Mi yjoé29 z>
!
DEVOTA NOVENA
EN HONOR, CULTO YOBSEQUIO
DEL SEÑOR
SAN RAFAEL
ARCÁNGEL, V
Especial Cus odio de la M. N. y5?. L*
Ciudad de Có do a, yPa ono de la Sag a-
da Religión del g an Pad e de los Po-
b es el seño San Juan de Dios.
DISPUESTA CON PECULIARES YOPORTUNAS
CONSIDERACIONES
Po el P. F . Liego José de Cádiz, del O den
de Meno es Capuchinos de N. S. Pad e San
F ancisco de la P o incia de la Inmaculada
Concepción de nues a Seño a en los Reines
de Andalucía,yMisione o Apos ólico de
¡a Sag ada Cong egación de opa-,
ganda Fide,
REIMPRESO EN ECIJA :
POR DON
M.
JOAQUIN CHAYES.
DCCCXXV.
,Ego enim sum Raphaél Angelus, unus
ex sep em,qui as amus an e Dominum::::
Pax obis,noli e ime e.
Lib. Tobia; cap. xii. e s. 15 e 17®
-o9 ;Tií:• -
Ego sum Raphaél,« aí cjc sep em
jlngelissanc is,qui assis imus., e con
e samu an e cla i a em Del.
S. Cip ian. lib. de Mo íali a e.
p
-
*
5sum Raphaél,« aí ea* sep em
sanc is Angeiis. qui o e un o a iones
£ano a ían, e ing ediun u in conspec u
glo ies sanc i.
G íecus. apud Calme hxc.
(3)
PRÓLOGO YADVERTENCIA
AL QUE LEYERE.
Nopuede nega se sin e o , piadoso
lec o mió, la suma impo ancia de
nues a de oción álos San os que ei-
nan ya con Dios en la biena en u anza;
asi poique ella es un dogma ya de inido
en la san a Iglesia (a), como po que
sus u ilidades, que son á odos bien
no o ias, lo e idencian. Con ella e-
no amos p ecisamen e la memo ia de
su san a ida, yde las he oicas i -
udes con que se san i ica on; yco e-
jándolas con nues os icios ycon nues-
a desa ieglada conduc a, nos llena-
mos de ubo al e nos an deseme-
jan es, conocemos nues os desacie os,
ynos exci amos ála de es ación yen-
mienda del pecado. Con ella se nos
ecue dan los exo bi an es p emios con
que son ya emune adas sus buenas
ob as en el cielo; ynos hallamos in e-
io men e mo idos áimi a los en la i -
(a) Concil. T iden . Sess. 2$
(4)
ud, pa a hace nos dignos de su elici-
dad. Ycon ella po úl imo nos aco da-
mos de los g andes milag os que ob a
Dios po su in e cesión en bene icio de
sus de o os; ynos inclinamos áin o-
ca los en nues as necesidades, iendo
cuan o pueden con el Seño , pa a que
nos alcancen su emedio con la e icacia
de sus uegos. Es p eciso pues que sea-
mos ómuy ciegos, ódel in eliz núme o
de los impíos, pa a deja de conoce
es a e dad, ópa a nega la después que
la Religión yla con inuada espe iencia
de muchos siglos nos la iene has a el
con encimien o demos ada. Es inne-
gable que Dios en ellos nos ha pues o
la p o ección yel egemplo (a): és e
pa a que lo imi emos, yaquella pa a
que implo ándolos en la ibulación, nos
pa ocinen.
Es o, que en odos los San os es co-
mún, gua dada en e ellos la debida
p opo ción, según que es mayo óme-
no su espec i o mé i o en la di ina
^p esencia, po que no odos en ella son
(a) S. Be na dus Se m. 2. de Sanc o Vic-
o e. núm.. 1.
iguales (a): es sin duda mas digno de
nues as a enciones en los San os An-
geles, ya po que su na u aleza excede
en mucho ála humana, yya po que
sus al os minis e ios nos lo exigen. Es os
se educen ádos: el uno de Asis en es
al solio de la in ini a Mages ad de
nues o C iado : yel o o de Minis-
an es óegecu o es de la olun ad,
dec e os ydisposiciones del Al ísimo (b).
Mas no c eamos que es os nomb es nos
decla an p ecisamen e la Esencia óel
Se cons i u i o de su na u aleza. Ellos
ylos espec i os ásus nue e Co os,
lo son no de és a, sí del espec i o
o icio áque Dios los iene des inados (c).
Po lo que ellos son en sí, ypo lo
mucho que les debemos, son ac eedo-
es ánues o amo , ánues a g a i-
ud yánues as ene aciones. Empe o
lo son con mayo mo i o ycon jus a
p e e encia aquellos que ópo lo su-
pe io de su dignidad, ópo lo mas
(a) Ma h. XIII. 8. e i. Co ln h. ij. 41,
(b) S. Thom. i. q. 112'» a . 3. in Co p.
(c) S. G ego . Homil. 34, in E ang. es
Sanco Thom. 1. q. 110, a , 1, ad. 3, ad in, .
í12)
MOTA.
Cuando se hicie e po muchos jun-
os es a No ena, sea uno solo el que
lea seguida yde o amen e las o acio-
nes, sin que los demas epi an ;po que
es a epe ición cansa, moles a, yes
causa de dis acción yde con usión.
Bas a que los que oyen, acompañen
con la a ención ycon la in ención al
que las a leyendo: como sucede en
las o aciones del O icio Di ino cuando
se eza en comunidad.
I
ALABADA SEA LA SANTISIMA TRINIDAD,
DIA PRIMERO.
Zín es e día pa a p opo ciona nos
ála p o ección del seño San Ra ael,
yáconsegui lo que en es a No ena
le pidié emos, se á el eje cicio con e-
sa ycomulga de o amen e; yade-
mas el isi a óel da una limosna áun
pob e en e mo.
Todos los dias se da á p incipio pe -
signándose,yhaciendo el común ac o de
Con ición con e lexión,ycon oda la
e dad del alma :a odillándose p ime
-
o delan e de la Imagen del San o A -
cángel, pa a exci a se mas áde oción.
Después,si u ie e opo unidad pa a
ello,pod á lee la siguien e
CONSIDERACION.
Ei Seño San Ra ael es llamado po
excelencia MédicoyMedicina de Dios.
Nos enseña la i ud de la Obediencia.
Su de oción es medio pa a consegui
(*4 )
del Seño la salud yel emedio en las
necesidades empo ales.
Angelus au em Domini descendeba
secundum empus in piscinam,e mo-
eba u aqua,e qui p io descendis-
se in piscinam pos mo ionem aqnce,
sanus ieba áquacumque de ineba u
in i mi a e. Joan. V. 4.
Misi me Dominas u cu a em e,
Tub. XII. 14.
PUNTO PRIMERO.
Conside a, alma de o a, que una
de las mas singula es excelencias del
seño San Ra ael A cángel, ycon la
que se nos dá mas áen ende su g an-
deza ysu sobe anía delan e del Seño ,
es la de se el Médico, yla Medicina de
idios-, po que es a es la in e p e ación,
yoído el signi icado de su g ande y
mis e ioso nomb e. Es e es en e odos el
al o y ecomendable minis e io áque el
T< dopode oso le iene des inado. Es e
en el que gus osísimo ycon gene osidad
se ocupa de con inuo. Yes e el que le
hon a ylo dis ingue en e los sie e mas
al os ysobe anos Espí i us que incen-
san emen e asis en como lámpa as e ul-
gen ísimas delan e del excelso ono de
la sup ema Mages ad de su di ino Ciia-
do . Po él debemos odos econoce le
como ins umen o yminis o de nues-
a co po al yespi i ual salud, pa a
hon a le ag adecidos con nues os e-
ligiosos cul os, ypa a publica en o-
do iempo sus jus as alabanzas. Dios ha
que ido se po su medio, conocido po
g ande yadmi able en los cielos yea
la ie a; ydispuso, que él uese aquel
Angel p odigioso, que descendiendo ála
p obá ica piscina de Je usalen en el dia
óen los dias de cada año po su Ma-
ges ad de e minados, diese milag osa-
men e la salud áun en e mo con el p on-
o mo imien o de sus aguas (a), seguí»
que en el san o E angelio se nos e ie e.
Ponde a bien aquí de cuan o hono
es pa a el Que úbico P íncipe es e mis-
e ioso signi icado de su glo ioso nom-
b e, po lo que en él ypo él se ase-
(a) Alapide, e Calme in Cap. V. e *. 4<
Joan.
(i6)
meja al e dade o Sol de Jus icia nues-
o Seño Jesuc is o, de quien nos anun-
ció mucho an es un P o e a, que cuando
naciese hecho homb e po noso os, nos
ae ía la ape ecida salud en las mís icas
alas de su libe al bene icencia (a). Es e
in alible a icinio se ió después pun-
ualmen e e i icado ycumplido en el
mismo Seño , que po el inmenso amo
que nos enia yque nos iene, se dignó
hace se yapellida se nues o Médico (b)
ynues a medicina pa a el emedio uni-
e sal de odas nues as dolencias (c).
In ie e de aqui cuan eminen e es su dig-
nidad, cuan señalado su mé i o, ycuan
pode osa su in e cesión pa a con Dios.
Ypues su Mages ad nos manda que hon-
emos al médico de la ie a, asi po que
es hechu a suya, como po la necesidad
que de él enemos en nues as en e -
medades co po ales (d ): conoce cuan-
o mas debes hon a al Médico que
(a) Malach. IV. 2.
(b) Ma c. II. 17. e Luc, IV. 23,
(c) Eccles. VI. 16.
(d) Eccles. XXXVIII. 1.
nos es dado del cielo el seño San Ra-
ael; ysaca po u o de es a conside-
ación el se su pa icula de o o, de
al modo, que lo ac edi es con las ob as,
singula men e con las de ap ende y
p ac ica las i udes que él e enseña.
PUNTO SEGUNDO.
Conside a cuan al a es, ycuan eco-
mendable la ins ucción que el San ísimo
A cángel nos dá con sus palab as ycon
sus ob as sob e la g ande ynecesa ia
i ud de la Obediencia. El dió admi a-
bles documen os de ella álos dos San os
Tobías, ypo su medio los dió ambién
áo os, pa a que obedeciesen áDios yá
sus espec i os supe io es. El ué uno de
los p ime os ymas es o zados Espí i us
Angélicos, que unido ásu p incipal cau-
dillo el Seño San Miguel, hizo en e y
se opuso álos sobe bios in en os del e-
belde luci e yde sus ángeles malos,
.que desobedien es ásu C iado , p e en-
die on iola los ue os mas sag ados
de su sobe ano dominio (a). Yél coa
(a) S. Vicen e Fe e ci ado po el P. Bq-
a
( 8)
iechos epe idos nos ha dado los egem-
plos mas he oicos de es a p eciosísima
i ud, según que en la his o ia de To-
bías yen o os muchos sucesos memo a-
bles de las di inas yhumanas le as se
nos hace pa en emen e mani ies o. Bás-
anos pa a c ee lo asi, sabe que él es
uno de aquellos sie e Angeles sup emos
inmedia os al ono de la in ini a Magos-
ad, depu ados pa a la p on a egecucion
de sus ó denes yde sus dec e os pa a el
gobie no del Uni e so (a); yque se ie-
ne po cie o que él uese aquel Angel,
que a en o ála olun ad del Seño , ba-
jaba con p es eza ámo e las aguas de
la piscina pa a la salud de un en e mo.
Ponde a bien y e lexiona en cuan-
o debes ene la obediencia, ycuan-
o e co esponde el p ac ica la, si de-
seas con e dad la p o ección yel a-
o del obedien ísimo A cángel el seño
San Ra ael. Es e, asi como se decla a
iel compañe o yconduc o de los obe-
na e en su ob a Tí ulos yexcelencias del se-
ño S. Ra ael Cap. XX. §4. ol. 174.
*(a) Tob. XII. ij.
{*9)
dien es, asi se mani ies a con a io yene*
migo de los desobedien es, que e cos y
con umaces se niegan á endi su olun-
ad al juicio yála de e minación de sus
mayo es. La inobediencia es 'la causa
p imo dial de cuan os males en e me-
dades padecemos, desde que incu ie on
en ella nues os p ime os pad es, yde
los que solo puede cu a nos la obedien-
cia con que áDios, ypo él ásus c ia-
u as a emos de some e nos, como
e ec i amen e nos cu ó ya con la suya
nues o Reden o yMaes o Jesuc is o,
(a) has a ab i nos con ella las pue as
del Cielo, que po muchos siglos nos u-
o ce adas la p ime a desobediencia
de los homb es. Colige de aquí cuan
eno me es ycuan pe judicial es e peca-
do: cuan impo an e nos es, ycuan p e-
cisa la obediencia; ysaca po u o una
i me de e minación de imi a el sin-
gula egemplo que de ella nos dan
no solo los Angeles, mas ambién el
Seño yRey de los Angeles; po que
de lo con a io no pod ás ob ene de
(a) Román. V. ij)«
(20 )
és e sus di ines bendiciones, ni la sal a-
ción e e na de u alma (a), ni aun al
ez el a o del San o A cángel, que an-
o necesi as pa a el emedio de us males.
PUNTO TERCERO.
Conside a ademas de es o las di e-
en es yno ables u ilidades que de la
e dade a de oción al seño San Ra-
ael se siguen, ylos g andes bienes
que po ella podemos consegui dei
Todopode oso. En e o os es muy e-
comendable la de alcanza la salud y
el emedio de las demas necesidades
empo ales,que suelen en es a ida
moles a nos. Pa a es o como Médico y
Medicina de Dios es en iado po él á
aquellos en e mos áquienes se digna
concede les la salud, pa a que sea el
minis o de su cu ación (b): de sue e
que siemp e que el Seño le hace á
alguno es e g ande bene icio, se en ien-
(a) Deu e on. XI. 28.
(b) S. Hie onim. apud Alapide in Cap. III.
e s. 2¡. Tobi e.
(2I>
de que es comisionado pa a ello nues o
San o A cángel. Es e es el mo i o po
que la San a Iglesia le apellida Médico
de nues a salud (a), ypo que iene po
cie o nues a piedad, que no solo ue
en iado pa a que cu ase la ceguedad
co po al del san o anciano Tobías (b), y
la en e medad del p ime o, que se a o-
jaba álas aguas de la p obá ica piscina,
después que él las mo ía ;mas ambién
que lo ué pa a que cu ase áJob de sus
llagas, de sus he idas áHeliodo o, y al
ez de las mo dedu as de las se pien es
álos Is aeli as en el desie o: como
e ec i amen e lo ué pa a que sanase al
glo ioso Má i San Ped o de Ve ona y
áo os muchos San os ya ligidos en e -
mos, que las his o ias idedignas nos
e ie en. Es o que hace pa a soco e nos
en las en e medades, puede igualmen e
hace lo pa a a o ece nos en las demas
ad e sidades yqueb an os de es a ida
p esen e. Asi lo espe imen a on las a-
.(a) Ecclesia in O ic. S. Michael. A chang.
in hymn. ad Laudes.
(b) Tob. XII. 14.
(20)
uno po el emedio de su especial nece-
sidad: ymuy pa icula men e po Jas ne-
cesidades de la San a Iglesia,po las
de nues a Ca ólica Mona quía,po las
del pueblo en que nos hallamos,ypo
cuan as se nos hayan encomendado: se
eza án po el o den siguien e:
I. Tu excelencia es pe eg ina
£o los o bes celes iales,
Po se de Dios en mis males
£1 Médico yMedicina.
Pad e nues o &c.
IT. En la Iglesia Mili an e
No se duda que en el cielo
Os es dado el se consuelo
Del en e mo ycaminan e.
Pad e nues o &c.
III. Con a el pode in e nal
Tu p epo encia es mas ue e:
Líb anos en ida ymue e
Del pecado yde su mal.
Pad e nues o &c.
Todos po u in e cesión
De Dios el bien espe amos;
(29)
Haced pues que consigamos
Su g acia yla sal ación.
•j . Ruega po noso os, Ra ael san-
ísimo.
Pa a que dignos seamos de las
p omesas de C is o.
ORACION PARA CONCLUIR
TODOS LOS DIAS.
Dulcísimo Jesús, mi Pad e, mi Dios
ymi Reden o amabilísimo, de quien
ypo quien pedimos yespe amos odos
los bienes en la ida, en la mue e y
en la e e nidad. Inmo al Rey de los
siglos, áquien si en los Angeles, be-
decen los A cángeles, yse es inden
los T onos: las Dominaciones ado an,
1( sP incipados ene an, y emen las
Po es ades: las Vi udes alaban, ben-
dicen los Que ubines, ylos Se a ines
in ensamen e aman. Co de o inmacula-
do de Dios, que qui a los pecados del
mundo, an e quien se pos an con suma
e e encia aquellos sobe anos espí i us
<jue lle an en sus manos el o be, yá
(3°)
quien con inuamen e asis en, ámane a
de o os an os ojos ó igilan ísimas cen-
inelas, aquellos sie e sup emos Angeles
del cielo, áquienes eneis pa icula -
men e encomendado el cuidado del uni-
e so, la igilan e asis encia á ues a
Esposa la San a Iglesia, lo p o ección de
los jus os, la uina de los malos, yla
asis encia á ues os edimidos (a). Yo
os suplico humildemen e Sal ado mió
san ísimo, que pues el seño San Ra ael
A cángel es uno de ios p ime os de es os
sie e P íncipes celes iales, al que pa i-
cula men e habéis hon ado con el al o
hono de que haga en alguna ocasión
ues as eces, ep esen e ues a pe -
sona, ydis ibuya ues os a o es álos
mo ales, haciéndolo como un Vice-Dios
sob e la ie a, pa a que po sus uegos
puedan consegui odos algún bien, los
pecado es su con e sión, ios jus os sn
pe se e ancia, los en e mos su salud,
los agonizan es ues os auxilios, y o-
dos la sal ación e e na de sus almas,
(a) Apoca!. V- 6. Vide Alapide e Calme
ic.
si de ellos se ap o echan, ysus culpa*
no lo desme ecen; que me concedáis
benigno po su pode osa in e cesión y
po ues os in ini os me ecimien os
que yo haga en iempo peni encia de
mis pecados, que cumpla ielmen e con
las obligaciones de c is iano yde mi es-
ado, que log e el especial a o que os
pido en es a No ena, si ue e de ues-
o di ino benepláci o, que en la ida y
en la mue e me asis áis con ues a g a-
cia, yque después os ea yos alabe en
ues a glo ia, donde con el Pad e, yel
Espí i u San o i es y einas Dios po
odos los siglos de los siglos. Amen.
Concluida es a o ación se eza á una.
Sal e ála Reina de ¡os Angeles Ma-
ía San ísima nues a Seño a,pidién-
dola, que nos alcance de Dios con sus
uegos el u o de es a No ena,el
ali io ydescanso de las bendi as Al-
nas del Pu ga o io ;yque se digne
asis i nos en la ho a e ible de nues-
a mue e.
El que quie a pod á deci algunos
de los Gozos que se ponen al in-, y
acaba con la an í ona, e sículo j
(32 )
íc ación del San o A cángel,que en la-
ín á pues a después de odo.
DIA SEGUNDO.
]Ss e dia pa a ege ci a en algo la
Jus icia,yp opo ciona nos ála p o-
ección del seño San Ra ael,se á el
eje cicio,pone especial cuidado en do-
mella el genio,yen mo i ica la pa-
sión dominan e,que es aquella en que
somos mas de ec uosos.
Ala ho a compe en e a odillado de-
lan e de la Imagen del San o A cán-
ge y an ecediendo las comunes p epa-
aciones ,lee á la siguien e
CONSIDERACION.
El seño San Ra ael es un Vice-Dio$
en ¿a ie a pa a el cas igo yla en-
mienda de los pecado es. Nos enseña
la i ud de la jus icia. Su de oción es
medio pa a que el pecado se con ie -
a ápeni encia. Raphael Angelus di
-
xi ::: Ego sum Aza ias Ananice nag-
ni ilius. Tob. V. e s. 17. e 18.
(33 ),
PUNTO PRIMERO.
Conside a, alma, es a a a ysingula
excelencia del San o A cágel en se co-
mo un Vice-Dios en la ie a, ya pa a
el cas igo, yya pa a la enmienda de los
pecado es. El ué uno de aquellos es
Angeles que se apa ecie on al Pa ia ca
Ab aham en el alle de Mamb e, ep e-
sen ando el al ísimo mis e io de la San-
ísima T inidad, de cuyas es di inas
Pe sonas él ep esen aba la del E e no
Espí i u San o (a). El ué uno de los dos,
que de allí pasa on áSodoma, pa a des-
ui la con uego del cielo con las de-
mas ciudades ne andas, en jus o cas igo
de sus obscenísimas ho endas culpas (b),
Yél ué según el pa ece de algunos
sábios Esc i o es, uno de aquellos es
Angeles, que de un modo isible cas-
iga on al sac ilego Heliodo o (c); y
(al Genes, XVIII, 2. Vide Ly am, Alapide,
e Ti in. hic.
(b) Alapide in Genes. XIX. 1,
(c)El P, Bona e lib. 2. cap, yi, §. 8,
3
L
(34 )
el que pasó ácuchillo los cien o y
ochen a ycinco mil soldados del blas-
emo Sennache ib (a). Como ambién
que él ué aquel Angel que luchó una
coche con Jacob, yque le hi ió pa a
de iba lo (b): cuya lucha en el sen i-
do mís ico igu aba la injus a gue a que
hacemos áDios los pecado es con nues-
as culpas. Mas es e mismo que celan-
do el hono de Dios es egecu o de su
jus icia en el cas igo de los pecado es,
los a a con an a mise ico dia, que se
Vale alguna ez del cas igo pa a su con-
e sión ysu enmienda. Asi se ió, que
cuando cas igó áHeliodo o ué pa a que
cesase en su pecado: que el des ui á
Peo ápoli ué después de habe exci a-
do ápeni encia ásus ecinos, yque si
hi ió áJacob ué pa a da le su bendi-
ción, ypa a hace le o os señalados be-
ne icios, los cuales signi icaban los que
hace el Seño áios pecado es a epen-
idos.
Ponde a bien aqui la excelencia de
(aj Boná e- lib. i. cap. ¡V. §. 5.
^b) Idem lib. 1.cap. XI. §. >.
es e San ísimo A cángel en hace las e-
ces de Dios, hablando ycomunicando
con los homb es, como si en la ealidad
lo uese. No lo es añes: po que en los
iempos que an ecedie on álos de la
Ley de g acia en que aho 3 i imos,
nunca po sí, ysiemp e po medio de
sus Angeles se mani es aba el Seño ásus
amigos. Ni ué sola ocasión en que se
mani es ó áAb aham, la en que el se-
ño San Ra ael se ha apa ecido ep e-
sen ando la Pe sona del Espí i u San o;
po que ambién se c ee, que en iguales
é minos se le mani es ó áMoisés en el
mon e Ho eb, yála San ísima Vi gen
Ma ía nues a Seño a en el g an Mis e-
io de su admi able Anunciación, an es
que el Sobe ano Di ino Espí i u ob ase
en la San ísima Seño a el ine able po -
en o de la Enca nación del E e no Ve -
bo en sus i ginales pu ísimas en añas,
(a) Ysiendo es o asi, se deja e cuan
g ande es, ycuan ine able es a p e -
oga i a que an o lo ennoblece. Ad-
ía) Bona e lib. i. cap. III. §. 3. ycap. XI.
§.4.
(3«‘)
.. ie e que él mismo nos la dá en cie -
o modo áconoce en lo que dijo áTo-
bías :que él e a s.Iza ías hijo del g an-
de Ananías. Po que Aza ías quie e
deci auxilo de Dios ;yAnanías es
lo mismo que g acia ódon de Dios (a),
que es uno de los mis e iosos nomb es
que se a ibuyen, ycon que alguna
ez nomb amos al Espí i u San o (b).
Po es o, diciendo que él e a Aza ías
hijo del g ande Ananías, ué como
signi ica nos, que él e a un auxilio de
la di ina G acia,oun don de su dies-
a sobe ana,que como un agen e su-
yo se mani es aba álos mo ales pa a
asi a o ece los. Admí a e de an singu-
la p e oga i a, ysaca po u o á
egemplo de Tobías (c), el ocupa e en el
amo , en el espe o yla alabanza del
San o P íncipe, yel pone odos us
asun os ycuidados bajo de su p o ec-
ción yde su ampa o como él lo hizo.
(aj Calme , Alapide, Ti in. &c. Me.
(b) Qui diee is Pa acli us: Al issimi Donum
Dei. Ecclesia in hymn. Veni C ea c &c.
(c) Ex magno gene e es u. Tob. V. 15.
PUNTO SEGUNDO.
Conside a lo que sob e la i ud de la
jus icia nos enseña el seño San Ra ael,
asi en cuan o ella dice o den al p ogi-
mo, como en cuan o al p opio suge o
co esponde. De la p ime a nos ins uye
en la pe sona del jo en Tobías, ya cuan-
do le aconseja la piedad que debía ob-
se a con sus pad es: ya cuando le pe -
suade la conduc a que le co espondía
gua da con su pa ien e Ragiiel; yya
cuando le amones a sob e el modo con
que habia de a a su casamien o con
Sa a hija de Ragüel, ycuan o en él e a
p eciso p ac ica . De ella ambién nos
ins uye en el hecho de habe omado á
su ca go la cob anza de una c ecida su-
ma de dine o, de que Gabelo Is aeli a y
ecino de la Ciudad de Ragés, en e los
Medos, e a deudo al San o anciano To-
bías, de quien la habia ecibido p es-
ada; pues ué ásu casa, yen egán-
dole la Esc i u a de es e emp és i o, e-
cibió de él la can idad de que áTo-
bías e a deudo . De la segunda espe-
.(44 )
dignidad, g ande en el pode , yg ande
en la bene icencia con los necesi ados.
Y os sois sublime en los al os minis e-
ios pa a que os iene Dios escogido: su-
blime po los impo an es ines áque se
ha dignado des ina os pa a que nos en-
señéis áob a la e dade a Jus icia ;y
sublime po los bene icios, g acias y a-
o es, que como ásu Fice-Dios en el
mundo, os concede que hagais á ues os
e dade os de o os. Yo po lo an o, hu-
mildemen e os uego, po es as ues as
singula es p e oga i as, po las que sig-
ni icas eis en el nomb e de Aza ías, pa a
deno a que sois un auxilio del Seño , ó
un especial don de su g acia, ypo la
que os es dada pa a ae los pecado es
á e dade a peni encia,que me alcancéis
de su Di ina Mages ad los pode osos au-
xilios de su g acia, jun o con la docili-
dad de co azón pa a ap o echa me de
ellos, ypa a hace u os dignos de pe-
ni encia, con que consiga el pe dón de
mis pecados, la enmienda de mi mala i-
da, la jus icia ysan i icación de mi alma,
el a o pa icula , si me con iene, que
po ues o medio pido en es a No ena^
(45 )
yque después de una san a mue e le
goce e e namen e en el cielo. Amen.
Aho a se ezan los es Pad e núes*
osyA e Ma ías glo iados ;y oda
¡o demas como en el p ime dia.
DIA TERCERO.
]& s e dia pa a acos umb a nos ála
p esencia de Dios,ypa a p opo ciona -
nos con ella ála g acia de nues a jus i-
icación, se á el eje cicio hace lo odo, y
ob a con al ci cunspección,aun en lo
ocul o, como si e dade amen e iésemos
al Seño que nos es á mi ando.
Llegada la ho a acos umb ada, y
p ecediendo las comunes p epa aciones,
lee á la siguien e
CONSIDERACION.
El seño San Ra ael es uno de los
Asis en es mas inmedia os ála Di ina
Mages ad. Nos enseña la impo an e
i ud de la P esencia de Dios. Su de-
oción es medio pa a p ese a nos del
igo de la di ina Jus icia,
Y
(4^)
Ego enim sum Raphael Angelus, unus
ex sep em, qui as amus an e Dominum.
Tob. XII. 15.
PUNTO PRIMERO.
Conside a la excelen e p e oga i a
del seño San Ra ael, po se en e los
sie e A cángeles piime osuno de los mas
inmedia os al ono de la in ini a Mages-
ad de Dios. Es os son aquellos que io
el E angelis a San Juan en su Apocalip-
si, que lucian en la di ina p esencia al
modo de sie e lámpa as e ulgen isimas.
(a) Son los que en o ma de sie e ojos
(como los ió ambién el P o e a Zaca-
ías) (b), yen igu a de sie e pun as óas-
as se le mani es a on en el Co de o de
Dios, que es aba enmedio del ono (c).
Yson los que ámane a de sie e lucidísi-
mas es ellas enia en su mano aquel g an
pe sonage pa ecido al Hijo de Dios, que
se le apa eció, yque le e eló los p o-
(a) Apocalipsi IV.
(b) Zacha . 111. 9.Alapide hic.
(c) Apocal. V. 6.
undos a canos de aquel sag ado Lib o,
(a) De es os es el e ce o nues o San o
A cángel, como inmedia o álos dos p i-
me os el seño San Miguel yel seño San
Gab iel. Lo es asimismo de aquellos cua-
o Que ubines, que en la semejanza de
mis e iosos animales conducían el po -
en oso ca o y ono e dade o de aque-
lla g an Mages ad,que con inmensa glo-
ia se dejó e de Ezequiel (b). Yes po
úl imo uno de los Se a ines que ió Isaías
inmedia os áel excelso ele ado solio
del Seño (c). Todo es o jun o coa
asegu á senos que él es de la e ce a
mas al a Ge a quía, ydel sup emo
Co o, que es el de los Se a ines (d),
nos con ence de que él es uno de los
mas inmedia os al Seño . Pe o nos lo
pe suade sob e odo el i e agable es-
imonio del mismo San o P íncipe, que
dijo áTobías: To soy Ra ael Angel,
(a) Apocal. III. i. Calmen Alap’de ie.
(b) Ezechiel I. á e s. Vide Alapide hic,
e Bona e lib. i. cap. 8. §. 2.
i(c) Isaías VI. 2. Bona e lib. 1. cap IX. §. S»
(d) Alapide in cap. 111 . e s. 25. Tobías.
-
(48 )
uno de los sie e que asis imos delan e
del Seño ,
Ponde a bien que es a esp esion de-
no a no solo que goza de la biena en-
u ada is a yp esencia de Dios, como
los o os Angeles del cielo, mas am-
bién una cie a singula p eeminencia
en su dignidad yminis e io (a), que
*uos lo da áconoce po uno de los
mas p incipales espí i us de aquella
Co e sobe ana, de los mas inmedia-
os, mas a o ecidos, ymas amilia es
del Seño , aun en e los que iene y
le asis en mas de ce ca. Admí a e de
an señalada p e oga i a, gozoso de
que Dios le haya sublimado an o.
Acabale po que asi lo ha hecho, ypo
que e lo ha dado pa a que sea u
P o ec o , si ú lo quie es. Ag adécele
es e a o an señalado, ysaca de él
/po u o el dedica e ásu cul o yásu
obsequio cuan o puedas, pa a me ece
su p o ección en odo iempo, singue
la men e en la mue e,
(a) Tole us in cap. I. Lucse. apud Alapid
in cap. XII. e s. 15. Tobhe in ine.
(49 )
PUNTO SEGUNDO.
Conside a que en es a excelencia del
San o A cángel se nos ecomienda en
cie o modo el impo an e eje cicio de
la p esencia de Dios. Es a es una cuida-
dosa a ención del alma ásu C iado ,
c eyéndole siemp e p esen e como un
es igo indi idual ype enne aun de sus
mas ocul os pensamien os. De ella esul-
a el cuidado de no o ende le, la ideli-
dad en se i le, yel esme o en ag ada -
le con ob as, palab as ypensamien os.
Puede se i e de egemplo yde ins uc-
ción pa a su p ác ica lo que en las e e-
idas palab as nos da áen ende el mis-
mo San o P íncipe. Po que asegu ándo-
nos que asis e delan e del Seño , nos di-
ce, que asis e en su p esencia, amándole
sin dis acción, alabándole sin cesa , y
gozándole sin in e misión :que asis e mi-
ándole de con inuo, conociéndole con
cla idad, yag adándole con emo : y
que asis e a en o siemp e ásu olun ad,
p on o pa a su egecucion, ydispues o y
p epa ado pa a odo cuan o le mande;
4
(5°)
po que asis e allí como minis o suyo,
como agen e de los homb es, ycomo en-
ca gado del g an negocio del hono de
su Magos ad ydel bien de sus edimi-
dos (a). Es a es aquella comida yaque-
lla bebida pa a noso os in isible ydes-
conocida, de que él usa, ycon la que di-
jo que se sus en aba en el cielo (b). De
es a misma, gua dada la debida p opo -
ción, puedes ú, si quie es, alimen a e ó
sus en a e en la ie a, aplicándo e á
di igi áhon a yglo ia de u C iado
odas us ob as yacciones, aun las mas
pequeñas, o dina ias éindi e en es.
Ponde a a en amen e la suma impo -
ancia de es e ecomendable eje cicio.
Po que él es causa de la de oción,
mo i o de la piedad, y omen o déla
i ud: él es o igen de los san os de-
seos, p incipio de las buenas ob as, y
aiz de odo buen p ocede : yél es de
quien dimana la modes ia, quien con-
se a la humildad, ypo quien se con-
(a) Alapide in Cap. XII. e s. ij. Tobi»
pe o .
(b) Tob. XII, ig. Alapide hic.
(sO
se a la ec i ud en i co azón, la lim-
pieza en la conciencia, yen el in e io
la paz. Con él se adquie e el amo á
Dios, se e i an sus o ensas, yse conse -
a la g acia. Con él es ácil la mo i ica-
ción, son dulces los abajos, yel pade-
ce es gus oso: ycon él la pe se e ancia
es cie a, la mue e es san a, yla sal a-
ción segu a. El po úl imo es un medio
opo unísimo pa a camina ála pe ec-
ción, yaun pa a llega áella (a). De su
al a esul a el pe e i nos en los cami-
nes de nues as cos umb es (b), el p eci-
pi a nos en odo gene o de culpas, yel
espone nues a sal ación áun mani ies-
o iesgo de pe de la. Es a al a en suma
es un ol ido de Dios, uno de los pe-
cados con que mas se le o ende, sob e
que se e lexiona muy poco, ypo el
que le dejan de eme los pecado es (c),
(a) A ibula co am me, e es o pe ec us.
Gen. XVII. i.
(b) Non es Deus in conspec u ejus: in-
quina se sun iae illius in omni empo e.
Psalm. IX. 26.
(c) To ,e am magna mala, pacem appellan :::
De¡ immemo a io. Sapien . XIV. 2a. e 26,
(52 )
Te ne ú el cae en semejan e c imen, y
pa a p ese a e de él saca po u o una
e icaz esolución de acos umb a e al
eje cicio de es a p esencia de Dios, ha-
ciendo odas las cosas, ypensando siem-
p e como si ma e ialmen e le es u iese
mi ando: pues la é e enseña que él
mi a ypene a aun lo mas escondido
de u co azón (a).
PUNTO TERCERO.
-Conside a que la de oción al seño S.
Ra ael es medio pa a alcanza de Dios
muchos ymuy g andes o o es: yen-
e o os el de p ese a nos en alguna
ocasión de espe imen a los igo es de su
di ina jus icia, que po nues os pecados
me ecemos. Algunos discu en, no sin
undamen o, que aquel Angel de quien
nos dice Ezequiel que po o den de Dios
señaló con la mis e iosa señal del Tau las
en es de los que i ían en Je usalen, y
se ocupaban en llo a las culpas de aquel
pueblo, e a nues o san o ybendi o
(a) i. Reg. XVI. 7- Psalm. VII. u. x
A cángel (a). Ysiendo es o asi, se nos da
bien 4en ende , no solo que es pode oso
pa a consegui nos del Seño nues a con-
e sión ypeni enciabas que lo es igual-
men e pa a que aquellos po quienes él
aboga éin e cede dejen alguna ez de
espe imen a el igo de la di ina jus i-
cia, -en el jus o cas igo que po sus mal-
dades me ecían. La clemencia, que es
an p opia en los Angeles del cielo, yla
ca i a i a conmise ación con que nos
mi an álos pecado es, es p opísima,
eminen ísima ymuy sob esalien e en el
seño San Ra ael, an o cuan o es lo que
en dignidad, g acia ype ección se a en-
aja álos demas: yasi es mayo su ac-
i idad ysu e icacia pa a in e cede po
noso os, ymayo su alimien o con
la Di ina Mages ad pa a mi iga sus
jus as i as en la ocasión de cas iga nos,
como lo iene no en sola una ocasión
espe imen ado la a o unada Ciudad
de Có do a, que po es o le ene a po
su especial Cus odio yP o ec o .
Ponde a cuan ap eciable nos debe
(a) Bona e lib. II. Cap. 7. §. 1. &c.
,(6o)
San o jo en Tobías en su dila ado ia-
je, asegu ándole p ime o que enia muy
illados odos aquellos caminos po
donde él había de camina (a).
Ponde a la dignación de es e P ínci-
pe sobe ano, en el humilde, o icioso y
ca i a i o minis e io de asis i álos hom-
b es en sus pe eg inaciones y iajes, sin
desdeña se de se i les po mas aba idos
ypob es que ellos sean. Es la olun ad
de Dios álo que pa a es o a iende; yco-
mo su bene icencia es an a, nada omi e
de cuan o pa a nues o bien conoce que
es necesa io, siendo del di ino beneplá-
ci o. Po es o acompañó muchos dias y
aun años po el. desie o áSan Maca-
io Romano, ylo encaminó po aque-
llas incul as soledades, p ese ándolo
de g andes pelig os, ydi igiéndolo con
segu idad al des ino que Dios le enia
ya señalado (b). Po es o se apa eció
áun de o o pe eg ino, ylo libe ó
(a) Omnia i ine a ejus equen e ambula i.
Tob. V. 8.
(b) Vi a: Pa . lib. I. Vi a S- Maca . Ro-
mán. cap. xyin.
(6 )
de los lad ones que lo pe seguían, en
la ocasión que caminaba áSan iago de
Galicia á isi a el Sepulc o de aquel
sag ado Após ol (a). Ypo es o se ha
dejado e en o as mil ocasiones p o-
egiendo yampa ando áles iaje os
yálos na egan es que en alguna i-
bulación lo han in ocado. Admi a e de
es a gene osa p on i ud con que suele
p es a se ácil al emedio de es a g a-
e necesidad. Alég a e de que asi sea:
da g acias al Seño po es e señalado
bene icio: yaunque no seas de los que
na egan, ni de los que caminan, sigue
no obs an e la ins ucción p ác ica
que e da la San a Iglesia de encomen-
da al San o A cángel la guia, p o-
ección y elicidad de odos ellos (b):
aco dándo e de que como iado que
e es caminas ála e e nidad, ynecesi-
as mucho de su a o yde su ampa-
o pa a no pe de e.
.(a) Pe as de Na alib. apud Bona e lib. II.
cap. XII. §. 4.
^b) Bona e lib. I. cap. XV. §. J.
(62)
PUNTO SEGUNDO.
Conside a la g ande ca idad que el se-
lo San Ra ael en es e yen o os o icio-
sos minis e ios con los homb es nos de-
mues a. Acué da e aquí de odo lo que
hizo en las casas de Lo h, de Ragüel y
de Tobías. T ae ála memo ia cuan o hi-
zo con los Heb eos en Egip o, cuan o
p ac icó con ellos mien as que camina-
on po el desie o, ycuan o egecu ó
después ásu a o en la ie a p ome i-
da, conse ándoles la salud, p ese án-
dolos de en e medades, ylib ándolos de
mil pelig os (a). Y en p esen e los mu-
chos ysingula es a o es que po su
medio ha dispensado el Seño álos
mo ales; yconoce ás la a dien e ca i-
dad con que los ama. Es a se deja e
en la p odigiosa cu ación de San Ma -
in Obispo Tu onense (b): en las muchas
eces que se apa eció al glo ioso Pa-
d e de los pob es el seño San Juan de
Dios, ayudándole ácuia , áse i y
(a) Bona e cap. XVII. §. y6.
(b) Idem ibid. iib. II. cap. 1. §• a.
áconsola álos en e mos: yen la apa i-
ción hecha en Có do a al ene able Pa-
d e And és de las Roelas pa a bene icio
de es a a o unadísima Ciudad. No solo
con los en e mos ycaminan es es ac i a
y e ien e su ca idad, lo es ambién y
se es iende al soco o de odas las nece-
sidades, an o empo ales, cuan o espi i-
uales que en es a ida nos a ligen. Pe o
es sob e odo la que iene yeje ci a coa
las almas pa a que no se pie dan, p o-
cu ando sin cesa la educción de los
in ieles yde los inc édulos: la con e -
sión de los pecado es: la pe se e an-
cia de los jus os yla sal ación de odos.
Ponde a dignamen e es e an seña-
lado egemplo po lo mucho áque se
es iende, po lo incansable de su so-
lici ud, ypo lo incesan e de su eje -
cicio. Repa a que no hay ac o de ca i-
dad, ni ob a alguna de mise ico dia,
asi co po al, como espi i ual de la que
no nos haya ins uido con palab as ó
con egemplos, yad ie e que en es o
mismo nos con ence de la impo ancia
ynecesidad de es a i ud, asi pa a
ob ene de Dios sus especiales a o es,
(<4)
como pa a consegui su mise ico dia y
la ida e e na. Re lexiona bien sob e lo
que dijo el San o Tobías, a ando de la
limosna yde las demas ob as de mise-
ico dia en que se habia eje ci ado (a);
ysob e lo que se sabe habe dicho á
o os sie os de Dios, en ocasión ócoa
mo i o semejan e, yhalla ás que su ca-
idad con noso os es e dade amen e
a a, g ande y. singula . Imí ale en ella,
ap ende bien sus lecciones, y esuél e e
ásaca de ellas el in e esan e u o de
su p ác ica, ya po que con la de es a
sola i ud da ás el lleno que se nos
exige áley san a del Seño (b); yya
po que con ella e p opo ciona ás me-
jo como Tobías pa a la p o ección del
San o A cángel (c).
PUNTO TERCERO.
•Conside a que la elección de es ado
es sin duda alguna uno de los asun os
(a) Tob. XII. á e s. 8
.
(b) Ad Román. XIII. 8.
(c) Tob. XII. 12 .
(<S$)
de la mayo en idad de cuan os en la i-
da nos ocu en. El oma es ado ha de
se p ecisamen e como un medio pa a
se i áDios, pa a san i ica nos con el
desempeño de sus obligaciones, ypa a
asegu a el log o de nues a e e na sal-
ación, la cual pende en mucha pa e
diacie o en su elección. Pa a es e es
abogado especial el seño San Ra ael, y
de ello enemos los mas cla os es imo-
nios en las sag adas le as, yen las his-
o ias humanas idedignas. En aquellas
encon a ás el casamien o del cas o jo-
en Tobías con la hones a y i uosa Sa-
a, inspi ado, di igido yau o izado coa
sus san ísimas ins ucciones, ycon su e-
comendable p esencia, yen es as es en-
e o os memo able el caso de aquel
Monje no icio de la O den del g an Pa-
d e San Beni o, que debió su esolu-
ción, su pe se e ancia y odo su bien
en la Religión áes e San ísimo A -
cángel (a). Es muy c eíble que siendo,
como es, guia de los caminan es, ue-
se él aquel Angel, de quien asegu ó
(a) Bona e lib. II. cap. XVI. §. 5,
5
(66)
Ah aham ásu c iado que en ia ía el Se-
ño delan e de él cuando le mandó que
uese ála Mesopo amia ábusca muge
en e las de su pa en ela pa a esposa de
su hijo Isaac (a). Lo es asimismo que
siendo como se discu e el p o ec o y
cus odio de Jacob (b), lo acompañase en
el dila ado iaje que hizo ála casa de
aban, yque allí le asis iese, pa a que
e ec uase su casamien o con la p ecio-
sa Raquel. Ylo es po úl imo, que es
muy pode oso pa a consegui álos ca-
sados los es impo an es bienes del
san o Ma imonio, de la idelidad, de
la ecundidad yde la san idad del Sa-
c amen o, óde su g acia sac amen al:
asi como es cosa indubi able, que lo
es pa a que en él se san i iquen los p o-
eso es del al o ysublime es ado ecle-
siás ico y eligioso (c).
Ponde a con digna e lexión los in-
compa ables bienes empo ales, espi-
i uales ye e nos, que de es a ace -
ía) Genes. XXIV. 7.
(b) Eona e Iib. I. cap. XI. §. 4»
(c) -Bana e lib. II. cap. XVI.
(6?)
ada elección de es ado se nos siguen,
ypo ellos end ás en conocimien o de
lo mucho que á odos nos impo a la de-
oción áes e g an P íncipe del Cielo.
Los p incipios, los medios ylos ines po
que ycon que se esuel en algunos á o-
ma es ado, los des ian an o del camina
de su sal ación, ylos suje a an o á la in-
ame escla i ud de Luci e , cuan o po
su dep a ación ysu malignidad ienen
en sí de culpables yde ep ehensibles en
la di ina p esencia. Mas cuando ellos
son jus os, ec os ycon o mes álas le-
yes san as del Seño , yála insinua-
ción de su di ina olun ad, que es su
sobe ano llamamien o, en onces somos
p ospe ados en odos nues os caminos,
yconducidos sin opiezo al log o de
la e e na elicidad. Haz e ca go de los
innume ables que han llegado áconse-
gui la median e la e icaz in e cesión
de nues o San o A cángel, ypa a no
desme ece la, esuél e e áelegi lo des-
de aho a po u especial p o ec o pa-
a la ace ada di ección de odos us
negocios, ysingula men e pa a el de
la elección de es ado en í, óen los
(68 )
que engas á u ca go. Sea es e el u o
que saques de la conside ación de un
asun o an in e esan e yde la mayo
consecuencia.
Es o se medi a á un b e e a o :se
di á después la O ación E e no Seño ,
yseguida áella la siguien e
ORACION.
OSe a ín admi able de los Cielos, glo-
iosísimo P o ec o y a o ecedo mió
seño San Ra ael, i meza de nues a in-
cons ancia, es ue zo de nues a laqueza,
y i mísimo sos enedo de nues a débil
agilidad, que con ues o auxilio yso-
co o el caído se le an a, el en ado no
es encido, yel a ligido halla consuelo.
Vos sois iel guia de los caminan es, es-
ella pola de les que na egan, yco-
lumna ha mosa de nube de p o ección,
yde uego de ca idad que encamináis á
ues os de o os po el desie o de es a
ida ála eliz egión de la biena en-
u anza. Vos sois la luz ydi ección de
los que oman es ado, de los que as-
cienden al Sace docio, de los que en-
(«»)
an en eligión, yde los que ab a-
zan el ma imonio. Y os sois el An-
gel de paz que en odos aho a la p o-
mo éis, pa a que ninguno sea esclui-
do de su pa icipación después en la
o a ida. Po es as ues as g andes
excelencias, ypo el a dien e amo
con que nos amais, humildemen e os
uego, que os digneis de se mi guia
en odos mis caminos pa a que sean
ag adables áDios odos mis pasos? que
me alcancéis del Seño el acie o en
odos los negocios de mi ca go, el
cumplimien o de odas las obligacio-
nes de mi es ado, la e dade a ca i-
dad con mis p ogimos, yque ademas
del especial a o que po ues o me-
dio le pido en es a No ena, me con-
ceda el ag ada le com mis ob as, pala-
b as ypensamien os; el acaba mi i-
da en su amis ad yg acia, yel go-
za le después e e namen e en el Ciclo.
Amen.
Aho a se ezan los es Pad e nues-
os yA e Ma ías glo iados ;y odo
lo demas como en los dias an e io es.
(7«)
cion de la supe s iciosa idola ía. Es o se
nos ep esen aba en cie o modo en el
mis e ioso iaje que hizo el San o A cán-
gel ála casa de Gabelo, acompañado de
ios c iados de Tobías, pa a cob a de él
Ja can idad de que áés e e a deudo , (a)
Es o se io p ác icamen e cuando Jacob
inspi ado del seño San Ra ael, P o ec-
o yCus odio especial suyo yde su ca-
sa (b), qui ó yex e minó de su nume o-
sa amilia odos les ídolos que aun con-
se aban, yla edujo al cul o yála ado-
ación del Dios e dade o. Yes o po
úl imo se colije de la especial de oción
con que es ene ado en di e en es pue-
blos yp o incias de las Indias Occiden-
ales, po que i en aquellas gen es pe -
suadidas que el halla se hoy en el g e-
mio de la san a Iglesia ca ólica, lo deben
ásu especial a o ypa ocinio (c). Ad-
mí a e de es a sábia ymise ico diosa
p o idencia del Seño eo a o de sus e-
dimidos: alabale po ella, ysaca po u-
ía) Bona e ubi sup. 4.
(b) Ibid. lib. I. Cap. XI. §. 3. y4,
(c)Idem ibid. Cap. XVI,
(77 )
o un sumo ap ecio de la i ud san a de
la é: un con inuo ag adecimien o de es-
e señalado bene icio: yun singula es-
me o en su conse ación, aliéndo e pa-
a ello de la e icaz p o ección del San o
A cángel.
PUNTO TERCERO.
Conside a po úl imo, cuan o impo a
la de oción al seño San Ra ael pa a con-
se a la é ypa a p ese a nos de los
iesgos de pe de la. El es aquel Angel de
san idad, que en las o aciones pa a el
Bau ismo se pide áDios que nos en ie,
cuando se nos adminis a aquel san o Sa-
c amen o, con alucion al que mo ía las
aguas de la p obá ica piscina (a). El se
puede c ee que uese aquel Angel, que
como guia yconduc o de los es Re-
yes Magos que inie on del O ien e á
e yado a ánues o Reden o ecien
nacido, les p e ino en sueños, que escu-
sasen el ol e áJe usalen, yhabla al
hipóc i a Rey He edes, pa a p ese a -
los de aquel pelig o: yél ué sin duda el
(a) Bona e lib. I. Cap. XV. §. 5.
C7») .
<qne con su especiai p o ección conse ó
ála amilia de Tobías en la p ác ica' de
la e dade a é y eligión, sin habe se
jamas con aminado con el e o de los
gen iles, en e quienes i ían cau i os,
ni con el a al egempló de la in ame apos-
a.sía de los mas de su pueblo .de Is ael.
Lo mismo que piadosamen e puede dis-
cu i se de las demas amilias ópe so-
nas délas diez T ibus cau i as, que se
man u ie on en la obse ancia de la ley
san a del Seño , po que de odas e a su
p o ec o especial. No lo es añes. Es e
es uno de los minis e ios en que p inci-
palmen e se ocupan los San os Angeles
en bene icio de los homb es yá a o
del pueblo c is iano; po lo que siendo
como es el Seño San Ra ael uno de
sus mayo es P íncipes ycabezas, no es
c eible que le al ase una p e oga i a
ai) ecomendable, déla que aun les que
le son in e io es no ca ecen.
Ponde a bien cuan sublime, cuan
p eciosa ycuan en es emo ap eciable
es la sae a é, po la que, pa a que
sus a o unados p o eso es no la pie dan,
an o se a anan los Angeles del cielo.
y an o nues o bendi o A cángel se des-
ela Ella es ia es ella ija ypola , áque
a en a la na e de nues a alma, na ega
po el p oceloso ma de es e mundo, sin
miedo de zozob a en sus bo ascas. Ella
es la luz, que con cla idad nos mues a
el segu o camino de nues a ape ecible
elicidad. Yella es el sol he mosísimo
que nos ilus a con el celes ial esplan-
do de las di inas e dades, que como
ine ables nos enseña. De ella dijo nues-
o amabilísimo Reden o , que es pa a
el alma lo que son los ojos pa a el cue -
po: una an o cha, de que p ecisamen e
necesi a pa a el buen c den ypa a la
conce ada disposición de odos sus mo-
imien os (a). Po que la é es la an o cha
que nos alumb a pa a que los pies de
nues os a ec os, ylos pasos de nues os
p ocedimien os no se des ien de la úni-*
ca, ec a yp ecisa senda de la ley san-
ísima de Dios (b), que áél necesa ia
y elizmen e nos conduce. Haz e ca go
(a) Luc. XT. 33.
(b1S. Amb os. Commen . in Luc. XI. cap. 7
in illa e ba: í emo Iuce na a acc ndi &c.
(3o)
de cuan o nos in e esa pa a es o su con-
se ación, yel no pone nos á iesgo de
pe de la, pa a no se e e namen e in e-
lices. Conoce lo mucho que pa a
es o impo a la e dade a de oción al
seño San Ra ael; ysaca po u o el
dedica e ásu cui o, eligiéndole po u
singula p o ec o ; ypa a no desme e-
ce lo, el- hui siemp e de la amis ad y
a o con los inc édulos: de la lección
de sus lib os ypapeles pe niciosos, yde
los abominables icios de la sobe bia, y
de la ana cu iosidad, con se pone á
pelig o la pu eza de la Fé.
Es o se medi a un b e e a o,se
dice luego la O ación E e no Seño &c.
ydespués la siguien e
ORACION.
Dignísimo P íncipe de la glo ia. Pa-
ón, consuelo yAbogado mió seño
San Ra ael, columna i mísima de la
san a é, segu ísimo i mamen o de la
e dade a eligión, ymu o inexpugna-
ble de la ca ólica Iglesia, áquien deben
sus ieles hijos en g an pa e el sec
(8i)
p ese ados del e o , de la impiedad y
de la he egía. Vos sois una de aquellas
sie e mís icas columnas que la inc eada
Sabidu-ía se dignó pone pa a su mayo
es abilidad en el espi i ual edi icio de su
casa, que es la san a Iglesia (a). Vos sois
caudillo, guia yconduc o de los Apos ó-
les yde los a ones san os, que como
Angeles eloces han di undido po el
mundo la luz del E angelio. Y os sois
Tu ela yCus odio de odo el pueblo
c is iano, pa a p ese a lo del e o , pa-
a conse a lo en la é,y pa a consegui -
le sus p emios. Po es a ypo las demas
p e oga i as con que os ha condeco a-
do el Todopode oso, humildemen e os
uego, queme alcancéis de su Di ina
Mages ad el especial a o que po ues-
a in e cesión le pido en es a No ena, sí
ue e de su di ino ag ado. Pe o mas
p incipalmen ela p opagación de su san-
a Fé ca ólica, la educción de los he e-
ges, la con e sión de los inc édulos,
con la ex inción de su e o es; yquq
(a) Vease al P. Bona e lib. I. Cap. XVII,
§. i.
$
.... m
yo i a ymue a en la é san a que me
in undió en el Bau ismo, conse ándola
pu a ysiemp e i a con el eje cicio
de las demas i udes, ycon la pe ma-
nencia en su di ina g acia; pa a que
siendo san a mi ida, lo sea ambién
mi mue e, ylog e después po es e
medio el e le, goza le yalaba le en el
Reino e e no de su glo ia. Amen.
albo a se ezan los es Pad e nues-
os yA e Ma as glo iados,yse sigue
odo lo demas como en el p ime dia.
DIA SEXTO.
Enes e dia se á el eje cicio ene un
cua o de ho a de O ación men al,me-
di ando en él a en amen e el al o in pa a
que nos ha hecho el Seño c is ianos,que
es el de se i le con inculpable ysan a
ida.
Ala ho a compe en e,hecha la acos-
umb ada p epa ación,lee á la siguien e
CONSIDERACION.
El seño San Ra ael, Guia, Maes o
(83 ),
yP o ec o especial de as almasjus as*
Nos enseña la impo an e i ud de la
o ación. Su de oción es medio pa a ca~
mina segu os po la senda de la pe ec-
cion c is iana.
Dixi que eis Angelus (Raphael) Pax
obis, noli e ime e. E enim cum essem
obiscum,pe olún a emDei e am:
ipsum benedici e,e cán a e illi. Tob.
XII. e s. ij e 18.
PUNTO PRIMERO.
Conside a que siendo como son los
jus os especialmen e amados del Se-
ño (a), el obje o de sus di inas com-
placencias (b), ylos que ocupan el
p ime luga en sus sobe anas a encio-
nes (c); ha encomendado su especial
asis encia yp o ección al seño San
Ra ael, pa a que los guie po el ca-
mino de la i ud, los p ese e ylos
de ienda de las asechanzas del común
enemigo, ylos conse e lib es de la
(a) Psalm. CXLV.8.(b) II. Machab.VlJ. 6.
(c) Job. XXXVI. 7. Psalm. XXXÍ11. ió,
Sapien . III. 1.
'(*4)
común co upción de los demas pecado-
es. El mismo dijo álos dos San os'To-
cías, que po o den de Dios les había
asis ido, pe maneciendo isiblemen e en
su compañía, yhaciéndoles los es upen-
dos a o es que de su mano ecibian.
Algunos ienen po cie o, que él e a
aquel Angel an ecomendable que se
mani es ó al E angelis a San Juan, con-
deco ado con las señales de Dios i o,
ycon el ca go de señala en su en e á
los sie os yamigos del Seño , pa a
su p ese ación ypa a su segu idad (a).
Es muy p obable, que él es guia yp o-
ec o del es ado Religioso, yde odos
sus p o eso es, como se c ee que lo uá
en la Ley an igua de los Cíñeos yReca-
bi as(b)y que pa a es i ica es a e -
dad se ha mani es ado en dis in as oca-
siones con el habi o de Monje yde
Religioso de di e en es O denes; pe o
singula men e ycon mas ecuencia
al glo ioso Pad e yPa ia ca el seño
San Juan de Dios, asegu ándole, que
(a) Bona e Iib. i. Cap. XV- §• ?•
^a) Idem lib. II. Cap. XVI. §3*
-
8S)
e a de su misma O cen, gua da ycom-
pañe o suyo yde oda su escla ecida
Religión. P ueba nada equí oca del cui-
dado con que a iende ycon que ela so-
b e los que se dedican ála i ud, yque
hacen especial p o esión de piac ica la.
Ponde a bien es a excelencia, yha-
lla ás, que ella es sin duda una de
las mayo es del San o A cángel. Po
que si lo ué pa a el pagano Malasa ,
que Nabucodonoso Rey de Babilonia
le hubiese encomendado la asis encia
éins ucción de los san os jó enes He-
b eos, Daniel, Anamas, Aza ías, y
Misael que había seg egado de los de-
mas pa a su especial a o yasis en-
cia (a): ¿cuan o mas lo se á pa a el se-
ño San Ra ael, que el inmo al Rey
de los siglos lo haya des inado pa a
que sea guia, u o ymaes o de la
pa e mas p incipal, yde la po ción
mas ilus e de su Reino la San a Igle-
sia, que son ios jus os, los escogidos,
ylos que hacen p o esión de i i san-
amen e? Todos es os deben econo-
(a) Daniel. I. e s. 3.- e 11.
(92 )
que i en en los desie os, como algunos
poco ins uidos lo discu en, lo es am-
bién de odo iel c is iano (a), po que asi
Dios se lo manda (b), yél se obligó áello
en el Bau ismo (c). Ella esencialmen e
consis e en la i ud de la ca idad con
Dios ycon el p ogimo (d) Ella incluye
indispensablemen e la uga yla de es a-
ción del pecado, po que es su con a io
ydes uc i o (e). Yella en in exige p e-
cisamen e el pun ual desempeño de las
obligaciones g a es del es ado, del o i-
cio, ydel minis e io de cada uno, po
que sin es o no puede sal a se ( ).
Repa a como de odas es as cosas nos
da excelen es yopo unas lecciones el
seño Sa i Ra ael en cabeza de los dos
Tobías: en la de San Maca io Roma-
(a) Alapide in cap. V. e s. 48. Ma h.
(b) Deu e . XVIII. 13. Vide S. Bona en . i
Apoiog. Paupe . Repons. 1. cap. 3. in p inc.
(c) Alapide in cap. V. e s. 4. ad ííphes.
e alibi equen . (d) S. Thom. 2. 2quxs .
184. a . 3in co p. (e) S. Thom. 2. 2q. 186.
a . 7. ( ) Idem ibid, qu es . 184. a . 3. e
Psalm. CXXiV. 5.
no Anaco e a, áquien acompañó éins-
uyó po la go iempo en el ye mo (a),
yen la de o os muchos que con su asís-
encia y a o han hecho los mas no a-
bles p og esos en la i ud. In ie e de
aqui cuan o impo a el se su de o o
pa a adqui i la; ysaca po u o el se lo
ú an de e as, que seas uno de ¡os que
mas en su amo yen su cul o se señalen.
Es o se medi a á un b e e a o-, se di-
á después la C acicn E e no Seño &c.
yseguidamen e áella la siguien e
ORACION.
San ísimo, sapien ísimo yadmi able
Se a ín del Empí eo, mi seño Sa i Ra-
ael, u o , ampa o y a o ecedo
mió, maes o pe ec isimo, que nos
enseñáis la ciencia mas impo an e de
la salud: an o cha e ulgen ísima que
nos demues a las sendas ec as de la
i ud, yes ella b illan ísima que nos
lle a con segu idad al conocimien o de
Dios, yála debida obse ancia de su
*(a) Vi a: SS. Pa um ubi sup a.
(94 )
San a Ley. Vos sois cus odio especial de
los jus os: p o ec o singula de los es-
cogidos, ypode oso u ela de las pe -
sonas eligiosas. Vos sois guia, enseñan-
za ydi ección de los que aspi an ásan-
i ica se con el exac o cumplimien o de
odas sus obligaciones, yáconsegui la
pe ección c is iana, según las di e en-
cias de aquella obscu a senda po donde
caminan ála di ina unión. Y os sois el
animado ins umen o de su in ini a bon-
dad, pa a dispensa nos sus sobe anos
a o es, ycuan os se comp ehenden en
la g acia y i ud de la o ación, con la
que odas las demas se alcanzan. Yo os
suplico humildemen e po el a dien e
deseo que eneis del espi i ual bien de
nues as almas, que consigáis de la Ma-
jes ad de mi Reden o los pode osos
auxilios de su g acia, pa a que le si a
en san idad yen jus icia odos los dias
de mi ida con o me al in pa a que
se dignó hace me c is iano. Alcan-
zadme ambién, si me con iene, el
especial a o que os pido en es a No-
ena. Ypo úl imo la g acia singu-
la ísima de una eliz ysan a mue e,
(9S> ,
pa a log a después el e le, goza le y
alaba le con os e e namen e en el cié»
lo. Amen.
albo a se ezan los es Pad e nues-
os yA e Ma ías glo iados ;y odo lo
demas bas a conclui como en los dias
an e io es.
DIA SÉPTIMO,
'E /eje cicio de es e diacon espec o
ála he mosa i ud de la cas idad,se á
usa de alguna mo i icación en los sen i-
dos, con especialidad en ¡os de ¡a is a y
el gus o.
Ala ho a es ablecida,ydespués de
las acos umb adas p epa aciones,lee á
la siguien e
CONSIDERACION.
El seño San Ra ael es pode osísimo
con a el in e nal espí i u Asmodeo,
p íncipe de ¡a luju ia. Nos enseña la
p eciosa i ud de la cas idad. Su de-
oción es medio pa a ence áSa a-
násy odas sus diabólicas en aciones.
Tune Rapbael Angelus app ebendii
(96 )
dcemomum, e eliga i illud in dese o
¿upe io is JEgyp i. Tob. Víli. 3.
PUNTO PRIMERO.
Conside a el g ande éi esi sible
pode que dio el Seño al A cángel San
Ra ael sob e odos ios espí i us in e na-
les Luci e ysus angeles malos, pe o
señaladamen e con a el inmundísimo
yísmodeo, p íncipe de la luju ia,cau-
dillo ycabeza de odos los luju iosos.
Es e c uel enemigo qui ó desas ada-
men e la ida álos sie e ma idos de la
hones a i gen Sa a, hija de Ragiiel,
po que ellos con su i acional o peza
die on mo i o pa a aquel a oz cas igo
yaun pa a la pe dición e e na de sus
almas. No sucedió asi, ni pudo egecu-
a lo p opio Asmodeo con el cas o
jo en Tobías, po que enseñado és e y
p o egido del seño San Ra ael, no solo
ué p ese ado de aquel mal, sino que
obedeciendo ásu celes ial maes o y
p o ec o , me eció que uese a ojado
pa a siemp e de aquella casa el diabó-
lico espí i u des uido , que .allí pa-
ece asis ía (a). Nues o San o A cán-
gel ué el que en la p ime a noche de
los desposo ios de es e hones o jo en
con aquella cas a doncella, mien as
que los dos jun os se ocupaban en los
de o os eje cicios que él les había an es
p e enido, ap isionó al inmundísimo
Asmodeo con la in encible di ina i -
ud que pa a ello le ué dada, ylo
a ó con ue es éindisolubles cadenas
en el desie o del supe io Egyp o, con
indecible u ia, abia ydespecho de
aquel nues o común ad e sa io. No ha
sido es a la única ez que ha iun-
ado de él nues o in encible A cángel;
o as muchas sin duda le ha encido y
debelado pa a c édi o de su mayo po-
de . Es muy e osímil que en cuan as
ba allas han enido con él los San os y
amigos del Seño en ma e ia de impu-
eza, en o as an as han sido auxilia-
dos del seño San Ra ael, pa a las glo-
iosas ic o ias que de él han conse-
guido; po que es e g an pode que se
(a) Des uido es uno de los es signi ica-
dos de es e nomb e Asmodeo.
7
(98 )
le dio, no ué limi ado pa a solo el caso
de Tobías.
Ponde a dignamen e es e su g an po-
de ; ypa a ello acué da e, que hablan-
do la sag ada Esc i u a del que iene el
in e nal espí i u, nos dice, que no hay
o o mayo que él sob e la ie a, óque
con él pueda compa a se (a); po que él
es el ue e a mado, con a quien se ne-
cesi an de ue zas muy supe io es pa a
despoja lo de sus a mas (b) ypa a des-
ona lo del i ano impe io que ob iene
sob e los pecado es. Tan o es el pode
de nues o San o A cángel, yexcede an-
o al del in ie no, que siendo Asmodeo
uno de los mas pode osos yp incipales
p íncipes de aquel eino eneb oso, no
solo le ha encido en odos sus comba-
es, sino que le a a yle ap isiona co ¡ an
ue es ligadu as, que ni de ellas puede
desa a se, ni puede áél ampoco esis-
i le. No a bien, que si Da id es jus a-
men e celeb ado en las di inas le as,
po que enciendo al gigan e, me eció
que lo p oclamasen encedo de diez
(a) Job. XLI. 24. (b) Luc. XI. e s. 21 e 2a.
(99 )
mil comba ien es (a), yJesbaam es am-
bién dignamen e alabado como el p ime-;
o de los es mas ale osos de su iem-
po, po que en un solo comba e pos ó 4
ochocien os enemigos (a); ¿cuan o mas
digno es de nues as alabanzas yde
nues as admi aciones el seño San Ra-
ael, po que enciendo al in e nal As3
modeo, ence jun amen e con él á odos
sus coligados, que son en la ue za yen
el núme o desmedidos? Tenlo asi po
cie o :alég a e de que sea an o su po-
de con a las hues es in e nales; ysaca
po u o el pone e bajo de su pode oso
pa ocinio, median e su co dial y e da-
de a de oción, po que ella ambién es
medio pa a consegui la cas idad.
PUNTO SEGUNDO.
Conside a que una de las i udes
de que mas necesidad iene el c is-
iano es la de la san a cas idad,po
que sin ella ninguna o a ob a buena
(a) I. Regum XVIII. 7
(b) II. Reg. XX11I. 8.
(100 )
se á en él digna de alabanza, ni aun de
ecompensa (a). Ella es compa ible y
aun p ecisa en odos los es ados, en el
Celiba o, en el ma imonio yen la iu-
dedad. Ella es admi able yhe mosísima
en las í genes: decen e ymuy eco-
mendable en los casados: yen los iu-
dos ag aciada yp eciosísima. Yella es
enida del cielo, aplaudida de los Ange-
les, ypo el mismo Dios ennoblecida.
De ella nos da ma a illosos documen os
el seño San Ra ael en cabeza del i uo-
so jo en Tobías, ynos pone ála is a
pa a nues o esca mien o, ypa a inspi-
a nos ho o al icio con a io, el de-
sas ado in que u ie on los sie e mozos
lasci os yca nales, que pe ecie on áma-
nos del obscenísimo Asmodeo. De aquí
puedes colegi que él es el Angel u ela
yp esiden e de la cas idad, p o ec o y
de enso de los cas os (b): yjun amen e
el enemigo de la lui nia yde los que i-
en ca nalmen e. Aél se a ibuye la ege-
(a) S. G ego . Ho .il. XIII. in E angel.
pos . ini .
(b) Alapide in Cap. III. Tobia:.
(101 )
cucion del a oz cas igo de los ne andos
Sodomi as (a), yde o os pueblos ygen-
es dominados de la lasci ia. Aél po lo
con a io se le c ee asis en e, cus odio y
conse ado de la pu eza de la cas a Su-
sana, de la hones ísima Judi (b), yde la
pu a yde o a i gen Sa a (c.). Yáél se
iene po cie o que debie on la conse -
ación de su i ginidad, yel habe iun-
ado de las obscenas en aciones de As-
modeo yde la ca ne los An onios, los
Equicios ylos Áquinos: las Ineses, las
Teó ilas ylas Cecilias (d), con los demas
San os yalmas jus as, de cuyas he oici-
dades en es o, es án llenas las his o ias.
Ponde a bien la excelencia de es a
p eciosísima i ud, lo mucho que Dios
la ennoblece yla sublima, encomen-
dando su conse ación ysu cus odia á
uno de los mas sublimes espí i us del
cielo el seño San Ra ael. Son los í ge-
nes ylos cas os el delicioso pa aíso que
(a) Alapide in Cap. XIX. Genes, (bj Idem
in Cap. XIII. e s. 20. Judi h. (c) Idem in
Cap. III. Tobías. (d) Idem ibid. yel P. Buna e
lib. II. Cap. XIY. §. 7.
(io8)
DIA OCTAVO.
I?nes e dia pa a eje ci a en algo
Ja humildad,se á el eje cicio abs ene -
nos de odo especie de po ias,yno discul-
pa nos, si ué emos sin causa ep ehendi-
dos.
Ala ho a compe en e,después de
la acos umb adas p epa aciones,lee á
la siguien e
CONSIDERACION.
Ei seño San Ra ael es sobe ano P ín-
cipe óRey en e los Angeles. Nos enseña
la i ud san a de la humildad. Su de o-
ción es medio pa a log a una buena
mue e.
Tobías espondi (ad Angelum Ra-
phaelem) ex magno gene e es u. Tob. V.
19. PUNTO PRIMERO.
Conside a la p opiedad con que el
seño San Ra ael es llamado P íncipe
yRey de ¿os Angeles, El no solo es de
(*°9)
la p incipal ymas al a ge a quía, y
del sup emo co o que son los Se a ines,
sino que en e es os es uno de los es
mas supe io es yp incipales (a). El po
su nomb e de A cángel escomo Rey de
los Angeles (a) :po lo mucho, que en
g acia, en glo ia yen dignidad áes*
os les excede. Yél po los o icios,
ca gas yminis e ios que el Seño le
ha con iado, se nos deja e como uno
de los Espí i us áél mas inmedia os,
ypo consiguien e supe io ymas en-
cumb ado que el es o de aquellas Ce-
les iales In eligencias después de los dos
p ime os P íncipes yseño es San Miguel
ySan Gab iel (c). Es ambién, ypuede
llama se Rey en e los Angeles po el
g an pode que se le ha dado sob e
odos los P íncipes de las inieblas: so-
b e el Rey de la luju ia yde los lu-
ju iosos Asmodeo: ysob e el que es
nomb ado Rey de odos los hijos de
(a) Alapide in cap. III. e s. sj. Tobías yel
P, Bona e lib. I. cap. I. §. 9.
(b) S. Thom. 1. quaes . 108. a . 5. ad 4.
(c) Calmee in cap. XII. e s. 15 Tobias eialii.
(no)
la sobe bia (a). Ylo es po úl imo
po los dila ados espacios de su domina-
ción yde su po es ad á' a o de odos
los en e mos, de odos los caminan es, y
de odos los hijos del Reino de nues o
seño Jesuc is o, que es la San a Iglesia,
en odas las pa es del mundo, en odcs
los es ados de ¡os homb es, yen odos
los años ylos iempos de su ida. Con
azón pues le dijo el San o anciano To-
bías, que e a de al o ymuy escla ecido
linage; po que en endiéndolo de su p ee-
minencia yde su g aduación en e los
Angeles, le iene muy adecuado en odo.
Ponde a bien cuan sublime es es a
excelencia, ycuan digno es po ella
de nues as ene aciones. Sabida cosa
es que son es las ge a quías de los
Angeles, yque di idida cada una en
o os an os co os, o man los nue e
de que se si e Dios en el cielo, no
solo pa a que allí le alaben, mas ain-
bien pa a que en la ie a dispensen
(a) Job. XLI. 2;. Vide Alapide in cap. III.
e s. 2$, Tobi e, e Ti in, in cap. XII. . i£
T bix.
(«*o
sus bene icios álos homb es. Ellos no
solo se dis inguen en e sí en g acia,
he mosu a, p emio, dignidad ymi-
nis e io, excediendo incompa ablemen-
e cada ge a quía ysus espec i os
co os álos de in e io co o yge a -
quía (a), sino que en el sen i de al-
gunos Teologos sucede es o p opio en
los que son de un mismo co o, de
sue e que no se dan dos Angeles que
sean iguales en la pe ección yen
el mé i o (b). Son como las es ellas, que
en la cla idad se di e encian las unas
de las o as (c); yasi po es o como
po su núme o pa a noso os incalcu-
lable, es án en ellas ep esen ados (d).
De aqui es que hallándose en las p in-
cipales con mayo eminencia la g acia
ylas excelencias que en odos son ine-
ables, exceden incompa ablemen e á
es os aquellos, yles a en ajan, como
suele el Rey a en aja ásus asa-
-•
(a) S. Thom. 2. 2. quses . 24. a . 3. ad 3,
e alibi, (b) S. Thom. 1. qua s . 50. a . 4.
e quaes . 108. a . 4. sed con a, (c) I. ad Co-
ín . XV. 4¡> (d) Psalm. CXLVh 4-
(
”
2)
líos (a). Mi a pues cuan a se á es a
p eeminencia del seño San Ra ael so-
b e los demas Espí i us Angélicos, po
se como lo es el e ce o en g ado,
en dignidad yen minis e io del sup e-
mo co o de la sup ema ge a quia. Alé-
g a e de que asi goce an ine able ex-
celencia, po que áp opo ción de ella
es su pode á a o de sus de o os: y
saca po u o de es a conside ación
su mayo de oción, pa a emplea e en
su obsequio ycul o cuan o mas pudie es,
PUNTO SEGUNDO,
Conside a que aun siendo an al a
como sublime es a excelencia yp e -
oga i a del San o A cángel, nos en-
seña con su egemplo la mas p o unda
humildad.Muchos son los que de es-
a i ud en odos iempos nos ha da-
do, ya en acompaña álos caminan es
en sus iajes, apellidándose he mano
de los homb es, yhuésped de*sus ca-
sas, como lo dijo él mismo hablando
(a) S. Thom. i. quass . 108. a . 5. inco p.
de Gabelo (a); ya en asis i álos en-
e aos cuidando de su cu ación yde su
sanidad, como lo egecu aba con los en-
e aos que concu ían ála p obá ica pis-
cina de Je usalen; yya en se i alguna
ez en los mas humildes minis e ios de
c iado yde me cena io, como lo p ac-
icó con los dos San os Tobías (b). Aun
es mas admi able su humildad en los e-
pe idos casos en que se apa eció al Pa-
d e San Juan de Dios, ya pa a ayuda -
le áca ga un pob e en e mo sob e sus
homb os, ya pa a hace las camas, e-
ga los pla os, ba e las salas, ycon-
duci el agua al Hospi al, yya pa a ase-
gu a le que es aba des inado po Dios
pa a ayuda le en la asis encia, se icio
ysoco o de los pob es, áquienes él con
an a humildad como ca idad se ia.
Es a ex e io humillación es señal e i-
den ísima de su humildad p o unda y
es upenda. ¿Quien puede duda lo?
Ponde a bien lo g ande de es e egem-
plo, ycuan digno es de que odos lo
imi emos. La humildad nos es en cie -
í») Tob. V. *• (b) Tob. V. 17.
(IT 4>
o modo an o mas ecomendable, cuan-
o lo es po sus ci cuns ancias e! suge o
en quién la emos. De aqui es que aun
en e los San o se hace mas digna de ala-
banza la de aquellos que ue on mas
ilus es ydis inguidos eu el mundo: de
aquellos que nunca pe die on la g acia,
ni mancha on jamas sus almas con la
culpa; yla de aquellos que ue on mas
en iquecidos de los di inos dones, óque
ecibie on del Seño los a o es mas se-
ñalados, Repa a bien, que si el humilla -
se es os siendo iado es, los hace dignos
de alabanza y al ez de admi ación,
no obs an e los muchos mo i os que pa-
a ello ienen ;¿cuan o lo se á en los An-
geles, que po se ya comp ehe'nso es,
han de se pa a siemp e biena en u-
ados? ¿Y cuan o mas, si cabe deci -
se asi, en aquellos, que po su dignidad,
po su mé i o ypo su mayo inme-
diación ála in ini a P sges ad de su
C iado , son en e odos ysob e o-
dos los p ime os, como e ec i amen-
e lo es nues o San o A cángel? Es a
es una humildad muy con o me al a-
o egemplo que de ella nosdió el ha-
C”5 )
manado Hijo de Dios nues o Seño Je-
suc is o, el cual se humilló has a el es-
emo de oma la o ma de sie o (a),
y
de i i en e los homb es como si uese
su c iado (b). Admí a e de an es upen-
dos egempia es de la mayo humildad, y
saca po u o una i me esolución de
imi a los; po que el se humildes de co-
azón nos es del odo p eciso pa a sal-
a nos, yaun pa a mo i san amen e.
PUNTO TERCERO.
Conside a que aunque odas las g a-
cias con que Dios nos san i ica, ócon
que nos a o ece, son ydeben se nos
sumamen e ap eciables po su impo -
ancia ypo su necesidad^ ninguna lo
es an o como la g acia de la inal
pe se e ancia, po se aquella, ála
cual se siguen, yála que es án p o-
me idos los e e nos p emios de la Glo-
ia. Ella hace que sea buena ysan a
nues a mue e: que se asegu e el mé-
(a) Philipens. II. 7.
(b) Ma h. XX. 28. Luc. XXII. 27.
(ii6)
i o de las buenas ob as hechas en el
iempo de la ida: yque no se ma-
log e en noso os el in ini o p ecio de
nues a Redención. Pa a que en la
mue e se nos conceda, necesi amos
mucho de la in e cesión yp o ección
de los que con sus uegos pueden im-
pe a nos es a mise ico dia, que nin-
guno puede me ece condignamen e.
Una de es as es sin duda alguna el
seño San Ra ael, el cual no solo es
pode osísimo con Dios pa a ob ene
con sus uegos lo que pide, ypa a
consegui en a o de sus de o os es-
a g acia, sino que su a dien e ca i»
dad lo inclina áque les asis a pues o
ásu lado en el ance o midable de
su mue e, pa a auxilia les con san as
inspi aciones, pa a o alece los en aque-
llas úl imas congojas, ypa a de ende los
de las e ibles en aciones de nues o
común enemigo (a). ¡Ah! cuan dichoso
se á en que log e en aquella ho a is-
ísima el soco o de su asis encia!
Ponde a bien cuan o nos in e esa á
(a) Bona e lib. II. cap. Y, §. S.
(I[ 7)
odos la de oción áes e San ísimo A -
cángel, po se ella el medio pa a lo-
g a su especial asis encia en aquel úl i-
mo ins an e. No hay duda que ella nos
es muy ú il pa a el emedio de nues as
necesidades en el iempo de la ida, que
po el sin núme o de males que en ella
nos odean, podemos llama una en a-
ción con inuada (a): pe o lo es cie a-
men e mucho mas sin compa ación pa a
el úl imo a al momen o de que pende la
e e nidad; po que en él las en aciones
son mas ue es, los comba es del común
enemigo mas iolen os, la memo ia yla
p esencia de las culpas mas ama ga: son
mayo es las congojas, mayo es los pe-
lig os, mayo es los sob esal os, yno
hay ibulación que pueda con ella
compa a se. Po es o nos es aho a im-
po an ísimo el g angea nos la amis ad
yel a o de aquellos que en onces
puedan a o ece nos éin oduci nos en
los e e nos abe náculos del cielo (b).
Po es o la San a Mad e Iglesia lia—
(a) S. G ego . lib. VIII. Mo al, cap. 3. in
S incip. incap. VIH. Job. (b) Luc. XVI. 9.
(124 )
seño San Juan Bau is a, se dice de él
que en e los nacidos de las muge es no
iene quien le exceda (a): ycompa-
ando con la de odos es os la p ee-
minencia de nues o San o A cángel,
conoce ás que oda ponde ación es in-
e io ásu mé i o. De aquí es que los
homb es sabios sus de o os no dudan
aplica le los glo iosos í ulos ymis e-
iosos sob enomb es de Admi able ,
Conseje o,Dios, Fue e,Pad e del
siglo enide o,yP íncipe de la Paz
con que señala la sag ada Esc i u a á
nues o Di ino Reden o (b), po lo
mucho que po un especial p i ilegio
pa icipa en ellos de lo que p opia,
igu osa y e dade amen e de C is o
nos signi ican (c). Admí a e de an
singula p e oga i a: alaba áDios po
ella, ysaca po u o el aumen o de u
de oción áun an encumb ado Se a ín.
(a) Ma h. XI. i . (b) Isai. IX. 6.
(c) Rena e lib. i. Cap. XI.
(I2S)
PUNTO SEGUNDO.
Conside a que an excelso yg ande
como es en sus p e oga i as el seño S.
Ra ael, an o lo es en su amo yca idad
pa a con Dios. Es a suele conmensu a -
se con la g acia, ysiendo és a en él una
de las mayo es que dió el Seño álos
Angeles en su c eación, po que es uno
de los es mas supe io es, es sin duda
su ca idad acend adísima. El es uno de
los p ime os del sup emo Co o de los
Se a ines. Es os son los mas inmedia os
áDios; los que mas pa icipan de su Se ,
de sus pe ecciones, yde las a luencias
de su Di ino Espí i u (a): ypo consi-
guien e los que mas le aman, po se es-
a en ellos su excelencia ósu p opiedad
cons i u i a (b). De aqui se in ie e con
acilidad que él es en e ellos, yaun
en e los demás biena en u ados uno
de los que mas aman ásu C iado .
El es uno de aquellos sie e Angeles
(a) S. Tlioín. i.quaes . 108. s . 6.in co p.
Jenge an e in. (b)lde a ibid. e in a . 5. ad é.
(*26)
sup emos, que en igu a de sie e lucidí-
simas ya dien es lámpa as ió el E an-
gelis a San Juan que a dían delan e del
ono de ia in ini a Magos ad del Todo-
pode oso, deno ando en ello cuan o ex-
cedían álos demas en el amo yconoci-
mien o de la Di inidad (a). Yél po úl-
imo en el hecho de habe se alguna ez
apa ecido ep esen ando al Espí i u San-
o, e ce a Pe sona de la San ísima T i-
nidad, áquien se a ibuye el amo , yes
po esencia la ca idad (b), nos con ence
de cuan a se á la suya po la g an pa -
icipación de la de aquel que ep esen a.
Ponde a bien, si es posible, cuan
in enso se á en él es e di ino uego,
ycuan a dien es sus deseos pa a co-
munica nos á odos los a do es de es e
incendio. De es a sue e nos ac edi a
mas la semejanza con nues o Reden-
o , po que nos dijo és e, que había
enido áencende en la ie a es e su
uego, yque deseaba que odos en él nos
ab asásemos (c). Es o mismo se nos da
(aj Apocal. IV. Vide Alapide hlc. (b) Bq»
na e Ub. I. cap. III. §. 3.(c)Luc. Xil, 49.
(l27)
aen ende pe o o modo en aquellos
sie e angélicos espí i us, llamados Es-
pí i us de Dios,que en la o ma de
sie e ojos yde sie e pun as se mani-
es a on áSan Juan en el Apocalipsi (a);
po que deno aban su ín ima unión con
el Seño , yque ellos son les que él
iene escogidos pa a que comuniquen
álos homb es la luz de su conoci-
mien o, yel bien incompa able de su
amo (b). Ya se sabe que nues o San o
A cángel es uno de los es mas su-
pe io es de es os sobe anos espí i us; y
asi es cosa cla a, que con su egemplo nos
enseña, yque con su pa ocinio nos mue-
e al e o oso eje cicio de es a necesa-
ísima yesencialísima i ud, sin 3a cual
ninguno puede sal a se. Conocelo asi:
es ué za e áimi a lo; ysaca po u o
de es a conside ación el se le an de o-
o, que me ezcas e alcance de Dios el
sabe ama le sob e odas las cosas; y
con és e odos los demas bienes, que
pa a sal a e necesi as.
(aj Apocal. V. 6.
( e) Alapide in Cap. 5. e s. 6. Apocal.
(I28 )
PUNTO TERCERO.
Conside a po úl imo los muchos,
g andes éincompa ables bene icios que
hace Dios al mundo po medio del seño
San Ra ael. Puede deci se con e dad,
que su de oción es medio pa a consegui
del Seño odos los bienes. Asi lo asegu-
ó ásu buen pad e el i uoso jo en To-
bías, a i mando que odos los bienes en
que abundaban, po él los habían eci-
bido. Es e singula suceso, que se á en
odos los siglos memo able, nos da bas-
an e undamen o pa a c ee , que no
siendo limi ado pa a él solo el pode que
se le ha dado, lo iene ambién sin duda
pa a a o ece igualmen e ásus de o-
os yácuan os en sus a licciones lo
in oca en. Po lo menos es cosa indu-
bi able, que asi como él ué quien
p esen ó al Seño las o aciones ylág i-
mas de Sa a yde Tobías, yque in-
e cedió po ellos has a consegui les su
emedio (a): asi puede ambién p e-
(a) Tob. III. e s. 24 e 25. e Cap. XII.
e s. 12.
( 29)
sen a las de aquellos que de co azón le
llamen, y ecomenda las con la e icacia
de sus uegos, pa a el mas ácil log o de
cuan o po su medio solici an. No hay
g acia, a o óbene icio, que po és e
no pueda consegui se, si él po noso os
in e cede, no solo con espec o álo em-
po al yálos bienes de es a ida, sino
mas p incipalmen e en o den álos espi-
i uales, que conducen pa a la sal ación
e e na de las almas; po que pa a es os
es mayo su e icacia, po se lo su ca i-
dad ysu deseo de que odos nos sal e-
mos. Ten en in po cie o, que asi como
en C is o, con C is o ypo C is o ene-
mos yse nos dan odos los bienes, asi
ambién, gua dada la debida p opo ción,
enemos, que po medio del seño San
Ra ael, de su in e cesión yde sus ue-
gos podemos odos alcanza los.
Ponde a pues cuan ú il es pa a odos
su e dade a de oción. Su pode es
an o, es an a su ca idad, y al su
e icacia á a o de los necesi ados, que
los clamo es de es os son oidos ybien
despachados po el Seño , cuando
uega po ellos San Ra ael. Po es o
9
(T3°)
cuando en la sag ada his o ia se dice,
que las o aciones de Sa a yde Tobías
ue on o ecidas delan e del Todopode-
oso (a), en ienden yesplican algunos
Esposi o es que ue on oidas po el g an-
de San Ra ael, yque ué quien las p e-
sen ó ála Di ina Magos ad, pa a ob e-
ne lo que con ellas le pedían (b). Mu-
chas ysingula es p uebas de la impo -
ancia de es a su p o ección encon a ás
en ¡as his o ias. Buenos es igos son de
es a e dad las Sag adas Religiones del
Pad e San Beni o: de nues a Mad e San-
ísima de la Me ced; ydel Pad e San
Juan de Dios, no menos que la ilus e,
an igua ya o unada Ciudad de Go do-
a ;ademas de los muchos, que en los
iempos de las Leyes Na u al yEsc i a
la espe imen a on. Es ué za e ú áp o-
cu a se uno de an os, no omi iendo
medio alguno de cuan os puedan p o-
po ciona e es a elicidad. Ysaca po
u o de es a conside ación yde oda
es a No ena, el omen a yconse a
en u co azón el amo al San o A cán-
(a) Tob. III. 24. (b) Alapide hic in e s. 25.
(T3T)
gel, haciendo cuan o puedas en su obse-
quio: el p ac ica las i udes que él e
enseña con su doc ina ycon su egem-
pio, yel pone e bajo de su pa oci-
nio en odas us necesidades: singula -
men e pa a las de la ho a emenda
de la mue e, pa a que log es la sal-
ación e e na de u alma.
Es o se medi a á un b e e a o', se
di á después la O ación E e no Seño
6 c.j> ásu con inuación la siguien e
ORACION.
Glo iosísimo, piadosísimo ylibe alisi-
mo p o ec o , ampa o y emediado mió
S . San Ra ael: glo ia de ues o C ia-
do : hono yexcelencia de los Espí i us
Angélicos: gozo, aleg ia y e ige io de
los que i imos en la ie a. Vaso p ecio-
sísimo delo o mas pu o de la di ina ca i-
dad, esmal ado de las mas p eciosas pie-
d as de odas las i udes. U na mis e io-
saqüe con iene el maná de la ida yde la
salud. Co e iquísimo de dones, de g a-
cias yde ca ismas sobe anos. En os
se hallan eunidas las p opiedades, las
( 32)
p e oga i as yla san idad de los nue e
co os de los Angeles en sus es dis in as
ge a quías, yen sus espec i os o icios,
empleos yminis e ios pa a con Dios ycon
los homb es. En os se en ecopilados
yp ac icados los al os í ulos yblasones
de Auxiliado , de Nuncio, de di ino Mé-
dico, de Compañe o ue e, de Remune-
ado , de Fa o ecedo , de O ado yde
In e ceso con que son comunmen e co-
nocidos los sie e p incipales Espí i us
que asis en con inmediación ála Sup e-
ma Mages ad. Yen os se admi a la se-
mejanza pe ec a de ues o C iado ; la
abundan e pa icipación de sus a ibu-
os, pode , bondad ysabidu ía; yla
imagen i a, adecuada y e dade a
de nues o Reden o . De os ap ende-
mos odas las i udes: po os con-
iamos pode alcanza odos los bienes,
yá os encomendamos el cuidado y
la p o ección de nues o cue po, de
nues a alma, yde odos nues os
asun os en la ida, en la mue e y
en la e e nidad. Po lo an o, amabi-
lísimo p o ec o mío, con oda la e -
dad de mi co azón humildemen e os
33 )
uego, que in e cedáis po mi con el To-
dopode oso, pa a que me conceda el es-
pecial a o que os he pedido en es a
No ena, si ue e de su san ísima olun-
ad. Pe o p incipalmen e el u o de ella
en la enmienda de mi ida, en la san i-
dad de mis ob as, en la pe se e ancia
en su g acia, yen el consuelo de ues-
a asis encia yde la suya en la ho a de
mi mue e, pa a que consiga la inal
pe se e ancia, yasegu e la sal ación
e e na de mi alma. Amen.
Abo a se ezan los es Pad e nues-
os yA e Ma ías glo iados,con o-
do lo demas has a conclui como en el
p ime dia.
GOZOS
en hono yalabanza del seño San
Ra ael A cángel.
ESTRIVIIXO.
Pues la excelsa Mages ad
su Minis o os hizo iel:
soco ednos Ra ael
en oda necesidad.
(T4°)
de ene os po su he mano:
con hono an sobe ano,
sigue en su hospi alidad.
Soco ednos Se.
Có do a, que an o os ama,
po que es mucho lo que os debe,
ásuplica os se a e e
que la escuchéis cuando os llama:
si en odo iempo á os clama,
es mas en la ad e sidad.
Soco ednos Se.
Có do a, que es an dichosa,
con ues a g an p o ección,
con odo su co azón
os ene a eligiosa:
ella os pide e o osa,
su paz y anquilidad.
Soco ednos Se.
Puede Có do a glo ia se,
ele que os iene po Pa ono,
mas po que es o es en su abono,
debe en u cul o esme a se.
Feliz puede epu a se,
cuando os si a con e dad.
Soco ednos Se.
Todos ya, que del pecado,
suplicamos nos p ese es.
(*40
yque en g acia nos conse es,
con o me al di ino ag ado:
odos á ues o cuidado
ponen su elicidad.
Soco ednos Se.
Pa a el ance de la mue e,
os pedimos desde aho a,
que en aquella is e ho a,
hagas eliz nues a sue e:
de que en ella deje e e
pende mi segu idad.
Soco ednos Se.
Pos ados á ues os pies,
ues os uegos implo amos,
po que elices seamos,
en es a ida, ydespués,
yque po ellos nos des
el e la Di inidad.
Soco ednos Se.
Pues la excelsa Mages ad
su Minis o os hizo iel;
soco ednos Ra ael
en oda necesidad.
ANTIFONA.
P inceps glo iosissime Raphael A ~
cbangele,es o men o nos i: bic%e
(T42)
ubique sempe p eca e p o nobis FiUum
Dei.
~ . App ehendi Angelus Raphael
dsemonium.
E eiiga i illud in dese o su-*
pe io is iEgip i,
OREMUS.
Deus, qui bea um Raphaelem A -
changelum Tobiae ámulo uo comi em
dedis i in ia, concede nobis amulis
uis, u ejusdem sempe p o egamu
cus odia, e muniamu auxilio. Pe Do-
minum nos um Jesu Ch is um iliu n
uum, qui ecum i i e egna in
uni a e Spi i us Sanc i Deus pe omiiia
saecula s eculo um.. R’. Amen.
Glo ia Pa i,e Filioe Spi i ui Sano o,
O os Nue os Gozos en hono yobsequio
de seño San Ra ael.
Có do a, que se glo ía
de u augus a p o ección,
Ra ael, Glo ioso A cángel,
implo a u dilección:
ycomo en í con iada
e clama con de oción:
en,P incipe Celes ial,
en,Medicina Dios.
Tu e es nues o Tu ela ,
No e, Guia, P o ec o ,
Cus odio, consuelo, ampa o
ycen o de nues o amo .
Po es o, á í sin cesa
ogamos de co azón:
en,P íncipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
En la pes e mas c uel
un san o Comendado
pide áDios po la Ciudad,
poniendo u in e cesión;
ypues, Ra ael, de ienes
de Dios el jus o igo :
en, P íncipe Celes ial,
en%Medicina de Dios«
10
La imagen que ep esen a
u se á ico cando ,
po u manda o se ele a
con a el ai e in es ado ;
ycomo en la o e auyen a
la mo al desolación:
en,P incipe Celes ial
,
en. Medicina de Dios.
Pa a que áCó do a anuncie
elicidad aun mayo ,
áel san o And és de Roelas
escoge u dignación:
con ca iñosas isi as
en su p o unda o ación;
en,P íncipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.
Tú lo ins uyes cla amen e
en u di ina Misión;
ysi cau o, aun duda sea
cie a la e elación,
ya le hablas con impe io
ymandas la egecueion:
en, P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
Repi iendo las- isi as,
le haces la decla ación
del 'sepulc o donde yacen
(M$)
los má i es del Seño ,
que nos si an de consuelo
en oda ibulación:
en, P incipe Celes ial
,
en. Medicina de Dios
.
Po C is o c uci icado
ju as ácon inuación
se de Có do a el cus odio
pues o po nues o Seño ,
pa a que en í encuen e siemp é
ali io en oda a licción:
en,P incipe Celes ial,
en%Medicina de Dios.
No ando di icul ades
en el seño P o iso ,
mandas áRoelas sea
él, el iel egecu o ,
que dé impulso y ealice
u dicha e elación:
en. P incipe Celes ial,
pen. Medicina de Dios.
Al pun o se en p odigios
que indican luz supe io :
los cielos, que e an de b onces
o en es de llu ias son:
salu4 pe ec a se no a,
(M6)
yla en e medad cesó:
en, P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
¡Dulce Ra ael amable!
¡eminen e bien hecho
!
de es a Ciudad que p o eges
ú e es la glo ia yhono :
pues no log a pueblo alguno
an al a sa is acción:
en,P incipe Celes ial
,
en. Medicina de Dios.
Ypues es e Ssce do e
u con ianza log ó,
po es o su misma ca a
que u p ese icia ilus ó,
como emplo uyo p opio
es dedicada á u hono :
en,P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
En las e ibles o men as
e es nues o g an Pa ón;
po eso áo ende us hijos
ningún ayó se a e ió,
como la espe iencia i me
y ija nos con i mó:
en. P incipe Celes ial,
eni Medicina de Dios*
(*47 )
Aunque en Có do a, cen ella
y ayo siemp e cayó,
del ayo yde ía cen ella
u p o ección nos lib ó:
pues o que ápe sona humana
ningún daño esul ó:
en, P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.
Ysi en ella el o as e o
en las o men as se halló,
como en Ciudad de e ugio,
ningún daño ecibió:
pues u bené ico b azo
aun ásu auxilio acudió:
en,P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.
De e emo os que a ligen
odo el o be con ho o ,
Có do a no espe imen a
sino el sus o yel pa o :
po que de Dios las piedades
les alcanza u a o :
en,P incipe Celes ial
,
en,Medicina de Dios.
Cuando Dios con hu acanes
amenaza des ucción,
ú e in e pones, yalcanzas
I elQ3í ( 4S)
de nues as culpas pe dón:
asi, su iendo o os pueblos,
es e siemp e se sal ó:
en ,P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.
En gue as yo os cas igos,
Có do a siemp e se halló
la ie a p i ilegiada
que el mismo Dios señaló,
po u singula de ensa
que ella misma conoció:
en,P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
Has a los niños chiqui os,
que en iempo de inundación
a eba ó la co ien e,
se sal a on sin lesión,
ypo í se e i ica
que ninguno pe eció:
en,P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.
El año mil yochocien os
oca el con agio, yse ió
que al pasea e en u imagen
el mal desapa eció;
siendo u en an du o lance
5¿
(i49)
ali io ánues a op esion
en, P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios„
Có do a econocida
e ama, e ama á, y e amó;
yel ama e yel hon a e
es an de su co azón
que Co dc es, yno hace lo,
ni se encuen a ni encon ó:
en, P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
Bendi o seas, Ra ael,
bendi a u p o ección,
bendi o sea al cus odio,
bendi a su condición;
ybendi o Dios que en odo
an pe ec o lo c ió:
en. P incipe Celes ial,
en. Medicina de Dios.
Encan o de nues as almas,
delicia de nues o amo ,
dulce imán de nues o a ec o,
luz b illan e, cla o sol:
no ol ides el ju amen o
que hicis e ánues o a o :
en. P incipe Celes ial,
en,Medicina de Dios.