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Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 6 (1897)

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Núme o suel o 30 cén imos: Pon e ed a 15 de Julio de 1897 GALICIA. PINTORESCA UN alOLINO EN LAS CERCANÍAS DE VICO N o a de óolou Mien as las gen es acomodadas de las ciudades oman po asal o los enes y se encaminan á balnea ios y playas, los lab ado es en éganse al udo a  bajo de la ecolección y, a ilando la hoz de elucien e hoja, mi an con codicio  sos ojos los campos, donde la mies mues a su colo de o o. Una de las muchas no as de colo que o ece la ida en las aldeas de G-a- licia es sin duda alguna la aena de la siega. Apenas ha despun ado la au o a y los pája os saludan al sol que despide sus des ellos as las lejanas mon añas, cuando los aleg es segado es se lanzan al campo, animosos, dispues os á no de  ja en pié espiga alguna. Can a la co  do niz que ha o mado el nido de sus amo es en e aquel ma do ado; en o  na el cuclillo su can o monó ono y is  e, p esin iendo la desapa ición de las pajas lexibles que el ien o mece,- el cielo límpido, sin la más lige a nube que empañe su azul he moso; las hie  bas y las lo es esmal adas de pe las que el bené ico ocío ha deposi ado en sus cálices; la b isa de la mañana iza la miés que semeja lasólas del ma ... Allí es án con sus ajes su iles, suje o á la cabeza el pañuelo, ó suel a la sedo  sa cabelle a las a ado as, las que sos  ienen con esón el desa ío de can a es y no ceden en la lucha empeñada con los mozos; es os oman un su co, echan a ás el somb e o de paja, emangan los pan alones de blanco lino, abo ó- nanse la blusilla, empuñan la hoz y sin deja de can a , emp enden la aena, me eciendo los aplausos de los compa  ñe os el que más a anza. De epen e cesan las canciones y ei  na el silencio, pe cíbese pe ec amen  e el c ugi de las pajas que an cayen  do al golpe de ijo de las hoces; odos se a anan po ocupa el p ime pues o; • de ez en mando óyense las oces de los que an delan e, es imulando á los ezagados; el sudo co e po los, en  cendidos os os; huyen con es epi o de alas las codo nices; el sol ab asa con sus ayos, á los segado es;- ya les es o ba la blusilla; pusié onse al cuello un pañuelo pa a limpia se el sudo ; ellas an o mando mon onci os. an haciendo los «mohos» sin deja de se  gui á la pa eja; un ins an e se de ie  nen pa a son eí al segado alien e, al o nido mozo que desespe ado, maneja con abia la hoz, sin pe mi i que o o le a en aje... jOon que cele idad an de ibando la mies do ada, bella, que se mecía á impulsos de la enue b isa! Los de ía cuad illa di isa on po en  e los co pulen os cas años del ce cano so o á la muje que, lle ando sob e su cabeza la olla, baja sudo osa y jadean  e; dió la oz de al o el «mayo al», el je e, suspéndese el abajo. En e 'chanzone as y bu las, en e isas y e  quieb os; comen ando el esul ado de la lucha en ablada, la ic o ia alcanza  da, la abundancia de la cosecha, el calo ab asado que.se sien e, la belle  za de al a ado a, los amo es de alguna pa eja y los «palos» habidos en al ome ía, o ma újj co o la cuad illa y en de edo de la olla, se sabo ea el agua esca, la leche ecién o denada, el ico queso del país y cuan os manja  es componen el abundan e almue zo de los segado es. Con más b íos si cabe, o nan de nue o á la aena; en el campo cubie o poco an es de espigas, no quedan sino los as ojos y de echo en echo, los mon ones de «mollos» que han ido co  locando las a ade as. El sol desapa ece mages uosamen e, siendo despedido con el mismo can o de las a es que, u anas, le saluda on al amanece ; la campana ’ de la iglesia p óxima, oca a la o ación; e minóse el abajo y la aleg ía se desbo da en  e los segado es, sin que ninguno se mués e a igado. A uenan el espacio los «a u uxos», mul iplícanse las canciones, ellos dejan oi su oz de bajo, g a e; es a iplada y chillona la de ellas; hay en aquellos can os umo es de albo ada, eminis  cencias de muiñei a. no as agudas y melodías bellísimas, sen idas, ie nas, que ecue dan las composiciones inspi  adas del maes o Mon es. Un «ujujú» lanzado al ien o po el más a e ido, el de mejo es pulmones, in e umpe la he mosa música de la imp o isada masa co al; di íase que allí se celeb a una ome ía, que hay « uada»; pa ece la ies a de la locu a, al es el egocijo y con en o que eina en e aquellos hon ados hijos del abajo, buena la lau a y ¡ enga baile! _ cada cual busca su pa eja y no al a alguna que ex a  iada, aya á pa a en e el cen eno, echando á pe de el madu o u o... ¡Qué más dá! Como decía un ángel de mu adana y dengue: T ás da sega en a malla... . osé VEG A BLANCO Ooppo m a&uom, 15 DE jJuLIO DE 18 S 5 MUERE EN IRIA FLAVIA, ROSALÍA CASTRO DE MURGUÍA Gomo ibu o A la memo ia de la incompa able can o a gallega, publicamos A con inuación una de sus inspi adas poesías. Pó-las mañana malencónicos E n J aa a des soli a ios Cand ; o sol ponen e os baña C ’ o sen esp ando dou ado, Cheos d ’ un g ande sosego Pa és que nos din: — du mamos! D ’ os i os amigos sodes Mo os que alí éns descanso, E nin os nenos os emen N ’ á ninguen causas espan o. Visí an os cada día, Falan con osco esando, Auga bendi a os bo an N ’ a sepul u a ó deixa os, E — Has a mañán! se despiden De os pa ’ o seu aballo. De Galicia os cime e ios C ’ os seus alcip es es al os, C ’ os seus oli os oscu os Cime e ios de Galicia F escos com ’ os nos .a campos,.. En cal do pi á algún día Es e meu co po cansado! Y os seus homildes osa ios Todos de o es cobe os F escos com ’ os nosos campos, R osalía C as o de M u gía . ARTISTAS GALLEGOS K 1 ■ 'RA una niña, y ya un a|o de glo ia iluminaba sus ab iles. Las no as de colo des  lumb an es de Fommy y las apacibles in as de Mille , solici aban pode osamen  e aquellos ojos que i adiaban las luces de un espí i u a i ado po las pi ’ ecocidades del genio. Pe enecien e á una amilia ilus e de la egión gallega, Elina Molins ecibió. sus p ime as enseñanzas en el Cole  gio-con en o del Sac é-Gwu de Lon  d es, á la edad de nue e años. Allí, bajo aquellos cielos íos y empaña  dos, oldados de pe ennes nieblas que no acie a á undi el beso del sol, el co azón de la no able a is a ab ióse po p ime a ez á las do adas espe  anzas. Algunos cuad os de caballe e, p ema u o ensayo de las alas, ue on sus p ime os balbuceos. Es imulada po los alen amien os y plácemes del g an P adilla--en cuyos b azos ecibió las lus aciones del agua bau ismal, — la a is a iguesa biza del a e de Mad. Vigée-Leb ún y de Rosa Bonheu obje o p e e en e de sus soñados amo es. Y en e dadqueyaen aquella lumi nosa mañana de la ida e a Elina Molins una p omesa. Rinconci os de la na níaleza al ai e lib e, naja os de odo linaje, boce os de pin u a icono  g á ica, academias, y apun es de á bo  les y lo es, ue on azados po su mano delicada y ina con la segu idad ácil, ne iosa y epen is a de los di  bujan es consumados. ¡P i ilegiada i ud del genio! ¡Edad^ dichosa en que las hadas p opicias se e elan ya á los hijos bien amados dejándoles gus a las dulzu as de los suspi ados iun os!... Aunquela ilus e a is a oda ía se hallaba en sus comienzos, sus ob as inspi adas, golosina y halago de los ojos, p endían la a ención y ec ea  ban el espí i u po la i meza del empas e, la alen ía del oque y Elina Molina la >s eza del colo . A medida que a anzaba en sus en u osos ensayos, iba Elina desplegando la gamma de sus acul ades pode osas y acusando con igo los asgos más salien es de su complexión de a is a; con su Rinconada del ba io de T iana, su Tipo bohemio y su expléndida Vis a del Guadalqui i , la ue za luminosa de su es ilo pe sonal y anco quedó ijada pa a siemp e ;Oué mágicos despe amien os han podido ob a en el alma de Elina los campos andaluces 5 '"'. Ello es que á poco de sen a suplan a en Se illa, donde p osiguió sus es udios baio la enseñanza de Ga cía Ramos, el colo ida eximio no a do nues a paisana en sen i el in lujo de aquellos cielos encendidos con ocias las magmUcencias de sus in lamados ocasos, y de aquellas aguas es idas con odos los cambian es de sus olas. Desde en onces el acen o pe sonal de la.no able a is a cob o in ensidad y elie e. Dulci icadas po un blanco ayo de la ju en ud, las explendideces del colo luye on de su pale a ica y abundan e, y sus lienzos palpi a on con onalidad calien e y igo- 10 ¡Ra o con as e! En los cuad os de nues a bellísima paisana — cuad os de en ona  ción obus a i a, sin e oques ni acabamien os-ci cula, como ecundan e sa ia, un alien o a onil, a ísimo po cie o en las idiosinc asias lememnas ed Llu ia He do es de la insigne He ie a Rae ó las Jeunes ilies de Mad M. L. B eslau. No ad pon que cuidado ks au o as acusan los pe iles, con que e inado esme o a an los londos, que mo imien o cando oso y emenil dan á las ac i udes y con que debcadeza cuidan los de alles... Hay siemp e en el alma de la muje exqui  si eces y desmayos que con ella nacen y con ella mue en. Sin cae en los e inamien  os de J. F. Ra aélli ó Pu is de Cha annes un soplo de poesia delicada y muelle baña como una media luz los cuad os de mademoi- selle L. Abbema; lo p opio puede deci se de Tdile Salles-Wagne , cuyos lienzos exha  lan cie o alien o de en e miza e nu a, ina y blanda. No así Elina Molins. En sus cua  d os p edomina el azo ené gico, el oque i o y genial. A a és de aquellas manchas acusadas con ne iosidad y b ío descúb ese una o ganización a ís ica dé las más nobles y de ella puede deci se como de Ca lo a: «su ida anda, pe o su alma uela». Resca ada' á su pueblo na al, Elina Molins emi ió a ios lienzos á la Exposición de Lugo donde ob u o medalla de o o. La ípica Cabeza de aldeana, so p ende po la a monía délas líneas, po la solidéz del modelado y po la delicadeza de las ca naciones. ¿Fué ageno el espí i u de la no able a is a á las solici aciones de la inspi ación ga  laica, después de su ansplan ación? .. Muy lejos de ello, la poesía ensonado a y melan  cólica de los ho izon es pá ios halló en el co azón de Elina i as esonancias. Ins a  lada en el país de sus ecue dos, amó las cos as cél icas o nadas de pina es que epi en sus ondas en las e des aguas, las b u  mas osiánicas de nues os mon es, las osadas au o as de nues os cielos y las noches d uídicas de luna . En onces, asladando al lienzo sus isiones sus éx asis, di ó á luz sus nue os cuad osCíW¿¿¿¿0 de Mon e-Real— e dade o egalo de los ojos, — C íS de bs Condes de So omccyo , Ce canías de Bayona y E ec o de una. • En odas es as ob as, que el no able a is a Se a ín A endaño co ono de elogios, su  po Elina Molins so p ende , iun almen e las bellezas del paisage gallego, las a mo  Cabcza de aldeana nías del cla o-oscu o, la aguedad délas lon ananzas y las g adaciones de la luz. Dó  cil á las e ocaciones del genio, la poesía de nues os ho izon es, de nues os campos y de nues as playas iñó con sus lu  ces la pale a, encedo a de la a en  ajada jo en; un hábil dominio de la écnica aumen ó la des eza de su mano, y odas las c udezas de la exac i ud eal cedie on á su olun  ad de a is a, como esas ie as que el Amoi - délas mi ologías a as  aba á los pies de su mad e con cadenas de lo es. ¿Flo es he dicho?.. También nues a jo en compa io a sabe pin a las hábilmen e; <. e di icilí  simo que consag ó la ama de En ique a Rdnne y de Madeleine Lemai e, la ilus ado a insigne de Ludo ico Halé y y que oonsa g a á, asimismo, la glo ia de Elina cuando sus g andes cualidades se acen úen y con i men. Los innu-- me ables boce os de lo es que ado nan las pa edes de su es udio, cau i an po la inu a mode nis a, g aciosa y elegan e de sus ag upa- inien os, onos y- ma ices.,Y ¿qué mucho que la mano a is oc á ica de Elina Molins pin e con no able acie o las osas, que el cisne del Dusseldo llamó «son isas de los campos»-, lle ando como lle a en su espí i u p i ilegiado y en sus ojos ado ables odas las son isas de los cielos? ¡Óh! Aquel pe il de diosa y . aquella cabelle a de he .oina, mues  an cla o y bien que la a is a -i- guesa ha ecibido odas las inspi  aciones de la musa inmo al que , aca icia la en e de sus elegidos con sus alas sin mancha... Cas illo oeMou c-Heal ic ok . SAID ARMESTO EnRedondela ...... es e puen e, le hace el amo al de en en e. (Los dos de pié al lado de la mesa; Guiñas con el somb e o en la mano y las manos c uzadas á la espalda; Laba a con la go a me ida en el bolsillo) (44) El Cu a. — ¡Cúb ase us ed — á Guiñas. Guiñas. — Muchas g acias; hace calo . El Cu a. — De ninguna mane a! Póngase Y. el somb e o — cogiendo uno de paja de encima de la mesa. Guiñas.^ — Es oy pe ec amen e. El Cu a. — ¡Pues no al aba más! — encasque ándole el somb e o de paja. Guiñas. — (Con el somb e o en la co onilla) y p e endiendo qui á sele — us ed dispense ..... El Cu a.- -(Suge ándole los b azos) ¡Qué no lo consien o! Guiñas. — Pe o si... o cejeando. El Cu a.' — Nada, nada... o cejeando ambién . El somb e o. — (Rodando po el suelo) — ¡me he caido! El Cu a. — (Cogiéndolo) — Pe o homb e... Guiñas. — (Respi ando) — ¡Si el mió es es e! — Se pone el suyo. (45) El Cu a. — Ah, — se di ije á Laba a. La&a a. — Eh? El Cu a. — Que se cub a us ed. Laba a. — No, eh... El Cu a. — No hay Noé que alga (poniéndole el somb e o). Laba a. — Seño Cu a si yo, eh? El Cu a. — Fue a cumplidos! Laba a. — (Enseñándole la go a)- — ¡Si yo aigo es o! El Cu a. —(Dejando cae de nue o el somb e o, y pisándole al que e coge - lo).., Pe o en onces... _________________________________________________________ [44] Rec i ico. Yo no acos umb o ú gua da me las go as en el bolsillo. — /¡aéa ía. [4;J La an eceden e elación es igu osamen e exac a, espondo con mi cabeza. Se a aba, en e ec o, de un somb e o ege al, de paja de a oz, con más a oz que paja, digo, al e és, que el S . Abad, con la sencillez del mundo quiso adjudica me, con a la olun ad del dueño de la p enda y aun con a la mia, po que no gus o de lle a el ejado de paja. Po cie o que Laba a hizo co e la oz de que el somb e o en cues ión e a de los llamados de canal. /Ganasde canaliza la guasa,' [,' .] — (lmTids. /No ue po eso.' He dicho de canal po que nomo a e í á deci que e a, de paja. ¡Se c ee ían algunos que el cu a nos con idaba á co^ae ! — Laba a. ' El dueño del somb e o — Seño , ¿donde es a á mi somb e o? El Gu a. — (P esen ándoselo) — Ah... Los demás. — (En ando) al e le en aquel es ado — Oh ...... Laba a. — Eh?.... - ' El dueño.— Uh!... Y ..... pun os suspensi os. Nos despedimos y bajamos la escale a iendo de lo lindo. Solo uno iba seno, el dueño de la p enda: (46) solo uno son eía: Campo Mo eno; pensaba en que la danza de espadas debía habe le salido supe io men e. (47) y que en cambio á mi no me hab ía esul ado. ¡Y lo peo del case es que ace ó el muy... o óg a o! Ya en la calle, nos dige on que los enes de Vigo y Pon e ed a iban á sali cou lo cual echamos á co e camino de la es ación. Sudo osos, jadean es, en a  mos en ella y ápidos como una lecha pasamos al andón, casi segu os de no ha  lla ya los enes espec i os. En e ec o en el anden... u imos que espe a es cua os de ho ada salida. Ya allí no quisimos pe de el iempo. Guiñas leyó odos los anuncios que ha  bía en aquel si io, (48) y Campo Mo eno no dejó placa po imp esiona (49). En su manía has a se empeñó en o og a ia unos bizcochos que yo omaba en la can iua pa a ma a el hamb e, y aun el iempo. Al in, die on la salida, nos despedimos; y en es e.ins an e me p opuso Cumas, y yo acep ó en nomb e de Laba a y en el mió una nue a excu sión... Pe o de eso ya les habla án á us edes en o o núme o. (50); g . ALBAREZ LÍMESES [4(5) El jo en elegan e/Que cons e.' — G. Mo eno! 147] «n;Aí-supe io men e. Y se- puede e . — C. Mo eno. -[48] No hay ales anuncios — ni alos ca ne os. — Us ed, don Ge a lo — me oma el cabello.- Pues se lle a chasco — po que no lo engo. — 7»»«!». 149] /En idioso ’ Sin imp esiona bien, se dice. —0' Mo eno. , .. , • [5(1] ¿También hab á no as? [.'.] Pues se á cosa de cob a á lossusc ip o esde Galicia Mode na la lección de gim  nasia, que no o a cosa esul a la lec u a de un a iculo de es os con an o subi y baja la cabeza, copio es p eciso. [.'.] /Vol e á me e la pa a.' — No, po Dios. /Bas a de la a' — ) 0, el au o , I . Es la masa co al más popula de G alicia, la que con mayo cons ancia ha luchado pa a hace sona en egiones ex añas los ecos de nues as melodías, dulces, sua es, encan ado as... Al g upo de en usias as jó enes que la componen, debe la pa ia dias de glo ia y de iun o, pues su nmo á ella les lia impelido á lle a las no as-a anca  das de su amo oso seno, no sólo á las p incipales ciudades de España, sino ambién á o as del ex anje o. Su b illan e his o ia comienza en el año 1882, y en aquella época no esona on los iun os más allá de los es echos lími es de la egión gallega. Alcanzó las p ime os bajo la di ección del eminen e músico D. Pascua! Veiga; y al poco iempo de su exis  encia se enca go de aquella el in eligen e maes o Chañé, que con su exquisi o oiáo músico y su gus o a ís ico, hizo del o eón una caja de música y le lle ó á conquis a dos p ime os p emios á Yigo y Pon e ed a. Mas a de, enció en Mad id á masas co ales de an o enomb e como las de Bilbao y San Sebas ian; y en 1888 ue á Ba celona, donde en lucha con nue e o eones, ca a  lanes y anceses, ob u o el p ime p emio (5.000 pese as) y a ios egalos, p oducien  do al en usiasmo los ai es popula es de su epe o io, que su ya sólida ama se ex en  dió en onces po España en e a y muchas ciudades se dispu a on el oi le y p emia le con sus aplausos. En Mad id nue amen e; en San Sebas ian, donde can ó en el palacio Mi ama , elici ando S. M- la Reina pe sonalmen e á su di ec o , y en León, á San ande ; Valladolid y Bajiajoz añadie on nue os lau os á los que ya enía ganados en eñida en onces con el o eón co uñés su nue o di ec o el dis inguido a is a D. José Baldomi , que a ona, que es de espe a no a da án en epe i se. Pe o la más audaz emp esa del o eón gallego, co onada, en e dad, po un glo ioso éxi o, . es y el en usiasmo que despe ó en su concie o en el Ho¿el de Filie, ué an g ande que el alca nido po sus hijos. 01 ' e é>n £1 Eco, del cual es p esiden e nues o que ido amigo el dis inguido esc i o D. mé i o más, que le hace ac eedo al a ec o en añable que po él sen imos los buenos gallegos. El de habe con ibuido en g an mane a con su gigan e es ue zo, á la ansiada edención de: e ide ue insis en emen e llamado, consiguió en aquella época g andes o aciones. O iedo, Gijón y luchas, y en la ciudad ex emeña ué obje o de en usias as mani es aciones de ca iño que compa ió ¡g esa de aquella excu sión le condujo á Opo o, y bajo su ba u a le p opo cionó nue os dias de ic- come ió con noble decisión en 18.>9. En es e año, lle ó á Pa ís las mágicas no as de nues os can a- ¡cle la capi al de F ancia, elici ó eleg á icamen e al de la ciudad he culiná, po el iun o allí ob e- ado Golpe colabo ado de G alicia M odbkna , une pues, á su indiscu ible alo a ís ico, o o p a que ida Galicia, ' «. 4- HOMBRES FELICES GARLOS REY ( ga li os ) ( V I G O ) En una noche de uenos (¡qué noche, álgame Dios!) nació Ga li os, el homb e mis eo que hay bajo el Sol. (Es o de eo lo digo po lisonja, si seño .) Pe o la Na u aleza que siemp e se dis inguió po p e iso a, dió á Ca los, en jus a compensación, además -da un alma... g ande una magní ica oz que pa a sí la quisie an ¡ a lo c eo! mas de dos bajos de za zuela chica y aun de za zuela .. mayo . ¡Voz pode osa la suya! Fo midable, de ciclón, que el usu uc ua io sabe ] ¿ o za con alcohol á in de hace la más áspe a ó, si se quie e, e oz. Pa a ocea pe iódicos no admi e sus i ución; es el 7¿e// de los que g i an desde Vigo á Nue a-Yo k: «AY Impa c al La Conco dia'. >. El Independien e de hoy, »Con g andes y la ges pa - es. »Mue os y he idos...» ¡Ho o ! Con los Adminis ado es de los dia ios i ó no una. doscien as eces, y odo ello po mo de las pe as que ól se gua da y no la Adminis ación. Po que es lo que él dice: «¿Cuen as? >:Sólo se las indo á Dios». (Y es capaz de da le un. . chasco al p opio Nues o Seño ) Tiene an bu-es de lamenco y pos u as de (jachó, y pisando con el ClUiS y apoyado en un bas ón á po las calles luciendo odo lo que Dios le dio: unos pieses... imposibles y el g an cho o de su oz. No a 1 ) 6110 . — Nues o ipo sien e amo osa pasión po una p incesa que, Ca amán Chimay ó nú quie e á Ga li os po .. han (ja o y á la ez po ... cumplido . pío ., CUl A§ nAhlülA Ah MIA FIESTAS PÚBLICAS Ya en Compos ela empeza on los enomb ados es ejos que en hono del San o Após ol el municipio ha dipues o. El quince, á las doce en pun o, las bombas de eglamen o, es allando en el espacio, han dicho á los o as e os, en un lenguaje algo b usco, y o mando ho ible es épi o, que en la A enas de Occiden e ha comenzado el jaleo. Las calles de la ciudad se llena on al momen o, de bi nbas a is oc á icas, de so anas y man eos, le i as de odas o mas y agos de odos géne os, que lle an, según su clase, con más ó menos sale o, acicalados gomosos, y melancólicos iejos, p esbí e os campechanos, canónigos ja ane os, seño i as i a achas y jamonas de ojos ie nos. Mien as an o, las campanas, epican odas á un iempo, y las músicas sono as eco en el pueblo en e o; y en las casas, las pa onas, en con inuo mo imien o, dan ó denes ap emian es p epa ando los puche os, ya con eccionando salsas, y o os icos condimen os, ya desollando algún ga o que pasa á po conejo pa a el o as e o humilde, que á odo se halla dispues o, con al de ob ene es cosas: el e el Bo a- umei o, oi can a los canónigos, . y gana se el jubileo. Sin emba go de lo dicho, no á odos los o as e os, al i hoy á Compos ela les conduce el mismo obje o Hay quien ha ido á San iago pa a eza en el emplo, como i á después á Vigo, en usias a del o eo. Y"o sé de una seño i a, que es na u al de á Sangenjo con unos ojos he mosos en su ca i a de cielo,... y una jo oba en la espalda, que pa ece un monumen o; y cómo en al ci cuns ancia, nadie la quie e en el pueblo, decidióse ¡i San iago po si en e los o as e os hay algún desap ensi o que ca gue con el mochuelo. Y, en e ec o, á los es dias. yo no sé bien po que medios, log ó la hiciese el amo un cojo de Ri adeo, que e a, según pa ecía, un bellísimo suje o. Y es a man anal los dos, en e el bullicio del pueblo, muy j un i os se ju aban p o esa se amo e e no. — ¿Me quie es mucho, cielin? — Te ado o, amado Fulgencio! — ¿Me ol ida ás? — En la ida! An es, los as os del cielo ol ida án su ca e a en los espacios e é eos'. Y cuando más embebidos se hallaban en su amo ie no, pa . . le a izan al galán un soplamocos emendo; y si no es po la jo oba de su ado ado o men o, de ijo hubie a caído de na ices sob e el suelo. — In iel!... ¡g anuja!... ¡canalla! ¡ il esposo!... ¡ uin!... bald eo — le g i a ai ada, una ieja que apa ece ea el momen o, con unas ga as azules y bigo es es upendos. Mas, después del g an umul o, y un escándalo muy se io, pudo, acla a se el mis e ioso suceso. El galán enamo ado, aquel amable suje o, esul ó un comisionis a de una áb ica de cue os, ¡casado en seg indas nupcias, hace un ano, en Ri adeo!!! JA iEii VALCARCE OCAMPO. ALGO DE SANTIAGO APUNTES FOTOGRAFICOS. REMATE JJE LA FACHADA DEL. CONSISTORIO LA RUA DEL VILLAR EL HOSPITAL GENERAL FACHADA DEL CONVENTO DE CONJO JETo 'á.iiJL Cuando lia á dos años el Gobie no ancés decidió p emia los mé i os del insigne ca ica u is a con la más p e  ciada de las ecompensas, la C uz de la Legión de Hono , debie a habe pues o al pié del nomb e del nue o lau eado la mención: Filóso o y mo alis a. En e ec o, las ob as de Fo ain nada alen ó alen muy poco, si exclusi a  men e como dibujan e se le conside a. Hen io , con sus inas silue as semana  les de L ‘ Illus a ión, Ma s, con sus lindos pe iles de ac ices, gomosas y cyclewomen, en los albums de Pión, Leand e, acabando de inmo aliza con el lápiz el ipo de Madame Ca dinal que la pluma de Ludo ico Hale y a  zó con pe du able elie e, Ca an d 4 Ad e con sus g o escos bonshommes, maniá icos ino ensi os, y algunos o os más en e los ac uales maes os de la ca ica u a ancesa, supe an á Fo ain en la g acia pu amen e g á ica de sus c eaciones. Y es o mismo es ya un asgo de mo  alis a en el au p de La Comedie Va i- sienne. Siendo su obje o us iga el icio, en la bes ial exp esión isonómica de sus Sansones emb u ecidos po los delei es, en el os o exangüe y en la  quecido po la luju ia y la codicia de sus Dalilas, se encuen an ya los p i  me os elemen os de la lección mo al que a a de da nos. Sac i ica, pues, su consumada ciencia de dibujan e — e e  lándola no más en al cual esco zo admi able, en es a ó la o a ac i ud se  mán ica — ya no se dice suges i a, oh Cla ín! — consag ando á a ea sus mo  delos odos los ecu sos de su a e, an  o más e inado cuan o menos apa en e. Así es inú il busca en es e aus e o pin o de cos umb es ul a-licenciosas la g ose a sa is acción que p ocu an á los a icionados — y son legión — las mo  bideces de "Wille e, las g acilidades de Guillaum© y las desnudeces de los a - .ís as que odas las semanas aducen con el lápiz las su iles in enciones — desdichadamen e an ce cánas á la ealidad — de -La Vie Pa uiemn. No: la ue za de 'Fo ain es iba en las ocho ó diez palab as — -nunca más — ■ que pone al pió de sus dibujos. His o  iado como Táci o y más que Táci o conciso y ne ioso, cada una de sus leyendas es un la igazo en el os o de sus con empo áneos... Así la isa que p o ocan e mina con dolo osa mueca... Banque os y co esanas, cómicos y dan  za inas, polí icos y Celes inas, odos apa ecen en su gale ía sin e izados en una ase co osi a como el i iolo que an as eces op ime la con ulsa dis a. de sus engado as, á eces en un simple ges o, como en su p opia inmo  ilidad acusan las o illas de co ompida cha ca el cieno acumulado en el ondo. ¿Que éis ejemplos? Ved ese ciudadano de heb áico pe  il que se le an a de su bu aca, en el úl imo ac o de Faus o p egun ando acongojado: — ¿Y las alhajas'? Aquel dignísimo ejempla de la aza semí ica, de odo el sublime d ama de Goe he, emozado po la pode osa an asía de Gounod, solo ha e enido una cosa y solo de ella se cu a; el pa a  de o del colla de pe las, que con sus in e nales e lejos ajo á la in eliz Ma ga i a has a aquella p isión, donde agoniza pálida y en laquecida po los emo dimien os... En o a página, la mad e de una baila ína la dice apode ándose de ün eno me bouque que acaba és a de ecibi de uno de sus aman es:. «Me iene al pelo... pa a eleemen e io.» E i á con ho ible inconsciencia á ado na la umba del hon ado ob e o, mue o de mise ia, pad e de la des en  u ada niña, con las lo es des inadas á paga iles complacencias de odalisca mode na... La cosa se i ula «Lia de di un os». Y dia de di un os se á pa a F ancia el dia en que odos sus iejos sean como los iejos de Fo ain — sus seduc o es casi siemp e pasan de los cincuen a — y odos sus jó enes como los ecien e  men e e a ados po En ique La edan en su úl imo lib o, Les jeunes, con es e sub í ulo más ama go que las hieles del P o e a: L i espoi de la F ance. En España nada enemos do seme  jan e á Fo ain. ¡Ojalá pudié amos c ee que no enemos el copis a po que am  poco poseemos los o iginales! * * * Hánme dicho que en un- pe iódico local apa eció un a ículo de cua o columnas acusando de i eligiosa mi o ación á Be hancou dé pasados A is  bos. A o unadamen e, no ha podido ha  ce me daño, po que en es os meses sin e e, me abs engo en absolu o de oda clase de ma iscos. Y de Viei as y Néco as, po ende. MÚSICA POPULAR DÉ GALÍCÍA An igua Danza de las exiladas en Redondela DE LA COLECCIÓN DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO ÓE PONTEVEDRA — De Xallas, p a si i á Dios y-á os cé. — Si ilo á él 3 -a min á un empo, é un poned di ícele. — Se á, seño . — ¡Cala! ¿Ti e es Pico e? Casuasmen e es ábamos espe ándoche — Despense, p ó en son o io Mise ia. — ¡0 io Mise ia! ¿E qué che se pe de eiqiií? Si non ocal-o zoco mais que de p e a, eolio un izón e quéimoch' a y alma. — Non s ‘ incomode, seño . — Pouca con e sa, e segue o eú camiño, que n-o in e no maldi * a alla que i as — ¡Nunca Dios p a mal me de a! ¡Vin á da o in e no! ¡Nunca che c ein que ca- d ase an en iba! — esc amou o io Mise ia. Po eso... xa me daba mala espiña. Ei- quí chei a á co no queimado! E pol-o is o deben de mo e .amen o seño Pico e, pois xa o es án esp ando ¡Hala p a dian e! ¡Mailo se á que non dea c-o ceo E siguen, ube que ube, has a qu ‘ aló en iba, moi en iba, an ‘ a b es d ‘ ou o con ollas de pel as, iu unha po a g an - dísema que iña soles po c a os. — ¡Es a é a po a d ‘ a g o ia! ¡Non me cabedúbida! ¡Apu emos o paso! ¡Qué bon ecibemen o ou á e ! ‘ O deci is o, sin eu uido de pasos ás suas espald as, mi ón ca * a ás, e... ¡ou asomb o! / iu 6 siño Pico e en pe sea, que aguia o mésmo camiño qu ‘ él. — ¡Nunca Dios p á mal me de a/ ¡O si- ño Pico e po es as al u as! — Hola, io Mise ia — dixo o Siño Pico  e achegándose — xa soupen que mo e as o mesmo dia qu* eu, y-alég ome de e che, po que que ía pedi che pe dón po od-o mal que che ixen aló embaixo. — Hum, hum, — espondeu o io Mise ia, meneando a es a — os é seique me que ol e á bo a as end ómenas d* aquel dia n-o po al d ‘ a sua casa! ¡Pois mi e qu ‘ ago  a non 11* es amos p a bul as! — Dígocho de e as. — En on... non ale d* iso. Eu pe dónoo de cu azón; o con o é que amén Noso Se  ño lie pe doe as moi as que os é le a ei as. — Dios xa me pe donou. A ipin inme á ho a d ‘ a mo e de odol-os meus c imes. — Mi e; eu non lie desexo mal, p oheille ’ dici unha cousa: — ¿E que é, hó? — Eáill* un pouqueniño, es aban esp  ando po os é n-o in e no. /Seillo de boa in a! — Sí; p ó cando me esp aban einda eu non ixe a o au o de pe eu a con ición. O a epen emen o oi coes ión d* un se  gundo. — Pois... alég eme e... sigamos p á dian e. Eiquí pa ados non acemos nada. Diga: eso que se é ¿se á a g o ia? — Si, bo ne, sí. Xa o di o le ei o que én en iba. ¿Tí non sabes 1e ? — Sí, siño . p ó son de is a cansada y- esquencé onseme os an eollos. Quedá on  me debaixo d ‘ a é a, n-a al iquei a d ‘ o pan alón. N-es o chega on á po a d ‘ a g o ia, y-o siño Pico e adian ouse á chama . . — ¿Quén anda ahí? — p egun ón San Pe  d o. — Seño ; eu son Pico e. — ¡Xa emos eiquí o siño Pico e! — be- ou San Ped o, ba endo . palmas co-a le- g ía. Y-as po as d ‘ o ceu, ab í onse de pa en pa , en medeo de i as, músecas e o- gue es. — Cando eceben á ese con an a oliada ¿qué se á a min? — dixo o io Mise ia es- con a o seu cole o; e a ou de me e se pol-a po a, de ás d ‘ o seu compañei o de iaxe. — ¡Ei, paisano, ¿á onde as? — dixolle San Ped o con malos modos, empuxándoo p á o a, e echando a po a. —¡Siño , San Ped o — esc amou o p obe d ‘ o elliiío — en son o io Mise ia/ ¡Dios mió! ¡Tamén eiquí! — ¿Quén e es? — p egun ón San Ped o dend ‘ ad en o. — O io Mise ia, sino . — Be a mais, que c-o es oupo d ; os o- gue es non o o bén. — ¡O io Mise iaaá!.. — esc amou o noso home 4 be o pelado — ¿Con que í e es o io Mise ia? ¡Boeno! ¡En a, e non m ‘ a mes escandalei as i po a. Ab i onmédea olla, y-o io Mise ia colon se n-o ceo sin que ninguen saíse 4 ecibilo. . — ¿Onde es 4n a pa en a yo ilio? — oi o pi mei o que pe gun ou. — Búscaos, qu ‘ ahi han d ‘ anda — es  ponden San Ped o ol éndoll'as espald as. O.p obe d ‘ o ello quedouse adado e sin es e e se 4 pasa d ‘ a po e ía — ¡Ay!— esc amou sen úndose- n-un co- un chino. — Ó sino Pico e, ecébeno eiquí con múseca e ogue es, e-4 min,dem- pois de an os mó e os, a an me o mésmo que se o a un can, o a a y-alma ¡Adiós minas esp anciñas! ¡Pol-o is o n es e mundo anll 1 os p obes como n-o d' em- baixo! ¡Saín d l un sou o... e mé eme n- ou ó! N-es o, Dios Noso Seño , que cad abq de pasa po alí, 6 mi a 6 io Mise ia, is e e pensa i o y-acu ucado, ackeg4n- dos ‘ 4 él, colleuno po unha man, le an- ouno d ( o chan, e díxolle: — Ven e comigo, io Mise ia, que eu che le a ei xun ‘ 4 ua mujie y-o en ilio p á que os sen edes os es ñ meu lado po oda unha e e nid4! • — G 4ceas, seño , g 4ceas — esc amou o io Mise ia — si os é non o a, eiquí nin- guén acía caso de min. ¡Cómo son un p o- be!... ¡Si o a ico com ‘ o seño Pico e!... — Eiquí n-hai p obes, nin icos — espon- deuli 1 o Seño bondadosamen e. — E... poida que os é eña azón; p o... — Xa sei qne che pa esceu mal qu ‘ o se  ño Pico eo ecibisen millo qu ‘ 4 i. — Seño — dixo o io Mise ia ascándos 1 a es a — iso 4 min ¿po qu* m ‘ había de pa esce mal? — ¡Mi a, que eiquí non al men i ! — Pois... s ‘ hei de dici e d4, eu esp a- ba ou o ecebemen o. ¡Somen es os é sabe o moi o que eño so ido con pacencia p á g ña a g o ia! — Xa o sei. ¿P ó í i ño as po qu' 4 Pi  co e o ecibi on millo qV 4 i? — Eu, seño ... si os é non m-o di... — Pois oucho 4 dici . — A en ada n-a g o ia d ‘ un pecado a ipen ido, egocí- xanos mais qu ‘ a de cén xus os. ¡Es amos an po eo a ei es 4 iso! JUiqui (V'OS Pico  es. chega un pn casoalidá. de mil en mil anos; íos Mise ias como li .. -en an ( pa adas á óial-as ho as'. en ique LABARTA. Dibujos B. L. Sanma ín ANUNQIOS DE wQmm& TARIFA DE PRECIOS ANUNCIOS SIN ¡LUSTRAR 5 cén imos el cen íme o cuad ado cada inse ción. Mínimum: 20 cen íme os ANUNCIOS ILUSTRADOS con la o og a ía d:l es ablecimien o 10 cén imos el cen íme o cuad ado cada ípsé ción. Mínimum: TOcen ime os 3 - G inse ciones Los seño es anuncian es que ocupen un í página en e a, ob end án una e  baja del 40 po 100 sob e los p -bios de a i a. ip . LA OLIVA '