DEL PERIODISMO A LA COMUNICACIÓN.
EL VIRAJE NECESARIO
DEL NUEVO PERIODISTA
JAVIER DÍAZ MURIANA
II. II.
II. II.
II. PERIODISTAS SIN REDACCIÓN,
SOCIEDAD DESINFORMADA Y NUEVAS ALTERNATIVAS
La p o esión pe iodís ica no pasa po sus mejo es mo-
men os. A deci e dad, nunca ha pasado po un buen
momen o. Los nue os modelos de pe iodismo, la i up-
ción de los nue os medios de comunicación, in e ne y una
ca a a a de nue as he amien as pa a la comunicación no hace
más que cundi el pánico en el seno de las o ganizaciones de
p o esionales que, lejos de comp ende las dinámicas e olu i-
as de la comunicación, en con esquemo , descon ianza e
incluso emo , las nue as opo unidades y e os a los que se
en en a el pe iodismo como p o esión.
Pa a en ende es os cambios en un pe iodo de c isis econó-
mica y social, lo mejo que se ha de hace es ecupe a la me-
mo ia his ó ica de la comunicación, (que no del pe iodismo) y
en ende lo en un con ex o global en el que la comunicación
ha de se conside ada un elemen o undamen al del que el pe-
iodismo o ma pa e, y no al con a io.
La comunicación es un De echo Humano: odo indi iduo
iene de echo a la libe ad de opinión y exp esión, es e de e-
cho incluye el no se moles ado a causa de sus opiniones, el de
in es iga y ecibi in o maciones y opiniones, y el de di undi -
las, sin limi ación de on e as, po cualquie medio de exp e-
sión. A . 19 de la Decla ación Uni e sal de los De echos
104 Del pe iodismo a la comunicación. El i aje necesa io del nue o pe iodis a
Humanos. En la comunicación se undamen a la libe ación
del se humano, su azón de se y su dignidad. Supone un ac-
o indispensable pa a asegu a la di e sidad cul u al, la pa i-
cipación polí ica y la democ acia. Además, es necesa ia a la
ho a de asegu a la igualdad de opo unidades y el acceso a la
posibilidad de elegi lib emen e el u u o y a desa olla las
capacidades de cada se humano.
Es impo an e sabe que las di e en es no mas ju ídicas se
han ido adap ando a su pa ece a es a no ma i a ga an is a del
de echo a la libe ad de exp esión y comunicación. Y aunque
el caso de España di ie a mucho de ga an iza el de echo a la
comunicación de su ciudadanía, la esponsabilidad de las Fa-
cul ades de Comunicación y las o ganizaciones de pe iodis as
y comunicado es es colabo a pa a que es o sea posible.
Es po ello que no podemos de i a buena pa e de la es-
ponsabilidad de la de i a ma chi a de la p o esión en que el
pe iodismo no cub e nue os campos de comunicación, en el
in usismo p o esional (los es udios de la úl ima década con-
i man que la inmensa mayo ía de los que eje cen pe iodismo
lo hacen con un í ulo p o esional de comunicación) o en que
las nue as ecnologías han pe mi ido do a se de he amien as
a cualquie pe sona pa a di undi lib emen e sus in o macio-
nes y opiniones. Las p o esionales de la comunicación han de
en ende que la comunicación es un de echo humano más que
iene cualquie ciudadano o ciudadana y no ap opia se del mis-
mo con ca ác e sec o ial.
La esponsabilidad del pe iodis a pasa más po p o ege y
p omociona la comunicación, como un de echo de odos, no
exclusi o de los pe iodis as. Es po ello que el nue o papel al
que el pe iodis a debe aspi a es al de se un ges o de la comu-
nicación; a conoce cómo uncionan las dinámicas
105Ja ie Díaz Mu iana
comunica i as, pe cibi el clima comunica i o, den o de sus
iempos, condicionalidades geog á icas y sociales y a con e -
i se en un expe o de la comunicación en los miles de ámbi os
p o esionales que hoy pueblan nues as sociedades.
Si bien una de las consecuencias pe cibidas du an e déca-
das en la p o esión ha sido la p eca ización ex ema, la explo-
ación labo al, la pé dida de de echos del abajado y de su
p opiedad in elec ual y la denos ada imagen pública del p o e-
sional de la comunicación, o a de las consecuencias menos
no o ia pe o p o undamen e más p eocupan e es la de la con-
igu ación de los medios de comunicación, in o mación y di-
usión en el Es ado español.
Y aunque pa e de la de i a de la p o esión y de la calidad
de la in o mación que pe cibe la ciudadanía es causa de la con-
igu ación de los medios, las p incipales causas son la nula e-
gulación de la p o esión, la libe alización de la p opiedad pú-
blica del espacio adioeléc ico y la débil o mación en el de e-
cho a la comunicación de los p o esionales.
Po una pa e, la p o esión necesi a de un ma co ju ídico y
legisla i o de especial sensibilidad aco de con el abajo y la
esponsabilidad que el p o esional asume. Sin un ma co legis-
la i o que p o eja al pe iodis a, poco pod emos a anza en la
digni icación de la p o esión.
Sin un ma co ju ídico que ga an ice el de echo de la ciuda-
danía a la comunicación, la eclosión comunica i a en di e sos
sec o es, is a hace décadas en Eu opa y La inoamé ica, se
queda á en una pequeña anécdo a made in Spain. Y sin una
egula ización del sec o del audio isual, la concen ación de
los medios de comunicación en muy pocas manos p i adas
me ma á el ca ác e p oduc i o de la economía de la comuni-
cación, su con ibución cul u al y, lo que es más impo an e, la
106 Del pe iodismo a la comunicación. El i aje necesa io del nue o pe iodis a
base social sob e la que se sus en a cualquie sis ema demo-
c á ico.
Un ejemplo demonizado po los g upos emp esa iales de
mass media español son las leyes pues as en ma cha en países
como Ecuado o A gen ina, que ga an izan un epa o más
jus o del espacio adioeléc ico en e los sec o es p i ado, pú-
blico y asocia i o o ciudadano. Po eso se ha de denuncia pú-
blicamen e po pa e de los p o esionales de la comunicación
la ac ual Ley Gene al del Audio isual, po que especula con el
espacio adioeléc ico y lo some e a las injus as leyes del me -
cado. Un espacio de p opiedad pública que end íamos que
ei indica a a és de una “Ley de los T es Te cios” que e-
pa a equi a i amen e es e espacio en e los es sec o es.
Una egulación del audio isual ae á no solo la pues a en
ma cha de una economía p oduc i a (no especula i a, de com-
p a- en a de licencias de ansmisión, usiones, OPA...) basada
en la comunicación, sino que se ía, de ac o, un nicho de em-
pleo pa a los y las p o esionales de la comunicación, mejo a ía
la calidad democ á ica y e leja ía la di e sidad social ocul a en
los medios.
Resul aban se ago e os los que epe ían en el boom de la
p ensa esc i a y ambién digi al el desca ilamien o del en del
pe iodismo. La me ma en la calidad de las in o maciones, la
concen ación de cien os de medios de comunicación, esc i-
os y audio isuales, en pocas manos y la limi ada di e sidad de
opiniones puso en la pico a hace décadas a los medios de co-
municación.
La in o mación in e nacional ue la p obe a de la desa ec-
ción de la ciudadanía hacia los medios. Aquellos in épidos
epo e os que se a ecinaban a O ien e P óximo a p oba sue e
y acababan, o bien en un medio in e nacional (no cuen a Es-
107Ja ie Díaz Mu iana
paña), o bien desahuciados de sus ideales, p incipios y alo es
que un buen día deposi a on en la p o esión, ya nos a isaban.
Aho a no lle an en la mochila un lib o de Kapuscisky, lle an la
biog a ía de S e e Jobs, un manual sob e cómo se emp ende-
do o una Lonely Plane lo su icien emen e ac ualizada sob e
cómo hace una b e e desc ipción limi ando oda una his o ia
desconocida de con lic o a mado, in e ención ex aje a y su-
imien o humano a clips de sonido y limi ación de palab as
comple adas con es adís icas y no más de 1.200 ca ac e es. Todo
pa a que en un pequeño ele ipo pueda se di undido po un
pa de agencias in e nacionales al es o del mundo.
E a un a iso. Desde en onces, la in o mación in e nacional
ha sido demandada po la ciudadanía y desoída po los edi o-
es y di ec o es de los medios que en pos de un mayo bene i-
cio, han decapi ado secciones en e as que apo aban calidad,
c edibilidad y se iedad a sus medios. Y ha sido es a es a egia
la que ha conducido, y no la caída en la publicidad, al hundi-
mien o de los medios de comunicación adicionales en Espa-
ña.
Todo ello iene que e con la o ma de p oduci la in o -
mación, las condiciones labo ales de las edacciones y la injus-
a di ec iz económica que odo lo ige. El some imien o al
ac o económico, a las leyes del me cado y al dichoso bene i-
cio del pe iodismo ha soca ado la c edibilidad de la p o esión
y de sus p o esionales.
Las dinámicas de p oducción de la in o mación, alejadas
de la ciudadanía y del comp omiso del pe iodis a po una in-
o mación e az, comp ome ida y con igo , han ido de i an-
do a los ciudadanos a medios de comunicación que, a golpe de
a ón, con aban las his o ias ce canas, de la calle, de la ciuda-
danía a la que el pe iodismo ha de debe se. Po ello, adop a la
108 Del pe iodismo a la comunicación. El i aje necesa io del nue o pe iodis a
“basu a” como pa e undamen al de la in o mación po que
“lo demanda la gen e”, no es una excusa cuando el debe del
pe iodis a es e leja la ealidad y con a la e dad en p o undi-
dad de la o ma más igu osa posible.
La eclosión de mo imien os sociales como el 15M no han
hecho más que ce i ica es e nue o umbo que hoy se ab e
camino a du as penas en e la des egulación del sec o y la
demanda de la ciudadanía po un nue o sis ema de medios.
Es a “dispe sión in o ma i a” hacia medios al e na i os de co-
municación e in o mación (que ambién pod íamos llama de
con ain o mación) en la ed han canalizado las demandas de
in o mación y pa icipación de la ciudadanía. El 15M no hizo
más que da un empujón a es e mo imien o de ans e encia
de los ciudadanos hacia nue os medios de comunicación y la
descon ianza a los adicionales se democ a iza a y se
expandie a.
A al a de una egulación que democ a ice el acceso a los
medios po pa e de los p o esionales de la comunicación y la
ciudadanía, la Red (In e ne ) es á supliendo es a necesidad,
acomodando y apo ando ga an ías al cumplimien o de es e
de echo. Y g acias a ella, es án su giendo nue os medios de
comunicación, en su mayo ía mic omedios, en los que los ciu-
dadanos, la mayo ía de ellos p o esionales de la comunicación,
es án desa ollando un nue o pe iodismo, más ce cano a los
emas de e dade o in e és, alejados de las agendas polí icas y
económicas que ma can la ac ualidad en los g andes medios y
desin ec ando a sus lec o es de la sob eca ga de in o mación
(sob ein o mación) a la que es aban siendo some idos y some-
idas.
Pa a ello, los nue os medios han cambiado los despachos
po la calle. Las no as de p ensa de los gabine es de comunica-
109Ja ie Díaz Mu iana
ción, suminis ados ambién po agencias, po las asambleas y
el con ac o di ec o de las asociaciones y pla a o mas ciudada-
nas. Han c eado una comunidad que les sus en a y les p opo -
ciona una independencia que nunca u ie on los medios al
debe se a la a a económica de la publicidad. Susc ip o es, so-
cios y/o colabo ado es que pagan po man ene una in o ma-
ción de calidad, ce cana y sin comp omisos polí icos ni econó-
micos. Y odo, en la mayo ía de los casos, con un comp omiso
social hacia el bien común del conocimien o lib e y g a ui o.
Es posible. Es necesa io. Pe o an e odo, es el comp omiso
que el pe iodis a debe ene hacia la ciudadanía como p o e-
sional de la comunicación. Po que si la comunicación es un
de echo humano, es el pe iodis a el que debe alza se como
p o ec o , p omo o y de enso del mismo.