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Sobre Arquitectura, límites y posiciones: tres ensayos metodológicos

Abstract

La arquitectura, en consonancia con la naturaleza, funda sus argumentos en una actitud universal de convivencia con el medio y con la idea del aprovechamiento de las condiciones naturales encontradas. A partir de esta idea, este artículo propone mecanismos que nos pueda ayudar a observar las modificaciones producidas por la arquitectura reconociendo su compatibilidad con la lógica del medio. Utilizando tres herramientas conceptuales que se concretan en la elaboración de mapas (de arquitectura, de infraestructura y de subsuelo) se registran tres modelos de ciudad producidos bajo las teorías del Movimiento Moderno: Römerstadt, Sunila y Park Hill. Este ensayo experimental aún sin concluir y parte de una investigación más extensa, tiene por objetivo definir una metodología aplicable al reconocimiento de territorios ocupados, con intervenciones superpuestas, sometidos a continuas presiones y alteraciones que trastornan la normalidad de la vida que en ellos se desarrollan.

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Sobre Arquitectura, límites y posiciones: tres ensayos metodológicos

Author: Ramos-Carranza, Amadeo; Añón Abajas, Rosa María
Year: 2011
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d706556b-75a1-4b21-969f-d51adfd4574c/download
SOBRE ARQUITECTURA, LÍMITES Y POSICIONES:
T es ensayos me odológicos. / ON
ARCHITECTURE, LIMITS AND POSITIONS: Th ee
me hodological ials.
RESUMEN: La a qui ec u a, en consonancia con la na u aleza, unda sus
a gumen os en una ac i ud uni e sal de con i encia con el medio y con la idea del
ap o echamien o de las condiciones na u ales encon adas.
A pa i de es a idea, es e a ículo p opone mecanismos que nos pueda ayuda a
obse a las modi icaciones p oducidas po la a qui ec u a econociendo su
compa ibilidad con la lógica del medio. U ilizando es he amien as concep uales
que se conc e an en la elabo ación de mapas (de a qui ec u a, de in aes uc u a y
de subsuelo) se egis an es modelos de ciudad p oducidos bajo las eo ías del
Mo imien o Mode no: Röme s ad , Sunila y Pa k Hill. Es e ensayo expe imen al aún
sin conclui y pa e de una in es igación más ex ensa, iene po obje i o de ini una
me odología aplicable al econocimien o de e i o ios ocupados, con in e enciones
supe pues as, some idos a con inuas p esiones y al e aciones que as o nan la
no malidad de la ida que en ellos se desa ollan.
PALABRAS CLAVE: Mapa, a qui ec u a, in aes uc u a, subsuelo, Röme s ad ,
Sunila, Pa k Hill
SUMMARY: A chi ec u e, in ha mony wi h na u e, bases i s a gumen s on a uni e sal
a i ude o coexis ence wi h he en i onmen and wi h he idea o using he na u al
condi ions ound he ein.
F om his idea, he a icle seeks mechanisms ha can help us o obse e he
changes p oduced by a chi ec u e, ecognizing i s compa ibili y wi h he logic o he
en i onmen . Using h ee concep ual ools ha a e used in mapping a chi ec u e,
in as uc u e and subsoil, h ee ci y models a e ci ed ha we e p oduced unde he
heo ies o he Mode n Mo emen : Röme s ad , Sunila and Pa k Hill. This
expe imen al ial, un inished and pa o a wide esea ch p ojec , has he objec i e
o de ining a me hodology o he econnaissance o occupied a eas, wi h
supe imposed in e en ions, subjec o con inuous p essu es and dis u bances ha
dis up he no mal li e de eloped wi hin hem.
KEY WORDS: Map, a chi ec u e, in as uc u e, subsoil, Röme s ad , Sunila, Pa k
Hill.
Amadeo Ramos Ca anza, d . a qui ec o
Ins i ución: Uni e sidad de Se illa. E.T.S. de A qui ec u a. Dp o. P oyec os
A qui ec ónicos.
Di ección de abajo y co eo elec ónico: A da. Reina Me cedes, nº 2,
41012 – SEVILLA. amade[email p o ec ed]
Nº Telé ono o Fax: 954 556575
Rosa Ma ía Añón Abajas, d a. a qui ec a.
Ins i ución: Uni e sidad de Se illa. E.T.S. de A qui ec u a. Dp o. P oyec os
A qui ec ónicos
Di ección de abajo y co eo elec ónico: A da. Reina Me cedes, nº 2,
41012 – SEVILLA. amade[email p o ec ed]
Nº Telé ono o Fax: 954 556575
Biog a ía
Amadeo Ramos Ca anza, doc o en a qui ec u a. P o eso del Depa amen o de
P oyec os A qui ec ónicos en la ETSA Se illa. In es igado del G upo HUM–632
“p oyec o, p og eso, a qui ec u a”. Codi ec o de a ias exposiciones y ca álogos de
a qui ec u a andaluza, Semina ios In e nacionales y de la colección “Ensayos pa a
un nue o hábi a u bano”, edi ada po la Uni e sidad In e nacional de Andalucía.
Di ec o de la e is a “p oyec o, p og eso, a qui ec u a”.
Rosa Ma ía Añón Abajas, doc o a en a qui ec u a. P o eso a y Di ec o a del
Depa amen o de P oyec os A qui ec ónicos de la ETSA de Se illa. Responsable del
g upo PAIDI HUM–632 “P oyec o, P og eso, A qui ec u a”. Codi ec o a del
Semina io In e nacional “A qui ec u a y cons ucción: el paisaje como a gumen o” y
la colección “Ensayos pa a un nue o hábi a u bano” (UNIA). Sec e a ia de la e is a
“p oyec o, p og eso, a qui ec u a”.
SOBRE ARQUITECTURA, LÍMITES Y
POSICIONES: T es ensayos
me odológicos.
“Sob e la Na u aleza, ese elie e o o gado, el se humano, se dice, ha ido
o u ando o o elie e al que llamamos cul u a, palab a que de i a de cul i o,
como es sabido. Empeza a cul i a signi icó es ablece una elación de
simpa ía con la o malidad de la na u aleza: con sus i mos, sus endencias,
sus leyes aún incomp ensibles. Pe o no ue una conquis a, una dominación
po alguien, ya que ese alguien no pudo apa ece has a que él mismo no
empezó a esona con los i mos de la na u aleza, es deci , con sus p opios
i mos. Esa epi anía se asen ó, pues, en una p ime a iden idad o au ología
que se desdobla en dualidad, en con adicción. Y sob e es a con adicción –
su apa en e sepa ación de la na u aleza– se ins au ó la au onomía del
cul i ado , y és e inaugu ó su na u aleza, su modo de se ”
1
El a ículo que aquí p esen amos ha de en ende se como pa e de una
in es igación más ex ensa que, iniciada en el año 2010, es á p e is a
conclui en el año 2012
2
. Lo que aquí p esen amos es una p ime a pa e de
un abajo aún en p oceso. O os abajos an eceden a és e que nos han
ayudado a pe ila o mas y mé odos de in es igación
3
. Ac ualmen e,
nues o in e és se cen a en los e i o ios ocupados, cons uidos a lo la go
del iempo en los que, como un manusc i o an iguo, pueden econoce se las
huellas de las a qui ec u as que han ido esc ibiendo su his o ia. Con
dis in as densidades e in ensidades, las a qui ec u as que se han
acumulado o deposi ado en esos luga es, jus i ican los paisajes que hoy
obse amos. Son luga es some idos a con inuas p esiones y al e aciones
que as o nan la no malidad de la ida que en ellos se desa olla.
Plan eamien o pa a una in es igación me odológica
La con inua al e ación y ans o mación de los paisajes habi ados acaban
o mando una densa supe icie sedimen ada de al u a a iable. Si
omá amos un e i o io y es udiá amos sus modi icaciones en un in e alo
conc e o de espacio y iempo, és e mos a ía los di e en es g adien es –
a iación del alo de una magni ud en dos pun os p óximos– que han
gene ado las dis in as a qui ec u as que sob e ella se han asen ado.
Obse a es e p oceso lógico de ocupación del e i o io nos obliga a
a ende a esa sin onía en e la A qui ec u a y los i mos de la Na u aleza y a
descub i que es a ieja aspi ación, ha sido ambién anhelo de algunos
ensayos del pasado siglo XX que hoy se deba en en e opiniones que las
desac edi an y las que a an de indaga en ellas sabedo es de que, como
o as an as “alquimias”, a a on de log a esa ansmu ación ma a illosa e
inc eíble
4
.
Pe o l
as ciudades, a menudo, an sólo son ag upaciones de calles y
edi icaciones: luga es públicos y abie os que se al e nan con
cons ucciones que aglu inan en e o os usos, el esidencial.
An endiendo a ac o es uncionales o in e eses económicos se han
impues o soluciones de sec o ización y de ci culación. F en e a es as
acciones, las ciudades his ó icas se man ienen como el mejo ejemplo
de luga es econocibles; modelos simbólicos ácilmen e asumibles po
sus habi an es con una ue e idea de pe enencia a un luga .
Las p opues as a qui ec ónicas que se elabo a on en el siglo pasado bajo la
eo ía del Mo imien o Mode no ambién a a on de alcanza una imagen
con iconos simbólicos, con encidos que ello consegui ía a aiga a sus
habi an es a los nue os luga es. El p oyec o de Le Co busie pa a Pa ís en
el año 1922 (“Ciudad de es millones de habi an es”, la Ville
Con empo aine) es un ejemplo de ello. El dibujo que ealiza Le Co busie
del pe il de su nue a ciudad donde ambién apa ecen ep esen ados los
monumen os más econocibles del Pa ís del XIX, e leja es a in ención de
do a a una nue a y adical p opues a de un sen ido de pe enencia ( ig. 1).
Aunque pa cialmen e deslocalizados y dibujados al ma gen del pe il de la
nue a ciudad, se busca ex ae de la ciudad his ó ica ese alo , pe o
dejando cla o cuáles se ían aho a esos nue os monumen os que, según el
maes o suizo, end ían el e o de consegui a aiga a los u u os
habi an es
.
Fig. 1. Ciudad de es millones de habi an es (1922). Dibujo de Le Co busie .

Pe o la o ma de ocupa un e i o io no sólo depende del alo de su
a qui ec u a, de sus edi icios, de los espacios abie os, de que uncione o de
su ma e ialidad, sino que ambién depende de la capacidad de inco po a al
p oyec o aspec os p opios del espacio psicológico –lo cul u al, la adición,
la a ec i idad o el a aigo, e c. Se a a de ex ae lo esencial de una o ma
de ida que, en la mayo ía de los casos, se e ep esen ada en los hoga es
de las pe sonas. La mode nidad epi ió con ecuencia y has a su p opio
con encimien o “la ciudad como la casa; la casa como la ciudad”. La ase
man iene su igencia po la capacidad de as asa hallazgos in e esan es
en e dos ámbi os ín imamen e elacionados, pe o con ecuencia se emplea
como aplicación u ina ia e imposi i a, con la segu idad que supone además
es a a alado po una eo ía gene al. El ma iz a conside a adica en que en
la i ienda se puede i i “como una ciudad en minia u a, no al como es la
ciudad, sino como desea íamos que uese”
5
. Las acciones que se epi en
monó onamen e conducen a desencuen os: en e el p oyec o y la ealidad;
en e el homb e y la na u aleza; cul u a y ci ilización,… El e o pa a la
a qui ec u a es consegui ancla nues as idas a un luga conc e o: “un
hoga de e minado, una ciudad especí ica”.
Pa a nues a in es igación en cu so, es e plan eamien o nos si e, p ime o,
pa a ija el signi icado y el p opósi o de la in es igación en a qui ec u a: la
de ección de una p oblemá ica y la an icipación de soluciones no
condicionadas po o os ac o es ex e nos. Segundo, pa a ensaya mé odos
encaminados a abo da con éxi o el es udio y el conocimien o de los
e i o ios sob e los que hemos de segui in e iniendo.
A modo expe imen al, usa emos es he amien as concep uales: el “mapa
de a qui ec u a”, la idea de “in aes uc u a” y el alo del “subsuelo”.
Cons ui mapas de a qui ec u a
La lec u a de un lib o ya conocido siemp e nos p o oca imágenes nue as.
En cada lec u a dibujamos un nue o escena io, y aunque segu amen e es é
in luenciado po o os imaginados en lec u as p eceden es, es, po un
iempo, la nue a ealidad. Si no uese así, es a íamos a ocados a imagina
de una mane a con inua y uni o me enunciando a di e encia los múl iples
hechos signi ica i os que cons uyen cualquie ealidad y con ello, nues o
pensamien o.
Ningún e i o io, ninguna ciudad es así y cualquie luga es á lleno de
huellas en elazadas o supe pues as, cons uyendo un elie e ugoso que
pod íamos desmon a como una maque a po piezas o esal a aquellas
huellas que más nos in e esasen. Ningún paisaje es dibujado dos eces de
la misma mane a po una misma pe sona y sin emba go, ambos dibujos
e ie en un mismo luga . La expe iencia que Aldo Rossi cuen a en su
“Au obiog a ía Cien í ica” sob e el le an ado de la Piazza Leona do da Vinci
de Milán
6
iene a ilus a es a o a dimensión de los luga es que la
a qui ec u a es capaz de descub i y enseña . La di e encia de esul ados
pond ía de mani ies o esa condición ciné ica y dinámica que encie a
cualquie luga y que la mayo ía de las eces queda ocul a po una
obse ación mal o ien ada.
Es ecuen e e planos de e i o ios dibujados donde odo ocu e sin
dis inción. Pa a descub i esas es uc u as ocul as del e i o io en es echa
elación con la a qui ec u a que la ocupa, necesi amos modi ica los
signi icados de los espacios, cons uyendo un nue o sopo e capaz de
e ela esas zonas y pa es en somb a de la ciudad con empo ánea. Se
hace imp escindible el cambio del ins umen o: sus i uimos la palab a plano
po la de mapa. Iden i icado el plano como la na ación con inua e
impe sonal del e i o io y de su a qui ec u a, el mapa exp esa una
obse ación especí ica que cen a la a ención en una cualidad de e minada.
Se pod ía con ellos e ela más ácilmen e odos los ni eles que a iculan y
es uc u an la o mación e iden idad de un e i o io e idenciando o
dis anciando su a qui ec u a. Los mapas ca ecen de una base de pun os o
in o mación pe manen es y es ables po que cada uno de ellos eco e en
cada ins an e aquellos espacios o ca ac e ís icas que se desea in es iga :
iene la in ención de hace los isibles an es que p oyec a los o llena los de
uso. Se e elan en cada e i o io pau as pa a una o ien ación y pa a el
dibujo de un mapa donde se supe ponen espacios que se ans o man a lo
la go del iempo
7
. La pe i e ia es el e i o io más adecuado pa a es e ipo de
ensayo po su he e ogeneidad: pueden lee se o mas hechas a pa i de
geome ías complejas en e acíos u banos apa en emen e inde inidos; la
ciudad his ó ica, po el con a io, o ece menos al e na i as po su len a
ans o mación.
Cons ui mapas nos ap oxima ía más a la idea de p esen a la a qui ec u a:
pensa en la p esen ación de la a qui ec u a se ía lo mismo que pensa en
la a qui ec u a en sí ( ig. 2).
Fig. 2. Ville Radieuse (1935). F agmen o. Le Co busie . Supe
posición de capas y
espacios
In aes uc u a
Las in aes uc u as ienen un sen ido de unidad: una ed de compues os
di e sos –po amaño, dimensión, ma e iales, e c.– que en conjun o
componen un odo, a eces, de ca ác e uni e sal. En una ed, cada
pa e es una in aes uc u a de la siguien e y así sucesi amen e.
La ciudad se compo a de mane a simila al e nando escalas, usos y
ma e ialidades. La in aes uc u a es á ligada a la idea del eco ido, del
iaje y del descub imien o. En es os espacios se ep esen an las
di e en es o mas de comunicación, de mo imien o pe o ambién de
es ancia y ocupación empo al. F en e a la ciudad más es able que
delimi an los pliegues de las di e en es cons ucciones, apa ece o a
ciudad sob e la que se p oducen nume osas ans o maciones que
al e an la composición y o ma de uso de la in aes uc u a.
La in aes uc u a puede p oduci en el mapa eco es, como agmen os
ep oducidos que delimi an islas que no dejan de e oca el luga y
p esen a la a qui ec u a como el plano de e e encia ( ig. 3).
Fig. 3 “Alle o igini della ci à eu opea” dibujo de M. Pallo ini, 1985
Subsuelo
A qui ec u a e in aes uc u a ienen como base de ope ación ísica un
mismo plano. Resul a ope a i o iden i ica la co a ce o con es e plano y
se á ú il explo a la a qui ec u a bajo es e ni el.
Se a a de en ende el é mino subsuelo como la búsqueda de espacios
en o no a la co a ce o, que obliga a obse a casi sin dis ancia, el alo
y la azón de se de las na u alezas en la que deposi amos nues os
p oyec os.
La ugosidad de una supe icie no alcanza una di e encia de al u a
su icien e pa a en ende la como “ opog a ía”. Se necesi a ace ca se a la
supe icie –cambio escala–, y descub i la exis encia de o os luga es –
espacios– desape cibidos. Pe e Smi hson, se e e ía a es os luga es
encon ados como “empooling” (encha camien o), como los su cos que
deja el agua en la a ena de la playa al baja la ma ea.
Es a condición espacial del subsuelo ha es ado ambién p esen e en
o as a qui ec u a conocidas. En el año 1931, Le Co busie dibujó el
alle del M’zab en A gelia ep esen ando la ciudad –edi icios, calles y
pa ios– como aciados del subsuelo. En a ias ases del p oyec o del
Capi olio pa a Chandiga h Le Co busie ecupe ó es e ecu so,
dep imien o el espacio público y la co a de la plan a baja. El suelo de
Chandiga h e a un suelo o mado po sedimen ación
8
( ig. 4).
Fig. 8. Mapa de a qui ec u a. Sunila (Al a Aal o, 1936–1938). Dibujo de An onio
Jesús Ca o Gue a Ma zo, 2011.

Figs. 9. Mapa de in aes uc u a. Sunila (Al a Aal o, 1936–1938). Dibujo de An onio
Jesús Ca o Gue a, Ma zo 2011.
Fig. 10. Mapa de subsuelo. Sunila (Al a Aal o, 1936–1938). Dibujo de An onio
Jesús Ca o Gue a, Ma zo 2011.
En es e caso, es ope a i o analiza jun os los mapas de in aes uc u a y
subsuelo. El p ime o se sopo a sob e las comunicaciones y accesibilidad a
los edi icios, dibujadas a pa i del g an llano si uado jun o a la ca e e a y
que acaban diluyéndose como líneas de esco en ías una ez supe adas las
úl imas edi icaciones. El nega i o de es e plano pone en alo los espacios
jun o a los edi icios, encon ados a ni el del suelo as la necesa ia
adap ación de la opog a ía a la cons ucción. Son ambién los espacios
más inculados a las i iendas que se descub en como huellas in isibles y
que se ex ienden en con inuidad desde el llano jun o a la ca e e a. Cada
mo imien o opog á ico que p o oca cada edi icio es una de o mación del
subsuelo que adquie e ca ego ía de espacio público y u bano ( igs. 9 y 10).
Pa k Hill
Resume una idea de ciudad pe seguida a lo la go de décadas: desde los
in en os de Ginzbu g y del g upo O.S.A., los p oyec os de sus i ución u bana
de Le Co busie , a las p opues as de los Smi hson idealizada en Golden
Lane Ci y. 995 i iendas, ce ca de 2500 pe sonas en 13 hec a éas; 76
i iendas po hec á eas, casi 190 habi an es po hec á ea; pe o los bloques
lineales an sólo ocupan el 15% de la supe icie.
Como la maque a–dibujo del agmen o de la Ville Radieuse de Le
Co busie ( e ig. 2), Pa k Hill ha de cons ui sus p opias p eexis encias
sob e la que supe pone es a a qui ec u a. Un cambio adical de lo
exis en e, del que sólo quedó una casa aislada y un educido g upo de
i iendas adosadas, legado del ba io ma ginal que e a Pa k Hill a p incipios
del siglo XX, y que el nue o p oyec o acaba ía sus i uyendo pa a cons ui
en su luga una escuela. Como consecuencia, caminos, ace as,
apa camien os, ja dines, ías es ingidas pa a el á ico odado…, se
aman geomé icamen e pa a sopo a una nue a u banidad ( ig. 11). La
o ogonalidad de la Ville Radieuse no ue posible y los a qui ec os u iliza on
una doble malla pa a o ien a conjun amen e edi icios y zonas aja dinadas
que iden i ican en el mapa, la mayo densidad de ocupación de la zona su y
es e de Pa k Hill. La escasa ocupación de suelo en e a la densidad
alcanzada, encamina el p oyec o a una o ma de o ganización domés ica
que mani ies a la dependencia que es a a qui ec u a iene de las conexiones
en e los edi icios y, en e és os y sus equipamien os e ins alaciones –
espacios lib es–.
Fig. 11. Mapa de a qui ec u a. Pa k Hill (Jack Lynn e I o Smi h, 1957–1961). Dibujo de José
Alcán a a Cá denas y F ancisco Bonilla Cube os; Ma zo 2011.
Fig. 12. Mapa de in aes uc u a. Pa k Hill (Jack Lynn e I o Smi h, 1957–1961).
Dibujo de José Alcán a a Cá denas y F ancisco Bonilla Cube os; Ma zo 2011.

Fig. 13. Mapa de subsuelo. Pa k Hill (Jack Lynn e I o Smi h, 1957–1961). Dibujo
de José Alcán a a Cá denas y F ancisco Bonilla Cube os, Ma zo, 2011.
Encadena con enedo es esidenciales, más allá de la al a densidad que se
puede consegui , supone con ola de una mane a uni a ia odas las
unciones que en el dis i o cab ía conside a
14
. La inclusión de algunas de
ellas en el in e io de los edi icios, has a aho a pensadas como p opias del
ex e io , ab e el p oyec o a odas las escalas posibles de la a qui ec u a y a
la expansión po encima del plano del suelo como o a o ma posible de
c ecimien o ilimi ado. Es a e lexión se hace más e iden e en el mapa de
in aes uc u a que ma ca la posición a iable que ocupa en cada achada la
calle co edo (s ee s in he sky) ( ig. 12). Los edi icios se escalonan –
menos al u a en la pa e su y más núme o de plan a en la zona no e– po
lo que es as conexiones que es án si uadas a dis in os ni eles –dis in as
plan as– an educiendo su p esencia y longi ud has a el mínimo, que es el
que de ine un solo con enedo esidencial.
Las s ee s in he sky cambian al con ac o con los suelos de Pa k Hill.
Explo an y se ex ienden po zonas, aco ando una pa e de la nue a
opog a ía: un a chipiélago de islas u banas que encadenan las di e sas
o mas de comunicación. Es os espacios casi so e ados, se conec an
o mando un con inuo en e los edi icios, simila a como las calles de las
gale ías buscan sal a de uno a o o bloque ( ig. 13): la ocupación aho a
duplica la supe icie inicialmen e conside ada del 15%.
Epílogo
“El mé odo ha debido es a desde el p incipio en una cie a y de e minada
expe iencia, que po la i ud de aquel llega a cob a cue po, o ma y igu a.
Más ha sido indispensable una cie a a en u a y has a una cie a pe dición
en la expe iencia, un cie o anda pe dido del suje o en quien se a
o mando. Un anda pe dido que se á luego libe ad”
15
Son a iables los esul ados ob enidos al eco e con es as es
he amien as es a qui ec u as an di e sas. Se á necesa io con inua y
amplia la in es igación inco po ando o os ejemplos pa a así pone en
e dade o alo las posibilidades de es e abajo: amplia , limi a o combina
los mapas de a qui ec u a, in aes uc u a y subsuelo. Resul a esencial la
aslación a la docencia, po el po encial que ello implica.
No es casual la escala e i o ial de los ejemplos seleccionados ni la o ma
en que se exp esan los mapas. No son és os imágenes de luga es que se
ca ac e izan sólo po una abs acción del sis ema de ep esen ación, es ilo o
lenguaje, siendo la p opia ope ación de iden i icación lo que p o oca una
composición p opia que e ie e obliga o iamen e al modelo a qui ec ónico.
No podemos ol ida que el e dade o obje i o de odo es e p oceso de
abajo es, median e el dibujo, alo a in enciones y esul ados en
de e minadas a qui ec u as pa a, p ime o, econoce desde o a dimensión
los luga es de in e ención y, segundo, consegui que nues as p opues as
a qui ec ónicas sean adecuadas a la dinámica de los luga es. En es e
sen ido, conside amos que puede se una he amien a ú il pa a el es udio
de aquellas pa es de ciudad que nos p oponemos abo da : luga es en los
que se equie en ans o maciones pa a una econ e sión y/o egene ación
de la ida que en ellos se desa olla: en el in e io de las ciudades, en el
lími e de la ciudad y el campo, de la ciudad y el ma o de la ciudad y el ío.
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1
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dos in empe ies. Apun es sob e las elaciones en e el Fo o y el Me cado”. En e is a
p oyec o, p og eso, a qui ec u a, Mayo 2010, Nº 2 “Supe posiciones al Te i o io”, pp.
14–23.
2
In es igación i ulada “P oyec o de In es igación sob e la zona de ese a del Llano
Cen al del plan de o denación del e i o io del Le an e Alme iense”, inanciada po
la Conseje ía de Vi ienda y O denación del Te i o io de la Jun a de Andalucía.
G upo de In es igación HUM–632, p oyec o, p og eso, a qui ec u a.
3
RAMOS CARRANZA, Amadeo, AÑÓN ABAJAS, Rosa Ma ía (di s). A qui ec u a y
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CARRANZA, Amadeo. P o esión s Docencia (con e e encia a la in es igación en
a qui ec u a). En AA.VV Na u aleza de la In es igación en A qui ec u a. Ac as III
Jo nadas sob e In es igación en A qui ec u a y U banismo III IAU I+D+I, Mad id, 17–
19 junio 2009, donde de endimos que las me odologías de ensayo se e i ican con
p opues as de in e ención y las p opues as de in e ención se e i ican con
a qui ec u a.
4
Segunda de inición que ealiza el D.R.A.E. de la palab a “alquimia”.
5
ARTIGAS, Vilano a. Caminhos da a qui ec u a. Sao Paulo: Lech Li a ia Edi o a
Ciencias Humanas L da., 1981.
6
ROSSI, Aldo. Au obiog a ía cien í ica. Ba celona. Gus a o Gili Rep in s, 1998, p.
62.
7
Sob e el econocimien o de la ciudad, las dis in as con ingencias, p esupues os y
po encialidades de luga es u banos e OLIVEIRA, F ancisco: “O Chão da Cidade: O
Plano Esquecido”, ARTiTEXTOS A qui ec u a, U banismo, Design e Moda, Nº 3,