Publicado en La oz y el ingenio (IV Simposio sob e Pa imonio Inma e ial). U ueña: Jun a de Cas illa y León - Fundación Joaquín
Díaz, 2008: 6-33.
EL INGENIO EN LA ORALIDAD
Deslindes sob e el ingenio y lo ingenioso en la li e a u a o al
MAXIMIANO TRAPERO
Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia
[email p o ec ed]lpgc.es
A la memo ia de DIEGO CATALÁN,
que me guió po las hondu as del Romance o,
y que mu ió de imp o iso, en los días en que edac aba es e ex o.
Sob e qué cosa sea el ingenio
Con ieso, de en ada, que es e es un ema nue o pa a mí. Cuando Joaquín Díaz me p opuso
desa olla el ema que se anuncia en el í ulo que an ecede El ingenio en la o alidad pa a pa icipa en es e
IV Simposio de la Cá ed a de Es udios sob e la T adición de la Uni e sidad de Valladolid y la Fundación
Joaquín Díaz, p ecisamen e sob e el ema gené ico de «La oz y el ingenio», u e que p egun a me a mí
mismo sob e qué asun os debía con empla el mundo de la o alidad, po que no sabía ─ni sé aho a,
cuando empiezo a esc ibi es as líneas─ qué cosa o cosas deben en ende se po «ingenio». Ni ampoco a
qué aspec os conc e os de la o alidad debía limi a mi conside ación, pues ese mismo concep o de
«o alidad» es an inaba cable que si p e iamen e no se le pone lími es esul a del odo imp eciso de pu o
ago. O al es ambién la lengua que hablamos cada día, y la música que no nació suje a a una pa i u a, y
el conocimien o que se iene de la cul u a ma e ial de ipo adicional, e c. ¿Debe ía con empla ambién
odas es as mani es aciones de la o alidad? Ni es oy capaci ado pa a ello ni c eo que ue a eso lo que se
me pedía en el enca go. Me suje a é, pues, a lo que comúnmen e se en iende po «o alidad» en euniones
como és a o en a ados que lle an ese nomb e como í ulo, es deci , a los géne os de la «li e a u a o al».
Tema no edoso pa a mí y c eo que ambién pa a la bibliog a ía al uso. Po que la o alidad se ha
abo dado desde muy dis in os pun os de is a: la di e sidad gené ica, las o mas en que se mani ies a, su
his o icidad, la dispe sión geog á ica, los p ocedimien os de ansmisión, la «poé ica» peculia que la
ca ac e iza, e c. Se han es udiado ambién aspec os pa icula es sob esalien es, como la « a iación», la
elación en e géne os, las unciones que cumple en la ida social, e c. Pe o, que yo sepa, nunca se había
pues o el acen o de mane a monog á ica sob e un aspec o como el ingenio. Así que he enido que da me
a la a ea de pensa , e isa , consul a , elabo a hipó esis... Me plan eé si abo da el ema desde el sen ido
li e al del enunciado, es deci , es udia lo que de ingenio iene ese complejo que llamamos «li e a u a
o al» o, al e és, discu i sob e cada uno de sus pa icula es géne os pa a a a de halla el papel que en
ellos juega el ingenio. La pe spec i a de es udio que se adop e no sé si llega ía a las mismas conclusiones,
pe o sí que equie e de plan eamien os di e en es. Y debí plan ea me ambién cuál ue a ─cuál es─ el
con enido semán ico de la palab a ingenio, elabo a «una eo ía» que ue a capaz de explica odos los
casos y en odos los géne os. Una eo ía que sea álida, además, pa a los casos pa icula es del
epen ismo, del chis e, del g a ismo, del ges o, de los ges os eligiosos, e c., de los que habla án o os
colegas en es e IV Simposio de la Cá ed a de Es udios sob e la T adición. Y pues o que soy yo el
p ime o que in e iene en es as Jo nadas, no me pa eció que ue a del odo ocioso a a de es ablece
los lími es semán icos de lo que se en iende po ingenio, que ese debe se el p ime paso de una
in es igación: pone lími es y ija el obje o de es udio. ¿Qué impo ancia iene el ingenio en la li e a u a
o al? ¿Es ealmen e un « ema» o un aspec o dis in i o de esa li e a u a? ¿Pa icipan po igual los dis in os
géne os de la li e a u a o al del ingenio? Y an e odo, ¿qué cosa es el ingenio?
El signi icado de un é mino de la lengua no es lo que cada hablan e quie a que sea ni lo que un
in es igado se empeñe en deci que es, sino un alo an obje i o y colec i o como pueda se lo el
signi ican e de la oz que lo mani ies a. Y así como odos decimos [ingénio] (y no [ignécio] o [ingéncio]),
odos in uimos ambién el es ado de cosas que pod ían se cali icadas po esa palab a y cuáles no. Así,
me pa ece que nadie duda ía en cali ica de ingenioso (y po an o 'poseedo de ingenio') al epen is a
cubano O lando Lagua dia que an e uno de aquellos ecuen es «apagones» de los p ime os años del
amoso «pe íodo especial» de Cuba (conc e amen e en 1997) y an e un abundan e e ige io con mo i o
de la clausu a del Fes i al que sob e la Décima se celeb aba en Las Tunas, dijo:
Tal pa ece que mi ida
es una pesada c uz:
cuando hay comida no hay luz
y cuando hay luz no hay comida.
Un ipo de ingenio que se adecua exac amen e a lo que Maxime Che alie , en cuya memo ia celeb amos
es e Simposio, es udió y esc ibió sob e la ob a de Que edo. Un ipo de ingenio que podemos iden i ica
como «agudeza e bal» y que se mani ies a en una cualidad consis en e en ' ela a con g acia'. Mas nadie
─c eo─ e ía ingenio alguno en los e sos del omance La mue e del P íncipe Don Juan o de Ge ineldo o de
Delgadina o de La condesi a, aunque quizás alguien pod ía deci que en es e úl imo hay una secuencia en
que la muje p o agonis a mues a cie o ingenio al p esen a se an e el Conde con el mismo es ido de su
boda encubie o du an e su pe eg inaje con un aje de ome a. Po lo demás, pod á deci se que en los
e sos de los omances hay llaneza o belleza o a e, e c., pe o no p ecisamen e «ingenio».
Como segundo ejemplo inicial de e dade o ingenio, pond ía la décima que el ambién
epen is a cubano Juan An onio Díaz me hizo «de epen e» un día en que ambos discu íamos sob e el
papel de la memo ia en el a e de los poe as imp o isado es:
La memo ia, a mi en ende ,
es la maquina ia humana
que hace llega a mañana
lo que ue suceso aye .
Pudiendo iolada se ,
po diabólico mo i o,
la memo ia es el a chi o
donde el homb e con acie o
ansi a después de mue o
como si es u ie a i o.
De ini un é mino de la lengua es una de las cosas más di íciles con que se en en a el ingenio
humano. Deja esa a ea a la Academia de la Lengua ha sido una cómoda solución, pe o no del odo
sa is ac o ia, po que ninguno de los dicciona ios que has a aho a ha hecho an doc a ins i ución se basa
en c i e ios es ic amen e semán icos, quie o deci en signi icados de lengua, sino en a ios de los
sen idos que un é mino puede ene en hechos de habla. ¿Rep esen an las de iniciones del DRAE los
signi icados que de e dad ienen las palab as en la lengua que hablan sus usua ios comunes? ¿La
pe cepción que un hablan e iene del signi icado de un é mino es e dade a o e ónea po coincidi o
no con la de inición del dicciona io? ¿Son las de iniciones del DRAE las mejo es que pueden hace se?
Con plena segu idad, no. Y sin emba go, el Dicciona io de la Academia se iene po algo así como «el
código ci il» de la lengua, la ley que gobie na los usos de odos los hispanohablan es.
Si acudimos al DRAE en busca del signi icado de la palab a ingenio nos encon a emos con que
los académicos dan pa a ella, al menos, cinco de iniciones que sean pe inen es a nues o p opósi o, pues
o as acepciones hay de es a palab a e e idas a ins umen os, máquinas di e sas o áb icas y
plan aciones de caña de azúca que no ienen aquí al caso. Resumimos las cinco acepciones que ienen a
nues o caso:
1. Facul ad del homb e pa a discu i o in en a con p on i ud y acilidad;
2. In uición, en endimien o, acul ades poé icas y c eado as;
3. Indus ia, maña y a i icio de uno pa a consegui lo que desea;
4. Chispa, alen o pa a e y mos a ápidamen e el aspec o g acioso de las cosas; y
5. Aplica a en amen e la in eligencia pa a sali de una di icul ad.
Según es o, o hay cinco clases de ingenio o las cinco de iniciones de la Academia no son sino
a ian es de con enido, es deci , sen idos con ex uales de una única in a ian e de con enido que
end emos que de e mina noso os a pa i de un análisis semán ico. Po que odos los que hablamos el
español cuando usamos y oímos la palab a ingenio «en endemos» una misma «cosa», no cinco cosas
di e en es. Hay que deci abie amen e que la consul a del dicciona io académico (y con él la de odos los
demás dicciona ios al uso, pues odos lo copian más o menos) no es un buen ecu so pa a esol e
dudas iniciales como las que nos plan ea en es e caso la palab a ingenio, pues de suje a nos con es ic a
idelidad a su le a nunca llega íamos a sabe qué cosa es y debe en ende se po al1.
En el caso conc e o de ingenio, la acepción p ime a del DRAE 'discu i o in en a con p on i ud
y acilidad' pa ece que es la que con iene pa a la edondilla de O lando Lagua dia sob e la luz y la
comida; pe o ambién con iene la cua a 'que mues a el aspec o g acioso de las cosas'. Sin emba go, la
décima de Juan An onio Díaz sob e la memo ia pa icipa ambién del ipo de ingenio de la acepción
académica p ime a, pe o nada iene de lo g acioso de la cua a, y sin emba go se ía de aplicación o al
pa a ella la acepción segunda ' acul ad poé ica y c eado a'.
A o as clases de ingenio no p ecisamen e e bales pa ecen e e i se las acepciones e ce a
'a i icio o maña pa a consegui lo que se desea' y quin a 'in eligencia pa a sali de una di icul ad'. La
e ce a pa ece de jus a aplicación, po ejemplo, a la ama del omance de Sildana en que pa a e i a el
inces o del pad e la jo en doncella con iesa sus cui as a la mad e y és a se p esen a an e su esposo con las
opas cambiadas de la hija. Así dicen los e sos de una e sión de La Gome a (T ape o 2000a: 19.1):
–¿Qué ienes, hija Sildana, qué iene la hija mía?
¿Qué ienes, hija Sildana, qué penas o qué a igas?
–¡Los amo es de mi pad e que me aen ap eseguía,
que él allá me es á espe ando en la misa la ga ía
mien as cambiaba de opa y ponía limpia camisa!
1 No amos a de i a nues a e lexión en la c í ica a las de iciencias semán icas del dicciona io, sólo ale amos sob e las g andes
dis ancias que exis en en e lo que nues a compe encia lingüís ica (semán ica en es e caso) sabe ─aunque lo sea de una mane a
in ui i a─ del signi icado de las palab as que usamos y las a ias de iniciones ─no la de inición única─ que de ellas dan los
dicciona ios.
–No e a igues, Sildana, no e a igues, mi hija,
no e a igues, Sildana, que yo me le p esen a ía;
yo me pond é de u opa y ú e pond ás la mía.–
Y cuando la io eni el alma le son eía:
–¡Qué bien me ienes, Sildana, qué bien ienes, hija mía!
Que si e encuen o doncella se ás eina de Se illa
y si doncella no es ás e mando a qui a la ía.
–¡Y cómo ha de es a doncella siendo es eces pa ía!
Pa í a mi hijo don Ped o y a Sebas ián de Cas illa,
pa í a mi hija Sildana, hija uya y hija mía.
–¡Flo ecía seas, Sildana, lo ecía seas, mi hija,
que le qui as e a u pad e lo que a come e enía
y qui as e del in ie no l’alma uya y l’alma mía!
Y la acepción quin a del DRAE 'in eligencia pa a sali de una di icul ad' es, a su ez, la que
con iene al omance de La se ana en el episodio en que el pas o cillo log a do mi a la se ana con sus
oques de gui a a. Y és os son los e sos de una e sión de La Palma (T ape o 2000b: 13.6):
Te minando de almo za , gui a a de o o me en ega:
yo que lo sabía hace , me puse a mo e las cue das,
la p ima con la segunda, la segunda con la e ce a,
y la cua a con la quin a y la quin a con la sex a,
pa que al son de la gui a a la se ana se du mie a.
Cuando la encon é do mida, cogí pue a y me eché ue a...
Pa a no sali nos del ámbi o de los dicciona ios, y dando po supues o que és os ep esen an la
compe encia lingüís ica de los hablan es, pa a a a de delimi a el ámbi o semán ico del é mino que
nos ocupa, si acudimos a un dicciona io ideológico (como el VOX) és e si úa la palab a ingenio en
elación con cua o campos asocia i os, los siguien es:
1. El que gi a al ededo de la idea de 'g acia' (g upo 763), con oces como g acia, jocosidad, donai e, sale o, comicidad, humo ,
e c.
2. El que gi a al ededo de la idea de 'habilidad' (g upo 909), con oces como habilidad, des eza, p ác ica, in eligencia, pe icia,
e c.
3. El que gi a al ededo de la idea de 'imaginación' (g upo 738), con oces como imaginación, an asía, in en i a, icción, e c., y
4. El que gi a al ededo de la idea de 'in eligencia' (g upo 735), con oces como in eligencia, alen o, imaginación, sagacidad,
cla i idencia, pene ación, agudeza, e c.
Mas ni el ingenio es solo 'g acia', ni solo 'habilidad', ni solo 'imaginación', ni siquie a solo
'in eligencia', aunque pa icipe de odas esas cualidades. El signi icado es un complejo semán ico; «algo»
men al ─un concep o, dijo Saussu e─ que solo iene exis encia en cuan o es mani es ado po un
signi ican e. Más p opiamen e el signi icado es «un alo » que pe mi e a odos los hablan es de una
lengua iden i ica un mismo es ado de cosas. «Un alo » y no «una cosa», po que la lengua es
independien e de la ealidad, ienen na u alezas di e en es. Pe o la iden i icación de un signi icado
lingüís ico di ícilmen e pod á de e mina se po un solo asgo de con enido; al con a io, eque i á de un
conjun o inde e minado de asgos semán icos de muy di e en e pe inencia lingüís ica: unos se án
undamen ales, o os i uales, o os edundan es y o os alsos asgos semán icos, po que pe enecen al
mundo de las e e encias ex alingüís icas. De ahí lo complejo y esbaladizo que esul a siemp e ansi a
po el plano del con enido.
Genio, ingenio e ingenioso
La e imología no siemp e esuel e sa is ac o iamen e el e dade o signi icado de un é mino,
pe o ayuda a delimi a el cauce semán ico po el que ha discu ido en el cu so de la his o ia de ese
é mino. Ingenio es oz no «p ima ia», sino de i ada de genio (aunque puede que es a de i ación se
p oduje a ya en el la ín), y a su ez ha se ido pa a desa olla un nue o de i ado: ingenioso. Desde el
pun o de is a del signi ican e, es e p oceso e olu i o ep esen a a la pe ección lo que Cose iu (1978:
249) dice que es la lexicogénesis: una «pa icula g ama icalización del léxico p ima io»; es deci , un
p oceso a a és del cual una unidad léxica de la lengua puede ecibi un mo ema g ama ical que
modi ica su ni el signi ican e y que una ez «g ama icalizada» uel e al dominio del léxico y es á
dispues a de nue o a ecibi una nue a g ama icalización, y así segui el p oceso inde inidamen e
( eó icamen e inde inidamen e, aunque en la p ác ica el núme o de pasos de i a i os es muy limi ado).
Mas, en ese p oceso de i a i o, la nue a palab a esul an e no solo acaba complemen ada con algún
nue o elemen o mo ológico sino que puede cambia de ca ego ía g ama ical y con igu a se con un
nue a « alencia» sin agmá ica, y en de ini i a con un nue o signi icado. Así del sus an i o genio
cons uido con el e bo se («se un genio») se pasa al sus an i o ingenio pe o cons uido con ene (« ene
o no ene ingenio») y de és e al adje i o ingenioso pe o uel o a la cons ucción con se («se un homb e
ingenioso»), como el é mino p ima io de la se ie.
Es e ipo de p oceso no es exclusi o de es a oz, sino de o as muchas de la lengua, po ejemplo:
se ene se
genio ingenio ingenioso
homb e homb ía *homb oso
a onil
in eligen e in eligencia *in eligen oso
alen oso
bueno bondad bondadoso
blanco blancu a *blancu oso
Como se e, no en odos los casos los es pasos del p oceso han sido lexicalizados de igual
o ma, pe o sí que mani ies an el mismo ipo de desa ollo semán ico: la cons ucción con se ep esen a
la esencialidad; como dijo And és Bello (1988: II, 681), se signi ica «la exis encia absolu a» (lo que
p opiamen e pe enece al Se Sup emo: Yo soy el que soy). Así, la condición de «genio» o de «ingenioso» es
una cualidad que se posee de mane a na u al y pe manen e: se nace o se es genio o ingenioso como se es
g ande o ubio. Po su pa e, la cons ucción con ene signi ica 'posee una cualidad del se ', quizás la más
ep esen a i a pe o no odas. Así, « ene ingenio» signi ica ene alguna cualidad del genio, pe o no «se
un genio»: se iene ingenio en al ci cuns ancia o en al acción. De la misma mane a, « ene homb ía»
signi ica posee una cualidad del «se homb e», en es e caso 'la ue za o o aleza' que se c ee es p opio
del homb e, en e a « ene eminidad» (po no exis i la oz *muje ía), que es la cualidad más
ep esen a i a de la muje .
Con o me con lo an e io , el paso de genio a ingenio, implica una «modi icación» semán ica. Cuál
sea la cualidad de genio que pasa a ingenio puede se discu ible, acaso la cualidad básica del genio: la
c ea i idad (o in en i a u o iginalidad), pe o «modi icada» po un asgo añadido: '+ con agudeza e bal'.
Y es e nue o asgo es el que da cobe u a semán ica al sen ido ' ela a con g acia' que iene ingenio en
algunos con ex os. Sin emba go, el paso de ingenio a ingenioso es un «desa ollo» semán ico: hay un cambio
de ca ego ía g ama ical (de sus an i o a adje i o) y el su ijo ─oso le añade el signi icado básico que iene
es e su ijo: ' ela i o a'. Así, ingenioso es 'que iene ingenio'. Y aquí oma p eponde ancia el asgo ' ela a
con g acia' que había apa ecido como i ual en ingenio y que ni siquie a se mani es aba en genio. En
conclusión, en la e olución mo ológica genio > ingenio > ingenioso se ha p oducido un e dade o cambio
semán ico.
Además, la e olución genio > ingenio > ingenioso ep esen a muy bien el p oceso de «deg adación»
semán ica que siemp e ocu e en la de i ación léxica po «desa ollo» (Cose iu 1978: 250). Así, una cosa
ama illen a es la que posee una deg adación del ama illo pu o; y una canción a lamencada es una especie
que iene algunos asgos del lamenco pe o que ya no es p opiamen e lamenco; y una pizza opical es
simplemen e la que lle a piña, po que esa u a es p opia de los países opicales. Tomamos aquí el
é mino «deg adación» no en el sen ido usual de 'co upción', sino en el e imológico de 'con enido
debili ado espec o al é mino o igina io'. De al mane a que desde el pun o de is a semán ico genio /
ingenio / ingenioso ep esen an una e dade a oposición g adual sob e una misma cualidad de con enido:
Un homb e con ingenio es 'el que iene algo de genio', y un homb e ingenioso es 'el ocu en e, el chis oso'.
Y ¿quién es un genio? El 'homb e ex ao dina io capaz de c ea cosas nue as y admi ables', como eza la
acepción cua a del DRAE. Todos es a íamos de acue do en cali ica de genios a Ce an es y a
Shakespea e en las le as; a Miguel Ángel y a Goya en la pin u a; a Bach y a Moza en la música, a
Galileo y a Eins ein en la ísica; e c., odos ellos «po habe c eado cosas nue as y admi ables» en sus
espec i as á eas del conocimien o y del a e. Pe o segu amen e end íamos que ebaja el cali ica i o a
ingenio pa a e e i nos a las cosas de meno en idad2.
¿Po qué le da ía Ce an es a su don Quijo e el cali ica i o de ingenioso y no el de genio? ¿Ingenioso
po las cosas an a as que hacía o po sus o iginales y pe sonalísimas e lexiones e bales? He uel o a
El Quijo e si iéndome de la impagable edición elec ónica del Ins i u o Ce an es y he buscado en el
índice de en adas la palab a ingenioso y he is o que Ce an es la usa pocas eces y casi con exclusi idad
en el sin agma «el ingenioso hidalgo», lo mismo que en el í ulo, sin que en ningún momen o se de enga
en glosa la. Sí lo hace, sin emba go, con la oz ingenio que usa con mucha mayo p o usión
(conc e amen e 14 eces en la I Pa e y 26 en la II). Un luga muy des acado hay en la inmo al ob a en
que podemos halla cie as cla es pa a in e p e a en sus jus os lími es el espacio semán ico que las es
palab as enían en el iempo de Ce an es y en ese uni e so o al que es El Quijo e. Es el p ime pá a o
del p ólogo:
Desocupado lec o : sin ju amen o me pod ás c ee que quisie a que es e lib o, como hijo del en endimien o, ue a el más
he moso, el más galla do y más disc e o que pudie a imagina se. Pe o no he podido yo con a eni al o den de
na u aleza, que en ella cada cosa engend a su semejan e. Y, así, ¿qué podía engend a el es é il y mal cul i ado ingenio mío, sino la
his o ia de un hijo seco, a ellanado, an ojadizo y lleno de pensamien os a ios y nunca imaginados de o o alguno, bien como
quien se engend ó en una cá cel, donde oda incomodidad iene su asien o y donde odo is e uido hace su habi ación? (Los
sub ayados son míos.)
2 Puede habe a ias clases de ingenio (concep ual, e bal o de acción), pe o aquí nos e e imos especí icamen e al ingenio
mani es ado po medio de la lengua, al ingenio e bal, que es, po o a pa e, el único po medio del cual puede mani es a se el
concep ual. La Agudeza o a e de ingenio de G acián (1648) ep esen a jus amen e la culminación del ipo de ingenio que se usaba en la
li e a u a española en el Siglo de O o: la agudeza e bal, la misma «agudeza e bal» que es udió Che alie en Que edo: se a aba de
deci las cosas más agudas de la mane a más he mosa, de da he mosa es uc u a a los concep os. Es ambién el mismo ipo de
ingenio que mues an hoy, po ejemplo, los mejo es poe as imp o isado es de cualquie adición del mundo: dicen cosas agudas en
el ado no del e so y además lo hacen «de epen e». Pe o nos con en amos con llama ingenioso al pas o del omance de La se ana o
a un homb e que cuen a cosas g aciosas o que hace cosas que p oducen g acia.
Ni la palab a genio apa ece en es e pá a o (ni apa ece en oda la ob a, según la consul a
elec ónica) ni el adje i o ingenioso, solo ingenio, pe o es un con ex o que ilumina el espacio semán ico de
odas ellas. Dice Ce an es de sí mismo ene un «es é il y mal cul i ado ingenio»; si compa amos es a
cons ucción con las o as del lib o en que apa ece la oz ingenio, ad e imos que en la mayo ía de los
casos apa ece en con ex os en que se juzga posi i a o nega i amen e esa condición de « ene ingenio»: en
los sin agmas alo a i os posi i os, con adje i os como admi able, su il, g an o buen ingenio, y en los
sin agmas de alo ación nega i a, con adje i os como co o, seco, uin o es iado ingenio. En odos es os
casos y en los o os en que apa ece sin cali ica i o alguno (como «y no engáis ingenio ni habilidad pa a
dispone de las cosas», «cosas dignas de su ingenio» o «a i a el ingenio»), el sen ido que con iene a
ingenio es el de 'in eligencia, capacidad in elec ual, agudeza men al'. Y como, según en palab as de
Ce an es, «cada cosa engend a su semejan e», su «es é il y mal cul i ado ingenio» no pudo sino
engend a «la his o ia de un hijo seco, a ellanado, an ojadizo». Pe o ese hijo suyo, u o exclusi o de su
«en endimien o»3, es aba «lleno de pensamien os a ios y nunca imaginados de o o alguno». Pues esa
o iginalidad, esas exclusi as ocu encias de don Quijo e es lo que le hacen se «el ingenioso hidalgo». Y esa
capacidad pa a «engend a » que mani ies a ene Ce an es, aunque ue a pa a engend a «un hijo seco,
a ellanado y an ojadizo» es lo que en el cas ellano de la época se decía genio.
E imológicamen e el español genio de i a del la . genius que se iden i icaba en la an igüedad
pagana con la deidad que elaba po cada pe sona; o dicho de o a o ma: el se in isible que
acompañaba al homb e desde su nacimien o has a su mue e; una especie de ángel de la gua da de la
c is iandad, pe o con la di e encia de que el genio de los paganos llegó a se la pe soni icación de los
deseos y ape i os del homb e y ambién una ue za in e io gene ado a de op imismo. No ue on és as
las acepciones de genio que pasa on al cas ellano, sino el signi icado p imigenio del e bo de quien de i ó
genio, y és e ue gigne e 'engend a , c ea '. Y aquí podemos ene uno de los asgos semán icos más
de inido es de la palab a cas ellana ingenio. De hecho, la amosa «g amá ica gene a i a» de Chomsky se basa
jus amen e en es e aspec o engend ado , c ea i o, que ca ac e iza al lenguaje: po una pa e, con la
lengua el homb e «c ea» mundos nue os, pe o, po o a, el lenguaje mismo es á basado en la capacidad
que el homb e iene pa a gene a mensajes in ini os po medio de unos ecu sos (de unos elemen os
onológicos, mo ológicos y léxicos) ini os4.
3 Lo ad ie e desde la p ime a línea, pa a a iso de quienes sin lee lo o sin en ende lo se han empeñado en concebi a Alonso
Quijano como un ecino de ca ne y hueso de A gamasilla del Alba y a su his o ia como una e dade a his o ia ocu ida en unos
luga es y iempos que en las le as «pa ecen» ene consis encia eal.
4 Chomsky -según con esión p opia (1980: 218-219)- undó su eo ía, po una pa e, en el Racionalismo de los g amá icos de
Po -Royal (siglo XVII), po o a, en la dis inción de e gon / ene geia de Humbold (siglo XIX) que da como esul ado un uso
ilimi ado del lenguaje po medio de ecu sos limi ados, y, po o a, en las eo ías de Hua e de San Juan (siglo XVII). Es e médico
na a o, esc ibió un lib o i ulado Examen de ingenios pa a las ciencias (1575) en el cual la palab a ingenio enía un sen ido casi del odo
isiológico, designando las cualidades del cue po, según sus humo es p incipales. Dice Chomski, comen ando es e lib o, que Hua e
ino a ma a illa se an e el hecho de que la palab a ingenio, co ien e en el español de la época pa a desc ibi la 'in eligencia', enía, al
pa ece , la misma aíz la ina que a ias palab as que signi ican 'engend a ' o 'gene a '. Es o a su juicio daba la pis a a ce ca de la
na u aleza del en endimien o. Según Hua e, los homb es he oicos y de al a conside ación que in en a on el nomb e ap opiado a
es a cosa le die on el nomb e de ingenio po que halla on que había en el homb e dos po encias gene a i as: una común con los
b u os animales y plan as, y o a pa icipan e con las sus ancias espi i uales. P osigue Hua e dis inguiendo es ni eles en la
in eligencia del homb e, y po an o es clases de ingenio. El ni el más bajo es el del ingenio dócil, según el cual no hay nada en el
in elec o que no haya sido simplemen e ansmi ido po los sen idos. El segundo ni el es el de la in eligencia humana «no mal»,
según la cual el homb e ingenioso en iende el se de las cosas na u ales, sus di e encias y p opiedades y el in pa a que ue on
o denadas. Las in eligencias humanas no males son ales que, con solo el obje o y su en endimien o, sin ayuda de nadie, pa en mil
El úl imo g ado de la in eligencia, el más al o, ep esen aba, pues, el ingenio en el español del
siglo XVI, ca ac e izado po dos asgos semán icos, según el es udio que ealizó Ramón T ujillo sob e el
campo semán ico de la alo ación in elec ual (1970: 506): el de 'in eligencia' + 'con in en i a'5. Los que
ca ac e izaban al é mino ingenioso en los Siglos de O o y los que siguen ca ac e izando al é mino ingenio
en la ac ualidad, según el análisis que yo mismo he p ac icado, con o me al mé odo de la semán ica
uncional.
Mucho más ace ado que el DRAE es á el DEA de Manuel Seco y colabo ado es (1999) en la
de inición de ingenio pa a la que da dos acepciones: a) Facul ad de in en a con acilidad cosas nue as o
soluciones, y b) Facul ad de in en a con acilidad cosas di e idas. El desplazamien o del signi icado de
ingenio hacia lo humo ís ico o g acioso (que se mani ies a abie amen e en la acepción b del DEA) es á ya
plenamen e «asen ado» en el adje i o ingenioso. De hecho en es e Cu so de U ueña, hay es
comunicaciones dedicadas exp esamen e al humo . Pe o en el signi icado de lengua de ingenio el asgo
semán ico 'g acioso' no es pe inen e, sino i ual; quie e deci se que una mani es ación puede juzga se
de ingeniosa sin que necesa iamen e sea g aciosa.
En de ini i a, los asgos semán icos que pueden indi idualiza se en el signi icado exp esado po
ingenio son los siguien es: 'in eligencia' + 'o iginalidad' + 'solución cohe en e' + 'que p oduce so p esa y
admi ación'. A los dos asgos p ime os, que son los que apa ecen implíci a o explíci amen e en las
de iniciones lexicog á icas consul adas, c eemos que deben añadi se o os dos, igualmen e pe inen es en
el seman ema 'ingenio', y que sin emba go no emos e lejados en la lexicog a ía al uso. Desde luego el
ingenio es una acul ad in elec ual, no manual y no necesa iamen e a ís ica. La 'o iginalidad' iene que e
con la capacidad c ea i a del homb e: es lo que es á inculado al mundo de la imaginación6. El asgo
'solución cohe en e' hace e e encia al desenlace que iene cualquie asun o con o me a las cla es
in e nas del ela o, con consecuencia y no de mane a cualquie a. Es la solución que es á some ida a lo
azonable, incluso den o de un mundo an asioso y sob ena u al. Nada iene que e con el «ingenio» lo
dispa a ado, lo que no iene ni causa ni consecuencia; y po ello ingenio se opone a dispa a e o desa ino. Y el
asgo 'que p oduce so p esa y admi ación' es ambién undamen al: como suele deci se, sin so p esa no
hay a e que alga. La solución no p e is a puede ya es a mani es ada en el asgo 'con o iginalidad', pe o
ella p oduce so p esa y admi ación y ese es un asgo nue o añadido ─aunque no cen al─ de ingenio7.
Dicho a la mane a de las de iniciones lexicog á icas: ingenio es la acul ad in elec ual del homb e pa a
esol e una cues ión de mane a o iginal y cohe en e y que p oduce admi ación.
El ingenio en la li e a u a o al
concep os que jamás se ie on ni oye on, in en ando y diciendo lo que jamás oye on a sus maes os ni a o o ninguno. Finalmen e,
el e ce ni el del ingenio es aquel que, quienes lo alcanzan, sin a e ni es udio, dicen cosas an delicadas, an e dade as y p odigiosas,
que jamás se ie on, ni oye on, ni esc ibie on, ni pa a siemp e inie on en conside ación de los homb es. Y concluye Chomsky:
«Hua e se e ie e aquí a la e dade a capacidad c eado a, al eje cicio de la imaginación 'poé ica' en di ecciones que no es án al alcance de
la in eligencia no mal» (1980: 219).
5 En oposición a o pe, que ep esen a su co espondien e alo ación nega i a, y en con as e con agudo ca ac e izado po el
asgo 'que azona con agudeza', y con capaz (y en endido, hábil, despie o, e c.) ca ac e izado po el asgo 'capacidad pa a adqui i
cualquie sabe ', y con sagaz (y a isado, as u o, e c.) ca ac e izado po el asgo 'compo amien o p ác ico', e c.
6 En mis pesquisas semán icas sob e el ingenio, mis alumnos de Semán ica iden i icaban ingenio unos con 'la in eligencia' y o os
con 'lo c ea i o', y decían que la in eligencia se mani ies a po la azón, mien as que en la c ea i idad domina la imaginación.
7 A di e encia de é minos como no edad o ex añeza y ap ecio o es imación.
Es aho a cuando nos podemos p egun a ¿cuán o de ingenio iene la li e a u a o al? Seamos en
es e caso obje i os, po mucho que nos gus e la li e a u a o al y po mucho que nos empeñemos en
ei indica su es udio. Como decía Ce an es, «cada cosa engend a su semejan e», y como p oduc os que
son del «genio» popula , común a lo que se en iende po no malidad, no pod emos espe a de ellos
alo es ni de ex ao dina ia ele ancia ni de cumb es a ís icas. Di ícilmen e pod á encon a se en el
mundo de la música popula un «genio» como el de Bonn o en el de la poesía popula , que a pesa de se
anónima ha enido que nace del ingenio de alguien, a un Pablo Ne uda, po ejemplo. Mas oda
alo ación iene sus g ados, y así, admi iendo que los p oduc os p opios de la o alidad no son de los que
es án en la cúspide de la c ea i idad humana (al menos de la o alidad que i e en los iempos ac uales,
o a cosa bien dis in a end íamos que deci de la o alidad en iempos an iguos), debemos, sin emba go,
p oclama que ambién en los géne os de la li e a u a o al, popula y anónima, hay ap eciables alo es de
a e y de ingenio humano.
Den o, pues, de es os pa áme os, debemos p egun a nos p ime o qué clase de ingenio hay en
los géne os de la li e a u a o al y después si és e se epa e po igual en e odos ellos o si po el con a io
hay géne os más p ocli es que o os a su p esencia.
T es ipos de ingenio hallo yo que haya en los géne os de la li e a u a o al. P ime o el del au o ,
pe o és e se exp esa solo en aquellos géne os en que el papel de «au o » se mani ies a en el momen o
mismo de la pe o mance, y eso solo ocu e en la poesía imp o isada, que es o al y que puede ab iga se
den o del campo de la li e a u a popula , pe o que no es « ep oducción de un ex o adicional». El
epen is a (o payado o e seado o gale onis a o o e o o glosado o simplemen e poe a) se p esen a an e el
público con las únicas a mas de su ingenio pa icula , sea g ande o pequeño, ceñido a las leyes de ese
géne o o he e odoxo ompedo de las mismas, y que end á en el aplauso del público el e móme o que
ma que el alo de su a e. Ejemplo pa adigmá ico de es e ipo de ingenio lo ep esen an los
Campeona os de Be sola is, e dade os ce ámenes compe i i os en los que se alo a jus amen e la
o iginalidad con que cada poe a esuel e en e so y de epen e los p oblemas que se le plan ean: pu o
a e de ingenio:
Pa´can a de un imp o iso
se equie e buen alen o,
memo ia y en endimien o,
ue za de gallo cas izo.
Cual enda al de g anizo
han de lo ea lo´ ocablo´.
Se ha de asomb a has a el diablo
con muchas bellas azones
como en las con e saciones
en e San Pei o y San Pablo.
(Viole a Pa a)
La segunda clase de ingenio es el que mani ies a un pe sonaje de e minado den o de una
na ación ambién de e minada. Es el ipo de ingenio que mues a Sancho Panza al esol e los plei os
que se le p esen an como Gobe nado de la Ínsula Ba a a ia, o el del pas o del omance de La Se ana de
la Ve a, que an es imos, como la es a agema que pone en acción Ulises pa a hui de la cue a de
Poli emo o como las miles de o mas con que han de ingeniá selas los hé oe de los cuen os pa a ence
la p ueba a la que se les some e.
Y el e ce ipo de ingenio es el que hallamos en la na ación misma, mani es ado en una
secuencia pa icula o en la in iga o al de un ela o. Es el ingenio p opio de las adi inanzas y el que
ienen po lo gene al odos los géne os na a i os al p esen a las acciones de sus co espondien es
La décima es es o a que no abunda en la lí ica adicional española, más bien se desconoce po
comple o, como hemos dicho. Y sin emba go es la es o a p edilec a de la poesía popula en
Hispanoamé ica. No llega a an o en la adición cana ia, pe o en es o ambién las Cana ias mues an que
es án más ce ca de la o illa ame icana que de la peninsula . Pues has a las adi inanzas, que nacie on en
los me os adicionales co os que hemos dicho, se han con e ido en muchos países de
Hispanoamé ica y en Cana ias en décimas. Po ejemplo:
Soy de es einos o mado,
engo pies y no camino,
y en el mundo mi des ino
es es a siemp e pa ado.
Yo engo un sie e acos ado
que es del eino mine al;
de o o eino, el ege al,
es mi mayo cons ucción;
y al es a en el salón
me is e el eino animal.
(El abu e e)15
Pe o el e o cimien o e ó ico y la cumb e li e a ia de las adi inanzas en la adición hispánica se
mani ies a en la glosa: una cua e a adicional glosada en cua o décimas de c eación indi idual, pe o que
algunas han llegado a popula iza se (con algún «de ec o», p opio de la ansmisión o al), como la
siguien e, nacida en Cuba y ecogida ambién po mí en Cana ias:
No soy sang ado ni i o,
ni mue o ni amo ajado,
ni es oy i o ni es oy mue o,
ni despie o ni do mido.
En el es ado que yo
son pocos los que se encuen an,
que me pusie on en en a
y a mí nadie me comp ó.
Un caballe o salió
a ende me en el pa ido,
a mí nadie me ha que ido
mi ándome en es e es ado,
en sang e odo bañado
sin se sang ado ni he ido.
Yo no sé lo que es i i
siendo hijo de la mue e
y po se a al mi sue e
me hallo dispues o a mo i .
Po que de an o su i
hoy me eo en es e es ado,
en un luga es echado,
15 Es a décima p ocede de la adición cubana, pe o la he ecogido en Cana ias: una mues a más de la in ensa in luencia mu ua
que ha exis ido en e Cana ias y Cuba (más ex ensamen e el Ca ibe) en ma e ias lingüís icas y de cul u a popula .
de un blanco paño es ido,
ni despie o ni do mido,
ni mue o ni amo ajado.
Ojos engo y nada eo,
oídos y nada en iendo
y po se a al mi sue e
ni yo mismo me comp endo.
Vi o po es a i iendo,
solo po anda a dies o,
mas la ida es el abie o
que es oy en mi p opia caja,
cubie o con una mo aja
ni es oy i o ni es oy mue o.
Yo no puedo es a sen ado
ni ampoco camina ,
pe o no me han de encon a
caído ni le an ado,
de odillas ni acos ado
ni aleg e ni en is ecido.
Todo el que me p es e oído
odas las señas le doy:
les ad ie o que no es oy
ni despie o ni do mido.
(El pollo en el hue o)
La ex ensión del ex o p opo ciona el espacio necesa io pa a que el ingenio del c eado se
mani ies e en su pleni ud, pe o, a la ez, se apa a de una de las ca ac e ís icas que hemos is o esenciales
de la adi inanza: la b e edad. Un cambio de ecu sos poé icos: concen ación signi ica i a a cambio de
e ó ica: cul e anismo en e a concep ismo, pu o ba oquismo lingüís ico.
En el omance o
Ya ad e imos an es de que no es el omance o p ecisamen e el géne o de la li e a u a o al en
que con más cla idad y pe sis encia se mues e esa cualidad que llamamos ingenio. Y que, en cualquie
caso, és e se mani ies a en una pa icula acción de un pe sonaje p o agonis a. Una acción que, sin
emba go, se con ie e en de e minan e en el desenlace de la ábula de ese omance. Son acciones del ipo
de las que ya hemos e e ido con an e io idad: como la mad e de Sildana pa a lib a a su hija del
inces uoso pad e, o el pas o de La se ana de la Ve a pa a lib a se de una mue e segu a, o la he oína de
La condesi a pa a econquis a a su p ome ido.
Los es pe sonajes hacen uso de su ingenio pa a log a sus p opósi os. Aquí el ingenio es á
con aminado de un sen ido p ác ico, y pod ía iden i ica se con la as ucia, pues en el ondo sus espec i as
acciones es án basadas en su iles in enciones. Es exac amen e lo que Sebas ián de Co a ubias e i ió de
ingenio en su Teso o de la lengua cas ellana o española: «Vulga men e llamamos ingenio una ue za na u al de
en endimien o, in es igado a de los que po azón y discu so se puede alcanza en odo géne o de
ciencia, disciplinas, a es libe ales y mecánicas, su ilezas, in enciones y engaños».
Al lado de los es pe sonajes p eceden es, pod ían pone se ambién como ejemplo los
siguien es. El enamo adizo caballe o de Pa is y Helena que hace subi a su ba co a la muje que p e ende
ap a con la engañosa p omesa de hace le e un á bol con u os de o o:
─Yo soy Pa isio, seño a, Pa isio el enamo ado
......
y engo sie e na íos, odos sie e a mi mandado;
en el más chiqui o de ellos engo un manzano plan ado,
que echa manzani as de o o es na idades al año.
─Ese manzano, Pa isio, me ece se isi ado...
Y los c iados de La in ancia de Gai e os que pa a sal a al niño del manda o del ey impos o lle an como
engañosa p ueba de su mue e el co azón de una leona y un dedo del p opio niño. Y la es a agema de
La doncella gue e a pa a encub i su iden idad de muje . Y las p opues as engañosas de es doncellas pa a
bu la a los espec i os caballe os de es omances que lle an en sus í ulos esa ci cuns ancia: en El
caballe o bu lado al deci la in an ina que quien la oca a queda ía «malhadado», en El capi án bu lado
haciéndose pasa po una c iada y en El indiano bu lado quedándose con el dine o del enamo adizo
caballe o. Y las p uebas de idelidad a las que some e a su muje el ma ido ausen e en Las señas del esposo.
Sin duda es a lis a pod á ala ga se en cuan o se conside e de mane a sis emá ica el epe o io
omancís ico, y has a es posible que pudie a hace se un ca álogo de p o o ipos de «acciones ingeniosas»,
unos p o o ipos que pa ecen basa se aquí en el concep o de «mo i o». Po ejemplo, el mo i o
'ocul amien o de iden idad' es el esponsable de las acciones ingeniosas de La condesi a, de La doncella
gue e a, de Sildana, de El ap o po diose o, e c.; el mo i o 'doncella que engaña a un p e endien e pa a
sal agua da su s a us' es común a El caballe o bu lado, a El capi án bu lado y a El indiano bu lado; e c. Pe o
dejo es e ema abie o a un más de enido examen.
En la lí ica popula
Bajo el nomb e de Cancione o an o pueden igu a canciones na a i as como lí icas, e incluso
ex os que ni es án en e so ni se can an, pe o que o man pa e de ese conjun o ilimi ado y nunca bien
clasi icado que se llama li e a u a o al o olclo e o sabe popula , e c. En es e apa ado nos e e i emos
con exclusi idad a las canciones de ipo lí ico, al más p opiamen e «cancione o» popula .
No encon amos que el ingenio sea una de las ca ac e ís icas de inido as de es e géne o, ni
siquie a que enga un papel ele an e, posiblemen e po que equie e de ex os más amplios en que pode
mani es a se, ex os en los que haya plan eamien o (quizás ambién desa ollo) y desenlace. ¿Dónde
encon a el ingenio en unas coplas a que ípicas de cualquie adición o al como las siguien es?:
Fuis e mi p ime amo :
ú me enseñas e a que e ;
no me enseñes a ol ida
que no lo quie o ap ende .
Las peni as que yo sien o
son cual las olas del ma :
que unas peni as se ienen
y o as peni as se an.
Ninguno po que sea g ande
a lo más chico desp ecie:
que el co dón de o o o cido
dando uel as se des ue ce.
Fue on mis espe anzas
como lo de almend a:
lo ecie on emp anas,
mu ie on p es as.
Un subgéne o hay en la lí ica popula en que sí a isba el ingenio, especí icamen e en la acepción
cua a del Dicciona io de la Academia en que se mues a 'el aspec o g acioso de las cosas'. El humo , que
no el amo o el desamo o la sen encia de que a a la mayo pa e de la lí ica popula española e
hispánica. Es as son las coplas que podemos ca aloga como humo ís icas o sa í icas o simplemen e
es i as:
Vino es un jugo sab oso
gua dado en una ba ica
que embo acha al campesino
y al caballe o in oxica.
Po e e al aya el día
me dio u pad e una unda;
¡y luego dice el e án
«quien mad uga Dios le ayuda»!
Yo no me caso con iuda,
po muy boni a que sea,
animal que ha sido de o o
alguna maña le queda.
A íma e, bailado ,
a íma e que no pecas,
que el baila y no a ima se
es come el pan a secas.
No e a imes a aile,
húyele el bul o:
¡aunque es é amo ajado
no es á di un o!
¡Quien u ie a la sue e
que iene el gallo,
que odas las mañanas
mon a a caballo!
Cua e as y seguidillas son las es o as an e io es, y las más de las que se pueden encon a en
cualquie Cancione o español. Pe o si las uen es documen ales se ex endie an a Hispanoamé ica y a
Cana ias nos encon a íamos con o a es o a casi del odo desconocida en la Península: la décima. Y es
jus amen e el campo de la lí ica es i a (en sus muy di e sas mani es aciones de sá i a, bu la,
demos ación del ingenio o simple jocosidad) en el que la décima p edomina. Un mues a de décima
es i a:
Sale el niño de la escuela
y apenas pone su nomb e:
─Papá, cuando yo sea un homb e
me casa é con mi abuela.
─Hijo, ú no conside as
que eso es una i anía,
que esul a illanía
casa e ú con mi mad e.
─¡Y siendo ú mi pad e
e casas e con la mía!
(O iginal de Cuba, ecogida en la adición de Cana ias)
En décimas se exp esan mode namen e las his o ias de animales y las azones dispa a adas:
Yo he is o un cang ejo a ando,
un zo o ocando un pi o,
mue o de isa un mosqui o
al e un bu o es udiando.
Un buey iejo egañando
a una e ne i a laca
sen ada en una bu aca
que de isa es aba mue a
al e una chi a ue a
emendándose una hamaca.
(O iginal de Cuba, ecogida en la adición de Cana ias)
En décimas se mani ies a ambién la unción lúdica del lenguaje, en que el ingenio del c eado se
pone a p ueba an o en el pensamien o como sob e odo en la o ma, en los ecu sos del e so y de la
poé ica. Un modelo en que los e sos se uel en al e és y se an en e ejiendo has a o ma una décima
pe ec a es la que los payado es chilenos han con e ido en can o de despedida de odas sus ac uaciones
públicas:
Se o dena la despedida,
la despedida se o dena,
con aleg ía y sin pena,
sin pena y con aleg ía.
Nos e emos o o día
o o día nos e emos.
Como el a omo c ecemos,
c ecemos como el a omo:
can o es chilenos somos,
somos can o es chilenos.
G an ingenio hay que ene , sin duda, pa a hace en el me o de la décima los malaba ismos
lingüís icos y concep uales que hallamos en la adición o al de los países hispanoame icanos, como en el
siguien e ejemplo cubano en que una misma décima o ece signi icados con apues os bien se lea al
de echo o al e és:
Te ado o con enesí
y di que mien o si digo:
solamen e soy u amigo,
cual lo e es ú pa a mí.
No quie o chanzas aquí
con mi e nu a y mi a án.
El emo del qué di án
no pone alla a mi amo ,
si dicen que con a do
con mi e nu a y mi a án
min iendo mis labios an.
Min iendo mis labios an
si dicen que con a do
no pone alla a mi amo ,
el emo del qué di án.
Con mi e nu a y mi a án
no quie o chanzas aquí.
Cual lo e es ú pa a mí,
solamen e soy u amigo,
y di que mien o si digo:
Te ado o con enesí.
(Feijoo 1961: 274)
Y o o subgéne o de la lí ica popula hay que odo él se undamen a en el ingenio, según a ias
de las acepciones del DRAE: en la acul ad de discu i e in en a con p on i ud (en el caso de que haya
imp o isación), en la de mos a el aspec o g acioso de las cosas y en la de sali ai oso de una di icul ad.
Es el conjun o de coplas que se basan en la con o e sia y que según las adiciones locales eciben
nomb es muy a iados. «Can o de elaciones» se llama en Cana ias las sá i as en e homb e y muje :
─Mi niña, no e enamo es
de homb e de poca ba ba,
que es como la olla chica
que ebosa con poca agua.
─En el cajón de mi casa
engo unas ije as inas
pa a co a e la lengua,
pedazo de jablan ina.
La con o e sia en e con a ios es un géne o li e a io muy an iguo, que iene una signi ica i a
p esencia en la li e a u a española de la Edad Media. A los consabidos «deba es» en e el agua y el ino,
el homb e y la muje , el alen o y el dine o, el cua o y el es, las es aciones del año, e c., que se
mani es aban en los me os más adicionales, han sucedido los mode nos deba es en e la caña y la
palma, el on y el ino, el campo y la ciudad, la indus ia y la ag icul u a, el cana io y el sinson e y odo lo
que a la imaginación se le ocu a, has a la con o e sia que en ablan los cinco animales que p esencia on
el nacimien o del Niño (la mula, el buey, la o eja, el gallo y la paloma) po dispu a se la p imacía en el
Po al de Belén. Y la mayo pa e de ellos se mani ies an en décimas, y a eces en el géne o de la glosa en
décimas.
1
Dice el buey en su i ud:
─Donde quie a que me en
en el po al de Belén
calen é al Niño Jesús.
Doy p uebas de g a i ud
a aquel di ino Seño ,
anda como supe io
en la línea olun ad
que sea su capa az
San Isid o Lab ado .
2
El gallo sin dilación
le dice al buey con ca iño:
─Si ú calen as e al Niño
yo le can é la pasión.
Obse o la eligión
en dondequie a que can o.
Y la paloma en su can o
dice: ─Me sien o eliz,
po que ans o mado en mí
bajó el Espí i u San o.
3
Con es a la o eja lis a:
─Yo ambién soy de la e,
po que humillada a sus pies
me iene San Juan Bau is a.
Yo ambién engo a la is a
que obse o una ida buena
y en es e alle de pena
del cielo soy ampa ada
po que de mi ca ne asada
comió el Seño en su cena.
4
También la mula quedó
de la Vi gen maldecida
po que ue an a e ida
que asimisma le o endió.
La paji a le comió
que el buey le dio pa su hijo;
en onces la Vi gen dijo
cas igando su maldad:
─Anda, que nunca sab ás
lo que es amo de los hijos.
(Ve sión cana ia de la isla de La Palma, ec. po Max. T ape o)
En el cuen o16
Los cuen os de adición o al ─los cuen os olcló icos─ ue on el géne o que si ió de modelo a
Vladimi P opp (en 1928) pa a c ea su amoso mé odo de análisis mo ológico, y de ello se bene icia on
después odos los o os géne os na a ológicos. Ese mé odo consis e en la desc ipción de los cuen os
según sus pa es cons i u i as y las elaciones que con aen con el conjun o. Su mé odo es
complicadísimo, pe o es á plan eado desde conside aciones sólidas y e dade as. P opp ue el p ime o
en habla de « unciones» a que ípicas desde el mé odo o malis a-es uc u alis a. Es el mismo mé odo de
las a ian es e in a ian es de la lingüís ica es uc u al: el signi icado de un é mino de la lengua se
16 Quizás debie a habe se p og amado en es e Simposio una ponencia especí ica sob e el cuen o, pa a que la desa ollase un
homb e más compe en e que yo ─po ejemplo Joaquín Díaz─ en homenaje a Maxime Che alie , maes o indiscu ible de los
es udios en es e géne o.
mani ies a en mul i ud de a ian es de habla («el signi icado es el uso», que decía Wi gens ein): pa a
pode de e mina la in a ian e de con enido de lengua p e iamen e debemos conoce las a ian es que
en e ec o se p oducen en los con ex os de habla. De la misma mane a, el ecolec o de cuen os no
ecoge á sino « e siones» que log a á iden i ica como pe enecien es a unos de e minados p o o ipos
na a i os una ez las es udie y pueda iden i ica en ellas la p esencia de unas « unciones» in a ian es.
Po ejemplo, la unción 1 es: 'el hé oe se aleja de la casa pa a cumpli una misión'; la unción 2: 'una
p ohibición ecae sob e el hé oe'; la unción 3: 'el hé oe ansguede esa p ohibición'; y así has a 31
« unciones» que ca aloga P opp en su Mo ología del cuen o (1987).
¿Qué ipo de ingenio es el que iene p esencia en el cuen o olcló ico? No, desde luego, el del
na ado , el cuen acuen os: és e end á más o menos « alen o», más o menos «a e» en la mane a de
con a lo pa a hace lo más a ac i o, pe o poco o nada de ingenio pod á añadi a un ex o, que no es
suyo17. Tampoco encon amos que el ingenio sea ca ac e ís ica sob esalien e de la na ación cuen ís ica
misma, que en cualquie caso iende a la e icacia, en hace sob esali la in iga de la ábula. El ingenio
es á, desde luego, en los c eado es, en esos cien os y miles de He manos G imm y de Ande sen
anónimos que a lo ancho del mundo y a lo la go del iempo han poblado de cuen os sin in las
adiciones o ales de odas las cul u as y lenguas. Y, sob e odo, el ingenio del cuen o adica en la
esolución del con lic o plan eado po pa e de su p o agonis a. Es lo que P opp o mula como unción
18: 'el ag eso es encido' (1987: 62). El hé oe es siemp e un pe sonaje ca ac e izado po el alo , pe o
u iliza pa a ence a su con a io o bien la ue za (sea la suya p opia o una ayuda sob ena u al) o bien el
ingenio.
El inaba cable epe o io del géne o hace que ninguna de las innume ables clasi icaciones que se
han p opues o enga alidez ni uni e sal ni siquie a nacional, y de ahí que cada ecolec o enga que
in en a su p opia clasi icación, capaz de o dena sa is ac o iamen e su pa icula epe o io. En un lib o
muy ecien e de dos excelen es es udiosos de la o alidad de Chile, sus au o es Cons an ino Con e as y
Ma io Be nales (2007) clasi ican los cuen os ecogidos en un á ea de la A aucanía (Nahuelbu a,
pe enecien e a las Regiones VIII y IX de Chile) en dos ipos: Ma a illosos y No ma a illosos, ca ac e izados
és os segundos po se o «pica escos» o «de ingenio». En los p ime os siemp e apa ece un pe sonaje o
una ue za de ipo sob ena u al que ayuda a ence al hé oe; en los segundos, el hé oe ha de se i se de
sus p opias « ue zas» y en e és as iene una p esencia muy des acada el ingenio. El ingenio ─dicen los
au o es chilenos─ es ese « alo humano supe io , que implica una pa icula po encialidad in elec ual, un
singula alen o pa a esol e p oblemas di íciles y consegui el obje o del deseo» (2007: 110). És e se
puede mani es a de mil mane as: en una ex ao dina ia capacidad abulado a, en la agudeza po esol e
un enigma plan eado, en la habilidad pa a sali ai oso de cualquie di icul ad, en la as ucia, en ingeniosas y
o iginales es a agemas nunca an es conocidas. La esolución suele se inespe ada, siemp e o iginal y
siemp e consecuen e con el con lic o plan eado.
Final
He de pone in a es a con e encia y llego has a aquí sin pode ema a la con unas conclusiones.
Quizás po se ema abie o, campo aún sin la delimi ación necesa ia; quizás po que yo mismo no haya
llegado a una comp ensión cabal del ema que se me p opuso como a ea de es udio. Sin duda, ambién,
po que se á necesa io con empla las o as mani es aciones de la o alidad p og amadas en es e Simposio
y de las que a a án o os colegas a con inuación (el ges o, la imp o isación poé ica, el chis e...). Y has a
17 O a cosa es el ingenio que demos aba cada noche Sche ezade po deja colgado el desenlace de cada cuen o pa a p olonga
su ida un día más; pe o ese es ingenio de la pe sona Sche ezade, no de los ela os que ella con aba.
es posible que no haga al a conclusión alguna. ¿Pa a qué? Los Simposios que se ienen celeb ando cada
año po es as echas del comienzo de la p ima e a en U ueña, den o de la Cá ed a de Es udios sob e la
T adición de la Uni e sidad de Valladolid y de la Fundación Joaquín Díaz, cen ados en el papel que la
oz ha enido y iene en nues a cul u a, se jus i ican plenamen e po el g ado de e lexión eó ica que en
ellos se susci a, po las isiones nue as que o ecen, po los nue os caminos que ab en a la in es igación.
De la hondu a de es as e lexiones hablan bien al o las Ac as publicadas de los Simposios ya celeb ados.
Y con iamos que las de és e los con inúe.
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