y el ri esgo de muerte neonatal en más d el 20% (P ineles et al., 2016) .
Además, fumar pued e aumentar el riesgo de anomalías espec íficas :
muchos han encontrado relaciones entr e el tabaquism o materno y el
desarrollo de d efectos del tubo neural (Meng et al., 2018) ,
gastrosquisis, reducción de las extremidades (Perry e t a l., 2019; Werler
et al., 1992), defe ctos cardíacos (L.J Lee & Lupo, 2013; Sullivan et al.,
2015; L.Zhao et al., 2020) y anomalías digitales (Man&Chang, 2006) ,
entre otros.
El bajo peso a l nacer (BPN) es la c omplicación mejor e studiada de
fumar y/o estar expue st a al humo pasivo dura n te la gestac ión. Las
mujeres que fuman tienen entre 1 ,5 y 3,5 ve ces más probabilidades de
1. Introducc ión
61
menos 2 meses antes de la conc epción y las primeras 12 semanas
(Xunta de Galicia, 2019). La OMS, en el año 2016, no recomendaba la
suplementación multivitamínica durante el embarazo , pero a partir d e
la publicación de varios metaanálisis (Haid er & Bhutt a, 2017; Keats et
al., 2019). En uno de ellos, que incluyó da tos de 17 ensayos clínicos, se
informó que los multivitamínicos proporcionan reducciones
significativamente mayores en la mortalidad neonat al . Los suplementos
también redujeron el BPN, fetos PEG y mortalid ad a los 6 mes es en
embarazada s anémica s en com parac ión con las no anémica s. Además,
se redujo la tasa de parto prematuro en las mujeres con índi ce de masa
corpora l (IMC) meno r a 18; y el inicio de la suplementación antes de
las 20 semanas de gestac ión redujo el parto prematuro (E. R. Smith et
al., 2017). A pa rtir de esos r esultados, la OMS actualizó sus
recomendaciones de 2016 y publicó su documento “WHO antenatal
care recommendations for a positive pregnancy experience, Nutri tional
interventions update: Multiple micronutrient supplements during
pregnancy” , donde afirmó que los suplementos prena tales de
micronutrientes que incluyen hierro y ácido fólico se recomiendan
durante la ge st ación (OMS, 2020d).
En cuanto al efecto de l a suplementación de algunas vitaminas y
nutrientes a nivel individual sí que existe mayor investigación al
respec to. Los más estudiados son: la vitam ina D, el calcio, los ácidos
grasos poliinsaturados, el ácido fólico, el zinc, el hierro y el yodo.
Seguidamente se de s criben cada uno de ellos por separa do.
Vitamina D
A día d e hoy se desconoce el nivel óp timo de 1,25
dihidroxicolecalciferol en suero durante el embarazo, pero debe ser de
al menos 20 ng/m l. El Institut e of Medicine ( IOM) sugiere una cantidad
diaria re comendada de 60 0 unidades internacionales de vitamina D para
todas las mujeres en edad reproductiva (Calcium et al., 2011). En un
comité de opinión del ACOG se recomendó la suplementación d e rutina
con la dosis de 400 unidades internacionales (ACOG, 2011). Así y todo,
un número creciente d e ensayos clínicos ex aminan la e ficac i a y
seguridad d e la suple mentación con vit amina D en muj eres
embarazada s (Dawodu et al., 2013; Grant et al., 2014; Roth et al., 2013) .
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
62
En una revisión sistemática de 15 ensayos clínicos cuyo objetivo fue
valorar el efecto de la suplementación con diferentes dosis de vitamina
D sobre el cambio en el nivel de 1,25 -dihidroxicolecalciferol en suero
en distintas poblaciones, la revisión de 4 ensayos clínicos que incluían
embarazada s demostró q ue la proporc ión de mujeres que alcanzaron un
nivel superior a 20 ng fue de 80% -90%, 73% y 2 7-43% en los grupos
de dosis a lta (>2000 UI), intermedia (800-2000 U I) y baja (> 800 U I)
respec tivam ente (Chakhtoura et al., 2017) .
Si se examinan los efectos perina tales d escritos sobre la toma de
vitamina D durante la gestación, los estudios se han centrado en la
investigación de los suplementos en dosis altas. Algunos metaanálisis
han encontrado reducció n en el riesgo de n acimiento de fetos PEG (Bi
et al., 2018), sibi lancias y asma en la descendenc i a (Venter et al., 2020) .
Del mismo modo, un metaanálisis c oncluyó que la suplementa ción con
vitamina D puede reducir el riesgo de preeclampsia (De-Regil et al.,
2016). No obstante, los trabajos difirieron en va rios aspectos: por
ejemplo, el meta análisis De -Regil et a l. (2016) incluyó dos ensayos
clínicos donde los resultados principales fueron dis tintos, además del
entorno clínico, el mome nto de la intervención y la dosis de vitamina
D.
Calcio
El desarrollo esquelético fetal requiere aproximadamente unos 30
gramos de calcio durante el embarazo; sobre todo en el último trimestre.
Este porce ntaje se moviliza fácilmente de las reservas de la madre si es
necesario (Hacker et al., 2012). La OMS re comienda un suplemento
diario de 1,5-2,0 g de c alcio en poblaciones con u na dieta baja en calcio
para reducir el riesgo de pree clampsia (OMS , 2018 ).
Una revisión C ochrane del año 2018, que evaluó los efectos de la
suplementación con calcio en dosis altas (>1g/día), dosis bajas
(<1g/día) o una versus la otra encontró resultad os prometedores: los
suplementos de calcio en dosis alta; que se analizaron en un a muest ra
de 15.730 embara zada s provenientes d e 13 estudios informar on una
reducc ión en el riesgo de hipertensión gestacional, preeclampsia y p arto
prematuro; sobr etodo en mujeres con dietas bajas en calcio y con mayor
1. Introducc ión
63
riesgo de preeclampsia. En cambio, la admini strac ión de supl ementos
de calcio en dosis baja r edujo el riesgo de preeclampsia, hipertensión,
ingreso a la unidad de cuidados intensivos neona tales, pero no parto
prematuro. Los resultados de la comparación entre dosis altas y bajas
no fueron muy extrapol ables ya que tan sólo incluyeron un ens ayo
clínico con 262 embarazadas, a unqu e también pareció reducirse el
riesgo de pr eeclampsia en el grupo de dosis alta de calcio (Hofmeyr et
al., 2018). Así y todo, los autores alentaron a interpretarlos con cautel a
debido a la posibilidad de efectos de estudios pequeños o sesgo de
publicación, pero post eriormente diseña ron otro ensayo multicéntrico
para abordar las limitaciones del metaanálisis. Asignaron al azar más
de 1.300 mujeres con ant ece d entes de preeclampsi a o eclampsia y que
probablemente ingirieran una dieta d eficiente en calcio a suplementos
de 500 mg de c alcio al día o a place bo desde antes de la gestación hasta
las 20 semanas; y posteriormente 1,5 gramos diari os, y se observó que
las mujeres que tomaron más del 80% de los suplementos tuvieron una
reducc ión estadísticamente significativa de la preeclampsia (Ho fmeyr
et al., 2019)
Cuando se ha intentado analizar el efecto de la suplementac ión de
calcio sobre otros resultados perinatales c omo son el parto prematuro o
el bajo peso al nacer, no se han encontrado asociaciones significativas
(Buppasiri et al., 2015).
Ácidos grasos poliinsaturados
Actualmente no existe ninguna socieda d científica que re comiende
la suplementación de ácidos grasos durante la g estación; quizás debido
a la heter og eneidad en la evidencia publicada.
Una revisión sistemática informó que la s embarazadas a las que se
les administró á cidos g rasos poliinsaturados de cadena larga, el parto
prematuro menor a las 37 y menor a las 34 semanas se redujo; con una
evidencia de alta calidad según GRADE y con una tend encia
corre spondient e a la r educción de la muerte perinatal (Middleton et al.,
2018). En cambio, otra revisión de ensayos clínic os que utili zó ácido
docosahexaenoico (DHA); un tipo de ácido graso omega-3, para
evaluar el efecto en el f uncionamiento conductual en la infancia los
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
64
primeros 1000 días de vi da, no encontró efectos positivos (Gould et al.,
2021). Tampoco se encon tró reducción en el ri esgo de EHE o RC IU con
la suplementac ión c on ácidos grasos om ega-3 en una r evisión que
incluyó tres ensayos c líni cos (Saccone et al., 2016).
Recientemente , un ensayo clínico realizado en 72 gestantes
suplementadas con ácidos grasos omega -3, informó un mejor
crec imiento fetal y una gestación más p rolongada en aquellas mujeres
suplementadas (Monthé-Drèze e t al., 2021).
Ácido fólico
La toma de ácido fólico de forma preconce p cional y dura nte al
menos los 3 primeros meses de gestación está recomendada por
múltiples sociedade s científicas. En G alicia, se recomienda la
suplementación de 0,4 mg diarios en muj ere s de bajo rie sgo sin
antece d entes de gestación con defectos de tubo neural y la
suplementación con una dosis diaria de 5 mg para aquellas con criterios
de riesgo (Xunta de Gali cia, 2019). La SEG O recomienda del mismo
modo administrar 0,4 mg al día de ácido fólico en aquellas mujeres sin
antece d entes d e emb arazos afectados po r defectos del tubo neur al y una
dosis de 4 mg diarios en a quellas con antecedente s de defectos del t ubo
neural; en ambos casos desde al menos un mes antes de la gestación y
hasta los tres primeros m eses; además de una dieta con alimentos ricos
en ácido fólico. En gestaciones múl tiples la dosis re comendada es de 1
mg diario (SEGO, 2017).
Todas estas recomendaciones están ba sadas en la a mplia evidencia
que existe ace rca de la eficacia de la suplementa ción con ácido fólico
para disminuir la aparición y recurrencia de defectos del tubo neural
(Sarmah et al., 2016; Viswanathan et al., 2017 ). E n un metaanálisis de
ensayos clínicos, la suplementación diaria redujo los defec tos del tubo
neural en un 93% en com parac ión con ninguna intervención en la mujer
sin antecedentes de riesgo. Cuando analizaron mujere s con y sin un
embarazo previamente afectado, los defectos del tubo neural s e
re dujeron en un 70%. Cuando sólo se analizaron mujeres con
embarazos previamente afectados, los defectos del tubo ne ural también
se redujer on entorno a un 70% (De-Regil et al., 2015).
1. Introducc ión
65
Si se revisan los beneficios de la suplementación con ácido fólico
en la prevenc ión de otros defec tos congénitos, los datos son
insuficientes para respaldar un claro ben eficio, aunque va rios trabajos,
entre ellos metaanálisis, han sugerido efectos e n la reducción de
ma lformac iones coronarias (De-Regil et al., 2015; S. Liu et al., 2016;
Qu et al., 2020; A. Xu et al., 2016).
Si se estudian efectos obst étricos más dire ctos, algunos han
relacionado la suplement ación con ácido fólico c on una disminución
del riesgo de bebés PEG (Hodgetts et al., 2015; Zhang et al., 2017) y
autismo (Gao et al., 2016; I glesias V ázquez et al., 2019; M. Wang et
al., 2017) ; pero los e studios incluidos fueron de baja calidad. En
cambio, otros trabajos no han encontrado re lación con el parto
prematuro, rotura prematura de membranas (RP M) , disminución de l
riesgo de EHE o abo rto espont áneo (Balogun et al., 2016; Mantovani et
al., 2014; Shim et al., 2016) .
Zinc
E l z i nc t a mb ié n e s es e n c ia l pa ra e l c re c im ie nt o n o r ma l. Un a d e fi c i e nc ia
g ra v e se ha a s o c ia d o c on l a re s t r i c c i ó n de l cr e c i m i e n to ; y ha c e a ñ o s , e st ud i os
o b s e r v a c i o n a le s s u g i ri e r o n q u e l o s s up l e me n t o s de z in c p u e d e n a u m e n ta r e l
p es o a l n ac e r ( Ja me s o n , 1 9 9 3 ) . S in e mb a r g o, u na re v i s i ó n s i s t e má ti c a d e
2 01 5 q u e a g r up ó 21 e ns a y o s a le a to r i o s qu e a s i g n a b a n z i n c v e r su s n i n gú n
s u p l e me n t o d e z in c e n e l e mb a r az o , en c o n tr ó q u e e s t e n o m e j o r ó n i n g ú n
r e s u l ta d o de l e mb a r a z o , e x c e p to po r un a reducción del 14 % en el p arto
prematuro en ensayos q ue invol ucra ron principalm ente a mujeres de
bajos ingresos (Ota et al., 2015)
Vitamina C y vitamina E
Las vitaminas C y E son antioxidantes. Esta s mantienen la función
celular en el embarazo normal y actuan mediante la inhibición de la
peroxidación, protegiendo así a las enzimas, a las proteínas y a la
integridad de la célula. Se ha sugerido la hipótesis de que la
suplementación temprana con antioxidantes puede se r eficaz pa ra
disminuir el estrés oxidativo y mejorar l a función del endotelio
vascular, previniendo o mejorando el curso de la preeclampsia (Hung
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
66
& Burton, 2006; Robert s & Hubel, 1999) . En c ambio, las revisiones
sistemáticas más recientes, no han encontrado efectos significativos a
nivel perinatal de la sup lementación con vitamina C y/o E (Conde-
Agudelo et al., 2011; Fu et al., 2018; Rossi & Mullin, 2011; Rumbold
et al., 2015).
Hierro y anemia durante la gestación
El hierro es ne cesario tanto para el d esarrollo fetal y plac entario
como para expandir la masa de glóbulos rojos maternos. La causa más
frec u ente d e anemia durante la gestación es l a anemia por déficit. Más
de un 50% de las anemias en el embarazo son debidas a un déficit de
hierro. En el año 2020, la OMS informó una prevalencia mundial de
anemia en la embaraza da del 40 % (OMS, 2020c ).
En cuanto a la suplementación con hierro durante el embarazo, la
SEGO recomienda asegu rar el aporte de 30 mg de hierro elemental al
día en el embarazo único y 60 mg en gestaciones múlti ples en las
mujeres en las que existen unas reservas inadecuadas de hierro; a través
de una dieta equilibrada con alimentos ricos en hierro junto con el
consumo de suplementos de hierro or al a dosis b ajas a pa rtir de la
semana 20 (SEGO, 2017). Por otra parte, en Galicia se rec omienda
prescribir hie rro oral en forma de sal ferrosa y dosis equivale nte a 100-
200 mg ante el diagnóstic o de anemia fe rropénica (10,5g/l en segundo
trimestre o 11 g/l en el terc er trimestre) junt o con u na dieta rica en hierro
(Xunta de G alicia, 2019) . Algunos trabajos han des tacado la eficacia de
la suplementación intermitente de hierro (de una a tres veces por
semana) (Peña-Rosas et al., 2012). Parece qu e la absorc ión de hier r o
disminuye al aumentar la dosis, por lo que es mej or dividir cantidades
mayores en varias dosis al día. Se ha propuesto una dosis dividida 2
veces al día de 65 mg de hierro elemental o 325 mg de sulfato ferroso
cada dos días como más eficaz que la suplementación diaria (Stoffel et
al., 2017).
Si se revisa la literatura para explorar la prevalencia de ane mia, un
trabajo realizado en 76 00 embarazadas en Ca taluña informó una
prevalencia de anemia del 3,8%, 13,1% y 21,5% en el primer, segundo
y terc er trimestre respectivamente (Ribot et al., 2018) ; y otro estudio
1. Introducc ión
67
realiza do también en Cataluña informó prevalencias similares (Urquizu
i Brichs et al., 2016 ). Al analizar los fa ctores asociados a la anemia
durante l a gestación, esta se ha asociado a l a multipa ridad y a las más
jóvenes (Mei et a l., 2011; Ribot et al., 2018).
En lo que respecta a la suplementación con hierro, en Galicia, un
78% de embaraza d as r efirieron tomar hierro d urante su embarazo
(D XSP, 2018). En el trab ajo de (U rquizu i B richs et al., 2016), el 87,8%
de las embarazadas de las 1.426 estudiadas, e stuvo a tratamiento con
hierro ora l o intr avenoso.
Por otra parte, el punto de corte para el diagnóstico de anemia ha
sido un tema en discusión . En una revisión sistemát ica, tanto los v alores
por deba jo del corte de 11 g/l c omo los valores mayores de 13 g/l,
mostraron un resultado m aterno-perinatal adverso (Young et al., 2019).
En c ambio, otra revisión sistemática y metaaná lisis encontró una
relación no lineal entr e la anemia y los resultados pe rinatales;
aumentando el riesgo de BP N, parto prematuro y mortalidad perinatal
(Jung et al., 2019). En España, en la prá ctica clínica, se recomienda
considerar anemia aquella hemoglobina inferior a 11 g/dl en primer y
tercer trimestre; y aquella inferior a 10,5 g/dl en segundo trimestre
(MSSSI, 2014; SEGO, 2017; Xunta de Galicia, 2019). En algunos
trabajos observacionales se han detallado los valores de hemoglobina
medios de sus gestantes: 12,5 g/dl en primer tri mestre; 11,2 g/dl en
segundo trimestre y 11,4 g/dl en terce r trimestre (Ribot et al., 20 12) .
Otros trabajos de may or magnitud también han descrito valores
similares (Chik Jwa et al., 2015).
Si se examinan los efectos perinatale s de la suplementación con
hierro, un metaanálisis observó que el hier ro se atribuyó a t asas más
bajas de parto prematuro (Rahmati et al., 2020); y otra revisión encontró
que el hierro con o sin suplementos de ácido fólico tenía un efecto débil
en la reducción de las tasas de BPN (Haider et al., 2013) . Asimismo,
una revisión Cochrane conc luyó que la suplementación con hierro
reduce el riesgo de anemia materna próximo al término , pero el efecto
positivo en otros resultados perinatales no fue significativo (Peña-Rosas
et al., 2015); del mismo modo que ocurrió en otra revi sión sistemática
del mismo año (Cantor et al., 2015).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
68
Yodo
En la mujer embarazada la falta de yodo produce una
hipotiroxinemia materna que afecta nega tivamente al desarr ollo
cere b ral fetal y que se agrava por el propio hipot iroidismo del feto
(Sheila, 2011). El c retinism o repre sentaría la forma más gr ave d el
amplio espectro de alteraciones del desarrollo del sistema nervioso
central originado por la deficiencia d e yodo materna, con diversos
grados de afectación intelectual en función de la gr avedad. Hace un par
de décadas, algún trabajo demostró que la deficiencia de yodo grave
origina un aumento de las tasas de infertilidad y de abortos, un
incremento d e la mo rtalidad neonatal y malformaciones congénitas y
de niños con BPN, además alteraciones en el desarrollo intelectual
(Dunn & Delange ; 2011). La deficienc ia de yodo grave , especialmente
en niños , demostró reducir el coeficiente intelectual en una media de
12-13,5 puntos (Qian et al., 2002).
Estudios realizados en España entre 1995 y 2004, demostraron que
más del 50% de las embarazadas se encontraba en sit uación de
deficienc i a de yodo (Díaz-Cadórniga & Delgado- Álvarez , 2004), y a
raíz de ello el Ministerio de Sanidad autorizó la comercialización de
suplementos de yoduro potásico para la profilaxis de l a deficiencia de
yodo durante la gestación, financiables por el Sist ema Nacional d e
Salud. En el periodo 2000-2001, el Grupo para el Estudio de la Yodo-
deficienc i a de la Sociedad Gallega d e Endocrinología y Nutrición
(2001), realizó un estudi o para conocer la ingesta de yodo en gestantes
de toda la Comunidad A utónoma de Galicia y describió una tasa d el
65,9% de déficit de yod o en 101 gestantes orensanas. Recientemente,
en los re sultados del “Programa Gallego par a la De tección Prec oz de
Enfermedades Endocrinas y Metabólica s ” (Pintos et al., 2020), se
destaca el hipotiroidismo congénito como l a patolo gía objeto de cribado
más frecuente, con 1: 2.211 casos por recién nacido vivo. P or e llo , el
último Proceso Asistencial del Ser vizo Galego de Saúde , afirm a que no
se pued e descartar que Galicia llegue a se r deficiente en yodo, por lo
que se re comienda realizar cribado de función t iroidea en el prime r
trimestre de gesta ción además de una supl ementación con 200 mcg de
yoduro potásico diarios y una ing esta ad ecuada de alimentos ri cos en
yodo ( Xunta de Galicia, 2019).
1. Introducc ión
69
Sin embargo, la evidencia actual se desvía de lo publicado hace
décadas. Una reciente revisión sistemática de 5 ensayos clínicos
informó que la supleme ntación con yodo puede mejorar el estado d e
yodo en mujeres embarazadas, pero no encontraron dife rencias en p eso,
longitud, perímetro cef álico y mejores re sult ados de desarrollo
neurológico en bebé s de madres qu e recibieron s uplementos de yodo
(Nazeri et al., 2021). Otr a revisión sistemática y metaanálisis en la que
se incluyeron 10 ensayos clínicos, 4 intervenc iones no aleatoriz adas y
23 estudios observacionales afirmó que no hay sufi ciente evidencia para
respaldar las recomendaciones de suplementos de yodo: no se m ostró
ningún efecto sobre la hormona estim ulante de la tiroides materna o
infantil y la tiroxina libre; ade m ás de que los metaanálisis de dos
ensayos clínicos no mostraron ningún efecto sobre la cognición inf antil,
lenguaje o puntuaciones motoras (Dineva et al., 2 020). Asimismo, una
revisión Cochrane de 11 ensayos clínicos concluyó que no existen datos
suficientes sobre los ben eficios y daños de los suplementos de yodo
antes, durante o despu és del embarazo. L a evi dencia que se r evisó
sugiere que disminuye la probabilidad de hiperti roidismo posparto y
aumenta la intoleranc ia digestiva en el embaraz o , pero los resultados
fueron de baja o muy baja calidad por las limitaciones de los diseños de
los trabajos y los amplios int erva los de confianza (Harding et al., 2017).
1.3.6 Asistencia a preparación al parto
La experiencia del parto de una mujer es de vital importancia, ya
que los recuerdos perduran durante toda su vida. Actualmente, el
objetivo principal de los programas de preparación al parto es
proporcionar a las muje res confianza en su propi a cap acidad d e dar a
luz. Una buena preparación puede optimizar la experie ncia del parto,
incluso si se desarrollan complicaciones y se necesitan intervenciones
médicas (Artieta-Pinedo et al., 2010; Bailey et al., 2008; Citak Bil gin et
al., 2020; Mueller et al., 2020). Ade más, la pre p aración prenatal brinda
la oportunidad a las mujere s de reunirse con otras embaraza das,
compartir historias, obtener conocimiento, dedicar tiempo a
concentrarse en su prep ara ción y abordar temor es y preocupa ciones.
Numerosas so ciedades ha n defendido el valor de la preparación al pa rto
tanto para r educir la tas a de cesárea como para li mitar las intervenciones
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
70
durante el p arto (ACOG, 2014; ACOG, 2019; WHO, 2018; Xunta de
Galicia, 2019). El estudio de base poblacional realizado en Galicia entre
los años 2015 y 2016 e n 18.822 mujeres que tuvier on un hijo vivo ,
informó que el 59,6 % de l as embarazadas asistió a clases de preparación
al parto (D XSP, 2018 ). Un estudio multicéntrico observacional
realiza do en cuatro hospitales andaluces en el que un 68,6% de ellas
acudió a las clases preparto, concluyó que tene r un mayor nivel de
estudios y de ingresos , nac er en España y cree r que tiene utilidad
favorece la participación en e l programa (Martínez Galiano & Delgado
Rodríguez, 2013).
Por otro lado, analizar y determina r el impacto d e la preparación
prenatal en los resultado s perinatales se vuelve l aborioso debido a la
falta de investigac ión. Una de las últimas revisiones de Cochrane sobre
los efectos de la educación maternal concluyó que puede r educir la
cesárea y aument ar el pa rto vaginal espontáneo (I. Chen et al., 2018) ;
así y todo concluyen que sigue habiendo incertidumbres a causa de la
baja evidencia en la aplicabilidad de esta interv ención y la falta de
estudios, como en revisiones sistem áticas previas (Gagnon & Sandall,
2007). Asimismo, l os pocos ensayos clínicos publicados también
muestran resultados desiguales: unos han des crito tasas reducidas de
cesárea en las mujer es qu e acuden a clases preparto (Rouhe et al., 2013)
y otros más re cientes no han encontrado dife rencias en la frecuencia de
cesáreas entre grupo s (Citak Bilgin et a l., 2020; Ricc hi et a l., 2020). En
lo que respec ta a trabajos observacionales, los resultados son similares
y se inclinan hacia una mayor probabilidad d e parto eutócico con la
asistencia a la preparación prenatal. Un estudio de casos y controles que
incluyó 14 630 partos, indicó que las mujeres que habían participado en
una clase d e edu cac ión s obre el pa rto, que tenían plan de parto o qu e
tenían ambos presentaron mayor probabilidad de parto vaginal en
comparación con los controles (Afshar et al., 2017), y otro trabajo
similar que incluyó 159 gestantes en cada uno de los grupos encontró
que la participación en las clases de parto s e asoció de f orm a
independiente con un p arto eutócico (Gluck et al., 2020). En cuanto a
diseños de cohorte, también se han descrito mayores probabilidades de
parto vaginal (Cantone et al., 2017; Pertile et al., 2015).
1. Introducc ión
77
pruebas de inteligencia de los niños amamantados en
comparación con los que nunca fueron amamanta dos (Horta et
al., 2015a).
- Prevenc ión del trastorno por déficit d e a tención con
hiperactividad (TDAH) y el trastorno del esp ectro autista (TEA).
Un metaanálisis informó que los niños con TDAH tienen más
probabilidades de no haber sido amamantados (Tseng et al.,
2019). Otra revisión sistemática y metaa nálisis que incluyó
106.907 participantes informó que los niños amamantados
durante más de un mes, más de tr es mes es, más de seis mes es y
más de 12 meses tuvieron una menor incidencia de TDAH que
los niños amamantados durante menos de un mes (Zeng et al. ,
2020). En cuanto al TE A, la asociación entre e l mi smo y la
lactancia materna no está clara por l a posibilida d de un a
causalidad inve rsa al incluir varios estudios de casos y controles,
así y todo la LME se ha asociado con menos probabilidades de
TEA en varios metaanálisi s (Ghozy et al., 2020; Tseng et al.,
2019).
- Mayor tasa de maloclusión dental y carie s en lo s niños no
amamantados (Boronat-Catalá et al., 2017; Doğramac ı et al.,
2017; Peres et al., 2015; Tham et al., 2015).
- Prevenc ión de enfermedades alérgica s: a la leche materna ya se
le han d escrito b eneficios sobre la función inmunológica
inmediata y a largo plaz o del lac tante (N ewburg & Wa lker,
2007), pero aún no se pue den sa car conclusiones definitivas
sobre el impacto en la d ermatitis atópica (Lin et al., 2020; Y. W.
Yang et al., 2009), asma (Lodge et al., 2015), rinitis alérgica
(Bloch et al., 2002) y ale rgias alimentari as (G reer et al., 2019 ),
ya que no hay estudios suficientes.
Tasa de lactancia materna
Pese a todos sus beneficios, menos de la mitad de los recién n acidos
en el mundo son puestos al pe cho e n la primera ho ra de vida, y tan sólo
un 43% de los niños continuan recibiendo LME a los 6 meses de vida
(UNICEF , 2016 ).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
78
En España no hay un sistema oficial de monitorizac ión y
seguimiento de la lacta ncia adecuado, por lo q ue no se realiza un a
correcta valor ación nacional ni un seguimiento temporal. Los datos
existentes hasta el momento proceden de encuestas realizadas por
profesionales sanitar ios a nivel regional y de forma puntual, y no todos
diferencian entre la LME y cualquier lactancia ma terna, ni cua ntifican
las diferenc ias entre los lactantes amamantados de forma exclusiva y
los amamantados pa rcialmente. En la Tab la 1 se muestran los
resultados de los últimos trabajos descriptivos realizados en Esp aña en
relación a las tasas de L ME. Cabe destacar los resultados de Ga licia e n
el estudio multicéntrico realizado por G arc ía Vera et al . (2020) en una
muestra de 2066 niños españoles, donde los g allegos presentaron el
porcentaje más bajo de i nicio de l actanc i a exclusiva (Burguillo et al.,
2016; Cabedo Ferre iro et al., 2019; Giménez López et al., 2015; López
de Aberasturi Ibáñez de Gara yo et a l., 2020; Oribe et al., 2015; Ramiro
González et al., 2018; Rodríguez- Pérez et al., 201 7) ( Tabla 1 ).
1. Introducc ión
79
T abla 1 : T rabajos que presentan datos de LME en España
Autor, año, lugar de estudio ( n)
LME (momento evaluación)
%
descrito
Rodríguez-Pérez et al. , 2017 ,
Vigo (431)
LME (0-15 días)
50%
LME (6 meses)
50,3%
LM (1 año)
34,6%
LM (2 años)
26,7%
López de Aberasturi Ibáñez de
Garayo et al., 2021, País Vasco
( 453 )
LME (nacimiento)
51,7%
LME (alta hospitalaria)
77,1%
LME (15 días)
66,2%
LME (4 meses)
37,1%
LME (6 meses)
21,6%
Oribe et al., 201 5, Guipúz coa
(638)
LME (alta hospitalaria)
84,8%
LME (1 mes)
76,2%
LME (2 mes es )
68,9%
LME (3 meses)
62,5%
LME (4 meses)
53,7%
LME (5 meses)
37,4%
LME (6 meses)
15,4%
García Vera et al., 2020,
multicéntrico España
( 2066 )
LME (nacimiento)
67,23%
LME (1 mes)
64,08%
LME (4 meses)
54,11%
LME (6 meses)
39,24%
LME (12 meses)
20,75%
Cabedo et al. , 2019 , Barcelona
(541)
LME (alta hospitalaria)
75,3%
LME (puerperio tardío – 6 semanas)
64,6%
LME (3 meses)
63,8%
LME (6 meses)
16,8%
Burguillo et al. , 2016 , Huelva
(268)
LME (nacimiento)
52,9%
LME (6 meses)
19,7%
Giménez López et al. , 2018 ,
Zaragoza
( 570 )
LME (alta hospitalaria)
66,5%
LME (15 días)
53,3%
LME (1 mes)
47,5%
LME (2 meses)
42,6%
LME (4 meses)
30%
LME (6 meses)
15,8%
Ramiro González et al., 2018,
Madrid
( 2627 )
LME (nacimiento)
88%
LME (1 mes)
82,8%
LME (2 meses)
77,6%
LME (3 meses)
73,4%
LME (4 meses)
65,5%
LME (5 meses)
57,3%
LME (6 meses)
49,4%
- n: tama ño muestral válido ; LME: l actancia mat erna exclusiva; L M: lactancia mixta
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
80
Si se investigan datos ofi ciales de lactancia mate rna a n ivel estatal,
se tienen en cu enta los de la En cuesta Nacional d e Salud (ENS), que
desde el a ño 1995 incluyen cuestiones sobre l actancia, pero no se
utilizan los indicadores ni la metodología re comendada por la OMS, lo
que dificulta la comparación con otros países. Según la ENS del año
2017 la lactancia natural es la alimentación más utilizada en los bebés
durante las primeras 6 semanas (73,9% ), representando la LA el 18,9%
de la forma de alimentación y la mixta el 7,2%. A los 6 meses, un 41,6%
de los bebés son aliment ados mediante LA , dejando en segundo plano
a la lactanc ia natural (39,0%) y a continuación la mixta (19,4 %). Por lo
que r especta al porcentaje de niños menor es d e 5 años alimentados total
o parcialmente con leche materna, ha aumentado de 79,5% e n 2011 a
81,2% en 2017. Galicia tiene uno de los porcentaje s más bajos: un 68%.
Del mismo modo han aumenta do el númer o medio de meses de
lactancia: de 7 meses en 2011 s e ha pasado a 8, 8 meses en 2017, y
Galicia sigue estando a la cola, con 6,1 meses de lac tancia materna de
media (Ministerio de Sanidad, 2018). Además, se dispone d e datos de
lactancia en Galic i a gracias al estudio poblacional del SI CRI: a los 2
meses de vida el 63,5% de los recién nacidos estaba alimentado con
leche mat erna (inc luyendo mixta); y a los 6 meses tan sólo el 40,9%
(D XSP, 2018).
Datos sociodemográficos asociados a la lactancia materna
S i se in v e s ti g an lo s fa c t or es ma te r n o s as oc ia do s a l a la c t an ci a ma t er na ,
s e h a e nco nt r ad o a so c ia c ió n e n tr e e l am a ma nt a m ie nt o y : la c la se so ci a l , la
f or ma c ió n a ca dé mi ca , la e d a d s u pe ri or a 3 5 a ñ os , l a pa ri da d, la a s i s te nc ia
a pr e par ac ió n al pa rt o , te n er u n pa r to va gi na l , se r pr imí pa r a y c o n ge s ta c ió n
ú n ic a y te ner un ma y or pe s o a l na c i m ie nt o y u na may or e da d ge st ac io n al
a l par to (B ur gu il l o e t a l. , 2 0 1 6 ; Gi mén ez Ló pez e t a l ., 20 1 5 ; Or ib e e t a l .,
2 0 1 5 ; Ra mi r o Go nzá le z et a l. , 20 18 ; Ur ta s u n Er b u ru e t a l ., 20 20 ) C ab e
m e nc io n ar e l p ap el de l ta ba qu i s m o c o mo f a c to r d e ri e s go p a r a la d ur ac ió n
d e la lac ta n c i a m at e r na ( Co he n e t al ., 20 1 8 ; Or te ga - Ga rc ía et a l. , 2 01 5 ) .
A s i m is m o , se h a en c o n tr a d o a so ci ac ió n e n tr e el ce se de la l a c ta n c ia
m a te rn a c on l a e da d t e mp r a n a de la m ad re , un a ba ja f or ma ci ó n , la vu e l ta
a l tr a ba jo de n tr o de la s 12 se ma na s po ste ri or es a l pa r t o y e l par to po r
c e s ár e a (M an gr io e t al . , 20 1 8 ).
1. Introducc ión
81
Intención de amamantar durante el embarazo
Actualmente se puede afirmar que existe un dese o gene ral de
amamantar entre las mujeres embarazadas. Do s trabajos españoles
informaron inten ción de amama ntar e n el 95% y el 92,3% de su s
mujeres (Cabedo Ferreiro et al., 2019; R everte Simó et al., 2015) . A
nivel mundial, un estudio realizado en Brasil en 1118 embarazadas d e
alto riesgo anunció que el 93,8% de ellas tenían intención de LME, de
las cuales el 69,86% pret endía am amantar hasta los 6 meses (Moimaz
et al., 2020). Un análisis derivado de una cohorte prospectiva
estadounidense que incl uyó 6443 muj ere s concluyó un porcentaje de
intención de amamantar en el 75,9% de ellas (Baumgartner et al., 2020).
Variables obstétricas y su relación con la lactancia materna
Existe una falta general de investi gación sobre la relación entre la
lactancia mat erna y las variables pe rinatales, limitado principalmente
por la escasez d e estudios y métodos heter ogéneos (Erickson & Emeis,
2017). Así y todo, algunos tra bajos han estudiado la asoc iación entre la
lactancia y el tipo d e parto y el efecto de las intervenciones obstétricas
en la lactanc ia. Por un lado, se ha encontrado asoc iación entre el
amamantamiento y tener un parto vaginal (Giménez Lópe z e t a l., 2015;
Urtasun Erburu et al., 2020), y por otro se ha mostra do re l ación entre el
cese de la lactancia con tener un parto por cesárea (M angrio et al.,
2018). Trabajos realizados en nuestro medio (Iglesias-Casás et al.,
2019), han informado tiempos más prolongados de lactancia cuanto
menos intervenciones se rea licen durante el p arto. C uando se comparan
partos inducidos frente a partos espontáneos, se ha demostrado que el
uso de oxitocina es predictor de lactancia materna deteriorada en la
primera hora posparto, con un riesgo 2, 5 veces mayor, sin embar go no
se han encontraron dife rencias en las tasas de abandono de lactancia
entre las mujeres expuestas a oxitocina y las no expue stas (Gom es et
al., 2018). Otra cohorte española realizada en 529 embaraza d as que
quiso analiz ar el efecto del tipo de p arto y la administraci ón o no de
oxitocina en la tasa de abandono de lactancia mo stró mayor riesgo de
interrupción de lactancia en e l grupo de p arto por cesárea sin oxitocina,
pero tampoco encontró asociación entre la dosis de oxitocina
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
82
administrada y la lac tancia materna (Fernández-Cañadas Morillo et al.,
2019).
En cuanto al uso de la ana lgesia epidural y el efe cto sobre la
lactancia materna o curre algo similar: su impacto e n la la ctancia no está
claro. V arias revisiones han concluido resultados dispares y no
concluyentes ( French et al., 2016; Heesen et al., 2021). Entre estudios
observac ion ales, tampoco se han extraído conclusiones: algunos han
demostrado menor probabilidad de amamantar a las 6 semana s en
aquellas mujeres con admi nistración de analgesia epidural intraparto
(Orbach-Zinger et al., 2019), y otros no han encontrado asociación entre
su administración y la inter rupción de la lactancia en los 6 meses
posteriores al parto (Xu et al., 2020).
1.3.9 Acontecimientos vitales estresantes
El embarazo es una adaptación psicológica a una situación nueva ,
un proceso lleno de incertidumbre ante el conti nuo intercambio de
resultados de pru ebas, ecografías, analíticas, etc; y más aún si tenemos
en cuenta el inmenso a vance de la medicina materno-fetal, que provoca
que la embarazada se sienta inmersa en una sensación de f alta de control
sobre su propia salud.
La investi gación en l os problemas psicológi cos durante la
maternidad está aumenta ndo, pero ca be ten er en cuenta la amplitud de
aspectos a estudiar y las diversas d efiniciones y t érminos asoci ados a
los mismos: ansiedad, estrés, miedo, depresión, factores estresantes,
etc. Además, su evaluación se complica por la dificultad de definirlo y
medirlo: no se suele diferenciar entre factores estre santes más agudos y
más crónicos, ad emás de realizar ev aluaciones d el estrés en dife rentes
momentos del embaraz o y debiendo tener en cuenta las características
de la población a estudio.
En nue stro medio, un estudio longitudinal realiz ado en Asturia s e n
385 gestantes describió prevalencias de ansieda d del 19,5%, 16,8% y
17,2% e n el primer, segundo y te rcer trim estre de embarazo
respec tivam ente (Soto -Balbuena et al., 2018) . A nivel mundial, una
revisión sistemática que incluyó 221 974 gestantes de 34 países
1. Introducc ión
83
distintos, informó preva l encias d e ansieda d del 18,2% en el p rimer
trimestre, del 19,1% e n el segundo trimestre y del 24,6% en el tercer
trimestre (Dennis et al., 2017). Por otra parte, una revisión de 66
trabajos que inco rporó 1 62.120 mujeres de 3 0 p aíses distintos informó
una prevalencia de ansiedad prenatal y sínt omas depresivos leves a
graves e n el 9,5% de ellas (Falah-Hassani et al., 2017).
Recientemente , algunos trabajos han incorporado la medición de
cortisol capilar como método biológico no invasivo de la evaluación de
la ansiedad prenatal; pero su relación con el estrés psicológi co real es
inconsistente ya que t ambién está influenciada p or otras condiciones
como son el medio nutricional, ac tividad física, infecc ión, infla m ación,
hipoxia, sueño, estado cronobiológico , etc. (Evans et al., 2008;
Mustonen et al., 2018; Voegtline et al., 2013)
Efectos perinatales del estrés materno
La creencia de que el estado emocional y psicológico de la
embarazada puede influir en el desarrollo del bebé y en los resultados
de pa rto ha e xistido desde la a ntigüedad en m uchas cultura s. Los
estudios empíricos que e xaminan los efec tos d el estrés psicosocial
prenatal apar ecier on p or primera ve z a mediados de la déc ada d e 1950
(López-Fernández & M arín Acosta, 1956) . Sin embargo, tuvieron
limitaciones importantes en cuanto a problemas conceptuales y
metodológicos. Por otra parte, la realización de ensayos clínicos está
limitada, ya que no es ético asignar a los humanos al aza r a una alta
exposición al estrés, y aunque los estudios experimentales confieren
muchos beneficios, s e debe considerar la variación entre especies en los
procesos fisiológicos subyacentes al parto y en la lí nea del tiempo del
desarrollo de la g estación.
Se conoce que en el ser humano los procesos neuroe ndocrinos
materno-placentar io- fetales, los procesos inflama torios, los procesos
inmunológicos y los proc esos vascul are s respond en al estrés, p articipan
en la fisiología del p art o y pueden ocasionar vías biológicas que
influyen en el resultado del mi smo, y además existe evidencia in vitro
e in vivo que indica que la placenta responde a múltiples señales de
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
84
estrés fisiológico y psi cológico materno (Wadhwa et al., 2001 ).
Seguidamente se detallan cada uno d e los proce sos .
A nivel endocrino materno-placentario-fetal, la hormona
liberadora d e corticotropina placentaria (CRH) se considera la
mediadora clave (Gu endelman et al., 2008; Kivlighan et al., 2008;
Latendre ss e & Ruiz, 2010) . Esta se ha aso ciado co n el estrés psicosocial
y c on el cortisol (Sandman et al., 2006; Wadhwa e t a l., 1997). Estudios
in vit ro han demostrado que la CRH se libera de l as células placentarias
en forma dosis-respuesta e n respuesta a todos los efectos biológicos d el
estrés, como son el co rtisol, las citocinas y la hipoxia ; y se ha propuesto
como reguladora de la cascada post erior de proce sos fetales,
placentar ios y m aternos i nvolucrados en el pa rto h umano (Kalantaridou
et al., 2010; R. Smith, 2007).
A nivel inflamatorio, las citocinas y la proteína C reactiva también
se han asociado con e l estrés psicosocial (Christian et al., 2009;
Coussons-Read et al., 2007; Paul et al., 2008).
Con respecto al eje inmunológi co, durante la gest ación se produce
una reducción generalizada de la respuesta inmunit aria para mantener
el equilibrio entre tolerar el semi-aloinjerto fe tal sin suprimir la
respuesta materna hasta un grado que aumente la susceptibilidad a la
infección (Denney et al., 2011). Son la C RH plac entaria y el cortisol los
que modulan esta respuesta, influyendo tambié n en la secreción de
citocinas (Chrousos, 1998) ; por lo que se infiere así que el estrés
psicosocial también va a influir en la re spu esta infecciosa.
En relación con la funci ón vascular l os hallazgos sugieren que el
estrés psicosocial materno está asociado a la d ismin ución del flujo
sanguíneo uterino, fe t al y umbilical (Hüneke & Ude, 2002).
Si por otra parte s e exami na la influencia directa del estrés materno
sobre los resultados pe rinatales, quizás el efecto más estudiado haya
sido la influencia sobre el parto prematuro. Una asociac ión entre el
estrés y el parto prematuro parece biológicamente plausibl e. S egún lo
descrito anter io rmente, existen prueba s de que el estrés mate rno y fetal
activa las c élulas de la placenta, la d ecidua y las membranas para
producir CRH. Esta puede estimular la producción local de
1. Introducc ión
85
prostaglandinas e iniciar las contracciones uterinas. Sin embargo, los
estudios en humanos no ha n demostrado sistemáticamente una relac ión
entre el estrés materno , la concentración de corticotropina en la
embarazada y el parto p rematuro (Kramer et al., 2 009). Por otra pa rte,
trabajos de cohortes en lo s que se han us ado cuestionarios como método
de recogida de datos, el estrés psicosocial sí que se ha asociado con un
mayor riesgo de parto pr ematuro; pero el mismo ha sido modesto. En
una revisión y metaa nálisis de ocho estudios de cohortes que incluyó
datos de 8.271 gestantes no hubo diferencias entre los expuestos y no
expuestos en r elación al parto prematuro (Lima et a l., 2018). Otra
revisión sistemática que analizó 39 trabajos, informó que 26 de los 39
proporcionar o n evidencia III-2 de que la angustia prenatal aumenta la
probabilidad de parto prematuro. No se hizo metaanálisis de los datos
(Staneva et al., 2015).
Finalmente, cabe menc ionar que en los últimos años e stá
incrementando la investigación que analiza la pos ible asociac ión entre
altos niveles de estrés durante el embarazo y el TEA, l a ob esidad
infantil y los cólicos en el rec ién nacido (Cap arros-Gonzalez et al.,
2021); así y todo, el campo aún está en desarrollo y se precisan más
estudios.
1.4 T ASA DE INACTIVIDAD FÍS ICA , SOBR EPESO Y OBESIDAD DE LA
MUJER ESPAÑOLA Y GALLEGA EN EDAD FÉRTIL
La recomendación de mantener un p eso salu dable y realizar
actividad física ha toma do un pape l importante en nuestra so ciedad,
pero aún se debe luch ar en contra del aumento de l a ingesta de alimentos
de alto contenido calórico y el descenso en la actividad física de la
población.
La inactividad física es el cuarto fac tor de riesgo en lo que respecta
a la mo rtalidad mundial (Warburton & Bredin, 2016). En Esp aña se
declaró una tasa global de inactividad física en ambos sexos del 26,1%
en el año 2016, uno de los índices más altos de la Unión Europea
(Guthold et al., 2020).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
86
A su vez, la OMS informó que las mujeres superaban ocho puntos
a los hombres en tasa s d e inactividad física, siendo la preva lencia en l a
mujer española del 30,5%. Además, se señaló que el sedentarismo en
tiempo de ocio es del 40% en mujeres y del 31,94% en hombres, siendo
mucho más manifiestos los valores de inactividad entre los 15 a los 3 4
años, donde ellas son hasta 15 puntos más inactivas que los hombres.
Cuando se valora el ni vel de actividad física, los hombres siguen
refiriendo más práctica deportiva a niveles altos que las muj ere s: un
30,29% frente a un 18,41% (OMS, 2020a ).
Desde 2010, disponemos de los d atos de la “ Encuesta de Hábitos
Deportivos ” . Por lo que respecta a la v aloración de la práctica deportiva
al menos una vez a la semana, esta se cifraba en un 45,4%, 50,4% y
59,6% para los hombres y en un 28,8%, 42,1% y 50 ,2% para las mujeres
en los años 2010, 2015 y 2020 re spectivamente. Por sexo se siguen
observando diferencias que muestran que la práctica de ejercicio físico
sigue siendo superior en los hombres. Así y todo, se observa un li gero
descenso en la b recha de género que venimos ob servando desde hace
años, que continúa siend o alta (11,6 puntos porcentuales), pero menor
(Consejo Superior de Deportes; 2021).
En cuanto a la sit uación en Galicia, la información de la que se
dispone es esca sa y desactualizada. Tan sólo se cuenta con los datos de
sedentarismo en l a población gallega en los tramos 2007 -2011;
informándose una t asa d e sedentarismo en la mujer alrededor del 55%
y del 40% en el hombre (DXSP, 2013).
En la Tabla 2 se des criben los datos de la Encuesta de Salud 2017
del INE (INE, 2018), comparando el nivel de actividad física en la
mujer gallega y española. De la misma podemos concluir que la mujer
gallega ti ene menor tasa de práctica de actividad fí sica en todas las
intensidades en comparación con la mujer e spaño la.
1. Introducc ión
93
eliminando las limitaciones sobre la frecuencia cardíaca y la duración
del ejercicio. Recomendaron asimism o evitar ejercicios con pesas por
la disminución de la c apacidad aeróbica durante el embarazo. Durante
el embarazo se produce un aumento del volumen sanguíneo e ntorno a
las semanas 8 y 12 de gestación, a lcanzando su m áximo en las semanas
34-36. Este inc remento de volemia incrementa t ambién el núme ro de
hematíes hasta un 40% para soportar el increment o de la demanda de
oxígeno durante el embarazo, lo qu e se asemeja a un “dopaje” natural
y por tanto a una mayor capacidad aeróbica (Newton & May, 2017).
Del mismo modo, re afirmaron que ningún nive l de ejercicio había
demostrado ser beneficioso para mejorar los re s ultados perinatales y
demandaron la realizac ió n de trabajos experimentales (ACOG, 1994).
Finalmente, en el año 20 02, el ACOG emitió otra de claración en la
que se promovían los beneficios y la seguridad del ejercicio , pero con
la autorizac ión del médico y en ausencia de contraindica ciones .
Asimismo, se empeza ron a describir beneficios esp ecíficos del ejercicio
en mujeres con diabetes gestacional (ACOG, 200 2). La siguiente guía
no se publica hasta el año 2015, y por primera vez se a firma que el
ejercicio ben eficia a la mayoría de gestantes y se recomienda a toda
embarazada el eje rcicio a eróbico y d e fuerza previa evaluación clínica
(ACOG, 2015). Se des cribieron más beneficios c omo control de peso,
reducc ión del riesgo d e diabetes gestacional y mejoría del bi enestar
psicológico; pero reclamaron de nuevo inves tigación para poder
realizar un consejo óptimo del mejor método, intensidad y frecuencia
de ejercicio, ya que l a literatura aún era escasa en esos aspectos.
Recientemente , en abril del año 2020, se publi c a la última guía de
ejercicio físico y embarazo d el ACOG (A CO G, 2020). En ella
recomienda n realizar un a ev aluación clínica p revia y a niman a toda
mujer con embarazos sin complicaciones a realizar ejercicios aeróbicos
y de fue rza. Asimismo, se posicionan afir mando que no se debe
prescribir el reposo absoluto para r educir el riesgo de parto p rematuro
y espec ifican la prescri pción de ejercicio e n la atleta de élite y la
gestante ob esa; ad emás d e ofrecer un a tabl a r esumen con un ejemplo de
un plan de entre n amiento (Figura 2).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
94
Figur a 2 : Evolución de las recomendac iones de ejercicio físico durante la gestación
(The America n College of O bste tricians and Gynecologists, 2020)
Además de las guías d e la ACOG, existen guí as de otras sociedades
científicas a nivel mundial, y en general aportan las mismas
recomendaciones. Una publica ción conjunta de la Socieda d d e
Obstetras y Ginecólogos de Canadá y de la Soci edad Canadiense de
Fisiología del Ejercicio del año 2019, también aconseja la r ealización
de al menos 150 minutos de ejercicio físico de i ntensidad moderada
durante 3 dí as a la semana. El tipo de ejercicio i ncluye entrenamiento
aeróbico y de resistenci a, con la consideración de agregar yoga y/o
ejercicios de estir amiento. Asimi smo, consideran por primera vez el
entrenamie nto diario de los músculos de suelo pélvico (Mottola et al.,
2018). Por otra parte, el Colegio R eal de Obstetras y Ginecólogos de
Au stralia y Nueva Zelan da, también sugiere d e 1 50 a 300 minutos de
2020
• El ejercicio físico beneficia a la mayoría de mujeres. Se
recomienda realizar 150 minutos semanales de actividad
física m oderada y ejercicios de f uerza y resi stencia ( ACOG,
2020).
• Se recomiendan 30 minutos de AF moderada diariamente en
la embarazada. Falta i nfo rmación en cuanto el ejercicio
vigoroso (ACOG, 2002).
• Se puede realizar ej ercicio de intensidad leve a moderada
pero se debe evitar el ejerci cio vigoroso (ACOG,1994 ).
• No se aconsejan las activi d ades competitivas en el
embarazo, ni ejercitarse a más de 140 lpm ni el ejerc icio
vigoroso (Gauthier, 1986).
• El ejercicio físico beneficia a la ma yoría de embarazadas y
disminuye el riesgo de numerosos eventos adversos
perinatales, aunque falta información so bre el mejor
método, frecuencia e intensidad (ACOG, 2015) .
2015
2 002
1994
1985
1. Introducc ión
95
ejercicio físico r egular d e intensidad mode rada o 70-150 mi nutos de
intensidad vigorosa por semana ( Tsakiridis et al., 2020). Otro trabajo
que engloba recomendaciones de cons enso sobre el ejercicio físico
durante el embarazo r ealizadas por 18 miembros de 10 países de las
regiones de Asia y el Pac ífico, también recomienda alcanzar los 150
minutos semanales de actividad física de intensidad mod erada-vigorosa
durante la gestación (Lee et al., 2021) . Del mismo modo, cabe destacar
las últim as directrices de l a OMS en cuanto a actividad física en g eneral,
donde por p rimera vez se habla de la mis ma durante el embarazo y s e
reafir m an los beneficios atribuidos a su práctica, además de con firmar
que aquellas qu e antes del e mbarazo practicaran una actividad a eróbica
de intensidad vigoros a d e forma ha bitual o se an físicamente activas
pueden continuar dichas actividades, y recomendando con un nivel
fuerte y evidencia de certeza moderada a to das las gestantes la
realización de actividad física regular y actividades de fortalecimiento
muscular y estiramie ntos , con un mínimo de 150 minutos semanales.
Si en ca mbio se analizan las recomendaciones publicadas en
España, la literatura científica está mucho menos d esarrollada. Ninguna
sociedad científic a o inst itución relacionada co n la Obstetricia ha
publicado alguna Guía de Prác tica Clínica específica de ejercicio físico
y embara zo . La Guía d e Práctica C línica de ate nción al embar azo y
puerperio d el Ministerio de Sanidad del año 20 14 (MSSSI, 2014),
informa que se ha de ofrecer consejo individualizado sobre el inicio o
mantenimiento del mismo, así como su intensid ad, duración o
fre cuencia; sin aportar más datos. Por otra parte, la guía del S ervizo
Galego de Saúde que abarca el control del embarazo norm al,
recomienda que se deb e realizar ejercicio suave de manera regular por
la menor tolerancia que existe al esfue rzo físico durante la gestac ión;
aspecto que no es cie rto (Newton & May, 20 17), y que se debe
individualizar el ini cio, mantenimiento, inten sidad, duración y
frec u encia del mismo (Xunta de Ga licia, 2019).
Cabe mencionar qu e re cientemente, previa solicitud de la SEGO al
grupo de investi gación Actividad Físico-deportiva en Poblaciones
Específica s de la Universidad Politécnica de Madrid, se creó un equipo
de trabajo pa ra el desarrollo de las primeras guías e spañolas de práctica
c l ínica para el ej ercicio físico durante el embarazo (Barakat, Díaz -
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
96
Blanco, et al., 2019). Ellas se basaron en la última guía de la ACOG, y
se dieron unas recomendaciones básicas junto con otras más específicas
para que se pudie ran tene r en cuenta factores y sit uaciones que se deben
evitar en la práctica física durante el e mbaraz o ( Tabla 4 ).
Afortunada m ente, p arece que España se pone a la par que el r esto de
países a nivel mundial en cuanto a actualización en la práctica de
ejercicio físico durante el embarazo; aunque sea d e for ma más tardía.
T abla 4 : Rec omendacio nes d e la guía para el ejercicio físico durante el emba razo
del grupo de investigac ión AFIPE de la UP M (Barakat, Díaz-Blanco, et al., 2019)
Recomendación
Grado de
re comendación
Calidad de
la evidencia
Toda gestante sin contraindicación médica
debe mantenerse activa físicamente durante su
embarazo
Fuerte
Alta
La mejor opción es la del ejercici o físico
desarrollado dentro de un programa específi co
y supervisado por un profesional.
Débil
Moderada
Las embarazadas deben acumular al menos 150
minutos sema n ales de actividad física de
intensidad moderada
Fuerte
Alta
La práctica debe ser desarrollada al menos 3
días por sema n a, aunque es importante un
mínimo de actividad diaria.
Fuerte
Moderada
Tipo de actividad a desarrollar: aeróbica, de
fuerza, de equilibrio, de coordinació n, de
flexibilidad y de trabajo de suelo pélvico.
Fuerte
Alta
AFIPE: ac tividad físico- d eportiva para grupos específicos; UPM: Universidad Poli técn ica d e
Madrid.
Como conclusión, y con una evidencia científica clara y justificada,
se puede afirmar que actualmente se recomiendan al menos 150
minutos semanales de ejer cicio físico aeróbic o de intensidad moderada
durante la gestación. S i se revisa el tipo, la frecuencia, la int ensidad y
se espec ifi ca según grupos especiales de población, la literatura e s m ás
limitada.
1. Introducc ión
97
1.5.3 Contraindicaciones a la realización de ejercicio físico
durante el embarazo
Indicar las contraindicaciones al ejercicio durante el e m barazo aún
es má s laborioso que aclarar las recomendaciones sobre su práctica . La
ACOG, en su guía del año 2015 (ACOG, 2015) publicó unas
contraindicaciones relativas y absolutas a la r ealización de ejercicio
físico durante el embarazo , que se pueden observar en l a Tabla 5 .
Posteriormente, en la guía del año 2020, no se indic a ninguna
contraindicación; tan sólo se afir ma que la mayoría de las pacientes
embarazada s pueden hacer eje rcicio. Asimismo informan que existen
pocas condiciones médicas maternas en las que el ejercicio ae róbico
esté absolutamente contr aindicado ( en 2015 habían nombrado 10) ; y
recomienda n que cuando existan dudas con respecto a su seguridad se
consulte con los espec i alistas y subespec ialistas pertinentes .
T abla 5 : Cont raindicac iones absolutas y relativas al ejercicio físico durante la
gestación se gún la guía AC OG 2 015 ( ACOG, 2015 )
Co nt rai ndi c acio n es abs ol uta s al e jer ci ci o
fí si co du ra nte la ge s tac ión
Co nt rai ndi c acio n es rela tiv as al
ej er ci cio f ísi co du ra nte la ge s taci ón
Sa ng ra do v ag ina l pe rs is ten te d e ca us a
de sc on oc id a
Ane mi a
P lac en ta p rev ia d es pu és d e l as 2 6 sem an as
Ar ri tmi a si n eva lu ar
P ree cla mp si a o hi p ert ens ió n g esta cio na l
Br on qui ti s cr ón ic a
Inc om pe te nci a c erv ic al
Di ab et es ti po I s in c ont ro lar
Ge sta c ió n m úl ti pl e c on r ie sgo d e pa r to
pr em atu ro
Ob es id a d mór b ida e xtr ema
P ar to p rem atu ro en l a ge st ac ió n a c tua l
Ba jo p es o extr emo ( IMC < 12 )
En fer meda d p ulm on ar r est ri ct iva
Hi st or ia d e sed en tar is mo e xt re mo pr evi o
Ane mi a s ever a
Re tra so d el c rec i mie nt o int ra u ter i no en la
ges ta ci ón a ctu al
En fer meda d c ar di ov as cu la r gr av e
Hi pe rte nsi ó n si n co ntr ol ar
Ro tur a p rem at ur a d e m emb ra na s e n l a
ges ta ci ón a ctu al
Li mi tac io nes or top éd ic as
Tr as to rno s c onv uls iv os
Hi pe rti ro id i smo s in c on tro la r
Fu ma do ra c ró ni ca
ACOG: Ame rican College of Ob stetricians a nd Gynecol ogists ; IMC: índic e de masa corpora l
Ca be se ña lar una re cie nt e re v isi ón sis tem át ica (Mea h et al ., 20 20 ),
c uyo obje ti vo fu e r ev isa r y eva lua r la ev ide nc ia re lac io na da con l os
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
98
tr a stor no s mé dic os que p ue den jus tif ica r la con tra i nd ic aci ón p ar a el
e jer cic io f ís ico dur a nte e l e mb ara zo. E sta inc lu yó 44 es tu dio s y re vi só
ta mb ié n la s co ntr a ind ica cio ne s desc ri tas p or el ACO G e n e l año 20 15, e l
Sp or ts Med ic ine of Aust ral ia , la Soc ie ty of O bs te tric ia ns and
Gy ne co log is ts of Ca na da y la Ca na dian Soc iet y for Ex erci se Phy si ol ogy .
De sc ub rie ron que la may or ía de con tra in dic ac ione s s e basa n en l a
op in ió n de ex per to s e iden ti fi ca ro n 11 co mp lica ci one s cla sif ic ada s co mo
c ont ra in dic aci one s en las que la s ge sta n te s se puede n bene fi cia r de la
a ct ivi dad fí sic a regu la r con o sin mod ifi ca ci ones : hi pe rte ns ió n cr ón ica ,
hi pe rte n sió n ge sta ci ona l, mu je re s so n s obr epe so o obe s ida d, a bo rto s
re cu rr en tes , cér v ix c ort o, ge sta c ión múl ti ple , e pi le psia , ane mi a ,
li mit ac io ne s orto pé dic as , hi sto ria de sede nt ari smo pre vi o extr e mo ,
hi st or ia de par to pre ma turo y RCI U. E n ca mb io, in for ma n que la
e vid en cia sug ie re que la enfe rm eda d card io rr esp ir at ori a seve ra, el
de sp re nd imie nt o de pla cen ta , va sa pre vi a, di abe te s tip o I no c on tro la da,
RC IU , el tra baj o de par to pre ma tur o en la ge st aci ón actu a l, la
pr ee cla mp sia seve ra y la inco mpe te nc ia ce rv ica l se aso c ian co n un fue r te
po te nc ia l de dañ o ma tern o y fe ta l y j ust if ica n la c las if ica ci ón c om o
c ont ra in dic aci one s ab sol uta s.
1.5.4 Cum plimiento de las rec omend aciones de ejercicio físico
du rante el embarazo
Cuando se estudia el cumplimiento de las recomenda ciones de
ejercicio físico durante el embaraz o, se documentan tasas muy dispares
entre poblaciones de em bara zadas (Connolly et al., 2016; Evenson et
al., 2004; Hayman et al., 2016). Los po cos trab ajos que las han evaluado
emplean distint as pautas de recomendaciones en cua nto a f recuencia,
tiempo e intensidad; además de utilizar distintos mom entos de la
gestación para observar el cumplimiento o no de l as mismas.
Si se a naliza la tasa de cum plimiento de las recomendac iones de
ejercicio físico dura nt e la gestación en embarazadas españolas, pocos
las han descrito. Amezcua-Prieto et al. (2013), mediante el uso del
cuestionario de Paffenbarger, informaron un c umplimiento de las
recomendaciones del 70, 8% y del 20,3% en 1175 g estantes atendidas
en Granada según los criterios del American C ollege of Sports Medicine
1. Introducc ión
99
(ACSM) y del ACO G respectivamente. Las r ecomendaciones d el
ACSM englobaban 30 m inutos de actividad física de intensidad baja a
moderada 3 días por semana y las recomend aciones del ACOG
comprendían 30 minutos de actividad física de intensidad moderada a
vigorosa 5 días por semana . Otro trabajo publi cado en 2021 por
(Román-Gálvez et a l., 2021) y qu e evaluó el cumplimiento de las
recomendaciones en cada trimestre de gestación con el cuestiona rio
IPAQ de actividad física mostraron que un 54,5% de las mujeres
cumplió con las recomendaciones en p rimer tri mestre ; un 61,9% en
segundo trimestre y un 51 ,9% en tercer trimestre. En este caso utilizaron
las últimas recomendaciones del ACOG del añ o 2020: alcanzar al
menos 30 minutos de actividad física a eróbica de intensidad moderada
5 días por semana.
Por otra parte , existen algunas publica ciones más re cientes en
nuestro medio: Mendinueta et al., 2020 , realizaron un trabajo en el País
Vasco que evaluó y comparó los niveles de activida d física durante la
gestación recogidos de dos modos distintos: mediante acelerómetro y
mediante cuestionarios. El cumplimiento de las recomendaciones de
ejercicio físico du rante la gestación que informaron los aceler ómetros
en comparación con los cuestionarios fue muy si milar: un 77,5% en el
primer trimestre y un 84,8% en el segu ndo trimestre para los
cuestionarios; y un 77,9% en primer trimestre y un 84,9% para el
segundo con los acelerómetros. El tamaño mue stral para e l primer
trimestre fue de 441 mujeres y para el segundo d e 206 mujere s. Otro
estudio reciente, cuyo objetivo fue valorar los nivel es de actividad físic a
y sedentarismo con los m arcadores inm unometabólicos en 5 0 gestantes,
valoraron actividad física con acelerómetro y recogieron los datos de
cumplimiento de recomendaciones de ejercicio físico dur ante el
embarazo: un 12% cu mplía con las r ecomendaciones del ACOG
(Acosta-Manza no et al., 2020).
Los datos de los estudios publicados a nivel mund ial que recogen
el c umplimiento o no de r ecomendaciones de ejercicio físico durante la
gestación se pueden va l orar en la Tabla 6 . (Alaglan et al., 2020;
Broberg et a l., 2015; Mehrlic h et al., 2021; di Fabio et al., 2015;
Kesketh & Evenson, 201 6; Meander et al., 2021; Okafor & Goon, 2020;
P athirathna et al., 2019; Rand et al., 2020; Santo et al., 2017; Tinloy et
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
100
al., 2014; Todorovic et al., 2020; Ussery et al., 2020) . Como se puede
observar, la g ran mayorí a tienen en cuenta los 150 minutos semanales
recomendados, pero algunos no re cogen la intensidad del ejercicio
físico, del mismo modo que tienen en cuenta recomendaciones que no
son las del ACOG o se valora el ejercicio en distintos momento s de la
gestación. Asimi smo, el método de recogida más frec uente e s mediante
cuestionario, y los grados de cumplimiento son en genera l b ajos.
1. Introducc ión
101
T abla 6 : Cumplimiento de las recomendaciones de actividad física- ejerc i cio físico
durante la gestación en trabajos rea lizados a nivel mundial
Autor, año ,
lugar, n
Recomendació n de EF/AF
durante la g estación
Método d e
recogida
Grado de
cumplimi ento
total (%)
Grado de
cumplimi ento
trimestral (% )
Broberg et al . ,
2015, Dinamarca ,
7915
210 minutos se manales
(Autoridades S anitarias de
Dinamarca)
Informado
38%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Pathirath na et
al ., 2019, Sri
Lanka, 141
150 minutos se manales d e
actividad aeróbica de
intensidad moderada (ACOG )
Informado
No consta
1T
No consta
2T
79,1%
3T
45,2%
Santo et al. ,
2017, E.E.U.U ,
2669
150 minutos se manales
Informado
9%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Hesketh &
Evenson, 2016 ,
E.E.U.U, 247
150 minutos se manales
(consideran transporte acti vo
con bicicleta o ca minar y AFTL )
Informado
23,4%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Di Fabio et al . ,
2015, E.E.U.U , 46
150 minutos se manales d e
actividad física d e intensidad
moderada a vi gorosa
Acelerómet ro
1T
No consta
2T
46%
3T
28%
Ussery, 2020 ,
E.E.U.U, 5361
150 minutos se manales d e
actividad física a eróbica d e
intensidad moderada a vigorosa
Informado
10,2%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Todorovic et al. ,
2020, Serbia , 162
600 MET-min/s emana
Informado
No consta
1T
76,8%
2T
No consta
3T
No consta
Ehrlich et al . ,
2021, California ,
2246
150 minutos d e ejercicio físico
de intensidad moderada a la
semana
Informado
1T
25%
2T
No consta
3T
No consta
Tinloy et al. ,
2014, Pensilva nia,
3006
150 minutos se manales de
ejercicio físic o
Informado
32,5%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Meander e t al. ,
2021, Suecia
Nivel 11 de ac tividad física
según un c uestionario d el
NBHW
Informado
27,3%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Rand et al., 2020 ,
E.E.U.U, 9597
2 recomendac iones:
1) 150 minu tos de actividad
aeróbica de i ntensidad
moderada s emanal
2) Ejercicios d e fortalecimi ento
muscular 2 días a la sema na
Informado
1) 39,2%
2) 16,9%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Alaglan et al. ,
2020, Arabia
Saudí, 274
150 minutos se manales d e
ejercicio físic o de intensidad
moderada
Informado
42%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
Okafor & Goo n ,
2020, Sudáfrica ,
1082
150 minutos se manales d e
ejercicio físic o de intensidad
moderada
Informado
25,7%
1T
No consta
2T
No consta
3T
No consta
n: tamaño muestral válido; ACOG: Amer ican Co llege o f Ob stetrician s and Gynecolog ists ; A FTL:
actividad física de t i empo libre; NBHW: Swedish National Board of Health and Welfare ; 1T:
p ri mer tri mestre; 2T: se gundo tri mestre; 3T: t ercer trimestre
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
102
Por último, s i se estudian los factore s asoc i ados a una mayor
práctica de ejercicio dur ante la gestac ión o a un mayor cumplimiento
de sus recomendaciones, los más comunes entre publicacione s son: se r
más joven, tener un nivel de estudios superior , se r primípara, realizar
ejercicio de forma pr evia a la gestación y tener un I MC inicial de
normopeso (Alaglan et al ., 2020; Broberg et al., 20 15; Daly et al., 2016;
Lindqvist et al., 2016; Meander et al., 2021; Mendinueta et al., 2020;
Nascimento et al., 2015; Okafor & Goon, 2020; Ramón - Ar bués &
Martín-Gómez & Martínez-Abadía, 2017; Román-Gálvez et al., 2021;
Todorovic et al., Ussery et al., 2020)
1.5.5 Efectos perinatales de l a realización de ejercic io físico
durante la gestación
Los primeros ens ayos clínicos que analizaron los efectos de l
ejercicio durante el emba raz o su rgieron en los año s 80, con el objetivo
principal de analizar la veracidad de sus riesgos más que de demostrar
sus beneficios. Todos los trabajos ll egaron a la misma conclusión: no
se observan diferencias en la puntuación de Apgar, dura ción del
embarazo o complicaciones obstétrica s entre las mujeres a las que se
les asignó la r ealización de ejercicio y a las que no (C ollings et al., 1983;
Erkkola, 1976; Kulpa et al., 1987).
No es hasta el año 2010 que a empiezan a su rgir trabajos para
justificar los beneficios a sociados a la pr áctica de ejercicio dur ante el
embarazo, siguiendo una tendencia creciente a partir del año 2015.
Como se ha comentado anteriormente, n umerosas Guías de P ráctic a
Clínica, informes de las principales sociedades científicas obstétricas y
revisiones sistemáticas han demostra do que el ejercicio durante el
embarazo es seguro y puede mejorar los resultados perinatales.
Seguidamente se det allan por separado los principales efectos
perinatales e studiados sobre la realiza ción de ejercicio físico durante el
embarazo.
Efecto sobre el tipo de parto
Que el ejercicio podía a umentar la probabilidad de parto normal
fue una de las primera s hipótesis que surgieron a cerca de los benefic ios
1. Introducc ión
109
P o r o tr a pa rt e, u n e ns ay o c l í n i co q ue a pl ic ó u n pr og ra ma de a c t iv id a d
fí s ic a de 8 se ma n a s me di a n te e l m é to do Pi l at es en 1 0 5 e mb ar a za da s
e nc o nt r ó un a me no r ta sa de ep is i o to m í a en el gr up o in te rv en c ió n
( R o dr íg ue z- D í az e t a l ., 2 01 7) , y o tr o tr ab a jo re a li za do en 1 29 em ba r az ad a s
e n Gr a n ad a q ue u t i l iz ó u n pr o gr am a de e j er c ic io f í si c o ac uá t ic o di se ña do
e s pe c íf i ca me n te pa ra e m ba ra z a da s, in f o r mó u na ta sa 1 3 , 5 ve ce s ma yo r de
p er in é i n ta c t o en el g ru po i n t er ve nc ió n en co m pa r a c ió n c o n e l gr u p o
c o nt ro l ( Ro dr í gu ez - Bl an qu e , Sá n ch ez - Ga r c ía , Sá n ch ez - L óp e z , E xp ó s i to
R u iz , & Ag u i la r , C or der o , 20 1 9) . Do s e ns a y o s cl í n ic os no m br ad o s
p re v ia me n te ( C ar r as co sa et a l. , 20 2 1 ; Wa tk i n s et a l. , 20 21 ) , no e nc on tr ar on
d i fe re n c ia s e s ta d ís ti c a me nt e s ig n i fi ca t iv as e n tr e e l g r up o in t er ve nc ió n y
g r up o co nt r o l en la t as a de d e s ga r r os p er in e a le s y e pi s io to mí a . D e l mi s mo
m o d o , u n re c ie n te en sa yo c lí n ic o re al i za do e n 11 0 mu j er e s ir a ne sa s
a s i gn ada s a u n g r u po de ej er c ic i o qu e r ea l iz a b a un p r og ra ma de p il a te s 2
v ec es po r s e m an a du r a n te 8 se ma na s e n su ge s t a c ió n o a un g r up o c on t r ol
n o e nc on t ró di fe re nc i a s e n la ta sa d e e p i si o t o mí a e n tr e g ru po s (G h a nd a l i e t
a l ., 2 0 2 1) .
En relación a los trabajos observacionales, una cohorte prospectiva
que dividió a 304 mujeres en t res grupos según su nivel de ejercicio
físico pre vio a la ge stación: “muy de portista”; “deportista modera da” y
“mujer inactiva”, no encontró diferencias estadísticamente
significativas entre grupos para los resultados en la tasa de episiotomía
y desgarros perineales (Uccella et al., 2019).
Por consiguiente, no se pueden extraer conclusiones claras acerca
del ef ecto d el ej ercicio m aterno sobre l a tas a de episiot omía y desgarros
perineales.
Efecto sobre el riesgo de diabetes gestacional
Parece qu e la realización de ejercicio físico dur ante el embarazo
reduce el riesgo d e des arrollar una diab etes gestacional. Las prime ras
hipótesis y los primeros estudios surgieron en la é poca de los 90, donde
se integró el ejercicio físico como primera lí nea de tratamiento en la
diabetes gestacion al en un ensayo clínico. P ara ello se aleatorizó a 41
embarazada s a un grupo de ejercicio y dieta o a u n grupo de insulina y
dieta a partir de la semana 26. Los valores de glucosa en sangre fue ron
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
110
similares en ambos grupos, por lo que se p udo concluir que la
normoglucemia derivada del a umento de sensibil idad a la insulina
inducida por la actividad física pr eviene l a te rapia con insulina rápida
durante la ge st ación (Bung et al., 1993).
Hasta la fecha múltiples trabajos han corroborado esta relación. Se
analizan a continuación ( Tabla 8 ) los princip ales meta análisis y
revisiones sistemáticas que han abordado este aspecto (D avenport et al.,
2018; Ming et al., 2018; Russo et al., 2015; Sanabria-Martínez et al.,
2015; da Silva et al., 2017; Tobias et al., 2011; Yu et al., 2018). De los
mismos podemos concluir que:
- En todas las publicaciones se ha demostrado una di sminución en
el riesgo de aparición de diabetes gestacional con la práctica de
ejercicio físico durante la gestac ión.
T abla 8 : Meta análisis y revisiones sistemáticas que analizan la relació n en tre e l
ejercic i o físico-actividad física durante el embarazo y la diabetes gest acional
Autor,
año
Diseño
(n)
Objetivo
Criterios
de inclusió n
Conclusio nes
Ming et
al., 2018
Revisión
sistemática y
metaanálisis
de 8 ensayos
clínicos
(2 981) .
Investigar el efecto
del ejercicio
durante el
embarazo sob re la
aparición de DG en
mujeres
embarazad as de
peso normal .
1) Ensayos clínic os
aleatorizados .
2) Intervenci ones con al
menos un tipo de ejercicio .
3) Embarazad as con IMC
normal.
El ejercicio
durante el
embarazo
disminuye la
aparición de DG
según
diferentes
criterios de
diagnóstico.
Sanabria
et al. ,
2015
Metaanálisis
de 13
ensayos
clínicos
aleatorizados
(2 873) .
Evaluar la
efectividad de las
intervencion es de
ejercicio físic o
durante el
embarazo par a
prevenir la DG y el
aumento exc esivo
de peso mat erno.
1) Embarazad as sanas o co n
niveles bajos d e AF, sin
complicacio nes y gestacion es
únicas.
2) Ensayos clínic os en el qu e
el grupo co ntrol no recibió
ningún tipo d e ejercicio
físico.
3) Intervenci ón que incluya
programas d e ejercicio físico
de intensidad baja a
moderada.
4) No hubo r estricciones de
frecuencia, d uración o tipo d e
entrenamie nto.
Los progra mas
de ejercicio
físico dura nte el
embarazo
redujeron el
riesgo de DG,
particularm ente
cuando el
programa d e
ejercicios se
realizó dura nte
todo el
embarazo.
1. Introducc ión
111
Autor,
año
Diseño
(n)
Objetivo
Criterios
de inclusió n
Conclusio nes
Davenport
et al.,
2018
Revisión
sistemática
de 106
trabajos
(273 182) .
Evaluar las
relaciones entre el
ejercicio pr enatal y
la DG.
1) Estudios de todos los
diseños exc epto estudios d e
casos.
2) Embarazad as sin
contraindicació n para el
ejercicio.
3) Intervenci ón ejercicio co n
medidas sub jetivas u
objetivas d e frecuencia,
intensidad , duración, vol umen
o tipo de ej ercicio.
3) Ejercicio en el grupo
intervención o en
combinación co n otros co mo
dieta.
4) Sin ejercicio o con
diferente frecuencia,
intensidad , duración, vol umen
y tipo en el gr upo contro l.
5) Se usan l os términos
ejercicio y ac tividad física
indistinta mente.
Las
intervencion es
de ejercicio
sólo en
comparació n
con ningú n
ejercicio físic o
redujeron las
probabilid ades
de DG.
Da Silva ,
Ricardo
et al. ,
2017
Revisión
sistemática y
metaanálisis
de 30
ensayos
clínicos
aleatorizados
y 51 estudios
de cohort es .
Comparar la
asociación en tre la
actividad física e n
tiempo libr e en el
embarazo y los
resultados
maternos y d e salud
infantil.
- Ensayos clínic os:
1) Que sea al eatorizado.
2) Intervenci ón con al menos
un compone nte de actividad
física en un pr ograma de
ejercicio estructurado .
- Estudios de co hortes:
1) AF en tiempo lib re
referida.
2) Aceleró metro como
variable exposici ón.
3) Sólo se val ora actividad
física en e mbarazo.
El metaanálisis
mostró un pap el
protector d e las
intervencion es
de ejercicio en
el desarroll o de
DG tanto en el
análisis de los
ensayos clínic os
como en el d e
los estudios d e
cohortes.
K Tobias
et al. ,
2011
Metaanálisis
7 trabajos
previos al
embarazo
(34929) y 5
al inicio de
la gestació n
(4 401) .
Revisar y si ntetizar
sistemática mente
la evidencia ac tual
sobre la r elación
entre la AF y el
desarrollo d e DG.
1) Todos los trabajos
excepto seri es de caso s.
2) No existió lí mite en el tipo
de medición d e la AF
(frecuencia , intensidad, tipo)
o el período d e exposición .
3) No se inc luyeron
cuestionarios r etrospecti vos.
El ejercicio a l
inicio del
embarazo se
mostró co mo
protector d e
DG.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
112
Autor,
año
Diseño
(n)
Objetivo
Criterios
de inclusió n
Conclusio nes
Yu Y et
al., 2018
Me taaná lisis
de 6 ensayos
clínicos
aleatorizados
(2 164) .
Evaluar el impact o
del ejercicio
durante el
embarazo e n la DG.
1) Ensayos clínic os
aleatorizados
con ejercicio como
intervención y co ntrol co mo
cuidado es tándar.
El ejercicio s e
asoció con una
incidencia
menor d e DG.
Russo et
al., 2015
Revisión
sistemática y
metaanálisis
de 10
ensayos
clínicos
(3401).
Sintetizar los
ensayos clínic os
existentes entre la
AF y la DG.
1) Ensayos clínic os
aleatorizados .
2) Embarazad as sin diabe tes
gestacional a l inicio.
3) AF como única intervenci ón
y atenció n estándar en el
grupo con trol.
Se describió una
reducción de l
riesgo de DG d el
28% en el grupo
de interve nción
en comparació n
con el grupo
control.
-n: t ama ño muestral válido; I MC: ín dice de m asa corporal; AF: actividad f ísica; DG: diabetes
gestacional
Cabe destacar una reci ente revisión sistemática que evaluó la
eficacia de las intervenciones basadas en el ejercicio físico como terapia
para el man ejo de la diabetes gestacional; y que concluyó a través del
análisis de 9 estudios o bservac ion ales y 16 ensayos clínicos que las
intervenciones de ejercicio físico más e ficaces para prevenir la diabetes
gestacional deben realizarse un mínimo de tres veces por semana, al
menos a int ensidad moderada, y deben basarse en ejercicios aeróbicos,
de resistencia y d e fuerza (Rodríguez-Martínez & Leirós-Rodríguez,
2021).
A su vez, s i se exa minan los efe ctos de la actividad física durante
el embarazo en los resultados de los test de cribado de diabe t es
gestacional dur ante l a gestación , como son el test d e O’Sullivan y el test
de sobrecarga ora l de glucosa (TSOG), recientemente se publi có una
cohorte prospectiva realizada en 2 246 g estantes q ue estimó los efectos
del ejercicio en el primer trimestre sob re el riesg o de tener un test de
O’Sullivan alterado, además de evaluar el riesgo de diabetes
gestacional. Los resultados demostraron una dism inución en el riesgo
de detección anormal en el test de 4,8 casos meno s por cada 100 y 2,1
casos menos por cada 10 0 en el riesgo de diabetes gestacional cu ando
la embarazada alcanzó o superó el percentil 75 de nivel de actividad
física ( Ehrlich e t al., 2021). Otro trabajo muy similar realizado en 2388
1. Introducc ión
113
gestantes estadounidenses pero que valoró la actividad física moderada
en la preconcepción, pri mer trimestre y segundo trimestre, informó que
las mujeres que alcanzaron los niveles más altos de actividad físic a de
intensidad moderada a vigorosa durante el segundo trimestre, tuvieron
concentraciones d e glucosa más bajas en los test orales de glucos a en
comparación con las menos activas (McDonald et al., 2021).
Efecto sobre el riesgo de estados hipertensivos del em barazo
La evidencia sugi ere que la r ealización de ejercicio físico durante
el embarazo disminuye la tasa de estados hipertensivos gestacionales.
Un metaanálisis que incluyó 17 ensayos clínicos con una mu estra
total de 5 075 embaraza das en los que el grupo interve nción realizaba
ejercicio aeróbico planif icado y el grupo control asistencia rutinaria,
concluyó que el ejer cicio aeróbico durante aproxim adamente 30 a 60
minutos de dos a siete veces por semana s e asociaba a un riesgo 2,6
veces menor d e estados hipertensivos gestacionales, definidos como
hipertensión gestacional o preeclampsia; y a un a incidencia 2,1 veces
menor de hipertensión gestacional en comparac i ón con los controles.
La incidencia de preeclampsia se describió como similar en ambos
grupos. Se debe señalar que este m etaanálisis no tuvo el poder
estadístico sufic iente ya que se consideró como resultado primario la
incidencia de trastornos hipertensivos gestacionales, definido c omo
hipertensión gestacional y como preeclampsia y como resultado
secundario la incidencia de c ada uno de ellos po r s epara do. Ad emás, en
los grupos intervención muchas veces se asociaba consejo dietético y la
duración de los programas de ejercicio fue dif erente entre trabajos
(Magro-Malosso et al., 2017). Otro metaanálisis que incluyó 6 estudios
de casos y controles, 10 de cohortes y un ensayo clí nico tan sólo mostró
efec to protector significativo sobre e l desarrollo de preeclampsia en los
estudios de casos y contr oles, y efecto protector n o sig nificativo sobre
el desarr ollo de pre eclampsia en el ensayo clínico, donde el grupo
intervención realizaba tan sólo ejercicios de estiramiento (Kasawara et
al., 2012).
Se dispone también de los datos de una revisión sistemática de 11
estudios que encontró re sultados mixtos entre la asociación entre la
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
114
intensidad y la cantidad de AFTL y el riesgo de preec l ampsia: ningún
trabajo encontró asociación entre int ensidad leve y p reeclampsi a; tres
estudios informar on que la AFTL de intensidad vi gorosa puede reduci r
el riesgo, y un estudio informó un rie sgo reduci do entre aquellas qu e
participaron al menos 25 veces por mes más d e 4 h oras semanales ( Wolf
et al., 2014). Asimismo, Aune et al. (2014), en su revisión sistemática
y metaanálisis que englobó 11 es tudios y 4 estudios de cohortes ,
confirmó una asociación inversa entre niveles más altos d e actividad
física (p revios y durant e el embarazo temp rano) y menor riesgo de
preec l ampsia: se describió una reducción del 20-35% en el riesgo para
las mujeres con ni veles más altos de actividad fí sica y una reduc ción
del 20% para una alta a ctividad física al inicio de la gestación. Además,
observaron una asoc iación inversa más fuerte en aquellas que eran
físicamente activas tanto antes del embarazo como durante el emb arazo
temprano (reducción del riesgo en un 36%), y para la actividad física
de alta int ensidad al ini cio del embarazo (50% d e r educc ión del ri esgo);
aunque se in cluyeron poc os estudios en estos análisis. En los análisis de
dosis-respuesta, hubo ev idencia de una asociación no lineal entre la
actividad física previa al embarazo y preeclampsia ; con el mayor
beneficio observado en niveles de 5-6 horas de ejercicio por semana
(40% de re ducción en el riesgo). Por e l contrario, la asociación entre la
actividad física en el primer trimestre del embarazo y la pre eclampsia
fue line al .
Como se puede observar, los resultados mostrados hasta la fe cha
parecen d eclinarse hacia una prevención de la preeclampsia con la
práctica de ejercicio físi co durante la gestación, aunque se necesita
mayor prec isión en la metodología , ya que c omo habitualmente suce de
en el estudio del ejercicio físico , las intensidades, frecuencias y tipos de
ejercicio son distintos entre trab ajos y además en este caso los términos
preec l ampsia e hipertens ión gestacional se utilizan de forma indistinta
cuando comprenden conceptos completamente dif erentes (ver pág 207).
Efecto en la patología del líquido amniótico
Muy pocos estud ios han investigado el impacto del ejercicio
durante l a gestación sobr e el líquido amniótico. Una r eciente revisión
sistemática (Michalek et al., 2020) tan sólo encontró dos estudios que
1. Introducc ión
115
evaluaron el ILA en relación al ejercicio en la embarazada : un estudio
de antes y despué s e n 23 embarazadas que realizaban ejer cicio acuático
sin grupo comparac ión y donde las mediciones mostraron aumentos del
líquido amniótico después de la inm ersión (Dertki gil et al., 2007 ) y otro
ensayo clínico realizado en 59 muj ere s donde 26 realizaron ejercicios
de suelo pélvico y en ninguna de las evaluaciones se e ncontraron
diferencias entre grupos en los ILA (Okido et al., 2015). En cuanto al
efec to sobre el riesgo de polihidramnios u oligoamnios no se dispone
de ninguna investigación que lo haya analizado.
Efecto sobre la tensión arterial materna
Al contrario de lo que ocurre con el efecto del ejercicio físico sobre
la tensión arteria l del adulto, muy pocos estudios han investigado el
efec to del mismo en la tensión arterial de la gestan te, además de que los
resultados son aún contradictorios, y por lo tanto su impacto no es fácil
de determinar a falta de mayor investigac ión.
Por una pa rte, algunos trabajos no han e ncontra do efectos de la
realización de ejercicio físico sobre la tensión a rterial materna: un
ensayo clínico realizado en 92 mujeres donde e l grupo intervención
realiza b a ejerc i cios de r esistencia dos veces por semana durante 12
semanas no encontró diferencias ni en la T AS ni en la TAD entre g rupos
(Petrov Fieril et al., 201 6), y otro ensayo clínico también realiz ado en
una muestra de 92 gestantes españolas a las que se les asignaba un
programa de ejercicio a eróbico de la semana 1 2 -15 a la s emana 38
durante 60 mi nutos 3 veces por semana tampoco encontró diferencias
en la tensión arterial entre grupos, excepto en la semana 27-28 d e
gestación, donde curiosamente la TAS fue menor en el grupo control
que en el grupo interv ención (116,31 mmHg vs. 120,22 mmHg)
(Fernández-Buhigas et al., 2020). Sin embargo, otro ensa yo clínico
realiza do en 105 gestantes en Cádiz que utilizaba un método de pilate s
durante 8 semanas 2 veces por semana en el grupo int ervención, sí que
encontró diferencias esta dísticamente significativas en la TAS y TAD
tanto preinte rvención como postintervención (Rodríguez-Díaz et al.,
2017).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
116
Por lo que respecta a los e studios observacionales publicados sobre
el tema, una cohorte prospectiva de 1275 embarazadas chinas en las que
la actividad física recogi da mediante cuestionario se categorizó en tres
grupos según su frecuencia (insuficient e: ninguna actividad o no
alcanza recomendacione s; regular: moderada durante más de 30
minutos 5 d ías por semana y vigorosa: 20 minutos más de 3 días por
semana), informó que la actividad física en el primer trimestre tenía una
asociación negativa tanto con la TAS como con la TAD. Además, las
mujeres en el g rupo d e ac tividad regular, tenían 2 mmHg menos de TAS
y 1,02 mmHg menos de TAD en comparación con el resto (W. Yan et
al., 2020). Otro trabajo lo ngitudinal que utilizó métodos directos como
el elec trocardiograma, la fotopleti smografía y el a celerómetro en 58
embarazada s para determinar la influencia de l a actividad física de
moderada a vigorosa en la respue sta cardiovagal y en la presión arterial
media, no encontró diferencias en l a tensión arterial entre los grupos de
actividad física cr eados, que se categorizaban según si cumplían o no
cumplían las rec om endaciones de ac tividad física actuale s (Sobierajski
et al., 2018).
Efecto sobre el peso m at erno
Del mismo modo que o curre en el a dulto, la e vid encia acerca de
que la prá ctica d e ejercicio físico durante la g estación ayuda al control
del peso materno, es muy clara. Un metaanálisis de datos indi viduales
de 36 ensayos clínicos del “ International Weight Management in
Pregnancy Collaborative Groupe ” y que sintetizó la e videncia d el
efec to de las inte rvenciones basadas en dieta y actividad física en
comparación con atención estándar, informó q ue estas reducen el
aumento de peso una media de 0,70 kg menos (i -W IP , 2017). Una
revisión Cochrane que re alizó metaanálisis de 49 ensayos clínicos con
una muestra total de 11 444 mujeres y cuyo ob jetivo fue evaluar la
efec tividad de la dieta o el ejercicio o ambos para prevenir una ganancia
excesiva de peso durante la gestación, informó qu e la dieta, o el
ejercicio, o ambos, re dujeron el rie sgo de ga nanci a excesiva de peso en
un 20% de promedio en general (Muktabhant et al., 2015). Otra revisión
sistemática de menor m agnitud, que incluyó 5 ensayos clínicos que
emplearon intervenciones de ejercicio para el control del peso durante
1. Introducc ión
117
el embarazo, mostró que este reducía el peso una media de 2,2 kg
(Elliott-Sale et al., 2015).
E n cu an t o a e ns ay o s cl í n ic o s re al iza do s p os ter i o r me n te a la s
r e v is io ne s si ste má tic as y me ta aná l is is c o me nt ad o s pr ev ia me n te , lo s
r e s ul ta do s so n s im i la r e s . (B a ra ka t, Re f o y o e t a l. , 20 1 9 ) r ea li za r on e n sa y o
c l í n ic o en 45 6 em ba ra za d a s e n e l qu e la i n te r ve n c ió n c on si st ía e n l a
r e a l iz a ci ón de e je rc ic i o a e ró bi c o mo de ra d o re a l iz a do d e sd e la s se ma n as 8-
1 0 a l as se ma na s 3 8- 3 9 d e g es t a c ió n 3 ve ce s p or se ma na du ra n t e 50 - 55
m i n ut os y co nc l uy ó q ue má s m u je re s a u me n ta ro n de p es o e n e xc e s o e n e l
g r up o c o n tr ol q ue en e l gr u po in ter ve n c i ón d e f or m a s i gn if i ca ti v a . A la s
m i sm as co n c lu si o ne s ll egó el en s ay o cl ín ic o re a li za d o p or Sá n c he z - Ga rc í a
e t al . ( 2 01 9 ) en 12 9 g es ta n te s , d on de l a i n te r v en c i ón c on s i st í a e n la
r e a l iz a ci ón d e un pr o gr a ma de ej er c ic i o fí s ic o ac u á ti c o de sd e la se ma na 20
a l a 3 7 , t a mb ié n re a li z a do 3 ve ce s se ma na l me nt e , y d o n de la s m u je r e s d e l
g r up o c o nt ro l ta m b ié n ga na ro n me no s pe so e n to t a l co n d if e re nc ia s
e s ta dí s t ic a me nt e s i gn if ica ti v a s. De fo rm a co n tr a r ia, d is p o ne mo s de lo s
r e s ul ta do s de ot ro e n sa yo c lí n ic o re a l iz ad o e n 1 20 em b a ra za da s d on de la
i n t er ve nc ió n d e e je rc ic io ta mb ié n se r e a l i za b a de la se ma na 9 a l a 38 , y e n
c a m bi o no se e n c on t r ar on d if e r en c ia s e nt re g r u po s e n e l p e so m a te rn o a la
s e ma na 2 0, 2 8, 3 6 y 3 8 o e n la ga na nc ia po n de r al t ot a l ( Br i k e t a l. , 2 01 9 ).
En cuanto a diseños observac ionales y en los qu e l a medición de la
actividad física fue me diante cuestionario, una cohorte prospectiva
realiza d a en 1873 e mbarazadas vietna mitas informó que las mujeres
más sedentarias g anaron una media de 0,6 kg m ás de peso (H a et al.,
2020), y otra cohorte de 856 mujeres estadounidenses mostró que las
mujeres con un índice d e ej ercicio por encima del valor medio d e las
mujeres de la muestra ten ían menos probabilidades de aumento de peso
excesivo du rante la g estación (Harris et al., 2015), coincidiendo
también con los resultados de la cohorte de Yong et al. (2016), donde
asignan un riesgo 2 veces más probable de tener una ganancia de peso
excesiva a las mujere s qu e informar on menos acti vidad física.
Efectos a nivel musculoesquelético
Practicar ejercicio durante el embarazo disminuye el dolor lumbar,
lumbopélvico y de c intura pélvica, pero parece que practicarlo no
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
118
disminuye las probabilidades de que o curra, según concluyó una
revisión sistemática y metaanálisis r eciente (Davenport et al., 2019).
Otro metaaná lisis también informó que el ejer cicio durante la gestación
parec í a reducir el dolor lumbar en un 9% pero no el de cintura pélvica
(Shiri et al., 2018).
Efecto sobre la salud mental durante la gestación
Si se an al iza e l efe ct o de l e jer c ici o p re na tal s obr e la sa lu d m e nta l d e
la ma dr e, al gún tra ba jo e xp eri men ta l ya ha en con tra do ben ef ic io s: un
e stu di o cu yo ob je tivo f ue in ve st iga r los efe ct os de l ej erc ic io pr evi o a la
ge st ac ió n sobre lo s c amb io s ind uci do s por e l estr é s a fir mó que el
e jer cic io fís ico act úa at enua n do ma rca do res bio ló gic os de l es tré s de un a
ma ne ra de pe nd ien te al sex o. Se inf orm ó una re duc ci ón del aum ent o de
c or tic ost er ona ind uc ida por e l es tré s y au men to en la ex pre sió n de l ge n
CR HR1 de la c or tez a pre fron tal e n las cr ía s hemb ra s co n e str é s d e
re stri cci ón pre na ta l. E n va ro nes tam bi én se en c ontró un a dis mi nuc ió n en
e l ge n rec ep tor de glu coc or tic o ide s y una dis min uci ón de la ac et ila ci ón
de la h is ton a H3 (Luf t e t a l. , 20 20) . As im ism o, la sín te sis c ie n tífi ca d e lo
pu bl ica do ha sta la f ec ha de mues tra una as oc iac ión ne ga tiva entre la
re al iza c ión de eje rci cio fí sic o mode ra do dur ant e la ges tac ión y la
de pre sió n pre na ta l. A sí lo co ncl uy ó una re vis ió n si st em át ica y
me taa nál is is d e 1 5 en sa yos cl íni co s ( Sán ch ez- Po lán et a l., 2 021 ).
Po r lo que re sp ec ta a lo s res ult ado s de lo s tra ba jo s ob se rv aci ona le s,
lo s re su lta do s son sim ila r es . U n tra ba jo obs er vaci on al q ue es tu dió la
a soc ia ció n entr e la ac ti vid ad fí sic a y el co mpor ta mie n to se den tar io con
lo s sí nto ma s de dep re sió n y ans ie dad re co gi dos me dia nte cue stio na ri o y
e ntre vis ta e n 114 4 ge stan te s dura nt e la sem ana 2 6-2 8 de e mb ar azo ,
in f or mó que la s muje re s con un ni ve l su fic ie nte de act iv ida d f ís ica te nía n
1,85 y 1,4 7 vece s menos r ie sgo de de sarr o llar de pre sió n pre na tal y
a nsi eda d de ra sgo s más alto s, re sp ec tiva me n te (Pa dma pr iya et al., 201 6).
Ot ro es tu di o r eal iza d o e n 11 4 mu jer es pa ra es tu dia r la re lac ió n ent re el
e jer cic io fí si co y e l es tré s tam bi én in for mó que un a ma y or fre cue nc ia de
e jer cic io se a soc ia ba con niv el es más baj os de e st rés (G u o e t al ., 20 21) ;
y un a c oh ort e re al izad a en 70 muje re s ca nad ie nse s que eva lu ó la rel aci ón
e ntr e e l es tré s y la a ngust ia co n e l c omp ort a mien to se den tar io y la
a ct ivi dad fí sic a en e mba raz ad as med ian te cue sti on ar ios y me dia n te
1. Introducc ión
125
mujeres del grupo intervención con ejercicio de intensidad moderada
presentar on puntuaciones más altas en escalas del desarr ollo v alidadas
(McMillan et al., 2019).
1.5.6 Riesgos y falsos riesgos asociados a la práctica d e
ejercicio durante la gestación
Hipertermia
La temperatura central materna de 39 ° C en las primeras cuatro a
seis semanas de embarazo se ha asociado con un mayor riesgo de
defec tos del tubo neural, microftalmia, catarata y microc efalia; además
de defectos del desarrollo craneofacial (Edwards, 2007) . En un a
revisión sistemática (Ravanelli et al., 2019) sobre la respuesta de la
temperatura central de las mujeres embarazadas al ejerc icio o al estrés
por calor pasivo durante la gestación, los autores conc luyen que las
mujeres embarazadas pueden realizar de forma segura e jercicio hasta
35 minutos entre el 80% y el 90% de su frecuencia cardíaca máxima a
25 ° C y 45% d e hum edad relativa , ejercicio de in mersión en agua (33,4
°C) hasta 45 minutos y sentarse en ba ños c alientes (40 °C) o saunas (70
°C; 15% de humedad rel ativa) hast a 20 minutos; s in llegar a un centro
de temperatura superior al umbral teratogénico. Sin embargo, es preciso
señalar que las respue stas al ejercicio se investigaron en la mayoría de
los estudios después de las 12 semanas de gestación, cuando el riesgo
de anomalías congénitas es insignificante.
Implicación en los flujos uteroplacentarios
En los años 80-90 los episodios esporádicos de bradicardia fetal
descritos durante el ejercicio materno (Artal et al., 1984) suscitaron l a
preocupación sobre el efecto del mismo en el flujo sanguíneo uterino;
pudiendo provoc ar una lesión fetal relacionada con la hipoxia.
Posteriormente se ha demostrado que las desaceleraciones transitorias
que ocurren en la FCF y las alteraciones en los índices Doppler d espués
del ejercicio de intensidad moderada vuelv en a la normalidad y son
respuestas fisiológicas n ormales que h acen poco probable que ocurran
eventos fetales adv ersos; sobre todo si se realiza ejercicio según las
re comendaciones actual es (Skow et a l., 2019). Es probable que el
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
126
aumento de la FCF sea una respuesta fisiológica normal a una reducción
transitoria del flujo sanguíneo uterino y al paso transplacentario de las
catec ol aminas maternas, que se elevan durante el ejercicio. Estas
respuestas fe tales son mecanismos de protección que aumentan el flujo
sanguíneo y facilitan el interca mbio de g ases respiratorios a través de la
placenta. Cuando se ha analizado la incide ncia de bradicardia durante y
después del ejercicio agudo, produciéndose una reducción del flujo
sanguíneo uteroplacentario prolongada y qu e pudiera r esultar en
hipoxemia fetal, se ha evidenciado que no es elevada en compar ación
con el reposo.
Es preciso señalar qu e los resultados publicados están limitados por
la dificultad técnica de registrar externamente la FCF durante el
ejercicio materno al estar oscurecidos los tr aza dos de la frecuencia por
artefactos inducidos por el movimiento materno o fetal. Para evitar est e
problema un estudio aplicó electrodos internos en el cuero cabelludo a
los fe tos de dos atletas de élite que se ofrecieron a hacer ejercicio
durante el trabajo de parto. Las atletas realizaron una prueb a de
ergometría de biciclet a y alcanzaron el 60% de su últim a capacidad
aeróbica máxima conocida. En cada caso, la FCF se mantuvo normal
durante la p rueba (Artal et al., 1993). Por el contr ario, se ha observado
bradicardia f etal en 6 atletas olímpi cas que se eje rcitaban a más d el 90 %
de su frecuencia c ardíaca máxima entre las 23 y las 29 semanas de
gestación, y el flujo de la arteria uterina descendió a la mitad. Los
índices Doppler de la FCF y la arteria umbilical se normalizaron
rápidamente cuando se in terrumpió el ejercicio (Salvesen et al., 2012).
Aborto
El ejercicio físico de leve a moderado parece no aumentar el rie sgo
de aborto espontáneo o p arto prematuro en muj eres con embarazos sin
complicaciones. En una r evisión sistemática con metaanálisis donde se
incluyeron 46 estudios c on una muestra agrupa da total de 266778
mujeres se constató que el ejercicio es seguro con respec to al aborto y
a la mort alidad perinatal. Cabe ten er en cuenta el sesgo de recuerdo de
los estudios retrospectivos y que la mayoría de est udios examinaron el
impacto de una actividad moderada d e una du ración no superior a 60
minutos (Davenport, Kathol et al., 2019).
1. Introducc ión
127
Parto prematuro
Existe evidencia científica que afirma qu e el ejercicio físico
prenatal no aumenta el riesgo de parto prematuro. En una revisión
sistemática y metaaná lisis de 9 ensayos clínicos d onde se evaluar on los
efec tos del ejercicio durante el embar azo único sin complicaciones
sobre el riesgo de parto prematuro se demostró que el ejercicio aeróbico
de 35 a 90 mi nutos, de 3 a 4 vece s por semana y realizado antes de las
23 semanas, puede ser realizado de forma segura porque no se a socia a
un mayor riesgo de parto prematuro ni a una reducción de la edad
gestacional (di Mascio et al., 2016). Otro metaanálisis nombrado
anteriormente (D avenport, Ruchat et al., 2019), y que realiz ó
subanálisis para el rie sgo de parto prematuro, incluyó datos de 41
ensayos clínicos y tampoco encontró asociación.
Por otra parte, las publicaciones más re cientes ha n querido mostrar
el posible papel preventivo del ejercicio físico durante la gestación en
la tasa de p rematuridad. En el año 2017, un a revisi ón de 30 ensayos
clínicos y 51 estudios de cohortes indicó que la p articipación en AFTL
durante el embarazo se asociaba con un menor riesgo d e pa rto
prematuro (da Silva, Ricardo et al., 2017). Otro metaa nálisis publicado
el mismo a ño y que agrupó 20 ensayos clínico s y 21 e studios de
cohortes, encontró relac i ón entre una eleva da AFTL y una reducc ión
del 14% en el rie sgo d e parto prematuro. Además, con e l aumento de 3
horas semanales d e AFTL se describió una reducción extra del riesgo
de parto prematuro en un 10% (Aun e et al., 2 017). Beetham et al.
(2019), que valoraron la asociación entr e la actividad física vigorosa
durante la gestación y múltiples re sultados mate rnos y neonatales,
encontró una reducción p equeña p ero signi ficativa de la pr ematuridad.
Por otra parte, un meta análisis que incluyó 12 ensayos clínicos, 18
estudios de cohortes y 7 estudios de ca sos y controles obtuvo los
mismos re sultados: a menor actividad física dur ante el tiempo libre,
mayor riesgo de parto prematuro. Así y todo, al realizar el metaanálisis
de los ensayos clínicos, no se encontró esa relación (Wen et al., 2017).
En relación con los trabajos observacionales publicados, un a
cohorte prospectiva de 4163 gestantes cuyo ob jetivo principal fue
examinar las asociaciones entre la actividad física durante la gestación
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
128
y la aparición de parto prematuro, informó que la realización de esta
durante el tercer trimestre se conside ra un f actor protector de parto
prematuro. Cabe desta car que en este caso l a a ctividad física s e evaluó
mediante cuestionario en todos los trimestres y con a celeróm etro en
segundo trimestre. y que evaluó esta misma mediante cuestionario en
cada uno de los trimestres y mediante acelerómetro en e l segundo
trimestre, informó que la realización de actividad fí sica durante el tercer
trimestre se considera un factor prote ctor de parto pretérmino (d e
Andrade Müller et al., 2020).
Por último, hay que tener en cuenta qu e no existen publicaciones
que documenten un a mejora en la p reve n ción de p arto prematuro en las
gestantes que están en r iesgo y se les prescribe reposo absoluto. El
reposo presenta un ri esgo elevado de tromboembolismo venoso,
desmineralización ósea y desac on dicionamiento físico. Así lo declaró
el ACOG en su última g uía de prá ctica clínica so bre ejercicio prenatal
y e mbarazo, y recordó que no se debe prescribir de for ma preventiva el
reposo absoluto ante una amena za de parto prematuro (ACOG, 2020).
1.5.7 Ejercicio y epigenética
El efe cto del ejercicio en el genoma está generando interés en la
comunidad c ientífica. Sabemos que nuestros genes no son estáticos,
sino que son unidades dinámicas cuya expresión se adapta a las
condiciones d el entorno. Las ada ptaciones qu e hacemos al medio
am biente producen camb ios reversibles en el fenotipo celular sin altera r
la secuenc i a del ADN. E n los últimos años se ha producido una rápida
expansión de la invest igación apoyando el i mpacto del entorno
intrauterino en la epigenética del bebé. Se cree que el embarazo y la
primera infancia son períodos en los que el impacto ambie ntal puede
tener consecuenc i as durade ras sobre el epigenoma. Una mujer
embarazada es c apaz de modificar la expresión d e los genes de su hijo
a nivel int rauter ino y puede hacer que aum ente o disminuya la
probabilidad de que su hij o sea obeso, hiper tenso, diabé tico o tenga
mayor predisposición a enfe rmedades cardiovasculares en el futuro
(Menichini et al., 2019). Asimi smo, tanto la dieta de la madre como su
estrés pu eden causar ca mbios epigenéticos en el feto (Jašarević et al.,
1. Introducc ión
129
2015), y se sabe que e l ambiente emocional tem prano también puede
conducir a c ambios epigenéticos duraderos en el cere b ro (V alsamakis
et al., 2019).
Hasta la f echa se han publicado numerosos estudios experimental es
que han investi gado el efecto del ejercicio mat erno durante el embarazo
en la desc endenc ia d entro del campo de la epigenética. En la Tabla 10
se muestra n los más destacados (Akh avan et al., 2012; Beeson et al.,
2018; Carter et al., 2012 ; Eclarinal et al., 2016; Herring et al., 2012;
Klein et al., 2019; Stanford e t al., 2015) .
T abla 10 : Efect o del ejercicio materno durante la gestación en la descendencia:
estudios experimentales
Autor,
año
Objetivo
Intervención,
metodología
Conclusio nes
Akhavan et
al., 2012
Investigar si el
ejercicio materno
previene los
daños de la
hipoxia postna tal.
Las ratas
embarazad as
recibieron r uedas
para correr dura nte
su embarazo y a las
crías se les ind ujo
hipoxia 6 horas al día
del día 4 al día 8
posnatal.
El ejercicio vol untario
materno dura nte el embarazo
aumenta la d ensidad de los
vasos sanguí neos en el
hipocampo d e su
descendencia y aumenta el
número de neuronas del
hipocampo y la angiogé nesis
en la descend encia.
Herring et a l. ,
2012
Buscar ben eficios
del ejercicio d e
la embarazad a
sobre su
descendencia
sobre la funci ón
cerebral e n
relación co n la
enfermedad de
Alzheimer.
Se dividen a las ratas
en dos grupos , el
grupo interv ención
dispone d e una rueda
en la jaula y e l grupo
control no. S e
examinan los
cerebros d e la
descendencia
después de 5 meses.
El ejercicio d urante el
embarazo prop orciona u na
pr otección durad era contra la
neurodeg eneración y me jora
la plasticidad c erebral.
Carter et al. ,
2012
Evaluar si el
ejercicio
perinatal puede
mejorar la sa lud
de la
descendencia.
Se dividen a las ratas
en dos grupos , el
grupo interv ención
tuvo acceso
voluntario a ru eda
antes del
apareamien to y
durante el embarazo
y la lactancia y el
grupo con trol fue
sedentario.
El ejercicio ma terno antes,
durante y d espués del
embarazo m ejora la
homeostasis d e la glucosa .
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
130
Autor,
año
Objetivo
Intervenció n,
metodología
Conclusio nes
Stanford et
al. , 201 5
Determinar los
efectos del
ejercicio materno
en la salud
metabólica d e la
descendencia.
Se dividen a las
ratas en dos gr upos
según su in gesta de
grasas: 1) 21% de
grasas; 2 ) 60% de
grasas; y al mismo
tiempo se di viden en:
1) hacer eje rcicio
antes y dura nte el
embarazo ; 2 ) hacer
ejercicio a ntes ; 3)
hacer ejercicio
durante y 4)
sedentarias.
El ejercicio ma terno ant es y
durante la g estación me jora
el efecto p erjudicial de u na
dieta materna rica en grasas
sobre el per fil metabólico d e
la descende ncia.
Eclarinal e t
al. , 2016
Comprobar si el
ejercicio materno
durante el
embarazo ind uce
cambios en la
actividad física
voluntaria e n la
descendencia.
Se dividen a las ratas
en dos grupos : unas
disponen de jaula con
rueda de car rera
desbloqueada y el
otro grupo dispo ne de
jaula con r ueda
bloqueada.
Las ratas desc endientes d el
grupo que disp onía de r ueda
de carrera so n más activas y
logran may or pérdida de
grasa. La ac tividad física
materna pr omueve la
actividad física e n la
descendencia.
Klein et al. ,
2019
Investigar el
papel
neuroprotec tor
de la natación
materna re gular
antes y dura nte
el embaraz o
contra la
neurotoxicidad
del β -amiloide
relacionado co n
la enferm edad de
Alzheimer e n la
descendencia
adulta.
Grupo inter vención
de ratas que r ealiza
natación y gr upo
control s edentario. A
la descende ncia de
ambos grupos se les
inyecta oligó meros β -
amiloides.
El ejercicio d urante el
embarazo prot ege contra la
neurotoxicidad i nducida por
los oligómeros β -amiloid es en
el cerebro d e la
descendencia.
Beeson et al. ,
2018
Investigar si el
ejercicio en cinta
en el embara zo
puede mej orar la
salud cardíaca de
la descende ncia.
Ratones he mbra
embarazad as obesas
que realiza n ejercicio
en cinta 20 minutos 5
días a la semana.
El ejercicio e n el embarazo
obeso fue b eneficioso para la
función y estructura cardíaca
de la desc en d encia, pero no
in fluyó en la hipertensión , lo
que sugiere q ue están
programados po r vías
mecánicas separ adas.
1. Introducc ión
131
1.6 S OB REP ES O Y O BESI DAD EN L A GE ST ACI ÓN . G ANA NCI A P ONDE RA L
DU RA NTE LA MI SM A . R ECO MEN DA CION ES Y C UMP LIM IEN TO DE LAS
RE CO MEND AC IONE S DE G AN AN CIA DE PE SO . VA RIABL E S M ATE RNA S
QU E I NFL U YEN EN L A GANA NC IA DE PE SO . RE SUL TAD OS
PE RIN ATA LE S AS OC IAD OS A U NA GANA NC IA NO ADEC UA DA DE PES O
1.6.1 Sobrepeso y obesidad durante la gestación
La epidemia mundial de sobrepeso y ob esidad no excluye a la
embarazada . En el año 20 16 la OMS c reó un a comi sión para acabar con
la obesidad inf antil, y uno de sus p rincipios rectores incluyó l a
importancia de la atenc i ón preconcepcional y prenatal a través del
control del exceso de pe s o durante e l emb arazo (OMS, 2016).
La prevalencia de ob esida d en muj eres e mbarazadas varía según la
definición utilizada, el año y las características de la poblaci ón
estudiada, aunque todos los trabajos informan un a tasa de sobr epeso
alrededor del 18 -20% y una tasa de obesidad alrededor del 8-10%. No
obstante, el I MC en la gestación está aumentando en concordancia con
el aumento en l a población gen eral; y se proyecta que s eguirá
aumentando.
Un trabajo que formó parte de una colaboración int erna cional del
proyecto “LifeCycle" sobre la obesidad materna y los resultados en la
descende n cia, realizó un metaanálisis de datos indi viduales con una
muestra agrupada de 196 670 embarazada s d e 25 cohortes de Europa y
Norte América e informó un 19,7% de sobrepeso y un 8,26% d e
obesidad global durante la gestación en la poblac ión estudiada. En él,
se invi tó a formar parte de la muestra a la cohorte INMA española,
formada por 1 933 gestantes reclutadas entre el año 1997 y 2008 ; de las
cuales el 17,79% de ellas presentaba sobrepeso y el 7,7% obesidad.
Como podemos observar, da tos muy similares a los globales (Voerman
et al., 2019). Otro metaanálisis publicado el mismo año para evaluar las
asociaciones entre el IMC previo a la gestación y el aumento de peso
gestacional con los riesgos perinatales y que incl uyó poblaciones de
Europa, Norte Am érica y Oceania con una muestra total de 26 5 270
nacimientos entre los que también estaban los de la cohorte INMA,
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
132
informó un IMC medio tot al de 22,7. En l a cohorte española se
describió un IMC medio de 22,5 (Santos et al., 2019).
El resto de publi cac iones de mayor magnitud describen
poblaciones de gestantes entre las que no se incluyen españolas. En
E.E.U.U, un trabajo que recopiló información de una base d e datos e
incluyó a 17 174 130 mujere s estadounidenses con nacidos vivos del
año 2011 al 2015, indicó que el 25,8% de ellas eran obesas previamente
a su embarazo y otro 2 5,6% tenía sobrepeso; y además estas tasas
aumentaron un 8% y un 2% respe ctivamente durante su gestación
(Deputy et al., 2018). Ot ro trabajo realizado en 722 839 mujeres entre
2004 y 2013 en Washingt on describió un 25,8 % de sobrepeso y un 23%
de obesidad al inicio de l a gestación (Vivian Ukah et al., 2019).
Por lo que respecta a poblaciones de embarazadas asiáticas,
disponemos de un t rabajo de que incluyó 51 125 g estantes e informó en
un 15,3% bajo peso, en un 62,2% normopeso y en un 22,6% sobrepeso
o obesidad (Y. Chen et a l., 2021). Otra cohorte prospectiva realizada en
3454 embarazada s coreanas informó un 14,39% de bajo peso, un
64,64% de normopeso, un 10,53% de sobrepeso y un 10,42% de
obesidad (Choi et al., 2021). En cua nto a trabajos realizados
reciente m ente en pobla ciones europ eas, dispo nemos de los datos del
estudio observacional de Vince et al realizado en 32 051 gestante s
croatas para determinar la asociac ión del IMC con los resultados
obstétricos, declarando una tasa de bajo peso, no rmopeso, sobrepeso y
obesidad del 5,3%, 65,5%, 20,4% y 8,8% respectivamente (Vinc e et al.,
2021). Otro diseño obser vacional de 3671 g estantes holandesas también
informó tasas similare s: un 2,7% d e bajo peso, un 7 4,2% de normopeso,
un 23,2% de sob repeso y un 9,9% de ob esidad (v an Hoorn et al., 2021).
Como se puede observar, parece que las poblaciones europeas y
asiáticas pr esentan un a tasa menor de sob repeso y obesidad que las
poblaciones americana s.
Si se examina n public aciones que integren poblac iones de
gestantes españolas y d escriban su I MC, cabe destacar una reciente
carta científica en la qu e se describen los resul tados de un estudio
observac ion al descriptivo sobre la pr evalencia d e exceso de peso al
inicio de la gestación en una muestra de 56 990 g estantes de Andalucía:
1. Introducc ión
133
un 2,8% de bajo peso; un 52,2% de normopeso; un 27,6% de sobrepeso
y un 17,4% de obesidad (Medero C anela et al., 2 021). Otro trabajo de
gran magnitud fue el de Bautista-Castaño et al. ( 2011), que incluyó a
6693 gestante s de Gr an Canaria e informó un 4, 2% de bajo peso, un
53,9% de normopeso, un 25% de sobrepeso y un 17 ,1% de obesidad.
También se conoce la cohorte retrospectiva d e Fernández-Alba et al.
(2018) ; realizada en 4.711 gestantes en el Hospital de Puerto Real en
Cádiz en el p eríodo de tie mpo de 1993 a 2011 , y que describió un 2,5%
de bajo peso, un 58,9% de normopeso, un 26,1% de sob repeso y un
12,4% de obesidad. En él se realiz a un aná lisis de la e volución del IMC
en las gestantes atendidas en el servicio d esde 1993 al año 2011,
observando una tendencia claramente ascendent e: e n el año 1995 el
IMC medio fue d e 24,1; y en el año 2009 de 25,3 . Otro rec iente trabajo
prospectivo realizado desde el año 2010 al año 2015 y que incluyó 4361
gestantes valencianas, in formó prevalencias d e ba jo peso, normopeso,
sobrepeso y obesidad del 2,8%, 61,4%, 24,6 % y 11 ,2% respectivament e
(Vila-Cande l et al., 2021). Recientemente también se publicó un estudio
descriptivo retrospectivo rea lizado en 5447 gestantes atendidas en
Barcelona y que informó una prevalencia de obesidad del 8,4% y de
sobrepeso del 18,9% (González-Plaza et al., 2021) . Se podría deducir,
así, una cierta tenden cia hacia una reducción en l as tasas de sobre peso
y obesidad respe cto a la última década, aunque como hemos visto, los
trabajos más recientes, siguen describiendo prevalencias dispares entre
poblaciones.
Revisando trabajos españoles de menor magnitud, también se
encontraron algunos que han informado d atos del I MC de sus
embarazada s: un estudi o que evaluó las asociac iones entre los
parámetr os metabólicos mate rnos y las t rayectorias del IMC e n la
infancia de 2251 niño s nacidos en España (Sabade ll, Valencia,
Gipúzkoa y Asturias) entre 2004 y 2008, anunció un 18,5% de
sobrepeso y un 7,6% de obesidad durante el embarazo (Montazeri et al.,
2018). Otro trabajo ob servacional y transversal realizado en 221
puérperas en S evilla informó de forma retrospectiva un 25,8% de
sobrepeso y un 19% de obesidad (López-Jiménez et al., 2019).
En el medio de realización de esta tesis , el Complexo Hospitalario
U niversitario de Ourense (C .H.U.O.), cabe señal ar el estudio de dos
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
134
cohortes clasificadas según una edad materna superior o menor a 40
años de María-Ortiz et al . (2020), realizado en 414 embarazadas y
donde l a media del IMC de la muestr a fue de 24,89 ; muy próximo a
valores de sobrepeso.
Como se puede observar, las pre valencias de sobrepeso y obesidad
en gestantes español as descritas por la literatura científica son sim ilares
a las globales. En el año 2016, la Sociedad Españ ola de Endocrinología
y Nutrición, la Sociedad Española para el Estudi o de la Obesid ad y la
SEGO a dvirtieron de un 23% de sobrepeso y un 22% de obesidad en la
embarazada española (Faro de Vigo, 2016). En Galicia, el SICRI
informó un 7,9% de obesidad previa al embarazo en la mujer de 18 a
50 años (SICRI , 2016 ).
1.6.2 Ganancia p onder al durante la gestación
Se describen a continuación ( Tabla 11 ) metaanálisis que
co mprenden resultados de ganan cia ponderal total durante la g estación
(Martínez-Hortela no et al., 2020; Santos et al., 2019; Voerman et al.,
2019).
T abla 11 : Meta análisis que describen ganancia ponderal total durante la gestación
Au tor,
año
Diseño
(n)
Ganancia
ponderal total (kg)
Martínez-Hortelano et
al., 2020
Revisión sis tem ática y
metaanálisis de 63 trabajos de 29
países (1.416.915) .
13,39 (11,97-13,83)*
Santos et al., 2019
Metaanálisis de datos individuales
de 39 cohortes de Europa,
América del Norte y Oceania
(265.270).
14 (3,9- 28) *
Voerman et al., 2019
Metaanálisis de 25 cohortes
poblacionales de Europa (1%
España), América del Norte y
Oceania (196.670) .
14 (11-18)**
-n: tamaño muestral válido; *: IC 95%; **: m ediana (p 25 -p75); ***: media±DE (desviació n
estándar)
1. Introducc ión
141
para las mujeres con bajo peso inicial fue del 32,1% para un
aumento de peso ge st acional menor a 8 kg.
- Entre las muj ere s con normopeso, el riesgo para cualquier
resultado adverso v arió del 31,7% para una ganancia de 14 a 15,9
kg al 46,9% para una ga nancia de 28 kg o más y fue mayor en
ambos extremos de la ganancia de peso.
- Entre las muje res categorizadas como sobrepeso el riesgo varió
de 37,3% pa ra una gan ancia de 2 a 3,9 kg a 56,4 % para una
ganancia de 28 kg o más. Para cada resultad o adverso por
separa do, e l rie sgo relativo mayor fue para el resultado de
cesárea: 25,1% para una ganancia de más de 28 kg.
- Entre las muje res categor izadas como obesas grado I, II o III, el
riesgo para cualquier resultado adverso aumentó según
aumentaba la ganancia ponderal. El ri esgo relativo más elevado
fue del 63,7% para una ganancia de 28 kg o más en muj ere s con
obesidad grado I, 67,7% pa ra ganancia de 16 kg o más en
mujeres con obesidad grado II y 78,8 % para una g anancia de 16
kg o más en mujeres c on obesidad gra do III .
- El poder predictivo del aumento de p eso gestacional para los
resultados obstétricos adversos en las categor í as de obesidad fue
bajo o moderado debido al número relativame nt e pequeño de
mujeres en e stas categorías y la fa lta de poder estadíst ico.
- La asociación del IMC previo con los resultados ad versos fue
más fuerte q ue la de la ganancia de peso.
- El riesgo d e algún resultado adverso aumentaba 1,28 veces al
aumentar una unidad de IMC y 1,04 veces al aumentar un kg la
ganancia pondera l.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
142
T abla 14 : Rangos de ganancia ponderal óptima según IMC ( Life Cycle Project, 2019)
IMC previo a la gestación
Rango óptimo de ganancia ponderal (kg )
Bajo peso (<18.5)
De 14 a <16
Normopeso (18.5-24.9)
De 10 a <18
Sobrepeso (25-29.9)
De 2 a <16
Obesidad grado I (30-34.9)
De 2 a <6
Obesidad grado II (35-39.9)
Pérdida o aumento de peso de 0 a < 4
Obesidad grado III (>40)
De 0 a < 6
-IMC: índice d e masa corpo ral
Figur a 3 : Riesgos rela tivos máximos para cualquier resultado adverso perinatal
según cate goría de IMC
-IMC: índice de masa corporal
Como se puede observar, las conclusiones del Lifecycle Project ,
aportan una valiosa información clínica .
Por otra parte , Robillar d et al. (2018), también publicaron un
trabajo muy inter esante. Estudiaron una cohorte d e seguimiento de 16, 5
años de todos los nacidos vivos con más de 37 semanas de gestación e n
una región de F rancia, co n una muestra fina l de 52 092 mujeres. Como
singularidad, aportaron una ley lineal para calcular la ganancia de peso
ópti ma en la gestante según su IMC previo: -1,2IMC previo + 42 ± 2
50,20%
46,90%
56,40%
63,70%
67,70%
78,80%
0,00% 20,00% 40,00% 60,00% 80,00% 100,00%
Bajo peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad grado I
Obesidad g rado II
Obesidad grado III
Riesgo relativo
1. Introducc ión
143
kg, además de proporci onar nuevas recomendaciones de ganancia
ponderal para las mujeres gestantes con bajo peso y obesas, justificando
que las del IOM no e ran adecuadas. C oncluyeron así que una mujer con
bajo peso debía aumentar 21,6 ± 2kg , y una gestante obesa d ebería
ganar como máximo 3,6 kg en lugar de 5 a 9 kg , además de que las
mujeres con obesid ad clase III deb erían p erder 6 kg dur ante su
gestación.
Asimismo, también existen múltip les metaanálisis en la literatura
que han qu erido prob ar la validez de las recomendaciones del IOM
usando datos individual es de trabajos a niv el mundi al. En 2019,
Rogozińska et al. incluyeron a 4 429 muj eres con g estación única e IMC
superior a 18,5 de l os grupos control de 36 ensayos clínicos, y
analizaron la relación de la ganancia d e peso por encima o por debajo
de la recomendada según el IOM con el riesgo de cesárea, parto
prematuro y fe to PEG o GE G. Una ganancia superior a la recomendada
se asoció con una probabilidad 1,5 veces mayor de cesárea, 2 vece s
mayor de fe to GEG y una reducción de l 15% en la probabilidad de feto
PEG. No se detec tó ningún efecto para el parto prematuro. En c uanto a
la relac ión con la ganancia de peso por de bajo de las recomendaciones
del IOM, concluyeron que aumentó c asi 2 veces la probabilidad de
parto prematuro y 1,5 veces l a probabilidad d e feto PEG. No s e
encontraron resultados concluyentes para la cesárea y el recién n acido
GEG. P or otra parte, Goldstein et al. (2017) ta mbién estudiaron una
muestra tot al de más de 1 millón de embarazadas (1 309 136 ) pa ra
analizar las asociaciones entre el cumplimiento o no de las
recomendaciones del IOM y los resultados perinatales. Incluyeron
estudios observacionales con muestras de más de 500 gestaciones
únicas en mayores de 18 años categorizadas por IMC inicial , y
concluyeron que el aumento de peso gesta cional m ayor o menor que las
recomendaciones de las guías, en comparación con el aumento de peso
dentro de los niv eles recomendados, se asocia con un mayor riesgo de
resultados adversos maternos e infantiles , como por ejemplo: mayor
riesgo de PEG y p arto prematuro en una ganancia menor a la
recomendada y mayor riesgo de cesárea y GEG e n un aumento de peso
superior al recomendado; por lo que s e corroboró su validez, aunque no
se pudieron dar datos para el parto por cesá rea en una ganancia menor
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
144
ni para la diabetes gestacional en un a ganancia superior e inferior . Al
año sigui ente, realizaron de nuevo una r evisión sis temática para
examinar las posibles diferencias entre etnias de E.E.U.U, Europa
occidental y Asia y los resultados del embarazo con las pautas del IOM,
ya que estas e staban dirigidas exclusivamente a las embarazadas de los
E.E.U.U como hemos de scrito anteriorme nte, y fueron independientes
a la etnia, de tal modo qu e pudieron concluir qu e las recomendaciones
del I OM son aplicables a las tres regiones (Goldstein et al., 2018), del
mismo modo que lo afirmó Khanolkar et al. (2020 ) , estudiando 181 948
nacimientos en 7 etnias distintas y corrobora ndo que sobrepasar las
recomendaciones del IOM resultaba e n peores res ultados obstétricos.
Por consiguiente, y según lo publicado, se puede afirmar que el
cumplimiento de las recomendac iones del IOM mejora los resultados
del embaraz o (Jiang et al., 2019; Truong et al., 2015) . En España, el
último trabajo de Vila-Candel et al., (2021 ), también comprobó la
adecuación de las recomendaciones d el IOM en su población d e
embarazada s v alencianas, y afirmó que estas estaban bien adaptadas.
Aún así, en los últimos años, algunos trabajos han dudado de la
validez de las mismas, sobre todo en poblaciones asiáticas (C. Li et al.,
2015; Morisaki et al., 2017; W. Zheng e t al., 2021 ) .
Recome nda ciones de ganancia ponderal para las gestantes con
obesidad inicial
Una de las crític as más frecuentes hacia las recomendaciones del
IOM son las realizadas para las gestantes obesas, con la creencia de que
estas tienen lími tes dema siado altos , sin embargo, los resultados de las
investigaciones más recientes siguen proporcionando resultados
mixtos.
Una revisión sis temática rea lizada en 18 estudios para determinar
los riesgos perinatales en gestantes obe sas con un aumento de peso por
debajo de l as pautas del IOM, informó que l as mujeres que aumentaron
de peso por debajo de las pautas tuvi eron 1,5 veces más probabilidad
de parto prematuro, definido como el menor a 37 semanas, aunque se
incluyeron tan sólo 2 tra bajos como en el caso de las recomendaciones
del IOM, y ninguno d e ellos evaluó la asociación entre las clases
1. Introducc ión
145
específicas de obesidad ni el parto prematuro in ferior a 32 semanas.
Una ga nancia de peso menor a la recomendada también d ismi nuyó las
probabilidades de ma crosomía 1,5 veces; 1,4 veces el riesgo de
hipertensión gestacion al y 1,1 veces el ri esgo de preeclampsia y
cesárea. Como conclusió n, indicaron que no se podía recomendar una
ganancia d e peso m enor a la recomendada por e l IOM en pobla ción
obesa (Kapadia et al., 2015a).
En el mismo año, el mismo grupo de trabajo publicó otra revisión
sistemática; pero en este caso sintetizó los resultados perinatales de las
mujeres obesas con pérdi da de peso en comparación con las gestantes
obesas con una ganancia ponderal recomendada por el IOM (5 -9 kg).
En él se in cluyeron s eis estudio s de cohortes, de lo s que ninguno evaluó
el parto prematuro. Los resultados para las mujeres obesas con pérdida
de peso fueron: una probabilidad 1,76 veces may or de feto P EG y una
probabilidad 1,62 vec es mayor de un p eso fetal estimado menor a
perce ntil 3 (considerado actualmente como diagnós tico de RC I U). Cabe
destacar que las probabili dades de PEG disminuyeron en las tres c lases
de obesidad con una tendencia no significativa ha cia una relación
gradual: las muj eres con obesidad clase I que perdían peso ten ían una
probabilidad 1,7 vece s m ayor de PEG; las mujeres con obesidad clase
II una probabilidad 1,6 vece s m ayor, y las de o besidad clase III una
probabilidad 1,39 veces mayor. En cuanto a los b enefic ios d escritos en
la pérdida de peso en las mujeres obesas, encontraron un ri esgo 1,75
veces meno r de feto GEG , un riesgo 1,4 veces menor de hipertensión
gestacional y una probabilidad 1,1 veces menor de cesárea (Kapadia et
al., 2015b).
Otro trabajo observacional de gran magnitud, no incluido en las
revisiones sistemáticas pr evias y en el que se incluyeron todos los recién
nacidos vivos a término de mujeres obesas entre los años 2009 y 2011
en Bélgica (n=18 053) , examinó la asociación ent re la p érdida d e peso
en gestantes obes as y los resultados perinatales ajustando por paridad,
edad materna y ed ad ges tacional y encont ró una menor incidencia de
hipertensión gestacional, ce sárea y macrosomía en las mujere s con
obesidad que perdía n peso durante la gestación. Cabe destac ar, a
diferencia de otros trab ajos comentados anteriormente, que no se
d emostró asociación con la pérdida de peso y el bajo peso al n acer, el
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
146
feto PEG y el ingreso en la unidad neonatal, pero no se ofrecieron
resultados por clase de obesidad (Bogaerts et al., 2015).
Otra cohorte pob lacional incluyó 32 991 gestante s obesas clase I,
10 062 clase II y 3 563 clase III, y estimó si la pérdida de peso o una
ganancia de peso baja en las mujeres obesas est aba asociada con
resultados perinatales adversos. Para ello crearon 4 categorías de
ganancia d e peso: 1) las que pierden peso; 2) las que ganan d e 0 a 4,9
kg; 3) las que ganan de 5 a 9 kg según las recomendaciones del IOM y
4) las que ganan más de 9 kg. Sus re sultados mostraron que las mujeres
obesas clase III que perdieron peso durante su g estación tuvieron un
riesgo disminuido de cesárea y no tuv ieron mayor riesgo de
preec l ampsia, parto instrumental, hemorragia posparto o bajo test de
Apgar en comparac ión con las mujeres que gana ron lo recomendado.
Sí que describieron un riesgo aumentado para feto PEG entre las
mujeres obesas clase I y III con p érdida de peso cuando se las compar ó
con las mujeres que ganan lo recomendado por el IOM; pero este riesgo
aumentado desaparecía entre las obesas clase I con ganancia de 0 a 4,9
kg. Concluyeron por tanto, que pa recía razonable re comendar una
pérdida de peso entre las gestante s que iniciaban su gestación con
obesidad clase II y III ya que el riesgo p ara c esárea, preeclampsia, GEG ,
hemorragia posparto, parto instrumental, distré s fe tal y baja puntuación
de Apgar disminuía o permanec ía intacto (Blomberg, 2011).
También se dispone de da tos de otro trabajo de donde estimaron
asociaciones entre las puntuaciones z de la ganancia ponderal y el p arto
prematuro, el ingreso en la unidad neonatal, el f eto GEG y PEG y el
parto por cesárea entre l as mujeres con obesidad c lase I, II y III . Se
incluyeron 148 335 gestaciones únicas de obesidad gra do I, 72 032
gestaciones únicas de obesidad grado II y 47 494 gestaciones únicas de
obesidad grado III . Los riesgos de resultados adversos no variaron
sustancialmente dentro del rango de puntuaciones z equivalentes a
aumentos de peso e n 40 s emanas de -4,3 a 9 kg para obesas de grado I ,
-8,2 a 5,6 kg p ara ob es as de grado II y -12 a -2,3 kg para mujeres ob esas
de grado III . A medida que el aumento de peso gestacional aumentó
más allá de estos rangos , hubo li gera s disminuciones en el riesgo de
parto PEG, pero aumentos rápidos en el parto por ces área y el
na c im i e nto GEG. Los riesgos de parto prematuro e ingreso en la unidad
1. Introducc ión
147
de cuidados intensivos neonatales se asociaron débilmente con el
aumento de peso (Bodnar et al., 2010).
Recientemente , un trabajo realiza do en más de 2 millones de
gestantes de Califo rnia t ambién analizó los riesg os de complica ciones
maternas du rante el puerperio, s egún la clasificación C I E - 9
(Clasificación Internacional de Enfermedades), como por ejemplo:
hemorragia posparto, pre eclampsia , histerectomía, entre otros; y afirmó
que en la categoría de obesidad clase III una pérdida de peso y un bajo
aumento de peso estaba asociado con m enor riesgo de complicaciones
pospar to (Le onard et al., 2020).
Como síntesis en relación a lo publicado, parecería correcto aceptar
una pérdida de peso en g estantes obesas, aunque del mi smo modo que
el IOM, se piensa que hace fa lta m ayor investigación y la inclusión del
resultado RCIU en los estudios de las asociaciones de la pérdida de peso
en gestantes obe s as más que el resultado neonatal de PEG.
Cabe señalar también l as últimas tendencias en investigación en
cuanto a la ganancia de peso en gestantes obesas de un modo más
objetivo. Most et al. (2019) publicaron un trabajo que analizó la r elación
entre la ingesta energé tica, el gasto energé tico, el balanc e en ergético y
el aumento de peso gestacional en 54 embarazadas c on obe sidad inicial
a partir del balance de i ngesta de energía y por calorimetría corporal
total. La ganancia de peso recomendada se consig uió c uando la ingesta
fue 125 kc al menor qu e el gasto; y las mujeres con exceso de p eso
consumieron 186 kcal más de lo que gastaron. T ambién de mostraron
que el balance energético afec tó a l a adiposidad materna, pero no al
crec imiento f etal.
Si se exploran documentos de consenso de alguna sociedad
científica en relación al tema, podemos comentar el que la ACOG
publicó el pasado año, donde re comienda que en aqu ellas gestantes
obesas que estén aumentando de peso menos d e l o recomendado p ero
que tienen un feto con un crecimiento adecuado, no aumentar el peso
para cumplir con las pautas del I OM, ya que existe evidencia de que
ello no mejorará los r esultados perina tales (ACOG, 2021 ).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
148
Directrices de ganancia de pe so durante la gestación en España
Si se examinan la s directrices clínicas en cuanto a recomendaciones
de ganancia d e peso dura nte el emb arazo en Españ a, la Guí a de P rác tic a
Clínica de atención e n el embara zo y el puerperio del año 2014 del
Ministerio de Sanidad (MSSSI, 2014), referen cia pa ra su uso las
mis mas del IOM; a excepción del consejo para las gestantes con un
IMC inicial de obesidad, donde s e recomienda al menos una ganancia
de 6 kg, en contraste con la recomendación de entre 5 a 9 k g del IOM.
Además, re comiendan c alcular el I MC en la primera visita prenatal con
un nivel de recomendación “fuerte” para identificar a aquellas mujeres
que requieran un se guimi ento de la ganancia de peso.
La SEGO, en su última Guía de Asistencia P rác tica s obre el
“Control prenatal del embarazo normal” del año 2 017, tambié n ace ptó
las recomendac ion es del IOM (SEGO, 2017). E n Galicia, el Servizo
Galego de Saúde , e n su reciente proceso asistencial del año 2019 sobre
“Consulta preconcepcional y de atención al embarazo normal”, tan sólo
propone ajustar el IMC previo a la gestación para conseguir qu e se a
normal y ofrecer infor mación y consejo dietético además de la
realización de actividad física moderada en el caso de sobrepeso sin
aludir a un as pautas de gananci a de peso exac t as (Xunta de Galicia,
2019).
1.6.4 Cump limiento de las recomendaciones de ganancia
ponderal durante la gestac ión.
A nivel mundial, diversos metaanálisis han analizado el grado de
cumplimiento de las recomendaciones de ganancia ponderal duran te la
gestación del IOM, informando ganancias de pes o por encima de las
pautas en un 51% en poblaciones europeas y de E.E.U.U y en un 37%
en Asia (Goldstein et al., 2018). Un metaanálisis con datos de
participantes individuales realizado en 4.429 emb arazadas extraídas d e
los brazos control de 36 ensayos clínicos de 16 p aíses en las que más
del 90% eran de raza caucásica, también informó un exceso de las
recomendaciones del IOM en el 37,16% de la muestra (Rogozińska et
al., 2019).
1. Introducc ión
149
En España, algunos trabajos han recogido en qué grado se ajustan
las embarazada s a las re comendaciones de g anancia de peso del I OM.
Por suerte, las últimas inv estigaciones r ealiza d as en gestantes españolas
han demostrado prevalencias inferiores a las d escritas a nivel mundial
en general. Un estudio descriptivo realizado en 221 embarazadas
andaluza s declaró que un 29 ,9% d e ellas excedía l as recomendaciones
(López- Jimén ez et al., 2019); y otro trab ajo des criptivo sim ilar que
agrupó a 301 embarazadas aragonesas d escribió q ue un 36 ,5% de ellas
las superaba n (Ramón-Arbúes et al., 2017a). Vila-Candel et al, en dos
de sus trabajos rea lizad os en embarazadas p ara valorar la ganancia
ponderal, informó en el de menor magnitud de ellos realizado en 140
gestantes que un 45% de ellas excedió las r ec omendaciones (Vila-
Candel, S oriano-Vidal, Navarro-Illana et al., 20 15) ; y en su trabajo
retrospec tivo más r eciente y que incluyó a 4361 embarazadas, informó
una ganancia superior a la recomendada e n el 34, 9% de la muestra
(Vila-Cande l et al., 2021 ). Cabe m encionar otro trabajo muy reciente
publicado en junio de 20 21 que describió la ganancia de p eso en 221
mujeres atendidas en Sevilla, e informó un exceso de ganancia de peso
según lo r ecomenda do en el 29,9% de l a muestr a (Luna-Vega et al.,
2021).
1.6.5 Va riables maternas que influyen en la ganancia de peso
durante la gestación
Variables sociodemográficas
Numerosos estudios han tenido en cuenta las variables
sociodemográficas maternas al ev aluar l a ganancia de p eso durante la
gestación; observando resultados desiguales. En g enera l, se ha asociado
la raza blanca a una ganancia excesiva de peso en compara ción con la
raza negra (Fontaine et al., 2012; Krukowski et al., 2013; J. Liu et al.,
2014; Merkx et al., 2015) ; así como se han descrito diferencias en el
ajuste a las recomendaciones de las pautas del I OM entre regiones. E n
un metaanálisis a nivel mundial de más de 1 mi llón de embarazadas
(Goldstein et al., 2018), se informar on diferencias estadísticamente
significativas en la ganancia de peso ent re países: la gananc ia de peso
por encima de las recomendaciones del IOM fue más alta en los
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
150
E.E.U.U que en Asia, y más alta en Europa que en Asia. En nuestro
medio, Vila-Candel et al. (2021), en su tr abajo re alizado en 4.361
gestantes en Valencia, ta mbién encontró dif erencias entre la adherencia
o no a la ganancia ponderal según el IOM y el país de procedencia: las
europea s y españolas ganaron más peso que l as que provenían de
África , Asia y S ur América. Otro trabajo realizado en Aragón in formó
que las mujeres de ámbito rural tenían más probabil idades de tener una
ganancia excesiva dura nt e la gestac ión (Ramón-Arbúes et al., 2017a).
Si tenemos en cuenta l a edad materna, una mayor eda d se ha
asociado tanto a un aume nto de peso ex cesivo (Ab dulmalik et al., 2019;
Dolatian et al., 2020) , como a un aumento adecua do (Fealy et al., 2020),
como no se ha encontrado relaci ón (Merkx et al., 2015) . En t raba jos
realiza dos en nuestro pa ís, una menor ed ad se h a relacionado a una
ganancia excesiva de peso (Vila-Candel et al., 2021; R amón-Arbúes et
al., 2017a). López-Jiménez et al. (2019), en c ambi o, no e ncontraron
diferencias entre la e dad y el aumento de peso.
Al analizar la paridad de la madre, la nuliparidad ha sido as ociada
en mayor frecuencia con una ganancia excesiva de peso (Vila-Candel
et al., 2021; McDonald, S.D., et al., 2020). En E spaña, el trabajo de
Ramón-Arbúes et al., (2 017a) en ca mbio asoc ió una mayor paridad a
una mayor ganancia de peso ; y Abdulmalik et al. ( 2019), en su cohorte
de mujeres del Líbano y Catar, no encontró difere ncias estadísticamente
significativas entre la paridad y l a ganancia de peso du rante l a
gestación.
Cuando se valora la influencia del nivel educativo en la ganancia
de peso, en nuestro medio tan sólo se d ispone del análisis de l tra bajo de
Vila Candel et al. (2021), donde las mujeres con estudios primarios
ganaban una media de 11,3 kg; las mujere s con estudios de bachillerato
una media d e 13,2 kg; y las mujeres con estudios universita rios una
media de 12,7 kg ( p= 0,005). Por el contrario, l os re sultados globales
parecen demostrar que tener un mayor nivel educativo protege frente a
una ganancia de peso en exceso (Boga erts et al., 2012; Gaillard et al.,
2013; Huynh et al., 2014 ), aunque algún trabajo tampoco ha most rado
ese re sultado (Merkx et al., 2015).
4. Resultados
253
4.11.3 Cump limiento de las recomendaciones de actividad
física y ejer ci cio físico durante la gestac ión (variable
independiente)
Cuando se analizó el cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física durante l a gestación (n= 472) se observó que un 15%
(n=71) d e ellas realizaba al menos 150 minutos d e actividad física de
intensidad moderada a la semana; en contra de un 85% (n=401) que no
cumplía con las recomendaciones.
En la Figura 23 se describen las categorías de realización de
ejercicio físico durante el emba razo. De la misma se puede señalar:
- El gran porcentaje de mujeres que no realizaron ejercicio ni
previamente ni durante su gestación.
- El bajo porce ntaje de mujeres que realizaron ejercicio d e forma
previa y durante su gestación.
Figur a 23: Categorías de re alización de ejercic io físico previo a la gestación y
durante esta
4.11.4 Cumplimiento d e recomendaciones de gana n cia
ponderal y actividad física.
Entre el total de muj ere s para este análisis (n=451), un 10,4%
(n=47) cumplió las recomendaciones de gan ancia ponderal y de
actividad física durante s u gestación.
294 ; 60%
89 ; 18%
46 ; 9% 61 ; 13%
No previo- No embarazo
No previo - Sí embarazo
Sí previo - No embarazo
Sí previo - Sí embarazo
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
254
4.11.5 Tipo d e parto- riesgo obsté trico
Para la variable resultado principal TP - RO , s e crearon 3 categorías:
TP -RO I, TP-RO II y TP -RO III. El TP - RO I diferencia el tipo de inicio
de parto: comprende ten er un parto espontáneo (no riesgo) o un parto
inducido (riesgo). El TP - RO II dist ingue entre un parto vaginal (no
riesgo) o un p arto po r cesárea (riesgo); y el TP - RO obstétrico III se
categorizó según el p rofesional que a tiendió el parto: un ginecólogo/a o
una matrona; teniendo e n cuenta que el ginecólogo/a atiende partos
instrumentales y cesáreas y la matrona part os eutócicos. Se considera
“riesgo” el parto asistido por ginecólogo/a y “no riesgo” el parto
asistido por matrona ( Figura 24 ).
Figur a 24 : Tipo de parto-riesgo obstétr ico en la muestra
-Esp.:parto de inicio espontáneo; Ind.: parto inducido; Vag.: parto va ginal; Ces.: cesárea; Mat.:
parto asis t ido por matrona; Gin.: parto asi stido por ginecólogo; TP -RO I: tipo de parto-riesgo
obstétrico I; TP-RO II: t ipo de parto-riesgo obstétrico II; TP-RO II: tipo de parto-riesgo obstétrico
III
4.11.5.1 Tipo de parto-riesgo obstétrico I
Como se puede observar en la Figura 24, del tot al de nacimientos
registrados (n=525), un 50,7% (n=266) fueron partos espontáneos (no
riesgo) y un 49,3% (n=2 59) partos inducidos (riesgo). Entre el total de
266
408
288
259
117
237
100
150
200
250
300
350
400
450
Frecuencia
No riesgo Riesgo
Esp.
Ind. Vag. Ces. Mat. Gin.
TP - RO I
TP - RO II TP - RO III
4. Resultados
255
partos inducidos (n=258), un 34,5% (n=89) finalizaron en cesárea; y
entre los partos de inicio espontáneo un 9,6% (n=25).
En la T abla 43 se desc riben l os motivos de las inducciones de
parto, de cuyos datos podemos destac ar que:
- La principal causa de inducción fue la rotura prematura de
membranas; casi en la mitad de la muestr a; seguida del embarazo
cronológicamente p rolongado, en un 11,1 %.
T abla 43 : Motivos de las induc ciones de parto
Motivo de la inducción (n=226)
n; %
Rotura prematura de membranas
112; 49, 6%
Embarazo cro nológicament e prolongado
25; 11, 1%
Retraso del crecimiento intrauterino
20; 8,8%
Registro cardiotoco gráf ico no
tranquilizador
11; 4, 9%
Oligoamnios
11; 4, 9%
Feto pequeño para edad gestacional
9; 4%
Deseo materno/cansancio materno
7; 3, 1%
Preeclampsia
7; 3, 1%
Hi pertensión gestacio n al
5; 2,2%
Colestasis
3; 1,3%
Diabetes gestacional
3; 1,3%
Diabetes mellitus
3; 1,3%
Hipertensión crónica
3; 1,3%
Líquido amnió t ico meconial
3; 1,3%
Preparto prolongado
2; 0, 9%
Polihidramnios
1; 0,4%
-n: tamaño muestral válido
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
256
4.11.5.2 Tipo de parto-riesgo obstétrico II
Del tot al de nacimientos analizados (n=525); un 77,7% (n=408)
fueron partos vaginale s (no riesgo) ; y un 22,3% ( n=117) cesáreas
(riesgo) ( Figura 24 ).
Dentro de la categoría parto vaginal (no riesgo), un 70,58 % (n=
288) fueron partos eutócicos; seguido de un 13,23% (n= 54) de partos
tipo ventosa de plástico, un 11,02 % (n= 45 ) de partos tipo ventosa
metálica y un 5,14% (n= 21) de partos tipo fórceps.
En la Tabla 44 se espec ifican las indicac iones intraparto de las
cesáreas (n=114). La indi cación más frecuente fue el riesgo por pérdida
del bienestar fetal, se guid o del parto estacionado.
T abla 44 : Indicaciones mé dica s de las cesáreas (n=113)
Indicación de la cesárea
n; %
Riesgo por pérdida del bienestar fetal
56; 4 8, 3% ( 56 )
Parto estacionado
32; 27, 6% ( 32 )
Fracaso de inducción
14; 12, 1% ( 14 )
Desproporció n pélvico- fetal
8; 6, 9% (8)
Presentación fetal podálica al ingreso
3; 2, 6% (3)
-n: tamaño muestral válido
4.11.5.3 Tipo de parto-riesgo obstétrico III
Del tot al de gestantes (n=525), un 54,9% (n=288) fueron pa rtos
atendidos por m atrona y un 45,1% (n=237) partos atendidos po r
ginecólogo/a ( Figura 24 ).
4.12 A NÁLISIS UNIV ARIANTE
Tras el análisis descriptivo de cada una de las variables, se h a
procedido a efectuar un análisis univariante de c ada una de las v ariables
estudiadas respecto a la variable independiente (el cumplimiento o no
de las recomendaciones de ganancia ponderal, actividad física y
ejercicio físico); y un análisis univariante de cada una de las variables
4. Resultados
257
estudiadas respecto a la variable resultado ( TP - RO ) para detectar
factores de confusión para el análisis final multivariante.
4.12.1 Relación entre el cumplimiento d e las rec omend aciones
de ganan cia de peso (variable independiente) y el resto
de variables (dependientes)
Relación entre el cumplimiento de las recomendaciones de
ganancia de peso y variables sociodem ográficas:
Se ha emplea do el test Chi -cuadrado e n las variables cualitativas y
la prueba T para las variables cuantitativas sociodemográficas . En la
Tabla 45 se presentan los resultados de la re lación entre el
cumplimiento o no de la ganancia pond eral con las variables
sociodemográficas cualitativas. De la misma concluimos que:
- Se han o bservado diferencias estadísticamente significativas
entre cumplir o no cumpl ir las recomendaciones de ganancia de
peso y la procedencia ( p =0,007); siendo más cumplidoras las
embarazada s europeas. ( Para facilitar el análisis de la variable
procede n cia esta se con virtió e n dicotómica: Europa vs. No
Europa).
- También se han encontrado diferencias estadísticamente
significativas entre el nivel de estudios y el cumpli miento de las
recomendaciones de gan ancia d e p eso ( p =0,002); siendo más
cumplidoras las mujere s con estudios universitarios.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
258
T abla 45 : Relación entre las v ariables sociodemográficas cualitativas y el
cumplimiento o no de las rec omendaciones de ganancia de peso durante la
gestación
Variable
sociodemográ fica
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia de p eso o
engorda me nos (n;
%)
No cumpl e
recomendacion es
(n; %)
Test Chi
cuadrado
p -valor
Lugar de resid encia
Área rural
Área urbana
195; 41,5%
326; 58,5%
124; 63,6%
226; 69,3%
71; 36,4%
100; 30,7%
0,177
Procedencia
Europa
No Europa
483; 92,7%
38; 7,3%
332; 68,7%
18; 47,4%
151; 31,%
20; 52,6%
0,007*
Nivel de est udios
Básicos
Intermedios
Universitarios
110; 25,7%
196; 43,9%
215; 30,4%
66; 60%
121; 61,7%
163; 75,8%
44; 40%
75; 38,3%
52; 24,2%
0,002*
Número de hijos
Primípara
Multípara
287; 56,2%
229; 43,8%
192; 66,9%
155; 67,7%
95; 33,1%
74; 32,3%
0,850
-n: tamaño m uestral válido * : p<0,05
Asimismo, para la va riable cuantitativa edad, se encontraron
diferencias estadísticam ente significativas ( p= 0,0 07). Las mujeres que
cumplen las recomendaciones de ganancia de peso o engordan menos
tienen una edad m edia s uperior; de 33,62 ±5,23 años; en contra d e las
que no las cumplen, que t ienen una e d ad media de 32,32 ±5,03 años.
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
ganancia de peso y las variables de antecedentes de salud:
En la Tabla 46 se resumen los resultados de las pruebas de
diferencia entre grupos de cumplim iento de gan ancia ponderal y las
variables cu alitativas que tienen relación con los antecedentes de salud .
De la misma se puede aportar:
- S e e n c o n tr a r o n d if e r e nc ia s es ta d ís t i c a m e n t e s i g n i f ic a ti v a s ( p = 0 , 0 0 4)
e nt r e l o s gr up o s d e c um p l i mi e n to g a n a n c ia p on d e r a l du r a n te l a
gestación y el IMC pr evio referido por la mujer. A mayo r
c ategoría de I MC, menor cumplimiento de gana ncia ponderal.
4. Resultados
259
- T a mb i é n se e n co nt r ar on d i f e re nc ia s e s ta d í st ic a me nt e s ig n i fi c a t iv a s
( p = 0 ,0 0 2) en tr e se r o no f um ad o r a de f or ma p re vi a a la ge s ta c ió n y
l o s g r u po s d e cu m p l i mi e nt o de ga na n c ia po nd e r al . La s mu je re s n o
f u ma do r a s e ra n má s cu m pl id o r as o en go r da ba n me no s .
T abla 46 : Relación entre los grupos de cumplimiento de ganancia ponderal y la s
variables cualitativas de antecedentes de salud
Variable an tecedente
de sal ud
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia de p eso o
engorda me nos (n; %)
No cumpl e
recomendacion es
(n; %)
p valor
Presencia de
enfermedad
importante
Sí
No
498
125; 25,1%
373 ; 74,9%
77; 61,6%
257; 68,9%
48; 38,4%
116; 31,1%
0,133
Asistencia a la consulta
preconcepcio nal
Sí
No
516
143; 27,7%
373; 72,3%
104; 72,7%
243; 65,1%
39; 27,3%
130; 34,9%
0,101
Tipo de gestaci ón
Espontánea
TRA
519
475; 91,5%
44; 8,5%
316; 66,5%
32; 72,7%
159; 33,5%
12; 27,3%
0,402
IMC previo
Bajo peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
496
5; 1%
355; 71,6%
90; 18,1%
46; 9,3%
4; 80%
255; 71,8%
51; 56,7%
24; 52,2%
1; 20%
100; 28,2%
39; 43,3%
22; 47,8%
0,004*
Fumadora pr evia
Sí
No
519
179; 34,5%
340; 65,5%
10 4; 58,1%
244; 71,8%
75; 41,9%
96; 28,2%
0,002*
n: t amaño muestral válido; T RA: técnicas de reproducció n asistid a ; IMC: índice de mas a
corporal; *: p<0,05
Al analizar la relación entre los grupos d e cumpl imiento de la
ganancia ponderal y la v ariable cuantitativa peso previo referido por la
mujer, se encontraron di ferencias altamente signi ficativas ( p= 0,000).
Las mujere s que cumplían con las recomendaciones de gana ncia de
peso tenían una m ediana de peso menor que las qu e no las cumplían (6 0
(54,5-66) kg vs 63,5 (58-72,625) kg) re sp ectivamente.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
260
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
ganancia de peso y hábitos de vida durante la gestación:
A continuación se analizan los re sultados de la relación entre los
grupos de cumplimiento de ganancia ponderal y las varia bles
cualitativas que engloban los hábitos de vida de las mujeres durante su
gestación. En la Tabla 47 se pueden observar los resultados del test
Chi-cuadrado. De los mismos, se puede destacar que:
- No se e n contraron diferencias est adísticamente signi ficativas
entre los grupos de cumplimiento de ganancia pondera l durante
la gestación y las variables cualitativas de hábitos de vida durante
la gestación.
- Se puede destacar que las mujeres que no padecen lumbalgia
durante su g estación cumplen en mayor porcentaje con las
recomendaciones de ga nancia de peso o engordan menos en
comparación con las que sí padecen lum balgia (71,8 % vs.
64,1 %).
T abla 47 : Rela ción entre los grupos de cumplimiento de ganancia ponderal y los
hábitos de vida durante la ges tación.
Variable hábi tos
de vida dura nte
la gestació n
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia de p eso o
engorda me nos (n; %)
No cumpl e
recomendacion es
(n; %)
Test chi-
cuadrado
p valor
Horas de s ueño
<6 horas
6-9 horas
>9 horas
501
144; 28,7%
321; 64,1%
36; 7,2%
92; 63,9%
222; 69,2%
26; 72,2%
52; 36,1%
99; 30,8%
10; 27,8%
0,449
Calidad d e sueño
Totalmente sa tisfecha
Satisfecha
Ni satisfecha ni insatisfecha
Insatisfecha
Totalmente i nsatisfecha
99
41;8,2%
175; 35,1%
128; 25,7%
116; 23,2%
39; 7,8%
29; 70,7%
127; 72,6%
83; 64,8%
78; 67,2%
21; 53,8%
12; 29,3%
48; 27,4%
45; 35,2%
38; 32,8%
18; 46,2%
0,200
Fumadora e mbarazo
Sí
No
497
67; 32,4%
430; 67,6%
42; 62,7%
294; 68,4%
25; 37,3%
136; 31,6%
0,355
4. Resultados
261
Variable hábi tos
de vida dura nte
la gestació n
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia de p eso o
engorda me nos (n; %)
No cumpl e
recomendacion es
(n; %)
Test chi-
cuadrado
p valor
Sintomatolo gía durante la gestaci ón
Lumbalgia
Sí
No
500
259; 51,8%
241; 48,2%
166; 64,1%
173; 71,8%
93; 35,9%
68; 28,2%
0,066
Estreñimien to
Sí
No
500
197; 39,5%
303; 60,5%
134; 68%
205; 67,7%
63; 32%
98; 32,3%
0,932
Reflujo y/o piros is
Sí
No
500
343; 68,6%
157; 31,4%
230; 67,1%
109; 69,4%
113; 32,9%
48; 30,6%
0,598
Náuseas y/o vó mitos
Sí
No
499
238; 47,7%
261; 52,3%
163; 68,5%
175; 67%
75; 31,5%
86; 33%
0,732
Intención d e alimentación
LME
LM
LA
491
360; 73,3%
38; 7,7%
93; 18,9%
248; 68,9%
22; 57,9%
61; 65,6%
112; 31,1%
16; 42,1%
32; 34,4%
0,356
Acontecimi entos vitales estresantes
Sí
No
497
132; 26,6%
365; 73,4%
87; 65,9%
249; 68,2%
45; 34,1%
116; 31,8%
0,627
Asistencia a pr eparación ma ternal
Sí
No
501
307; 61,3%
194; 38,7%
209; 68,1%
131; 67,5%
98; 31,9%
63; 32,5%
0, 897
Toma de comp lejo multivi tamínico
Sí
No
519
47; 9,1%
472; 90,9%
30; 63,8%
319; 67,6%
17; 36,2%
153; 32,4%
0, 601
Modificació n dietética
Sí
No
500
270; 54%
230; 46%
178; 65,9%
161; 70%
92; 34,1%
69; 30%
0, 331
Suplemento co n hierro ora l
Sí
No
514
312; 60,7%
202; 39,3%
215; 68,9%
131; 64,9%
97; 31,1%
71; 35,1%
0, 338
- n: tama ño muestral válido; - LM E: lactancia materna exclusiva; - LM: lactancia mixta; - LA:
lactancia artificia l
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
262
R e la c ió n e n t re e l c um p l im i e n to d e la s r ec o me nd a ci on e s de ga na n ci a
d e p es o y v ar i ab l es c l í n ic as de s e gu im ie nt o d e g e s ta c ió n:
En este apartado se estudia la relación entre los grupos de
cumplimiento de ganancia ponderal y l as variables clínicas de
seguimiento cuantitativas. Los resultados se especifican en la Tabla 48 .
De ellos se puede entender que :
- Existen diferencias altamente significativas entre l os pesos de las
consultas 1 a 10 ( p <0,0 01) y los grupos de cumplim iento de
ganancia ponderal. Las mujeres qu e no cum pl en con l as
recomendaciones de gan ancia ponderal tienen pesos superior es
en todas las consultas.
- Se observaron diferencias estadísticamente signi ficativas entre
ambos grupos de cumplimi ento de gana ncia p onderal y las
tensiones arteriales sis tólicas en las consultas 5,6,8 y 9; y
altamente significativas en la consulta 7. Las consultas 5 -9
corre spond en a l tramo entre las 30 semana s y el término de la
gestación. Las mujeres que no cumplen las recomendaciones d e
ganancia ponderal tienen tensiones arteriales sist ólicas más
elevada s en esas consultas.
- También se observaron dife renc ias estadísticamen te
significativas entre ambo s grupos de cumplim ient o de ganancia
de peso y sus tensiones arteriales diastólic as en las consultas
3,5,6 y 7. La s mujeres que no cumplen c on las recomendaciones
de ganancia de peso p resentan tensiones arteria les diastól icas
má s eleva das en las consult as descrita s.
- Se enc ontraron diferencias estadísticamente significativas
( p= 0,004) entre los gr upos de cumplimiento de ganancia
ponderal y el valor del TSOG a las 3 horas. Las mujeres que
cumplen las recomendaciones de gana n cia de peso presentan
valores medios superiores.
- Entre el total de mujeres que realizaron el TSOG, un 5,73%
(n=9) tuvieron valores p atológicos (>145 mg/d L) en el valor de
las 3 horas. De estas 9 mujeres, un 100% cump lieron con las
recomendaciones d e g anancia de peso o engordaron menos; y un
4. Resultados
269
T abla 51 : Relación entre el cu mplimiento o no de la g anancia ponderal y las
variables cu alitativas del re cién nacido.
Variables RN
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia de p eso o
engorda me nos (n; %)
No cumpl e
recomendacion es
(n; %)
Test Chi-
cuadrado
p valor
Peso RN
<2500g
≥2500g
521
29; 5,6%
492; 94,4%
23; 79,3%
327; 66,5%
6; 20,7%
165; 33,5%
0,152
Gana menos d e lo
recomendad o (%)
Gana lo r ecomendado
o más (%)
Peso RN
<2500g
≥2500g
521
29; 5,6%
492; 94,4%
14; 48,3%
145; 29,5%
15; 51,7%
347; 70,5%
0,033*
Tipo de
alimentación a l RN
al mes de vida
LME
LM
LA
502
245; 48,8%
78 ; 15,5%
179; 35,7%
171; 69,8%
53; 67,9%
114; 63,7%
74; 30,2%
25; 32,1%
65; 36,3%
0,413
Ingreso e n
neonatos
Sí
No
521
50; 9,6%
471; 90,4%
36; 72%
314; 66,7%
14; 28%
157; 33,3%
0,445
-RN: recién nacido; n: t amaño muestral vál ido ; LME: l ac tancia materna exclusiva; LM : lactancia
mixta; LA: lacta ncia artificial ; *p<0,05; **p<0 ,001
En la T abla 52 se pres entan los análisis de la relac ión entre el
cumplimiento o no de las recomendaciones de gan ancia ponderal y las
variables c u antitativas del recién nacido. De ellos se informa que:
- Se encontraron dife rencias altamente significati vas ( p =0,000)
entre los grupos de ganancia ponderal y el peso del recién nacido.
Las mujeres que no cumplen con las recomendaciones d e
ganancia d e peso presentan una mediana de peso del re cién
nacido superior.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
270
T abla 52 : Relación ent re el cumplimiento o no de la g anancia ponderal y las
variables cu antitat iv as del recién nacido
Variables
cuantitativas de l RN
n
Cumple las r ecomendacio nes
de ganancia de p eso o
engorda me nos
No cumpl e las
recomendacion es de
ganancia de p eso
p -valor
Peso RN (g )
521
3257,50 (2 950 -3501, 25)
3400 (3140-3710)
0,000**
pH al naci miento
405
7,26 (7,22-7,32)
7,27 (7,20-7,31)
0,054
Puntuación d e Apgar
al minuto de vida
426
9 (9- 9)
9 (9- 9)
0,951
RN: recién nacido ; n: tama ño muestral válido ; **: p<0,001
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
ganancia de peso y la variable resultado principal (tipo de parto-
riesgo obstétrico ):
A continuación se presentan los resultados de la relación entre l as
parejas de cumplimiento de ganancia ponderal creadas en función a la s
recomendaciones del IOM y el TP - RO I, II y III. Los resultados del test
Chi-cuadrado se obse rvan en la Tabla 53 . De la misma se puede
transmitir que:
- P ar a la re lac ió n en tre los gru pos pr inc ipa le s de es tudi o de
c ump li mie n to de gana nc ia pon der al ( gana r el pe so re co men dad o
o men os vs. ga nar más pe so del reco me nda do) y e l TP -RO II
(p ar to va gin a l o ces áre a) se en c ontra ron di fe re nci as
e sta dí st ica men te sig ni fic ati va s ( p =0 ,00 9) . Ent re l as m uje re s q ue
tu vi er on u n p art o v agi na l, un ma yo r p orce n taje de el la s
c ump li ero n con la s re com en dac io ne s de gan anc ia de pes o o
e ngor d aro n men os ( F ig ura 25 ).
- A de má s, se enc ont ra ro n dife re nc ia s e sta dís ti cam en te
si gn if ica ti vas ( p =0 ,007 ) ent re lo s gru po s de gana nc ia de pe so:
ga na r men os pe so del rec ome nd ado vs. gana r el pe so
re co me nda do o más y el TP - RO II I (pa rt o asis ti do po r mat ron a o
gi ne có log o/a ). En tre las muje res que tuv ier on un part o asi st ido por
ma tr ona (no rie sg o), más muje re s ga nar on menos pes o de l
re co me nda do en c ompa rac ión co n los pa rt os ate nd ido s por
gi ne có log o /a (ri es go) ( F igu ra 2 6 ).
4. Resultados
271
- P ar a los gru po s d e ga nanc ia pon dera l: ga n ar meno s pe so del
re co me nda do vs gana r el pe so rec o men dad o, se e nc on trar on
di fe re nci a s es tad íst ica men te si gn ific at iv as ( p = 0,0 19) co n el TP -
RO III (pa rt o asi st id o por m atr on a o gi nec ó logo /a ). En tre las
mu je re s que ga nar on menos pe so de l rec om end ad o, un 51 % tu vo
un par to as ist id o po r ma tron a, y un 38 ,3% q ue lo tuvo asi st ido por
gi ne có log o/a ( F igu ra 27 ). Cabe se ñal ar e n es te cas o el tama ño
mu es tra l vál id o in fe rio r (n= 34 4) a l re tira r de la mues tra las
mu je re s qu e gan an m ás pe so d el rec o men dad o (n= 1 68) y e l
nú me ro de ce sá rea s , qu e b a ja en un 3 ,1 5% ( 16 c esá re as me no s de
11 6 to ta les ).
- E nt re la pa re ja de cu mp limi en to de ga nanc ia pond e ral : gana r el
pe so rec ome nd ad o vs. ga na r más del pes o rec om end ad o se
e nc ont rar on dife renc ia s est ad íst ica me n te sign if ica tiv as ( p =0 ,04 3)
c on el TP - RO II (pa rt o vagi na l o ce sáre a) . Ent re la s muje re s que
tu vi er on una ces áre a, el 5 6, 8% de ella s gan ó má s p eso de l
re co me nda do, en c ontr a del 43 ,2% que ga nó el pes o rec ome nda do
( F ig ur a 28 ) .
T abla 53 : Re lación ent re los distintos grupos de cumplimiento de gananc ia
ponderal creados y el tipo de p art o -riesgo obstétrico.
V a r ia b le r e s ul ta d o
p r i n ci pa l T P - RO
n
G a na e l p e so
r ec om en d ad o o
m en o s ( n; % )
G a na m á s p es o de l
r ec om en d ad o
( n; %)
T es t Ch i
c u a d ra do
p - v a l or
TP - RO I
Espontáneo
Inducido
512
261; 51%
251; 49%
179; 68,6%
82; 31,4%
165; 65,7%
86; 34,3%
0,493
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
512
396; 77,3%
116 ; 22,7%
277; 69,9%
66; 56,9%
119; 30,1%
50; 43,1%
0,009*
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo/a
512
279; 54,5%
233; 45,5%
194; 69,5%
149; 63,9%
85; 30,5%
84; 36,1%
0,181
TP -RO I
Espontáneo
Inducido
G a n a m e n o s p e s o
d e l r e c o m e n d a do
( n ; % )
G a n a el p e s o
r ec o m en d ad o o má s ( n;
%)
512
261 ; 51%
251 ; 49%
76; 29,1%
79; 31,5%
185; 70,9%
172; 68,5%
0,562
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
272
V a r ia b le r e s ul ta d o
p r i n ci pa l T P - RO
n
G a na e l p e so
r ec om en d ad o o
m en o s ( n; % )
G a na m á s p es o de l
r ec om en d ad o
( n; %)
T es t Ch i
c u a d ra do
p - va l or
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
512
396 ; 77,3%
116 ; 22,7%
128; 32,3%
28; 24,1%
268; 67,7%
88; 75,9%
0,092
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo/a
512
279; 54,5%
233; 45,5%
99; 35,5%
57; 24,5%
180; 64,5%
176; 75,5%
0,007*
TP -RO I
Espontáneo
Inducido
G a n a m e n o s p e s o
d e l r e c o m e n d a do
( n ; % )
G a n a e l p e s o
r e c o m e n d a d o ( n ; % )
344
179; 52%
165; 48%
76; 42,5%
79; 47,9%
103; 57,5%
86; 52,1%
0,313
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
343
277; 80,8%
66; 19,2%
128; 46,2%
28; 42,4%
149; 53,8%
38; 57,6%
0,579
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo
34 3
194; 56,6%
149; 43,4%
99; 51%
57; 38,3%
95; 49%
92; 61,7%
0,019*
G a n a el p e s o
r e c o m e n d a d o ( n ; % )
G a n a m á s p e s o d e l
r e c o m e n d a d o ( n ; % )
TP -RO I
Espontáneo
Inducido
357
185; 51,8%
172; 48,2%
103; 55,7%
82; 44,3%
86; 50%
86; 50%
0,283
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
356
268; 75,3%
88; 24,7%
149; 55,6%
38; 43,2%
119; 44,4%
50; 56,8%
0,043*
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo
356
180; 50,6%
176; 49,4%
95; 52,8%
92; 52,3%
85; 47,2%
84; 47,7%
0,924
Adelgazar ( n; %)
Ganar pes o (n; %)
TP -RO I
Espontáneo
Ind ucido
521
266; 51,1%
255; 48,9%
2; 0,8%
5; 2%
264; 99,2%
250; 98%
0,231
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
521
404; 77,5%
117; 22,5%
6; 1,5%
1; 0,9%
398; 98,5%
116; 99,1%
0,602
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo
521
285; 54,7%
236; 45,3%
4; 1,4%
3; 1,3%
281; 98,6%
233; 98,7%
0,896
- TP -RO: tipo d e parto-ri esgo obstétrico ; n: tama ño muestral válido ; *: p<0,05
4. Resultados
273
Figur a 25 : Frecuenc ia de ganancia de peso recomendada o menor vs. g ananc ia de
peso superior y tipo de part o- riesgo obstétrico II
Figur a 26 : Fre cuencia de ganancia de peso menor a la recomendada vs. g ananc ia
de peso reco mendada o superior y tipo de p art o -riesgo obstétrico III
n= 277
n= 66
n= 119
n= 50
0% 20% 40% 60% 80% 100%
Parto vaginal
Parto por
cesárea
Gana el peso recomendado o menos Gana más peso del recomendado
n=99
n=57
n=180
n=176
0% 20% 40% 60% 80 % 100%
Parto asistido por Matrona
Parto asistido por Ginecólogo/a
Gana meno s peso del recomendado
Gana el peso recomendado o más
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
274
Figur a 27 : Frec uencia de ganancia de peso menor a la recomendada vs. ganancia
de peso reco mendada y tipo de parto- riesgo obstétrico III
Figur a 28 : Frec uencia de ganancia de peso recomendada vs. g anancia superior a la
recomendada y tipo de part o- riesgo obstétrico II
n=99
n= 57
n=95
n=92
0% 20% 40% 60% 80% 100%
Parto asistido por Matrona
Parto asistido por Ginecólogo/a
Gana menos peso del recomendado Gana el peso recomendado
n=149
n= 38
n=119
n=50
0% 20% 40% 60% 80 % 100%
Parto vaginal
Cesárea
Gana el peso recomendado Gana más peso del recomendado
4. Resultados
275
Relación entre los distintos grupos de cumplimiento de ganancia
ponderal y el tipo de parto-riesgo obstétrico según IMC en
primera consulta y ganancia ponderal trimestral y total
T ras la p resentación de los re sultados entre la relación de los
distintos grupos de cumplimiento de ganancia ponderal y los ti pos de
parto-riesgo obstétrico, se decidió re alizar un análisis exhaustivo se gún
IMC inicial en primera consulta y para la ganancia ponderal en cada
trimestre y en total, en base a los resultados d e las últimas publi cac iones,
que aportan m ayor importancia al IMC inicial que a la g anancia
ponderal durante la gestación (IOM, 2009). Para cada categoría de IMC,
se a nalizó la relación en tre cada pareja de cumpl imiento de ganancia
ponderal c reado y el TP - RO I, II y III según p rimer , segundo y te rcer
trimestre y según la ganancia ponderal total.
No se presentan los resultados para la categoría de bajo peso ya que
el tamaño muestral válido es muy bajo (n=8). Asi mismo, cabe destacar
que el 100% de ellas cumplió c on las recomendaciones de ganancia
ponderal o engordó menos, como se ha descrito previamente en otros
apartados ( T ab la 35 y T ab la 40 ); y el 100 % (n=8) de ellas tuvo un parto
vaginal.
En la T ab la 54 se presentan los resultados para la categoría de
normopeso. De los mismos se informa que:
- Se enc ontra ron dife rencias estadísticamente significativas
( p <0,042) entre las mujeres con normopeso que ganan menos
peso del recomendado e n primer trimestre en co mparac ión con
las que ganan el peso recomendado o más y el TP - RO II ( Figur a
29a ). Entre las muje res que g anaron menos peso del
recomendado, un 15,1% tuvo una cesárea; en contra del 25% de
cesáreas en el grupo de muj ere s que ganaron el peso
recomendado o más. Asimi smo, también se encontraron
diferencias estadísticamente signi ficativa s para la misma pareja
de cumplimiento de ganancia pond eral en total y el TP - RO III
( p =0,020): entr e las m ujeres que ganaron m enos peso del
recomendado, un 35,4 % t uvo un parto a sistido por ginecólogo; y
entre las mujeres que ganaron el peso recomendado o más un
49,2% ( Figura 29b ).
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
276
- Se enc ontraron diferenc ias estadísticamente signi ficativa s
( p =0,010) entre las mujeres con normopeso que ganan menos
peso del recomendado en total en comparación con las que ganan
el peso recomendado y el TP - RO III (parto asistido por matrona
o parto asistido por ginecólogo/a). Entre las muj eres que ganaron
menos de lo que se r ecomienda (n=113), un 35,4% (n=40) tuvo
un parto asistido por ginecólogo/a; en frenta al 52, 1% (n=62) de
partos asistidos por ginecólogo/a en el grupo de mujere s con
normopeso que ganó lo que se rec omienda (n=119) ( Figura
29e ).
- Se encontraron dif erencias estadísticamente significativas entre
las mujeres con normope so que ganan el p eso recomendado e n
comparación con las que ganan más de lo recomendado en terce r
trimestre y el TP -RO II y III ( p =0,033 y p =0,040
respec tivam ente). Ent re las mujeres que ganaron el peso
recomendado en tercer trimestre (n= 54), un 11,1 % (n=6) tuvo
una cesárea y un 35,2% ( n=19) un parto asistido por ginecólogo;
en comparac ión con el 25,8% (n=24) de cesáreas y el 52,7%
(n=49) de partos asistidos por ginecólogo en el g rupo de mujeres
que ganaron más peso d el re comendado (n=93) ( Figura 29c y
Figura 29f ).
- Además, se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entr e las muj eres co n no rmopeso inicial que
ad elgazan en prime r trimestre (n=80) en comparación con las
que ganan peso (n =211) y el TP - RO II ( p =0,029). Entre las
mujeres que adelgazan en primer trimestre, un 12,5% de ellas
(n=10) tuvo una c esárea; en contra del 24,2% (n=51) en el grupo
de mujeres que g anaron peso en primer tr imestre ( Figura 29d ).
- No se pudo calcular e l p -valor para la ganancia pondera l total en
el grupo de adelgaza vs ganar peso ya que todas las mujeres con
normopeso engordaron en su gestación como e s esperado.
4. Resultados
277
T abla 54 : Rela ción entre los dist intos grupos de cumplimiento de ganancia
ponderal y el tipo de parto-riesgo obstétrico en la categor í a de normopes o según
ganancia ponderal trimestra l y total
Normopeso
p -valor 1T
1) TP -RO1
2) TP -RO2
3) TP -RO3
p -valor 2T
1) TP -RO1
2) TP -RO2
3) TP -RO3
p -valor 3T
1) TP -RO1
2) TP -RO2
3) TP -RO3
p- valor to tal
1) TP -RO1
2) TP -RO2
3) TP -RO3
Gana el peso
recomendad o o
menos vs. Gana
más de lo
recomendad o
1) 0,393 (n=293)
2) 0,192 (n=291)
3) 0,480 (n=291)
1) 0,270 (n=298)
2) 0,345 (n=295)
3) 0,262 (n=295)
1) 0,953 (n=241)
2) 0,146 (n=238)
3) 0,109 (n=238)
1) 0,887 (n=30 1)
2) 0,197 (n=298)
3) 0,997 (n=298)
Gana menos p eso
del recome ndado
vs. Gana el p eso
recomendad o o más
1) 0,661 (n=293)
2) 0,042* (n=291 )
3) 0,480 (n=291)
1) 0,478 (n=298)
2) 0,212 (n=295)
3) 0,971 (n=295)
1) 0,183 (n=241)
2) 0,773 (n=238)
3) 0,987 (n=238)
1) 0,598 (n=301)
2) 0,157 (n=298)
3) 0,020* (n=298 )
Gana menos p eso
del recome ndado
vs. Gana el p eso
recomendad o
1) 0,335 (n=220)
2) 0,097 (n=219)
3) 0,674 (n=219)
1) 0,673 (n= 287)
2) 0,118 (n=284)
3) 0,717 (n=284)
1) 0,094 (n=145)
2) 0,099 (n=145)
3) 0,196 (n=145)
1) 0,607 (n=235)
2) 0,320 (n=232)
3) 0,010* (n=232 )
Gana el peso
recomendad o vs.
Gana más pes o del
recomendad o
1) 0,226 (n=173)
2) 0,721 (n=172)
3) 0,675 (n=172)
1) 0,347 (n=99)
2) 0,207 (n=98)
3) 0,239 (98 )
1) 0,305 (n=150)
2) 0,033* (n=147 )
3) 0,040* (n=147 )
1) 0,934 (n=188)
2) 0,460 (n=185)
3) 0,287 (n=185)
Adelgaza vs G ana
peso
1) 0,538 (n=293)
2) 0,0 29* (n=291 )
3) 0,440 (n=291)
1) 0,420 (n=300)
2) 0,376 (n=297)
3) 0,706 (n=297)
1) 0,077 (n=243)
2) 0,538 (n=240)
3) 0,597 (n=240)
1)
2)
3)
-1T: p rimer trimestr e; 2T: seg undo trimestre; 3T : terc er trimestr e; TP-RO: tipo de parto riesgo
obstétrico ; : no es posib le el cálculo porque todas ganan p eso;*: p<0,05
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
278
Figur a 29 : Frecuenc ias de cu mplimiento de g anancia pondera l y el tipo de part o -
riesgo obstét rico en la categoría de normopeso según gana ncia ponderal trimestral
y total
n= 101
n= 129
n= 18
n= 43
0% 50% 100%
Gana menos peso del
recomendado
Gana el peso
recomendado o más
Ganancia ponder al primer trimestre
Parto vaginal Cesárea
a)
n= 73
n= 94
n= 40
n= 91
0% 50% 100%
Gana menos peso del
recomendado
Gana el peso
recomendado o más
Parto asistido por Matrona
Parto asistido por Ginecólogo/a
Ganancia ponder al total
b)
n= 35
n= 44
n= 19
n= 49
0% 20% 40% 60% 80% 100%
Gana el peso
recomendado
Gana más peso del
recomendado
Ganancia ponder al terc er trimestre
Parto asistido por Matrona
Parto asistido por Ginecólogo/a
c)
n= 70
n= 160
n= 10
n= 51
0% 50% 100%
Adelgazar
Ganar peso
Ganancia ponder al primer trimestre
Parto vaginal Cesárea
d)
n=73
n= 57
n= 40
n= 62
0% 50% 100%
Gana menos peso del
recomendado
Gana el peso
recomendado
Ganancia ponder al total
Parto asistido por Matrona
Parto asistido por Ginecólogo/a
e)
n= 48
n= 69
n= 6
n= 24
0% 50% 100%
Gana el peso
recomendado
Gana más peso del
recomendado
Ganancia ponder al terc er trimestre
Parto vaginal Cesárea
f)
4. Resultados
285
4.12.2 Relación entre las categorías de ejer ci cio físico en la
mujer y el resto de variables.
En este apartado se estu dian las relaciones entr e las categorías d e
ejercicio físico c read as entre las muj ere s de este estudio y el resto de
variables.
Relación entre las categorías de ejercicio físico y variables
sociodemográficas:
En la Tabla 58 se muestran los resultados d e la relación entre l as
categorías d e ejercicio físico y las variables sociodemográficas
cualitativas. De los mismos se concluye que:
- S e e n c o n t r a r o n d if e r e nc i a s a l t a me n t e s i g n i f i c a t i v a s ( p = 0 ,0 0 0 ) en t r e
l as c a te g o r í a s d e e je r c ic i o f í s i c o y : e l n i v e l d e e s t u d io s y la h i s t or ia
o b s t é tr i c a d e la m u j e r . La s mu j e re s c o n e st u d io s u n iv e r s i ta r io s y
p ri m íp a r a s s on la s q u e t i e n e n u n p or c en ta j e m a y or de n tr o d e l gr up o
“ sí e je r c ic i o p r e v io - s í e je rc ic io d u r a n te e mb ar az o ” .
T abla 58 : Relación ent re las categorías de ejerc i cio físico y variable s
socio de mográficas cualitat ivas
Variable
sociodemográ fica
n; %
NP -NE
(n; %)
SP - NE
(n; %)
NP - SE
(n; %)
SP - SE
(n; %)
Test Chi
cuadrado
p -valor
Lugar de resid encia
Área rural
Área urbana
490
184; 37,7%
306; 62,4%
120; 65,2%
174; 56,9%
34; 18,5%
55; 18%
10; 5,4%
36; 11,8%
20; 10,9%
41; 13,4%
0,077
Procedencia
Europa
No Europa
534
494; 92,5%
40; 7,5%
297; 60,1%
25; 62,5%
90; 18, 2%
9; 22,5%
46; 9,3%
4; 10%
61; 12,3%
2; 5%
0, 54 9
Nivel de est udios
Básicos
Intermedios
Universitarios
490
94; 19,2%
186; 38%
210; 42,9%
70; 74,5%
119; 64%
105; 50%
18; 19,1%
31; 16,7%
40; 19%
4; 4,3%
18; 9,7%
24; 11,4%
2; 2,1%
18; 9,7%
41; 19,5%
0, 000**
Historia obs tétrica
Primípara
Multípara
485
267; 55,1%
218; 44,9%
134; 50,2%
157; 72%
59; 22,1%
29; 13,3%
27; 10,1%
18; 8,3%
47; 17,6%
14; 6,4%
0,000**
-n: tam año muestral válido; NP -NE: no ejercicio pr evio- no ejer cicio em baraz o; SP -NE: sí
ejercicio previo- no ejercicio e mbarazo; NP -SE: no ejercicio previo - sí ejercicio embarazo ; SP-
SE: sí ejercici o previo- sí ej ercicio embaraz o; **: p<0,001
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
286
P a ra e l a ná li si s de la re la c ió n en t re la e da d y la s ca te go r ía s de ej e rc ic i o
f í s ic o (n =4 8 9) se re a li zó e l t es t d e K r us ka l Wa ll is a l se g ui r u na d i st r ib uc i ó n
n o no rm a l ; y e st e no m o s tr ó di fe r en c i a s e s ta dí st ic am e n te s i g ni f ic a ti va s.
Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables de
antecede nt es de salud
En la Tabla 59 se presentan los resultados de la r elac ión entre las
categorías de ejercicio fí sico y las variables de antec edentes de salud
cualitativas. De e llo dest aca que:
- S e enc on tra ro n d ifer en ci as e sta dí sti ca men te sig ni fi cat iva s
( p = 0,0 04) en tre e l I MC pr e vi o y la s ca te gor ía s de e je rc ic io f ís ico .
A ma yo r ca te gor ía de I MC pre vi o, más po rc ent aje de mu jer e s en
e l gru po “n o eje rc ic io pre vi o- no e jerc ic io em bara zo” ; y a men or
c ate go ría de I MC pre vio , má s por cen ta je de m uje res en el gru po
“ sí eje rc ic io pre v io- sí ej er cic io e mbar az o”.
T abla 59 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables
cualitativas de antecede ntes de salud
Variables de
antecedent es de
salud
n; %
NP -NE
(n; %)
SP -NE
(n; %)
NP -SE
(n; %)
SP -SE
(n; %)
Test Chi-
cuadrado
p valor
Patología previa
Sí
No
469
117; 24,9%
352; 75,1%
204; 58%
74; 63,2%
64; 18,2%
21; 17,9%
39; 11,1%
7; 6%
15; 12,8%
45; 12,8%
0,433
IMC previo
Bajo peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
464
5; 1,1%
333; 71,8%
84; 18,1%
42; 9,1%
2; 40%
183; 55%
61; 72,6%
33; 78,6%
1; 20%
65; 19,5%
16; 19%
5; 11,9%
0; 0%
36; 10,8%
2; 2,4%
3; 7,1%
2; 40%
49; 14,7%
5; 6%
1; 2,4%
0,004*
Asistencia a co nsulta
preconcepcio nal
Sí
No
485
134; 27,6%
351; 72,4%
73; 54,5%
218; 62,1%
24; 17,9%
63; 17,9%
15; 11,2%
31; 8,8%
22; 16,4%
39; 11,1%
0,298
Tipo de gestaci ón
Espontánea
TRA
488
447; 91,6%
41; 8,4%
262; 58,6%
31; 75,6%
85; 19%
3; 7,3%
44; 9,8%
2; 4,9%
56; 12,5%
5; 12,2%
0,130
Fumadora pr evia
Sí
No
488
158; 32,4%
330; 67,6%
109; 69%
183; 55,5%
22; 13,9%
67; 20,3%
16; 10,1%
30; 9,1%
11; 7%
50; 15, 2%
0,009*
n : t a ma ño m ue s t r a l vá li d o ; NP - NE : N o e j er ci c i o p r ev io - no e j er ci ci o emb a r a z o ; SP -N E: sí ej e r c ic io
p r e v i o- n o e j er ci c i o e m b a r a zo ; NP - S E : n o ej er c i ci o pr ev i o - s í ej er c ic i o em b ar az o SP - S E : s í e je r c i c i o
p r e v i o- s í ej e r c i ci o e mb a r a z o ; IM C : ín d i c e d e ma s a c o rp or a l ; TR A: té c ni c a s d e r e p r od uc ci ó n a s is t i da ;
* p < 0 ,0 5
4. Resultados
287
Para la r elación entre la variable cuantitativa peso previo referido
por la mujer y las categorías de ejercicio físico , se realizó la prueba de
Kruskal Wallis al seguir una distribución no normal; y se encontraron
diferencias estadísticamente significativas ( p =0,042). Esto quiere decir
que hay dif erencias entre al menos dos g rupos. Para an alizar entre qué
grupos se encuentran las diferencias se realizó el test de Dunn , y estas
se encontraron entre el grupo “no previo-no emb arazo” y “sí previo-no
embarazo” ( p = 0,0362). Las mujeres qu e no reali zaron ejercicio ni de
forma previa ni durante s u gestación tenían una m ediana de p eso previo
de 62,75 kg; y las mujeres que realizaron ej erc i cio físico de for ma
previa pero no dura nte su gestación una me diana d e 59 kg.
Relación entre las categorías de ejerc icio físico y l as variables
hábitos de vida durante la gestación
En la Tabla 60 se presentan los resultados de la relación entr e las
categorías de ejercicio f ísico dura nte la gestación y las variables de
hábitos de vida. De los mismos se aporta que:
- Existen diferenc i as estadíst icamente signi ficativas ( p =0,028)
entre las categorías de ej erc icio físico durante la gestación y la
presenc i a o no de lum balgia. En lo s dos grupos de ejercicio qu e
incluyen ejercicio durante el embarazo (“no previo-sí embarazo”
y “sí pr evio-sí embara zo”) el porcentaje de mujeres con
lumbalgia es menor en compara ción a los otros dos grupos que
no lo incluyen.
- También se encontraron diferencias altamente signi ficativas
( p =0,000) entre l a asisten cia o no a pr eparación maternal durante
la gestación y la categoría de ejercicio físico du rante la misma.
Entre las mujeres qu e acudier on a pre paración maternal, un
mayor porcentaje de ella s pertenecía a los grupos que incluyen
ejercicio durante e l embarazo.
- Por último, se hallaron diferencias altamente significativas
( p =0,001) entre ser o no fumadora durante la gestac ión y l as
categorías de ejercicio físico. Entre las fum adoras, ninguna de
ellas formaba parte del grupo “sí ejercicio previo- sí ejercicio
embarazo” y tan sólo un 3% formaba pa rte del grupo “no
ejercicio previo- sí ejercicio embarazo”.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
288
T abla 60 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y l os hábitos de vida
durante la gestac i ón.
H á b i t o s d e
v i d a d ur an te l a ge s ta ci ó n
n ; %
NP - NE
( n; % )
SP - NE
( n; % )
NP - SE
( n; % )
SP - SE
( n; % )
T es t Ch i-
c u a d ra do
p v a l or
H o r a s d e su e ño
< 6 h o r as
6 - 9 ho ra s
> 9 h o r as
489
5 4 ; 1 1%
4 1 0 ; 83 ,8 %
2 5 ; 5 ,1 %
3 3 ; 6 1 ,1 %
2 4 5 ; 59 ,8 %
1 5 ; 6 0%
1 0 ; 1 8 ,5 %
7 4 ; 1 8%
5 ; 2 0 %
5 ; 9 ,3 %
3 8 ; 9 ,3 %
3 ; 1 2 %
6 ; 1 1 ,1 %
5 3 ; 1 2 ,9 %
2 ; 8 %
0 , 9 9 2
C a l i da d d e s ue ñ o
TS
S
N S N I
I
TI
470
4 2 ; 8 ,9 %
1 6 1 ; 34 ,3 %
1 2 0 ; 25 ,5 %
1 1 1 ; 23 ,6 %
3 6 ; 7 ,7 %
2 5 ; 5 9 ,5 %
9 4 ; 5 8 ,4 %
6 5 ; 5 4 ,2 %
6 7 ; 6 0 ,4 %
2 8 ; 7 7 ,8 %
7 ; 1 6 ,7 %
2 4 ; 1 4 ,9 %
2 5 ; 2 0 ,8 %
2 3 ; 2 0 ,7 %
5 ; 1 3 ,9 %
4 ; 9 ,5 %
1 9 ; 1 1 ,8 %
1 0 ; 8 ,3 %
1 1 ; 9 ,9 %
2 ; 5 ,6 %
6 ; 1 4 ,3 %
2 4 ; 1 4 ,9 %
2 0 ; 1 6 ,7 %
1 0 ; 9 %
1 ; 1 ,6 %
0 , 4 0 8
L um ba lg i a
Sí
No
470
2 4 3 ; 51 ,7 %
2 2 7 ; 48 ,3 %
1 4 9 ; 61 ,3 %
1 3 0 ; 57 ,3 %
4 9 ; 2 0 ,2 %
3 5 ; 1 5 ,4 %
2 4 ; 9 ,9 %
2 2 ; 9 ,7 %
2 1 ; 8 ,6 %
4 0 ; 1 7 ,6 %
0 , 0 2 8 *
E s t r eñ i m i en to
Sí
No
470
1 8 9 ; 40 ,2 %
2 8 1 ; 59 ,8 %
1 0 9 ; 57 ,7 %
1 7 0 ; 60 ,5 %
4 0 ; 2 1 ,2 %
4 4 ; 1 5 ,7 %
1 9 ; 1 0 ,1 %
2 7 ; 9 ,6 %
2 1 ; 1 1 ,1 %
4 0 ; 1 4 ,2 %
0 , 4 0 1
R e fl uj o y / o pi ro si s
Sí
No
470
3 2 5 ; 69 ,1 %
1 4 5 ; 30 ,9 %
1 9 7 ; 60 ,6 %
8 2 ; 5 6 ,6 %
5 7 ; 1 7 ,5 %
2 7 ; 1 8 ,6 %
3 0 ; 9 ,2 %
1 6 ; 1 1%
4 1 ; 1 2 ,6 %
2 0 : 1 3 ,8 %
0 , 8 5 3
N á us ea s y/ o v ó mi to s
Sí
N o
469
2 2 7 ; 48 ,4 %
2 4 7 ; 51 ,6 %
1 3 9 ; 61 ,2 %
1 3 9 ; 57 ,4 %
3 8 ; 1 6 ,7 %
4 6 ; 1 9%
1 8 ; 7 ,9 %
2 8 ; 1 1 ,6 %
3 2 ; 1 4 ,1 %
2 9 ; 1 2%
0 , 4 5 6
A s i s t e n c i a a pr ep ar a ci ón m at e r n a l
Sí
No
472
2 9 2 ; 61 ,9 %
1 8 0 ; 38 ,1 %
1 4 4 ; 49 ,3 %
1 3 6 ; 75 ,6 %
5 9 ; 2 0 ,2 %
2 6 ; 1 4 ,4 %
3 7 ; 1 2 ,7 %
9 ; 5 %
5 2 ; 1 7 ,8 %
9 ; 5 %
0 , 0 0 0 **
T o ma d e co mp l e j o m ul t i v i t a mí ni co
Sí
No
487
4 6 ; 9 ,4 %
4 4 1 ; 90 ,6 %
2 3 ; 5 0%
2 6 8 ; 60 ,8 %
6 ; 1 3 %
8 3 ; 1 8 ,8 %
8 ; 1 7 ,4 %
3 8 ; 8 ,6 %
9 ; 1 9 ,6 %
5 2 ; 1 1 ,8 %
0 , 0 7 3
T o ma d e hi er r o or a l
Sí
No
483
2 9 6 ; 61 ,3 %
1 8 7 ; 38 ,7 %
1 7 9 ; 60 ,5 %
1 1 2 ; 59 ,9 %
4 9 ; 1 6 ,6 %
3 9 ; 2 0 ,9 %
3 0 ; 1 0 ,1 %
1 5 ; 8 %
3 8 ; 1 2 ,8 %
2 1 ; 1 1 ,2 %
0 , 5 8 0
I nt e n c i ó n d e am am a n ta mi en t o
L ME
LM
LA
463
3 4 0 ; 73 ,4 %
3 7 ; 8 %
8 6 ; 1 8 ,6 %
5 8 ; 6 7 ,4 %
2 3 ; 6 2 ,2 %
1 9 3 ; 56 ,8 %
1 5 ; 1 7 ,4 %
5 ; 1 3 ,5 %
6 2 ; 1 8 ,2 %
5 ; 5 ,8 %
5 ; 1 3 ,5 %
3 6 ; 1 0 ,6 %
8 ; 9 ,3 %
4 ; 1 0 ,8 %
4 9 ; 1 4 ,4 %
0 , 4 9 0
M od i f i ca c i ó n d i et é ti c a
Sí
No
47 1
2 6 1 ; 55 ,4 %
2 1 0 ; 44 ,6 %
1 5 0 ; 57 ,5 %
1 3 0 ; 61 ,9 %
5 4 ; 2 0 ,7 %
3 0 ; 1 4 ,3 %
2 6 ; 1 0%
2 0 ; 9 ,5 %
2 6 ; 1 1 ,9 %
3 0 ; 1 4 ,3 %
0 , 3 0 7
A c o n t e c i m i e n t os v it al es e st r es an te s
Sí
No
469
1 1 8 ; 25 ,2 %
3 5 1 ; 74 ,8 %
7 3 ; 6 1 ,9 %
2 0 6 ; 58 ,7 %
2 1 ; 1 7 ,8 %
6 2 ; 1 7 ,7 %
1 0 ; 8 ,5 %
3 6 ; 1 0 ,3 %
1 4 ; 1 1 ,9 %
4 7 ; 1 3 ,4 %
0 , 8 9 8
F u ma d o r a em b a ra zo
Sí
No
468
6 0 ; 1 2 ,8 %
4 0 8 ; 87 ,2 %
4 7 ; 7 8 ,3 %
2 3 1 ; 56 ,6 %
1 1 ; 1 8 ,3 %
7 2 ; 1 7 ,6 %
2 ; 3 ,3 %
4 4 ; 1 0 ,8 %
0 ; 0 %
6 1 ; 1 5%
0 , 0 0 1 **
-n: tam año muestral válido; NP -NE: n o eje rcicio pr evio- no ejerci cio e mbaraz o; SP -NE: s í
ejercicio previo- no ejercicio embarazo; NP -SE: n o ejercicio pr evio- sí ejercici o embarazo SP -
SE: sí ejercic io pr evio- sí ejercicio embarazo; TS: tota lmente satisfecha; S : satisf echa; NSNI: n i
satisfecha ni insatis fecha; I: insatisfec ha; TI: tot a lmente insatisf echa; LME: lactancia materna
e x c l u si va ; L M: lactancia mi xta; LA: lactancia artificial; *p<0 ,05; **p<0,001
4. Resultados
289
Al estudiar la relac ión entre la variable cuantitativa consumo de
alcohol durante e l e mbar azo en UBE y las categorías de ejercicio físico
no se encontraron diferencias estadísticamente sig nificativas.
Relación entre las categorías de ejerc icio f ísico y las variables
clínicas de seguimiento de la gestación
Los re sultados de la re lación entre las c ategorías de ejercicio físico
y las va riables cua ntitativas clínica s de seguimiento se resumen en la
Tabla 61 . Para las variables que siguen una distribu ción no normal se
realizó el test de Krusk al Wallis al tener 4 grupos de categorías de
ejercicio físico; y para las variables que siguen una distribución normal
el test ANOVA. De los resultados de la Tabla 61 se informa que:
- Se enc ontraron dife rencias estadísticamente significativas
( p =0,024) entre las ca t egorías d e ej ercicio físico dur ante la
gestación y la variable TSH en la analítica de primer trimestre.
Esto indica que existen difere ncias al menos entre dos g rupos.
Para evaluar entr e qué g rupos se encuentran las diferencias se
realizó el test de Dunn; y se observaro n diferencias
estadísticamente significativas entre las categorías: “no previo-
no embarazo” y “sí previo-sí e mbarazo” ( p = 0,003 ); y “sí previo-
no embarazo” y “sí previo-sí embar azo ” ( p =0,009). En ambas
relaciones la s mujeres qu e perte necen al grupo de realización de
ejercicio físico tanto previamente como durante su gest ación
tienen valore s d e TSH superiore s.
- También se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entre las categorías de ejercicio físico durante la
gestación y las variables del valor del TSOG 1 hora ( p =0,014) y
del valor TSOG 2 hor as ( p =0,021). Del mismo modo que en el
caso anterior, se rea lizó el test de Dunn p ara observar entre qué
grupos se encontra b an las diferenc ias. En el caso de la variable
TSOG 1 hora se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entre las categorías: “no p revio-no embarazo” y
“no previo-sí embarazo” ( p =0,0246); y “no previo-no embarazo”
y “sí previo no embara zo” ( p =0,0362). En las dos relaciones las
mujeres que pertenecen al grupo “no previo-no embaraz o” tienen
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
290
valores en el TSOG 1 hora superiores. Para la variable TSOG 2
horas se enc ontraron dife rencias al tamente significativas entre
las categorías: “no previo-no embarazo” y “ sí previo -no
embarazo” ( p =0.0025 ). Las muj ere s que pertenecen al grupo “no
previo-no embarazo” tienen valores superiores en el TSOG a las
2 horas.
- Para el resto de v ariables clínicas no se encontrar on difere n cias
estadísticamente significativas con las ca tegorías de ejerc icio
físico durante e l embarazo.
T abla 61 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables
cuantitativa s clínicas de seguimiento de la gestación
Variables clínicas
de seguimien to
n
NP - NE (n)
SP - NE
(n)
NP - SE
(n)
SP - SE
(n)
p
-v alor
Peso s
consultas
(kg)
1
486
65 (58-74,5 )
61 (56,75-69 ,65)
62 (56,15-70,65 )
64 (58,85-67 ,5)
0,086
2
474
65,5 (59 - 75)
62 (58-71)
64,5 (58 ,25-72,82)
65,9 (58 ,8-69,07)
0,383
3
487
68 (62-78,5 )
66,5 (60 ,5-72,8)
67,5 (61 ,47-75,72)
68 (60-71,65 )
0,234
4
486
71 (65-81)
69,2 (64 - 75 ,87)
70,25 (64,75- 77,57)
70 (63,2 - 74 ,8)
0,185
5
479
73 (67-81,8 )
70,9 (65 ,42-77,5)
72,9 (66 ,55-79,85)
72,2 (65 ,15- 77)
0,149
6
467
75,5 (69 ,25-84,4)
73 (67,5 - 79 ,62)
77 (69,5-82 ,5)
75,5 (67 ,75-79,85)
0,347
7
401
77,5 (69 ,5-86,45)
73 (67,5 - 79 ,62)
77 (69,5-82 ,5)
75,5 (67 ,75-79,85)
0,319
8
243
79 (72,22-88 ,15)
76,4 (67 ,62-81,52)
81,6 (71-86 ,7)
76 (69,7 - 89 ,62)
0,242
9
116
79,5 (71 ,8-90,5)
74,5 (69 ,5- 91 )
82,2 (72 ,9-89,25)
75,5 (65 ,5-83,25)
0,413
10
43
76,2 (71 ,12-83,9)
76,25 (72,15 -92,75)
87,75 (83,37- 94,5)
77 (67-84)
0,150
Tensión
arterial
sistó lica
consultas
(mmHg)
1
429
121 (112-128 )
120 (112,50- 130)
121,50 (110,25 -128,50)
119 (110-128 )
0,842
2
4 70
117 (108-125 )
120 (111,75- 127)
116 (107,5 - 124)
120 (110-123 )
0,321
3
481
117 (109-125 )
119,5 (111 ,25-125)
114,5 (108 - 123,25 )
118 (108,5 -125,50
0,448
4
483
116 (109-124 )
120 (112-127 )
116 (109,50-12 4)
116 (105,5 -125,5)
0,327
5
477
117 (109-124 )
117 (109,5 -125,5)
118 (110-122 )
115 (105-125 )
0,802
6
461
117,49 ±11 ,9
120,64±10,62
117,74 (±8,65)
118,24 (±13,43)
0,183
7
402
117,64 ±12 ,45
120,11±11,83
115,86 ±13 ,83
116,10 ±12 ,06
0,235
8
248
115, 62±12 ,33
119,10±11,46
114,04 ±12 ,83
115,90 ±12 ,43
0,325
9
124
116 (103-125 )
123 (117-127 )
117 (112-125 )
114,50 (104-122)
0,196
10
55
113 (97 ,75-122,75)
114 (111,50- 126,50)
117 (108-130 )
119,50 (106-
123,50 )
0,126
Tensión
arterial
diastólica
(mmHg)
1
434
74 (68-79)
74 (68-79)
75 (69,25-79,75 )
71 (65-76,25 )
0,217
2
471
72 (67-78)
74,5 (67 - 80)
70 (67-74,5 )
71,5 (66 ,25- 75)
0,137
3
481
72 (66-77)
70 (66-77)
71 (66-77)
71 (64-77,5 )
0,853
4
483
72 (65-77)
71 (65-77)
70 (66,50-74,5)
70 (64,5 - 76)
0,583
5
478
73 (68-79)
72 (68-79)
71 (65-76)
71,50 (65-76 ,75)
0,294
6
459
75 (70-81)
76 (69,75-81 )
75 (68-80)
74,5 (70 - 79 ,75)
0,607
4. Resultados
291
Variables clínicas
de seguimien to
n
NP -NE (n)
SP - NE
(n)
NP - SE
(n)
SP - SE
(n)
p
-v alor
7
396
76 (69,5- 82)
76,5 (69 - 83)
76 (69-81)
76,5 (70 ,5-80)
0,919
8
240
72,8±10,32
72,54±10 ,4
72,32±9,95
74,66 ±8,17
0,795
9
122
72,79±8,75
78,39±8,69
74±7,51
73,77 ±7,73
0,103
10
51
69 (61,50-76,5 )
74 (71-80,5 )
74 (70,25-83 ,25)
77 (67-83)
0,126
Valor TSH ( mU/L )
486
1,53(1,01-2 ,3)
1,58(0,97-2 ,25)
1,61(1,07-2 ,4)
1,89(1,44-2 ,88)
0,024*
Valor O’S
(mg/dl)
484
116 (94 ,5-1 39 ,5)
120 (96 - 141,50 )
117,50 (84,75-140,75)
104,50 (88,75-128)
0,158
TSOG bas al
(mg/dl)
144
83,54±8,77
80,15±6,24
84,23±8,68
81,92±8,38
0,267
TSOG 1 hor a
(mg/dl)
144
155,41±29,88
137,30±24,73
135,23±32,60 )
153,15±38,11
0,014*
TSOG
2 horas
(mg/dl)
144
128 (113-148 )
112 (94 - 128)
113 (102,50- 146)
113 (93-166)
0,021*
TSOG
3 horas
(mg/dl)
144
100,26±28,30
95,11±24 ,31
95,92±24 ,95
83,08±44 ,33
0,244
Hb 1T (m g/ dl )
487
12,89±0,88
12,81±0,72
12,90±0,66
12,80±0,87
0,760
Hb 2T
(mg/dl)
487
11,5 (10 ,8-12,1)
11,6 (10 ,9-12,05)
11,4 (11 - 12)
11,7 (10 ,85- 12 ,2)
0,888
Hb 3T
(mg/dl)
476
11,5 (10 ,9-12)
11,5 (10 ,8-12,10)
11,3 (10 ,8-12,10)
11,6 (10 ,9-12,10)
0,638
Percentil d e
peso fet al
ecografía 3T
486
57,5 (34- 77)
49 (27,25-74 ,75)
58 (37,50-72 ,5)
49 (30,5-69 ,5)
0,350
n : tamaño muestral válido; NP -NE: no ejercicio previo- no ejercicio embarazo; SP -NE: sí
ejercicio previ o- n o ej ercicio embarazo; NP -SE: no ej ercicio previo- sí ej ercicio embar azo; SP-
SE: sí ejercicio previo- sí ejercicio embarazo; TSH: hormona est im ulante de la tiroides; O’S :
te st de O’Su llivan; TSOG: test de sobrecarga oral de glucosa ; Hb: hemoglobina ; 1T: primer
trimestre; 2T : segundo tri mestre; 3T: tercer tri mestre; *p<0,05
Para el análisis de la relac ión entre la variable cualitativa IMC en
la primera consulta de gestación y las categorías de ejercicio físico se
realizó el test Chi-cuadrado ( Tabla 62 ), obteniendo resultados
estadísticamente significativos ( p =0,004). En las categorías de ejercicio
físico que incluyen su p ráctica durante la gestación, el porcentaje de
mujeres con sobrepeso y obesidad que lo realizan es menor en
comparación con las mujeres que inician su gestación con normopeso.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
292
T abla 62 : Rela ción entre las categor ías de ejercicio físico y el IMC en la primera
consulta de gestació n
Variable clínica d e
seguimie nt o
n; %
NP -NE
(n ; %)
SP - NE
(n; %)
NP - SE
(n; %)
SP - SE
(n; %)
Test Chi-
cuadrado
p valor
IMC 1ª consulta
Bajo peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
486
8; 1,6%
281; 57,8%
137; 28,2%
60; 12,3%
4; 50%
149; 53%
91; 66,4%
48; 80%
3; 37,5%
55; 19,6%
22; 16,1%
9; 15%
1; 12,5%
32; 11,4%
10; 7,3%
2; 3,3%
0; 0%
45; 16%
14; 10,2%
1; 1,7%
0,004*
-n: tam año muestral válido; NP -NE: no ejercicio pr evio- no ejer cicio em baraz o; SP -NE: sí
ejercicio previo- no ej ercicio embarazo; NP -SE: no ejercicio pr evio- sí ejercici o embarazo SP -
SE: sí ejercici o previo- sí ejercicio embaraz o; IMC: índice de masa corp oral; *p<,0,05
Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables de
patología obstétrica
Para el estudio de est a relación se excluyeron las variables EHE y
RCIU por se r criterios d e exclusión en el e studio para el análisis de la
actividad física y el e jerci cio físico durante la gestación. Los resultados
se muestran en la Tabla 63 . Estos demuestran que:
- No se e n contraron diferencias estadísticamente significativas
entre ninguna patología obstétrica y l as categorías de ejercicio
físico durante la gestación.
T abla 63 : Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables de
patología obs tétrica.
Variables de
patología ob stétrica
n; %
NP -NE
(n; %)
SP - NE
(n; %)
NP - SE
(n; %)
SP - SE
(n; %)
Test Chi
cuadrado
p -valor
Hipotiroidis mo
Sí
No
480
104; 21,7%
376; 78,3%
62; 21,5%
226; 78,5%
18; 20,9%
68; 79,1%
8; 17,8%;
37; 82,2%
16; 26,2%
45; 73,8%
0,758
Diabetes gestaci onal
Sí
No
489
16; 3,3%
473; 96,7%
11; 68,8%
282; 59,6%
1; 6,3%
88; 18,6%
2; 12,5%
44; 9,3%
2; 12,5%
59; 12,5%
0,641
Patología d el LA
Sí
No
490
27; 5,5%
463; 94,5%
18; 66,7%
276; 59,6%
2; 7,4%
87; 18,8%
5; 18,5%
41; 8,9%
2; 7,4%
59; 12,7%
0,161
Feto PEG
Sí
No
490
23; 4,7%
467; 95,3%
14; 60,9%
280; 60%
4; 17,4%
85; 18,2%
1; 4,3%
45; 9,6%
4; 17,4%
57; 12,2%
0,768
Ingresos p or APP
Sí
No
490
8; 1,6%
482; 98,4%
5; 62,5%
289; 60%
0; 0%
89; 18,5%
0; 0%
46; 9,5%
3; 37,5%
58; 12%
0,096
-n: tam año muestral válido; NP -NE: no ejercicio pr evio- no ejer cicio em baraz o; SP -NE: s í
ejercicio previo- no ej ercicio embarazo; NP -SE: no ejercicio pr evio- sí ejercici o embarazo SP -
SE: sí e jercicio pr evio- sí ejercici o embarazo; L A: líquido amnió tico; PEG: peque ño para edad
g e s t ac ion a l; APP: amenaza d e parto premat uro
4. Resultados
293
Relación entre las categorías de ejercicio físico y las variables
obstétricas
A continuación s e anal iza la relación entre l as categorías de
ejercicio físico dur ante la gestación y las variables obstétricas. Los
resultados se presentan en la Tabla 64 . De la misma se deduce que:
- No se e n contraron diferencias est adísticamente significativas
entre las categorías de ejercicio físico y las varia bl es obstétricas.
T abla 64 : Relación entre las categorías de ejercicio físico durante la ges tac ión y
las variables obst étricas
V a r ia b le s
o b s t ét r i c a s
n; %
NP -NE
(n; %)
SP -NE
(n; %)
NP -SE
(n; %)
SP -SE
(n; %)
Test Chi-
cuadrado
p -valor
R P M
Sí
No
485
201; 41,4%
284; 54,6%
12 3; 61,2%
169; 59,5%
41; 20,4%
47; 16,5%
10; 5%
34; 12%
27; 13,4%
34; 12%
0,056
U s o d e an a l ge s i a ep i d ur a l
Sí
No
486
431; 88,7%
55; 11,3%
35; 63,6%
256; 59,4%
11; 20%
77; 17,9%
5; 9,1%
41; 9,5%
4; 7,3%
57; 13,2%
0,647
R e a li za ci ó n p H
d e c a l o ta f et al
Sí
No
489
81; 16,6%
408; 83,4%
241; 59,1%
52; 64,2%
75; 18,4%
14; 17,3%
41; 10%
5; 6,2%
51; 12,5%
10; 12,3%
0,700
E p i si ot om í a
Sí
No
392
195; 49,7%
197; 50,3%
112; 57,4%
125; 63,5%
39; 20%
30; 15,2%
16; 8,2%
19; 9,6%
8; 14,4%
23; 11,7%
0,453
D e s ga rr o
Sí
No
385
184; 47,8%
201; 52,2%
116; 63%
117; 58,2%
32; 17,4%
36; 17,9%
16; 8,7%
18; 9%
20; 10,9%
30; 14,9%
0,657
G r ad o d es g a r r o
P e r i né í nt e gr o
I gr ad o
I I gr ad o
I II g r a d o
184
6; 3,3%
72; 39,1%
95; 53,3%
8; 4,3%
2; 33,3%
43; 59,7%
67; 68,4%
4; 50%
2; 33,3%
15; 20,8%
12; 12,2%
2; 25%
0; 0%
6; 8,3%
9; 9,2%
1; 12,5%
2; 33%
8; 11,1%
10; 10,2%
1; 12,5%
0,517
-a: tam a ño m uestral válido; b: no ejercicio previo- no ejercicio embarazo; c: sí ejercicio previo-
no ejercicio embarazo ; d: n o ejercic io previo - sí ejercicio embara zo e: sí ejercicio previo- sí
ejercicio embarazo; f: rotura prematura de membranas
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
294
Al analizar la relación entre las categorías de ejercicio físico y la
única variable obstétrica cuantitativa (horas de ingreso), tampoco se
encontraron diferenc ias estadísticamente significativas.
Relación entre las categorías de ejerc icio físico y l as variables
del recién nac ido
Seguidamente se estudia la relación entre las catego rías de ejercicio
físico y las va riables de l recién nacido. Los re sulta dos con las va riables
cualitativas se describen e n la Tabla 65 , y los re sultados con las
variables c u antitativas en la Tabla 66 . De ellas se concluye que:
- No se e n contraron diferencias estadísticamente significativas
entre las c ategorías de ejercicio físico y todas las variables de l
recién nacido.
T abla 65 : Rela ción entre las categorías de ejercicio físico durante la gestac ión y
las variables cualitativas del rec ién nacido
Variables
del RN
n; %
NP -NE
(n; %)
SP -NE
(n; %)
NP -SE
(n; %)
SP -SE
(n; %)
Test Chi-
cuadrado
p -valor
Ingreso e n
neonatos
Sí
No
490
38; 7,8%
452; 92,2%
27; 71,1%
267; 59,1%
1; 2,6%
88; 19,5%
5;13,2%
41; 9,1%
5; 13,2%
56; 12,4%
0,073
Tipo de ali men-
tación del R N al
mes de vida
LME
LM
LA
472
232; 49,2%
68; 14,4%
172; 36,4%
132; 56,9%
36; 52,9%
113; 65,7%
43; 18,5%
16; 23,5%
28; 16,3%
21; 9,1%
5; 7,4%
19; 11%
36; 15,5%
11; 16,2%
2; 7%
0,098
-RN: recién nacido; n : t amaño muestral válido; NP -NE: no ejer cicio previo- no ejercicio
embarazo; SP -NE : sí eje rcici o previo- no ejercicio embarazo; NP -SE: no ejercicio previo - sí
ejercicio embarazo SP -SE: sí ejercici o previo- sí eje rcici o embaraz o; LME: lactancia m aterna
exclusiva; L M: lactancia mi xta; LA: lactancia artificial
4. Resultados
301
Al analizar la relación entre la variable cuantitativa consumo de
alcohol durante el embarazo en UBE y el cumplimiento o no de las
recomendaciones d e act ividad física no se en contraron diferencias
estadísticamente significativas.
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física y las variables de seguimiento de l a gestación
En la Tabla 72 se presentan los resultados del análisis de la relación
entre el cumplimiento de las recomendaciones de actividad física y las
variables clínicas cuantitativas de seguimiento de la gestación. De los
mismos se informa que:
- No se e n contraron diferencias est adísticamente sign ificativas
entre cumplir o no cumplir las recomendaciones de actividad
física y las variables clínica s de seguimiento.
- Cabe destacar dos valor es muy próximos a l a significación: el
valor de la hemoglobina en la analítica de tercer trimestre
( p =0,051) y el valor del TSOG 3 horas ( p =0,055). Las mujeres
que no cumplen con las rec omend aciones de actividad física
tienen valores d e hemoglobina en el tercer t rimestre inferiores y
valores en el TSOG a las 3 horas superiores.
T abla 72 : Relació n entre el cumplimiento de las recomendaciones de actividad
física durante la gestac ión y l as variables clínicas c uan titativas de seguimient o
Variables de s eguimiento
de la gestaci ón
cuantitativas
n
Cumple reco mendaciones d e
actividad física
No cumpl e
recomendacion es de
actividad física
p -valor
Peso consul tas
(kg)
1
468
62,3 (58,65-68,25)
64 (57,5-73,3 )
0,498
2
456
65 (59,2- 70)
65,5 (58,5-73,60)
0,635
3
469
66,75 (61,75-73 ,32)
67,5 (61,3-76)
0,628
4
468
70,15 (64- 77)
70,5 (64,5-79)
0,684
5
462
73,5 (65,5-78,45)
72,4 (66,65-80 ,5)
0,799
6
450
74,75 (68,92-80 ,12)
75 (69-83,5)
0,461
7
386
76,25 (69,62-83 ,5)
76,3 (69,37-85 )
0,941
8
236
77,5 (69,52-85,12)
78 (71-87)
0,645
9
114
73,25 (66,17-82 ,12)
78,15 (71,85-89 ,5)
0,074
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
302
Variables de s eguimiento
de la gestaci ón
cuantitativas
n
Cumple reco mendaciones d e
actividad física
No cumpl e
recomendacion es de
actividad física
p -valor
10
43
80,25 (72,95-88 ,37)
80 (71,5-89,5 )
0,900
TAS consultas
(mmHg)
1
415
121,5 (110-129,25 )
121 (112-129)
0,819
2
452
117 (110-125)
120 (108-125)
0,828
3
463
118 (109-128)
117 (110-125)
0,744
4
465
116,91±11,21
116,63±11,33
0,859
5
460
117,50 (108- 124)
117 (110-124)
0,791
6
444
119 (112,5- 125)
118,50 (111- 127)
0,836
7
387
115,89±12,81
118,34±12,31
0,173
8
241
113,59±10,49
116,72±12,58
0,155
9
121
112,50 (102,75-122 )
117,50 (106,75-
125,25)
0,270
10
55
110 (101,5- 122)
114 (104,5-124,25 )
0,588
TAD
consultas (mmHg)
1
420
75 (70,5- 80)
73 (68-78)
0,084
2
453
70,50 (65- 75)
72 (67-78)
0,085
3
463
72,50 (67- 78)
71 (65-77)
0,392
4
465
70 ,5 (65- 74)
72 (65-77)
0,426
5
461
71 (65,5- 78)
72,5 (67,75-79 )
0,310
6
442
75 (70-80)
76 (70-81)
0,476
7
381
75 (69-82)
76,5 (70-81,75 )
0,512
8
233
72,97±9,03
72,86±9,94
0,870
9
119
71,80±7,98
74,18±8,89
0,369
10
51
73 (66,5-80,5 )
72 (64,5-78,2 5)
0,751
TSH (mU/L)
469
1,68 (0,98-2,41)
1,57 (1,08-2,31)
0,741
T es t O’ S ul l i va n ( mg /d l)
466
116 (93-139,50)
115 (93-140)
0,900
TSOG bas al (mg/dl)
141
83 (78-86)
83 (76-88)
0,809
TSOG 1 hora ( mg/dl)
141
143,79±31,75
151,78±30,23
0,289
TSOG 2 horas ( mg/dl)
141
121,32±31,59
126,97±26,27
0,398
TSOG 3 horas ( mg/dl)
140
85,45±34,36
98,99±27,95
0,055
Hb 1T (mg/dl )
469
12,94±0,88
12,85±0,83
0,456
Hb 2T (mg/dl )
470
11,6 (11-12,3 )
11,6 (10,8-12)
0,227
Hb 3T (mg/dl )
460
11,6 (11-12,15 )
11,5 (10,8-12)
0,051
Percentil de p eso fetal
ecografía 3T
468
52 (33-71)
55 (34-76)
0,538
n: tamaño muestral válido; TAS: tensión arterial sistólica; TAD: tensión arterial diastólica; TSH :
hormona estimulante de la tiroi des; TSOG: test de sobrecarga oral de g lucosa; 1T: primer
trimestre; 2T : segundo tri mestre; 3T: tercer tri mestre
4. Resultados
303
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física y las variables de patología obstétrica
Para est e apartado, al igu al que en el estudio con las categorías de
ejercicio físico, s e excluyeron las variables estados hipertens ivos
gestacionales y retraso d el crecimiento int rauterino por ser criterios d e
exclusión para el análisis de ejercicio físico y actividad física en el
presente trabajo.
En la Tabla 73 se presentan los resultados de la relación entre el
cumplimiento o no de las recomenda ciones de actividad física y las
variables de patología obstétrica de este estudio . De los mismos se
concluye que :
- No se observan diferencias estadísticamente significativas entre
cumplir o no l as recomendaciones de actividad fí sica dur ante y
la presencia de patología obstétrica.
T abla 73 : Relació n entre el cumplimiento de las recomendaciones de actividad
física durante la gestac ión y l as variables de patolo gía obst étrica
Variables pato logía
obstétrica
n; %
Cumple
recomendacion es de
actividad física ( n; %)
No cumpl e
recomendacion es de
actividad física ( n; %)
Test Chi-
cuadrado
p valor
Hipotiroidis mo
Sí
No
463
97; 21%
366; 79%
13; 13,4%
57; 15,6%
84; 86,6%
309; 84,4%
0,596
Diabetes gestaci onal
Sí
No
465
15; 3,2%
450; 96,8%
2; 13,3%
65; 14,4%
13; 86,7%
385; 85,6%
0,904
Patología de l líquido
amniótico
Sí
No
466
23; 4,9%
443; 95,1%;
2; 8,7%
65; 14,7%
21; 91,3%
378; 85,3%
0,426
Feto PEG
Sí
No
466
20; 4,3%
446; 95,7%
1; 5%
66; 14,8%
19; 95%
380; 85,2%
0,222
Ingreso por APP
Sí
No
472
7; 1,5%
465; 98,5
0; 0%
71; 15,3%
7; 100%
394; 84,7%
0,262
-n: tamaño muestral válido; PEG: pequeño para edad gestaciona l; APP: amenaza de par to
prematuro
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
304
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física y las variables obstétricas
En la Tabla 74 se muestra n los resultados de la relación entre el
cumplimiento de las r ecomendaciones de actividad física durante la
gestación y las variables obstétricas. De los mismos se informa que:
- No se e n contraron diferencias e st adísticamente significativas
entre cumplir o no cumplir las recomendaciones de actividad
física durante la gestación y las variables obsté tricas de este
trabajo.
T abla 74 : Relación entre el cu mplimiento de las recomenda ciones de a ct ividad
física durante la gestac ión y l as variables obst étricas
Variables
obstétricas
n; %
Cumple
recomendacion es de
actividad física ( n; %)
No cumpl e
recomendacion es de
actividad física ( n; %)
Test Chi
Cuadrado
p -valor
RPM
Sí
No
468
193; 41,2%
275; 58,8%
24; 12,4%
47; 17,1%
169; 87,6%
228; 82,9%
0,167
Analgesia epid ural
Sí
No
463
412; 89%
51; 11%
59; 14,3%
7; 13,7%
353; 85,7%
44; 86,3%
0,909
Toma de pH d e
calota duran te el
parto
Sí
No
471
79; 16,8%
392; 83,2%
64; 16,3%
7; 8,9%
328; 83,7%
72; 91,1%
0,091
Episiotomía
Sí
No
372
187; 49,3%
192; 50,7%
35; 18,7%
23; 12%
152; 81,3%
169; 88%
0,069
Desgarro
Sí
No
372
180; 48,4%
192; 51,6%
27; 15%
23; 15,6%
153; 85%
169; 84,4%
0,867
Grado desgarro
Periné íntegro
I grado
II grado
III grado
180
6; 3,3%
70; 38,9%
96; 53,3%
8; 4,4%
2; 33,3%
14; 20%
9; 9,4%
1; 12,5%
4; 66,7%
56; 80%
87; 90,6%
7; 87,5%
0,139
-n: tamaño m uestral válido; RP M: rotura pr ematura de membranas
4. Resultados
305
Al estudiar la relación entre las horas de ingreso y cumplir o no
cumplir las recomendaciones de actividad f ísica durante la gestación la
prueba de Mann Whitney no ofr eció resultados estadísticamente
significativo s.
Relación entre el cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física y las variables del rec ién nacido
A continuación se estudia la relación entre el cum plimiento de las
recomendaciones de actividad física y las va riables del recién nacido.
Los resultados de l a r elación con las variables cuantit ativas se obse rvan
en la Tabla 75 . De ellos se informa que:
- No se observan diferencias estadísticamente signi ficativas entre
cumplir o no cumplir las recomendaciones d e actividad física y
el peso del re cién nacido, el valor del test de Apga r al minuto de
vida y el valor del pH al nac imiento.
T abla 75 : Relació n entre el cumplimiento de las reco mendaciones de a ctividad
física durante la gestac ión y l as variables cuant itativas del recié n na cido
Variables
cuantitativas de l RN
n
Cumple
recomendacion es de
actividad física
No cumpl e
recomendacion es de
actividad física
p -valor
Peso del RN ( g)
472
342 3,38±390,70
3323,28±421,29
0,063
Valor test d e Apgar al
minuto de naci miento
472
9 (9- 9)
9 (9- 9)
0,278
pH al naci miento
444
7,26 (7,22-7,32)
7,26 (7,20-7,32)
0,242
RN: recién nacido ; n: tama ño muestral válido
Cuando se estudia la relación entre las re comendaciones de
actividad física y el ingreso en neonatos y el ti po de alimenta ción del
recién na cido al mes de vida no se enc ontraron diferencias
estadísticamente significativas en e l test Chi -cuadrado.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
306
Relación entre e l cumplimiento de las recomendaciones de
actividad física y la variable resultado principal: tipo de parto-
riesgo obstétrico I, II y III.
En la Tabla 76 se exponen los resultados del e stud io de la relación
entre el cumplimiento de las recomendaciones de actividad física
durante la gestación y la variable resultado p rincipal TP - RO . De los
mismos se deduce que:
- Se observaron dif ere n cias estadísticamente signi ficativas
( p =0,012) entre el cumplimiento o no de las recomendaciones d e
actividad física y el TP - RO I (pa rto espont áneo o pa rto
inducido ). Las mujere s q ue tienen pa rtos espontáneos cumplen
en mayor grado con las recomendaciones de actividad física
durante su gestación ( Figura 31 ).
T abla 76 : Relació n entre el cumplimiento de las recomendaciones de actividad
física durante la gestac ión y e l tipo de parto-riesgo obstétrico
Variable
resultado
principal
TP - RO
n; %
Cumple
recomendacion es
de actividad física
(n; %)
No cumpl e
recomendacion es
de actividad física
(n ; %)
Test Chi
cuadrado
p -valor
TP -RO I
Espontáneo
Inducido
457
251; 54,2%
212; 45,8%
45; 17,9%
20; 9,7%
206; 82,1%
186; 90,3%
0,012*
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
457
359; 78,6%
98; 21,4%
53; 14,8%
11; 11,2%
306; 85,2%
87; 88,8%
0,371
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo/a
463
256; 55,3%
207; 44,7%
35; 13,8%
29; 14,2%
218; 86,2%
175; 85,8%
0,907
- TP -RO: tipo de parto-riesgo obs tétrico; n: tamaño muestra l válido ; * p <0,05
4. Resultados
307
Figur a 31 : Distr ibución del cumplimiento de las recomendaciones de actividad
física y tipo de parto-riesgo obstétrico I
4.12.4 Relación entre el cumplimiento de la ganancia pond eral
y de actividad física durante la gestac ión y e l tipo d e
parto-riesgo obstétrico.
Finalmente, antes de analizar las v ariables que influyen en la
variable resultado p rincipal, se estudió una última relación que agrupa
la hipótesis principal del trabajo: ¿existen diferencias estadísticamente
significativas en el tipo d e parto-rie sgo obstétrico entre las mujeres que
cumplen con las recomendaciones de ganancia ponderal y actividad
física en comparación con el resto de mujeres? Los resultados de este
an álisis se muestran en la T abla 77 , de los que se puede concluir:
- No se e n contraron diferencias est adísticamente significativas
entre los tres tipos de parto-riesgo obstétrico III y cumplir las
recomendaciones de ganancia ponderal y de actividad física
durante la ge st ación en comparación con no cumplirlas.
n= 45
n= 20
n= 206
n=186
0% 20% 40% 60% 80% 100%
Parto espontáneo
Parto inducido
Cumple las recomendaciones de actividad física
No cumple las recomendaciones de actividad física
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
308
T abla 77 : Relació n en tre el cumplimiento de la ganancia ponderal y la actividad
física durante la gestac ión y e l tipo de parto-riesgo obstétrico
Variable
resultado
principal TP-
RO
n; %
Cumple
recomendacion es de
ganancia pond eral o
engorda me nos y cumple
recomendacion es de
actividad física ( n; %)
No cumpl e
recomendacion es de
peso ni d e actividad
física (n; %)
Test Chi
cuadrado
p -valor
TP -RO I
Espontáneo
Inducido
451
247; 54,8%
204; 45,2%
29; 11,7%
18; 8,8%
218; 88,3%
186; 91,2%
0,313
TP -RO II
Vaginal
Cesárea
451
352; 78,6%
99; 21,4%
38; 10,8%
9; 9,1%
314; 89,2%
90; 90,9%
0,624
TP -RO III
Matrona
Ginecólogo/a
451
248; 55%
203; 45%
24; 9,7%
23; 11,3%
224; 90,3%
180; 88,7%
0,568
- TP -RO: tipo d e parto- ri esgo obstétrico ; n: tamaño m uestral válido
4.12.5 Relación entre las va riables de estudio y la variable
resultado tipo de parto-riesgo obstétr i co
En el presente apartado se analiza la relación entre las variables de
estudio y la variable resultado principal TP - RO para detectar f actores
de confusión y continuar con el análisis multivariante de las relaciones
significativas previas con el TP - RO . Para el análisis del mismo se
englobó la relación con las variables sociodemo gráficas, clínicas, de
patología obstétrica, de hábitos de vida durante la gestación y
obstétricas. No s e tuviero n en cuenta las variables obstétrica s: 1) uso de
pH de calota (por seguir un protocolo clínico) y 2) episiotomía y
desgarro (por s er posteriores en el tiempo a l tipo de parto). T ampoco se
analizó la relación con las variabl es del recién n acido por s er posteriores
en el tiempo al tipo de parto.
4. Resultados
309
4.12.5.1 R elación entre las variables de estudio y la var iable
resultado ti po de parto-riesgo obstétrico I (espont áneo
o inducido).
En la Ta bla 7 8 y Tabla 79 se expone la re lación entre las variables
cualitativas y cuantitativas respectivamente y el TP - RO I ( espontáne o
o inducido). Del estudio de la misma se informa que:
- Para las va riables sociodemográficas, se e ncontraron diferenc i as
altamente significativas entre el TP - RO I y el número de hijos
( p =0,000): las muj eres pr imíparas tienen un mayor porcentaje de
partos inducidos.
- Asimismo, para las v ariables antecede ntes de salud, s e
encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el
TP - RO I y: 1) la asistenc ia a la consulta pre conce p cional
( p =0,006); 2) la presencia de patología previa ( p =0,037), 3) el
tipo de gestac ión ( p =0,014) y el peso previo ( p =0,009). Las
mujeres que no acude n a consulta preconcepcional, con
enfermedade s previas, gestaciones conseguid as por TRA y
mayor peso previo a la gestación tienen más partos inducidos.
- En cuanto a las variables hábitos de vida durant e la gestación
lumbalgia y asistencia a preparación maternal , se pu eden
comentar dos casi significac iones: las mujeres que ac uden a
preparación maternal tienen mayor porcentaje de partos
inducidos en comparación con las que no acuden (52,6% vs.
43,8%) ( p =0,055); del mismo modo que las mujere s que no
padecen lumbalgia durante su gestación: ti enen mayor
prevalencia de partos i nducidos que las qu e no la padecen
(53,5% vs. 44,8%) ( p = 0, 051).
- Para las variables clínicas, se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre el TP - RO I y el IMC e n
primera consulta ( p =0,011). A mayor categoría de IMC, más
parto inducido. Dentro de las variables clínic as cuantitativas, se
encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el
TP - RO y los pesos de la s consultas prenatales: 1 ( p =0,006) , 2
( p =0,009), 3 ( p =0,012), 4 ( p =0,013), 5 ( p =0,035), 6 ( p =0,029), 7
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
310
( p =0,033), 8 ( p =0,017) y 9 ( p =0,024). Para todas las variables
enunciada s, los pesos de las mujeres con partos i nducidos eran
superiores en comparación con las mujeres que tienen p artos
espontáneos. Por otr a p arte, también se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre el TP - RO I y la TAS en la
consulta 5 de e mbarazo ( p =0,039) y la TAD en la primera
consulta ( p =0,009 ). Las mujeres que tienen una TAD m ás
elevada en la primera consulta de emba razo y una TAS más
elevada en la quinta consulta (que corresponde
aproximadamente a l as 30 semanas), tienen más partos
inducidos. Asimismo, también se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre la variable cl ínica valor d e
la hemoglobina en la an alítica de tercer trimestre y la prese n ci a
de parto espontáne o o inducido ( p =0,016). La s mujeres que
tienen valores de h emoglobina superiores tienen más partos
inducidos.
- Por lo qu e respecta a las variables de patología obstétrica, se
encontraron diferencias estadísticamente significativas entre el
TP - RO I y la presencia de: 1) estados hipertensivos ( p =0,000);
2) patología del líquido amniótico (p =0,001); 3) feto PEG
( p =0,039) y 4) RCIU ( p =0,000). Las gestantes que presenta n
estas 4 patologías durante su gestación tienen más partos
inducidos.
- Entre las variables ob stétricas, se encontraro n diferencias
altamente signi ficativas con la RPM ( p =0,000), l a
administración de a nalgesia epidural ( p =0,000) y las hora s de
ingreso ( p =0,000). L as mujeres con R PM al inicio de su part o,
que hacen uso de la ana lgesia epidural y que pasan más horas
ingresadas, tienen más partos inducidos.
4. Resultados
317
hipertensión gestacional y preeclampsia, tienen mayor riesgo d e
cesárea que las que no los padecen.
- En cuanto a las variables obstétricas, se encontra ron diferenc ia s
altamente significativas ( p =0,000) con el uso de analgesia
epidural y las horas de ing reso. Las muj eres que solicitan
analgesia epidur al para el alivio del dolor en su parto ti enen
mayor porcentaje de cesáreas, así como ocurre c on el número de
horas de ingreso: las muj eres qu e fina lizan en cesárea pasan más
tiempo en el hospital en comparación con las qu e finalizan en
parto vaginal.
- Por último, se analizó la relación entre el TP - RO I (espontáneo
o inducido) y TP - RO II (vaginal o cesárea): l as diferencias
fueron altamente significativas ( p =0,000). Las mujeres con
partos de inicio inducid o tie nen mayor prevalencia de cesárea
que las mujeres qu e inician su parto de modo espontáneo. En tr e
el total de cesáreas (n=114) ; un 78,1% (n=89) fueron partos de
inicio inducido , y entre el total de partos vaginales (n=405), un
41,7% (n=169).
T abla 80 : Relació n entre las variables de estudio cualitativ as y el tipo de parto-
riesgo obstét rico II ( vaginal o c esárea)
Variables de estudio
cualitativas (n; %)
Tipo de parto -riesgo obst ét rico II
Test Chi- cuadrad o
p valor
Vaginal (n; %)
Cesárea( n; %)
Procedencia
Europa
485; 92,3%
No Europa
40; 7,7%
378; 77,9%
30; 75%
107; 22,1%
10; 25%
0,668
Lugar de resid encia
Área rural
197; 37,5%
Área urbana
328; 62,5%
150; 76,1%
258; 78,7%
47; 23,9%
70; 21,3%
0,502
Nivel de est udios
Básicos
111; 21,1%
Intermedios
196; 37,3%
Universitarios
218; 41,5%
87; 78,4%
149; 76%
172; 78,9%
24; 21,6%
47; 24%
46; 21,1%
0,767
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
318
Variables de estudio
cualitativas (n; %)
Tipo de parto -riesgo obst ét rico II
Test Chi- cuadrad o
p valor
Vaginal (n; %)
Cesárea( n; %)
Historia obs tétrica
Primípara
290; 55,8%
Multípara
230; 44,2%
205; 70,7%
201; 87,4%
85; 29,3%
29; 12,6%
0,000**
Fumadora pr evia
Sí
179; 34,2%
No
344; 65,8%
146; 81,6%
260; 75,6%
33; 18,4%
84; 24,4%
0,119
Asistencia a co nsulta
preconcepcio nal
Sí
146; 28,1%
No
374; 71,9%
298; 79,7%
107; 73,3%
76; 20,3%
39; 26,7%
0,115
Presencia de p atología
previa
Sí
(25,1%)
No
(74,9%)
291; 78%
98; 76,6%
82; 22%
30; 23,4%
0,733
Tipo de gestaci ón
Espontánea
478; 91,4%
TRA
45; 8,6%
379; 79,3%
28; 62,2%
99; 20,7%
17; 37,8%
0,008*
Asistencia a
preparación al par to
Sí
309; 61,3%
No
195; 38,7%
227; 73,5%
165; 84,6%
82; 26,5%
30; 15,4%
0,003*
Lumbalgia
Sí
241; 48,1%
No
261; 51,9%
202; 77,4%
188; 78%
59; 22,9%
53; 22%
0,869
Reflujo
Sí
346; 68,9%
No
156; 31,1%
266; 76,8%
124; 79,5%
80; 23,2%
32; 20,5%
0,516
Estreñimien to
Sí
197; 39,2%
No
30 5; 6 0, 8 %
158; 80,2%
232; 76,1%
39; 19,8%
73; 23,9%
0,277
4. Resultados
319
Variables de estudio
cualitativas (n; %)
Tipo de parto -riesgo obst ét rico II
Test Chi- cuadrad o
p valor
Vaginal (n; %)
Cesárea( n; %)
Náuseas y/o vó mitos
Sí
241; 48,9%
No
260; 51,9%
181; 75,1%
208; 80%
60; 24,9%
52; 20%
0,189
Fumadora e mbarazo
Sí
69; 13,8%
No
431; 86,2%
55; 79,7%
334; 77,5%
14; 20,3%
97; 22,5%
0,681
Toma de comp lejo
multivita mínico
Sí
48; 9,2%
No
474; 90,8%
40; 83,4%
365; 77%
8; 16,6%
109; 23%
0,316
Toma de hi erro oral
Sí
311;60%
No
207;40%
246; 79,1%
157; 75,8%
65; 20,9%
50; 24,2%
0,383
Modificació n dietética
Sí
276; 54,9%
No
227; 45,1%
213; 77,1%
177; 77,8%
63; 22,9%
50; 22,2%
0,831
Acontecimi entos vitales
estresant es
Sí
130; 26%
No
370; 74%
97; 74,6%
291; 78,6%
33; 25,4%
79; 21,4%
0,343
Horas de s ueño
>6 horas
61; 11,6%
6-9 horas
436; 83,2%
>9 horas
27; 5,15%
47; 77%
338; 77,5%
22;81,48%
14; 23%
98; 22,5%
5;18,52%
0,8 85
Intención d e
amamanta miento
LME
364; 73,8%
LM
37; 7,5%
LA
9 2; 18,7%
269; 273,9%
31; 83,8%
82; 89,1%
95; 26,1%
6; 16,2%
10; 10,9%
0,005*
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
320
Variables de estudio
cualitativas (n; %)
Tipo de parto -riesgo obst ét rico II
Test Chi- cuadrad o
p valor
Vaginal (n; %)
Cesárea( n; %)
IMC primera c onsulta
Bajo peso
7; 1,3%
Normopeso
300; 57,6%
Sobrepeso
149; 28,6%
Obesidad
65; 12 ,5%
7; 100%
239; 79,7%
117; 78,5%
39; 63,1%
0; 0%
61; 20,3%
32; 21,5%
26; 36,9%
0,013*
Hipotiroidis mo
Sí
109; 21,6%
No
405; 78,4%
86; 78,9%
314; 77,5%
23; 21,1%
91; 22,5%
0,760
Diabetes gestaci onal
Sí
17; 3,2%
No
507; 96,8%
15; 88,2%
392; 77,3%
2; 11,8%
115; 22,7%
0,385
Estados hip ertensivos
gestacionales
Sí
38; 7,3%
No
486; 92,7%
21; 55,3%
386; 79,4%
17; 44,7%
100; 20,6%
0,001*
Patología d e líquido
amniótico
Sí
28; 5,3%
No
497; 94,7%
19; 67,9%
389; 78,3%
9; 32,1%
108; 21,7%
0,198
Feto PEG
Sí
40; 7,6%
No
485; 92,4%
31; 77,5%
377; 77,7%
9; 22,5%
108; 22,3%
0,973
RCIU
Sí
32; 6,1%
No
493; 93,9%
23; 71,9
385; 78,1%
9; 28,1%
108; 21,9%
0,413
Ingreso por APP
Sí
9; 1,7%
No
516; 98,3%
7; 77,8%
401; 77,7%
9; 22,2%
11 5; 22,3%
0,996
4. Resultados
321
Variables de estudio
cualitativas (n; %)
Tipo de parto -riesgo obst ét rico II
Test Chi- cuadrad o
p valor
Vaginal (n; %)
Cesárea( n; %)
RPM
Sí
207; 39,8%
No
313; 60,2%
158; 76,3%
247; 78,9%
49; 23,7%
66; 21,1%
0,487
Analgesia epid ural
Sí
466; 89,6%
No
54; 10,4%
354; 76%
54; 100%
112; 24%
0;0%
0,000**
Tipo de parto -riesgo
obstétrico II
Vaginal
405; 78%
Cesárea
114; 22%
236; 58,3%
25; 21,9%
169; 41,7%
89; 78,1%
0,000**
-n: tamaño muestral válido; TRA: t écnicas de reprod ucción asistida; LME: lactancia materna
exclusiva; LM: lactancia mixta ; LA: lactancia artificia l; PEG : pequeño para edad gestacio nal;
RCIU: r etraso d el c recimiento i ntrauterino ; A PP: amenaza de parto pr ematuro; RPM: rotura
prematura d e membranas; *p<0 ,05; **p<0,001
T abla 81 : Relació n entre las variables cuantitativas de estudio y el tipo de parto -
riesgo obstét rico II ( vaginal o c esárea)
Variables de
estudio
cuantitativas
n
Tipo de parto -riesgo obst étrico II
Prueba de Mann
Whitney o pru eba T
Vaginal
Cesárea
p -valor
Edad (años )
524
33 (30-37)
33 (30-38)
0,460
Peso previo ( kg)
503
61 (55,5-68,5 )
60,5 (55-69,125 )
0,860
Peso
consultas
(kg)
1
521
64 (57,5- 72)
64,5 (58-76,5 )
0,423
2
509
65,1 (58,57-73 )
65,5 (59- 75)
0,469
3
521
67,5 (60,85-75 ,2)
68,25 (62-77,37 )
0,257
4
519
70,5 (64,15-78 ,35)
71,5 (65-80,25 )
0,214
5
512
72,5 (66- 80)
73 (67,5- 82)
0,160
6
501
74,7 (68,1-82,8)
76,35 (69,5-85 ,45)
0,097
7
428
76,25 (69- 85)
76,95 (70,25-86 ,5)
0,171
8
251
77,75 (71-86,47 )
78,5 (71-90,2 )
0,375
9
101
77 (71,5-87,5 )
78,75 (72,55-92 ,25)
0,312
10
46
78,76 (±11,84)
85,08 (±11,05)
0,114
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
322
Variables de
estudio
cuantitativas
n
Tipo de parto -riesgo obst étrico II
Prueba de Mann
Whitney o pru eba T
Vaginal
Cesárea
p -valor
TAS
consultas
(mmHg)
1
462
121 (112-130)
121 (111,25- 118)
0,945
2
500
118 (110-126)
120 (110-125)
0,765
3
513
117 (109-125)
119 (110-125,25)
0,322
4
516
117 (109-125)
118 (110-126)
0,384
5
510
117 (110-125)
116 (108-123)
0,156
6
492
119 (112-126)
120 (110,50-128,50 )
0,315
7
431
118 (109-126)
120 (113,75-129,25)
0,027*
8
262
115,39±12,49
118,26±12,18
0,099
9
131
115,83±13,44
116,23±11,08
0,865
10
61
111,31±18,21
121,69±13,33
0,041*
TAD
consultas
(mmHg)
1
468
74 (68-78)
73 (69-80)
0,509
2
501
72 (67-78)
73 (67-79)
0,285
3
513
71 (66-77)
73 (66,75- 78)
0,102
4
516
71 (65-77)
73 (66-80)
0,051
5
511
72 (67-79)
74 (67,25- 79)
0,454
6
489
75 (69-80,5)
76 (70,25-82,75 )
0,123
7
426
76 (69-81)
79 (71-84)
0,052
8
254
72,63±9,92
73,96±10,29
0,352
9
129
74,07±9,39
73,88±8,68
0,914
10
57
72 (62,75- 77)
78 (72-83)
0,026*
TSH (mU/L)
521
1,53 (0,99-2,30)
1,70 (1,22-2,36)
0,100
T est O’S ullivan
(mg/dl)
519
117 (96-140)
111 (89,25- 137)
0,259
TSOG bas al
(mg/dl)
155
82,50±8,59
83,69±8,21
0,469
TSOG 1 hora
(mg/dl)
155
153,13±31,08
143,23±30,56
0,098
TSOG 2 horas
(mg/dl)
155
127,9±28,12
120,54±27,58
0,173
TSOG 3 horas
(mg/dl)
154
97,45±29,96
98,20±28,20
0,896
Hb 1T (mg/dl )
522
12,9 (12,4-13,5)
13 (12,4-13,4)
0,686
4. Resultados
323
Variables de
estudio
cuantitativas
n
Tipo de parto -riesgo obst étrico II
Prueba de Mann
Whitney o pru eba T
Vaginal
Cesárea
p -valor
Hb 2T (mg/dl )
522
11,6 (11- 12)
11,6 (10,8-12,2)
0,849
Hb 3T (mg/dl
509
11,5 (10,9-12,1)
11,5 (10,9-12,2)
0,689
Percentil de p eso
fetal ecogra fía 3T
522
53 (26-73,25)
51,5 (33- 75)
0,639
Horas de i ngreso
507
10,62 (6-19,06 )
21 (10,87-31,33 )
0,000**
-n: ta maño muestra l válido; TAS: tensión art erial sistólica; TAD: t ensió n arterial dia stólica ;
TSH: hormo na estimula nte de l a tiroides; TSOG: test de sobrecarga oral de glucosa; Hb:
hemoglobi na; 1T: pri mer t rimes tre; 2T: segundo trimestre; 3T: t ercer trimestre; *p<0 ,05;
**p<0,001
4.12.5.3 R elación entre las variables de estudio y la va riabl e
resultado ti po de parto-riesgo obstétrico III (parto
asistido por matrona o parto asistido por gine cólogo/a).
A continuación se presenta e l an álisis de la relación entre las
variables de estudio y el TP - RO III (parto asistido por matrona o parto
asistido por ginecólogo/a). La relación con las var iables cualitativas se
presenta en la Tabla 82 y la relac ión con las cuanti tativas en la Tab la
83 . De ellas se transmite que:
- Se encontró re lación altamente significativa ( p =0,000) entre la
historia obstétrica de la mujer y el TP - RO III. Las mujeres
primíparas tienen más partos asistidos por ginecólogo/a.
Asimismo, entre la s v ariables sociodemográfica s, también se
encontró relación estadís ticamente significativa c on el lugar de
residencia ( p =0,045): la s mujeres que viven e n zona urbana
(ciudad de Ourense) tienen más partos asistidos por
ginecólogo/a.
- Entre las v ariables que engloban antecedentes de salud, se
encontraron diferencias estadísticamente significativas con el
TP - RO III en: ser o no ser fum adora previa ( p = 0,025), haber
asistido o no a la consulta preconcepcional ( p =0,01 6) y ten er un a
gestación conseguida espontáneamente o mediante TRA
( p =0,006). Las muj eres que fuman de forma previa a su
embarazo, que acuden a l a consulta precon cepc ion al y que tien en
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
324
una gestación conseguida mediante TRA tienen una mayor
prevalencia de p artos asistidos por ginecólogo/a.
- Respecto a las de hábitos de vida durante la gestac ión, se
encontraron diferencias a ltamente significativas ( p =0,001) entre
la a sistencia a preparación maternal y el TP- RO III y difere n cias
estadísticamente significativas ( p =0,002) entre la inte nción d e
alimentación al recién nacido y el TP - RO III. Las mujere s que
acuden a prep aración maternal y que tien en int ención de
alimentar a su bebé con l eche materna de forma exclusiva tienen
más partos asistidos por ginecólogo/a.
- En cuanto a las variables de patología obstétrica, se encontraron
diferencias estadísticamente significativas entre el TP - RO III y
la presencia o no de estados hipertensivos gestacionales
( p =0,008). Las mujeres con hipertensión gestacional y
preec l ampsia tienen más partos asistidos por ginecólogo/a.
- Entre las variables obstétricas, se enc ontró relación altamente
significativa (p =0,000 ) entre e l TP - RO III y el uso o no de
analgesia epidural y las horas de ingreso. Las muj ere s a las que
se administra ana lgesia epidural durante su pa rto y que pasan un
mayor número de horas ingresadas, tienen mayor porcentaje de
partos asistidos por ginecólogo/a.
T abla 82 : Relación entre las v ariables de estudio c uali tativas y el tipo de parto
riesgo-obstétr i co III (parto as i stido por matr ona o parto asistido por ginecólogo/a)
V a r ia b le s c l í ni c a s d e e s tu di o
c u a li ta ti v as
( n; % )
Tipo de parto III
Test Chi-
cuadrado
p valor
Matrona
(n; %)
Ginecólogo
(n; %)
P r o c e d e nc i a
E u r op a
4 8 5 ; 92 ,3 %
N o E ur op a
4 0 ; 7 ,7 %
263; 54,22%
25; 62,5%
222; 45,78%
15; 37,5%
0,312
L ug ar d e r e s i d en ci a
Á r ea r ur al
1 9 7 ; 37 ,5 3 %
Á r ea u rb an a
3 2 8 ; 62 ,4 7 %
150; 76,14%
258; 78,65%
47; 23,86%
70; 21,35%
0,045*
4. Resultados
325
V a r ia b le s c l í ni c a s d e e s tu di o
c u a li ta ti v as
( n; % )
Tipo de parto III
Test Chi-
cuadrado
p valor
Matrona
(n; %)
Ginecólogo
(n; %)
N i v el d e e s t ud io s
B á s i co s
111 ; 21 ,1 %
I nt e r m ed io s
1 9 6 ; 37 ,3 %
U n i v er si ta r i o s
2 1 8 ; 41 ,5 %
63; 56,8%
96; 49%
129; 59,2%
48; 43,2%
100; 51%
89; 40,8%
0,103
H i s to ri a o b s té tr i c a
P r i m íp ar a
2 9 0 ; 55 ,8 %
M ul tí p a r a
2 3 0 ; 44 ,2 %
121; 41,7%
165; 71,7%
169; 58,3%
65; 28,3%
0,000**
Fumadora pr evia
Sí
179; 34,2%
No
344; 65,8%
110; 61,5%
176; 51,2%
69; 38,5%
168; 48,8%
0,025*
A s i s te n c i a a co n s u lt a
p r e c o nc ep c i o n a l
Sí
1 4 6 ; 28 ,1 %
No
3 7 4 ; 71 ,9 %
68; 46,6%
218; 58,3%
78; 53,4%
156; 41,7%
0,016*
P r e s en ci a d e p a to lo g ía p r e v i a
Sí
128 ; 25 ,5 %
No
3 7 3 ; 74 ,5 %
74; 57,8%
204; 54,7%
54; 42,2%
169; 45,3%
0,540
T i p o d e ge s t a ci ón
E s p o n tá ne a
4 7 8 ; 91 ,4 %
T . R. A
4 5 ; 8 ,6 %
271; 56,7%
16; 35,6%
207; 43,3%
29; 64,4%
0,006*
A s i s te n c i a a p re p a r a ci ón a l pa r t o
Sí
3 0 9 ; 61 ,3 %
No
1 9 5 ; 38 ,7 %
152; 49,2%
125; 64,1%
157; 50,8%
70; 35,9%
0,001*
L um ba lg i a
Sí
2 4 1 ; 48 ,1 %
No
2 6 1 ; 51 ,9 %
143; 54,8%
132; 54,8%
118; 45,2%
109; 45,2%
0,997
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
326
V a r ia b le s c l í ni c a s d e e s tu di o
c u a li ta ti v as
( n; % )
Tipo de parto III
Test Chi-
cuadrado
p valor
Matrona
(n; %)
Ginecólogo
(n; %)
R e fl uj o
Sí
3 4 6 ; 68 ,9 %
No
1 5 6 ; 31 ,1 %
184; 53,1%
91; 58,3%
162; 46,9%
65; 41,7%
0,283
E s t r eñ i m i en to
Sí
1 9 7 ; 39 ,2 %
No
3 0 5 ; 60 ,8 %
113; 57,3%
162; 53,1%
84; 42,7%
143; 96,9%
0,351
N á us ea s y/ o v ó mi to s
Sí
2 4 1 ; 48 ,1 %
No
2 6 0 ; 51 ,9 %
132; 54,8%
142; 54,6%
109; 45,2%
118; 45,4%
0,972
F u ma d o r a em b a ra zo
Sí
6 9 ; 1 3 ,8 %
No
4 3 1 ; 86 ,2 %
44; 63,8%
231; 53,6%
25; 36,2%
200; 46,4%
0,115
T o ma d e c o m p l ej o
m ul ti v i t a mí ni co
Sí
4 8 ; 9 ,2 %
No
4 7 4 ; 90 ,8 %
30; 62,5%
255; 53,8%
18; 37,5%
219; 46,2%
0,249
T o ma d e hi er r o or a l
Sí
3 1 1 ; 60 %
No
2 0 7 ; 40 %
165; 53%
120; 58%
146; 47%
87; 42%
0,271
M od i f i ca c i ó n d i et é t ica
Sí
2 7 6 ; 54 ,9 %
No
2 2 7 ; 45 ,1 %
152; 55,1%
124; 54,6%
124; 44,9%
103; 45,4%
0,920
A c o nt e c i m i en t o s v i ta le s
e s tr es an t es
Sí
1 3 0 ; 26 %
No
3 7 0 ; 74 %
77;59,2%
198;53,5%
53;40,8%
172;46,5%
0,260
4. Resultados
333
- E n c ua n to a la pr e se n ta c i ón de pa to lo gí a o bs t é tr i ca du ra n te la
g e s ta c i ón , la pr e se nt a c i ón de a lt e ra c i o ne s de l lí q u i do a m n ió t ic o y el
d i ag nó st ic o de f e to PE G su po n e 7, 3 9 y 3 ,0 1 ve c e s má s ri e s go de
p ar to in d uc id o. Cab e se ña la r qu e la v ar ia b le PE G n o s e pre se n tó
c o mo si g n if ica ti va e n el a ná li s is un iv a r ia nt e pa r a la s mu jer es s i n
c r it er io s de e xc lu s i ón pa r a l a re al iz ac ió n de e je rc i c io f ís ic o y e l TP -
RO I ( Ta bl a 84 ) , pe ro e l mo d e l o de r e gr es ió n po r pa so s h ac ia a trá s
n o l a e l im in ó . Es to su ce de c ua nd o e l mo d e l o as um e qu e , a un q ue n o
s ea si g n if ic at iv a , a po rt a i nf or m a c ió n r e le va nt e .
T abla 85 : Análisis multivariante sobre el tipo de p arto-riesgo obstétrico I ( n=383)
ORc
(IC 95%)
Valor p
ORa
(IC 95%)
Valor p
Cumplimiento de las
recomendaciones de
actividad física
1,71 (1,00-2,92)
0,048*
2,01 (1,04-3,89)
0,037*
Historia obstétrica
2,64 (1,82-3,85)
0,000**
3,13 (1,96-5,00)
0,000**
Patología previa
1,70 (1,11-2,60)
0,015*
1,61 (0,93-2,80)
0,086
Fumadora previa
1,57 (1,06-2,33)
0,024*
1,77 (1,09-2,89)
0,021*
Peso consulta 3
1,02 (1,00-10,4)
0,002*
1,03 (1,00-1,05)
0,006*
TAS consulta 5
0,98 (0,97-1,00)
0,014*
0,97 (0,95-0,99)
0,012*
TAD consulta 1
1,03 (1,01-1,06)
0,006*
1,02 (1,00-1,05)
0,060
Patología del líquido
amniótico
4,45 (1,76-11,22)
0,002*
7,39 (1,86-29,38)
0,004*
Feto PEG
1,3 (0, 56 - 3,00)
0,540
3,01 (0,93-9,79)
0,066
n: ta maño mu estral válido; OR: odds rat io ; ORa: a justado por: cumplimi ento d e las
recomendacion es de actividad física, historia obstétric a, patolo gía previa, hábito t abáquico
previo, peso en la consulta 3, TAS consult a 5, TAD consulta 1; IC 95%: intervalo de confianza ;
TAS: tensión art erial sistólica; TAD: tensió n arterial diastólica; PEG: pequeño para edad
gestacional; *: p<0,05; **: p<0,001
De acuerdo con los resultados del análisis multivaria nte, se
procedió a buscar una puntuación o sc ore que ayu da se a detectar a las
mujeres con más riesgo de parto inducido. La curva COR ( receiver
operating characteristic curve ) se presenta en la Figura 32 ,
obteniéndose un área baj o la curva de 0,745. El Score para la predicción
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
334
de riesgo de tipo de parto I y las p autas para interpretarlo se presentan
en la Figura 33 y Tab la 86 , con una puntuación mínima de 0, una
puntuación máxima de 8 ,86 y una probabilidad del 74,5% de que el
modelo distinga corr ecta mente entre las mujere s que van a tener un
parto espontáne o y l as que van a tener un parto inducido.
E l pu nt o d e c or te pa ra de te ct ar a la s m uj ere s c on má s r ie sg o de pa r to
i n d uc id o se es ta b le ci ó en 2, 57 ; s ie nd o es te e l ín di ce de Y ou de n, es d ec ir ,
e l pu n t o qu e ma x i mi za e s pe ci f i c id a d y se n s ib i l id a d s i m ul tá ne a me n te . Co n
e s te se of r e ce un a s e n s ib il i d ad pa r a de te c ta r mu je re s c on m ás r i e sg o d e
p ar to in duc id o de l 0, 69 5 ; y u na e sp ec if ic id a d pa ra de t ec tar mu je r e s co n
m á s p ro ba bi li da d d e pa r to e s po nt á ne o de l 0 , 6 94 .
F i g u r a 3 2 : Cur va C OR ( re c ei v er o pe r a ti ng c ha ra ct er ist ic c u r ve ) p a r a e l Sc o r e d e
p r e di c c i ón d e t ip o d e pa rt o -r ies go o bs té t r ic o I
4. Resultados
335
Figur a 33: Score para el tipo de parto-riesgo obstétrico I
-valores superiores a 2,57 det ectan a las mujeres con más riesgo de parto inducido con una
sensibilidad del 0,695 y valores inferio res a 2,57 detectan a mujeres con mayor probabilidad de
parto espontáneo con una especificida d del 0,694.
0
8,86
2,57
parto inducido
parto espontáneo
Máx.
Mín .
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
336
T abla 86 : Pautas para el cálculo del Scor e de tipo de parto -riesgo obst étrico I
Criterio
Puntuación
No cumple recomendaciones
de actividad física durante la
gestación
+ 0,7
Gestante primípara
+ 1,1
No fuma previamente a su
gestación
+ 0,5
P resenta alteraciones del
líquido amniótico durante su
gestación
+ 2
P resencia de pa tología previa a
la gestación
+ 0,5
+ T AD 1x0,03
- 0,03xT AS 5
+ 0,03xP eso 3
Diagnóstico de feto PEG
durante la gestación
+ 1,1
-TAD 1: ten sió n arterial diastólica e n consulta 1; TAS 5: ten sió n arterial sist ó lica en
consulta 5 ; Peso 3: peso e n consulta 3; PEG: p equeño p ara edad ges tacional
Peso 3
TAS
TAD 1
4. Resultados
337
- Por último, se efectuó un cálculo de Score ejemplo en base a una
mujer “tipo” que fuera representativa de esta mues tra, para poder
así inferir/deducir el “riesgo medio” que tiene la pr esen te cohorte
de tener un parto inducido ( Figura 34 ).
- Un 85% (n=401) de ellas no cumplió con las rec omendaciones
de ejercicio físico. Por e s te motivo se asigna + 0,7 puntos.
- Un 55,8% (n=295 ) era p rimípara. Como supone algo más de la
mitad de la muestra, se asignará + 1,1 puntos.
- Un 66% no era fumadora de fo rma pr evia a su embarazo. Por
este motivo, se asigna + 0,5 puntos.
- Un 5% d e ellas tuvo alteraciones del líquido amniótico durante
su gestación ( Tabla 38 ). Para este criterio, se suman 0 puntos al
“ Score” .
- Un 25,1% presentaba pat ología previa a su emb arazo ( Tab la 20 ).
En este criterio no se añade puntuación al Sc or e .
- La mediana de la muestra para la TAD en la consulta 1 fue de 74
mmHg ( Tabla 33 ). Se multiplicará 0,03 por este valor.
- La mediana para la TAS en la consulta 5 se situó en 116,25
mmHg ( Tabla 32 ). Se multiplicará 0,03 por este valor.
- La mediana de la muestra para el peso en la con sulta 3 fue de
67,5 kg ( Tabla 31 ). Se multiplicará este valor por 0,03.
- Un 7,5% fue diagnosticada de feto PEG ( Tabla 38 ). No se asigna
puntuación al Score .
De este modo, la mujer “tipo” representativa de la presente muestra
es aquella gestante que no cumple con las recomendaciones de
actividad física, primípara, sin patología pr evia a su gestac ión, que
tampoco fuma previamente; que no es diagnosticada de feto PEG ni de
alterac ion es del lí quido amniótico durante su gestación, y que presenta
una mediana de peso en la consulta 3 de 67,5 kg, y una mediana para la
TAS en la consulta 5 y la TAD en la consulta 1 de 116,25 mmHg y de
74 mmHg respectiva men te.
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
338
Figur a 34 : Cálculo Score tipo de parto-riesgo obstétrico I para la mujer “t ipo”
repres entativa d e la muestra estudiada
Como se puede obs ervar, esta mujer sup era el punt o de corte (2,57).
Con 3,035 puntos, tiene una se obtiene una sensibilidad del 0,695
afirmando que esa mujer tiene riesgo de parto inducido.
4.13.2 Análisis m ultivariante sob re el tipo d e parto-riesgo
obstétrico II
Estos resultados mostraron diferencias estadística mente
significativas entre cumpli r las recomenda ciones de ganancia de peso
durante la gestación o en gordar menos vs. no cum plirlas y el TP - RO II
( p =0,009) ( Tabla 56 ). La s mujeres que no c umplían con las
recomendaciones del IOM presentaban una mayor tasa de cesárea.
Para este modelo de reg resión logí stica, se incluyeron todas las
variables que p resentaron asociación estadísticamente significativa en
el análisis univariante de la relac ión entre las variables de estudio y el
TP - RO II, que con las co nsiderada s v ariables de c onfusión; a excepción
de: 1) la variable “horas d e ingreso”, en base a que una c esárea conlleva
más días de ingreso hospitalario; 2) la variable “e pi dural”, ya que a una
cesárea siempre se le administra analgesia epidur al ; e 3) “intención de
alimentación”, puesto que tener intención de alimentar al bebé con
LME está asociado a ser primípara, que ya está incluido en el modelo
( Tabla 80 y Tabla 81 ). Asimi smo, del mismo modo que en el análisis
previo, se añadieron las varia bl es “cu mplimiento de las
recomendaciones de actividad física” y “cumplimiento de las
recomendaciones de ganancia ponderal” a criterio c línico a p esar de no
mostrar significación est adística en el análisis univariante, ya qu e son
variables principales de exposición.
En la Tabla 87 se presentan las variables que finalmente mantienen
su significancia en el modelo. Del mismo se puede informar que:
0,7 + 1,1 + 0,5 + 2,22 – 3,51 + 2,025 = 3,035 puntos
4. Resultados
339
- En comparación con el análisis multivariante pre vio ( Tabla 85 ) ,
este se realizó en todas las mujeres de la muestra , ya que l a
variable cumplimiento de las recomendaciones de actividad
física perdió significancia y no se tuvo qu e excluir del mismo a
las mujeres con criterios de exclusión para la práctica de ejercicio
durante el embarazo; con una muestra total v álida de 498
mujeres.
- No cumplir las recomendaciones de ganancia ponderal del IOM
hace aum entar el riesgo de cesárea un 68% en comparación con
cumplirlas o engordar m enos. C omo se puede observar, al tener
en cuenta los factores de confusión, el rie sgo aum enta.
- Ser primípara y t ener un a gestación conseguida mediante TRA
implica 2,21 y 1,69 veces más riesgo de c esárea respectivamente
que tener má s d e un hijo vivo y una gestac ión esp ontánea.
- Además, las mujeres a las que se les induce e l parto de forma
médica tienen 3,83 veces más riesgo de cesárea en comparación
con las mujeres que inici an su parto de forma espontánea.
- Ser diagnosticada de esta dos hipertensivos gest acionales dur ante
la gestación también c onl leva 2,10 veces más r iesgo de cesárea.
T abla 87 : Análisis multivar iante sobre el tipo de parto-riesg o obsté trico II (n=498)
ORc
(IC 95%)
Valor p
ORa
(IC 95%)
Valor p
Cumplimiento de las
recomendaciones de
ganancia ponderal
1,5 (0,93-2,41)
0,093
1,68 (1,05-2,70)
0,032*
Historia obstétrica
2,87 (1,80-4,57)
0,000**
2,21 (1,32-3,70)
0,003*
Tipo de gestación
2,32 (1,22-4,42)
0,010*
1,69 (0,82-3,49)
0,154
Tipo de parto-riesgo
obstétrico I
4,97 (3,06-8,08)
0,000**
3,83 (2,30-6,37)
0,000**
Estados hipertensi vo s
3,13 (1,59-6,15)
0,001**
2,10 (1,00-4,41)
0,051
n: tamaño muestral válido; ORc: odds ratio cruda; ORa: ORajustad a por: cumpli miento de l as
recomendacion es de g anancia ponderal ; historia obs tétrica; tipo d e gestación ; tipo de parto -
riesgo obst étrico I; estados hip ertensivos; IC 95%: int ervalo de confi anza; *: p<0,05; **: p<0, 001
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
340
De modo similar al modelo para el TP - RO I, se e xploró un Score
que ayudara a dete ctar a las mujeres con mayor riesgo de cesárea. La
curva COR se muestra en la Figura 35 , obteniendo un área bajo la curva
de 0,748. De este modo se puede afirmar que exi ste una probabilidad
del 74,8% d e que el mo delo dist inga corre ctame nte entre las mujeres
que van a tener un parto vaginal y las que van a tener un parto por
cesárea. La puntuación mínima del Score se sitúa en 0 puntos y la
máxima en 3,8 puntos. El punto de corte pa ra detectar a las mujeres con
más riesgo de cesárea también s e estableció según el índice de Youden:
1,65 puntos. Este punto de corte ofrece un a sensibilidad del 0,725 para
detectar a las mujeres con más riesgo de cesárea y una especificidad del
0,676 pa ra detectar muj eres c on parto vaginal. La s pautas para la
interpretación y el cálculo del Score s e presentan en la Figura 36 y
Tabla 88 .
F i g u r a 3 5 : Cur va C OR pa ra e l S c o re d e pr e d ic c i ó n d e t ip o de p a rt o - ri es go o bs t ét r i c o II
4. Resultados
341
Figura 36 : Score para el tipo de parto-riesgo obstétrico II
-valores superiores a 1,65 det ectan a las mujeres con más riesgo de cesárea con una sensibilidad
del 0,725 y valores inferiores a 1,65 detectan a mujeres con mayor probabi lidad d e parto vagina l
con una especificidad del 0,676.
1,65
0
3,80
Mín.
Máx .
Cesárea
Parto vaginal
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
342
T abla 88: Pautas para el cálculo de l Score del tipo de parto-riesgo obstétrico II
(n=498)
Criterio
Puntuación
No cumple recomendaciones de
ganancia ponderal durante la
gestación
+ 0,5
Gestante primípara
+ 0,8
Gestación conseguida medi ante
TRA
+ 0,5
P arto inducido
+ 1,3
P resencia de estados
hipertensivos gestacio n ales
+ 0,7
n: tamaño m uestral válido; TR A: técnicas d e reproducción asi stida; EHE: es tados hipertensi vos
gestacionales
Por otra parte, con el fin de “sugerir” el posi ble riesgo de cesárea
entre las muj ere s de esta cohorte, también se re alizó un cálculo Score
para una muje r “tipo” representativa de la muestra:
- Un 33% de las mujeres no cumplió con las rec omendaciones d e
ganancia ponderal del IOM. Por ello, en este crite rio se asignan
0 puntos.
TRA
EHE
5. Discusión
349
Por otro lado, si seguimos contextualizando la homogeneidad de
esta muestra, parece conveniente analizar la tasa de LME, debido a su
importancia sanitario, político y social. Esta forma de alimentación fue
la elegida por casi la mitad de las madres, siendo esta una tasa igual o,
más frecuentemente, inferior a la de otros trabajos, que la sitúan entre
el 47,5% y el 82,8%, también al mes posparto (Giménez-López et al.,
2018; Ramiro-González et al., 2018) .
En lo r eferente a la tas a de inducción médica del parto, es difícil
comparar. En comparación con los datos de Gonz ález -Maestro et al.
(2018) y del Ministerio de S anidad del año 2021, la tasa de inducción
de parto desrita en este trabajo es muy superior (35,1% y 34,2% vs.
49,3%).
Sin embargo, al analizar el porcentaje d e cesárea s, esta sí es
equivalente a la descrita en otras poblaciones y e n España (Ministerio
de Sanidad, 2019; Redondo et al. 2013; Vila-Candel et al. 2021). En
cambio, en lo que respecta a los partos instrumentales, la tasa del 19%
encontrada resulta superi or a las descritas tanto g lobalmente como en
nuestro medio: el informe Euro-Peristat 2018 declaró una tasa en
España del 15%, muy s uperior a la media general e uropea (7,2%)
(Euro-Peristat, 2018); y en el año 2021 el porcentaje se situó en el
17,5% en el sistema público (Ministerio de Sanidad, 2021a).
Ganancia ponderal y cumplimiento de las recomendaciones
en la muest ra
La ganancia ponderal total media encontrada fue de 12,23 kg, de
forma similar o ligeramente inferior a lo obtenido por otros autores en
España (Vila-Candel et al. 2021; Ramón-Arbué s , Martínez-Abadía &
Martín-Gómez, 2017; Gramaje -Córdoba et al., 2013). E n cambio,
resulta casi 1 kg sup erior al hallado en otra invest igación realizada en
este mismo centro por María-Ortiz et al. (2020).
Si se analiza la ganancia pondera l por trimestres, l a más elevada se
produjo e n el segundo trimestre (6,33 kg), a diferencia de lo informado
por Ramón-Arbués, Martínez-Abadía & Martín-Gómez (2017), donde
la máxima ganancia pond eral se des cribió en el terc er trimestre (5,1 kg ).
Teniendo en cuenta que la ganancia ponderal del segundo trimestre en
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
350
este trabajo c ompr ende el tramo de los pe sos de las consultas número 3
y 4 (semana 20 y semana 26 de gestación), s e puede sugerir que las
mujeres tienen una ganancia excesiva de p eso en segundo trimestre
según las recomendaciones del IOM d e ganancia ponderal s emanal
trimestral para cada IMC inicial comentad as en la Introducción (IOM,
2009).
Por lo que re specta al porce ntaje de muj ere s que exceden las
recomendaciones del IOM, las tasas son simil ares a las declaradas en
los trabajos más r ecientes realizados en nuest ro medio (30 -35%)
(López- Jimén ez et al., 2019; Ramón-Arbúes, Martínez-Abadía &
Martín-Gómez (2017 ), Vila-Candel, Soriano-Vidal, Navarr o -Illana et
al., 2015; Vila-Candel et al., 2021; Luna-V ega et al., 2021), e inf eriores
a las reporta das por metaanálisis a nivel mundia l (Goldstein et al.,
2018). Cabe enfatizar el porcentaje de mujeres que ganan menos peso
del recomendado en esta muestra (30,51% ); sien do simil ar respecto a
las que ganan lo recomendado (36,6%) y las q ue ganan más de lo
recomendado (32,82%) ( Tabla 41), qu e coincide con lo observa do por
Vila-Candel et a l. (2021 ).
Por otra parte, si se considera el IMC inicial en la gestación, se
hallaron diferencias estadísticamente significativas con el
cumplimiento de la ganancia ponderal. Un mayor porcentaje de muj ere s
en las categorías inferiores de IMC cumplen con las rec om endaciones
o ganan menos peso del recomendado (un 100% y un 78% entre las
mujeres con bajo peso y normopeso respectivamente vs un 50,7% y un
49, 2% entre las mujeres con sobrepeso y ob esidad; de modo simil ar a
otros trabajos realizados en nuestro medio (Ramón-Arbúes e t a l., 2017;
Vila-Candel et al., 2021). Asimi smo, se debe subra yar el alto porcentaje
de muj eres que ganan el peso rec omendado y que ganan menos peso
del recomendado en la categoría d e normopes o (64,3% y 72,4%
respec tivam ente), y qu e la categoría de sob repeso fue la que
comprendió más mujeres que excedían las recomendaciones de peso,
de modo simil ar a lo observa do en otros trabajos (Vila -Candel et al.,
2021), donde un 54,9% de las mujeres con so brepeso e xcedió las
recomendaciones.
5. Discusión
351
Resultados perinatales asociados al cumplimiento o no de las
recomendaciones de ganancia ponderal durant e la gestación
Hábito tabáquico previo a la gestación
En cuanto a la re lación encontrada e ntr e no ser f umadora de for ma
previa a la gest ación y un mayor cumplimiento de l a ganancia pond eral,
lo más estudiado ha sido e l efec to del ab andono del hábito tabáquico
durante la gestación sobre la gananc ia de peso. Se ha informado tanto
una ganancia mayo r en aquellas que abandonan ( Hulman et al., 201 6),
incluso en ensayos clínicos con toma de muestras biológicas (Rockhill
et al., 2019), como no se ha han hallado dife rencias entre las que
abandonan y las que continúan fumando en trabajos prospectivos (Al -
Hassany et al., 2020). Estos resultados conducen a deducir que las
gestantes no fumadoras previas también llevan bu enos hábitos de vida
durante la mi sma, adecuándose más a la g anancia de peso qu e las
fumadoras.
Variables sociodemográficas
Acerca de l a asociación entre las variables sociod emográficas y e l
cumplimiento de la ganancia d e peso du rante el embarazo, los
resultados de este estudio indi can un mayor cumplimiento en las
mujeres eu ropeas, con un mayor nivel educativo y de mayor edad. Todo
ello se corresponde con l o observado a niv el mundial (Goldstein et al.,
2018; Merkx et al., 2015; Ramón-Arbúes & Martín-Gómez &
Martínez-Abadía (2017); Huynh et al., 2014); a unque uno de los
trabajos más simil are s a la presente inv estigación (Vila -Candel et al.,
2021) en ca mbió infor mó resultados opuestos a los d e la presente
investigación salvo en el caso de la edad, para el qu e no s e halló relación
en este tra b ajo.
Hábitos de vida
En referencia a la relación entre el cumplimiento de las
recomendaciones de ganancia de peso y todas las variables de hábitos
de vida estudiadas, destaca no haber hallado diferencias
estadísticamente significativas en ninguna de ellas. Hasta la fecha ,
a l gunos trabajos h an analizado la relación entre ciertos hábitos de vida
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
352
gestacionales y e l cumplimiento o no de la ganancia de peso; así y todo
la literatura e s esca s a.
Con respecto al sueño durante la gesta ción y la ganancia de peso,
estos resultados son similares a los de los trabajos prospectivos más
reciente s y que usaron métodos de recogida de datos indirectos. Por un
lado, Moreno et al. (2018), que también usó un cuestionario ad hoc para
calcular las horas de su eño, tampoco encontró relación; y Hill et al.
(2021), que en cambio sí que utilizaron el cuestionario validado de
calidad de sue ño d e Pittsburgh, tampoco enc ont raron relación ni con la
calidad ni con el número de hor as de sueño. Cabe destacar que en este
caso valoraron las hor as de sueño s egún si dormían más o menos de 7
horas dia rias, a diferencia de los tres g rupos d e valoración de este
trabajo: <6 horas, de 6 a 9 horas y >9 horas de sueño. Merkx et al.
(2015), en cambio, también a través de un cuesti onario, informó una
peor calidad de sueño en tre las mujeres que ganaban menos peso. En
contra, en esta cohorte, t an sólo 39 mujeres informaron estar totalmente
insatisfechas con su calidad del sue ño, por lo que se puede suponer una
satisfacc ión general con el mismo (un 71,3% refieren buena du rac ión y
un 43% satisfacción con la calidad del sueño). No obst ante, si tenemos
en cuenta los pocos tra bajos publicados de mejo r diseño y que han
reportado el su eño con ac tígrafos además d e ten er en cuenta criterios d e
exclusión como trastornos del sueño, uso de medicación o antecedentes
psiquiátricos, los resultados también son dispar es: Moreno et al. (2018)
no encontró relación entr e el núme ro de horas y la ganancia de peso; y
Gay et al. (2017 ) sí que encontró un a menor duración del su eño ante
una ganancia excesiva d e peso, pero tan sólo entre las mujeres son
sobrepeso y obesidad.
Sobre la vivencia de acontecimientos estresantes durante el
embarazo y la asociación con la ganancia de peso, no se localizó ningún
autor que haya utilizado la escala de Holmes y Rahe para e valuarla. En
esta cohorte, no se encontró diferencia significativa entre haber pasado
o no algún acontecimiento vit al estresante durante la gestación y el
cumplimiento de la ganancia ponderal, siendo este ligeramente supe rior
entre aquellas qu e no refirieron acontecimiento de este tipo. En g eneral,
lo poco que hay publicado utiliza otros cuestionarios de valoración de
e stré s y ansiedad ( Patient Health Questionnai re, Brief Symptom
5. Discusión
353
Inventory, Cohe n’s Perceived Stress Scale, Spielberger State Trait
Anxiety Inventory, Life Experiences Survey, et c . ), y la mayoría encajan
los mismos re sultados: ante un mayor estrés, una menor gana ncia
ponderal (Harvey et al., 2020; Kominiarek, Grobman et al., 2018;
Vehmeijer et al., 2020), de modo contrario a lo presentado en esta
investigación. Asimismo, es pre ciso reca l car qu e estar va riable no
engloba en sí el término ansiedad o estrés, sin o q ue pretende v alorar si
la mujer ha pasado por algún episodio vit al tra scende nte durante su
gestación, por ello tampoco podemos compararlo a decuadamente con
lo que hay descrito ya que comprende conceptos distintos, además de
que valorarlos es complicado, ya que no se d ispone de métodos
objetivos como en el caso de las variables clínicas d e esta investigación.
En lo que toca a los síntomas asociados a la g estación y una posible
relación con la ganancia de peso, algunos autores sí que han descrito
asociación en alguna de ell as, como, por ejemplo, la lumbalgia. Mogren
et al. (2005) asoció una ganancia excesiva de peso con un mayor dolor
lumbopélvico durante la gestación, del mismo modo que Berbe r &
Satılmış (2020), que excluyeron a l as mujeres con antecedentes de
riesgo de su muestra y e mplearon cuestionarios v alidados, describiendo
un mayor dolor lumbar d urante la gestación en aquellas que se excedían
con el p eso, aunque c abe destacar que el odds ratio descrito fu e muy
próximo a 1 (0,96). En contra ste con este resultado, podem os aportar
que, aunque las difere ncias no fueron significativas, un mayor
porcentaje de g estantes sin lumbalgia cu mplieron con las
recomendaciones d e ganancia de peso en comp aración con las gestantes
que refirieron padecerla. Parece lógic o, ya que un mayor peso supone
una mayor carga para la columna lumbar. En cua nto al resto de
síntomas, como por ejemplo los digestivos, tampoco se hallaron
resultados significativos, y se detectaron escasa s referencias
bibliográficas. Coronado et al. (2014 ) inform aron una a sociación
negativa entre la em esis gestacional y la g ananc i a ponderal y Habr et
al. (2013) tampoco e ncontraron relación entre la ganancia ponderal y el
reflujo esofágico dura nt e la gestación.
En lo referente al hábito tabáquico g estaciona l, no se hallaron
diferencias significativas con el cumplimiento de gananc ia ponde ral, de
m odo contrario a lo reportado en trabajos con un diseño similar a esta
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
354
investigación, donde sí se ha informado un mayor exceso de peso en las
fumadoras (Candel et al. , 2021; Corral-Cao & Rey-Fernández, 2021).
Lo más estudiado en otros trabajos ha sido el efecto del abandono del
tabaco durante la gestaci ón sobre la g ananc ia de p eso, informando tanto
una ganancia mayor en aquellas que abandonaron ( Hulman et al., 2016),
incluso en ensayos clínicos c on valoración de muestra s biológicas
(Rockhill et al., 2019); como no encontrando diferencias entre l as que
abandonan y las que co ntinúan fumando en trabajos prospectivos d e
gran magnitud (Al-Hassany et al., 2020).
Toma de hierro oral y complejos multivitamínicos
No se han encontrado tra bajos que relacionen la toma de hierro oral
con la ganancia d e peso durante la gestación. Tan s ólo se han detectado
dos referencias en la literatura: la primera, de Tan et al. (2018), que
demostró que una mayor tasa de ganancia ponde ral se asociaba a un
mayor riesgo de anemia por déficit; y la segunda de Chang Cao et al.
(2016), que no encontró asociac ión entre la hemo globina en segundo
trimestre y la ganancia de peso; así y todo la poblac i ón de estudio en
este último trabajo fu eron embarazadas adolescentes. En este aspecto,
se pueden comparar estos resultados con los d el presente trabajo, ya que
también se valora la hemoglobi na en cada una de las analíticas de estas
gestantes y tampoco s e encontraron diferencias est adísticamente
significativas entre el cumplimiento de la gana ncia ponderal y los
valores de la misma. Cabe señalar que el tr abajo de Tan et al. (2018) es
el de mayor magnitud ( n=11 782); no obst ante, se necesita mayor
investigación para pod er sacar conclusiones acertadas .
Por lo que respecta a l a toma de complejos multivitamínicos
durante la gestación y la ganancia de peso en la futura madre, tan sólo
se dispone de los resultados de un trabajo realizado en países en
desarrollo, en los que se valora el efecto de la toma de complejos
multivitamínicos durante la gesta ción sobre la mejora d e la ganancia de
peso, encontra nd o una mejoría significativa entre el grupo intervención
y control (253 g más) (Changamire et al., 201 5). En cuanto a los
resultados de este tr abajo, e s esperable no haber e n contrado dif erencias
en cuanto a la toma de complejos multi vitamínic os principalmente por
dos motivos: 1) la mayoría de gestantes en nuest ro medio consumen
5. Discusión
355
variedad de alimentos y pare ce muy improbable que no alcancen la
cantidad necesaria de nutrientes; y 2) el porcentaje de mujeres que los
toman es muy bajo (9,1%), ya que en genera l en las guías de práctic a
clínica no los rec omiendan.
Variables clínicas de seguimiento de la gestación
En cuanto al estudi o de la relación entre la variable cuantitativa
tensión arterial y la ganancia ponderal, podemos afirmar que esta
investigación parece apor tar interesa nt es evidencias novedosas.
En los resultados descripti vos se observó que la TAS disminuía
durante un m ayor tiemp o: hasta la s emana 30; para lu ego aumentar
hasta la consulta de la semana 38 y volver a disminuir hasta la últ ima
consulta de la gestación. En cuanto a la T AD, esta dism inuyó
ligeramente antes: en la semana 25-26 para luego aumentar también
hasta la semana 38 y volve r a descender hasta e l término del embarazo.
Ello coincide con lo des crito acerca de la fisiología de la tensión arterial
durante la gestación, don de se sabe que la TAS disminuye más que la
TAD (Shangavi & Rutherfor d, 2014). Lei et al. (2017), en cambio, que
valoraron las tomas de TAS y TAD en 1112 muj eres a las 12, 22, 26,
30 y 34 semanas de gestación, observa ron que la TAS aumentó de
forma continua y qu e la TAD disminuía también en la seman a 22 para
luego rebotar. Mag riples et al. (2 013), en su trabajo realizado e n 418
embarazada s estadounidenses, valorando en 9 ocasiones la TAS y TAD
a lo largo de la gestación, observaron, de modo idéntico a este trabajo,
que la TAS disminuía ha sta la semana 24 para luego ascender, y que la
TAD mantenía un aumento consec utivo a lo lar go del embarazo. C omo
se puede observar, las ten dencias del comportamiento de la TAS y T AD
son dist intas entre poblaciones, aunque parece des cifrarse una
disminución a mitad de gestación en alguna de e llas; y cabe destac a r
que el comportamiento de la tensión arterial de esta muestra es ac orde
al comportamiento fisi ológico de la tensión arte rial du rante el
embarazo; por lo que le aporta mayor fiabilidad. Cuando se analizó
específicamente la asoci ación entre el cumplimiento de l a ganancia
ponderal y los valores de TAS y TAD en cada un a de l as consultas, se
observaron dif erencias e stadísticamente signi ficativas entre la TAS de
la semana 30, 36, 38, 40 y 41 semana s de gestac ión y la gana ncia de
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
356
peso; y entre la TAD de la semana 20, 30, 36 y 38 y la ganancia de peso.
Las mujere s que no cumpl ían con las recomendaciones de ganancia
ponderal tenían valores de TAS y TAD signi ficativamente superiores
en estas consultas que las mujeres que se adecuaban a las
recomendaciones o engor daban menos. Así y todo, cabe men cionar que
todos los valores medios de TAS y TAD analizados fueron superiores
en las mujeres que no cumplían con las recomendaciones de ganancia
de peso excepto para la TAD de la consulta 1; d onde las muj eres que
cumplían con las recomendaciones o engor daban menos tenían una
mediana de 74 mmHg y las que no cumplían de 73 mmHg. Se estima
que ello puede estar aso ciado al nerviosismo de la primera consulta d e
embarazo.
En base a las asociaciones descritas entre la TAS y el cumplim iento
de la gananc ia de peso a la semana 30, 36, 38, 40 y 41, se debe enfatizar
que este tramo c oincid e exactamente con el nadir d e la TAS descrito en
la semana 30 y el re bote posterior ha sta el término de l e mbarazo; por lo
que se podrí a dedu cir una relación entre una ganancia ponderal excesiva
total y una TAS más el evada d esde el nadir fisi ológico del segundo
trimestre. Algo sim ilar ocurre con la TAD y el cumplim iento de las
recomendaciones de gan ancia ponderal, aunque no de una forma tan
análoga: describimos un nadir máximo de la T AD a la semana 25 -26
seguido de un rebote consecutivo hasta el término. Se observó que las
mujeres que ganaban más peso del recomendado en tot al tenían TAD
más elevadas en la semana 20, 30, 36 y 38, coincidiendo desde la
semana 30 con el tramo en el que la TAD se eleva.
Si se compara n los hall azgos de este estudio con los de otros
autores que también han intentado buscar una relación entre la ganancia
de peso y la tensión arterial durante la gestación, pocos han tenido en
cuenta todos los valore s de TAS y TAD a lo largo de la misma: la gra n
mayoría trabajan con dos o tres tom as a lo largo del embarazo y toman
como referencia la media del tot al. Campos et al. (2019) informaron
que la tensión arterial m edia en el tercer trimestre er a superior en las
mujeres que g anaban un peso excesivo según el IOM, en comparación
con las que ganan lo adecuado y las que no ganan lo sufic iente. Ello
coincide con este trab ajo en que casi la totalidad de valores de TAS y
TA D q ue mostraron dif erencias est adísticamente significativas con el
5. Discusión
357
cumplimiento o no de la ganancia de peso pertenecen también a los
valores tom ados en las consultas del tercer trimestre; pero no tuvieron
en cuenta las tomas d el primer y segundo trimestre. Otra cohorte
realiza d a en 457 m ujeres gestantes brasileñas y que valoró los factores
asociados a niv eles de tensión arte rial elevados, también informó
valores de TAS y TA D superiores en la semana 24, 27 y 29 en las
mujeres que tenían una ganancia excesiva semanal respe cto a las que
tenían una ganancia adecuada e insuficient e (Dam asceno et al., 2020).
Cuando se tuvi eron en cuenta los factore s de confusión, la ganancia de
peso se manal aportaba un riesgo 6,86 veces más alto de TAS e levada y
3,06 veces más alto de T AD elevada en estas semana s. En el presente
trabajo, la significación estadística fue más mar cada para la TAS que
para la TAD. No obstante, e n este estudio tan sólo se considera ron 3
valores de tensión arterial media en comparació n con hasta los 10
valores estudiados en e ste trabaj o. Asimismo, disponemos de los
resultados de Fraser et al. (2011), qu e informaron un riesgo 3,32 v eces
más alto para una TAS el evada y un riesgo 1,21 veces más alto para una
TAD más elevada en mujeres con una g anancia pondera l gestacional
total excesiva respecto a las que tienen una ganancia insuficiente e
inadecua d a; pero destaca el mismo inconveniente: tan sólo refieren
haber hecho dos lecturas, no especifican en qué momento de la
gestación, y realizan la media de ambas para estudiar la posible
relación. No obstante, c abe desta car la g ran magnitud de su muestra
(n=2356) y el hecho de que el riesgo inform ado también es más
significativo para la TAS que para la TAD, del mismo modo que en el
presente trabajo.
Finalmente, el estudio de Magriples et al. (2013 ), de diseño más
similar a este, declaró diferencias estadísticamente significativas entre
una ganancia excesiva total y una TAS supe rior en la sem ana 40. Cabe
señalar que en la muestra, más de la mitad de ellas era n de raza negra,
con más tend encia genética a cifras elevadas de tensión arterial, pero
cuando se tuvo en cuenta la raza se info rmó un aumento en la tensión
arteria l media y en l a TA D cuando tenían una ganancia de peso elevada.
Como conclusión, estos hallazgos, aunque preli minares, podrían
sugerir un cambio en la práctica clí nica en nuestro medio, ya que al
h aber tenido en cuenta todo el seguimiento de la tensión arterial y no
M IREIA L ÓPEZ C AMBEIRO
358
sólo de forma trimestral o puntual se podría rec o mendar a justar el peso
mediante el fomento de buenos hábitos de vida cuando se detecte una
mujer con una TAD elevada e n la consulta 3 de la semana 20.
Otro hallazgo inesp era do fue la a sociación descrita entre el valor
del TSOG a las 3 horas y el cumplimiento de la ganancia ponderal.
Sorprendenteme nt e, las mujeres que cumplían con las recomendaciones
de ganancia de peso o engordaban menos en total tenían valores
significativamente más altos en esta prueba. Esta asociación no ha sido
descrita en ningún tr abajo de los revisados, po r lo que es complejo sa car
conclusiones. En general, se ha evaluado e l efec to de la ganancia
ponderal materna en los re sultados del test de O ’Sullivan; pero no en
los del TSOG. Far et a l. (2012), qu e d eterminaron los factores d e
predicción de un test de O’Sulli van alterado en 711 muj eres, informaron
que la ganancia de peso fue significativamente mayor en las mujeres
con un resultado anormal; con un riesgo 1, 13 veces superior.
Hantoushzadeh et al. (2016), cuando determinó los efectos de una
ganancia pondera l exce si va según el trimestre d e gestación y en el mes
antes del test de O’Sulliva n en 1279 muj eres, info rmó que una ganancia
excesiva dur ante el prime r trimestre estuvo significativamente asociada
con falsos positivos. En la presente investigación, la diferencia entre
medias del test de O’Sull ivan para los gru pos de ganancia ponderal n o
obtuvo diferenc i as significativas.
Una justificación de los resultados del TSOG en e sta investigación
podría ser el bajo tamaño muestral de los datos de esta prueba, que fue
realiza d a en 159 mujeres tras tener un valor pat ológico en el test de
O’Sullivan, además d e que se analizó la ganancia ponderal tot al; que
incluye el tiempo posterior a la realización de ambas pruebas y no sólo
el pre vio. Asimismo, se de be conside rar que tan sólo el 5,73% tuvieron
valores patológicos en el valor TSOG 3 ho ras; y dentro de e sas 9
mujeres, 7 fueron diagnosti cadas de diabetes gestacional, y el 100%
cumplieron con las recomendaciones de ganancia de peso. Se podría
deducir una alta adecuación al cumplimiento de la ganancia ponde ral
total por parte de la gestante tanto c uando perciben altera ción en el
estado de salud gestacional por la posibilidad de diagnóstico de diabetes
cuando su test de O’Sullivan notifica un valor alterado y de ben realizar
e l TS O G, c omo si fina lm ente acaban siendo diagnosticada s de diabe tes
5. Discusión
365
Variable resultado principal tipo de parto-riesgo obstétrico
No menos destacable e s la asociación descrita con la va riable
resultado principal TP -RO II, que diferencia el parto vaginal de la
cesárea: las mujeres que excedían las recomendaciones de ganancia de
peso tenían una mayor ta sa de cesárea que las que se adecuaban a ellas
o ganaban menos peso del recomendado. Cuando se comparó una
ganancia de peso recomendada vs. una ganancia superior a la
recomendada, también se observaron diferencias estadísticamente
significativas con el TP- RO II . Estos resultados son acorde s a varios
trabajos que han analiza do el efecto de la g anancia ponderal excesiva
sobre el tip o d e parto, informando un riesgo superi or de cesárea (Dude
et al., 2021, Haile et al., 2019). Estos aspectos se discutirán más
adelante, junto con el análisis multivariado.
Cuando se analizó la as ociación entre una ganancia excesiva de
peso y el TP-RO I (parto espontáneo o parto inducido) tan sólo s e
encontraron dife rencias e stadísticamente signi ficativas al considerar el
IMC materno inicial: las muj ere s que ini ciaban su gestación con bajo
peso o no rmopeso y ga naban más peso del recomendado tenían un
mayor porcentaje de partos espontáneos en comparación con las que se
iniciaban con sobrepeso u obesidad y ganaban más peso. Esto también
ha sido observado por otros autores (Maier et al., 2016), entre ellos un
trabajo rea liz ado en España (Sevilla) en 221 muj eres, que encontró
diferencias estadísticamente significativas entre u n IMC inicial óptimo
y una adecuación a las recomendac ion es de gan ancia de peso d el IOM
y mayor por centaje de partos espontán eos (Lun a Vega et al., 2021).
Como conclusión, se p uede reafirmar el efecto del I MC sobre las
comorbilidades obstétricas, que frecuentemente acaban implicando
inducciones médica s d el parto.
Por último, cabe menc ionar los resultados del análisis rea lizado
entre los distintos cumpli mientos de la gananc ia p onderal según el IMC
inicial de la mujer y la g anancia trimestral y total. Se realizó el mismo
debido a la escasez de publicaciones, ya que hay escasez de evidencia
acerca del efecto de una ganancia ex cesiva en poblaciones de
embarazada s con un mismo IMC inicial. La mayor ía de autores han
analizado el efecto de la ganancia de peso en el ti po de parto teni endo
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