Ja ie He nández-Pacheco
LA IDEA DE LIBERTAD Y EL PROBLEMA DE
LA CUADRUPLE CAUSALIDAD EN
ARISTÓTELES
En Razón y Libe ad, ol. 1. Eds. José A. Ibáñez-Ma ín y Ra ael Al i a.
Mad id: Rialp, 1990. ISBN: 84-321-2613-6. Págs. 274-283. Volumen
en homenaje a D. An onio Millán-Puelles
ABSTRACT:
La idea de libe ad es o malmen e idén ica a la de au ode e mina-
ción, e incluye la idea de un p incipio mo o in e no que se despliega
en la ac i idad del en e. Es a idea pa ece di ícilmen e compa ible
con la idea de una cuad uplicidad causal al y como A is ó eles la
p opone. A no se que in e p e emos es a di e sidad p incipial
como una sólo ela i a escisión, en la que in, o ma y e iciencia mo-
o a se mues an como un único p incipio allí donde supe an la po-
encialidad ma e ial. La ma e ia no se ía en onces causa, sino po así
deci , la nega i idad on ológica esponsable de la iple ac u a del
p incipio; ac u a que se supe a dinámicamen e en el mo imien o
en el que en e «llega» a sí mismo.
ÍNDICE
1. Causa, p incipio y libe ad .......................................................... 1
2. La in eg ación o mal de la inalidad .......................................... 4
3. La ma e ia como iniden idad on ológica .................................... 5
4. E iciencia y libe ad: el mo imien o na u al como
au ode e minación ......................................................................... 7
5. Libe ad y au ode e minación .................................................. 11
1. Causa, p incipio y libe ad
La idea de libe ad es á esencialmen e ligada a la noción de
p incipio, pues es lib e aquello que podemos conside a como
p incipio de sí mismo o aquello que es uno con su p incipio de
modo que és e no le sea ex año. Aho a bien, una a i mación de
es e co e pa ece que sólo puede ene sen ido en las iloso ías
2 ESCRITOS VARIOS
más o menos monis as p opias de la mode nidad, en Leibniz o
Spinoza, en Kan , en Fich e o Hegel. Po o a pa e, es o no debe-
ía ex aña , ya que, al in y al cabo, es as iloso ías mode nas se
han que ido en ende a sí mismas como iloso ías de la libe ad,
incluso allí donde esa libe ad consis e pa a ellas en la asunción
e lexi a de una necesidad que se dice lib e sólo po se in e na.
Po el con a io, pa ece que una eo ía de la libe ad se ía pa a la
iloso ía clásica más bien la e al y end ía su luga p opio en el
ámbi o de la psicología, y no en el de una on ología gene al, de
modo que esa libe ad no pod ía se en endida en es e con ex o
como una de e minación ascenden al del en e en cuan o en e.
Así pa ece que en la iloso ía clásica se limi a es a cues ión al p o-
blema del lib e albed ío; y la libe ad se conside a como me a
condición de impu abilidad mo al. Las consecuencias son g a es
en lo que se e ie e al empob ecimien o de es a noción de libe -
ad, po una pa e, pe o ambién al empob ecimien o de la me-
a ísica misma a la ho a de abo da /275 desde ella una iloso ía del
homb e y de la his o ia, en cuyo con ex o la noción de libe ad ha
de ocupa necesa iamen e un luga cen al. En consecuencia, la
on ología iende a «pe o-logiza se», es deci , a oma como mo-
delo el en e en su más mínima exp esión; de modo que el espí i u
deja de se pa adigma on ológico y se con ie e en me o caso
pa icula , la e alizado en una on ología gene al. Y la iloso ía, la
on ología al menos, pie de así oda ele ancia an opológica.
C eo que és e es uno de los males que ha su ido la on ología
clásica de co e a is o élico- omis a. Sin emba go, c eo ambién
que es a «en e medad» en absolu o le es consus ancial. Más bien
pienso que es posible, pa iendo de sus p opios undamen os,
desa olla la iloso ía clásica en el sen ido de una eo ía del espí-
i u y de la libe ad. Aho a bien, ampoco podemos i ializa las
cosas; pues el p oblema aludido iene condicionado po una in-
negable endencia a la cosi icación p opia de esa on ología clá-
sica. Es a endencia p ocede, a mi en ende , en e o as cosas, de
la imposibilidad de educi la plu alidad a mani es ación de una
unidad p incipal. Es o es lo p opio del espí i u en ca ego ías ales
como la au oconciencia, la au ode e minación, e c., que mues-
an cómo ese espí i u es, esencialmen e, el despliegue de una
na u aleza desde la unidad p incipal del «a khé», desde la iden i-
dad de un undamen o o iginal. Sin emba go, es o p ecisamen e
es lo que muy di ícilmen e puede ema iza la iloso ía clásica si
3
LIBERTAD Y CUÁDRUPLE CAUSALIDAD EN ARISTÓTELES
asume al pie de la le a la idea a is o élica según la cual el en e
no se educe a un p incipio... sino a cua o. La plu alidad de los
p incipios, sacada de la obse ación del mundo ma e ial y es a-
blecida como base pa a la in e p e ación del en e en cuan o en e,
impone a oda la on ología clásica una endencia ma e ialis a y
cosi icado a que sólo puede se supe ada si e isamos con una
cie a adicalidad esa concepción a is o élica de una cuad uplici-
dad causal. La educ io ad unum, que es la base de oda on ología
espi i ualis a y de la libe ad, sólo es posible si ecupe amos
desde esa plu alidad un esquema p incipial uni a io.
Pues bien, la esis que sos engo aquí es que es posible una
euni icación de la idea a is o élica de causalidad, desde la cual,
a su ez, se hace posible un a amien o on ológico y no me a-
men e psicológico de la noción de libe ad, como cen o de una
iloso ía que puede hace se así on ología del espí i u.
C eo con es o segui una línea in e p e a i a de la iloso ía clá-
sica que en onca con los mejo es es ue zos que don An onio Mi-
llán-Puelles ha ealizado en p o de la mode nización de es a a-
dición, al y como se apun a en sus esc i os La sín esis humana de
na u aleza y libe ad y Economía y libe ad
1
, así como en o os
abajos meno es. A lo la go de su ob a ilosó ica, Millán ha pues-
o de elie e un sen ido ascenden al y on ológico de la noción
de libe ad que había quedado /276 un poco disminuido en el a-
amien o adicional del p oblema, cen ado en el con ex o del
lib e albed ío. Po o a pa e, me conside o en es e sen ido discí-
pulo de Millán-Puelles po así deci «en segunda gene ación»,
po cuan o debo a Ra ael Al i a la «iniciación» en es e campo que
ab ió nues o maes o común. En sus abajos: ¿Qué es la libe -
ad?, La idea de inalidad
2
, y en el más ecien emen e publicado
Rei indicación de la olun ad
3
, Al i a sigue a anzando po el ca-
mino que ab ió Millán. Y a a és de es os esc i os, pe o sob e
odo de innume ables con e saciones, he ecibido es a inquie ud
«de escuela» po los p oblemas que aquí se abo dan, e incluso,
en conc e o, pa e impo an e de las ideas que se ecogen en es a
con ibución mía.
1
Mad id, 1961 y Mad id, 1974, espec i amen e.
2
Mad id, 1975 y Pamplona, 1978, espec i amen e.
3
Pamplona, 1988.
4 ESCRITOS VARIOS
2. La in eg ación o mal de la inalidad
Comencemos po la causa inal. Pa ece co ec o en buena ló-
gica a is o élica empeza así, ya que pa a el Es agi i a es, cie a-
men e, la causa undamen al, aquella que cons i uye la de e mi-
nación del en e, es deci , aquella en la que el en e es á e minado
y cons i uido en su acabamien o, es deci , en su pe ección. Dicha
pe ección es p opia de lo que iene el in, de lo que es en e-
lékheia. El in es en onces la pe ección del en e que se mue e
hacia él; y como al en elékheia, es aquello en lo que el mo i-
mien o e mina
4
. Así, pa a un niño que es á c eciendo, su pe ec-
ción y su in consis e en llega a se homb e pe ec o, es deci ,
adul o: un homb e madu o, decimos.
Ya empiezan los p oblemas al conside a que el in pa a un
en e mó il, es deci , pa a aquellos en es na u almen e obse a-
bles, es, po de inición de mo imien o, algo ex e no no ealizado
oda ía. Si ese in es la pe ección undamen al del en e, su
«a khé», en onces hemos de conclui que dicho p incipio es ex-
e no al en e, de al o ma que su de e minación no es «au ode-
e minación», sino una limi ación ex e na. De hecho, la ex e io i-
dad del in supone una negación adical de libe ad, en la o ma
de una a acción po la que el en e es mo ido desde ue a. La ley
que ige el mo imien o es á en el in, y en la medida en que ese
in es ex e no, dicha de e minación es he e ónoma.
Po o a pa e, es p eciso conside a ―y es a conside ación es
in ecuen e― que la mencionada ex e io idad del in no puede
se absolu a, so pena de que ca ezca de sen ido deci que ese in
es causa y p incipio. Po ello, si el in dice la pe ección del en e,
es a pe ección ha de es a en él an icipada en ac o como una
p e- ensión o iginal. El niño, po ejemplo, no es un homb e, pe o
esa negación de la humanidad en él no puede se absolu a. Dicho
al e és, ha de da se una /277 ela i a p esencia del in o de la pe -
ección en lo impe ec o, en lo que aún no ha e minado de al-
canza lo
5
. O sea: un en e iene que se ya en cie a medida aque-
llo que es á de iniendo. Sólo po que el niño ya es homb e iene
sen ido deci que «ha de hace se» homb e.
4
C . A is ó eles, Me aphysica, IX, 8; 1050 a 4 y ss.
5
Sólo el in que es á de algún modo en el en e puede se causa de su mo-
imien o. Incluso dice A is óe eles que sólo po mediación del ape i o es ese
in causa del mo imien o (c . De anima, III, 10).
5
LIBERTAD Y CUÁDRUPLE CAUSALIDAD EN ARISTÓTELES
Es a p esencia ac ual del in en el en e, que iene que da se
en su mismo o igen on ológico como pe ección ya alcanzada en
el p incipio, es lo que A is ó eles denomina o ma; más es ic a-
men e: ac o o mal como en elékheia, como lo que «ya iene el
in»; y consis e en un alcanza lo o «habe lo alcanzado» siemp e.
La o ma o causa o mal es la ac ualidad o iginal del in como
p incipio; po an o, es negación de la absolu a ex e io idad de
dicho in, que se hace así de e minación p incipial. F en e a la he-
e o-de e minación de la causa inal, la causa o mal es en su un-
damen alidad «au o-de e minación on ológica».
La dualidad en e causa o mal y causa inal es en onces ela-
i a, y suscep ible po an o de educción
6
. Es o es así po que es a
dualidad ―és a es mi in e p e ación― p ocede de la iniden idad
del en e consigo mismo, una iniden idad que no puede se abso-
lu a. El en e iene un in, la p opia pe ección ue a de sí, po que
no es absolu amen e lo que es, sino que lo es sólo en una cie a
medida. El niño es limi adamen e un homb e. Y po eso el se
homb e es en él algo o iginal, po una pa e, y algo que iene que
llega a se , po o a. En la medida en que es lo que es, el en e
iene en sí su p opia pe ección como ac o p opio, es deci , como
su o ma; pe o en la medida en que no, es deci , en la medida de
su ela i idad o, si se quie e, ini ud, es e en e no es lo que es, no
es idén ico con su p opia de e minación y és a se le escapa ue a
como un in ex e no y deseable.
3. La ma e ia como iniden idad on ológica
Que sea es e no-se inhe en e al en e ini o y limi ado desde
ue a, pa ece cla o pa a A is ó eles: es a nega i idad espec o de
su p opia pe ección es en él la po encia o causa ma e ial de cada
en e, como aquello que lo sepa a del in y iene que se supe ado
pa a que dicho in sea alcanzado o ealizado
7
. Aho a bien, ese in
es la p opia pe ección, luego la ma e ia es aquello que sepa a a
cada en e de sí mismo, la nega i idad espec o de su p opia
6
C . Me ., VIII, 4; 1044 b.
7
Sob e el ca ác e de «no-se » p opio de la po encia, c . A. Millán-Puelles,
Fundamen os de Filoso ia, II, Mad id, 1956, pp. 155 y ss.
6 ESCRITOS VARIOS
o ma que el en e iene que /278 supe a pa a «es a en o ma»,
es deci , pa a alcanza la iden idad consigo mismo
8
.
Que la ma e ia sepa a al en e de sí mismo es una a i mación
es ic amen e on ológica. Sin emba go, son múl iples las mani-
es aciones ísicas de es e p incipio, especialmen e en el o den
de la co po alidad. Po ejemplo, se hace es o e iden e ya en el
simple hecho de que podamos e nues o cue po desde ue a; o
en que, en sus pa es, el cue po como iden idad se ompa en una
plu alidad de miemb os. Deci que la ida es pa a los o ganismos
una in eg ación de unciones que implica la supe ación de es a
plu alidad, es deci , a i ma que la ida es supe ación dinámica
de la co po alidad en el o ganismo, puede sona demasiado in-
ui i o, pe o, dada la imposibilidad de ex ende nos en ejempli i-
caciones, dejamos dicha a i mación me amen e apun ada.
Sin emba go, a pesa de lo sin é ico de es a esis, c eo que sí
se puede en ende la esis consiguien e: la supe ación de es a
ma e ialidad o po encialidad (que es dis ancia del en e espec o
de sí mismo), de modo que dicha supe ación esul a se la ecu-
pe ación que el en e hace de su p opia iden idad (es deci , e le-
xión en sí), se llama mo imien o. El caso pa adigmá ico de dicho
mo imien o es el c ecimien o, que lo es hacia y de la p opia pe -
ección del en e: «hacia» en an o que esa pe ección es aún in,
y «de» en an o que ya es o ma.
Es e mo imien o que es desa ollo, es en cada en e la media-
ción ac i a en e su causa o mal y su causa inal, mediación en la
que se supe a la ma e ialidad po la que ambas son dos causas; y
mediación, po an o, en la que, como esul ado, se supe a esa
dualidad causal; de modo que, anulada la he e onomía del in, el
en e se consuma eposando en un ac o de au ode e minación.
Quie o ecu i aquí a la ca ego ía de «mediación» po que me
pa ece e iden e el ca ác e dialéc ico del mo imien o. Es e ca-
ác e dialéc ico se pone de mani ies o en la de inición a is o é-
lica, que me pa ece se uno de los pun os más incomp endidos
de su iloso ía, p ecisamen e po que no se p es a a ención al con-
enido con adic o io de dicha de inición. El mo imien o es la ac-
i idad del en e po encial, pe o p ecisamen e qua po encia
9
. El
8
Po eso sólo son posibles de iniciones nega i as de la ma e ia: c . A is ó-
eles, Me ., VII, 3; 1029 a 20-22.
9
C . Phys., III, 1; 201 a 10 y ss.
7
LIBERTAD Y CUÁDRUPLE CAUSALIDAD EN ARISTÓTELES
mo imien o es una ac i idad que es (aún) lo con a io de sí
misma, a sabe , la impe ección de ene esa ac i idad como un
in po log a . In ui i amen e podemos en ende es o si conside-
amos que el mo imien o se queda siemp e co o espec o de sí
mismo: es el bebe del que iene sed, el alcanza la me a de quien
no ha llegado, el ap ende (sabe ) del igno an e, la libe ación del
p eso, como cuando a exca ando el únel, e c. Po o a pa e,
es e ca ác e con adic o io del mo imien o se mues a, aho a al
e és, en que siemp e es á ambién más allá de sí mismo, es de-
ci , llegando a /279 donde no ha llegado oda ía. Y así el que bebe
ya es á sa is echo, el que ap ende ya sabe y el que se escapa ya
es lib e; eso sí, con al de que se siga mo iendo hacia ese in que
es á sólo an icipado y que uel e a mos a su ex e io idad en
cuan o ese mo imien o se con ie e en el eposo que quie e se .
El mo imien o, en endido como c ecimien o de la o ma más
allá de sus lími es ma e iales, es así la ealización ela i a del in
en que consis e la misma o ma; es, po an o, la pe ección p o-
pia del en e limi ado. Y con azón lo llama A is ó eles en elékheia
(lo que iene el in); eco dando a la ez que esa endencia es sólo
ela i a y que no e mina de supe a la po encialidad de la que
pa e. Po eso ese mo imien o na u al iene la o ma de la «po-
encia ac i a», de una dinámica ac i a en el en e mismo, po el
que dicho en e « iende» a la supe ación de sus p opios lími es
ma e iales, sin e mina de supe a los del odo, es deci , sin ea-
liza la pe ección que él mismo ep esen a.
4. E iciencia y libe ad: el mo imien o
na u al como au ode e minación
Es a in oducción del mo imien o como mediación ísica-
men e obse able en e el en e y su pe ección p opia, es lo que
da a la iloso ía a is o élica su supe io idad sob e la pla ónica, al
pe mi i le sus i ui p ecisamen e po esa idea na u al de mo i-
mien o la dele é ea noción de «pa icipación». A A is ó eles no
le gus aba esa noción de pa icipación, po que le pa ecía poco
ope a i a a la ho a de explica en conc e o los modos de se de
las cosas y muy especialmen e el de aquellas cosas na u ales que
ienen un comienzo del se llamado gene ación
10
. Ahí había que
10
C . Me ., 1, 9; 991 a 19 y ss.
8 ESCRITOS VARIOS
ecu i a un p incipio que no podía se in ínseco a lo que co-
menzaba a se . Y po eso A is ó eles busca un p incipio del mo i-
mien o que ha de se ex e no al mó il, si es que és e iene un
o igen en el iempo
11
. Es necesa io alguien que sea causa del
en e, de su ida, como lo es el pad e del hijo. Se a a aquí de la
causa e icien e, que es p incipio del mo imien o que ac úa en el
en e, pe o como o o, es deci , como causa en e al e ec o que
es el en e mismo
12
.
Una ez más, se plan ea aquí el p oblema de la al e idad del
p incipio, y po an o el de la de e minación ex ínseca del en e,
como incompa ible con la noción de libe ad. La al e idad de la
causa e icien e educe el en e causado a e ec o del causan e, y
hace así de él esul ado pasi o de la acción ajena. Po eso, mien-
as la causa e icien e sea o a y en an o que lo sea, nues o in-
en o de educi a la unidad /280 la plu alidad de causas se á inú il,
y como consecuencia imposible una undamen ación on ológica
de la libe ad.
Que es a educción es imposible en la medida en que el en e
es esul ado de la gene ación, pa ece cla o. Tene un p incipio en
el iempo, y la dependencia que ello conlle a espec o de causas
que ac úan sob e ese o igen an es de que el en e o iginado es u-
iese allí pa a con ola las, supone un lími e insupe able en la li-
be ad de odo aquel, po ejemplo, que debe su ida a o o, de
o ma que la de e minación de su o igen es he e o-de e mina-
ción. Quién sea nues o pad e, es algo sob e lo que nada enemos
que deci . En es e sen ido aquí no hay discusión posible: la libe -
ad de aquello que iene un o igen no es absolu a.
Pe o no es és e el p oblema; ya que la causa e icien e no ac úa
sólo sob e el o igen, sino sob e odo mo imien o en el en e. Y si
esa causa, como pa ece deci A is ó eles, es siemp e o a es-
pec o del en e mo ido, en onces la conclusión se ía mucho más
adical, a sabe , que en el en e odo mo imien o es e ec o de o o
en e, algo po an o no causado po él. De lo que se segui ía que
odo mo imien o, y no sólo la gene ación, es exp esión de la ab-
solu a he e o-de e minación del mó il, que se ía así absolu a-
11
C . ibídem, 991 b 3.
12
Es el p incipio escolás ico gene al que dice «omnia au em quod mo e u ,
ab alio mo e u » (S o. Tomás de Aquino, S. Th., I, q 2, a 3).
9
LIBERTAD Y CUÁDRUPLE CAUSALIDAD EN ARISTÓTELES
men e e ec o y no causa. Si la al e idad de la causa e icien e se
man iene espec o de odo mo imien o, la libe ad se ía imposi-
ble en su aíz
13
. El pa adigma de ese mo imien o hab ía que bus-
ca lo en la cosi icación mecánica, en la ansmisión ine cial de im-
pulsos, al modo de las bolas de billa . De modo que lo que un en e
es, se ía pu o esul ado de lo que o o hace, y así sucesi amen e.
Aho a bien, una ez más hay que ija se de enidamen e en el
sen ido de la esis a is o élica, po un lado, y de la na u aleza de
las cosas, po o o. Y en es e sen ido A is ó eles econoce que la
e iciencia, como causa di e encial espec o de las o as es, hay
que busca la en o o en e, o en el mismo en e en an o que es
o o. Que es o sea así supone ya acep a una al e idad del en e
espec o de sí mismo; lo cual pone su icien es di icul ades a la
in e p e ación adicional de A is ó eles, y nos señala cuán nece-
sa ia es una co ección dialéc ica de es a in e p e ación. Po lo
demás, y dejando al ma gen los casos lími e de la gene ación y de
la absolu a ex e io idad causal (como cuando alguien nos em-
puja), esa al e idad no puede, una ez más, se absolu a. El co e-
do es causa e icien e de su p opio mo imien o, en an o que es
o o que sí mismo y puede ac ua desde ue a sob e aquello que
hay en él de ex e io idad, que es su p opio cue po. Pe o ya se e
que es a ex e io idad es sólo ela i a, y ambién es ela i a la ex-
e io idad de la e iciencia. Del mismo modo el se i o es causa
de su c ecimien o (que es el caso que nos in e esa como modelo
de mo imien o); pe o aquí /281 esa ex e io idad es aún meno . Di-
cho de o a o ma, la ex e io idad de la causa e icien e es sólo
ela i a, a sabe , a la p opia po encialidad o iniden idad on oló-
gica del en e; del mismo modo que ocu ía con la causa inal. Esa
ex e io idad iene medida po la ma e ialidad: cuan o más ma e-
ial sea un en e, an o más es su mo imien o e ec o de o o en e,
o, en el caso del au oma ismo mecánico, an o más e ec o de sí
mismo en an o que o o. Po el con a io, en la medida de su
inma e ialidad, o en la medida en que esa ma e ialidad es é o -
gánicamen e supe ada en una in eg ación o mal, an o más es
13
Como bien ha is o Spinoza, una cosa es necesa ia « el po ius coac a,
quae ab alio de e mina u ad exis endum, e ope andum ce a ac de e mina a
a ione» (E hica, De ini io VII). Al menos end íamos que busca una noción
adicalmen e dis in a de libe ad compa ible con es a necesidad, como hace el
mismo Spinoza.