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La victoria de Bailen : canto épico

Cervino, Joaquín José, 1817-1883

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LA VICTORIA DE BAILEN. LA VICTORIA DE BAILEN. CANTO ÉPICO !). JOAQUIN JOSÉ CERVINO. MADRID: )8Si. Imp en a de iiiginio emeses, calle de Val c de, n.° SU» Es a ob a es p opiedad del au o , quien pe segui á an e la ley al que la eimp ima sin su consen imien o. A LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. A lí es deudo a Toda péñola hispana de homenaje: La mia e io inde. •S^mc éc ■ . «¡Oil'JI . AL LECTOR. Paseando y en e eniendo el ió nos hallábamos a ios conocidos de di e en es calib es una de las a des de ma zo del año de g acia 1850. La comodidad y el silencio del si io, que e a el del Buen Re i o / lle á on¬ nos á depa i sob e la con oca o ia de la Real Acade¬ mia Española, que el dia an e io había es ampado en el pe iódico o icial es as solemnes palab as: «Yo da é la medalla de o o á aquel de los poe as que en más de 500, y sin pasa de 800 e sos, can e con mejo o u¬ na la glo iosa ic o ia de Bailén. II — «Si de o una se a a (dijo en e soca ón y malicioso el menos hablado de nues os colegas), no suele se la o una compañe a del buen ingenio.» — «Ni el bueno ni el malo, eplicó o o, halla án so¬ no os acen os pa a can a una ba alla qüe pasó an es de aye , á que siguie on an as de o as, en que no hubo plan de an emano combinado , y que pe die on los más biza os y hábiles gene ales del gigan e de la F ancia, cuyo nomb e han de e e encia , eng andece y glo i¬ ica món eseos y capele es.» — «Pues es nonada (aña¬ dió un semiba bilampiño o ondo y esco e) p e ende oca en o o pu o el pol o, y humo , y desca gas de aquella jo nada du an e la noche, y los mismos mismí¬ simos ing edien es du an e el dia, aunque pues os en edoma á un calo de 40 g ados, si no es como el ó ¬ gano de Mós oles el e móme o de M. Thie s. ¿Y qué me di án us edes de los áspe os y an ipoé icos nomb es que po a en u a lle a on odos los adalides de aquella acción, españoles y anceses? ¿Y la p osa del usil, y de la casaca, y del somb e o de es picos, y de la go a de pelo, adminículos soldadescos de 1808?»— Uno de los oyen es, al o, cega o, cejijun o y ca i¬ uncido, epechó el mon an e, y esol ió que en eso mismo es aba p ecisamen e el hue o de Juanelo : que el asun o e a bueno y dignas de ence sus di icul ades, sin igual el en usiasmo de nues os paisanos, mani ies o el a o del cielo, ecundísimas las hazañas, b illan es los lau eles, y opimos los u os que se cogie on de aquella ic o ia : y ponde ó la jus icia de que le alza a la hispana Clio e e no monumen o que g abasen en la memo ia los niños, alen ase á los mozos, y eco dasen con gus o los ancianos. Ap es ábase el mas e udi o de nues os compañe os á hace nos a ildada dise ación sob e las en ajas de un asun o g iego, omano, mo ís- III co ú escandina o, cuando le in e umpió un quidam de en o o iempo ubias melenas, diciendo con sono a oz y ademan modes o : —«Yo no pienso esc ibi po aho a ; mas si andando los dias iniese en en ación de hace lo, había de se lo bas an e a e ido pa a a os¬ a odas esas di icul ades : á Napoleón le compa a ía con el águila, cuando en mages uoso uelo se enseño ea sob e la Eu opa ; pe o cuando as u o y solapado depo¬ ne el alo gene oso, y usa de pé idas a les, no aci¬ la é en llama le ulpeja . » — — «¡Huí! (in e umpió sin se pode oso pa a o a cosa, en e los del co o, un académico señalado). ¡ Blas emia! blas emia. Su p opia sen encia ha dic ado us ed i e ocablemen e. Con lo que ha dicho iene bas¬ an e , aunque luego no lo diga, y si lo dice lo bo e, y lo enmiende , y lo co ija dos, es y ein e eces, como lo hacen, han hecho y ha án muchos, pa a no soña ni en el p emio, ni en el accéssi , ni aun en la hon- a de que se lea su composición en la Academia, á no se po un solo o o , y ese no el mió, como us ed co¬ noce á desde aho a, y luego, y después, y siemp e n saecula saeculo um .» — « Amen ( epuso con ialdad el jo en in e um¬ pido an pon i ical men e po el A is a co pu is a): end é paciencia. Ni se á la p ime a ez que me suceda un pe ¬ cance en plei os de es a cuan ía. Soy an desg aciado, o mejo , an bonachón , que si llego á esc ibi , es a éme uego mano sob e mano sin mina la ie a, sin deci a ninguno de los jueces es a boca es mía, en el lau- io, áii es del laudo , ni después del laudo; y así ninguno compa a á mis bo ones á las li as de He e a, ni inen á hace me con el p emio del ce lámen una manda e su es amen o li e a io. No se a osigue us ed, pues, seño mió de oda mi conside ación ; que yo no quie o ' . : . i '.a iH & m%¡bn¡ n iJ* obesua j INTRODUCCION. Tum demum mo e a ma leo: gaude que cómanles Excu iens ce ice o os. Vi g. íEneid. LIB. XII. IIci mihü quod nos o es pa us in o e sonus; Sed amen exiguo quodumque é pec o e i i Fluxe i , hoc pa iae se ia omne meae. PUOP. LIB. IV. ELEG. I. la ic o ia de bailen. INTRODUCCION. i. u bá onse los pueblos, como suele lu ba se el dia cuando se alza el no o, Y no hay de su igo quien se ab oquele as i me isco ni en gua dado co o. Y cual la nube que de lo al o impele Con a el mon e g anizo y con a el so o, Así el ángel del mal su a dien e copa a de amando en la op imida Eu opa. •-& 4 <x -— II. C ece en lin as de sang e audo el Sena, El Tíbe e en el ango la ia a, Eco de empes ad e umba en Jena, Y el Rhin su cu so amed en ado pa a. ¿Tú ambién, pad e Tajo? ¿Quién u a ena Re uel e con umul o y algaza a? ¡ Seño , Seño 1 u azo e así dispones El icio á cas iga de las naciones. III. Todas p e a ica on. De al a cumb e Cual sin pas o es con undidas g eyes, Desbándase ebelde muchedumb e. El eno o o de us sac as leyes : Mas de ienes ú el ayo en se idumb e, Y cegando la men e de los eyes, — «Pueblos i id sin mí» — dices, y lanzas Al mundo la mayo de us enganzas. IV. i Ay 1 ed ouál se de umban al momen o Con súbi o ago sac os pila es , Y el humo del cañón en u bia el ien o, Incienso digno á impúdicos al a es. Sal an de cuajo con igo iolen o Impulsados los onos secula es, Y un ma de con usión lle a en sus olas Ce os y ajas, báculos y es olas. ¡ Oh ! no abandones á la pa ia mia. G an Dios, sé jus icie o ; mas p opicio : Que ella en la e no ha de ceja impía, Aunque hoy se adue ma en el si ial del icio. Mués ale ú de ec i ud la ía ; No deja á de culpa neg o indicio : Un amago, Seño : e ásla en b e e Ní ida como el ampo de la nie e. VI. ¿Quién pod á de oca nación que asien a Sob e los mon es de Sión la base ? Rugi á po dó quie onca o men a, Y a os a ála inmoble has a que pase. Si espí i u de males la amed en a, Dejad que co a, unque, ale , ab ase : Dios el c isol en ía ; el o o es ella : Vedla eapa ece más pu a y bella. VII. Tal eapa ece de ulgo es ida, De ópalo el man o descogiendo y g ana , Pe las e iendo y de amando ida Po encendido o ien e la mañana : Cédele el paso en ac i ud endida La es ella más b illan e y más galana : Ni el pe ezoso A u o la esis e , Y pa ece exclama :—«Huyo : encis e.»— VIII. Mi pa ia así ambién. ¡España, España! ¿ Quién celeb a pod á con digno can o El esplando de glo ia que e baña Al ceñi e en Bailen de lau o an o? Co a mi oz del Indo á Lusi aña : T iun a o a ez la que iun ó en Lepan o. Te ibles enemigos la in adie on : Se a mó, y embla on; comba ió, y caye on, IX, Musa, que dis e á He e a y dis e á E cilla Al os sonidos en cla ines de o o, Y el idioma ele as e de Cas illa Una ez y o a á cán ico sono o ; Tú, que e es pode osa á ma a illa Pa a in lama el es o, en ; e implo o : Con u augus o a o los ai es ompa En hono de Bailén épica ompa, X. ¡ Oh Isabel , que con lo es de u mano Del Pindó ado nas la di ícil senda 1 La g a i ud del o ado hispano Se á en u solio pe du able o enda. 1 Ojalá que del cielo sobe ano Dicha sin in sob e u amo descienda! ¡ Reina ! a iende á mi oz : yo e saludo An es de da p incipio al can o udo. ; XI. Y á í ambién, ilus e gua dado a De los ue os y galas del lenguaje, Po quien el habla ibé ica sono a Aun esuena en dos mundos sin ul aje Academia Real , á í es deudo a Toda péñola hispana de homenaje : La mia e lo inde. En an o escuha Cómo iun ó la pa ia en ie a lucha. LA VICTORIA DE BAILEN CANTO ÉPICO. XIV. ¿ No lo escucháis ? El emblo oso anciano , El niño audaz, el indomable mozo , El seño , el magna e, el a esano « ¡ Gue a !» conclaman, como oz de gozo. «i Gue a 1 » dice al blandi hie o inhumano La iuda mad e, y sin le al sollozo «¡Gue a!» la aman e i gen, «¡gue a!» g i a, Y «¡gue a!» el e o oso cenobi a. El no o ensi o ag icul o con ie e La humilde es e a y el a ado co o En ins umen os de ho andad y mue e, La paz c eyendo á su en u a es o bo. Re iembla he ido el yunque con el ue e Golpe del o jado memb udo y o o, Y el b once imbomban e descendido Tal ez del almina , ue obús emido. XVI. Ni en e cios o denados a dispues a La noble opa con ma cial deco o, Ni al i os b illan en cime a enhies a Múl iplos en colo ai ones de o o : A mas, no galas, en su a ojo ap es a El español, y, como he ido o o , Desdeñando p eseas y a a íos , No mas os en a que emendos b íos. —17 XVII. No de p udencia ó de azón consejo Diólos an al os á la España oda : Solo es nomb es de sin pa e lejo Resuci a on la pujanza goda. ¡LEY, PATRIA Y REY! sob e pendón be mejo Son el emblema que á su e acomoda, Y á pueblos, y á ciudades, y en un dia, In unde incon as able alen ía. XVIII. ; LEY, PATRIA Y REY 1 cual ago oso ueno Voz que el oido del ap o azo a, Ve ecelando de en u a ageno Su clámide impe ial en izas o a. «T aido es» ue á llama nos ; y en su seno Hie e la indignación , su alien o embo a ; Y o dena á sus sa éli es aido es Ala de hace de bá ba os igo es. XIX. Co en al pun o con e al denuedo Ejé ci os y ejé ci os capaces De da al mismo in ie no espan o y miedo Con el amago de sañudas haces. Pajiza mies, iquísimo iñedo De innúme os o ones y o aces Son pas o, y de sus dueños no hay segu o Míse o ajua ni en apizado mu o. 18 XX. Asi an las in épidas alanges P o incias y p o incias de as ando, El o o pu o que en idia a el Gánges A los íos ibé icos obando. No sigas los e í icos al anges Aqui y allá, ni su igo in ando : Musa, al Guadalqui i . Alli e llama Con ompa augus a la pa le a ama. XXI. Con in del andaluz es la al a sie a Cuyo nomb e la his o ia ensalza y glosa , Y cuyo nomb e e e nizó en la ie a De ingenio el más eliz ábula he mosa ; Que allí Ce an es á su Andan e encie a, Y allí se en las Na as de Tolosa. ¿Cuándo icción más bella, ó cie a hazaña Tan o ennoblece án o a mon aña? XXII. E a la in de mayo : descendía Llu ia de lo es de la azul es e a (Jamas al o be se mos ó an pia Ni p ódiga en a o la p ima e a), Cuando ancesa mul i ud subía Al a duo mon e con son isa ie a, Po capi án b a ísimo guiada Y á lidia y ence acos umb ada. 1 9 XXIII. Es e es Dupon : de un alazan biza o, En c in pomposo y dies o en esca ceos, Op ime el lomo con ma cial desga o, Plumas, o o y diaman es po a eos. De sus ic o ias al emible ca o El uso y escla ón die on o eos : Roca es su co azón , ancha la en e, Neg os los ojos, b a o el con inen e. XXIV. Sé ica banda que su pecho c uza, Lazos en ega al egalado alien o Del au a, en an o que al o on aguza De áu eo acica e a i ado o men o. No en iempos de Ta i ió la andaluza Tie a en hues es alá abes sin cuen o. Más b illo en albo noz ó capace e, Pompa mayo , ni an hos il gine e. XXV. Solíci os odéanle y apues os Rubios ga zones del inmenso bando, A asmi i cien ó denes dispues os, En impacien es b u os cabalgando. Mí anse en pos con o midables ges os Los hijos de la Hel ecia caminando : Guíalos P eux; y como audaz o en e Panne ie sigue con ancesa gen e. XXVI. Después Rene y Gobe ib ando al i os Las e ibles espadas damasquinas. ¡Oh, cuán o en b e e Ies se án noci os Sus ie os en las quieb as con ecinas! Buscando á la ambición más incen i os. Conducen po iquísimas colinas Sus g anade os, que á la sien en o no Lle an pieles u sinas po ado no. XXVII. Ma inos de la gua dia impe a o ia Vienen de as : ¿dó halla quién los e uel a? Pa ece que es mansión de la ic o ia De sus usiles la undulan e sel a. ¡ Po eces an as los cub ió de glo ia En las o illas del Danubio y Elba! F esia y Ba bou los mandan, gene ales Que en hados ue on y en alo iguales. XXVIII. Casco ace ino, y áspe a melena Que de él desciende con pomposa aza. De innúme os gine es la mo ena F en e asegu a y con pa o dis aza. Lanza obus a de piedad agena, Al anje co o y lúcida co aza Mues an sob e pe íncli os o e os. P i é comanda los d agones ie os. 21 XXIX. Y al cen o de los e cios se le an a, Las alas nie e, la cabeza e guida, Aguila audaz, cuyo islumb e espan a , Sob e a al ebú neo e enida. Y á eces llega muchedumb e an a De b u os de A anjuez, el homicida Hueco b once en el lomo, que pa ece Que el mon e po do c uzan despa ece. XXX. ¡Ay de í, Andalucía! ¡Cuál desciende La opa ya de la iscosa al u a, Y hácia los llanos p ó idos se ex iende Que el Bé is is e de e e nal e du a I ¿Ya á hace e escla a has a la ma , y allende Dila a su ic o ia? Aco e, apu a Tu pujanza : al comba e, á la pelea ; Mas ¡cómo esis i ! cayó Alcolea. XXXI. Huye e uel a con a an p olijo INo expe a aun en la lid hispana gen e... Musa, pe dón ; si es e momen o elijo Dn suspi o á exhala de amo e ien e. ¿Cómo nega lo al co azón de un hijo? Mi pad e ue después aquel alien e Que he ido yace, y que con noble a ojo También iene su ace o en sang e ojo. *,22 XXXII. ¡ Pad e, pad e del alma! En mi memo ia Po siemp e ha de i i la uya amada, j Ay cuán as eces e escuché la his o ia Cabe el hoga de an a al jo nada! Hoy que ya habi as la supe na glo ia, Vuel e hácia mí u plácida mi ada, Y al os hechos ecué dame benigno : Ha ás mi e so de la pa ia digno. XXXIII. Como hiena o az cuyos igo es Noble mas ín con su cuidado exci a, Y aguzados los dien es ma ado es Hácia abie o edil se p ecipi a, Así desde Alcolea sus enco es Vuela á sacia la mul i ud p eci a En Có doba la insigne. ¡ Ins an e aciago I ¡Diosmio! ¡ay cuán o ho o ! ¡ay cuán o es ago! XXXIV. Tened, ened, osados : ¡ qué! ¿ no bas a Sang e in an il, ni i ginal desdo o? ¿Tan ciegos sois? ¿Vues a ambición an as a Que no os sob e ya espléndido eso o ? ¿Sol ó el abismo la in e nal ce as a ? ¿Quién oba al a es y sag a ios de o o? ¡Sac ilegos! ya Dios ues o deli o De las enganzas en el lib o ha esc i o. XXXV. ¿No lo oyes, in aso ? la oz del ueno Te anuncia su llegada y u des ino. El in encible de pujanza lleno Cabalga en pode oso o bellino. Se ás en su p esencia como el heno Del alle, como soplo epen ino, Eco pe dido en la egión acía , Menos que somb a an e la luz del dia. XXXVI. ¿No e es de imp o iso ci cundado De pueblo lidiado que ya e acosa? T as cada a bus o e halla á un soldado : Ins umen o es de Dios mi pa ia he mosa. ¡Y de Có doba sales! Desdichado, Que as hácia las Na as de Tolosa. ¿Y cuándo? mi a el sol, y en la plan a : Mi a ese sol ; ¿lo es? ¿y no e espan a? XXXVII. Pues hoy con su ulgo cub ió de lu o Del in épido Aga la en e du a : Hoy a ancó de lág imas ibu o A aquel que á España encadena p ocu a. Pe o ¿qué á mí us hados? Coge el u o De obs inación y de codicia impu a ; Mién as eo cas illos y leones Ya elumb ando en íncli os pendones. XXXVIII. Vienen del su : con e e ana opa, T opa de inmenso pueblo emezclada ; Si desigual en a mamen o y opa, Una en los b íos de que llega a mada ; Sola en e e de indignación la copa En la eu opea a ena escla izada, Sola que de amo pa io e es ida Tal ez al mundo á libe ad con ida. XXXIX. Mas ¡oh ! ¿quién adelán ase el p ime o Al en e de las hé icas legiones? Al a ama de alien o ocingle o No asus ó con su nomb e las naciones. Lib e de pluma el mili a somb e o. Sin bandas, sin o eos, sin blasones. Ansia halla á Dupon , y no le asus a Del lobo co dobés la en e adus a. XL. No es su es a u a de e oz gigan e, Ni el mi a o o, el ademan emido ; No b uñida co aza, ni ajan e Ace o á escla iza ape cibido Os en a el adalid : g a o el semblan e, Noble la espada, el co azón a dido. Co e á pugna sin pé idos amaños. I Oh ! ¡ salud eces mil 1 Ese es Cas años. 25 <g=— XLI. De un co cel neg o con p imo domina Los gene osos ímpe us, y alien a De es e modo á la hues a pe eg ina Que en pos le sigue de lidia sedien a. —«La cadena ó la palma es á ecina : «E e na glo ia, ó pe du able a en a.»— Dijo ; y con es a un g i o en mil ex emos : —«Má i es nos e ás, ó iun a émos.»— XLII. Un eco al pun o e umbó á lo la go Del limpio Bé is y encumb ada sie a. Eco al ancés como cicu a ama go, Repi iendo es e cán ico de gue a : « Ya dispe ó de su in eliz le a go » El león de España, y la asomb ada ie a «Llenó de su ugi . Can ad, ibe os : «La mue e, án es que el yugo de ex ange os.»- XLIII. Cada español un Cid ; en cada b eña Renacen ya Gonzalos y Guzmanes : Nobles son odos so la hispana enseña, Dignos de lau o y ie nos a ayanes. Allí Reding, Sole , Coupigni, Peña, Ciuz, Junca y mil o os capi anes : AHÍ Saa ed a, y Abadía ; odos Emulos dignos de los b ios godos. LXII. T es eces e ol ie on los o ones Del domado del Elba, y es un mu o Impene able halla on en peones Que el lia pon del usil p esen an du o. T es eces emudá onse legiones De acome ida, y es su alien o impu o Cedió, dejando con e ible anhelo Ríos de sang e en el emen e suelo. LXIII. Y a ecia, y c ece, y cunde la ba alla ; Y al humo de la pól o a se ajun a Niebla de pol o sin con in ni alla Que po la es e a con ho o despun a. Y al sonan e c ugi de la me alla Que los e cios más b a os descoyun a, Únese en clamo eo emebundo Voz del que aun i e al ay del mo ibundo. LXIV. ¡Seño , seño 1 ¿y segui á indecisa La ho enda lucha y el con inuo es ago? ¿Po que en los ai es hoy no se di isa Fulmínea espada y el co cel de Yago? ¿Do es ás, Hijo del ueno? Acude ap isa, Cual eces mil en que á u solo amago Lib e la España ué de hie o impío. Cual noble aun lidia ; ¿y esla con des ío? LXV. No, no : pe dón. La musa a eba ada Con émpla e c uzando el i mamen o Vola al sol, y de su ayo a mada Alza u dies a y encende el ien o. Más que líbica a ena e os ada Ya el campo es de Bailen. Dupon sedien o , Sudo oso, anhelan e al pun o mi a Me ma su es ue zo en impo en e i a. LXVI. No así el hispano : en búca os de hielo Las hijas de la Bé ica le o ecen De pu a lin a celes ial consuelo, Y el en usiasmo po do quie ac ecen. Y aquí, y allá, sin miedo, sin ecelo Co en, uel en, y an, y despa ecen, Y solo un nomb e : ¡ pa ia 1 á su alma llega En medio al e ona de la e iega. LXVlI. ¿Quien pod á con ene la? Ya lanzaba El as o ey en el zeni subido Eas más a dien es lechas de su aljaba , no cesa el mo í e o ala ido. Sie pe le al que de pisa acaba a plan a del iage o inad e ido , o se uel e y e uel e más emenda yue Dupon ciego en la e oz con ienda 34 LXVIII. Sus p oce es eúne. «Aquí, alien es. «¡ Vi a el Empe ado ! Romped, y aden o 1 ¿Consen i éis pe de los esplenden es Lau eles de Aus e li z?»— G i a ; y al cen o Vuela de nues as ilas p epo en es, Y eme el alle al u ibundo encuen o. ¿Cuándo empuje mayo , ni al iolencia? ¿Dónde más in encible esis encia? LXIX. Vana la acome ida, de ambos lados Con émplanse con saña los gue e os Apénas espi ando, y le an ados Sob e el cañón igní e os meche os. Unos y o os colé icos y osados, Unos y o os suspensos y al ane os. Tan g ande y pode osa es su a iga, Que á e se sin ma a se los obliga. LXX. So p éndeles en onces esonando De o o cañón el es ampido seco Que en Badén se oye', y pié dese zumbando De alle en alle has a el espacio hueco. Con la espe anza y el emo luchando El galo y español ó nanse al eco ; Y cada cual ¡Vedel! ¡ Cas años ! clama, Y o a ez el cañón de léjos b ama. —-<ás> 35 LXXI. ¿Cuálse á?... Yed: ¡Cas añosHOIi a l a glo ia! El ángel de la cóle a di ina Le p ecede, le sigue el de ic o ia : Los e el ancés y su alo declina. La pluma encoge el a e impe a o ia Po ez p ime a ecelando uina. Ya su hel é ica opa ¡ baldón ie o! Vuel e en su con a el alquilado ace o. LXXII. Ya es á he ido Dupon ; ya sus magna es Gimen ó espi an en la a dien e a ena : Ni sien e su o on los acica es, Ro a jun o al p e al bullen e ena. La hues e encedo a en cien comba es Teme, iembla, se agi a y deso dena, Y an e su je e, con mo al congoja, So da á ecue dos el usil a oja. LXX1II. ¿Dónde halla sal ación? Cual ig e hi cano, Que p eso en lazos su al i ez humilla , De un lado y o o amenazan e alano Viendo lib e llega de la ailla, Asi Dupon . Con la sang ien a mano La en e hie e y pálida megilla. Cla a en un as a ni ea bande ola, Y del encido la señal emola. 36 LXXIV. T egua demanda, y egua le concede El español , que si con u ia lidia, En lo noble y humano á nadie cede : Sépalo el mundo, escúchelo la en idia. Soldado, no an e el iesgo e ocede; Vencedo , no al encido con pe idia Su apoyo o ece y su obado echo, Valien e, y iel, y sin enco el pecho. LXXV. En an o á decidi sob e el des ino Del águila emenda hanse adunado Je es de aquí y allá, no en pe eg ino Salón con pa ios má moles lab ado , Sino en ins able pabellón de lino, El a ambo po silla, po es ado Rojiza a ena , po b illan e pompa Lanza sin dueño y abollada ompa. LXXVI. ¿Vis eis luego que el á ico no b ama, Y apagándose a ecia o men a, Cuán é ico silencio se de ama. Que el alle ocupa y la ansiedad aumen a? ¿Vis eis ce cando semiex in a llama Que ha dominado en bó eda opulen a, Cuán silenciosa mul i ud asis e Y admi a con pa o el caso is e? LXXVII. Así en los campos de Bailén. Al i a La hues e hispana, y mus ia la del Sena, Sus a mas en callada expec a i a Ambas apoyan en la usca a ena : Ni el ien o mue e el hoja de la oli a, Tan emblo osa si el canon esuena. Do ha un ins an e clamo es y onidos, Ni aun se escuchan ya débiles gemidos. LXXVIII. Mas ¡ cielos 1 cuán e ible g i e ía Vuel e á u ba el ado mido ambien e 1 Ala ma, enojo, indignación, po ía, T opel con uso, mul i ud hi ien e, Rudo cla in, ho enda a ille ía, Co e de po os, ebulli de gen e. Tened, po ues o hono : ¿dónde el osado Que la solemne egua ha queb an ado ? LXXIX. Llegó, llegó Vedel : mi ad cuál a de El español que de leal blasona, C eyendo que el ancés o nó coba de A los o pes amaños de Bayona. Vedel, ue a u espada : llegas a de Pa a a anca nos la ma cial co ona; Mas Dios e a as a á que u nomb e aumen e Lau os de iun o en la española gen e. 38 LXXX. Cede, cede ambién. ¡ Cuál se le an a En medio del consejo de gue e os El íncli o Cas años l I a san a Re elan sus acen os jus icie os. — «Ba bou, dice, y Dupon con su ga gan a » Abona án la é de caballe os. »¿No es án en mi pode ? ¡ Ay si ho a mismo » No aca an con Vedel nues o he oismo 1» — LXXXI. Y acá anlo po in. Dios con su dedo Del caudillo ancés desde la al u a Señaló el pecho : espí i u de miedo Róbale al pun o la genial b a u a. ¿Dónde es á su pe íncli o denuedo? Los cálices de Có doba ya apu a. ¿B indó con ellos u impiedad? ¡Oh is e l ¿ Cómo á Dios y á mi pueblo e a e is e ? L XXXII. Lampo su o gullo ué, pa ia que ida. ¿No oyes el ic o que a eba a el au a? ¿No es u noble enseña bendecida Cómo su gualda y ca mesí es au a ? I Oh, y quién u ie a el a pa enal ecida De Klops ock , Mil on y el can o de Lau a Pa a deci en lenguas di e en es La aus a nue a á las emo as gen es 1 39 LXXXIII. Ved, ed á los emidos campeones Que desquicia on con u o la ie a. ¿Y son esos? Venid, co ed, naciones, Que el nomb e de Bailen ya los a e a. Bailen los io, cual ecios aquilones, Omnipo en es en e uel a gue a ; Sus e cios como uego elucian : Pasó, ol ió á mi a , y no exis ían. LXXXIV. Fia on en co celes olado es, En casco de za i o y de diaman e , En úlgidos ace os ma ado es, P eñado obús y lanza ulminan e. Y caye on los du os in aso es, Como en el ma peñasco hondi onan e. España ió en Dios, y ha con undido ' Al ue e, al encedo , al no encido. LXXXV. Ángel que á lle a nue as se ap esu a De dicha y libe ad á los mo ales, Que ba iendo alas de o o la en u a Anunció de Belem en los po ales, Que mos ó á Cons an ino enseña pu a , Ti anicida, en e au as celes iales, Es quien de ocaso has a la ubia au o a El nomb e de Bailen epi e aho a. 40 LXXXVI. —«Ley Pa ia y ey : j emblema sac osan o 1 (Clamando a el espí i u di ino.) » Po él España co onó de espan o » Al op eso con u bio emolino. » ¡ Reyes, p íncipes, pueblos! el queb an o »Desechad, y al comba e : ya p e ino «Bailen el hie o en mages ad se ena «Que ha de ab i un sepulc o en San a Elena.»— FIN. J