ÁMBITOS.ÁMBITOS.
ÁMBITOS.ÁMBITOS.
ÁMBITOS. Nº 13-14 - Año 2005 (pp. 287-307)
Educación y medios de comunicación en
México: Una pe spec i a his ó ica
Educa ion and media in Mexico:
A his o ical pe spec i e
D a. Sa a Núñez de P ado y Cla ell
M o. Miguel Zaldi a Dá alos
Dep.. de Comunicación y Humanidades, DACS
Tecnológico de Mon e ey, Campus Guadalaja a, Jalisco, México
RESUMEN
El p esen e a ículo, esbozo de una in es igación más amplia, p e ende analiza la
ansmisión y con enidos de los medios de comunicación y es udia cómo se asumen és os po
pa e de los ecep o es y obse a ambién si los alo es educacionales adicionales son
ansmi idos o e o zados (o simplemen e no lo son) po dichos medios de comunicación en su
papel de educado es sociales. El pe iodo a es udia se ha delimi ado en e los años 1968 y 1981/
82.
ABSTRACT
The p esen a icle, an ou line o a deepe esea ch p ojec , in ends o analyze media
ansmission and hei con en s, o s udy how hey a e assumed by ecei e s, and o obse e i
adi ional educa ional alues a e ansmi ed o ein o ced (o no ) by media in hei ole as
social educa o s. Ou s udy pe iod was delimi ed be ween 1968 and 1981/82.
Palab as cla es: Mensajes/Recep o es/Educación/Funcionalidad y dis uncionalidad del mensaje.
Key wo ds: Messages/ ecei e s/educa ion/message unc ionali y and dis unc ionali y
CONTEXTO HISTÓRICO EDUCATIVO MEXICANO (1968 A 1985)
El sis ema educa i o con empo áneo iene sus aíces en los inicios del siglo
XX. Conc e amen e es la Cons i ución de 1917 la que diseña una es uc-
u a cen alizada, en con a de lo exis en e con an e io idad, en la que la
compe encia educa i a de los es ados es muy pob e o incluso casi inexis en e. El
e lejo más cla o de ello es la c eación, en 1921, de la Sec e a ía de Educación
Pública, con compe encias ede ales y que paula inamen e ue anulando la capaci-
dad de decisión de los es ados.
288 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
Es a nue a polí ica hizo que el c ecimien o de la in aes uc u a educa i a en
México uese e olucionado desde esos años 20 con una inusi ada ue za, abando-
nando además, al menos en la eo ía, el peso de la eligión en bene icio de una
educación secula izada y c í ica con el en o no. Todo ello no e a más que he encia
de la Re olución Mexicana, como exp esa En ique Semo, cuando al habla de és a
dice que “p odujo una ideología y una cul u a nacionalis a que conocemos como
nacionalismo e oluciona io. El mes izo ue e igido en p o o ipo del mexicano y,
po p ime a ez, la e o ma ag a ia y la educación u al in eg a on a los campe-
sinos como pa e ac i a de la nación”1.
Bajo el manda o de Jaime To es Bone , Sec e a io de Educación Pública,
se dio el g an sal o en la ex ensión de la educación p ima ia, alcanzando és a, po
p ime a ez, ci as que aba caban odo el e i o io nacional. Son los años en los
que se pone en ma cha el p oyec o denominado la escuela de unidad nacional, que
supone un gi o impo an e en la polí ica an e io ya que se abandona la endencia
socialis a que había p imado has a en onces. Así, en e 1944 y 1946, se consiguió
educi al 50% los índices de anal abe ismo en e los adul os, además de o os
log os en di e sos ámbi os de la educación2. A es e c ecimien o con ibuyó en
g an medida la c eación del Ins i u o Fede al de Capaci ación del Magis e io
(IFCM), ins i ución que ue pione a en México en lo e e en e a la educación a
dis ancia y que u o un papel p edominan e en la o mación de p o eso es en una
época en la que el país es aba muy necesi ado de maes os, ya que se había iniciado
con ue za la educación popula , sob e odo pa a las zonas u ales y e a necesa io
eclu a a un núme o impo an e de nue os enseñan es que se comp ome ie an con
la labo que el Es ado es aba in en ando pone en ma cha. El IFCM ealizó
impo an es apo aciones a la pedagogía mexicana, como po ejemplo su modelo
educa i o que “con una in e esan e ape u a y lexibilidad in eg ó una di e sidad
de modalidades educa i as p esenciales y a dis ancia pa a c ea un modelo educa-
i o a la medida de las necesidades y condiciones de ida y abajo de los
p o eso es mexicanos, en especial de los del medio u al que enían menos opo -
unidades de o mación”3.
Pe o es e a ance espec acula , no puede ocul a que seguían exis iendo
p o undas desigualdades, an o en e los p opios es ados, como en e los dis in os
sec o es de población. Es más, ampoco iempo después, el llamado Plan de Once
años (1959-1970), que aba caba oda la década de los sesen a y se con igu aba
como un ambicioso p oyec o pa a la ex ensión de la enseñanza p ima ia, alcanzó
1 Semo, E., “El nacionalismo mexicano hoy”, P oceso, n°1403, 21 sep iemb e 2003.
2 P awda, J., Log os, inequidades y e os del u u o del sis ema educa i o mexicano, G ijalbo, Mexico, 1989
3 Mo eno Cas añeda, M. “Vic o Gallo Ma inez, pione o de la educación a dis ancia y la o mación de
p o eso es en México” en La Ta ea. Re is a de Educación y Cul u a de la Sección 47 del SNTE, n° 11,
agos o 1999 ( e is a elec ónica) www.la a ea.com.mx
289Sa a Núñez de P ado y Cla ell
sus obje i os. Es e Plan se cen aba en dos obje i os: cons ui escuelas y o ma
maes os. En el p ime caso, el comp omiso e a el de cons ui 23.284 nue as aulas
y en el segundo, con oca 51.090 nue as plazas de p o eso . Además, es e ambi-
cioso Plan se complemen aba con la c eación de la Comisión Nacional de Lib os
de Tex o G a ui os, ins i ución que oda ía hoy sigue en uncionamien o4. Si bien,
e a la p ime a ez que el es ado plani icaba a medio plazo las necesidades educa-
i as nacionales y que el p esupues o de educación podía cali ica se incluso de
gene oso, el obje i o úl imo de gene aliza la enseñanza p ima ia no se cumplió.
Pa alelamen e, la iloso ía educa i a ambién in en aba mode niza se. En
es os años se quiso pone en ma cha una educación combinada con las necesidades
de la población. Es deci , se p e endía pasa de la elación maes o/alumno como
simples en es enseñan es y abso ben es de la enseñanza, a un ap endizaje más
ac i o, en el que se mezclase es a ac i idad con el sen ido de la p oducción. Es
deci , había que i a una o mación que capaci ase al alumno, sob e odo a los de
los ni eles más bajos de la población, pa a ealiza una ac i idad que esul ase
p oduc i a, no solo pa a él, si no ambién pa a la sociedad. Se iniciaba el camino
de lo que en la ac ualidad denomina íamos una enseñanza aplicada. Tampoco en
es e aspec o los esul ados ue on excesi amen e espec acula es.
Llegamos así a la década de los años sesen a. En onces, el abogado Gus a o
Díaz O daz, elec o p esiden e de México en julio de 1964, ecibe el mando del
ejecu i o en un país aún es able pe o que empieza a sen i el peso de 30 años de
un mismo sis ema en el pode . Du an e el gobie no de su an eceso , Adol o López
Ma eos, pese a que no ocu ie on en en amien os se ios, sí se come ie on a ope-
llos que in luye on en la opinión pública nacional, mo iendo a los pa idos
polí icosyalasociedad en gene al al deba e sob e la necesidad de un cambio. Tal
es el caso del asesina o del líde ag a io Rubén Ja amillo y su esposa y el
enca celamien o del pin o Da id Al a o Siquei os. En palab as de Fuen es Ma es,
“cuando López Ma eos en ega el gobie no a su suceso , el licenciado Díaz O daz,
el sis ema es aba en picada”5.
A pesa de es a di ícil si uación, el sexenio que inaugu a el p esiden e Díaz
O dás en elación a la ma e ia que a amos, iene ma cado po lo que pod íamos
denomina “el iun alismo educa i o”. Tan o es e gobie no, como el de sus dos
suceso es, apa en an ene una e ciega en que la educación se á la he amien a que
pe mi i á sali adelan e y le an a un México iun an e en el u u o ce cano. Pe o,
en la p ác ica, es a e se aduce en un inmo ilismo eal, eñido de buenas
in enciones y p opósi os, pe o escasos esul ados p ác icos. Como e emos, se á
4 Pa a sabe más de es e ema consul a la ob a de Jose ina Vázquez Nacionalismo y Educación en México,
edi ada po el Colegio de México en 1979.
5 Fuen es Ma és, José M ( ex o). His o ia Ilus ada de México, desde los o ígenes has a E nes o Zedillo.
Edi o ial Océano, México, 1998. p.431–483.
290 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
más adelan e, p ác icamen e ya en la década de los 80, cuando se pongan en
uncionamien o e dade os p og amas de educación compensa o ios, aunque am-
poco end án una la ga ida. Pe o, al menos, demos a án una cla a sensibilidad de
los gobie nos an e es os emas.
No hay que ol ida que du an e los 60´s México seguía ans o mando su
indus ia y las ciudades c ecían de o ma desmedida, pe o en el ámbi o de la
educación con inuaba el dé ici de al abe ización y aumen aba el núme o de
uni e si a ios que no conseguían empleos aco des con sus aspi aciones. Los con-
as es seguían gene ando esen imien os en amplios g upos de la clase media que
i ía un sis ema polí ico p ác icamen e monopa idis a que no p ome ía in es de
cambio. Debido a odas las de iciencias de ec adasyaladi icul ad de cumpli los
obje i os del “Plan de los Once Años”, se ensayó la pues a en p ác ica, po p ime a
ez, de un sis ema de enseñanzas al e na i o que iniese a supli las ca encias del
o icial. En aban en escena los medios de comunicación como ehículos pa a la
ex ensión de la educación y como la o ma más accesible de llega a odos los
sec o es de la población. En es e ámbi o, ue on muy impo an es, aunque de éxi o
medioc e, den o del mundo de la ele isión, la emisión, en 1965, de los p og amas
Un paso más yYo puedo hace lo. Es os p og amas ue on la pied a angula de un
p oyec o de al abe ización y de educación p ima ia a a és de la ele isión.
Igualmen e, u o g an ascendencia, aunque de momen o se iniciaba en ase
expe imen al, la emisión de Telesecunda ia, que p e endía ace ca la enseñanza
secunda ia a los jó enes a a és de es e medio de comunicación. Así la ele isión,
una ez que ha en ado en la g an mayo ía de los hoga es, independien emen e de
la clase social de sus mo ado es, se con ie e en una ed educa i a inmensa, sin
ba e as empo ales o geog á icas, capaz de cambia , desde los alo es, has a las
conduc as de los elespec ado es, po lo que el es ado, a a és de es e medio,
podía alcanza a odos aquellos sec o es de población que quedaban ue a del
sis ema gene al de enseñanza
La u ilización de la comunicación como ía de ansmisión de conocimien o
y de educación es un enómeno an an iguo como la p opia his o ia de la comu-
nicación. Aho a bien, el uso de pa edes pa a ep esen a igu as, el manejo de los
papi os pa a la esc i u a o la in ención de la imp en a pa a la edición de esc i os,
ca ecían de un elemen o undamen al que les negaba la cali icación de medios de
educación. No enían un uso gene alizado en e la sociedad, po lo que no es has a
la apa ición de los medios de comunicación masi os, cuando podemos empeza a
habla de la u ilización de és os como he amien as de cul u ización de la socie-
dad6. No ol idemos que “los años sesen a ue on llamados, po azones que aho a
6 Hay au o es en p e ie en u iliza el é mino encul u ización pa a e e i se a la u ilización de he amien as
comunica i as que do an a la sociedad de in e p e aciones sob e su en o no. Pe o el é mino, como al, a
pesa de se muy g á ico, no es á incluido en el dicciona io de la Real Academia Española, po lo que hemos
p e e ido e e i nos a p ocesos de cul u ización.
291Sa a Núñez de P ado y Cla ell
esul an ob ias, la e a de las c ecien es expec a i as ( he e a o ising expec-
a ions), donde es udiosos e in es igado es de la comunicación, cien í icos sociales
de di e sas disciplinas y o iciales de al a je a quía an o de gobie nos locales como
de o ganizaciones in e nacionales, compa ían un g an en usiasmo y op imismo con
espec o al, según ellos, g an po encial de los medios masi os en p omo e el
cambio social en á eas del o be donde dicho cambio e a, y sigue siendo has a
aho a, una u gen e necesidad”7.
Es os años sesen a, casi al inal de a década, son ambién es igos de la
apa ición de la ele isión pública en México. Si bien es e dad que el enómeno
de la ele isión ya lle aba casi una década de exis encia, és a se había alineado
cla amen e con el modelo no eame icano, que p ima la p esencia de las cadenas
p i adas y, po lo an o, los in e eses come ciales po encima de los de la comu-
nidad. Más o menos al mismo iempo que la ele isión p i ada, ambién habían
comenzado a emi i los canales uni e si a ios, que p e endían, desde es e ámbi o,
da mensajes di e en es y di e enciados de los de la ele isión come cial, que
espondiesen a las necesidades cul u ales de un sec o conc e o de población. Las
p ime as de es as emisiones se ealiza on en 1955, cuando la Uni e sidad Au óno-
ma de México (UNAM) puso en el ai e la p ime a se ie de p og amas educa i os
y cul u ales a a és de Telesis ema Mexicano. O ambién, en 1959, el Ins i u o
Poli écnico Nacional una se ie de p og amas educa i os a a és del Canal 11
XEIPN.
También en es as echas, conc e amen e en 1964, la Sec e a ía de Educación
Pública (SEP) c ea la llamada Di ección de Educación Audio isual con la in en-
ción de comba i la ausencia de escola ización y el abandono de los es udios.
P ác ica que en es os años es aba muy ex endida sob e en las zonas u ales y las
capas sociales u banas más desp o egidas.
Dos años después se pond á en ma cha como ya apun ábamos mas a iba,
de o ma expe imen al el p oyec o denominado Telesecunda ia, con el in de
ace ca a la población sis emas al e na i os de educación. Y pa a 1968 es a idea
en a a o ma pa e del Sis ema Educa i o Nacional, lo que es un paso undamen-
al, ya que lo ello quie e deci es que los es udios ealizados po es e sis ema
end ían alidez o icial. Aho a bien, no hay que ol ida que oda ía en es a década
es és e un p oyec o que iene un alcance limi ado ya que solo cub e la zona
capi alina y poco más. La expansión del sis ema no comenza á a desa olla se has a
la década siguien e.
7 NOSNIK, A., “Algunas e lexiones sob e los aspec os educa i os de los medios masi os de comunicación
y su posible análisis” DIDAC,Bole ín del Cen o de Didác ica de la Uni e sidad Ibe oame icana, México
D.F., 1983, pag. 202 y 203.
292 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
Los obje i os que Telesecunda ia ha que ido cumpli desde en onces y que
oda ía man iene en la ac ualidad, ya que es un sis ema que es á en plena igencia
y con p esencia en odos los es ados de la República, en palab as de uno se sus
supe iso es son:
- “o ece a la población demandan e un se icio educa i o con apoyo de los
medios elec ónicos de comunicación social
- a ende la demanda de educación media básica en zonas u ales, en las que,
po azones geog á icas y económicas, no es posible el es ablecimien o de
escuelas secunda ias gene ales o écnicas
- coadyu a a la a ención de la demanda de educación secunda ia es zonas
semiu banas
- incula la escuela elesecunda ia con la comunidad, a a és de ac i idades
p oduc i as, sociocul u ales, depo i as y de desa ollo comuni a io
- p opo ciona apoyos didác icos mode nos a p o eso es de o as modalidades
educa i as del ni el, que deseen bene icia se de ellos
- a o ece la cul u a”8.
Pe o, oda ía el inal de es os años sesen a ae án so p esas y no p ecisa-
men e posi i as, como es el caso del choque que cimb a al país y pone en pelig o
la igu a de la p esidencia de la epública en 1968. Simila a la in luencia que se
p esen ó en Amé ica La ina a inales del siglo XVIII, con el mo imien o e olu-
ciona io ancés y el independen is a no eame icano, la ebeldía ju enil del mayo
pa isino del ´68 mue e a los uni e si a ios mexicanos. Los líde es y sus seguido es
pasan de la discusión de los p oblemas de y en las aulas, a los g andes mí ines
espec o de los males gene ales que aquejan al país. Poco a poco sindica os, g upos
de campesinos y pa idos de oposición se sumaban a los eclamos buscando sen a
las bases de cambios ascenden es en el país.
El 2 de oc ub e, a días de las Olimpiadas que se celeb a ían en el país, la
Plaza de las T es Cul u as en Tla elolco se con ie e en el escena io de una masac e
en su mayo ía de es udian es, “que no ele aban aún el ono y la magni ud de sus
eclamaciones, ni clausu aban las posibilidades de en endimien o”9. Los mue os y
desapa ecidos en aquel mi in al que habían con ocado los líde es es udian iles
nunca ue on su icien emen e escla ecidos. Las consecuencias sociales pa a el
sis ema ue on de as ado as. Respec o de aquella ma anza Di Tella comen a:
8 González Zá a e, R, “Telesecunda ia, una modalidad educa i a exi osa” en en La Ta ea. Re is a de
Educación y Cul u a de la Sección 47 del SNTE, n° 11, agos o 1999 ( e is a elec ónica)
www.la a ea.com.mx.
9 Fuen es, 1998, ob. ci . Pags. 431-483
293Sa a Núñez de P ado y Cla ell
“quedó g abada a uego en la memo ia colec i a del país”10. Pe o la caída del
pa ido a da á oda ía más de 30 años después, quizás po la ep esión que el
gobie no inicia p ecisamen e a consecuencia de aquellos hechos o al ez po que
el país hacía oídos so dos a los mo imien os gue ille os que ya empezaban a
agua se en ecóndi as egiones de México.
Claudia Kiejmann co esponsal de “Le Monde” que i ió los acon ecimien-
os en la Plaza de las T es Cul u as e leja con cla idad y d ama ismo el silencio
que siguió al 2 de oc ub e del ’68. En una en e is a publicada en la e is a
P oceso menciona:
“Yo sabía que había decenas y decenas de mue os, digamos 300, pa a
e oma la ci a que se maneja desde en onces. Y no había en ie os. Eso me
pa ecía insopo able. Tan a gen e ac ibillada que ni siquie a enía de echo a un
en ie o digno, que debía se en e ada a escondidas, sin habla de los cue pos que
nunca se en ega on a las amilias (...). Se decía que algunas amilias ni siquie a
se a e ían a eclama los cue pos de sus pa ien es po emo a las ep esalias
(...). Y lo más ho ible de odo ue que mien as cen ena es de mexicanos i ían
a e ados po la ep esión, se inaugu ó la g an ies a mundial de la Olimpiada”.11.
En ese ambien e desgas ado y dep imido, e minó el gobie no de Díaz O daz
en diciemb e del ´69 cuando en egó el pode a Luis Eche e ía Ál a ez quien aún
con la libe ación de p esos polí icos y el discu so de la ape u a y lexibilidad del
nue o gobie no no pudo hace ol ida al pueblo su pa icipación y complicidad en
Tla elolco cuando abajaba como sec e a io de Gobe nación.
El gobie no de Eche e ía se ca ac e izó po su in ención de odea se de
jó enes in elec uales como una cues ión de imagen pública de ape u a a las nue as
ideas. Po lo que espec a a los abajado es o ganizados en el mo imien o ob e o
o icial (que siguió al mo imien o es udian il del ´68) se ie on empo almen e
a o ecidos po una polí ica labo al con mejo as sala iales y de p es aciones: “se
c ea on un sinnúme o de ins i uciones o ien adas en su mayo ía a p o ege o
amplia los ing esos de los abajado es”12. Es as e o mas económicas se con i -
ie on en un dispendio insos enible que no a dó en mos a sus consecuencias;
Du an e se manda o ue on comunes la in lación, el c ecimien o del desempleo y
pos e io men e la disminución de la capacidad económica de la población en
gene al.
10 Di Tella, To cua o S. His o ia de los pa idos polí icos en Amé ica La ina, siglo XX. Edi o ial Fondo de
Cul u a Económica, A gen ina, 1993. p. 207–209, 285–286.
11 Kiejmann, Claudia. Tes imonios de Tla elolco. Re is a P oceso edición especial, 1 o. de oc ub e de 1998.
p.
12 Delgado de Can ú, Glo ia. His o ia de México 2, Es ado mode no y c isis en el México del siglo XX.
Edi o ial Addison Wesley Longman, e ce a edición , México, 1996. p. 360-363.
294 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
Po o o lado, haciendo eco de las p eocupaciones de la comunidad in e na-
cional p omo ió un p og ama de planeación amilia pa a educi el aumen o de
la población.
“Pa a los años 1960-68 el núme o de se es humanos c ecía a un i mo
supe io al millón po semana (...). E a e iden e que es aban ope ando los p in-
cipios mal usianos: los homb es se mul iplicaban más ap isa que su capacidad de
p oduci alimen os. (...) La coope ación in e nacional e a indispensable”13.
En la polí ica in e nacional se en edaba es discu sos y hechos áciles de
alaba desde una pos u a idealis a pe o que lle a on a la diplomacia mexicana a
cie as ensiones con las cúpulas del pode mundial. C i icando la polí ica de
F ancisco F anco de una mane a “ idícula, a bi a ia y con ap oducen e” (Fuen es,
1998) al cali ica lo como “ acis a” en luga de “an isemi a” hizo que se olca an
en su con a los judíos del mundo y “ e a an” a él, a su gobie no y al país.
Con poco ac o conside ando la si uación geog á ica de México y el en o no
de la Gue a F ía iniciaba elaciones diplomá icas con China y mos aba su apoyo
y solida idad a los pueblos La inoame icanos.
En es e sen ido y po su ascendencia in e nacional, es impo an e mencio-
na el apoyo que el gobie no mexicano dio a a és de Eche e ía a cien os de
e ugiados chilenos pe seguidos después del golpe de Es ado que se pe pe ó en
con a del gobie no de Sal ado Allende en manos de Pinoche (y su cómplice
Es ados Unidos a a és de la CIA). Eche e ía en ió un a ión a la ciudad de
San iago pa a ecoge a quienes se habían e ugiado en la embajada mexicana,
“en e ellos la iuda del p esiden e Allende, Ho ensia Bussi, a o os amilia es del
de ocado gobe nan e y al os unciona ios del gobie no de la Unidad Popula ”
a i ma el ac ual manda a io chileno Rica do Lagos en e is ado el uno de sep iem-
b e del 2003 a unos días del 30 ani e sa io del golpe de Es ado.
La polí ica educa i a de es os años end á ma cada po los log os del
pasado, que aunque no habían sido los p e is os, sí habían colocado unas bases
ela i amen e i mes pa a el desa ollo pos e io . En 1973 se ap ueba la Ley
Fede al de Educación que p e ende se la he amien a que delimi e las compe en-
cias en es e e eno en e la ede ación, los es ados y los gobie nos locales.
Además, o ganiza el sis ema educa i o nacional an o ho izon al, como e ical-
men e. En el p ime caso hace una dis ibución en ni eles y en el segundo,
dis ingue en e la educación escola y la ex aescola o lo que es lo mismo, en e
la educación o mal y la no o mal.
13 Thomson, Da id. His o ia Mundial de 1914 a 1968. Edi o ial Fondo de Cul u a Económica, 6 a. eimp e-
sión de la 2da. edición en español, México, 1988. p. 218-220.
295Sa a Núñez de P ado y Cla ell
Es a década iene asimismo ma cada po una endencia que no es exclusi-
amen e mexicana, si no más bien de ámbi o mundial y he ede a de los mo imien-
os es udian iles de inales de los 60. Nos e e imos al enómeno de la apa ición
de las adios lib es y de las ele isiones independien es. Aunque la inicia i a de
es os mo imien os es u o capi alizada po los ciudadanos en la mayo ía de los
casos, acaba on con i iéndose en oce os de los pa idos polí icos o de g upos
sociales con ma cados in e eses pa idis as o de clase. A pesa de ello, si ie on
pa a in oduci nue os ai es al espec o adio ele isi o y, sob e odo, empuja a los
medios consolidados a inicia una polí ica de cambios en sus con enidos.
Finalmen e en el ´76 Eche a ía ap o echa su úl imo in o me p esidencial
pa a anuncia la de aluación del peso en un 50 po cien o y en ega la p esidencia
a José López Po illo, quien ungía como su sec e a io de Hacienda.
Iniciaba un sexenio y apa en emen e los sindica os se encon aban del lado
del gobie no pues habían es ado ganando sus luchas en la mesa de negociaciones.
Poco a poco se e minaban los mí ines. Sin emba go, el p oblema económico
exis ía y la población en gene al es aba en c isis, en palab as del p opio López
Po illo había que saca al país del bache en que se encon aba. Iniciaba un
segundo égimen de conciliación, pe o aho a con el sec o emp esa ial pa a log a
su apoyo inancie o y sali de la c isis.
Al p oyec o de conciliación iniciado po el gobie no ede al se denominó
“Alianza pa a la p oducción” la cual además de educi y con ola el gas o
público, se basaba en “exenciones y educciones de impues os a la expo ación, y
en el aumen o de los p ecios de los p oduc os básicos, plan eamien os que ecibie-
on el apoyo unánime de los emp esa ios”14.
En ma e ia de educación se p esen ó a inales de 1977 el Plan Nacional de
Educación, que e a un nue o es ue zo pa a plani ica una ac i idad an i al pa a
odos, gobie nos y ciudadanía. En la p ác ica, el Plan más que una plani icación
de u u o e a un análisis de si uación y un epaso eó ico gene al a los dis in os
aspec os educa i os. Dicho Plan se e e ía a odos los ni eles de educación, a la
ecuación abie a o no o mal, a la ecuación en las zonas más ma ginales, e c… pe o
no con emplaba ni soluciones, ni ampoco se ma caba obje i os a cumpli . El
esul ado ue la no implan ación del mismo y su sus i ución, a pa i de 1979 y
has a 1982 de planes sec o iales, más conc e os y menos ambiciosos, que ue on
conocidos como “P og amas Me a” y que consiguie on que, po in, en 1982 se
alcance el log o du an e an o iempo anhelado de que el 100% de los niños
mexicanos u iesen acceso al p ime g ado de la escuela p ima ia. Pe o, no hay
que llama se a engaño, ya que ello se alcanzó, p ecisamen e, poniendo en ma cha
soluciones al e na i as de educación que no comp endían exclusi amen e la asis-
14 Delgado, 1996, ob.ci . pag. 263
302 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
conclusiones de ini i as, pe o sí hay una se ie de pe cepciones gene ales que nos
gus a ía pone de mani ies o ya que nos pa ecen muy ilus a i as de la elación
medios de comunicación/pe sona, incluso conside ados de mane a aislada.
Po lo que se e ie e a las encues as con es adas po las muje es, en p ime
luga , se pone de mani ies o una p ime a di e encia impo an e en e la eo ía y la
p ác ica. La mayo ía de nues as encues adas, conc e amen e 57, o lo que es lo
mismo, casi el 75% de ellas, cuando les p egun ábamos si conside aban que la
enseñanza a a és de los medios de comunicación e a aliosa, con es aba a i ma-
i amen e e incluso añadían en bas an es casos que debía habe más p og amas
educa i os. Pe o, cuando espondían en elación a su pe cepción pe sonal y si
habían ap endido algo de los mismos, el po cen aje de espues as nega i as aumen-
aba, bajando al 54% (41 de ellas) el po cen aje de muje es que econocían habe
ap endido de los medios, mien as que 34 (44%) admi ie on que los medios no les
habían enseñado nada. En el caso de esas 41 muje es que sí con es a on posi i a-
men e, sus espues as hacían alusión sob e odo a emas de salud, como acuna-
ción o campañas de na alidad, po ejemplo. Conc e amen e en es e caso, 13 de
ellas (el 2,9% del 54% an e io ) nomb aban las campañas de na alidad especí ica-
men e. También eco daban las dedicadas a la higiene. Nos ha llamado la a ención
una espues a de una seño a nacida en 1959 que dice que las campañas sob e
sexualidad en su época “e an muy ue es”, pe o es la única que las ecue da, con
lo que deducimos que es más una e ocación pe sonal que una ealidad, ya que el
es o de las encues adas de los mismo años no hace e e encia a ellas. Sal o quizás
o a seño a, nacida un año después que ma ginalmen e se e ie e a que “la TV me
pe mi ió conoce emas que has a en onces e an abú”, pe o no especí ica en cuales
exac amen e es á pensando. Excepcionalmen e, algunas encues adas mencionan la
exis encia de p og amas en la adio que enseñaban a lee , pe o es una e e encia
ma ginal, ya que sólo son cinco de ellas las que los nomb an. Algunas ecue dan
la exis encia de es e ipo de p og amas aunque ambién suelen añadi que o no los
escuchaban o eían, o enían poco éxi o y du aban poco. Muy cu iosa la espues a
de una seño a que dice que los p og amas educa i os e an muy impo an es po que
“mucha gen e ap endió a lee y o as a e mina su secunda ia po que a eces se
escuchaban comen a ios o anuncios en la misma TV”. Es deci , deducimos que la
espues a de es a seño a, más que po su pe cepción pe sonal es á in luida po la
publicidad que de es e ipo de p og amas se hacía en la ele isión, lo que no deja
de se una espues a que indi ec amen e le da un alo impo an e a la p opia
ele isión como medio de comunicación. En elación a es o, exis e la idea gene al
(sob e odo en e las pe sonas nacidas en la década de los cincuen a) de que los
medios de comunicación aho a se ocupan mas de los emas de educación que
cuando ellos e an jó enes. Y al hilo de lo mismo, la pe cepción ambién es mucho
más posi i a en elación a la ele isión que a la adio, aunque 40 muje es (el
51,9%) con es a on que escuchaban en adio p og amas especiales pa a muje es,
303Sa a Núñez de P ado y Cla ell
sob e 30 (el 38,9%) que dije on que no y 6 (el 7,7%) que ni siquie a con es a on.
Sí ha sido llama i a, en cambio, la impo ancia que muchas de ellas dan a la
pa oquia (p ác icamen e el 50%) como un luga a pa i del cual enían acceso a
de e minadas publicaciones y medios en gene al, a la ez que ambién ponen de
mani ies o que ue en ese luga donde ecibie on una o mación complemen a ia
a la de la escuela. Finalmen e pa a ce a es e ema es in e esan e señala que 5
muje es (en o no al 6%), simplemen e, no con es a on a alguna o a ninguna de
las p egun as de es e apa ado del cues iona io.
En elación a las publicaciones esc i as la mayo ía de las muje es, es deci
el 58,4% enía acceso, al menos, a una de ellas, ya que 45 con es a on que
habi ualmen e sí leían publicaciones pe iódicas, aunque no odas las comp aba, si
no que accedían a ellas po p és amo, o a a és de la pa oquia, e c… y p ác i-
camen e el 100% de las encues adas que con es a on a i ma i amen e a es a
espues a leían e is as ípicamen e emeninas, dedicadas a emas de belleza,
cocina, salud, e c… Es deci , las e is as emeninas, en su esencia, siguen eniendo
los mismos con enidos que las ac uales. Un núme o conside able de las mismas,
exac amen e 25 (32,4% del o al), nomb a po ejemplo a Vanidades, e is a que
sigue eniendo g an acep ación, como una publicación habi ual en su en o no. En
gene al, los da os quedan así: 15 leían e is as de belleza (19,4%), 8 lo que
llama on “ e is as de chismes” (10,3%), 19 sob e emas de moda (24,6%), 1 sob e
a esanía en gene al (1,2%), 11 sob e salud (14,2%) y 3 (3,8%) leían e is as de
cocina. Y algunas de ellas, como segunda opción nomb aban ambién la e is a
Kena.
Como con as e a lo an e io , es llama i o el hecho de que el pe iódico es
el g an desconocido en e las muje es encues adas, ya que son muy pocas las que
dicen que lo leían habi ualmen e. Conc e amen e, sólo 15 de ellas, o lo que es lo
mismo, el 19,4% econoce que leía con cie a egula idad un dia io. A pesa de lo
an e io , es impo an e señala que la ci a a a iando a lo la go del es udio, ya
que es e medio esc i o a adqui iendo una mayo p esencia según a disminuyendo
la edad de las muje es en e is adas. Es deci , a pa i de los años sesen a es
cuando nues as muje es comienzan a nomb a con cie a egula idad al pe iódico
como un medio de lec u a habi ual.
También nos llamó la a ención un núme o signi ica i o de espues as que
conside amos muy es e eo ipadas y po lo an o no es ic amen e pe sonales, sino
dic adas po pa áme os sociales gene ales. A i maciones como que “los medios
mue en a las masas” o “que in luyen demasiado, po lo que debe ían es a más
con olados”, ep esen an mas un sen i social gene al que un análisis pe sonal de
la elación en e uno mismo y el medio de comunicación.
No puede deja de señala se ampoco que cuando las muje es ue on cues-
ionadas ace ca de su ecue do sob e p og amas de adio especialmen e diseñados
pa a el sexo emenino, el 51,9% (40 de las 77 encues adas) sí los eco da on,
304 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
en e al 40,2% (31 de ellas) que dije on que no y 1 que no con es ó (el 1,2%).
De odas las espues as a i ma i as, el 46,7% (36 muje es) eco daban emisiones
encaminadas a p omo e la al abe ización, 34 de ellas, que ep esen an el 44,1%,
se e i ie on a p og amas de belleza y moda, mien as que solo el 14,2% (11 del
o al) ci aban p og amas de salud y ya en can idades mucho menos signi ica i as
aluden a emas como a es, cocina o simila es. Como puede obse a se en es a
p egun a la espues a o ecida enía más de una al e na i a.
Po lo que se e ie e a las con es aciones de los homb es en e is ados,
des acan cie as di e encias en cuan o a las espues as dadas po las muje es. En
gene al, puede deci se que leían más pe iódicos dia ios que las muje es y que son
más escép icos que és as en cuan o al papel que los medios de comunicación han
enido en su ida. Un g upo conside able de ellos, 31 de 39 (el 79,4% de dichos
39, que a su ez ep esen an el 52% del o al), no conside a que los medios les
haya enseñando algo. Y los o os 8 (el 20,6% de los 39) dicen que excepcional-
men e con las e is as especializadas o simila es sí ap endie on. Y los que consi-
de an que sí han ap endido se e ie en muy agamen e a cues iones de cul u a
gene al y es bas an e habi ual que añadan comen a ios del es ilo de “siemp e se
ap ende algo”, “ odo es in e esan e” o espues as pa ecidas. Conc e amen e, un
indi iduo comen ó que “los medios de comunicación son un sis ema más pa a
educa el país. Hoy se deba e, se juzga, se opina, se in o ma, se mo i a, se
en e iene. Es muy impo an e omen a la ecuación en nues o país y u iliza odos
los ecu sos pa a ello”. Y en la o a ca a de la moneda, hubo un seño que si bien
econoció que “en cie a mane a el medio ayuda al e o zamien o de los alo es
humanos”, ambién puso de mani ies o que e a necesa io eco da que, a la ez,
pe judicaba a “aquellos que ca ecen del conocimien o de esos alo es, log ando
modi ica su pensamien o”.
O a di e encia con el sexo emenino en nues a encues a, es que la mayo ía
de los homb es no ecue da la exis encia de campañas especí icas sob e educación.
Y los pocos que ememo an dicho ecue do cen an és e en las de al abe ización
y muy ma ginalmen e en las de acunación. Conc e amen e cuando se e i ie on a
la adio, 46 homb es (el 61,35%) con es a on que no eco daban ningún ipo de
p og ama que u ie a elación con emas de educación, en e a los 12 (el 16%)
que sí conse aban algún ecue do de es e ipo y 17 que simplemen e no con es-
a on (el 22,6%).
Po lo que se e ie e a los p og amas de educación especí icamen e hablan-
do, 37 homb es, que ep esen an el 49,3% del o al, se aco daban de di e sas
emisiones, an o de adio como de TV, sob e es os emas. Y es muy signi ica i o
ene en cuen a que an o homb es como muje es cuando se les p egun aba po un
p og ama especí ico hacían e e encia, siemp e en p ime luga (aquellos que
e ec i amen e enían memo ia) a Telesecunda ia, con lo que es e p og ama es el
más eco dado po odos ellos, alcanzando a p ác icamen e el 90% de los encues-
305Sa a Núñez de P ado y Cla ell
ados. Aunque, no podemos ol ida que es a espues a se p oducía cuando había
una p egun a especí ica que “obligaba” a eco da algún p og ama especí icamen-
e. A con inuación, y ol iendo a los po cen ajes masculinos, con abilizamos 18
espues as que se e ie en a p og amas de salud (el 24%), sin eco da ninguno en
especial nadie. Si igual que hemos hecho con el pun o an e io , sumamos aquí las
espues as de las muje es que eco daban p og amas dedicados a emas de salud,
enemos que el 19% del o al de los encues ados ecue da es e ipo de p og amas.
Y, en e ce luga , solo 13 homb es ecue dan campañas de na alidad (17,3%).
Reco dando que en es e caso, po pa e de las muje es, no hubo espues as
signi ica i as que aludie an a campañas de na alidad, si no simples e e encias muy
aisladas, con lo que el po cen aje se man iene p ác icamen e igual de bajo.
CONCLUSIONES
En p ime luga , con in ención de acili a la pe cepción de odo lo leído
has a aquí, se o ece una compa a i a g á ica en e homb es y muje es con los
da os más ele an es que se ponen de mani ies o a lo la go de la in es igación:
Las encues as nos e lejan pe cepciones de los en e is ados pe o no pode-
mos deci que signi iquen una mues a de un uni e so de e minado especí ico, es
sencillamen e un sondeo de un g upo de la población en gene al que anda a iba
de los 30 años, de ambos géne os y p imo dialmen e de clase media.
Las espues as de los encues ados nos hablan de una pe cepción posi i a del
medio como capaz de educa PERO siemp e y cuando nos cen emos pa icula -
men e en las campañas gene adas po los gobie nos ede ales dis in as décadas. Las
espues as no e lejan con cla idad un impac o impo an e que pa a ellos en
306 Educación y medios de comunicación en México: Una pe spec i a his ó ica
pa icula hubie a enido un p og ama, canal, e is a o es ación de adio especí ico
en su educación.
Impo an e menciona que nos encon amos con di e sas y ei e adas es-
pues as de sen i social o es e eo ipadas, que ambién esponden a un modelo
psicosocial. Es deci , el impac o que el mensaje ha enido en el indi iduo ha
espondido más a la acep ación social del mismo que a a gumen os eales. Como
aquel que indica que “los medios mue en masas” o “debe ían es a más con ola-
dos”. O incluso el mencionado caso de las Telesecunda ias de las que el 90% hace
e e encia pe o nadie las u ilizó.
Po o o lado ambién es impo an e menciona que coincidiendo con los
impo an es cambios polí icos y sociales que i e nues o país en los 60´s, no es
de ex aña se que haya sido una época en la que, se pe cibe, las muje es aumen-
a on su lec u a de dia ios.
No podemos deja de lado en nues as conclusiones la impo ancia del
con ex o social y polí ico del país que e ec i amen e nos lle a a comp ende que
los medios más que es a p esionados po un gobie no que busca a en ellos un
apoyo pa a la educación, buscaba un aliado pa a la dis acción, el en e enimien o,
al pueblo pan y ci co. Sin deja de lado las impo an es campañas ( acunación,
higiene, e c..) que se p esen aban como la búsqueda de una necesidad inminen e de
las épocas (e. la sob epoblación mundial = la campaña de na alidad).
Si ol emos ambién a nues o concep o de educación y el papel de los
medios al espec o. Nos encon amos que al menos en la pe cepción de los
encues ados los medios no es án abajando en es e sen ido. La ca encia casi o al
de comen a ios en o no a p og amas de . . y adio especí icos pa a la educación,
nos hablan que el habla de medios y educación únicamen e nos ci cunsc ibe a
campañas gube namen ales en espacios que los medios es án obligados a p o ee .
Pa ece cla o que las campañas de acunación, higiene, na alidad e incluso al abe-
ización u ie on un impo an e impac o en la población po su mención, pe o has a
ahí. En o as palab as e ec i amen e hablamos de un medio que NO iene como
pa e de sus me as el c ecimien o pe sonal, social e in elec ual de la pe sona y po
consiguien e no podemos deci que educa. Son o ganismos gube namen ales quie-
nes con ese obje i o en men e p epa an dichas campañas.
Finalmen e, pone de mani ies o una ez más que odo lo p esen ado an e-
io men e no son más que los p ime os da os, po lo an o un a ance, signi ica i o,
po supues o, de una in es igación más amplia. En un segundo momen o, nos
aden a emos en el uni e so de los p o esionales que abajaban en es os medios
especí icamen e educa i os, así como en los maes os que los u ilizaban como
medios al e na i os a sus enseñanzas. Lo mismo que en es e p ime momen o
hemos con as ado la eo ía con la p ác ica, aho a que emos sabe cuál es la
pe cepción de los que es aban “del o o lado”, cómo c eían que e an ellos is os,
como se pe cibían a sí mismos a a és de la gen e, qué an o es aban comp ome-
307Sa a Núñez de P ado y Cla ell
idos y con encidos del alo de su abajo. La idea es nue amen e con on a es os
esul ados con los del público con el in de sabe has a qué pun o la pe cepción
de ambos colec i os coincidía con lo que los o os pensaban de ellos. Y una e ce a
ase y úl ima de la in es igación in en a á hace una compa a i a in e nacional,
como al p incipio del a ículo se ponía de mani ies o en e dos países con lazos
his ó icos y he encias comunes, a la ez que g andes di e encias y desencuen os
como son España y México.
(Recibido el 12-12-04, acep ado el 14-2-05)