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Sobre la lengua española y el habla canaria

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Sobre la lengua española y el habla canaria

Author: Morales Padrón, Francisco
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 1980
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f4d9635c-3dd6-4d65-a164-830a21fd11ce/download
SOBRE
LA
LENGUA
ESPAÑOLA
Y
EL
HABLA CANARIA
~'
Po
FRANCISCO
MORALES
PADRÓN
Un
an o
apocalíp icamen e
se
ha
a icinado
el
u u o
accionamien o
de
nues o
idioma.
Los
augu es
han
p e is o
pa a
él
un
enómeno
simi
la
al
del
La
í
n y
las
lenguas ománi-
cas
nacidas
de
aquél.
Del es
pañol,
se
dice,
su gi án
un
idioma
a gen ino,
boli iano,
colombiano,
cubano,
dominicano
..
. , e c.
Es
posible
.
Sin
emba go,
las
ci cuns ancias
cul u ales
de
aho-
a
no
son
las
que
impe aban
hac
e
mil
años.
Nues a
lengua,
en
e ec o,
es
dueña
de
una
g an
di e sidad
y,
ambién,
de
una
sólida
unidad
.
Ambas
son
compa ibles.
La
di e sidad
se
ma-
ni ies a
en:
A)
La
posesión
y
uso
de
epecia
les
ocab
los
nacionales
o
locales.
Di e sidad
lexicológica,
que
se
exp esa
en
los mejica-
nismos
, a
ndalucismos
,
lun a dismo
s o
cubanismos.
B)
El
signi icado
dis in o
de
una
misma
palab a
( . g.
concha,
coge ).
C) Di
e s
idad
de
p onunciamien o;
es
deci ,
di e sidad
oné ica,
mani i
es a
en
el
cececo, seseo,
yeís
mo,
e c.
No
habla
igual
un
pe uano
que
un
ecua o iano;
un
andino
que
un
llane o;
un
homb
e del
campo
que
un
homb e
de
la
ciudad.
Incluso
no
llegan
a
p onuncia
igual
homb es
de
una
misma
nación
(un
quin eño
o
un
guayaquileño
. g.),
de
una
misma
egión
o
de
una
misma
ciud
ad.
¿Es
g a e
es
a
di e si-
dad?
No.
Sólo
lo
es
en
lo
o
can
e
al
léxico.
La
di e sidad
na-
cional,
egional
o
local
no
es
incompa ibl
e
con
la
unidad
. Uni-
dad
de
sis ema
onemá ica,
mo oló
gico y
sin ác ico.
"
Es
¡e ensayo ue expues o
en
la sesión
académica
del
12
- I -
197
9.
142 FRANCISCO
MO
RALES
PADRÓN
El
pelig o del
accionamien o
del
idioma,
d
el
desa ollo
de
un
español de Amé ica y
un
español
de
España;
de
un
es-
pañol
de U uguay y
o o
de
Venezuela;
de
un
español
de Va-
lladolid
y
o o
de Cana ias, e c.,
e c
..
no
pa ece
se
o almen e
eal.
Po qu
e,
epi o
,
no
es
amos
como
mil
años
a ás.
Hoy
son
más
ac ibles
las
comunicaciones.
Son
más
lo
s
que
saben
lee y esc ibi .
Exis e
un
subs a
o
común
en Es-
paña
con
elación a Amé ica y en Amé ica
con
elación a Es-
paña;
un
subs a o
básico
pa a
en ende se,
exp esa se,
conce-
bi
la
ida
... Hoy endemos a
la
unidad
cul u al.
Esa
unidad
cu
l u al
que
exis ió
has a
el
p ime
cua o
del siglo XIX, y
que
los nacionalismos de
es a
cen u ia
ag ie a on.
Ac ualmen-
e
buscamos
la
unidad
cul u a
l o,
mejo
dicho,
la
sub ayamos
po que
ella exis e;
en
an o
que
se
hace di ícil
la
unidad
polí-
ica
o económica.
La
uni o midad
en
el conj
un o
del
idioma
es
mayo
que
las di e gencias.
Es a
unidad
nues
a
es
supe io
a
la
del in-
glés
po
lo
que
a añe
a
la
elación lin
güís ica
en e
G an
B e
-
aña
y los
Es ados
Unidos, y
mayo
que
la
del
po ugués,
po
lo
que
se
e ie e a
Po ugal
y el B asil.
Es a
unidad
nue
s a
implica
comunidad
espi i ual,
simili ud
de
o ma
de se .
No adica, pues, el pelig o
pa a
nues a
lengua
en esa en i-
quec
e
do a
a iedad
que
pe
mi e
un
con
inuo
ac
ec
en amien o
de
su
caudal
lingüís ico.
Es á
el pelig
o
en
los
ex anje ismos,
en los
ba ba ismos,
e c., que,
sob e
odo,
los
g an
des medios
de
di usión
(p ensa,
adio
y ele isión) si
emb an
y
di und
en
.
Inconscien emen e
odos
hemos acep
ado
o
acoplado
una
se-
ie
de
palab a
s innecesa ias, pues
eníamos
su
equi alen
e
. De-
cimos
ama eu
po
a icionado; a ai e
po
as
un o;
bou ique
po
baza ;
debu an e
po
p incipian e;
handicap
po
incon e-
nien e
u obs áculo; manage
po
p
e
pa ado ;
con o able
po
cómodo; suspense
po
in iga;
cóc el
po
combinación; bou-
que
po
a oma;
ilm
po
película; sh
ow
po
espec áculo;
é-
co d
po
ma ca;
slogan
po
lem
a; in e iú
po
en
e is a;
shock
po
choque
, e c., e c. *
•
Palab a
s
ex
anje as
de
uso co idiano:
b and.
boom, camping,
clip
, chance, disc-
jockey, d ug-s o e,
la
sh, lobby,
ni
g
li
-
cl 1b
, owul. spo , spo sou eni , sp ay, sel -se ice,
sex
app
eas, s
ho
, s ock, zou ,
icke
, e c.
SOBRE
LA
LENGUA ESPAÑOLA Y
EL
HABLA
CANARIA 1
43
En
o os
casos,
po
ejemplo,
los
é minos
del
depo e
(en
su
mayo ía
no eame icanos),
h
an
pasado
al
lenguaje
coloquial
con
uso
me a ó ico.
Hay
países,
en
es e
sen ido,
donde
se
ha-
bla
de
es oca ,
de
que chea ,
de
aici o,
de
picón, e c.
La
p esencia
o
in omisión
del inglés,
mejo
dicho, del no -
eame icano
ha
ocasionado
en
algunos
g upos
humanos
de
o i-
gen
hispánico
(Panamá
y
Pue o
Rico,
sob e
odo)
la
adap a
-
ción, a
a és
de
la
p onunciación
igu ada,
de
una
se ie
de
palab as
como:
u a, aca, ma que a,
b aun,
có i, encén,
in, e c., e c.
So p enden e
esul a
escucha
que
se
ha
es ado
en
un
« e inais»
( eunión)
o «llámame
pa a
a ás» ( ele onéa-
me
de
nue o).
Son
es as
exc ecencias las
que
des ozan
nues a
lengua; o
cie os
modismos
que
nos
lle an
a
deci
O.
K;
ma-
ni es a
que
se
pe enece
a
un
clan
jai o
que
se
es á
in. Países
como
Cuba,
hay
que
econoce lo,
que
su ía
muchas
de
es as
no as,
ha
lle ado
a
cabo
una
campaña
ejempla
que
ni
siquie a
la
misma
España
ha
ealizado. Y
con
ello
Cuba
ha
demos ado
que
co esponde
a
odos
los
hispanos
pa lan es
ela
po
el
idioma,
ya
que
nadie
es
dueño
exclusi o
de
él.
Nues a
lengua,
bella
lengua,
es á
plagada,
a eada,
po
an-
ojadizas
c eaciones
o
co up elas
idiomá icas
que
b o an
de
mane a
espon ánea
como
u o
de
la
no edad,
de
la
ocasión,
de las
ci cuns ancias
. Algunas,
como
siemp e
ha
sucedido, pa-
sa án
sin
deja
as o.
O as
no. A
és as
hay
que
econoce las
como
ales
i egula idad
es o
ano malidades
y
elimina las.
No
debemos
deci : Close
po
ope o,
ni
cons a a
po
comp o-
ba ,
ni
en
o no
a
po
ace ca
o
al ededo ,
ni
en base a
po
ba-
sado
en
...
Sob a
close , cons a , en o no a y en base a
...
La
egulación
de
aducciones.
La
egulación
de
las
e siones
en
nues a
lengua
de
pe
lícu-
las
ex anje as.
El
des ie o
de
ulga ismos,
idio ismos,
ex anje ismos
y
ba ba ismos,
e c.
pueden
se
i
pa a
e o za
nues a
unidad
lingüís ica.
Si
el
ideal
de
los
habi an es
es
uni e salis a
-de
comunidad
-
la
lengua
ambién
se á
o
debe á
se
uni e sal.
Es
necesa io
que
hoy
y
en
el
u u o
en endamos
la
p osa
de
Al onso Reyes,
aquí,
en
España
o
en
Boli ia. G a e
se ía
que
en
un
u u o
nues o
g an
y
único
pa imonio
li e a io
u
i
e-
144
FRANCISCO MORALES PADRÓN
a
que
se
aducido
a di e sas lenguas s
u gidas
de la
que
aho a
usamos y
nos
une. La
unidad
de la
lengua
se á
ácil
si
man enemos
una
cul u a
común.
Una
ein ena
de pueblos h
ab
l
an
es e
idioma
en
el que
me
exp eso, que
es
el medio
pa
a elaciona se
de
más
de
200
mi-
llones de se es. De
es a
ci a
o al
sólo 36
millones
i en
en
España.
La
impo ancia
mundial
de
nu
es
a
le
ngua
es signi i-
ca i a según las
ci as
aducid
as.
En
la
ac ualidad
se obs
e a
un
c ecien e
in e és
po
nues o
idioma
de i ado
de
su
alo
c
ul u al
y de su
alo
polí
ico. Valo es
que
es án,
sob e
odo,
en la Amé ica
Hispana
.
La lengua es
un
p odu
c
o
de la
his o i
a.
El
u u o
de Amé-
ica
(m
uy
impo an e
his ó
icame
n e)
se á
ambién
el de
la
le
ngua
qu
e ella
us
e.
Se ía
una
o p
eza
desea
o
p opicia
que
nues os
modos
de
exp esión
u
e an
di e si icándose y
alejá
n-
dose
has a
engen
d a
o as
lenguas. Decía
el
mejicano
Al on-
so
Jun
co
que
nues o
idioma
« iene al
je a
quía
y
al
p es
-
ancia
en
el
mundo,
al
opulencia
his ó ica
y
ac ual
y po en-
cial,
que
el
in en a
pe d
e
la
se ía
casi de
suicidas
imbéciles.
Nos oca de ende la,
ama la,
co
no
ce la,
p ospe ada.
Es
a-
dición, es
pí i u,
cul u a,
glo ia
nues a.
Es
signo
ma a illoso
pa a
en ende se
con
más
de
ein e
pueblos y
con
muchos
mi-
llon
es
de
homb es
... ¿Cab ía en
men e
sa
na
la
abe ación
de
desp eci
a
el
pa imonio
admi able
pa a
di idi nos
y empo-
b
ece
nos y
achica nos
en
babel
es
aisla
do as?»
.
No,
con es amos
noso o
s.
Te
nemo
s
que
segui
diciendo,
co
mo
dijo
un
amoso espe-
cialis
a,
qu
e
uno
de
los
m
ejo es
esc i
o e
s
hi
s
panoame icano
s
ue Ce an es y
que
uno
de
los
mejo es
esc
i o es
españole
s
ue
Ma í.
La lengua,
impo an
e
ac o
cul u a
l, es
un
o de los elemen-
os
que
sus
e
n an
la
idiosinc acia de
un
pueb
lo. Se
puede
se
dis in
o
si
se ha
bla
dis in o. De a
hí
las di e encias
que
hay
en
es e
a eba o
de
au onomías
en e
unas
egiones y
o as
de
E
spa
ña.
En
las
Islas
Cana ia
s
la
di
e encia
egional
iene dic-
ada
o
impues a
po
la
si uación
geog á ica
(lejanía
y sepa a-
ción del
cue po
peninsula )
. Ello
ha
o iginado
que
en
el
áni
-
mo
cana io
se
desa olle
un
sen imien o
simila
al
del c iollo
SOBRE
LA
LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA CANARIA
145
ame icano.
Se
ha
hecho, o hace,
una
exage ada
exal ación del
pueblo
indígena
(cuya p es
enc
ia
é nica
y
cul u al
es mínima)
y
se
sub ayan
di e encias.
Hay
consciencia
de
que
se
descien-
de
de los
peninsula es
conquis ado es
(y
de
o as
é nias
ex-
anje as),
p
e o
se
abomina
del p
enins
ula
ac ual
que, como
gobe nan e,
unciona io
o empleado,
ipi ica
el
ol ido y la
ex-
plo ación
que
la
me ópoli
ha
p oy
ec ado
sob e
el A chipiéla-
go. An es,
cuando
un
peninsula
inad e idam
e
n
e llegaba a
las Islas dici
endo
qu
e « enía de
España»
o iginaba
una
p o-
es a
o
un
comen a io
co ec o .
Hoy no.
Hoy
se
ha
llegado a
susc ibi
al
e ónea
a i mación. Sin
emba go,
es o
es
una
ap-
i ud
de
mino ías,
aunque
con
in luencia
en
la
masa. Y aun-
que
la
mayo ía
se
sien a
española y
nada
a icana,
no
po
ello
deja
de
albe ga
cie o
esen imi
en o
ha
cia
el
peninsula
e-
p esen an e
de
una
o icialidad u o icialismo
que
no
con en a.
Pe o
ayamos
al
hecho lingüís ico.
Un
ecien e
simposio
en
Las P
almas
ha
pues o
de elie e
el
alo
y signi icado del l
eng
uaje u
sa
do
po
los cana ios. Ha-
bla
ca ac e izada
no
sólo
po
el
uso
de
una
se ie
de
palab as
a caicas, indígenas o modi icadas,
que
pe manecen
inc u
s a-
das
en
la
pa la
isleña, sino
po
la
en onación.
La musicalidad,
el deje, es algo
que
p egona
nues
a
condición
de cana ios
cuando
salimos
ue a del A chipiélago. Es
la
nue
s
a
una
mu-
sicalidad
cau i ado a,
ag adable
pa a
los
ex años,
y
muy
es-
pecial
en
islas como
La
Gome a,
Hie o
o
La
Palma. Comp en-
do
que
bas an es
cana ias
hayan
«ap esado»
a más de
un
o-
as e o
a
bas
e de
sus
a mas
lingüís icas.
Hay
cana
io
s
que
acen úan
las
ca ac e ís icas
lingüís icas
y oné icas
de
su
habl
a
pa a
e idencia
su
cana iedad.
Es
un
e o .
Tan
chocan e
esul a
un
abuso
del «
mi
niño» como
la
adopción de
una
p onunciación
que
se
es im
a «peninsula ».
En e
mis
ecue dos
de
niño
es á
el
p oblema
de
aducción
y
comp ensión
que
o iginaban
algunos
cana ios
idos a com-
ba i
a
la
P
enínsula
du an e
la
gue a
de 1936-39.
Al
eg esa
no
los
en endía
nadie
en
el
pueblo.
Pasado
cie o
iempo
odo
e o naba
a
su
cauce y
el
cana
io «?.peninsula izado» ol ía u
exp esa se
en
c is iano.
En
«Cas illa»,
como
dicen los indios
ame icanos. Toda ía
es e
enómeno
se
sigue
dando
s
in
necesi-

146
FRANCISCO
MORALES
PADRÓN
dad
de
ma cha
ue a.
De e minados
cana ios
ac uan es
en
medios de
in o mación
(TV.,
adio,
mega onía
de
ae opue -
os, e c.)
hacen
gala
de
una
p onunciación
y
en onación
que
nada
iene
que
e
con
lo
que
han
mamado
y
lle an
en
la
san-
g e.
Es a
ca ac e ización
o
dis inción
po
la
p onunciación
si-
gue
igen e y
aún
se
conside a
como
cu si
deci
pa a a
en
lu-
ga
de papa.
Fenómeno
es e
que
nos
pa ece
no
se
obse a
an
agudamen e
en
o as
egiones.
En
Se illa, . g.
pueden
oí se
las
p onunciaciones
de
o as
gen es
peninsula es
sin
que ex-
añe
o choque.
En
Cana ias,
no.
El
habla
peninsula
(se
ha-
bla
de peninsula ,
en
gene al,
sin
dis ingos egionales)
iene
cie o
ma iz
de
ag esi idad
lingüís ica
an e
el
cual
el
cana io
adop a
una
ap i ud
de silencio,
aunque
es
bien
cie o
que
el
aumen o
de elaciones
ha
ido
paliando
es o.
En iendo
que
una
la ga
pe manencia
en
el
ex e io
pueda
in lui
y
a enua ,
debili a
y
has a
e adica
las
no as
del
ha-
bla
cana io.
Al
igual
que
muchos
peninsula es
adicados
en
las islas llegan a
adop a
las
o mas
de
dicho
habla .
Sin
em-
ba go,
la
pé dida
de
la
musicalidad
o de
la
p onunciación
no
ae
consigo el ol ido
de
un
manojo
de
palab as
en añables.
Yo lle o
34
años
ue a
de
mi
isla, soy
es igo
de
ello y
he
po-
dido
comp oba
cómo
en
mi
ocabula io
a lo an
palab as
y
exp esiones
que
ap endí
de
niño.
Hace
iempo
que
me
he
o-
mado
el
abajo
de
ano a
lo
que
me
pa ecía
cana io
en
mi
lenguaje
y,
a
í ulo
de
cu iosidad,
me
e e i é
a ello,
ya
que
he
comp obado
cómo
la
gen e
jo en
cana ia,
po
lo
menos
la
u bana,
no
usan
cie os
ocablos y
no
me
han
en endido
cuan
-
do
los
empleaba,
como
no
me
ha
en endido
un
cama e o
al
pedi le
«Un
aso
de
agua
ag ia»
(mine al).
Algunas de
ales
palab as
o man
pa e
del
caudal
de nues-
a
lengua
española,
pe o
apenas
se
usan
en
el
medio
en
que
me
mue o o
se
emplean
con
o o
signi icado.
Yo
digo albea ,
alonga se, amulado, a abancos, a o an e y a en e.
Cuando
me
o mé
p o esionalmen e
supe
que
el
a o an e
ino
de
Buenos
Ai es, al
igual
que
el dicho «Se ue
pa a
las
Chaca i as
»
(uno
de
los
cemen e ios
boane enses
).
Toda ía
empleo
baña
(go du a
abdominal),
bai o
(cab i o),
bombillo
(po
bombilla),
balde
(po
cubo), bico
(po
mohín
SOBRE
LA
LENGUA ESPAÑOLA Y
EL
HABLA. CANARIA
147
de
llan o
o
puche o)
, bo a
(po
a oja ),
cambado
(po
o -
cido), casal
(po
pa :
«Un
casal
de
palomas»),
canelo
(po
ma ón),
campu io
(po
campesino
o
ca
e o
al que
ambién
se le
llama
mau o)
y camina ,
mucho
más
poé ico
que
anda .
De ez
en
c
uando
me
b o an
empen
i
ca s
e
(pone se
de pun-
illas), en a a
(po
en usiasma ),
en oña
do
(po
en adado),
end ogado
(po
endeudado)
, eng i ado
(po
albo o ado:
«pelo
eng i ado), engui ado (encogido: «eng
ui ado
de ío»), en-
oscado
(po
enhies o:
«Un
iejo
en oscado»),
esconchabado
(po
o o)
, emb isca se
(po
ebela s
e).
Digo
más
ós o os
que
ce illas y
onil
que
em
bud
o. Y a
eces
exclamo,
¡Fos!
an e
un
mal
olo
.
No
llamo
ya egadu as
a las
sob as
de
la
comida
ni
lis
al
líquido
qu
e
ma a
insec os,
au
nque
en
Huel a
y Se illa h
aya
oído
al
den
o
minación
. Fue
en
Po ugal
donde
supe
el o igen del lis,
al
e
una
la a
donde
apa ecía
un
so
ldado
con
quepis
a mado
con
el
apa a oso
as-
pe so
del insec icida.
Man
engo
aún
echillo
(po
pes illo)
y lin le
(po
débil).
Si
me
descuido
digo ga epa
(po
i u a),
golisnea
(po
husmea
o
cu iosea ),
ju ia
(po
mon ón),
ja
ca
(po
g upo)
y «le pego
una
jaláa» (paliza). A eces he
llamad
o
maña
a
una
mala
cos umb e
o
hábi o,
magua a la
is eza,
machona a
una
c
hica
a onil
y
he
conside ado
que
alguien
(o
yo)
se
majó
los
dedos
.
Conduci
es
maneja
pa a
mí.
He
ol idado o al-
men e
man
g ina y ma gulla
(buc
ea ).
Pe o
uso
oda ía
pe-
ninqué
(no
pe enquén)
po
salamanquesa,
pe e a (llan ina),
p i ado
(con en o)
y pí gano
(pa
lo de la
esc
oba),
aunque
quie-
nes
me
odean
no
sepan
cuál
es e
s e
obje o
(sal o
mi
amilia,
que
ha
hecho
suyas
a ias
de es
as
palab as).
Recue do,
no
lo
uso
,
que
decía «i de pega»
(en
compe ición),
«queda se
penado»
(cas igado)
y palanquín.
Si
go
ambién
man
ejan
do
uín
(«un
niño
uín» ), abioso
po
en ada
do,
elancia
(po
e-
lance) y soca e
pa a
cali ica
un
u o
(na anja)
casi seco.
He
ol idado
aña
(po
oña),
ebenq
ue
, sálamo (bozal),
so
limpia
sop
lade a
(po
globo), ole e,
o o o a,
i os
( i an-
es),
empla
(po
p oba
la
comida)
y enique, sal o
es an
do
en
Cana ias
c
uando
aludo
a
«Nada
hay
como
mi
casa
y
mis
es
eniques».
Empleo
habi ualmen e
acha
(po
cla o), i a-
148
FRANCISCO MORAL
ES
PADRÓN
ondo,
uno
(
po
higo
chumbo),
upido
(a
asca
do)
, suai-suai
(despacio), olado (cohe e) y i al'
(po
gi a ).
Pa
lab as
como
la
úl ima
e
l
acionada
son
de uso dia io en
Hispanoamé ica.
En
la
Re
pública
Dominicana
se
en
le e os
que
ezan «
P o
-
hibido
i a
a la izquie da» o «
P ohibid
o
bo
a
basu a».
En
no el
as
de las An illas, de Venezuela, y del P
e
ú he
encon ado
palab a
s
a as
en
el
lenguaje
peninsula
y
co ien e
en el ca-
na io.
Habi ual
en
mí
son
las
exclamaciones «
Ti
ene o es á
con
los
ojos
como
che ne»
(muy
despie o), el ch.eme es un pes-
cado seco ípico
en
el
sancocho
cana io;
«Me
cogió
la
camella»
(me
cogió el
pun o
débil); «Se me ue el ba
i o
»; «
Va
a h
abe
mojo
con
mo
e
na
»;
«
Ha
ce
la
pelli a»; «Se
hizo
go io», y «
Si
le digo, le engaño»,
qu
e
ambi
én
me
lo
dijo
o
mí
un
chó e
en
La
Habana
no
ha
mucho
c
uan
do
le
p eg
un é
po
una
di
-
ección. He
a inconado
«No engo lu
ga »
(«no
engo iem-
po), «M
an ene
el ses o»
(acompaña
a
alguien
que
co eja
a
una
muje ),
po que
no
me
en ien
den.
Al
igual
que
en
His-
panoamé ica
hago
el
diminu i
o a b
ase
de
la
pa ícula
i o
y
así
me
sale ieji o,
en
luga
de iejeci
o
y
limpi o
en
luga
de limpeci o,
e c.
A caismos,
modismos,
de
o ma
ciones,
malos
usos,
e c
.,
apa ecen
en
odo
es e
ocabula io
q1
.1e se
man iene
igen e
o l
a e
n e
en
mi
habla. Desde
lejos
no
puedo
cons a a
qué
uso
co idiano
poseen
aún
ales
pabb as
en
el
ámbi o
insula
.
Sospecho
qu
e casi o al;
po
lo
menos
en el medio
u al.
Los
homb e
s del
campo
s
on
más
con
se a
do es,
más
adi-
cionales,
aunque
el
emba e
de
la
TV y de
las
publicaciones
p
e
iódicas
pued
en
ha
ce
mella
co
mo en
an os
o o
s
de
la
ida.
Toda
ía
debe
de
queda
quien
diga asina, cuyo, cuan i-
más, dende,
mesmo,
naide, soslai e,
uje
...
Y,
al
ez,
ha
ya
quien
llame
a los
hue os
los
humildes
... *
• SI
GNIFlCADO
DE
ALGUNAS DE LAS PALABRAS CITADAS
SEGUN
EL
DICCIO
NARIO
DE
LA
LENGUA
DE
LA •
REA
L
ACADEMIA
•
Alon
go
:
ala ga .
Amula
se:
en ada s
e.
A abanca :
Andalucía:
aba o a ,
ll
e
na
.
Camba :
A gen ina y Venezuela: o ce , enco
a .
Campu iano:
De Campoo, c
oma ca
de
San ande
(¿Pu
ede
eni
de
a
hí
lo de
campu
io?
).
SOBRE
LA
LENGUA ESPAÑOLA Y EL
HABLA
C
ANARIA
En a
lece
:
pone se
malo
!Tal
,.
e,
de
en alece
enga
en olado).
End oga
se:
MCxico y Pe ú:
En ampa se.
149
Engu iadu; a ugado,
encogido
{Sin duda,
po
mala p ununciaciUn en Cam
::.
ias
se
h.1
com·e ido en en¡¡
ui ado).
!'.
,c
o
n a
.
De
l L
alin
~·xco
mp ia c
· d
escompone
(Es posible
que
enga el
mis
mo o ige.1
1'<co11c/1a
bw
lo,
c¡uc signi ica o o en
Cana ias).
•"11I: A
agón:
emh
ud
o.
Pal;inqu
in:
ganapá
n,
a e o
.
Relan
ce:
Casualmen e
(En
Cananas
se
ha con c ido en
elancial.
T
acha:
cla o
pequeño.
Ti a u
nd
o:
o nillo
g ande
(En
Cana ias
es o nillo pcque io.
que
sólo
se
puede
in
odu
d
con cle• o n1llado . Po o nillo
se
en
iende
el
que
i
ene
ue ca).
Sin
p e ens
ion
es
cien
í i
cas.
nues os englones
ienen.
si
mplem
~n c,
un
alo
anecdó ico
y es
im
onial.
Quien se
in
e e
se
po
el léxico
e.le
Cana
i
as,
pued
e
consu
l a
la
ob a
de
Pan
cho
Gucn
a:
C
on
ib
uc
ión
al
lé. ico
popul
a
de
G an
C1111a
ia. T
omo
III
de su<
Ob as
comple as.
Las
Palmas,
1977
.