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La cocina económica: apropósito dramático en un acto y en verso / por Ramón Pérez Costales

Pérez Costales, Ramón

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LA COCINA ECONOMICA | F o - j :-5 APROPÓSITO DRAMATIC|™™| EN UN ACTO Y EN VERSO POR BAMÓN PÉREZ COSTALES pues o en escena, pop ppimepa ez en el Tea o I^pincipal de la. Oopuña. el día 2 do Enepo de 1890 PRIMERA EDICION LÁ: C< >1 UJNA hiip en a y piii>ele i:i de JPuga 1890 — LA COCINA ECONOMICA APROPÓSITO DRAMATICO EN UN ACTO Y EN VERSO ' POR RAMÓN PÉREZ COSTALES pues o en escena pb p ime a ez en el Tea o P incipal ele la Co ana el día 2 de Ene o de 1890 PRIMERA EDICION LA CORUÑA Imp en a y i>apele ia de Vnga 1890 u UNIV .KMUAU DE SANTIAGO Es p opiedad de la Cocina Económica. se UXIVERS ’ DADE DLSANTIAm DE COMPORTELA u REJRAF TO Pe sonajes Ac o es Isabel ............. S a. D. a .Jose a So iano. Miguel ........... S . D. Juan Delgado. Tomás .................. » D. Pablo López. D. Juan ......... » D. Gus a o Belza. Dos Ñi las ..... UNIVhKSIÜADl DF SANTÍACO u El ea o ep esen a una calle y á la de echa del ac o en úl i  mo é mino es á la pue a de la cocina económica. ESCENA PRIMERA. ISABEL po el ondo con dos niñas, una en el egazo, y o a de la mano. I s a b e l . Ah! no llo éis, hijas mías; P on o end á ues o pad e. Él ha de ae os pan, Y ya no end éis más hamb e. Dios mió; p es adme ue zas! Vi gen san a, iluminadme; Haz que encuen e á mi ma ido Y de una desg acia apá ale. Salió al se día de casa, Como un loco, sin besa me, Ni besa a sus hiji as, P ime a ez que al hace. Le p egun é dónde iba Y sin pa a , ni mi a me, Me dijo ue a de si, «Isabel, oy á la calle, A busca pan á mis hijas, Ó hace cualquie dispa a e.» Desde las nue e le busco Pe o ¡ay Dios! le busco en balde. P ime o, sola, he co ido La ciudad calle po calle; . Con las dos niñas después Po no deja eslos ángeles — 6 — Sin un bocado de pan Sóli as oda la a de. Qué se á de él? Vi gen san a,- Tú que uis e esposa y mad e, Haz que encuen e á mi ma ido,- P és ame ue zas, ampá ame. Yo le halla é, le halla é, Que algo ale el in oca e. Hiji a, anda o o poqui o, Que ha de apa ece u pad e. Le busca é, y le halla é, Ó cae é mue a en la calle. DJ u a n . I s a b e l . ESCENA IL DON JUAN. — ISABEL. Isabel, po aquí us ed A es as ho as! qué milag o? Y Miguel? es á ya bien De aquella pica a mano? Ay, D. Juan! hoy odo el día Que le ando loca buscando. Se ma chó al amanece ; Y se ma chó en al es ado, Que al e que aún no ha uel o á casa, Me uel o loca al pensa lo. Dos meses es u o en e mo; Dios sabe lo que pasamos. Sin c édi o ya en la ienda Pa a oma al iado, Es ando aún débil, muy débil, Le busca y no halla abajo. Yo lo ui endiendo odo; Nos quedamos sin un apo. Hace es dias que en casa No hay uego, ni en que emplea lo. Con una lib a de pan Dos dias hemos pasado, Sin da á es as c ia u as Ni un is e so bo de caldo. Miguel no puede su i u D. J u a n . I sa b e l . D. J u a n . I sa b el . Que pidan pan, y no dá selo. Hunde la ba ba en el pecho; La cabeza en e las manos Ap ie a, y en al pos u a, Suspi ando, suspi ando, Asi se pasa las ho as Como una es a ua callado. Po in hoy ompiendo el día, Después de pasa sen ado En la cama una g an pa e De la noche, sollozando, Salió á la calle hecho un loco, Diciéndome, a eba ado, «O busco pan á mis hijas, Isabel, ó yo me ma o.» D. Juan, yo me emo mucho Que le haya pasado algo. Se énese us ed, Isabel. Miguel es un buen muchacho; Ado a á us ed y á sus hijas; Es odo un homb e; es hon ado; Tiene alo ; le conozco Y anda á po ah i buscando Remedio á esa si uación Sin que haya podido halla lo. No és capaz de abandona A us é en ance an ama go. Ay D. Juan, su despedida Fué la de un desespe ado. Y dónde es á odo el dia? Sabe, D. Juan, que quedamos Sin un bocado de pan, Y no ha uel o á consola nos. Imposible en él al cosa, É imposible en mi, pensa lo. Pe o, Isabel, si las cosas Á al es ado llega on , An es que á es as c ia u as Fal ase el sus en o dia io, Cómo á mi no ecu ie on? Le debemos á us ed an o, Que acudi á us ed se ia Abusa ya demasiado. Pe o se é anca; aye se UNlV RSIDADT Que es la ín y de lo ino, Y e ugio m peca o um Apu ando más el ipio. Ván los ecu sos en baja, Y si yo no me espabilo, Ó si no iene en mi ayuda Mi mad ina, á quien he esc i o T es ca as que ablanda pueden Has a al león del e i o, Ó mi he mana la mayo , De lacones y cho izos Con una nue a emesa. Como la que he concluido, Con la que ui con en ando, Dándolos poco á poqui o Á la e oz posade a, Que es a mañana me hajdicho, Que me suspende el o aje Si no la doy mas ocino, Ine i able la quieb a, Y, Tomás, es ás pe dido. Hay que es i a lo es i able, Mien as no busco camino, Mis úl imas es pese as; No en ano el e án ha dicho, Buen puñado son es moscas. Lo malo es el ciga illo, Que el pica o se me impone Con la i anía del icio ’ ; En sus más úl imos limi es Se á ence a le p eciso. Un pi illo al despe a , Al come o o pi illo; O o al cena , y pe sécula Seculo um, concluido. Si mis no icias no ma an, Caldo y medio panecillo Se dán aquí po diez cén imos; La comida, Tomasiio, El pan y el caldo á la noche O os diez; ceno y a ío De dia hecho pay al caldo, Y de noche economizo El pan, que con ie o en pos e; — 15 — Pongo en la boca el pi illo Y ma cho po esas calles, Y escupo po el colmillo. To al, comida y abaco. Cinco y ein e, ein icinco; P esupues o, un eal dia io: Doce dias de espi o Pa a ablanda mi mad ina, Ó lle a co ien e el lib o Po una pese a dia ia Á un ende o ul ama ino, Busca un p ocu ado Que quie a un esc ibien illo; Tin a da en una imp en a, Y hace me epó e lis o, Todo un co e, es y dile De El Duende ó del Don Pepi o; Me e me en cualquie a Iglesia De ap endiz de monaguillo, O esconde me en la bodega De un buque, que dé conmigo Allá en la i gen Amé ica, En Chile ó Valpa aíso, Que diablos! ¡yo no desmayo! Quién sabe si end é ico, Aped eando á odo el mundo Con monedi as de á cinco? Soñó el ciego que ela! Aho a, amos, Tomasillo A ma a á quien e mala; . Y pues que doy hoy p incipio A es a ida egalona; Venga lacena del siglo, Y hagámosle una isi a Con los hono es p ecisos A Don José Bacalao, Muy seño mió y amigo. (Vásc) ESCENA V. D. J u a n . N o hay duda és él; es Miguel, UXAERS DADE di : san iiac o DE COMPOSTELA — 16 — M ig u el , D. Juan. M ig u el . Que con paso ap esu ado Viene hácia aquí; me he en e ado Y es oy segu o que és él. Fui á su casa desde aquí; Me dijo aquella muje , Que Miguel es u o allí Después ya de oscu ece . Le debe us ed de encon a , Me añadió la al ecina Dijo que iba á la cocina, Y aho a acaba de ma cha . Has a ce ca de él llegué Pa a asegu a me más; Me quedé un poco hacia a ás Y el a ajo le omé. Me lo daba el co azón; Quie o e le desde aquí, Y es a en obse ación; Es a de, iene hácia mí. La cocina, caballe o .... Esa es, Miguel, hela ahí. (Tu bado) D. Juan,ocul a noquie o, Que hoy el des ino se e o Me ha conducido has a aquí. Pena me causa, y ubo , Que mi si uación sepáis; Más uis eis mi sal ado , Y aunque me cause dolo , Fue za és q ié la conozcáis. Débil, y con alecien e; En mi casa sin un eal. He buscado inú ilmen e, Con el sudo de la en e Donde gana un jo nal. Pedí á un amigo p es ado, Y ..... pa a que Dios me ayude...! Mi palab a le hube dado De de ol e lo iado, Y cumplí sela no pude. En si uación an ho enda, Pa a que nada al a a, Fal ó el c édi o en la ienda, E hizo la sue e emenda Que has a el uego nos al a a. _______ — 17' — Mi desg aciada muje , La si uación po sal a , Y pan siquie a ene , El colchón llegó á empeña , Y las opas á ende . Y llegó á ex emo an ciego Nues a escaséz y ma i io, Sin cama, ni pan, ni uego, Que en un ap o de deli io Hoy salí á la calle ciego. Aco dóme, en mis apu os, De un seño que me debía, Y yo no se los pedia Hace un año, nue e du os, De hace le una es an e ía. Y de pedi le cansado, Aunque hicie a ju amen o De no se más desai ado, Me ui á su casa al momen o, Y á odo de e minado. C eo que me conoció, Y se negó al escucha me; Pe o decidido yo, Tenaz esol í espe a me A qué salie a, y salió. ¡Quédiez ho as de ama gu as Pasé en el po al aquél, Pensando en las conje u as Que ha ía mi pob e Isabél, Y en mis ie nas c ia u as! Oyóme ap isa ma chando, , Y yo, humilde, en mi a licción Le seguía sollozando, Sali a al pecho agando, Y ab iéndole el 1 co azón. Usando del mejo modo, Dijele, que si nó odo, , Algo á lo ménos me die a; Me con es ó ..... con el codo Echándome á la o a ace a. En ónces cegué, y no i; No econocí la anemia En la ue za que hallé en mi; Mu mu ando una blas emia, 3 se UXn-TRSIDAD . D SAN HAGO u De una muñeca le asi. Se enco ó cual caña hueca Que la dobla el endabal; C eí, al e su ho ible mueca, Que con mi ue za b u al Le hacía añicos la muñeca, Y le sol é ..... po piedad. Cuando se ió desasido, «Canalla, g i ó, bandido, Lo sab á la au o idad; Nunca nada le he debido.» C eí que la calle es aba Soli a ia; e a la ho a Que á oscu ece empezaba; Más á la sazón en aba En la calle una seño a. Un ángel ué que impidió Que yo la azón pe diese, Y que un c imen come iese; La seño a me cojió, Y aquel mise able uese. No sé en ónces que sen í; Sin epa a el luga En que es aba, eché á llo a , Y la seño a ió en mi, Que me ahogaba el pesa . Y con ases de ca iño Cojiéndome en ambas manos Como si alaga a un niño, Me dijo: somos he manos, T anquilícese, ó le iño. Cuén eme sus penas, dijo; Quizá ali ia las pod é; Que us ed és bueno, se é; Como en una mad e un hijo Deposí elas us é. Hablaba con al e dad, Tal acen o de dulzu a, Tal unción, an a e nu a, Y aquel sello de bondad Que e ela un alma pu a; Que no pude esis i A lo que de mi exigía, Y animándome á segui , — 19' — Le con é has a conclui El pesa queme op imía. Nada, nada le ocul é; Le dije las ama gu as Que en odo el día pasé, Y has a el hamb e le con é De mis pob es c ia u as. Jó en, eplicóla dama, Ap e ándome la mano, Vues a angus ia al cielo clama; Más hay emedio en lo humano, Y Dios oye al que le llama. Es ues o mal pasage o, Si hoy la desg acia os asedia; Tened alo , yo lo quie o: No esg an mal el que emedia Un puñado de dine o. Hoy me con emplo dichosa, Y os habéis de con o ma , Pe mi iéndome lle a Sólo con bien poca cosa La aleg ía á ues o hoga . Tomad, dijo, y me en egó, Yo no sé, si es ó cua o Paque i os que sacó Del bolsillo, c eo yo, Como en adas deí ea o. No necesi áis gas a El iempo en i á comp a , Id á ues a casa luego, Que u ge el emedio aplica Sin pa a se á encende uego. No sé, le dije, en e dad Que hace con lo que me dais; Comp endo, po lo que habíais, Que es o es una ca idad, Más con uso me dejais. Hay, me dijo, colocada, En un luga no lejano, Una cocina aseada, Donde hay alimen o sano Po poco ménos que nada. Esos papeles que eis, Son bonos de esa cocina; se UXIVERS1DADE di : san l ac o DE COMPOSTELA u — 2.0 D. J u a n . M ig u e l . Pan y caldo allí enéis; Allí in o má os podéis; . Id; cualquie a os encamina. Oh! pe mi idme, seño a, Y bien poca cosa es, ,, Ya que no pueda los piés, Esa mano bienhecho a Besa , y sabe después ..... . «Quién soy? Como no os pe siga Vues a desg acia enaz, No log a éis que os lo diga; So de los pob es amiga; Me llamo la ca idad.* Yo la mano le besé; Acaso la humedecí Con el llan o que e í. , «Adios» me dijo, y se ué, Y yo á mi casa co í, Po la emoción conmo ido Deseando á mi Isabel Deci cuan o.me ha ocu ido, Ab o el cua o sin uido, , Y no encuen o á nadie en él. Nada ha que ido aho a me De dolo la sue e mía, , Comp endo bien su agonía, Cuando supe que á busca me Consag a a odo el día, ¡Cuán o su inmenso queb an o Se á, y cuán o hab á pasado, Sí in eliz sólo há log ado Da á sus hijas.... el llan o Que haya po mi de amado! No ha mucho que á Isabel i, Con las niñas, y acudí Á lo mismo que que éis. Es án bien ce ca de aquí; Mi ad, (lle ándole á la pue a de la cocina) ’ Allí las eneis. Oh, qué aleg ía! Isabel! (llamándola) u — 21 — ESCENA VII. I sa bel . (Sale con las niñea) Miguel¿del alma! M ig u el . Que ida! Angeli os de mi ida! (Besando A las niñas) I sa b e l . Vues o pad e. Tu Miguel. M ig u el . Con el alma dolo ida. Pe dóname, es aba loco, Que día ho ible pasé! Todo e lo con a é Allá en casa, poco á poco, Cuando más anquilo es é Más.... cómo aquí? I sa b e l . Es e seño . Po las señas me halló aquí, Y me p egun ó po í; Yo le con é mi dolo , Y po más que esis í.... D. J u a n . Bueno; no más un momen o Aquí den o á se ena se, Y sus penas á con a se; Miguel no omó alimen o, Y es p eciso alimen a se, Al comedo ; y en amilia Ría us ed y llo e Isabel, Póngale us ed á Miguel Las niñas en la odilla Pa a que jueguen con él. Tiene el ma i io su palma; Tiene el dolo sus accesos, Como el deli io su calma; De es os ángeles los besos Son alimen o del alma. En ad, luego os llama é, Que os hé de necesi a . M ig u el . Us ed, seño , p ecisa De noso os.... pa a qué? D. J u a n . M ig u el . P on o os lo hab é de explica . Vén, Isabel, én, en emos. Asi u y yo descansamos . se UNMRSJDADE di : san iago DE COMPOSTELA u — 22 — Que ha o lo necesi amos; Y á quien an o le debemos, Jus o és que le obedezcamos, (En an) D. J u a n . . ESCENA VIII. La desg acia consolando Sién ese g a a emoción; Y en sus ho as de a licción. Cuan o se ap ende, es udiando El humano co azón! Cuán a i ud igno ada! ¿Cuán a lág ima e ida Pasa sin se ecogida, Y en cuán a humilde mo ada Se lucha asi con la ida! Y la injus icia social, Del que é des allece , Y acaso ayudó á cae , Dice que es un c iminal. Que no hay que compadece . Si Miguel en es a a de Ma a á aquel il, á á p esidio, O al palo, po homicidio; Y le apellidan coba de, Si a loco al suicidio. Sin llega se á comp ende , Que mejo que cas iga , Es el c imen p e ee ; Y el no ene que come , Puede has a el c imen lle a . No andas po e edas buenas. Sociedad, no lo comp endes; Con e dugos y cadenas Á i mismo e condenas, Y u, al in no e de iendes. Pan é ins ucción lo p ime o: Que no és mi a gumen o also, De la expe iencia lo in ie o, Ni mo aliza el cadalso, Ni el hamb e és buen conseje o. Pa a el mal disminui , _ — 23 — Tiene el p og eso un a ajo, Que es ya p eciso segui ; Escuela pa a ins ui , Y allé pa ael abajo. Tiempo és que la opinión lab e, Con a el mal en c uda gue a, Lo que es a e dad encie a: «Cada escuela que se ab e, Una cá cel que se cie a.» No bas a á la sociedod Funda po g an sac i icio, Ni la inclusa, ni el hospicio, Asilos de ca idad Dó suele acoge se el icio. Con un édi o bien c uel Paga el pob e es e subsidio, Y a apu ando la hiel Desde el hospicio, al cua el; Del hospi al, al p esidio. No hay nada asi que es aña Que un día el pob e en su a án Llegando á al a le el pan, Si no ap endió á abaja Robe, si no se lodán. Ah! no; al pob e le debemos Más que el mise o mend ugo, Que al pasa él, le a ojemos; Po culpa nues a aún enemos Que echa le ca ne al e dugo. Cuales son nues os debe es, Con los desg aciados sé es, Razón, cla o lo ebelas; Ins ucción en las escuelas, Y abajo en los alle es, ESCENA. IX. DICHOS. — TOMÁS. T o má s . Debe se es e el seño De quien esos pob es hablan Y del cual les escuché u ' — 50 — ^D. Juan en ono solemne, mien as la música oca *La Ca idad* de Rossini). Ca idad, san a i ud, Del mundo dulce consuelo, Con u e o oso anhelo, Si no halla as g a i ud, • Debie as ol e e al cielo. Pueblo, que es a noche ienes, Po la ca idad aído, A ampa a al des alido, Abie o el camino ienes. Que u mismo has escogida. Sigue u ob a comenzada Con ins in o p e iso ; G acias, pueblo bienhecho ; La limosna así empleada Llega al ono del Seño . FIN. se UNIVKRSlOAD DE SANTIAGO n .cQMPOSTi u u se ÜNJVERSIDADE O! SANTIAGO DI COMPDSTHA