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Núme o 41, diciemb e 2018, pp.257-283
Paula E mila Ri aspla a Va illas
El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
EL GRAND TOUR: CARACTERÍSTICAS DE UN VIAJE DECIMONÓNICO POR
EUROPA, SEGÚN LAS MEMORIAS DE UN JOVEN PERUANO EN 1859
THE GRAND TOUR: CHARACTERISTICS OF A DECIMONOUS TRIP BY
EUROPE, ACCORDING TO THE MEMORIES OF A YOUNG PERUVIAN IN 1859
Paula E mila Ri aspla a Va illas
Uni e sidad Ga cilaso de la Vega, Lima, Pe ú
Resumen
Las pe sonas que esc ibie on lib os y dia ios de iajes mode nos y con empo áneos
p oceden de di e en es p o esiones y u ie on di e en es mo i os pa a hace lo: po place ,
u ismo, cu iosidad, come cio, eligión, en e o os. El p esen e a ículo a a de la isión
de un adolescen e en su iaje de iniciación a la adul ez, que ealizó du an e la p ime a ase
de un g an iaje que du ó cinco años desde 1859 a 1863. Es e jo en e a cul o, aman e de las
buenas le as, de la poesía, iel e lejo de la época que le oco i i : el Roman icismo. Me
e ie o al insigne poe a, ilólogo y esc i o Ped o Paz Soldán y Unanue, quien emp endió a
los 19 años un iaje ansa lán ico del que analiza nos sólo el p ime año, es deci 1859.
Palab as cla es: G and Tou , siglo XIX, adolescen e, España, Ingla e a, guía, anspo e,
ca a de ecomendación.
Abs ac
The people who w o e mode n and con empo a y a el books and jou nals came om
di e en p o essions and had di e en easons o do so o pleasu e, ou ism, cu iosi y,
comme ce, eligion, among o he s. This a icle deals wi h he ision o an adolescen on his
jou ney o ini ia ion in o adul hood, which he pe o med du ing he i s phase o a g ea
jou ney ha las ed i e yea s om 1859 o 1863. This young man was a cul , a lo e o
good ly ics, he poe y, ai h ul e lec ion o he ime ha he li ed: Roman icism. I am
e e ing o he ou s anding poe , philologis and w i e Ped o Paz Soldán y Unanue, who
unde ook a he age o 19 a ansa lan ic ip om which we analyze only he i s yea ,
ha is 1859.
Key wo ds: G and Tou , 19 h cen u y, eenage , Spain, England, guide, anspo , le e o
ecommenda ion.
Fecha de ecepción: 17/03/2018
Fecha de acep ación: 05/11/2018
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Paula E mila Ri aspla a Va illas
El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
El lib o que esc ibió Paz Soldán y Unanue, bajo el seudónimo de Juan de A ona,
Memo ias de un iaje o pe uano. Apun es y Recue dos de Eu opa y O ien e (1859-1863), y
o os lib os de iaje con empo áneos a la ealización de és e, nos se i á de p e ex o y
uen e documen al pa a descub i y analiza los p olegómenos del u ismo masi o en
Eu opa, descub iendo y analizando los p epa a i os, el i ine a io, los anspo es
empleados, la comida, los hospedajes, la documen ación eque ida, los guías de iajes, las
es a egias u ilizadas pa a desplaza se, en e o os emas. Así ambién, descub i emos la
isión de un adolescen e de la Eu opa que eco ió y la mane a como se las a egló pa a
desplaza se solo po pa e del iejo con inen e.
Es e iaje de descub imien o del mundo e iniciación a la ida adul a obedeció a a ios
ac o es. El p ime o de los cuales ue el es ímulo que le despe ó Faus ino An oñano,
médico y p o eso pe sonal de Ped o, que lo acompañó po años en su pe iplo a lo la go de
los lib os en su hacienda amilia en Cañe e. El segundo ac o ue la adición eu opea del
G and Tou , p ac icada en e los a is óc a as desde el siglo XVII, que aún se man enía en e
la éli e de ealiza un la go iaje po si ios de g an impo ancia cul u al, a ís ica e his ó ica
de Eu opa, Asia y Á ica y que algunos ascenden es masculinos de Ped o ya lo habían
ealizado, pues es e iaje se había con e ido en pa e de la o mación de odo jo en de
dis inguida amilia. El e ce ac o ue la espléndida si uación económica en la que se
encon aba el Pe ú debido al boom del guano de las islas, que a o eció a la oliga quía
pe uana, es deci , en e los e a enien es, polí icos, diplomá icos y a is óc a as.
Ped o pa i ía del Pe ú y empeza ía su iaje, jun o con su men o , al como
denominaba a su p o eso . Pe o, és e p on o lo dejó, casi al p incipio, pa a di igi se a la
capi al de Ála a, Vi o ia, de donde e a na u al, ansioso de eencon a se con su amilia,
después de años de es a en el Pe ú. El p o eso ue a Eu opa pa a queda se y mo i y el
alumno pa a inicia un la go iaje que le oma ía casi cinco años. Época de su ida que
enía iempo, dine o, audacia, salud y ju en ud pa a hace lo. Sin emba go, el iaje que
ealizó no ue ácil, po más que lo desc iba de o ma lige a y amena, pues se expuso a
pelig os y a en e medades. Pe o, en los cinco años que du ó su pe iplo, sólo una ez se
en e mó y ue en el su de I alia.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
Al inicia el iaje, nues o pe sonaje
1
aún no había cumplido los 20 años y se
ca ac e izaba po se un muchacho igo oso, apues o, isueño y o gulloso de sus aíces
limeñas y de su es i pe y he encia española, pues su amilia p ocedía del no e de España.
«¿Qué es de los U e a y A amba , mis mayo es po el lado ma e no de mi pad e?», se
p egun aba
2
Asimismo, su mad e F ancisca Unanue de la Cuba e a hija del insigne médico
Hipóli o Unanue, de ascendencia asca. Sus años de es udio clásico y ilológico le
p epa a on pa a la ealización de es e la go y ansiado iaje, conocía a ias lenguas y las
cos umb es de los luga es a a és de los lib os. Tenía indudablemen e habilidades en
lenguas, pues de lo eó ico pasó a la p ác ica, sin p oblemas. G acias a los clásicos, no sólo
leía sino que hablaba el g iego, al pun o de da se cuen a de las a iaciones lingüís icas y,
p on o, se empezó a desen ol e muy bien en el inglés y el ancés, así como o os idiomas.
No hay que ol ida que pos e io men e se con e i ía en un me iculoso aduc o y p o eso
de ilología en la Uni e sidad San Ma cos, en Lima. En la p ime a mi ad del siglo XIX,
pa e de la educación de odo jo en de o mación «a la eu opea» incluía el ap ende a ios
idiomas no sólo esc i os sino ambién hablados y, ambién, el la ín y el g iego.
A a és de su expe iencia esc i a en un dia io de iaje, nos hace pa ícipe de la
p oli e ación del u ismo a mediados del siglo XIX. Visualizamos a los muchos iaje os
soli a ios que, como él, encon a on en el camino, compa iendo pequeños amos de iaje,
en ciudades, pueblos, pensiones, ca és, e c. A mediados del siglo XIX exis ían muchos
guías, los llamados nig oman es o cice ones, ambién niños y jó enes que guiaban a cambio
de alguna moneda. Una ca ac e ís ica de su desplazamien o ue la u ilización de las
nume osas ca as de ecomendación que lle ó y o as que consiguió, es ando en Eu opa.
Una es a egia de mo ilización muy común en e la éli e. U ilizó es as ca as cuando lo
pudo hace y cuando no pudo, se albe gó como cualquie u is a en ho eles, ondas,
1
Ca los Ga cía – Romedal Pe ez, Dicciona io Biobibliog á ico de iaje os po España y Po ugal, Olle o y
Ramos. Mad id: Olle o y Ramos, 2010, pp. 309-310. U ilizó el seudónimo Juan de A ona, en memo ia de la
pe sona que legó su hacienda en Cañe e a su abuelo Hipóli o Unanue. Pos e io men e se con e i ía en
embajado en Chile has a la Gue a del Paci ico. Luego, pasó g an pa e de su ida en Lima donde ue
p o eso de Li e a u a en la Uni e sidad de San Ma cos. Fue muy p olijo en sus esc i os, des aca el
Dicciona io de Pe uanismos. Esc ibió en a ios pe iódicos limeños como El Tiempo y El Come cio y undó
El Chispazo.
2
Paz Soldán, 2003, s/n. www.ce an es i ual.com/.../memo ias-de-un- iaje o-pe uano-apun es-y- ecue dos-
.de-eu opa -y- o ien e-1859-1863/.Fecha de consul a 02-07-2017.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
mesones o albe gues. Una de las p incipales unciones de es as ca as e a ab i las pue as a
la ac i a ida social de la éli e y se pa ícipe de ella.
Pocos la inoame icanos ealizaban iajes po Eu opa y menos a Á ica y Asia,
aunque uesen luga es an conocidos como Egip o o Je usalén.
3
El caso de es udio es el de
un adolescen e que inicia un G and Tou al iejo mundo con el obje i o de a ianza y
amplia los conocimien os adqui idos en el seno amilia . Es e a ículo sólo analiza a el
p ime año del la go iaje que emp endió cuando aún se conside aba un adolescen e.
Esc ibió es a pa e del iaje de memo ia y de las ca as que en ió a su pad e, Ped o Paz
Soldán y U e a, y que és e gua dó. El descuido de no oma apun es lo a ibuyó a la al a de
madu ez que enía en aquel en onces y que el mismo econoció en su lib o, ildándose de
adolescen e. La madu ez le end ía después de la p ime a pa e de es e g an iaje, luego de
la es adía de dos años en Pa ís. En es a p ime a e apa de su eco ido, Ped o Paz Soldán se
cali icó asimismo como u is a, aunque en ealidad hizo un iaje de ap endizaje y
o mación. Hijo único, u o una esme ada educación, igilada de ce ca po su pad e, su
p incipal guía y conseje o.
De es a mane a, u ilizando como uen e p ima ia undamen al el lib o de Ped o Paz
Soldán y Unanue, analiza emos como e a un iaje de o mación de un jo en de éli e
hispanoame icano. Una especie de iniciación a la ida eal después de a ios años de
exquisi a o mación eó ica, ilológica e in elec ual. Se a aba de iajes plani icados y
o ma i os donde pone en p ác ica los años de ap endizaje eó ico pa a pasa a uno más
empí ico. También se analiza á a a és de es a memo ia las ca ac e ís icas de los iajes en
Eu opa de mediados del siglo XIX.
3
Ga cía – Romedal Pe ez, Dicciona io Biobibliog á ico de iaje os po España y Po ugal, 2010, p. 16. Sólo
un 2% de la inoame icanos pasa on como iaje os a la Península Ibé ica a inales del siglo XIX
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
G and Tou ju enil en los siglos XVII, XVIII y XIX
Casi po unanimidad, la li e a u a indica que es os iajes ju eniles, denominados el
G and Tou de F ancia y el Gi o de I alia, isi ando las p incipales co es eu opeas y
luga es a ís icos e his ó icos, acompañados po si ien es y u o es, los inaugu a on los
ingleses en el siglo XVII. Uno de los iniciado es ue F ancis Bacon que conside ó
undamen al los iajes al ex anje o en la educación de los jó enes en sus Ensayos (1625).
Se a a de uno de los p ime os lib os de iajes pa a o mación. También, Richa d Lassels
que eje ció de u o de es os iajes de jó enes de éli e y esc ibió un dia io de aquellas
expe iencias que i uló A comple e jou ney h ough I aly (1670), suge ía que odo
es udian e se io de a qui ec u a, an igüedad y a es debía ealiza un iaje a a és de
F ancia e I alia pa a comp ende a los clásicos.
4
O o esc i o y u o enca gado de lle a a
los jó enes a is oc á icos ingleses al acos umb ado iaje de o mación al ex anje o ue
Lo d G an ille Le eson Gowe .
5
Es os iajes ju eniles de a is óc a as que pos e io men e ue on copiados po los
bu gueses, ue on iniciados en Ingla e a, concen ándose undamen almen e en I alia y
F ancia. El p ime luga , cuna del Renacimien o, se con i ió en el siglo de la Ilus ación
en des ino obligado pa a odo jo en ingles que quisiese comple a sus es udios con una
expe iencia p ác ica de aquel mundo que había conocido a a és de los lib os.
6
Mien as
que el segundo des ino, conc e amen e, Pa is, el jo en ap ende ía desen ol imien o y
e inamien o social. Una de las causas de la expansión de es os iajes po jó enes ingleses
ue la ela i a es abilidad polí ica que gozaba Ingla e a en el siglo XVIII, encaminada a
un p og eso económico que es aba gene ando la incipien e e olución indus ial.
7
Algunos
jó enes de o as nacionalidades emp endie on es os iajes a Eu opa como los alemanes
4
F iede ich-S egmann, Hil ud, La imagen de España en los lib os de los iaje os alemanes del siglo XVIII.
Alican e: Publicaciones de la Uni e sidad de Alican e, 2014, p.12.
5
Cla ke An hony H. y T e o J. Dadson, “In oducción del iaje po España (1802-1804) de Elizabe h, Lady
Holland y Hen y Richa d Fox, Lo d Hollad”, La España del siglo XIX is a po dos inglesas: Lady Holland y
la no elis a Geo ge Elio (1802-1804 y 1867). Za agoza: Ins i ución “Fe nando el Ca ólico” (CSIC),
Dipu ación de Za agoza, 2012, p. 24.
6
Cla ke An hony H. y T e o J. Dadson, La España del siglo XIX is a po dos inglesas: Lady Holland y la
no elis a Geo ge Elio (1802-1804 y 1867). Za agoza: Ins i ución “Fe nando el Ca ólico” (CSIC), Dipu ación
de Za agoza, 2012, p. 11.
7
Boye , Ma c. “El u ismo en Eu opa, de la Edad Mode na al siglo XX”, en His o ia Con empo ánea 25,
2002, p. 18. El u ismo nació con la “ci ilización indus ial”.
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
que solían iaja po place y cu iosidad, acompañando a icos pe sonajes, aunque no enían
acceso a la co e como los ingleses.
8
Sin emba go, apa ecie on de ac o es como Rousseau
que c i ica on es os iajes de o mación con u o es y ayos que en ez de conoce la
ealidad ci cundan e de cada luga con sus p opios ojos, se pe dían en el pasado, en las
biblio ecas, en los a chi os y en los museos, eg esando sin habe is o g an cosa. Es deci ,
es e ilus ado c i icaba la al a de espí i u c í ico de lo que podían e en es os iajes.
Después de la Gue a de los Sie e años (1756-1763), no sólo los jó enes a is óc a as
ealizaban es os ou s sino, ambién, los hijos de los icos bu gueses y se amplió el
eco ido de F ancia e I alia a las zonas mon añosas de Aus ia y los si ios bajos de Holanda
y algunos ou s es udian iles se a en u a on ímidamen e, empezando a conoce la
península Ibé ica y G ecia. Es e úl imo des ino accesible desde el decli e de la dominación
u ca en los Balcanes y el Ma Ad iá ico.
9
No cabe duda que los dia ios y lib os de iajes
incen i a on la idea y el hecho de iaja hacia u as de pe eg inación cul u al, paisajís ica y
social, e in luye on los iajes de o mación ilus ada como los de Mon aigne, Vi es,
E asmo, Mon esquieu y Goe he. Es os lib os, las pin u as de paisajes y uinas y los e a os
de los pa icipan es de los G and Tou s se hicie on popula es. De es os iajes eg esaban
con muchos sou eni s que e an p incipalmen e obje os comp ados a los an icua ios y
ex aídos de exca aciones como escul u as, monedas, g iegas omanas y que se
con i ie on en o a de las ca ac e ís icas de es os iajes, o mando una de las e ien es del
coleccionismo del siglo XVIII. Obje os que aían p es igio al poseedo , pues e idenciaban
habe ealizado un G and Tou du an e la ju en ud y habe se empapado de los
conocimien os de los lib os in si u.
8
F iede ich-S egmann, La imagen de España en los lib os de los iaje os alemanes del siglo XVIII, 2014, p.
87.
9
Ma cos Cas illo Monsegu (ed), XXI Viajes (de eu opeos y un ame icano a pie, en mula, diligencia, en y
ba co) po el A agón del siglo XIX, Dipu ación de Za agoza, Huesca y Te uel, 1989, s/n. Los jó enes
adine ados que concluían sus es udios, excluían a España del G and Tou po su a aso, desc edi ado po la
Inquisición y sus cos umb es; Majada Neila, Jesús, Viaje os ex anje os po España. Siglo XIX, Mad id:
Fies a del Lib o. Con ede ación española de g emios y asociaciones de lib e os, 1996, p. 8. «Pa a cualquie
iaje o ilus ado España es su an ípoda: oscu an ismo, iloso ía escolás ica, au o i a ismo y ana ismo son sus
señas de iden idad». Sólo algunos se a en u aban hacia España, en busca de paisajes a iados y de un a e
más ba oco, chu igue esco o naza í.
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
La ca ac e ís ica o ma i a del G and Tou con inuó en el siglo XIX y amplio su
ango de in luencia a o as clases sociales, sob e odo, la bu guesa. Ya no sólo la éli e enía
dine o pa a in e i en sus muchachos y p on amen e se necesi ó, po ejemplo, gen e de
o mación cosmopoli a, pa a di igi el boyan e colonialismo inglés. De es a mane a, se hizo
aún más popula la ealización de un iaje po el con inen e eu opeo, e incluso a o os
con inen es, en e los jó enes a pun o de hace se homb es y asumi las esponsabilidades
que eso conlle aba, un abajo p obablemen e como unciona io colonial. El eco ido
dependía de sus in luencias, con ac os y ca as de p esen ación. De es a mane a, desde la
p ime a a la segunda mi ad del siglo XIX, es os iajes o ma i os y de ap endizaje social se
hicie on muy popula es en e los jó enes bu gueses de odo el mundo, que ecibían una
educación humanís ica y occiden al, al conside a se de suma impo ancia como uen e de
conocimien o y del sabe , como ue el caso de Simón Bolí a , cuyo p ime iaje a Eu opa
lo ealizo en su adolescencia.
10
Algunos pad es mo i aban a sus hijos a aquel iaje que les
llena ía de glo ia y les ab i ía opo unidades. Viajes es uc u ados, sin casi nada a la
imp o isación o quizá no. Una en ada al mundo an o cul u al como social que le ha ía
conocido y ab i ía las pue as a un p ominen e u u o.
11
Al inal del pe iplo, pa e de es a
expe iencia e minaba ísicamen e en sus casas. Así no es baladí indica que se hizo moda
en e la bu guesía a egla sus casas con pa e de las cosas o ecue dos que aían
exp esamen e pa a ello. Muchos iajaban en g upo con u o es, pe o o os se lanzaban solos
a es a expe iencia, sólo eniendo algunas ca as de ecomendación, dine o en e ec i o o con
la ayuda de gi os banca ios.
El negocio u ís ico a mediados del siglo XIX es aba muy bien desa ollado, había
guías en casi odos los luga es, di e en es ipos de anspo e, caballos, mulas, ca uajes,
enes, ba cos, e ys; y odo ipo de hospedaje en los ayec os, desde ho eles, ondas, has a
albe gues en monas e ios y pa ado es de los caminos. El iaje ya no e a un p i ilegio de la
10
G ego io Vale a-Villegas, “Simón Bolí a : Viajes de o mación y bildung”, Re is a de Pedagogía, ol. 34,
núm. 94, Uni e sidad cen al de Venezuela, Ca acas, 2013, pp. 189-213.
11
Chapa o Sainz, Ál a o, La o mación de las éli es ilus adas ascas: El Real Semina io de Ve ga a (1776-
1804), Tesis doc o al. (s.n), Ba akaldo, 2005, p. 219. Po ejemplo, el iaje que emp endió Ramón Ma ía de
Munibe po Eu opa cuando jo en, le p epa a ía pa a una des acada ca e a, po el conocimien o adqui ido y
po su con ac o di ec o que u o con la Co e.
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éli e, cualquie a lo podía ealiza . De es a mane a, al lee el lib o de Ped o Paz Soldán y
Unanue nos damos cuen a que a mediados del siglo XIX ya había muchísimo u ismo
cul u al, paisajís ico, u bano y u al, p incipalmen e de ingleses, seguida de anceses,
alemanes y demás nacionalidades. Asimismo, es os iajes o ma i os di igidos a a ones
jó enes en el siglo an e io , ápidamen e se ex endie on a las muje es po lo que a mediados
del siglo XIX encon amos, sob e odo, a inglesas que lo emp ende ían incluso solas.
12
Ped o Paz Soldán y Unanue ealizó un la go iaje de a ios años (1859-1963) que le
lle o a conoce g an pa e de Eu opa, el no e de Á ica(Egip o), pa e del O ien e Medio
(Tu quía, Líbano, Si ia) y algunas islas del medi e áneo (Mal a, Chip e, Rodas). En es e
pe iodo es in e esan ísima su expe iencia en Egip o, eco iendo di e sas zonas
a queológicas, ya en onces bas an e isi adas po u is as de ambos sexos, p ac icando una
cos umb e an en boga en aquel en onces, escala la pi ámide más al a, Keops. Vi ía una
época de los p olegómenos del u ismo en masa po el aumen o de iaje os ya no sólo a
Eu opa sino ambién al no e de Á ica y Medio O ien e.
13
Zonas de polo de desa ollo
u ís ico y ganancia mone a ia, o eciendo odo ipo de se icios necesa ios pa a sa is ace
las necesidades de los iaje os, con nig oman es o guías, di e sos ipos de hos ele ía,
anspo e y mesones de es ipendio de comida.
Viaje de un adolescen e po Eu opa: Ped o Paz Soldán y Unanue
Ped o Paz Soldán y Unanue inició un la go iaje de «inago able enseñanza» hacia
Eu opa, Á ica y Asia el 12 de ab il de 1859, sin cumpli aún los 20 años. Si bien, es e iaje
du ó cinco años, en es e abajo solo nos ocupa emos de la p ime a pa e de su iaje, la que
comp endió el p ime año, desde que salió de Lima has a cuando eg esó a Pa is pa a
queda se po un iempo. Es deci , cuando dejó su condición de u is a i ine an e y pasó a se
esiden e de la ciudad luz, Pa is.
12
Albe o Egea Fe nández-Mon esinos (coo d.), Viaje as omán icas en Andalucía. Una an ología. Se illa:
Jun a de Andalucía, Cen o de es udios Andaluces, Conseje ía de la P esidencia, 2008, p, 33.
13
Cas illo Monsegu , XXI Viajes..., 1989, s/n. «Empiezan a eni en alu ión y ya no son los nobles
diplomá icos de an año en misión o icial, ni los sesudos e udi os dieciochescos, sino una bu guesía in en o a
del u ismo, del au én ico iaje de place …»
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
El i ine a io seguido po Ped o en el p ime año de su G and Tou ue Lima, El
Is mo de Panamá, Colón, Ca agena(no isi ado), San Tomás, la a esía po ma ,
Sou hamp on, Lond es, Pa ís, Bayona, Bu deos, Bia i z, Ve ga a, Beho ia, I ún, San
Sebas ián, Tolosa, Ve ga a, Bilbao, Po ugale e, Algo a, Vi o ia, Bu gos y Valladolid,
Mad id, Valencia, El Esco ial, La G anja, Sego ia, El G ao, Cabañal y Cañame al,
Mad id, G anada, Tembleque, Bailén, Manzana es, Valdepeñas, La Mancha, Jaén,
G anada, Có doba, Se illa, El Guadalqui i , Cádiz, Je ez, El es echo de Gib al a , Málaga,
Valencia, Ba celona, Pe piñán, Mon pellie , Nimes, A iñón y Pa ís. En es e úl imo luga
pe maneció dos años.
El 12 de ab il de 1859, muy en usiasmado pa ió jun o con su men o , el doc o don
Faus ino An oñano, la pe sona que lo mo i o y con enció a su pad e, Ped o Paz Soldán y
U e a, de ealiza es e iaje al iejo con inen e. Faus ino eg esa ía a su pueblo na al, en
Vi o ia Gas eiz pa a mo i , pues padecía de una en e medad c ónica y inalmen e alleció
en 1866, según cons a en el A chi o Diocesano de Vi o ia.
14
Se iene poca in o mación de
Faus ino, sólo el que es á en el dia io de iaje de Ped o que abajó en la hacienda del alle
de Cañe e, p opiedad de la amilia de Ped o Paz Soldán, como médico po ocho años,
pe iodo que se ocupó ambién de la educación de Ped o, comunicando a su pad e el
desa ollo del ca ác e del niño y sus a ances in elec uales. Aconsejó que el niño se
o ien a a a la diplomacia, al pe ca a se que e a cu ioso, cuidadoso, pacien e y enía don de
lenguas.
15
Cosa que más a de sucede ía. En aquella hacienda, ambién, abajaba el
he mano de su men o , como capellán. No se sabe la elación que pudo ene con el pad e
de Ped o, pe o en un mundo en el que se mo ían po con ac os y ecomendaciones no cabe
14
A chi o Diocesano de Vi o ia (ADV). Regis os sac amen ales. Pa ida de allecimien o 4 de no iemb e de
1866, en el lib o de la pa oquia de San Miguel A cángel de Vi o ia. Fecha de bau izo el 29 de julio de 1821.
Fue en e ado en zona común y en la ac ualidad sus es os esponsan en un osa io.
15
Paz Soldán, 2003, s/n. www.ce an es i ual.com/.../memo ias-de-un- iaje o-pe uano-apun es-y- ecue dos-
.de-eu opa -y- o ien e-1859-1863/.Fecha de consul a 02-07-2017: “Du an e los cinco años an e io es en que
había sido mi compañe o, mi amigo y mi maes o en la hacienda de mi pad e en el alle de Cañe e, le
comunicaba a aquel con uda anqueza las obse aciones que hacía sob e mi ca ác e . La más ecuen e e a
es a «Don Ped o: es e niño iene más as ienda que un iejo de cien años; iene más conchas que un galápago;
dedíquelo us ed a la diplomacia». O a, «es e niño iene una cu iosidad de monja; odo lo quie e sabe ; hay
que da le un lib i o i ulado: 'El po qué de odas las cosas».
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Paula E mila Ri aspla a Va illas
El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
Ca ac e ís icas de un iaje decimonónico, según las memo ias de un jo en po Eu opa
en 1859
T anspo e
Paz Soldán u ilizó pa a desplaza se di e en es ipos de anspo e, como: ba co de
apo , diligencia, co eo, bo e, caballo, e oca il y ca i o (coche de dos uedas). En
Ingla e a y F ancia einaban los e oca iles y en España, las diligencias. Sin emba go, e a
bas an e di ícil y penoso los iajes la gos, pues obligaba a da odeos y cambia de coche y
o ma de iaje a cada ins an e. Los caminos eu opeos ca ecían gene almen e de
pa imen ación, pol a edas en e ano y cha cos de agua en in ie no, p incipalmen e en
España.
Ba co de apo : Desde comienzos del siglo XIX, los medios de comunicación como
ba cos de apo o ansa lán icos de g an calado hicie on posible que mayo can idad de
gen e iaja a po u ismo, desde las cos as a lán icas a los países medi e áneos.
27
Si bien es
cie o e an cos osos y aún poca gen e podía hace en e a esos gas os, Paz Soldán u ilizó
ba cos de apo pa a c uza el A lán ico con el «Magdalena» y el apo «Balea » pa a i de
Cádiz a Málaga en el Medi e áneo y, asimismo, de Valencia a Ba celona en el ba co de
apo «Monse a ».
Diligencia: Los caminos en España a mediados del siglo XIX e an pésimos
28
donde
einaban las diligencias que e an u ilizadas pa a amos la gos y había mesones en el
camino pa a que descansa an o cambiasen caballos. Po ejemplo, de Mad id salían
diligencias has a Tembleque, quince leguas de la capi al, donde pe noc aban. Pe o, pa a
algunos luga es, mon aban la diligencia al e oca il pa a Alican e. Po ejemplo, de Bilbao
a Vi o ia, omaba un día, lo que hoy sólo du a una ho a po bus. También, u ilizó la
diligencia en pa e del amo de Mad id a Valencia. Había una diligencia de G anada a
Mad id que u ilizó has a Bailen, pa a oma o a que iba de Mad id a Có doba de donde
omó el en pa a Se illa. U ilizó de Ba celona a Pe piñán la diligencia, pasando po las
27
Egea Fe nández- Mon esinos (coo d.), Viaje as omán icas en Andalucía. Una an ología, 2008, p, 33. En
1818, se es ablece ese se icio de EEUU a Ingla e a.
28
Ga cía Simón, Cas illa y León, según la isión de los iaje os ex anje os, 1999, p. 35.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
es aciones de Ge ona, La Junque a e c. La diligencia e a un ca uaje ipo ómnibus con
sepa aciones ans e sales. El p ime compa imen o delan e o e a la Be lina, cuyas
esquinas e an los si ios más cómodos de la diligencia. T as de la Be lina es aba el in e io ,
con seis u ocho asien os, a es o cua o po banda, y sin más is a que las en anillas de los
lados. Po úl imo: la Ro onda que e a la pa e ase a del coche con asien os, dis ibuidos en
o ma semici cula . El pescan e, delan e de la Be lina, se llamaba Impe ial donde iban el
coche o, su ayudan e y dos pasaje os a la in empe ie y e a el más ba a o de odos po que
es aba expues o a los elemen os, llu ia, ien o y sol. En el echo se ponían los equipajes,
que iban cubie os con un cue o.
29
El conduc o o mayo al enía un ayudan e, el zagal, que
co ía de ás de los caballos y los animaba y guiaba a a és de la oz. Una cos umb e
longe a que se seguía usando a mediados del siglo XIX.
30
El co eo: Pequeño coche que ci culaba en Bilbao, en el que cabían cua o pe sonas.
Bo e o ba ca: de Bilbao a Po ugale e; de Se illa a Cádiz po el Guadalqui i (ocho
ho as).
31
Se illa había sido el pue o lu ial más impo an e en España en los siglos XVI y
XVII.
Caballo: que cabalgó de Algo a a Bilbao con un guía, un muchacho a pie.
Fe oca il: La ca ac e ís ica de F ancia e a los e oca iles, así como, la de España
las diligencias. En los iajes la gos se podía u iliza e oca il y diligencias. Po ejemplo,
Ped o omó en Mad id una diligencia que e a a as ada po un ca o de e oca il has a
Tembleque donde cambia on po mulas pa a G anada. El en con inuaba su iaje a
Alican e.
32
29
Cas illo Monsegu , XXI Viajes..., 1989, s/n. Los uelcos de las diligencias e an ecuen es.
30
Consol F eixa, Los ingleses y el a e de iaja . Una isión de las ciudades españolas en el siglo XVIII.
Ba celona: Ediciones del Se bal, 1993, pp. 69-70. Algunos caballos de la diligencia iban enganchados y e an
di igidas po la oz o i ándoles pied as po el ayudan e del conduc o .
31
Labo da, Viaja en la España del Quijo e, 2005, p.71. En 1600, el es udian e alemán Diego Cuel is bajó
po el Guadalqui i en ba ca po el p ecio de 3 eales has a San Luca de Ba ameda, pue o de en ada a
España y p o egida po una casa o i icada con mucha a ille ía.
32
Cas illo Monsegu (ed), XXI Viajes..., 1989, s/n. A los pocos años se amplia ía la ed e o ia ia en España.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
Ca i o (coche de dos uedas). Esos ca os de camino que ni e an diligencias ni e an
coches se ían pa a desplaza se po Mad id. También, lo u ilizó pa a desplaza se po
Cabañal-Cañamela
Ca uajes pa icula es y de alquile que c uzaban po sus calles de Se illa e an de
co o eco ido y de ciudades
Hospedaje
El hospedaje en España a mediados del siglo XIX e a escaso y malísimo.
33
Nues o
iaje o u ilizó en su ayec o ho eles, ondas, casas de huéspedes, albe gues en monas e ios,
pa ado es de los caminos y casas de ecomendados. En cuan o a los mesones, en las u as
de iaje la go uese Mad id a G anada o Mad id a Valencia en diligencia y e oca il,
enían que hace pa adas, du miendo en mesones. Algunas pa adas de cambio de diligencia
mencionadas donde había mesones e a Tembleque y Bailen. En es os luga es se comía,
pe o no se enía ga an izada una cama pa a do mi , po lo que muchos e minaban
du miendo en el suelo muy ce ca a los animales, que pe noc aban bajo echo.
34
En es os
luga es se podía p ac ica la p os i ución encubie a. Nues o iaje o du mió dos eces en el
suelo en mesones en Sego ia y en Manzana es.
35
En la u a Mad id a G anada, una de las
uedas de la diligencia que lo aspo aba se ompió en Manzana es. Los pasaje os
camina on a un mesón ce cano al camino donde Ped o du mió en el suelo. Al día siguien e
cuan o se a egló la ueda, se di igie on a Valdepeñas.
En las ciudades, nues o iaje o hizo uso de ondas, así como de ca és, casas de
huéspedes y ho eles.
36
De odas las ondas que es u o, gene almen e, a endidas po
33
Ga cía Simón, Cas illa y León, según la isión de los iaje os ex anje os, 1999, pp. 35 y 54.
34
Cos umb e a as ada desde siglos an e io es al como indica Consol F eixa, Los ingleses y el a e de iaja ,
1993, p. 74 «Du mie on en el suelo sob e la paja cubie os po sus ab igos”; Cas illo Monsegu , XXI Viajes...,
1989, s/n. «Es muy p obable que du máis encima de los es ablos o en un suelo cons uido de al mane a que
podáis e y oí a los mulos sin el meno es ue zo”
35
Ga cía Simón, Cas illa y León, según la isión de los iaje os ex anje os, 1999, p. 256; Da illie , 1862,
indica que cuando ue a Sego ia, enía e e encias de an iguos iaje os de los di ícil que e a encon a
alojamien o. Sin emba go, él u o sue e, pues indica que «Los iempos han cambiado mucho y hoy puede
llega uno a Sego ia a cualquie ho a sin a iesga se como an año a ene que do mi al aso». Sin emba go;
es años an es, nues o iaje o indica lo imposible que e a encon a alojamien o en Sego ia.
36
Ibídem, p. 35.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
muchachas jó enes,
37
la más amosa en e odas se llamaba «la Vizcaína», ubicada en la
Pue a el Sol, zona nuclea de la capi al. En aquel luga es u o en una de sus isi as a
Mad id, en 1859. Sus cua os e an pequeños, pe o elegan es y la comida es aba a buen
p ecio y e a deliciosa, comiendo en mesas edondas donde el p ecio e a más bajo que en la
mesa p incipal. E a una onda ag adable y daba buen se icio. El menú del día que podían
escoge sus huéspedes cos aba dos du os dia ios. También, en G anada se albe gó en una
onda, llamada «Mine a», en e al ío Da o, y en Valencia en la «Fonda de Pa is». En
Je ez, es u o po una noche en un cua o con ca es de ije a.
En las ciudades, ambién, hacían uso de casa de huéspedes o posadas, luga es
ín imos pa a es adías más la gas y enían un ambien e ag adable y amilia , siemp e
a endido po las pa onas. Nues o iaje o es u o en Mad id en la «Posada de los
Embajado es» y comía en la mesa edonda de la de «Peninsula es», en la casa de huéspedes
en la calle Alcalá n° 24, en la casa de huéspedes de la calle del P ado, n.º 4, en la misma
casa del poe a Ven u a de la Vega, quien le in i ó a hace lo. Las comidas en las casas de
huéspedes no e an an deliciosas como las de las ondas, p ecisamen e po que no elegían
sus comidas, sino que acep aban las que les o ecían: «La comida en es os alojamien os no
pasaba de egula , y las pa onas andaban siemp e de iña conmigo po que «no comía», y
ag egaban. Se á po que no le gus a la comida: hab á us ed sido seño i o mimado»
38
. La
casa de huésped o posada de Bilbao, llamada «Pepa la del Telég a o», ubicada en la calle
del Co eo, enía sólo seis cua os a lo más, andando los huéspedes de dos en dos.
En cuan o a los ho eles, des aca el que se albe gó en Se illa, en un ho el llamado
«Mad id», con un ja dín con pla ana es que ali iaba el ue e calo del luga . En Cádiz se
albe gó en un ho el donde conoció a un qui eño F ancisco Ja ie León, que más a de se ía
icep esiden e de ecuado con el que isi a ía Je ez. En Ba celona es u o en el «Ho el de
las Cua o Naciones» y en El Esco ial en el «Ho el de Bu guillos».
37
Ibídem, p. 104. Coincide con lo indicado po Edmondo de Amicis (1872). Las muje es dan a las ondas un
au a de casa o amilia que hace que se ol ide la soledad del iaje o, dan con e sación, son a ec uosas y son
aleg es. «Quie as esas manos seño i o, que es o no es á bien». Aunque a eces lo pe mi ían y nues o iaje o
dio e de eso en alguna pa e de su ela o.
38
Paz Soldán, 2003, s/n. www.ce an es i ual.com/.../memo ias-de-un- iaje o-pe uano-apun es-y- ecue dos-
.de-eu opa -y- o ien e-1859-1863/. Fecha de consul a 16-08-2017.
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
En cuan o a la comida, no u o p oblemas, pues lo encon ó en cada luga se ida
solo pa a come . No u o que p epa a comida alguna como en algunos lib os de iaje
indicaban que e a necesa io lle a los ing edien es pa a cocina los en algún mesón. Comida
a iada, mucha ancesa e i aliana en la capi al española.
39
Aduanas y ges iones de iaje
El iaje o p esen aba en la on e a su pasapo e y decla aba lo que lle aba,
pe mi iendo que las au o idades de u no ab ie an su equipaje pa a inspecciona su
con enido. Po ejemplo, en Beho ia, anceses y españoles, cada uno, po su pa e
egis a on los equipajes. También debía isa su pasapo e al país que llega a, po ejemplo:
po el cónsul de España. U ilizaba dine o en e ec i o, le as de cambio y as e encias
mone a ia a cob a en des ino pa a e i a obos, pe o e an len as y engo osas y necesi aban
de iado es del luga .
40
Su banque o en Mad id ue el come cian e don An onio Tabe nilla.
En es e pe iodo de su iaje no cambio le as po dine o en e ec i o, lo que se ía más
ecu en e después. Lle aba consigo en sus bolsillos ca as de ecomendación pa a los
di e en es des inos de su i ine a io. En Lond es y Pa is comp aba pasajes de en y dejaba
su equipaje pa a que lo ubica a los empleados en el en, pe o a eces no había ese se icio.
En caso de deja su equipaje debía di igi se al elég a o a eclama lo pa a que se lo
en ia an.
A ciudad que llegaba debía pone se en con ac o con las au o idades, pe o muchos
no lo hacían po eso los gobie nos locales mandaban que p esen a an sus pasapo es a odos
los iaje os que pe noc a an en las ciudades. Los dueños de posadas públicas y casas
pa icula es es aban obligados a p esen a dia iamen e en la o icina de los ayun amien os
los documen os de odas las pe sonas que admi ían en sus casas, indicando quienes no
39
Ga cía Simón, Cas illa y León, según la isión de los iaje os ex anje os, 1999, pp. 35-38. Los iaje os
solían ap o isiona se de í e es a lo la go del camino.
40
Filiciano No oa Po ela, “Los iaje os de Dios en la Edad Media”, en Viajes y iaje os en la Eu opa
medie al. Mad id: Lunwe g edi o es y CSIC, 2007, p. 188. T ans e encias mone a ias a cob a en des ino pa a
e i a obos, igen e desde el siglo XII.
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según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
enían pasapo e. Pe o no se cumplía, po eso pe iódicamen e el cabildo lo no i icaba. El
obje i o e a e i a el ing eso de pe sonas sospechas de delincuencia o agancia.
41
Ca a de Recomendación
Es os iajes o ma i os podían du a de meses a algunos años y dependía de los
con ac os que u iesen en e las amilias de éli e y bu guesas en Eu opa, es deci de sus
edes de elaciones come ciales, amilia es, amicales y de clase. La sola p esencia de la
ca a de ecomendación ab ía las pue as del iaje o a las casas de pe sonas impo an es.
Luego, de p esen a se a las au o idades pa a pone se a egla, buscaban a las
pe sonas ecomendadas pa a que le acili a a el acceso a la sociedad, pa a que les
acompaña an al ea o, al baile, a euniones, a los o os y a odos los luga es que
conside asen impo an es. Muchas eces no se conocían, pe o debían se a endidas como
co espondían po e ique a y adición. Indudablemen e el iaje de Ped o en España ue
donde u ilizó g an pa e de sus ca as de ecomendación que le en egó su pad e y amilia, y
lo a a on con mucha a ención y ca iño, casi como un amilia espe ado. En el camino
hacia amigos y es os le o ecían ca as de ecomendación pa a los pun os que iba a eco e ,
pa a que lo a endie an como e a debido. Fue el caso de don Edua do Asque ino, edac o
del pe iódico «La Amé ica» y el de o a pe sona que conoció en el camino quien le en egó
una ca a de ecomendación pa a las bodegue as de Je ez.
42
Es as ca as comp ome ían a la
pe sona que lo ecibía a se cice ones po espe o al emi en e. Es os cice ones les hacían
conoce los luga es más impo an es y les p esen aban a la éli e del luga : «Nues os amigos
y guías de es a ciudad (Ba celona) ue on los seño es ca alaneses don Ped o Yus e y don
F ancisco Llausás».
43
41
AMV (A chi o Municipal de Vi o ia). Sección policía. Ho eles, ondas, es au an es, casa de huéspedes y
de do mi , ca és, abe nas y alojamien os.1843: Sob e eno ación de a ias medidas aumen ando la igilancia
sob e los iaje os y enca gándose se dé pa e de ellos indicando si iene documen os de segu idad,
08/004/062-063. En Vi o ia, 22 de ab il de 1843, no puede ocul a se que ci culan pe sonas sospechosas cuya
p ocedencia y obje o de sus con inuos iajes es indispensable igila así como descub i los que sin modo de
i i conocido pene an en es a capi al y son acaso los au o es de algunos obos y o os excesos que se han
come ido.
42
Labo da, Viaja en la España del Quijo e, 2005, pp., 57-58. El es udian es alemán Diego Cuel is ealizó un
iaje a España en e 1599 a 1600, con aba con ca as de p esen ación pa a come cian es de Lisboa y Se illa
43
Paz Soldán, 2003, s/n. www.ce an es i ual.com/.../memo ias-de-un- iaje o-pe uano-apun es-y- ecue dos-
.de-eu opa -y- o ien e-1859-1863/.Fecha de consul a 22-08-2017
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Ped o Paz Soldán lle ó a ias ca as de ecomendación en e ellas, des acan en el
pe iodo de es udio:
1.-En Ve ga a, isi ó el Semina io de Nobles de Ve ga a a a és de una ca a de
ecomendación di igida a Miguel de La aza, ecino del luga , quien le acili ó el acceso.
Funciona ios de es ado y mili a es del eino, de la zona de la ascongada y de
Hispanoamé ica habían es udiado en aquel semina io. Uno de sus di ec o es, el sace do e
don Ángel Segu a, ue su guía en la isi a al semina io donde di e sos pe uanos habían
es udiado como don Clemen e Noel, don Ramón Azcá a e, Pio y Juan Ma in Echenique y
a ios más.
2.-En Bilbao ue ecomendado a la casa de don Ma iano San Ginés, homb e pudien e de la
localidad en el que lo agasaja on de al mane a que « ue pa a mí como una sucu sal de
Lima».
44
Incluso le o ecie on nue as ecomendaciones pa a los luga es que iba.
3.-En Algo a, en el País Vasco, ecibió excesi a a ención al pun o que le eco dó a los
agasajos a equipeños.
4.-No pudo u iliza las ca as de ecomendación en Mad id po que «la mayo pa e de los
pe sonajes, es aban e aneando ue a de Mad id».
45
Las únicas ca as de ecomendación
que pude coloca ue on las que lle ó pa a don Manuel Pa do y Sal ado , p imo he mano
del que años después debía se P esiden e del Pe ú, y pa a el ma qués de O iedo. A ines
del e ano ya pudo u iliza sus ca as de ecomendación, pues eg esaban los ausen es. La
p ime a que pudo en ega en mano p opia ue la de B e ón de los He e os (d ama u go,
poe a y pe iodis a) que abajaba como sec e a io de la Academia Española. La ca a ue
ecomendada po el céleb e li e a o pe uano don Felipe Pa do y Aliaga.
5.-En Valencia, u ilizó la ca a de ecomendación di igida a don Ca los Flo es, quien:
Todas las a des el buen seño acompañado de su muje se iba a pasa la p ima
noche en el Cañame al con su amilia, ocando an es en la onda en su ca i o
44
Ibídem, s/n.
45
Ibídem, s/n.
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El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
(coche de dos uedas) pa a ecoge me a mí, ineza que no cesó de epe i una sola
ez. Un día comí con ellos en el Cañame al omando el céleb e a oz a la
alenciana, que se hizo ex p o eso en hono del huésped limeño.
46
Acá obse amos la mane a de agasaja a los ecomendados, lo a aban como de la
amilia
6.- O a ca a es aba di igida a don Ven u a de la Vega y ue a su domicilio en Mad id a
en ega lo, con quien hizo amis ad al pun o de i i i en un depa amen o de aquel edi icio.
O a de las ca as de ecomendación que en egó pe sonalmen e en Mad id es aba di igida
al Gene al don Juan Za ala.
7.-Una ca a de ecomendación en G anada, di igida a don Joaquín Fe nández de P ada y
P aga, que i ía en la calle de Mano de Hie o, núme o 12. E a amilia de don An onio
Fe nández P ada de la hacienda La án en Chincha, especializada en azúca y algodón, que
mu ió asesinado po sus neg os en 1879. La elación en e hacendados de la cos a es
e iden e, pues la amilia de Ped o e a dueña de una hacienda en Cañe e. Le a endie on
como un amilia , sin emba go, no ue su icien e pa a que le gus a a la ciudad de G anada:
Hallándose ausen e de la ciudad, sus he manas le hicie on eni del campo adonde
es aba, y desde el día siguien e a su llegada se cons i uyó en mi pe pe uo Cice one.
Todas las mañanas enía a la onda en su cupé, y me lle aba a isi a las a ias
cu iosidades de G anada. De noche ol ía y pasábamos al ea o, al palco de o a
he mana suya, casada, y con dos niñas muy lindas y un a ón, que como una de las
he manas sol e as, había nacido en Lima.
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Los guías de iajes
Pe sonas que guían a o as, apa ecen cuando hay a luencia de isi an es que se
desplazan pa a isi a de e minados luga es, conside ados impo an es, gene almen e
eligiosos, pe o ambién cul u ales. Fácil encon a los en luga es de al a ecuencia de
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Ibídem, s/n.
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Ibídem, s/n.
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Núme o 41, diciemb e 2018, pp.257-283
Paula E mila Ri aspla a Va illas
El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
iaje os, en las es aciones y en los c uces de caminos, ellos mismos se o ecían a lle a a
los iaje os a una buena posada. Uno de los más an iguos que egis a las uen es es
Poncios de Rocha, un guía, que acompañaba a los caballe os del Rosellón a San iago de
Compos ela en el siglo XII. Asimismo en Venecia, el gobie no de la ciudad nomb ó a guías
pa a se i a los pe eg inos como in é p e es y pa a ayuda les a comp a sin que hubiese
abuso.
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Es deci , los guías ambién e an in é p e es. Los lib os de iajes aconsejaban que
en cada luga se con a a a una pe sona que acompaña a al iaje o y le indica a como llega
a lo que se que ía isi a , ijando el pago de an emano.
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A eces los guías e an amigos,
con ac os come ciales, me can iles, a los que se les pedía a ende a pe sonas en iadas po
su nomb e a a és de una ca a de ecomendación.
Los lib os de iajes o Guías aconsejaban los medios de anspo e, los ipos de
comidas, daban ecomendaciones pa a e i a se ex o sionados, sob e el p ecio y calidad de
ondas,
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e c. Apa ecie on di e en es ipos de lib os de iajes, algunos e an dia ios, o as
más desc ip i os, in imis as, ilus ados con dibujos. Des aca el lib o de iajes de Richa d
Fo d en el caso ibé ico español como Hadndbook o a elle s in Spain and Reade s a
home. Nues o iaje o nos indica que eía iaje os ingleses, u ilizando los manuales de
iajes de Mu ay y Hache e que o ien aban como iaja , daban la can idad en leguas de los
luga es de un pun o p incipal, aconsejaban sob e buenos inos y donde come bien,
desc ibían aspec os geog á icos, his ó icos y a queológicos de luga es po donde pasaban,
haciendo compa aciones, e indicando las es i idades.
Los ingleses iajaban con un lib o guía en la mano. Exis ía la asociación guía,
o as e o y limosna. Los niños españoles es aban acos umb ados a e u is as con guías de
iaje. A Edmundo Amicis, un iaje o po Valladolid en 1871, un niño co iendo le dijo que
le da ía una limosna y ¿Po qué e la he de da ?, le dijo Amicis. El niño le con es o:
«Po que iene us ed el lib o”. Es deci , la guía que lle aba bajo el b azo. Su azonamien o
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No oa Po ela, “Los iaje os de Dios en la Edad Media”, 2007, pp,186 y 190.
49
Labo da, Viaja en la España del Quijo e, 2005, p. 21.
50
Díaz Pé ez, Viaje as ex anje as en Cas illa la Vieja y León, siglo XIX, 2008, p. XI. F ancis Ellio , una
iaje a inglesa del siglo XIX, no dudó en da consejos a los iaje os y ecomendaba aloja se o no en ondas,
dando nomb es.
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Núme o 41, diciemb e 2018, pp.257-283
Paula E mila Ri aspla a Va illas
El G and Tou : ca ac e ís icas de un iaje decimonónico po Eu opa,
según las memo ias de un jo en pe uano en 1859
e a los o as e os lle an la guía y son los que dan limosnas.
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Asimismo, F ances Ellio ,
iaje a po España, añade una anécdo a acaecido en 1884 cuando una niña mendiga y
lisiada le dice «Us ed lle a un lib o, seño i a, aquellos que lle an lib os son o as e os, dan
limosna».
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Gene almen e los u is as se dejaban lle a po un guía al llega a un pue o o
es ación hacia los dis in os ho eles, se dejaban guia a si ios his ó icos y a queológicos po
gene osas p opinas. No e a un u ismo de mochila, sino que es os iaje os enían dine o y
es aban acos umb ados a paga p opinas.
Los museos y o os
Había museos y se enía que pedi pe miso pa a en a .
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Los museos no es aban
abie os al público como hoy con un ho a io es ablecido. Exis ían, pe o había que busca al
po e o, al esponsable o al di ec o del museo local o gale ía de a e pa a ab i lo pa a que
le enseña a los obje os de a e y habla a de ellos, si e a un po e o indudablemen e había
que paga le, unos cuan os eales.
Los guías o cice ones de los museos que e an los po e os guiaban los u is as, a
los que se les debía da los acos umb ados eales. Los ingleses- me dijo la po e a
po que los cice ones se si en de los juicios de los ingleses pa a exp esa sus
opiniones a eces las ideas más ex a agan es) los ingleses dicen que no le al a
más que el habla (de una escul u a de la pasión a amaño na u al).
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51
José Ga cía Me cadal, “Amicis, Edmundo. (1871)”, Viajes po España. Mad id: Alianza Edi o ial, 1972, p.
422.
52
Díaz Pé ez, Viaje as ex anje as en Cas illa la Vieja y León, siglo XIX, 2008, p. XIII.
53
Ga cía Me cadal, “Amicis, Edmundo. (1871)”, 1972, p. 428.
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Ibidem, p 430.