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Ante todo, lo moderno

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Ante todo, lo moderno

Author: Laborda Yneva, José
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 1995
DOI: 10.12795/astragalo.1995.i03.10
Source: https://idus.us.es/bitstreams/b809f411-09c6-4d3a-b24b-dcf6fdb8943b/download
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ANTE TODO, LO MODERNO
José Labo da Yne a
El conocimien o de la a qui ec u a de épocas
p e é i as
-y
aun de la nues a- ha de ene
como base ine i able la compa ación his ó ica
basada en el epaso de una casuís ica plena
de
ma ices al e ados po c isis sucesi as, en las
que se suceden hi os de e e encia que
se
con-
ie en en a gumen os empo ales pa a la de i-
nición de la e olución de los es ilos. Po que es
Una in es igación abie a siemp e hacia la
no edad, obsesionada po acoge se a la an-
gua dia, pa a log a luego es abilidades
momen áneas que se suponen a sí mismas uni-
e sales en su iempo, pe o que p on o se án
eemplazadas po o as en una cadencia ina-
go able hacia
la
u opía de la supe ación. Algo
que, e iden emen e, nos mues a caminos que
p ecisamen e la e olución lo que de ine
el
muchas eces
se
pie den en el e o , pe o que
concep o de a qui ec u a:
el
sucesi o en endí- no po eso dejan de supone expe iencias que
mien o de las a iables o males que condu-
cen a la di e gencia y señalan los momen os
excelsos en los que se ma e ializan los mode-
los p oducidos po los maes os que luego o -
ma án los cauces que o os segui án median e
ans o maciones ci cuns anciales, has a que
una nue a p opues a log e asumi sus p ece-
den es y señale nue os caminos.
Se a a de la p og esión combinada en e
el
genio, la obse ación de
Jos
an eceden es
y
la
ob ención de esul ados que en modo alguno
deben supone se casuales, po que ninguno de
ellos pod ía en ende se sin sus p eceden es.
Es la compa ación lo que causa el p og eso de
los concep os en odos los ámbi os;
y
la a qui-
ec u a no sólo no es una excepción, sino que
con iene en su esencia de cada momen o
cuan as o mas log a on p ecede la.
necesa iamen e hab án de conoce se pa a
a anza sob e ellas.
Y ese conocimien o necesi a an e odo
un
mé odo o denado, como nos mues a es e
lib o, que paso a paso analiza escien os años
de a qui ec u a a pa i de la up u a con lo
medie al. Un epaso comple o del clasicismo
a a és de la pe cepción de sus ma ices suce-
si os, desde B unelleschi a Mansa , sucesión
de p opues as que desean es ablece
un
o den
supe io que las esca e de la con usión que
las asedia.
Un
ex o que quie e explicamos
que la his o ia de la a qui ec u a no debe con-
sis i únicamen e en la comp ensión de sus
hi os singula es, como ampoco la his o ia
puede es ablece se an sólo a a és del ela o
de los ac os de los pode osos. Ha de se la
co espondencia en e unos
y
o os momen os
-XCII-
ASTRAGALO, 03 (1995)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
Re iew ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1995.i03.10
Doc o a qui ec o, c í ico de a qui ec u a y
colabo ado de la Ins i ución Fe nando el
Ca ólico del CSIC
de esplendo , y sob e odo el análisis de los
acíos que ellos dejan en e sí, lo que eal-
men e puede o ece una comp ensión azona-
da
de la a qui ec u a. Po que esos acíos
se
hallan eple os de ac os que suponen mucho
más que simple medioc idad en e dos solu-
ciones geniales. Se a a del análisis que p o-
po ciona su iden idad au én ica a las épocas,
sin cae en la simpli icación de conside a
lo
edi icado como el único símbolo excelso de la
a qui ec u a, y alo ando, en cambio, la exis-
encia ci cuns ancial de los en o nos, sin lo
que lo a qui ec ónico ca ece ía po comple o
de sen ido. Y eso al ez nos obliga á a econ-
side a ese o o concep o, iluso io, lejano, casi
inde e minado, que supone pa a noso os
el
clasicismo.
Es e a a se el a gumen o esencial del ela o
que Cas ex inicia con el lo ecimien o de la
«manie a mode na», esa obsesión po la no e-
dad que condujo a B unelleschi a cons ui
una cúpula «capaz de cub i con su somb a
odos los pueblos de Toscana», como di á
Albe i. Fue el desa ío del deba e sob e la
o ma, que el p opio Albe i se ocupa á
de
ija a a és de su excelsa eo ía, uen e ina-
go able
de
la supe io idad in elec ual del eje -
cicio de la a qui ec u a. Algo que la c isis
manie is a comenza á a e isa me ced al con-
cep o elás ico del espacio p ac icado po
Miguel Angel y la apa ición
de
las nue as
ipologías a qui ec ónicas en l alia: ue on los
palacios omanos del XVI, las
« illas>>
de
Palladio, las eno adas o mas
de
los azados
de Roma desde Julio Il a Six o
V.
Ine i ablemen e esa e olución a a desembo-
ca en el nue o concep o de la supe posición
del espacio a a és de sus planos de e e en-
cia. Y así la he encia del Renacimien o se á
asumida po
el
Ba oco, donde la in e cone-
xión en e lo edi icado y su ámbi o ci cundan-
e o ece ma ices an es insospechados.
Nue os azados, nue as o mas de elaciona
la a qui ec u a con el ai e que la en uel e.
In e io es sa u ados de suge encias ex e io es
que engend an ámbi os u banos. El esplendo
del Ba oco.
Tal
ez la úl ima c isis del clasi-
cismo, que abandona á el aciocinio pa a
sume gi se en la eleidad. En ese momen o se
cie a
la
e olución de la a qui ec u a mode na
y ambién el ela o de es e lib o que no desea
a anza en la ince idumb e que a a se he e-
de a de la úl ima c isis de lo mode no.
• JEAN CASTEX: Renacimien o,
Bmmco
y Clasicismo.
Ed. Akal A qui ec u a, Mad id, 1994. 389 págs. •
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