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Sobre la lengua española y el habla canaria

Morales Padrón, Francisco

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SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA CANARIA ~' Po FRANCISCO MORALES PADRÓN Un an o apocalíp icamen e se ha a icinado el u u o accionamien o de nues o idioma. Los augu es han p e is o pa a él un enómeno simi la al del La í n y las lenguas ománi- cas nacidas de aquél. Del es pañol, se dice, su gi án un idioma a gen ino, boli iano, colombiano, cubano, dominicano .. . , e c. Es posible . Sin emba go, las ci cuns ancias cul u ales de aho- a no son las que impe aban hac e mil años. Nues a lengua, en e ec o, es dueña de una g an di e sidad y, ambién, de una sólida unidad . Ambas son compa ibles. La di e sidad se ma- ni ies a en: A) La posesión y uso de epecia les ocab los nacionales o locales. Di e sidad lexicológica, que se exp esa en los mejica- nismos , a ndalucismos , lun a dismo s o cubanismos. B) El signi icado dis in o de una misma palab a ( . g. concha, coge ). C) Di e s idad de p onunciamien o; es deci , di e sidad oné ica, mani i es a en el cececo, seseo, yeís mo, e c. No habla igual un pe uano que un ecua o iano; un andino que un llane o; un homb e del campo que un homb e de la ciudad. Incluso no llegan a p onuncia igual homb es de una misma nación (un quin eño o un guayaquileño . g.), de una misma egión o de una misma ciud ad. ¿Es g a e es a di e si- dad? No. Sólo lo es en lo o can e al léxico. La di e sidad na- cional, egional o local no es incompa ibl e con la unidad . Uni- dad de sis ema onemá ica, mo oló gico y sin ác ico. " Es ¡e ensayo ue expues o en la sesión académica del 12 - I - 197 9. 142 FRANCISCO MO RALES PADRÓN El pelig o del accionamien o del idioma, d el desa ollo de un español de Amé ica y un español de España; de un es- pañol de U uguay y o o de Venezuela; de un español de Va- lladolid y o o de Cana ias, e c., e c .. no pa ece se o almen e eal. Po qu e, epi o , no es amos como mil años a ás. Hoy son más ac ibles las comunicaciones. Son más lo s que saben lee y esc ibi . Exis e un subs a o común en Es- paña con elación a Amé ica y en Amé ica con elación a Es- paña; un subs a o básico pa a en ende se, exp esa se, conce- bi la ida ... Hoy endemos a la unidad cul u al. Esa unidad cu l u al que exis ió has a el p ime cua o del siglo XIX, y que los nacionalismos de es a cen u ia ag ie a on. Ac ualmen- e buscamos la unidad cul u a l o, mejo dicho, la sub ayamos po que ella exis e; en an o que se hace di ícil la unidad polí- ica o económica. La uni o midad en el conj un o del idioma es mayo que las di e gencias. Es a unidad nues a es supe io a la del in- glés po lo que a añe a la elación lin güís ica en e G an B e - aña y los Es ados Unidos, y mayo que la del po ugués, po lo que se e ie e a Po ugal y el B asil. Es a unidad nue s a implica comunidad espi i ual, simili ud de o ma de se . No adica, pues, el pelig o pa a nues a lengua en esa en i- quec e do a a iedad que pe mi e un con inuo ac ec en amien o de su caudal lingüís ico. Es á el pelig o en los ex anje ismos, en los ba ba ismos, e c., que, sob e odo, los g an des medios de di usión (p ensa, adio y ele isión) si emb an y di und en . Inconscien emen e odos hemos acep ado o acoplado una se- ie de palab a s innecesa ias, pues eníamos su equi alen e . De- cimos ama eu po a icionado; a ai e po as un o; bou ique po baza ; debu an e po p incipian e; handicap po incon e- nien e u obs áculo; manage po p e pa ado ; con o able po cómodo; suspense po in iga; cóc el po combinación; bou- que po a oma; ilm po película; sh ow po espec áculo; é- co d po ma ca; slogan po lem a; in e iú po en e is a; shock po choque , e c., e c. * • Palab a s ex anje as de uso co idiano: b and. boom, camping, clip , chance, disc- jockey, d ug-s o e, la sh, lobby, ni g li - cl 1b , owul. spo , spo sou eni , sp ay, sel -se ice, sex app eas, s ho , s ock, zou , icke , e c. SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA CANARIA 1 43 En o os casos, po ejemplo, los é minos del depo e (en su mayo ía no eame icanos), h an pasado al lenguaje coloquial con uso me a ó ico. Hay países, en es e sen ido, donde se ha- bla de es oca , de que chea , de aici o, de picón, e c. La p esencia o in omisión del inglés, mejo dicho, del no - eame icano ha ocasionado en algunos g upos humanos de o i- gen hispánico (Panamá y Pue o Rico, sob e odo) la adap a - ción, a a és de la p onunciación igu ada, de una se ie de palab as como: u a, aca, ma que a, b aun, có i, encén, in, e c., e c. So p enden e esul a escucha que se ha es ado en un « e inais» ( eunión) o «llámame pa a a ás» ( ele onéa- me de nue o). Son es as exc ecencias las que des ozan nues a lengua; o cie os modismos que nos lle an a deci O. K; ma- ni es a que se pe enece a un clan jai o que se es á in. Países como Cuba, hay que econoce lo, que su ía muchas de es as no as, ha lle ado a cabo una campaña ejempla que ni siquie a la misma España ha ealizado. Y con ello Cuba ha demos ado que co esponde a odos los hispanos pa lan es ela po el idioma, ya que nadie es dueño exclusi o de él. Nues a lengua, bella lengua, es á plagada, a eada, po an- ojadizas c eaciones o co up elas idiomá icas que b o an de mane a espon ánea como u o de la no edad, de la ocasión, de las ci cuns ancias . Algunas, como siemp e ha sucedido, pa- sa án sin deja as o. O as no. A és as hay que econoce las como ales i egula idad es o ano malidades y elimina las. No debemos deci : Close po ope o, ni cons a a po comp o- ba , ni en o no a po ace ca o al ededo , ni en base a po ba- sado en ... Sob a close , cons a , en o no a y en base a ... La egulación de aducciones. La egulación de las e siones en nues a lengua de pe lícu- las ex anje as. El des ie o de ulga ismos, idio ismos, ex anje ismos y ba ba ismos, e c. pueden se i pa a e o za nues a unidad lingüís ica. Si el ideal de los habi an es es uni e salis a -de comunidad - la lengua ambién se á o debe á se uni e sal. Es necesa io que hoy y en el u u o en endamos la p osa de Al onso Reyes, aquí, en España o en Boli ia. G a e se ía que en un u u o nues o g an y único pa imonio li e a io u i e- 144 FRANCISCO MORALES PADRÓN a que se aducido a di e sas lenguas s u gidas de la que aho a usamos y nos une. La unidad de la lengua se á ácil si man enemos una cul u a común. Una ein ena de pueblos h ab l an es e idioma en el que me exp eso, que es el medio pa a elaciona se de más de 200 mi- llones de se es. De es a ci a o al sólo 36 millones i en en España. La impo ancia mundial de nu es a le ngua es signi i- ca i a según las ci as aducid as. En la ac ualidad se obs e a un c ecien e in e és po nues o idioma de i ado de su alo c ul u al y de su alo polí ico. Valo es que es án, sob e odo, en la Amé ica Hispana . La lengua es un p odu c o de la his o i a. El u u o de Amé- ica (m uy impo an e his ó icame n e) se á ambién el de la le ngua qu e ella us e. Se ía una o p eza desea o p opicia que nues os modos de exp esión u e an di e si icándose y alejá n- dose has a engen d a o as lenguas. Decía el mejicano Al on- so Jun co que nues o idioma « iene al je a quía y al p es - ancia en el mundo, al opulencia his ó ica y ac ual y po en- cial, que el in en a pe d e la se ía casi de suicidas imbéciles. Nos oca de ende la, ama la, co no ce la, p ospe ada. Es a- dición, es pí i u, cul u a, glo ia nues a. Es signo ma a illoso pa a en ende se con más de ein e pueblos y con muchos mi- llon es de homb es ... ¿Cab ía en men e sa na la abe ación de desp eci a el pa imonio admi able pa a di idi nos y empo- b ece nos y achica nos en babel es aisla do as?» . No, con es amos noso o s. Te nemo s que segui diciendo, co mo dijo un amoso espe- cialis a, qu e uno de los m ejo es esc i o e s hi s panoame icano s ue Ce an es y que uno de los mejo es esc i o es españole s ue Ma í. La lengua, impo an e ac o cul u a l, es un o de los elemen- os que sus e n an la idiosinc acia de un pueb lo. Se puede se dis in o si se ha bla dis in o. De a hí las di e encias que hay en es e a eba o de au onomías en e unas egiones y o as de E spa ña. En las Islas Cana ia s la di e encia egional iene dic- ada o impues a po la si uación geog á ica (lejanía y sepa a- ción del cue po peninsula ) . Ello ha o iginado que en el áni - mo cana io se desa olle un sen imien o simila al del c iollo SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA CANARIA 145 ame icano. Se ha hecho, o hace, una exage ada exal ación del pueblo indígena (cuya p es enc ia é nica y cul u al es mínima) y se sub ayan di e encias. Hay consciencia de que se descien- de de los peninsula es conquis ado es (y de o as é nias ex- anje as), p e o se abomina del p enins ula ac ual que, como gobe nan e, unciona io o empleado, ipi ica el ol ido y la ex- plo ación que la me ópoli ha p oy ec ado sob e el A chipiéla- go. An es, cuando un peninsula inad e idam e n e llegaba a las Islas dici endo qu e « enía de España» o iginaba una p o- es a o un comen a io co ec o . Hoy no. Hoy se ha llegado a susc ibi al e ónea a i mación. Sin emba go, es o es una ap- i ud de mino ías, aunque con in luencia en la masa. Y aun- que la mayo ía se sien a española y nada a icana, no po ello deja de albe ga cie o esen imi en o ha cia el peninsula e- p esen an e de una o icialidad u o icialismo que no con en a. Pe o ayamos al hecho lingüís ico. Un ecien e simposio en Las P almas ha pues o de elie e el alo y signi icado del l eng uaje u sa do po los cana ios. Ha- bla ca ac e izada no sólo po el uso de una se ie de palab as a caicas, indígenas o modi icadas, que pe manecen inc u s a- das en la pa la isleña, sino po la en onación. La musicalidad, el deje, es algo que p egona nues a condición de cana ios cuando salimos ue a del A chipiélago. Es la nue s a una mu- sicalidad cau i ado a, ag adable pa a los ex años, y muy es- pecial en islas como La Gome a, Hie o o La Palma. Comp en- do que bas an es cana ias hayan «ap esado» a más de un o- as e o a bas e de sus a mas lingüís icas. Hay cana io s que acen úan las ca ac e ís icas lingüís icas y oné icas de su habl a pa a e idencia su cana iedad. Es un e o . Tan chocan e esul a un abuso del « mi niño» como la adopción de una p onunciación que se es im a «peninsula ». En e mis ecue dos de niño es á el p oblema de aducción y comp ensión que o iginaban algunos cana ios idos a com- ba i a la P enínsula du an e la gue a de 1936-39. Al eg esa no los en endía nadie en el pueblo. Pasado cie o iempo odo e o naba a su cauce y el cana io «?.peninsula izado» ol ía u exp esa se en c is iano. En «Cas illa», como dicen los indios ame icanos. Toda ía es e enómeno se sigue dando s in necesi- 146 FRANCISCO MORALES PADRÓN dad de ma cha ue a. De e minados cana ios ac uan es en medios de in o mación (TV., adio, mega onía de ae opue - os, e c.) hacen gala de una p onunciación y en onación que nada iene que e con lo que han mamado y lle an en la san- g e. Es a ca ac e ización o dis inción po la p onunciación si- gue igen e y aún se conside a como cu si deci pa a a en lu- ga de papa. Fenómeno es e que nos pa ece no se obse a an agudamen e en o as egiones. En Se illa, . g. pueden oí se las p onunciaciones de o as gen es peninsula es sin que ex- añe o choque. En Cana ias, no. El habla peninsula (se ha- bla de peninsula , en gene al, sin dis ingos egionales) iene cie o ma iz de ag esi idad lingüís ica an e el cual el cana io adop a una ap i ud de silencio, aunque es bien cie o que el aumen o de elaciones ha ido paliando es o. En iendo que una la ga pe manencia en el ex e io pueda in lui y a enua , debili a y has a e adica las no as del ha- bla cana io. Al igual que muchos peninsula es adicados en las islas llegan a adop a las o mas de dicho habla . Sin em- ba go, la pé dida de la musicalidad o de la p onunciación no ae consigo el ol ido de un manojo de palab as en añables. Yo lle o 34 años ue a de mi isla, soy es igo de ello y he po- dido comp oba cómo en mi ocabula io a lo an palab as y exp esiones que ap endí de niño. Hace iempo que me he o- mado el abajo de ano a lo que me pa ecía cana io en mi lenguaje y, a í ulo de cu iosidad, me e e i é a ello, ya que he comp obado cómo la gen e jo en cana ia, po lo menos la u bana, no usan cie os ocablos y no me han en endido cuan - do los empleaba, como no me ha en endido un cama e o al pedi le «Un aso de agua ag ia» (mine al). Algunas de ales palab as o man pa e del caudal de nues- a lengua española, pe o apenas se usan en el medio en que me mue o o se emplean con o o signi icado. Yo digo albea , alonga se, amulado, a abancos, a o an e y a en e. Cuando me o mé p o esionalmen e supe que el a o an e ino de Buenos Ai es, al igual que el dicho «Se ue pa a las Chaca i as » (uno de los cemen e ios boane enses ). Toda ía empleo baña (go du a abdominal), bai o (cab i o), bombillo (po bombilla), balde (po cubo), bico (po mohín SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA. CANARIA 147 de llan o o puche o) , bo a (po a oja ), cambado (po o - cido), casal (po pa : «Un casal de palomas»), canelo (po ma ón), campu io (po campesino o ca e o al que ambién se le llama mau o) y camina , mucho más poé ico que anda . De ez en c uando me b o an empen i ca s e (pone se de pun- illas), en a a (po en usiasma ), en oña do (po en adado), end ogado (po endeudado) , eng i ado (po albo o ado: «pelo eng i ado), engui ado (encogido: «eng ui ado de ío»), en- oscado (po enhies o: «Un iejo en oscado»), esconchabado (po o o) , emb isca se (po ebela s e). Digo más ós o os que ce illas y onil que em bud o. Y a eces exclamo, ¡Fos! an e un mal olo . No llamo ya egadu as a las sob as de la comida ni lis al líquido qu e ma a insec os, au nque en Huel a y Se illa h aya oído al den o minación . Fue en Po ugal donde supe el o igen del lis, al e una la a donde apa ecía un so ldado con quepis a mado con el apa a oso as- pe so del insec icida. Man engo aún echillo (po pes illo) y lin le (po débil). Si me descuido digo ga epa (po i u a), golisnea (po husmea o cu iosea ), ju ia (po mon ón), ja ca (po g upo) y «le pego una jaláa» (paliza). A eces he llamad o maña a una mala cos umb e o hábi o, magua a la is eza, machona a una c hica a onil y he conside ado que alguien (o yo) se majó los dedos . Conduci es maneja pa a mí. He ol idado o al- men e man g ina y ma gulla (buc ea ). Pe o uso oda ía pe- ninqué (no pe enquén) po salamanquesa, pe e a (llan ina), p i ado (con en o) y pí gano (pa lo de la esc oba), aunque quie- nes me odean no sepan cuál es e s e obje o (sal o mi amilia, que ha hecho suyas a ias de es as palab as). Recue do, no lo uso , que decía «i de pega» (en compe ición), «queda se penado» (cas igado) y palanquín. Si go ambién man ejan do uín («un niño uín» ), abioso po en ada do, elancia (po e- lance) y soca e pa a cali ica un u o (na anja) casi seco. He ol idado aña (po oña), ebenq ue , sálamo (bozal), so limpia sop lade a (po globo), ole e, o o o a, i os ( i an- es), empla (po p oba la comida) y enique, sal o es an do en Cana ias c uando aludo a «Nada hay como mi casa y mis es eniques». Empleo habi ualmen e acha (po cla o), i a- 148 FRANCISCO MORAL ES PADRÓN ondo, uno ( po higo chumbo), upido (a asca do) , suai-suai (despacio), olado (cohe e) y i al' (po gi a ). Pa lab as como la úl ima e l acionada son de uso dia io en Hispanoamé ica. En la Re pública Dominicana se en le e os que ezan « P o - hibido i a a la izquie da» o « P ohibid o bo a basu a». En no el as de las An illas, de Venezuela, y del P e ú he encon ado palab a s a as en el lenguaje peninsula y co ien e en el ca- na io. Habi ual en mí son las exclamaciones « Ti ene o es á con los ojos como che ne» (muy despie o), el ch.eme es un pes- cado seco ípico en el sancocho cana io; «Me cogió la camella» (me cogió el pun o débil); «Se me ue el ba i o »; « Va a h abe mojo con mo e na »; « Ha ce la pelli a»; «Se hizo go io», y « Si le digo, le engaño», qu e ambi én me lo dijo o mí un chó e en La Habana no ha mucho c uan do le p eg un é po una di - ección. He a inconado «No engo lu ga » («no engo iem- po), «M an ene el ses o» (acompaña a alguien que co eja a una muje ), po que no me en ien den. Al igual que en His- panoamé ica hago el diminu i o a b ase de la pa ícula i o y así me sale ieji o, en luga de iejeci o y limpi o en luga de limpeci o, e c. A caismos, modismos, de o ma ciones, malos usos, e c ., apa ecen en odo es e ocabula io q1 .1e se man iene igen e o l a e n e en mi habla. Desde lejos no puedo cons a a qué uso co idiano poseen aún ales pabb as en el ámbi o insula . Sospecho qu e casi o al; po lo menos en el medio u al. Los homb e s del campo s on más con se a do es, más adi- cionales, aunque el emba e de la TV y de las publicaciones p e iódicas pued en ha ce mella co mo en an os o o s de la ida. Toda ía debe de queda quien diga asina, cuyo, cuan i- más, dende, mesmo, naide, soslai e, uje ... Y, al ez, ha ya quien llame a los hue os los humildes ... * • SI GNIFlCADO DE ALGUNAS DE LAS PALABRAS CITADAS SEGUN EL DICCIO NARIO DE LA LENGUA DE LA • REA L ACADEMIA • Alon go : ala ga . Amula se: en ada s e. A abanca : Andalucía: aba o a , ll e na . Camba : A gen ina y Venezuela: o ce , enco a . Campu iano: De Campoo, c oma ca de San ande (¿Pu ede eni de a hí lo de campu io? ). SOBRE LA LENGUA ESPAÑOLA Y EL HABLA C ANARIA En a lece : pone se malo !Tal ,. e, de en alece enga en olado). End oga se: MCxico y Pe ú: En ampa se. 149 Engu iadu; a ugado, encogido {Sin duda, po mala p ununciaciUn en Cam ::. ias se h.1 com·e ido en en¡¡ ui ado). !'. ,c o n a . De l L alin ~·xco mp ia c · d escompone (Es posible que enga el mis mo o ige.1 1'<co11c/1a bw lo, c¡uc signi ica o o en Cana ias). •"11I: A agón: emh ud o. Pal;inqu in: ganapá n, a e o . Relan ce: Casualmen e (En Cananas se ha con c ido en elancial. T acha: cla o pequeño. Ti a u nd o: o nillo g ande (En Cana ias es o nillo pcque io. que sólo se puede in odu d con cle• o n1llado . Po o nillo se en iende el que i ene ue ca). Sin p e ens ion es cien í i cas. nues os englones ienen. si mplem ~n c, un alo anecdó ico y es im onial. Quien se in e e se po el léxico e.le Cana i as, pued e consu l a la ob a de Pan cho Gucn a: C on ib uc ión al lé. ico popul a de G an C1111a ia. T omo III de su< Ob as comple as. Las Palmas, 1977 .