scieee Science in your language
[en] (orig)

La obra compositiva de Felip Pedrell vista por Cristòfor Taltabull

Abstract

Soler, Josep

Read accessible full text

La obra compositiva de Felip Pedrell vista por Cristòfor Taltabull

Author: Soler, Josep
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1991
Source: https://ddd.uab.cat/pub/recmus/02116391n11-12/02116391n11-12p99.pdf
Rece ca
Musicolbgica
XI-XII,
1991-1992,99-110
La ob a composi i a de .Felip Ped ell
is a po C is b o Tal abull
JOSEP SOLER
Pa a mi, habla de Felip Ped ell es habla de C is b o Tal abull: al ol e
de Pa is en eb e o de 1960, de abaja e inicia mi elación con René Leibo-
wi z, un au én ico maes o de composición, con quien, po ez p ime a, me
encon aba ca a a ca a comencé a abaja con Tal abull, que se ia mi segundo
y úl imo maes o; ue 61 quien me egal6 el Ca dlech de la Biblio eca Musical
de la Dipu ació de Ba celona (Ba celona, 1909). Tal abull habia podido sal-
a , desde 10s lejanos iempos en que Ped ell le egaló 10s dos olúmenes, s610
el segundo y és e es el que, a mediados del sesen a y dos, me o eció.
El lib o ue una uen e inago able de da os !sob e las músicas del siglo
XVI
en adelan e; el acsímil de la O phenica Ly a de Miguel de Fuenllana me
hablaba de la sup ema elegancia que odo composi o debe in en a encon a
en las músicas que esc iba,
y
su diseño (Se illa, oc ub e de 1554), e a como
un modelo ideal y ascinan e pa a quien -en onces jo en composi o -
a aba de es uc u a y o dena , con la ingenua y ápida p isa del momen o,
sus ideas musicales.
El nomb e de Ped ell, desde aquel momen o, quedó pa a siemp e ligado al
Ca dlech y ambién, hay que deci lo, a 10s comen a ios que Tal abull -cie a-
men e no con mucha ecuencia- iba haciéndome sob e aquel musicólogo y
composi o , amable y udo a la ez, que, aííos ha, habia sido uno de sus
p ime os maes os; y e a e iden e que, jun o con el nomb e de Rege , el de
Ped ell e a el Único en acudi a la memo ia de 'Tal abull.
A Ped ell, como musicólogo, ui conociéndolo con apidez: 10s o ganis as
españoles, desde Cabezón a Co ea, e an
y
son aún unos de 10s más g andes
ep esen an es de la música de nues o país y, p ác icamen e a odos, 10s ui
descub iendo a a és del es ue zo edi o ial dle Ped ell: y asi ue on apa e-
ciendo 10s nomb es de la a nilia Cabezón, de Be mudo, de Pe e Albe Vila,
de Co ea de A aujo (sic), del qual después llega ia a descub i , a a és de la
monumen al edición de San iago Kas ne , su eno me genio y la calidad excep-
cional de su música.
100 JOSEP
SOLER
La edición que hizo Ped ell de Cabezón, a la que accedí pa alelamen e al
Venegas de Higini Anglbs, ab ia pa a mi un mundo que, aún hoy dia, no he
acabado de comp ende en oda su iqueza, y cuando Tal abull me habló de la
in ini a su ileza de 10s esponso ios de Vic o ia, que no siemp e ue on áciles
pa a mi y a cuya comp ensión ui accediendo poc0 a poco, supe que habia
sido ambién Ped ell quien habia edi ado sus ob as comple as; unas de e mi-
nadas ci cuns ancias hicie on que, inalmen e, llega an amis manos 10s ejem-
pla es de la edición o iginal que Ped ell consiguió edi a en Leipzig.
Pe o si Ped ell como musicólogo e a una igu a inmensa, compleja y asci-
nan e, aún con odos sus e o es ( igu a pa alela a la de Anglbs; 10s dos hom-
b es e an del su de Ca alunya, con su ipicia mane a de se ), y con una
eno me ampli ud humanís ica de conocimien os que hoy son casi imposibles
de consegui ; 10s dos edi a on músicas de muy di e sas épocas como si qui-
sie an ealiza en unos pocos años la inmensa labo que end ia que habe se
hecho iempo ha; 10s dos de inen el ipo de musicólogo al esco, de azos y
p opo ciones inmensas, no siemp e exac as, pe o de una isión gene al y glo-
bal siemp e ce e a, si como musicólogo e a una igu a eno me, habia una
ace a de su pe sonalidad que pa a
mi
es aba en la somb a y, en aquellos
momen os, me plan eaba g andes p oblemas pa a pode conoce la y ap ecia la
en el alo que in uia debia ene : la de composi o .
Cuando Tal abull mu i6 en mayo de 1964, la igu a de Ped ell como com-
posi o -aquell0 que 61 ealmen e que ía se , al como descub í más a de-
e a pa a mi un enigma; no ecue do que du an e 10s años cincuen a has a 10s
se en a se in e p e ase ninguna de sus ob as y, cuando inalmen e pude ob ene
una o ocopia de la educción pa a piano de Lo can de la mun anya ( educción
de 1893 de una ob a o ques al o iginal de 1877), su lec u a me dejó desconce -
ado y con una pa icula angus ia; Wagne
y
Lisz +specialmen e el
p ime o- me e an ya muy conocidos, y en el poema de Ped ell encon aba a
al a la o u ada a monia wagne iana y 10s hallazgos í micos -y ambién
a mónicos- de Lisz ; odo me pa ecia pob e y, aunque el Cap icho español de
mi ad ni ado Rimsky e a pos e io en diez años
a
la ob a de Ped ell, és a se me
asemejaba a una e sión sencilla e ingenua de la b illan e pi o ecnia del uso.
En aquel momen o no supe ap ecia qué podia signi ica aquella ob a ni
qué pues o podia ene Ped ell den o de la música española, pe o, al poco, un
lib o que eje ció sob e
mi
g an in luencia, Esc i os sob e música y músicos de
Manuel de Falla (Buenos Ai es, 1950), me habló de Ped ell con un ono
cie amen e ambiguo, pe o que me imp esionó mucho:
[.
.
.]
Ped ell ue maes o en el más al o sen ido de la palab a, pues o
que con su e bo
y
su ejemplo mos ó
y
ab ió a 10s músicos de España el
camino segu o que había de conduci los a la c eación de un a e noble
y
p o undamen e nacional
[.
.
.]
LA
OBRA
COMPOSITIVA
DE
FELIP
PEDRELL
VISTA
POR
CRIST~FOR
TALTABULL
101
y Falla p oseguía su análisis de Ped ell desde su pa icula Óp ica, p opia de
amplios ci culos musicales de la an egue a (su ex o se publicó, como home-
naje pós umo, en la
Re ue Musicale
en Pa ís, eb e o de 1923), con es as
palab as:
[.
.
.]
el d ama lí ico español, asi como oda ob a que aspi e a ep esen-
a nos an e el a e uni e sals,
debe
[el sub ayado es nues o] inspi a se,
an o en la uen e y a ia adición espa iola, como en el eso o admi able
que nos lega on nues os composi o es de 10s siglos
XVI
al
XVIII
[...I;
sus
eo ías es é icas, -sigue diciendo Falla-, que jamás dejó de pone en
p ac ica después de la esc i u a de
Els Pi ineus,
inalizado
en
1891-
se
basan en un axioma (<<p incipio cla o y an e iden e que no necesi a dem-
os ación~, asi 10 de ine el
Dicciona i0 de la Real Academia)
que Eximeno
enunció a ines del siglo pasado y según el cual, <<sob e la base del can o
popula debe cons ui cada pueblo su sis ema a is ico-musical
[.
.
.]
y las condiciones indispensables a la nacionalización a ís ica --enume a
Falla- son:
la adición cons an e
[.
.
.]
el uso de
jomas
de e minadas, na i as, que
una po encia a al, inconscien e, hizo adecuadas al genio de
la
aza, a su
empe amen o y a sus cos umb es
[...].
En aquel momen o -1923- Falla no pa ece imp esiona se po de e mi-
nados aspec os del ex o de Ped ell que ep oduce: pa ece que allí s610 puede
e el aspec o musical, pe o hoy dia las esonancias implici as en es as pala-
b as, aquell0 que exp esan (sin Ped ell sabe 10 ni Falla in ui lo) es e ible: es
la exposición de un p og ama, basado en un axioma imposible de de ende y
cuya e idencia es únicamen e nega i a y que s610 pod ia acep a lo un homb e
y un a is a comple amen e encegados (o de una ingenuidad que, de buen
segu o e a la de Ped ell
y
la de Falla); pe o es as ideas s610 pueden conduci a
10s p og amas a ís icos de 10s g upos ascis as o nazis que, p ecisamen e,
poc0 iempo después de que Falla esc ibiese su ex o, su gie on po oda
Eu opa
y
que, po su p opia na u aleza, si que implicaban la des ucción de
cualquie elemen o es ic amen e a ís ic0 que, de una o ma u o a, in en a a
su gi en la p oducción de 10s a is as del momen o.
Un poc0 más adelan e, Falla nos dice:
Ped ell, a pesa de su come cio cons an e con las ob as de nues os
clásicos, poseyó la necesa ia con icción
y
olun ad pa a no alucina se po
10s mecanismos con encionales
la
necesa ia con icción,
olun ad pa a no alucina se po 10s
mecanismos con-
encionales!
En o as palab as: la
écnica,
el dominio del ma e ial musical y
JOSEP
SOLER
dominio es ic amen e musical, no ideológico o nacionalis a y dominio éc-
nico que pe mi e -y s610 él 10 pe mi e- con ola 10s (<sucesos>> musicales y
el de eni , a iculado según la pa icula semán ica de la música y Únicamen e
según ella, de odo el discu so musical: Ped ell u o la olun ad de no deja se
domina po la écnica, po la es uc u a de la ma e ia musical. iY és o se le
conside a una i ud y me ece alabanza!
Pe o Falla con inúa:
10s p ocedimien os empleados jamás aspasan 10s limi es de humilde
se idumb e a la esencia musical que exp esan
y
engalanan
[.
.
.]
iqué p o-
unda labo supone la ex acción del mis e i0 a mónico con enido en la
melodia popula !
[...I
la simplicidad en 10s medios de exp esión ue am-
bién pa imoni0 de 10s composi o es de nues a Edad de O o
y
de ella hici-
e on gala den o de las mismas o mas escolás icas. El
ba oquisme
musical
y
la inú il complicación no son cosas que se compaginen con el
ca ác e eciamen e sob io
y
exp esi o que campea en las ob as mis ilus-
es de 10s clásicos españoles
[.
.
.]
y
en muchos casos comp obamos cóm0
mengua la po encia emo i a de la música a medida que és a se complica
con p ocedimien os con encionales de o ma
y
de esc i u a
[.
.
.I.
¡Tex o e ible si 10 hay!: Falla habla de la ccsimplicidad de medios>>, del
<<ba oquisme
musical y la inú il complicaciÓn~> y, inalmen e, en el momen o
más ágico del ex o po la ingenua desc ipción de 10 que él quisie a uese un
ccac o omán ico y
emo i a}},
un ac o inocen e y i gen pa a, a su a és, pode
exp esa las emociones (la <<po encia emo i a de la música>>) que quisie a
deposi a en sus ob as y que -es 8
segu a--
deposi ó asimismo Felipe
Ped ell, expone como ccmengua la po encia emo i a de la música a medida
que és a se complica con p ocedimien os con encionales de o ma y de
esc i u a>>; ja qué o a quién alude cuando habla de la <<inú il complicación~~
y el ccba oquismo musical,,? ¿A Bach, a de e minadas ob as de Moza ,
Bee ho en, o a Wagne ? ¿A qué <<p ocedimien os con encionales de o ma y
de esc i u a}, se e ie e?
¿A
la uga, al dominio del con apun o?
Pe o, iqué hab ía sido de la g an música eu opea si 10s composi o es an es
men ados
-a
10s que podemos añadi 10s nomb es de B uckne , Mahle ,
S auss, S awinski, la Escuela de Viena y 10s mismos Ve di y Puccini-
hubiesen pensado
y
ac uado de la misma mane a?
Ni Ped ell con su ac uación -que ue, casi pod íamos deci , la de un
he oic0 má i sin demasiadas a mas en las manos ni demasiada conciencia de
qué elemen os le al aban y necesi aba pa a su di ícil y eno me lucha (al
mismo iempo oscu a y me ódica) como c eado - ni Falla, con su ingenuidad
e indudable buena e (a pesa del oscu o cos ado amenazado y e ible del
que él no e a ni, segu amen e pudo se , conscien e), llega on a pode sob e-
pasa el ni el de composi o es pione os, con encidos de que sus conocimien-
os écnicos y de o icio e an su icien es
y
que, en el desie o á ido en que les
oc6 i i , no e an necesa ios 10s <<p ocedimien os con encionales de o ma
y
de esc i u a,,: la exp esión del alma de su pueblo median e la sublimación y el
i e inando has a el limi e posible la ob enció11 de la esencia con enida en el
ccmis e io a mónico insi o en la melodia popula >> ya les pa eció, no s610 su i-
cien e, sino el Único abajo necesa io y el único que podían y debian
emp ende .
Pe o aquellas c o mas de e minadas, na i as, que una po encia a al,
inconscien e, hizo adecuadas al genio de la aza>> su gen como unas es uc u-
as --caso de exis i ealmen e y de se posible de se manipuladas y
empleadas po 10s a is as de aquella aza de e minada, eb ia de su genio pa -
icula - po ado as, en lo más in imo, necesa iamen e
y,
po emplea pala-
b as de Falla, a almen e, de 10s gé menes que debian co oe las como ales
y
debian, como e ec o de al causa, ac ua como elemen o mo i e o, des uc o
o, po 10 menos, o ganizado de g a es en e medades, en las ob as de a e que
se p e endie a c ea den o del dominio de aquella <<po encia a al>> y po 10s
a is as impulsados po el ccgenio de la aza>>.
Choca lee en el ex o de Falla es a alusión a unas << o mas de e minadaw
(que no queda cla o cuales son, aunque si pa ece cla o cuales no son)
y
la
exp esión <<inconscien e~ que, pa ece, se encanla en el genio de una aza (que
ampoc0 queda cla o qué aza es, aunque se supone es aquella que se cele-
b aba, aiios ha, el doce de oc ub e, aunque, caso de se asi, el más in imo ea-
lismo nos dice que es a aza no exis e aho a ni exis ió jamás en época alguna);
es a peculia alusión a un inconscien e colec i o -aunque sea a una colec i-
idad inexis en e- y aunque 10 que nació o debió nace de al ope ación
cuando el genio de la aza ue ecundado po la <<po encia a al>> quizá, como
di ia Jung -al que Falla pa ece an ecede en su pa icula ocabula io y en su
mane a de es ablece las ci cuns ancias-, es una hie ogamia mis e iosa e
imposible de desc ibi como no sea in ui i amen e o, mis p obablemen e, en
una o ma de deci las cosas, impulsado po la olun ad de ceñi se a las aices
de la ie a y del en o no pe o sin da se cuen a, a ningún ni el ni desde ningún
pun o de is a, de la uni e salidad del a e
y
del hecho, en apa iencia
pa adójico, de que pa a c ea un a e p opio., pa icula , de inido de unas
peculia es ci cuns ancias sociales, polí icas, geog á icas, s610 es posible si las
bases sob e las que se o ganiza y es uc u a el ildioma con el que se quie e o se
p e ende habla , son el máximo de uni e sales
y
amplias
y
con un dominio
écnico absolu 0 que comp ende la asimilación de odos 10s medios y el no
desp ecia las <<inú iles complicaciones~~, é mino bajo el que se disimula o se
p e ende enmasca a las di iciles es uc u as --y su complejo dominio- del
con apun o, la eno me iqueza a mónica a que habia llegado la música en 10s

104
JOSEP
SOLER
años ein e y el con ol de la más aus e a y asimismo ica de las o mas musi-
cales, la uga.
Es po es o que las ob as de Ped ell nos llegan, en 10 que podemos aho a
conoce , al adas de algo, ampu adas de unas dimensiones que, al p incipio,
no sabemos de ini bien, pe o que, al si ua las en su momen o c onológico
--que es s610 un da o po que el iempo, pa a la ob a de a e, no posee calen-
da io y iene su p opio acaece - y al si ua las den o del conjun 0 global de
su p oducción, emos que son muy no ables y aun con momen os de esplén-
dido d ama ismo (en
La
Celes ina,
po ci a la que es, jun o con
El Com e
A nau,
su ob a maes a) pe o que, po deci lo con palab as que no quisié a-
mos se conside a an c ueles, en ellas, el genio de la aza oscu ece y en o pece
la ope ación del dominio de la es uc u a (que hace que las ob as sean ainmo -
ales)), pues en ellas se e leja
y
se mani ies a la in eligencia c eado a, la del
a is a y la de Aquel que, quizá, es 6 de ás de
61)
y
es a oscu idad no pe mi e
que la ob a se a icule como c eación de ini i a.
No es la es uc u a la que en o pece el p oceso c eado , ni menos la apa-
iencia de la ob a de a e
(Wozzeck
o 10s
P eludios y Fugas
de Shos ako i ch
son dos ob as maes as, quizá las mayo es de sus au o es, pe o de es e úl imo,
aunque
Lady Macbe h de Me zenk
es una Ópe a admi able, su al a de a icu-
lación o el hecho de que el p oceso d amá ico se basa exclusi amen e en el
ex o y no en la mane a con que la música se en osca como a abesc0 o ganiza-
do en 61 y 10 o ganiza, hacen que es a agedia es 6 lejos del asublime place ,
de una
lec u a
-del ipo que sea- de
Don Gio anny, T is án,
las dos Ópe as
de Be g o las cua o de Schonbe g); el p oceso c eado se unda en la es uc-
u a
y
la apa iencia de la ob a de a e halla su undamen o en la ín ima o gan-
ización y a iculación del ma e ial,
y
es as ope aciones pueden se
in ini amen e complejas, ba ocas y con complicaciones que se pueden juzga
inú iles, pe o a nbién la ccsimplicidad de medios)) muchas eces s610 se con-
sigue, como esul ado inal, con un eno me es ue zo -Bee ho en es un admi-
able ejempl-, pe o 10 cie o es que del esul ado inal nadie iene po qué
sabe las manipulaciones
y
abajos emp endidos po el composi o ; la ob a de
a e
es
y
asi iene hacia noso os, con su iqueza p opia
y
pe sonal y a la que
debemos accede has a la misma ca ne pe o --como a un aman e- no debe-
mos, en el momen o de su posesión, in en a sabe qué se agi a bajo su ca ne
ni que sang e da ida a sus ab azos: es a unión se consuma á, en su úl imo
ex emo, en el espasmo de la in eligencia, no en el des oza caníbal del
cue po que es 6 en nues as manos.
Falla ue conscien e, po o a pa e, de las somb as que podian exis i en la
p oducción de Ped ell, aunque su diagnós ico no incide, en absolu 0 y como
e a de p e e , en el poc0 dominio de la es uc u a o mal
y
la di icul ad de
manejo, po pa e del composi o , de aquellos medios de esc i u a que hab ian
podido da --con oda segu idad- o o aspec o a su p oduccibn:
[.
.
.]
no p e endo p oclama in angibles la labo y la es é ica del maes-
o --esc ibe Falla-. Su ap eciación, como la de oda ob a humana, pod á
da mo i o a ese as y epa os[.
.
.]
su signi icación no es 6 ep esen ada
po la o alidad de sus ob as
[.
.
.]
ni aún en las mismas ob as de su úl imo
pe íodo es o ue log ado con igual o una
[.
.
.]
a Ped ell le al ó la expe-
iencia que s610 se adquie e en el con ac o con la ealización musical, con
la escena y con el mismo públic0 y que nada puede subs i ui
[.
.
.I.
Pe o la ap eciación de la ob a de Ped ell --y la de Falla- no iene que
pa i de que, como ob a humana, da mo i os
a.
ese as y epa os,
y
10 que le
al ó no ue el con ac o con la escena y el público --cosa que sob ó a Falla-,
sino el in e oga se, uno y o o, sob e el po qué de la c eación musical y qué
leyes in e nas, de la expe iencia y la in uición in e io , son las que igen la
o denación del discu so musical, leyes que, p ecisamen e, se hallan muy lejos
del cc uido>> de la escena y el público que, de po sí, s610 ansía el camino ácil,
aquel que nunca debe eco e se.
Pe o a comienzos de nues o siglo, Ped ell e o na a Ba celona
(1904):
[.
.
.]
de Falla a Ge ha d hay una escuela ped elliana de composi o es,
mis o menos o mada, pe o, en odo caso cccon o madan po Ped ell.
Y
en e ellos encon amos a C is b o Tall:abull[.
.
.]
(J.
Casano as,
Tal abull
-inédi o, 1991-)
y, mis adelan e, añade:
[.
.
.]
Ped ell ue el pad e espi i ual que encon ó Tal abull du an e 10s
aiios que pod iamos de ini como de an~pliación de sus es udios en Ca a-
lunya -sigue diciendo Casano as-
[.
.
.]
como odo 10 que sucedió an e-
io men e a 1949 a Tal abull, es muy
di ícil
de econs ui el encuen o
en e Ped ell y és e; pe o es cie o que su elación se ex endió du an e
bas an es años -an es y después de la es ancia de Tal abull en Alemania y
sus es udios en el Conse a o io de Munich y sus con ac os con Rege -,
10s su icien es pa a c ea en 61 un au én ico sen ido musicológico in e-
esándole p o undamen e po el pasado y con una sensibilización muy
especial en e a la adición.
En elación con el pe íodo alemán de Tal abull, ue és e quien ges ionó las
con e encias
y
audiciones al piano de
Los Pi ineos
y
La Celes ina
en Munich,
y ambién ue 61 mismo quien, de uel a ya
21
Ba celona in en 6 di undi la
ob a del maes o y así, en
1910,
lo emos comen ando
La
Celes ina
e in e -
p e ando agmen os de és a al piano; en su ex.posiciÓn, Tal abull dice que la
Ópe a de Ped ell es la
JOSEP
SOLER
base sólida sob e la que cabe edi ica la u u a Ópe a española, an o
po el ca ác e del ex o como po el eso o olkló ico que el maes o ha
deposi ado en ella
[.
.
.].
Casano as inis e que cc[. .
.]
hay una p esencia ípicamen e ped elliana en la
ob a de Tal abull[. .
.I,
se a a de la doble in luencia de las adiciones popu-
la es
y
cul as de nues o país[. .
.I>>;
pe o, poc0 a poco, y muy en especial a
a és de su es ancia en Alemania, i á su giendo un nue o concep o que le lle-
a 6 -a él y a 10s discípulos que aiíos mis a de i án a abaja a su lado- a
incidi en un concep o o almen e nue o de cómo se iene que esc ibi la
música y qué o cua1 debe de se su con enido como al: la o ma.
Quizá, sin da se cuen a, Casano as, en su no able ensayo, seiíala un hecho
esencial y del que, en aquel en onces, Tal abull no se dio plena cuen a:
[.
.
.]
la escuela de Munich ue p o idencial pa a el jo en es udian e y
composi o po que, jus amen e, le p o eyó de 10s conocimien os que le
al aban en el campo de la música
absolu a
[...I, sín esis de la
adición
bachiana
con las
es uc u as o males
y a mónicas de Bee ho en
[.
.
.]
aquí es donde se bi u ca el camino pa a el jo en ap endiz, pa a é1
y
pa a odos
aquellos que, años más a de, i án a abaja bajo su guia.
En no iemb e de 1907, Tal abull dice a Ped ell:
[.
.
.]
Es imadísimo maes o:
[.
.
.] he is o anunciada la Te a olía di ig-
ida po Mo l; ambién anuncian
Salomé
de S auss aunque no me in e esa
an o[.
.
.]
c ea Ud. que una de las cosas que más encuen o a al a son 10s
a os pasados jun os hablando de p oyec os
[...I.
Y
en el siguien e mes -e1
3
1 del diciemb e de 1907 le dice:
[.
.
.]
he sido p esen ado al In enden e Mayo del Ho hea e , un al S .
Fuchs; le p egun é qué conocía de la música española
y
10 Único de que
había oído habla e m
Los
Pi ineos
[.
.
.]
y en mayo del año siguien e le con iesa:
[.
.
.]
me en uel e una a mós e a a ís ica que bien quisie a encon a en
mi pa ia
[.
.
.].
Me he ma iculado en la clase de Es é ica e In e p e ación
que dic a el p o eso Wiede meye
[.
.
.I.
Fue és e quien hizo, con Tal abull al piano, una en usias a audición y
comen a i0 de
Los Pi ineos
y
La
Celes ina
en su cá ed a, nien as que el
jo en composi o se ex asiaba an e ccaquellos ayos de luz cla ísima que lucen
en e las inieblas que han in adido el eino de la música después de la mue e
de Wagne
[.
..I>>.
LA
OBRA
COMPOSITIVA
DE
FELIP
PEDRELL
VISTA
POR
CRIST~FOR
TALTABULL
107
De 1910 es la Sona ina pa a piano (edi ada en Mad id, 1984, en Homenaje
a C. Tal abull); la ob a an e io a és a, P ólogo sin ónico pa a un d ama (con
idén ico i ulo a la ob a de Rege (Op. 108, 1908), indica ya un camino
y
un
sen imien o es é ico. Pe o la palab a Sona ina p esupone ya una o ma.
Tal abull es aba ascinado po las ob as ea ales de Ped ell y siemp e nos
habló con g an en usiasmo de la impo ancia, muy en especial, de
La
Celes ina;
pe o nunca incidió de mane a decidida, que sepamos, en el mundo de la ópe a;
aunque de en e la poquisima p oducción que de él se ha sal ado des aca una
Sona ina, cinco piezas pa a piano, es piezas pa a piano, una uga inacabada
sob e un ema de
A.
Thomas. e c.: el in e és po la o ma iba ab iéndose paso.
Pe o no es es o 10 impo an e; jun o con su desmemb ada ob a como com-
posi o , Tal abull nos ha dejado un eno me co pus de ob as didác icas: sob e
a monia, sob e con apun o, sob e uga (quien es o esc ibe es au o de un lib o
sob e uga: con odas sus limi aciones jamás pod ía habe lo esc i 0 de no habe
abajado 10s ((apun es>> -en pa e basados en Gedalge, en pa e en lejanas
no as omadas de Rege , en pa e elabo ación p opia- de Tal abull), sob e
análisis a mónicos de Ba ók, S awinski, Schbnbe g, Milhaud, e c. Todo el10
con igu a un modo de pensa el enómeno musical
y
de conside a su in ima
es uc u a y cómo debe se ap ehendida su o ma
y
su conjun 0 global.
La o ma; es o es 10 que c uelmen e se encuen a a al a en la música
espa iola después de la desapa ición de Vic o ia
y
es a o ma no es, p ecisa-
men e, aquellas << o mas de e minadas, na i as., que una po encia a al incons-
cien e, hizo adecuadas
al
genio de la aza>>, sino la o ganización inhe en e al
((ba oquisme
musical
y
a la inú il complicación~~; es a o ganización, como
ex aña pa adoja, es la que asegu a la máxima emoción cuan o mis es uc u-
ada es é la música; jamás sucede que la (<po encia emo i a de la música
mengüe a medida que és a se complique con p ocedimien os con encionales
de o ma
y
de esc i u a
[...I>>;
la complicada es uc u a onal del T is án o la
ex ema o ganización que aba odas las escenas de Wozzeck o Lulu bas a ian
pa a p oba lo.
Tal abull, po 10 que noso os sabemos
y
po el iempo que 10 a amos pe -
sonalmen e, como maes o y como amigo
y
con iden e musical, ue adqui-
iendo cada ez más consciencia de es e hecho
y
de la necesidad de a icula
con una ígida ama -malla- de elaciones emá icas, onales (o se iales o
modales, o del sis ema modal o a mónico que uese), de colo ins umen al, de
i mos, de al u as, e c. cualquie discu so musical que p e endie a lle a insi o
en 61 la ensión d amá ica o la máxima exp esi dn en su con enido;
y
el10 an o
se e e ia a un cua e o de cue da como a una Ópe a, an o a una sin onia, una
pieza de Ó gano o piano como a un lied: oda música, pa a se lo, pa a me ece
es e nomb e, iene que posee su p opia sin axis
y
su o ganización semán ica
que le dé su pa icula sen ido
y
la haga comp ensible -con más o menos