RETRATO DE LO FAMILIAR
explo ando el concep o de lo co idiano
Jaime To isco González
G ado en Bellas A es
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
2023-2024
TRABAJO FIN DE GRADO
GRADO EN BELLAS ARTES - UNIVERSIDAD DE SEVILLA
2023-2024
RETRATO DE LO FAMILIAR:
explo ando el concep o de lo co idiano
JAIME TORRISCO GONZÁLEZ
Tu o : No be o Ál a ez Gil
5
INTRODUCCIÓN
MARCO TEÓRICO
CONCEPTO DE LO COTIDIANO
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL
ENTORNO
Escape hacia una ealidad más p óxima e
ín ima, siglo XVII. Remb and y Ve mee
Velázquez y la pin u a de géne o en España, siglo XVII
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL
CALOR DE UNA MADRE. LOS SIGLOS XVIII Y XIX.
Rococó. La ida bu guesa como pun o de pa ida
Realismo. Cou be y Mille , una nue a e sión de lo co idiano
P e angua dias - Imp esionismo: So olla y el calo de una mad e
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. SIGLO
XX
Lond es
España
NUEVAS GENERACIONES. SIGLO XXI
Paco La a ga
San i Pina
Amaya Gu pide
REFLEXIÓN Y BÚSQUEDA DE MI REALIDAD MÁS
ÍNTIMA
CONCLUSIONES
OBRAS
NOTAS
INDICE DE ILUSTRACIONES Y APORTACIONES
BIBLIOGRAFÍA
8-63
9
10-13
14-17
18-23
24-29
30-39
41-45
46-47
48-50
51-53
54-57
58-61
63-65
67-99
101-103
104-108
109-111
ÍNDICE
6-7
7
En el p esen e abajo habla emos ace ca del e a o en los albo es de lo co idiano, odo ello
desde el ámbi o dibujís ico y pic ó ico. Pa a lle a lo a cabo, end emos en cuen a el en o no
más p óximo, así como mi p opia expe iencia como indi iduo y a is a.
Pa a undamen a la emá ica que se abo da á, ha emos un b e e epaso po la his o ia del
a e, eniendo como pun o de pa ida el siglo XVII y el o igen de una nue a concepción del
a e, alo ando la expe iencia pe sonal e indi idual del a is a y a su ez el en o no que lo odea,
dejando así de lado emá icas y es udios al se icio de una es e a de pode , odo ello pa a
conclui con el con ex o a ís ico ac ual, cen ándose sob e odo en una selección de a is as
nacionales que han dado pie a una es é ica y e olución pe sonal de mi ob a.
Es a p oyección his ó ica end á en cuen a el con ex o his ó ico sob e el que los a is as
seleccionados, en su mayo ía e e en es pa a en ende mi e olución plás ica, han enido que
esol e dis in as p oblemá icas aco des a su época, siendo cada una decisi a, legando así un
amplísimo núme o de in e p e aciones y amas que encon amos en el siglo XXI.
A su ez, es e p oyec o no deja á de se una con inua medi ación y e lexión ace ca del
concep o de lo co idiano, elemen o esencial sob e el que pi o a es a in es igación, eniendo
como esul ado una de inición pe sonal de lo que es e signi ica y cómo a su ez condiciona y
modela la emá ica de mi p oducción.
Con un con ex o ya o mado, a a emos de da espues a y jus i icación al p oyec o pe sonal,
esul ado de los cua o años de o mación en la uni e sidad, omando como p oduc o inal la
p oducción pic ó ica y dibujís ica lle ada a cabo en el úl imo año de ca e a, sin deja de lado
cie as ob as de cu sos an e io es, con el in de en ende de la o ma más comple a posible el
p oceso que se ha lle ado a cabo.
INTRODUCCIÓN
9
Se ía imp escindible comenza es e abajo hablando de lo co idiano, dando una p ime a
acepción de es e complejo é mino. La RAE, Real Academia Española, de ine la palab a, o,
mejo dicho, el concep o, con un solo adje i o, “dia io”, es deci , algo o dina io, ecuen e,
habi ual y egula . El é mino es po an o algo comple amen e ambiguo, poco p eciso.
Cuando hablamos de lo dia io o habi ual, hablamos de algo es ic amen e pe sonal. Lo
co idiano a ue emen e ligado a la expe iencia pe sonal, a la educación, a la in ancia y en
de ini i a a odo aquello que compone nues a ida desde que somos pequeños. Po ello
esul a imposible de ini con exac i ud es e concep o, y es po es o po lo que a su ez ha
sido y es uno de los más usados y ex endidos den o del mundo del a e, ya que pe mi e
un ace camien o y conexión con la ob a de un modo comple amen e incompa able, an o
pa a el c eado , como pa a el espec ado . Lo co idiano puede aba ca desde el desayuno que
omas po las mañanas, has a el simple y apa en emen e insigni ican e hecho de lle a unas
ga as; desde u hoga , has a la simple ex u a que compone el paso del iempo en un mu o.
Es un é mino amplísimo, pe o ico en imágenes, elemen o p incipal del a is a isual.
MARCO TEÓRICO
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
Escape hacia una ealidad más p óxima e ín ima, siglo XVII.
Remb and y Ve mee
Du an e muchos siglos el a e ha es ado elegado casi po comple o al se icio de los
mayo es ca gos de pode , ya sea la iglesia o la más al a nobleza y los eyes, como dos
de los más sob esalien es. Todo lo p oducido du an e el inicio del c is ianismo has a
p ác icamen e el oman icismo y ealismo en el siglo XVIII, excep uando pun ualmen e
algunos a is as y ob as con adas, ue en de imen o de la exp esión pe sonal y más
es echamen e ligada con la e lexión p opia del indi iduo y su ealidad i al, en a as de
un es a o social mejo posicionado y de un econocido ni el social mayo , algo que no
pa ecía ocu i con an a e idencia en iempos an e io es, en los que plasma lo más
“mundano” y ecuen e e a pa e de la concepción de lo bello.
Algunos de esos a is as que sí consiguie on ompe esos moldes, ep esen ando de un
modo mayo men e con empla i o lo que en ese momen o e a lo habi ual, calleje o
y dia io, e an Remb and y Ve mee . Remb and , pin o nee landés del ba oco, supo
dis ancia se, po poco que uese, de es as es e as, siendo sus au o e a os, la mayo
apo ación del a is a pa a la pos e idad. Consiguió do a al e a o de una nue a
dimensión, mucho más na u al y a la ez ag esi a, en cuan o a écnica se e ie e, que
se i á de p eceden e pa a a is as enide os, y que, jun o con Velázquez, cons i ui án
una nue a o ma de abo da el e a o. Alguno de los e a os que podemos des aca
de él son Au o e a o con go jal de hacia 1629; Au o e a o de 1640 o Au o e a o a
la edad de 63 años de 1669, es ob as en las que el a is a se pin a así mismo y nos
mues a como en ejece y cambia con el iempo, lo que nos hace e lexiona ambién
ace ca de cómo su en o no e oluciona con él, obse ación que podemos hace median e
el a amien o y la o ma en la que se en en a al lienzo.
11
Ilus ación 1: Muchacha leyendo una ca a, 1657. Ve mee
13
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
Ilus ación 2: Es udio (EL as ónomo Ve mee ), 2022. Jaime To isco
Es a necesidad de e leja el paso del iempo quizás sea una de las p emisas que nos ayudan
a en ende pa e del in e és en lo co idiano y la impo ancia que gua dan ambos concep os.
O o de los pin o es de la época, coe áneos de Remb and , y que no podemos pasa po
al o es Johannes Ve mee . Es e pin o holandés es, jun o a Remb and , uno de los a is as
más p olí icos en lo que al ema del que aquí es amos a ando, se e ie e. A di e encia de
Remb and , Ve mee se aden a mucho más en el aspec o de lo co idiano, siendo conocido
po sus nume osas escenas de in e io en las que podemos obse a a los p o agonis as, en
su mayo ía gen e de la nobleza holandesa y sus si ien es, ealiza nume osas ac i idades
aco des a su día a día, así como simples momen os que se dan de mane a na u al en
dicho espacio empo al.
Ob as como La callejuela de 1657-58, La leche a de 1658 o La muchacha del colla de
pe las y La lec o a en azul ambas de 1662-66, son un cla o ejemplo del dominio écnico
del a is a, así como de su p eocupación po en ende el espacio y el momen o que i e,
sin ecu i a las ya clásicas composiciones de planos abie os en los que el e a ado
es conscien e de se lo, apo ando así una nue a isión a la composición de escenas
domés icas de in e io . Ve mee p e endía da a conoce lo ocul o, siemp e desde un
pun o de is a casi ea al, empleando en epe idas eces el ecu so de la co ina, elemen o
sepa ado que añade mucha más p o undidad a la composición y que, de cie a mane a,
pa ece hace pa ícipe al espec ado , pudiendo es e se uno más de la sala.
Ambos a is as holandeses p esen an nue os en oques pa a un ema en conc e o, aunque
siemp e desde una mi ada más con empla i a, ecu iendo a la igu a humana como
elemen o con el que na a una his o ia, un momen o. Es a concepción se á ecogida y
p ac icada po nume osos a is as de los siglos enide os.
- EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO
12
Velázquez y la pin u a de géne o en España, siglo XVII.
T as es o, y si bien el siglo de o o de la pin u a holandesa ha sido una pa e bas an e
impo an e pa a en ende pa e del a e ac ual, quizás sea en España donde mejo podamos
obse a es a apa en emen e nue a necesidad de p eocupa se po el en o no, odo de la
mano de a is as como Velázquez, quien a pesa de es a ue emen e ligado al pode de la
época, como pin o de la co e, es e se oma ía la licencia de da a conoce aquellas escenas
y pe sonajes quizás no an comunes den o de lo que, pa a aquel en onces, e a el a e.
Velázquez es econocido po su papel undamen al en la concepción de lo que se ía la pin u a
en los p óximos años. Su p oducción es conside ablemen e ex ensa, eniendo en cuen a
la pé dida de ob as que supuso el incendio del Real Alcáza de Mad id en el año 1734.1 El
g ueso de dicha p oducción lo ealiza ía en Mad id como pin o de la co e, e a ando al
mona ca y su amilia, así como pa e de la nobleza que con o maba el cí culo eal.
O o de los emas ecu en es en la ob a de Velázquez y que ambién ocupa ía buena pa e
de su p oducción e an los mo i os mi ológicos. A comienzos de los años 20, con su p ime a
apa ición en la co e en 1622, Velázquez consigue ápido el apoyo del ey, alcanzando el
í ulo de Pin o de Felipe VI. Es e con ex o p opicia á la con inuación de los es udios del
pin o en di e sos en o nos, siendo el más signi ica i o los iajes que ealiza a I alia, eniendo
luga el p ime o a inales de los años 20, 1629, donde iene la opo unidad de es udia a los
g andes genios del enacimien o. Es e iaje, jun o con la p esencia de Rubens en la capi al,
cuya in luencia y admi ación po Tiziano le lle a án a ealiza su p ime cuad o de ca ác e
mi ológico, Los Bo achos (1628), o Baco, se á el comienzo de la ob a de ca ác e mi ológico
de Velázquez.2
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
15
Ilus ación 3: El aguado de Se illa, 1620. Velázquez
EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO -
una ez inme so en la co e no ol e á a a a más los emas de géne o, como menciona
En ique a Ha is en su lib o Velázquez.
El e a o de Felipe IV log ó ambién pa a el jo en a is a se illano, la ap obación de Oli a es
quien, según Pacheco, le p ome ió que en adelan e se ía el único e a is a del Rey. […] Desde
aho a Velázquez iba a es a ocupado sob e odo con los e a os, dejando es imonio de los
asgos en los miemb os de la amilia eal y de la co e. Sólo ocasionalmen e se le pedi ía que
pin a a emas eligiosos, his ó icos o mi ológicos y nunca, has a donde sabemos, ol ió a
pin a emas de géne o.
17
Ilus ación 4: Vieja iendo hue os, 1618. Velázquez.
- EL SURGIR DE UNA MIRADA MÁS PERSONAL DEL ENTORNO
Sin emba go, es su ob a an e io , la de ju en ud, la que más in e esan e esul a pa a es a
in es igación, más conc e amen e la de ca ác e na u alis a con p edilección po los mo i os
ípicamen e españoles. En es a p ime ísima e apa, o lo que se iene conocimien o de ella,
que ampoco es demasiado, al con a io que las e apas pos e io es que an e io men e
nomb amos, Velázquez a a de ap ende el o icio jun o a su maes o Pacheco, quien
ápidamen e econoce ía el alo y i uosismo del jo en.
Una de las ob as con da ación más an iguas y que se enma ca en es e pe iodo, es Vieja
iendo hue os, de 1618. En ella, además del incues ionable alo pic ó ico que iene, es
impo an e des aca la emá ica. Velázquez ealiza á un núme o con ado de ob as en las
que el mo i o ep esen ado sea la p opia ida de la sociedad, escenas que pe enecían a
aquella pa e de la población más alejada de la nobleza y que o man pa e de la llamada
pin u a de géne o, en endida po muchos como la an eceso a del cos umb ismo y el
ealismo que se da dos siglos más a de, en con i encia con el oman icismo. Es a ob a,
Vieja iendo hue os, e leja ya la es é ica del g an pin o que hoy en día conocemos,
ca ac e izándose po ese in e és hacia el na u alismo y la na u aleza que Pacheco le
inculcase, pudiendo obse a lo ambién en o a de sus ob as de ju en ud, El Aguado
de Se illa, en la que el pin o uel e a e a a una de las igu as del imagina io español,
pudiendo, po lo an o, y eniendo en cuen a la escena po comple o, enma ca es a ob a
den o de esa pin u a de géne o.
Des aca ía es e apa ado de su pin u a, ya que, puede que el jo en se illano uese una de
las igu as más c uciales pa a que pos e io men e esa pin u a cos umb is a e olucionase
como lo hiciese has a de e mina el u u o de la ep esen ación de la igu a humana y
el e a o. Además, es admi able como es o ascendió an o a las u u as gene aciones
eniendo en cuen a la escasa ob a que de él se conse a con es as ca ac e ís icas, po que
16
Se ía un e o no comenza hablando del que, pa a mi conside ación y p oducción, ha sido
una de las mayo es in luencias, an o es é icas, como emá icas, So olla. El pin o español
esul ó se uno de los más alo ados pin o es imp esionis as, no solo a ni el nacional, sino
in e nacional. Aunque si bien es cie o que el pin o alenciano ealizó g an pa e de su
p oducción en los inicios del siglo XX, cuen a con ob as de g an impo ancia da adas a
inales del XIX. Algunas de es as ob as son Mad e, de 1895 y Mi muje y mis hijos, de 1897.
En ambas, el a is a compone una imagen cuyo in e és eside, de o ma casi o al, en el
e a ado, haciendo del ondo un elemen o secunda io con el que e mina de compone
la luz de la escena. Es cie o que es e apa en e desin e és po un ondo o en o no
delimi ado ya podíamos obse a lo con an e io idad en los cuad os de co e del ba oco,
como hiciese Velázquez en Pablo de Valladolid, de 1635, siendo algo ealmen e cu ioso y
di e en e con espec o al e a o de la época, que solía inclui elemen os composi i os que
elacionasen al e a ado con un con ex o especí ico. Es a pa icula o ma de a on a la
composición se á una seña ca ac e ís ica de algunos pin o es de las nue as angua dias.
Además, pod íamos a i ma que es a elación “ ondo- igu a”, iene mucho que e con el
academicismo, que desde un iempo a ás enía siendo p ác ica habi ual. En es e caso,
So olla inaliza ía sus es udios o iciales en el año 1881.
El papel de So olla en es a in es igación es de e minan e, siendo undamen al pa a
en ende el concep o de lo co idiano. T as e su ob a, podemos conclui que, pa a el pin o ,
es e concep o e a amplio y a su ez simple, en an o que lo esumía odo a su en o no, las
pe sonas y el paisaje; el e a o y la luz. No había nada más in e esan e que su al ededo ,
su casa, su muje , sus hijos, su ma , la a ena, el juego, la paz y el descanso. Es un g andioso
au o e a o, una colección de igu as e imágenes que nos mues an quién e a él, cómo
se elacionaba, cuáles e an sus gus os y cómo los en endía. No hay nada más since o y
e dade o como la p opia ida del a is a.
31
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
PRE-VANGUARDIAS
Imp esionismo: So olla y el calo de una mad e.
Uno de los mo imien os que inicia ían es a o ágine de angua dias de ca ác e
ela i amen e e íme o y de una cele idad incompa able se ía el imp esionismo. Es e
auna á unas bases que se i án como p eceden e pa a las demás angua dias, ales como
el au ismo y/o cubismo. Con es as nue as co ien es las ep esen aciones de las idas y
momen os co idianos expe imen a án un c ecimien o conside able, se án el g ueso de las
emá icas de la época, dis anciándose de las an e io es ealis as en an o que es os nue os,
los imp esionis as, desca a án cualquie ipo de ea alidad, aún más que los ealis as que
aún no conseguían desp ende se del odo del con ex o omán ico con el que con i ían.
Pa e de las nue as apo aciones del imp esionismo ue on la impo ancia que cob aba la
luz y el colo , comple os p o agonis as de odas las ob as.
Quizás uese po es a azón, y po el ya e iden e in e és que enían los a is as de mi ad de
siglo po ep esen a lo que acon ecía en el día a día, po lo que los a is as de comienzos
de la década de los 70 del siglo XIX escogiesen las escenas cos umb is as y co idianas como
mo i os a ep esen a , pa a consegui así nue as ac u as e imp esiones que alo asen la
pin u a, la luz y el colo .
La can idad de a is as, sob e odo pin o es, que o ma án pa e de es as nue as endencias
es conside ablemen e g ande, po lo que ha emos una selección de algunos de los más
signi ica i os pa a la in es igación, eniendo en cuen a su epe cusión en la ob a ealizada
du an e los es udios de g ado.
30
O o de los a is as que c eo imp escindible pa a explica la pin u a de la época, siendo
ambién español, es Fo uny. El pin o eusense, coe áneo de g andes a is as del
momen o como Degas, Renoi o Sa gen , del que habla emos aho a, ue odo un genio de
la pin u a del diecinue e. Con apenas 36 años, Fo uny ealizó un g an núme o de ob as,
cuya mayo ía se pueden enma ca , según a ios lib os biog á icos del a is a, den o de
la ya conocida pin u a de géne o, que, as se dejada de lado po los pin o es ba ocos
españoles, en alo de la aún pode osa iglesia, es ecupe ada po a is as anceses
du an e algunas décadas del siglo XIX. Puede que es a a acción po la pin u a de géne o
p o enga de la admi ación que es e u iese po la pin u a holandesa del siglo XVII. T es
ob as que debo des aca del pin o son, Viejo y Viejo desnudo al sol, ambas de 1870 y
Desnudo en la playa de Po ici, de 1874. En odos ellos, al igual que mencionaba en la ob a
de So olla, compa en una ca ac e ís ica undamen al, el mono c oma ismo sin é ico que
p o agoniza los ondos, ol emos a encon a nos el “ ondo- igu a”. Indudable la es echa
elación que el a is a man enía con el academicismo, que enía po maes o de la igu a.
La ipología del iejo semidesnudo cons i uye uno dwe los mo i os a ís icos más ecu en es
del pin o . […] De alguna mane a, el suje o pin ado no deja de se un me o p e ex o pa a pode
eje ci a sus ex ao dina ias acul ades a ís icas y ealiza i uosos eje cicios de na u aleza
académica, en e los que sob esale la e icaz esolución, con b illan es y e ec i os e ec os
na u alís icos, de los p oblemas composi i os que gene a la incidencia del ac o lumínico
sob e los obje os co pó eos. (Mendoza, 2003)
El i uosismo y p eciosismo con el que esol iese sus ob as, en añadido al g an in e és
que mos aba po la colección de obje os o ien ales, ha ían de la pin u a de casi inales de
su ida una de las e apas más impo an es del pin o , quien in oduci ía dichos in e eses
en los a is as nacionales coe áneos, o iginando así la llamada pin u a o uniana.
33
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
32
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
Ilus ación 8: Mad e, 1895. So olla
Ilus ación 9: Desnudo en la playa de Po ici, 1874. Fo unyIlus ación 9: Desnudo en la playa de Po ici , 1874. Fo uny.
An es de comenza con el siglo XX, debo habla a ce ca de John Singe Sa gen , pin o
es adounidense de mediados del siglo XIX. Sa gen ue ambién un pin o de ayec o ia
sob esalien e, mayo men e conocido po sus e a os. También es a á inculado con la
academia, siendo el comienzo de sus es udios en el año 1868, en Roma. Más a de abaja á
en el alle de Ca olus-Du an 9, donde es udia á y admi a á la ob a de Velázquez 10. Lo
cie o es que es os dos a is as gua dan una es echa elación, siendo ambos e a is as de
pe sonajes de al a alcu nia, sin deja de lado la idea de e a a lo más pe sonal y o ce cano,
como puede ocu i en Cla el, li io, li io, osa, de 1886 o en Claude Mone Pain ing by he
Edge o a Wood, de un año an es, en la que e a a a su amigo Claude Mone .
En es e caso no es necesa io hace hincapié en el hecho de que es e ecu a a los momen os
co idianos, pues es cie o que g an pa e de su ob a son e a os de enca go, po pe sonajes
quizás menos inculados a su cí culo ce cano, sin emba go, sí c eo con enien e habla de
dos ob as en conc e o, que en iendo son bas an e ilus a i as de ca a a la p oyección inal de
es a in es igación. En Re a o de Madame X, de en e 1883-4, Sa gen si úa a la e a ada en
el cen o de la composición, haciendo un uso magis al de los alo es. Po la ambien ación
podemos hace una conexión con los e a os de Velázquez y los de su maes o Du an, nunca
pe diendo de is a el anclaje an pesado que supone el academicismo pa a sus ob as. Así
mismo lo emos en Las hijas de Edwa d Da ley Boi , en la que Sa gen ep esen a a las hijas
del cosmopoli a es adounidense, siendo conside ado uno de los e a os más psicológicos
del pin o . Es in e esan ísimo como el a is a ealiza una g an ob a e a ís ica de una sola
composición, pe o en la que ealmen e podemos dis ingui es e a os indi iduales
dis in os. No esul a complejo ealiza un pa alelismo con Las meninas, ob a que pin ase
Velázquez mucho an es, sin emba go, en es e caso, Sa gen dis ancia mucho más los
pe sonajes, los di ide e indi idualiza, cada uno pa ece es a en un plano dis in o. Uno de
ellos, el de la hija que se si úa más a la izquie da de la composición, pod ía habe sido un
simple es udio académico, el cual juega a moniosamen e con el ondo que lo con iene.
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
36 Ilus ación 10: Cla el, li io, li io, osa, 1885-6. Sa gen
Es innegable que los siglos XVIII y XIX han sido undamen ales pa a la comp ensión de
lo que hoy en día es el e a o y la ep esen ación de lo co idiano y ce cano, sin emba go,
el siglo p óximo se e á an condicionado po su con ex o, que los a is as comenza án a
in es iga po o os caminos que se aleja án de lo que consiguiesen pin o es como los ya
mencionados en es e capí ulo.
39
DEL RETRATO DE UNA SOCIEDAD ABURGUESADA AL CALOR DE UNA MADRE. LOS
SIGLOS XVIII Y XIX.
Ilus ación 11: Las hijas de Edwa d Da ley Boi , 1882. Sa gen .
T as es o, y con poco ma gen de eacción, los países ol e án a e se inme sos en o a
gue a mundial. Es a, la segunda, ae á consigo o o de los mo imien os más signi ica i os,
el exp esionismo abs ac o, que uel e a e ela se con a lo an e io . A pa i de aho a el
a e end á mucho más en cuen a lo ges ual, lo o mal, aquello que iene que e con la
plás ica, así como los sen imien os, dando paso al echazo de lo igu a i o al y como se
enía haciendo los siglos an e io es, que se c eía, en cie o modo, condicionan e y op eso
de una exp esión e dade a y pe sonal del a is a.
Lond es
A pesa de es e con ex o, dominado po la nue a abs acción y una igu ación al e ada po
el exp esionismo, a la llegada de la mi ad del siglo XX su gi á un nue o mo imien o que se
denomina “Nue a Figu ación”, dominada po los a is as de la Escuela de Lond es, quienes,
a pesa de no des incula se del odo del exp esionismo y su con ex o, abaja án con una
igu ación más p óxima a una ealidad más e az y psicológica, sin deja de lado el uso del
colo y la ma e ia, que gana án impo ancia.
Dos de las igu as que mejo ep esen a án es a nue a e ien e de la igu ación son
F ancis Bacon y Lucian F eud, quienes, a pesa de pe enece al mismo cí culo de a is as,
encon a án o mas dis in as de abo da la.
F ancis Bacon, un poco an e io a F eud, ealiza á una ep esen ación igu a i a muy
inculada a lo isual del cubismo y u u ismo, empleando aquellos ecu sos, como la
cele idad y agmen ación, p opios y ca ac e ís icos de ambos mo imien os. La ob a de
Bacon se ía consecuencia de odo el con ex o bélico que se i ió en aquel en onces, dando
como esul ado una ob a caó ica, pe o o denada, así como ges ual y c uda.
41
-.
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD.
Siglo XX
El siglo XX se á una época de cambios e iginosos y acele ados, cambios que e mina án
po al e a cada uno de los aspec os de la ida que se conocía, siendo el a e uno de los
más caó icos y complejos. El con ex o del que se enía, aquel en el que los a is as ha ían de
la igu ación y la ealidad más o mal y isual el e eno sob e el que abaja , expe imen ó
un ápido y de as ado cambio, mayo men e p o ocado po la e olución indus ial y las
gue as mundiales.
En p ime é mino, la segunda e olución indus ial que se diese a inales del XIX pe mi ió una
eno ación ecnológica, así como u banís ica en odo el mundo, eniendo mayo epe cusión
en Es ados Unidos, quién se á cla e pa a la nue a ealidad que es aba po domina el a e.
Es e con ex o de no edades y a ances se á undamen al pa a el inicio del “ u u o”.
La o a ealidad, muy alejada de es a inno ación y e olución, ue la gue a, la P ime a Gue a
Mundial, que condiciona ía po comple o el modo de ida acele ada y eno ada que es aba
igen e. En es e con ex o, debido al desencan o y pasi idad que i ían los a is as, su ge el
llamado dadaísmo, que p e ende e ela se con a odo es e ambien e desin e esado que
p ima. Plan ea unas bases comple amen e p o oca i as que más allá de busca solamen e
el escándalo, gene a dudas y deba e en o no a lo que es o deja de se a e. Quizás sea es e
echazo de lo bu gués y es a nue a p oblemá ica e inquie ud, la que de paso a una nue a
concepción del a e, una en la que el concep o y el con ex o del a is a cob a una impo ancia
mayo , incluso supe io al con ol de es e.
40
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX
T as es a e apa, F eud comenza ía una in es igación plás ica que pond ía en alo el cue po
de la ma e ia, el peso y la ex u a. Se á una nue a o ma de a on a la ep esen ación del
cue po humano. El pin o alemán da á paso a una pin u a “pesada” o unda, en la que las
pinceladas y los pigmen os se solapan de o ma di ec a en el sopo e y hacen de la ob a
un bajo elie e, cuya agmen ación da ía luga a una abs acción o al. P e ende gene a
una conexión inmedia a con el modelo y el lienzo, buscando así en los ges os y ex u as las
acciones y la psicología del e a ado.
Pa a él, la iden idad co pó ea del suje o se ía azón su icien e de es udio, mucho más allá de
belleza canónica y p ees ablecida, eniendo pues en cuen a unas cues iones más sensibles
y casi sociales.
Fue un a is a sob esalien e que supo man ene se i me en lo que espec a al uso de la
igu a humana como mo i o a ep esen a , odo den o de una época en la que el a e
abs ac o se había ganado la con ianza y el gus o de la población. Además, F eud ambién
cen a ía su in e és en lo más ce cano y p óximo a él.
Casi exclusi amen e abajó el e a o: gen e conocida como amigos, amilia, colegas a is as,
aman es… Tu o la sue e de pode echaza luc a i os e a os po enca go. Siemp e buscó de
alguna mane a nu i se de lo au obiog á ico. (San os, 2016)
Sin duda alguna, los b i ánicos de la Escuela de Lond es, en especial F eud, ue on
undamen ales pa a la supe i encia de lo que es la igu ación humana “ ealis a”, que
con a á con una nue a dimensión plás ica ya alejada del con encionalismo académico.
43
Su pe sonal isión a o men ada y descompues a del se humano es el mejo documen o
de la c isis que aquejó a la humanidad du an e la segunda mi ad del siglo XX. […] A Bacon
siemp e le in e esó el aspec o más ama go de la exis encia y sus ob as son me á o as de la
lucha del se humano con su en o no. Su pe sonal lenguaje pic ó ico mues a los aspec os
más mis e iosos e inquie an es de la condición humana; sus e a os no buscan el pa ecido
de los asgos ísicos del modelo, sino su condición espi i ual. En cuan o a la écnica pic ó ica,
Bacon ue un pe eccionis a y dominó como nadie la mezcla simul ánea de los componen es
de aza y o den. En sus ob as se combinaba un in e és po la o og a ía con su admi ación
po los g andes maes os de la pin u a, especialmen e po Velázquez, Remb and y Goya.
(Thyssen-Bo nemisza, s. )
Como se a i ma en la página o icial del Museo Thyssen-Bo nemisza de Mad id, Bacon no
cen a á su in e és en busca el pa ecido con el e a ado, sino que encuen a es imulan e
la condición más espi i ual del mismo, a ando de ace ca se a un e a o pod íamos deci
más “psicológico”. Además, hace e e encia a a is as como los aquí ya mencionados,
a es iguando así la impo ancia de es os en las gene aciones u u as.
Po el con a io, F eud sí end á muy p esen e el pa ecido del e a ado, sin pe de la
condición de e a o “psicológico”, siendo una de sus mayo es cualidades. En sus inicios, el
pin o de nacionalidad alemana ealizó a ios e a os que se aleja ían bas an e de los que
hicie a pos e io men e. Es a p ime a e apa pa ece ene g an elación con la psicología
que su abuelo, Sigmund F eud, es udiase p e iamen e, aquella que dio paso al mundo
in e io más biza o y mís ico ca ac e ís ico del su ealismo, el psicoanálisis. Es os e a os,
como Chica con ga i o, de 1947, a pesa de que algunas uen es los enma quen den o
del su ealismo, puede que e óneamen e po es a cues ión y ínculo amilia , es u iese a
medio camino en e es a y la Nue a Obje i idad. 11
42
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX
Ilus ación 13: Re a o del ba ón H.H , 1982. F eud.Ilus ación 12: Muje con ga i o , 1947. F eud.
El a e de lo igu a i o en elación con la igu a humana y el e a o cob a á un sen ido
mucho más ealis a, ap oximándose a lo que se conociese po hipe ealismo, pe o sin
llega a enma ca se en es e, ya que dicha endencia, en g an medida, do a a la ob a de una
planime ía que p e ende e adica cualquie , o en su de ec o, la mayo ía, de la in e ención
del a is a. An onio López ansciende a esa eplica mecánica, le in e esa el mo imien o y la
ida de la plás ica pic ó ica, aunque de un modo quizás más con enido y comedido.
Es os p incipios plás icos que pusiese en p ác ica, la p ecisión, la cuad ícula, el e o , la
pincelada co a, la di isión po pequeños planos de colo , la pos e ización simul ánea y su il,
odo ello cons i ui á un nue o u u o pa a la igu ación ealis a española. Algunos de los
cuad os que mejo e leja án es e nue o es ilo son Espaldas, de 1965; Figu as en una casa,
de 1967; La cena, en e 1971-80 y la se ie de Rosas de Á ila. En odas ellas podemos obse a
el ca ác e que adquie e la pin u a y la ob a, agmen ada en pequeños planos de colo y de
ex u as.
47
España
Si analizamos lo que ocu ía en España po ese en onces, el camino seguido en lo que
espec a a la igu ación oma á umbo a una ep esen ación más con olada y casi
o og á ica, des acando po encima de o os la igu a de An onio López. Es e a is a
español (Tomelloso en el año 1936) cambia á comple amen e la isión que se enía
mayo men e en la península, de las ep esen aciones pic ó icas de emá ica de géne o
y/o co idiana.
El pin o nace en el seno de una amilia acomodada que disponía de ie as. Es o quizás
sea undamen al pa a en ende po qué la Gue a Ci il Española, que iene luga en el
mismo año de su nacimien o, no end ía epe cusión di ec a en su pin u a. La dis ancia
y la edad hicie on de su in ancia una eliz y anquila.
Desde los doce años en adelan e, es e no pa a á de dibuja y pin a , así como ocu i ía
más adelan e, inme so ya en la academia, con la escul u a. En el 1955 su ob a iene
g an in luencia del su ealismo, mo imien o que deja á de apa ece , paula inamen e,
desde su llegada a la capi al, compa iendo así esidencia en e Tomelloso y Mad id. En
es e momen o, su ob a end á como p o agonis as ambas localizaciones, que cada ez
end án mayo inculación con una ep esen ación obje i a más ap oximada a la ealidad.
Comienza la e apa en la que el a is a cen a á su in e és en lo ce cano, co idiano e ín imo,
ace cándose a ello desde un p isma mucho más iel al ojo humano.
Es a pa i de aquí que An onio López pasa á a se un e e en e nacional pa a el paisaje y
el e a o de lo só dido en la co idianeidad. El a is a ol e á a do a a la igu ación de una
calidad mucho más ce cana a la académica, pe o sin llega a cae en su epe ición.
46
NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX NUEVAS INTERPRETACIONES DE LA REALIDAD. Siglo XX
Ilus ación 14: La cena, 1971-80. An onio López
Paco La a ga
Ha pin ado a su muje , a su pad e, a su cuñada, a su piscina azul. Es lo mismo que hizo Mo andi
con sus bo ellas o el de Al ami a con sus bison es. Se a a de que la pin u a se mani ies e a
a és de lo ce cano. Sólo siendo absolu amen e local se puede aspi a a se e dade amen e
uni e sal. (Ce dá & A a Oli án, 2011)
Como ambién comen aba ace ca de So olla, no hay nada mas since o que la p opia ida
del a is a, su p opia expe iencia como indi iduo. En es e agmen o que esc ibiesen Ce dá
y Oli án, pa a el ca álogo Paco La a ga; Ins an e-alamb e, pa ecen juga ambién con esa
idea, lo ce cano como cauce po el que co e la pin u a, como mo i ación pa a elabo a una
idea a a és de la pin u a.
En el caso de Paco, es a mo i ación se e ligada con lo que pa a él es la sín esis de la pin u a,
diluida y planimé ica, que consigue de algún modo gene a un olumen óp icamen e
ace ado y con adic o iamen e e óneo, plano, como si uese un ampan ojo 12. Juega
con las di ecciones, los aspados, los eco es, odo ello en a o de una pin u a más aé ea,
la cual pe mi e que el espec ado conec e aún más con la ob a, que deja de se mímesis
mecánica y pe mi e deduci y plan ea deba es que en iquecen a es e úl imo y a su isión
ace ca de la emá ica y el momen o.
En lo que espec a a la emá ica y su composición, el au o juega con una co idianeidad
muy pe sonal, apa en emen e basada en una inculación di ec a con el academicismo y la
o og a ía de epo aje. Con es o hablamos de escenas en las que el p o agonis a adquie e
una ac i ud simila a la de un modelo que posa pa a se e a ado. Su cuad os e lejan esa
esencia de la academia, su p opues a de lo co idiano es á basada en lo cecano, su en o no,
pe o, sin emba go, en ocasiones, es e pa ece cob a un sen ido más académico y menos
espon áneo.
49
-.
NUEVAS GENERACIONES,
SIGLO XXI.
T as el g andísimo impac o que u iese en la pin u a ealis a en España An onio López,
nue as gene aciones en el siglo XXI con inua án con lo que el a is a omellose o iniciase.
Es os nue os a is as no pe de án la p eocupación po cap a aquello que mejo
de ine su ealidad, lo co idiano, lo ce cano. Jó enes y cu iosos, p e enden alcanza un
ealismo analí ico y complejo que dialoga a la pe ección con el juego de la plás ica.
No comp enden una sin la o a, la pin u a y el dibujo deben es a i os, p esen a una
cualidad no simplemen e mimé ica, sino iel a la e dade a magia del ma e ial, que más
allá de se i simplemen e al a is a, llega a cob a ida po si sola con el obje i o de no
in e umpi su na u aleza.
El a e, pa a es e en onces, ya se hab á ex endido como p ác ica común po odo el
mundo, lo que iene como esul ado un amplísimo núme o de a is as, más aún si cabe,
que en el comienzo del siglo XX. Po ello, aquí, en es a in es igación, nos de end emos en
es de los que más han con ibuido al desa ollo de la p ác ica pe sonal.
48
NUEVAS GENERACIONES, SIGLO XXI.
CONCLUSIONES
62
Lo plás ico, ex u al y di e ido, cualidades que en iendo necesa ias e in ínsecas a
las a es, han cob ado una impo ancia mayo , consiguiendo así alcanza una nue a
ap oximación al dibujo, pin u a y escul u a, que pe mi iese segui abajando dichas
emá icas ajus ándose a la época que es amos i iendo.
65
Lo co idiano, o aquello que nos esul a más amilia y ce cano, es, ha sido y se á, uno de
los mo o es c ea i os más comunes en e odos los a is as. Desde el comienzo de la
his o ia del a e y de, las que conside amos, p ime as c eaciones a ís icas, ap oxima
es a p ác ica a nues a expe iencia más ín ima y eal ha sido undamen al.
Du an e un la go pe iodo de iempo, en el que la eligión y la polí ica einaban sob e
cualquie o a cues ión, es e ca ác e pe sonal se ha is o eclipsado y ha ido me mando.
Como hemos is o en es e abajo, no se á has a, e dade amen e, el siglo XVIII, cuando
es a p eocupación po lo co idiano cob a á sen ido y adqui i á una mayo impo ancia.
A is as como Ve mee o Velázquez, quizás p ecu so es, seguidos de Cou be , Goya,
So olla, Fo uny, F eud o Bacon, se ían los que alo asen y con inuasen con es a
necesidad, apo ando siemp e su pun o de is a, muy inculado con la igu ación como
ehículo na a i o que diese sen ido a su idea y concepción de lo que es co idiano.
Es a in es igación ha demos ado la con ínua necesidad del uso y ep esen ación de
la igu a humana en las a es, eniendo como esul ado una línea empo al que de i a
en las úl imas gene aciones que pa ecen no pe de in e és po es as cues iones. Es as
han sido esenciales pa a comp ende , no solo la e olución his ó ica, sino la pe sonal
alcanzada en es a úl ima e apa de es udios uni e si a ios. La ob a de a is as como San i
Pina, Paco La a ga o Amaya Gu pide, han dejado e nue os in e eses e inquie udes que
pa ecen conec a indudablemen e con g an pa e de la ju en ud ac ual.
En lo pe sonal, ahonda en el concep o de co idiano, pa a da mi p opia e sión de es e y
compagina lo, enlaza lo y e isa lo con la ob a de a is as como los mencionados en
úl ima ins ancia, ha sido o almen e en iquecedo . El es udio y abajo de cua o años ha
con ado con un cambio de pa ece en lo que a las a es se e ie e, ab iendo nue os
caminos que explo a y conoce .
64
OBRAS
68 69
Au o e a o, 2022.
70 71
Sies a de p ima e a, 2023.
72 73
RECUERDO III (So á), 2023.
74 75
Bebé do mido, 2024.
76 77
S / T, 2024.
78 79
Au o e a o, 2024.
80 81
A opado, 2024.
94 95
Boce o , 2024.
96 97
Ma ía con es ido neg o , 2024.
NOTAS
11. El g upo Neue Sachlichkei (Nue a Obje i idad) eaccionó con a el exp esionismo,
dedicándose sob e odo al géne o del e a o y au o e a o, con isonomías simples o endiendo
a la ca ica u a.
12. De ampa an e ojo, la RAE lo de ine como al, ampa o ilusión con que se engaña a alguien
haciéndole e lo que no es.
103
1. En la nochebuena de 1734 se incendia el Alcáza de Mad id po mo i os desconocidos. A pesa
de los es ue zos po apaga el uego, que se ex endió a lo la go de cua o días, nada se pudo hace
po sal a el edi icio, ni a las 500 ob as de a e que allí pe ecie on, en e ellas a ios cuad os de
Diego Velázquez
2. (Ha is E. , 1991)
3. Pin o ancés del siglo XVIII conside ado como uno de los más impo an es de la época. Fue
maes o de F agona d y cen ó su p oducción en la emá ica de na u alezas mue as (bodegones)
y el e a o.
4. Pin o ancés, 1684-1721, es conside ado el au én ico iniciado del ococó, aun sin se
enma cado en al endencia.
5. Se ie de g abados que ealiza Goya como esul ado de la e dade a a ocidad y c ueldad que
bañaba la ealidad de la gue a que se i ía en la época.
6. C í ico e his o iado de a e mode nis a es adounidense.
7. (F ied, El ealismo de Cou be , 2003)
8. (F ied, Ap oximación a Cou be , 2003)
9. Pin o e ins uc o ancés del siglo XIX (1837-1917) que dedicó g an pa e de su p oducción al
es udio de la ob a de Velázquez y a las clases de la academia, conc e amen e y al inal de su ida,
la de Roma.
10. (Thyssen-Bo nemisza, s )
102
Figu a 1: Johannes Ve mee . Muchacha leyendo una ca a, 1657. Óleo sob e lienzo,
(83 x 64 cm).
h ps://his o ia-a e.com/ob as/muchacha-leyendo-una-ca a- en e-a-la- en ana
Figu a 2: Diego Velázquez. El Aguado de Se illa, 1620. Óleo sob e lienzo, (106,7 x 81 cm)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/el-aguado -de-se illa
Figu a 3. Diego Velázquez. Vieja iendo hue os, 1618. Óleo sob e lienzo, (100,5 x 119 cm)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/ ieja- iendo-hue os-de- elazquez
Figu a 4. F ancisco de Goya. El Pelele, 1791 - 1792. Óleo sob e lienzo, (267 x 160 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/el-pelele/a1a 2133- 7b-4 47-
a4ac-030cb23cb5b6
Figu a 5. F ancisco de Goya. El Qui asol, 1777. Óleo sob e lienzo, (104 x 152 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/el-qui asol/a230a80 -a899-
4535-9e90-ad883bd096c5
Figu a 6. Jean-Simeon Cha din. The Ki chen Maid, 1738. Óleo sob e lienzo, (46.2 cm x 27.5 cm)
h ps://www.nga.go /collec ion/a -objec -page.41650.h ml
Figu a 7. Jean-F ançois Mille , La ecolec a de la pa a a, 1855, Óleo sob e lienzo,
(54 cm x 65.2 cm)
h ps://a . hewal e s.o g/de ail/22652/ he-po a o-ha es /
Figu a 8. Joaquín So olla. Mad e, 1895. Óleo sob e lienzo, (125 x 169 cm.)
h ps://his o ia-a e.com/ob as/so olla-mad e
Figu a 9. Ma iano Fo uny, Desnudo en la playa de Po ici, 1874. Óleo sob e abla, (13 x 19 cm)
h ps://www.museodelp ado.es/coleccion/ob a-de-a e/desnudo-en-la-playa-de-po i
ci/33ac763d-c95d-43a9-bd98-70ee23e46911
105
INDICE DE FIGURAS Y APORTACIONES
Apo aciones
Apo ación 1: Jaime To isco. Au o e a o, 2022. Mono ipo, (Es ampa: 29,5 x 21 cm / G abado:
(39 x 34,5 cm).
Apo ación 2: Jaime To isco. Es udio (EL as ónomo Ve mee ), 2022. Pun a de pla a sob e
papel p ensado en ablilla (30 x 22 cm).
Apo ación 3: Jaime To isco. Sies a de p ima e a, 2023. Ca boncillo sob e papel caballo,
(50 x 35 cm).
Apo ación 4: Jaime To isco. RECUERDO III (So á), 2023. Ca boncillo y ba a de con é sob e
papel caballo, (100 x 70 cm).
Apo ación 5: Jaime To isco. Bebé do mido, 2024. G a i o, ca boncillo y in a, (40 x 50 cm).
Apo ación 6: Jaime To isco. S/T, 2024. Tín a se ig á ica sob e papel Figue as, (50 x 32,5 cm).
Apo ación 7: Jaime To isco. Au o e a o, 2024. G a i o, ca boncillo y in a, (24,5 x 21,5 cm).
Apo ación 8: Jaime To isco. A opado, 2024. G a i o, ba a de con é y in a, (120 x 70 cm).
Apo ación 9: Jaime To isco. DURMIENTE, 2023. Óleo sob e lienzo, (116 x 89 cm).
Apo ación 10: Jaime To isco. Ma ía, 2023. Óleo sob e papel Figue as, (medida).
Apo ación 11: Jaime To isco. Ma a, 2024. Óleo sob e lienzo, (17,5 X 17,5 cm).
Apo ación 12: Jaime To isco. Ra a y Rosa io, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (50 x 65 cm).
Apo ación 13: Jaime To isco. Ma co, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
.
107
Figu a 10. John Singe Sa gen , Ca na ion, Lily, Lily, Rose, 1885–6, Óleo sob e lienzo,
(170 cm x 153,7cm)
h ps://www. a e.o g.uk/a /a wo ks/sa gen -ca na ion-lily-lily- ose-n01615
Figu a 11. John Singe Sa gen , The Daugh e s o Edwa d Da ley Boi , 1882, Óleo sob e lienzo,
(221.93 x 222.57 cm)
h ps://collec ions.m a.o g/objec s/31782
Figu a 12. Lucian F eud, Chica con ga i o, 1947. Óleo sob e lienzo, (41 x 30 cm).
h ps://his o ia-a e.com/ob as/ eud-chica-con-ga i o
Figu a 13: Lucian F eud, Re a o del ba ón H.H, 1982, Óleo sob e lienzo, (51 x 40 cm),
h ps://www.museo hyssen.o g/coleccion/a is as/ eud-lucian/ e a o-homb e-ba
on-h-h- hyssen-bo nemisza
Figu a 14: An onio López. La cena, 1971-80. Óleo sob e abla, (89 x 101 cm)
h ps://www. undacioca alunya-laped e a.com/es/expe iencias-exposi i as/exposicion-an
onio-lopez
Figu a 15: Paco La a ga. Desnudo azul, 2017. Óleo sob e abla, (110 x 105 cm)
h p://www.pacola a ga.es/p ojec /desnudo-azul/
Figu a 16. San i Pina, Mask o , Óleo sob e abla, (60 x 75 cm),
h ps://www.ins ag am.com/san i_pina_a /
Figu a 17. Amaya Gu pide. Rechinai, 2023. Técnica mix a, (30,48 x 71,12 cm).
h ps://amayagu pide.com/new-galle y/ echina-mixed-media-12-x-28-in-2023
106
Apo ación 14: Jaime To isco. Boce o, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
Apo ación 15: Jaime To isco. Boce o, 2024. Óleo sob e papel Figue as, (32 x 24 cm).
Apo ación 16: Jaime To isco. Ma ía con es ido neg o, 2024. Óleo sob e lienzo, (146 x 97 cm).
Apo ación 17: Jaime To isco. Ma ía con es ido neg o ( agmen o), 2024. Óleo sob e lienzo,
(146 x 97 cm).
108
BIBLIOGRAFÍA
Ce dá, P., & A a Oli án, J. L. (2011). Paco La a ga: Ins an e-alamb e. Za agoza:
Ayun amien o de Za agoza: Á ea de educación, Medioambien e y Pa icipación
Ciudadana.
C is ina Mendoza, Me cè Doña e y F ancesc M. Quílez i Co ella. (2003). Fo uny.
Ba celona: Museo Nacional d´A de Ca alunya.
F ied, M. (2003). Ap oximación a Cou be . En M. F ied, El ealismo de Cou be (págs. 15
16). Mad id: A. Machado Lib os.
F ied, M. (2003). El ealismo de Cou be . Mad id: A. Machado Lib os.
Ha is, E. (1991). En la co e: Los años 20. En E. Ha is, Velázquez (págs. 57; 70-73).
Vi o ia: Fundación Caja Vi al Ku xa.
Ha is, E. (1991). Velázquez. Vi o ia: Fundación Caja Vi al Ku xa.
Mendoza, C. (2003). De G anada a Po ici: un nue o lenguaje a ís ico. En C. Mendoza, M.
Doña e, F. M. Quílez i Co ella, S. Alcolea Blanch, J. Á. Ca bonell, P. Guim e e , . . .
B. V. de Tapol, Fo uny (pág. 268). Ba celona: Museu Nacional d´A de Ca alunya.
Pina, S. (s. ). Bibliog a ía: San iago Pina. Ob enido de San iago Pina:
h ps://www.san iagopina.com/biog a %C3%ADa
Robe Hughes. (2004). Goya. Ba celona Galaxia Gu enbe g, Cí culo de lec o es
110
San os, M. C. (27 de Sep iemb e de 2016). Lucian F eud. Ob enido de His o ia A e:
h ps://his o ia-a e.com/a is as/lucian- eud
Thyssen-Bo nemisza, M. N. (s. ). F ancis Bacon: Museo Nacional Thyssen Bo nemisza. Ob enido
de Museo Thyssen-Bo nemisza.
h ps://www.museo hyssen.o g/coleccion/a is as/bacon- ancis
Thyssen-Bo nemisza, M. N. (s. ). John Singe Sa gen : Museo Nacional Thyssen Bo nemisza.
Ob enido de Museo Thyssen-Bo nemisza.
h ps://www.museo hyssen.o g/coleccion/a is as/sa gen -john-singe
111