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Retrato de lo familiar: explorando el concepto de lo cotidiano

Abstract

En el presente trabajo hablaremos acerca del retrato en los albores de lo cotidiano, todo ello desde el ámbito dibujístico y pictórico. Para llevarlo a cabo, tendremos en cuenta el entorno más próximo, así como mi propia experiencia como individuo y artista. Para fundamentar la temática que se abordará, haremos un breve repaso por la historia del arte, teniendo como punto de partida el siglo XVII y el origen de una nueva concepción del arte, valorando la experiencia personal e individual del artista y a su vez el entorno que lo rodea, dejando así de lado temáticas y estudios al servicio de una esfera de poder, todo ello para concluir con el contexto artístico actual, centrándose sobre todo en una selección de artistas nacionales que han dado pie a una estética y evolución personal de mi obra. Esta proyección histórica tendrá en cuenta el contexto histórico sobre el que los artistas seleccionados, en su mayoría referentes para entender mi evolución plástica, han tenido que resolver distintas problemáticas acordes a su época, siendo cada una decisiva, legando así un amplísimo número de interpretaciones y ramas que encontramos en el siglo XXI. A su vez, este proyecto no dejará de ser una continua meditación y reflexión acerca del concepto de lo cotidiano, elemento esencial sobre el que pivota esta investigación, teniendo como resultado una definición personal de lo que este significa y cómo a su vez condiciona y modela la temática de mi producción. Con un contexto ya formado, trataremos de dar respuesta y justificación al proyecto personal, resultado de los cuatro años de formación en la universidad, tomando como producto final la producción pictórica y dibujística llevada a cabo en el último año de carrera, sin dejar de lado ciertas obras de cursos anteriores, con el fin de entender de la forma más completa posible el proceso que se ha llevado a cabo.

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Retrato de lo familiar: explorando el concepto de lo cotidiano

Author: Torrisco González, Jaime
Year: 2024
Source: https://idus.us.es/bitstreams/51b0a624-64e7-4baa-82e8-b643f532ec61/download
RETRATO DE LO FAMILIAR
explo ando el concep o de lo co idiano
Jaime To isco González
G ado en Bellas A es
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
2023-2024
TRABAJO FIN DE GRADO
GRADO EN BELLAS ARTES - UNIVERSIDAD DE SEVILLA
2023-2024
RETRATO DE LO FAMILIAR:
explo ando el concep o de lo co idiano
JAIME TORRISCO GONZÁLEZ
Tu o : No be o Ál a ez Gil
5
INTRODUCCIÓN
MARCO TEÓRICO
CONCEPTO DE LO COTIDIANO
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL
ENTORNO
Escape hacia una ealidad más p óxima e
ín ima, siglo XVII. Remb and y Ve mee
Velázquez y la pin u a de géne o en España, siglo XVII
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL
CALOR DE UNA MADRE. LOS SIGLOS XVIII Y XIX.
Rococó. La ida bu guesa como pun o de pa ida
Realismo. Cou be y Mille , una nue a e sión de lo co idiano
P e angua dias - Imp esionismo: So olla y el calo de una mad e
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. SIGLO
XX
Lond es
España
NUEVAS GENERACIONES. SIGLO XXI
Paco La a ga
San i Pina
Amaya Gu pide
REFLEXIÓN Y BÚSQUEDA DE MI REALIDAD MÁS
ÍNTIMA
CONCLUSIONES
OBRAS
NOTAS
INDICE DE ILUSTRACIONES Y APORTACIONES
BIBLIOGRAFÍA
8-63
9
10-13
14-17
18-23
24-29
30-39
41-45
46-47
48-50
51-53
54-57
58-61
63-65
67-99
101-103
104-108
109-111
ÍNDICE
6-7
7
En el p esen e abajo habla emos ace ca del e a o en los albo es de lo co idiano, odo ello
desde el ámbi o dibujís ico y pic ó ico. Pa a lle a lo a cabo, end emos en cuen a el en o no
más p óximo, así como mi p opia expe iencia como indi iduo y a is a.
Pa a undamen a la emá ica que se abo da á, ha emos un b e e epaso po la his o ia del
a e, eniendo como pun o de pa ida el siglo XVII y el o igen de una nue a concepción del
a e, alo ando la expe iencia pe sonal e indi idual del a is a y a su ez el en o no que lo odea,
dejando así de lado emá icas y es udios al se icio de una es e a de pode , odo ello pa a
conclui con el con ex o a ís ico ac ual, cen ándose sob e odo en una selección de a is as
nacionales que han dado pie a una es é ica y e olución pe sonal de mi ob a.
Es a p oyección his ó ica end á en cuen a el con ex o his ó ico sob e el que los a is as
seleccionados, en su mayo ía e e en es pa a en ende mi e olución plás ica, han enido que
esol e dis in as p oblemá icas aco des a su época, siendo cada una decisi a, legando así un
amplísimo núme o de in e p e aciones y amas que encon amos en el siglo XXI.
A su ez, es e p oyec o no deja á de se una con inua medi ación y e lexión ace ca del
concep o de lo co idiano, elemen o esencial sob e el que pi o a es a in es igación, eniendo
como esul ado una de inición pe sonal de lo que es e signi ica y cómo a su ez condiciona y
modela la emá ica de mi p oducción.
Con un con ex o ya o mado, a a emos de da espues a y jus i icación al p oyec o pe sonal,
esul ado de los cua o años de o mación en la uni e sidad, omando como p oduc o inal la
p oducción pic ó ica y dibujís ica lle ada a cabo en el úl imo año de ca e a, sin deja de lado
cie as ob as de cu sos an e io es, con el in de en ende de la o ma más comple a posible el
p oceso que se ha lle ado a cabo.
INTRODUCCIÓN
9
Se ía imp escindible comenza es e abajo hablando de lo co idiano, dando una p ime a
acepción de es e complejo é mino. La RAE, Real Academia Española, de ine la palab a, o,
mejo dicho, el concep o, con un solo adje i o, “dia io”, es deci , algo o dina io, ecuen e,
habi ual y egula . El é mino es po an o algo comple amen e ambiguo, poco p eciso.
Cuando hablamos de lo dia io o habi ual, hablamos de algo es ic amen e pe sonal. Lo
co idiano a ue emen e ligado a la expe iencia pe sonal, a la educación, a la in ancia y en
de ini i a a odo aquello que compone nues a ida desde que somos pequeños. Po ello
esul a imposible de ini con exac i ud es e concep o, y es po es o po lo que a su ez ha
sido y es uno de los más usados y ex endidos den o del mundo del a e, ya que pe mi e
un ace camien o y conexión con la ob a de un modo comple amen e incompa able, an o
pa a el c eado , como pa a el espec ado . Lo co idiano puede aba ca desde el desayuno que
omas po las mañanas, has a el simple y apa en emen e insigni ican e hecho de lle a unas
ga as; desde u hoga , has a la simple ex u a que compone el paso del iempo en un mu o.
Es un é mino amplísimo, pe o ico en imágenes, elemen o p incipal del a is a isual.
MARCO TEÓRICO

EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
Escape hacia una ealidad más p óxima e ín ima, siglo XVII.
Remb and y Ve mee
Du an e muchos siglos el a e ha es ado elegado casi po comple o al se icio de los
mayo es ca gos de pode , ya sea la iglesia o la más al a nobleza y los eyes, como dos
de los más sob esalien es. Todo lo p oducido du an e el inicio del c is ianismo has a
p ác icamen e el oman icismo y ealismo en el siglo XVIII, excep uando pun ualmen e
algunos a is as y ob as con adas, ue en de imen o de la exp esión pe sonal y más
es echamen e ligada con la e lexión p opia del indi iduo y su ealidad i al, en a as de
un es a o social mejo posicionado y de un econocido ni el social mayo , algo que no
pa ecía ocu i con an a e idencia en iempos an e io es, en los que plasma lo más
“mundano” y ecuen e e a pa e de la concepción de lo bello.
Algunos de esos a is as que sí consiguie on ompe esos moldes, ep esen ando de un
modo mayo men e con empla i o lo que en ese momen o e a lo habi ual, calleje o
y dia io, e an Remb and y Ve mee . Remb and , pin o nee landés del ba oco, supo
dis ancia se, po poco que uese, de es as es e as, siendo sus au o e a os, la mayo
apo ación del a is a pa a la pos e idad. Consiguió do a al e a o de una nue a
dimensión, mucho más na u al y a la ez ag esi a, en cuan o a écnica se e ie e, que
se i á de p eceden e pa a a is as enide os, y que, jun o con Velázquez, cons i ui án
una nue a o ma de abo da el e a o. Alguno de los e a os que podemos des aca
de él son Au o e a o con go jal de hacia 1629; Au o e a o de 1640 o Au o e a o a
la edad de 63 años de 1669, es ob as en las que el a is a se pin a así mismo y nos
mues a como en ejece y cambia con el iempo, lo que nos hace e lexiona ambién
ace ca de cómo su en o no e oluciona con él, obse ación que podemos hace median e
el a amien o y la o ma en la que se en en a al lienzo.
11
Ilus ación 1: Muchacha leyendo una ca a, 1657. Ve mee
13
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
Ilus ación 2: Es udio (EL as ónomo Ve mee ), 2022. Jaime To isco
Es a necesidad de e leja el paso del iempo quizás sea una de las p emisas que nos ayudan
a en ende pa e del in e és en lo co idiano y la impo ancia que gua dan ambos concep os.
O o de los pin o es de la época, coe áneos de Remb and , y que no podemos pasa po
al o es Johannes Ve mee . Es e pin o holandés es, jun o a Remb and , uno de los a is as
más p olí icos en lo que al ema del que aquí es amos a ando, se e ie e. A di e encia de
Remb and , Ve mee se aden a mucho más en el aspec o de lo co idiano, siendo conocido
po sus nume osas escenas de in e io en las que podemos obse a a los p o agonis as, en
su mayo ía gen e de la nobleza holandesa y sus si ien es, ealiza nume osas ac i idades
aco des a su día a día, así como simples momen os que se dan de mane a na u al en
dicho espacio empo al.
Ob as como La callejuela de 1657-58, La leche a de 1658 o La muchacha del colla de
pe las y La lec o a en azul ambas de 1662-66, son un cla o ejemplo del dominio écnico
del a is a, así como de su p eocupación po en ende el espacio y el momen o que i e,
sin ecu i a las ya clásicas composiciones de planos abie os en los que el e a ado
es conscien e de se lo, apo ando así una nue a isión a la composición de escenas
domés icas de in e io . Ve mee p e endía da a conoce lo ocul o, siemp e desde un
pun o de is a casi ea al, empleando en epe idas eces el ecu so de la co ina, elemen o
sepa ado que añade mucha más p o undidad a la composición y que, de cie a mane a,
pa ece hace pa ícipe al espec ado , pudiendo es e se uno más de la sala.
Ambos a is as holandeses p esen an nue os en oques pa a un ema en conc e o, aunque
siemp e desde una mi ada más con empla i a, ecu iendo a la igu a humana como
elemen o con el que na a una his o ia, un momen o. Es a concepción se á ecogida y
p ac icada po nume osos a is as de los siglos enide os.
- EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO
12
Velázquez y la pin u a de géne o en España, siglo XVII.
T as es o, y si bien el siglo de o o de la pin u a holandesa ha sido una pa e bas an e
impo an e pa a en ende pa e del a e ac ual, quizás sea en España donde mejo podamos
obse a es a apa en emen e nue a necesidad de p eocupa se po el en o no, odo de la
mano de a is as como Velázquez, quien a pesa de es a ue emen e ligado al pode de la
época, como pin o de la co e, es e se oma ía la licencia de da a conoce aquellas escenas
y pe sonajes quizás no an comunes den o de lo que, pa a aquel en onces, e a el a e.
Velázquez es econocido po su papel undamen al en la concepción de lo que se ía la pin u a
en los p óximos años. Su p oducción es conside ablemen e ex ensa, eniendo en cuen a
la pé dida de ob as que supuso el incendio del Real Alcáza de Mad id en el año 1734.1 El
g ueso de dicha p oducción lo ealiza ía en Mad id como pin o de la co e, e a ando al
mona ca y su amilia, así como pa e de la nobleza que con o maba el cí culo eal.
O o de los emas ecu en es en la ob a de Velázquez y que ambién ocupa ía buena pa e
de su p oducción e an los mo i os mi ológicos. A comienzos de los años 20, con su p ime a
apa ición en la co e en 1622, Velázquez consigue ápido el apoyo del ey, alcanzando el
í ulo de Pin o de Felipe VI. Es e con ex o p opicia á la con inuación de los es udios del
pin o en di e sos en o nos, siendo el más signi ica i o los iajes que ealiza a I alia, eniendo
luga el p ime o a inales de los años 20, 1629, donde iene la opo unidad de es udia a los
g andes genios del enacimien o. Es e iaje, jun o con la p esencia de Rubens en la capi al,
cuya in luencia y admi ación po Tiziano le lle a án a ealiza su p ime cuad o de ca ác e
mi ológico, Los Bo achos (1628), o Baco, se á el comienzo de la ob a de ca ác e mi ológico
de Velázquez.2
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
15
Ilus ación 3: El aguado de Se illa, 1620. Velázquez
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
una ez inme so en la co e no ol e á a a a más los emas de géne o, como menciona
En ique a Ha is en su lib o Velázquez.
El e a o de Felipe IV log ó ambién pa a el jo en a is a se illano, la ap obación de Oli a es
quien, según Pacheco, le p ome ió que en adelan e se ía el único e a is a del Rey. […] Desde
aho a Velázquez iba a es a ocupado sob e odo con los e a os, dejando es imonio de los
asgos en los miemb os de la amilia eal y de la co e. Sólo ocasionalmen e se le pedi ía que
pin a a emas eligiosos, his ó icos o mi ológicos y nunca, has a donde sabemos, ol ió a
pin a emas de géne o.
17
Ilus ación 4: Vieja iendo hue os, 1618. Velázquez.
- EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO
Sin emba go, es su ob a an e io , la de ju en ud, la que más in e esan e esul a pa a es a
in es igación, más conc e amen e la de ca ác e na u alis a con p edilección po los mo i os
ípicamen e españoles. En es a p ime ísima e apa, o lo que se iene conocimien o de ella,
que ampoco es demasiado, al con a io que las e apas pos e io es que an e io men e
nomb amos, Velázquez a a de ap ende el o icio jun o a su maes o Pacheco, quien
ápidamen e econoce ía el alo y i uosismo del jo en.
Una de las ob as con da ación más an iguas y que se enma ca en es e pe iodo, es Vieja
iendo hue os, de 1618. En ella, además del incues ionable alo pic ó ico que iene, es
impo an e des aca la emá ica. Velázquez ealiza á un núme o con ado de ob as en las
que el mo i o ep esen ado sea la p opia ida de la sociedad, escenas que pe enecían a
aquella pa e de la población más alejada de la nobleza y que o man pa e de la llamada
pin u a de géne o, en endida po muchos como la an eceso a del cos umb ismo y el
ealismo que se da dos siglos más a de, en con i encia con el oman icismo. Es a ob a,
Vieja iendo hue os, e leja ya la es é ica del g an pin o que hoy en día conocemos,
ca ac e izándose po ese in e és hacia el na u alismo y la na u aleza que Pacheco le
inculcase, pudiendo obse a lo ambién en o a de sus ob as de ju en ud, El Aguado
de Se illa, en la que el pin o uel e a e a a una de las igu as del imagina io español,
pudiendo, po lo an o, y eniendo en cuen a la escena po comple o, enma ca es a ob a
den o de esa pin u a de géne o.
Des aca ía es e apa ado de su pin u a, ya que, puede que el jo en se illano uese una de
las igu as más c uciales pa a que pos e io men e esa pin u a cos umb is a e olucionase
como lo hiciese has a de e mina el u u o de la ep esen ación de la igu a humana y
el e a o. Además, es admi able como es o ascendió an o a las u u as gene aciones
eniendo en cuen a la escasa ob a que de él se conse a con es as ca ac e ís icas, po que
16
Se ía un e o no comenza hablando del que, pa a mi conside ación y p oducción, ha sido
una de las mayo es in luencias, an o es é icas, como emá icas, So olla. El pin o español
esul ó se uno de los más alo ados pin o es imp esionis as, no solo a ni el nacional, sino
in e nacional. Aunque si bien es cie o que el pin o alenciano ealizó g an pa e de su
p oducción en los inicios del siglo XX, cuen a con ob as de g an impo ancia da adas a
inales del XIX. Algunas de es as ob as son Mad e, de 1895 y Mi muje y mis hijos, de 1897.
En ambas, el a is a compone una imagen cuyo in e és eside, de o ma casi o al, en el
e a ado, haciendo del ondo un elemen o secunda io con el que e mina de compone
la luz de la escena. Es cie o que es e apa en e desin e és po un ondo o en o no
delimi ado ya podíamos obse a lo con an e io idad en los cuad os de co e del ba oco,
como hiciese Velázquez en Pablo de Valladolid, de 1635, siendo algo ealmen e cu ioso y
di e en e con espec o al e a o de la época, que solía inclui elemen os composi i os que
elacionasen al e a ado con un con ex o especí ico. Es a pa icula o ma de a on a la
composición se á una seña ca ac e ís ica de algunos pin o es de las nue as angua dias.
Además, pod íamos a i ma que es a elación “ ondo- igu a”, iene mucho que e con el
academicismo, que desde un iempo a ás enía siendo p ác ica habi ual. En es e caso,
So olla inaliza ía sus es udios o iciales en el año 1881.
El papel de So olla en es a in es igación es de e minan e, siendo undamen al pa a
en ende el concep o de lo co idiano. T as e su ob a, podemos conclui que, pa a el pin o ,
es e concep o e a amplio y a su ez simple, en an o que lo esumía odo a su en o no, las
pe sonas y el paisaje; el e a o y la luz. No había nada más in e esan e que su al ededo ,
su casa, su muje , sus hijos, su ma , la a ena, el juego, la paz y el descanso. Es un g andioso
au o e a o, una colección de igu as e imágenes que nos mues an quién e a él, cómo
se elacionaba, cuáles e an sus gus os y cómo los en endía. No hay nada más since o y
e dade o como la p opia ida del a is a.
31
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
PRE-VANGUARDIAS
Imp esionismo: So olla y el calo de una mad e.
Uno de los mo imien os que inicia ían es a o ágine de angua dias de ca ác e
ela i amen e e íme o y de una cele idad incompa able se ía el imp esionismo. Es e
auna á unas bases que se i án como p eceden e pa a las demás angua dias, ales como
el au ismo y/o cubismo. Con es as nue as co ien es las ep esen aciones de las idas y
momen os co idianos expe imen a án un c ecimien o conside able, se án el g ueso de las
emá icas de la época, dis anciándose de las an e io es ealis as en an o que es os nue os,
los imp esionis as, desca a án cualquie ipo de ea alidad, aún más que los ealis as que
aún no conseguían desp ende se del odo del con ex o omán ico con el que con i ían.
Pa e de las nue as apo aciones del imp esionismo ue on la impo ancia que cob aba la
luz y el colo , comple os p o agonis as de odas las ob as.
Quizás uese po es a azón, y po el ya e iden e in e és que enían los a is as de mi ad de
siglo po ep esen a lo que acon ecía en el día a día, po lo que los a is as de comienzos
de la década de los 70 del siglo XIX escogiesen las escenas cos umb is as y co idianas como
mo i os a ep esen a , pa a consegui así nue as ac u as e imp esiones que alo asen la
pin u a, la luz y el colo .
La can idad de a is as, sob e odo pin o es, que o ma án pa e de es as nue as endencias
es conside ablemen e g ande, po lo que ha emos una selección de algunos de los más
signi ica i os pa a la in es igación, eniendo en cuen a su epe cusión en la ob a ealizada
du an e los es udios de g ado.
30

O o de los a is as que c eo imp escindible pa a explica la pin u a de la época, siendo
ambién español, es Fo uny. El pin o eusense, coe áneo de g andes a is as del
momen o como Degas, Renoi o Sa gen , del que habla emos aho a, ue odo un genio de
la pin u a del diecinue e. Con apenas 36 años, Fo uny ealizó un g an núme o de ob as,
cuya mayo ía se pueden enma ca , según a ios lib os biog á icos del a is a, den o de
la ya conocida pin u a de géne o, que, as se dejada de lado po los pin o es ba ocos
españoles, en alo de la aún pode osa iglesia, es ecupe ada po a is as anceses
du an e algunas décadas del siglo XIX. Puede que es a a acción po la pin u a de géne o
p o enga de la admi ación que es e u iese po la pin u a holandesa del siglo XVII. T es
ob as que debo des aca del pin o son, Viejo y Viejo desnudo al sol, ambas de 1870 y
Desnudo en la playa de Po ici, de 1874. En odos ellos, al igual que mencionaba en la ob a
de So olla, compa en una ca ac e ís ica undamen al, el mono c oma ismo sin é ico que
p o agoniza los ondos, ol emos a encon a nos el “ ondo- igu a”. Indudable la es echa
elación que el a is a man enía con el academicismo, que enía po maes o de la igu a.
La ipología del iejo semidesnudo cons i uye uno dwe los mo i os a ís icos más ecu en es
del pin o . […] De alguna mane a, el suje o pin ado no deja de se un me o p e ex o pa a pode
eje ci a sus ex ao dina ias acul ades a ís icas y ealiza i uosos eje cicios de na u aleza
académica, en e los que sob esale la e icaz esolución, con b illan es y e ec i os e ec os
na u alís icos, de los p oblemas composi i os que gene a la incidencia del ac o lumínico
sob e los obje os co pó eos. (Mendoza, 2003)
El i uosismo y p eciosismo con el que esol iese sus ob as, en añadido al g an in e és
que mos aba po la colección de obje os o ien ales, ha ían de la pin u a de casi inales de
su ida una de las e apas más impo an es del pin o , quien in oduci ía dichos in e eses
en los a is as nacionales coe áneos, o iginando así la llamada pin u a o uniana.
33
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
32
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
Ilus ación 8: Mad e, 1895. So olla
Ilus ación 9: Desnudo en la playa de Po ici, 1874. Fo unyIlus ación 9: Desnudo en la playa de Po ici , 1874. Fo uny.
An es de comenza con el siglo XX, debo habla a ce ca de John Singe Sa gen , pin o
es adounidense de mediados del siglo XIX. Sa gen ue ambién un pin o de ayec o ia
sob esalien e, mayo men e conocido po sus e a os. También es a á inculado con la
academia, siendo el comienzo de sus es udios en el año 1868, en Roma. Más a de abaja á
en el alle de Ca olus-Du an 9, donde es udia á y admi a á la ob a de Velázquez 10. Lo
cie o es que es os dos a is as gua dan una es echa elación, siendo ambos e a is as de
pe sonajes de al a alcu nia, sin deja de lado la idea de e a a lo más pe sonal y o ce cano,
como puede ocu i en Cla el, li io, li io, osa, de 1886 o en Claude Mone Pain ing by he
Edge o a Wood, de un año an es, en la que e a a a su amigo Claude Mone .
En es e caso no es necesa io hace hincapié en el hecho de que es e ecu a a los momen os
co idianos, pues es cie o que g an pa e de su ob a son e a os de enca go, po pe sonajes
quizás menos inculados a su cí culo ce cano, sin emba go, sí c eo con enien e habla de
dos ob as en conc e o, que en iendo son bas an e ilus a i as de ca a a la p oyección inal de
es a in es igación. En Re a o de Madame X, de en e 1883-4, Sa gen si úa a la e a ada en
el cen o de la composición, haciendo un uso magis al de los alo es. Po la ambien ación
podemos hace una conexión con los e a os de Velázquez y los de su maes o Du an, nunca
pe diendo de is a el anclaje an pesado que supone el academicismo pa a sus ob as. Así
mismo lo emos en Las hijas de Edwa d Da ley Boi , en la que Sa gen ep esen a a las hijas
del cosmopoli a es adounidense, siendo conside ado uno de los e a os más psicológicos
del pin o . Es in e esan ísimo como el a is a ealiza una g an ob a e a ís ica de una sola
composición, pe o en la que ealmen e podemos dis ingui es e a os indi iduales
dis in os. No esul a complejo ealiza un pa alelismo con Las meninas, ob a que pin ase
Velázquez mucho an es, sin emba go, en es e caso, Sa gen dis ancia mucho más los
pe sonajes, los di ide e indi idualiza, cada uno pa ece es a en un plano dis in o. Uno de
ellos, el de la hija que se si úa más a la izquie da de la composición, pod ía habe sido un
simple es udio académico, el cual juega a moniosamen e con el ondo que lo con iene.
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
36 Ilus ación 10: Cla el, li io, li io, osa, 1885-6. Sa gen
Es innegable que los siglos XVIII y XIX han sido undamen ales pa a la comp ensión de
lo que hoy en día es el e a o y la ep esen ación de lo co idiano y ce cano, sin emba go,
el siglo p óximo se e á an condicionado po su con ex o, que los a is as comenza án a
in es iga po o os caminos que se aleja án de lo que consiguiesen pin o es como los ya
mencionados en es e capí ulo.
39
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
Ilus ación 11: Las hijas de Edwa d Da ley Boi , 1882. Sa gen .
T as es o, y con poco ma gen de eacción, los países ol e án a e se inme sos en o a
gue a mundial. Es a, la segunda, ae á consigo o o de los mo imien os más signi ica i os,
el exp esionismo abs ac o, que uel e a e ela se con a lo an e io . A pa i de aho a el
a e end á mucho más en cuen a lo ges ual, lo o mal, aquello que iene que e con la
plás ica, así como los sen imien os, dando paso al echazo de lo igu a i o al y como se
enía haciendo los siglos an e io es, que se c eía, en cie o modo, condicionan e y op eso
de una exp esión e dade a y pe sonal del a is a.
Lond es
A pesa de es e con ex o, dominado po la nue a abs acción y una igu ación al e ada po
el exp esionismo, a la llegada de la mi ad del siglo XX su gi á un nue o mo imien o que se
denomina “Nue a Figu ación”, dominada po los a is as de la Escuela de Lond es, quienes,
a pesa de no des incula se del odo del exp esionismo y su con ex o, abaja án con una
igu ación más p óxima a una ealidad más e az y psicológica, sin deja de lado el uso del
colo y la ma e ia, que gana án impo ancia.
Dos de las igu as que mejo ep esen a án es a nue a e ien e de la igu ación son
F ancis Bacon y Lucian F eud, quienes, a pesa de pe enece al mismo cí culo de a is as,
encon a án o mas dis in as de abo da la.
F ancis Bacon, un poco an e io a F eud, ealiza á una ep esen ación igu a i a muy
inculada a lo isual del cubismo y u u ismo, empleando aquellos ecu sos, como la
cele idad y agmen ación, p opios y ca ac e ís icos de ambos mo imien os. La ob a de
Bacon se ía consecuencia de odo el con ex o bélico que se i ió en aquel en onces, dando
como esul ado una ob a caó ica, pe o o denada, así como ges ual y c uda.
41
-.
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD.
Siglo XX
El siglo XX se á una época de cambios e iginosos y acele ados, cambios que e mina án
po al e a cada uno de los aspec os de la ida que se conocía, siendo el a e uno de los
más caó icos y complejos. El con ex o del que se enía, aquel en el que los a is as ha ían de
la igu ación y la ealidad más o mal y isual el e eno sob e el que abaja , expe imen ó
un ápido y de as ado cambio, mayo men e p o ocado po la e olución indus ial y las
gue as mundiales.
En p ime é mino, la segunda e olución indus ial que se diese a inales del XIX pe mi ió una
eno ación ecnológica, así como u banís ica en odo el mundo, eniendo mayo epe cusión
en Es ados Unidos, quién se á cla e pa a la nue a ealidad que es aba po domina el a e.
Es e con ex o de no edades y a ances se á undamen al pa a el inicio del “ u u o”.
La o a ealidad, muy alejada de es a inno ación y e olución, ue la gue a, la P ime a Gue a
Mundial, que condiciona ía po comple o el modo de ida acele ada y eno ada que es aba
igen e. En es e con ex o, debido al desencan o y pasi idad que i ían los a is as, su ge el
llamado dadaísmo, que p e ende e ela se con a odo es e ambien e desin e esado que
p ima. Plan ea unas bases comple amen e p o oca i as que más allá de busca solamen e
el escándalo, gene a dudas y deba e en o no a lo que es o deja de se a e. Quizás sea es e
echazo de lo bu gués y es a nue a p oblemá ica e inquie ud, la que de paso a una nue a
concepción del a e, una en la que el concep o y el con ex o del a is a cob a una impo ancia
mayo , incluso supe io al con ol de es e.
40
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX

T as es a e apa, F eud comenza ía una in es igación plás ica que pond ía en alo el cue po
de la ma e ia, el peso y la ex u a. Se á una nue a o ma de a on a la ep esen ación del
cue po humano. El pin o alemán da á paso a una pin u a “pesada” o unda, en la que las
pinceladas y los pigmen os se solapan de o ma di ec a en el sopo e y hacen de la ob a
un bajo elie e, cuya agmen ación da ía luga a una abs acción o al. P e ende gene a
una conexión inmedia a con el modelo y el lienzo, buscando así en los ges os y ex u as las
acciones y la psicología del e a ado.
Pa a él, la iden idad co pó ea del suje o se ía azón su icien e de es udio, mucho más allá de
belleza canónica y p ees ablecida, eniendo pues en cuen a unas cues iones más sensibles
y casi sociales.
Fue un a is a sob esalien e que supo man ene se i me en lo que espec a al uso de la
igu a humana como mo i o a ep esen a , odo den o de una época en la que el a e
abs ac o se había ganado la con ianza y el gus o de la población. Además, F eud ambién
cen a ía su in e és en lo más ce cano y p óximo a él.
Casi exclusi amen e abajó el e a o: gen e conocida como amigos, amilia, colegas a is as,
aman es… Tu o la sue e de pode echaza luc a i os e a os po enca go. Siemp e buscó de
alguna mane a nu i se de lo au obiog á ico. (San os, 2016)
Sin duda alguna, los b i ánicos de la Escuela de Lond es, en especial F eud, ue on
undamen ales pa a la supe i encia de lo que es la igu ación humana “ ealis a”, que
con a á con una nue a dimensión plás ica ya alejada del con encionalismo académico.
43
Su pe sonal isión a o men ada y descompues a del se humano es el mejo documen o
de la c isis que aquejó a la humanidad du an e la segunda mi ad del siglo XX. […] A Bacon
siemp e le in e esó el aspec o más ama go de la exis encia y sus ob as son me á o as de la
lucha del se humano con su en o no. Su pe sonal lenguaje pic ó ico mues a los aspec os
más mis e iosos e inquie an es de la condición humana; sus e a os no buscan el pa ecido
de los asgos ísicos del modelo, sino su condición espi i ual. En cuan o a la écnica pic ó ica,
Bacon ue un pe eccionis a y dominó como nadie la mezcla simul ánea de los componen es
de aza y o den. En sus ob as se combinaba un in e és po la o og a ía con su admi ación
po los g andes maes os de la pin u a, especialmen e po Velázquez, Remb and y Goya.
(Thyssen-Bo nemisza, s. )
Como se a i ma en la página o icial del Museo Thyssen-Bo nemisza de Mad id, Bacon no
cen a á su in e és en busca el pa ecido con el e a ado, sino que encuen a es imulan e
la condición más espi i ual del mismo, a ando de ace ca se a un e a o pod íamos deci
más “psicológico”. Además, hace e e encia a a is as como los aquí ya mencionados,
a es iguando así la impo ancia de es os en las gene aciones u u as.
Po el con a io, F eud sí end á muy p esen e el pa ecido del e a ado, sin pe de la
condición de e a o “psicológico”, siendo una de sus mayo es cualidades. En sus inicios, el
pin o de nacionalidad alemana ealizó a ios e a os que se aleja ían bas an e de los que
hicie a pos e io men e. Es a p ime a e apa pa ece ene g an elación con la psicología
que su abuelo, Sigmund F eud, es udiase p e iamen e, aquella que dio paso al mundo
in e io más biza o y mís ico ca ac e ís ico del su ealismo, el psicoanálisis. Es os e a os,
como Chica con ga i o, de 1947, a pesa de que algunas uen es los enma quen den o
del su ealismo, puede que e óneamen e po es a cues ión y ínculo amilia , es u iese a
medio camino en e es a y la Nue a Obje i idad. 11
42
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX
Ilus ación 13: Re a o del ba ón H.H , 1982. F eud.Ilus ación 12: Muje con ga i o , 1947. F eud.
El a e de lo igu a i o en elación con la igu a humana y el e a o cob a á un sen ido
mucho más ealis a, ap oximándose a lo que se conociese po hipe ealismo, pe o sin
llega a enma ca se en es e, ya que dicha endencia, en g an medida, do a a la ob a de una
planime ía que p e ende e adica cualquie , o en su de ec o, la mayo ía, de la in e ención
del a is a. An onio López ansciende a esa eplica mecánica, le in e esa el mo imien o y la
ida de la plás ica pic ó ica, aunque de un modo quizás más con enido y comedido.
Es os p incipios plás icos que pusiese en p ác ica, la p ecisión, la cuad ícula, el e o , la
pincelada co a, la di isión po pequeños planos de colo , la pos e ización simul ánea y su il,
odo ello cons i ui á un nue o u u o pa a la igu ación ealis a española. Algunos de los
cuad os que mejo e leja án es e nue o es ilo son Espaldas, de 1965; Figu as en una casa,
de 1967; La cena, en e 1971-80 y la se ie de Rosas de Á ila. En odas ellas podemos obse a
el ca ác e que adquie e la pin u a y la ob a, agmen ada en pequeños planos de colo y de
ex u as.
47
España
Si analizamos lo que ocu ía en España po ese en onces, el camino seguido en lo que
espec a a la igu ación oma á umbo a una ep esen ación más con olada y casi
o og á ica, des acando po encima de o os la igu a de An onio López. Es e a is a
español (Tomelloso en el año 1936) cambia á comple amen e la isión que se enía
mayo men e en la península, de las ep esen aciones pic ó icas de emá ica de géne o
y/o co idiana.
El pin o nace en el seno de una amilia acomodada que disponía de ie as. Es o quizás
sea undamen al pa a en ende po qué la Gue a Ci il Española, que iene luga en el
mismo año de su nacimien o, no end ía epe cusión di ec a en su pin u a. La dis ancia
y la edad hicie on de su in ancia una eliz y anquila.
Desde los doce años en adelan e, es e no pa a á de dibuja y pin a , así como ocu i ía
más adelan e, inme so ya en la academia, con la escul u a. En el 1955 su ob a iene
g an in luencia del su ealismo, mo imien o que deja á de apa ece , paula inamen e,
desde su llegada a la capi al, compa iendo así esidencia en e Tomelloso y Mad id. En
es e momen o, su ob a end á como p o agonis as ambas localizaciones, que cada ez
end án mayo inculación con una ep esen ación obje i a más ap oximada a la ealidad.
Comienza la e apa en la que el a is a cen a á su in e és en lo ce cano, co idiano e ín imo,
ace cándose a ello desde un p isma mucho más iel al ojo humano.
Es a pa i de aquí que An onio López pasa á a se un e e en e nacional pa a el paisaje y
el e a o de lo só dido en la co idianeidad. El a is a ol e á a do a a la igu ación de una
calidad mucho más ce cana a la académica, pe o sin llega a cae en su epe ición.
46
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX
Ilus ación 14: La cena, 1971-80. An onio López
Paco La a ga
Ha pin ado a su muje , a su pad e, a su cuñada, a su piscina azul. Es lo mismo que hizo Mo andi
con sus bo ellas o el de Al ami a con sus bison es. Se a a de que la pin u a se mani ies e a
a és de lo ce cano. Sólo siendo absolu amen e local se puede aspi a a se e dade amen e
uni e sal. (Ce dá & A a Oli án, 2011)
Como ambién comen aba ace ca de So olla, no hay nada mas since o que la p opia ida
del a is a, su p opia expe iencia como indi iduo. En es e agmen o que esc ibiesen Ce dá
y Oli án, pa a el ca álogo Paco La a ga; Ins an e-alamb e, pa ecen juga ambién con esa
idea, lo ce cano como cauce po el que co e la pin u a, como mo i ación pa a elabo a una
idea a a és de la pin u a.
En el caso de Paco, es a mo i ación se e ligada con lo que pa a él es la sín esis de la pin u a,
diluida y planimé ica, que consigue de algún modo gene a un olumen óp icamen e
ace ado y con adic o iamen e e óneo, plano, como si uese un ampan ojo 12. Juega
con las di ecciones, los aspados, los eco es, odo ello en a o de una pin u a más aé ea,
la cual pe mi e que el espec ado conec e aún más con la ob a, que deja de se mímesis
mecánica y pe mi e deduci y plan ea deba es que en iquecen a es e úl imo y a su isión
ace ca de la emá ica y el momen o.
En lo que espec a a la emá ica y su composición, el au o juega con una co idianeidad
muy pe sonal, apa en emen e basada en una inculación di ec a con el academicismo y la
o og a ía de epo aje. Con es o hablamos de escenas en las que el p o agonis a adquie e
una ac i ud simila a la de un modelo que posa pa a se e a ado. Su cuad os e lejan esa
esencia de la academia, su p opues a de lo co idiano es á basada en lo cecano, su en o no,
pe o, sin emba go, en ocasiones, es e pa ece cob a un sen ido más académico y menos
espon áneo.
49
-.
NUEVAS GENERACIONES,
SIGLO XXI.
T as el g andísimo impac o que u iese en la pin u a ealis a en España An onio López,
nue as gene aciones en el siglo XXI con inua án con lo que el a is a omellose o iniciase.
Es os nue os a is as no pe de án la p eocupación po cap a aquello que mejo
de ine su ealidad, lo co idiano, lo ce cano. Jó enes y cu iosos, p e enden alcanza un
ealismo analí ico y complejo que dialoga a la pe ección con el juego de la plás ica.
No comp enden una sin la o a, la pin u a y el dibujo deben es a i os, p esen a una
cualidad no simplemen e mimé ica, sino iel a la e dade a magia del ma e ial, que más
allá de se i simplemen e al a is a, llega a cob a ida po si sola con el obje i o de no
in e umpi su na u aleza.
El a e, pa a es e en onces, ya se hab á ex endido como p ác ica común po odo el
mundo, lo que iene como esul ado un amplísimo núme o de a is as, más aún si cabe,
que en el comienzo del siglo XX. Po ello, aquí, en es a in es igación, nos de end emos en
es de los que más han con ibuido al desa ollo de la p ác ica pe sonal.
48
NUEVAS GENERACIONES, SIGLO XXI.
CONCLUSIONES
62

Lo plás ico, ex u al y di e ido, cualidades que en iendo necesa ias e in ínsecas a
las a es, han cob ado una impo ancia mayo , consiguiendo así alcanza una nue a
ap oximación al dibujo, pin u a y escul u a, que pe mi iese segui abajando dichas
emá icas ajus ándose a la época que es amos i iendo.
65
Lo co idiano, o aquello que nos esul a más amilia y ce cano, es, ha sido y se á, uno de
los mo o es c ea i os más comunes en e odos los a is as. Desde el comienzo de la
his o ia del a e y de, las que conside amos, p ime as c eaciones a ís icas, ap oxima
es a p ác ica a nues a expe iencia más ín ima y eal ha sido undamen al.
Du an e un la go pe iodo de iempo, en el que la eligión y la polí ica einaban sob e
cualquie o a cues ión, es e ca ác e pe sonal se ha is o eclipsado y ha ido me mando.
Como hemos is o en es e abajo, no se á has a, e dade amen e, el siglo XVIII, cuando
es a p eocupación po lo co idiano cob a á sen ido y adqui i á una mayo impo ancia.
A is as como Ve mee o Velázquez, quizás p ecu so es, seguidos de Cou be , Goya,
So olla, Fo uny, F eud o Bacon, se ían los que alo asen y con inuasen con es a
necesidad, apo ando siemp e su pun o de is a, muy inculado con la igu ación como
ehículo na a i o que diese sen ido a su idea y concepción de lo que es co idiano.
Es a in es igación ha demos ado la con ínua necesidad del uso y ep esen ación de
la igu a humana en las a es, eniendo como esul ado una línea empo al que de i a
en las úl imas gene aciones que pa ecen no pe de in e és po es as cues iones. Es as
han sido esenciales pa a comp ende , no solo la e olución his ó ica, sino la pe sonal
alcanzada en es a úl ima e apa de es udios uni e si a ios. La ob a de a is as como San i
Pina, Paco La a ga o Amaya Gu pide, han dejado e nue os in e eses e inquie udes que
pa ecen conec a indudablemen e con g an pa e de la ju en ud ac ual.
En lo pe sonal, ahonda en el concep o de co idiano, pa a da mi p opia e sión de es e y
compagina lo, enlaza lo y e isa lo con la ob a de a is as como los mencionados en
úl ima ins ancia, ha sido o almen e en iquecedo . El es udio y abajo de cua o años ha
con ado con un cambio de pa ece en lo que a las a es se e ie e, ab iendo nue os
caminos que explo a y conoce .
64
OBRAS
68 69
Au o e a o, 2022.
70 71
Sies a de p ima e a, 2023.
72 73
RECUERDO III (So á), 2023.

74 75
Bebé do mido, 2024.
76 77
S / T, 2024.
78 79
Au o e a o, 2024.
80 81
A opado, 2024.
94 95
Boce o , 2024.

96 97
Ma ía con es ido neg o , 2024.
NOTAS
11. El g upo Neue Sachlichkei (Nue a Obje i idad) eaccionó con a el exp esionismo,
dedicándose sob e odo al géne o del e a o y au o e a o, con isonomías simples o endiendo
a la ca ica u a.
12. De ampa an e ojo, la RAE lo de ine como al, ampa o ilusión con que se engaña a alguien
haciéndole e lo que no es.
103
1. En la nochebuena de 1734 se incendia el Alcáza de Mad id po mo i os desconocidos. A pesa
de los es ue zos po apaga el uego, que se ex endió a lo la go de cua o días, nada se pudo hace
po sal a el edi icio, ni a las 500 ob as de a e que allí pe ecie on, en e ellas a ios cuad os de
Diego Velázquez
2. (Ha is E. , 1991)
3. Pin o ancés del siglo XVIII conside ado como uno de los más impo an es de la época. Fue
maes o de F agona d y cen ó su p oducción en la emá ica de na u alezas mue as (bodegones)
y el e a o.
4. Pin o ancés, 1684-1721, es conside ado el au én ico iniciado del ococó, aun sin se
enma cado en al endencia.
5. Se ie de g abados que ealiza Goya como esul ado de la e dade a a ocidad y c ueldad que
bañaba la ealidad de la gue a que se i ía en la época.
6. C í ico e his o iado de a e mode nis a es adounidense.
7. (F ied, El ealismo de Cou be , 2003)
8. (F ied, Ap oximación a Cou be , 2003)
9. Pin o e ins uc o ancés del siglo XIX (1837-1917) que dedicó g an pa e de su p oducción al
es udio de la ob a de Velázquez y a las clases de la academia, conc e amen e y al inal de su ida,
la de Roma.
10. (Thyssen-Bo nemisza, s )
102
Figu a 1: Johannes Ve mee . Muchacha leyendo una ca a, 1657. Óleo sob e lienzo,
(83 x 64 cm).
h ps://his o ia-a e.com/ob as/muchacha-leyendo-una-ca a- en e-a-la- en ana
Figu a 2: Diego Velázquez. El Aguado de Se illa, 1620. Óleo sob e lienzo, (106,7 x 81 cm)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/el-aguado -de-se illa
Figu a 3. Diego Velázquez. Vieja iendo hue os, 1618. Óleo sob e lienzo, (100,5 x 119 cm)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/ ieja- iendo-hue os-de- elazquez
Figu a 4. F ancisco de Goya. El Pelele, 1791 - 1792. Óleo sob e lienzo, (267 x 160 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/el-pelele/a1a 2133- 7b-4 47-
a4ac-030cb23cb5b6
Figu a 5. F ancisco de Goya. El Qui asol, 1777. Óleo sob e lienzo, (104 x 152 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/el-qui asol/a230a80 -a899-
4535-9e90-ad883bd096c5
Figu a 6. Jean-Simeon Cha din. The Ki chen Maid, 1738. Óleo sob e lienzo, (46.2 cm x 27.5 cm)
h ps://www.nga.go /collec ion/a -objec -page.41650.h ml
Figu a 7. Jean-F ançois Mille , La ecolec a de la pa a a, 1855, Óleo sob e lienzo,
(54 cm x 65.2 cm)
h ps://a . hewal e s.o g/de ail/22652/ he-po a o-ha es /
Figu a 8. Joaquín So olla. Mad e, 1895. Óleo sob e lienzo, (125 x 169 cm.)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/so olla-mad e
Figu a 9. Ma iano Fo uny, Desnudo en la playa de Po ici, 1874. Óleo sob e abla, (13 x 19 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/desnudo-en-la-playa-de-po i
ci/33ac763d-c95d-43a9-bd98-70ee23e46911
105
INDICE DE FIGURAS Y APORTACIONES

Apo aciones
Apo ación 1: Jaime To isco. Au o e a o, 2022. Mono ipo, (Es ampa: 29,5 x 21 cm / G abado:
(39 x 34,5 cm).
Apo ación 2: Jaime To isco. Es udio (EL as ónomo Ve mee ), 2022. Pun a de pla a sob e
papel p ensado en ablilla (30 x 22 cm).
Apo ación 3: Jaime To isco. Sies a de p ima e a, 2023. Ca boncillo sob e papel caballo,
(50 x 35 cm).
Apo ación 4: Jaime To isco. RECUERDO III (So á), 2023. Ca boncillo y ba a de con é sob e
papel caballo, (100 x 70 cm).
Apo ación 5: Jaime To isco. Bebé do mido, 2024. G a i o, ca boncillo y in a, (40 x 50 cm).
Apo ación 6: Jaime To isco. S/T, 2024. Tín a se ig á ica sob e papel Figue as, (50 x 32,5 cm).
Apo ación 7: Jaime To isco. Au o e a o, 2024. G a i o, ca boncillo y in a, (24,5 x 21,5 cm).
Apo ación 8: Jaime To isco. A opado, 2024. G a i o, ba a de con é y in a, (120 x 70 cm).
Apo ación 9: Jaime To isco. DURMIENTE, 2023. Óleo sob e lienzo, (116 x 89 cm).
Apo ación 10: Jaime To isco. Ma ía, 2023. Óleo sob e papel Figue as, (medida).
Apo ación 11: Jaime To isco. Ma a, 2024. Óleo sob e lienzo, (17,5 X 17,5 cm).
Apo ación 12: Jaime To isco. Ra a y Rosa io, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (50 x 65 cm).
Apo ación 13: Jaime To isco. Ma co, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
.
107
Figu a 10. John Singe Sa gen , Ca na ion, Lily, Lily, Rose, 1885–6, Óleo sob e lienzo,
(170 cm x 153,7cm)
h ps://www. a e.o g.uk/a /a wo ks/sa gen -ca na ion-lily-lily- ose-n01615
Figu a 11. John Singe Sa gen , The Daugh e s o Edwa d Da ley Boi , 1882, Óleo sob e lienzo,
(221.93 x 222.57 cm)
h ps://collec ions.m a.o g/objec s/31782
Figu a 12. Lucian F eud, Chica con ga i o, 1947. Óleo sob e lienzo, (41 x 30 cm).
h ps://his o ia-a e.com/ob as/ eud-chica-con-ga i o
Figu a 13: Lucian F eud, Re a o del ba ón H.H, 1982, Óleo sob e lienzo, (51 x 40 cm),
h ps://www.museo hyssen.o g/coleccion/a is as/ eud-lucian/ e a o-homb e-ba
on-h-h- hyssen-bo nemisza
Figu a 14: An onio López. La cena, 1971-80. Óleo sob e abla, (89 x 101 cm)
h ps://www. undacioca alunya-laped e a.com/es/expe iencias-exposi i as/exposicion-an
onio-lopez
Figu a 15: Paco La a ga. Desnudo azul, 2017. Óleo sob e abla, (110 x 105 cm)
h p://www.pacola a ga.es/p ojec /desnudo-azul/
Figu a 16. San i Pina, Mask o , Óleo sob e abla, (60 x 75 cm),
h ps://www.ins ag am.com/san i_pina_a /
Figu a 17. Amaya Gu pide. Rechinai, 2023. Técnica mix a, (30,48 x 71,12 cm).
h ps://amayagu pide.com/new-galle y/ echina-mixed-media-12-x-28-in-2023
106
Apo ación 14: Jaime To isco. Boce o, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
Apo ación 15: Jaime To isco. Boce o, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
Apo ación 16: Jaime To isco. Ma ía con es ido neg o, 2024. Óleo sob e lienzo, (146 x 97 cm).
Apo ación 17: Jaime To isco. Ma ía con es ido neg o ( agmen o), 2024. Óleo sob e lienzo,
(146 x 97 cm).
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BIBLIOGRAFÍA
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