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Devota novena en honor, culto y obsequio del Señor San Rafael Arcángel, especial custodio de la M.N. y M.L. Ciudad de Cordova... : dispuesta con peculiares y oportunas consideraciones

Diego José de Cádiz, Beato, 1743-1801

Full text

Mi yjoé29 z> ! DEVOTA NOVENA EN HONOR, CULTO YOBSEQUIO DEL SEÑOR SAN RAFAEL ARCÁNGEL, V Especial Cus odio de la M. N. y5?. L* Ciudad de Có do a, yPa ono de la Sag a- da Religión del g an Pad e de los Po- b es el seño San Juan de Dios. DISPUESTA CON PECULIARES YOPORTUNAS CONSIDERACIONES Po el P. F . Liego José de Cádiz, del O den de Meno es Capuchinos de N. S. Pad e San F ancisco de la P o incia de la Inmaculada Concepción de nues a Seño a en los Reines de Andalucía,yMisione o Apos ólico de ¡a Sag ada Cong egación de opa-, ganda Fide, REIMPRESO EN ECIJA : POR DON M. JOAQUIN CHAYES. DCCCXXV. ,Ego enim sum Raphaél Angelus, unus ex sep em,qui as amus an e Dominum:::: Pax obis,noli e ime e. Lib. Tobia; cap. xii. e s. 15 e 17® -o9 ;Tií:• - Ego sum Raphaél,« aí cjc sep em jlngelissanc is,qui assis imus., e con e samu an e cla i a em Del. S. Cip ian. lib. de Mo íali a e. p - * 5sum Raphaél,« aí ea* sep em sanc is Angeiis. qui o e un o a iones £ano a ían, e ing ediun u in conspec u glo ies sanc i. G íecus. apud Calme hxc. (3) PRÓLOGO YADVERTENCIA AL QUE LEYERE. Nopuede nega se sin e o , piadoso lec o mió, la suma impo ancia de nues a de oción álos San os que ei- nan ya con Dios en la biena en u anza; asi poique ella es un dogma ya de inido en la san a Iglesia (a), como po que sus u ilidades, que son á odos bien no o ias, lo e idencian. Con ella e- no amos p ecisamen e la memo ia de su san a ida, yde las he oicas i - udes con que se san i ica on; yco e- jándolas con nues os icios ycon nues- a desa ieglada conduc a, nos llena- mos de ubo al e nos an deseme- jan es, conocemos nues os desacie os, ynos exci amos ála de es ación yen- mienda del pecado. Con ella se nos ecue dan los exo bi an es p emios con que son ya emune adas sus buenas ob as en el cielo; ynos hallamos in e- io men e mo idos áimi a los en la i - (a) Concil. T iden . Sess. 2$ (4) ud, pa a hace nos dignos de su elici- dad. Ycon ella po úl imo nos aco da- mos de los g andes milag os que ob a Dios po su in e cesión en bene icio de sus de o os; ynos inclinamos áin o- ca los en nues as necesidades, iendo cuan o pueden con el Seño , pa a que nos alcancen su emedio con la e icacia de sus uegos. Es p eciso pues que sea- mos ómuy ciegos, ódel in eliz núme o de los impíos, pa a deja de conoce es a e dad, ópa a nega la después que la Religión yla con inuada espe iencia de muchos siglos nos la iene has a el con encimien o demos ada. Es inne- gable que Dios en ellos nos ha pues o la p o ección yel egemplo (a): és e pa a que lo imi emos, yaquella pa a que implo ándolos en la ibulación, nos pa ocinen. Es o, que en odos los San os es co- mún, gua dada en e ellos la debida p opo ción, según que es mayo óme- no su espec i o mé i o en la di ina ^p esencia, po que no odos en ella son (a) S. Be na dus Se m. 2. de Sanc o Vic- o e. núm.. 1. iguales (a): es sin duda mas digno de nues as a enciones en los San os An- geles, ya po que su na u aleza excede en mucho ála humana, yya po que sus al os minis e ios nos lo exigen. Es os se educen ádos: el uno de Asis en es al solio de la in ini a Mages ad de nues o C iado : yel o o de Minis- an es óegecu o es de la olun ad, dec e os ydisposiciones del Al ísimo (b). Mas no c eamos que es os nomb es nos decla an p ecisamen e la Esencia óel Se cons i u i o de su na u aleza. Ellos ylos espec i os ásus nue e Co os, lo son no de és a, sí del espec i o o icio áque Dios los iene des inados (c). Po lo que ellos son en sí, ypo lo mucho que les debemos, son ac eedo- es ánues o amo , ánues a g a i- ud yánues as ene aciones. Empe o lo son con mayo mo i o ycon jus a p e e encia aquellos que ópo lo su- pe io de su dignidad, ópo lo mas (a) Ma h. XIII. 8. e i. Co ln h. ij. 41, (b) S. Thom. i. q. 112'» a . 3. in Co p. (c) S. G ego . Homil. 34, in E ang. es Sanco Thom. 1. q. 110, a , 1, ad. 3, ad in, . í12) MOTA. Cuando se hicie e po muchos jun- os es a No ena, sea uno solo el que lea seguida yde o amen e las o acio- nes, sin que los demas epi an ;po que es a epe ición cansa, moles a, yes causa de dis acción yde con usión. Bas a que los que oyen, acompañen con la a ención ycon la in ención al que las a leyendo: como sucede en las o aciones del O icio Di ino cuando se eza en comunidad. I ALABADA SEA LA SANTISIMA TRINIDAD, DIA PRIMERO. Zín es e día pa a p opo ciona nos ála p o ección del seño San Ra ael, yáconsegui lo que en es a No ena le pidié emos, se á el eje cicio con e- sa ycomulga de o amen e; yade- mas el isi a óel da una limosna áun pob e en e mo. Todos los dias se da á p incipio pe - signándose,yhaciendo el común ac o de Con ición con e lexión,ycon oda la e dad del alma :a odillándose p ime - o delan e de la Imagen del San o A - cángel, pa a exci a se mas áde oción. Después,si u ie e opo unidad pa a ello,pod á lee la siguien e CONSIDERACION. Ei Seño San Ra ael es llamado po excelencia MédicoyMedicina de Dios. Nos enseña la i ud de la Obediencia. Su de oción es medio pa a consegui (*4 ) del Seño la salud yel emedio en las necesidades empo ales. Angelus au em Domini descendeba secundum empus in piscinam,e mo- eba u aqua,e qui p io descendis- se in piscinam pos mo ionem aqnce, sanus ieba áquacumque de ineba u in i mi a e. Joan. V. 4. Misi me Dominas u cu a em e, Tub. XII. 14. PUNTO PRIMERO. Conside a, alma de o a, que una de las mas singula es excelencias del seño San Ra ael A cángel, ycon la que se nos dá mas áen ende su g an- deza ysu sobe anía delan e del Seño , es la de se el Médico, yla Medicina de idios-, po que es a es la in e p e ación, yoído el signi icado de su g ande y mis e ioso nomb e. Es e es en e odos el al o y ecomendable minis e io áque el T< dopode oso le iene des inado. Es e en el que gus osísimo ycon gene osidad se ocupa de con inuo. Yes e el que le hon a ylo dis ingue en e los sie e mas al os ysobe anos Espí i us que incen- san emen e asis en como lámpa as e ul- gen ísimas delan e del excelso ono de la sup ema Mages ad de su di ino Ciia- do . Po él debemos odos econoce le como ins umen o yminis o de nues- a co po al yespi i ual salud, pa a hon a le ag adecidos con nues os e- ligiosos cul os, ypa a publica en o- do iempo sus jus as alabanzas. Dios ha que ido se po su medio, conocido po g ande yadmi able en los cielos yea la ie a; ydispuso, que él uese aquel Angel p odigioso, que descendiendo ála p obá ica piscina de Je usalen en el dia óen los dias de cada año po su Ma- ges ad de e minados, diese milag osa- men e la salud áun en e mo con el p on- o mo imien o de sus aguas (a), seguí» que en el san o E angelio se nos e ie e. Ponde a bien aquí de cuan o hono es pa a el Que úbico P íncipe es e mis- e ioso signi icado de su glo ioso nom- b e, po lo que en él ypo él se ase- (a) Alapide, e Calme in Cap. V. e *. 4< Joan. (i6) meja al e dade o Sol de Jus icia nues- o Seño Jesuc is o, de quien nos anun- ció mucho an es un P o e a, que cuando naciese hecho homb e po noso os, nos ae ía la ape ecida salud en las mís icas alas de su libe al bene icencia (a). Es e in alible a icinio se ió después pun- ualmen e e i icado ycumplido en el mismo Seño , que po el inmenso amo que nos enia yque nos iene, se dignó hace se yapellida se nues o Médico (b) ynues a medicina pa a el emedio uni- e sal de odas nues as dolencias (c). In ie e de aqui cuan eminen e es su dig- nidad, cuan señalado su mé i o, ycuan pode osa su in e cesión pa a con Dios. Ypues su Mages ad nos manda que hon- emos al médico de la ie a, asi po que es hechu a suya, como po la necesidad que de él enemos en nues as en e - medades co po ales (d ): conoce cuan- o mas debes hon a al Médico que (a) Malach. IV. 2. (b) Ma c. II. 17. e Luc, IV. 23, (c) Eccles. VI. 16. (d) Eccles. XXXVIII. 1. nos es dado del cielo el seño San Ra- ael; ysaca po u o de es a conside- ación el se su pa icula de o o, de al modo, que lo ac edi es con las ob as, singula men e con las de ap ende y p ac ica las i udes que él e enseña. PUNTO SEGUNDO. Conside a cuan al a es, ycuan eco- mendable la ins ucción que el San ísimo A cángel nos dá con sus palab as ycon sus ob as sob e la g ande ynecesa ia i ud de la Obediencia. El dió admi a- bles documen os de ella álos dos San os Tobías, ypo su medio los dió ambién áo os, pa a que obedeciesen áDios yá sus espec i os supe io es. El ué uno de los p ime os ymas es o zados Espí i us Angélicos, que unido ásu p incipal cau- dillo el Seño San Miguel, hizo en e y se opuso álos sobe bios in en os del e- belde luci e yde sus ángeles malos, .que desobedien es ásu C iado , p e en- die on iola los ue os mas sag ados de su sobe ano dominio (a). Yél coa (a) S. Vicen e Fe e ci ado po el P. Bq- a ( 8) iechos epe idos nos ha dado los egem- plos mas he oicos de es a p eciosísima i ud, según que en la his o ia de To- bías yen o os muchos sucesos memo a- bles de las di inas yhumanas le as se nos hace pa en emen e mani ies o. Bás- anos pa a c ee lo asi, sabe que él es uno de aquellos sie e Angeles sup emos inmedia os al ono de la in ini a Magos- ad, depu ados pa a la p on a egecucion de sus ó denes yde sus dec e os pa a el gobie no del Uni e so (a); yque se ie- ne po cie o que él uese aquel Angel, que a en o ála olun ad del Seño , ba- jaba con p es eza ámo e las aguas de la piscina pa a la salud de un en e mo. Ponde a bien y e lexiona en cuan- o debes ene la obediencia, ycuan- o e co esponde el p ac ica la, si de- seas con e dad la p o ección yel a- o del obedien ísimo A cángel el seño San Ra ael. Es e, asi como se decla a iel compañe o yconduc o de los obe- na e en su ob a Tí ulos yexcelencias del se- ño S. Ra ael Cap. XX. §4. ol. 174. *(a) Tob. XII. ij. {*9) dien es, asi se mani ies a con a io yene* migo de los desobedien es, que e cos y con umaces se niegan á endi su olun- ad al juicio yála de e minación de sus mayo es. La inobediencia es 'la causa p imo dial de cuan os males en e me- dades padecemos, desde que incu ie on en ella nues os p ime os pad es, yde los que solo puede cu a nos la obedien- cia con que áDios, ypo él ásus c ia- u as a emos de some e nos, como e ec i amen e nos cu ó ya con la suya nues o Reden o yMaes o Jesuc is o, (a) has a ab i nos con ella las pue as del Cielo, que po muchos siglos nos u- o ce adas la p ime a desobediencia de los homb es. Colige de aquí cuan eno me es ycuan pe judicial es e peca- do: cuan impo an e nos es, ycuan p e- cisa la obediencia; ysaca po u o una i me de e minación de imi a el sin- gula egemplo que de ella nos dan no solo los Angeles, mas ambién el Seño yRey de los Angeles; po que de lo con a io no pod ás ob ene de (a) Román. V. ij)« (20 ) és e sus di ines bendiciones, ni la sal a- ción e e na de u alma (a), ni aun al ez el a o del San o A cángel, que an- o necesi as pa a el emedio de us males. PUNTO TERCERO. Conside a ademas de es o las di e- en es yno ables u ilidades que de la e dade a de oción al seño San Ra- ael se siguen, ylos g andes bienes que po ella podemos consegui dei Todopode oso. En e o os es muy e- comendable la de alcanza la salud y el emedio de las demas necesidades empo ales,que suelen en es a ida moles a nos. Pa a es o como Médico y Medicina de Dios es en iado po él á aquellos en e mos áquienes se digna concede les la salud, pa a que sea el minis o de su cu ación (b): de sue e que siemp e que el Seño le hace á alguno es e g ande bene icio, se en ien- (a) Deu e on. XI. 28. (b) S. Hie onim. apud Alapide in Cap. III. e s. 2¡. Tobi e. (2I> de que es comisionado pa a ello nues o San o A cángel. Es e es el mo i o po que la San a Iglesia le apellida Médico de nues a salud (a), ypo que iene po cie o nues a piedad, que no solo ue en iado pa a que cu ase la ceguedad co po al del san o anciano Tobías (b), y la en e medad del p ime o, que se a o- jaba álas aguas de la p obá ica piscina, después que él las mo ía ;mas ambién que lo ué pa a que cu ase áJob de sus llagas, de sus he idas áHeliodo o, y al ez de las mo dedu as de las se pien es álos Is aeli as en el desie o: como e ec i amen e lo ué pa a que sanase al glo ioso Má i San Ped o de Ve ona y áo os muchos San os ya ligidos en e - mos, que las his o ias idedignas nos e ie en. Es o que hace pa a soco e nos en las en e medades, puede igualmen e hace lo pa a a o ece nos en las demas ad e sidades yqueb an os de es a ida p esen e. Asi lo espe imen a on las a- .(a) Ecclesia in O ic. S. Michael. A chang. in hymn. ad Laudes. (b) Tob. XII. 14. (20) uno po el emedio de su especial nece- sidad: ymuy pa icula men e po Jas ne- cesidades de la San a Iglesia,po las de nues a Ca ólica Mona quía,po las del pueblo en que nos hallamos,ypo cuan as se nos hayan encomendado: se eza án po el o den siguien e: I. Tu excelencia es pe eg ina £o los o bes celes iales, Po se de Dios en mis males £1 Médico yMedicina. Pad e nues o &c. IT. En la Iglesia Mili an e No se duda que en el cielo Os es dado el se consuelo Del en e mo ycaminan e. Pad e nues o &c. III. Con a el pode in e nal Tu p epo encia es mas ue e: Líb anos en ida ymue e Del pecado yde su mal. Pad e nues o &c. Todos po u in e cesión De Dios el bien espe amos; (29) Haced pues que consigamos Su g acia yla sal ación. •j . Ruega po noso os, Ra ael san- ísimo. Pa a que dignos seamos de las p omesas de C is o. ORACION PARA CONCLUIR TODOS LOS DIAS. Dulcísimo Jesús, mi Pad e, mi Dios ymi Reden o amabilísimo, de quien ypo quien pedimos yespe amos odos los bienes en la ida, en la mue e y en la e e nidad. Inmo al Rey de los siglos, áquien si en los Angeles, be- decen los A cángeles, yse es inden los T onos: las Dominaciones ado an, 1( sP incipados ene an, y emen las Po es ades: las Vi udes alaban, ben- dicen los Que ubines, ylos Se a ines in ensamen e aman. Co de o inmacula- do de Dios, que qui a los pecados del mundo, an e quien se pos an con suma e e encia aquellos sobe anos espí i us <jue lle an en sus manos el o be, yá (3°) quien con inuamen e asis en, ámane a de o os an os ojos ó igilan ísimas cen- inelas, aquellos sie e sup emos Angeles del cielo, áquienes eneis pa icula - men e encomendado el cuidado del uni- e so, la igilan e asis encia á ues a Esposa la San a Iglesia, lo p o ección de los jus os, la uina de los malos, yla asis encia á ues os edimidos (a). Yo os suplico humildemen e Sal ado mió san ísimo, que pues el seño San Ra ael A cángel es uno de ios p ime os de es os sie e P íncipes celes iales, al que pa i- cula men e habéis hon ado con el al o hono de que haga en alguna ocasión ues as eces, ep esen e ues a pe - sona, ydis ibuya ues os a o es álos mo ales, haciéndolo como un Vice-Dios sob e la ie a, pa a que po sus uegos puedan consegui odos algún bien, los pecado es su con e sión, ios jus os sn pe se e ancia, los en e mos su salud, los agonizan es ues os auxilios, y o- dos la sal ación e e na de sus almas, (a) Apoca!. V- 6. Vide Alapide e Calme ic. si de ellos se ap o echan, ysus culpa* no lo desme ecen; que me concedáis benigno po su pode osa in e cesión y po ues os in ini os me ecimien os que yo haga en iempo peni encia de mis pecados, que cumpla ielmen e con las obligaciones de c is iano yde mi es- ado, que log e el especial a o que os pido en es a No ena, si ue e de ues- o di ino benepláci o, que en la ida y en la mue e me asis áis con ues a g a- cia, yque después os ea yos alabe en ues a glo ia, donde con el Pad e, yel Espí i u San o i es y einas Dios po odos los siglos de los siglos. Amen. Concluida es a o ación se eza á una. Sal e ála Reina de ¡os Angeles Ma- ía San ísima nues a Seño a,pidién- dola, que nos alcance de Dios con sus uegos el u o de es a No ena,el ali io ydescanso de las bendi as Al- nas del Pu ga o io ;yque se digne asis i nos en la ho a e ible de nues- a mue e. El que quie a pod á deci algunos de los Gozos que se ponen al in-, y acaba con la an í ona, e sículo j (32 ) íc ación del San o A cángel,que en la- ín á pues a después de odo. DIA SEGUNDO. ]Ss e dia pa a ege ci a en algo la Jus icia,yp opo ciona nos ála p o- ección del seño San Ra ael,se á el eje cicio,pone especial cuidado en do- mella el genio,yen mo i ica la pa- sión dominan e,que es aquella en que somos mas de ec uosos. Ala ho a compe en e a odillado de- lan e de la Imagen del San o A cán- ge y an ecediendo las comunes p epa- aciones ,lee á la siguien e CONSIDERACION. El seño San Ra ael es un Vice-Dio$ en ¿a ie a pa a el cas igo yla en- mienda de los pecado es. Nos enseña la i ud de la jus icia. Su de oción es medio pa a que el pecado se con ie - a ápeni encia. Raphael Angelus di - xi ::: Ego sum Aza ias Ananice nag- ni ilius. Tob. V. e s. 17. e 18. (33 ), PUNTO PRIMERO. Conside a, alma, es a a a ysingula excelencia del San o A cágel en se co- mo un Vice-Dios en la ie a, ya pa a el cas igo, yya pa a la enmienda de los pecado es. El ué uno de aquellos es Angeles que se apa ecie on al Pa ia ca Ab aham en el alle de Mamb e, ep e- sen ando el al ísimo mis e io de la San- ísima T inidad, de cuyas es di inas Pe sonas él ep esen aba la del E e no Espí i u San o (a). El ué uno de los dos, que de allí pasa on áSodoma, pa a des- ui la con uego del cielo con las de- mas ciudades ne andas, en jus o cas igo de sus obscenísimas ho endas culpas (b), Yél ué según el pa ece de algunos sábios Esc i o es, uno de aquellos es Angeles, que de un modo isible cas- iga on al sac ilego Heliodo o (c); y (al Genes, XVIII, 2. Vide Ly am, Alapide, e Ti in. hic. (b) Alapide in Genes. XIX. 1, (c)El P, Bona e lib. 2. cap, yi, §. 8, 3 L (34 ) el que pasó ácuchillo los cien o y ochen a ycinco mil soldados del blas- emo Sennache ib (a). Como ambién que él ué aquel Angel que luchó una coche con Jacob, yque le hi ió pa a de iba lo (b): cuya lucha en el sen i- do mís ico igu aba la injus a gue a que hacemos áDios los pecado es con nues- as culpas. Mas es e mismo que celan- do el hono de Dios es egecu o de su jus icia en el cas igo de los pecado es, los a a con an a mise ico dia, que se Vale alguna ez del cas igo pa a su con- e sión ysu enmienda. Asi se ió, que cuando cas igó áHeliodo o ué pa a que cesase en su pecado: que el des ui á Peo ápoli ué después de habe exci a- do ápeni encia ásus ecinos, yque si hi ió áJacob ué pa a da le su bendi- ción, ypa a hace le o os señalados be- ne icios, los cuales signi icaban los que hace el Seño áios pecado es a epen- idos. Ponde a bien aqui la excelencia de (aj Boná e- lib. i. cap. ¡V. §. 5. ^b) Idem lib. 1.cap. XI. §. >. es e San ísimo A cángel en hace las e- ces de Dios, hablando ycomunicando con los homb es, como si en la ealidad lo uese. No lo es añes: po que en los iempos que an ecedie on álos de la Ley de g acia en que aho 3 i imos, nunca po sí, ysiemp e po medio de sus Angeles se mani es aba el Seño ásus amigos. Ni ué sola ocasión en que se mani es ó áAb aham, la en que el se- ño San Ra ael se ha apa ecido ep e- sen ando la Pe sona del Espí i u San o; po que ambién se c ee, que en iguales é minos se le mani es ó áMoisés en el mon e Ho eb, yála San ísima Vi gen Ma ía nues a Seño a en el g an Mis e- io de su admi able Anunciación, an es que el Sobe ano Di ino Espí i u ob ase en la San ísima Seño a el ine able po - en o de la Enca nación del E e no Ve - bo en sus i ginales pu ísimas en añas, (a) Ysiendo es o asi, se deja e cuan g ande es, ycuan ine able es a p e - oga i a que an o lo ennoblece. Ad- ía) Bona e lib. i. cap. III. §. 3. ycap. XI. §.4. (3«‘) .. ie e que él mismo nos la dá en cie - o modo áconoce en lo que dijo áTo- bías :que él e a s.Iza ías hijo del g an- de Ananías. Po que Aza ías quie e deci auxilo de Dios ;yAnanías es lo mismo que g acia ódon de Dios (a), que es uno de los mis e iosos nomb es que se a ibuyen, ycon que alguna ez nomb amos al Espí i u San o (b). Po es o, diciendo que él e a Aza ías hijo del g ande Ananías, ué como signi ica nos, que él e a un auxilio de la di ina G acia,oun don de su dies- a sobe ana,que como un agen e su- yo se mani es aba álos mo ales pa a asi a o ece los. Admí a e de an singu- la p e oga i a, ysaca po u o á egemplo de Tobías (c), el ocupa e en el amo , en el espe o yla alabanza del San o P íncipe, yel pone odos us asun os ycuidados bajo de su p o ec- ción yde su ampa o como él lo hizo. (aj Calme , Alapide, Ti in. &c. Me. (b) Qui diee is Pa acli us: Al issimi Donum Dei. Ecclesia in hymn. Veni C ea c &c. (c) Ex magno gene e es u. Tob. V. 15. PUNTO SEGUNDO. Conside a lo que sob e la i ud de la jus icia nos enseña el seño San Ra ael, asi en cuan o ella dice o den al p ogi- mo, como en cuan o al p opio suge o co esponde. De la p ime a nos ins uye en la pe sona del jo en Tobías, ya cuan- do le aconseja la piedad que debía ob- se a con sus pad es: ya cuando le pe - suade la conduc a que le co espondía gua da con su pa ien e Ragiiel; yya cuando le amones a sob e el modo con que habia de a a su casamien o con Sa a hija de Ragüel, ycuan o en él e a p eciso p ac ica . De ella ambién nos ins uye en el hecho de habe omado á su ca go la cob anza de una c ecida su- ma de dine o, de que Gabelo Is aeli a y ecino de la Ciudad de Ragés, en e los Medos, e a deudo al San o anciano To- bías, de quien la habia ecibido p es- ada; pues ué ásu casa, yen egán- dole la Esc i u a de es e emp és i o, e- cibió de él la can idad de que áTo- bías e a deudo . De la segunda espe- .(44 ) dignidad, g ande en el pode , yg ande en la bene icencia con los necesi ados. Y os sois sublime en los al os minis e- ios pa a que os iene Dios escogido: su- blime po los impo an es ines áque se ha dignado des ina os pa a que nos en- señéis áob a la e dade a Jus icia ;y sublime po los bene icios, g acias y a- o es, que como ásu Fice-Dios en el mundo, os concede que hagais á ues os e dade os de o os. Yo po lo an o, hu- mildemen e os uego, po es as ues as singula es p e oga i as, po las que sig- ni icas eis en el nomb e de Aza ías, pa a deno a que sois un auxilio del Seño , ó un especial don de su g acia, ypo la que os es dada pa a ae los pecado es á e dade a peni encia,que me alcancéis de su Di ina Mages ad los pode osos au- xilios de su g acia, jun o con la docili- dad de co azón pa a ap o echa me de ellos, ypa a hace u os dignos de pe- ni encia, con que consiga el pe dón de mis pecados, la enmienda de mi mala i- da, la jus icia ysan i icación de mi alma, el a o pa icula , si me con iene, que po ues o medio pido en es a No ena^ (45 ) yque después de una san a mue e le goce e e namen e en el cielo. Amen. Aho a se ezan los es Pad e núes* osyA e Ma ías glo iados ;y oda ¡o demas como en el p ime dia. DIA TERCERO. ]& s e dia pa a acos umb a nos ála p esencia de Dios,ypa a p opo ciona - nos con ella ála g acia de nues a jus i- icación, se á el eje cicio hace lo odo, y ob a con al ci cunspección,aun en lo ocul o, como si e dade amen e iésemos al Seño que nos es á mi ando. Llegada la ho a acos umb ada, y p ecediendo las comunes p epa aciones, lee á la siguien e CONSIDERACION. El seño San Ra ael es uno de los Asis en es mas inmedia os ála Di ina Mages ad. Nos enseña la impo an e i ud de la P esencia de Dios. Su de- oción es medio pa a p ese a nos del igo de la di ina Jus icia, Y (4^) Ego enim sum Raphael Angelus, unus ex sep em, qui as amus an e Dominum. Tob. XII. 15. PUNTO PRIMERO. Conside a la excelen e p e oga i a del seño San Ra ael, po se en e los sie e A cángeles piime osuno de los mas inmedia os al ono de la in ini a Mages- ad de Dios. Es os son aquellos que io el E angelis a San Juan en su Apocalip- si, que lucian en la di ina p esencia al modo de sie e lámpa as e ulgen isimas. (a) Son los que en o ma de sie e ojos (como los ió ambién el P o e a Zaca- ías) (b), yen igu a de sie e pun as óas- as se le mani es a on en el Co de o de Dios, que es aba enmedio del ono (c). Yson los que ámane a de sie e lucidísi- mas es ellas enia en su mano aquel g an pe sonage pa ecido al Hijo de Dios, que se le apa eció, yque le e eló los p o- (a) Apocalipsi IV. (b) Zacha . 111. 9.Alapide hic. (c) Apocal. V. 6. undos a canos de aquel sag ado Lib o, (a) De es os es el e ce o nues o San o A cángel, como inmedia o álos dos p i- me os el seño San Miguel yel seño San Gab iel. Lo es asimismo de aquellos cua- o Que ubines, que en la semejanza de mis e iosos animales conducían el po - en oso ca o y ono e dade o de aque- lla g an Mages ad,que con inmensa glo- ia se dejó e de Ezequiel (b). Yes po úl imo uno de los Se a ines que ió Isaías inmedia os áel excelso ele ado solio del Seño (c). Todo es o jun o coa asegu á senos que él es de la e ce a mas al a Ge a quía, ydel sup emo Co o, que es el de los Se a ines (d), nos con ence de que él es uno de los mas inmedia os al Seño . Pe o nos lo pe suade sob e odo el i e agable es- imonio del mismo San o P íncipe, que dijo áTobías: To soy Ra ael Angel, (a) Apocal. III. i. Calmen Alap’de ie. (b) Ezechiel I. á e s. Vide Alapide hic, e Bona e lib. i. cap. 8. §. 2. i(c) Isaías VI. 2. Bona e lib. 1. cap IX. §. S» (d) Alapide in cap. 111 . e s. 25. Tobías. - (48 ) uno de los sie e que asis imos delan e del Seño , Ponde a bien que es a esp esion de- no a no solo que goza de la biena en- u ada is a yp esencia de Dios, como los o os Angeles del cielo, mas am- bién una cie a singula p eeminencia en su dignidad yminis e io (a), que *uos lo da áconoce po uno de los mas p incipales espí i us de aquella Co e sobe ana, de los mas inmedia- os, mas a o ecidos, ymas amilia es del Seño , aun en e los que iene y le asis en mas de ce ca. Admí a e de an señalada p e oga i a, gozoso de que Dios le haya sublimado an o. Acabale po que asi lo ha hecho, ypo que e lo ha dado pa a que sea u P o ec o , si ú lo quie es. Ag adécele es e a o an señalado, ysaca de él /po u o el dedica e ásu cul o yásu obsequio cuan o puedas, pa a me ece su p o ección en odo iempo, singue la men e en la mue e, (a) Tole us in cap. I. Lucse. apud Alapid in cap. XII. e s. 15. Tobhe in ine. (49 ) PUNTO SEGUNDO. Conside a que en es a excelencia del San o A cángel se nos ecomienda en cie o modo el impo an e eje cicio de la p esencia de Dios. Es a es una cuida- dosa a ención del alma ásu C iado , c eyéndole siemp e p esen e como un es igo indi idual ype enne aun de sus mas ocul os pensamien os. De ella esul- a el cuidado de no o ende le, la ideli- dad en se i le, yel esme o en ag ada - le con ob as, palab as ypensamien os. Puede se i e de egemplo yde ins uc- ción pa a su p ác ica lo que en las e e- idas palab as nos da áen ende el mis- mo San o P íncipe. Po que asegu ándo- nos que asis e delan e del Seño , nos di- ce, que asis e en su p esencia, amándole sin dis acción, alabándole sin cesa , y gozándole sin in e misión :que asis e mi- ándole de con inuo, conociéndole con cla idad, yag adándole con emo : y que asis e a en o siemp e ásu olun ad, p on o pa a su egecucion, ydispues o y p epa ado pa a odo cuan o le mande; 4 (5°) po que asis e allí como minis o suyo, como agen e de los homb es, ycomo en- ca gado del g an negocio del hono de su Magos ad ydel bien de sus edimi- dos (a). Es a es aquella comida yaque- lla bebida pa a noso os in isible ydes- conocida, de que él usa, ycon la que di- jo que se sus en aba en el cielo (b). De es a misma, gua dada la debida p opo - ción, puedes ú, si quie es, alimen a e ó sus en a e en la ie a, aplicándo e á di igi áhon a yglo ia de u C iado odas us ob as yacciones, aun las mas pequeñas, o dina ias éindi e en es. Ponde a a en amen e la suma impo - ancia de es e ecomendable eje cicio. Po que él es causa de la de oción, mo i o de la piedad, y omen o déla i ud: él es o igen de los san os de- seos, p incipio de las buenas ob as, y aiz de odo buen p ocede : yél es de quien dimana la modes ia, quien con- se a la humildad, ypo quien se con- (a) Alapide in Cap. XII. e s. ij. Tobi» pe o . (b) Tob. XII, ig. Alapide hic. (sO se a la ec i ud en i co azón, la lim- pieza en la conciencia, yen el in e io la paz. Con él se adquie e el amo á Dios, se e i an sus o ensas, yse conse - a la g acia. Con él es ácil la mo i ica- ción, son dulces los abajos, yel pade- ce es gus oso: ycon él la pe se e ancia es cie a, la mue e es san a, yla sal a- ción segu a. El po úl imo es un medio opo unísimo pa a camina ála pe ec- ción, yaun pa a llega áella (a). De su al a esul a el pe e i nos en los cami- nes de nues as cos umb es (b), el p eci- pi a nos en odo gene o de culpas, yel espone nues a sal ación áun mani ies- o iesgo de pe de la. Es a al a en suma es un ol ido de Dios, uno de los pe- cados con que mas se le o ende, sob e que se e lexiona muy poco, ypo el que le dejan de eme los pecado es (c), (a) A ibula co am me, e es o pe ec us. Gen. XVII. i. (b) Non es Deus in conspec u ejus: in- quina se sun iae illius in omni empo e. Psalm. IX. 26. (c) To ,e am magna mala, pacem appellan ::: De¡ immemo a io. Sapien . XIV. 2a. e 26, (52 ) Te ne ú el cae en semejan e c imen, y pa a p ese a e de él saca po u o una e icaz esolución de acos umb a e al eje cicio de es a p esencia de Dios, ha- ciendo odas las cosas, ypensando siem- p e como si ma e ialmen e le es u iese mi ando: pues la é e enseña que él mi a ypene a aun lo mas escondido de u co azón (a). PUNTO TERCERO. -Conside a que la de oción al seño S. Ra ael es medio pa a alcanza de Dios muchos ymuy g andes o o es: yen- e o os el de p ese a nos en alguna ocasión de espe imen a los igo es de su di ina jus icia, que po nues os pecados me ecemos. Algunos discu en, no sin undamen o, que aquel Angel de quien nos dice Ezequiel que po o den de Dios señaló con la mis e iosa señal del Tau las en es de los que i ían en Je usalen, y se ocupaban en llo a las culpas de aquel pueblo, e a nues o san o ybendi o (a) i. Reg. XVI. 7- Psalm. VII. u. x A cángel (a). Ysiendo es o asi, se nos da bien 4en ende , no solo que es pode oso pa a consegui nos del Seño nues a con- e sión ypeni enciabas que lo es igual- men e pa a que aquellos po quienes él aboga éin e cede dejen alguna ez de espe imen a el igo de la di ina jus i- cia, -en el jus o cas igo que po sus mal- dades me ecían. La clemencia, que es an p opia en los Angeles del cielo, yla ca i a i a conmise ación con que nos mi an álos pecado es, es p opísima, eminen ísima ymuy sob esalien e en el seño San Ra ael, an o cuan o es lo que en dignidad, g acia ype ección se a en- aja álos demas: yasi es mayo su ac- i idad ysu e icacia pa a in e cede po noso os, ymayo su alimien o con la Di ina Mages ad pa a mi iga sus jus as i as en la ocasión de cas iga nos, como lo iene no en sola una ocasión espe imen ado la a o unada Ciudad de Có do a, que po es o le ene a po su especial Cus odio yP o ec o . Ponde a cuan ap eciable nos debe (a) Bona e lib. II. Cap. 7. §. 1. &c. ,(6o) San o jo en Tobías en su dila ado ia- je, asegu ándole p ime o que enia muy illados odos aquellos caminos po donde él había de camina (a). Ponde a la dignación de es e P ínci- pe sobe ano, en el humilde, o icioso y ca i a i o minis e io de asis i álos hom- b es en sus pe eg inaciones y iajes, sin desdeña se de se i les po mas aba idos ypob es que ellos sean. Es la olun ad de Dios álo que pa a es o a iende; yco- mo su bene icencia es an a, nada omi e de cuan o pa a nues o bien conoce que es necesa io, siendo del di ino beneplá- ci o. Po es o acompañó muchos dias y aun años po el. desie o áSan Maca- io Romano, ylo encaminó po aque- llas incul as soledades, p ese ándolo de g andes pelig os, ydi igiéndolo con segu idad al des ino que Dios le enia ya señalado (b). Po es o se apa eció áun de o o pe eg ino, ylo libe ó (a) Omnia i ine a ejus equen e ambula i. Tob. V. 8. (b) Vi a: Pa . lib. I. Vi a S- Maca . Ro- mán. cap. xyin. (6 ) de los lad ones que lo pe seguían, en la ocasión que caminaba áSan iago de Galicia á isi a el Sepulc o de aquel sag ado Após ol (a). Ypo es o se ha dejado e en o as mil ocasiones p o- egiendo yampa ando áles iaje os yálos na egan es que en alguna i- bulación lo han in ocado. Admi a e de es a gene osa p on i ud con que suele p es a se ácil al emedio de es a g a- e necesidad. Alég a e de que asi sea: da g acias al Seño po es e señalado bene icio: yaunque no seas de los que na egan, ni de los que caminan, sigue no obs an e la ins ucción p ác ica que e da la San a Iglesia de encomen- da al San o A cángel la guia, p o- ección y elicidad de odos ellos (b): aco dándo e de que como iado que e es caminas ála e e nidad, ynecesi- as mucho de su a o yde su ampa- o pa a no pe de e. .(a) Pe as de Na alib. apud Bona e lib. II. cap. XII. §. 4. ^b) Bona e lib. I. cap. XV. §. J. (62) PUNTO SEGUNDO. Conside a la g ande ca idad que el se- lo San Ra ael en es e yen o os o icio- sos minis e ios con los homb es nos de- mues a. Acué da e aquí de odo lo que hizo en las casas de Lo h, de Ragüel y de Tobías. T ae ála memo ia cuan o hi- zo con los Heb eos en Egip o, cuan o p ac icó con ellos mien as que camina- on po el desie o, ycuan o egecu ó después ásu a o en la ie a p ome i- da, conse ándoles la salud, p ese án- dolos de en e medades, ylib ándolos de mil pelig os (a). Y en p esen e los mu- chos ysingula es a o es que po su medio ha dispensado el Seño álos mo ales; yconoce ás la a dien e ca i- dad con que los ama. Es a se deja e en la p odigiosa cu ación de San Ma - in Obispo Tu onense (b): en las muchas eces que se apa eció al glo ioso Pa- d e de los pob es el seño San Juan de Dios, ayudándole ácuia , áse i y (a) Bona e cap. XVII. §. y6. (b) Idem ibid. iib. II. cap. 1. §• a. áconsola álos en e mos: yen la apa i- ción hecha en Có do a al ene able Pa- d e And és de las Roelas pa a bene icio de es a a o unadísima Ciudad. No solo con los en e mos ycaminan es es ac i a y e ien e su ca idad, lo es ambién y se es iende al soco o de odas las nece- sidades, an o empo ales, cuan o espi i- uales que en es a ida nos a ligen. Pe o es sob e odo la que iene yeje ci a coa las almas pa a que no se pie dan, p o- cu ando sin cesa la educción de los in ieles yde los inc édulos: la con e - sión de los pecado es: la pe se e an- cia de los jus os yla sal ación de odos. Ponde a dignamen e es e an seña- lado egemplo po lo mucho áque se es iende, po lo incansable de su so- lici ud, ypo lo incesan e de su eje - cicio. Repa a que no hay ac o de ca i- dad, ni ob a alguna de mise ico dia, asi co po al, como espi i ual de la que no nos haya ins uido con palab as ó con egemplos, yad ie e que en es o mismo nos con ence de la impo ancia ynecesidad de es a i ud, asi pa a ob ene de Dios sus especiales a o es, (<4) como pa a consegui su mise ico dia y la ida e e na. Re lexiona bien sob e lo que dijo el San o Tobías, a ando de la limosna yde las demas ob as de mise- ico dia en que se habia eje ci ado (a); ysob e lo que se sabe habe dicho á o os sie os de Dios, en ocasión ócoa mo i o semejan e, yhalla ás que su ca- idad con noso os es e dade amen e a a, g ande y. singula . Imí ale en ella, ap ende bien sus lecciones, y esuél e e ásaca de ellas el in e esan e u o de su p ác ica, ya po que con la de es a sola i ud da ás el lleno que se nos exige áley san a del Seño (b); yya po que con ella e p opo ciona ás me- jo como Tobías pa a la p o ección del San o A cángel (c). PUNTO TERCERO. •Conside a que la elección de es ado es sin duda alguna uno de los asun os (a) Tob. XII. á e s. 8 . (b) Ad Román. XIII. 8. (c) Tob. XII. 12 . (<S$) de la mayo en idad de cuan os en la i- da nos ocu en. El oma es ado ha de se p ecisamen e como un medio pa a se i áDios, pa a san i ica nos con el desempeño de sus obligaciones, ypa a asegu a el log o de nues a e e na sal- ación, la cual pende en mucha pa e diacie o en su elección. Pa a es e es abogado especial el seño San Ra ael, y de ello enemos los mas cla os es imo- nios en las sag adas le as, yen las his- o ias humanas idedignas. En aquellas encon a ás el casamien o del cas o jo- en Tobías con la hones a y i uosa Sa- a, inspi ado, di igido yau o izado coa sus san ísimas ins ucciones, ycon su e- comendable p esencia, yen es as es en- e o os memo able el caso de aquel Monje no icio de la O den del g an Pa- d e San Beni o, que debió su esolu- ción, su pe se e ancia y odo su bien en la Religión áes e San ísimo A - cángel (a). Es muy c eíble que siendo, como es, guia de los caminan es, ue- se él aquel Angel, de quien asegu ó (a) Bona e lib. II. cap. XVI. §. 5, 5 (66) Ah aham ásu c iado que en ia ía el Se- ño delan e de él cuando le mandó que uese ála Mesopo amia ábusca muge en e las de su pa en ela pa a esposa de su hijo Isaac (a). Lo es asimismo que siendo como se discu e el p o ec o y cus odio de Jacob (b), lo acompañase en el dila ado iaje que hizo ála casa de aban, yque allí le asis iese, pa a que e ec uase su casamien o con la p ecio- sa Raquel. Ylo es po úl imo, que es muy pode oso pa a consegui álos ca- sados los es impo an es bienes del san o Ma imonio, de la idelidad, de la ecundidad yde la san idad del Sa- c amen o, óde su g acia sac amen al: asi como es cosa indubi able, que lo es pa a que en él se san i iquen los p o- eso es del al o ysublime es ado ecle- siás ico y eligioso (c). Ponde a con digna e lexión los in- compa ables bienes empo ales, espi- i uales ye e nos, que de es a ace - ía) Genes. XXIV. 7. (b) Eona e Iib. I. cap. XI. §. 4» (c) -Bana e lib. II. cap. XVI. (6?) ada elección de es ado se nos siguen, ypo ellos end ás en conocimien o de lo mucho que á odos nos impo a la de- oción áes e g an P íncipe del Cielo. Los p incipios, los medios ylos ines po que ycon que se esuel en algunos á o- ma es ado, los des ian an o del camina de su sal ación, ylos suje a an o á la in- ame escla i ud de Luci e , cuan o po su dep a ación ysu malignidad ienen en sí de culpables yde ep ehensibles en la di ina p esencia. Mas cuando ellos son jus os, ec os ycon o mes álas le- yes san as del Seño , yála insinua- ción de su di ina olun ad, que es su sobe ano llamamien o, en onces somos p ospe ados en odos nues os caminos, yconducidos sin opiezo al log o de la e e na elicidad. Haz e ca go de los innume ables que han llegado áconse- gui la median e la e icaz in e cesión de nues o San o A cángel, ypa a no desme ece la, esuél e e áelegi lo des- de aho a po u especial p o ec o pa- a la ace ada di ección de odos us negocios, ysingula men e pa a el de la elección de es ado en í, óen los (68 ) que engas á u ca go. Sea es e el u o que saques de la conside ación de un asun o an in e esan e yde la mayo consecuencia. Es o se medi a á un b e e a o :se di á después la O ación E e no Seño , yseguida áella la siguien e ORACION. OSe a ín admi able de los Cielos, glo- iosísimo P o ec o y a o ecedo mió seño San Ra ael, i meza de nues a in- cons ancia, es ue zo de nues a laqueza, y i mísimo sos enedo de nues a débil agilidad, que con ues o auxilio yso- co o el caído se le an a, el en ado no es encido, yel a ligido halla consuelo. Vos sois iel guia de los caminan es, es- ella pola de les que na egan, yco- lumna ha mosa de nube de p o ección, yde uego de ca idad que encamináis á ues os de o os po el desie o de es a ida ála eliz egión de la biena en- u anza. Vos sois la luz ydi ección de los que oman es ado, de los que as- cienden al Sace docio, de los que en- («») an en eligión, yde los que ab a- zan el ma imonio. Y os sois el An- gel de paz que en odos aho a la p o- mo éis, pa a que ninguno sea esclui- do de su pa icipación después en la o a ida. Po es as ues as g andes excelencias, ypo el a dien e amo con que nos amais, humildemen e os uego, que os digneis de se mi guia en odos mis caminos pa a que sean ag adables áDios odos mis pasos? que me alcancéis del Seño el acie o en odos los negocios de mi ca go, el cumplimien o de odas las obligacio- nes de mi es ado, la e dade a ca i- dad con mis p ogimos, yque ademas del especial a o que po ues o me- dio le pido en es a No ena, me con- ceda el ag ada le com mis ob as, pala- b as ypensamien os; el acaba mi i- da en su amis ad yg acia, yel go- za le después e e namen e en el Ciclo. Amen. Aho a se ezan los es Pad e nues- os yA e Ma ías glo iados ;y odo lo demas como en los dias an e io es. (7«) cion de la supe s iciosa idola ía. Es o se nos ep esen aba en cie o modo en el mis e ioso iaje que hizo el San o A cán- gel ála casa de Gabelo, acompañado de ios c iados de Tobías, pa a cob a de él Ja can idad de que áés e e a deudo , (a) Es o se io p ác icamen e cuando Jacob inspi ado del seño San Ra ael, P o ec- o yCus odio especial suyo yde su ca- sa (b), qui ó yex e minó de su nume o- sa amilia odos les ídolos que aun con- se aban, yla edujo al cul o yála ado- ación del Dios e dade o. Yes o po úl imo se colije de la especial de oción con que es ene ado en di e en es pue- blos yp o incias de las Indias Occiden- ales, po que i en aquellas gen es pe - suadidas que el halla se hoy en el g e- mio de la san a Iglesia ca ólica, lo deben ásu especial a o ypa ocinio (c). Ad- mí a e de es a sábia ymise ico diosa p o idencia del Seño eo a o de sus e- dimidos: alabale po ella, ysaca po u- ía) Bona e ubi sup. 4. (b) Ibid. lib. I. Cap. XI. §. 3. y4, (c)Idem ibid. Cap. XVI, (77 ) o un sumo ap ecio de la i ud san a de la é: un con inuo ag adecimien o de es- e señalado bene icio: yun singula es- me o en su conse ación, aliéndo e pa- a ello de la e icaz p o ección del San o A cángel. PUNTO TERCERO. Conside a po úl imo, cuan o impo a la de oción al seño San Ra ael pa a con- se a la é ypa a p ese a nos de los iesgos de pe de la. El es aquel Angel de san idad, que en las o aciones pa a el Bau ismo se pide áDios que nos en ie, cuando se nos adminis a aquel san o Sa- c amen o, con alucion al que mo ía las aguas de la p obá ica piscina (a). El se puede c ee que uese aquel Angel, que como guia yconduc o de los es Re- yes Magos que inie on del O ien e á e yado a ánues o Reden o ecien nacido, les p e ino en sueños, que escu- sasen el ol e áJe usalen, yhabla al hipóc i a Rey He edes, pa a p ese a - los de aquel pelig o: yél ué sin duda el (a) Bona e lib. I. Cap. XV. §. 5. C7») . <qne con su especiai p o ección conse ó ála amilia de Tobías en la p ác ica' de la e dade a é y eligión, sin habe se jamas con aminado con el e o de los gen iles, en e quienes i ían cau i os, ni con el a al egempló de la in ame apos- a.sía de los mas de su pueblo .de Is ael. Lo mismo que piadosamen e puede dis- cu i se de las demas amilias ópe so- nas délas diez T ibus cau i as, que se man u ie on en la obse ancia de la ley san a del Seño , po que de odas e a su p o ec o especial. No lo es añes. Es e es uno de los minis e ios en que p inci- palmen e se ocupan los San os Angeles en bene icio de los homb es yá a o del pueblo c is iano; po lo que siendo como es el Seño San Ra ael uno de sus mayo es P íncipes ycabezas, no es c eible que le al ase una p e oga i a ai) ecomendable, déla que aun les que le son in e io es no ca ecen. Ponde a bien cuan sublime, cuan p eciosa ycuan en es emo ap eciable es la sae a é, po la que, pa a que sus a o unados p o eso es no la pie dan, an o se a anan los Angeles del cielo. y an o nues o bendi o A cángel se des- ela Ella es ia es ella ija ypola , áque a en a la na e de nues a alma, na ega po el p oceloso ma de es e mundo, sin miedo de zozob a en sus bo ascas. Ella es la luz, que con cla idad nos mues a el segu o camino de nues a ape ecible elicidad. Yella es el sol he mosísimo que nos ilus a con el celes ial esplan- do de las di inas e dades, que como ine ables nos enseña. De ella dijo nues- o amabilísimo Reden o , que es pa a el alma lo que son los ojos pa a el cue - po: una an o cha, de que p ecisamen e necesi a pa a el buen c den ypa a la conce ada disposición de odos sus mo- imien os (a). Po que la é es la an o cha que nos alumb a pa a que los pies de nues os a ec os, ylos pasos de nues os p ocedimien os no se des ien de la úni-* ca, ec a yp ecisa senda de la ley san- ísima de Dios (b), que áél necesa ia y elizmen e nos conduce. Haz e ca go (a) Luc. XT. 33. (b1S. Amb os. Commen . in Luc. XI. cap. 7 in illa e ba: í emo Iuce na a acc ndi &c. (3o) de cuan o nos in e esa pa a es o su con- se ación, yel no pone nos á iesgo de pe de la, pa a no se e e namen e in e- lices. Conoce lo mucho que pa a es o impo a la e dade a de oción al seño San Ra ael; ysaca po u o el dedica e ásu cui o, eligiéndole po u singula p o ec o ; ypa a no desme e- ce lo, el- hui siemp e de la amis ad y a o con los inc édulos: de la lección de sus lib os ypapeles pe niciosos, yde los abominables icios de la sobe bia, y de la ana cu iosidad, con se pone á pelig o la pu eza de la Fé. Es o se medi a un b e e a o,se dice luego la O ación E e no Seño &c. ydespués la siguien e ORACION. Dignísimo P íncipe de la glo ia. Pa- ón, consuelo yAbogado mió seño San Ra ael, columna i mísima de la san a é, segu ísimo i mamen o de la e dade a eligión, ymu o inexpugna- ble de la ca ólica Iglesia, áquien deben sus ieles hijos en g an pa e el sec (8i) p ese ados del e o , de la impiedad y de la he egía. Vos sois una de aquellas sie e mís icas columnas que la inc eada Sabidu-ía se dignó pone pa a su mayo es abilidad en el espi i ual edi icio de su casa, que es la san a Iglesia (a). Vos sois caudillo, guia yconduc o de los Apos ó- les yde los a ones san os, que como Angeles eloces han di undido po el mundo la luz del E angelio. Y os sois Tu ela yCus odio de odo el pueblo c is iano, pa a p ese a lo del e o , pa- a conse a lo en la é,y pa a consegui - le sus p emios. Po es a ypo las demas p e oga i as con que os ha condeco a- do el Todopode oso, humildemen e os uego, queme alcancéis de su Di ina Mages ad el especial a o que po ues- a in e cesión le pido en es a No ena, sí ue e de su di ino ag ado. Pe o mas p incipalmen ela p opagación de su san- a Fé ca ólica, la educción de los he e- ges, la con e sión de los inc édulos, con la ex inción de su e o es; yquq (a) Vease al P. Bona e lib. I. Cap. XVII, §. i. $ .... m yo i a ymue a en la é san a que me in undió en el Bau ismo, conse ándola pu a ysiemp e i a con el eje cicio de las demas i udes, ycon la pe ma- nencia en su di ina g acia; pa a que siendo san a mi ida, lo sea ambién mi mue e, ylog e después po es e medio el e le, goza le yalaba le en el Reino e e no de su glo ia. Amen. albo a se ezan los es Pad e nues- os yA e Ma as glo iados,yse sigue odo lo demas como en el p ime dia. DIA SEXTO. Enes e dia se á el eje cicio ene un cua o de ho a de O ación men al,me- di ando en él a en amen e el al o in pa a que nos ha hecho el Seño c is ianos,que es el de se i le con inculpable ysan a ida. Ala ho a compe en e,hecha la acos- umb ada p epa ación,lee á la siguien e CONSIDERACION. El seño San Ra ael, Guia, Maes o (83 ), yP o ec o especial de as almasjus as* Nos enseña la impo an e i ud de la o ación. Su de oción es medio pa a ca~ mina segu os po la senda de la pe ec- cion c is iana. Dixi que eis Angelus (Raphael) Pax obis, noli e ime e. E enim cum essem obiscum,pe olún a emDei e am: ipsum benedici e,e cán a e illi. Tob. XII. e s. ij e 18. PUNTO PRIMERO. Conside a que siendo como son los jus os especialmen e amados del Se- ño (a), el obje o de sus di inas com- placencias (b), ylos que ocupan el p ime luga en sus sobe anas a encio- nes (c); ha encomendado su especial asis encia yp o ección al seño San Ra ael, pa a que los guie po el ca- mino de la i ud, los p ese e ylos de ienda de las asechanzas del común enemigo, ylos conse e lib es de la (a) Psalm. CXLV.8.(b) II. Machab.VlJ. 6. (c) Job. XXXVI. 7. Psalm. XXXÍ11. ió, Sapien . III. 1. '(*4) común co upción de los demas pecado- es. El mismo dijo álos dos San os'To- cías, que po o den de Dios les había asis ido, pe maneciendo isiblemen e en su compañía, yhaciéndoles los es upen- dos a o es que de su mano ecibian. Algunos ienen po cie o, que él e a aquel Angel an ecomendable que se mani es ó al E angelis a San Juan, con- deco ado con las señales de Dios i o, ycon el ca go de señala en su en e á los sie os yamigos del Seño , pa a su p ese ación ypa a su segu idad (a). Es muy p obable, que él es guia yp o- ec o del es ado Religioso, yde odos sus p o eso es, como se c ee que lo uá en la Ley an igua de los Cíñeos yReca- bi as(b)y que pa a es i ica es a e - dad se ha mani es ado en dis in as oca- siones con el habi o de Monje yde Religioso de di e en es O denes; pe o singula men e ycon mas ecuencia al glo ioso Pad e yPa ia ca el seño San Juan de Dios, asegu ándole, que (a) Bona e Iib. i. Cap. XV- §• ?• ^a) Idem lib. II. Cap. XVI. §3* - 8S) e a de su misma O cen, gua da ycom- pañe o suyo yde oda su escla ecida Religión. P ueba nada equí oca del cui- dado con que a iende ycon que ela so- b e los que se dedican ála i ud, yque hacen especial p o esión de piac ica la. Ponde a bien es a excelencia, yha- lla ás, que ella es sin duda una de las mayo es del San o A cángel. Po que si lo ué pa a el pagano Malasa , que Nabucodonoso Rey de Babilonia le hubiese encomendado la asis encia éins ucción de los san os jó enes He- b eos, Daniel, Anamas, Aza ías, y Misael que había seg egado de los de- mas pa a su especial a o yasis en- cia (a): ¿cuan o mas lo se á pa a el se- ño San Ra ael, que el inmo al Rey de los siglos lo haya des inado pa a que sea guia, u o ymaes o de la pa e mas p incipal, yde la po ción mas ilus e de su Reino la San a Igle- sia, que son ios jus os, los escogidos, ylos que hacen p o esión de i i san- amen e? Todos es os deben econo- (a) Daniel. I. e s. 3.- e 11. (92 ) que i en en los desie os, como algunos poco ins uidos lo discu en, lo es am- bién de odo iel c is iano (a), po que asi Dios se lo manda (b), yél se obligó áello en el Bau ismo (c). Ella esencialmen e consis e en la i ud de la ca idad con Dios ycon el p ogimo (d) Ella incluye indispensablemen e la uga yla de es a- ción del pecado, po que es su con a io ydes uc i o (e). Yella en in exige p e- cisamen e el pun ual desempeño de las obligaciones g a es del es ado, del o i- cio, ydel minis e io de cada uno, po que sin es o no puede sal a se ( ). Repa a como de odas es as cosas nos da excelen es yopo unas lecciones el seño Sa i Ra ael en cabeza de los dos Tobías: en la de San Maca io Roma- (a) Alapide in cap. V. e s. 48. Ma h. (b) Deu e . XVIII. 13. Vide S. Bona en . i Apoiog. Paupe . Repons. 1. cap. 3. in p inc. (c) Alapide in cap. V. e s. 4. ad ííphes. e alibi equen . (d) S. Thom. 2. 2quxs . 184. a . 3in co p. (e) S. Thom. 2. 2q. 186. a . 7. ( ) Idem ibid, qu es . 184. a . 3. e Psalm. CXXiV. 5. no Anaco e a, áquien acompañó éins- uyó po la go iempo en el ye mo (a), yen la de o os muchos que con su asís- encia y a o han hecho los mas no a- bles p og esos en la i ud. In ie e de aqui cuan o impo a el se su de o o pa a adqui i la; ysaca po u o el se lo ú an de e as, que seas uno de ¡os que mas en su amo yen su cul o se señalen. Es o se medi a á un b e e a o-, se di- á después la C acicn E e no Seño &c. yseguidamen e áella la siguien e ORACION. San ísimo, sapien ísimo yadmi able Se a ín del Empí eo, mi seño Sa i Ra- ael, u o , ampa o y a o ecedo mió, maes o pe ec isimo, que nos enseñáis la ciencia mas impo an e de la salud: an o cha e ulgen ísima que nos demues a las sendas ec as de la i ud, yes ella b illan ísima que nos lle a con segu idad al conocimien o de Dios, yála debida obse ancia de su *(a) Vi a: SS. Pa um ubi sup a. (94 ) San a Ley. Vos sois cus odio especial de los jus os: p o ec o singula de los es- cogidos, ypode oso u ela de las pe - sonas eligiosas. Vos sois guia, enseñan- za ydi ección de los que aspi an ásan- i ica se con el exac o cumplimien o de odas sus obligaciones, yáconsegui la pe ección c is iana, según las di e en- cias de aquella obscu a senda po donde caminan ála di ina unión. Y os sois el animado ins umen o de su in ini a bon- dad, pa a dispensa nos sus sobe anos a o es, ycuan os se comp ehenden en la g acia y i ud de la o ación, con la que odas las demas se alcanzan. Yo os suplico humildemen e po el a dien e deseo que eneis del espi i ual bien de nues as almas, que consigáis de la Ma- jes ad de mi Reden o los pode osos auxilios de su g acia, pa a que le si a en san idad yen jus icia odos los dias de mi ida con o me al in pa a que se dignó hace me c is iano. Alcan- zadme ambién, si me con iene, el especial a o que os pido en es a No- ena. Ypo úl imo la g acia singu- la ísima de una eliz ysan a mue e, (9S> , pa a log a después el e le, goza le y alaba le con os e e namen e en el cié» lo. Amen. albo a se ezan los es Pad e nues- os yA e Ma ías glo iados ;y odo lo demas bas a conclui como en los dias an e io es. DIA SÉPTIMO, 'E /eje cicio de es e diacon espec o ála he mosa i ud de la cas idad,se á usa de alguna mo i icación en los sen i- dos, con especialidad en ¡os de ¡a is a y el gus o. Ala ho a es ablecida,ydespués de las acos umb adas p epa aciones,lee á la siguien e CONSIDERACION. El seño San Ra ael es pode osísimo con a el in e nal espí i u Asmodeo, p íncipe de ¡a luju ia. Nos enseña la p eciosa i ud de la cas idad. Su de- oción es medio pa a ence áSa a- násy odas sus diabólicas en aciones. Tune Rapbael Angelus app ebendii (96 ) dcemomum, e eliga i illud in dese o ¿upe io is JEgyp i. Tob. Víli. 3. PUNTO PRIMERO. Conside a el g ande éi esi sible pode que dio el Seño al A cángel San Ra ael sob e odos ios espí i us in e na- les Luci e ysus angeles malos, pe o señaladamen e con a el inmundísimo yísmodeo, p íncipe de la luju ia,cau- dillo ycabeza de odos los luju iosos. Es e c uel enemigo qui ó desas ada- men e la ida álos sie e ma idos de la hones a i gen Sa a, hija de Ragiiel, po que ellos con su i acional o peza die on mo i o pa a aquel a oz cas igo yaun pa a la pe dición e e na de sus almas. No sucedió asi, ni pudo egecu- a lo p opio Asmodeo con el cas o jo en Tobías, po que enseñado és e y p o egido del seño San Ra ael, no solo ué p ese ado de aquel mal, sino que obedeciendo ásu celes ial maes o y p o ec o , me eció que uese a ojado pa a siemp e de aquella casa el diabó- lico espí i u des uido , que .allí pa- ece asis ía (a). Nues o San o A cán- gel ué el que en la p ime a noche de los desposo ios de es e hones o jo en con aquella cas a doncella, mien as que los dos jun os se ocupaban en los de o os eje cicios que él les había an es p e enido, ap isionó al inmundísimo Asmodeo con la in encible di ina i - ud que pa a ello le ué dada, ylo a ó con ue es éindisolubles cadenas en el desie o del supe io Egyp o, con indecible u ia, abia ydespecho de aquel nues o común ad e sa io. No ha sido es a la única ez que ha iun- ado de él nues o in encible A cángel; o as muchas sin duda le ha encido y debelado pa a c édi o de su mayo po- de . Es muy e osímil que en cuan as ba allas han enido con él los San os y amigos del Seño en ma e ia de impu- eza, en o as an as han sido auxilia- dos del seño San Ra ael, pa a las glo- iosas ic o ias que de él han conse- guido; po que es e g an pode que se (a) Des uido es uno de los es signi ica- dos de es e nomb e Asmodeo. 7 (98 ) le dio, no ué limi ado pa a solo el caso de Tobías. Ponde a dignamen e es e su g an po- de ; ypa a ello acué da e, que hablan- do la sag ada Esc i u a del que iene el in e nal espí i u, nos dice, que no hay o o mayo que él sob e la ie a, óque con él pueda compa a se (a); po que él es el ue e a mado, con a quien se ne- cesi an de ue zas muy supe io es pa a despoja lo de sus a mas (b) ypa a des- ona lo del i ano impe io que ob iene sob e los pecado es. Tan o es el pode de nues o San o A cángel, yexcede an- o al del in ie no, que siendo Asmodeo uno de los mas pode osos yp incipales p íncipes de aquel eino eneb oso, no solo le ha encido en odos sus comba- es, sino que le a a yle ap isiona co ¡ an ue es ligadu as, que ni de ellas puede desa a se, ni puede áél ampoco esis- i le. No a bien, que si Da id es jus a- men e celeb ado en las di inas le as, po que enciendo al gigan e, me eció que lo p oclamasen encedo de diez (a) Job. XLI. 24. (b) Luc. XI. e s. 21 e 2a. (99 ) mil comba ien es (a), yJesbaam es am- bién dignamen e alabado como el p ime-; o de los es mas ale osos de su iem- po, po que en un solo comba e pos ó 4 ochocien os enemigos (a); ¿cuan o mas digno es de nues as alabanzas yde nues as admi aciones el seño San Ra- ael, po que enciendo al in e nal As3 modeo, ence jun amen e con él á odos sus coligados, que son en la ue za yen el núme o desmedidos? Tenlo asi po cie o :alég a e de que sea an o su po- de con a las hues es in e nales; ysaca po u o el pone e bajo de su pode oso pa ocinio, median e su co dial y e da- de a de oción, po que ella ambién es medio pa a consegui la cas idad. PUNTO SEGUNDO. Conside a que una de las i udes de que mas necesidad iene el c is- iano es la de la san a cas idad,po que sin ella ninguna o a ob a buena (a) I. Regum XVIII. 7 (b) II. Reg. XX11I. 8. (100 ) se á en él digna de alabanza, ni aun de ecompensa (a). Ella es compa ible y aun p ecisa en odos los es ados, en el Celiba o, en el ma imonio yen la iu- dedad. Ella es admi able yhe mosísima en las í genes: decen e ymuy eco- mendable en los casados: yen los iu- dos ag aciada yp eciosísima. Yella es enida del cielo, aplaudida de los Ange- les, ypo el mismo Dios ennoblecida. De ella nos da ma a illosos documen os el seño San Ra ael en cabeza del i uo- so jo en Tobías, ynos pone ála is a pa a nues o esca mien o, ypa a inspi- a nos ho o al icio con a io, el de- sas ado in que u ie on los sie e mozos lasci os yca nales, que pe ecie on áma- nos del obscenísimo Asmodeo. De aquí puedes colegi que él es el Angel u ela yp esiden e de la cas idad, p o ec o y de enso de los cas os (b): yjun amen e el enemigo de la lui nia yde los que i- en ca nalmen e. Aél se a ibuye la ege- (a) S. G ego . Ho .il. XIII. in E angel. pos . ini . (b) Alapide in Cap. III. Tobia:. (101 ) cucion del a oz cas igo de los ne andos Sodomi as (a), yde o os pueblos ygen- es dominados de la lasci ia. Aél po lo con a io se le c ee asis en e, cus odio y conse ado de la pu eza de la cas a Su- sana, de la hones ísima Judi (b), yde la pu a yde o a i gen Sa a (c.). Yáél se iene po cie o que debie on la conse - ación de su i ginidad, yel habe iun- ado de las obscenas en aciones de As- modeo yde la ca ne los An onios, los Equicios ylos Áquinos: las Ineses, las Teó ilas ylas Cecilias (d), con los demas San os yalmas jus as, de cuyas he oici- dades en es o, es án llenas las his o ias. Ponde a bien la excelencia de es a p eciosísima i ud, lo mucho que Dios la ennoblece yla sublima, encomen- dando su conse ación ysu cus odia á uno de los mas sublimes espí i us del cielo el seño San Ra ael. Son los í ge- nes ylos cas os el delicioso pa aíso que (a) Alapide in Cap. XIX. Genes, (bj Idem in Cap. XIII. e s. 20. Judi h. (c) Idem in Cap. III. Tobías. (d) Idem ibid. yel P. Buna e lib. II. Cap. XIY. §. 7. (io8) DIA OCTAVO. I?nes e dia pa a eje ci a en algo Ja humildad,se á el eje cicio abs ene - nos de odo especie de po ias,yno discul- pa nos, si ué emos sin causa ep ehendi- dos. Ala ho a compe en e,después de la acos umb adas p epa aciones,lee á la siguien e CONSIDERACION. Ei seño San Ra ael es sobe ano P ín- cipe óRey en e los Angeles. Nos enseña la i ud san a de la humildad. Su de o- ción es medio pa a log a una buena mue e. Tobías espondi (ad Angelum Ra- phaelem) ex magno gene e es u. Tob. V. 19. PUNTO PRIMERO. Conside a la p opiedad con que el seño San Ra ael es llamado P íncipe yRey de ¿os Angeles, El no solo es de (*°9) la p incipal ymas al a ge a quía, y del sup emo co o que son los Se a ines, sino que en e es os es uno de los es mas supe io es yp incipales (a). El po su nomb e de A cángel escomo Rey de los Angeles (a) :po lo mucho, que en g acia, en glo ia yen dignidad áes* os les excede. Yél po los o icios, ca gas yminis e ios que el Seño le ha con iado, se nos deja e como uno de los Espí i us áél mas inmedia os, ypo consiguien e supe io ymas en- cumb ado que el es o de aquellas Ce- les iales In eligencias después de los dos p ime os P íncipes yseño es San Miguel ySan Gab iel (c). Es ambién, ypuede llama se Rey en e los Angeles po el g an pode que se le ha dado sob e odos los P íncipes de las inieblas: so- b e el Rey de la luju ia yde los lu- ju iosos Asmodeo: ysob e el que es nomb ado Rey de odos los hijos de (a) Alapide in cap. III. e s. sj. Tobías yel P, Bona e lib. I. cap. I. §. 9. (b) S. Thom. 1. quaes . 108. a . 5. ad 4. (c) Calmee in cap. XII. e s. 15 Tobias eialii. (no) la sobe bia (a). Ylo es po úl imo po los dila ados espacios de su domina- ción yde su po es ad á' a o de odos los en e mos, de odos los caminan es, y de odos los hijos del Reino de nues o seño Jesuc is o, que es la San a Iglesia, en odas las pa es del mundo, en odcs los es ados de ¡os homb es, yen odos los años ylos iempos de su ida. Con azón pues le dijo el San o anciano To- bías, que e a de al o ymuy escla ecido linage; po que en endiéndolo de su p ee- minencia yde su g aduación en e los Angeles, le iene muy adecuado en odo. Ponde a bien cuan sublime es es a excelencia, ycuan digno es po ella de nues as ene aciones. Sabida cosa es que son es las ge a quías de los Angeles, yque di idida cada una en o os an os co os, o man los nue e de que se si e Dios en el cielo, no solo pa a que allí le alaben, mas ain- bien pa a que en la ie a dispensen (a) Job. XLI. 2;. Vide Alapide in cap. III. e s. 2$, Tobi e, e Ti in, in cap. XII. . i£ T bix. («*o sus bene icios álos homb es. Ellos no solo se dis inguen en e sí en g acia, he mosu a, p emio, dignidad ymi- nis e io, excediendo incompa ablemen- e cada ge a quía ysus espec i os co os álos de in e io co o yge a - quía (a), sino que en el sen i de al- gunos Teologos sucede es o p opio en los que son de un mismo co o, de sue e que no se dan dos Angeles que sean iguales en la pe ección yen el mé i o (b). Son como las es ellas, que en la cla idad se di e encian las unas de las o as (c); yasi po es o como po su núme o pa a noso os incalcu- lable, es án en ellas ep esen ados (d). De aqui es que hallándose en las p in- cipales con mayo eminencia la g acia ylas excelencias que en odos son ine- ables, exceden incompa ablemen e á es os aquellos, yles a en ajan, como suele el Rey a en aja ásus asa- -• (a) S. Thom. 2. 2. quses . 24. a . 3. ad 3, e alibi, (b) S. Thom. 1. qua s . 50. a . 4. e quaes . 108. a . 4. sed con a, (c) I. ad Co- ín . XV. 4¡> (d) Psalm. CXLVh 4- ( ” 2) líos (a). Mi a pues cuan a se á es a p eeminencia del seño San Ra ael so- b e los demas Espí i us Angélicos, po se como lo es el e ce o en g ado, en dignidad yen minis e io del sup e- mo co o de la sup ema ge a quia. Alé- g a e de que asi goce an ine able ex- celencia, po que áp opo ción de ella es su pode á a o de sus de o os: y saca po u o de es a conside ación su mayo de oción, pa a emplea e en su obsequio ycul o cuan o mas pudie es, PUNTO SEGUNDO, Conside a que aun siendo an al a como sublime es a excelencia yp e - oga i a del San o A cángel, nos en- seña con su egemplo la mas p o unda humildad.Muchos son los que de es- a i ud en odos iempos nos ha da- do, ya en acompaña álos caminan es en sus iajes, apellidándose he mano de los homb es, yhuésped de*sus ca- sas, como lo dijo él mismo hablando (a) S. Thom. i. quass . 108. a . 5. inco p. de Gabelo (a); ya en asis i álos en- e aos cuidando de su cu ación yde su sanidad, como lo egecu aba con los en- e aos que concu ían ála p obá ica pis- cina de Je usalen; yya en se i alguna ez en los mas humildes minis e ios de c iado yde me cena io, como lo p ac- icó con los dos San os Tobías (b). Aun es mas admi able su humildad en los e- pe idos casos en que se apa eció al Pa- d e San Juan de Dios, ya pa a ayuda - le áca ga un pob e en e mo sob e sus homb os, ya pa a hace las camas, e- ga los pla os, ba e las salas, ycon- duci el agua al Hospi al, yya pa a ase- gu a le que es aba des inado po Dios pa a ayuda le en la asis encia, se icio ysoco o de los pob es, áquienes él con an a humildad como ca idad se ia. Es a ex e io humillación es señal e i- den ísima de su humildad p o unda y es upenda. ¿Quien puede duda lo? Ponde a bien lo g ande de es e egem- plo, ycuan digno es de que odos lo imi emos. La humildad nos es en cie - í») Tob. V. *• (b) Tob. V. 17. (IT 4> o modo an o mas ecomendable, cuan- o lo es po sus ci cuns ancias e! suge o en quién la emos. De aqui es que aun en e los San o se hace mas digna de ala- banza la de aquellos que ue on mas ilus es ydis inguidos eu el mundo: de aquellos que nunca pe die on la g acia, ni mancha on jamas sus almas con la culpa; yla de aquellos que ue on mas en iquecidos de los di inos dones, óque ecibie on del Seño los a o es mas se- ñalados, Repa a bien, que si el humilla - se es os siendo iado es, los hace dignos de alabanza y al ez de admi ación, no obs an e los muchos mo i os que pa- a ello ienen ;¿cuan o lo se á en los An- geles, que po se ya comp ehe'nso es, han de se pa a siemp e biena en u- ados? ¿Y cuan o mas, si cabe deci - se asi, en aquellos, que po su dignidad, po su mé i o ypo su mayo inme- diación ála in ini a P sges ad de su C iado , son en e odos ysob e o- dos los p ime os, como e ec i amen- e lo es nues o San o A cángel? Es a es una humildad muy con o me al a- o egemplo que de ella nosdió el ha- C”5 ) manado Hijo de Dios nues o Seño Je- suc is o, el cual se humilló has a el es- emo de oma la o ma de sie o (a), y de i i en e los homb es como si uese su c iado (b). Admí a e de an es upen- dos egempia es de la mayo humildad, y saca po u o una i me esolución de imi a los; po que el se humildes de co- azón nos es del odo p eciso pa a sal- a nos, yaun pa a mo i san amen e. PUNTO TERCERO. Conside a que aunque odas las g a- cias con que Dios nos san i ica, ócon que nos a o ece, son ydeben se nos sumamen e ap eciables po su impo - ancia ypo su necesidad^ ninguna lo es an o como la g acia de la inal pe se e ancia, po se aquella, ála cual se siguen, yála que es án p o- me idos los e e nos p emios de la Glo- ia. Ella hace que sea buena ysan a nues a mue e: que se asegu e el mé- (a) Philipens. II. 7. (b) Ma h. XX. 28. Luc. XXII. 27. (ii6) i o de las buenas ob as hechas en el iempo de la ida: yque no se ma- log e en noso os el in ini o p ecio de nues a Redención. Pa a que en la mue e se nos conceda, necesi amos mucho de la in e cesión yp o ección de los que con sus uegos pueden im- pe a nos es a mise ico dia, que nin- guno puede me ece condignamen e. Una de es as es sin duda alguna el seño San Ra ael, el cual no solo es pode osísimo con Dios pa a ob ene con sus uegos lo que pide, ypa a consegui en a o de sus de o os es- a g acia, sino que su a dien e ca i» dad lo inclina áque les asis a pues o ásu lado en el ance o midable de su mue e, pa a auxilia les con san as inspi aciones, pa a o alece los en aque- llas úl imas congojas, ypa a de ende los de las e ibles en aciones de nues o común enemigo (a). ¡Ah! cuan dichoso se á en que log e en aquella ho a is- ísima el soco o de su asis encia! Ponde a bien cuan o nos in e esa á (a) Bona e lib. II. cap. Y, §. S. (I[ 7) odos la de oción áes e San ísimo A - cángel, po se ella el medio pa a lo- g a su especial asis encia en aquel úl i- mo ins an e. No hay duda que ella nos es muy ú il pa a el emedio de nues as necesidades en el iempo de la ida, que po el sin núme o de males que en ella nos odean, podemos llama una en a- ción con inuada (a): pe o lo es cie a- men e mucho mas sin compa ación pa a el úl imo a al momen o de que pende la e e nidad; po que en él las en aciones son mas ue es, los comba es del común enemigo mas iolen os, la memo ia yla p esencia de las culpas mas ama ga: son mayo es las congojas, mayo es los pe- lig os, mayo es los sob esal os, yno hay ibulación que pueda con ella compa a se. Po es o nos es aho a im- po an ísimo el g angea nos la amis ad yel a o de aquellos que en onces puedan a o ece nos éin oduci nos en los e e nos abe náculos del cielo (b). Po es o la San a Mad e Iglesia lia— (a) S. G ego . lib. VIII. Mo al, cap. 3. in S incip. incap. VIH. Job. (b) Luc. XVI. 9. (124 ) seño San Juan Bau is a, se dice de él que en e los nacidos de las muge es no iene quien le exceda (a): ycompa- ando con la de odos es os la p ee- minencia de nues o San o A cángel, conoce ás que oda ponde ación es in- e io ásu mé i o. De aquí es que los homb es sabios sus de o os no dudan aplica le los glo iosos í ulos ymis e- iosos sob enomb es de Admi able , Conseje o,Dios, Fue e,Pad e del siglo enide o,yP íncipe de la Paz con que señala la sag ada Esc i u a á nues o Di ino Reden o (b), po lo mucho que po un especial p i ilegio pa icipa en ellos de lo que p opia, igu osa y e dade amen e de C is o nos signi ican (c). Admí a e de an singula p e oga i a: alaba áDios po ella, ysaca po u o el aumen o de u de oción áun an encumb ado Se a ín. (a) Ma h. XI. i . (b) Isai. IX. 6. (c) Rena e lib. i. Cap. XI. (I2S) PUNTO SEGUNDO. Conside a que an excelso yg ande como es en sus p e oga i as el seño S. Ra ael, an o lo es en su amo yca idad pa a con Dios. Es a suele conmensu a - se con la g acia, ysiendo és a en él una de las mayo es que dió el Seño álos Angeles en su c eación, po que es uno de los es mas supe io es, es sin duda su ca idad acend adísima. El es uno de los p ime os del sup emo Co o de los Se a ines. Es os son los mas inmedia os áDios; los que mas pa icipan de su Se , de sus pe ecciones, yde las a luencias de su Di ino Espí i u (a): ypo consi- guien e los que mas le aman, po se es- a en ellos su excelencia ósu p opiedad cons i u i a (b). De aqui se in ie e con acilidad que él es en e ellos, yaun en e los demás biena en u ados uno de los que mas aman ásu C iado . El es uno de aquellos sie e Angeles (a) S. Tlioín. i.quaes . 108. s . 6.in co p. Jenge an e in. (b)lde a ibid. e in a . 5. ad é. (*26) sup emos, que en igu a de sie e lucidí- simas ya dien es lámpa as ió el E an- gelis a San Juan que a dían delan e del ono de ia in ini a Magos ad del Todo- pode oso, deno ando en ello cuan o ex- cedían álos demas en el amo yconoci- mien o de la Di inidad (a). Yél po úl- imo en el hecho de habe se alguna ez apa ecido ep esen ando al Espí i u San- o, e ce a Pe sona de la San ísima T i- nidad, áquien se a ibuye el amo , yes po esencia la ca idad (b), nos con ence de cuan a se á la suya po la g an pa - icipación de la de aquel que ep esen a. Ponde a bien, si es posible, cuan in enso se á en él es e di ino uego, ycuan a dien es sus deseos pa a co- munica nos á odos los a do es de es e incendio. De es a sue e nos ac edi a mas la semejanza con nues o Reden- o , po que nos dijo és e, que había enido áencende en la ie a es e su uego, yque deseaba que odos en él nos ab asásemos (c). Es o mismo se nos da (aj Apocal. IV. Vide Alapide hlc. (b) Bq» na e Ub. I. cap. III. §. 3.(c)Luc. Xil, 49. (l27) aen ende pe o o modo en aquellos sie e angélicos espí i us, llamados Es- pí i us de Dios,que en la o ma de sie e ojos yde sie e pun as se mani- es a on áSan Juan en el Apocalipsi (a); po que deno aban su ín ima unión con el Seño , yque ellos son les que él iene escogidos pa a que comuniquen álos homb es la luz de su conoci- mien o, yel bien incompa able de su amo (b). Ya se sabe que nues o San o A cángel es uno de los es mas su- pe io es de es os sobe anos espí i us; y asi es cosa cla a, que con su egemplo nos enseña, yque con su pa ocinio nos mue- e al e o oso eje cicio de es a necesa- ísima yesencialísima i ud, sin 3a cual ninguno puede sal a se. Conocelo asi: es ué za e áimi a lo; ysaca po u o de es a conside ación el se le an de o- o, que me ezcas e alcance de Dios el sabe ama le sob e odas las cosas; y con és e odos los demas bienes, que pa a sal a e necesi as. (aj Apocal. V. 6. ( e) Alapide in Cap. 5. e s. 6. Apocal. (I28 ) PUNTO TERCERO. Conside a po úl imo los muchos, g andes éincompa ables bene icios que hace Dios al mundo po medio del seño San Ra ael. Puede deci se con e dad, que su de oción es medio pa a consegui del Seño odos los bienes. Asi lo asegu- ó ásu buen pad e el i uoso jo en To- bías, a i mando que odos los bienes en que abundaban, po él los habían eci- bido. Es e singula suceso, que se á en odos los siglos memo able, nos da bas- an e undamen o pa a c ee , que no siendo limi ado pa a él solo el pode que se le ha dado, lo iene ambién sin duda pa a a o ece igualmen e ásus de o- os yácuan os en sus a licciones lo in oca en. Po lo menos es cosa indu- bi able, que asi como él ué quien p esen ó al Seño las o aciones ylág i- mas de Sa a yde Tobías, yque in- e cedió po ellos has a consegui les su emedio (a): asi puede ambién p e- (a) Tob. III. e s. 24 e 25. e Cap. XII. e s. 12. ( 29) sen a las de aquellos que de co azón le llamen, y ecomenda las con la e icacia de sus uegos, pa a el mas ácil log o de cuan o po su medio solici an. No hay g acia, a o óbene icio, que po és e no pueda consegui se, si él po noso os in e cede, no solo con espec o álo em- po al yálos bienes de es a ida, sino mas p incipalmen e en o den álos espi- i uales, que conducen pa a la sal ación e e na de las almas; po que pa a es os es mayo su e icacia, po se lo su ca i- dad ysu deseo de que odos nos sal e- mos. Ten en in po cie o, que asi como en C is o, con C is o ypo C is o ene- mos yse nos dan odos los bienes, asi ambién, gua dada la debida p opo ción, enemos, que po medio del seño San Ra ael, de su in e cesión yde sus ue- gos podemos odos alcanza los. Ponde a pues cuan ú il es pa a odos su e dade a de oción. Su pode es an o, es an a su ca idad, y al su e icacia á a o de los necesi ados, que los clamo es de es os son oidos ybien despachados po el Seño , cuando uega po ellos San Ra ael. Po es o 9 (T3°) cuando en la sag ada his o ia se dice, que las o aciones de Sa a yde Tobías ue on o ecidas delan e del Todopode- oso (a), en ienden yesplican algunos Esposi o es que ue on oidas po el g an- de San Ra ael, yque ué quien las p e- sen ó ála Di ina Magos ad, pa a ob e- ne lo que con ellas le pedían (b). Mu- chas ysingula es p uebas de la impo - ancia de es a su p o ección encon a ás en ¡as his o ias. Buenos es igos son de es a e dad las Sag adas Religiones del Pad e San Beni o: de nues a Mad e San- ísima de la Me ced; ydel Pad e San Juan de Dios, no menos que la ilus e, an igua ya o unada Ciudad de Go do- a ;ademas de los muchos, que en los iempos de las Leyes Na u al yEsc i a la espe imen a on. Es ué za e ú áp o- cu a se uno de an os, no omi iendo medio alguno de cuan os puedan p o- po ciona e es a elicidad. Ysaca po u o de es a conside ación yde oda es a No ena, el omen a yconse a en u co azón el amo al San o A cán- (a) Tob. III. 24. (b) Alapide hic in e s. 25. (T3T) gel, haciendo cuan o puedas en su obse- quio: el p ac ica las i udes que él e enseña con su doc ina ycon su egem- pio, yel pone e bajo de su pa oci- nio en odas us necesidades: singula - men e pa a las de la ho a emenda de la mue e, pa a que log es la sal- ación e e na de u alma. Es o se medi a á un b e e a o', se di á después la O ación E e no Seño 6 c.j> ásu con inuación la siguien e ORACION. Glo iosísimo, piadosísimo ylibe alisi- mo p o ec o , ampa o y emediado mió S . San Ra ael: glo ia de ues o C ia- do : hono yexcelencia de los Espí i us Angélicos: gozo, aleg ia y e ige io de los que i imos en la ie a. Vaso p ecio- sísimo delo o mas pu o de la di ina ca i- dad, esmal ado de las mas p eciosas pie- d as de odas las i udes. U na mis e io- saqüe con iene el maná de la ida yde la salud. Co e iquísimo de dones, de g a- cias yde ca ismas sobe anos. En os se hallan eunidas las p opiedades, las ( 32) p e oga i as yla san idad de los nue e co os de los Angeles en sus es dis in as ge a quías, yen sus espec i os o icios, empleos yminis e ios pa a con Dios ycon los homb es. En os se en ecopilados yp ac icados los al os í ulos yblasones de Auxiliado , de Nuncio, de di ino Mé- dico, de Compañe o ue e, de Remune- ado , de Fa o ecedo , de O ado yde In e ceso con que son comunmen e co- nocidos los sie e p incipales Espí i us que asis en con inmediación ála Sup e- ma Mages ad. Yen os se admi a la se- mejanza pe ec a de ues o C iado ; la abundan e pa icipación de sus a ibu- os, pode , bondad ysabidu ía; yla imagen i a, adecuada y e dade a de nues o Reden o . De os ap ende- mos odas las i udes: po os con- iamos pode alcanza odos los bienes, yá os encomendamos el cuidado y la p o ección de nues o cue po, de nues a alma, yde odos nues os asun os en la ida, en la mue e y en la e e nidad. Po lo an o, amabi- lísimo p o ec o mío, con oda la e - dad de mi co azón humildemen e os 33 ) uego, que in e cedáis po mi con el To- dopode oso, pa a que me conceda el es- pecial a o que os he pedido en es a No ena, si ue e de su san ísima olun- ad. Pe o p incipalmen e el u o de ella en la enmienda de mi ida, en la san i- dad de mis ob as, en la pe se e ancia en su g acia, yen el consuelo de ues- a asis encia yde la suya en la ho a de mi mue e, pa a que consiga la inal pe se e ancia, yasegu e la sal ación e e na de mi alma. Amen. Abo a se ezan los es Pad e nues- os yA e Ma ías glo iados,con o- do lo demas has a conclui como en el p ime dia. GOZOS en hono yalabanza del seño San Ra ael A cángel. ESTRIVIIXO. Pues la excelsa Mages ad su Minis o os hizo iel: soco ednos Ra ael en oda necesidad. (T4°) de ene os po su he mano: con hono an sobe ano, sigue en su hospi alidad. Soco ednos Se. Có do a, que an o os ama, po que es mucho lo que os debe, ásuplica os se a e e que la escuchéis cuando os llama: si en odo iempo á os clama, es mas en la ad e sidad. Soco ednos Se. Có do a, que es an dichosa, con ues a g an p o ección, con odo su co azón os ene a eligiosa: ella os pide e o osa, su paz y anquilidad. Soco ednos Se. Puede Có do a glo ia se, ele que os iene po Pa ono, mas po que es o es en su abono, debe en u cul o esme a se. Feliz puede epu a se, cuando os si a con e dad. Soco ednos Se. Todos ya, que del pecado, suplicamos nos p ese es. (*40 yque en g acia nos conse es, con o me al di ino ag ado: odos á ues o cuidado ponen su elicidad. Soco ednos Se. Pa a el ance de la mue e, os pedimos desde aho a, que en aquella is e ho a, hagas eliz nues a sue e: de que en ella deje e e pende mi segu idad. Soco ednos Se. Pos ados á ues os pies, ues os uegos implo amos, po que elices seamos, en es a ida, ydespués, yque po ellos nos des el e la Di inidad. Soco ednos Se. Pues la excelsa Mages ad su Minis o os hizo iel; soco ednos Ra ael en oda necesidad. ANTIFONA. P inceps glo iosissime Raphael A ~ cbangele,es o men o nos i: bic%e (T42) ubique sempe p eca e p o nobis FiUum Dei. ~ . App ehendi Angelus Raphael dsemonium. E eiiga i illud in dese o su-* pe io is iEgip i, OREMUS. Deus, qui bea um Raphaelem A - changelum Tobiae ámulo uo comi em dedis i in ia, concede nobis amulis uis, u ejusdem sempe p o egamu cus odia, e muniamu auxilio. Pe Do- minum nos um Jesu Ch is um iliu n uum, qui ecum i i e egna in uni a e Spi i us Sanc i Deus pe omiiia saecula s eculo um.. R’. Amen. Glo ia Pa i,e Filioe Spi i ui Sano o, O os Nue os Gozos en hono yobsequio de seño San Ra ael. Có do a, que se glo ía de u augus a p o ección, Ra ael, Glo ioso A cángel, implo a u dilección: ycomo en í con iada e clama con de oción: en,P incipe Celes ial, en,Medicina Dios. Tu e es nues o Tu ela , No e, Guia, P o ec o , Cus odio, consuelo, ampa o ycen o de nues o amo . Po es o, á í sin cesa ogamos de co azón: en,P íncipe Celes ial, en. Medicina de Dios. En la pes e mas c uel un san o Comendado pide áDios po la Ciudad, poniendo u in e cesión; ypues, Ra ael, de ienes de Dios el jus o igo : en, P íncipe Celes ial, en%Medicina de Dios« 10 La imagen que ep esen a u se á ico cando , po u manda o se ele a con a el ai e in es ado ; ycomo en la o e auyen a la mo al desolación: en,P incipe Celes ial , en. Medicina de Dios. Pa a que áCó do a anuncie elicidad aun mayo , áel san o And és de Roelas escoge u dignación: con ca iñosas isi as en su p o unda o ación; en,P íncipe Celes ial, en,Medicina de Dios. Tú lo ins uyes cla amen e en u di ina Misión; ysi cau o, aun duda sea cie a la e elación, ya le hablas con impe io ymandas la egecueion: en, P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. Repi iendo las- isi as, le haces la decla ación del 'sepulc o donde yacen (M$) los má i es del Seño , que nos si an de consuelo en oda ibulación: en, P incipe Celes ial , en. Medicina de Dios . Po C is o c uci icado ju as ácon inuación se de Có do a el cus odio pues o po nues o Seño , pa a que en í encuen e siemp é ali io en oda a licción: en,P incipe Celes ial, en%Medicina de Dios. No ando di icul ades en el seño P o iso , mandas áRoelas sea él, el iel egecu o , que dé impulso y ealice u dicha e elación: en. P incipe Celes ial, pen. Medicina de Dios. Al pun o se en p odigios que indican luz supe io : los cielos, que e an de b onces o en es de llu ias son: salu4 pe ec a se no a, (M6) yla en e medad cesó: en, P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. ¡Dulce Ra ael amable! ¡eminen e bien hecho ! de es a Ciudad que p o eges ú e es la glo ia yhono : pues no log a pueblo alguno an al a sa is acción: en,P incipe Celes ial , en. Medicina de Dios. Ypues es e Ssce do e u con ianza log ó, po es o su misma ca a que u p ese icia ilus ó, como emplo uyo p opio es dedicada á u hono : en,P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. En las e ibles o men as e es nues o g an Pa ón; po eso áo ende us hijos ningún ayó se a e ió, como la espe iencia i me y ija nos con i mó: en. P incipe Celes ial, eni Medicina de Dios* (*47 ) Aunque en Có do a, cen ella y ayo siemp e cayó, del ayo yde ía cen ella u p o ección nos lib ó: pues o que ápe sona humana ningún daño esul ó: en, P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios. Ysi en ella el o as e o en las o men as se halló, como en Ciudad de e ugio, ningún daño ecibió: pues u bené ico b azo aun ásu auxilio acudió: en,P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios. De e emo os que a ligen odo el o be con ho o , Có do a no espe imen a sino el sus o yel pa o : po que de Dios las piedades les alcanza u a o : en,P incipe Celes ial , en,Medicina de Dios. Cuando Dios con hu acanes amenaza des ucción, ú e in e pones, yalcanzas I elQ3í ( 4S) de nues as culpas pe dón: asi, su iendo o os pueblos, es e siemp e se sal ó: en ,P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios. En gue as yo os cas igos, Có do a siemp e se halló la ie a p i ilegiada que el mismo Dios señaló, po u singula de ensa que ella misma conoció: en,P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. Has a los niños chiqui os, que en iempo de inundación a eba ó la co ien e, se sal a on sin lesión, ypo í se e i ica que ninguno pe eció: en,P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios. El año mil yochocien os oca el con agio, yse ió que al pasea e en u imagen el mal desapa eció; siendo u en an du o lance 5¿ (i49) ali io ánues a op esion en, P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios„ Có do a econocida e ama, e ama á, y e amó; yel ama e yel hon a e es an de su co azón que Co dc es, yno hace lo, ni se encuen a ni encon ó: en, P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. Bendi o seas, Ra ael, bendi a u p o ección, bendi o sea al cus odio, bendi a su condición; ybendi o Dios que en odo an pe ec o lo c ió: en. P incipe Celes ial, en. Medicina de Dios. Encan o de nues as almas, delicia de nues o amo , dulce imán de nues o a ec o, luz b illan e, cla o sol: no ol ides el ju amen o que hicis e ánues o a o : en. P incipe Celes ial, en,Medicina de Dios.