NUEVAS PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA
EN
CATALUÑA: RESTOS DE UN MONUMENTO CON RELIEVES
EN
SANT MARTÍ SARROCA (BARCELONA)
, JosÉ GUITART DURAN
El
pasado
mes
de agos o
en
el
é mino
municipal
de
San
Ma í
Sa oca
(Ba celona),
jun o
a
la
inca
denominada
«Can Posas es»,
al
e ec ua se
una
zanja
pa a
la
ins alación
de
unas
ube ías,
apa e-
cie on,
asomando
en
el
co e
dejado
po
las
maquinas,
a ias
piezas
lab adas,
cua o
de ellas con elie es esculpidos.
Fue
el
mismo
p o-
pie a io
de
la
inca,
don
José An onio Sal á,
quien
las
ecogió y
quien
nos
in o ma
de los
po meno es
del hallazgo.
Todas
ellas
se
hallaban
en
el
in e io
de
un
silo que
había
sido
co ado
po
la
zanja,
aunque
de
él
quedaba
oda ía
más
de
la
mi ad
in ac o.
También
en
el
in e io
del
mismo
silo
se
ecogie on, al
pa ece ,
algunos
agmen os
de
ce-
ámica
ibé ica
pin ada,
de
ce ámica
campaniense
y
de
egula
omana.
Veamos
en
p ime
luga
las
ca ac e ís icas
de
cada
una
de
las
piezas,
odas
ellas
alladas
en
pied a
a enisca,
y
dejemos
su
ehl.ción
con
el
con ex o
a queológico del
yacimien o
en
el que
han
apa ecido
pa a
el
momen o
en
que
plan eemos
su
p oblemá ica
c onológica
al
inal de
es as
líneas.
Pieza
n.O
1:
Al u a
máxima,
0,65
m.;
ancho
máximo
on al,
0,40
m.;
ancho
la e al,
0,40
m.
Po
las
pa es
in e io ,
supe io
y
la e al
izquie da
p esen a
o-
u a
an igua
y
muy
i egula .
En
cambio,
la
pa e
pos e io
nos
da
una
supe icie
plana,
indicándonos
que,
po
es e
lado,
la
pieza
o bien
se
adosa ía
a
o o
silla , o bien, si
queda a
exen a,
p esen a ía
una
supe icie lisa.
En
la
ca a
on al
se
ep esen a
en
al o elie e
un
pe sonaje,
aunque
en
es ado
de
conse ación
an
p eca io
que
hace
di ícil
su
72
JOSÉ
GUITART
DURAN
es udio e in e p e ación iconog á ica. Quedan solamen e de él
una
buena
pa e
del onco y del b azo izquie do.
Pa ece indudable que el
pe sonaje
es a ía sen ado,
aunque
no
puede
p ecisa se en qué posición,
ya
que se
han
pe dido comple a-
men e
las pie nas,
pé dida
lógica conside ando que
e a
és a
la zona
de
máximo bul o del elie e.
Sin
emba go, sj se obse an y
alo an
los de alles de las
o u as
y las p opo ciones gene ales del elie e,
cabe
pensa
en
la
posibilidad de que es u ie a ep esen ado con las
pie nas
c uzadas
en
posjlción búdica.
De
la
indumen a ia
que es i ía el pe sonaje se de alla
an
sólo
una
p enda
con
manga
co a
y
muy
ajus ada
al cue po, y sob e ella,
pa iendo
del homb o de echo, lo que pa ece
se
una
co ea que
c uza
el pecho, y es os de los pliegues de
o a
p enda,
al
ez
un
'man o.
Tampoco el asien o queda
muy
explicado debido a lo p eca io
de
la
conse ación de
es a
ca a
de
la
pieza. Únicamen e
en
la
pa e
la e al
se de ine
una
supe icie
plana
de lo que debe
se
un
abu e e,
y sob e ella, si iendo de apoyo al an eb azo del pe sonaje, el pe il
de lo que pa ecen dos cojines supe pues os, o
al
ez, aunque imp o-
bable,
un
espaldo la e al del asien o.
No emos inalmen e que
el
pe sonaje en
su
conjun o debió indu-
dablemen e
es a
ep esen ado
con
una
g an
on alidad y igidez,
asgos que se desp enden del análisis de los de alles conse ados:
cue po absolu amen e e guido sin ningún mo imien o y b azo doblado
po
el codo
en
ángulo ec o y apoyado ho izo;n almen e en
el
asien o.
En
la
ca a
la e al de
la
pieza se ep esen an, de ás del pe il
del pe sonaje ya desc i o,
una
se ie de cabezas esculpidas
en
bajo-
elie e sob e
una
aja
e ical enma cada,
po
un
lado,
po
el men-
cionado pe il, y
po
el opues o,
po
una
sencjlla
moldu a
segmen ada
y
o a
aja
e ical de
101,5
cm.
de
anchu a
con
su
supe icie lisa.
Las es cabezas conse adas
en
el agmen o son muy semejan es
en e
sí. El es ilo
en
que
es án
ep esen adas es muy esquemá ico y
es e eo ipado;
no emos
su
posición absolu amen e on al,
la
ausencia
de
o ej as y
la
es ilización
ex ema
de los azos:
la
na iz,
en
o ma
de
iángulo con
ancha
base, y
la
boca, ce ada, como base de
un
iángulo, p olongación del
an e io ;
los labios
bas an e
p onuncia-
dos;
los ojos no se ep esen an explíci amen e,
an
sólo las dos cejas
ho izon ales
y,
bajo ellas,
una
p onunciada
dep esión, ambién ho i-
zon al, dando
una
sensación de
mi ada
p o unda, aunque sin de ini se
en
absolu o los ojos .
.
Es
muy p obable que in encionalmen e
el
elie e
p e enda
ep e-
sen a
una
pilas a, deco ada con cabezas esculpidas, que sj ie a, a
su
ez, de espaldo al
pe sonaje
sen ado
delan e de ella.
PIEZAS
DE ESCULTURA PRERROMANA
73
Pieza
n.O
2:
Bloque de
pied a
de
igual
calidad
que
la
an e io .
Sus
dimensiones
son:
al u a
máxima, 0,43
m.;
ancho
on al
máximo,
0,42 m., y ancho
la e al
máximo, 0,34 m.
La pieza
queda
in e umpida
po
la
pa e
supe io
y
po
la
pa e
la e al
de echa como consecuencia de
a ias
o u as.
Po
la
in e io ,
a·
pesa
de que
la
supe icie es i egula , debe pensa se,
po
la
lógica
de
la
ep esen ación,
que
se
a a
ealmen e del inal de
la
pieza
po
su
base, y que
sin
duda,
po
no
queda
a
la
is a,
no
ue necesa io
puli
ni
iguala .
En
la
ca a
que conside amos. on al,
po
a inidad a
la
pieza
n.O
1,
enemos
una
supe icie lisa, sin
ningún
elie e,
en
la
que úni-
camen e
se
no an,
a a esándola
e icalmen e, los es os
de
lo que
pa ece
habe
sido
un
es echo lis el.
En
la
ca a
la e al
izquie da enemos
una
dis ibución
semejan e
a
la
la e al
de echa de
la
pieza
n.O
1:
una
cabeza esculpida en
bajo~
elie e sob e
una
aja
e ical,
limi ada
po
la
izquie da
po
una
sen-
cilla
moldu a
segmen ada
y
o a
aja
e ical lisa aquí
de
13,5
cm. de
anchu a,
di e iendo,
po
an o,
de los
10,5
cm. de
la
pieza
n.o
1.
La
pieza inaliza
po
la
pa e
in e io
con
una
aja
ho izon al
de
9,5 cm.
de ancho, que nos indica,
sin
luga
a dudas,
que
es amos
an e
la
base del monumen o.
Las ca ac e ís icas del elie e
de
la
cabeza,
an o
po
su
es ilo
como
po
la
in encionalidad
de
la
ep esen ación,
son
semejan es a
las de las cabezas de
la
pieza
n.O
1,
aunque
a ía
lige amen e
la
o ma
de
la
ep esen ación 'de
la
boca, algo menos geomé ica y con los
labios
más
abul ados.
También
en
es a
pieza
la
ca a
pos e io
p esen a
una
supe icie
plana
y bien acabada, indicándonos que
po
es e
lado
queda ía
exen-
a,
o bien se
adosa ía
a
o o
silla .
Pieza
n.O
3:
Bloque de
pied a
de igual calidad que los dos an e io es,
cuyas dimensiones
son:
al u a
máxima, 0,39
m.;
ancho
on al
máximo, 0,18
m.;
y ancho
la e al
máximo, 0,32 m.
La pieza queda
in e umpida
po
o u as
i egula es
po
las
pa es
supe io
in e io
y
la e al
de echa. Los
es
lados
es an es
p esen an
en
su
o alidad
o
en
pa e
la
supe icie o iginal.
La
pa e
que conside amos on al,
po
analogía con las piezas
an e io es,
es á
muy
de e io ada. Posiblemen e
es u o
deco ada
en
e-
lie e
de
un
cie o
bul o que
se
ha
pe dido,
po
lo que
la
casi
o alidad
de
su
supe icie
apa ece
ugosa, como
a ec ada
po
la
o u a.
Sólo el
ex emo
in e io
conse a
un
aspec o liso,
sin
duda
o igina io.
74
JOSÉ
GUITART
DURAN
En
la
pa e
la e al
izquie da se
ep esen a
en
bajo elie e
una
cabeza
humana,
semejan e
po
su
es ilo a
las
de
las
piezas n.S 1 y
2,
aunque
con sus p opo ciones y asgos
más
ala gados que aquéllos.
A
su
de echa se
ep esen a
en
elie e
un
dado, y sob e él
una
pieza
oncocónica que queda
in e umpida
po
la
o u a
supe io ;
sin
duda,
es e
mo i o que
pod ía
quizá
ep esen a
el
sopo e
de
un
ono
o asien o,
o ma ía
pa e
de
la
deco ación
plás ica
que debió
ocupa
la
ca a
on al
y que se
nos
ha
pe dido
comple amen e. A
la
izquie da
de
la:
cabeza enemos aquí ambién
una
moldu a
segmen ada
y
una
aja
e ical
lisa
de 9 cm. de
anchu a
(o sea
más
es echa
que
la
de
la
pieza
n.O
2,
y
más
semejan e
a
la
de
la
n."
1).
También
la
pa e
pos e io
de
es a
pieza
p esen a
su
supe icie
plana
y bien acabada, coincidiendo
en
ello con las
o as
dos piezas.
Pieza
n.o
4:
Pequeño
agmen o
de
pied a
de igual
calidad
y ca ac e-
ís icas que las es an e io es.
Sus
dimensiones
máximas
son
de
16
cm.
po
15
cm.
En
una
de sus supe icies
se
pe ciben es os
de
elie e y algún
de alle
puede
in e p e a se
como pe enecien e a los pliegues
de
un
opaje,
pe o
dada
la
pequeñez del agmen o,
esul a
imposible
la
meno
in e p e ación. Sin
duda
debió
o ma
pa e
de
un
elie e del
mismo
monumen o
u
o o
semejan e
al que pe enecie on las
es an es
piezas.
Las piezas desc i as,
p escindiendo
de
la
úl ima
que,
dada
su
nimiedad,
no
pe mi e
ningún
ipo
de comen a io, ienen como ele-
men o
en
común,
además
del
ipo
de pied a,
la
p esencia
de cabezas
humanas
ep esen adas
en
o ma
aislada, y además con
una
es ili-
zación
semejan e
en
odas
ellas. Y és e es sin
duda
el mo i o
más
signi ica i o a queológicamen e,
ya
que los demás elie es,
dado
el
mal
es ado
de
su
conse ación, son
muy
p oblemá icos
de
in e p e-
ación.
Es as
cabezas ponen
inmedia amen e
en
elación
es e
hallazgo
con las ep esen aciones de cabezas
an
ípicas de los yacimien os
p o ohis ó icos del
su
de F ancia, especialmen e del
á ea
p o enzal,
y con el
a e
cel a
en
ge:ne al,1
an
p olijo
en
la
ep esen ación de
la
cabeza
aislada
del
es o
del cue po, mo i o del que podemos
encon a
ambién
algunos ejemplos peninsula es.2
1.
Véase,
po
ejemplo, P. JACOBSTHAL,
Ea ly
cel ic
a ,
Ox o d,
1969
(2."
edición).
2.
Ve ,
en e
o os, algunos ejemplos
en
B. TARACENA, Cabezas
o eo
en
la
España
cél ica,
en
A ch.
Esp.
A qu.,
XVI,
1943,
págs.
157-171.
Y es especialmen e
ecuen e
como
mo i o
deco a i o
en
las ce ámicas
pin adas;
además del
an e io ,
e :
A.
FERNÁNDEZ
PIEZAS
DE
ESCULTURA
PRERROMANA
75
Los
agmen os
de
pila es
del
oppidum
de
En emon
con
«ca-
bezas
co adas»
esculpidas
en
bajo elie e,3
el
agmen o
de
iso
de
Nages
(Ga d)
con
al e nancia
de caballos
al
galope
y «cabezas
co adas
de
en e,4 los
agmen os
de
din eles
hallados
en
Nimes
con
elie es
de
«cabezas co adas»,5 y
ambién
los
pila es
de
La Ro-
quepe use
(Velaux)6 y
o os
semejan es
(Glanum,
Sain
BlaiseY
con
sus
huecos o al eolos
pa a
sopo e
de
c áneos
humanos,
son
odos
ellos
ejemplos
que
se
nos
sugie en
ácilmen e,
como
pa alelos
más
o
menos
p óximos
pa a
el
ema
de
las cabezas
de
nues as
piezas.
Pa iendo
en
especial
de
es os
ejempla es
han
abundado
en
nues-
a
bibliog a ía
las
exp esiones:
«cabezas
co adas»,
«cabezas- o eo»,
«dioses cabezas
»,
«dioses
sin
cue po»,
e c.;
sob e
odo
después del
es udio
de
A.
Reinach,8
que
plan eó
el
ema
con
un
análisis
me iculoso
de
las
ci as
a
es e
espec o
en
los
au o es
an iguos,
en
especial
la
e e encia
a
la
cos umb e
de
los cel as
de
co a
la
cabeza a
sus
enemigos encidos y
de
conside a la
como
o eo,
cos umb e
que
pa ecen
a es igua
los elie es sob e
monumen os
di e sos.
En e
ellos, quizá los
más
signi ica i os
sean
los elie es que
deco an
el
a co
iun al
de
O ange,9 es imonios,
ya
en
época
omana,
de
una
eminiscencia
de
la
adición
indígena,
además
de los
ci ados
pila es
de
la
Roquepe use
y simila es, si és os
debie an
conside a se
como
pila es
po a o eos
y
desca a se
la
hipó esis
de
que
se
a e
de
una
especie
de
elica ios
pa a
gua da
los
c áneos
de
los
an epasados
ene ados
de
la
ibu.
Es a
úl ima
e a,
sin
emba go,
la
opinión
de
F. Benoi ,
que
a ó
ampliamen e
el
ema.
1O
Pa a
él los
conjun os
de
En emon
y
La
Ro-
quepe use
no
se ían
monumen os
iun ales,
sino
que
aquellas cabe-
DE
AVILÉS,
Ros os
humanos
de en e
en
la ce ámica ibé ica,
en
Ampu ias, VI,
1944,
págs.
161-178,
y
A.
ARRIBAS Y
G.
TRíAS,
Vasos de ca a omanos
en
Ampu ias,
Sai abi,
1961,
págs.
213
y ss.
3.
Ve
las
ep oducciones
en
F. BENOIT, L'a
p imi i
médi e anéen de la allée
du
RhOne,
Pa ís,
1945,
láms.
XV,
XXIII
y XXIX.
4.
E.
ESPERANDIEU, Recueil géné al des bas- elie s, s a ues
e
bus es
de la GauJe
omaine, ol. IX,
pág.
146.
5.
F. BENOIT, L'a
p imi i
... ,
lám.
XXII.
6.
H.
de
GÉRIN-RICARD,
Le
Sanc uai e p é omain de Roquepe use a Velaux,
1927,
igu a
1.
7.
H.
ROLLAND,
Nou elle documen a ion su le cul e de Roquepe use,
en
Ri .
S udi
Ligu i, XVII,
1951¡
págs.
201-208.
8.
A.
REINACH, Les e es coupées
e
les ophées
en
Gaule,
en
Re ue Cel ique,
1913.
9.
E.
ESPERANDIEU, Recueil géné al..., ol.
1,
págs.
200
y
201.
10.
Ve ,
en e
o as:
F. BENOIT, L'ai e médi e anéenne de
la
e e coupée,
en
Ri .
S udi
Ligu i,
1949,
págs.
243-255;
lD., La es a ua ia p o enzal
en
sus
elaciones con la
es a ua ia ibé ica
en
la época p e omana,
en
A ch. Esp. A qu.,
1949,
págs.
113-145;
lD., Te es coupées de l'epoque g ecque au moyen age,
en
Cahie s Ligu es de p' ehis. .
e
d'A ch.,
1959;
lD.,
Le symbolisme dans les sanc uai es de la Gaule, 1969;
lD,
Go gone
e
<< e e
coupée» du i e au
my he,
en
A ch. Esp. A qu.,
1969,
págs.
81-93.
76 JOSÉ GUITART DURAN
zas
debe ían
in e p e a se
como
una
aducción
plás ica
de
la
idea
de
la
ic o ia
sob e
la
mue e,
y
es a ían
ca gadas,
po
an o,
de
un
ma cado
simbolismo eligioso, que
pa a
es e
au o
end ía
cla amen e
un
o igen
medi e áneo,
lo
que le lle a a
habla
del ai e médi e a-
néenne de la « e e-coupée».
También
en
Ca aluña
encon amos
algunos ejemplos
--
es os
os eológicos, ep esen aciones plás icas, deco aciones
de
ce ámica-
que a
pesa
de
ca ece
de
la
en e gadu a
de
es os elie es
de
San
Ma í
Sa oca,
y de los del
g upo
P o enzal, si en, sin emba go, de
pa alelos
y con ex o p óximo de
es as
piezas.u
En
es e
aspec o
ya
había
no ado
A.
Balil que exis ía aquí una cie a despe sonalización
del simbolismo de la cabeza co ada que iende a con e i se
en
un
ema deco a i o
4.e
la ce ámica. A ello
apun an
ambién
los asgos
de
las cabezas
de
nues o
monumen o
cla amen e
desp o is as de
aquel
pa e ismo
que
espi an,
po
ejemplo, las cabezas
de
,En emon .
Su
es ilización es
la
p opia
de
una
ep esen ación
simbólica despe -
sonalizada, y
és a
debió
se
su
unción en
la
pa e
la e al
de
un
mo-
numen o
que
muy
p obablemen e
u o
un
ca ác e
une a io.
Cabe
señala
en
es e aspec o que,
aunque
es e simbolismo une-
a io
de i a a
di ec amen e
de
las cabezas
co adas
conside adas
como
o eos gue e os, debe íamos con eni ,
sin
emba go, que
la
icono-
g a ía
de
las de
nues o
monumen o
no
se
adap a
exac amen e
a
es a
cali icación. Especialmen e
la
ep esen ación
de
los ojos,
que
an o
en
los
pa alelos
p o enzales como
en
el
mundo
cel a,
en
gene al,
se
p esen an
ce ados
y de allados
siemp e
cuidadosamen e,
esul a
excepcional y
ema ca
la
aguda
es e eo ipación
de
es as
cabezasP
Es as
ca ac e ís icas
nos hablan,
en
nues a
opinión,
de
un
es ilo
e olucionado
pa a
el que
en
buena
lógica
cab ía
encon a
en
nues a
egión
sus
an eceden es. No debe
desca a se,
sin emba go,
la
posible
exis encia de
una
es a ua ia
indígena
allada
en
made a,
que
expli-
ca ía
es a
ausencia;
no emos que algunos asgos de los elie es de
nues as
piezas
pod ían
se
in e p e ados
como eminiscencias
de
posibles modelos
en
made a.
La
exis encia de
una
es a ua ia
en
made a
en
época
p e omana
y omano- epublicana
al
ez
cons i uya
el eslabón
que
pe mi i ía
liga
es as
mani es aciones escul ó icas con las
p ime as
escul u as
ya
p opiamen e
omanas
en
pied a
que
se
da án
en
nues a
egión a
pa i
del siglo 1 a.
de
C.: ogados y
pe sonajes
emeninos de
Ta a-
11.
A.
BALIL, Rep esen aciones
de
«cabezas-co adas» y «cabezas- o eo» en el Le-
an e
español,
en
Ac as de la
IV
sesión del Cong eSo
In .
de Ciencias P ehis . y
P Q-
ohis . (Mad id, 1954), Za agoza,
1956,
págs.
871-880.
12.
Tan sólo el
ejempla
de Có doba, oda ía
más
esquema izado
que
los nues os,
p esen a
una
cie a
semejanza
en
es e aspec o: B.
TARACENA,
Cabezas- o eo en la Es-
paña cél ica,
en
A ch. Esp.
de
l qu.,
1943,
págs.
157-171,
ig.
10,
n.O
4.
PIEZAS
DE ESCULTURA PRERROMANA
77
gona, 3
Ba celona
14
y Badalona, s
odos
ellos
une a ios,
y
que
si
bien
siguen
ielmen e
en
el
aspec o
concep ual
los
modelos
omanos
e
i álicos
del
momen o,
en
su
es ilo
se
anspa en a
en
cambio
lo
que
al
ez
podamos
llama
desde
aho a
con
p opiedad
la
adición
a ís-
ica
de
una
es a ua ia
indígena.
En
cuan o
al
pe sonaje
ep esen ado
en
la
ca a
on al
de
la
pieza
n.o
1,
ya
hemos
is o
cómo
su
pésima
conse ación
impide
una
in e p e ación
cla a
de
su
posición,
de
su
es imen a
y
en
de ini i a
de
su
signi icación. Posiblemen e
se
a e,
si
ealmen e
es amos,
como
ya
hemos
apun ado,
an e
un
monumen o
une a io,
de
una
ep e-
sen ación
más
o
menos
alegó ica del
di un o.
No
debe
desca a se,
como
ya
hemos
obse ado
en
su
desc ipción,
que
el
pe sonaje
es u-
ie a
ep esen ado
en
posición búdica, lo
que
le
pond ía
en
elación
con
la
iconog a ía
de
Ce nunnos
del
pan eón
cél ico, dios
de
ul a-
umba
y
de
la
ecundidad
al
mismo
iempo,16 y quizá
pod íamos
habla
en onces
de
una
en onización
he oica
del
di un o,
y elacio-
na lo
con
la
es a ua
de
Bou iege
(Aude),
que
p esen a,
en
un
es ilo
osco,
un
pe sonaje
sen ado
en
posición búdica,
que
iene
en e
sus
pie nas
una
«cabeza co ada»,11 y
con
los
gue e os
en
cuclilllas de
En emon ,1s a
no
se
que
es emos,
aunque
ello
sea
imp obable,
an e
la
imagen
del
mismo
Ce nunnos, del
que
no
se
nos
hab ía
conse ado,
sin
emba go,
ninguno
de
sus
a ibu os.
19
Pe o
llegados a
es e
pun o
debe
hace se
una
llamada
a
la
p udencia
y
econoce
que
an o
una
como
o a
in e p e ación
son
me as
hipó esis,
ya
que
la
deg adación
de
la
pieza
no
pe mi e
asegu a
o undamen e
ni
la
misma
posición
búdica
del
pe sonaje
..
Hemos
de
e e i nos
inalmen e a
la
c onología
que
debe
a i-
bui se
a
es e
monumen o,
aspec o
que
cob a
e dade a
impo ancia
dada
la
signi icación de
las
piezas.
Es a
c onología
di ícilmen e
puede
13.
A.
GARC A
y
BELLIDO,
Escul u as hispano- omanas
de
época epublicana,
1966,
pá-
gina
424
y ig. 4.
14.
A.
BALIL,
Plás ica p o incial en
la
España omana,
en
Re is a
de
Guima aes,
1%0,
págs.
121
y
ss.
y igs. 1·3.
15.
A.
GARC A
y
BEU.IDO,
Nue os incunables
de
es a ua ia hispano omana,
en
A ch.
Esp.
de
A qu.,
XXXVI,
1963,
págs.
193
y
ss.;'
un
es udio
de allado
de
es as
piezas
y
de
su
unción
une a ia
en
J.
GUITART
DURÁN,
Bae ulo
l.
Topog a ía-a queológica.
U ba-
nismo e His o ia!
(en
p ensa).
16.
A.
GRENIER,
Les Gaulois,
1970,
págs.
295
y
ss.
17.
G.
BARRUOL,
GlBERT
y
RANCOULE,
Le
dé un hé oisá de Bou iege (Auge),
en
Ri .
di
S udi
Ligu i,
1961,
págs.
45-60.
lB.
F.
BENOIT,
op.
ci .,
en
A ch. Esp.
de
A qu.,
1949,
igs.
21
y
22.
Un
in en o
de
.
Tecons i ución
g á ica
de
R.
Amba d
en
H.
P.
EYOOux,
Monumen s
e
eso s de
lQ
Gaule,
195B,
pág.
61.
Ve
ambién
el
pe sonaje
de
la
Roquepe use
en
posición
simila ,
P.
JACOBSTHAL,
op.
ci .,
lám.
3.
19.
Ve
la
ep esen ación
de
Ce nunnos
en
el
bajo elie e
de
Reims:
PROINSIAS
MACCANA,
Cel ic My hology,
1970,
pág.
43.
7
78
JOSE
GUlTART
DURAN
p ecisa se
a
a és
de
los
pa alelos
aducidos,
ya
que
muchos
de
ellos,
además
de
p esen a ,
c~spec o
a
nues os
elie es, di e encias
de
es ilo
y
concep o
más
o
menos
subs anciales,
no
ienen
oda ía
e-
suel a
su
p opia
p oblem.i ica c onológica.
Pod ía
se i ,
sin
emba go,
como
da o
de e e encia,
la
c onología
que
se suele
a ibui
al
con-
jun o
es a ua io
de
En emon ,
que
se
si úa
en
el siglo
JI!
o
JI
a.
de
C"
an es
del
125
a.
de
C.,
momen o
en
que
se
suele
echa
el
abandono
de
es e
poblado.20
Pe o
no
cabe
duda
que, a
al a
de
pa alelos
más
p óximos
en
el
espacio
yen
el
es ilo y
uncionalidad
del
conjun o
de
nues as
piezas,
debe
in en a se
una
da ación
a
pa i
del análisis del
con ex o
a -
queológico
en
el que
han
apa ecido.
En
el
yacimien o
de
p ocedencia
no
se
ha
e ec. uado
aún
ningún
abajo
de exca ación cien í ica,
pe o
el silo del
cual
ue on
ex aídas
las
piezas se
elaciona
cla amen e
con
los
nume osos
es igios que
se
obse an
en
los
al ededo es
inmedia os, y
que
co esponden,
sin
duda,
a los
es os
de
una
illa
omana
que,
po
los
agmen os
eco-
gidos
en
supe icie,
pa ece
si ua se
c onológicamen e
en e
los si-
glos ! a.
de
C.
y
JI!
d.
de
C., y
po
los
ya
mencionados
ma e iales
ecogidos
en
el
in e io
del silo
al
saca
las
piezas -
ce ámica
ibé ica
pin ada,
campaniense
y
egula
-
ende íamos
a
c ee
que el
elleno
del silo
co esponde ía
a
una
ase
an igua
de
es a
illa.
Además,
en
el
co e
dejado
po
la
zanja
e ec uada
po
la
má-
quina
exca ado a
puede
obse a se
cómo
bajo
es os ni eles de época
omana
y
sepa ado
de ellos
po
una
po en e
capa
es é il
de
alu ión
de
a ena
y
g a as,
hay
o o
es a o
de
in e és
a queológico, con abun-
dan es
cenizas
en
algunos
pun os
y con
algún
es o
de
án o a
de
boca
plana
a lo ando
en
el
co e.
Pa ece
lógico
pensa
que
es e
ni el
in e io
debe íamos elacio-
na lo
con
un
asen amien o
p e omano
o, a
lo
sumo,
de
los
p ime os
iempos
de
p esencia
omana
en
la
Península. Con
él
se
elaciona ían
muy
p obablemen e
los
agmen os
de
nues o
monumen o,
que
ya
en
el
ín e in
en e
los dos
asen amien os
o
bien
con
la
jns alación
y
cons ucción
de
la
illa
omana
hab ía
sido
desman elado,
sus
ag-
men os
dispe sados
y algunos
de
ellos u ilizados
pa a
ellena
el
mencionado
silo.
Po
odo
ello
la
echa de siglo
JI!
o
JI
a. de C., a
la
que
ya
apun a
su
pa alelismo
con
la
es a ua ia
de .En emon , debe
po
el
momen o
conside a se
como
la
más
p obable.
Es a
echa nos
induci ía
a
una
posible,
aunque
no
menos
p o-
blemá ica, elación
en e
es as
mani es aciones
a ís icas
y
la
p obable
p esencia
en
Ca aluña
de
cel as
anspi enaicos
llegados a
pa i
de
20.
F. BENOIT, Résul a s his o iques des ouilles d'En emon
(1946-1967
J,
en
Gallia,
XXVI,
1968,
págs.
1-31.
PIEZAS
DE
ESCULTURA
PRERROMANA
79
la
segunda
mi ad
del siglo
IV
yen
el
cu so
del siglo
III
a. de
C.,
en
una
oleada
cuya
úl ima
mani es ación se ía
al
ez
la
incu sión
de
los
cimb ios a inales del siglo
II
a. de
C.,
ecogida
ya
po
las uen es
clásicas.
Se ía,
sin
emba go,
muy
con enien e, y
no
que emos conclui
es a
no icia
sin
hace
una
llamada
en es e sen ido,
a bi a
los medios
necesa ios
pa a
ealiza
en
es e yacimien o algunos sondeos es a i-
g á icos capaces
de
p ecisamos
la
echa del elleno del silo y
de
cada
uno
de es os ni eles y
de
dibujamos
el con ex o
en
el que
se
p oduce
es a
es a ua ia,
cuya
ascendencia his ó ico-a queológica es e iden e.
Pi
ezas de escul u a p e oma/7a LÁMINA
VII
Sanl
Ma lí
SaITOca:
Piez
a n.O 3.
lÁMINA
VIII José
cl/i a
Du 6/1
San! M
a í
Sa oca:
Pieza n
."
4.