La
ansición a
la
polí ica
de
masas
en
Amé ica La ina1
Ge a do L. Munck
Uni e si y
o
Illinois a U bana-Champaign
An es
de
la
explosión
de
la
in es igación cen ada
en
los
casos
de
ansición a la de-
moc acia a
ines
del
siglo
XX,
la
in es igación sob e
democ a ización
y democ acia
se
había
concen ado
de
onna p ác icamen e exclusi a sob e
la
expe iencia de Eu-
opa y de
un
pu1iado
de países
de
lengua inglesa ue a
de
Eu opa, como Nue a
Zelanda, Aus alia, Es ados Unidos y Canadá. Esa pau a es aba jus i icada. Des-
pués
de
odo,
así
como
los
es udiosos
de
l
o a
li
a ismo y
el
au o i a ismo ap endie-
on
sob e
su
ma e ia
es udiando
la
Unión
So ié ica,
la
España
de
F anco,
o
el
Zai e
de Mobu u Sese Seko,
ue
median e
el
análisis del Occiden e a anzado e indus-
ializado como
los
in es igado es pudie on analiza y ap ende sob e p ocesos ea-
les de democ a ización y sob e democ acias en uncionamien o.
Sin
emba go, es
igualmen e impo an e econoce
que
aun
an es de
la
ola
de
democ a ización pos e-
io a 1974, muchos países
ue a
del
Occiden e a anzado se
habían
democ a izado
ambién, e incluso habían uncionado como democ acias du an e
un
conside able
pe íodo
de
iempo.
Así,
si
la
eo ía
ha
de
e leja con
p opiedad
el
egis o his ó1ico,
es necesa io
ompe
con
el
con as e c ecien emen e es ablecido en e
las
democ a-
cias c
lá
sicas-a
quellos casos p imo dialmen e eu opeos que
se
democ a iza on a
ines
del
siglo
XIX
y p incipios
del
siglo XX-y las nue as democ acias: aquellos
casos p incipalmen e
no
eu opeos que
se
democ a i?.a on
a
ines
del
siglo
XX.
Más
en
conc e o,
es
impo an e esca a
la
expe iencia y analiza
una
e ce a ca ego ía de
casos:
los
casos de democ a ización y democ acia
no
eu opeos an e io es a 1974.
Los
casos que caen den o de es a e ce a ca ego ía se encuen an
en
a ias
egiones
del
mundo.
La
India cons i uye,
con
azón,
el
ejemplo mejo conocido de
una
democ acia uncionan c, pe o a ios países más pequeños me ecen
el
misma
ó ulo. O
os países pueden ca ac e iza se con mayo p ecisión como países que
expe imen a on la democ acia
en
om1a
in enni en e,
al
habe sido sus ansiciones
a
la
democ acia anuladas po up u as de
la
democ acia. Ejemplos p o o ípicos de
es e es ue zo allido po es ablece una democ acia uncionan e son A gen ina,
1.
T aducción al cas ellano de Gus a o E ncslo Emme ich (Uni e sidad Au ónoma
Me o-
poli ana, Unidad lz apalapa, México, D.F.).
96
A auca ia
N o.
7
Nige ia y Pakis án, pe o
el
conjun o de casos es mucho más amplio e incluye
mu
-
chos países g andes.
En
e ec o, an es
de
1974
la
democ a ización y
la
democ acia
no
ue on pa a nada ajenas a ninguna de las p incipal
es
egiones
de
lo
que e
n
onces
se conocía como
el
Te ce
Mundo.
Si
conside ásemos egiones
en e as,
s
in
e
mb
a
-
go,
Amé
i
ca La i
na
des aca
í
a como egi
ón
si uada sólo
po
de
ás
de
Eu opa
en
é minos de his o ia
de
democ a ización y democ acia.
Buscando in oduci
en
los
deba es eó icos en cu so
la
pe spec i a
de
casos
que
no
son
ni
democ acias clásicas
ni
nue as democ acias, es e a ículo e oma
la
expe iencia la inoame icana an e io a mediados de los años
70.
El
análisis que se
a anza
en
es e a ículo, con iene ema ca lo desde un p incipio,
se
basa
en un im-
po an e cue po de li e a u a sob e
los
egímenes y la democ acia
en
Amé ica
La i
-
na.
Pese a
su
innegable alo ,
al
li e a u a plan ea ambién sus p oblemas, pues
con iene nume osos a gumen os inconsis en es e incluso con adic o ios, así como
muchas lagunas y deba es inconclusi os. Es os son p
ob
lemas signi ica i os, y
susci an dudas sob e su con ibución a
la
acumulación
del
conocimien o, po lo
cual
no
deben se a ados
con
lige eza.
Tales
p oblemas,
en
e ec o, apun an a
la
necesidad
de
una
sín esis eó ica y de
un
análisis empí ico sis emá ico.
Con
la
in ención
de
esponde a es os p oblemas, es e a ículo comienza po
o ece
un
modelo
de
coyun u as c í icas y ayec o ias dependien es pa a el análi-
sis
de
egímenes.
En
un
ni el
pu amen e
eó ico,
el
modelo iene
la
i ud
de combi-
na a iables eó icas que usualmen e son p esen adas como a iables compe i i-
as,
inculando
ac o es
explica i os
de
co o y
la go
plazos, y
de
especi ica explí-
ci amen e
los
mecanismos causales que guían
los
p ocesos polí icos y
ge
ne an
e ec os sob e
los
eg
ím
en
es.
Adei:nás,
a
un
ni
e
l sus an
i o,
el
modelo
iene la i -
ud
de
p es a se a la o mulación de una hipó esis conce nien e a
la
expe
i
encia
democ á ica
en
Amé
ica
La ina an es
de
su
más
ecien e ola
de
democ a ización,
que
es sumamen e pode osa,
en
el
sen ido
de
explica
un
p oceso
amplio,
complejo
y polí icamen e
muy
impo an e
en
é minos
de
unas pocas a iables. Exp esada
sucin amen e,
la
hipó esis es que
los
países la inoame icanos expe imen a on una
coyun u a c í ica común,
la
ansición de
la
polí ica oligá quica a
una
basada en
las
masas,
de
di e en es mane as, y que las di e en es modal
idades
de
ansición a una
po
lí
ica
basada
en
las masas pusie on a los
pa
í
ses
en di e en es ayec o ias, ca ac-
e izadas
po
dinámicas de
ég
im
en
di
s
in
as.
M
ás
en
con
c e o, l
as
d
i e
sas moda-
lidades
de
ansición a una polí ica basada
en
las
masas, dc enn
in
adas po el pode
económico y
polí
i
co
de la
ieja
él
i e,
desa a
on
mecanismos
di e en es,
que
conduje-
on
en
mayo o
meno
medida
an o
a
la
democ acia
como a
la
es abilidad
de
ég
i
men.
Después
de
p esen a es a hipó esis,
el
g ueso del a ículo
la
pone
a p ueba
median e un análisis compa a i o sis emá
ico
de
cinco casos que ejempli ican
un
la
ansición a la polí ica de
masas
en
Amé ica la ina 97
conside able g ado de a iación
en
la
a iable independien e: A gen ina, México,
B asil, Colombia y
U uguay.
Es e
análisis, debe ad e i se,
busca
sin e iza y pone
a p ueba a gumen os ace ca
de
los
egímenes
en
una
egión
du an e
una
cie a épo-
ca,
pe o
no
in eg a su análisis
de
los
egímenes la inoame icanos
al
análisis exis en-
e
de
las
democ acias clásicas y
nue as.
Es a
a ea
más
amplia
eque i ía
una
compa-
ación explíci a
de
casos de di e sas
6pocas
y egiones,
algo
que excede
el
alcance
de
es e a ículo.
Su
con ibución a esa
a ea
es, así,
indi ec a.
En
e ec o,
una
lección
de
los
ecien es deba es sob e
la
ex ensión de los
modelos
desa ollados
en
el con-
ex o de
Amé ica
La ina y
Eu opa
del
Su a los casos pos-comunis as es que,
aun
si
una eo ía gene al puede se deseable,
los
es udiosos deben ene cuidado
de
los
pelig os
de
la
gene alización p ema u a.
El
modelo eó ico
El
modelo
de
coyun u as c í icas y ayec o ias dependien es
que
p opongo
aplica
al
es udio
de
los
egímenes
en
Amé ica La ina consis e
de
los
siguien es ele-
men os cla e:
l.
La
iden i icación
de
una
coyun u a c í ica y
la
especi icación
de
la
cues ión
polí ica po esol e ;
2
La
iden i icación
de
las dimensiones concep uales
que
especi ican
la
a iable
espues a po encial a
la
misma
coyun u a c í ica
o,
más
b e emen e,
las
moda-
lidades
de
ansición; y
3.
La
especi icación
de
los
legados
de
la
a iable espues a a
una
coyun u a c í-
ica
en
é minos
de:
i)
los
desacue dos
en
omo a
los
cuales se
om1an
los
ac o es y
la
capacidad
de
dichos ac o es pa a maneja con lic os polí icos, y
ii)
el
impac o
de
es os
ac o es
sob e
la
dcmoc a icidad
del
égimen
-la cual
se
de cnnina po
la
medida
en
la
que
los
in e eses mayo i a ios y mino i a ios
pueden se negociados y
así
canalizados a a és
de
ins i uciones polí i-
cas-y
sob e
la
es abilidad
del
égimen -dc enninada po
la
medida
en que
el
pode económico
de
los
ac o es co esponde a su pode polí ico-.
Cada
uno
de
es os elemen os
del
modelo eó ico in oluc a cues iones que
me ecen se cla i icadas y desa olladas.
En
el
es o de es a sección p esen a é,
pues,
el
modelo eó ico que si e
de
base
pa a
el
análisis compa a i o
que
se
abo -
da
en
la
p óxima sección.
98
A auca ia N o. 7
LA
cqy1111/11 a
c i ica:
LA
l a111idón
a
1111a
polí ica
basada
en
las
111osa1
La
iden i icación
de
Ja
coyun u a
c i ica
que
moldeó
la
dinámica
de
los egíme-
nes
en
la
Amé ica
La ina
p e-1974 es
un
asun o ela i amen e
sencillo.
En
e ec o,
así
como muchos es udiosos de
la
democ acia
en
Eu opa cen a on
su
a ención sob e
el
ascenso
de
una polí ica basada
en
las masas,
así
ambién
los
analis as de la polí-
ica la inoame icana busca on
las
aíces de
la
dinámica
de
los
egímenes
en
un
epi
-
sodio pa alelo:
la
ansición de
la
polí ica oligá quica a
una
basada
en
las masas.
Es a
ansición u o luga
en
di e en es momen os, aunque hablando
en
é minos
gene ales
en
la
p ime a mi ad
del
siglo
XX.
Más
aún,
en
odos
los
casos
es a
an-
sición es u o impulsada po
el
c ecien e
papel
polí ico de
las
masas
y
el
e o de su
inco po ación como ac o es legí imos a
la
polí ica nacional.
1..- 1s
111odalidades
de
a11. ició11:
E/
pode
polí ico
y
eco11ó11Jico
de
las
iejas
éli es
Un
asun o
más
complicado se e ie e a
las
di e en es modalidades po medio
de
las
que
los
países la inoame icanos maneja on es e
e o
común. Na u almen e,
hay
muchas
o mas
en
que
la
a iable espues a a
la
misma coyun u a c í ica puede
se especi icada.
En
su
conjun o, sin emba go,
la
li e a u a sob e
Amé ica
La ina
ha
e lejado
una
impo an e
y pene an e
noción
del
análisis
de
Eu opa:
la
lúcida
idea
de
Ba ing on Moo e
de
que,
aw1
si
una
ansición a
un
nue o
o den
signi ica
el
in
del
iejo
o den,
el
pode
de
las
iejas
éli es es
una
a iable c i ica
en
el
p oceso de an-
sición.
La
onna
en
que
las éli es
del
iejo o den social
en
desapa ición dejan
su
ma ca
en
el
o den eme gen e
ha
sido discu ida
en
el
con ex o la inoame icano
de
di e en es mane as: algunos se
han
cen ado
en
los
modos
en
que
es a ansición
ocu e
de
mane a
di e en e
en
economías
de
ipo
encla e y
en
economías con ola-
das nacionalmen e; o os,
al
socai e de Moo e,
lo
han hecho
en
el
papel de las
éli es e a enien es, explo ando
la
p oposición especí ica
de
que
Ja
democ acia es
imp obable donde es as iejas éli es es án in oluc adas
en
p ác icas
de
ep esión
del
campesinado; o os,
en
in,
se
han
cen ado
en
el
impac o
de
di isiones den o
de
las
iejas
éli es espec o
del
cambio
de
égimen
, y
en
Ja
medida
en
que
las
ansi-
ciones es án dominadas po ac o es de éli
es
o
de
masas.
No
obs an e,
el
desa ollo
más
sis emá ico y cohe en e
de
la
idea
de
Moo e
en
el
con ex o la inoame icano
es
el
p esen ado
en
Shaping he Poli ical A ena (
1991
),
de
Ru h
Be ins
Collie y
Da id
Collie ,
lo
que
hace
de
es e
lib o
un
pun o
cen al
de
e e encia pa a conside a cómo elaciona es a
idea
con las modalidades de ansi-
ción a
una
polí ica basada en las masas.
Una
g an con ibución
del
lib o de
los
Collie es que o mula
un
con incen e a gumen o pa a concen a se
en
las iejas
La
ansición a la polí ica de
masas
en Amé ica
la ina
99
éli es, demos ando a a és de
un
undamen ado análisis cómo la a iable
" ue za
polí ica de
Ja
oliga quía" es á ligada es echamen e
al
ipo
de
inco po ación
de
Jos
abajado es
y,
a a és de dicho ac o , a
la
dinámica de
los
egímenes
du an e
la
e apa de
ansición
a
una
polí ica basada
en
las
masas
(Collie
y Collic ,
1991:
I 03-05,
748-50). Sin emba go, desde
la
pe spec i a
de
un in en o de da cuen a an o del
ipo como de
la
es abilidad
de
égimen
-el
p opósi o de es e a ículo-
el
análisis de
los Collie plan ea algunos p oblemas.
Desde una pe spec i a concep ual,
un
p oblema cla e es que
su
in en o de
o dena los casos a
Jo
la go de una sola dimensión
no
pe mi e una adecuada dis in-
ción en e los mismos. Es e p oblema
es
muy ob io
en
la
discusión de las oliga -
quías a gen ina y pe uana. Como explíci amen e ema can, las oliga quías ue on
bas an e di e en es
en
es os dos casos. Así, mien as
la
oliga quía de A gen ina ue
muy cohesi a, pe o muy débil
en
el
con ex o
de
la a ena elec o al,
la
oligaquía de
Pe ú
es aba di idida
pe o
e a elec o almen e más iable (Collie y Collic ,
1991:
104-
105
, 748-749). Tenían,
en
o as palab as, o alezas y debilidades opues as. Sin em-
ba go, dado que
los
Collie buscan esumi su ca ac e ización de los casos
con
un
concep o unidimensional, combinan implíci amen e es os asgos dis in os y a gu-
men an, en de ini i a, que ambos casos son simila es en el sen ido de que pueden
se ca ac e izados conjun amen e como casos en que
la
oliga quía e a " ue e en
muchos aspec os," pe o a la pos e debili ada
po
un
'"de ec o' c ucial en su posi-
ción
polí ica" (Collie y
Collie ,
1991:
747).
El
p oblema,
en
esumidas
cuen as,
es
que
los ma ices
del
concep o complejo de
la
ue za
de
la
oliga quía
se
pie den
en
el p o-
ceso de ag egación
y,
como esul ado, casos disímiles son clasi icados como si ue-
sen simila es.
Un
segundo p oblema, elacionado
con
el an e io , concie ne a
la
e aluación
de a gumen os causales cons uidos sob e un concep o ag egado de pode oli-
gá quico, ya que,
al
pe de se de is a di e encias signi ica i as, es di icil disce ni
las implicaciones causales
de
ales di e encias. Es a des en aja es cla amen e e i-
den e en el análisis de los Collie sob e a ios de sus pa es de países. Cabe p egun-
a se
si
algunas de
las
di e encias subsumidas bajo
la
clasi icación simila
del
pode
oligá quico
en
A gen ina y
Pe ú
pod ían da cuen a de una signi ica i a di e encia
en
el
esul ado
inal
sob e el que
los
Collie
se
cen an:
el
golpe populis a de 1968 en
Pe ú y
el
golpe an ipopula de 1966 en A gen ina.
En
o o ejemplo, aunque los
Collie
mues an
de mane a con incen e que
el
esul ado
inal
de
la
inco po ación
de
las masas en México y Venezuela, dos casos que ellos clasi ican como simila es en
énninos de pode oligá quico, despliega simila idades signi ica i as en
la
es abili-
dad de ambos egímenes, cabe ol e a p egun a se si
las
di e encias en e las ie-
jas
éli es en es os dos países pueden da cuen a de una di e gencia cla e en e
100
A auca ia N o. 7
es os dos casos: el ca ác e au o i a io de México y la na u aleza democ á ica de
Venezuela. Finalmen e, cuando
los
Collie sos ienen que las oliga quias
en
Chile y
B asil pueden clasi ica se ambas como muy pode osas, y que
al
simili ud puede li-
ga se a los golpes mili a es habidos
en
ambos paises, cabe p egun a se ambién si
hay
alguna di e encia en e l
as
iejas éli es
en
es os dos países
que
pueda
da
cuen-
a
de una di e gencia signi ica i a en e esos
dos
casos: la mucho
más
la ga y p o-
unda expe iencia democ á ica de Chile y
la
na u aleza mucho más ep esen a i a e
ins i ucionalizada de los pa idos en dicho país.
Pa a emedia es os p oblemas y así onuula en mane a más
cla a
la
idea
e
-
cuen emen e in ocada conce nien e
al
impac o de las iejas éli es
en
los p ocesos
de ansición, es e a ículo sugie e que
es
necesa io concep ual iza
el
pode de
las
iejas éli es
de
al
modo que
al
ac o sea conec ado causalmen c, y
no
au ológi-
camen e,
con
el
ipo y la es abilidad de égimen.
Lo
cual puede hace se econocien-
do cómo la ansición a una polí ica basada
en
las masas ep esen a
un
e o
dual
pa a las iejas éli es, y cómo las iejas él
i es
pueden es a mejo o peo equipadas
pa a a on a ales e os.
Po
un
lado,
el
p oceso
de
ansición a
una
polí ica basada
en las masas ep esen a
un
e o polí ico pa a
las
oliga quías, ya
que
la
ansición a
una polí ica basada
en
las masas y
las
demandas de las masas de acceso al pode
polí ico hacen de la a ena elec o al una a ena c ucial pa a la ob ención del mismo.
Una p ime a a iable c i ica que a ec a el papel de la oliga quía
en
es e p oceso de
ansición
es
, pues, el pode polí ico de las iejas éli es sociales, medido po su ia-
bilidad en la a ena elec o al. Po o o lado,
al
ansición implica
un
e o dis in o
aunque elacionado, dado que
la
en ada de
las
masas
en
la
polí ica signi ica que
donde
el
pode económico
de
la
oliga quía e a
en
alguna
o ma
con ingen e espec o
del con ol
del
Es ado po
las
éli es,
la
ansición a una polí ica basada
en
las masas
pod ía
no
sólo a ec a
al
pode polí ico, sino ambién
al
pode económico
de
las
éli es. Una segunda a iable c í ica que a ec a
al
papel de las oliga quías en es e
p oceso de ansición es, po
lo
an o, el pode económico de las iejas éli es socia-
les, medido po
su
iabilidad económica en
un
con ex o en el que
la
ees mc u ación
de la sociedad polí ica necesa iamen e a ec a a
la
polí ica económica.
Los
legados
de
las
111odalidades
de
l o11sició11:
cli cyes,
di11á111ica
polí ica,
11:gí111e11e.
y
e. ahilid 1d
La
dis inción en e modalidades de ansición a una polí ica basada en
las
masas juega
un
papel cla e en el es udio de
las
condiciones de la democ acia.
En
e ec o, una hipó esis cla e que es e a ículo desa olla y busca sopo a
es
que
di
-
e en es modalidades de ansición a una polí ica basada
en
las
masas gene an dis-
la
ansición a la polí ica
de
masas
en
Amé ica la ina
101
in os legados que a ec an a los p incipales esul ados inales de égimen
en
una
o ma sis emá ica. Más en conc e o,
el
a gumen o que p opongo es que las di e en-
es modalidades de ansición a ec an a los
cli ajes
que son mo ilizados y a la ca-
pacidad de los ac o es así gene ados pa a
maneja
con lic os polí icos, lo
que
a su
ez de e mina
el
que los egímenes sean democ á icos y/o es ables. Es a hipó esis
puede explica se discu iendo los legados
de
las
di e en es modalidades
de
ansi-
ción ep esen ados po los cua o cuad an es básicos de la Figu a
1.
Figu a
l.
Modalidades
de
ansición a una polí ica basada en las masas y
sus
con-
secuencias. Esquema concep ual
Al o
Bajo
Polí ica
de
clases
Polí ica
1
Democ acia ¡
conse ado a 1
de
es adi
/
/
Bajo
/
/ "
/
/
III
/
/
/Polí ica
/ de éli es
Democ acia
populis a
IV
Polí ica
de masas
Al o
Pode
económ
ico
de
las
iejas
éli es
sociales
(en un con ex o donde el pode económico
y pode polí ico es án di e enciados)
102
A auca ia
N o.
7
En
el
cuad an e
I,
aunque
las
iejas éli es es án
lo
su icien emen e segu as
en
lo
poli ico como pa a ab i
el
acceso
al
Es ado, debido a que
las
iejas
éli es sociales
oda ía dependen
del
Es ado pa a de ende sus in e eses den o
de
la
economía
no
es p obable
que
encapsulen comple amen e
las
mani es aciones elec o ales de
las
masas,
que
ende án a
mo i
liza se polí icamen e como
un
ac o
de
clase. Así, es a
modalidad
de
ansición da luga a
una
polí ica
que
se cen a
al ededo
de
un cli aje
en e
las
iejas éli es sociales, es echamen e iden i icadas
con
el
Es ado, y el
nue-
o
ac o
de
masas con o ien ación
de
clase.
La
dinámica
de
égimen
de
es a polí ica
de
clases
en
su
o ma
más
ex ema y
pu a (ubicada
en
el ángulo supe io izquie do
del
cuad an e
l)
cílcja
la
ensión
un-
damen al inco po ada
en
el
co azón
de
es e a eglo: el
hecho
de
que
mien as las
iejas éli es sociales necesi an e ene ep esen ación polí ica
pa a
p o ege
supo
-
de económico,
es
p obable
que
la
u ilización
que
hagan
del
Es ado
impulse
c ccien-
emcn c a
las
masas hacia pa idos
con
o ien ación de clase, poniendo así
en
peli-
g o su capacidad
pa a
e ene ep esen ación polí ica. Po ello,
la
polí ica
de
clases
en
su
mani es ación
ex ema
no
es
ni
es able
ni
democ á ica.
És a
sólo
puede
sos ene
un
sis ema polí ico abie o siemp e y cuando
al
sis ema eíleje
los
in e eses de
una
mino ía,
las
iejas
éli es sociales, pe o
al
sis ema abie o
p o ee
una
a enida pa a
el
a ance
de
las
demandas
de
la
clase
baja
y
lle a
a
un
i econciliable choque que des-
uye
las
ins i uciones polí icas desde den o.
Es
sólo en
la
medida
que
nos
mo emos
hacia
el
cen o
de
la
Figu a 1 que es as ensiones se uel en manejables, y que se
hace p obable
que
se
gene e
un
sub ipo
de
égimen
democ á ico conse ado es able.
En
el
cuad an e l ,
las
iejas éli es
no
sólo
son
dependien es
del
Es ado
pa a
su
bcnclicio económico, sino que, además,
no
es án
lo
su icien emen e segu as
en
lo
polí ico como
pa a
ab i
la
sociedad polí ica.
La
ansición a
la
polí ica basada
en
las
masas, en onces, sólo
puede
ene luga a
a és
de
un
con lic o e oluciona io que
en en a a
las
iejas éli es sociales con a el " es o." A di e encia
de
la
si uación
del
cuad an e
1,
sin
emba go,
es a
modalidad
de
ansición
no
da
impulso
a
una
polí ica
de
clases.
En
e ec o,
dado
que
el
ascenso
de
las
masas
lle a a diezma económica y po-
lí icamen e a
las
iejas
éli es sociales, es as
úl imas
no
son capaces
de
ancla ningún
ipo
de
cli aje
pos- ansición, como es
el
caso
en
odas
las
o as
modalidades
de an-
sición.
Lo
dis in i o
de
al
modalidad
de
ansición
es
que
lle a
a
la
iden i icación
di
-
ec a
de
las
masas
con
el
Es ado,
a
la
ans e encia
de
las
di isiones
den o
del
" es o"
he e ogéneo
di ec amen e
al
seno
del
Es ado, y a
la
sup esión
de
las
di e enciaciones
socie alcs
que
pod ían cues iona la
o al
iden i icación
del
Es ado
con
la
sociedad.
Es a modalidad
de
ansición, así, iende a o ganiza
la
polí ica al ededo de dos
cli ajcs:
uno
dominan e, en e ac o es cons i uidos y localizados den o
del
Es ado,
y
un
cli ajc sup imido que con on a a
la
sociedad ci il
con
el
Es ado.
La ansición a la polí ica
de
masas
en
Amé ica
la ina
103
La dinámica
de
égimen de es a polí ica
de
Es ado en su o ma más
ex ema
y
pu a (ubicada en
el
ángulo in e io izquie do
del
cuad an e
JI)
gene a un ipo
de
é-
gimen es able y au o i a io. La ensión deses abilizado a que ca ac e iza a la
polí ica
de
clases en su o ma ex ema no
se
hace
p esen e,
al
no da se un ue e
desequili-
b io en e
el
pode polí ico y
el
pode
económico
de
las
iejas éli es. Además,
dado
que
la
polí ica de Es ado ans ie e odas las di isiones
al
in e io del Es ado,
iden-
i icado con los in e eses de
la
mayo ía, y
dado
que
la
posibilidad misma de
que
Ja
di e enciación socie a1
sea
exp esada a
a és
de
ins i uciones polí icas
es
po
lo
an o sup imida, la polí ica de Es ado
es
además
au o i a ia. En el mejo
de
los
ca-
sos, un desa io a la nue a hegemonía del
Es ado
puede ocu i a a és del
ascenso
del cli aje
sociedad
ci il e sus Es ado,
lo
que
gene a ac o es
au ónomos
en
la
sociedad que pueden p o ee una ue za de con apeso
al
Es ado. Es p obable que
és e
sea
un p oceso
muy
g adual cuando la
polí ica
de Es ado
se
mani ies a
en
su
o ma ex ema, pe o cuando uno se mue e hacia el cen o de
la
Figu a
1,
es p obable
que es e segundo cli aje sea más ue e desde
el
p incipio, gene ando las condicio-
nes
pa a
un sub ipo de democ acia es a is a y es able.
En el cuad an e
TTT
la
dominación de las iejas éli es sociales es conside able-
men e ab umado a. Es as éli es pueden inicia , pues, una ansición a una
polí ica
basada en las masas con con ianza, ab iendo
el
acceso
al
Es ado a las masas. A di-
e encia de
la
si uación a on ada
po
las iejas éli es en
el
cuad an e
1,
dado
que
su
pode económico no las ue za a u iliza
el
Es ado
como un medio de eje ce con ol
en
el
ámbi o económico, no empujan a las
masas
a busca una ep esen ación
polí-
ica o ien ada a in e eses de clase. Po el con a io, es a modalidad de ansición da
a las iejas éli es la opción de busca
la
cncapsulación polí ica de las masas.
Lo
dis-
in i o ace ca de es a modalidad de ansición, pues, es que lle a a
la
iden i icación
de
las masas con las iejas éli es, y
po
lo
an o
a una con inuidad an g ande
en e
los pe iodos p e y pos- ansición que las di e encias en e los in e eses sociales
de
las éli es y de las masas quedan sup imidas.
La
polí ica se o ganiza en omo
de
dos
cli ajcs: uno dominan e en e acciones
de
la ieja éli e social, y un cli ajc sup imi-
do
que en en a a las masas y las éli es.
La dinámica de égimen de es a polí ica
de
éli es en su o ma más ex ema y
pu a (ubicada en el ángulo supe io de echo
del
cuad an e III) gene a un
ipo
de
égimen es able y oligá quico. Como con su opues o pola en
el
cuad an e II,
la
e-
la i a pa idad en e
el
pode polí ico y
el
pode económico de las iejas éli es socia-
les
da
pie a una dinámica es abilizado a.
Y,
como
es el caso con
la
polí ica de Es ado
pu a,
la
na u aleza del égimen
es
au o i a ia, aunque de un ipo muy di e en e.
Más
que
se
au o i a io
po
iden i ica el Es ado
con
los in e eses mayo i a ios
de
las
masas y sup imi los pun os de is a mino i a ios en la sociedad, en es e escena io
110
A auca ia N o. 7
éli es
no
e an una c eación
del
Es ado, sino que po el con a io es aban do adas
de
un
g an pode económico,
la
ansición a
una
polí ica basada en
las
masas no sig-
ni icaba su des anecimien o
en
cuan o ac o económico pode oso. La dinámica
polí ica de A gen ina, en onces, se ía moldeada po la ex ema incong uencia en e
el pode polí ico y el pode económico
de
las
iejas éli es,
es o
es,
po
una
pode osa
éli e económica que
no
enía
una
posibilidad ealis a de accede
al
pode a a és
de
medios elec o ales.
Las consecuencias
de
es a modalidad
de
ansición
pueden
explici a se,
como
se
discu ió
más
a iba, en énninos
del
cli aje y
de
los ac o es cla e que
es a
ansi
-
ción ayudó a moldea , y
de
la
dinámica y
los
esul ados
inales
de
égimen
que
es os
ac o es gene a on ( éase Figu a 3). Aunque
el
p oyec o de Pe ón e a in eg a
al
sec o labo al den o
del
sis ema polí ico a a és
de
una es a egia co po a i a
-de
modo
que
el
mo imien o sindical es a ía
an o
o mado como ac o
en
g an medida
a a és
de
inicia i as es a ales como con olado
po
el Es ado-,
el
Es ado
no
se
con i ió
en
el
luga dominan e
del
con
lic o.
Las
iejas éli es e an lo su icien emen-
e
ue es, aun si les al aba ue za elec o al, pa a desplaza a las masas y al pe o-
nismo
del
Es ado, p e iniendo así
la
iden i icación pe manen e
del
Es ado con
las
masas y
la
o mación
de
un
cli aje Es ado e sus sociedad ci il.
El
mo imien o
sin-
dical se con e i la en
un
ac o c ecien emen e au ónomo
(Waisman
1987:
121
-
24,
135-36) y
el
eje dominan e
del
con lic o co e ía así a a és
de
la
sociedad. Pe o
el
cli aje al ededo
del
cual
la
polí ica
ue
o ganizada luego
de
1946
no
ue
un
cli aje
en
el
sen ido eu opeo,
de
un
cli aje que o ganiza
el
con lic o en e ac o es económica-
men e de inidos den o
de
un
espacio polí ico compa ido (Ba olini 2000). En cam-
bio,
la
polí ica a gen ina se o ganiza ía en omo a un cli aje que en en aba a
las
iejas éli es, iden i icadas con
la
A gen ina an e io a
1930,
con
un
nue o
y peculia
ac o
de
masas,
que
no
se eía a
sí
mismo
como
me amen e
una
en e a ias ue zas
polí icas, sino que más bien
se
au oiden iñcaba como
la
encamación misma de
las
aspi aciones nacionales y popula es, o, en o as paJab as, como
un
mo imien o
populis a.
La ansición a la polí ica de masas en Amé ica La ina
111
Figu a
3.
Modalidad
de
ansición a una
polí ica
basada en las masas y
sus
consequencias. Un esumen de los casos
MOOAUDADDF
TR/IN~ICIÓN
A
UNA
POLITICA
BASADA
hN
LAS
MASAS
México
B asil
A gen ina
Colombia U uguay
i.
Pode
Bajo Mode ado-
Bajo
Al o Medio
polí ico
de
las bajo
iejas éli es
ii.
Pode
Bajo Medio
Al o
Mode ado-
Mode ado-
económico
de
al o
al o
las iejas éli es
CoN!,~.QJP.NCIAS
[)(o
LA
MOOAUOAD
DE
TRM'SICIÓN
i. Cli ajes
In a-es a al,
In a-es a al
, Éli e
VS.
ln a-éli e,
ln a-éli e,
y
ac o es
Es ado s. Es ado s. masa:
nue o
éli e s.
masa
éli e
s.
masa:
sociedad sociedad:
mo imien o
(sup imido):
pa idos
(sup imido): nue os
populis a
pa idos
adicionales
nue o
pa ido-
pa idos
de
dominan e
adicionales
(Colo ados
y
Es ado
de
Es ado (PSD,
(pe on
i
smo
),
(Libe ales y Blancos).
masas
PTB),
UDN.
iejas
éli es
Conse ado es).
hegemónico
económicas.
(PRI).
ii. Dinámica
Dominación Dominación
Choque
en e
Dominación
Dominación
de
de
égimen
de
mayo ía
de
coaliciones
mayo
ia
de éli es hege- éli es
en
hegemónica
PSD/PTB
dominan e
mónicas sob e
compe encia
sob e
ac o es hegemónicas, y
eli es
las masas, dís- sob e las
masas,
sociales deses abilizada
mino i a ias:
censo
ex a-
deses abilizada
eme gen es:
po
con lic os
polí ica
de
ins i ucional:
po
ascenso
de
polí ica
de
éli es-masas. masas pu a. polí ica
de
ac o es de
masas:
Es ado pu a. éli es pu n. polí ica
de
éli es
mode ada.
iii. Rcsullado
Au o i a ismo
Democ acia
Al amen e
"Democ acia
Democ acia
inal
de
blando y
de
a iba hacia ines able, oligá quica" libe al, luego
égimen es able abajo, luego luego es able, y
au o i a ismo
au o i a ismo au o i a ismo
mili a ización la go.
blando y la go du o y la go. limi ada.
l
12
A auca ia N o. 7
La dinámica polí ica
que
ue
gene ada
po
es e cli aje en e
una
ue za polí ica
mayo i a ia y
una
éli e económicamen e dominan e, o en e pe onis as y an ipe o-
nis as
(O'Donnell
1973:
129-30,
Waisman
1987:
89,
Ca a ozzi
1992:
216),
omó
la
o -
ma
de
un
choque
en e
ue zas
en ex emo pola izadas que
hicie on
i ualmen e
im-
posible
an o
la
democ acia
como
la
es abil
idad
polí ica.
Más
aún,
es a
pau a de
in e-
acción p ác icamen e comenzó
de
o ma ins an ánea, po que
los
ac o es que se
con on aban en e sí en omo
al
cli aje pe onis as-an ipe onis as e an, p ác ica-
men e desde
el
inicio, ue zas pode osas y
bien
cons i uidas.
El
pe onismo, en an o que mo imien o populis a,
no
endía a gobe na de
modo
al
que
los
de echos
de
los
g upos mino i a ios
uesen
espe ados y de endi-
dos.
El
pe onismo 1 legó
al
pode en
1946
a a és
de
elecciones, y elecciones, que
los pe onis as podían con a con gana , u ie on luga egulannen e. Pe o el plu a-
lismo
ue
sup imido,
los
líde es
de
oposición pe seguidos, y
las
éli es económicas
ep1imidas
(Waisman
1987:
89,
185).
En
e ec o,
si
bien
el
pc onismo
buscó
implan a
un
"modelo
democ á ico
de
al a
pa icipación"
(Waisman
1987:
89),
o
una
"democ a-
cia an ioligá quica" (Tou aine
1989:
357-58),
al
égimen
no
e a
ni
democ á ico
ni
sos enible.
El
cli aje pe onis a-an ipc onis a con on aba ac o es que enían poco
en común,
un
ac o
de
masas
que buscaba ans om1a su posición dominan e
en
la
a ena elec o al en bene icios económicos a a és de polí icas edis ibu i as, y
una
éli e económica cuya debilidad elec o al
la
exponía a
una
g an
pé dida económica.
Es a ex ema pola ización
hizo
i ualmen e imposible
pa a
los
ac o es some e
sus
di e gen es in e eses a
un
p oceso
de
negociación y comp omiso,
el
asgo ca ac e-
ís ico
de
las ins i uciones polí icas y de
Ja
democ acia, y
más
bien
les impulsó a
e adi y sub e i
la
a ena polí ico-ins i ucional, así como a p ac ica una polí ica
p e o iana (O'Donnell
1973:
146,
Hun ing on
1968:
cap.
4).
Es a
dinámica
de
égimen
lle ó
p ime o
al
den-ocamien o
de
Pe ón
median e
un
golpe mili a
en
1955,
cuando
las
iejas éli es se ol ie on hacia
los
mili a es
pa a
que las esca a an.
No
ue
ésa una espues a so p enden e. Después de odo, a
pesa
de
acep a su de o a elec o al
en
1916,
las
iejas éli es nunca habían desa o-
1 lado una leal ad hacia
la
democ acia, y aho a
se
encon aban amenazadas po
las
p ác icas hegemónicas
de
los pe onis as e incapaces
de
de ende sus in e eses
en
la a ena polí ica. Más
aún,
és a
no
se ía sino
la
p ime a
de
una
se ie
de
in e encio-
nes
de
los
mili a es
en
la
nue a A gen ina c eada po
el
ascenso
del
pe onis no.
El
desequilib io
undamen al
que ca ac e izaba
la
compe encia en e
una
pode osa éli e
económica y
una
pode osa ue za polí ica ans onna ía a los mili a es
en
un
ac o
cada ez
más
p ominen e
(Rouquié
1
987:
287-92, 272-77,
O'Donnell
1973:
154-65),
y
a
lo
la go
de
los siguien es ein iocho años y es meses
-el
pe íodo 1955-1983-
A gen ina expe imen a ía diecisie e
años
y
medio
de
gobie no
mili a ,
sin
que
ningún
La ansición a la polí ica
de
masas
en Amé ica la ina 113
ci il elec o p esiden e e minase
su
pe íodo en
el
ca go.
De
hecho,
después de 1955
el
ciclo de ines abilidad polí ica
no
sólo con inua ía, sino
que
se p o undiza ía.
El
golpe de 1955
ue
seguido inicialmen e
po
in en os
de ins ala egímenes
democ á icos es ingidos que excluían a los pe onis as median e
su
p osc ipción
elec o al, muy
en
el modo
en
que la ieja éli e había
hecho
con
los
adicales
en
los
años
30
(Collic y Collie
1991:
486-87,
72-73,
Rouquié
1987:
273).
Sin
emba go, es os
expe imen os, lle ados a cabo du an e 1956-62 y
1963-66,
acasa on
y ue on in e-
umpidos po nue os golpes.
El
p oblema e a
que
pa a
1955
el
pe onismo, aunque
oda ía seguía siendo
un
mo imien o muy iden i icado
con
Pe ón,
e a
ya
una ue za
su icien emen e ue e y au ónoma como pa a
se
ans o mada simplemen e
po
la
emoción del pode de su líde , Pe ón. Así,
el
pe onismo
en
la
p ác ica se o aleció
en la clandes inidad y mos ó que podía deses abiliza
odo
a eglo polí ico
que
se
basase en
su
exclusión, mien as el p opio Pe ón
se
asegu aba
de
que acasase odo
in en o de ins i ucionaliza
el
pe onismo, es o es,
de
ans onna es e mo imien o he-
gemónico en
un
pa ido que pudiese ocupa un luga
en
la
a ena polí ieajun o con
o os pa idos
(Collie
y Collie
1991:
484-97, 721-42,
McGui e
1997:
caps.
4 y
5).
El
acaso de la opción de democ acia es ingida, a
su
ez, lle ó a
un
sal o
cuali a i o en la na u aleza au o i a ia de
la
polí ica a gen ina.
El
golpe de
1966
lle ó
a la p ime a expe iencia p olongada de au o i a ismo, en
la
cual los gobe nan es
mili a es explo a on la posibilidad
de
una solución co po a i is a.
El
o undo acaso
de es a es a egia lle ó a
los
mili a es a segui o as cada ez
más
d amá icas. Luego
del golpe de 1966, los pe onis as habían dejado cla o que "nadie pod ía gobe na a
la A gen ina sin"
los
pe onis as (Ca a ozzi
1992:
218).
Así,
en
1973
los
mili a es ac-
cedie on a una ansición a una democ acia plena, que
no
exclui ía a
los
pe onis as.
Pe o ya "el p opio pe onismo (había] in e na! izado con lic os y cli ajes" has a un
pun o
al
que
ni
siquie a
los
pe onis as podían gobe na el país (Ca a ozzi 1992:
218). Así, en la siguien e ocasión
en
que
los
mili a es llega on
al
pode ,
en
1976, los
gobe nan es mili a es a a ían de ompe
el
"empa e" que ca ac e izaba a la polí ica
del país median e una nue a es a egia. Es a ez el gobie no au o i a io
no
sólo se ía
asun o p olongado; ambién se ía
un
pe iodo de du eza y b u alidad sin p eceden-
es
en
la his o ia a gen ina.
La declinación económica de A gen ina ue pa e in eg al
de
es e p oceso de
ines abilidad polí ica y de gobie no au o i a io c ecien emen c la go y
du o
(Waisman
1987:
3-11
).
El
cli aje pc onis a-an ipe onis a, como se indicó más a iba,
e a un con lic o en e un ac o o coalición de ac o es que buscaba usa su posición
dominan e en la a ena elec o al pa a su bene icio económico median e polí icas
cdis ibu i as y una e sión ígida y ex ema de la indus ialización sus i u i a de
inipo aciones (IS!), y una éli e económica que podía compe i en
los
me cados ín e -
114
A auca ia N o. 7
nacionales y que gene aba
los
exceden es necesa ios pa a sos ene las polí icas
populis as. Es o u o a ias implicaciones. Debido a que
las
iejas
éli es económi-
cas siguie on siendo jugado es c uciales y a
que
el pe oni
smo
no
e a, pues, capaz
de
e ene con ol sob e
el
Es ado,
la
polí ica económica
no
se alejó demasiado de
un
modelo
de
me cado,
una
a i mación que
se
acla a á cuando ol eemos a los ca-
sos de México y B asil.
Más
aún, debido a
que
las polí icas populis as sólo podían
se sos enidas po ans e encias desde
los
sec o es compe i i os,
que
e an pe ju-
dicados di ec am .n e po es as polí icas populis as,
la
polí ica económica se ía
menos consis en e que
en
o os
países.
C isis
de
balanza
de
pagos
o za on el aban-
dono
de
las polí icas populis as.
El
acaso de las polí icas populis as, a
su
ez,
minó
los
con oles co po a i os sob e
el
mo imien o sindical. Y
el
ue e
y au óno-
mo
mo imien o sindical
que
esul ó
del
acaso de las polí icas populis as i ual-
men e
asegu ó
que
la
uel a a
la
economía
de
me cado uese a
su
ez
minada.
El esul ado
de
es a dinámica, en onces,
ue
la adical aplicación
de
una polí-
ica económica de pa e-y-a anque, que
no
podía gene a c ecimien o económico
sos enido, y
la
escalada
de
una mo ilización
de
masas cada
ez
más
incon olable,
que
pa a
los
l 970s
no
sólo
hacía
i ualmen e imposible canaliza
la
polí ica a a és
de
las ins i uciones polí icas, sino que llegó
incluso
más
lejos
al
desa ia a las éli es
económicas
con
un
incipien e mo imien o an icapi alis a (O'Donnell
1973:
cap. 3 y
4,
1978;
Waisman
1987:
89-93,
117-27).
En
suma,
ines abilidad
e
ilegi imidad
polí ica,
y polí icas económicas inconsis en es y declinación económica,
ue on
elemen os
insepa ables
de
un
mismo p oceso dinámico.
L1
polílica
de
Es ado
de
México:
Es abilidad
y
a11 o i a1i. 1110
blando
La
modalidad de ansición a una polí ica basada
en
las masas
en
México
compa e
un
elemen o
con
la
de
A gen ina:
el
bajo
g ado
de
pode
polí ico
de
la
ieja
éli e.
Como
esul ado,
al
igual
que
en
A gen ina,
la
ansición a
la
polí ica de masas
dejó
a
las
iejas
éli es que
habían
dominado
la
polí ica
mexicana
desde
el
in
del
siglo
XIX
sin capacidad
de
ep esen a
sus
in e eses a a és
de
canales elec o ales. Es a
simili ud en e México y A gen ina,
sin
emba go, in e ac uó
con
o a dimensión cla-
e
que
coloca ía a
México
en
un
umbo
muy
di e en e
al
de
A gen ina.
En
México,
las
iejas éli es
ni
siquie a sob e i i ían a
la
ansición a
una
polí ica basada en
la
s
masas pa a
así
da ba alla como
una
ue za
económica,
como
sí
hicie on
en
A gen-
ina.
Po
el
con a io,
las
iejas éli es
de
México ue on
ba idas
an o
en
lo
polí ico
como
en
lo
económico po
la
e olución
de
1910-17.
Dada
la
o al
debilidad
de
las iejas éli es,
la
inclusión
de
las
masas
en la po-
lí ica ocu i ía a a és
de
la
in e ención
au ónoma
del Es ado, di igida a con ola
La ansición a la polí ica de
masas
en Amé ica La ina 115
median e mecanismos co po a i os a las
masas
ecien emen e mo ilizadas.
Es e
p oyec o no ue lanzado an p on o como el
iejo
o den llegó a su in en
1917.
A
pa i
de
ahí México en ó en
un
pe íodo
de
caos
polí ico, pun uado po los
asesi-
na os de líde es e oluciona ios cla e como
Zapa a,
Ca anza, Villa y Ob egón.
Pe o
g adualmen e un nue o o den polí ico
comenzó
a eme ge , median e
un
a eglo
en
1928-29 y
la
ans o mación del PNR (Pa ido Nacional Re oluciona io),
c eado
en
1929, en PRM (Pa ido de
la
Re olución Mexicana) du an e
la
p esidencia de
Cá de-
nas ( 1934-40).
En
lo esencial, es a ans o mación ue lle ada a cabo a a és
de
Ja
uni icación de las o ganizaciones labo ales y campesinas median e la o mación de
Ja
CTM (Con ede ación de T abajado es de México) y
la
CNC (Con ede ación
Nacio-
nal Campesina), y la inco po ación o mal de
ambas
con ede aciones
al
pa ido go-
beman e (Collie y Collie 1991: 202-50, Knigh 1992).
La
signi icación y peculia idad de es a ans o mación e oluciona ia
p on o
se
hicie on e iden es. Había ans e ido
al
seno
del Es ado a un he e ogéneo
con-
jun o
de ac o es, dando p eeminencia a
un
el
i aje
que di idía a ac o es
cons i
ui-
dos y localizados den o del Es ado. La polí ica mexicana se ía así p ima iamen e
impulsada po di isiones den o del PRM
y,
luego de su eo ganización en 1946, del
PRI (Pa ido Re oluciona io Ins i ucional).
Es as
di isiones po encialmen e
pe mi-
i ían el paula ino su gimien o de un segundo cli aje, que oponía al PRI
como
un
odo con g upos que buscaban a i ma su au onomía o, en o as palab as,
que
con-
on aba al Es ado desde la sociedad ci il.
Pe o
los pode es hegemónicos
que
el
PRI
había llegado a ene , en g an pa e como esul ado de la na u aleza e olucio-
na ia de las ans o maciones en México, i ualmen e asegu aban que es e
segun-
do cli aje uese sup imido de hecho. La polí ica e a polí ica den o de
lo
que
ap o-
piadamen e
se
e ique ó como pa ido-Es ado.
La dinámica
de
la polí ica mexicana pos e io a 1940 ue moldeada po
es e
peculia conjun o
de
cli ajcs en elazados. El pelig o de que las di isiones
den o
del PRI pudiesen debili a su capacidad
de
con ene
la o mación de g upos
au ó-
nomos es u o siemp e p esen e. Sin emba go,
en
con as e con A gen ina,
el
nue o
Es ado con el cual las masas
se
habían ido iden i icando
no
se en en ó a una
opo-
sición ue e y bien cons i uida den o de
la
sociedad (Kau man 1977a: 212, S epan
1978: 91).
En
e ec o, en con as e con A gen ina, México expe imen a ía una elación
de e ue zo mu uo, y
no
de con adicción, en e polí ica y economía. Y es o dio a los
nue os gobe nan es algún espacio signi ica i o pa a maniob a .
Como en A gen ina, las nue as éli es polí icas de México busca on
maneja
con mecanismos co po a i os su elación con las masas ecien emen e mo ilizadas.
A di e encia de A gen ina, sin emba go,
la
debilidad
de
oda ue za o ganizada
de
con apeso en la sociedad signi icó que el PRl se ía capaz
de
desa olla un p oyec-
116 A auca ia N o. 7
o
más consis en e
de
polí ica económica. Po
un
lado, dicha debilidad pe mi ió
al
p edeceso
del
PR1
lle a a
cabo
un
muy
ambicioso p og ama
de
edis ibución, que
cimen ó
la
leal ad
de
las
masas
al
Es ado.
Po o o lado, es e ac o
dio
al
Es ado
un
con ol
más
i me
del
p oceso
de
indus ialización (Ca doso y
Fale o
1979:
144-45,
153,
Tou aine
1989:
212-15),
in e io izando
así,
a
la
ez
que
amo iguando,
los d amá-
icos con lic os sec o iales is os
en
A gen ina (Kau man l
977a:
207, 213-15,
Sheahan
1987:
296-99). Po úl imo,
es e
p oyec o más consis en e
pe o
ambién
más
es a is a gene ó
las
asas sos enidas
de
c ecimien o económico
más
al as
de
oda
Amé ica
La ina
en
el
pe íodo
1940-
70,
lo
que
dio
al
co po a i ismo
una
iabilidad
que
nunca log ó
en
A gen ina (Kau man l
977a:
212-16, S epan
1978:
91-92,
Waisman
1987:
261)
.
La
in e acción
de
e ue zo
en e co po a i ismo y c ecimien o económico,
que
ayudó
a a a a
las
masas
i memen e
al
Es ado
y que apun aló
la
dominación
del
PRI,
no
eliminó
del
odo amenazas a
la
es abilidad
del
sis ema.
Pues,
a
lo
la go
del pe ío-
do
pos- ansición
en
México, muchos es ue zos ue on hechos po g upos que
buscaban a i ma
su
au onomía.
Es os
incluye on
la
o mación
de
un
pa ido oposi-
o
de
de echa
-el
PAN-
en
1940,
in en os
de
c ea sindica os independien es, y
las
p o es as es udian iles
de
1968.
No
obs an e,
el
PRJ
ue capaz,
en
odas
y cada
una
de
las
ins ancias,
de
con ene
la
ma ejada
de
es os con lic os deses abilizado es.
En
e ec o,
el
asgo
más no able
de
la
polí ica mexicana pos e io a
1940
es
que, a pesa
de
los
c ecien es
ni eles
de
desigualdad
en
la
sociedad,
el
PRJ
siemp e
ue
capaz
de
con ene es as amenazas, y
no
sólo
ni
p ima iamen e a a és
del
uso
de
la
ep esión,
como
ue
el
caso
de
o os
egímenes
en
la
egión. Po
el
con a io,
una
de
las ca ac-
e ís icas básicas
de
México
ue
la
habilidad
del
PRI
pa a abso be siemp e las
de-
mandas
y lle a
el
con lic o
al
seno
del
Es ado,
p e iniendo
así
la
o mación
de g u-
pos
au ónomos que
diesen
mayo
elie e
al
con lic o más
amenazado ,
el
del
Es ado
con a
la
sociedad ci il.
La
modalidad
de
ansición
de
México,
así, lle ó a
un
esul ado
muy
singula .
Siendo capaz de p e eni
el
ascenso
de
exp esiones deses abilizado as
de
au ono-
mía
en
la
sociedad, e i ó
el
ipo
de
ines abilidad polí ica acompañada po la ecu-
en e in e ención
de
los
mili a es
en
polí ica que e a bas an e p e alecien e
en
oda
Amé ica
La ina.
En
cambio,
México
ha
is o
la sucesión egula
de
p esiden es
ci iles, cada uno po
un
único
pe íodo
de
seis
años, o sexenio,
que
cumplidamen e
en ega on
el
pode a sus suceso es.
Es e
égimen ci il y es able, sin emba go,
no
e a democ á ico,
si
bien
po azones dis in as a las que lle a on a
A gen ina
al
au o-
i a ismo.
En
A gen ina,
la
democ acia
ue
elusi a po que las masas habían sido
mo ilizadas a a és
de
un
mo imien o populis a que aspi aba a
Ja
hegemonía polí-
ica, y po que es a aspi ación lle ó a
un
choque en e es e mo imien o populis a y
la
ansición a la polí ica
de
masas
en
Amé ica la ina
117
las iejas éli es que des uyó
la
es e a polí ico-ins i ucional.
En
México,
en
cambio,
la
democ acia
ue
elusi a po que
las
masas ue on
mo ilizadas
po
una
éli e polí ica
que
ue
exi osa
en
log a
hegemonía
polí ica (Coppedge
1998:
191).
Como esul ado,
México
u o
lo
que puede se e ique ado como un
égimen
es a is a,
un
" égimen
de
pa ido
único
dominan e" (Collie y
Coll
ie
1991: 407,
420),
o
un
égimen
au o i a1io
blando
(Pu cell
1973,
Meye
1977,
Kau inan
l 977a:
194-95).
En
ez de acasa en
su
in en o po alcanza
an o
la
democ acia como la es-
abilidad, como A gen ina,
México
in e cambió
la
democ acia
po
un
g ado
de
es a-
bilidad que eludió po igual a los gobe nan es au o i a ios y democ á icos de
Ja
e-
gión.
La
du abilidad
del
PRI-Es ado,
en
e ec o, no
se ía
pues a en pelig o sino has a
la
c isis económica de 1982, que p odujo
un
choque en e
el
PRI y
las
éli es econó-
micas que habían b o ado como esul ado
de
los an e io es éxi os económicos, y
que ambién hizo públicas
las
di isiones den o del
PRl.
En
ese momen o, las nue-
as espe anzas democ á icas asociadas con el ascenso de
la
sociedad ci il, pe o
ambién los nue os desa íos asociados con las peculia es di icul ades de emo e a
un
pa ido hegemónico del pode , comenza on a ans o ma se en las cues iones
dominan es de
la
polí ica mexicana.
B asil
mi e
la
polí ica
de
Es ado
y
de
111asas:
de
111oc acia
de
onibo
hacia
abajo
y
011l01ila iS1110
bla11do
La
ansición de B asil a una polí ica basada
en
las
masas
ue
moldeada po
ac o es que
la
colocan a g andes líneas
en
una posición in e media en e A gen i-
na
y México ( éase Figu a 2), dos casos con los cuales puede se uc í e amen e
compa ada. Como en es os
dos
casos,
la
debilidad polí ica de las iejas éli es, ela-
i a
a los casos ubicados
en
los cuad an es 1 y IIl de
la
Figu a 2, signi icó que és as
ue on incapaces de di igi
el
p oceso de inclusión de
las
masas y que
la
ansición
a
la
polí ica de masas se ía
un
esul ado de las acciones de
un
Es ado au ónomo
(Tou aine
1989:
217-18).
En
es e espec o, Gc úlio
Va gas,
p esiden e de B asil du-
an e
1930-45,
juga ía
un
ol bas an e simila
al
de
Pe ón
y Cá denas, quienes ges io-
na on
la
e apa culminan e y
más
c í ica de
la
en ada
de
las
masas en
la
a ena polí i-
ca nacional. Como en esos dos casos, pues, el gi o a
una
polí ica basada en
las
ma-
sas
ue
o ques ado
no
po
los
ep esen an es de alguna clase, sino
más
bien
po las
éli es es a ales. Pe o
la
in luencia de
Va gas
en
la
polí ica b asileña
di c1i ía
de
la
que
u ie on Pc ón y Cá denas debido
al
ela i amen e mayo pode polí ico
de
las
ie-
jas éli es,
lo
que cla amen e dis ingue a B asil de A gen ina como de México, y
al
mode adamen e al o pode económico de
las
iejas éli es,
lo
que coloca a B asil en
una posición in e media en e A gen ina y México.
118
A auca ia
N o.
7
Po una pa e,
el
ela i amen e mayo pode polí ico de
las
iejas
éli es signi-
icó
que
en
B asil,
a di e encia de A gen ina y México, el
libe alismo
económico se ía
ep esen ado po
un
ehículo elec o al iable,
la
UDN (Unión Democ á ica Nacio-
nal) (Lamounie
1989:
124,
1994:
192).
Po
o o
lado, el
ni el
in em1cdio
de
pode
económico
de
las
iejas éli es posibili ó
un
esul ado muy
peculia .
Es e
ac o
dio
al
Es ado g an con ol sob e el p oceso de o mación
de
ac o es polí icos, algo que
coloca a
B asil
más
ce ca de México que de A gen ina.
Pe o
es e
ac o
ambién sig-
ni icó que Va gas debe ía en en a se a
un
conjun o de ac o es
en
la
sociedad ya
o ganizados y di ididos a
lo
la go de
las
líneas éli e e sus
masa,
algo que hizo
im-
p obable
la
inclusión de odos los ac o es en
un
único ehículo,
como
ue
hecho en
México.
La
peculia inno ación de
Va gas,
de hecho, se ía
la
c eación, median e
las
acciones
del
apa a o es a al du an e 1943-45, de dos pa idos: el PTB (Pa ido
T abalhis a B asilei o), que
ue
un
ehículo populis a pa a
los
sindica os con olados
po
el
Es ado, y
el
PSD (Pa ido Social Demóc a a), un pa ido conse ado ligado a
los
in e eses e a enien es pe o ambién de
los
indus iales y bu óc a as que apoya-
ban
un
Es ado
ac i is a (Collie y
Collic :
1991:
361,
364-65,
Mainwa ing
1995:
359).
Los
cli ajes y ac o es que moldea on
la
polí ica pos e io a
1945
en
B asil e-
leja on
es a peculia modalidad de ansición a una polí ica basada
en
las
masas.
En
muchos modos B asil se asemejó a México y puede, con algunas p ecauciones, se
anali7ado
en
é minos de
un
cli ajc den o
del
Es ado.
En
e ec o,
los
dos pa idos
que domina ían
la
polí ica pos e io a
1945,
el
PSD
y el
PTB,
ue on
c eaciones
del
Es ado y ope a on mucho
más
como
si
ue an
"casi una pa e
del
Es ado" que como
ep esen an es de ac o es e in e eses sociales. Pe o Va gas, a di e encia de Cá de-
nas,
no
u o
la
capacidad de sup imi po
comp
le o
el
cli ajc
Es ado
e sus sociedad
y
om1a
el
ipo de ac o hegemónico que el
PRJ
de ino
en
México.
Po
el
con a io,
como Pc ón en A gen ina,
las
polí icas cen alizado as de
Va gas
se
en en a on a
una igo osa oposición libe al, que se nuelcó
en
la
UDN,
así
como a
una
oposición
mili a poli izada, y que espaldó a
los
libe ales económicos.
Bajo
al
p esión, Va gas
inició
un
p og ama de libe alización polí ica. Y poco después, en oc ub e de 1945,
Va gas
ue
emo ido
del
pode po
un
golpe mili a , que p epa ó el camino pa a
las
elecciones celeb adas en diciemb e de
1945
(Be hell
1992,
Rouquié
1987:
278-80).
La
endencia hacia una polí ica de Es ado, que, a di e encia de México, ue
siemp e equilib ada y sub e ida po una endencia hacia una polí ica de masas,
guia ía
la
dinámica de
la
polí ica b asileña
en
los años enide os.
Los
pa alelos con
México se ían muy ue es. Al in e io iza los con lic os en e
las
p incipales
-aun-
que
no
odas- las ue zas, Va gas consiguió que
no
se die an g andes gi os polí i-
cos, y que se pudiese alcanza
un
consenso sob e las polí icas públicas. Median e
una compleja polí ica de coalición en e el PSD y
el
PTB, omó cue po
una
pau a de
La ansición a la polí ica de
masas
en
Amé ica La ina
119
o mación
de
gobie nos conse ado es,
que
en
el
mejo
de
los
casos incluye on
al
PTB
como
socio
meno (Collie y Collie
1991:
362-
66,
370-74,
377-89).
La polí ica
elec o al, así,
no
lle ó
al
pode a
un
pa ido populis a
que
impulsaba una polí ica
edis ibu i a, como
en
A gen ina.
Más
bien,
la polí ica
económica
en
B asil siguió
en líneas gene ales la endencia e iden e
en
M6xico, lle ándose a cabo
en
o ma
bas an e cohe en e
una
polí ica o ien ada
al
c ecimien o y es a is a, a o ecida po
las
éli es conse ado as-pe o cen adas
en
el
Es ado-
del
PSD.
Es a
polí ica pe mi-
ió a B asil,
como
a México, c ece a buen i mo y
con e i se
ápidamen e
en
una
po encia indus ial, con a iamen e a
lo
que ocu ió
en
A gen ina
(Ca a ozzi 1992:
218,
Rouquié
1987:
291
).
Y es e éxi o económico, a
su
ez,
ue
c í ico
pa a
el
sos eni-
mien o de
los
con oles es a ales co po a i os sob e
el
mo imien o sindical,
de
nue o
en
modo
muy
simila a
lo
sucedido
en
México y a
di e encia
de
lo
acaecido
en
A gcn ina (Schmi e
1971
).
Pe o
la
po
l
í ica
b asileña
ambién
exhibió endencias
que
e an
más
ca ac e ís-
icas
de
A gen ina que
de
México,
como e ela la
compa ación
en e es os es paí-
ses.
En
un
ex emo,
el
pa ido-Es ado hegemónico
de
México,
no
eniendo
que
en
-
cn a se a
una
ieja
éli e
y
con
i me
con ol
del
mo imien o
sindical y
del
campesi-
nado, pe mi ió
la
es echa colabo ación en e
el
Es ado y
una
nue a
éli e indus ial
en
omo a obje i os de desa ollo,
en
modo
de no penaliza se e amen e a los nue-
os in e eses mine os y ag ícolas o ien ados a la expo ación. Como esul ado,
México
no
sólo expe imen ó p oblemas menos g a es
de
in lación y de c isis de
balanza
de
pagos.
Tu o ambién
la
habilidad de modi ica
su
modelo
de
desa ollo
sin
una
c isis polí ica
que
minase
el
égimen. En e ec o,
México
se mo ió a media-
dos
de
los
l
950s
hacia
una ase secunda ia de IS!, in incadamen e ligada a es ue -
zos pa a a ae in e sión ex anje a a
la
indus ia y
di igida
a p o undiza
el
p oceso
de indus ialización, y a p incipios
de
los
l 970s hacia
la
p omoción
de
expo acio-
nes
manu ac u e as
(Ge e i
1990:
17-19,
Hagga d
1990:
24-26,
175-78,
184-87).
En
el
o o
ex emo,
en
A gen ina,
los
con lic os
sec o iales
ue on
muy
agudos
y di ec amen e ligados a cues iones edis ibu i as, gene ando se e as c isis de
balanza
de
pagos
y al os
ni eles
de
in lación. Más aún,
debido
a
que
la
capacidad
de
maneja es os con lic os e a
muy
débil, las ensiones económicas es u ie on egu-
la men e asociados con g andes c isis polí icas y cambios
de
égimen.
La
cen a-
l
idad
de
la
polí ica edis ibu i a,
en
suma, minó
la
capacidad
de
A gen ina,
en
ela-
ción
a
la
de
México,
pa a
sos ene
un
égimen
polí ico
es able
y
pa a
indus ializa se,
haciendo
que
su
mo imien o pa a supe a
la
ase
de
indus ialización lige a
en
los
l 950s
uese
en
el
mejo
de
los
casos dispa ejo y e á ico.
B asil,
en
con as e con A gen ina y
al
igual
que
México,
sí a anzó hacia sus
obje i os desa ollis as. Así, se
mo ió
a mediados
de
los
1950s
a
Ja
ase
secunda ia
126
A auca ia
N o.
7
sus
pode
local
y a la
adición
de
los
"dos U uguay" (Ria!
1989:
245, Collie y Collie
1991:
274).
En
ese momen o, Ba lle in en ó usa la opo unidad
de
su
ic o ia pa a
mo iliza de mane a p e en i a a las masas, y gene a así apoyo elec o al pa a, y
solidilica
la
dominación
de,
los
Colo ados.
Pa a
es e in, Ba lle
comenzó
un
ambicio-
so
p og ama de e o mas, di igido a p omo e la indus ialización y
el
bienes a so-
cial. Es e p oyec o desa ó una ue e eacción conse ado a, an o
po
pa e de
los
Blancos como del ala conse ado a de los Colo ados, que a
la
la ga
o zó
a Ba lle a
abandona sus p e ensiones más hegemónicas y a comenza
un
p oceso
de negocia-
ciones en e éli es (Collie y Collie
1991:
273-88). Sin emba go, es e episodio de
aco-
modación in a-éli e, que ayudó a moldea
la
nue a Cons i ución
en
1917, ue
muy
di e en e
del
pac o i mado
po
Libe ales
y Conse ado es
en
Colombia du an e
1957.
Más
que una acomodación en e éli es impulsadas a
la
unidad po su común
emo a
las
masas mo ilizadas,
el
caso de Colombia, la acomodación en e éli es
en
U uguay
ue
lle ada a cabo po éli es que
di e1ían
en cómo abo da la ansición a la
polí ica basada
en
las
masas. Ba llc inició sus e o mas en
un
momen o en que las
masas
no
ep esen aban una amenaza abie a a la dominación de las éli es, y su
apues a consis ió en que median e
la
mo ilización p e en i a de las masas dos
me as pod ían se alcanzadas. P ime o, su pa ido gana ía conside ablemen e
me-
dian e la expansión de su base de apoyo elec o al. Adicionalmen e,
el
con ol de
las
éli es sob e
las
masas se ía e o zado y cualquie amenaza u u a que pudie an p e-
sen a las masas se ía diluida.
Su
con apa e en Colombia, así, se ía López, p esi-
den e du an e los años 1934-38 (Coll
ie
y Collie
1991:
273). Pe o mien as
que
en
Colombia el manda o de López
ue
me amen e
un
p eludio del ascenso de líde es
populis as an i-oligá quicos, como Gai án p ime o y Rojas Pinilla más
a de,
la ape -
u a p e en i a de Ba lle a las masas
no
escapó a su con ol.
La
negociación en e
éli es en U uguay, u o luga en e éli es que pe manecie on di ididas
en
cuan o a
la cues ión de la pa icipación de
las
masas e incluyó a
un
sec o
de
las éli es que
con inuó p omo iendo la mo ilización elec o al de aquéllas. Así,
la
negociación
ue
impulsada po el econocimien o po pa e de Ba lle del pe sis en e pode
de
los
Blai1cos
y de los conse ado es den o
de
su
p opio pa ido, y po
el
hecho
de
que
su
isión de un gobie no Colo ado pod ía se bloqueada po o as éli es, pe o no po
el
emo compa ido de
las
éli es de que sus con inuos con lic os pudie an lle a
no
a
la
dominación de uno u o o pa ido de éli e, sino más bien a
la
dominación de
un
líde populis a an i-oligá quico. Y es a di e encia
se
e leja ía en
la
dinámica de
la
polí ica u uguaya luego de que es a ansición llegó a su in con
las
p ime as elec-
ciones ealizadas bajo la nue a Cons i ución, en
1919.
La polí ica pos e io a
1919
en
U uguay e lejó, como en Colombia, la con i-
nuada ele ancia del cli aje in a-éli e. Así,
los
dos
pa idos adicionales, los Colo-
la
ansición a la polí ica
de
masas
en Amé ica
la ina
127
ados y los Blancos, con inua ían siendo las
ue zas
polí icas dominan es.
Sin
em-
ba go, una consecuencia c í ica que luye de
la
di e encia en e las modalídades de
ansición de U uguay y Colombia es que,
dado
que
en U uguay la ansición a
la
polí ica de masas había disminuido, en ez
de
inc emen ado,
la
unidad de las éli es,
y con ella
la
dominación de las éli es sob e
la
a ena
elec o al,
el
cli ajc masas e sus
éli es no se ía sup imido en U uguay en
la
misma
medida que
lo
había sido
en
Co-
lombia (Gillcspie
1992:
1992:
180).
La dinámica de la polí ica, pues,
ue
moldeada
po
una
muy dis in i a
mezcla
de acomodación en e éli es y mo ilización
de
masas. Po
un
lado,
la
polí ica
u u-
guaya se ía ca ac e izada po
w1
al o g ado
de
acomodación in a-éli e y de
consen-
so sob e los lími es de
la
compe encia pa idis a.
En
e ec o,
la
polí ica u uguaya se ia
enma cada po cie os asgos ins i ucionales
que
han sido desc i os, en o ma
muy
simila
al
caso de Colombia, como consocia i os: un ejecu i o dual, que
di idía
el
pode en e un p esiden e elec o di ec amen e y
un
Consejo Nacional de Adminis-
ación de nue e miemb os que ga an izaba la ep esen ación de mino ías polí icas,
a eglo en igo du an e los años
1919-33;
y,
en e
1952
y
1966,
un
ejecu i o plena-
men e colegiado.
Po o o lado, en con as e con Colombia,
la
ga an ía de los in e eses mino i-
a ios
de
las éli es no ue el único elemen o in oluc ado en
el
p oceso
de
acomo-
dación en e ellas.
En
e ec o, aunque Ba lle abandonó sus p e ensiones hegemóni-
cas
y concedió ga an ías a
sus
oposi o es de
éli e,
los sec o es conse ado es
de
las éli es ambién hicie on una g an concesión. És os habían acep ado el
e o
de
Ba lle
de
compe i en wia a ena elec o al
que
había
sido ees uc u ada
median e
las polí icas e om1is as de Ba llc, an o en
el
sen ido de habe mo ido
el
cen o
de
g a edad de
la
polí ica u uguaya en sen ido in e encionis a, con a io los p inci-
pios del libe alismo económico, como en
el
de
habe dado
al
ala ba llis a de los
Co-
lo ados una g an en aja en la a ena elec o al. Es o es,
Ja
negociación en e los
dos
pa idos adicionales
no
sacó
al
elec o ado
i ualmen e ue a de la
ecuación,
como
ue
el caso con
el
F en e Nacional de Colombia.
Al
con a io, ga an izó cie a
ep esen ación mino i a ia pa a el mayo pa ido oposi o (Gillespie y González 1989:
21
1
),
pe o aún dejó al elec o ado de em1ina
qué
pa ido gana ía la mayo cuo a
de
pode . Es e pac o había c eado, de hecho, un incen i o pa a que los pa idos
com-
pi iesen y mo ilizasen así ac i amen e al elec o ado.
Lo que Ba lle había hecho ue mo iliza a las masas y c ea
un
pa ido mayo-
i a io, aunque oda ía dominado po las éli es, median e
la
cons ucción de
un
ex-
enso Es ado bene ac o que p o eía los ecu sos pa a ex ende los mecanismos
clien ela cs de con ol a los sec o es ecien emen e mo ilizados
de
la población (Ria!
1989: 248-50). Tal es a egia había di idido a las éli es. Pe o
aJ
inal Ba lle se
salió
128
A auca ia
N o.
7
con
la
suya. P ime o, sus oposi o es de éli e a i ica on
la
esencia de es a es a egia,
a cambio de
la
p o ección ins i ucional
de
los
in e eses mino i a ios y ga an ías de
que los la i undios,
el
undamen o económico de las éli es conse ado as,
no
se
con e i ían
en
pa e de
ningún
in en o de e onna (Collie y Collic 1
991:
277).
Lue-
go, los oposi o es de Ba lle comenza on a abaja más y más den o de la nue a
lógica c eada po
las
e om1as
de Ba lle, buscando menos opone se
al
papel c ecien-
cmcn c dominan e de
la
maquina ia es a al que compa i el con ol sob e el pa o-
nazgo median e mecanismos de copa icipación (Gi llespie y Gonzálcz 1989:
211
).
Es o es, aun
los
an iguos oposi o es de Ba lle adop a on
las
nue as polí icas, bus-
cando u iliza las pa a mo iliza y con ola sus p opios seguido es en e las masas.
La
combinación de
la
acomodación en e éli es con
la
mo ilización
de
masas
dio impulso a
un
dis in i o equilib io en e éli es y masas que, du an e
un
pe íodo
de a ias décadas, ha ía de U uguay
el
pais más democ á ico de La inoamé ica
(Gillcspic y
Gonzá
l
ez
1989:
213,
Gi
l
lespic
1992:
180-81
).
Los
in e eses
de
las
éli es y
de
los g upos mino i a ios es aban asegu ados, como pod ía espe a se de
un
p oceso
de ansición de a iba abajo, dominado po
las
éli es. Pe o
los
in e eses de éli e
no
ue on asegu ados a expensas de
la
pa icipación de las masas, como
en
Colombia.
Así, aunque
no
ue
c eado
un
nue o pa ido de las masas, és as in luye on las po-
lí icas públicas median e su pa icipación en elecciones compe i i as. La polí ica
e lejó
un
saludable equilib io en e in e eses mayo i a ios y mino i a ios, con én a-
sis
en
es os úl imos. Po
un
lado,
la
dominación de las éli es
ue
e iden e. La polí i-
ca u uguaya pos e io a
1918
con inuó siendo dominada po
los
dos
pa idos adi-
cionales, que
en
conjun o acopia on al ededo de 90% del o o o al has a media-
dos de
los
l
960s.
Po
o o lado,
el
pa11ido
que p ime o
se
había ace cado a
las
masas
ganó
una
ue e
en aja, como
se
e lejó
en
la
dominación
del
pa ido
de
Ba lle,
el
Pa -
ido
Colo ado, que ganó oda elección en e
1918
y 1973, excep o
las
de
1958
y
1962
(Gonzálcz
1995:
141-42).
U uguay
ue
un
caso
de
eal
democ a ización
desde
a iba.
Hubo,
sin
emba go, una debilidad cla e que impedi ía
la
sus cn abilidad a
la -
go plazo
de
es e equilib io.
La
sus cn abilidad del sub ipo pa icula de democ acia
p opio de U uguay, que pod ía se e ique ada como democ acia libe al, gi aba
en
o no a
la
habilidad de las iejas éli es de ep oduci los con oles clicn cla es an
cc1malcs
en
la polí ica del país. Es o se log ó
en
la p ime a mi ad
del
siglo median e
la c eación y
el
man enimien o de p og amas
de
bienes a , inanciados po ans e-
encias desde el sec o ag oexpo ado . Las éli es conse ado as obje a on ales
ans e encias, pe o
no
igo osamen e. Tales p og amas
no
ue on c eación de
un
líde o de
un
pa ido populis a y an i-oligá quico (Gillcspie y González
1989:
228),
sino más bien de una éli e libe al que simul áneamen e dio a
las
éli es e a enien es
ga an ías de que la e onna ag a ia
no
en a ía en
la
agenda. En o as palab as,
los
La ansición a la polí ica de
masas
en Amé ica La ina 129
con lic os sec o iales no es u ie on inculados
con
con lic os edis ibu i os,
como
en A gen ina, sino
con
polí icas dis ibu i as,
es o
es, con
la
dis ibución
de
ecu -
sos po el Es ado a los o an es como
un
odo
más
que a miemb os
de
una
clase.
Más aún, ambos pa idos adicionales pa icipa on
en
la
dis ibución
de
los
ecu -
sos es a ales, haciendo di icil cambia es a
polí
ica.
En
consecuencia, en
an o
las
expo aciones de igo y ca ne es aban
ílo eciendo
y es as ans e encias
e an
so-
po ables, la p ospe idad del campo pod ía
espa ci se
median e mecanismos
clien-
ela es a
la
población como
un
odo, y man ene se el equilib io en e éli es y
masas
sob e el que
se
cons uyó
la
democ acia
u uguaya.
Pe o an p on o como el
sec o
expo ado comenzó a declina , como lo hizo a mediados de los l 950s, el equilib io
democ á ico en e éli es y masas se ía c ecien emen e amenazado.
El
p oblema comenzó en
el
in e io de
las
ins i uciones polí icas
dominadas
po las éli es. La lógica
de
la
polí ica u uguaya pos e io a Ba lle ol ió a
los
dos
pa idos adicionales dependien es del
acceso
a ecu sos de pa onazgo y,
po
ende, del con inuado man enimien o de polí icas cla amen e des iadas del libe a-
lismo económico. Cuando el sec o expo ado comenzó a declina , los pa idos po-
lí icos adicionales ue on incapaces de
apoya
polí icas que pudiesen
gene a
c ecimien o, oscilando en e es ue zos po implemen a p og amas de es abiliza-
ción, con poco éxi o, y el echazo a ales p og amas.
El
c ecimien o impulsado
po
la
indus ia no e a una opción eal, pues
las
ans e encias
desde
la
ag icul u a
habían sido u ilizadas menos pa a omen a las in e siones en la indus ia,
como
en
B asil, que pa a inancia al Es ado bene ac o .
De
hecho, U uguay
"es aba
casi
o almen e 'a ascado' en
el
inal de
la
ase inicial" de
IS!
(Kau inan 1979: 226), y
no
enía posibilidades eales de impulsa expo aciones indus iales.
En
esumidas
cuen as,
la
o ien ación
de
los dos pa idos adicionales hacia polí icas
dis ibu-
i as impedía a
la
"clase polí ica" impone los cos os de la e o ma económica
so
-
b e la población, y el inmo ilismo en e a un ascenden e desa io económico
puso
a U uguay
en
el
camino
del es ancamien o
económico
p olongado
(Gillespie
y
Gon7.álcz
1989:
214-16).
Debido a que
el
es ancamien o económico minaba los mecanismos es ableci-
dos de con ol (Rial 1989: 250-51 ),
el
acaso
de
los pa idos adicionales pa a es-
ponde a es e e o económico pond ía en mo imien o a o o ipo de e o.
En
e ec o,
a medida que la economía de U uguay
se
es ancaba, la canalización de
la
pa icipa-
ción de masas a a és
de
los pa idos adicionales comenzó a mos a signos
de
desgas e. El monopolio de los dos pa idos adicionales den o de la a ena elec o-
al comenzó a disminui . El ascenso de
un
nue o pa ido de izquie da, el
F en e
Amplio, y su buen desempeño en
la
elección
de
1971, ue un signo
de
es o.
El
a an-
ce de la izquie da polí ica ep esen aba una amenaza bas an e pequeña, po que los
130
A auca ia N o. 7
Colo ados y
los
Blancos oda ía enían
un
con o able
81
%
del
o o.
Pe o
la
c e-
cien e independencia
de
las
masas
ue
ambién e iden e
en
nue as
o mas
de
pa i-
cipación
de
masas,
muy
no ablemen e
en
la
on11aeión
de
un
mo imien o
gue ille o
u bano,
los
Tupama os, y
en
la
c ecien e
au onomía y mili ancia
del
mo imien o
sin-
dical.
Como
esul ado
de
la
incapacidad
de
la
éli e pa a e o ma
la
economía y
de
la
ascenden e ola de ac o es independien es
de
masas, el equilib io
del
que había
de
-
pendido
la
democ acia
de
U uguay se queb ó.
El
esul ado inal
de
la
ansición de U uguay a
una
polí ica basada
en
las
masas,
en
b e e,
ue
una
o ma
democ á ica
de
gobie no
que
a
la
la ga
no
ue sos e-
nible.
Su
his o ia democ á ica
ue
no able, empezando
en
1918
y con inuando,
con
excepción
del
pe íodo
1933-42,
has a
1973.
En
e ec o, du an e
el
pe íodo 1942-
68
U uguay podía se clasi icado como
una
democ acia libe al, siendo
aun
más demo-
c á ico
que
Chile,
un
país
con
el
que
U uguay es ecuen emen e compa ado. Des-
pués
de
1968,
sin emba go,
U uguay
en ó
en
un
pe íodo
de
desconsolidación,
que
lle a ía a
la
quieb a
del
égimen
democ á ico
en
1973
y a
la
inaugu ación
de
un
go-
bie no mili a
que
du ó
desde
1973
has a
1985
(Gillespie y
Gonzálcz
1989:
207-09,
Gonzálcz
1991:
3-4,
Gillespie
1992:
179).
La
di e encia en e
los
egímenes
de
U uguay
y Colombia
es
cla a.
Pe o es as
di e encias se en ienden mejo como a ian es den o
de
una
omia compa ida de
polí ica
de
éli es. Lo que pone a U uguay y Colombia apa e
del
es o
de los casos
la inoame icanos es
que,
en
ambos
casos,
las
iejas
éli es
pe manecie on
como
ue -
zas polí icas dominan es luego
de
la
ansición a la polí ica basada
en
las masas.
Pe o
U uguay
y Colombia di e gie on
en
la
medida en
la
que
las
masas
ue on
eal-
men e
mo ilizadas e
incluidas
en
la
polí ica (Collie y Collic
1991:
664-66).
En
Co-
lombia,
una
espues a
más
es ic i a
impulsó
un
égimen
menos
democ á ico, aun-
que
más sos enible. Pe mi iendo inicialmen e menos compe encia,
las
éli es de
Co-
lombia
no
u ie on que apoya se
en
polí icas dis ibu i as pa a con ola a las ma-
sas
en
el
mismo g ado que sus con apa es u uguayas. Fue on
así
capaces de
e-
duci
los
con lic os sec o iales a ni eles manejables pa a, después, gi a hacia las
expo aciones manu ac u adas.
La
cen alidad
de
las polí icas o ien adas
al
lib e
me cado,
en
o as palab as, e i ó
la
sob eca ga
de
las
edes
clien ela cs
de
con ol.
En
U uguay,
en
con as e,
la
compe encia elec o al en e
pa idos
de
éli e ge-
ne ó
un
ue e
incen i o pa a que
los
polí icos adicionales se
des iasen
ma cada-
men e
del
libe al
ismo
económico y apoyasen
una
maquina ia es a al
más
y más so-
b edimensionada. La democ acia
libe al
de Uiuguay dependió
de
una
ex aña com-
binación de la i undios y Es ado bene ac o , y cuando es os la i undios
se
mos a-
on
incapaces de con inua man eniendo las pau as de consumo, esencialmen e
de
clase media
de
la
población u bana,
el
sis ema se de umbó. Fundamen almen e,
la
La ansición a la polí ica de
masas
en Amé ica La ina
131
inclusión p e en i a
de
las
masas
po
Ba lle
había
c eado
una
democ acia
p ema u a,
po que és a dependía
en
esencia de
la
p o isión
de
pau as
eu opeas
de
consumo po
un
sec o
ag icola
adicional.
Al
inal,
la
ensión
en e
la
lógica
de
la
e iciencia
econó-
mica
y
la
lógica
de
la
polí ica
u uguaya
e a
insos enible.
Un
e omo
al
libe alismo eco-
nómico
sólo
podía
ene
luga
median e
una
up u a
con
los
mismos
p incipios sob e
los
que
la
polí ica
democ á ica
de
U uguay
ue
cons uida
(Rouquié
1987:
235-36).
Las
simili udes en e
los
egímenes
de
U uguay y
Colombia,
como
egímenes
dominados po
las
éli es
en
la
e a
de pa icipación de
las
masas,
deben
no a se am-
bién.
En
ambos casos
un
desa io cla e
pa a
las éli es
e a
e i a que
el
cli aje éli e
con a masas se impusiese sob e
el
cli aje in a-éli e o,
en
o as palab as, e i a
la
a gen inización de su polí ica. Es e
e o
sal ó a la pales a
en
la
o ma
de ue zas
gue ille as y pa idos independien es
de
masas. Y
en
ambos
casos
se
le
hizo en e
con
una
espues a simila .
En
Colombia,
al
desa io
desde
abajo
se
le
a on ó
con
la
c ecien e mili a ización
de
la
polí ica, a
pun o
al que
su
égimen
oligá quico se con-
i ió
en
un
égimen
cí ico-mili a
híb ido.
En
U uguay,
un
p oceso
simila
comenzó
a desplega se
hacia
el
inal
de
la
p esidencia de Pacheco
A eco,
con
la
expansión
del
ol
de
los
mili a es
en
la ep esión
de
la
sub e sión, y
se
p o undizó luego
de
la
elección
del
p esiden e Juan Ma ia Bo dabe y en
1971.
La
di e encia
con
Colombia
es que es a p og esi a mili a ización
no
dejó a los ci iles
en
con ol
del
gobie no
(Rouquié
1987:
215). Po
el
con a io,
debido
a la mayo
amenaza
p esen ada
po
las
masas
en
U uguay,
la
in usión de
los
mili a es lle a ía a
la
la ga
a
una
up u a o -
mal,
cuando "el golpe de
Es ado
in e minable" inalmen e
lle ó
a
la
disolución del
Cong eso
en
junio
de
1973
(Rouquié
1987:
251
).
Pe o
no
ue
és e
un
golpe como
los
que p oduje on
el
inicio de gobie nos
mili a es p olongados
en
A gen ina,
B asil
o Chile.
En
U uguay,
el
golpe
no
ue di-
igido con a
un
líde populis a o izquie dis a, po que
los
pa idos adicionales
nunca
habían
sido desplazados
del
pode .
Como
en
Colombia,
la
mili a ización
de
la
polí ica
había
a anzado con
el
consen imien o de
los
pa idos adicionales y como
una o ma de compensa su declinan e capacidad pa a eje ce con ol sob e las
masas.
El
golpe
no
implica ía
un
choque eal en e
los
mili a es y
el
ejecu i o,
al
pun o
que
los
mili a es u uguayos man u ie on incluso
al
p esiden e Bo dabe y
como
másca a
ci il, eliminando
el
ca ác e mix o
del
nue o
égimen
sólo
en
junio
de
1976, cuando Bo dabe y ue inalmen e emo ido (Rouquié 1
987:
248-53). Así,
mien as que
el
ipo mode ado y compe i i o de polí ica
de
éli es
de
Uniguay
ejempli icó
las
posibilidades democ á icas
de
un
égimen
de
dominancia
libe al
me-
jo
que
la
polí ica
de
éli es pu a
de
Colombia, nunca escapó comple amen e a los
lí-
mi es de
una
polí ica
de
éli es.
132
A auca ia
N o.
7
Conclusión
Es e a ículo o ece una sín esis concep ual y una ee aluación empí ica del
abajo ealizado sob e Amé ica La ina po analis as
de
égimen.
Ha
buscado esal a
la
idea cen al que
ha
impulsado
el
análisis
de
égimen desde sus
mismos
o ígenes:
Ja
necesidad de cen a se
en
los
elemen os cons i u i os de la polí ica,
como
la
na-
u aleza de
los
cli ajes
en
omo a los cuales son o mados
lo
s ac o es y los con lic-
os sob e polí ica económica básica
en
que es os ac o es se in oluc an.
Es e
oco
se
en aiza
en
una
ap eciación
del
modo en que
la
p opia con igu ación o es uc u a
de la polí ica a ec a
los
esul ados polí icos. O o aspec o c í ico
del
análisis de é-
gimen que es e a ículo
ha
en a izado es la necesidad de analiza pe íodos his ó i-
cos la gos. No se a a de una cues ión de gus os.
Po
el
con a io, es e en oque
his ó ico se basa en una ap eciación de dos pun os undamen ales. P ime o, si mu-
chos esul ados polí icos son de e minados po
la
es uc u ación básica de la polí-
ica, una explicación comple a de esos esul ados necesa iamen e lle a
al
analis a
hacia a ás, hacia los momen os o ma i os en que las es uc u as polí icas son al-
e adas.
El
análisis his ó ico, po an o,
es
simplemen e pa e de
la
búsqueda
de
ex-
pi
icaciones adecuadas. Segundo, es e én asis en la gos pe íodos de his o ia es á
ambién mo i ado po
la
necesidad de a oja luz sob e
el
impac o
eal
de
las opcio-
nes de los ac o es y de disce ni mejo en e es uc u a y opciones.
El
pun o, ob ia-
men e,
no
es saca a
los
ac o es ue a de
la
ecuación. Más bien,
el
pun o es que
un
au én ico en endimien o del impac o
de
las opciones de los ac o es no puede
log a se a endiendo sólo
al
co o plazo, pe spec i a ésa que compo a a menudo
una
ap eciación exage ada
del
impac o de
las
elecciones hechas po ac o es.
Empí icamen e, el análisis ha buscado da cuen a de
la
dinámica de égimen
que ca ac e izó a
los
países la inoame icanos
en
la e apa an e io
al
inicio de la más
ecien e ola de democ a ización, poniéndo én asis en las consecuencias de las di e-
en es modalidades de ansición a
una
polí ica basada en
las
masas.
Es a
in es iga-
ción
es
abie amen e p elimina y pa cial. An es de que puedan ex ae se de la misma
implicaciones plenas pa a
las
eo ías
de
la democ acia,
el
análisis empí ico debe ía
se expandido espacialmen e, pa a inclui casos como Chile,
Venezuela,
Pe ú
y Cos a
Rica,
y empo almen e, pa a cub i
el
pe íodo de gobie no mili a de
los
años 60 y
70,
y las ans o maciones neolibe ales de los 80 y
90.
Más aún,
si
una au én ica eo ía
gene al de
la
democ acia
ha
de desa olla se,
los
hallazgos
del
con ex o la inoame i-
cano hab ían de compa a se con
los
basados
en
la expe iencia de
Eu opa
y de o as
egiones del mundo.
Es
ése, con
odo,
un
p og ama de in es igación que a más allá
del
alcance del p esen e a ículo.