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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 6 (1897)

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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 6 (1897)

Publisher: Carragal Puga, Luis
Year: 1897
Source: https://minerva.usc.es/bitstreams/1b4182e6-3466-4f90-9ef4-63c2197ab5ad/download
Núme o
suel o
30
cén imos:
Pon e ed a
15
de
Julio
de
1897
GALICIA.
PINTORESCA
UN
alOLINO
EN
LAS
CERCANÍAS
DE
VICO
N
o a
de
óolou
Mien as
las
gen es
acomodadas
de
las
ciudades
oman
po
asal o
los
enes
y
se
encaminan
á
balnea ios
y
playas,
los
lab ado es
en éganse
al
udo
a

bajo
de
la
ecolección
y,
a ilando
la
hoz
de
elucien e
hoja,
mi an
con
codicio

sos
ojos
los
campos,
donde
la
mies
mues a
su
colo
de
o o.
Una
de
las
muchas
no as
de
colo
que
o ece
la
ida
en
las
aldeas
de
G-a-
licia
es
sin
duda
alguna
la
aena
de
la
siega.
Apenas
ha
despun ado
la
au o a
y
los
pája os
saludan
al
sol
que
despide
sus
des ellos
as
las
lejanas
mon añas,
cuando
los
aleg es
segado es
se
lanzan
al
campo,
animosos,
dispues os
á
no
de

ja
en
pié
espiga
alguna.
Can a
la
co

do niz
que
ha
o mado
el
nido
de
sus
amo es
en e
aquel
ma
do ado;
en o

na
el
cuclillo
su
can o
monó ono
y
is

e,
p esin iendo
la
desapa ición
de
las
pajas
lexibles
que
el
ien o
mece,-
el
cielo
límpido,
sin
la
más
lige a
nube
que
empañe
su
azul
he moso;
las
hie

bas
y
las
lo es
esmal adas
de
pe las
que
el
bené ico
ocío
ha
deposi ado
en
sus
cálices;
la
b isa
de
la
mañana
iza
la
miés
que
semeja
lasólas
del
ma ...
Allí
es án
con
sus
ajes
su iles,
suje o
á
la
cabeza
el
pañuelo,
ó
suel a
la
sedo

sa
cabelle a
las
a ado as,
las
que
sos

ienen
con
esón
el
desa ío
de
can a es
y
no
ceden
en
la
lucha
empeñada
con
los
mozos;
es os
oman
un
su co,
echan
a ás
el
somb e o
de
paja,
emangan
los
pan alones
de
blanco
lino,
abo ó-
nanse
la
blusilla,
empuñan
la
hoz
y
sin
deja
de
can a ,
emp enden
la
aena,
me eciendo
los
aplausos
de
los
compa

ñe os
el
que
más
a anza.
De
epen e
cesan
las
canciones
y
ei

na
el
silencio,
pe cíbese
pe ec amen

e
el
c ugi
de
las
pajas
que
an
cayen

do
al
golpe
de
ijo
de
las
hoces;
odos
se
a anan
po
ocupa
el
p ime
pues o;
•
de
ez
en
mando
óyense
las
oces
de
los
que
an
delan e,
es imulando
á
los
ezagados;
el
sudo
co e
po
los,
en

cendidos
os os;
huyen
con
es epi o
de
alas
las
codo nices;
el
sol
ab asa
con
sus
ayos,
á
los
segado es;-
ya
les
es o ba
la
blusilla;
pusié onse
al
cuello
un
pañuelo
pa a
limpia se
el
sudo ;
ellas
an
o mando
mon onci os.
an
haciendo
los
«mohos»
sin
deja
de
se

gui
á
la
pa eja;
un
ins an e
se
de ie

nen
pa a
son eí
al
segado
alien e,
al
o nido
mozo
que
desespe ado,
maneja
con
abia
la
hoz,
sin
pe mi i
que
o o
le
a en aje...
jOon
que
cele idad
an
de ibando
la
mies
do ada,
bella,
que
se
mecía
á
impulsos
de
la
enue
b isa!
Los
de
ía
cuad illa
di isa on
po
en

e
los
co pulen os
cas años
del
ce cano
so o
á
la
muje
que,
lle ando
sob e
su
cabeza
la
olla,
baja
sudo osa
y
jadean

e;
dió
la
oz
de
al o
el
«mayo al»,
el
je e,
suspéndese
el
abajo.
En e
'chanzone as
y
bu las,
en e
isas
y
e

quieb os;
comen ando
el
esul ado
de
la
lucha
en ablada,
la
ic o ia
alcanza

da,
la
abundancia
de
la
cosecha,
el
calo
ab asado
que.se
sien e,
la
belle

za
de
al
a ado a,
los
amo es
de
alguna
pa eja
y
los
«palos»
habidos
en
al
ome ía,
o ma
újj
co o
la
cuad illa
y
en
de edo
de
la
olla,
se
sabo ea
el
agua
esca,
la
leche
ecién
o denada,
el
ico
queso
del
país
y
cuan os
manja

es
componen
el
abundan e
almue zo
de
los
segado es.
Con
más
b íos
si
cabe,
o nan
de
nue o
á
la
aena;
en
el
campo
cubie o
poco
an es
de
espigas,
no
quedan
sino
los
as ojos
y
de
echo
en
echo,
los
mon ones
de
«mollos»
que
han
ido
co

locando
las
a ade as.
El
sol
desapa ece
mages uosamen e,
siendo
despedido
con
el
mismo
can o
de
las
a es
que,
u anas,
le
saluda on
al
amanece ;
la
campana
’
de
la
iglesia
p óxima,
oca
a
la
o ación;
e minóse
el
abajo
y
la
aleg ía
se
desbo da
en

e
los
segado es,
sin
que
ninguno
se
mués e
a igado.
A uenan
el
espacio
los
«a u uxos»,
mul iplícanse
las
canciones,
ellos
dejan
oi
su
oz
de
bajo,
g a e;
es
a iplada
y
chillona
la
de
ellas;
hay
en
aquellos
can os
umo es
de
albo ada,
eminis

cencias
de
muiñei a.
no as
agudas
y
melodías
bellísimas,
sen idas,
ie nas,
que
ecue dan
las
composiciones
inspi

adas
del
maes o
Mon es.
Un
«ujujú»
lanzado
al
ien o
po
el
más
a e ido,
el
de
mejo es
pulmones,
in e umpe
la
he mosa
música
de
la
imp o isada
masa
co al;
di íase
que
allí
se
celeb a
una
ome ía,
que
hay
« uada»;
pa ece
la
ies a
de
la
locu a,
al
es
el
egocijo
y
con en o
que
eina
en e
aquellos
hon ados
hijos
del
abajo,
buena
la
lau a
y
¡ enga
baile!
_
cada
cual
busca
su
pa eja
y
no
al a
alguna
que
ex a

iada,
aya
á
pa a
en e
el
cen eno,
echando
á
pe de
el
madu o
u o...
¡Qué
más
dá!
Como
decía
un
ángel
de
mu adana
y
dengue:
T ás
da
sega
en
a
malla...
.
osé
VEG A
BLANCO
Ooppo

m
a&uom,
15
DE
jJuLIO
DE
18
S
5
MUERE
EN
IRIA
FLAVIA,
ROSALÍA
CASTRO
DE
MURGUÍA
Gomo
ibu o
A
la
memo ia
de
la
incompa able
can o a
gallega,
publicamos
A
con inuación
una
de
sus
inspi adas
poesías.
Pó-las
mañana
malencónicos
E
n
J
aa
a des
soli a ios
Cand
;
o
sol
ponen e
os
baña
C
’
o
sen
esp ando
dou ado,
Cheos
d
’
un
g ande
sosego
Pa és
que
nos
din:
—
du mamos!
D
’
os
i os
amigos
sodes
Mo os
que
alí
éns
descanso,
E
nin
os
nenos
os
emen
N
’
á
ninguen
causas
espan o.
Visí an os
cada
día,
Falan
con
osco
esando,
Auga
bendi a
os
bo an
N
’
a
sepul u a
ó
deixa os,
E
—
Has a
mañán!
se
despiden
De
os
pa
’
o
seu
aballo.
De
Galicia
os
cime e ios
C
’
os
seus
alcip es es
al os,
C
’
os
seus
oli os
oscu os
Cime e ios
de
Galicia
F escos
com
’
os
nos .a
campos,..
En
cal
do pi á
algún
día
Es e
meu
co po
cansado!
Y
os
seus
homildes
osa ios
Todos
de
o es
cobe os
F escos
com
’
os
nosos
campos,
R
osalía
C
as o
de
M
u gía
.
ARTISTAS
GALLEGOS
K
1
■
'RA
una
niña,
y
ya
un
a|o
de
glo ia
iluminaba
sus
ab iles.
Las
no as
de
colo
des

lumb an es
de
Fommy
y
las
apacibles
in as
de
Mille ,
solici aban
pode osamen

e
aquellos
ojos
que
i adiaban
las
luces
de
un
espí i u
a i ado
po
las
pi
’
ecocidades
del
genio.
Pe enecien e
á
una
amilia
ilus e
de
la
egión
gallega,
Elina
Molins
ecibió.
sus
p ime as
enseñanzas
en
el
Cole

gio-con en o
del
Sac é-Gwu
de
Lon

d es,
á
la
edad
de
nue e
años.
Allí,
bajo
aquellos
cielos
íos
y
empaña

dos,
oldados
de
pe ennes
nieblas
que
no
acie a
á
undi
el
beso
del
sol,
el
co azón
de
la
no able
a is a
ab ióse
po
p ime a
ez
á
las
do adas
espe

anzas.
Algunos
cuad os
de
caballe e,
p ema u o
ensayo
de
las
alas,
ue on
sus
p ime os
balbuceos.
Es imulada
po
los
alen amien os
y
plácemes
del
g an
P adilla--en
cuyos
b azos
ecibió
las
lus aciones
del
agua
bau ismal,
—
la
a is a
iguesa
biza
del
a e
de
Mad.
Vigée-Leb ún
y
de
Rosa
Bonheu
obje o
p e e en e
de
sus
soñados
amo es.
Y
en
e dadqueyaen
aquella
lumi
nosa
mañana
de
la
ida
e a
Elina
Molins
una
p omesa.
Rinconci os
de
la
na níaleza
al
ai e
lib e,
naja os
de
odo
linaje,
boce os
de
pin u a
icono

g á ica,
academias,
y
apun es
de
á bo

les
y
lo es,
ue on
azados
po
su
mano
delicada
y
ina
con
la
segu idad
ácil,
ne iosa
y
epen is a
de
los
di

bujan es
consumados.
¡P i ilegiada
i ud
del
genio!
¡Edad^
dichosa
en
que
las
hadas
p opicias
se
e elan
ya
á
los
hijos
bien
amados
dejándoles
gus a
las
dulzu as
de
los
suspi ados
iun os!...
Aunquela
ilus e
a is a
oda ía
se
hallaba
en
sus
comienzos,
sus
ob as
inspi adas,
golosina
y
halago
de
los
ojos,
p endían
la
a ención
y
ec ea

ban
el
espí i u
po
la
i meza
del
empas e,
la
alen ía
del
oque
y
Elina
Molina
la
>s eza
del
colo .
A
medida
que
a anzaba
en
sus
en u osos
ensayos,
iba
Elina
desplegando
la
gamma
de
sus
acul ades
pode osas
y
acusando
con
igo
los
asgos
más
salien es
de
su
complexión
de
a is a;
con
su
Rinconada
del
ba io
de
T iana,
su
Tipo
bohemio
y
su
expléndida
Vis a
del
Guadalqui i ,
la
ue za
luminosa
de
su
es ilo
pe sonal
y
anco
quedó
ijada
pa a
siemp e
;Oué
mágicos
despe amien os
han
podido
ob a
en
el
alma
de
Elina
los
campos
andaluces
5
'"'.
Ello
es
que
á
poco
de
sen a
suplan a
en
Se illa,
donde
p osiguió
sus
es udios
baio
la
enseñanza
de
Ga cía
Ramos,
el
colo ida
eximio
no
a do
nues a
paisana
en
sen i
el
in lujo
de
aquellos
cielos
encendidos
con
ocias
las
magmUcencias
de
sus
in lamados
ocasos,
y
de
aquellas
aguas
es idas
con
odos
los
cambian es
de
sus
olas.
Desde
en onces
el
acen o
pe sonal
de
la.no able
a is a
cob o
in ensidad
y
elie e.
Dulci icadas
po
un
blanco
ayo
de
la
ju en ud,
las
explendideces
del
colo
luye on
de
su
pale a
ica
y
abundan e,
y
sus
lienzos
palpi a on
con
onalidad
calien e
y
igo-
10
¡Ra o
con as e!
En
los
cuad os
de
nues a
bellísima
paisana
—
cuad os
de
en ona

ción
obus a
i a,
sin
e oques
ni
acabamien os-ci cula,
como
ecundan e
sa ia,
un
alien o
a onil,
a ísimo
po
cie o
en
las
idiosinc asias
lememnas
ed
Llu ia
He
do es
de
la
insigne
He ie a
Rae
ó
las
Jeunes
ilies
de
Mad
M.
L.
B eslau.
No ad
pon
que
cuidado
ks
au o as
acusan
los
pe iles,
con
que
e inado
esme o
a an
los londos,
que
mo imien o
cando oso
y
emenil
dan
á
las
ac i udes
y
con
que
debcadeza
cuidan
los
de alles...
Hay
siemp e
en
el
alma
de
la
muje
exqui

si eces
y
desmayos
que
con
ella
nacen
y
con
ella
mue en.
Sin
cae
en
los
e inamien

os
de
J.
F.
Ra aélli
ó
Pu is
de
Cha annes
un
soplo
de
poesia
delicada
y
muelle
baña
como
una
media
luz
los
cuad os
de
mademoi-
selle
L.
Abbema;
lo
p opio
puede
deci se
de
Tdile
Salles-Wagne ,
cuyos
lienzos
exha

lan
cie o
alien o
de
en e miza
e nu a,
ina
y
blanda.
No
así
Elina
Molins.
En
sus
cua

d os
p edomina
el
azo
ené gico,
el
oque
i o
y
genial.
A
a és
de
aquellas
manchas
acusadas
con
ne iosidad
y
b ío
descúb ese
una
o ganización
a ís ica
dé
las
más
nobles
y
de
ella
puede
deci se
como
de
Ca lo a:
«su
ida
anda,
pe o
su
alma
uela».
Resca ada'
á
su
pueblo
na al,
Elina
Molins
emi ió
a ios
lienzos
á
la
Exposición
de
Lugo
donde
ob u o
medalla
de
o o.
La
ípica
Cabeza
de
aldeana,
so p ende
po
la
a monía
délas
líneas,
po
la
solidéz
del
modelado
y
po
la
delicadeza
de
las
ca naciones.
¿Fué
ageno
el
espí i u
de
la
no able
a is
a
á
las
solici aciones
de
la
inspi ación
ga

laica,
después
de
su
ansplan ación?
..
Muy
lejos
de
ello,
la
poesía
ensonado a
y
melan

cólica
de
los
ho izon es
pá ios
halló
en
el
co azón
de
Elina
i as
esonancias.
Ins a

lada
en
el
país
de
sus
ecue dos,
amó
las
cos as
cél icas
o nadas
de
pina es
que
epi en
sus
ondas
en
las
e des
aguas,
las
b u

mas
osiánicas
de
nues os
mon es,
las
osadas
au o as
de
nues os
cielos
y
las
noches
d uídicas
de
luna .
En onces,
asladando
al
lienzo
sus
isiones
sus
éx asis,
di
ó
á
luz
sus
nue os
cuad osCíW¿¿¿¿0
de
Mon e-Real—
e dade o
egalo
de
los
ojos,
—
C íS
de
bs
Condes
de
So omccyo ,
Ce canías
de
Bayona
y
E ec o
de
una.
•
En
odas
es as
ob as,
que
el
no able
a is a
Se a ín
A endaño
co ono
de
elogios,
su

po
Elina
Molins
so p ende ,
iun almen e
las
bellezas
del
paisage
gallego,
las
a mo

Cabcza
de
aldeana
nías
del
cla o-oscu o,
la
aguedad
délas
lon ananzas
y
las
g adaciones
de
la
luz.
Dó

cil
á
las
e ocaciones
del
genio,
la
poesía
de
nues os
ho izon es,
de
nues os
campos
y
de
nues as
playas
iñó
con
sus
lu

ces
la
pale a,
encedo a de
la
a en

ajada
jo en;
un
hábil
dominio
de
la
écnica
aumen ó
la
des eza
de
su
mano,
y
odas
las
c udezas
de
la
exac i ud
eal
cedie on
á
su
olun

ad
de
a is a,
como
esas
ie as
que
el
Amoi
-
délas
mi ologías
a as

aba
á
los
pies
de
su
mad e
con
cadenas
de
lo es.
¿Flo es
he
dicho?..
También
nues a
jo en
compa io a
sabe
pin a las
hábilmen e;
<. e
di icilí

simo
que
consag ó
la
ama
de
En ique a
Rdnne
y
de
Madeleine
Lemai e,
la
ilus ado a
insigne
de
Ludo ico
Halé y
y
que
oonsa
g a á,
asimismo,
la
glo ia
de
Elina
cuando
sus
g andes
cualidades
se
acen úen
y
con i men.
Los
innu--
me ables
boce os
de
lo es
que
ado nan
las
pa edes
de
su
es udio,
cau i an
po
la
inu a
mode nis a,
g aciosa
y
elegan e
de
sus
ag upa-
inien os,
onos
y-
ma ices.,Y
¿qué
mucho
que
la
mano
a is oc á ica
de
Elina
Molins
pin e
con
no able
acie o
las
osas,
que
el
cisne
del
Dusseldo
llamó
«son isas
de
los
campos»-,
lle ando
como
lle a
en
su
espí i u
p i ilegiado
y
en
sus
ojos
ado ables
odas
las
son isas
de
los
cielos?
¡Óh!
Aquel
pe il
de
diosa
y
.
aquella
cabelle a
de
he .oina,
mues

an
cla o
y
bien
que
la
a is a
-i-
guesa
ha
ecibido
odas
las
inspi

aciones
de
la
musa
inmo al
que
,
aca icia
la
en e
de
sus
elegidos
con
sus
alas
sin
mancha...
Cas illo
oeMou c-Heal
ic ok
.
SAID
ARMESTO
EnRedondela
......
es e
puen e,
le
hace
el
amo
al
de
en en e.
(Los
dos
de
pié
al
lado
de
la
mesa;
Guiñas
con
el
somb e o
en
la
mano
y
las
manos
c uzadas
á
la
espalda;
Laba a
con
la
go a
me ida
en
el
bolsillo)
(44)
El
Cu a.
—
¡Cúb ase
us ed
—
á
Guiñas.
Guiñas.
—
Muchas
g acias;
hace
calo .
El
Cu a.
—
De
ninguna
mane a!
Póngase
Y.
el
somb e o
—
cogiendo
uno
de
paja
de
encima
de
la
mesa.
Guiñas.^
—
Es oy
pe ec amen e.
El
Cu a.
—
¡Pues
no
al aba
más!
—
encasque ándole
el
somb e o
de
paja.
Guiñas.
—
(Con
el
somb e o
en
la
co onilla)
y
p e endiendo
qui á sele
—
us ed
dispense
.....
El
Cu a.-
-(Suge ándole
los
b azos)
¡Qué
no
lo
consien o!
Guiñas.
—
Pe o
si...
o cejeando.
El
Cu a.'
—
Nada,
nada...
o cejeando
ambién
.
El
somb e o.
—
(Rodando
po
el
suelo)
—
¡me
he
caido!
El
Cu a.
—
(Cogiéndolo)
—
Pe o
homb e...
Guiñas.
—
(Respi ando)
—
¡Si
el
mió
es
es e!
—
Se
pone
el
suyo.
(45)
El
Cu a.
—
Ah,
—
se
di ije
á
Laba a.
La&a a.
—
Eh?
El
Cu a.
—
Que
se
cub a
us ed.
Laba a.
—
No,
eh...
El
Cu a.
—
No
hay
Noé
que
alga
(poniéndole
el
somb e o).
Laba a.
—
Seño
Cu a
si
yo,
eh?
El
Cu a.
—
Fue a
cumplidos!
Laba a.
—
(Enseñándole
la
go a)-
—
¡Si
yo
aigo
es o!
El
Cu a.
—(Dejando
cae
de
nue o
el
somb e o,
y
pisándole
al
que e
coge -
lo)..,
Pe o
en onces...
_________________________________________________________
[44]
Rec i ico.
Yo
no
acos umb o
ú
gua da me
las
go as
en
el
bolsillo.
—
/¡aéa ía.
[4;J
La
an eceden e
elación
es
igu osamen e
exac a,
espondo
con
mi
cabeza.
Se
a aba,
en
e ec o,
de
un
somb e o
ege al,
de
paja
de
a oz,
con
más
a oz
que
paja,
digo,
al
e és,
que
el
S .
Abad,
con
la
sencillez
del
mundo
quiso
adjudica me,
con a
la
olun ad
del
dueño
de
la
p enda
y aun
con a
la
mia,
po que
no
gus o
de
lle a
el
ejado
de
paja.
Po
cie o
que
Laba a
hizo
co e
la
oz
de
que
el
somb e o
en
cues ión
e a
de
los
llamados
de
canal.
/Ganasde
canaliza
la
guasa,'
[,'
.]
—
(lmTids.
/No
ue
po
eso.'
He
dicho
de
canal
po que
nomo
a e í
á
deci
que
e a,
de
paja.
¡Se
c ee ían
algunos
que
el
cu a
nos
con idaba
á
co^ae !
—
Laba a.
'

El
dueño
del
somb e o
—
Seño ,
¿donde
es a á
mi
somb e o?
El
Gu a.
—
(P esen ándoselo)
—
Ah...
Los demás.
—
(En ando)
al
e le
en
aquel
es ado
—
Oh
......
Laba a.
—
Eh?....
-
'
El
dueño.—
Uh!...
Y
.....
pun os
suspensi os.
Nos
despedimos
y
bajamos
la
escale a
iendo
de
lo
lindo.
Solo
uno
iba
seno,
el
dueño
de
la
p enda:
(46)
solo
uno
son eía:
Campo
Mo eno;
pensaba
en
que
la
danza
de
espadas
debía
habe le
salido
supe io men e.
(47)
y
que
en
cambio
á
mi
no
me
hab ía
esul ado.
¡Y
lo
peo
del
case
es
que
ace ó
el
muy...
o óg a o!
Ya
en
la
calle,
nos
dige on
que
los
enes
de
Vigo
y
Pon e ed a
iban
á
sali
cou
lo
cual
echamos
á
co e
camino
de
la
es ación.
Sudo osos,
jadean es,
en a

mos
en
ella
y
ápidos
como
una
lecha
pasamos
al
andón,
casi
segu os
de
no
ha

lla
ya
los
enes
espec i os.
En
e ec o
en
el
anden...
u imos
que
espe a
es
cua os
de
ho ada
salida.
Ya
allí
no
quisimos
pe de
el
iempo.
Guiñas
leyó
odos
los
anuncios
que
ha

bía
en
aquel
si io,
(48)
y
Campo
Mo eno
no
dejó
placa
po
imp esiona
(49).
En
su
manía
has a
se
empeñó
en
o og a ia
unos
bizcochos
que
yo
omaba
en
la
can iua
pa a
ma a
el
hamb e,
y
aun
el
iempo.
Al
in,
die on
la
salida,
nos
despedimos;
y
en
es e.ins an e
me
p opuso
Cumas,
y
yo
acep ó
en
nomb e
de
Laba a
y
en
el
mió
una
nue a
excu sión...
Pe o
de
eso
ya
les
habla án
á
us edes
en
o o
núme o.
(50);
g
.
ALBAREZ
LÍMESES
[4(5)
El
jo en
elegan e/Que
cons e.'
—
G.
Mo eno!
147]
«n;Aí-supe io men e.
Y
se-
puede
e .
—
C.
Mo eno.
-[48]
No
hay
ales
anuncios
—
ni
alos
ca ne os.
—
Us ed,
don
Ge a
lo
—
me
oma
el
cabello.-
Pues
se
lle a
chasco
—
po que
no
lo
engo.
—
7»»«!».
149]
/En idioso
’
Sin
imp esiona
bien,
se
dice.
—0'
Mo eno.
,
..
,
•
[5(1]
¿También
hab á
no as?
[.'.]
Pues
se á
cosa
de
cob a
á
lossusc ip o esde
Galicia
Mode na
la
lección
de
gim

nasia,
que
no
o a
cosa
esul a
la
lec u a
de
un
a iculo
de
es os
con
an o
subi
y
baja
la
cabeza,
copio
es
p eciso.
[.'.]
/Vol e
á
me e
la
pa a.'
—
No,
po
Dios.
/Bas a
de
la a'
—
)
0,
el
au o ,
I
.
Es
la
masa
co al
más
popula
de
G alicia,
la
que
con
mayo
cons ancia
ha
luchado
pa a
hace
sona
en
egiones
ex añas
los
ecos
de
nues as
melodías,
dulces,
sua es,
encan ado as...
Al
g upo
de
en usias as
jó enes
que
la
componen,
debe
la
pa ia
dias
de
glo ia
y
de
iun o,
pues
su
nmo
á
ella
les
lia
impelido
á
lle a
las
no as-a anca

das
de
su
amo oso
seno,
no
sólo
á
las
p incipales
ciudades
de
España,
sino
ambién
á
o as
del
ex anje o.
Su
b illan e
his o ia
comienza
en
el
año
1882,
y
en
aquella
época
no
esona on
los
iun os
más
allá
de
los
es echos
lími es
de
la
egión
gallega.
Alcanzó
las
p ime os
bajo
la
di ección
del
eminen e
músico
D.
Pascua!
Veiga;
y
al
poco
iempo
de
su
exis

encia
se
enca go
de
aquella
el
in eligen e
maes o
Chañé,
que
con
su
exquisi o
oiáo
músico
y
su
gus o
a ís ico,
hizo
del
o eón
una
caja
de
música
y
le
lle ó
á
conquis a
dos
p ime os
p emios
á
Yigo
y
Pon e ed a.
Mas
a de,
enció
en
Mad id
á
masas
co ales
de
an o
enomb e
como
las
de
Bilbao
y
San
Sebas ian;
y
en
1888
ue
á
Ba celona,
donde
en
lucha
con
nue e
o eones,
ca a

lanes
y
anceses,
ob u o
el
p ime
p emio
(5.000
pese as)
y
a ios
egalos,
p oducien

do
al
en usiasmo
los
ai es
popula es
de
su
epe o io,
que
su
ya
sólida
ama
se
ex en

dió
en onces
po
España
en e a
y
muchas
ciudades
se
dispu a on
el
oi le
y
p emia le
con
sus
aplausos.
En
Mad id
nue amen e;
en
San
Sebas ian,
donde
can ó
en
el
palacio
Mi ama ,
elici ando
S.
M-
la
Reina
pe sonalmen e
á
su
di ec o ,
y
en
León,
á
San ande ;
Valladolid
y
Bajiajoz
añadie on
nue os
lau os
á
los
que
ya
enía
ganados
en
eñida
en onces
con
el
o eón
co uñés
su
nue o
di ec o
el
dis inguido
a is a
D.
José
Baldomi ,
que
a
ona,
que
es
de
espe a
no
a da án
en
epe i se.
Pe o
la
más
audaz
emp esa
del
o eón
gallego,
co onada,
en
e dad,
po
un
glo ioso
éxi o,
.
es
y
el
en usiasmo
que
despe ó
en
su
concie o
en
el
Ho¿el
de
Filie,
ué
an
g ande
que
el
alca
nido
po
sus
hijos.
01
'
e
é>n
£1
Eco,
del
cual
es
p esiden e
nues o
que ido
amigo
el
dis inguido
esc i o
D.
mé i o
más,
que
le
hace
ac eedo
al
a ec o
en añable
que
po
él
sen imos
los
buenos
gallegos.
El
de
habe
con ibuido
en
g an
mane a
con
su
gigan e
es ue zo,
á
la
ansiada
edención
de:
e
ide
ue
insis en emen e
llamado,
consiguió
en
aquella
época
g andes
o aciones.
O iedo,
Gijón
y
luchas,
y
en
la
ciudad
ex emeña
ué
obje o
de
en usias as
mani es aciones
de
ca iño
que
compa ió
¡g esa
de
aquella
excu sión
le
condujo
á
Opo o,
y
bajo
su
ba u a
le
p opo cionó
nue os
dias
de
ic-
come ió
con
noble
decisión
en
18.>9.
En
es e
año,
lle ó
á
Pa ís
las
mágicas
no as
de
nues os
can a-
¡cle
la
capi al
de
F ancia,
elici ó
eleg á icamen e
al
de
la
ciudad
he culiná,
po
el
iun o
allí
ob e-
ado
Golpe
colabo ado
de
G
alicia
M
odbkna
,
une
pues,
á
su
indiscu ible
alo
a ís ico,
o o
p a
que ida
Galicia,
'
«.
4-
HOMBRES
FELICES
GARLOS
REY
(
ga li os
)
(
V
I
G
O
)
En
una
noche
de
uenos
(¡qué
noche,
álgame
Dios!)
nació
Ga li os,
el
homb e
mis
eo
que
hay
bajo
el
Sol.
(Es o
de
eo
lo
digo
po
lisonja,
si
seño .)
Pe o
la
Na u aleza
que
siemp e
se
dis inguió
po
p e iso a,
dió
á
Ca los,
en
jus a
compensación,
además
-da
un
alma...
g ande
una
magní ica
oz
que
pa a
sí
la
quisie an
¡ a
lo
c eo!
mas
de
dos
bajos
de
za zuela
chica
y
aun
de
za zuela
..
mayo .
¡Voz
pode osa
la
suya!
Fo midable,
de
ciclón,
que
el
usu uc ua io
sabe
]
¿ o za
con
alcohol
á
in
de
hace la
más
áspe a
ó,
si
se
quie e,
e oz.
Pa a
ocea
pe iódicos
no
admi e
sus i ución;
es
el
7¿e//
de
los
que
g i an
desde
Vigo
á
Nue a-Yo k:
«AY
Impa c al
La
Conco dia'.
>.
El
Independien e
de
hoy,
»Con
g andes
y
la ges
pa - es.
»Mue os
y
he idos...»
¡Ho o !
Con
los
Adminis ado es
de
los
dia ios
i ó
no
una.
doscien as
eces,
y
odo
ello
po
mo
de
las
pe as
que
ól
se
gua da
y
no
la
Adminis ación.
Po que
es
lo
que
él
dice:
«¿Cuen as?
>:Sólo
se
las
indo
á
Dios».
(Y
es
capaz
de
da le
un.
.
chasco
al
p opio
Nues o
Seño
)
Tiene
an
bu-es
de
lamenco
y
pos u as
de
(jachó,
y
pisando
con
el
ClUiS
y
apoyado
en
un
bas ón
á
po
las
calles
luciendo
odo
lo
que
Dios
le
dio:
unos
pieses...
imposibles
y
el
g an
cho o
de
su
oz.
No a
1
)
6110
.
—
Nues o
ipo
sien e
amo osa
pasión
po
una
p incesa
que,
Ca amán
Chimay
ó
nú
quie e
á
Ga li os
po
..
han
(ja
o
y
á
la
ez
po ...
cumplido .
pío
.,
CUl
A§
nAhlülA
Ah
MIA
FIESTAS
PÚBLICAS
Ya
en
Compos ela
empeza on
los
enomb ados
es ejos
que
en
hono
del
San o
Após ol
el
municipio
ha
dipues o.
El
quince,
á
las
doce
en
pun o,
las
bombas
de
eglamen o,
es allando
en
el
espacio,
han
dicho
á
los
o as e os,
en
un
lenguaje
algo
b usco,
y
o mando
ho ible
es épi o,
que
en
la
A enas
de
Occiden e
ha
comenzado
el
jaleo.
Las
calles
de
la
ciudad
se
llena on
al
momen o,
de
bi nbas
a is oc á icas,
de
so anas
y
man eos,
le i as
de
odas
o mas
y
agos
de
odos
géne os,
que
lle an,
según
su
clase,
con
más
ó
menos
sale o,
acicalados
gomosos,
y
melancólicos
iejos,
p esbí e os
campechanos,
canónigos
ja ane os,
seño i as
i a achas
y
jamonas
de
ojos
ie nos.
Mien as
an o,
las
campanas,
epican
odas
á
un
iempo,
y
las
músicas
sono as
eco en
el
pueblo
en e o;
y
en
las
casas,
las
pa onas,
en
con inuo
mo imien o,
dan
ó denes
ap emian es
p epa ando
los
puche os,
ya
con eccionando
salsas,
y
o os
icos
condimen os,
ya
desollando
algún
ga o
que
pasa á
po
conejo
pa a
el
o as e o
humilde,
que
á
odo
se
halla
dispues o,
con
al
de
ob ene
es
cosas:
el
e
el
Bo a- umei o,
oi
can a
los
canónigos,
.
y
gana se
el
jubileo.
Sin
emba go
de
lo
dicho,
no
á
odos
los
o as e os,
al
i
hoy
á
Compos ela
les
conduce
el
mismo
obje o
Hay
quien
ha
ido
á
San iago
pa a
eza
en
el
emplo,
como
i á
después
á
Vigo,
en usias a
del
o eo.
Y"o
sé
de
una
seño i a,
que
es
na u al
de
á
Sangenjo
con
unos
ojos
he mosos
en
su
ca i a
de
cielo,...
y
una
jo oba
en
la
espalda,
que
pa ece
un
monumen o;
y
cómo
en
al
ci cuns ancia,
nadie
la
quie e
en
el
pueblo,
decidióse
¡i
San iago
po
si
en e
los
o as e os
hay
algún
desap ensi o
que
ca gue
con
el
mochuelo.
Y,
en
e ec o,
á
los
es
dias.
yo
no
sé
bien
po
que
medios,
log ó
la
hiciese
el
amo
un
cojo
de
Ri adeo,
que
e a,
según
pa ecía,
un bellísimo
suje o.
Y
es a
man
anal
los
dos,
en e
el
bullicio
del
pueblo,
muy
j
un
i
os
se
ju aban
p o esa se
amo
e e no.
—
¿Me
quie es
mucho,
cielin?
—
Te
ado o,
amado
Fulgencio!
—
¿Me
ol ida ás?
—
En
la
ida!
An es,
los
as os
del
cielo
ol ida án
su
ca e a
en
los
espacios
e é eos'.
Y
cuando
más
embebidos
se
hallaban
en
su
amo
ie no,
pa .
.
le
a izan
al
galán
un
soplamocos
emendo;
y
si
no
es
po
la
jo oba
de
su
ado ado
o men o,
de
ijo
hubie a
caído
de
na ices
sob e
el
suelo.
—
In iel!...
¡g anuja!...
¡canalla!
¡ il
esposo!...
¡ uin!...
bald eo
—
le
g i a
ai ada,
una
ieja
que
apa ece
ea
el
momen o,
con
unas
ga as
azules
y
bigo es
es upendos.
Mas,
después
del
g an
umul o,
y
un
escándalo
muy
se io,
pudo,
acla a se
el
mis e ioso
suceso.
El
galán
enamo ado,
aquel
amable
suje o,
esul ó
un
comisionis a
de
una
áb ica
de
cue os,
¡casado
en
seg indas
nupcias,
hace
un
ano,
en
Ri adeo!!!
JA iEii
VALCARCE
OCAMPO.
ALGO
DE
SANTIAGO
APUNTES
FOTOGRAFICOS.
REMATE
JJE
LA
FACHADA
DEL.
CONSISTORIO
LA
RUA
DEL
VILLAR

EL
HOSPITAL
GENERAL
FACHADA
DEL
CONVENTO
DE
CONJO
JETo 'á.iiJL
Cuando
lia á
dos
años
el
Gobie no
ancés
decidió
p emia
los
mé i os
del
insigne
ca ica u is a
con
la
más
p e

ciada
de
las
ecompensas,
la
C uz
de
la
Legión
de
Hono ,
debie a
habe
pues o
al
pié
del
nomb e
del
nue o
lau eado
la
mención:
Filóso o
y
mo alis a.
En
e ec o,
las
ob as
de
Fo ain
nada
alen
ó
alen
muy
poco,
si
exclusi a

men e
como
dibujan e
se
le
conside a.
Hen io ,
con
sus
inas
silue as
semana

les
de
L
‘
Illus a ión,
Ma s,
con
sus
lindos
pe iles
de
ac ices,
gomosas
y
cyclewomen,
en
los
albums
de
Pión,
Leand e,
acabando
de
inmo aliza
con
el
lápiz
el
ipo
de
Madame
Ca dinal
que
la
pluma
de
Ludo ico
Hale y
a

zó
con
pe du able
elie e,
Ca an
d
4
Ad e
con
sus
g o escos
bonshommes,
maniá icos
ino ensi os,
y
algunos
o os
más
en e
los
ac uales
maes os
de
la
ca ica u a
ancesa,
supe an
á
Fo ain
en
la
g acia
pu amen e
g á ica
de
sus
c eaciones.
Y
es o
mismo
es
ya
un
asgo
de
mo

alis a
en
el
au p
de
La
Comedie
Va i-
sienne.
Siendo
su
obje o
us iga
el
icio,
en
la
bes ial
exp esión
isonómica
de
sus
Sansones
emb u ecidos
po
los
delei es,
en
el
os o
exangüe
y
en la

quecido
po
la
luju ia
y
la
codicia
de
sus
Dalilas,
se
encuen an
ya
los
p i

me os
elemen os
de
la
lección
mo al
que
a a
de
da nos.
Sac i ica,
pues,
su
consumada
ciencia
de
dibujan e
—
e e

lándola
no
más
en
al
cual
esco zo
admi able,
en
es a
ó
la
o a
ac i ud
se

mán ica
—
ya
no
se
dice
suges i a,
oh
Cla ín!
—
consag ando
á
a ea
sus
mo

delos
odos
los
ecu sos
de
su
a e,
an

o
más
e inado
cuan o
menos
apa en e.
Así
es
inú il
busca
en
es e
aus e o
pin o
de
cos umb es
ul a-licenciosas
la
g ose a
sa is acción
que
p ocu an
á
los
a icionados
—
y
son
legión
—
las
mo

bideces
de
"Wille e,
las
g acilidades
de
Guillaum©
y
las
desnudeces
de
los
a -
.ís as
que
odas
las
semanas
aducen
con
el
lápiz
las
su iles
in enciones
—
desdichadamen e
an
ce cánas
á
la
ealidad
—
de
-La
Vie
Pa uiemn.
No:
la
ue za
de
'Fo ain
es iba
en
las
ocho
ó
diez
palab as
—
-nunca
más
—
■
que
pone
al
pió
de
sus
dibujos.
His o

iado
como
Táci o
y
más
que
Táci o
conciso
y
ne ioso,
cada
una
de
sus
leyendas
es
un
la igazo
en
el
os o
de
sus
con empo áneos...
Así
la
isa
que
p o ocan
e mina
con
dolo osa
mueca...
Banque os
y
co esanas,
cómicos
y
dan

za inas,
polí icos
y
Celes inas,
odos
apa ecen
en
su
gale ía
sin e izados
en
una
ase
co osi a
como
el
i iolo
que
an as
eces
op ime
la
con ulsa
dis a.
de
sus
engado as,
á
eces
en
un
simple
ges o,
como
en
su
p opia
inmo

ilidad
acusan
las
o illas
de
co ompida
cha ca
el
cieno
acumulado
en
el
ondo.
¿Que éis
ejemplos?
Ved
ese
ciudadano
de
heb áico
pe

il
que
se
le an a
de
su
bu aca,
en
el
úl imo
ac o
de
Faus o
p egun ando
acongojado:
—
¿Y
las
alhajas'?
Aquel
dignísimo
ejempla
de
la
aza
semí ica,
de
odo
el
sublime
d ama
de
Goe he,
emozado
po
la
pode osa
an asía
de
Gounod,
solo
ha
e enido
una
cosa
y
solo
de
ella
se
cu a;
el
pa a

de o
del
colla
de
pe las,
que
con
sus
in e nales
e lejos
ajo
á
la
in eliz
Ma ga i a
has a
aquella
p isión,
donde
agoniza
pálida
y
en laquecida
po
los
emo dimien os...
En
o a
página,
la
mad e
de
una
baila ína
la
dice
apode ándose
de
ün
eno me
bouque
que
acaba
és a
de
ecibi
de
uno
de
sus
aman es:.
«Me
iene
al
pelo...
pa a
eleemen e io.»
E
i á
con
ho ible
inconsciencia
á
ado na
la
umba
del
hon ado
ob e o,
mue o
de
mise ia,
pad e
de
la
des en

u ada
niña,
con
las
lo es
des inadas
á
paga
iles
complacencias
de
odalisca
mode na...
La
cosa
se
i ula
«Lia
de
di un os».
Y
dia
de
di un os
se á
pa a
F ancia
el
dia
en
que
odos
sus
iejos
sean
como
los
iejos
de
Fo ain
—
sus
seduc o es
casi
siemp e
pasan
de
los
cincuen a
—
y
odos
sus
jó enes
como
los
ecien e

men e
e a ados
po
En ique
La edan
en
su
úl imo
lib o,
Les
jeunes,
con
es e
sub í ulo
más
ama go
que
las
hieles
del
P o e a:
L
i
espoi
de
la
F ance.
En
España
nada
enemos
do
seme

jan e
á
Fo ain.
¡Ojalá
pudié amos
c ee
que
no
enemos
el
copis a
po que
am

poco
poseemos
los
o iginales!
*
*
*
Hánme
dicho
que
en
un-
pe iódico
local
apa eció
un
a ículo
de
cua o
columnas
acusando
de
i eligiosa
mi
o ación
á
Be hancou
dé
pasados
A is

bos.
A o unadamen e,
no
ha
podido
ha

ce me
daño,
po que
en
es os
meses
sin
e e,
me
abs engo
en
absolu o
de
oda
clase
de
ma iscos.
Y
de
Viei as
y
Néco as,
po
ende.
MÚSICA
POPULAR
DÉ
GALÍCÍA
An igua
Danza
de
las
exiladas
en
Redondela
DE
LA
COLECCIÓN
DEL
MUSEO
ARQUEOLÓGICO
ÓE
PONTEVEDRA
—
De
Xallas,
p a
si i
á
Dios
y-á
os cé.
—
Si ilo
á
él
3
-a
min
á
un
empo,
é
un
poned
di
ícele.
—
Se á,
seño .
—
¡Cala!
¿Ti
e es
Pico e?
Casuasmen e
es ábamos
espe ándoche
—
Despense,
p ó
en
son
o
io
Mise ia.
—
¡0
io
Mise ia!
¿E
qué
che
se
pe de
eiqiií?
Si
non
ocal-o
zoco
mais
que
de
p e
a,
eolio
un
izón
e
quéimoch'
a
y
alma.
—
Non
s
‘
incomode,
seño .
—
Pouca
con e sa,
e
segue
o
eú
camiño,
que
n-o
in e no
maldi *
a
alla
que
i
as
—
¡Nunca
Dios
p a
mal
me
de a!
¡Vin
á
da
o
in e no!
¡Nunca
che
c ein
que
ca-
d ase
an
en iba!
—
esc amou
o
io
Mise ia.
Po
eso...
xa
me
daba
mala
espiña.
Ei-
quí
chei a
á
co no
queimado!
E
pol-o
is o
deben
de
mo e
.amen
o
seño
Pico e,
pois
xa
o
es án
esp ando
¡Hala
p a
dian e!
¡Mailo
se á
que
non
dea
c-o
ceo
E
siguen,
ube
que
ube,
has a
qu
‘
aló
en iba,
moi
en iba,
an
‘
a b es
d
‘
ou o
con
ollas
de
pel as,
iu
unha
po a
g an
-
dísema
que
iña
soles
po
c a os.
—
¡Es a
é
a
po a
d
‘
a
g o ia!
¡Non
me
cabedúbida!
¡Apu emos
o
paso!
¡Qué
bon
ecibemen o
ou
á
e !
‘
O
deci
is o,
sin eu
uido
de
pasos
ás
suas
espald as,
mi ón
ca *
a ás,
e...
¡ou
asomb o!
/ iu
6
siño
Pico e
en
pe sea,
que
aguia
o
mésmo
camiño
qu
‘
él.
—
¡Nunca
Dios
p á
mal
me
de a/
¡O
si-
ño
Pico e
po
es as
al u as!
—
Hola,
io
Mise ia
—
dixo
o
Siño
Pico

e
achegándose
—
xa
soupen
que
mo e as
o
mesmo
dia
qu*
eu,
y-alég ome
de
e che,
po que
que ía
pedi che
pe dón
po
od-o
mal
que
che
ixen
aló
embaixo.
—
Hum,
hum,
—
espondeu
o
io
Mise ia,
meneando
a
es a
—
os é
seique
me
que
ol e
á
bo a
as
end ómenas
d*
aquel
dia
n-o
po al
d
‘
a
sua
casa!
¡Pois
mi e
qu
‘
ago

a
non
11*
es amos
p a
bul as!
—
Dígocho
de
e as.
—
En on...
non
ale
d*
iso.
Eu
pe dónoo
de
cu azón;
o
con o
é
que
amén
Noso
Se

ño
lie
pe doe
as
moi
as
que
os é
le a
ei as.
—
Dios
xa
me
pe donou.
A ipin inme
á
ho a
d
‘
a
mo e
de
odol-os
meus
c imes.
—
Mi e;
eu
non
lie
desexo
mal,
p oheille
’
dici
unha
cousa:
—
¿E
que
é,
hó?
—
Eáill*
un
pouqueniño,
es aban
esp

ando
po
os é
n-o
in e no.
/Seillo
de
boa
in a!
—
Sí;
p ó
cando
me
esp aban
einda
eu
non
ixe a
o
au o
de
pe eu a
con ición.
O
a epen emen o
oi
coes ión
d*
un
se

gundo.
—
Pois...
alég eme
e...
sigamos
p á
dian e.
Eiquí
pa ados
non
acemos
nada.
Diga:
eso
que
se
é
¿se á
a
g o ia?
—
Si,
bo ne,
sí.
Xa
o
di
o
le ei o
que
én
en iba.
¿Tí
non
sabes
1e ?
—
Sí,
siño .
p ó
son
de
is a
cansada
y-
esquencé onseme
os
an eollos.
Quedá on

me
debaixo
d
‘
a
é a,
n-a
al iquei a
d
‘
o
pan alón.
N-es o
chega on
á
po a
d
‘
a
g o ia,
y-o
siño
Pico e
adian ouse
á
chama .
.
—
¿Quén
anda
ahí?
—
p egun ón
San
Pe

d o.
—
Seño ;
eu
son
Pico e.
—
¡Xa
emos
eiquí
o
siño
Pico e!
—
be-
ou
San
Ped o,
ba endo
.
palmas
co-a
le-
g ía.
Y-as
po as
d
‘
o
ceu,
ab í onse
de
pa
en
pa ,
en
medeo
de
i as,
músecas
e
o-
gue es.
—
Cando
eceben
á
ese
con
an a
oliada
¿qué
se á
a
min?
—
dixo
o
io
Mise ia
es-
con a
o
seu
cole o;
e
a ou
de
me e se
pol-a
po a,
de ás
d
‘
o
seu
compañei o
de
iaxe.
—
¡Ei,
paisano,
¿á
onde
as?
—
dixolle
San
Ped o
con
malos
modos,
empuxándoo
p á
o a,
e
echando
a
po a.
—¡Siño ,
San
Ped o
—
esc amou
o
p obe

d
‘
o
elliiío
—
en
son
o
io
Mise ia/
¡Dios
mió!
¡Tamén
eiquí!
—
¿Quén
e es?
—
p egun ón
San
Ped o
dend
‘
ad en o.
—
O
io
Mise ia,
sino .
—
Be a
mais,
que
c-o
es oupo
d
;
os
o-
gue es
non
o o
bén.
—
¡O
io
Mise iaaá!..
—
esc amou
o
noso
home
4
be o
pelado
—
¿Con
que
í
e es
o
io
Mise ia?
¡Boeno!
¡En a,
e
non
m
‘
a mes
escandalei as
i
po a.
Ab i onmédea
olla,
y-o
io
Mise ia
colon
se
n-o
ceo
sin
que
ninguen
saíse
4
ecibilo.
.
—
¿Onde
es 4n
a
pa en a
yo
ilio?
—
oi
o
pi mei o
que
pe gun ou.
—
Búscaos,
qu
‘
ahi
han
d
‘
anda
—
es

ponden
San
Ped o
ol éndoll'as
espald as.
O.p obe
d
‘
o
ello
quedouse
adado
e
sin
es e e se
4
pasa
d
‘
a
po e ía
—
¡Ay!—
esc amou
sen úndose-
n-un
co-
un
chino.
—
Ó
sino
Pico e,
ecébeno
eiquí
con
múseca
e
ogue es,
e-4
min,dem-
pois de
an os
mó e os,
a an
me
o
mésmo
que
se
o a
un
can,
o a
a
y-alma
¡Adiós
minas
esp anciñas!
¡Pol-o
is o
n
es e
mundo
anll
1
os
p obes
como
n-o
d'
em-
baixo!
¡Saín
d
l
un
sou o...
e
mé eme
n-
ou ó!
N-es o,
Dios
Noso
Seño ,
que
cad abq
de
pasa
po
alí,
6
mi a
6
io
Mise ia,
is e
e
pensa i o
y-acu ucado,
ackeg4n-
dos
‘
4
él,
colleuno
po
unha
man,
le an-
ouno
d
(
o
chan,
e
díxolle:
—
Ven e
comigo,
io
Mise ia,
que
eu
che
le a ei
xun
‘
4
ua
mujie
y-o
en
ilio
p á
que
os
sen edes
os
es
ñ
meu
lado
po
oda
unha
e e nid4!
•
—
G 4ceas,
seño ,
g 4ceas
—
esc amou
o
io
Mise ia
—
si
os é
non
o a,
eiquí
nin-
guén
acía
caso
de
min.
¡Cómo
son
un
p o-
be!...
¡Si
o a
ico
com
‘
o
seño
Pico e!...
—
Eiquí
n-hai p obes,
nin
icos
— espon-
deuli
1
o
Seño
bondadosamen e.
—
E...
poida
que
os é
eña
azón;
p o...
—
Xa
sei
qne
che
pa esceu
mal
qu
‘
o
se

ño
Pico eo
ecibisen
millo
qu
‘
4
i.
—
Seño
—
dixo
o
io
Mise ia
ascándos
1
a
es a
—
iso
4
min
¿po qu*
m
‘
había
de
pa esce
mal?
—
¡Mi a,
que
eiquí
non
al
men i !
—
Pois...
s
‘
hei
de
dici
e d4,
eu
esp a-
ba
ou o
ecebemen o.
¡Somen es
os é
sabe
o
moi o
que
eño
so ido
con
pacencia
p á
g
ña
a
g o ia!
—
Xa
o
sei.
¿P ó
í
i
ño as
po
qu'
4
Pi

co e
o
ecibi on
millo
qV
4
i?
—
Eu,
seño ...
si
os é
non
m-o
di...
—
Pois
oucho
4
dici .
—
A
en ada
n-a
g o ia
d
‘
un
pecado
a ipen ido,
egocí-
xanos
mais
qu
‘
a
de
cén
xus os.
¡Es amos
an
po eo
a ei es
4
iso!
JUiqui
(V'OS
Pico

es.
chega
un
pn
casoalidá.
de
mil
en
mil
anos;
íos
Mise ias
como
li
..
-en an
(
pa adas
á
óial-as
ho as'.
en ique
LABARTA.
Dibujos
B.
L.
Sanma ín
ANUNQIOS
DE
wQmm&
TARIFA
DE
PRECIOS
ANUNCIOS
SIN
¡LUSTRAR
5
cén imos
el
cen íme o
cuad ado
cada
inse ción.
Mínimum:
20
cen íme os
ANUNCIOS
ILUSTRADOS
con
la
o og a ía
d:l
es ablecimien o
10
cén imos
el
cen íme o
cuad ado
cada
ípsé ción.
Mínimum:
TOcen ime os
3
-
G
inse ciones
Los
seño es
anuncian es
que
ocupen
un
í
página
en e a,
ob end án
una
e

baja
del
40
po
100
sob e
los
p -bios
de
a i a.
ip
.
LA
OLIVA
'