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La creación de la alianza terapéutica en la terapia familiar

Escudero Carranza, Valentín

Abstract

Este artículo trata de las dificultades y estrategias específicas que se dan en el contexto de la terapia familiar para la creación de colaboración entre terapeuta y clientes. A partir de la revisión del concepto de alianza terapéutica en psicoterapia, tanto desde la perspectiva teórica como desde el plano de la investigación, se analiza cómo pueden integrase los conocimientos derivados de la psicoterapia individual en el marco particular de la terapia familiar. Se describe además un modelo específico (SOATIF) para la evaluación de la calidad de la alianza terapéutica, durante el proceso de la terapia familiar, que se compone de cuatro dimensiones que configuran en conjunto la alianza terapéutica: Enganche en el proceso terapéutico, Conexión emocional con el terapeuta, Seguridad dentro del sistema terapéutico y Sentido de compartir el propósito en la familia.

Full text

Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 247 V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia Di ección del au o : Depa amen o de Psicología, Facul ad de Ciencias de la Educación, Campus de El iña, Uni e - sidad de A Co uña. 15071 A Co uña. Co eo elec ónico: [email p o ec ed] Recibido: mayo 2009. Acep ado: julio 2009. Apun es de Psicología Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Huel a y ISSN 0213-3334 Uni e sidad de Se illa La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia Valen ín ESCUDERO CARRANZA Uni e sidad de A Co uña Resumen Es e a ículo a a de las di icul ades y es a egias especí icas que se dan en el con- ex o de la e apia amilia pa a la c eación de colabo ación en e e apeu a y clien es. A pa i de la e isión del concep o de alianza e apéu ica en psico e apia, an o desde la pe spec i a eó ica como desde el plano de la in es igación, se analiza cómo pueden in eg ase los conocimien os de i ados de la psico e apia indi idual en el ma co pa icula de la e apia amilia . Se desc ibe además un modelo especí ico (SOATIF) pa a la e a- luación de la calidad de la alianza e apéu ica, du an e el p oceso de la e apia amilia , que se compone de cua o dimensiones que con igu an en conjun o la alianza e apéu ica: Enganche en el p oceso e apéu ico, Conexión emocional con el e apeu a, Segu idad den o del sis ema e apéu ico y Sen ido de compa i el p opósi o en la amilia. Palab as cla e: alianza e apéu ica, in es igación de p oceso, ac o es comunes. Abs ac The speci ic di icul ies and s a egies o c ea e collabo a ion be ween he apis and clien s in he con ex amily he apy a e analyzed. A e iew o he esea ch and heo e ical li e a u e on he concep o he apeu ic alliance is used o analyze how he knowledge om he indi idual psycho he apy can be applied o he pa icula con ex o conjoin amily he apy. Addi ionally, a speci ic model o he e alua ion o he quali y o he he apeu ic alliance (SOATIF) in he p ocess o amily he apy is desc ibed. The ou dimensions ha compoun he SOATIF model a e: Engagemen in he he apeu ic p ocess, Emo ional connec ion wi h he he apis , Sa e y wi hin he he apeu ic sys em, and Sha ed Sense o Pu pose wi hin he Family. Key wo ds: The apeu ic Alliance, P ocess Resea ch, Common Fac o s. 248 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia La elación e apéu ica en el abajo con amilias: un sis ema complejo y dinámico El abajo e apéu ico con una pa eja o amilia pa e de una complejidad inicial que lo hace di e en e de o os ipos de e a- pias indi iduales: la c eación de la elación e apéu ica implica múl iples ni eles de e- lación que el e apeu a iene que conside a y maneja adecuadamen e. La amilia G. es un ejemplo ípico: acuden a un e apeu a a- milia po “p esc ipción” del colegio al que acude su hijo adolescen e después de meses de mucha con lic i idad en odos los en es, dos expulsiones del colegio, una uga de su casa después de una iolen a discusión en e el adolescen e y su pad e, amenazas po pa e del hijo y de los pad es de acudi a ealiza una denuncia en el se icio de p o ección de meno es. Su si uación ha mo ilizado a algu- nos amilia es pe o ambién ha aspasado el ámbi o amilia y ya el colegio “ ecomienda” acudi a un se icio público pa a el a amien- o amilia al iempo que hace e a la amilia que “desde el colegio no que emos cu sa ningún ipo de denuncia sino simplemen e ayuda a que la amilia eciba ayuda pa a que el chico se es abilice…”. Hay muchos o os pe iles, algunos menos ex emos pe o o os incluso más con lic i os y de mayo c isis, de en ada de una amilia en la e apia, pe o es muy común que el inicio enga es e ipo de ca ac e ís icas: la elación en e los miemb os de la amilia es con lic i a y hay un clima emocional nega i o, hay miemb os de la amilia que en en la e apia una posi- bilidad aliosa de ayuda pe o o os ienen sin ganas o incluso sin iéndose obligados y “acusados” de algo. En es e ipo de si uaciones es común que concu an mo i os en con lic o (Beck, F iedlande y Escude o, 2006) y el e apeu a se en en e a la complicada y a dua labo de es ablece un con ex o de colabo ación con el g upo de pe sonas que asis en a la sesión, pa a lo cual iene que es ablece una alianza con cada indi iduo y con el conjun o de odos ellos. Incluso en ocasiones en las que los mo i os pa a busca ayuda pueden pa ecen a p ime a is a simila es o po lo menos cong uen es (una pa eja en la que ambos desean o alece su ma imonio en c isis después de años de con i encia a moniosa, una mad e y un hijo adolescen e que acuden al e apeu a p eocupados po el égimen de isi as al pad e es ablecido po el juez, una pa eja p eocupada po los compo amien os dis uncionales que no saben cómo maneja en su hija ecien emen e adop ada, e c.), no es in ecuen e que el e apeu a se encuen e en las p ime as sesiones con si uaciones o mo i aciones muy con apues as cuando no con lic i as (la muje no lo sabía pe o el ma ido u o una a en u a, el hijo en ealidad p e ie e pasa más iempo con su pad e, uno de los pad es adop i os u o siemp e dudas sob e la adopción y es á muy insegu o). Tan o la in es igación como la expe iencia clínica e lejan que el es ablecimien o de la alianza e apéu ica en la e apia de amilia ep esen a un e o no solo po el núme o de pe sonas in oluc adas, sino ambién po la complejidad y di e sidad (a eces con a- dicción) de las mo i aciones y expec a i as sob e la e apia. El con lic o en los mo i os y expec a i as de la e apia no son ampoco algo ci cunsc i o a la p opia amilia, hay ocasiones en las que el con ex o de de i ación es i ido po la ami- lia como una in usión, po ejemplo po pa e de los Se icios de p o ección a la in ancia, o de los Juzgados de Familia, o del sis ema escola . Las condiciones pa a la c eación de una buena elación e apéu ica pueden es a dañadas de an emano po una si uación de Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 249 V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia coe ción que la amilia a a p oyec a en su elación inicial con el e apeu a. Den o de la complejidad de la dinámica de elaciones iniciales que a ec an a la c ea- ción de una buena elación e apéu ica con la amilia hay dos aspec os de g an ele ancia: (1) la es uc u a de pode de la amilia, que puede hace ulne ables a de e minados miemb os de la amilia (con mucha e- cuencia los meno es, y ambién las muje es espec o a los homb es), y es a ulne abilidad puede en se ex ema si aquellos que hacen uso de ese pode son abusi os; (2) el con- lic o en c isis, exp esado en el hecho de que muy a menudo las amilias buscan –o son emi idas- la e apia cuando hay un con lic o agudo en e sus miemb os. Es ob io que en la e apia de o ma o y en oque indi idual ambién el con lic o es á p esen e, el clien e indi idual puede acudi a e apia po un con lic o en elación con pe sonas signi ica i as pa a él, po ejemplo con miemb os de su amilia. Pe o en ese caso es el clien e quién decide cómo e ela la na u aleza y el alcance de ese con lic o y la dinámica del con lic o no iene po qué con amina la elación inicial con el e apeu a. En la e apia amilia conjun a, al acudi el clien e a la e apia con las pe sonas que man ienen el con lic o, lo que sucede en la sesión no sólo puede es a con aminado del con lic o en sí, sino que lo que acon ece en la sesión iene consecuencias en la ida co idiana (F iedlande , 2000). O o co ola io del con lic o es que en muchas ocasiones los sec e os an unidos al con lic o (Imbe -Black, 1993). Y los sec e os ambién ienen una in luencia di e enciada en la e apia amilia conjun a, con consecuen- cias pa icula es en el es ablecimien o de un clima de colabo ación y alianza de abajo con el e apeu a. En la e apia indi idual el clien e elige qué a a e ela y qué no; sin em- ba go, en la e apia amilia , cada miemb o de la amilia no puede con ola lo que o os decidan deci y cada uno de los pa icipan es es á expues o a lo que o os decidan des e- la . Al igual que los miemb os de la amilia no puede esqui a un sec e o e gonzoso cuando alguno de ellos decide des apa lo, el e apeu a ampoco puede con ola o almen- e que es o se p oduzca y enga e ec os no deseados sob e el clima más adecuado pa a la colabo ación de odos. Ese clima es á de- e minado po la c eación de Segu idad, una de las ca ac e ís icas esenciales de la alianza e apéu ica (que de inimos más abajo). Sin duda la necesidad de segu idad den o del en o no e apéu ico es una ca ac e ís ica necesa ia del a amien o con amilias (F ie- dlande , Escude o y Hea he ing on, 2009). Aunque el clien e de la e apia indi idual ambién necesi a sen i se segu o, él y el e a- peu a ienen más con ol de lo que se dice y de la opo unidad y i mos pa a i a ando as- pec os que esul an di íciles pa a el clien e o que pueden pe u ba la elación e apéu ica. En de ini i a, la si uación, ecuen e en la e apia amilia , de que los miemb os de la amilia engan mo i os con apues os o en con lic o pa a que e (o, en algunos miemb os, echaza ) la e apia, equie e de la c eación de un con ex o segu o pa a o- dos. Es a es po lo an o una a ea esencial y p ima ia del p oceso de e apia que algunos au o es conside an incluso una p econdición pa a un pos e io desa ollo adecuado de la e apia (Escude o, F iedlande , Va ela y Abascal, 2008). La comunicación en e e apeu a y a- milia es á enma cada a su ez en el ipo de comunicación que ienen los miemb os de la amilia en e ellos. Podemos a i ma que, al igual que pasa en una e apia indi idual, es esencial la o ma en la que el e apeu a cons- uye la his o ia y la de inición del p oblema, 250 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia a pa i de las quejas y demandas de ayuda de los clien es. Sin emba go, no es in ecuen e que en la e apia amilia algunos miemb os de la amilia comiencen la e apia menos in e- esados en el pun o de is a del e apeu a que en cómo an a de ini el p oblema los o os miemb os de la amilia. En aquellas amilias en las que hay poca comunicación (po un clima emocional dis an e y ío, o bien muy con lic i o y ca gado de ag esi idad) lo más común es que un clien e no enga una idea co ec a de cómo le e su pa eja, o sus hijos, o sus pad es o he manos. La ansiedad es á p esen e en la elación e apéu ica como una consecuencia de la elación amilia . El e apeu a iene que es a p epa ado (desde un pun o de is a eó ico y ambién en su o mación p ác ica) pa a a on a es a ansie- dad adecuadamen e y c ea un clima segu o y de alianza e apéu ica (Ca pen e , Escu- de o y Ri e , 2008; F iedlande , Escude o y Hea he ing on, 2009). La p epa ación del e apeu a iene que se i pa a que sea capaz de mos a ecep i idad a las p eocupacio- nes de odos los miemb os de la amilia, ya que esa ecep i idad puede de e mina la mo i ación de és os pa a comp ome e se con el a amien o más allá de la p ime a sesión (Shapi o, 1974). La complejidad del a amien o conjun o de una amilia eside en que cada miemb o no sólo le exp esa ( e bal y no e balmen e) al e apeu a sus sen imien os y eacciones, sino que exp esa ambién en cie a mane a (gene almen e indi ec a) los sen imien os y eacciones de odos los demás que es án en la sala (Pinso y Ca he all, 1986; Rai , 1988). Un es udio (Quinn, Do son y Jo dan, 1997) sob e e a- pia conjun a e lejó bien es a idea al apun a que las muje es endían a se más sensibles a la pe cepción que enían los demás del e apeu a, especialmen e sus ma idos, que a su p opia pe cepción del e apeu a. El ínculo que es ablece el e apeu a con el clien e iene un oco cla o en el caso de la e apia indi idual, pe o es mul i ocal y complejo en el caso del a amien o de una amilia. Ese ínculo iene que se ue e con odos los miemb os de la amilia, no única- men e con los que acuden a odas las sesio- nes, sino ambién con miemb os de la amilia que ienen un ol más indi ec o en el sis ema e apéu ico (Pinso , 1995), po ejemplo, un pad e que acude de ez en cuando pe o que iene una g an in luencia en las decisiones, o una abuela que apenas conoce pe sonalmen e el e apeu a pe o que se ocupa muchas ho as del cuidado de un niño. Un enómeno ca ac e ís ico únicamen e de la e apia de amilia es la “alianza di- idida” (Muñiz de la Peña, F iedlande y Escude o, 2009). Ese pa ón en la elación e apéu ica se da cuando uno de los miemb os de la amilia se sien e mucho más inculado emocionalmen e al e apeu a que o o. Una o ma de alianza di idida es aquella si uación en la que algunos miemb os de la amilia son neu ales en elación con el e apeu a (no mues an ninguna señal e bal o no e bal de buena conexión con el e apeu a, pe o ampo- co hay indicios de mala elación) y en cambio o os son cla amen e posi i os. Sin emba go, la alianza di idida de ipo “se e o” (Muñiz de la Peña, F iedlande y Escude o, 2009) es la más pe niciosa pa a el p oceso de e apia ya que p edice el abandono del a amien o; es e ipo de alianza di idida se da cuando los sen imien os posi i os de alguno de los clien es hacia el e apeu a (buena conexión emocional) se con aponen al cla o y pa en e an agonismo hacia el e apeu a po pa e de o os miemb os de la amilia. En cie o ni el, la di icul ad pa a es- ablece una elación de alianza de abajo con odo el sis ema amilia es endémica al a amien o amilia conjun o, ya que hay Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 251 V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia ac o es elacionados con la p opia na u aleza y dinámica del sis ema amilia que explican que esul e más ácil (o más espon ánea) la elación del e apeu a con algunas pa es de la amilia que con o as. Po ejemplo, el e apeu a es un adul o, y po ello los niños y especialmen e los adolescen es ienden a pe cibi le inicialmen e como un aliado de sus pad es. Si se abaja con una pa eja he e- osexual, el géne o del e apeu a es el mismo que el de uno de los dos clien es y opues o al del o o. El abajo del e apeu a amilia pa a c ea un sis ema e apéu ico ca ac e izado po las alianzas debe sus en a se en aspec os an o écnicos como eó icos (Ca pen e , Escude o y Ri e , 2008). Es impo an e que el e apeu a en ienda bien el concep o de alianza e apéu ica y que enga un modelo cla o de qué aspec os o dimensiones esen- ciales con igu an la alianza e apéu ica en el a amien o conjun o de pa ejas o amilias (F iedlande , Escude o y Hea he ing on, 2006). Desde el plano écnico hay una o ien- ación básica: el e apeu a iene que p es a a ención simul ánea a las necesidades del sis ema, en elazándolas de una o ma que enga sen ido pa a odos median e el “ e- encuad e” del p oblema. Dicho e-encuad e suele inclui señala las buenas in enciones de odos (Pi man, 1987), así como en a iza los alo es comunes y las o alezas del conjun o (Coulehan, F iedlande y Hea he ing on, 1998). El abajo de e-encuad e inicial del p oblema es básico po que la c eación de una buena alianza con el sis ema amilia en su conjun o y en e los miemb os de la amilia exige muchas eces ans o ma las me as indi iduales en me as del g upo, de o ma que la e apia sea expe imen ada po cada miemb o de la amilia como “nues a e apia” y no como “ enemos que eni a la e apia de nues o hijo”. La alianza e apéu ica: de inición e in es igación El uso del é mino alianza en psico- e apia ha enido una la ga y signi ica i- a his o ia. Fue o iginalmen e plan eado po F eud (1912-1959) di e enciando la ‘alianza’ de la ‘ ans e encia’: en con as e con los sen imien os « eales» del pacien e hacia el analis a, la ans e encia se e ie e el desplazamien o hacia el analis a de los sen imien os, impulsos y necesidades del pacien e elacionados con o as pe sonas signi ica i as pa a él. La alianza de abajo es a ía elacionada en es a isión psicoana- lí ica con la ans e encia «no obje able» o «posi i a» (F eud, 1940), en endida como el a ec o y la con ianza del pacien e en elación con el e apeu a, es deci , aspec os que no son obje o del análisis, y que p opo cionan la base y la mo i ación pa a el abajo e apéu ico (Mu an y Sa an, 1998). En e la concep ualización psicoanalí ica y la ac ual de inición de la alianza e apéu- ica ha habido muchas apo aciones aliosas (puede e se una e isión comple a en Co - bella y Bo ella, 2003; y ambién F iedlan- de , Escude o y Heah e ing on, 2006, cap. 1). En e ellas, de Bib ing (1973) y S e ba (1934), psicólogos del Yo (Ego Psychology) que a gumen a on y undamen a on objecio- nes al p incipio de las elaciones obje ales, po el cual odo lo que un clien e sien e en elación con el e apeu a es una eacción ans e encial. Es os au o es apo a on una pe spec i a nue a cen ando su a ención en la adap ación del pacien e a la ealidad y en los aspec os posi i os y no as e enciales de la elación e apéu ica. Apa ece así un econocimien o nue o del ol que juega la pe sona del e apeu a, más allá de una con- cep ualización ígida en la que el e apeu a e a únicamen e un lienzo en blanco donde se 252 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia plasmaban las dis o siones ( ans e encia) del pacien e. Mu an y Sa an (1998) conside an que el econocimien o de que la alianza de abajo e a an impo an e como el abajo sob e la ans e encia hizo posible que al- gunos e apeu as psicodinámicos inicia an in e enciones dis in as de la in e p e ación de la ans e encia y se plan easen adop a una posición e apéu ica que no ue a la de la es ic a neu alidad. En 1973 H. S upp hizo una con ibu- ción muy impo an e al undamen a la idea de que la alianza e apéu ica es decisi a no solamen e en el con ex o de la psico e apia psicoanalí ica, sino en odos los modelos de e apia. S upp desc ibe la alianza como un cons uc o que aspasa di e en es mo- delos eó icos y que in luye en la e icacia de cualquie e apeu a aunque use écnicas di e en es (analí icas, de modi icación de conduc a, Ges ál icas, e c.). Du an e odo el desa ollo eó ico del concep o de alianza e apéu ica, desde su apa ición en la li e a u a sob e psico e apia en 1930, se han de inido muchos aspec os que in luyen en la c eación de la alianza (po ejemplo, la capacidad del clien e pa a conec a con el e apeu a, o las ca ac e ís icas pe sonales del e apeu a, el comp omiso del clien e con los obje i os del a amien o, e c.), pe o ue E. S. Bo din al inal de los años 70 el au o que consiguió una de inición global que inco po aba las con i- buciones eó icas p e ias. La concep ualiza- ción de la alianza hecha po Bo din (1979) es el modelo de alianza más heu ís ico, el que ha enido mayo in luencia en la psico e a- pia indi idual. Bo din de inió la alianza de abajo sob e la base de es componen es: (1) el acue do en e el e apeu a y el clien e ace ca de las me as del a amien o, (2) el acue do de ambos sob e las a eas necesa ias pa a consegui esos obje i os, y (3) los lazos a ec i os necesa ios en e ellos pa a sos ene el a eces a duo abajo que ep esen a el cambio e apéu ico. De mane a que a pa i de esa concep ualización, la alianza e apéu- ica ep esen a la cualidad y la o aleza de la elación de colabo ación en e el clien e y el e apeu a incluyendo “los lazos a ec i os en e ambos, ales como la con ianza mu ua, el consenso en el espe o y el in e és…, un comp omiso ac i o con las me as de la e a- pia y con los medios pa a alcanza las…, y un sen ido de asociación” (Ho a h y Bedi, 2002, pág. 41). Ac ualmen e el econocimien o de la impo ancia de la elación e apéu ica y su e- lación con la e icacia del a amien o es muy gene al en odos los modelos de psico e apia, incluso en aquellos adicionalmen e más in- e esados en los mecanismos especí icos del cambio que en la p opia elación e apéu ica. Po ejemplo, puede a gumen a se que las e apias cogni i o-conduc uales, aunque no hayan in eg ado de o ma explíci a el concep- o de alianza e apéu ica en su a gumen a io eó ico, son in ínseca y explíci amen e e apias de colabo ación. Fo ma pa e de los p o ocolos de in e ención cogni i o- conduc ual el p opo ciona a los clien es una azón con incen e ace ca de las me as del a amien o y de las a eas que eque i á alcanza ales obje i os. La alianza e apéu ica es una a iable del p oceso de la e apia. Y la in es igación de p oceso- esul ado, es deci , la in es igación o ien ada a es udia que aspec os del p oceso de e apia p edicen un buen esul ado de los a amien os ha sido muy consis en e sob e la impo ancia de la alianza e apéu ica: la alianza es p edic i a del esul ado pa a una a iedad de en oques e apéu icos (indi- iduales) cuando se mide al p incipio del a amien o, y especialmen e cuando se mide desde la pe spec i a del clien e -es deci , en base a los au o-in o mes del clien e- (Cas on- Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 253 V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia guay, Cons an ino y Hol o h, 2006; Ho a h y Symonds, 1991). Vamos de o ma muy e- sumida algunos de los p incipales esul ados de la in es igación. En 1996, una e isión amplia de la in- es igación sob e Dep esión del NIMH en Es ados Unidos (Na ional Ins i u e o Men al Heal h T ea men o Dep ession Collabo a i- e Resea ch P og am) a ojó so p enden es esul ados sob e la impo ancia de la alianza en elación con el esul ado del a amien o, en una compa ación a g an escala de di e sos ipos de e apia: in e pe sonal, e apia cogni- i o-conduc ual y a maco e apia (K upnick, S osky, Simmons, Moye , Elkin, Wa kins y Pilkonis, 1996). Se io que ap oximada- men e el 21% de la a ianza en el éxi o de la e apia e a a ibuible a la pe cepción que el clien e iene de la alianza con el e apeu a, sin impo a demasiado el en oque o modelo de a amien o. La in es igación median e écnicas de me a-análisis ambién ha con i mado la impo ancia de la elación en e la alianza e apéu ica en el p oceso y el esul ado inal del a amien o. Un me a-análisis (Ho a h y Symonds, 1991) que incluyó 20 es udios di e en es (con e apeu as expe imen ados de o mación p incipalmen e psicodinámica, expe iencial y cogni i o-conduc ual) mos ó una medida de e ec o combinada de 0.26, «mode ada, pe o iable» (Ho a h y Sy- monds, 1991, pág. 139). Un me a-análisis o- da ía más amplio que analizó 79 es udios con mayo ampli ud en cuan o al ipo de e apia, ipologías de pacien es y de p oblemas clíni- cos (Ma in, Ga ske y Da is, 2000), encon ó una medida de e ec o lige amen e más baja pe o oda ía signi ica i a de 0.22. No obs an- e, en una e isión ac ualizada de Ho a h y Bedi (2002) incluyendo es udios de e apias pa a el a amien o de d ogadicción, ol ió a encon a una medida de e ec o de 0.25. Uno de los aspec os i esuel os de la in es igación es conoce cómo es la asociación en e la alianza e apéu ica y el esul ado de la e apia, algo que equie e diseños de in es igación que despejen la duda de que la pe cepción de los clien es (y de los e apeu as) sob e la alianza en ases in e medias o a anzadas del a amien o se hallen in luenciadas po los be- ne icios ya expe imen ados en el a amien o. Es deci , despeja la duda de que sea el esul- ado de la e apia el que es é in luyendo en la pe cepción de la alianza y no al e és. De hecho, algunos au o es (DeRubeis y Feeley, 1990; Feeley, DeRubeis y Gel , 1999) han ad e ido que no se debe a i ma que una alianza e apéu ica ue e causa la mejo a del clien e a menos que la in es igación e alúe cla amen e los bene icios de la e apia en un pun o empo al muy pos e io a la e aluación de la alianza y con ole o os aspec os del p og eso e apéu ico. Como hemos a gumen ado al inicio de es e a ículo, la alianza e apéu ica iene ca- ac e ís icas di e enciales cuando hablamos de la e apia amilia , y esas ca ac e ís icas hacen necesa ia una ampliación de la de ini- ción de es e cons uc o y ambién ma can unas di e encias en los diseños de in es igación. En la adición de la e apia amilia sis émica el a amien o y la impo ancia o o gada a la alianza e apéu ica es muy dispa . Rai (1988) desc ibió un con inuo de pos u as eó icas sob e la elación e apéu ica o ganizado en dos polos ex emos. En un ex emo se si úan las e apias expe ienciales (po ejemplo, Sa- i ), donde des aca la pe sona del e apeu a, y donde la calidez, el apoyo y la colabo ación mu ua son ca ac e ís icas undamen ales. En el o o ex emo del espec o es án las e apias mul igene acionales que ienen una in luen- cia psicodinámica (po ejemplo, Bowen), donde el e apeu a se man iene a dis ancia de la ans e encia pa a así pe manece obje i o 254 Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia y di e enciado. También hacía ese ex emo puede si ua se el modelo de Milán (Sel ini, Palazzoli, Boscoso, Cecchin y P a a, 1978), donde la es ic a neu alidad y las in e en- ciones p esc ip i as de ipo pa adójico no con emplan la impo ancia del ínculo con el e apeu a. Sin duda W. Pinso ha sido un au o cla e en la concep ualización sis émica y en la in es igación de la alianza e apéu ica en el ma co de la e apia de pa eja y amilia (1994, 1995; Pinso y Ca he all, 1986). Es e au o ue el p ime o en desc ibi la causalidad ecíp oca en la alianza, haciendo e que la simple ope ación de suma la elación de cada clien e con el e apeu a no si e pa a alo a la alianza «en su conjun o»; muy al con a io, las alianzas de cada miemb o de la amilia con el e apeu a, y las del e apeu a con cada subsis ema amilia (po ejemplo, su alianza con los pad es di e enciada de su alianza con los hijos) y la alianza global del e apeu a con odo el g upo amilia , a ec an a odos en e sí y gene an un complejo sis ema de in luencias ecíp ocas. O a de las apo aciones ele an- es de Pinso (1994, 1995) es la de inición de una nue a dimensión in e pe sonal de la elación e apéu ica: la alianza in a-sis ema, que se e ie e a las alianzas en el seno de la amilia (en o odos los miembos y subsis e- mas, al ma gen del e apeu a) y ambién a las alianzas in a-sis ema del e apeu a (alianzas den o del en o no p o esional al ma gen de la amlia: e apeu a y co- e apeu a, e apeu a y supe iso , o e apeu a y o os p o esionales que abajan con la amilia). SOFTA-SOATIF: un modelo pa a la e aluación y mejo a de la elación e apéu ica Sob e la base de los undamen os eó i- cos y de la ele ancia que la in es igación ha dado al concep o de alianza e apéu ica, un g upo de abajo compues o po in es iga- do es de España y Es ados Unidos iniciamos el desa ollo de un modelo de e aluación de la alianza e apéu ica que incluyese especí i- camen e las ca ac e ís icas di e enciales de la e apia sis émica con pa ejas y amilias pe o in eg ando ambién las ca ac e ís icas comu- nes a cualquie modalidad de psico e apia (colabo ación del clien e y lazos a ec i os en e és e y el e apeu a) que ue on cla a- men e de inidas po Bo din (1979). Dicho modelo y los ins umen os de e aluación que lo componen (F iedlande , Escude o y Hea he ing on, 2006, 2009) se han desa o- llado simul áneamen e en español -SOATIF -(Sis ema de Obse ación de la Alianza Te apéu ica en In e ención Familia ) y en inglés -SOFTA- (Sys em o Obse ing Fa- mily The apy Alliances).1 Las es di ec ices que guia on la c ea- ción del SOATIF ue on: (1) la aplicabilidad ans- eó ica de la alianza, de o ma que el modelo y los ins umen os de e aluación e lejasen la alianza como ac o común de la psico e apia y no un en oque e apéu ico pa icula ; (2) la impo ancia de las conduc as del clien e, dando p o agonismo a los indica- do es conduc uales que en anscu so de una sesión de e apia e lejan aspec os posi i os y nega i os de la alianza, especialmen e en lo conce nien e a las alianzas in a- amilia e lejadas en in e acciones en e los miem- b os de la amilia p esen es en la sesión; y (3) la supe posición concep ual y empí ica en e me as y a eas de la e apia que se había encon ado en la in es igación p e ia (Ho - a h y Bedi, 2002), de mane a que una sola 1. Toda la documen ación y los ins umen os de obse ación, au oin o mes, y o ma os de en enamien o y supe isión clínica, es án dispo- nibles de o ma g a ui a en www.so a-soa i .ne Apun es de Psicología, 2009, Vol. 27, núme o 2-3, págs. 247-259. 255 V. Escu edo La c eación de la alianza e apéu ica en la Te apia Familia dimensión in eg ase aspec os elacionados con las a eas y las me as de la e apia. El p oceso empí ico de desa ollo y ali- dación del SOATIF (F iedlande , Escude o e al., 1996) concluyó en un modelo de cua o dimensiones que con igu an en conjun o la alianza e apéu ica (Figu a 1): Enganche en el p oceso e apéu ico, Conexión emocional con el e apeu a, Segu idad den o del sis- ema e apéu ico y Sen ido de compa i el p opósi o en la amilia. La p ime a de esas cua o dimensiones e leja aspec os ela i os a la colabo ación en la de inición de obje i os y me as de la e apia en e e apeu a y clien es. La segunda dimensión e leja un componen e clásico en la li e a u a sob e la alianza, el ínculo pe - sonal en e clien e y e apeu a, pe o es udiado en el con ex o de la e apia amilia . Las o as dos dimensiones (Segu idad, y Sen ido de compa i el p opósi o en la amilia) son más di e enciales de la e apia de pa eja y amilia; la e ce a iene que e con la necesa ia c ea- ción de un con ex o segu o pa a la ape u a emocional y psicológica de cada miemb o de la amilia en p esencia de los o os; y la cua a dimensión se e ie e especí icamen e a lo que Pinso (1995) de inió como alianza in a-sis ema, en es e caso la alianza den o de la amilia en elación con acudi y u iliza de mane a conjun a la e apia. El SOATIF incluye dos ins umen os de e aluación de cada una de las cua o dimensiones de la alianza: un sis ema de obse ación, SOATIF-o, aplicable du an e las sesiones de e apia o a sesiones g aba- das en ideo, y un au oin o me, SOATIF-s, (pa a odos los pa icipan es en una sesión, incluido el e apeu a) aplicable al é mino de una sesión de e apia. El manual de uso Figu a 1. Rep esen ación del modelo SOATIF. Implicación e icien e del clien e en las a eas de la e apia Enganche en el p oceso e apéu ico Segu idad en el sis ema e apéu ico Conexión emocional con el e apeu a Compa i el p opósi o de la e apia en la amilia Implicación a ec i a de cada clien e en la e apia Implicación cogni i o-conduc ual de cada clien e en la e apia Relación de cada clien e con el sis ema amilia