G. San ana Hen íquez - L. M. Pino Campos (eds.), Παιδεία καὶ ζήτησις. Homenaje a Ma cos Ma ínez, Mad id,
Ediciones Clásicas, 2017.
GENTES DEL ÁMBITO CULTURAL ROMANO
EN LA PROTOHISTORIA DE CANARIAS
PABLO ATOCHE PEÑA* Y Mª. ÁNGELES RAMÍREZ RODRÍGUEZ**
R
ESUMEN
En los úl imos años la in es igación nos ha ido p opo cionando un núme o cada ez mayo de
egis os a queológicos o igina ios del Medi e áneo occiden al con ex ualizados en el ámbi o de la
expansión colonial omana. De esa mane a, la cul u a omana se nos p esen a jugando un papel
des acado en la colonización de las Islas Cana ias. De e mina ese papel es el obje i o de es e
abajo, al igual que apun a algunas de las consecuencias cul u ales esul an es del es ablecimien o
humano en las islas.
P
ALABRAS CLAVE
:
Islas Cana ias. Lanza o e. P o ohis o ia. Hallazgos a queológicos. Án o as omanas.
A
BSTRACT
:
In ecen yea s, esea ch has p o ided us wis h an inc easing numbe o a chaeological emains o
wes e n Medi e anean o igin whisch a e con ex ualised wis hin he ambi o he colonial expansion
o he Roman ci ilisa ion. Thus, he Roman cul u e plays an impo an ole in he coloniza ion o
he Cana y Islands. The aims o his con ibu ion a e o de e mine his ole as well as o d aw
a en ion o some o he esul ing cul u al consequences o human se lemen on he islands.
K
EYWORDS
:
Cana y Islands. Lanza o e. P o ohis o y. A chaeological emains. Roman am ho as.
1. INTRODUCCIÓN
El ecien e hallazgo de una ac o ía omana de elabo ación de pú pu a
en el islo e de Lobos ha se ido pa a con i ma nos que las Islas Cana ias
y sus ecu sos ocupa on un luga eal en el juego de los in e eses
económicos del Impe io omano, al menos mien as du ó su dominio en
Á ica del no e. El nue o hallazgo se suma a los da os li e a ios y al
conjun o de a e ac os a queológicos que se conocen en elación con la
p esencia de gen es omanas y/o omanizadas en el a chipiélago cana io,
eniendo un especial in e és de ca a al pa imonio a queológico de
Lanza o e, isla donde desde hace algo más de dos décadas con amos con
——————————
* Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia. Facul ad de Geog a ía e His o ia. Depa amen o
de Ciencias His ó icas. Edi icio de Humanidades. Despacho 133. C/ Pé ez del To o, 1. 35003. Las
Palmas de G an Cana ia. Web pe sonal: h p://www.pe sonales.ulpgc.es/pa oche.dch/ T .: 34 928
458921. E-mail: [email p o ec ed]
** Miemb o del g upo de in es igación de la ULPGC «G9. His o ia. Economía y Sociedad».
In eg an e del g upo de abajo del p oyec o HAR2013-40899-P inanciado po el MINECO.
PABLO ATOCHE PEÑA Y Mª. ÁNGELES RAMÍREZ RODRÍGUEZ
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un amplio conjun o de egis os ma e iales de p ocedencia cul u al omana
con ex ualizados en los yacimien os de El Bebede o, Buena is a o
Rubicón, en e o os.
En la ac ualidad ya no exis en dudas azonables sob e la con inuada
p esencia de na egan es omanos en odo el a chipiélago en e los siglos I
a.C. y IV d.C., ins an e es e úl imo coinciden e con la c isis del Impe io
omano y su abandono del ex emo me idional de la Mau i ania Tingi ana,
poniéndose in a las ac i idades económicas de un g an núme o de
ac o ías pesque as de la cos a a lán ica ma oquí co espondien es a la
an igua p o incia omana.
El hecho de que la o ganización de es e homenaje al p o eso Ma cos
Ma ínez coincida en el iempo con el hallazgo de nue as e idencias
a queológicas omanas en Cana ias, nos ha pa ecido una buena ocasión
pa a e oma la in o mación a queológica disponible en elación con el
conocimien o que exis ía de las islas en las cul u as medi e áneas du an e
la An igüedad a día y alo a su papel en el p oceso de colonización de
las Islas Cana ias. P ecisamen e, la ayec o ia in es igado a del p o eso
Ma ínez He nández ha es ado muy inculada a ese ema de in es igación,
al que ha p opo cionado no ables apo aciones sob e la base del análisis de
las uen es li e a ias clásicas g eco-la inas.
2. PRUEBAS MATERIALES DE LA PRESENCIA ROMANA EN CANARIAS:
HALLAZGOS TERRESTRES Y SUBMARINOS
F en e al mi o o a la uen e li e a ia poco explíci a, la ac i idad a queo-
lógica desa ollada en Cana ias en las dos úl imas décadas ha p opo cio-
nado p uebas de las elaciones que exis ie on en e las islas y las cul u as
del Medi e áneo an iguo. Los a gumen os a queológicos mues an, desde
echas muy emp anas co espondien es al inicio del I milenio a.C., un di-
la ado p oceso de con ac o y p esencia medi e ánea en las islas, iniciado
en época enicio-púnica y inalizado casi un milenio y medio más a de.
Los hallazgos subacuá icos pusie on en ma cha en la década de los años
60' y 70' del pasado siglo XX el in e és cien í ico po la a queología
omana en Cana ias. Un amplio y a iado conjun o de a e ac os de
p ocedencia subma ina a es iguan la p olongada pe enencia de Cana ias
al ci cui o come cial que, desde el Cí culo del Es echo, se o ganizó a lo
la go de la cos a no a lán ica a icana. Los p ime os hallazgos se p oducen
en aguas ce canas a La G aciosa, donde se localizan a ios ecipien es
an ó icos que ue on adsc i os a la cul u a omana del Bajo Impe io (Se a
1966 y 1970; Pellice 1970; Bel án 1970; Blázquez 1977). Esa inicial
adsc ipción c onológica y cul u al ue a i icada cuando se inco po a on a
la o ma Bel án 74 (Bel án 1970: 575-576, ig. 237, nº 2) y se les suman
Gen es del ámbi o cul u al omano en la P o ohis o ia de cana ias
133
nue os hallagos que J.M. Blázquez (1977: 48-49) no duda en iden i ica
con án o as omanas de los ipos D essel 30 y 33 y Peliche 47.
Análisis pos e io es demos a on que algunas de esas piezas ce ámicas
e an bajomedie ales o incluso más a días (A oche e alii., 1995: 75-76),
co espondiendo a bo ijas y bo ijuelas de los siglos XVI al XIX simila es
a las que se localizan con ecuencia en las cos as ame icanas (Peacock y
Williams 1986) y que se u iliza on desde el siglo XVI pa a la iluminación
o el anspo e de ino, inag e, acei e o pól o a.
Pa alelamen e a los hallazgos subacuá icos se inicia la e isión de los
da os p oceden es de las uen es li e a ias g eco-la inas, comp obándose
que muchas de las no icias e e idas a islas a lán icas en ealidad aluden al
a chipiélago cana io, demos ando su al o g ado de e acidad en e a
conside aciones mi ológicas, u ópicas o pa adoxog á icas de i adas de la
posición geog á ica ex ema que ocupan en el Océano occiden al. De
hecho no ue has a el siglo I a.C. cuando la isión ca gada de ue es
conno aciones abulosas y eligiosas dejó paso a una pe spec i a más eal
con la apa ición en escena de Juba II y el in e és omano po si ua y eco-
noce las islas. A pa i de en onces cob an ealidad en las uen es li e a ias
las Fo una ae Insulae, de las que sabemos po Plinio el Viejo (H.N., VI,
32) su localización, sus nesónimos y o os da os de in e és e e idos a su
aspec o, ecu sos,...
La expedición en iada po Juba II a las Fo una ae Insulae u o luga
en algún momen o en e los años 25 y 12/7 a.C. (San ana e alii. 2002: 232
y ss.), enma cándose en el in e és mos ado po el mona ca mau i ano du-
an e la segunda mi ad de su einado po ex ende y consolida sus pose-
siones en el Occiden e y explo a sus ecu sos, en especial los si uados en
la Ge ulia occiden al y la cos a a lán ica. Resul ado de odo ello ue la eac-
i ación de las an iguas ac o ías enicio-púnicas de salazón y pú pu a de
la achada a lán ica a icana y el inicio de la p esencia de in aes uc u as
p oduc i as y elemen os ma e iales de o igen omano en las Islas Cana ias.
Pa alelamen e la expedición ambién se con ex ualizó en el ámbi o de la
elabo ación del mapa de la Ecúmene enca gado po Julio Césa en el año
44 a.C. y que u o su con inuidad en el Mapa de Ag ipa, inalizado en
iempos de Césa Augus o (San ana y A cos 2007: 144), coincidiendo con
el cambio de posición del me idiano de o igen, que se p oduce en los
inicios de la E a en de imen o de Rodas, de al mane a que en los p ime os
años del siglo II d.C. el mapa de Ma ino de Ti o ya ecogía el o igen de las
la i udes en Cana ias, una ci cuns ancia que con inúa P olomeo y que pe -
du a has a inales del siglo XIX. Po an o, la expedición p oyec ada po
Juba II debió pe mi i comple a el mapa de la Ecúmene po el oes e y
conoce la posición p ecisa de las islas con el in de u iliza las como o igen
pa a el cálculo del me idiano y del pa alelo.
PABLO ATOCHE PEÑA Y Mª. ÁNGELES RAMÍREZ RODRÍGUEZ
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2.1. Los hallazgos e es es: El Bebede o, Buena is a y Rubicón
En Lanza o e se ha ecupe ado una amplia colección de a e ac os pe -
enecien es a la cul u a omana. Los p ime os hallazgos en ie a se p odu-
je on a pa i del año 1985 en las sucesi as campañas de exca ación desa-
olladas en El Bebede o (Tiagua), un yacimien o in eg ado po una es-
uc u a con plan a cuad angula le an ada con mu os de pied a seca, la
cual se halla inme sa en una po en e secuencia es a ig á ica que con iene
g an can idad de de i us a queológicos, en su mayo pa e de o igen local,
aunque ambién se encuen an elemen os de impo ación compues os po
más de un cen ena de agmen os ce ámicos modelados a o no
pe enecien es a con enedo es an ó icos, a ios agmen os de obje os
me álicos ab icados en hie o, cob e y b once, y un pequeño abalo io de
id io. El análisis li ológico y ex u al de las pas as ce ámicas (A oche e
alii. 1995: 44-71) señala que las án o as se ab ica on en es egiones me-
di e áneas di e en es: la Campania ( o mas D essel 1A, 1B o 1C, des ina-
das al anspo e de ino) en e los siglos I a.C. y I d.C.; la Bé ica ( o mas
D essel 20 y 23 y Almag o 51C, usadas como con enedo es de acei e y
salazones) en e los siglos I y V d.C.; el no e de Á ica (Túnez) ( o mas
Benghazi MR 1 y A icana I, u ilizadas pa a anspo a acei e) en e los
siglos II y V d.C. Po su pa e la analí ica me alog á ica demos ó (A oche
e alii. 1995: 80-88) que los elemen os me álicos co espondían en unos
casos a obje os de cob e (una aguja o pasado de b oche, una anilla o a e e
y una lámina o agmen o de b azale e), en o os a obje os de b once (dos
agmen os de cla os de sección cuad angula y un pequeño eslabón de
cadena) y a obje os de hie o no iden i icables po el al o g ado de
oxidación que p esen aban. El abalo io í eo posee una composición
p opia de los id ios omanos al oimpe iales (Op. ci .: 88-96),
iden i icándose con una pequeña cuen a de pe il cilínd ico y sección
ci cula (Guido 1978: 91-102).
Buena is a (Tiagua) es o o de los yacimien os lanza o eños que ha
p opo cionado elemen os ma e iales de p ocedencia omana, además de
enicio-púnicos. En él se han desa ollado cinco campañas de
exca aciones a queológicas exhumándose dos amplias es uc u as
habi acionales, la E1 da ada a pa i de mi ad del siglo X a.C. y has a el
úl imo e cio del siglo IV a.C., momen o en que la cons ucción se
amo iza (A oche y Ramí ez 2011), y la E2 que se man iene ac i a al
menos has a el siglo VI d.C. En el con ex o de esas es uc u as se ecupe ó
un conjun o de a e ac os p opios de un espacio domés ico, en el que
dominan las ce ámicas modeladas a mano, pe o donde ambién es án
p esen es agmen os de ecipien es an ó icos y o os obje os de e aco a,
a ios elemen os me álicos de cob e, b once y hie o, además de un
abalo io í eo, p opios de las cul u as enicio-púnica y omana del
Gen es del ámbi o cul u al omano en la P o ohis o ia de cana ias
135
Medi e áneo occiden al. La ca ac e ización pe og á ica de las pas as
ce ámicas ha demos ado g andes semejanzas con a ios de los g upos
ce ámicos eno-púnicos de inidos en la colonia enicio-púnica de La
Fon e a (Alican e) (González P a s 2008) y con alguno de los g upos de
p ocedencia omana p e iamen e de e minados en El Bebede o.
A los hallazgos ecupe ados en los dos yacimien os an e io es se suman
o as mani es aciones ma e iales de idén ica p ocedencia cul u al, en e las
que des acan las in aes uc u as hid áulicas exis en es en el ex emo
su es e de Lanza o e, en el si io de Rubicón, asen amien o le an ado en un
pun o es a égico de la cos a, p obablemen e como apoyo a la
ecuen ación ma í ima del ma de Cana ias, hipó esis que se ha e o zado
as el descub imien o en el islo e de Lobos, a pocos kilóme os del
asen amien o de Rubicón, de una ac o ía omana des inada a la ob ención
de pú pu a a pa i del molusco S amoni a haemas oma (cañaílla).
Rubicón se ubica en una cos a abie a donde se suceden las playas ap as
pa a el ondeo de na íos; en una de ellas, denominada “Playa de los
Pozos”, se localizan a ios pozos que han sido obje o de una con inuada
eu ilización desde la An igüedad a día, inculados a una ac o ía o pun o
de ecalada que inicialmen e ue es ablecida en el luga po na egan es
enicio-púnicos y pos e io men e eu ilizada po ma inos omanos y/o
omanizados (A oche e alii. 1999), ep oduciendo el modelo de
asen amien o que se es ablece pa a o as ac o ías púnico- omanas
undadas a lo la go de las cos as de la Mau i ania occiden al du an e el I
milenio a.C. Los elemen os es uc u ales son dos cis e nas con cáma a, de-
nominadas Pozo de la C uz y Pozo de San Ma cial, en las que se adop a on
soluciones a qui ec ónicas dispa es, de al mane a que si bien al in e io de
ambas se puede accede a a és de ampas con escalones, en el caso de la
es uc u a de meno es dimensiones la ampa conduce a una pequeña cá-
ma a adin elada, mien as que en el segundo caso da paso a dos amplias
cáma as in es adas cubie as con sendas bó edas de cañón. A lo an e io
hay que añadi la p esencia en el din el del hueco de acceso a la cáma a
del p ime pozo de una igu ación eligiosa que ep oduce el signo an o-
pomo o que ep esen aba a la diosa enicio-púnica Tani , asociado a g a-
bados podomo os y ex os epig á icos de ipo neopúnico. El segundo pozo
p esen a unas écnicas a qui ec ónicas que se iden i ican con las que mues-
an las cis e nas omanas de la cos a no occiden al a icana asociadas a
las ac o ías de salazones, ga um o pú pu a ees ablecidas o e igidas ex
no o po Juba II a pa i del úl imo e cio del siglo I a.C. y obse ables en
odas las á eas omanizadas del Medi e áneo (Ponsich 1988).
En Rubicón y su en o no se econoce el paisaje p opio de los
ondeade os enicios, cuya exis encia se explica po las óp imas
condiciones po ua ias y pesque as de la zona, luga de paso y pe manencia
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de escómb idos, además de pun o es a égico den o del i ine a io más
idóneo pa a accede o sali del a chipiélago desde o hacia las ce canas
cos as saha ianas. Rubicón cons i uye así la e idencia de una emp ana y
con inuada p esencia de in aes uc u as de o igen medi e áneo ( enicio-
púnicas y omanas) en pun os es a égicos de las cos as cana ias.
2.2. Los hallazgos subma inos
Jun o con las e idencias a queológicas desc i as pa a Lanza o e en
aguas de esa isla y del es o del a chipiélago, ambién se han ido
p oduciendo desde mediados del siglo XX ecuen es hallazgos de án o as
omanas, que pe mi en comple a los da os disponibles al iempo que
a es iguan la amplia y p olongada p esencia de Cana ias en los ci cui os
come ciales que en el A lán ico a icano se o ganiza on en o no al Cí culo
del Es echo. Esos con enedo es an ó icos p oceden de la Playa de Los
Cha cos (Lanza o e) ( agmen o del e cio supe io de un án o a del ipo
Almag o 51C); El Río (La G aciosa) ( agmen o del e cio supe io de un
án o a del ipo D essel 7-11); Fue e en u a, sin localización exac a
( agmen o del e cio supe io de un án o a del ipo D essel 30); Mogán
(G an Cana ia) ( agmen o de án o a del ipo D essel 1); desembocadu a
del Ba anco de Guiniguada (G an Cana ia) ( agmen o del e cio supe io
de un án o a del ipo Keay XXXI); Pun a de Guadamoje e (Tene i e)
( agmen o del e cio supe io de un án o a del ipo D essel 2-4 y un án o a
casi comple a a al a del e cio in e io del ipo Benghazi MR); Pun a de
Teno (Tene i e) ( agmen o del e cio supe io de un án o a del ipo
A icana II); El P is (Tene i e) (cuello y boca de un án o a del ipo D essel
1A).
3. CRONOLOGÍA DE LA PRESENCIA ROMANA EN CANARIAS
Delimi a el ma co c onológico de la p esencia de gen es omanas y/o
omanizadas en Cana ias se puede lle a a cabo u ilizando an o las
da aciones de i adas del iempo de pe i encia que se le econoce a cada
uno de los di e en es ipos de án o as u ilizadas en época omana, como
con la ayuda de las e e encias adioca bónicas ob enidas de mues as
o gánicas p oceden es de los con ex os a queológicos en los que han
apa ecido los a e ac os de p ocedencia omana. Las p ime as e e encias
son menos p ecisas debido a la longe idad que se dio en el uso de algunos
ipos de án o as, como ocu e con los casos de las D essel 20 y 23 o de la
Almag o 51C, u ilizadas desde los siglos I al V d.C. Po el con a io, las
da aciones adiomé icas esul an más p ecisas, aunque en el es ado ac ual
de la in es igación se educen a las se ies p opo cionadas po los si ios de
El Bebede o y Buena is a, las cuales inicialmen e sólo pe mi en delimi a
Gen es del ámbi o cul u al omano en la P o ohis o ia de cana ias
137
la c onología de la p esencia omana en Lanza o e desde inales de la Re-
pública has a los inicios del Bajo Impe io omano, ijando un ma co
empo al que aba ca desde el úl imo cua o del siglo I a.C. has a el p ime
cua o del siglo IV d.C.
El espacio empo al delimi ado po el C14 discu ió en e dos acon eci-
mien os de cie a ele ancia, po un lado la implan ación omana en la
Mau i ania occiden al a pa i del siglo I a.C. median e la in e posición del
ey asallo Juba II y, po o o, la c isis polí ico-económica que a ec ó al
Impe io omano en el siglo III d.C. En e ambos hi os his ó icos, las aguas
mau i anas en esu gi y pos e io men e en a en decli e la indus ia de
salazones basada sob e las an iguas ac o ías es ablecidas po na egan es
enicio-púnicos en esa pa e de la cos a occiden al a icana.
A pa i de inales del siglo III d.C. la p esencia omana al su de
Volubilis ue sólo es imonial, inalizando de o ma de ini i a hacia
mediados del siglo V d.C., en un ins an e coinciden e con el abandono del
es ablecimien o de Essaui a-Mogado y el decli e inal de la indus ia de
salazones, la cual i á decayendo len amen e en odo el occiden e
medi e áneo has a alcanza , en algún caso, el siglo VI d.C. Más al su , a
lo la go de la cos a a lán ica subsaha iana, la p esencia de elemen os
cul u ales omanos se man iene has a el siglo IV d.C., como lo indican
en e o os los hallazgos mone a ios de Cos a de Ma il (Pica d 1978: 22-
24).
De las da aciones an e io es se puede deduci que la echa en la que se
p odujo la expedición en iada po Juba II de Mau i ania a Cana ias (en e
el año 25 a.C. y los años 12/7 a.C.) pod ía conside a se el pun o de pa ida
o icial de la p esencia en las islas de gen es omanas y/o omanizadas, una
p esencia que es u o mo i ada po azones que sin duda hay que as ea
en la p ospe idad económica alcanzada po la Mau e ania Tingi ana as su
inco po ación al Impe io, la cual concluye en la segunda mi ad del siglo
III d.C., coincidiendo con la p o unda c isis que a ec a a odo el Impe io y
que ae consigo la ana quía mili a , in asiones, e uel as indígenas y
g a es p oblemas económicos. Tal es ado de insegu idad gene al di icul ó
las comunicaciones y p opició la c isis del apa a o p oduc i o así como la
endencia hacia una economía au á quica. En el no e de Á ica, esa
si uación alcanzó su pun o álgido en iempos de Diocleciano, cuando se
e acúa el ex emo me idional de la Tingi ana, el más p óximo a Cana ias,
haciendo que a pa i del siglo IV d.C. el ío Loukus sea la nue a on e a
(Rebu a 1987). Como esul ado, du an e el Bajo Impe io se p oduce la
p ác ica desapa ición de la amplia ac i idad come cial an e io y con ella
uno de sus sopo es p incipales, la indus ia de salazones. Las ac o ías de
la cos a a lán ica de la Mau i ania educen d ás icamen e su núme o y el
olumen de la p oducción, la cual se o ien a á a pa i de en onces a cub i
PABLO ATOCHE PEÑA Y Mª. ÁNGELES RAMÍREZ RODRÍGUEZ
138
casi exclusi amen e las necesidades locales. Esa si uación de c isis y
pos e io ans o mación de las es uc u as económicas mau i anas debió
se sin duda la azón del cese de la ac i idad omana en las islas y el
consecuen e aislamien o de és as.
En gene al, los elemen os omanos ecupe ados en Cana ias pa ecen
cons i ui el e lejo an o de iajes pun uales como de la p esencia ac i a
de gen es omanas y/o omanizadas en las islas a lo la go de casi cinco
siglos, un espacio de iempo lo su icien emen e amplio como pa a que no
se puedan conside a sólo me os hallazgos espo ádicos esul ado de isi as
acciden ales o nau agios casuales.
4. CONCLUSIONES
Las e idencias ma e iales p opo cionadas po la a queología a lo la go
de las úl imas dos décadas señalan que en e los siglos X a.C. y IV d.C. se
desa olló en las islas una ase de in ensos con ac os en e las gen es que
lle a on a cabo la colonización del a chipiélago cana io y quienes debie on
oma la decisión de hace lo, al y como pa ece demos a lo la p esencia
enicio-púnica en Cana ias du an e los momen os iniciales y más c í icos
del es ablecimien o humano. A pa i del siglo I a.C. y en base a los da os
suminis ados po la a queología, los con ac os de gen es medi e áneas
con las islas y sus habi an es se p olongan, de nue o a a és de
na egan es, aho a omanos y/o omanizados, pe o como an es p oceden es
del Cí culo del Es echo, quienes ansi an egula men e las aguas de las
islas has a el siglo IV d.C. Du an e ese pe iodo omano los con ac os con
las islas pa ecen habe sido luidos, si bien se espacia ían p og esi amen e
has a su in e upción as la c isis polí ico-económica que a ec ó al Impe io
en el siglo III d.C., ci cuns ancia que educe el in e és de Roma po la cos a
a lán ica a icana y po sus p oducciones. A pa i de ese ins an e se ca ece
de no icias sob e la p esencia de gen es ajenas al a chipiélago has a
ap oximadamen e el siglo XI d.C., momen o en el que las islas eapa ecen
en la his o iog a ía á abe.
Ag adecimien os:
Es e abajo se insc ibe den o de los es udios que es amos ealizando
en el ma co del p oyec o HAR2013-40899-P «Poblamien o, adap ación
cul u al y cambio medioambien al en la P o ohis o ia cana ia: los casos
de Lanza o e y Fue e en u a», inanciado po el Minis e io de Economía
y Compe i i idad. IP: Pablo A oche Peña.
Gen es del ámbi o cul u al omano en la P o ohis o ia de cana ias
139
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