Théma a. Re is a de Filoso ía. Núme o 43. 2010
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INMANUEL KANT: DEL RACIALISMO AL RACISMO1
José San os He ceg. Uni e sidad de San iago de Chile
Resumen: En los úl imos diez años Kan ha sido c i icado en muchos sen idos.
Una de las c í icas más in e esan es sos iene que en sus esc i os hab ía desa o-
llado un undamen o eó ico pa a el acismo. En es e a ículo uso la dis inción de
Todo o en e Racismo y Raciología pa a analiza la doc ina kan iana de la aza
con la in ención de es ablece si es a c í ica iene undamen os.
Abs ac : In he las en yea s Kan had been c i icized in many ways. One o
he mos in e es ing c i ics said han he de eloped in his w i es a heo ical oun-
da ion o Racism. In his pape I use Todo o ´s dis inc ion be ween Racism and
Raciology o analyse Kan ´s doc ine o he Race wi h he in en ion o see i his
c i ic is eally ound.
1.Como bien comen an Thomas Hill y Be na d Boxill, has a hace al-
gunos años los es udios sob e Kan se habían cen ado undamen almen-
e sob e dos de sus g andes ob as: la C í ica de la Razón Pu a (1781) y la
Fundamen ación de la Me a ísica de las Cos umb es (1785). Los ex os
pos e io es, aunque habían me ecido alguna a ención, no habían sido
obje o del mismo g ado de desa ollo y es udio, ni habían sido omados
an en se io ni pa a esca a los ni pa a c i ica los (Hill y Boxil, 2001:
448). Lo mismo se pod ía deci an o de los ex o an e io es, es o es, los
"Esc i os p e-c í icos", como ambién de aquellas uen es como el "Legado
Manusc i o" o sus "Lecciones" que, aunque han sido publicadas como
pa e de la Ob a Comple a de Kan po la Academia, han sido simple-
men e dejadas de lado po una pa e impo an e de la c í ica2.
Hay un g upo de es udiosos del pensamien o de Kan , sin emba go,
que en el úl imo iempo se han uel o sob e es os esc i os ol idados, es-
pecialmen e en lo e e en e a emas como la ley, la polí ica, la his o ia y
la an opología, pa a pone sob e el ape e p oblemas y pe spec i as ex-
1 Es e ex o ha sido p epa ado en el con ex o del p oyec o FONDECYT 1080017.
2 Sob e la discusión ace ca de es as uen es se puede e el a ículo: San os He ceg, José G.: “Rei indicación de las
Lecciones y Re lexiones como uen es de la Filoso ía Mo al de Kan ”, VERITAS. Re is a de iloso ía de la PUCRS, Po o
Aleg e, V.46, Nº4, Diciemb e del 2001, pp.555-570.
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ao dina iamen e sensibles a cues iones con empo áneas. De allí ha
su gido un núme o impo an e de c í icas, de ca gos que se han hecho
di ec amen e a Kan y que pod ían esumi se en la exp esión: "Kan e a
acis a, eu ocen is a y sexis a". Dichas acusaciones han sido di igidas,
po una pa e, con a la pe sona misma del ilóso o, sos eniendo que él
como indi iduo e a acis a, colonialis a y sexis a, y que, po lo an o, su
ob a es á con aminada po ello. Po o a pa e, las acusaciones se hacen
di ec amen e con a sus esc i os, an o los publicados como los no publi-
cados, señalando que ellos adolecen de es os de ec os o, lo que es aún más
g a e, ellos con end ía doc inas e ideas que acili an y con ibuyen a
undamen a el desa ollo de pensamien o acis as, colonialis as o sexis-
as. Solo una de es as c í icas se á po aho a el oco de nues a a ención,
es o es, el posible " acismo" de Kan .
2.Has a donde he podido as ea , la p ime a opo unidad en que se
hace una alusión exp esa a la elación en e Kan y el acismo es en el
con ex o del "Te ce cong eso in e nacional de Kan " de 1972, donde
Kons an in Kolenda lee una ponencia con el í ulo “Kan and Racism”.
Dicho ex o es, como el mismo au o lo señala, un esc i o que u iliza el
p oblema del " acismo" simplemen e como una "ilus ación" (Kolenda,
1972: 366) p e e en e de la esis que al au o le in e esa sos ene allí,
es o es, la ue za ilocu o ia de los juicios mo ales en el pensamien o mo-
al de Kan . Lo que encon amos allí es, po lo an o, la inculación más
inmedia a que desde una in e p e ación clásica de la mo al kan iana se
puede hace del ema del acismo, es o es, como un enómeno e iden e-
men e ep obable desde el pun o de is a mo al.
En e ec o, mi ado desde la é ica kan iana, aquella doc ina que se en-
cuen a b illan emen e expues a en la Fundamen ación de la Me a ísica
de las Cos umb es, en la C í ica de la Razón P ác ica y en la Me a ísica
de las Cos umb es, el acismo es sin duda alguna una ac i ud que cae
ue a de la mo al. Pa a aseando la p ime a o mulación del Impe a i o
Ca egó ico, e iden emen e nadie "pod ía que e " que la máxima del a-
cismo se ol ie a ley uni e sal. Ello implica ía, sin necesidad de mayo
análisis, una con adicción in e na. Las acciones acis as son de aquellas
que "(...) es án cons i uidas de al modo, -dice el mismo Kan - que su
máxima no puede, sin con adicción, se siquie a pensada como ley na u-
al uni e sal y mucho menos que se pueda que e que deba se lo" (Kan ,
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KGS.IV.424)3. Nos opamos con un esul ado análogo, y con más e iden-
cia aún, si analizamos el caso desde la pe spec i a de la e ce a o mula-
ción del Impe a i o Ca egó ico. "Ob a de al modo que uses la humani-
dad, an o en u pe sona como en la pe sona de cualquie o o, siemp e
como un in al mismo iempo y nunca solamen e como un medio" (Kan ,
KGS. IV:429). El acismo y su consecuencia his ó ica, es o es, la escla i-
ud, caen ue a, sin que esis a análisis alguno, del ámbi o de la mo al.
Pa a mayo ahondamien o no hay más que asoma se a lo que Kan llama
"Los debe es hacia los demás, conside ados únicamen e como homb es"
(Kan , KGS.VI:449)4. El "amo " y el " espec o" hacia el p ójimo son aque-
llas g andes i udes, son las "dos g andes ue zas mo ales" que si des-
apa ecie an "(...) la nada (de la inmo alidad) -dice Kan -, con sus auces
abie as, se aga ía el eino en e o de los se es (mo ales), como una go a
de agua" (idem). El que " odo homb e iene un legí imo de echo al espe o
de sus semejan es (...)" (KGS.VI.462) como es ablece axa i amen e, es á
sin duda eñido con cualquie p opues a acis a.
3.A aíz de es o, en pa e, es que so p ende an o que en ada la úl i-
ma década del siglo XX, su ja en la li e a u a aquella acusación exp esa
de " acismo" con a Kan . Tal ez Emmanuel Chukwudi Eze acie e al
señala que la poca a ención o, como él p ecisa, el "ol ido" absolu o del
p oblema acial en Kan se daba al "(...) i esis ible deseo de e a Kan
solo como un ilóso o pu o, p eocupado únicamen e po los emas ilosó i-
cos de la cul u a "pu a" y ciego al colo de los emas ilosó icos en el sanc-
a sanc o um de las adiciones de la iloso ía occiden al" (Chukwudi,
2001:210). Pod ían, sin duda, ag ega se o as hipó esis explica i as pe o
lo cie o es que, como sea, el ema " acial" en el pensamien o de Kan ha
enido mínima a ención po pa e de la c í ica. Es a cons a ación so -
p ende aún más si se conside a el hecho de que exis en ex os dedicados
exp esamen e po Kan al a amien o del ema de la aza, que hay pasa-
jes sob e el asun o en casi odas sus ob as elacionadas con An opología,
Geog a ía Física e incluso con É ica y que, además, dic ó una abunan e
can idad de cu sos donde se abo da el p oblema exp esamen e y se han
publicado g an can idad de Manusc i os donde se hizo di ec amen e ca -
go del ema.
Solo ecien emen e y de mane a muy pausada ha ido apa eciendo el
3 Se sigue la aducción de la Fundamen ación de la Me a ísica de las cos umb es de Manuel Ga cía Mo en e (Espasa Calpe, España, 1981, p.76)
4 Se sigue la aducción de la Me a ísica de las Cos umb es de Adela Co ina y Jesús Conill (Tecnos, España, 1994, p.317).
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asun o de al mane a que hoy es un p oblema del que la li e a u a kan-
iana ya no puede deja de hace se ca go, aunque ello implique ene que
cambia la imagen de Kan que ha p imado y al ez aún p ima unila e-
almen e en el mundo académico. Fue quizás Ch is ian Neugebaue , un
ilóso o alemán cuyo abajo ha es ado dedicado a la iloso ía a icana, el
p ime o quien en 1990 explici a el p oblema en un ex o de nomb e "El
acismo de Kan y Hegel". Al año siguien e Ronald Judy lo abo da nue-
amen e en su esc i o "Kan y el Neg o". Dichos ex os, sin emba go, se
quedan solo en una pues a en e idencia de las decla aciones aciales o
acis as de Kan . Un año después, And ea Figl, algo más p oposi i o,
sos iene la esis de que el " acismo" es una pa e in eg an e de lo que él
llama la " iloso ía de Kan " y que, además, es á ín imamen e elacionado
con su iloso ía mo al. Pe o al ez quien impuso con mayo ue za el
p oblema ue el a icano an es mencionado, Emmanuel Chukwudi Ezze,
con su esc i o "El colo de la azón: La idea de " aza" en la an opología
de Kan ", publicado en 1997.
Desde allí has a la echa se han seguido un núme o signi ica i o de
es udios ga illados po es a denuncia, en e los que se cuen an los aba-
jos de Cha les Mills (1998), Ma hew Hachee (1999), de Thomas Hill y
Be na d Bonxil (2001), de Tsenay Se equebe han (2001), y el de Robe
Be nasconi (2003). Todos es os esc i os y o os an os gi an en o no a
esa acusación especí ica, pa a sos ene la, pa a ma iza la, pa a nega la,
es o es que, como dice Cha les W.Mills, "(...) Kan puede se is o como el
pad e de la eo ía mo al mode na, es conocido, sin emba go, ambién
como el undado del concep o mode no de aza" (Mills,1998:137).
4.Es e ex o busca inse a se en es a discusión sob e el “ acismo” en
Kan a pa i de cie as acla aciones e minológicas. Pun ualmen e, se
p e ende aco a lo que se en ende á po “ acismo”. La pun ualización no
deja de se ele an e, oda ez que la g an mayo ía de los au o es que se
e ie en al ema en Kan no se de ienen, aunque sea de modo ins umen-
al, en explici a el sen ido en el que u ilizan el é mino “ acismo”, siendo
que se a a en si de un concep o con un de e minada his o ia y que ha
sido u ilizado y es usado ac ualmen e en múl iples sen idos. En es e pun-
o cob a ele ancia ol e a las palab as de ad e encias de E ns Tu-
gendha quien hace e que cuando “(…) una palab a se e ela como ú il
pa a nues o au oen endimien o, odo el mundo la usa y nadie la explica”
(Tugendha , 1996:29). Su oscu idad pa ece se incluso un alicien e aún
mayo pa a u iliza la pues o que pe mi e ex ema la ex ensión de su uso
y, como dice nue amen e Tugendha , “(…) se puede ene la p e ensión
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de deci algo aunque no se diga nada, o, peo aún que no deci nada, se
puede di aga en la con usión” (Ibidem: 30).
Tz e an Todo o comienza su exposición ace ca del “La aza y el a-
cismo” con una dis inción que pa ece muy ú il de hace al momen o de
ace ca se a es os emas. Se a a de la di e encia en e “ acismo” y “ a-
cialismo” (Todo o , 1991:115). De acue do con lo que señala el linguis a,
en su uso común el é mino “ acismo” se u iliza indis in amen e pa a
e e i se a dos enómenos inculados pe o di e en es, po lo que se hace
necesa io sepa a los pa a e ec os de log a una exposición más ní ida. No
es lo mismo el “ acismo” como compo amien o, que en an o que ideolog-
ía. El acis a o dina io –acla a Todo o - no es eó ico, no es capaz de
jus i ica su compo amien o median e a gumen os cien í icos; y i ice-
e sa, el ideólogo de las azas no es necesa iamen e acis a, en el sen ido
que comúnmen e iene es a palab a, y sus pun os de is a eó ico pueden
no eje ce la más mínima in luencia sob e sus ac os; o bien, es posible
que su eo ía no implique que hay azas in ísecamen e malas” (Todo o ,
1991:115). Racialismo y acismo son, po lo an o, dos cosas sepa adas,
aunque pueden incula se, de hecho, el caso más “ca as ó ico” como lo
llama Todo o , se da jus amen e cuando con luyen ambas sen idos de
acismo y es amos en p esencia de un compo amien o acis a que se
basa en un pensamien o acial que lo abala y undamen a.
Haciendo uso de es a acla ación de Todo o , lo que se busca en es e
ex o es, po una pa e, pones de mani ies o que en el caso Kan e iden-
emen e es posible habla de una pensamien o acialis a es o es, que en
sus esc i os hay el desa ollo de una a gumen ación, de un conjun o de
ideas, de una doc ina ace ca de la aza y, po o a pa e, lo que es más
p oblemá ico, se p e ende dilucida si se a a de una eo ía de la aza
que da luga ambién a un acismo o más bien de una que se i ía bien
como undamen o pa a una conduc a de es e ipo. Según Todo o la doc-
ina acialis a “(…) se p esen a como un conjun o cohe en e de p oposi-
ciones, odas la cuales se encuen an en un “ ipo ideal”, o la e sión clási-
ca de la doc ina” (Todo o , 1991:116). Es así como dis ingui á cinco ca-
ac e ís icas que, a su juicio, no pueden es a ausen es en un doc ina
acialis a pa a que pueda habla se de ella con p opiedad: (1) a i ma la
eal exis encia de azas, (2) la co espondencia en e ca ace ís icas ísi-
cas y mo ales, (3) la acción del g upo sob e el indi iduo, (4) la je a quiza-
ción en e las di e sas azas en cuan o a su alo y (5) un polí ica que se
unda en el sabe sob e las azas: dominación.
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5. El ema de las di e encias en e azas es a ado po Kan di ec a-
men e en dos esc i os b e es: "Ace ca de las dis in as azas de los hom-
b es" de 17755 y "De e minación del concep o de una aza humana" de
17856. En ambos ex os se cons a a la exis encia de dis in as azas de
homb es. Como dice exp esamen e en el p ime o de ellos: (…) aunque no
son di e en es ipos de homb es los neg os y los blancos son, sin emba go,
dos di e en es azas” (Kan , KGS II: 430). Es o se le hace e iden e al
au o oda ez que al mezclase ambas azas, los hijos son “mes izos”, o
“mula os” en es e caso. Pa a acla a su pun o, Kan ae a colación el caso
de la di e encia en e los mo enos y los ubios que no pe enecen a di e-
en es azas de homb es blancos pues los hijos que nacen de es a mezcla
pueden se odos mo enos, odos ubios, algunos ubios y o os mo enos,
pe o no de un colo de pelo in e medio. En es e caso uno se mue e, dice
Kan , den o del “campo de juego de lo blanco” (Idem). El c i e io de dis-
inción en e azas, po lo an o, emi e a lo que ocu a al mezcla se: si se
c uza azas di e en es el esul ado es un in e medio –mes izo- al hace lo
en e miemb os de una misma aza es o no se co obo a. Usando es e
pa áme o el au o dis ingue cua o azas undamen ales: “Yo c eo que
solo es necesa io asumi que exis en cua o azas que se pueden econo-
ce a la p ime a mi ada. Es as son: 1) la aza de los Blancos, 2) la aza
Neg a, 3) la aza de los Hunos (mongoles) 4) la aza Hindú o Hinduis a.
(…) A pa i de es as cua o azas c eo que puedo deduci odos las o as
ca ac e ís icas he edables de los pueblos” (Kan , KGS II: 432)
Kan se pe ca a, sin emba go, de que la dis inción po colo es, aunque
ine i ablemen e he edable, no puede lle a a sos ene la exis encia de
cua o di e en es " aíces" (S ame) humanas de las cuales p o engan las
co espondien es azas. De exis i cua o di e en es aíces humanas no
se pod ía explica , de acue do con lo que señala, la exis encia indesmen-
ibles de los mes izos. En e ec o, pa a que exis an los mes izos es indis-
pensable que en e los miemb os de las di e en es azas sea posible la
p oc eación. La dis ancia en e azas, aunque e iden e, no pod á se an-
a como pa a que el apa eamien o sea imposible. De es a o ma, en Kan
se puede encon a la p ime a esis p opia de los acialis a de mane a
absolu amen e ní ida, que consis e, como explica Todo o , en “(…) a i -
ma la eal exis encia de las azas, es deci , de ag upamien os humanos
cuyos miemb os poseen ca ac e ís icas ísicas comunes; o más bien en
5 "Von den e schiedne Racen de Menschen" (KGS.II.427-443).
6 "Bes imung des Beg i s eine Menschen ace" (KGS.VIII.89-106).
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a i ma la pe inencia y la impo ancia del concep o de aza. Aquí, a las
azas se la asimila a las especies animales, y se plan ea que en e dos
azas hay la misma dis ancia que en e el caballo y el asno; no lo su i-
cien e pa a impedi la ecundación mu ua, pe o sí la que hace al a pa a
es ablece una on e a que sal a a la is a de odo el mundo” (Todo o ,
1991:116).
Cua o azas de homb es sepa adas cla amen e pe o que pueden apa-
ea se en e ellas dando o igen a las mezclas. El p oblema que pa ece
p esen á sele a Kan es es e pun o es jus amen e el de jus i ica esa dis-
ancia in e media, esa dis ancia que no es ni la de dos especies di e en es
de animales, pe o ampoco la de los que pe enecen a un mismo ipo de
animal. En o os é minos, como es posible sal a la di e encia e iden e
acep ando la posibilidad de ecundación, una ecundación que, además,
no da luga a híb idos impedidos de pe pe ua su linaje, sino que son
eminen emen e ecundos. Kan ecu i á a una so p enden e esis: sos-
end á la exis encia de un único y p ime linaje o pueblo o igina io, una
aíz común que es a ía en la base de odas las di e encias. Pa a Kan
odos los homb es p o iene del mismo onco o igina io (C .: KGS.II: 441
y KGS.VIII.98-99).
No odos los homb es, sin emba go, son iguales. A pa i del onco
o igina io se an desa ollando las di e en es azas. La explicación de las
di e encias debe e o ae se, pa a Kan , a los cambios suelo y clima. De
acue do con es as dos a iables los se es humanos i án adap ándose,
mu ando, cambiando en el iempo has a hace se más ap as pa a cie as
empe a u as, de e minada humedad, en sín esis, a cie as condiciones
ambien ales. Los habi an es de zonas ías se án pequeños, de pie nas
co as, incluso con de e minados asgos en las ca as, condiciones odas
ellas que le ha án posible subsis i y desa olla se en condiciones de ex-
emo ío (C .: Kan , KGS.II: 436-437). Lo mismo di á de los que i en
en zonas cálidad y húmedas o secas: ellas le si en pa a explica su a-
maño, su colo , la o ma de su pelo, sus azgos, e c. (Kan , KGS.II: 438)
6.Todos p o ienen del mismo onco común, pe o no odas las azas se
si úan a igual dis ancia de dicha "especie o igina ia". Especie o igina ia,
que, como señala Kan , “(…) e iden emen e nadie puede espe a aho a,
encon a la en alguna pa e del mundo sin cambios” (Kan , KGS.II: 440).
Las cua o las azas exis en es hoy son desa ollos a pa i de ese o igen.
La p egun a que sigue es, e iden emen e, cómo e a el homb e pe ene-
cien e al onco o igina io. Aunque ella no coincide del odo con la aza
blanca p opiamen e al, Kan es ablece que es a es lo más ce cano que
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hay a ella, dado el hecho de que se a a de una g upo humano que ha
sido poco expues o a la in luencia de climas y condiciones ex emas. En-
e los g ados 31 y 52, señala el au o , “(…) encon amos a los habi an es
blancos y cas años, cuya complexión que emos asumi que es la más ce -
cana al onco o igina io (Kan , KGS II: 440-441). A pa i de esa aza
o igina ia –blanca cas aña- se hab ían ido desa ollando odas las o as
paula ina y secuencialmen e. Es así como Kan elabo a el siguien e es-
quema:
“T onco o igina io
Blanco de colo cas año
P ime a aza, al amen e ubio (Nó dico, Eu opeo) de [clima] ío
húmedo.
Segunda aza, ojo cob e (Ame icano) de [clima] ío seco.
Te ce a aza, neg o (Senegalés) de [clima] cálido húmedo.
Cua a aza, ama illo acei uno (indio) de [clima] cálido calu oso”
(Kan , KGS II: 441)
Sin i más lejos, Kan llega a sos ene en un ex o edi ado en 1802 que
ecoge lecciones que die a ya desde 1758 sob e "Geog a ía Física"7 (cu so
que dic a en 48 opo unidades) que "Los neg os nacen blancos, excep o
po sus geni ales y una a golla al ededo del ombligo, que son neg os. A
pa i de es as pa es se expande lo neg o en los p ime os meses de ida
al es o del cue po" (Kan , KGS.IX.312). Queda así es ablecida una p i-
me a y esencial "supe io idad" de los blancos: ellos son lo más p óximo al
o igen, a la uen e: de allí se desp enden las o as azas, que, po lo an-
o, es án más alejadas de la "especie o igina ia".
Dicha supe io idad, sin emba go, no se basa pa a Kan solo en es a
mayo ce canía al o ígen, sino ambién en el hecho de se la cúspide de lo
humano. Es o se e cla o si se a iende a un escala ón que es ablece en e
las di e en es azas de homb es. "La humanidad encuen a su mayo
pe ección en la aza de los blancos. Los indios ama illos ienen un alen-
o meno . Los neg os es án muy po debajo, y en el luga in e io es á
una pa e de los pueblos ame icanos"(Kan , KGS.IX.316). Tenemos aquí,
po lo an o, una o denación, una es a i icación de las dis in as azas de
acue do con el g ado de " alen o" que poseen. La blanco se encuen a en
la cúspide y po e e encia a ella se an o denando las o as hacia "aba-
jo", en o den descendien e has a llega al meno g ado, has a llega a la
7 No exis e aducción de es e esc i o.
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cons a ación de que "(...) los ame icanos y los neg os son azas que, en lo
e e en e a sus condiciones espi i uales, se han hundido muy po debajo
del es o de los miemb os de la especie humana" (Kan , KGS XII.801).
Tal como nos dice Todo o espec o del “ acialis a”, encon amos en
Kan que “(…) no se con en a con a i ma que las azas son di e en es,
c ee ambién que son supe io es o in e io es, unas a las o as” (Todo o ,
1991:118). Dicha je a quía, demás, en lo que Kan ambién es un acia-
lis a ípico, se basa en una cie a alo ación de ca ác e e nocén ico.
Como señala exp esamen e Todo o “(…) es muy a o que la e nia a la
que pe enece el au o acialis a no se encuen e en la cima de su je a -
quía” (Todo o , 1991:118). Los que i en en e los g ados 31 y 52, los
habi an es blancos y cas años, cuya complexión Kan “quie e asumi ” que
es la más ce cana al onco o igina io y que además son jus amen e los
más alen osos son los eu opeos.
A pa i de allí se puede comp ende que Kan sea iolen amen e e-
ac a io a oda clase de mezcla. "Es o -dice en su An opología- es odo lo
que con e osimili ud se puede juzga : que la mezcla de azas (en las
g andes conquis as), que bo a poco a poco los ca ac e es, no es a o able
al géne o humano, a pesa de oda la ilan opía" (KGS.VII.320)8. Así nos
encon amos con o a de la ca ac e ís icas p opias del acialismo según la
desc ipción que hicie a Todo o , “Po lo común, los acialis as no se con-
o man con deja sen ado un es ado de cosas, sino que desean, además,
que se man enga; en consecuencia, es án en con a de los c uzamien os
en e azas” (Todo o , 1991:116).
7. La di e encia y je a quía en e azas no es pa a los acialis a, sin
emba go, solo un asun o de colo de piel o algún a ibu o ex e no, a añe
más bien a cues iones de o den mo al y cul u al. En una ya muy amosa
no a en su ensayo "On Na ional Cha ac e s" Da id Hume señala: "Tiendo
a sospecha que los neg os y en gene al odas las o as especies de hom-
b es (de las cuales hay cua o ipos di e en es) son na u almen e in e io
a los blancos. Nunca ha habido una nación de ninguna complexión que
sea ci ilizada más que la blanca, ni menos un indi iduo eminen e ni en
acción ni especulación. Tampoco ingenio manu ac u e o más que el de
ellos, ni en a e, ni en ciencia (...)" (Hume, 1982:252)9. Con es o Hume da
8 Se sigue la aducción de la An opología desde el pun o de is a p agmá ico de José Gaos (Alianza Edi o ial, España,
1991, p.275).
9 La aducción es del au o de es e ex o.