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La creación de la alianza terapéutica en la terapia familiar

Abstract

Este artículo trata de las dificultades y estrategias específicas que se dan en el contexto de la terapia familiar para la creación de colaboración entre terapeuta y clientes. A partir de la revisión del concepto de alianza terapéutica en psicoterapia, tanto desde la perspectiva teórica como desde el plano de la investigación, se analiza cómo pueden integrase los conocimientos derivados de la psicoterapia individual en el marco particular de la terapia familiar. Se describe además un modelo específico (SOATIF) para la evaluación de la calidad de la alianza terapéutica, durante el proceso de la terapia familiar, que se compone de cuatro dimensiones que configuran en conjunto la alianza terapéutica: Enganche en el proceso terapéutico, Conexión emocional con el terapeuta, Seguridad dentro del sistema terapéutico y Sentido de compartir el propósito en la familia.

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La creación de la alianza terapéutica en la terapia familiar

Author: Escudero Carranza, Valentín
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2009
Source: https://idus.us.es/bitstreams/3dcbfb1f-fb25-4a17-b5d0-b8ec07be8a22/download
Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 247
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
Di ección del au o : Depa amen o de Psicología, Facul ad de Ciencias de la Educación, Campus de El iña, Uni e -
sidad de A Co uña. 15071 A Co uña. Co eo elec ónico: [email p o ec ed]
Recibido: mayo 2009. Acep ado: julio 2009.
Apun es de Psicología Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al,
2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Huel a y
ISSN 0213-3334 Uni e sidad de Se illa
La c eación de la alianza e apéu ica en la
Te apia Familia
Valen ín ESCUDERO CARRANZA
Uni e sidad de A Co uña
Resumen
Es e a ículo a a de las di icul ades y es a egias especí icas que se dan en el con-
ex o de la e apia amilia pa a la c eación de colabo ación en e e apeu a y clien es.
A pa i de la e isión del concep o de alianza e apéu ica en psico e apia, an o desde
la pe spec i a eó ica como desde el plano de la in es igación, se analiza cómo pueden
in eg ase los conocimien os de i ados de la psico e apia indi idual en el ma co pa icula
de la e apia amilia . Se desc ibe además un modelo especí ico (SOATIF) pa a la e a-
luación de la calidad de la alianza e apéu ica, du an e el p oceso de la e apia amilia ,
que se compone de cua o dimensiones que con igu an en conjun o la alianza e apéu ica:
Enganche en el p oceso e apéu ico, Conexión emocional con el e apeu a, Segu idad
den o del sis ema e apéu ico y Sen ido de compa i el p opósi o en la amilia.
Palab as cla e: alianza e apéu ica, in es igación de p oceso, ac o es comunes.
Abs ac
The speci ic di icul ies and s a egies o c ea e collabo a ion be ween he apis
and clien s in he con ex amily he apy a e analyzed. A e iew o he esea ch and
heo e ical li e a u e on he concep o he apeu ic alliance is used o analyze how he
knowledge om he indi idual psycho he apy can be applied o he pa icula con ex o
conjoin amily he apy. Addi ionally, a speci ic model o he e alua ion o he quali y
o he he apeu ic alliance (SOATIF) in he p ocess o amily he apy is desc ibed. The
ou dimensions ha compoun he SOATIF model a e: Engagemen in he he apeu ic
p ocess, Emo ional connec ion wi h he he apis , Sa e y wi hin he he apeu ic sys em,
and Sha ed Sense o Pu pose wi hin he Family.
Key wo ds: The apeu ic Alliance, P ocess Resea ch, Common Fac o s.
248 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259.
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
La elación e apéu ica en el abajo
con amilias: un sis ema complejo y
dinámico
El abajo e apéu ico con una pa eja
o amilia pa e de una complejidad inicial
que lo hace di e en e de o os ipos de e a-
pias indi iduales: la c eación de la elación
e apéu ica implica múl iples ni eles de e-
lación que el e apeu a iene que conside a
y maneja adecuadamen e. La amilia G. es
un ejemplo ípico: acuden a un e apeu a a-
milia po “p esc ipción” del colegio al que
acude su hijo adolescen e después de meses
de mucha con lic i idad en odos los en es,
dos expulsiones del colegio, una uga de su
casa después de una iolen a discusión en e
el adolescen e y su pad e, amenazas po pa e
del hijo y de los pad es de acudi a ealiza
una denuncia en el se icio de p o ección de
meno es. Su si uación ha mo ilizado a algu-
nos amilia es pe o ambién ha aspasado el
ámbi o amilia y ya el colegio “ ecomienda”
acudi a un se icio público pa a el a amien-
o amilia al iempo que hace e a la amilia
que “desde el colegio no que emos cu sa
ningún ipo de denuncia sino simplemen e
ayuda a que la amilia eciba ayuda pa a
que el chico se es abilice…”. Hay muchos
o os pe iles, algunos menos ex emos pe o
o os incluso más con lic i os y de mayo
c isis, de en ada de una amilia en la e apia,
pe o es muy común que el inicio enga es e
ipo de ca ac e ís icas: la elación en e los
miemb os de la amilia es con lic i a y hay
un clima emocional nega i o, hay miemb os
de la amilia que en en la e apia una posi-
bilidad aliosa de ayuda pe o o os ienen
sin ganas o incluso sin iéndose obligados y
“acusados” de algo.
En es e ipo de si uaciones es común
que concu an mo i os en con lic o (Beck,
F iedlande y Escude o, 2006) y el e apeu a
se en en e a la complicada y a dua labo de
es ablece un con ex o de colabo ación con
el g upo de pe sonas que asis en a la sesión,
pa a lo cual iene que es ablece una alianza
con cada indi iduo y con el conjun o de odos
ellos. Incluso en ocasiones en las que los
mo i os pa a busca ayuda pueden pa ecen
a p ime a is a simila es o po lo menos
cong uen es (una pa eja en la que ambos
desean o alece su ma imonio en c isis
después de años de con i encia a moniosa,
una mad e y un hijo adolescen e que acuden
al e apeu a p eocupados po el égimen de
isi as al pad e es ablecido po el juez, una
pa eja p eocupada po los compo amien os
dis uncionales que no saben cómo maneja
en su hija ecien emen e adop ada, e c.), no
es in ecuen e que el e apeu a se encuen e
en las p ime as sesiones con si uaciones o
mo i aciones muy con apues as cuando
no con lic i as (la muje no lo sabía pe o el
ma ido u o una a en u a, el hijo en ealidad
p e ie e pasa más iempo con su pad e, uno
de los pad es adop i os u o siemp e dudas
sob e la adopción y es á muy insegu o).
Tan o la in es igación como la expe iencia
clínica e lejan que el es ablecimien o de la
alianza e apéu ica en la e apia de amilia
ep esen a un e o no solo po el núme o de
pe sonas in oluc adas, sino ambién po la
complejidad y di e sidad (a eces con a-
dicción) de las mo i aciones y expec a i as
sob e la e apia.
El con lic o en los mo i os y expec a i as
de la e apia no son ampoco algo ci cunsc i o
a la p opia amilia, hay ocasiones en las que el
con ex o de de i ación es i ido po la ami-
lia como una in usión, po ejemplo po pa e
de los Se icios de p o ección a la in ancia,
o de los Juzgados de Familia, o del sis ema
escola . Las condiciones pa a la c eación de
una buena elación e apéu ica pueden es a
dañadas de an emano po una si uación de
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V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
coe ción que la amilia a a p oyec a en su
elación inicial con el e apeu a.
Den o de la complejidad de la dinámica
de elaciones iniciales que a ec an a la c ea-
ción de una buena elación e apéu ica con la
amilia hay dos aspec os de g an ele ancia:
(1) la es uc u a de pode de la amilia, que
puede hace ulne ables a de e minados
miemb os de la amilia (con mucha e-
cuencia los meno es, y ambién las muje es
espec o a los homb es), y es a ulne abilidad
puede en se ex ema si aquellos que hacen
uso de ese pode son abusi os; (2) el con-
lic o en c isis, exp esado en el hecho de que
muy a menudo las amilias buscan –o son
emi idas- la e apia cuando hay un con lic o
agudo en e sus miemb os.
Es ob io que en la e apia de o ma o y
en oque indi idual ambién el con lic o es á
p esen e, el clien e indi idual puede acudi
a e apia po un con lic o en elación con
pe sonas signi ica i as pa a él, po ejemplo
con miemb os de su amilia. Pe o en ese
caso es el clien e quién decide cómo e ela
la na u aleza y el alcance de ese con lic o
y la dinámica del con lic o no iene po
qué con amina la elación inicial con el
e apeu a. En la e apia amilia conjun a, al
acudi el clien e a la e apia con las pe sonas
que man ienen el con lic o, lo que sucede en
la sesión no sólo puede es a con aminado
del con lic o en sí, sino que lo que acon ece
en la sesión iene consecuencias en la ida
co idiana (F iedlande , 2000).
O o co ola io del con lic o es que en
muchas ocasiones los sec e os an unidos al
con lic o (Imbe -Black, 1993). Y los sec e os
ambién ienen una in luencia di e enciada en
la e apia amilia conjun a, con consecuen-
cias pa icula es en el es ablecimien o de un
clima de colabo ación y alianza de abajo
con el e apeu a. En la e apia indi idual el
clien e elige qué a a e ela y qué no; sin em-
ba go, en la e apia amilia , cada miemb o
de la amilia no puede con ola lo que o os
decidan deci y cada uno de los pa icipan es
es á expues o a lo que o os decidan des e-
la . Al igual que los miemb os de la amilia
no puede esqui a un sec e o e gonzoso
cuando alguno de ellos decide des apa lo, el
e apeu a ampoco puede con ola o almen-
e que es o se p oduzca y enga e ec os no
deseados sob e el clima más adecuado pa a
la colabo ación de odos. Ese clima es á de-
e minado po la c eación de Segu idad, una
de las ca ac e ís icas esenciales de la alianza
e apéu ica (que de inimos más abajo). Sin
duda la necesidad de segu idad den o del
en o no e apéu ico es una ca ac e ís ica
necesa ia del a amien o con amilias (F ie-
dlande , Escude o y Hea he ing on, 2009).
Aunque el clien e de la e apia indi idual
ambién necesi a sen i se segu o, él y el e a-
peu a ienen más con ol de lo que se dice y
de la opo unidad y i mos pa a i a ando as-
pec os que esul an di íciles pa a el clien e o
que pueden pe u ba la elación e apéu ica.
En de ini i a, la si uación, ecuen e
en la e apia amilia , de que los miemb os
de la amilia engan mo i os con apues os
o en con lic o pa a que e (o, en algunos
miemb os, echaza ) la e apia, equie e de
la c eación de un con ex o segu o pa a o-
dos. Es a es po lo an o una a ea esencial y
p ima ia del p oceso de e apia que algunos
au o es conside an incluso una p econdición
pa a un pos e io desa ollo adecuado de
la e apia (Escude o, F iedlande , Va ela y
Abascal, 2008).
La comunicación en e e apeu a y a-
milia es á enma cada a su ez en el ipo de
comunicación que ienen los miemb os de la
amilia en e ellos. Podemos a i ma que, al
igual que pasa en una e apia indi idual, es
esencial la o ma en la que el e apeu a cons-
uye la his o ia y la de inición del p oblema,
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V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
a pa i de las quejas y demandas de ayuda de
los clien es. Sin emba go, no es in ecuen e
que en la e apia amilia algunos miemb os
de la amilia comiencen la e apia menos in e-
esados en el pun o de is a del e apeu a que
en cómo an a de ini el p oblema los o os
miemb os de la amilia. En aquellas amilias
en las que hay poca comunicación (po un
clima emocional dis an e y ío, o bien muy
con lic i o y ca gado de ag esi idad) lo más
común es que un clien e no enga una idea
co ec a de cómo le e su pa eja, o sus hijos,
o sus pad es o he manos. La ansiedad es á
p esen e en la elación e apéu ica como
una consecuencia de la elación amilia . El
e apeu a iene que es a p epa ado (desde
un pun o de is a eó ico y ambién en su
o mación p ác ica) pa a a on a es a ansie-
dad adecuadamen e y c ea un clima segu o
y de alianza e apéu ica (Ca pen e , Escu-
de o y Ri e , 2008; F iedlande , Escude o
y Hea he ing on, 2009). La p epa ación del
e apeu a iene que se i pa a que sea capaz
de mos a ecep i idad a las p eocupacio-
nes de odos los miemb os de la amilia, ya
que esa ecep i idad puede de e mina la
mo i ación de és os pa a comp ome e se
con el a amien o más allá de la p ime a
sesión (Shapi o, 1974). La complejidad del
a amien o conjun o de una amilia eside
en que cada miemb o no sólo le exp esa
( e bal y no e balmen e) al e apeu a sus
sen imien os y eacciones, sino que exp esa
ambién en cie a mane a (gene almen e
indi ec a) los sen imien os y eacciones de
odos los demás que es án en la sala (Pinso
y Ca he all, 1986; Rai , 1988). Un es udio
(Quinn, Do son y Jo dan, 1997) sob e e a-
pia conjun a e lejó bien es a idea al apun a
que las muje es endían a se más sensibles
a la pe cepción que enían los demás del
e apeu a, especialmen e sus ma idos, que a
su p opia pe cepción del e apeu a.
El ínculo que es ablece el e apeu a
con el clien e iene un oco cla o en el caso
de la e apia indi idual, pe o es mul i ocal y
complejo en el caso del a amien o de una
amilia. Ese ínculo iene que se ue e con
odos los miemb os de la amilia, no única-
men e con los que acuden a odas las sesio-
nes, sino ambién con miemb os de la amilia
que ienen un ol más indi ec o en el sis ema
e apéu ico (Pinso , 1995), po ejemplo, un
pad e que acude de ez en cuando pe o que
iene una g an in luencia en las decisiones, o
una abuela que apenas conoce pe sonalmen e
el e apeu a pe o que se ocupa muchas ho as
del cuidado de un niño.
Un enómeno ca ac e ís ico únicamen e
de la e apia de amilia es la “alianza di-
idida” (Muñiz de la Peña, F iedlande y
Escude o, 2009). Ese pa ón en la elación
e apéu ica se da cuando uno de los miemb os
de la amilia se sien e mucho más inculado
emocionalmen e al e apeu a que o o. Una
o ma de alianza di idida es aquella si uación
en la que algunos miemb os de la amilia son
neu ales en elación con el e apeu a (no
mues an ninguna señal e bal o no e bal de
buena conexión con el e apeu a, pe o ampo-
co hay indicios de mala elación) y en cambio
o os son cla amen e posi i os. Sin emba go,
la alianza di idida de ipo “se e o” (Muñiz
de la Peña, F iedlande y Escude o, 2009) es
la más pe niciosa pa a el p oceso de e apia
ya que p edice el abandono del a amien o;
es e ipo de alianza di idida se da cuando
los sen imien os posi i os de alguno de los
clien es hacia el e apeu a (buena conexión
emocional) se con aponen al cla o y pa en e
an agonismo hacia el e apeu a po pa e de
o os miemb os de la amilia.
En cie o ni el, la di icul ad pa a es-
ablece una elación de alianza de abajo
con odo el sis ema amilia es endémica al
a amien o amilia conjun o, ya que hay
Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 251
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
ac o es elacionados con la p opia na u aleza
y dinámica del sis ema amilia que explican
que esul e más ácil (o más espon ánea) la
elación del e apeu a con algunas pa es
de la amilia que con o as. Po ejemplo, el
e apeu a es un adul o, y po ello los niños
y especialmen e los adolescen es ienden a
pe cibi le inicialmen e como un aliado de
sus pad es. Si se abaja con una pa eja he e-
osexual, el géne o del e apeu a es el mismo
que el de uno de los dos clien es y opues o al
del o o.
El abajo del e apeu a amilia pa a
c ea un sis ema e apéu ico ca ac e izado
po las alianzas debe sus en a se en aspec os
an o écnicos como eó icos (Ca pen e ,
Escude o y Ri e , 2008). Es impo an e que
el e apeu a en ienda bien el concep o de
alianza e apéu ica y que enga un modelo
cla o de qué aspec os o dimensiones esen-
ciales con igu an la alianza e apéu ica en el
a amien o conjun o de pa ejas o amilias
(F iedlande , Escude o y Hea he ing on,
2006). Desde el plano écnico hay una o ien-
ación básica: el e apeu a iene que p es a
a ención simul ánea a las necesidades del
sis ema, en elazándolas de una o ma que
enga sen ido pa a odos median e el “ e-
encuad e” del p oblema. Dicho e-encuad e
suele inclui señala las buenas in enciones de
odos (Pi man, 1987), así como en a iza los
alo es comunes y las o alezas del conjun o
(Coulehan, F iedlande y Hea he ing on,
1998). El abajo de e-encuad e inicial del
p oblema es básico po que la c eación de una
buena alianza con el sis ema amilia en su
conjun o y en e los miemb os de la amilia
exige muchas eces ans o ma las me as
indi iduales en me as del g upo, de o ma
que la e apia sea expe imen ada po cada
miemb o de la amilia como “nues a e apia”
y no como “ enemos que eni a la e apia de
nues o hijo”.
La alianza e apéu ica: de inición e
in es igación
El uso del é mino alianza en psico-
e apia ha enido una la ga y signi ica i-
a his o ia. Fue o iginalmen e plan eado
po F eud (1912-1959) di e enciando la
‘alianza’ de la ‘ ans e encia’: en con as e
con los sen imien os « eales» del pacien e
hacia el analis a, la ans e encia se e ie e
el desplazamien o hacia el analis a de los
sen imien os, impulsos y necesidades del
pacien e elacionados con o as pe sonas
signi ica i as pa a él. La alianza de abajo
es a ía elacionada en es a isión psicoana-
lí ica con la ans e encia «no obje able» o
«posi i a» (F eud, 1940), en endida como el
a ec o y la con ianza del pacien e en elación
con el e apeu a, es deci , aspec os que no son
obje o del análisis, y que p opo cionan la base
y la mo i ación pa a el abajo e apéu ico
(Mu an y Sa an, 1998).
En e la concep ualización psicoanalí ica
y la ac ual de inición de la alianza e apéu-
ica ha habido muchas apo aciones aliosas
(puede e se una e isión comple a en Co -
bella y Bo ella, 2003; y ambién F iedlan-
de , Escude o y Heah e ing on, 2006, cap.
1). En e ellas, de Bib ing (1973) y S e ba
(1934), psicólogos del Yo (Ego Psychology)
que a gumen a on y undamen a on objecio-
nes al p incipio de las elaciones obje ales,
po el cual odo lo que un clien e sien e en
elación con el e apeu a es una eacción
ans e encial. Es os au o es apo a on una
pe spec i a nue a cen ando su a ención en
la adap ación del pacien e a la ealidad y en
los aspec os posi i os y no as e enciales
de la elación e apéu ica. Apa ece así un
econocimien o nue o del ol que juega la
pe sona del e apeu a, más allá de una con-
cep ualización ígida en la que el e apeu a
e a únicamen e un lienzo en blanco donde se

252 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259.
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
plasmaban las dis o siones ( ans e encia) del
pacien e. Mu an y Sa an (1998) conside an
que el econocimien o de que la alianza de
abajo e a an impo an e como el abajo
sob e la ans e encia hizo posible que al-
gunos e apeu as psicodinámicos inicia an
in e enciones dis in as de la in e p e ación
de la ans e encia y se plan easen adop a
una posición e apéu ica que no ue a la de
la es ic a neu alidad.
En 1973 H. S upp hizo una con ibu-
ción muy impo an e al undamen a la idea
de que la alianza e apéu ica es decisi a no
solamen e en el con ex o de la psico e apia
psicoanalí ica, sino en odos los modelos
de e apia. S upp desc ibe la alianza como
un cons uc o que aspasa di e en es mo-
delos eó icos y que in luye en la e icacia
de cualquie e apeu a aunque use écnicas
di e en es (analí icas, de modi icación de
conduc a, Ges ál icas, e c.). Du an e odo
el desa ollo eó ico del concep o de alianza
e apéu ica, desde su apa ición en la li e a u a
sob e psico e apia en 1930, se han de inido
muchos aspec os que in luyen en la c eación
de la alianza (po ejemplo, la capacidad del
clien e pa a conec a con el e apeu a, o las
ca ac e ís icas pe sonales del e apeu a, el
comp omiso del clien e con los obje i os del
a amien o, e c.), pe o ue E. S. Bo din al
inal de los años 70 el au o que consiguió una
de inición global que inco po aba las con i-
buciones eó icas p e ias. La concep ualiza-
ción de la alianza hecha po Bo din (1979) es
el modelo de alianza más heu ís ico, el que
ha enido mayo in luencia en la psico e a-
pia indi idual. Bo din de inió la alianza de
abajo sob e la base de es componen es:
(1) el acue do en e el e apeu a y el clien e
ace ca de las me as del a amien o, (2) el
acue do de ambos sob e las a eas necesa ias
pa a consegui esos obje i os, y (3) los lazos
a ec i os necesa ios en e ellos pa a sos ene
el a eces a duo abajo que ep esen a el
cambio e apéu ico. De mane a que a pa i
de esa concep ualización, la alianza e apéu-
ica ep esen a la cualidad y la o aleza de
la elación de colabo ación en e el clien e y
el e apeu a incluyendo “los lazos a ec i os
en e ambos, ales como la con ianza mu ua,
el consenso en el espe o y el in e és…, un
comp omiso ac i o con las me as de la e a-
pia y con los medios pa a alcanza las…, y
un sen ido de asociación” (Ho a h y Bedi,
2002, pág. 41).
Ac ualmen e el econocimien o de la
impo ancia de la elación e apéu ica y su e-
lación con la e icacia del a amien o es muy
gene al en odos los modelos de psico e apia,
incluso en aquellos adicionalmen e más in-
e esados en los mecanismos especí icos del
cambio que en la p opia elación e apéu ica.
Po ejemplo, puede a gumen a se que las
e apias cogni i o-conduc uales, aunque no
hayan in eg ado de o ma explíci a el concep-
o de alianza e apéu ica en su a gumen a io
eó ico, son in ínseca y explíci amen e
e apias de colabo ación. Fo ma pa e de
los p o ocolos de in e ención cogni i o-
conduc ual el p opo ciona a los clien es
una azón con incen e ace ca de las me as
del a amien o y de las a eas que eque i á
alcanza ales obje i os.
La alianza e apéu ica es una a iable del
p oceso de la e apia. Y la in es igación de
p oceso- esul ado, es deci , la in es igación
o ien ada a es udia que aspec os del p oceso
de e apia p edicen un buen esul ado de los
a amien os ha sido muy consis en e sob e
la impo ancia de la alianza e apéu ica: la
alianza es p edic i a del esul ado pa a una
a iedad de en oques e apéu icos (indi-
iduales) cuando se mide al p incipio del
a amien o, y especialmen e cuando se mide
desde la pe spec i a del clien e -es deci , en
base a los au o-in o mes del clien e- (Cas on-
Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 253
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
guay, Cons an ino y Hol o h, 2006; Ho a h
y Symonds, 1991). Vamos de o ma muy e-
sumida algunos de los p incipales esul ados
de la in es igación.
En 1996, una e isión amplia de la in-
es igación sob e Dep esión del NIMH en
Es ados Unidos (Na ional Ins i u e o Men al
Heal h T ea men o Dep ession Collabo a i-
e Resea ch P og am) a ojó so p enden es
esul ados sob e la impo ancia de la alianza
en elación con el esul ado del a amien o,
en una compa ación a g an escala de di e sos
ipos de e apia: in e pe sonal, e apia cogni-
i o-conduc ual y a maco e apia (K upnick,
S osky, Simmons, Moye , Elkin, Wa kins
y Pilkonis, 1996). Se io que ap oximada-
men e el 21% de la a ianza en el éxi o de
la e apia e a a ibuible a la pe cepción que
el clien e iene de la alianza con el e apeu a,
sin impo a demasiado el en oque o modelo
de a amien o.
La in es igación median e écnicas
de me a-análisis ambién ha con i mado la
impo ancia de la elación en e la alianza
e apéu ica en el p oceso y el esul ado inal
del a amien o. Un me a-análisis (Ho a h
y Symonds, 1991) que incluyó 20 es udios
di e en es (con e apeu as expe imen ados
de o mación p incipalmen e psicodinámica,
expe iencial y cogni i o-conduc ual) mos ó
una medida de e ec o combinada de 0.26,
«mode ada, pe o iable» (Ho a h y Sy-
monds, 1991, pág. 139). Un me a-análisis o-
da ía más amplio que analizó 79 es udios con
mayo ampli ud en cuan o al ipo de e apia,
ipologías de pacien es y de p oblemas clíni-
cos (Ma in, Ga ske y Da is, 2000), encon ó
una medida de e ec o lige amen e más baja
pe o oda ía signi ica i a de 0.22. No obs an-
e, en una e isión ac ualizada de Ho a h y
Bedi (2002) incluyendo es udios de e apias
pa a el a amien o de d ogadicción, ol ió a
encon a una medida de e ec o de 0.25. Uno
de los aspec os i esuel os de la in es igación
es conoce cómo es la asociación en e la
alianza e apéu ica y el esul ado de la e apia,
algo que equie e diseños de in es igación
que despejen la duda de que la pe cepción
de los clien es (y de los e apeu as) sob e la
alianza en ases in e medias o a anzadas del
a amien o se hallen in luenciadas po los be-
ne icios ya expe imen ados en el a amien o.
Es deci , despeja la duda de que sea el esul-
ado de la e apia el que es é in luyendo en
la pe cepción de la alianza y no al e és. De
hecho, algunos au o es (DeRubeis y Feeley,
1990; Feeley, DeRubeis y Gel , 1999) han
ad e ido que no se debe a i ma que una
alianza e apéu ica ue e causa la mejo a del
clien e a menos que la in es igación e alúe
cla amen e los bene icios de la e apia en un
pun o empo al muy pos e io a la e aluación
de la alianza y con ole o os aspec os del
p og eso e apéu ico.
Como hemos a gumen ado al inicio de
es e a ículo, la alianza e apéu ica iene ca-
ac e ís icas di e enciales cuando hablamos
de la e apia amilia , y esas ca ac e ís icas
hacen necesa ia una ampliación de la de ini-
ción de es e cons uc o y ambién ma can unas
di e encias en los diseños de in es igación.
En la adición de la e apia amilia sis émica
el a amien o y la impo ancia o o gada a la
alianza e apéu ica es muy dispa . Rai (1988)
desc ibió un con inuo de pos u as eó icas
sob e la elación e apéu ica o ganizado en
dos polos ex emos. En un ex emo se si úan
las e apias expe ienciales (po ejemplo, Sa-
i ), donde des aca la pe sona del e apeu a, y
donde la calidez, el apoyo y la colabo ación
mu ua son ca ac e ís icas undamen ales. En
el o o ex emo del espec o es án las e apias
mul igene acionales que ienen una in luen-
cia psicodinámica (po ejemplo, Bowen),
donde el e apeu a se man iene a dis ancia de
la ans e encia pa a así pe manece obje i o
254 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259.
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
y di e enciado. También hacía ese ex emo
puede si ua se el modelo de Milán (Sel ini,
Palazzoli, Boscoso, Cecchin y P a a, 1978),
donde la es ic a neu alidad y las in e en-
ciones p esc ip i as de ipo pa adójico no
con emplan la impo ancia del ínculo con
el e apeu a.
Sin duda W. Pinso ha sido un au o
cla e en la concep ualización sis émica y
en la in es igación de la alianza e apéu ica
en el ma co de la e apia de pa eja y amilia
(1994, 1995; Pinso y Ca he all, 1986). Es e
au o ue el p ime o en desc ibi la causalidad
ecíp oca en la alianza, haciendo e que la
simple ope ación de suma la elación de cada
clien e con el e apeu a no si e pa a alo a
la alianza «en su conjun o»; muy al con a io,
las alianzas de cada miemb o de la amilia
con el e apeu a, y las del e apeu a con cada
subsis ema amilia (po ejemplo, su alianza
con los pad es di e enciada de su alianza con
los hijos) y la alianza global del e apeu a con
odo el g upo amilia , a ec an a odos en e sí
y gene an un complejo sis ema de in luencias
ecíp ocas. O a de las apo aciones ele an-
es de Pinso (1994, 1995) es la de inición
de una nue a dimensión in e pe sonal de la
elación e apéu ica: la alianza in a-sis ema,
que se e ie e a las alianzas en el seno de la
amilia (en o odos los miembos y subsis e-
mas, al ma gen del e apeu a) y ambién a las
alianzas in a-sis ema del e apeu a (alianzas
den o del en o no p o esional al ma gen de la
amlia: e apeu a y co- e apeu a, e apeu a y
supe iso , o e apeu a y o os p o esionales
que abajan con la amilia).
SOFTA-SOATIF: un modelo pa a la
e aluación y mejo a de la elación
e apéu ica
Sob e la base de los undamen os eó i-
cos y de la ele ancia que la in es igación ha
dado al concep o de alianza e apéu ica, un
g upo de abajo compues o po in es iga-
do es de España y Es ados Unidos iniciamos
el desa ollo de un modelo de e aluación de
la alianza e apéu ica que incluyese especí i-
camen e las ca ac e ís icas di e enciales de la
e apia sis émica con pa ejas y amilias pe o
in eg ando ambién las ca ac e ís icas comu-
nes a cualquie modalidad de psico e apia
(colabo ación del clien e y lazos a ec i os
en e és e y el e apeu a) que ue on cla a-
men e de inidas po Bo din (1979). Dicho
modelo y los ins umen os de e aluación
que lo componen (F iedlande , Escude o y
Hea he ing on, 2006, 2009) se han desa o-
llado simul áneamen e en español -SOATIF
-(Sis ema de Obse ación de la Alianza
Te apéu ica en In e ención Familia ) y en
inglés -SOFTA- (Sys em o Obse ing Fa-
mily The apy Alliances).1
Las es di ec ices que guia on la c ea-
ción del SOATIF ue on: (1) la aplicabilidad
ans- eó ica de la alianza, de o ma que el
modelo y los ins umen os de e aluación
e lejasen la alianza como ac o común de
la psico e apia y no un en oque e apéu ico
pa icula ; (2) la impo ancia de las conduc as
del clien e, dando p o agonismo a los indica-
do es conduc uales que en anscu so de una
sesión de e apia e lejan aspec os posi i os
y nega i os de la alianza, especialmen e en
lo conce nien e a las alianzas in a- amilia
e lejadas en in e acciones en e los miem-
b os de la amilia p esen es en la sesión; y
(3) la supe posición concep ual y empí ica
en e me as y a eas de la e apia que se había
encon ado en la in es igación p e ia (Ho -
a h y Bedi, 2002), de mane a que una sola
1. Toda la documen ación y los ins umen os
de obse ación, au oin o mes, y o ma os de
en enamien o y supe isión clínica, es án dispo-
nibles de o ma g a ui a en www.so a-soa i .ne
Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 255
V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia
dimensión in eg ase aspec os elacionados
con las a eas y las me as de la e apia.
El p oceso empí ico de desa ollo y ali-
dación del SOATIF (F iedlande , Escude o e
al., 1996) concluyó en un modelo de cua o
dimensiones que con igu an en conjun o la
alianza e apéu ica (Figu a 1): Enganche en
el p oceso e apéu ico, Conexión emocional
con el e apeu a, Segu idad den o del sis-
ema e apéu ico y Sen ido de compa i el
p opósi o en la amilia.
La p ime a de esas cua o dimensiones
e leja aspec os ela i os a la colabo ación
en la de inición de obje i os y me as de la
e apia en e e apeu a y clien es. La segunda
dimensión e leja un componen e clásico en
la li e a u a sob e la alianza, el ínculo pe -
sonal en e clien e y e apeu a, pe o es udiado
en el con ex o de la e apia amilia . Las o as
dos dimensiones (Segu idad, y Sen ido de
compa i el p opósi o en la amilia) son más
di e enciales de la e apia de pa eja y amilia;
la e ce a iene que e con la necesa ia c ea-
ción de un con ex o segu o pa a la ape u a
emocional y psicológica de cada miemb o
de la amilia en p esencia de los o os; y la
cua a dimensión se e ie e especí icamen e
a lo que Pinso (1995) de inió como alianza
in a-sis ema, en es e caso la alianza den o
de la amilia en elación con acudi y u iliza
de mane a conjun a la e apia.
El SOATIF incluye dos ins umen os
de e aluación de cada una de las cua o
dimensiones de la alianza: un sis ema de
obse ación, SOATIF-o, aplicable du an e
las sesiones de e apia o a sesiones g aba-
das en ideo, y un au oin o me, SOATIF-s,
(pa a odos los pa icipan es en una sesión,
incluido el e apeu a) aplicable al é mino
de una sesión de e apia. El manual de uso
Figu a 1. Rep esen ación del modelo SOATIF.
Implicación e icien e del clien e
en las a eas de la e apia
Enganche en
el p oceso
e apéu ico
Segu idad en
el sis ema
e apéu ico
Conexión
emocional con
el e apeu a
Compa i el
p opósi o de la
e apia en la
amilia
Implicación
a ec i a de cada
clien e en la e apia
Implicación
cogni i o-conduc ual
de cada clien e
en la e apia
Relación de cada clien e
con el sis ema amilia