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La victoria de Bailen : canto épico

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La victoria de Bailen : canto épico

Author: Cervino, Joaquín José, 1817-1883
Publisher: Madrid : Imprenta de Higinio Reneses, 1851
Year: 1851
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d1daaff2-4c62-4b56-aa8a-a4ebdd8e6f1b/download
LA
VICTORIA
DE
BAILEN.
LA
VICTORIA
DE
BAILEN.
CANTO
ÉPICO
!).
JOAQUIN
JOSÉ
CERVINO.
MADRID:
)8Si.
Imp en a
de
iiiginio
emeses,
calle
de
Val c de,
n.°
SU»
Es a
ob a
es
p opiedad
del
au o ,
quien
pe segui á
an e
la
ley
al
que
la
eimp ima
sin
su
consen imien o.
A
LA
REAL
ACADEMIA
ESPAÑOLA.
A
lí
es
deudo a
Toda
péñola
hispana
de
homenaje:
La
mia
e
io
inde.
•S^mc
éc

■
.
«¡Oil'JI
.
AL
LECTOR.
Paseando
y
en e eniendo
el
ió
nos
hallábamos
a ios
conocidos
de
di e en es
calib es
una
de
las
a des
de
ma zo
del
año
de
g acia
1850.
La
comodidad
y
el
silencio
del
si io,
que
e a
el
del
Buen
Re i o
/
lle á on¬
nos
á
depa i
sob e
la
con oca o ia
de
la
Real
Acade¬
mia
Española,
que
el
dia
an e io
había
es ampado
en
el
pe iódico
o icial
es as
solemnes
palab as:
«Yo
da é
la
medalla
de
o o
á
aquel
de
los
poe as
que
en
más
de
500,
y
sin
pasa
de
800
e sos,
can e
con
mejo
o u¬
na
la
glo iosa
ic o ia
de
Bailén.
II
—
«Si
de
o una
se
a a
(dijo
en e
soca ón
y
malicioso
el
menos
hablado
de
nues os
colegas),
no
suele
se
la
o una
compañe a
del
buen
ingenio.»
—
«Ni
el
bueno
ni
el
malo,
eplicó
o o,
halla án
so¬
no os
acen os
pa a
can a
una
ba alla
qüe
pasó
an es
de
aye ,
á
que
siguie on
an as
de o as,
en
que
no
hubo
plan
de
an emano
combinado
,
y
que
pe die on
los
más
biza os
y
hábiles
gene ales
del
gigan e
de
la
F ancia,
cuyo
nomb e
han
de
e e encia ,
eng andece
y
glo i¬
ica
món eseos
y
capele es.»
—
«Pues
es
nonada
(aña¬
dió
un
semiba bilampiño
o ondo
y
esco e)
p e ende
oca
en
o o
pu o
el
pol o,
y
humo
,
y
desca gas
de
aquella
jo nada
du an e
la
noche,
y
los
mismos
mismí¬
simos
ing edien es
du an e
el
dia,
aunque
pues os
en
edoma
á
un
calo
de
40
g ados,
si
no
es
como
el
ó ¬
gano
de
Mós oles
el
e móme o
de
M.
Thie s.
¿Y
qué
me
di án
us edes
de
los
áspe os
y
an ipoé icos
nomb es
que
po
a en u a
lle a on
odos
los
adalides
de
aquella
acción,
españoles
y
anceses?
¿Y
la
p osa
del
usil,
y
de
la
casaca,
y
del
somb e o
de
es
picos,
y
de
la
go a
de
pelo,
adminículos
soldadescos
de
1808?»—
Uno
de
los
oyen es,
al o,
cega o,
cejijun o
y
ca i¬
uncido,
epechó
el
mon an e,
y
esol ió
que
en
eso
mismo
es aba
p ecisamen e
el
hue o
de
Juanelo
:
que
el
asun o
e a
bueno
y
dignas
de
ence
sus
di icul ades,
sin
igual
el
en usiasmo
de
nues os
paisanos,
mani ies o
el
a o
del
cielo,
ecundísimas
las
hazañas,
b illan es
los
lau eles,
y
opimos
los
u os
que
se
cogie on
de
aquella
ic o ia
:
y
ponde ó
la
jus icia
de
que
le
alza a
la
hispana
Clio
e e no
monumen o
que
g abasen
en
la
memo ia
los
niños,
alen ase
á
los
mozos,
y
eco dasen
con
gus o
los
ancianos.
Ap es ábase
el
mas
e udi o
de
nues os
compañe os
á
hace nos
a ildada
dise ación
sob e
las
en ajas
de
un
asun o
g iego,
omano,
mo ís-
III
co
ú
escandina o,
cuando
le
in e umpió
un
quidam
de
en
o o
iempo
ubias
melenas,
diciendo
con
sono a
oz
y
ademan
modes o
:
—«Yo
no
pienso
esc ibi
po
aho a
;
mas
si
andando
los
dias
iniese
en
en ación
de
hace lo,
había
de
se
lo
bas an e
a e ido
pa a
a os¬
a
odas
esas
di icul ades
:
á
Napoleón
le
compa a ía
con
el
águila,
cuando
en
mages uoso
uelo
se
enseño ea
sob e
la
Eu opa
;
pe o
cuando
as u o
y
solapado
depo¬
ne
el
alo
gene oso,
y
usa
de
pé idas
a les,
no
aci¬
la é
en
llama le
ulpeja
.
»
—
—
«¡Huí!
(in e umpió
sin
se
pode oso
pa a
o a
cosa,
en e
los
del
co o,
un
académico
señalado).
¡
Blas emia!
blas emia.
Su
p opia
sen encia
ha
dic ado
us ed
i e ocablemen e.
Con
lo
que
ha
dicho
iene
bas¬
an e
,
aunque
luego
no
lo
diga,
y
si
lo
dice
lo
bo e,
y
lo
enmiende
,
y
lo
co ija
dos,
es
y
ein e
eces,
como
lo
hacen,
han
hecho
y
ha án
muchos,
pa a
no
soña
ni
en
el
p emio,
ni
en
el
accéssi ,
ni
aun
en
la
hon-
a
de
que
se
lea
su
composición
en
la
Academia,
á
no
se
po
un
solo
o o
,
y
ese
no
el
mió,
como
us ed
co¬
noce á
desde
aho a,
y
luego,
y
después,
y
siemp e
n
saecula
saeculo um
.»
—
«
Amen
( epuso
con
ialdad
el
jo en
in e um¬
pido
an
pon i ical
men e
po
el
A is a co
pu is a):
end é
paciencia.
Ni
se á
la
p ime a
ez
que
me
suceda
un
pe ¬
cance
en
plei os
de
es a
cuan ía.
Soy
an
desg aciado,
o
mejo ,
an
bonachón
,
que
si
llego
á
esc ibi ,
es a éme
uego
mano
sob e
mano
sin
mina
la
ie a,
sin
deci
a
ninguno
de
los
jueces
es a
boca
es
mía,
en
el
lau-
io,
áii es
del
laudo
,
ni
después
del
laudo;
y
así
ninguno
compa a á
mis
bo ones
á
las
li as
de
He e a,
ni
inen
á
hace me
con
el
p emio
del
ce lámen
una
manda
e
su
es amen o
li e a io.
No
se
a osigue
us ed,
pues,
seño
mió
de
oda
mi
conside ación
;
que
yo
no
quie o
'
.
:
.
i
'.a iH
& m%¡bn¡
n iJ*
obesua
j

INTRODUCCION.
Tum
demum
mo e
a ma
leo:
gaude que
cómanles
Excu iens
ce ice
o os.
Vi g.
íEneid.
LIB.
XII.
IIci
mihü
quod
nos o
es
pa us
in
o e
sonus;
Sed
amen
exiguo
quodumque
é
pec o e
i i
Fluxe i
,
hoc
pa iae
se ia
omne
meae.
PUOP.
LIB.
IV.
ELEG.
I.
la
ic o ia
de
bailen.
INTRODUCCION.
i.
u bá onse
los
pueblos,
como
suele
lu ba se
el
dia
cuando
se
alza
el
no o,
Y
no
hay
de
su
igo
quien
se
ab oquele
as
i me
isco
ni
en
gua dado
co o.
Y
cual
la
nube
que
de
lo
al o
impele
Con a
el
mon e
g anizo
y
con a
el
so o,
Así
el
ángel
del
mal
su
a dien e
copa
a
de amando
en
la
op imida
Eu opa.
•-&
4
<x
-—
II.
C ece
en
lin as
de
sang e
audo
el
Sena,
El
Tíbe
e
en
el
ango
la
ia a,
Eco
de
empes ad
e umba
en
Jena,
Y
el
Rhin
su
cu so
amed en ado
pa a.
¿Tú
ambién,
pad e
Tajo?
¿Quién
u
a ena
Re uel e
con
umul o
y
algaza a?
¡
Seño ,
Seño
1
u
azo e
así
dispones
El
icio
á
cas iga
de
las
naciones.
III.
Todas
p e a ica on.
De
al a
cumb e
Cual
sin
pas o es
con undidas
g eyes,
Desbándase
ebelde
muchedumb e.
El
eno
o o
de
us
sac as
leyes
:
Mas
de ienes
ú
el
ayo
en
se idumb e,
Y
cegando
la
men e
de
los
eyes,
—
«Pueblos
i id
sin
mí»
—
dices,
y
lanzas
Al
mundo
la
mayo
de
us
enganzas.
IV.
i
Ay
1
ed
ouál
se
de umban
al
momen o
Con
súbi o
ago
sac os
pila es
,
Y
el
humo
del
cañón
en u bia
el
ien o,
Incienso
digno
á
impúdicos
al a es.
Sal an
de
cuajo
con
igo
iolen o
Impulsados
los
onos
secula es,
Y
un
ma
de
con usión
lle a
en
sus
olas
Ce os
y
ajas,
báculos
y
es olas.
¡
Oh
!
no
abandones
á
la
pa ia
mia.
G an
Dios,
sé
jus icie o
;
mas
p opicio
:
Que
ella
en
la
e
no
ha
de
ceja
impía,
Aunque
hoy
se
adue ma
en
el
si ial
del
icio.
Mués ale
ú
de
ec i ud
la
ía
;
No
deja á
de
culpa
neg o
indicio
:
Un
amago,
Seño
:
e ásla
en
b e e
Ní ida
como
el
ampo
de
la
nie e.
VI.
¿Quién
pod á
de oca
nación
que
asien a
Sob e
los
mon es
de
Sión
la
base
?
Rugi á
po
dó
quie
onca
o men a,
Y
a os a ála
inmoble
has a
que
pase.
Si
espí i u
de
males
la
amed en a,
Dejad
que
co a,
unque,
ale
,
ab ase
:
Dios
el
c isol
en ía
;
el
o o
es
ella
:
Vedla
eapa ece
más
pu a
y
bella.
VII.
Tal
eapa ece
de
ulgo
es ida,
De
ópalo
el
man o
descogiendo
y
g ana
,
Pe las
e iendo
y
de amando
ida
Po
encendido
o ien e
la
mañana
:
Cédele
el
paso
en
ac i ud
endida
La
es ella
más
b illan e
y
más
galana
:
Ni
el
pe ezoso
A u o
la
esis e
,
Y
pa ece
exclama
:—«Huyo
:
encis e.»—

VIII.
Mi
pa ia
así
ambién.
¡España,
España!
¿
Quién
celeb a
pod á
con
digno
can o
El
esplando
de
glo ia
que
e
baña
Al
ceñi e
en
Bailen
de
lau o
an o?
Co a
mi
oz
del
Indo
á
Lusi aña
:
T iun a
o a
ez
la
que
iun ó
en
Lepan o.
Te ibles
enemigos
la
in adie on
:
Se
a mó,
y
embla on;
comba ió,
y
caye on,
IX,
Musa,
que
dis e
á
He e a
y
dis e
á
E cilla
Al os
sonidos
en
cla ines
de
o o,
Y
el
idioma
ele as e
de
Cas illa
Una
ez
y
o a
á
cán ico
sono o
;
Tú,
que
e es
pode osa
á
ma a illa
Pa a
in lama
el
es o,
en
;
e
implo o
:
Con
u
augus o
a o
los
ai es
ompa
En
hono
de
Bailén
épica
ompa,
X.
¡
Oh
Isabel
,
que
con
lo es
de
u
mano
Del
Pindó
ado nas
la
di ícil
senda
1
La
g a i ud
del
o ado
hispano
Se á
en
u
solio
pe du able
o enda.
1
Ojalá
que
del
cielo
sobe ano
Dicha
sin
in
sob e
u
amo
descienda!
¡
Reina
!
a iende
á
mi
oz
:
yo
e
saludo
An es
de
da
p incipio
al
can o
udo.
;
XI.
Y
á
í
ambién,
ilus e
gua dado a
De
los
ue os
y
galas
del
lenguaje,
Po
quien
el
habla
ibé ica
sono a
Aun
esuena
en
dos
mundos
sin
ul aje
Academia
Real
,
á
í
es
deudo a
Toda
péñola
hispana
de
homenaje
:
La
mia
e
lo
inde.
En
an o
escuha
Cómo
iun ó
la
pa ia
en
ie a
lucha.
LA
VICTORIA
DE
BAILEN
CANTO
ÉPICO.
XIV.
¿
No
lo
escucháis
?
El
emblo oso
anciano
,
El
niño
audaz,
el
indomable
mozo
,
El
seño ,
el
magna e,
el
a esano
«
¡
Gue a
!»
conclaman,
como
oz
de
gozo.
«i
Gue a
1
»
dice
al
blandi
hie o
inhumano
La
iuda
mad e,
y
sin
le al
sollozo
«¡Gue a!»
la
aman e
i gen,
«¡gue a!»
g i a,
Y
«¡gue a!»
el
e o oso
cenobi a.
El
no
o ensi o
ag icul o
con ie e
La
humilde
es e a
y
el
a ado
co o
En
ins umen os
de
ho andad
y
mue e,
La
paz
c eyendo
á
su
en u a
es o bo.
Re iembla
he ido
el
yunque
con
el
ue e
Golpe
del
o jado
memb udo
y
o o,
Y
el
b once
imbomban e
descendido
Tal
ez
del
almina
,
ue
obús
emido.
XVI.
Ni
en
e cios
o denados
a
dispues a
La
noble
opa
con
ma cial
deco o,
Ni
al i os
b illan
en
cime a
enhies a
Múl iplos
en
colo
ai ones
de
o o
:
A mas,
no
galas,
en
su
a ojo
ap es a
El
español,
y,
como
he ido
o o
,
Desdeñando
p eseas
y
a a íos
,
No
mas
os en a
que
emendos
b íos.

—17
XVII.
No
de
p udencia
ó
de
azón
consejo
Diólos
an
al os
á
la
España
oda
:
Solo
es
nomb es
de
sin
pa
e lejo
Resuci a on
la
pujanza
goda.
¡LEY,
PATRIA
Y
REY!
sob e
pendón
be mejo
Son
el
emblema
que
á
su
e
acomoda,
Y
á
pueblos,
y
á
ciudades,
y
en
un
dia,
In unde
incon as able
alen ía.
XVIII.
;
LEY,
PATRIA
Y
REY
1
cual
ago oso
ueno
Voz
que
el
oido
del
ap o
azo a,
Ve
ecelando
de
en u a
ageno
Su
clámide
impe ial
en
izas
o a.
«T aido es»
ue
á
llama nos
;
y
en
su
seno
Hie e
la
indignación
,
su
alien o
embo a
;
Y
o dena
á
sus
sa éli es
aido es
Ala de
hace
de
bá ba os
igo es.
XIX.
Co en
al
pun o
con
e al
denuedo
Ejé ci os
y
ejé ci os
capaces
De
da
al
mismo
in ie no
espan o
y
miedo
Con
el
amago
de
sañudas
haces.
Pajiza
mies,
iquísimo
iñedo
De
innúme os
o ones
y
o aces
Son
pas o,
y
de
sus
dueños
no
hay
segu o
Míse o
ajua
ni
en apizado
mu o.
18
XX.
Asi
an
las
in épidas
alanges
P o incias
y
p o incias
de as ando,
El
o o
pu o
que
en idia a
el
Gánges
A
los
íos
ibé icos
obando.
No
sigas
los
e í icos
al anges
Aqui
y
allá,
ni
su
igo
in ando
:
Musa,
al
Guadalqui i .
Alli
e
llama
Con
ompa
augus a
la
pa le a
ama.
XXI.
Con in
del
andaluz
es
la
al a
sie a
Cuyo
nomb e
la
his o ia
ensalza
y
glosa
,
Y
cuyo
nomb e
e e nizó
en
la
ie a
De
ingenio
el
más
eliz
ábula
he mosa
;
Que
allí
Ce an es
á
su
Andan e
encie a,
Y
allí
se
en
las
Na as
de
Tolosa.
¿Cuándo
icción
más
bella,
ó
cie a
hazaña
Tan o
ennoblece án
o a
mon aña?
XXII.
E a
la
in
de
mayo
:
descendía
Llu ia
de
lo es
de
la
azul
es e a
(Jamas
al
o be
se
mos ó
an
pia
Ni
p ódiga
en
a o
la
p ima e a),
Cuando
ancesa
mul i ud
subía
Al
a duo
mon e
con
son isa
ie a,
Po
capi án
b a ísimo
guiada
Y
á
lidia
y
ence
acos umb ada.
1
9
XXIII.
Es e
es
Dupon
:
de
un
alazan
biza o,
En
c in
pomposo
y
dies o
en
esca ceos,
Op ime
el
lomo
con
ma cial
desga o,
Plumas,
o o
y
diaman es
po
a eos.
De
sus
ic o ias
al
emible
ca o
El
uso
y
escla ón
die on
o eos
:
Roca
es
su
co azón
,
ancha
la
en e,
Neg os
los
ojos,
b a o
el
con inen e.
XXIV.
Sé ica
banda
que
su
pecho
c uza,
Lazos
en ega
al
egalado
alien o
Del
au a,
en
an o
que
al
o on
aguza
De
áu eo
acica e
a i ado
o men o.
No
en
iempos
de
Ta i
ió
la
andaluza
Tie a
en
hues es
alá abes
sin
cuen o.
Más
b illo
en
albo noz
ó
capace e,
Pompa
mayo ,
ni
an
hos il
gine e.
XXV.
Solíci os
odéanle
y
apues os
Rubios
ga zones
del
inmenso
bando,
A
asmi i
cien
ó denes
dispues os,
En
impacien es
b u os
cabalgando.
Mí anse
en
pos
con
o midables
ges os
Los
hijos
de
la
Hel ecia
caminando
:
Guíalos
P eux;
y
como
audaz
o en e
Panne ie
sigue
con
ancesa
gen e.
XXVI.
Después
Rene
y
Gobe
ib ando
al i os
Las
e ibles
espadas
damasquinas.
¡Oh,
cuán o
en
b e e
Ies
se án
noci os
Sus
ie os
en
las
quieb as
con ecinas!
Buscando
á
la
ambición
más
incen i os.
Conducen
po
iquísimas
colinas
Sus
g anade os,
que
á
la
sien
en
o no
Lle an
pieles
u sinas
po
ado no.
XXVII.
Ma inos
de
la
gua dia
impe a o ia
Vienen
de as
:
¿dó
halla
quién
los
e uel a?
Pa ece
que
es
mansión
de
la
ic o ia
De
sus
usiles
la
undulan e
sel a.
¡
Po
eces
an as
los
cub ió
de
glo ia
En
las
o illas
del
Danubio
y
Elba!
F esia
y
Ba bou
los
mandan,
gene ales
Que
en
hados
ue on
y
en
alo
iguales.
XXVIII.
Casco
ace ino,
y
áspe a
melena
Que
de
él
desciende
con
pomposa
aza.
De
innúme os
gine es
la
mo ena
F en e
asegu a
y
con
pa o
dis aza.
Lanza
obus a
de
piedad
agena,
Al anje
co o
y
lúcida
co aza
Mues an
sob e
pe íncli os
o e os.
P i é
comanda
los
d agones
ie os.
21
XXIX.
Y
al
cen o
de
los
e cios
se
le an a,
Las
alas
nie e,
la
cabeza
e guida,
Aguila
audaz,
cuyo
islumb e
espan a
,
Sob e
a al
ebú neo
e enida.
Y
á
eces
llega
muchedumb e
an a
De
b u os
de
A anjuez,
el
homicida
Hueco
b once
en
el
lomo,
que
pa ece
Que
el
mon e
po
do
c uzan
despa ece.
XXX.
¡Ay
de
í,
Andalucía!
¡Cuál
desciende
La
opa
ya
de
la
iscosa
al u a,
Y
hácia
los
llanos
p ó idos
se
ex iende
Que
el
Bé is
is e
de
e e nal
e du a
I
¿Ya
á
hace e
escla a
has a
la
ma ,
y
allende
Dila a
su
ic o ia?
Aco e,
apu a
Tu
pujanza
:
al
comba e,
á
la
pelea
;
Mas
¡cómo
esis i !
cayó
Alcolea.
XXXI.
Huye
e uel a
con
a an
p olijo
INo
expe a
aun
en
la
lid
hispana
gen e...
Musa,
pe dón
;
si
es e
momen o
elijo
Dn
suspi o
á
exhala
de
amo
e ien e.
¿Cómo
nega lo
al
co azón
de
un
hijo?
Mi
pad e
ue
después
aquel
alien e
Que
he ido
yace,
y
que
con
noble
a ojo
También
iene
su
ace o
en
sang e
ojo.

*,22
XXXII.
¡
Pad e,
pad e
del
alma!
En
mi
memo ia
Po
siemp e
ha
de
i i
la
uya
amada,
j
Ay
cuán as
eces
e
escuché
la
his o ia
Cabe
el
hoga
de
an
a al
jo nada!
Hoy
que
ya
habi as
la
supe na
glo ia,
Vuel e
hácia
mí
u
plácida
mi ada,
Y
al os
hechos
ecué dame
benigno
:
Ha ás
mi
e so
de
la
pa ia
digno.
XXXIII.
Como
hiena
o az
cuyos
igo es
Noble
mas ín
con
su
cuidado
exci a,
Y
aguzados
los
dien es
ma ado es
Hácia
abie o
edil
se
p ecipi a,
Así
desde
Alcolea
sus
enco es
Vuela
á
sacia
la
mul i ud
p eci a
En
Có doba
la
insigne.
¡
Ins an e
aciago
I
¡Diosmio!
¡ay
cuán o
ho o !
¡ay
cuán o
es ago!
XXXIV.
Tened,
ened,
osados
:
¡
qué!
¿
no
bas a
Sang e
in an il,
ni
i ginal
desdo o?
¿Tan
ciegos
sois?
¿Vues a
ambición
an
as a
Que
no
os
sob e
ya
espléndido
eso o
?
¿Sol ó
el
abismo
la
in e nal
ce as a
?
¿Quién
oba
al a es
y
sag a ios
de
o o?
¡Sac ilegos!
ya
Dios
ues o
deli o
De
las
enganzas
en
el
lib o
ha
esc i o.
XXXV.
¿No
lo
oyes,
in aso ?
la
oz
del
ueno
Te
anuncia
su
llegada
y
u
des ino.
El
in encible
de
pujanza
lleno
Cabalga
en
pode oso
o bellino.
Se ás
en
su
p esencia
como
el
heno
Del
alle,
como
soplo
epen ino,
Eco
pe dido
en
la
egión
acía
,
Menos
que
somb a
an e
la
luz
del
dia.
XXXVI.
¿No
e
es
de
imp o iso
ci cundado
De
pueblo
lidiado
que
ya
e
acosa?
T as
cada
a bus o
e
halla á
un
soldado
:
Ins umen o
es
de
Dios
mi
pa ia
he mosa.
¡Y
de
Có doba
sales!
Desdichado,
Que
as
hácia
las
Na as
de
Tolosa.
¿Y
cuándo?
mi a
el
sol,
y
en
la
plan a
:
Mi a
ese
sol
;
¿lo
es?
¿y
no
e
espan a?
XXXVII.
Pues
hoy
con
su
ulgo
cub ió
de
lu o
Del
in épido
Aga
la
en e
du a
:
Hoy
a ancó
de
lág imas
ibu o
A
aquel
que
á
España
encadena
p ocu a.
Pe o
¿qué
á
mí
us
hados?
Coge
el
u o
De
obs inación
y
de
codicia
impu a
;
Mién as
eo
cas illos
y
leones
Ya
elumb ando
en
íncli os
pendones.
XXXVIII.
Vienen
del
su
:
con
e e ana
opa,
T opa
de
inmenso
pueblo
emezclada
;
Si
desigual
en
a mamen o
y
opa,
Una
en
los
b íos
de
que
llega
a mada
;
Sola
en
e e
de
indignación
la
copa
En
la
eu opea
a ena
escla izada,
Sola
que
de
amo
pa io
e es ida
Tal
ez
al
mundo
á
libe ad
con ida.
XXXIX.
Mas
¡oh
!
¿quién
adelán ase
el
p ime o
Al
en e
de
las
hé icas
legiones?
Al a
ama
de
alien o
ocingle o
No
asus ó
con
su
nomb e
las
naciones.
Lib e
de
pluma
el
mili a
somb e o.
Sin
bandas,
sin
o eos,
sin
blasones.
Ansia
halla
á
Dupon ,
y
no
le
asus a
Del
lobo
co dobés
la
en e
adus a.
XL.
No
es
su
es a u a
de
e oz
gigan e,
Ni
el
mi a
o o,
el
ademan
emido
;
No
b uñida
co aza,
ni
ajan e
Ace o
á
escla iza
ape cibido
Os en a
el
adalid
:
g a o
el
semblan e,
Noble
la
espada,
el
co azón
a dido.
Co e
á
pugna
sin
pé idos
amaños.
I
Oh
!
¡
salud
eces
mil
1
Ese
es
Cas años.
25
<g=—
XLI.
De
un
co cel
neg o
con
p imo
domina
Los
gene osos
ímpe us,
y
alien a
De
es e
modo
á
la
hues a
pe eg ina
Que
en
pos
le
sigue
de
lidia
sedien a.
—«La
cadena
ó
la
palma
es á
ecina
:
«E e na
glo ia,
ó
pe du able
a en a.»—
Dijo
;
y
con es a
un
g i o
en
mil
ex emos
:
—«Má i es
nos
e ás,
ó
iun a émos.»—
XLII.
Un
eco
al
pun o
e umbó
á
lo
la go
Del
limpio
Bé is
y
encumb ada
sie a.
Eco
al
ancés
como
cicu a
ama go,
Repi iendo
es e
cán ico
de
gue a
:
«
Ya
dispe ó
de
su
in eliz
le a go
»
El
león
de
España,
y
la
asomb ada
ie a
«Llenó
de
su
ugi .
Can ad,
ibe os
:
«La
mue e,
án es
que
el
yugo
de
ex ange os.»-
XLIII.
Cada
español
un
Cid
;
en
cada
b eña
Renacen
ya
Gonzalos
y
Guzmanes
:
Nobles
son
odos
so
la
hispana
enseña,
Dignos
de
lau o
y
ie nos
a ayanes.
Allí
Reding,
Sole ,
Coupigni,
Peña,
Ciuz,
Junca
y
mil
o os
capi anes
:
AHÍ
Saa ed a,
y
Abadía
;
odos
Emulos
dignos
de
los
b ios
godos.
LXII.
T es
eces
e ol ie on
los
o ones
Del
domado
del
Elba,
y
es
un
mu o
Impene able
halla on
en
peones
Que
el
lia pon
del
usil
p esen an
du o.
T es
eces
emudá onse
legiones
De
acome ida,
y
es
su
alien o
impu o
Cedió,
dejando
con
e ible
anhelo
Ríos
de
sang e
en
el
emen e
suelo.
LXIII.
Y
a ecia,
y
c ece,
y
cunde
la
ba alla
;
Y
al
humo
de
la
pól o a
se
ajun a
Niebla
de
pol o
sin
con in
ni
alla
Que
po
la
es e a
con
ho o
despun a.
Y
al
sonan e
c ugi
de
la
me alla
Que
los
e cios
más
b a os
descoyun a,
Únese
en
clamo eo
emebundo
Voz
del
que
aun
i e
al
ay
del
mo ibundo.
LXIV.
¡Seño ,
seño
1
¿y
segui á
indecisa
La
ho enda
lucha
y
el
con inuo
es ago?
¿Po
que
en
los
ai es
hoy
no
se
di isa
Fulmínea
espada
y
el
co cel
de
Yago?
¿Do
es ás,
Hijo
del
ueno?
Acude
ap isa,
Cual
eces
mil
en
que
á
u
solo
amago
Lib e
la
España
ué
de
hie o
impío.
Cual
noble
aun
lidia
;
¿y
esla
con
des ío?

LXV.
No,
no
:
pe dón.
La
musa
a eba ada
Con émpla e
c uzando
el
i mamen o
Vola
al
sol,
y
de
su
ayo
a mada
Alza
u
dies a
y
encende
el
ien o.
Más
que
líbica
a ena
e os ada
Ya
el
campo
es
de
Bailen.
Dupon
sedien o
,
Sudo oso,
anhelan e
al
pun o
mi a
Me ma
su
es ue zo
en
impo en e
i a.
LXVI.
No
así
el
hispano
:
en
búca os
de
hielo
Las
hijas
de
la
Bé ica
le
o ecen
De
pu a
lin a
celes ial
consuelo,
Y
el
en usiasmo
po
do
quie
ac ecen.
Y
aquí,
y
allá,
sin
miedo,
sin
ecelo
Co en,
uel en,
y
an,
y
despa ecen,
Y
solo
un
nomb e
:
¡
pa ia
1
á
su
alma
llega
En
medio
al
e ona
de
la
e iega.
LXVlI.
¿Quien
pod á
con ene la?
Ya
lanzaba
El
as o
ey
en
el
zeni
subido
Eas
más
a dien es
lechas
de
su
aljaba
,
no
cesa
el
mo í e o
ala ido.
Sie pe
le al
que
de
pisa
acaba
a
plan a
del
iage o
inad e ido
,
o
se
uel e
y
e uel e
más
emenda
yue
Dupon
ciego
en
la
e oz
con ienda
34
LXVIII.
Sus
p oce es
eúne.
«Aquí,
alien es.
«¡
Vi a
el
Empe ado !
Romped,
y
aden o
1
¿Consen i éis
pe de
los
esplenden es
Lau eles
de
Aus e li z?»—
G i a
;
y
al
cen o
Vuela
de
nues as
ilas
p epo en es,
Y
eme
el
alle
al
u ibundo
encuen o.
¿Cuándo
empuje
mayo ,
ni
al
iolencia?
¿Dónde
más
in encible
esis encia?
LXIX.
Vana
la
acome ida,
de
ambos
lados
Con émplanse
con
saña
los
gue e os
Apénas
espi ando,
y
le an ados
Sob e
el
cañón
igní e os
meche os.
Unos
y
o os
colé icos
y
osados,
Unos
y
o os
suspensos
y
al ane os.
Tan
g ande
y
pode osa
es
su
a iga,
Que
á
e se
sin
ma a se
los
obliga.
LXX.
So p éndeles
en onces
esonando
De
o o
cañón
el
es ampido
seco
Que
en
Badén
se
oye',
y
pié dese
zumbando
De
alle
en
alle
has a
el
espacio
hueco.
Con
la
espe anza
y
el
emo
luchando
El
galo
y
español
ó nanse
al
eco
;
Y
cada
cual
¡Vedel!
¡
Cas años
!
clama,
Y
o a
ez
el
cañón
de
léjos
b ama.
—-<ás>
35
LXXI.
¿Cuálse á?...
Yed:
¡Cas añosHOIi
a
l a
glo ia!
El
ángel
de
la
cóle a
di ina
Le
p ecede,
le
sigue
el
de
ic o ia
:
Los
e
el
ancés
y
su
alo
declina.
La
pluma
encoge
el
a e
impe a o ia
Po
ez
p ime a
ecelando
uina.
Ya
su
hel é ica
opa
¡
baldón
ie o!
Vuel e
en
su
con a
el
alquilado
ace o.
LXXII.
Ya
es á
he ido
Dupon
;
ya
sus
magna es
Gimen
ó
espi an
en
la
a dien e
a ena
:
Ni
sien e
su
o on
los
acica es,
Ro a
jun o
al
p e al
bullen e
ena.
La
hues e
encedo a
en
cien
comba es
Teme,
iembla,
se
agi a
y
deso dena,
Y
an e
su
je e,
con
mo al
congoja,
So da
á
ecue dos
el
usil
a oja.
LXX1II.
¿Dónde
halla
sal ación?
Cual
ig e
hi cano,
Que
p eso
en
lazos
su
al i ez
humilla
,
De
un
lado
y
o o
amenazan e
alano
Viendo
lib e
llega
de
la
ailla,
Asi
Dupon .
Con
la
sang ien a
mano
La
en e
hie e
y
pálida
megilla.
Cla a
en
un
as a
ni ea
bande ola,
Y
del
encido
la
señal
emola.
36
LXXIV.
T egua
demanda,
y
egua
le
concede
El
español
,
que
si
con
u ia
lidia,
En
lo
noble
y
humano
á
nadie
cede
:
Sépalo
el
mundo,
escúchelo
la
en idia.
Soldado,
no
an e
el
iesgo
e ocede;
Vencedo ,
no
al
encido
con
pe idia
Su
apoyo
o ece
y
su
obado
echo,
Valien e,
y
iel,
y
sin
enco
el
pecho.
LXXV.
En
an o
á
decidi
sob e
el
des ino
Del
águila
emenda
hanse
adunado
Je es
de
aquí
y
allá,
no
en
pe eg ino
Salón
con
pa ios
má moles
lab ado
,
Sino
en
ins able
pabellón
de
lino,
El
a ambo
po
silla,
po
es ado
Rojiza
a ena
,
po
b illan e
pompa
Lanza
sin
dueño
y
abollada
ompa.
LXXVI.
¿Vis eis
luego
que
el
á ico
no
b ama,
Y
apagándose
a
ecia
o men a,
Cuán
é ico
silencio
se
de ama.
Que
el
alle
ocupa
y
la
ansiedad
aumen a?
¿Vis eis
ce cando
semiex in a
llama
Que
ha
dominado
en
bó eda
opulen a,
Cuán
silenciosa
mul i ud
asis e
Y
admi a
con
pa o
el
caso
is e?
LXXVII.
Así
en
los
campos
de
Bailén.
Al i a
La
hues e
hispana,
y
mus ia
la
del
Sena,
Sus
a mas
en
callada
expec a i a
Ambas
apoyan
en
la
usca
a ena
:
Ni
el
ien o
mue e
el
hoja
de
la
oli a,
Tan
emblo osa
si
el
canon
esuena.
Do
ha
un
ins an e
clamo es
y
onidos,
Ni
aun
se
escuchan
ya
débiles
gemidos.
LXXVIII.
Mas
¡
cielos
1
cuán
e ible
g i e ía
Vuel e
á
u ba
el
ado mido
ambien e
1
Ala ma,
enojo,
indignación,
po ía,
T opel
con uso,
mul i ud
hi ien e,
Rudo
cla in,
ho enda
a ille ía,
Co e
de
po os,
ebulli
de
gen e.
Tened,
po
ues o
hono
:
¿dónde
el
osado
Que
la
solemne
egua
ha
queb an ado
?
LXXIX.
Llegó,
llegó
Vedel
:
mi ad
cuál
a de
El
español
que
de
leal
blasona,
C eyendo
que
el
ancés
o nó
coba de
A
los
o pes
amaños
de
Bayona.
Vedel,
ue a
u
espada
:
llegas
a de
Pa a
a anca nos
la
ma cial
co ona;
Mas
Dios
e
a as a
á
que
u
nomb e
aumen e
Lau os
de
iun o
en
la
española
gen e.

38
LXXX.
Cede,
cede
ambién.
¡
Cuál
se
le an a
En
medio
del
consejo
de
gue e os
El
íncli o
Cas años
l
I a
san a
Re elan
sus
acen os
jus icie os.
—
«Ba bou,
dice,
y
Dupon
con
su
ga gan a
»
Abona án
la
é
de
caballe os.
»¿No
es án
en
mi
pode ?
¡
Ay
si
ho a
mismo
»
No
aca an
con
Vedel
nues o
he oismo
1»
—
LXXXI.
Y
acá anlo
po
in.
Dios
con
su
dedo
Del
caudillo
ancés
desde
la
al u a
Señaló
el
pecho
:
espí i u
de
miedo
Róbale
al
pun o
la
genial
b a u a.
¿Dónde
es á
su
pe íncli o
denuedo?
Los
cálices
de
Có doba
ya
apu a.
¿B indó
con
ellos
u
impiedad?
¡Oh
is e
l
¿
Cómo
á
Dios
y
á
mi
pueblo
e
a e is e
?
L
XXXII.
Lampo
su
o gullo
ué,
pa ia
que ida.
¿No
oyes
el
ic o
que
a eba a
el
au a?
¿No
es
u
noble
enseña
bendecida
Cómo
su
gualda
y
ca mesí
es au a
?
I
Oh,
y
quién
u ie a
el
a pa
enal ecida
De
Klops ock
,
Mil on
y
el
can o
de
Lau a
Pa a
deci
en
lenguas
di e en es
La
aus a
nue a
á
las
emo as
gen es
1
39
LXXXIII.
Ved,
ed
á
los
emidos
campeones
Que
desquicia on
con
u o
la
ie a.
¿Y
son
esos?
Venid,
co ed,
naciones,
Que
el
nomb e
de
Bailen
ya
los
a e a.
Bailen
los
io,
cual
ecios
aquilones,
Omnipo en es
en
e uel a
gue a
;
Sus
e cios
como
uego
elucian
:
Pasó,
ol ió
á
mi a ,
y
no
exis ían.
LXXXIV.
Fia on
en
co celes
olado es,
En
casco
de
za i o
y
de
diaman e
,
En
úlgidos
ace os
ma ado es,
P eñado
obús
y
lanza
ulminan e.
Y
caye on
los
du os
in aso es,
Como
en
el
ma
peñasco
hondi onan e.
España
ió
en
Dios,
y
ha
con undido
'
Al
ue e,
al
encedo ,
al
no
encido.
LXXXV.
Ángel
que
á
lle a
nue as
se
ap esu a
De
dicha
y
libe ad
á
los
mo ales,
Que
ba iendo
alas
de
o o
la
en u a
Anunció
de
Belem
en
los
po ales,
Que
mos ó
á
Cons an ino
enseña
pu a
,
Ti anicida,
en e
au as
celes iales,
Es
quien
de
ocaso
has a
la
ubia
au o a
El
nomb e
de
Bailen
epi e
aho a.
40
LXXXVI.
—«Ley
Pa ia
y
ey
:
j
emblema
sac osan o
1
(Clamando
a
el
espí i u
di ino.)
»
Po
él
España
co onó
de
espan o
»
Al
op eso
con
u bio
emolino.
»
¡
Reyes,
p íncipes,
pueblos!
el
queb an o
»Desechad,
y
al
comba e
:
ya
p e ino
«Bailen
el
hie o
en
mages ad
se ena
«Que
ha
de
ab i
un
sepulc o
en
San a
Elena.»—
FIN.
J