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Colección de poesías y Discursos pronunciadas por los alumnos del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús... en la Sesión Literaria Infantil... en la noche del 11 de agosto de 1887

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Colección de poesías y Discursos pronunciadas por los alumnos del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús... en la Sesión Literaria Infantil... en la noche del 11 de agosto de 1887

Publisher: Tuy : Imp. de Pérez Hermida e Hijo
Year: 1887
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/cc379ea8-344b-4b34-9e84-fbe5d0104460/download
R
.
¿
5
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I.
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Viga.
Discu so
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Colegio,
D.
FEDERICO
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CANTOS.
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Po
segunda
ez
dejo
esona
mi
o?
en
-
es a
jus a
in an il,
o ganizada
con
mo i o
de
la
Reconquis a
de
es a
Ciudad:
po
segunda
ez,
engo
á
habla os
de
los
hijos
de
la
ca ó

lica
España,
de
la
España
de
San
Fe nando
y
de
S a.
Isabel,
de
es a
nación
gue e a,
seño a
de
ambos
mundos,
de
es a
nación
que
ha
is o
emola
su
es anda e
ic o

ioso
desde
el
O ien e
has a
el
Ponien e,
cu

yas
glo iosas
ic o ias
celeb an
siemp e
sus
alien es
hijos
con
himnos
de
júbilo
y
de
en usiasmo,
y
en e
las
cuales
igu a
en
ma

yo
ó
meno
escala
la
lucha
sos enida
po
el
paisanaje
gallego
en
el
año
1809,
con a
el
ejé ci o
mandado
po
el
gene al
ancés
Soul
á
su
paso
po
Galicia;,
ema
es
és e
que
designó
el
Excmo.
Ayun amien o
pa a
me ece
el
hon oso
p emio
po
él
señalado
pa a
es a
S
es ió n
L
i e a ia
I
n a n il
.
Escuchad
.......
Vic o iosas
po
odas
pa es
las
a mas
ancesas
á
ines
del
siglo
XVIII
y
p incipios
del
XIX:
p isione os,
deshechos
ó
muy
que

b an ados
nues os
ejé ci os;
ocupadas
y
do

minadas
po
los
in aso es
las
p o incias
del
No e,
del
Occiden e
y
del
Cen o
de
la
Pe

nínsula,
subyagada
alguna
de
las
de
O ien e
y
amenazadas
las
del
Mediodía;
ins alado
po
segunda
ez
el
Rey
José
en
el
ono
y
palacio
eal
de
Mad id,
al
pa ece
con
más
Dice;
suspende
la
ambiciosa
lucha
y
—
:Glo ia
á
Calde ón!
—
sólo
se
escucha
de
No e
á
Su ,
de
Lusi ania
al
Eb o.
¡Sublime
Calde ón!
¿Cómo
nomb a e
sin
a de
de
en usiasmo
en
al a
pi a?
;Cómo
un
himno
en ona ,
si
no
compa e
mi
admi ación
la
desaco de
li a.''
¿Vis e
el
olcan,
cuando
e oz
desa a
sus
o en es
de
uego
ab asado es,
y
en
lamíge a
y
onca
ca a a a
despéñase,
con unde
y
desba a a
el
lo ido
e gel,
semb ando
ho o es?
¿Le
is e
e en a
sob e
la
cumb e,
cual
gigan esca
an o cha
su
picacho,
a ojando
á
las
nubes
un
penacho
de
hi ien es
la as
y
de
oja
lumb e.'....
Ese
e es
ú;
la
o midable
oca
po
o en es
de
¡deas
sacudida:
pe o
el
olcan
des uye
cuan o
oca
V
ú,
segundo
sol,
di undes
ida.
España
en e a
hoy
sin
cesa
e
aclama,
de
nues os
co azones
e es
dueño;
si
i i
es
soña ,
¡que
he moso
sueño
quien
i e
como
ú
y
ence
á
la
ama!

Sobe bios
po en ados
de
la
ie a,
al
genio
desp eciad,
po que
no
mo a
en
el
ano
palacio
que
os
encie a:
el
o o
que
en
las
a cas
se
a eso a
es
el
c is al
de
ápida
co ien e
que
susu a
en e
juncos
mansamen e
y
á
á
oca se
en
cieno
ó
se
e apo a.
El
genio,
luz
de
la
di ina
men e,
de ama
celes iales
esplando es
y
á
a és
de
los
siglos
olado es
agigán ase
y
i e
e e namen e.
Ibe ia
sin
i al,
noble
ma ona,
hoy
po
el
nomb e
de
us
hijos
mi a,
egiendo
al
ba do
la
inmo al
co ona;
hoy
lau os
sob e
lau os
amon ona,
enciende
de
en usiasmo
inmensa
pi a,
es alla
en
g i os
de
eliz
con en o:
no
iguala ás
su
pode oso
alien o,
no
apaga ás
los
ecos
de
su
li a!
.......
J
u a n
T
o má s
S
il a n y
.
m.
y Emia
ní E ibc
po
m
í/ijo
b
©iubnb»
A
VIGO.
Poesía
dicha
po
D.
ANGEL
b
UEM-
BUENA.
Aquí
en
el
g a o
mu mullo
De
u
apacible
ibe a,
Bajo
esa
lucien e
es e a
Que
dá
ida
al
co azón;
An e
el
magní ico
cuad o
Que
o ma
solo
Dios
pudo,
Te
di ijo
mi
saludo
Y
mi
pob e
inspi ación.
u
—
i4
—
¡Cuan
o gullosa
e
admi o
Po
us
cas illos
gua dada,
Como
memo ia
sag ada
De
o os
dias
de
esplendo ;
Iluminando
u
pue o
Dos
a os
con
su
luz
pu a,
Que
o ecen
u a
segu a
Y
cambian e
esplando !
¡Con
cuan o
a án
anhelaba
Ve
en
u
ía
g andiosa
Ya
la
ba ca
que
eposa
Sob e
su
anquilo
ul,
Ya
el
buque
oloz
y
esbel o
Que
en e
su
es ela
de
espuma,
En uel o
ma cha
en
la
b uma
Que
ocul a
el
espacio
azul!
He mosas
son
us
mañanas,
Cuando
al
despe a
la
au o a
La
luz
de
Febo
colo a
El
alle,
el
mon e,
la
ma ;
Y
poé ica
u
noche
Que
lánguida
se
eclina,
u
Viéndose
en
la
blanca
ondina
Múl iples
as os
b illa .
Yo
encuen o
al
pié
de
us
ma es
Ese
magné ico
encan o,
Que
hace
modula
un
can o
Al
poe a
en
su
soña ,
Y
pe cibo
en e
sus
olas
Un
melancólico
acen o,
Que
aumen a
más
mi
con en o,
Ol idando
así
el
pena .
Mi
an asía
despie a
A
la
is a
de
esos
mon es,
Que
esmal an
los
ho izon es
Con
su
di e so
colo :
O
an e
la
ex ensa
campiña
Con
su
is osa
p ade a,
Dó
se
ele a
placen e a
Con
mil
ma ices
la
lo .
El
pensamien o
á
Dios
sube,
Si
con emplo
con
anhelo
De
u
dila ado
cielo
El
pu o
y
ní ido
sol,
—
i6
—
O
en
us
noches
mis e iosas
En e
el
azul
limpio
y
bello
El
ulgu an e
des ello
De
la
luna
en
su
a ebol.
E es
la
Ciudad
he mosa.
Cual
ica
pe la
escogida.
Que
al
pié
del
ma
dó
es
nacida
Quie e
su
en e
inclina :
Y
allí
en
e e no
concie o
Te
a ullan
con
g a os
sones
Las
a es
con
sus
canciones
Y
con
sus
b isas
el
ma .
E
mil ia
C
a l é
F
o es
d e
Q
u in e o
.
u

HV.
p emia
n E ibu
pa
$).
Jase
Jiíc a.
Los
desengaños
del
mundo.
Poesía
eci ada
po
el
niñoD.
MANUEL
VALLES
IGLESIAS.
—
Hijo
que ido
del
alma'.
—
Mad e
del
alma
que ida!
—
Vuel es
al
pecho
la
calma!
_
—
Tu
al
co azón
das
la
ida!
—
Vienes
is e,
acongojado
—
T is e,
acongojado
engo;
—
¿Qué
ienes
hijo
ado ado?
—
No
sé,
mad e,
lo
que
engo!
2
u
—
—
18
—
Cuando
el
hoga
dejé
ansioso,
El
bien
juzgaba
ecundo;
Y
el
co azón
cando oso
Soñó
la
dicha
en
el
mundo.
Hoy,
dolo ido
suspi a;
Lo
ahogan
los
desengaños.
Mis
cabellos,
mad e,
mi a!
•
;No
es
la
nie e
de
los
años!
Blancos
es án
us
cabellos
De
un
ubio
aye
an
b illan e!
—
Ne ó
el
dolo
sob e
ellos!
Blanquea on
en
un
ins an e!
El
pensamien o
golpeando
Sin
cesa
aquí
en
la
en e,
Sus
aices
ue
secando
Y
encanecí
de
epen e.
—
Tus
ojos
e an
isueños....
—
Las
lág imas
los
nubla on:
Que
en
pos
de
do ados
sueños
Sólo
decepción
halla on.
-
’
9
—
Vie on
donde
quie a
el
icio.
De
su
pode
o gulloso,
O ece
en
sac i icio
El
débil
al
pode oso.
La
i ud,
hija
del
cielo,
Ol idada
en
su
e i o.
Sin
a e e se
en
su
duelo
¡Ay!
ni
á
exhala
un
suspi o.
—
Encan o
del
alma
mia
’
.
"
Ven
y
llo a
en e
mis
b azos:
Mi iga án
u
agonía
Mis
ma e nales
ab azos.
Pa a
ali ia
us
pesa es
Di é,
con
ie no
ca iño,
Aquellos
dulces
can a es
Que
oías
cuando
e as
niño;
Y
si
es o
á
bo a
no
alcanza
Tu
inquie ud
y
u
des elo,
Ci a,
hijo,
u
espe anza
En
la
e e na
paz
del
cielo!
u
20
—
Si.
con
u
amo ,
mad e
mía.
Vol e á
al
pecho
la
calma,
Ya
que
pe dió
su
aleg ía
En e
ma i ios
el
alma:
Y
del
hoga
al
ab igo.
Con
es e
pesa
p o undo.
Mad e,
llo a é
con igo
Los
desengaños
del
mundo.
D
ieg o
J
ugo
R
a mí ez
.
u
o as
las
cimas
y
después
el
onco
de
la
mu alla
du a,
con
es épi o
onco
á
cayendo
la
é ea
es idu a.
Ya
aciló
una
o e...
y
ya
acila
la
enemiga
legión:
ie o
el
na io
ecoge
he ó co
su
pujan e
b ío
y
con
udos
es ue zos
aniquila
blindajes
de
emendo
pode ío.
Al
pe uano
cañón,
una
mo daza
oponen
de
los
ba cos
los
cañones
que
sus
cascos
educen
á
ca bones,
has a
que
cede
la
enemiga
plaza
con e ida
en
escomb os
su
co aza.
Y
en
la
uda
ba alla,
cuando
e guido,
se
des acó
alien e
su
noble
pecho
de
al i ez
henchido,
cayó
Mendez
he ido
de
la
gue e a
na e
sob e
el
puen e.
Como
má i
la
pú pu a
le
aclama;
como
pa io a
su
alo
le
abona,
y
el
almi an e,
que
en
i ud
se
in lama,
ma iza
de
lau eles
su
co ona
con
las
go as
de
sang e
que
de ama.

con
su
misma
sang e,
que
aún
humea,
esc ibió
Mendez-Nuñez
la
ic o ia,
mas
al
ol e
sus
ba cos,
no
la
his o ia
dice
que
los
ha
o o
la
pelea,
¡sino
el
eno me
peso
de
su
glo ia!
II.
Su
cacsaa.
¡Aquí
nació'
Los
en usiasmos
sien o
po
los
ecue dos
que
la
pa ia
encie a
y
an o
se
ena dece
el
pensamien o
que
al
can a
las
g andezas
de
mi
ie a
nunca
en
mis
labios
mo i á
mi
acen o.
al
can a ,
po
o una,
á
mis
he mosos
y
anquilos
la es,
en ono
mis
can a es
<i
la
Ciudad,
de
Mendez-Nuñez
cuna,
y
á
las
ías
que
ue on
sus
al a es.
A
las
a es
que
amo es
le
dije on,
á
b isas
que
empla on
sus
dolo es,
á
cielos
que,
al
nace ,
sus
ojos
ie on
y
á
las
p ime as
lo es
.
que.
al
mo i ,
le
cub ie on.
A
los
lindos
e jeles
que,
bajo
unos
espléndidos
doseles,
ue on
su
hoga ,
su
emplo
y
su
delicia,
¡po que
el
nau a
no
quiso
más
lau eles
que
los
aman es
b azos
de
Galicia!
Cuando
sus
na es
o o
ma
su caban
y
el
pabellón
hispano
de endían
las
au o as
gallegas
le
alumb aban
los
himnos
de
su
pa ia
le
alen aban
y
¡os
ojos
de
Vigo
le
seguían.
Id
aho a,
las
olas,
y
á
su
oido,
al
oido
del
má i ,
dulcemen e,
exhalad
un
gemido
y
besadle
en
la
en e
cé i os
le es
de
es e
Edem
lo ido...
Más
¿dónde,
donde
su
sepulc o
ió
e án
en
Vigo
mis
dolien es
ojos?
¿dónde
halla
del
ma ino
los
despojos
si
la
playa
del
Con
ya
es
un
acío
en
donde
nadie
eza á
de
hinojos?
¿Qué
queda
aquí
del
hé oe
ene ando,
que
lau os
pa a
Vigo
conquis ando,
se
encumb a,
se
agigan a
y
se
e e niza?
¿qué
es a
del
Ti án
cuya
ceniza
nos
obó
el
pan eón
de
San
Fe nando?
Ah,
nada
es a,
soledad
do
quie a
ni
una.sola
insc ipción
pa a
su
glo ia:
la
plácida
ibe a
que
al
caudillo
engend ó
pasa
á
la
his o ia
sin
os en a
de
su
hijo
la
memo ia.
Explcndida
Ciudad
¡oh
quien
di ia
que
aún
no
alzas e
en
la
má gen
de
u
ía
una
es á ua
gigan e!...
¡y
i es,
mad e
ing a a,
oda ía
y
no
asoma
el
ubo
á
u
semblan e!
¡Vigo,
despie a
ya!
De
u
cul u a
no
eniegues.
Ya
sé
u
noble
idea
de
hon a
de
u
caudillo
la
igu a,
más
si
su giese
alguna
somb a
impu a
que
nublase
la
luz
¡maldi a
sea!
Jú alo
aquí
an e
mi
udo
acen o
en
el
emplo
del
a e
y
del
con en o,
hon a
de
Mendez
Nuñez
la
memo ia;
ju a
alza
al
ma ino
un
monumen o
¡y
en onces
se ás
digna
de
u
glo ia!
N
ic o l á s
T
a bo a d a
.
$.
I.
«.
AL
MAR.
Poesía
dicha
po
el
alumno
in e no
DON
LEOPOLDO
DOMINGUEZ.
Apacible,
anquilo,
nada
augu a
ie eza
y
dolo
en
í:
odo
con ida,
como
los
b azos
de
muje
que ida,
á
goza
de
u
plácida
he mosu a.
La
playa
lejos,
la
aición
segu a,
e
alzas
has a
aba i
la
na e
e guida,
la
besas,
nue o
Judas,
en
la
he ida
y
niegas
á
los
mue os
sepul u a.
—
32
—
Tus
ondas
injen
el
celes e
man o
y
secan
las
campiñas
más
he mosas,
y
de
la
sed
hos igan
el
queb an o.
Ama gas
son
us
hondas
p ocelosas...
¿No
lo
han
de
se ,
si
u
alien o
es
llan o
de
náu agos,
de
mad es
y
de
esposas!
C
á l o s
C
o el l o
.
u

VIL
y Emio
b
los
p o cso ES
be
2.
a
nsEñan^ L
Discu so
p onunciado
po
el
niño
de
cin

co
años
de
edad,
D.
MARIANO
CARSI
Y
ALVAREZ,
alumno
del
Colegio
del
S.
C
o

a zó n
d e
J
esú s
.
S
a s
.
y
S
es
.
Es
es a
una
ies a
in an il
á
la
que
odos
los
niños
debemos
ayuda
cada
uno
á
medi

da
de
sus
ie zas.
á
in
de
que
la
noche
de
hoy
sea
de
e e na
memo ia
pa a
oso os
y
pa a
noso os,
pa a
ello
uegoos
que
p es

éis
a ención
á
las
débiles
palab as,
que
en
3
u
se
—
34
—
es e
momen o
de
en usiasmo
p onuncien
mis
labios,
escuchad:
Yo
admi o
como
can a
el
paja i o
en
me

dio
de
la
en amada
y
como
c uza
po
de

lan e
de
mí
sin
que
mi
mano
pueda
ap isio

na le.
Yo
me
lleno
de
aleg ía
al
e
que
después'
de
la
eneb osa
noche
uel e
á
apa ece
el
cla o
día.
Yo
mi o
con
asomb o
que
de
un
as o
que
llaman
Sol
se
desp enden
mul i ud
de
hilos
do ados
que
dan
calo
y
ida
á
odo
cuan o
exis e,
y
con
su
cla idad
he mosea
la
na u a

leza,
y
en
mi
deseo
de
sabe lo
odo
p egun ó
siemp e
¿quién
es
el
que
di ije
los
ayos
del
Sol
?quién
el
que
dá
ue za
á^os
paja i os
pa a
ola
po
el
espacio?
y
quién
el
que
hace
que
á
la
noche
suceda
el
día?
y
una
oz
mis e io

sa
me
esponde
siemp e
que
odo
cuan o
exis e
lo
di ije
AqUél
que
nos
ha
c iado,
y
que
es
nues o
Pad e
á
quien
lia íamos
Dios.
Si,
S es.,
po que
aunque
oda ía
no
he
llegado
á
esa
edad
en-
que
la
azón
con
su
cla a
é
ines inguible
luz
a
pasando
de
odo
u
lo
ma e ial
y
ini o,
que
nos
odea
á
lo
in

ma e ial
c
in ini o
llegando
en
su
eloz
ca

e a
an e
el
Sup emo
a í ice
del
Uni e so,
puedo
sin
emba go
deci os
lo
que
me
ense
ñan
mis
mayo es,
es o
es,
que
Dios
es
el
que
di ije
la
inmensa
míquina
del
Uni e so
y
que
po
lo
mismo
á
El
debe
ibu á sele
siemp e
alabanza.
S as.
y
S es.,
he
e minado
ya
pe o
an es
pe mi idme
que
desplegando
la
bande a
del
en usiasmo
que
hoy
en
mi
eina,
p onuncie
el
jus ísimo
ibu o
de
g a i ud
á
odos
los
que
han
con ibuido
á
es e
ac o
y
pa icu

la men e
á
los
dignos
p o eso es
del
C
o l eg io
d el
S.
C
o a z ó n
d e
J
esú s
,
al
que
engo
en
g an
glo ia
pe enece ,
que
habiendo
conce
dido
un
p emio
pa a
es a
S
esió n
(cuyo
ema
he
p ocu ado
desa olla )
han
dado
á
de

mos a
una
ez
más
el
g an
in e és
que
ie

nen
po
que
el
niño
lle e
en
su
in eligencia
g a ada
el
lema
de
nues os
dias,
es o
es
ILUSTRACIÓN
y
MORALIDAD.
H
e
d ic h o
.
bd
Oeobu o
^niino
DISCURSO
SOBRE
L-A
Inmo alidad
de
la
Iglesia
ca ólica.
Dicho
po
el
alumno
ex e no
D.
1
OMAS
RIVERA.
S
a s
.
y
S
es
.
Cuando
en
alas
de
la
men e
hacemos
una
excu sión
po
el
as o
campo
de
la
his o ia,
y
emos
an os
homb es,
an as
cosas
an

as
ins i uciones
que
pasa on;
cuando
emos
desapa ece
al
an iguo
Egip o,
an
o gulloso
un
dia
con
la
iqueza
de
sus
ciudades,
con
la
glo ia
de
sus
Fa aones
y
con
el
pode
de
sus
a mas,
y
con emplamos
las
uinas
de
Babilonia,
aquella
ciudad
sobe bia,
llena-en
o o
iempo
de
ma a illas,
con
sus
palacios,
sus
emplos,
sus
ja dines
suspendidos
en
el
ai e,
y
odeada
de
eno mes
mu allas,
un
sen imien o
de
is eza
nos
sob ecoge
al
e
como
pasa on
an o
esplendo
y
ci ilización,
an a
glo ia
y
pode ío,
sin
deja
en
pos
de
sí

—
44
—
ni
la
le e
huella
que
deja
el
ala
de
un
pája o
al
oza
la
e sa
supe icie
de
un
anquilo
*
a
D°
..........
cuando
emos
descolla
(dos
pueblos
pode osos,
G ecia
an
cul a,
an
sá-
bia,
con
sus
ilóso os,
con
sus
poe as
y
sus
inimi ables
a is as;
y
Roma,
an
pode osa,
con
sus
g andes
o ado es,
sus
elocuen es
ibunos
y
sus
in ic os
gue e os,
que
había
lle ado
las
águilas
desde
las
cos as
del
A lán

ico
has a
las
ibe as
del
Eu a es,
y
desde
los
ab asados
desie os
de
la
Libi^.
has a
los
nebulosos
pan anos
de
la
Ge mania;
la
ad

mi ación
que
esos
pueblos
nos
inspi an
cede
an e
el
desalien o
que
se
apode a
de
noso os
al
e
como
desapa ecie on
cuando
pa ecían
e e nos
po
su
pujanza
y
espí i u
conquis a

do ,
sojuzgado
el
p ime o
po
la
espada
del
segundo,
y
piso eado
és e
po
los
ogosos
co celes
de
A ila
y
Ala ico,
y
desga ada
la
pú pu a
de
sus
en ilecidos
Césa es
po
el
hacha
sal aje
del
e oz
Odoac o
...........
Y
si
de
la
his o ia
an igua
enimos
á
la
mode na
y
emos
á
la
desg aciada
Polonia,
cuyos
a

lien es
hijos,
acaudillados
un
día
po
el
g an
Sobieski,
sal a on
la
Eu opa
de
una
in asión
aga ena,
bo ada
hoy
del
mapa
y
epa ida
inicuamen e
en e
las
es
g andes
po encias
del
No e;
y
á
Venecia,
la
o gullosa
eina
de
los
na es
du an e
la
edad
media,
es a
ciudad
que
le an ando
su
en e
po
en e
las
ondas
del
Ad iá ico,
en ió
sus
emidas
na es
a
las
ibe as
del
Asia
y
del
Egip o;
pe didos
hoy
su
esplendo
é
independencia
y
con e ida
en
una
ciudad
céleb e
sólo
po
los
ene andos
ecue dos
de
una
eclipsada
g andeza;
cuan

do,
en
in,
echamos
una
mi ada
sob e
nues

a
España,
la
al i a
y
pode osa
nación
de
Ga los
I
y
Felipe
II,
seño a
un
iempo
de
dos
mundos,
la
encedo a
de
los
á abes
en
las
Na as,
de
los
anceses
en
San
Quin ín
y
en
Pa ía,
y
de
los
u cos
en
Lepan o,
y
la
emos
hoy
an
pequeña
que
apenas
se
la
dis ingue,
el
pensamien o
se
con unde
}
no
puede
menos
de
e
en
el
ondo
de
esos
he

chos
la
mano
de
Dios,
que
di ige
oda
la
his o ia
.............
Pe o
bien,
Seño es,
en e
an os
escomb os
y
uinas
de
lo
pasado,
¿náda
ha
quedado
en
pié?
De
an as
ins i u-
cipnes,
de ibadas
po
la
implacable
mano
de
los
siglos,
no
pe manece
una
siquie a,
es o
de
ese
nau agio?
Si,
Seño es,
una
so

b e i e,
y
p ecisamen e
la
más
comba ida,
la
más
calumniada,
la
más
pe siguida,
la
que
más
pode osos
enemigos
ha
encon ado
en
su
camino.
¿Sabéis
quien
es?
La
iglesia
ca ólica
............................
Apenas
nace,
sus
p ime os
agidos
son
ahogados
po
oncos
g i os
de
des ucción
y
de
mue e,
y
los
po-
#
de osos
empe ado es
de
Roma
manchan
su
cuna
con
su
sang e
gene osa.
¿Qué
impo a?
La
Iglesia
ca ólica
a a esó
po
espacio
de
es
siglos
el
Ma
Rojo
de
las
pe secuciones
cesá eas,
escondida
en
las
Ca acumbas,
de
donde
le
sacó
Cons an ino
pa a
sen a la
en
el
Capi olio,
a ojando
de
allí
á
los
alsos
dioses
del
Impe io
..................
Pe o
en onces
hijos
ing a os
a ullados
y
educados
en
el
.
egazo
ma e nal
de
la
Iglesia,
manchan
la
pu eza
inmaculada
de
sus
dogmas
con
innu

me ables
he ejías,
pa ocinadas
po
los
en

ilecidos
empe ado es
de
O ien e
y
los
u-
'
nes os
nomb es
de
A io,
de
Nes o io,
de
Eu iques
y
de
Pclagio,
ecue dan
dias
de
lu

o
y
llan o
pa a
esa
mad e
ca iñosa
........
En
el
siglo
oc a o,
le án ase
Mahoma
en
la
A abia,
y
allegando
millones
de
aná icos
sec a ios,
decla a
gue a
implacable
y
de
es-
e mínio
á
la
Iglesia,
que
egis ó
en
sus
glo

iosos
anales
nue os
má i es,
inmolados
po
la
cimi a a
mulsumana
..............
Siglos
más
a de
En ique
VIII
y
Ana
Bolena
a an

can
de
la
eligiosa
Ingla e a
una
é
a aiga

da
en
aquellas
islas
desde
los
iempos
de
la
hcp a quía:
Lu e o
suble a
la
Alemania
con

a
la
au o idad
de
los
Pon í ices,
Zuinglio
enciende
una
gue a
eligiosa
que
ensan

g ien a
los
campos
de
la
poé ica
Suiza:
Cal-
ino
p opaga
en
F ancia
sus
e o es,
y
sus
sec a ios,
conocidos
con
el
nomb e
de
hugo

no es,
saquean
sin
piedad
las
iglesias
y
los
monas e ios
de
aquella
ca ólica
nación
.....
A
mediados
del
siglo
pasado
los
alsos
ilóso os
y
los
enciclopedis as,
co i eos
de
la
más
ho

ible
impiedad,
en
su
odio
á
la
Iglesia
p o

mo ie on
la
e olución
más
desas osa
y
c uel
que
han
p esenciado
los
siglos,
que
hi

zo
oda
po
el
cadalso
la
inocen e
cabeza
de
un
ey
in o unado,
y
a ancó
á
Dios
de
sus
al a es,
pa a
sus i ui le
con
una
il
é
in

munda
co esana
..........
Y
enmedio
de
an

as
bo ascas,
y
luchando
con
an
enc espado
oleaje,
- ése
lo a
anquila
la
mis e iosa
ba quilla
de
Ped o,
que
ma cha
segu a
al
deseado
pue o,
se
é
á
esa
Iglesia,
de
pié
en e
sus
implacables
enemigos
de
aye
y
de
hoy,
iéndoles
cae
á
su
de echa
y
á
su
iz

quie da
de ibados
po
la
mano
de
Dios.
P on o
ha á
dos
mil
años
que
es á
pasando
con inuamen e
bajo
el
uego
c uzado
de
o

dos
los
e o es,
p on o
ha á
dos
mil
años
que
se
é
pe seguida
sin
cesa
has a
po
sus
mismos
hijos,
y
sin
emba go
ahí
es á
delan

e
de
noso os
espe ada
siemp e,
admi ada,
ue e,
inmaculada,
inespugnable;
po que
iene
po
ga an ía
de
su
inmo alidad
es as
palab as
de
Dios,
que
ué
su
undado :
«Las
pue as
del
in ie no
jamás
p e alece án
con

a
í.
A
o
es a é
con igo
has a
la
consuma

ción
de
los
siglos.»
H
e
d ic h o
.

XI.
^ miu
JlÜnm
^ ci í .
HIMNO.
Poesía
dicha
po
el
núlo
D.
ENRIQUE
IGLESIAS
VEIGA.
¡Dia
e ible,
lleno
de
glo ia,
lleno
de
sang e,
lleno
de
ho o ;
nunca
e
ocul es
á
la
memo ia
de
los
que
engan
pa ia
y
hono !
-
Es e
es
el
dia
que
con
oz
i ana
Ya
sois
escla os,
la
ambición
g i ó;
Y
el
noble
pueblo,
que
lo
oyó
indignado,
Mue os,
sí,
dijo,
pe o
escla os
nó.
El
hueco
b once,
asolado
del
mundo.
AI
il
dec e o
se
escuchó
ona :
Más
el
puñal,
que
á
los
i anos
u ba,
Aún
más
emendo
comenzó
á
b illa .
4
se
u:; .T»iiDAD
—
5o
—
;Ay,
cómo
is e
us
aleg es<alles.
' us
anchas
plazas,
in eliz
Mad id;
En
uego
y
humo
pa ece
olcanes,
Y
hace se
campos
de
sang ien a
lid!
La
leal ad
y
la
pe idia
a mada,
Se
xió
aquel
día
con
u o
lucha :
Vol iendo
el
pueblo
gene osa
gue a
Po
la
que
ale e
le
asal ó
en
su
hoga .
¿Y
á
quién
a en as
p oponéis,
i anos?
¿A
quién
al
miedo
imagináis
endi ?
¿Al
iel
Daoiz,
el
leal
Vela de,
Que
nunca
saben
sin
hono
i i ?
El
mundo
aplaude
su
espues a
he mosa:
Tende
el
b azo
al
onado
me al,
Mo i
hollando
sus
con a ios
mue os,
Y
se
de
glo ia
á
su
nación
señal.
Temblando
imos
al
ancés
impío,
Que
en
cien
ba allas
no
u bó
la
az,
De
an o
jo en
que
sin
a mas,
ie o,
En e
las
ilas
se
le
a oja
audaz.
Víc imas
buscan
sus
ai adas
manos,
Más
el
e o
les
a ancó
el
puñal;
u|
—
5i
—
Y
¡ay!
que
si
el
dia
ue
unes o
y
du o,
Aun
más
la
noche
se
enlu ó
a al.
¡Noche
e ible
al
angus iado
pad e
Buscando
el
hijo
que
en
§u
hoga
al ó!
¡Noche
c uel
pa a
la
ie na
esposa,
Que
ye mo
el
lecho
de
su
amo
halló!
¡Noche
a al
en
que
p egun an
odos,
Y
á
odos
llan o
po
espues a
dan!
Noche
en
que
uena
de
la
Pa ca
el
allo,
Y
¡ay!
dicen
odos,
¿quiénes
mo i án?
Sensibles
hijas
de
la
he mosa
Ibe ia,
Pues
sois
modelas
de
ilial
piedad,
Los
ojos,
llenos
de
e nu a
y
g acia,
Vol ed
en
llan o
á
la
in eliz
ciudad:
Ved
á
la
mue e
nues os
ca os
hijos
En e
e dugos
el
aido
lle a ;
Y
el
odio
p es e
á
ues os
ojos
ayos,
Si
de
dolo
ya
no
podéis
llo a .
'
Esos
que
eis,
que
mania ados
lle an
Al
bello
P ado,
que
el
place
o mó,
Son
los
p ime os
co azones
g andes
En
que
su
uego
libe ad
p endió.
u
Vedlos
cuan
i mes
á
la
mue e
ma chan.
Y
el
noble
ejemplo
de
mo i
nos
dan;
Sus
cue pos
yacen
en
sang ien a
pi a,
Sus
almas
lib es~al
empí eo
an.
Po
mil
he idas
sus
abie os
pechos,
Oid
cuál
g i an
con
ho enda
oz:
«Venganza,
he manos,
y
la
mad e
España
Nunca
sea
p esa
del
ancés
e oz.»
En e
las
somb as
de
an
is e
noche,
Es e
gemido
se
escuchó
aga :
«gozad
en
paz
¡oh
del
suplicio
glo ia!
Que
aún
b azos
quedan
que
os
sab án
enga .
¡Noche
e ible,
llena
de
glo ia,
Llena
de
sang e,
llena
de
ho o ,
Nunca
e
ocul es
á
la
memo ia
De
los
que
engan
pa ia
y
hono !
J
u a n
B
a u is a
d e
A
ia z a
P a
que
i an
á
al a
si
á
había
Y
anda
odo
en
c a o,
Qu
‘
o
demais
eu
sey
qiV
hoxe
p o exen
A
odo-l-os
a os.
D
:
alí
un
pouco
salindo
p a
o a
Tamen
d
;
o
bu aco
O
p obiño
d
‘
o
a o
e cei o
A ápame
un
ga o
E
pensando
n
‘
o
con o
qu
‘
os
ellos
Oyeu
n
‘
o
bu aco.
«mala
mo e
me
ma e,
decía.
Po
bu o
é
po
pa bo,
Que
azón
aquel
a o
che
iña
D
£
os
homes
alando
O
deci
que
non
eñen
nin
pinga
De
miolo
n'o
cacho
Po que
cando
ó
que
alan
p au iuan
Todo
say
u ado
..........
■Si
é
e dade
á
¿us ión
p o eu o a
Qu
£
acaben
c-os
ga os'.!...
M.
M
a ín e z
G
o n z á l e z
.

XIV.
^ Einiu
í e
9
X
ilu
^
SÍIJ
ViHo ^
Aspi aciones
del
Alma.
Poesía
dicha
po
el
niño
D.
ADOLbO
CAMBRA.
Soy
un
gusano
del
suelo
Cuyo
anhelo
Se
alza
á
u
e e na
beldad;
Soy
una
somb a
que
pasa,
Mas
se
ab asa
A diendo
en
sed
de
e dad.
Soy
hoja
que
el
ien o
lle a,
Pe o
ele a
A
Tí
un
susu o
de
amo
......
Soy
una
ida
p es ada,
Que
en
su
nada
Tu
in ini o
ama,
Seño .
Soy
un
pe enne
deseo
Y
en
Tí
eo
Mi
obje o
digno,
inmo al;
Soy
una
inquie a
espe anza
Que
en
Tí
alcanza
Su
complemen o
inal.
Y
Tú,
que
es e
anhela
del
alma
en iendes,
Y
en
quien
su
al a
ambición
eposo
alcanza,
Hoy
que
en
sublime
é
mi
pecho
enciendes,
P és ale
alas
de
uego
á
mi
espe anza.
G
e u d is
G
ó mez
d e
A
el l a n e d a
.

■■