DOCUMENTS
D'ANALISI
GEOG-ICA
18, 1991,
pp.
89-99
Geog a ia
y
géne o en la colonización
ag ícola*
Jane
G.
Townsend*
*
Résumé
/
Abs ac
/
Resumen
/
Resum
Une é ude su la colonisa ion ag icole dans les T opiques nous
mon e ai que la plani ica ion es sou en inapp opiée Bla cul u e lo-
cale. T bs sou en les emmes paysannes pe den leu s d oi s
ii
la p o-
p ié é de la e e e I'accbs
B
des e enus, andis qu'elles sou en
d'un acc oissemen du a ail e d'un g and isolemen .
Dans les end oi s oc les emmes on eu un 61e plus impo an , les
esul a s on é é encou agean s. Le sens du gen e dans la colonisa ion
ag icole a ie ne emen d'une place
ii
l'au e, e de ai & e é udié
pa les géog aphes dans les pays iches au an que dans les pays pau-
es.
A
s udy o ag icul u a1 coloniza ion in he opics shows us ha
plans a e o en inapp op ia e o local cul u e. Ve y widely, colonis
women lose i le o land and access o income while su e ing an in-
c eased wo kload and se e e isola ion.
Whe e women ha e played a mo e posi i e ole, he esul s ha e
been encou aging. The signi icance o gende in coloniza ion a ies
g ea ly om place o place, and should be s udied by geog aphe s in
ich as well as poo coun ies.
*
T aducci6n del o iginal inglés, po
M.
Ca men Gonzalo.
**
P o eso a de Geog a ia, Depa men o Geog aphy, Du ham Uni e si y, England
DH13LE.
Un es udio sob e la colonización ag icola en 10s T ópicos nos mues-
a que la plani icación con ecuencia es inap opiada pa a la cul u a
local. Muy ecuen emen e las muje es campesinas pie den sus de e-
chos a la p opiedad de la ie a y el acceso a las en as, mien as su-
en un inc emen o de abajo y un g an aislamien o.
Allí donde las muje es han enido un papel más impo an e, 10s e-
sul ados han sido alen ado es. El signi icado del gene o en la coloni-
zación ag ícola a ia en g an medida de un luga a o o,
y
debe ía se
es udiado po 10s geóg a os an o en 10s paises icos como en 10s po-
b es.
Un es udi sob e la coloni zació ag icola als T bpics ens mos a que
la plani icació so in és inap opiada pe a la cul u a local. Mol so in
les dones pageses pe den llu s d e s a la p opie a de la e a i l'accés a
les endes, men e que pa eixen d'un inc emen del eball i d'un g an
alllamen .
Alli on les dones han ingu un pape més impo an , els esul a s
han es a enco a jado s. El signi ica del gene e en la coloni zació
ag ícola a ia en g an mane a d'un lloc a un al e, i hau ia de se es u-
dia pels gebg a s an als palsos ics com als pob es.
La colonización ag icola, an o en España (C uz Villalón, 1983) como en el
mundo, ha sido obje o de nume osos abajos de in es igación geog á ica,
pe o en la mayo ía de ellos se igno a el signi icado del géne o. El in e és de 10s
geóg a os po las cc amiliasn
y
10s <<ag icul o es)>, mas que po las ccpe sonas)),
nos ha hecho pasa po al o el papel y la expe iencia de las muje es, es deci ,
del cincuen a po cien o de 10s colonos.
Dado el nue o en oque del géne o en la ag icul u a, den o de las ciencias
sociales (Ga cia Ramón, en p ensa), pod ia se és e .el momen o adecuado
pa a analiza el papel del géne o en la colonización ag icola. El p esen e a i-
culo, esul ado de una in es igación sob e la li e a u a exis en e sob e géne o
y
colonización en las á eas opicales, quie e se , a la ez, una llamada al es u-
dio de la geog a ia del géne o en la colonización en paises desa ollados como
España.
Usa emos c~colonización~~ pa a e e i nos al cc aslado, plani icado o espon-
áneo, de gen e, hacia á eas de po encial ag icola in adesa olladon. (De ini-
ción de asen amien o ag icola dada po el Banco Mundial en 1978). El é mi-
no ccasen amien o ag ícola,,, e e ido a Á ica, es mis o menos equi alen e a
ccolonización~~ en La inoamé ica, ansmig ación>> en Indonesia o c asen a-
mien os pione os,, en No eamé ica. Toda ia muchos gobie nos conside an la
colonización de ie as como una solución a la pob eza u al, a pesa del consi-
de able desencan o en e 10s expe os (Bose up, 1970; Higgs, 1978; C uz Vi-
llalón, 1983; Hulme, 1987 y 1988).
Exis en simili udes geog á icas ma cadas en e á eas de colonización e-
cien e o en ma cha. La población, po ejemplo, suele di e i de la media na-
cional en a ios aspec os: es mas jo en, iene asas de na alidad supe io es y
p edominan 10s homb es. Las al as asas de masculinidad, sob e odo en e la
población adul a, pueden de i a del p edominio de 10s homb es en e 10s in-
mig an es, como con i man 10s esul ados de la in es igación de Sophe
(1983) pa a á eas de colonización ag ícola ecien e en la India, o la de Hen i-
ques (1988) en Rondonia, B asil. Según el <<modelo masculino de coloniza-
ciónn el p edominio de 10s homb es en la e apa inicial se a co igiendo en el
ciclo de la ida de 10s colonos. No ha ocu ido así, sin emba go, en S i Lanka,
po ejemplo, (Kea ney
y
Mille , 1983). Las muje es pueden abandona
-debido a que las opo unidades que se les p esen an son poc0 sa is ac o ias-
como es el caso de Kenia (Hange
y
Mo is, 1973), o el del alle medio de Mag-
dalena en Colombia (Townsed y Wilson de Acos a, 1987); y su ma cha puede
pone en pelig o odo un plan de colonización (Hange y Mo is, 1970).
No obs an e es as simili udes demog á icas, el géne o p esen a una g an a-
iedad geog á ica en e di e en es á eas de colonización: an o el papel di e-
encial como las elaciones de géne o pueden ene una g an especi idad
según las localidades o egiones, es deci , el géne o en la colonización iene
una geog a ia y Cs e es po
10
an o el obje i o de nues o es udio.
LAS
MU
JERES INVISIBLES
Los <<p oblemas>> con el géne o en la colonización apa ecen po la c in isibi-
lidadn de las muje es (Chanbe s, 1969) y po la escasa p io idad que se les
concede en ac i idades como el au oap o isionamien o, que, siendo esencia-
les, no gene an ing esos (Mo is, 1960). La colonización puede se espon á-
nea, con escasa ayuda gube namen al o de cualquie o a índole, o plani ica-
da, como en las g andes zonas egables de España. Pues bien, una
ca ac e ís ica común a oda colonización de es e segundo ip0 es que al plani i-
ca no se iene en cuen a a la muje .
También las e o mas ag a ias, como se ha demos ado en di e en es aba-
jos (Haun, 1982; Palme , 1985; Dee e, 1986), es án en gene al di igidas a 10s
homb es. Incluso en e o mas <~ e oluciona iasn con amplia edis ibución de
ie as, 10s i ulos de p opiedad s610 se o o gan a 10s homb es. Y es o es asi,
an o en sociedades en las que las muje es apenas ienen de echos sob e la ie-
a, como en o as, en que sus de echos son adicionalmen e sus anciales.
Lo mismo ocu e en el caso de la colonización (Palme , 1985). En Nige ia
(Spi o, 1985) o en S i Lanka (Sch ij e s, 1988; Ulluwishewa, 1989), 10s colo-
nos p oceden de á eas en que las muje es ienen de echos sob e la ie a, y sin
emba go 10s i ulos de p opiedad se han o o gado s610 a 10s homb es. La
misma disc iminación exis e espec o del acceso a c édi os o a o mación p o-
esional.
Una de las causas que
10
explican es la he encia colonial. La mayo pa e de
10s pode es coloniales que o ganiza on la colonización de las ie as, igno a-
on a las muje es. Los holandeses ue on la excepción: en e 1932
y
1941, al
selecciona a 10s colonos que habian de aslada se desde Ja a a las islas ex e-
io es de las Indias O ien ales holandesas, u ie on muy en cuen a a la esposa
y
a la amilia (Banco Mundial, 1987; Picke , 1988).
Desde es e pun o de is a, ha habido pocos cambios en 10s p oyec os nacio-
nales o in e nacionales. Liam Picke , conseje o especial sob e coope a i as
en el Sahel de la O icina In e nacional del T abajo, en una eseña sob e el
papel de las coope a i as en 10s p oyec os mode nos de colonización (Picke ,
1988), des aca que s610 encon ó disposiciones e e en es a muje es en
el Sudán, donde a inicia i a de las p opias muje es se han c eado coope a-
i as pa a las esposas de 10s colonos, y en Indonesia, donde el plan de ans-
mig ación con empla o mación especi ica pa a muje es que quie en se
colonos. Picke a ibuye es a al a gene al de coope a i ismo emenino a la
omisión de p o isiones en es e sen ido en 10s p oyec os de colonización más
impo an es.
Es a exclusión de las muje es no se debe a la al a de p opues as en sen ido
con a io. El ema ha gene ado una amplia li e a u a que no suele u iliza se
en la p ac ica (Hulme, 1988). Ya Mo is (1969) pidió que se las u ie a en cuen-
a al elabo a 10s p oyec os de colonización;
y
Chambe s, en su clásico es udio
(1969), enume a 10s di e en es aspec os en que las muje es esul an a ec adas
nega i amen e po la colonización, de 10s cuales a amos a con inuación. Si
bien sus ideas se han ido epi iendo du an e 10s ein e años anscu idos
desde su publicación, las muje es han seguido siendo <<in isibles>>, an o pa a
10s in es igado es como pa a 10s plani icado es. Una e isión de 10s a ículos
apa ecidos sob e el ema (Townsend, de p óxima apa ición) ha de ec ado
pocos casos en 10s que ellas sean enidas en cuen a.
GEOGRAFIA
Y
GGNERO EN LA COLONIZACI6N AGR COLA
ASPECTOS NEGATIVOS
Algunos de 10s cien os de abajos publicados sob e colonización ag icola,
dan cuen a de 10s aspec os nega i os de i ados del hecho de que ni 10s plani i-
cado es ni 10s adminis ado es hayan pensado en la muje (Palme , 1985). Al-
gunos de ellos son muy gene alizados; o os cla amen e especí icos de de e -
minada~ localidades o egiones. Chambe s des aca 10s siguien es: pé dida de
de echos sob e la ie a, enuncia a sus ing esos di ec os, mucho mis abajo,
escasez de se icios educa i os y sani a ios, y dolo oso aislamien o social.
Cuando la colonización implica la concesión de i ulos de p opiedad, és os se
asignan a 10s homb es, y en a as ocasiones conjun amen e a 10s dos. Aunque
en muchos paises son ellas las que abajan la ie a, casi nunca ienen de echo
sob e ella ni siquie a en aquellos en que es adicional que ambos sexos he e-
den po igual (Spi o, 1985; Hamil on, 1986; Ach ij e s, 1988; Banco Mun-
dial, 1987). Tampoco ienen acceso a c édi os o a o mación écnica ag icola
en sus nue os luga es de esidencia.
La colonización a menudo p i a a las muje es de sus uen es de ing esos a-
dicionales. En el al iplano de Boli ia con olan no so10 las ie as de cul i o,
sino pequeños co ales de ganado, y ob ienen algunos ing esos adicionales
median e el come cio de chuche ias y obje os de a esania. Cuando se asla-
dan a las explo aciones de las ie as bajas o ien ales, se en p i adas de odo
el10 (Hamil on, 1986). Los i ulos de p opiedad an a 10s homb es; ellas no
saben como c ia ce dos, cab as, o ejas o gallinas en el nue o ambien e, no
ienen opo unidad de come cia y no pueden consegui las ma e ias p imas
necesa ias pa a sus abajos de a esania ni ende 10s p oduc os acabados.
Muchas eces, en sus luga es de o igen, podian alimen a al ganado en pas os
comunales que no exis en en las ie as bajas (Hamil on, 1986). Casos simila-
es de pé dida de ing esos se han documen ado pa a muje es-colonos en Co-
lombia (Townsend, en p ensa); Nige ia (Spi o, 1985); Malasia (Banco Mun-
dial, 1987); y S i Lanka (Ulluwishewa, 1989). Es asi pues, como 10s homb es
pasan a se 10s monopolizado es de 10s ing esos en la nue a si uación y sob e
ellos ecaen, de epen e, nue os debe es y esponsabilidades amilia es:
aho a han de a ende a una se ie de gas os domés icos que an es cub ian las
muje es con sus p opios ing esos.
En la colonización de nue as ie as, y sob e odo en las e apas iniciales,
suele aumen a el abajo asignado a las muje es. Como el que hacen 10s hom-
b es, p epa a y o u a la ie a po ejemplo, suele es a mecanizado, hay
una mayo demanda del que ealizan las muje es: semb a , esca da o cose-
cha . Cuando exis e la posibilidad de ecibi alguna enseñanza, és a suele con-
ce ni a a eas domés icas como cocina 10s nue os ipos de alimen os o lucha
con a las nue as en e medades (Sch ij e s, 1988). También el abajo
domés ico aumen a: sus pa ien es la ayudaban an es, aunque s610 uese a
cuida de 10s niños, pe o 10s planes de colonización se o ganizan,
en gene al, pensando en amilias nuclea es, donde la muje sea la única adul a
de la casa.
El aspec o mas du o, sin emba go, es el aislamien o social po el que las mu-
je es a menudo pasan: de un en amado social con ue es lazos amilia es, a
una ida aislada de odo 10 que no sea la amilia nuclea (Lunnd, 1981). Cham-
be s (1969) alude a <<una especie de desnudez social que 10s colonos han de
sopo a al menos en las p ime as e apas de la colonización~~. Es o es aplicable
a odos ellos, pe o en gene al la supe i encia de la nue a explo ación depen-
de á de 10s con ac os sociales que haga el homb e. La si uación de las muje es
puede se muy di e en e. Tan o en S i Lanka como en Colombia las muje es
explican que en sus luga es de o igen se mo ian con una libe ad y segu idad
que no encuen an en 10s nue os asen amien os, al i i en e desconocidos.
Al no pode deja a 10s niños con nadie, se educe eno memen e su espacio
i al (Lund, 1987; Ulluwishe a, 1989; Townsend, en p ensa).
Algunos ejemplos. El asen amien o de Ilo a Fa m, en el sudoes e de Nige-
ia, diseñado pa a e i a que 10s jó enes abandonasen el campo median e la
o ganización de una comunidad de ag icul u a coope a i a mode na, u o
una al a asa de abandonos (Roide , 1970; Spi o, 1985). El Único papel de las
muje es e a el de esposas; no se les concedió ni de echo sob e la ie a ni de e-
cho a he eda . Si un homb e mo ia sin descendencia masculina la muje debe-
ia abandona la comunidad, aunque
el
abajo hubie a sido ealizado po
ella. En es a á ea de Youba es adicional que homb es y muje es lle en sus
asun os económicos de mane a independien e con poc0 o ningún dine o man-
comunado. T adicionalmen e, 10s ing esos de las muje es p oceden en p ime
é mino del come cio, aunque ambién del cul i o de la ie a que se les asig-
na. El Plan de colonización no concedió ie a a las muje es ni c eó opo uni-
dades pa a el come cio. En la p ac ica no podian consegui c édi os, y a pesa
de con a con ecnologia mode na no se ins a10 agua co ien e ni sis emas de
p ocesado de alimen os que pudie an acili a su abajo (Roide , 1970; Spi o,
1985). <<A las muje es no les gus aba es e ipo de ida)) (Roide , 1970).
Hange y Mo is (1973), en el es udio sob e el plan de colonización de
Mwea, en Kenia, desc iben como las muje es conside aban que allí la ida e a
insopo able y opinan que uno de 10s pun os lacos del p oyec o es el insa is-
ac o io econocimien o de 10s de echos y necesidades de las muje es. Los
campos es án lejos, el agua con aminada, el combus ible es escaso. Al no con-
ola ellas la ie a no pueden esponsabiliza se, como adicionalmen e ha-
cian, de la alimen ación amilia . Aunque ienen que abaja pa a el ma ido
en 10s campos de a oz, dependen después de 61 en muchos aspec os de mane-
a con a ia a la adición.
El plan de ap o echamien o in eg al del io Mahaweli, es el mayo -y más
ca o- p oyec o de desa ollo de S i Lanka; sin emba go, 10s colonos se ca ac-
e izan po una subalimen ación c ónica. Sah ij e s (1988) 10 conside a esul-
ado di ec o de una plani icación que sepa a a las muje es de 10s ecu sos p o-
duc i os, especialmen e del acceso au ónomo a 10s alimen os. En la adición
cingalesa, odos 10s hijos, independien emen e del sexo, ienen de echo a he-
eda , pe o la legislación especí ica pa a el p oyec o del Mahewli exige un
Único he ede o, que es gene almen e a ón. En 10s poblados adicionales, las
muje es ealizan la mayo pa e del abajo en las ie as de secano, cuidan de
las acas leche as y además cul i an 10s hue os; aunque 10s homb es abajan
10s campos de a oz, las muje es pueden alimen a a la amilia sin necesi a
una con ibución impo an e del ma ido. En el plan de Mahaweli, se asigna a
las amilias un lo e de ie a de egadio y una pa cela jun o a la casa pa a hue -
o; puede no habe ie a en el secano, no hay pas os comunales y el hue o es
pequeño y a menudo sin acceso al agua. La escasez de mano de ob a signi ica
que las muje es han de abaja en 10s a ozales, pe o, como en Mwea,
10s homb es con olan la ie a de egadio, la oma de decisiones y la p oduc-
ción (Ulluwishewa, 1989). La obligación de las muje es es desa olla una
es uc u a amilia nuclea , y la elación social con o as muje es es mínima
(Lund, 1981).
En el Plan de colonización del Jengka T iangle en Malasia, y según opinion
del Banco Mundial (1987), la aplicación con adic o ia de 10s p incipios islá-
micos ha podido con ibui al de e io o de la si uación ju ídica global de la
muje , compa ada con el adicional
kampung.
En 10s p oyec os cauche os,
las muje es de 10s colonos cons i uyen una pa e impo an e de la ue za de
abajo; pe o s610 10s homb es eciben de mane a sis emá ica aseso amien o
écnico y son ellos 10s que cob an el dine o co espondien e a sus muje es.
S610 pueden inco po a se al p oyec o homb es casados, y el i ulo de p opie-
dad es 6 siemp e a nomb e del ma ido. En caso de di o cio o de que 61 ome
una segunda o e ce a esposa, la p ime a suele ene que abandona el po-
blado po no ene ningún de echo sob e la ie a; no obs an e, y según los
p incipios de la adición islámica espec o a la he encia de la ie a, odos
10s hijos, independien emen e del sexo, ienen 10s mismos de echos (Banco
Mundial, 1987).
En muchas de las nue as á eas ganade as de la Amé ica La ina opical, las
muje es ienen eno mes di icul ades pa a consegui ing esos (Lisanky, 1981;
Hech , 1985; Townsend y Wilson, 1987). De México a A gen ina, en las á eas
de colonización ganade a, las muje es no solo pie den, en gene al, el con ol
DOCUMENTS PANALISI GEOG-ICA
18.1991
del p oduc o de su abajo, sino que son excluidas de cualquie abajo asala-
iado y educidas a la condición de amas de casa o p os i u as (He ch, 1985;
Townsend, en p ensa). En el al iplano, las muje es cuidan del ganado,
y
en
Colombia O ien al, compa en el abajo con animales de azas que en cual-
quie o a pa e se ian conside adas sal ajes, pe o 10s anchos <<son cosa de
homb es>> (Mee ens, 1988).
ASPECTOS POSITIVOS
En p oyec os de colonización, donde las muje es han sido enidas en cuen-
a, y en algunas colonizaciones espon áneas, pueden des aca se aspec os más
posi i os. Mishamo, en Tanzania (Ams ong, 1986), es un asen a nien o pa a
e ugiados, donde 10s g upos de muje es uncionan con esul ados muy sa is-
ac o i~~: ealizan ac i idades comunales emune adas que an desde la ag i-
cul u a a la elabo ación de la ce eza, pasando po el ejido u o os abajos de
a esania. Exis e una buena ed de gua de ias
y
odos 10s poblados de Misha-
mo cuen an con dos aseso es ag icolas, uno homb e y o o muje (Sou hey,
1984). En un p incipio, la o mación s610 iba di igida a 10s homb es, pe o ape-
nas daba ningún esul ado, pues o que el abajo e a ealizado en g an medida
po las muje es. Aho a unas enseñan a o as.
Cuando se piensa en un desa ollo sos enible, suele conside a se que el a-
bajo ag o o es al pod ia se una de las mejo es soluciones pa a ex ensas á eas
de las zonas opicales húmedas. En es e sen ido, 10s geóg a os han mos ado
un g an in e és po 10s hue os amilia es, cla o exponen e de la sabidu ia in-
dígena. Pueden con ene cien os de especies ege ales, an o sil es es como
cul i adas (Kimbe , 1973; B ie ly, 1976). Es udios ecien es ealizados po e -
nobo ánicos en Balzapo e, México, demues an que al sabidu ia puede se en
g an medida esul ado de la expe iencia. Du an e 10s úl imos cua en a años,
10s campesinos han ido colonizando de mane a espon ánea 10s bosques de
Balzapo e y ans o mándolos en pas izales pa a el ganado. Pues bien, casi
odas las amilias, como complemen o de subsis encia, cuen an con uno de
es os hue os (Ál a ez-~u~lla Roces e al., 1989). De ellos ob ienen alimen-
os, leña, medicinas, somb a, in es, gomas de pega , ma e iales pa a la cons-
ucción y allado, o aje, plan as i uales, especies o namen ales y algunos
ing esos en me álico. De las 358 especies ca alogadas, s610 cinco son malas
hie bas y s610 dieciocho plan as inú iles (Lazos Cha e o y Ál a ez Bulla,
1988). Es os hue os son el Único sis ema ag ícola de Balzapo e sos enible a
la go plazo (Lazos Cha e y Ál a ez Bulla, 1988).
El sis ema ha e olucionado median e un p oceso en el que el ag icul o es el
p o agonis a, que se ia ideal pa a muchos planes de colonización del á ea o-
pical y que me ece ia un es udio en p o undidad. Lazos Cha e o y Ál a ez-
Bulla (1988) desc iben el hue o como un labo a o i0 de expe imen ación
ag icola donde oda la amilia pa icipa. El pad e y la mad e -con la ayuda de
10s hijos mayo es y de 10s pequeños-, con un pe ec o epa o de a eas y es-
ponsabilidades, ap enden odo 10 e e en e al a amien o y u ilización de á -
boles no sil es es y o as plan as; deciden sob e su plan ación y man enimien-
o, y expe imen an mé odos de cul i o que después aplica an a 10s campos. La
mad e suele se la enca gada gene al del hue o. Median e es e sis ema de a-
bajo han colonizado un á ea nue a y han desa ollado su p opio habi o de in-
es igación ag icola, implicando a oda la amilia
y
consiguiendo una ag icul-
u a sos enible. Se ia, cie amen e, un modelo a ac i o pa a el u u o
desa ollo sos enible de 10s ópicos húmedos.
En es e a iculo hemos desc i o como las muje es esul an (<in isibles>>, en
la colonización ag ícola opical, pa a 10s plani icado es, in es igado es y geó-
g a os,
y
10s p oblemas que se de i an. También hemos desc i o algunos casos
en 10s que el econocimien o del papel de las muje es ha enido esul ados po-
si i o~. Como dice Sch ij e s (1988), los p oyec os de colonización se plani i-
can a menudo pensando en <(la pequeña amilia nuclea , en la que el homb e
es el esponsable, el que gana el sus en o y el i ula de la ie a asignada,,. Los
ejemplos que hemos is o demues an que es a concepción no puede co es-
ponde se con la adición o con 10s sis emas ag icolas p ac icados. Nos es a
insis i que las consecuencias posi i as y nega i as, an o en colonizaciones es-
pon áneas como plani icadas, ienen una amplia a iedad geog á ica. Es es a
a iedad la que es 6 eclamando que inco po emos el géne o en 10s es udios
académicos sob e colonización ag icola, an o en 10s paises icos como en 10s
pob es.
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