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Nuevas piezas de escultura prerromana en Cataluña : restos de un monumento con relieves en San Martí Sarroca (Barcelona)

Guitart i Duran, Josep, 1946-

Abstract

Guitart i Duran, Josep, 1946-,

Full text

NUEVAS PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA EN CATALUÑA: RESTOS DE UN MONUMENTO CON RELIEVES EN SANT MARTÍ SARROCA (BARCELONA) , JosÉ GUITART DURAN El pasado mes de agos o en el é mino municipal de San Ma í Sa oca (Ba celona), jun o a la inca denominada «Can Posas es», al e ec ua se una zanja pa a la ins alación de unas ube ías, apa e- cie on, asomando en el co e dejado po las maquinas, a ias piezas lab adas, cua o de ellas con elie es esculpidos. Fue el mismo p o- pie a io de la inca, don José An onio Sal á, quien las ecogió y quien nos in o ma de los po meno es del hallazgo. Todas ellas se hallaban en el in e io de un silo que había sido co ado po la zanja, aunque de él quedaba oda ía más de la mi ad in ac o. También en el in e io del mismo silo se ecogie on, al pa ece , algunos agmen os de ce- ámica ibé ica pin ada, de ce ámica campaniense y de egula omana. Veamos en p ime luga las ca ac e ís icas de cada una de las piezas, odas ellas alladas en pied a a enisca, y dejemos su ehl.ción con el con ex o a queológico del yacimien o en el que han apa ecido pa a el momen o en que plan eemos su p oblemá ica c onológica al inal de es as líneas. Pieza n.O 1: Al u a máxima, 0,65 m.; ancho máximo on al, 0,40 m.; ancho la e al, 0,40 m. Po las pa es in e io , supe io y la e al izquie da p esen a o- u a an igua y muy i egula . En cambio, la pa e pos e io nos da una supe icie plana, indicándonos que, po es e lado, la pieza o bien se adosa ía a o o silla , o bien, si queda a exen a, p esen a ía una supe icie lisa. En la ca a on al se ep esen a en al o elie e un pe sonaje, aunque en es ado de conse ación an p eca io que hace di ícil su 72 JOSÉ GUITART DURAN es udio e in e p e ación iconog á ica. Quedan solamen e de él una buena pa e del onco y del b azo izquie do. Pa ece indudable que el pe sonaje es a ía sen ado, aunque no puede p ecisa se en qué posición, ya que se han pe dido comple a- men e las pie nas, pé dida lógica conside ando que e a és a la zona de máximo bul o del elie e. Sin emba go, sj se obse an y alo an los de alles de las o u as y las p opo ciones gene ales del elie e, cabe pensa en la posibilidad de que es u ie a ep esen ado con las pie nas c uzadas en posjlción búdica. De la indumen a ia que es i ía el pe sonaje se de alla an sólo una p enda con manga co a y muy ajus ada al cue po, y sob e ella, pa iendo del homb o de echo, lo que pa ece se una co ea que c uza el pecho, y es os de los pliegues de o a p enda, al ez un 'man o. Tampoco el asien o queda muy explicado debido a lo p eca io de la conse ación de es a ca a de la pieza. Únicamen e en la pa e la e al se de ine una supe icie plana de lo que debe se un abu e e, y sob e ella, si iendo de apoyo al an eb azo del pe sonaje, el pe il de lo que pa ecen dos cojines supe pues os, o al ez, aunque imp o- bable, un espaldo la e al del asien o. No emos inalmen e que el pe sonaje en su conjun o debió indu- dablemen e es a ep esen ado con una g an on alidad y igidez, asgos que se desp enden del análisis de los de alles conse ados: cue po absolu amen e e guido sin ningún mo imien o y b azo doblado po el codo en ángulo ec o y apoyado ho izo;n almen e en el asien o. En la ca a la e al de la pieza se ep esen an, de ás del pe il del pe sonaje ya desc i o, una se ie de cabezas esculpidas en bajo- elie e sob e una aja e ical enma cada, po un lado, po el men- cionado pe il, y po el opues o, po una sencjlla moldu a segmen ada y o a aja e ical de 101,5 cm. de anchu a con su supe icie lisa. Las es cabezas conse adas en el agmen o son muy semejan es en e sí. El es ilo en que es án ep esen adas es muy esquemá ico y es e eo ipado; no emos su posición absolu amen e on al, la ausencia de o ej as y la es ilización ex ema de los azos: la na iz, en o ma de iángulo con ancha base, y la boca, ce ada, como base de un iángulo, p olongación del an e io ; los labios bas an e p onuncia- dos; los ojos no se ep esen an explíci amen e, an sólo las dos cejas ho izon ales y, bajo ellas, una p onunciada dep esión, ambién ho i- zon al, dando una sensación de mi ada p o unda, aunque sin de ini se en absolu o los ojos . . Es muy p obable que in encionalmen e el elie e p e enda ep e- sen a una pilas a, deco ada con cabezas esculpidas, que sj ie a, a su ez, de espaldo al pe sonaje sen ado delan e de ella. PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA 73 Pieza n.O 2: Bloque de pied a de igual calidad que la an e io . Sus dimensiones son: al u a máxima, 0,43 m.; ancho on al máximo, 0,42 m., y ancho la e al máximo, 0,34 m. La pieza queda in e umpida po la pa e supe io y po la pa e la e al de echa como consecuencia de a ias o u as. Po la in e io , a· pesa de que la supe icie es i egula , debe pensa se, po la lógica de la ep esen ación, que se a a ealmen e del inal de la pieza po su base, y que sin duda, po no queda a la is a, no ue necesa io puli ni iguala . En la ca a que conside amos. on al, po a inidad a la pieza n.O 1, enemos una supe icie lisa, sin ningún elie e, en la que úni- camen e se no an, a a esándola e icalmen e, los es os de lo que pa ece habe sido un es echo lis el. En la ca a la e al izquie da enemos una dis ibución semejan e a la la e al de echa de la pieza n.O 1: una cabeza esculpida en bajo~ elie e sob e una aja e ical, limi ada po la izquie da po una sen- cilla moldu a segmen ada y o a aja e ical lisa aquí de 13,5 cm. de anchu a, di e iendo, po an o, de los 10,5 cm. de la pieza n.o 1. La pieza inaliza po la pa e in e io con una aja ho izon al de 9,5 cm. de ancho, que nos indica, sin luga a dudas, que es amos an e la base del monumen o. Las ca ac e ís icas del elie e de la cabeza, an o po su es ilo como po la in encionalidad de la ep esen ación, son semejan es a las de las cabezas de la pieza n.O 1, aunque a ía lige amen e la o ma de la ep esen ación 'de la boca, algo menos geomé ica y con los labios más abul ados. También en es a pieza la ca a pos e io p esen a una supe icie plana y bien acabada, indicándonos que po es e lado queda ía exen- a, o bien se adosa ía a o o silla . Pieza n.O 3: Bloque de pied a de igual calidad que los dos an e io es, cuyas dimensiones son: al u a máxima, 0,39 m.; ancho on al máximo, 0,18 m.; y ancho la e al máximo, 0,32 m. La pieza queda in e umpida po o u as i egula es po las pa es supe io in e io y la e al de echa. Los es lados es an es p esen an en su o alidad o en pa e la supe icie o iginal. La pa e que conside amos on al, po analogía con las piezas an e io es, es á muy de e io ada. Posiblemen e es u o deco ada en e- lie e de un cie o bul o que se ha pe dido, po lo que la casi o alidad de su supe icie apa ece ugosa, como a ec ada po la o u a. Sólo el ex emo in e io conse a un aspec o liso, sin duda o igina io. 74 JOSÉ GUITART DURAN En la pa e la e al izquie da se ep esen a en bajo elie e una cabeza humana, semejan e po su es ilo a las de las piezas n.S 1 y 2, aunque con sus p opo ciones y asgos más ala gados que aquéllos. A su de echa se ep esen a en elie e un dado, y sob e él una pieza oncocónica que queda in e umpida po la o u a supe io ; sin duda, es e mo i o que pod ía quizá ep esen a el sopo e de un ono o asien o, o ma ía pa e de la deco ación plás ica que debió ocupa la ca a on al y que se nos ha pe dido comple amen e. A la izquie da de la: cabeza enemos aquí ambién una moldu a segmen ada y una aja e ical lisa de 9 cm. de anchu a (o sea más es echa que la de la pieza n.O 2, y más semejan e a la de la n." 1). También la pa e pos e io de es a pieza p esen a su supe icie plana y bien acabada, coincidiendo en ello con las o as dos piezas. Pieza n.o 4: Pequeño agmen o de pied a de igual calidad y ca ac e- ís icas que las es an e io es. Sus dimensiones máximas son de 16 cm. po 15 cm. En una de sus supe icies se pe ciben es os de elie e y algún de alle puede in e p e a se como pe enecien e a los pliegues de un opaje, pe o dada la pequeñez del agmen o, esul a imposible la meno in e p e ación. Sin duda debió o ma pa e de un elie e del mismo monumen o u o o semejan e al que pe enecie on las es an es piezas. Las piezas desc i as, p escindiendo de la úl ima que, dada su nimiedad, no pe mi e ningún ipo de comen a io, ienen como ele- men o en común, además del ipo de pied a, la p esencia de cabezas humanas ep esen adas en o ma aislada, y además con una es ili- zación semejan e en odas ellas. Y és e es sin duda el mo i o más signi ica i o a queológicamen e, ya que los demás elie es, dado el mal es ado de su conse ación, son muy p oblemá icos de in e p e- ación. Es as cabezas ponen inmedia amen e en elación es e hallazgo con las ep esen aciones de cabezas an ípicas de los yacimien os p o ohis ó icos del su de F ancia, especialmen e del á ea p o enzal, y con el a e cel a en ge:ne al,1 an p olijo en la ep esen ación de la cabeza aislada del es o del cue po, mo i o del que podemos encon a ambién algunos ejemplos peninsula es.2 1. Véase, po ejemplo, P. JACOBSTHAL, Ea ly cel ic a , Ox o d, 1969 (2." edición). 2. Ve , en e o os, algunos ejemplos en B. TARACENA, Cabezas o eo en la España cél ica, en A ch. Esp. A qu., XVI, 1943, págs. 157-171. Y es especialmen e ecuen e como mo i o deco a i o en las ce ámicas pin adas; además del an e io , e : A. FERNÁNDEZ PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA 75 Los agmen os de pila es del oppidum de En emon con «ca- bezas co adas» esculpidas en bajo elie e,3 el agmen o de iso de Nages (Ga d) con al e nancia de caballos al galope y «cabezas co adas de en e,4 los agmen os de din eles hallados en Nimes con elie es de «cabezas co adas»,5 y ambién los pila es de La Ro- quepe use (Velaux)6 y o os semejan es (Glanum, Sain BlaiseY con sus huecos o al eolos pa a sopo e de c áneos humanos, son odos ellos ejemplos que se nos sugie en ácilmen e, como pa alelos más o menos p óximos pa a el ema de las cabezas de nues as piezas. Pa iendo en especial de es os ejempla es han abundado en nues- a bibliog a ía las exp esiones: «cabezas co adas», «cabezas- o eo», «dioses cabezas », «dioses sin cue po», e c.; sob e odo después del es udio de A. Reinach,8 que plan eó el ema con un análisis me iculoso de las ci as a es e espec o en los au o es an iguos, en especial la e e encia a la cos umb e de los cel as de co a la cabeza a sus enemigos encidos y de conside a la como o eo, cos umb e que pa ecen a es igua los elie es sob e monumen os di e sos. En e ellos, quizá los más signi ica i os sean los elie es que deco an el a co iun al de O ange,9 es imonios, ya en época omana, de una eminiscencia de la adición indígena, además de los ci ados pila es de la Roquepe use y simila es, si és os debie an conside a se como pila es po a o eos y desca a se la hipó esis de que se a e de una especie de elica ios pa a gua da los c áneos de los an epasados ene ados de la ibu. Es a úl ima e a, sin emba go, la opinión de F. Benoi , que a ó ampliamen e el ema. 1O Pa a él los conjun os de En emon y La Ro- quepe use no se ían monumen os iun ales, sino que aquellas cabe- DE AVILÉS, Ros os humanos de en e en la ce ámica ibé ica, en Ampu ias, VI, 1944, págs. 161-178, y A. ARRIBAS Y G. TRíAS, Vasos de ca a omanos en Ampu ias, Sai abi, 1961, págs. 213 y ss. 3. Ve las ep oducciones en F. BENOIT, L'a p imi i médi e anéen de la allée du RhOne, Pa ís, 1945, láms. XV, XXIII y XXIX. 4. E. ESPERANDIEU, Recueil géné al des bas- elie s, s a ues e bus es de la GauJe omaine, ol. IX, pág. 146. 5. F. BENOIT, L'a p imi i ... , lám. XXII. 6. H. de GÉRIN-RICARD, Le Sanc uai e p é omain de Roquepe use a Velaux, 1927, igu a 1. 7. H. ROLLAND, Nou elle documen a ion su le cul e de Roquepe use, en Ri . S udi Ligu i, XVII, 1951¡ págs. 201-208. 8. A. REINACH, Les e es coupées e les ophées en Gaule, en Re ue Cel ique, 1913. 9. E. ESPERANDIEU, Recueil géné al..., ol. 1, págs. 200 y 201. 10. Ve , en e o as: F. BENOIT, L'ai e médi e anéenne de la e e coupée, en Ri . S udi Ligu i, 1949, págs. 243-255; lD., La es a ua ia p o enzal en sus elaciones con la es a ua ia ibé ica en la época p e omana, en A ch. Esp. A qu., 1949, págs. 113-145; lD., Te es coupées de l'epoque g ecque au moyen age, en Cahie s Ligu es de p' ehis. . e d'A ch., 1959; lD., Le symbolisme dans les sanc uai es de la Gaule, 1969; lD, Go gone e << e e coupée» du i e au my he, en A ch. Esp. A qu., 1969, págs. 81-93. 76 JOSÉ GUITART DURAN zas debe ían in e p e a se como una aducción plás ica de la idea de la ic o ia sob e la mue e, y es a ían ca gadas, po an o, de un ma cado simbolismo eligioso, que pa a es e au o end ía cla amen e un o igen medi e áneo, lo que le lle a a habla del ai e médi e a- néenne de la « e e-coupée». También en Ca aluña encon amos algunos ejemplos -- es os os eológicos, ep esen aciones plás icas, deco aciones de ce ámica- que a pesa de ca ece de la en e gadu a de es os elie es de San Ma í Sa oca, y de los del g upo P o enzal, si en, sin emba go, de pa alelos y con ex o p óximo de es as piezas.u En es e aspec o ya había no ado A. Balil que exis ía aquí una cie a despe sonalización del simbolismo de la cabeza co ada que iende a con e i se en un ema deco a i o 4.e la ce ámica. A ello apun an ambién los asgos de las cabezas de nues o monumen o cla amen e desp o is as de aquel pa e ismo que espi an, po ejemplo, las cabezas de ,En emon . Su es ilización es la p opia de una ep esen ación simbólica despe - sonalizada, y és a debió se su unción en la pa e la e al de un mo- numen o que muy p obablemen e u o un ca ác e une a io. Cabe señala en es e aspec o que, aunque es e simbolismo une- a io de i a a di ec amen e de las cabezas co adas conside adas como o eos gue e os, debe íamos con eni , sin emba go, que la icono- g a ía de las de nues o monumen o no se adap a exac amen e a es a cali icación. Especialmen e la ep esen ación de los ojos, que an o en los pa alelos p o enzales como en el mundo cel a, en gene al, se p esen an ce ados y de allados siemp e cuidadosamen e, esul a excepcional y ema ca la aguda es e eo ipación de es as cabezasP Es as ca ac e ís icas nos hablan, en nues a opinión, de un es ilo e olucionado pa a el que en buena lógica cab ía encon a en nues a egión sus an eceden es. No debe desca a se, sin emba go, la posible exis encia de una es a ua ia indígena allada en made a, que expli- ca ía es a ausencia; no emos que algunos asgos de los elie es de nues as piezas pod ían se in e p e ados como eminiscencias de posibles modelos en made a. La exis encia de una es a ua ia en made a en época p e omana y omano- epublicana al ez cons i uya el eslabón que pe mi i ía liga es as mani es aciones escul ó icas con las p ime as escul u as ya p opiamen e omanas en pied a que se da án en nues a egión a pa i del siglo 1 a. de C.: ogados y pe sonajes emeninos de Ta a- 11. A. BALIL, Rep esen aciones de «cabezas-co adas» y «cabezas- o eo» en el Le- an e español, en Ac as de la IV sesión del Cong eSo In . de Ciencias P ehis . y P Q- ohis . (Mad id, 1954), Za agoza, 1956, págs. 871-880. 12. Tan sólo el ejempla de Có doba, oda ía más esquema izado que los nues os, p esen a una cie a semejanza en es e aspec o: B. TARACENA, Cabezas- o eo en la Es- paña cél ica, en A ch. Esp. de l qu., 1943, págs. 157-171, ig. 10, n.O 4. PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA 77 gona, 3 Ba celona 14 y Badalona, s odos ellos une a ios, y que si bien siguen ielmen e en el aspec o concep ual los modelos omanos e i álicos del momen o, en su es ilo se anspa en a en cambio lo que al ez podamos llama desde aho a con p opiedad la adición a ís- ica de una es a ua ia indígena. En cuan o al pe sonaje ep esen ado en la ca a on al de la pieza n.o 1, ya hemos is o cómo su pésima conse ación impide una in e p e ación cla a de su posición, de su es imen a y en de ini i a de su signi icación. Posiblemen e se a e, si ealmen e es amos, como ya hemos apun ado, an e un monumen o une a io, de una ep e- sen ación más o menos alegó ica del di un o. No debe desca a se, como ya hemos obse ado en su desc ipción, que el pe sonaje es u- ie a ep esen ado en posición búdica, lo que le pond ía en elación con la iconog a ía de Ce nunnos del pan eón cél ico, dios de ul a- umba y de la ecundidad al mismo iempo,16 y quizá pod íamos habla en onces de una en onización he oica del di un o, y elacio- na lo con la es a ua de Bou iege (Aude), que p esen a, en un es ilo osco, un pe sonaje sen ado en posición búdica, que iene en e sus pie nas una «cabeza co ada»,11 y con los gue e os en cuclilllas de En emon ,1s a no se que es emos, aunque ello sea imp obable, an e la imagen del mismo Ce nunnos, del que no se nos hab ía conse ado, sin emba go, ninguno de sus a ibu os. 19 Pe o llegados a es e pun o debe hace se una llamada a la p udencia y econoce que an o una como o a in e p e ación son me as hipó esis, ya que la deg adación de la pieza no pe mi e asegu a o undamen e ni la misma posición búdica del pe sonaje .. Hemos de e e i nos inalmen e a la c onología que debe a i- bui se a es e monumen o, aspec o que cob a e dade a impo ancia dada la signi icación de las piezas. Es a c onología di ícilmen e puede 13. A. GARC A y BELLIDO, Escul u as hispano- omanas de época epublicana, 1966, pá- gina 424 y ig. 4. 14. A. BALIL, Plás ica p o incial en la España omana, en Re is a de Guima aes, 1%0, págs. 121 y ss. y igs. 1·3. 15. A. GARC A y BEU.IDO, Nue os incunables de es a ua ia hispano omana, en A ch. Esp. de A qu., XXXVI, 1963, págs. 193 y ss.;' un es udio de allado de es as piezas y de su unción une a ia en J. GUITART DURÁN, Bae ulo l. Topog a ía-a queológica. U ba- nismo e His o ia! (en p ensa). 16. A. GRENIER, Les Gaulois, 1970, págs. 295 y ss. 17. G. BARRUOL, GlBERT y RANCOULE, Le dé un hé oisá de Bou iege (Auge), en Ri . di S udi Ligu i, 1961, págs. 45-60. lB. F. BENOIT, op. ci ., en A ch. Esp. de A qu., 1949, igs. 21 y 22. Un in en o de . Tecons i ución g á ica de R. Amba d en H. P. EYOOux, Monumen s e eso s de lQ Gaule, 195B, pág. 61. Ve ambién el pe sonaje de la Roquepe use en posición simila , P. JACOBSTHAL, op. ci ., lám. 3. 19. Ve la ep esen ación de Ce nunnos en el bajo elie e de Reims: PROINSIAS MACCANA, Cel ic My hology, 1970, pág. 43. 7 78 JOSE GUlTART DURAN p ecisa se a a és de los pa alelos aducidos, ya que muchos de ellos, además de p esen a , c~spec o a nues os elie es, di e encias de es ilo y concep o más o menos subs anciales, no ienen oda ía e- suel a su p opia p oblem.i ica c onológica. Pod ía se i , sin emba go, como da o de e e encia, la c onología que se suele a ibui al con- jun o es a ua io de En emon , que se si úa en el siglo JI! o JI a. de C" an es del 125 a. de C., momen o en que se suele echa el abandono de es e poblado.20 Pe o no cabe duda que, a al a de pa alelos más p óximos en el espacio yen el es ilo y uncionalidad del conjun o de nues as piezas, debe in en a se una da ación a pa i del análisis del con ex o a - queológico en el que han apa ecido. En el yacimien o de p ocedencia no se ha e ec. uado aún ningún abajo de exca ación cien í ica, pe o el silo del cual ue on ex aídas las piezas se elaciona cla amen e con los nume osos es igios que se obse an en los al ededo es inmedia os, y que co esponden, sin duda, a los es os de una illa omana que, po los agmen os eco- gidos en supe icie, pa ece si ua se c onológicamen e en e los si- glos ! a. de C. y JI! d. de C., y po los ya mencionados ma e iales ecogidos en el in e io del silo al saca las piezas - ce ámica ibé ica pin ada, campaniense y egula - ende íamos a c ee que el elleno del silo co esponde ía a una ase an igua de es a illa. Además, en el co e dejado po la zanja e ec uada po la má- quina exca ado a puede obse a se cómo bajo es os ni eles de época omana y sepa ado de ellos po una po en e capa es é il de alu ión de a ena y g a as, hay o o es a o de in e és a queológico, con abun- dan es cenizas en algunos pun os y con algún es o de án o a de boca plana a lo ando en el co e. Pa ece lógico pensa que es e ni el in e io debe íamos elacio- na lo con un asen amien o p e omano o, a lo sumo, de los p ime os iempos de p esencia omana en la Península. Con él se elaciona ían muy p obablemen e los agmen os de nues o monumen o, que ya en el ín e in en e los dos asen amien os o bien con la jns alación y cons ucción de la illa omana hab ía sido desman elado, sus ag- men os dispe sados y algunos de ellos u ilizados pa a ellena el mencionado silo. Po odo ello la echa de siglo JI! o JI a. de C., a la que ya apun a su pa alelismo con la es a ua ia de .En emon , debe po el momen o conside a se como la más p obable. Es a echa nos induci ía a una posible, aunque no menos p o- blemá ica, elación en e es as mani es aciones a ís icas y la p obable p esencia en Ca aluña de cel as anspi enaicos llegados a pa i de 20. F. BENOIT, Résul a s his o iques des ouilles d'En emon (1946-1967 J, en Gallia, XXVI, 1968, págs. 1-31. PIEZAS DE ESCULTURA PRERROMANA 79 la segunda mi ad del siglo IV yen el cu so del siglo III a. de C., en una oleada cuya úl ima mani es ación se ía al ez la incu sión de los cimb ios a inales del siglo II a. de C., ecogida ya po las uen es clásicas. Se ía, sin emba go, muy con enien e, y no que emos conclui es a no icia sin hace una llamada en es e sen ido, a bi a los medios necesa ios pa a ealiza en es e yacimien o algunos sondeos es a i- g á icos capaces de p ecisamos la echa del elleno del silo y de cada uno de es os ni eles y de dibujamos el con ex o en el que se p oduce es a es a ua ia, cuya ascendencia his ó ico-a queológica es e iden e. Pi ezas de escul u a p e oma/7a LÁMINA VII Sanl Ma lí SaITOca: Piez a n.O 3. lÁMINA VIII José cl/i a Du 6/1 San! M a í Sa oca: Pieza n ." 4.