LA
COCINA
ECONOMICA
|
F
o
-
j
:-5
APROPÓSITO
DRAMATIC|™™|
EN
UN
ACTO
Y
EN
VERSO
POR
BAMÓN
PÉREZ
COSTALES
pues o
en
escena,
pop
ppimepa
ez
en
el
Tea o
I^pincipal
de
la.
Oopuña.
el
día
2
do
Enepo
de
1890
PRIMERA
EDICION
LÁ:
C<
>1
UJNA
hiip en a
y
piii>ele i:i
de
JPuga
1890
—
LA
COCINA
ECONOMICA
APROPÓSITO
DRAMATICO
EN
UN
ACTO
Y
EN
VERSO
'
POR
RAMÓN
PÉREZ
COSTALES
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el
Tea o
P incipal
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Co ana
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día
2
de
Ene o
de
1890
PRIMERA
EDICION
LA
CORUÑA
Imp en a
y
i>apele ia
de
Vnga
1890
u
UNIV .KMUAU
DE
SANTIAGO
Es
p opiedad
de
la
Cocina
Económica.
se
UXIVERS
’
DADE
DLSANTIAm
DE
COMPORTELA
u
REJRAF TO
Pe sonajes
Ac o es
Isabel
.............
S a.
D.
a
.Jose a
So iano.
Miguel
...........
S .
D.
Juan
Delgado.
Tomás
..................
»
D.
Pablo
López.
D.
Juan
.........
»
D.
Gus a o
Belza.
Dos
Ñi las
.....
UNIVhKSIÜADl
DF
SANTÍACO
u
El
ea o
ep esen a
una
calle
y
á
la
de echa
del
ac o
en
úl i
mo
é mino
es á
la
pue a
de
la
cocina
económica.
ESCENA
PRIMERA.
ISABEL
po
el
ondo
con
dos
niñas,
una
en
el
egazo,
y
o a
de
la
mano.
I
s a b e l
.
Ah!
no
llo éis,
hijas
mías;
P on o
end á
ues o
pad e.
Él
ha
de
ae os
pan,
Y
ya
no
end éis
más
hamb e.
Dios
mió;
p es adme
ue zas!
Vi gen
san a,
iluminadme;
Haz
que
encuen e
á
mi
ma ido
Y
de
una
desg acia
apá ale.
Salió
al
se
día
de
casa,
Como
un
loco,
sin
besa me,
Ni
besa
a
sus
hiji as,
P ime a
ez
que
al
hace.
Le
p egun é
dónde
iba
Y
sin
pa a ,
ni
mi a me,
Me
dijo
ue a
de
si,
«Isabel,
oy
á
la
calle,
A
busca
pan
á
mis
hijas,
Ó
hace
cualquie
dispa a e.»
Desde
las
nue e
le
busco
Pe o
¡ay
Dios!
le
busco
en
balde.
P ime o,
sola,
he
co ido
La
ciudad
calle
po
calle;
.
Con
las
dos
niñas
después
Po
no
deja
eslos
ángeles
—
6
—
Sin
un
bocado
de
pan
Sóli as
oda
la
a de.
Qué
se á
de
él?
Vi gen
san a,-
Tú
que
uis e
esposa
y
mad e,
Haz
que
encuen e
á
mi
ma ido,-
P és ame
ue zas,
ampá ame.
Yo
le
halla é,
le
halla é,
Que
algo
ale
el
in oca e.
Hiji a,
anda
o o
poqui o,
Que
ha
de
apa ece
u
pad e.
Le
busca é,
y
le
halla é,
Ó
cae é
mue a
en
la
calle.
DJ
u a n
.
I
s a b e l
.
ESCENA
IL
DON
JUAN.
—
ISABEL.
Isabel,
po
aquí
us ed
A
es as
ho as!
qué
milag o?
Y
Miguel?
es á
ya
bien
De
aquella
pica a
mano?
Ay,
D.
Juan!
hoy
odo
el
día
Que
le
ando
loca
buscando.
Se
ma chó
al
amanece ;
Y
se
ma chó
en
al
es ado,
Que
al
e
que
aún
no
ha
uel o
á
casa,
Me
uel o
loca
al
pensa lo.
Dos
meses
es u o
en e mo;
Dios
sabe
lo
que
pasamos.
Sin
c édi o
ya
en
la
ienda
Pa a
oma
al
iado,
Es ando
aún
débil,
muy
débil,
Le
busca
y
no
halla
abajo.
Yo
lo
ui
endiendo
odo;
Nos
quedamos
sin
un
apo.
Hace
es
dias
que
en
casa
No
hay
uego,
ni
en
que
emplea lo.
Con
una
lib a
de
pan
Dos
dias
hemos
pasado,
Sin
da
á
es as
c ia u as
Ni
un
is e
so bo
de
caldo.
Miguel
no
puede
su i
u
D.
J
u a n
.
I
sa b e l
.
D.
J
u a n
.
I
sa b el
.
Que
pidan
pan,
y
no
dá selo.
Hunde
la
ba ba
en
el
pecho;
La
cabeza
en e
las
manos
Ap ie a,
y
en
al
pos u a,
Suspi ando,
suspi ando,
Asi
se
pasa
las
ho as
Como
una
es a ua
callado.
Po
in
hoy
ompiendo
el
día,
Después
de
pasa
sen ado
En
la
cama
una
g an
pa e
De
la
noche,
sollozando,
Salió
á
la
calle
hecho
un
loco,
Diciéndome,
a eba ado,
«O
busco
pan
á
mis
hijas,
Isabel,
ó
yo
me
ma o.»
D.
Juan,
yo
me
emo
mucho
Que
le
haya
pasado
algo.
Se énese
us ed,
Isabel.
Miguel
es
un
buen
muchacho;
Ado a
á
us ed
y
á
sus
hijas;
Es
odo
un
homb e;
es
hon ado;
Tiene
alo ;
le
conozco
Y
anda á
po
ah
i
buscando
Remedio
á
esa
si uación
Sin
que
haya
podido
halla lo.
No
és
capaz
de
abandona
A
us é
en
ance
an
ama go.
Ay
D.
Juan,
su
despedida
Fué
la
de
un
desespe ado.
Y
dónde
es á
odo
el
dia?
Sabe,
D.
Juan,
que
quedamos
Sin
un
bocado
de
pan,
Y
no
ha
uel o
á
consola nos.
Imposible
en
él
al
cosa,
É
imposible
en
mi,
pensa lo.
Pe o,
Isabel,
si
las
cosas
Á
al
es ado
llega on
,
An es
que
á
es as
c ia u as
Fal ase
el
sus en o
dia io,
Cómo
á
mi
no
ecu ie on?
Le
debemos
á
us ed
an o,
Que
acudi
á
us ed
se ia
Abusa
ya
demasiado.
Pe o
se é
anca;
aye
se
UNlV RSIDADT
Que
es
la ín
y
de
lo
ino,
Y
e ugio
m
peca o um
Apu ando
más
el
ipio.
Ván
los
ecu sos
en
baja,
Y
si
yo
no
me
espabilo,
Ó
si
no
iene
en
mi
ayuda
Mi
mad ina,
á
quien
he
esc i o
T es
ca as
que
ablanda
pueden
Has a
al
león
del
e i o,
Ó
mi
he mana
la
mayo ,
De
lacones
y
cho izos
Con
una
nue a
emesa.
Como
la
que
he
concluido,
Con
la
que
ui
con en ando,
Dándolos
poco
á
poqui o
Á
la
e oz
posade a,
Que
es a
mañana
me
hajdicho,
Que
me
suspende
el
o aje
Si
no
la
doy
mas
ocino,
Ine i able
la
quieb a,
Y,
Tomás,
es ás
pe dido.
Hay
que
es i a
lo
es i able,
Mien as
no
busco
camino,
Mis
úl imas
es
pese as;
No
en
ano
el
e án
ha
dicho,
Buen
puñado
son
es
moscas.
Lo
malo
es
el
ciga illo,
Que
el
pica o
se
me
impone
Con
la
i anía
del
icio
’
;
En
sus
más
úl imos
limi es
Se á
ence a le
p eciso.
Un
pi illo
al
despe a ,
Al
come
o o
pi illo;
O o
al
cena ,
y
pe
sécula
Seculo um,
concluido.
Si
mis
no icias
no
ma an,
Caldo
y
medio
panecillo
Se
dán
aquí
po
diez
cén imos;
La
comida,
Tomasiio,
El
pan
y
el
caldo
á
la
noche
O os
diez;
ceno
y
a ío
De
dia
hecho
pay
al
caldo,
Y
de
noche
economizo
El
pan,
que
con ie o
en
pos e;
—
15
—
Pongo
en
la
boca
el
pi illo
Y
ma cho
po
esas
calles,
Y
escupo
po
el
colmillo.
To al,
comida
y
abaco.
Cinco
y
ein e,
ein icinco;
P esupues o,
un
eal
dia io:
Doce
dias
de
espi o
Pa a
ablanda
mi
mad ina,
Ó
lle a
co ien e
el
lib o
Po
una
pese a
dia ia
Á
un
ende o
ul ama ino,
Busca
un
p ocu ado
Que
quie a
un
esc ibien illo;
Tin a
da
en
una
imp en a,
Y
hace me
epó e
lis o,
Todo
un
co e,
es
y
dile
De
El
Duende
ó
del
Don
Pepi o;
Me e me
en
cualquie a
Iglesia
De
ap endiz
de
monaguillo,
O
esconde me
en
la
bodega
De
un
buque,
que
dé
conmigo
Allá
en
la
i gen
Amé ica,
En
Chile
ó
Valpa aíso,
Que
diablos!
¡yo
no
desmayo!
Quién
sabe
si
end é
ico,
Aped eando
á
odo
el
mundo
Con
monedi as
de
á
cinco?
Soñó
el
ciego
que
ela!
Aho a,
amos,
Tomasillo
A
ma a
á
quien
e
mala;
.
Y
pues
que
doy
hoy
p incipio
A
es a
ida
egalona;
Venga
lacena
del
siglo,
Y
hagámosle
una
isi a
Con
los
hono es
p ecisos
A
Don
José
Bacalao,
Muy
seño
mió
y
amigo.
(Vásc)
ESCENA
V.
D.
J
u a n
.
N
o
hay
duda
és
él;
es
Miguel,
UXAERS DADE
di
:
san iiac o
DE
COMPOSTELA
—
16
—
M
ig u el
,
D.
Juan.
M
ig u el
.
Que
con
paso
ap esu ado
Viene
hácia
aquí;
me
he
en e ado
Y
es oy
segu o
que
és
él.
Fui
á
su
casa
desde
aquí;
Me
dijo
aquella
muje ,
Que
Miguel
es u o
allí
Después
ya
de
oscu ece .
Le
debe
us ed
de
encon a ,
Me
añadió
la
al
ecina
Dijo
que
iba
á
la
cocina,
Y
aho a
acaba
de
ma cha .
Has a
ce ca
de
él
llegué
Pa a
asegu a me
más;
Me
quedé
un
poco
hacia
a ás
Y
el
a ajo
le
omé.
Me
lo
daba
el
co azón;
Quie o
e le
desde
aquí,
Y
es a
en
obse ación;
Es
a de,
iene
hácia
mí.
La
cocina,
caballe o
....
Esa
es,
Miguel,
hela
ahí.
(Tu bado)
D.
Juan,ocul a
noquie o,
Que
hoy
el
des ino
se e o
Me
ha
conducido
has a
aquí.
Pena
me
causa,
y
ubo ,
Que
mi
si uación
sepáis;
Más
uis eis
mi
sal ado ,
Y
aunque
me
cause
dolo ,
Fue za
és
q ié
la
conozcáis.
Débil,
y
con alecien e;
En
mi
casa
sin
un
eal.
He
buscado
inú ilmen e,
Con
el
sudo
de
la
en e
Donde
gana
un
jo nal.
Pedí
á
un
amigo
p es ado,
Y
.....
pa a
que
Dios
me
ayude...!
Mi
palab a
le
hube
dado
De
de ol e
lo
iado,
Y
cumplí sela
no
pude.
En
si uación
an
ho enda,
Pa a
que
nada
al a a,
Fal ó
el
c édi o
en
la
ienda,
E
hizo
la
sue e
emenda
Que
has a
el
uego
nos
al a a.
_______
—
17'
—
Mi
desg aciada
muje ,
La
si uación
po
sal a ,
Y
pan
siquie a
ene ,
El
colchón
llegó
á
empeña ,
Y
las
opas
á
ende .
Y
llegó
á
ex emo
an
ciego
Nues a
escaséz
y
ma i io,
Sin
cama,
ni
pan,
ni
uego,
Que
en
un
ap o
de
deli io
Hoy
salí
á
la
calle
ciego.
Aco dóme,
en
mis
apu os,
De
un
seño
que
me
debía,
Y
yo
no
se
los
pedia
Hace
un
año,
nue e
du os,
De
hace le
una
es an e ía.
Y
de
pedi le
cansado,
Aunque
hicie a
ju amen o
De
no
se
más
desai ado,
Me
ui
á
su
casa
al
momen o,
Y
á
odo
de e minado.
C eo
que
me
conoció,
Y
se
negó
al
escucha me;
Pe o
decidido
yo,
Tenaz
esol í
espe a me
A
qué
salie a,
y
salió.
¡Quédiez
ho as
de
ama gu as
Pasé
en
el
po al
aquél,
Pensando
en
las
conje u as
Que
ha ía
mi
pob e
Isabél,
Y
en
mis
ie nas
c ia u as!
Oyóme
ap isa
ma chando,
,
Y
yo,
humilde,
en
mi
a licción
Le
seguía
sollozando,
Sali a
al
pecho
agando,
Y
ab iéndole
el
1
co azón.
Usando
del
mejo
modo,
Dijele,
que
si
nó
odo,
,
Algo
á
lo
ménos
me
die a;
Me
con es ó
.....
con
el
codo
Echándome
á
la
o a
ace a.
En ónces
cegué,
y
no
i;
No
econocí
la
anemia
En
la
ue za
que
hallé
en
mi;
Mu mu ando
una
blas emia,
3
se
UXn-TRSIDAD .
D
SAN
HAGO
u
De
una
muñeca
le
asi.
Se
enco ó
cual
caña
hueca
Que
la
dobla
el
endabal;
C eí,
al
e
su
ho ible
mueca,
Que
con
mi
ue za
b u al
Le
hacía
añicos
la
muñeca,
Y
le
sol é
..... po
piedad.
Cuando
se
ió
desasido,
«Canalla,
g i ó,
bandido,
Lo
sab á
la
au o idad;
Nunca
nada
le
he
debido.»
C eí
que
la
calle
es aba
Soli a ia;
e a
la
ho a
Que
á
oscu ece
empezaba;
Más
á
la
sazón
en aba
En
la
calle
una
seño a.
Un
ángel
ué
que
impidió
Que
yo
la
azón
pe diese,
Y
que
un
c imen
come iese;
La
seño a
me
cojió,
Y
aquel
mise able
uese.
No
sé
en ónces
que
sen í;
Sin
epa a
el
luga
En
que
es aba,
eché
á
llo a ,
Y
la
seño a
ió
en
mi,
Que
me
ahogaba
el
pesa .
Y
con
ases
de
ca iño
Cojiéndome
en ambas
manos
Como
si
alaga a
un
niño,
Me
dijo:
somos
he manos,
T anquilícese,
ó
le
iño.
Cuén eme
sus
penas,
dijo;
Quizá
ali ia las
pod é;
Que
us ed
és
bueno,
se
é;
Como
en
una
mad e
un
hijo
Deposí elas
us é.
Hablaba
con al
e dad,
Tal
acen o
de
dulzu a,
Tal
unción,
an a
e nu a,
Y
aquel
sello
de
bondad
Que
e ela
un
alma
pu a;
Que
no
pude
esis i
A
lo
que
de
mi
exigía,
Y
animándome
á
segui ,
—
19'
—
Le
con é
has a
conclui
El
pesa
queme
op imía.
Nada,
nada
le
ocul é;
Le
dije
las
ama gu as
Que
en
odo
el
día
pasé,
Y
has a
el
hamb e
le
con é
De
mis
pob es
c ia u as.
Jó en,
eplicóla
dama,
Ap e ándome
la
mano,
Vues a
angus ia
al
cielo
clama;
Más
hay
emedio
en
lo
humano,
Y
Dios
oye
al
que
le
llama.
Es
ues o
mal
pasage o,
Si
hoy
la
desg acia
os
asedia;
Tened
alo ,
yo
lo
quie o:
No
esg an
mal
el
que
emedia
Un
puñado
de
dine o.
Hoy
me
con emplo
dichosa,
Y
os
habéis
de
con o ma ,
Pe mi iéndome
lle a
Sólo
con
bien
poca
cosa
La
aleg ía
á
ues o
hoga .
Tomad,
dijo,
y
me
en egó,
Yo
no
sé,
si
es
ó
cua o
Paque i os
que
sacó
Del
bolsillo,
c eo
yo,
Como
en adas
deí
ea o.
No
necesi áis
gas a
El
iempo
en
i
á
comp a ,
Id
á
ues a
casa
luego,
Que
u ge
el
emedio
aplica
Sin
pa a se
á
encende
uego.
No
sé,
le
dije,
en
e dad
Que
hace
con
lo
que
me
dais;
Comp endo,
po
lo
que
habíais,
Que
es o
es
una
ca idad,
Más
con uso
me
dejais.
Hay,
me
dijo,
colocada,
En
un
luga
no
lejano,
Una
cocina
aseada,
Donde
hay
alimen o
sano
Po
poco
ménos
que
nada.
Esos
papeles
que
eis,
Son
bonos
de
esa
cocina;
se
UXIVERS1DADE
di
:
san l ac o
DE
COMPOSTELA
u
—
2.0
D.
J
u a n
.
M
ig u e l
.
Pan
y
caldo
allí
enéis;
Allí
in o má os
podéis;
.
Id;
cualquie a
os
encamina.
Oh!
pe mi idme,
seño a,
Y
bien
poca
cosa
es,
,,
Ya
que
no
pueda
los
piés,
Esa
mano
bienhecho a
Besa ,
y
sabe
después
.....
.
«Quién
soy?
Como
no
os
pe siga
Vues a
desg acia
enaz,
No
log a éis
que
os
lo
diga;
So
de
los
pob es
amiga;
Me
llamo
la
ca idad.*
Yo
la
mano
le
besé;
Acaso
la
humedecí
Con
el
llan o
que
e í.
,
«Adios»
me
dijo,
y
se
ué,
Y
yo
á
mi
casa
co í,
Po
la
emoción
conmo ido
Deseando
á
mi
Isabel
Deci
cuan o.me
ha
ocu ido,
Ab o
el
cua o
sin
uido,
,
Y
no
encuen o
á
nadie
en
él.
Nada
ha
que ido
aho a me
De
dolo
la
sue e
mía,
,
Comp endo
bien
su
agonía,
Cuando
supe
que
á
busca me
Consag a a
odo
el
día,
¡Cuán o
su
inmenso
queb an o
Se á,
y
cuán o
hab á
pasado,
Sí
in eliz
sólo
há
log ado
Da
á
sus
hijas....
el
llan o
Que
haya
po
mi
de amado!
No
ha
mucho
que
á
Isabel
i,
Con
las
niñas,
y
acudí
Á
lo
mismo
que
que éis.
Es án
bien
ce ca
de
aquí;
Mi ad,
(lle ándole
á
la
pue a
de
la
cocina)
’
Allí
las
eneis.
Oh,
qué
aleg ía!
Isabel!
(llamándola)
u
—
21
—
ESCENA
VII.
I
sa bel
.
(Sale
con
las
niñea)
Miguel¿del
alma!
M
ig u el
.
Que ida!
Angeli os
de
mi
ida!
(Besando
A
las
niñas)
I
sa b e l
.
Vues o
pad e.
Tu
Miguel.
M
ig u el
.
Con
el
alma
dolo ida.
Pe dóname,
es aba
loco,
Que
día
ho ible
pasé!
Todo
e
lo
con a é
Allá
en
casa,
poco
á
poco,
Cuando
más
anquilo
es é
Más....
cómo
aquí?
I
sa b e l
.
Es e
seño .
Po
las
señas
me
halló
aquí,
Y
me
p egun ó
po
í;
Yo
le
con é
mi
dolo ,
Y
po
más
que
esis í....
D.
J
u a n
.
Bueno;
no
más
un
momen o
Aquí
den o
á
se ena se,
Y
sus
penas
á
con a se;
Miguel
no
omó
alimen o,
Y
es
p eciso
alimen a se,
Al
comedo ;
y
en
amilia
Ría
us ed
y
llo e
Isabel,
Póngale
us ed
á
Miguel
Las
niñas
en
la
odilla
Pa a
que
jueguen
con
él.
Tiene
el
ma i io
su
palma;
Tiene
el
dolo
sus
accesos,
Como
el
deli io
su
calma;
De
es os
ángeles
los
besos
Son
alimen o
del
alma.
En ad,
luego
os
llama é,
Que
os
hé
de
necesi a .
M
ig u el
.
Us ed,
seño ,
p ecisa
De
noso os....
pa a
qué?
D.
J
u a n
.
M
ig u el
.
P on o
os
lo
hab é
de
explica .
Vén,
Isabel,
én,
en emos.
Asi
u
y
yo
descansamos
.
se
UNMRSJDADE
di
:
san iago
DE
COMPOSTELA
u
—
22
—
Que
ha o
lo
necesi amos;
Y
á
quien
an o
le
debemos,
Jus o
és
que
le
obedezcamos,
(En an)
D.
J
u a n
.
.
ESCENA
VIII.
La
desg acia
consolando
Sién ese
g a a
emoción;
Y
en
sus
ho as
de
a licción.
Cuan o
se
ap ende,
es udiando
El
humano
co azón!
Cuán a
i ud
igno ada!
¿Cuán a
lág ima
e ida
Pasa
sin
se
ecogida,
Y
en
cuán a
humilde
mo ada
Se
lucha
asi
con
la
ida!
Y
la
injus icia
social,
Del
que
é
des allece ,
Y
acaso
ayudó
á
cae ,
Dice
que
es
un
c iminal.
Que
no
hay
que
compadece .
Si
Miguel
en
es a
a de
Ma a
á
aquel
il,
á
á
p esidio,
O
al
palo,
po
homicidio;
Y
le
apellidan
coba de,
Si
a
loco
al
suicidio.
Sin
llega se
á
comp ende ,
Que
mejo
que
cas iga ,
Es
el
c imen
p e ee ;
Y
el
no
ene
que
come ,
Puede
has a
el
c imen
lle a .
No
andas
po
e edas
buenas.
Sociedad,
no
lo
comp endes;
Con
e dugos
y
cadenas
Á
i
mismo
e
condenas,
Y
u,
al
in
no
e
de iendes.
Pan
é
ins ucción
lo
p ime o:
Que
no
és
mi
a gumen o
also,
De
la
expe iencia
lo
in ie o,
Ni
mo aliza
el
cadalso,
Ni
el
hamb e
és
buen
conseje o.
Pa a
el
mal
disminui ,
_
—
23
—
Tiene
el
p og eso
un
a ajo,
Que
es
ya
p eciso
segui ;
Escuela
pa a
ins ui ,
Y
allé
pa ael
abajo.
Tiempo
és
que
la
opinión
lab e,
Con a
el
mal
en
c uda
gue a,
Lo
que
es a
e dad
encie a:
«Cada
escuela
que
se
ab e,
Una
cá cel
que
se
cie a.»
No
bas a
á
la
sociedod
Funda
po g an
sac i icio,
Ni
la
inclusa,
ni
el
hospicio,
Asilos
de
ca idad
Dó
suele
acoge se
el
icio.
Con
un
édi o
bien
c uel
Paga
el
pob e
es e
subsidio,
Y
a
apu ando
la
hiel
Desde
el
hospicio,
al
cua el;
Del
hospi al,
al
p esidio.
No
hay
nada
asi
que
es aña
Que
un
día
el
pob e
en
su
a án
Llegando
á
al a le
el
pan,
Si
no
ap endió
á
abaja
Robe,
si
no
se
lodán.
Ah!
no;
al
pob e
le
debemos
Más
que
el
mise o
mend ugo,
Que
al
pasa
él,
le
a ojemos;
Po
culpa
nues a
aún
enemos
Que
echa le
ca ne
al
e dugo.
Cuales
son
nues os
debe es,
Con
los
desg aciados
sé es,
Razón,
cla o
lo
ebelas;
Ins ucción
en
las
escuelas,
Y
abajo
en
los
alle es,
ESCENA.
IX.
DICHOS.
—
TOMÁS.
T
o má s
.
Debe
se
es e
el
seño
De
quien
esos
pob es
hablan
Y
del
cual
les
escuché
u
'
—
50
—
^D.
Juan
en
ono
solemne,
mien as
la
música
oca
*La
Ca idad*
de
Rossini).
Ca idad,
san a
i ud,
Del
mundo
dulce
consuelo,
Con
u
e o oso
anhelo,
Si
no
halla as
g a i ud,
•
Debie as
ol e e
al
cielo.
Pueblo,
que
es a
noche ienes,
Po
la
ca idad
aído,
A
ampa a
al
des alido,
Abie o
el
camino
ienes.
Que
u
mismo
has
escogida.
Sigue
u
ob a
comenzada
Con
ins in o
p e iso ;
G acias,
pueblo
bienhecho ;
La
limosna
así
empleada
Llega
al
ono
del
Seño .
FIN.
se
UNIVKRSlOAD
DE
SANTIAGO
n .cQMPOSTi
u
u
se
ÜNJVERSIDADE
O!
SANTIAGO
DI
COMPDSTHA